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    <title><![CDATA[elDiario.es - Raquel Serrano]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/raquel_serrano/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Raquel Serrano]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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    <item>
      <title><![CDATA[La despenalitzación parcial del proxenetisme y sus paradojas]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/dones-en-xarxa/despenalitzacion-parcial-proxenetisme-paradojas_132_4485064.html]]></link>
      <description><![CDATA[<div class="subtitles"><p class="subtitle">El objetivo del artículo: llamar la atención sobre la paradójica situación a la que nos conduce la actual despenalización parcial del proxenetismo</p><p class="subtitle">en un contexto jurídico de falta de regulación legal del ejercicio de la prostitución como prestación de servicios, ya sea en régimen asalariado, ya sea en régimen autónomo.</p></div><p class="article-text">
        El abordaje de la prostituci&oacute;n y del proxenetismo contin&uacute;a siendo uno de los grandes puntos de desencuentro de la sociedad, en general, y del feminismo, en particular.L'abordatge de la prostituci&oacute; i del proxenetisme continua sent un dels grans temes de desacord de la societat, en general, i del feminisme, en particular.
    </p><p class="article-text">
        La pretensi&oacute;n de este comentario no es tratar de sumar argumentos y ponerlos al servicio del abolicionismo, aunque yo me decante por los posicionamientos abolicionistas.La pretensi&oacute; d'aquest comentari no &eacute;s tractar de sumar arguments i posar-los al servei de l'abolicionisme, encara que jo em decanti pels posicionaments abolicionistes. <strong>El objetivo es mucho m&aacute;s modesto: llamar la atenci&oacute;n sobre la parad&oacute;jica situaci&oacute;n a la que nos conduce la actual despenalizaci&oacute;n parcial del proxenetismo</strong> en un contexto jur&iacute;dico de falta de regulaci&oacute;n legal del ejercicio de la prostituci&oacute;n como prestaci&oacute;n de servicios, ya sea en r&eacute;gimen asalariado, ya sea en r&eacute;gimen aut&oacute;nomo.
    </p><p class="article-text">
        Para empezar, es preciso destacar el hecho de que l<strong>a prostituci&oacute;n y el proxenetismo constituyen actividades econ&oacute;micas y empresariales perfectamente legales en Espa&ntilde;a</strong>. En efecto, a juicio de la Sala de lo Social de la Audiencia Nacional (sentencia de 23 de diciembre de 2013), la prostituci&oacute;n y el proxenetismo no constituyen actividades econ&oacute;micas meramente toleradas sino claramente legales de acuerdo con la tipificaci&oacute;n efectuada en el C&oacute;digo Penal, que s&oacute;lo penaliza la prostituci&oacute;n forzada y el proxenetismo en el marco de la prostituci&oacute;n forzada. De ah&iacute;, pues, que resulte perfectamente legal que se constituya y registre una asociaci&oacute;n empresarial cuya finalidad sea la defensa y promoci&oacute;n de los intereses econ&oacute;micos y sociales propios del sector empresarial dedicado a la tenencia o gesti&oacute;n, o ambas, de establecimientos p&uacute;blicos hosteleros destinados a dispensar productos o servicios que tengan como p&uacute;blico objetivo terceras personas, ajenas al establecimiento, que ejerzan el alterne y la prostituci&oacute;n por cuenta propia. Conclusi&oacute;n refrendada por la Sala de lo Social del Tribunal Supremo en sentencia de 27 de noviembre de 2004.
    </p><p class="article-text">
        Que la prostituci&oacute;n y el proxenetismo constituyen negocios perfectamente l&iacute;citos lo demuestra tambi&eacute;n el hecho de que, por ejemplo en Catalu&ntilde;a, contemos con una normativa administrativa reguladora de los espect&aacute;culos p&uacute;blicos y actividades recreativas, donde se incluyen expresamente los locales con reservados anexos donde se realizan actividades de naturaleza sexual que son ejercidas de manera libre e independiente por el prestador o la prestadora del servicio con otras personas, a cambio de una contraprestaci&oacute;n econ&oacute;mica.
    </p><p class="article-text">
        De todo lo expuesto se deriva que, a efectos econ&oacute;micos y administrativos, la prostituci&oacute;n y el proxenetismo constituyen negocios claramente l&iacute;citos.
    </p><p class="article-text">
        Si atendemos al &aacute;mbito penal, cabe sostener igualmente que en <strong>Espa&ntilde;a es posible lucrarse o vivir a costa de la prostituci&oacute;n sin que ello sea castigado penalmente, por cuanto que el C&oacute;digo Penal solo castiga el proxenetismo vinculado a la prostituci&oacute;n forzada</strong>.
