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    <title><![CDATA[elDiario.es - Andreu Casero-Ripollés]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/andreu_casero-ripolles/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Andreu Casero-Ripollés]]></description>
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    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[¿Por qué casi nadie quiere pagar por el periodismo en Internet?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/agendapublica/nueva_politica/nadie-quiere-pagar-periodismo-internet_1_4930152.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/434a9356-a6d4-43e0-8f05-60682ecefdc1_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="¿Por qué casi nadie quiere pagar por el periodismo en Internet?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Sin un modelo de negocio viable en el escenario digital el periodismo difícilmente podrá cumplir con sus cometidos</p></div><p class="article-text">
        S&oacute;lo un 10% de los lectores de diarios digitales est&aacute;n dispuestos a pagar por consumir informaci&oacute;n, <a href="http://www.wan-press.org/IMG/pdf/SFN_9.2_Paid_vs_Free_final.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">seg&uacute;n diversos estudios.</a> Unos datos que indican que <a href="http://www.thinkepi.net/la-perdida-de-valor-de-la-informacion-periodistica-causas-y-consecuencias" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el valor econ&oacute;mico de la informaci&oacute;n period&iacute;stica se est&aacute; deteriorando</a>. Este fen&oacute;meno afecta tanto a las bases industriales como a las funciones sociales y democr&aacute;ticas del periodismo. Y, sobre todo, pone en duda su supervivencia misma a medio plazo. Es un panorama complejo en que se entrecruzan m&uacute;ltiples causas, diversas consecuencias y miles posibles soluciones, ninguna de ellas infalible. Una situaci&oacute;n que revela la encrucijada en la que vive el periodismo y de la que depende, en buena parte, su futuro.
    </p><p class="article-text">
        Las causas de la p&eacute;rdida de valor de la informaci&oacute;n period&iacute;stica pueden resumirse en tres grandes factores. El primero tiene que ver la elevada oferta de informaci&oacute;n disponible en Internet. Vivimos en medio de una aut&eacute;ntica sobreproducci&oacute;n, de una inundaci&oacute;n de informaciones de f&aacute;cil acceso, a un s&oacute;lo clic. Eso s&iacute;, no hay que confundir cantidad con calidad: predomina la informaci&oacute;n estandarizada y el corta y pega que genera noticias poco elaboradas. Algo que est&aacute; relacionado con la aparici&oacute;n de un lector cada vez menos exigente que se conforma con repaso r&aacute;pido de los titulares como si practicara surf informativo. En la &uacute;ltima d&eacute;cada, pese a que el consumo diario de medios en Espa&ntilde;a ha subido 59,6 minutos, los diarios han visto como su lectura se reduc&iacute;a 3,6 minutos. En 2013, los ciudadanos dedicaban &uacute;nicamente 12,3 minutos al d&iacute;a a la lectura de peri&oacute;dicos frente a los 110,9 de la radio o los 243,1 de la televisi&oacute;n, seg&uacute;n <a href="http://www.aimc.es/-Descarga-Marco-General-Asociados-.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">datos de EGM</a>. La calidad, asociada a la interpretaci&oacute;n y la profundidad, es cada vez menos valorada por amplias capas del p&uacute;blico, seg&uacute;n diversos estudios como el publicado por <a href="http://press.uchicago.edu/ucp/books/book/chicago/N/bo8854949.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Pablo Boczkowski</a>. Con los datos b&aacute;sicos basta para muchos lectores.
