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    <title><![CDATA[elDiario.es - Hajo Boomgaarden]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/hajo_boomgaarden/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Hajo Boomgaarden]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[La identidad nacional como indicador del euroescepticismo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/agendapublica/proyecto_europeo/identidad-exclusiva-indicador-importante-euroescepticismo_1_4922182.html]]></link>
      <description><![CDATA[<div class="subtitles"><p class="subtitle">El análisis de las actitudes respecto la identidad nacional es clave para determinar el euroescepticismo de los ciudadanos</p></div><p class="article-text">
        <em>Art&iacute;culo publicado en LSE Europp Blog - The strength of exclusive national identity is the most important indicator of Euroscepticism</em><a href="http://blogs.lse.ac.uk/europpblog/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">LSE Europp Blog</a><a href="http://blogs.lse.ac.uk/europpblog/2014/02/13/the-strength-of-an-individuals-national-identity-is-the-most-important-indicator-of-euroscepticism/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">The strength of exclusive national identity is the most important indicator of Euroscepticism</a>
    </p><p class="article-text">
        La proporci&oacute;n de personas que piensan que su pa&iacute;s no se ha beneficiado de la pertenencia a la UE ha ido aumentando de manera constante en la mayor&iacute;a de los pa&iacute;ses europeos desde finales de 1990 (v&eacute;ase el gr&aacute;fico siguiente<em>). </em>Los analistas se basan precisamente en estas tendencias de la opini&oacute;n p&uacute;blica y en el creciente &eacute;xito de los partidos abiertamente euroesc&eacute;pticos en elecciones nacionales y europeas para afirmar que el euroescepticismo va en aumento. Mientras que hasta la d&eacute;cada de los 90 la UE fue vista principalmente como un empe&ntilde;o econ&oacute;mico, los acontecimientos ocurridos desde el Tratado de Maastricht han dado a Europa m&aacute;s protagonismo en la vida cotidiana de las personas. Esto ha podido afectar la evaluaci&oacute;n, tanto en su forma como en las razones que subyacen a la misma, que los ciudadanos europeos hacen de la Uni&oacute;n Europea. Por tanto, esta evoluci&oacute;n de empe&ntilde;o fundamentalmente econ&oacute;mico a un proyecto m&aacute;s social y pol&iacute;tico puede explicar parte de la subida del euroescepticismo.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Gr&aacute;fico: Porcentaje promedio de ciudadanos de la UE (UE-12) que indic&oacute; que su pa&iacute;s se ha beneficiado o no se ha beneficiado de ser un miembro de la UE</strong>
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        Revisando la historia de la investigaci&oacute;n sobre el euroescepticismo se pueden identificar principalmente dos enfoques. Por un lado est&aacute;n las explicaciones de por qu&eacute; las personas son euroesc&eacute;pticas, que se han centrado tradicionalmente en el llamado factor &ldquo;duro&rdquo;, haciendo hincapi&eacute; en la importancia de factores como los ingresos de los individuos, o su situaci&oacute;n econ&oacute;mica y laboral. El segundo enfoque, m&aacute;s reciente, se centra en factores explicativos m&aacute;s &ldquo;blandos&rdquo;, como la identidad afectiva y otros factores de tipo cultural. Nosotros sostenemos que estos factores de identidad importan mucho m&aacute;s que los aspectos econ&oacute;micos a la hora de explicar el euroescepticismo. Adem&aacute;s, creemos que ello no depende del factor tiempo, ya que incluso en la UE de los 90 los problemas relacionados con la identidad pesaban m&aacute;s que las consideraciones econ&oacute;micas.