    </p><p class="article-text">
        Desde la reforma del a&ntilde;o 2003, el C&oacute;digo Penal en su art&iacute;culo 188.1 castiga con las penas de prisi&oacute;n de dos a cuatro a&ntilde;os y multa de 12 a 24 meses tanto la prostituci&oacute;n forzada (&ldquo; <em>el que determine, empleando violencia, intimidaci&oacute;n o enga&ntilde;o, o abusando de una situaci&oacute;n de superioridad o de necesidad o vulnerabilidad de la v&iacute;ctima, a persona mayor de edad a ejercer la prostituci&oacute;n oa mantenerse en ella</em> &rdquo;) como el proxenetismo (&ldquo; <em>el que se lucre explotando la prostituci&oacute;n de otra persona, aun con el consentimiento de la misma</em> &rdquo;).
    </p><p class="article-text">
        Interpretando literalmente el &uacute;ltimo inciso del art&iacute;culo 188.1 del C&oacute;digo Penal, cabr&iacute;a sostener que cualquier forma de proxenetismo o explotaci&oacute;n de la prostituci&oacute;n est&aacute; prohibida. Sin embargo, la jurisprudencia de la Sala de lo Penal del Tribunal Supremo viene considerando que no toda ganancia proveniente de la prostituci&oacute;n, por s&iacute; sola, convierte a quien la percibe en autor/a de un delito castigado con penas de dos a cuatro a&ntilde;os de prisi&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Para que as&iacute; acontezca es indispensable que concurran, con car&aacute;cter general, las siguientes circunstancias: &ldquo; <em>a) Que los rendimientos econ&oacute;micos se deriven de la explotaci&oacute;n sexual de una persona que se halle mantenida en ese ejercicio mediante el empleo de violencia, intimidaci&oacute;n, enga&ntilde;o o como v&iacute;ctima del abuso de superioridad o de su situaci&oacute;n de necesidad o vulnerabilidad; b) Quien obtiene el rendimiento econ&oacute;mico a costa de la explotaci&oacute;n sexual ajena ha de ser conocedor/a de las circunstancias que determinan a la persona prostituida a mantenerse en el ejercicio de la prostituci&oacute;n;</em> <em>c) La ganancia econ&oacute;mica puede ser fija, variable oa comisi&oacute;n, pero es preciso, en cualquier caso, que se trate de un beneficio econ&oacute;mico directo.</em> <em>S&oacute;lo la explotaci&oacute;n lucrativa que est&aacute; &iacute;ntimamente ligada a la fuente de la prostituci&oacute;n ajena queda abarcada en el tipo penal; y d) La percepci&oacute;n de esa ganancia ha de ser el fruto de algo m&aacute;s que un acto aislado o epis&oacute;dico.</em> <em>No basta con un mero gesto de liberalidad. Esa reiteraci&oacute;n es exigible, tanto en la persona que ejerce la prostituci&oacute;n como en aquella otra que se lucra con su ejercicio</em> &rdquo;.
    </p><p class="article-text">
         La Sala de lo Penal del Tribunal Supremo asume, as&iacute;, una interpretaci&oacute;n restrictiva del delito de proxenetismo, con el argumento de que no cabe asociar la misma pena a los actos violentos e intimidatorios que a la acci&oacute;n de lucrarse o vivir a costa de la prostituci&oacute;n ajena.
    </p><p class="article-text">
        En definitiva, <strong>s&oacute;lo est&aacute; penalmente prohibido el proxenetismo en el marco de la prostituci&oacute;n forzada</strong>.
    </p><p class="article-text">
        Y a tales efectos, el consentimiento de la persona que ejerce la prostituci&oacute;n juega un papel decisivo en cuanto garant&iacute;a de su libertad sexual, resultando &uacute;nicamente irrelevante el prestado por una persona que se halle mantenida en el ejercicio de la prostituci&oacute;n mediante el empleo de violencia, intimidaci&oacute;n, enga&ntilde;o o como v&iacute;ctima del abuso de superioridad o de su situaci&oacute;n de necesidad o vulnerabilidad. 
    </p><p class="article-text">
        En este contexto, cabe plantearse si es l&iacute;cito el proxenetismo en el marco de la prostituci&oacute;n en r&eacute;gimen laboral o asalariado o si, por el contrario, s&oacute;lo es l&iacute;cito el proxenetismo en el marco de la prostituci&oacute;n por cuenta propia o en r&eacute;gimen aut&oacute;nomo.
    </p><p class="article-text">
        De entrada, es preciso tener en cuenta que de la jurisprudencia penal se desprende que una explotaci&oacute;n directa y principal de la prostituci&oacute;n ajena, en la que se trasluzca una relaci&oacute;n de dependencia de cierta intensidad en la que se vea limitada la autonom&iacute;a prestacional de la persona que ejerce la prostituci&oacute;n, encaja en el tipo penal del art&iacute;culo 188.1 del C&oacute;digo Penal.