    </p><p class="article-text">
        La segunda causa hay que buscarla en la baja credibilidad de los medios de comunicaci&oacute;n convencionales (prensa, radio y televisi&oacute;n). En marzo de 2013, los ciudadanos espa&ntilde;oles les atribu&iacute;an una confianza de 5.16 en una escala sobre 10 (CIS, <a href="http://www.cis.es/cis/export/sites/default/-Archivos/Marginales/2980_2999/2981/e298100.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">estudio 2981</a>). La aguda politizaci&oacute;n unida a la descarada defensa de sus intereses corporativos y empresariales, orientados a conseguir el m&aacute;ximo beneficio econ&oacute;mico a toda costa, han sido el caldo de cultivo que ha creado unas audiencias insatisfechas. &Eacute;stas ven como los medios est&aacute;n desconectados de sus preocupaciones, prioridades y problemas. Constatan que la agenda medi&aacute;tica se ha alejado de la vida cotidiana de las personas, ha dejado de pisar la calle. De hecho, seg&uacute;n el Informe de la profesi&oacute;n period&iacute;stica 2011, el grado de politizaci&oacute;n atribuido por los ciudadanos espa&ntilde;oles al periodismo era de 7,5 sobre 10. Una din&aacute;mica que ha conducido a los medios, en una espiral perversa, a abandonar la protecci&oacute;n del inter&eacute;s p&uacute;blico y a perder de vista que su primera lealtad tiene que ser con la ciudadan&iacute;a y no con la clase pol&iacute;tica o con su cuenta de resultados.
    </p><p class="article-text">
        La tercera causa es la ausencia de un modelo de negocio adaptado al entorno digital. Pese a que la presencia de medios de comunicaci&oacute;n en Internet es muy numerosa, las empresas period&iacute;sticas todav&iacute;a no han definido una estrategia clara respecto a c&oacute;mo rentabilizarla. Eso provoca que no sepan muy bien hacia d&oacute;nde dirigir sus esfuerzos: &iquest;establecer muros de pago?, &iquest;apostar por la gratuidad?, &iquest;experimentar con formulas mixtas? Esta falta de estrategia se debe a la mala gesti&oacute;n empresarial que ha predominado en el periodismo. La industria, acentuando sus perfiles conservadores y cortoplacistas, desaprovech&oacute; el ciclo econ&oacute;mico expansivo, previo a la actual crisis, para invertir en investigaci&oacute;n y para ensayar modelos innovadores en el contexto digital. La prioridad era conseguir un beneficio financiero inmediato sin preocuparse por el futuro. Una din&aacute;mica que ha conducido a una grave situaci&oacute;n en el periodismo espa&ntilde;ol: la <a href="http://www.aede.es/publica/home.asp" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">p&eacute;rdida de un 85% del EBITDA de los diarios</a>, la <a href="http://www.apmadrid.es/noticias/generales/informe-de-la-profesion-periodistica-2013-11151-empleos-perdidos-y-284-medios-cerrados-desde-2008?Itemid=209" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">destrucci&oacute;n de m&aacute;s de 11.000 empleos de periodistas, y el cierre de 284 medios desde 2008</a>. La inexistencia de un modelo de negocio digital ha hecho que la industria del periodismo en Espa&ntilde;a asista a esta dantesco escenario sin capacidad de respuesta.
    </p><p class="article-text">
        Los efectos de la p&eacute;rdida de valor de la informaci&oacute;n period&iacute;stica se ramifican en diversas direcciones. Desde las repercusiones sobre el producto period&iacute;stico hasta las derivaciones sociales y democr&aacute;ticas. Las primeras nos sit&uacute;an ante el predominio de unas noticias <em>low cost</em>, con una escasa o nula elaboraci&oacute;n period&iacute;stica, repetitivas y poco relevantes para el p&uacute;blico. Entre otras cosas porqu&eacute; ahora se realiza el trabajo period&iacute;stico con muchos menos recursos humanos y econ&oacute;micos tras la oleada de despidos que ha generado la crisis. Algo que aleja al p&uacute;blico de cualquier tentaci&oacute;n de pagar por el consumo de esa informaci&oacute;n que, adem&aacute;s, est&aacute; disponible por doquier.
    </p><p class="article-text">
        Otra consecuencia tiene que ver con la fragilidad de las empresas period&iacute;sticas. Si a la crisis del sector sumamos la p&eacute;rdida de valor de su producto, la supervivencia del periodismo como negocio, en t&eacute;rminos econ&oacute;micos, peligra. Algo que tambi&eacute;n supone una amenaza potencial a la independencia de los medios.
    </p><p class="article-text">
        No s&oacute;lo las empresas se debilitan, sino que otra consecuencia puede redundar en el deterioro de las condicionales laborales de los periodistas. Si su producto, las noticias, no tiene valor, cualquiera puede fabricarlo. Un escenario que puede conducir al aumento de la precariedad (menos empleos y menores salarios) y al intrusismo profesional.