    </p><p class="article-text">
        Echemos un breve vistazo hacia atr&aacute;s en la investigaci&oacute;n sobre el euroescepticismo. El enfoque utilitario, &ldquo;duro&rdquo;, fue el m&aacute;s com&uacute;n en los 90. De forma muy resumida, este enfoque demostr&oacute; que las personas que ocupaban puestos jer&aacute;rquicamente m&aacute;s elevados eran m&aacute;s partidarios de la integraci&oacute;n europea. Esta l&iacute;nea de investigaci&oacute;n apenas se cuestion&oacute; en su momento, en parte porque el enfoque econ&oacute;mico de la UE era predominante. Con el Tratado de Maastricht en 1992, sin embargo, el enfoque de la integraci&oacute;n europea tambi&eacute;n se desplaz&oacute; hacia los aspectos m&aacute;s &ldquo;blandos&rdquo;. Fue entonces cuando se crearon las pol&iacute;ticas intergubernamentales para los asuntos exteriores y de defensa (PESC) y de la justicia y los asuntos de interior (JAI), que comenzaron a tener un impacto en la segunda mitad de la d&eacute;cada de 1990.
    </p><p class="article-text">
        El cambio de &eacute;nfasis respecto a los &aacute;mbitos pol&iacute;ticos de actuaci&oacute;n de la UE afect&oacute; tambi&eacute;n, seg&uacute;n estas mismas investigaciones, a los criterios que la gente utiliza en su evaluaci&oacute;n. Hoy en d&iacute;a, la investigaci&oacute;n sugiere que los factores blandos relacionados con la identidad nacional y las percepciones en torno a la inmigraci&oacute;n tienen un impacto m&aacute;s fuerte sobre el euroescepticismo que los factores econ&oacute;micos. La literatura indica que ha habido un cambio en la capacidad predictiva de los factores utilitarios hacia factores de identidad. &iquest;Pero realmente ha ocurrido este cambio? &iquest;O es m&aacute;s bien que la identidad siempre fue importante pero no fue tenida en cuenta por la investigaci&oacute;n anterior en este &aacute;rea de estudio?
    </p><p class="article-text">
        Existen dos hip&oacute;tesis principales que subyacen a la idea de un cambio en la capacidad explicativa de los factores duros frente a los blandos. En primer lugar, como se discuti&oacute; anteriormente, el enfoque de la UE ha cambiado con el tiempo. Las pol&iacute;ticas sociales se llevaron a cabo por primera vez tras el Tratado de Maastricht. La Uni&oacute;n Europea dio un giro m&aacute;s social en su enfoque hacia la integraci&oacute;n europea, pero sin dejar sus cualidades utilitarias atr&aacute;s. La aplicaci&oacute;n de estas pol&iacute;ticas habr&iacute;a alterado gradualmente el contexto europeo. Como consecuencia, la ciudadan&iacute;a europea compite con la ciudadan&iacute;a nacional, y el miedo a perder la propia identidad nacional debido al progreso de la integraci&oacute;n europea se hizo real.
    </p><p class="article-text">
        En segundo lugar, una serie de eventos internacionales tuvo lugar en la d&eacute;cada comprendida entre finales de los 90 y mediados de la d&eacute;cada de 2000 &ndash; los ataques terroristas en Nueva York en 2001 y los ataques terroristas de Madrid en 2004 y Londres en 2005, son ejemplos espec&iacute;ficos. Estos acontecimientos alteraron el discurso dentro de la pol&iacute;tica, los medios de comunicaci&oacute;n y la esfera p&uacute;blica, poniendo el foco en las identidades religiosas y nacionales. Por lo tanto, las identidades nacionales fueron tal vez fortalecidas y los sentimientos de amenaza para la cultura e identidad de los pueblos se intensificaron. Teniendo en cuenta estas observaciones, nuestro argumento es que en la d&eacute;cada de 2000 la gente era m&aacute;s proclive a tener en cuenta los factores blandos que los factores duros al juzgar la UE.