    </p><p class="article-text">
        De ah&iacute;, pues, que pueda sostenerse que el proxenetismo solo ser&aacute; l&iacute;cito si la persona que ejerce la prostituci&oacute;n tiene cierta autonom&iacute;a para seleccionar a sus clientes, para decidir el n&uacute;mero de servicios y las pr&aacute;cticas sexuales que ofrece, para establecer su jornada y horario de trabajo, y para fijar el precio de los servicios.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, esa libertad organizativa o prestacional encaja dif&iacute;cilmente en el concepto de &ldquo;trabajo asalariado&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En verdad, los juzgados y tribunales de lo social niegan categ&oacute;ricamente la posibilidad de que exista y pueda ser v&aacute;lido un contrato de trabajo que d&eacute; cobertura a las situaciones de explotaci&oacute;n lucrativa de la prostituci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Y ello porque para que el contrato de trabajo pueda reputarse v&aacute;lido es imprescindible que su objeto y causa sean l&iacute;citos, consider&aacute;ndose que la explotaci&oacute;n sexual de una persona no re&uacute;ne ni puede reunir esta condici&oacute;n, aunque el ejercicio de la prostituci&oacute;n sea una decisi&oacute;n voluntaria de la persona que la ejerce<strong>.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Este punto de partida plantea un decisivo elemento de desencuentro con la regulaci&oacute;n penal del proxenetismo: la ilicitud del proxenetismo en el &aacute;mbito laboral no depende del car&aacute;cter voluntario/consentido o no de su ejercicio por parte de quien ejerce la prostituci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Dicho de otro modo, el consentimiento de la persona que ejerce la prostituci&oacute;n es irrelevante. La ilicitud es inmanente a la propia causa y objeto del contrato: el ejercicio de la prostituci&oacute;n por parte de una persona no puede ser ni objeto ni causa l&iacute;cita de un contrato de trabajo ya que, por definici&oacute;n, el trabajo asalariado es un trabajo por cuenta ajena y subordinado a las &oacute;rdenes y &aacute;mbito de organizaci&oacute;n de otra persona, de manera que las notas t&iacute;picas del trabajo asalariado - la ajenidad y la dependencia - determinan la incompatibilidad absoluta del proxenetismo en r&eacute;gimen laboral con la libertad y la dignidad humanas. 
    </p><p class="article-text">
        Ello determina que la tutela judicial efectiva de los derechos laborales de las personas que ejercen la prostituci&oacute;n se alcance a trav&eacute;s de una ficci&oacute;n: la distinci&oacute;n entre la actividad de alterne, donde s&iacute; cabe la existencia de una relaci&oacute;n laboral o contrato de trabajo, y la actividad de prostituci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Con todo, es lo cierto que la distinci&oacute;n entre actividad de alterne y actividad de prostituci&oacute;n no deja de resultar artificial, ficticia, en la medida en que la actividad de alterne no deja de ser en muchos casos marginal y destinada a realizar relaciones sexuales con los clientes.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, se trata de una distinci&oacute;n hoy necesaria, ya que evita que el empresario titular de un negocio de alterne quede absuelto de sus obligaciones laborales. 
    </p><p class="article-text">
        Todo lo expuesto nos lleva a concluir que <strong>s&oacute;lo el ejercicio de la prostituci&oacute;n en r&eacute;gimen aut&oacute;nomo o por cuenta propia permitir&iacute;a a la persona que ejerce la prostituci&oacute;n seleccionar a sus clientes y fijar las condiciones</strong> de prestaci&oacute;n del servicio. De modo que el &uacute;nico proxenetismo posible ser&iacute;a el que se desarrolla en el marco de la prostituci&oacute;n por cuenta propia. Ahora bien, teniendo en cuenta que, en la actualidad, la mayor parte de mujeres que ejercen la prostituci&oacute;n en Espa&ntilde;a son inmigrantes ilegales traficadas por las mafias, son mujeres prostituidas, muy dif&iacute;cilmente sus prestaciones de servicios encajar&aacute;n en el concepto de prostituci&oacute;n por cuenta propia, al carecer de la debida libertad prestacional.
    </p><p class="article-text">
        En todo caso, la paradoja est&aacute; servida. Sin entrar en el debate sobre abolicionismo o legalizaci&oacute;n de la prostituci&oacute;n y del proxenetismo, es lo cierto que s&iacute; cabr&iacute;a exigir a los poderes p&uacute;blicos, significativamente al poder legislativo y al poder judicial, una mayor coherencia a la hora de abordar la prostituci&oacute;n y el proxenetismo.