    </p><p class="article-text">
        Sin un modelo de negocio viable en el escenario digital, el periodismo dif&iacute;cilmente podr&aacute; cumplir con sus cometidos y realizar su aportaci&oacute;n a la democracia. Su capacidad para proveer las bases para el debate p&uacute;blico y la participaci&oacute;n pol&iacute;tica de los ciudadanos, fiscalizar al poder pol&iacute;tico y econ&oacute;mico, estructurar el conocimiento p&uacute;blico de la realidad social, crear la agenda p&uacute;blica e impulsar la formaci&oacute;n de las opiniones, entre otras, pueden verse seriamente comprometidas generando efectos negativos.
    </p><p class="article-text">
        Las soluciones posibles a este crudo escenario no son f&aacute;ciles. Una de las principales pasa por que la prensa digital encuentre, y explote, el valor a&ntilde;adido que puede aportar. Esto se puede concretar, por un lado, en una apuesta por la exclusividad, ofreciendo noticias que nadie tenga, y, por otra, subrayando los perfiles de servicio de la informaci&oacute;n period&iacute;stica. Esto &uacute;ltimo supone elaborar informaciones que el p&uacute;blico perciba que tienen una utilidad directa.
    </p><p class="article-text">
        La segunda soluci&oacute;n pasa por volver a la calle y situar a la audiencia como prioridad del trabajo period&iacute;stico. Eso exige un cambio de mentalidad a la profesi&oacute;n y a las empresas informativas y se concreta en dos aspectos. Primero, orientar la agenda tem&aacute;tica del periodismo hacia las preocupaciones de los ciudadanos. Es decir convertir en noticia aquello que a la gente le inquieta, le interesa o le afecta y no solamente aquello decidido por los centros de poder o los ocupantes de los despachos oficiales.
    </p><p class="article-text">
        Segundo, el periodismo debe integrar al p&uacute;blico dentro de su actividad y cederle parte del poder y el protagonismo del que hab&iacute;a carecido. Debe relacionarse abiertamente con los ciudadanos y escucharlos, dejando de considerarlos destinatarios pasivos de sus noticias. Debe incorporar su voz a las noticias, mediante los mecanismos del periodismo ciudadano, y establecer un di&aacute;logo fruct&iacute;fero con ellos para mejorar el contenido de las informaciones y la calidad del servicio p&uacute;blico que presta.
    </p><p class="article-text">
        Finalmente, otro posible camino de futuro para el periodismo es explorar nuevas formas y modelos de negocio. Las empresas period&iacute;sticas convencionales est&aacute;n abocadas a reinventarse y a una profunda reestructuraci&oacute;n. Pero, adem&aacute;s, est&aacute;n proliferando nuevas f&oacute;rmulas para el ejercicio profesional fuera del formato tradicional: cooperativas, medios unipersonales, <em>crowdfunding</em>, medios <em>non-profit</em>, lectores accionistas, etc. La emprendedur&iacute;a, que est&aacute; empezando a brotar, deber&iacute;a proliferar y llevar a los periodistas a convertirse en sus propios empresarios, lanzando nuevos medios y productos informativos innovadores.
    </p><p class="article-text">
        Parad&oacute;jicamente, con Internet el consumo de informaci&oacute;n est&aacute; creciendo, pero las empresas period&iacute;sticas no est&aacute;n siendo capaces de aprovechar este incremento en t&eacute;rminos de negocio. Eso demuestra que la gente sigue queriendo noticias y sigue interesada por el periodismo, pero no por sus actuales productos. Sin un cambio en profundidad de sus bases, pr&aacute;cticas y objetivos, el periodismo ir&aacute; perdiendo valor irremisiblemente y su relevancia social se ir&aacute; difuminando hasta desaparecer, prestando un flaco favor a la democracia.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Andreu Casero-Ripollés]]></dc:creator>
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      <pubDate><![CDATA[Tue, 15 Apr 2014 19:02:49 +0000]]></pubDate>
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