    </p><p class="article-text">
        A partir de las encuestas del Eurobar&oacute;metro de 1994 y 2005 en la UE-12 evaluamos el impacto de los indicadores &ldquo;suaves&rdquo; a nivel individual, como el orgullo nacional y la identidad nacional exclusiva, y los factores &ldquo;duros&rdquo;, tales como la posici&oacute;n socioecon&oacute;mica y la situaci&oacute;n financiera personal del entrevistado. Tambi&eacute;n inclu&iacute;mos distintas caracter&iacute;sticas contextuales en el an&aacute;lisis, como los flujos de inmigraci&oacute;n o el PIB. Los resultados mostraron similitudes notables en ambos puntos temporales. En general, las personas que se mostraban m&aacute;s positivas sobre su situaci&oacute;n financiera personal y sobre la de su pa&iacute;s se mostraban menos euroesc&eacute;pticas. La influencia de la situaci&oacute;n laboral era peque&ntilde;a, mientras que una mejora relativa de la situaci&oacute;n econ&oacute;mica del pa&iacute;s llev&oacute; a menos escepticismo. M&aacute;s importante a&uacute;n es que la identidad nacional <em>exclusiva </em> aumentaba el euroescepticismo. El orgullo nacional, sin embargo, mostraba el efecto contrario. Esta diferencia se explica por el hecho de que una identidad exclusiva crea actitudes opuestas hacia los &ldquo;otros&rdquo; (por lo tanto, la UE), mientras que el orgullo nacional puede co-existir m&aacute;s f&aacute;cilmente con un orgullo europeo.
    </p><p class="article-text">
        Pero, &iquest;qu&eacute; pasa con las diferencias en el poder predictivo de los factores econ&oacute;micos en comparaci&oacute;n con la identidad a trav&eacute;s del tiempo? En ambos per&iacute;odos los factores econ&oacute;micos tuvieron una influencia algo m&aacute;s limitada en el euroescepticismo en comparaci&oacute;n con los factores de identidad. Esto sugiere que la evoluci&oacute;n de la UE hacia pol&iacute;ticas m&aacute;s sociales y los sucesos externos no afectan a la influencia de los factores sociales y culturales en los que se basan las actitudes hacia la UE de la ciudadan&iacute;a.<em> </em>Podr&iacute;a decirse que estos factores &ldquo;blandos&rdquo; han dominado los factores duros desde el principio. Esto refuta la idea general en la investigaci&oacute;n sobre euroescepticismo de que la identidad y la cultura s&oacute;lo han comenzado a ser importantes recientemente.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Qu&eacute; implicaciones tiene esto para el presunto aumento del euroescepticismo? Parece que la gente no se ha vuelto m&aacute;s cr&iacute;tica con la UE a pesar de la extensi&oacute;n creciente del abanico de pol&iacute;ticas decididas a nivel europeo. Este cambio no se traduce en un cambio con respecto a la importancia de los factores &ldquo;blandos&rdquo; o &ldquo;duros&rdquo;. Aunque esto pueda parecer un resultado decepcionante, no lo es en realidad. Estos hallazgos ponen de manifiesto la existencia de un error com&uacute;n en lo que respecta al impacto de la identidad y la cultura sobre el euroescepticismo. Sab&iacute;amos que estos factores son de importancia con respecto a la explicaci&oacute;n de euroescepticismo. Ahora sabemos que eran importantes desde el principio. Esto ampl&iacute;a nuestra comprensi&oacute;n de lo que significa Europa para sus ciudadanos y c&oacute;mo este significado se ve afectado por la identidad y la cultura.
    </p><p class="article-text">
        <em>Para una discusi&oacute;n m&aacute;s amplia sobre el tema tratado en este post puedes consultar </em><a href="http://doi.org/10.1080/07036337.2012.719506" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el art&iacute;culo</a><em> de los autores en el Journal of European Integration</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Hajo Boomgaarden, Marijn van Klingeren]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/agendapublica/proyecto_europeo/identidad-exclusiva-indicador-importante-euroescepticismo_1_4922182.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 24 Apr 2014 18:30:59 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[La identidad nacional como indicador del euroescepticismo]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[Proyecto Europeo]]></media:keywords>
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