    </p><p class="article-text">
         O abolimos la prostituci&oacute;n y el proxenetismo o los legalizamos y los regulamos - y &eacute;sta ser&aacute; una decisi&oacute;n b&aacute;sicamente pol&iacute;tica que habr&aacute; que resolver en las urnas -, pero lo que no parece aceptable es mantener por m&aacute;s tiempo la esquizofr&eacute;nica situaci&oacute;n actual en la que, por un lado, se regula administrativamente el negocio del proxenetismo como actividad mercantil perfectamente legal, se posibilita la organizaci&oacute;n del sector empresarial a trav&eacute;s de la constituci&oacute;n de organizaciones empresariales que tienen como finalidad la defensa de los intereses econ&oacute;micos y sociales de los empresarios dedicados al negocio del sexo, y, por otro lado, las personas que ejercen la prostituci&oacute;n no cuentan con una regulaci&oacute;n protectora que d&eacute; clara cobertura legal al desempe&ntilde;o de esta prestaci&oacute;n de servicios y establezca espec&iacute;ficos derechos y obligaciones para las partes de la relaci&oacute;n contractual (proxeneta y persona que ejerce la prostituci&oacute;n), ni cuentan con una clara cobertura en el sistema de Seguridad Social. Al contrario, las personas que ejercen la prostituci&oacute;n s&oacute;lo pueden ser dadas de alta en el R&eacute;gimen General de la Seguridad Social como trabajadoras de alterne, o en el R&eacute;gimen Especial de Trabajadores Aut&oacute;nomos como trabajadoras aut&oacute;nomas, pero no como actividad de prostituci&oacute;n, sino bajo otra denominaci&oacute;n.Al contrari, les persones que exerceixen la prostituci&oacute; nom&eacute;s poden ser donades d'alta en el R&egrave;gim General de la Seguretat Social com a treballadores d&rsquo; &ldquo;alterne&rdquo;, o en el R&egrave;gim Especial de Treballadors Aut&ograve;noms com a treballadores aut&ograve;nomes, per&ograve; no com a activitat de prostituci&oacute;, sin&oacute; sota una altra denominaci&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        No llamar a las cosas por su nombre cuando se trata de los derechos de las personas que ejercen la prostituci&oacute;n - que son sin duda la parte d&eacute;bil en la relaci&oacute;n contractual con sus proxenetas &ndash;, hasta el punto de que aqu&eacute;llas desconocen si su actividad es o no l&iacute;cita, y si son titulares o no de espec&iacute;ficos derechos en materia laboral y de Seguridad Social, aboca irremediablemente al trabajo sumergido, a la estigmatizaci&oacute;n de las personas que ejercen la prostituci&oacute;n ya la explotaci&oacute;n descarnada de las mismas.
    </p><p class="article-text">
        Si el proxenetismo no est&aacute; penalmente prohibido y constituye una actividad empresarial l&iacute;cita y administrativamente regulada, entonces, por coherencia, es necesario dar expresa cobertura jur&iacute;dica a las personas que ejercen la prostituci&oacute;n a trav&eacute;s de la regulaci&oacute;n espec&iacute;fica de la prestaci&oacute;n de servicios de prostituci&oacute;n en r&eacute;gimen aut&oacute;nomo, reconociendo espec&iacute;ficos derechos laborales y de seguridad social a aqu&eacute;llas.
    </p><p class="article-text">
        Incluso, yendo m&aacute;s all&aacute;, tambi&eacute;n deber&iacute;a superarse la actual distinci&oacute;n entre prostituci&oacute;n y actividad de alterne en el &aacute;mbito del trabajo asalariado, pues si bien tal distinci&oacute;n ha permitido hasta la fecha una justa protecci&oacute;n de los derechos de las personas que ejercen la prostituci&oacute;n en r&eacute;gimen de dependencia, es lo cierto que no deja de perpetuar una ficci&oacute;n, pues a trav&eacute;s de la actividad de alterne en r&eacute;gimen asalariado se despliega en realidad el ejercicio de la prostituci&oacute;n en los mal llamados locales de alterne.
    </p><p class="article-text">
        Es por ello que, <strong>en tanto no se proh&iacute;ba el proxenetismo en todas sus formas y variables, cabr&iacute;a explorar la propuesta de crear una nueva relaci&oacute;n laboral especial en la que se garantice la autonom&iacute;a prestacional de la persona que ejerce la prostituci&oacute;n</strong>, de modo que esa relaci&oacute;n laboral pueda resultar m&iacute;nimamente compatible con la dignidad humana (selecci&oacute;n y posibilidad de rechazo de los clientes y del tipo y n&uacute;mero de pr&aacute;cticas sexuales).
    </p><p class="article-text">
        El Proyecto de ley org&aacute;nica de <strong>reforma del C&oacute;digo Penal</strong> 1 , impulsado por el ya dimitido ministro de justicia Alberto Ru&iacute;z-Gallard&oacute;n, y que sigue el curso de su tramitaci&oacute;n parlamentaria, viene a introducir significativos cambios en la tipificaci&oacute;n del delito de proxenetismo.
    </p><p class="article-text">
        Si en la vigente redacci&oacute;n del &uacute;ltimo inciso del art&iacute;culo 188.1 del C&oacute;digo Penal se <strong>castiga el proxenetismo sin m&aacute;s (&ldquo; el que se lucre explotando la prostituci&oacute;n de otra persona, aun con el consentimiento de la misma &rdquo;)</strong>, en el proyecto de ley se castiga a quien se lucre de la prostituci&oacute;n ejercida por una persona, aun con el consentimiento de la misma, s&oacute;lo cuando se den alguna de estas dos circunstancias: 
    </p><p class="article-text">
        1. o,que la persona que ejerce la prostituci &oacute; n se encuentre en una situaci&oacute;n de dependencia personal y econ&oacute;mica que no le deje otra alternativa, real o aceptable, que el ejercicio de la prostituci&oacute;n, ,
    </p><p class="article-text">
        2. o, que, se le impongan para su ejercicio condiciones gravosas, desproporcionadas o abusivas. se li imposin per al seu exercici condicions oneroses, desproporcionades o abusives.
    </p><p class="article-text">
        A primera vista, y atendiendo a la literalidad de los cambios, es lo cierto que pasamos de una regulaci&oacute;n donde se proh&iacute;be el proxenetismo sin m&aacute;s, a otra en la que el punto de partida es radicalmente distinto: se parte de despenalizar el proxenetismo prohibi&eacute;ndolo solamente cuando concurren algunas circunstancias que determinan un ejercicio forzado o abusivo de la prostituci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Con todo, es preciso admitir que esa despenalizaci&oacute;n parcial del proxenetismo ya se estaba aplicando a nivel judicial desde la reforma del a&ntilde;o 2003, pues, tal y como se ha venido insistiendo, desde el principio, la jurisprudencia penal ha interpretado restrictivamente el delito de proxenetismo, prohibiendo solamente el proxenetismo en el marco de la prostituci&oacute;n forzada.
    </p><p class="article-text">
        Reconocer esta circunstancia no me impide, sin embargo, criticar la proyectada reforma del delito de proxenetismo, por cuanto que introduce conceptos jur&iacute;dicos indeterminados de muy dif&iacute;cil aplicaci&oacute;n/interpretaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Por esas grietas interpretativas/aplicativas se seguir&aacute; colando el proxenetismo en todas sus formas.
    </p><p class="article-text">
        En verdad, la reforma vendr&aacute; a otorgar una m&aacute;s c&oacute;moda cobertura legal al proxenetismo, dando as&iacute; un espaldarazo definitivo a un negocio que, desde hace d&eacute;cadas, siempre ha sido tolerado en Espa&ntilde;a.
    </p><p class="article-text">
        Es por ello que seguir ofreciendo cobertura legal al proxenetismo en tanto no se ofrece cobertura jur&iacute;dica espec&iacute;fica (espec&iacute;ficos derechos) al ejercicio de la prostituci&oacute;n supone, entre otras cosas, un acto de discriminaci&oacute;n indirecta por raz&oacute;n de sexo.
    </p><p class="article-text">
        Ciertamente, una regulaci&oacute;n aparentemente neutra entra&ntilde;a, en realidad, una desventaja para las mujeres, m&aacute;xime cuando dificulta enormemente la lucha contra la prostituci&oacute;n forzada y abusiva, que afecta en su gran mayor&iacute;a a las mujeres.
    </p><p class="article-text">
        La tramitaci&oacute;n parlamentaria del proyecto de ley de reforma del C&oacute;digo Penal constituye un momento excelente para debatir y resolver la paradoja denunciada.
    </p><p class="article-text">
        Si ello no se hace por coherencia, al menos, que se haga porque as&iacute; lo impone el art&iacute;culo 19 de la Ley Org&aacute;nica 3/2007, de 22 de marzo, para la Igualdad efectiva de mujeres y hombres, en la medida en que obliga a que <strong>la proyectada reforma venga acompa&ntilde;ada de un informe sobre el impacto de g&eacute;nero de la despenalizaci&oacute;n parcial del proxenetismo.</strong>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Raquel Serrano]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/dones-en-xarxa/despenalitzacion-parcial-proxenetisme-paradojas_132_4485064.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 01 Dec 2014 17:04:09 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[La despenalitzación parcial del proxenetisme y sus paradojas]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La despenalització parcial del proxenetisme i les seves paradoxes]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/dones-en-xarxa/despenalitzacio-parcial-proxenetisme-seves-paradoxes_132_4485080.html]]></link>
      <description><![CDATA[<div class="subtitles"><p class="subtitle">L'objectiu de l'article:</p><p class="subtitle">cridar l'atenció sobre la paradoxal situació a la qual ens condueix l'actual despenalització parcial del proxenetisme</p><p class="subtitle">en un context jurídic de manca de regulació legal de l'exercici de la prostitució com a prestació de serveis, ja sigui en règim assalariat, ja sigui en règim autònom.</p></div><p class="article-text">
        L'abordatge de la prostituci&oacute; i del proxenetisme continua sent un dels grans temes de desacord de la societat, en general, i del feminisme, en particular.
    </p><p class="article-text">
        La pretensi&oacute; d'aquest comentari no &eacute;s tractar de sumar arguments i posar-los al servei de l'abolicionisme, encara que jo em decanti pels posicionaments abolicionistes. L'objectiu &eacute;s molt m&eacute;s modest: <strong>cridar l'atenci&oacute; sobre la paradoxal situaci&oacute; a la qual ens condueix l'actual despenalitzaci&oacute; parcial del proxenetisme</strong> en un context jur&iacute;dic de manca de regulaci&oacute; legal de l'exercici de la prostituci&oacute; com a prestaci&oacute; de serveis, ja sigui en r&egrave;gim assalariat, ja sigui en r&egrave;gim aut&ograve;nom.
    </p><p class="article-text">
        Per comen&ccedil;ar, cal destacar el fet que <strong>la prostituci&oacute; i el proxenetisme constitueixen activitats econ&ograve;miques i empresarials perfectament legals a Espanya</strong>. En efecte, segons el parer de la Sala del Social de l'Audi&egrave;ncia Nacional (sent&egrave;ncia de 23 de desembre del 2013), la prostituci&oacute; i el proxenetisme no constitueixen activitats econ&ograve;miques merament tolerades sin&oacute; clarament legals d'acord amb la tipificaci&oacute; efectuada en el Codi Penal, que nom&eacute;s penalitza la prostituci&oacute; for&ccedil;ada i el proxenetisme en el marc de la prostituci&oacute; for&ccedil;ada. D'aqu&iacute;, doncs, que resulti perfectament legal que es constitueixi i registri una associaci&oacute; empresarial que tingui per finalitat la defensa i promoci&oacute; dels interessos econ&ograve;mics i socials propis del sector empresarial dedicat a la tinen&ccedil;a o gesti&oacute;, o totes dues, d'establiments p&uacute;blics hostalers destinats a dispensar productes o serveis que tinguin com a p&uacute;blic objectiu terceres persones, alienes a l'establiment, que exerceixin l&rsquo;alterni (&ldquo;alterne&rdquo;) i la prostituci&oacute; per compte propi. Conclusi&oacute; confirmada per la Sala del Social del Tribunal Suprem en sent&egrave;ncia de 27 de novembre del 2004.
    </p><p class="article-text">
        Que la prostituci&oacute; i el proxenetisme constitueixen negocis perfectament l&iacute;cits ho demostra tamb&eacute; el fet que, per exemple, a Catalunya comptem amb una normativa administrativa reguladora dels espectacles p&uacute;blics i activitats recreatives, on s'inclouen expressament els locals amb reservats annexos on es realitzen activitats de naturalesa sexual que s&oacute;n exercides de manera lliure i independent pel prestador o la prestadora del servei amb altres persones, a canvi d'una contraprestaci&oacute; econ&ograve;mica.
    </p><p class="article-text">
        De tot l'exposat es deriva que, a efectes econ&ograve;mics i administratius, la prostituci&oacute; i el proxenetisme constitueixen negocis clarament l&iacute;cits.
    </p><p class="article-text">
        Si atenem a l'&agrave;mbit penal, cal sostenir igualment que a <strong>Espanya &eacute;s possible lucrar-se o viure a costa de la prostituci&oacute; sense que aix&ograve; sigui castigat penalment, ja que el Codi Penal nom&eacute;s castiga el proxenetisme vinculat a la prostituci&oacute; for&ccedil;ada</strong>. 
    </p><p class="article-text">
        Des de la reforma de l'any 2003, el Codi Penal en el seu article 188.1 castiga amb les penes de pres&oacute; de dos a quatre anys i multa de 12 a 24 mesos tant la prostituci&oacute; for&ccedil;ada (&ldquo;el que determini, fent servir viol&egrave;ncia, intimidaci&oacute; o engany, o abusant d'una situaci&oacute; de superioritat o de necessitat o vulnerabilitat de la v&iacute;ctima, una persona major d'edat a exercir la prostituci&oacute; o a mantenir-s'hi &rdquo;) com el proxenetisme (&ldquo; el que es lucri explotant la prostituci&oacute; d'una altra persona, fins i tot amb el consentiment de la mateixa &rdquo;).
    </p><p class="article-text">
        Interpretant literalment l'&uacute;ltim inc&iacute;s de l'article 188.1 del Codi Penal, es podria sostenir que qualsevol forma de proxenetisme o explotaci&oacute; de la prostituci&oacute; est&agrave; prohibida. No obstant aix&ograve;, la jurisprud&egrave;ncia de la Sala Penal del Tribunal Suprem ve considerant que no tot guany provinent de la prostituci&oacute;, per si sol, converteix a qui el percep en autor/a d'un delicte castigat amb penes de dos a quatre anys de pres&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        Perqu&egrave; aix&iacute; esdevingui &eacute;s indispensable que concorrin, amb car&agrave;cter general, les seg&uuml;ents circumst&agrave;ncies: &ldquo;a) Que els rendiments econ&ograve;mics es derivin de l'explotaci&oacute; sexual d'una persona que es trobi mantinguda en aquest exercici mitjan&ccedil;ant l'&uacute;s de viol&egrave;ncia, intimidaci&oacute;, engany o com a v&iacute;ctima d'ab&uacute;s de superioritat o de la seva situaci&oacute; de necessitat o vulnerabilitat; b) Qui obt&eacute; el rendiment econ&ograve;mic a costa de l'explotaci&oacute; sexual aliena ha de ser coneixedor/a de les circumst&agrave;ncies que determinen la persona prostitu&iuml;da a mantenir-se en l'exercici de la prostituci&oacute;; c) El guany econ&ograve;mic pot ser fix, variable o comissi&oacute;, per&ograve; cal, en qualsevol cas, que es tracti d'un benefici econ&ograve;mic directe. Nom&eacute;s l'explotaci&oacute; lucrativa que est&agrave; &iacute;ntimament lligada a la font de la prostituci&oacute; aliena queda compresa en el tipus penal; I d) La percepci&oacute; d'aquest guany ha de ser el fru&iuml;t d'alguna cosa m&eacute;s que un acte a&iuml;llat o epis&ograve;dic. Aquesta reiteraci&oacute; &eacute;s exigible tant en la persona que exerceix la prostituci&oacute; com en aquella altra que es lucra amb l'exercici &rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La Sala Penal del Tribunal Suprem defensa, aix&iacute;, una interpretaci&oacute; restrictiva del delicte de proxenetisme, amb l'argument que no &eacute;s proporcionat associar la mateixa pena als actes violents i intimidatoris que a l'acci&oacute; de lucrar-se o viure a costa de la prostituci&oacute; aliena.
    </p><p class="article-text">
        En definitiva, <strong>nom&eacute;s est&agrave; penalment prohibit el proxenetisme en el marc de la prostituci&oacute; for&ccedil;ada.</strong> I a aquests efectes, el consentiment de la persona que exerceix la prostituci&oacute; juga un paper decisiu com a garantia de la seva llibertat sexual, resultant &uacute;nicament irrellevant el prestat per una persona que es trobi mantinguda en l'exercici de la prostituci&oacute; mitjan&ccedil;ant l'&uacute;s de viol&egrave;ncia, intimidaci&oacute;, engany o com a v&iacute;ctima de l'ab&uacute;s de superioritat o de la seva situaci&oacute; de necessitat o vulnerabilitat.
    </p><p class="article-text">
        En aquest context, cal plantejar-se si &eacute;s l&iacute;cit el proxenetisme en el marc de la prostituci&oacute; en r&egrave;gim laboral o assalariat o si, per contra, nom&eacute;s &eacute;s l&iacute;cit el proxenetisme en el marc de la prostituci&oacute; per compte propi o en r&egrave;gim aut&ograve;nom.
    </p><p class="article-text">
        D'entrada, cal tenir en compte que de la jurisprud&egrave;ncia penal es despr&egrave;n que una explotaci&oacute; directa i principal de la prostituci&oacute; aliena, en la qual s&rsquo;evidenci&iuml; una relaci&oacute; de depend&egrave;ncia de certa intensitat en qu&egrave; es vegi limitada l'autonomia prestacional de la persona que exerceix la prostituci&oacute;, encaixa en el tipus penal de l'article 188.1 del Codi Penal. D'aqu&iacute;, doncs, que pugui sostenir-se que el proxenetisme nom&eacute;s ser&agrave; l&iacute;cit si la persona que exerceix la prostituci&oacute; t&eacute; certa autonomia per seleccionar els seus clients, per decidir el nombre de serveis i les pr&agrave;ctiques sexuals que ofereix, per establir la seva jornada i horari de treball, i per fixar el preu dels serveis.
    </p><p class="article-text">
        Ara b&eacute;, aquesta llibertat organitzativa o prestacional encaixa dif&iacute;cilment en el concepte de &ldquo;treball assalariat&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En efecte, els jutjats i tribunals del social neguen categ&ograve;ricament la possibilitat que hi hagi i pugui ser v&agrave;lid un contracte de treball que doni cobertura a les situacions d'explotaci&oacute; lucrativa de la prostituci&oacute;. I aix&ograve; perqu&egrave; per a que el contracte de treball es pugui considerar v&agrave;lid &eacute;s imprescindible que el seu objecte i causa siguin l&iacute;cits, considerant que l'explotaci&oacute; sexual d'una persona no reuneix ni pot reunir aquesta condici&oacute;, encara que l'exercici de la prostituci&oacute; sigui una decisi&oacute; volunt&agrave;ria de la persona que l'exerceix.
    </p><p class="article-text">
        Aquest punt de partida planteja un decisiu element de desacord amb la regulaci&oacute; penal del proxenetisme: la il&bull;licitud del proxenetisme en l'&agrave;mbit laboral no dep&egrave;n del car&agrave;cter voluntari/consentit o no del seu exercici per part de qui exerceix la prostituci&oacute;. Dit d'una altra manera, el consentiment de la persona que exerceix la prostituci&oacute; &eacute;s irrellevant. La il&bull;licitud &eacute;s immanent a la pr&ograve;pia causa i objecte del contracte: l'exercici de la prostituci&oacute; per part d'una persona no pot ser ni objecte ni causa l&iacute;cita d'un contracte de treball ja que, per definici&oacute;, el treball assalariat &eacute;s un treball per compte aliena i subordinat a les ordres i &agrave;mbit d'organitzaci&oacute; d'una altra persona, de manera que les notes t&iacute;piques del treball assalariat - l'alienitat i la depend&egrave;ncia - determinen la incompatibilitat absoluta del proxenetisme en r&egrave;gim laboral amb la llibertat i la dignitat humanes.
    </p><p class="article-text">
        Aix&ograve; determina que la tutela judicial efectiva dels drets laborals de les persones que exerceixen la prostituci&oacute; s'arribi a trav&eacute;s d'una ficci&oacute;: la distinci&oacute; entre l'activitat d&rsquo; &ldquo;alterne&rdquo;, on s&iacute; cal l'exist&egrave;ncia d'una relaci&oacute; laboral o contracte de treball, i l&rsquo;activitat de prostituci&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        Amb tot, la veritat &eacute;s que la distinci&oacute; entre activitat d&rsquo; &ldquo;alterne&rdquo; i activitat de prostituci&oacute; no deixa de resultar artificial, fict&iacute;cia, en la mesura que l'activitat d&rsquo; &ldquo;alterne&rdquo; no deixa de ser en molts casos marginal i destinada a realitzar relacions sexuals amb els clients. No obstant aix&ograve;, es tracta d'una distinci&oacute; avui necess&agrave;ria, ja que evita que l'empresari titular d'un negoci d&rsquo; &ldquo;alterne&rdquo;/prostituci&oacute; quedi absolt de les seves obligacions laborals.
    </p><p class="article-text">
        Tot l'exposat ens porta a concloure que nom&eacute;s l'exercici de la prostituci&oacute; en r&egrave;gim aut&ograve;nom o per compte propi permetria a la persona que exerceix la prostituci&oacute; seleccionar els seus clients i fixar les condicions de prestaci&oacute; del servei. De manera que <strong>l'&uacute;nic proxenetisme possible seria el que es desenvolupa en el marc de la prostituci&oacute; per compte propi</strong>. Ara b&eacute;, tenint en compte que, en l'actualitat, la major part de dones que exerceixen la prostituci&oacute; a Espanya s&oacute;n immigrants il&bull;legals traficades per les m&agrave;fies, s&oacute;n dones prostitu&iuml;des, molt dif&iacute;cilment les seves prestacions de serveis encaixaran en el concepte de prostituci&oacute; per compte propi, en no tenir la deguda llibertat prestacional.
    </p><p class="article-text">
        En tot cas, la paradoxa est&agrave; servida. Sense entrar en el debat sobre abolicionisme o legalitzaci&oacute; de la prostituci&oacute; i del proxenetisme, el cert &eacute;s que caldria exigir als poders p&uacute;blics, significativament al poder legislatiu i al poder judicial, una major coher&egrave;ncia a l'hora d'abordar la prostituci&oacute; i el proxenetisme.
    </p><p class="article-text">
        O abolim la prostituci&oacute; i el proxenetisme o els legalitzem i els regulem - i aquesta ser&agrave; una decisi&oacute; b&agrave;sicament pol&iacute;tica que caldr&agrave; resoldre a les urnes -, per&ograve; el que no sembla acceptable &eacute;s mantenir per m&eacute;s temps l&rsquo;esquizofr&egrave;nica situaci&oacute; actual en qu&egrave;, per una banda, no es castiga penalment el proxenetisme en el marc de la prostituci&oacute; no for&ccedil;ada, es regula administrativament el negoci del proxenetisme com a activitat mercantil perfectament legal, es possibilita l'organitzaci&oacute; del sector empresarial a trav&eacute;s de la constituci&oacute; d'organitzacions empresarials que tenen com a finalitat la defensa dels interessos econ&ograve;mics i socials dels empresaris dedicats al negoci del sexe, i, d'altra banda, les persones que exerceixen la prostituci&oacute; no compten amb una regulaci&oacute; protectora que doni clara cobertura legal a l'exercici d'aquesta prestaci&oacute; de serveis i estableixi espec&iacute;fics drets i obligacions per a les parts de la relaci&oacute; contractual (proxeneta i persona que exerceix la prostituci&oacute;), ni compten amb una clara cobertura en el sistema de Seguretat Social. Al contrari, les persones que exerceixen la prostituci&oacute; nom&eacute;s poden ser donades d'alta en el R&egrave;gim General de la Seguretat Social com a treballadores d&rsquo; &ldquo;alterne&rdquo;, o en el R&egrave;gim Especial de Treballadors Aut&ograve;noms com a treballadores aut&ograve;nomes, per&ograve; no com a activitat de prostituci&oacute;, sin&oacute; sota una altra denominaci&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        No dir les coses pel seu nom quan es tracta dels drets de les persones que exerceixen la prostituci&oacute; - que s&oacute;n sens dubte la part feble en la relaci&oacute; contractual amb els seus proxenetes -, fins al punt que aquelles desconeixen si la seva activitat &eacute;s o no l&iacute;cita, i si s&oacute;n titulars o no d'espec&iacute;fics drets en mat&egrave;ria laboral i de Seguretat Social, aboca irremeiablement a la feina submergida, a l'estigmatitzaci&oacute; de les persones que exerceixen la prostituci&oacute; i a l'explotaci&oacute; descarnada de les mateixes.
    </p><p class="article-text">
        Si el proxenetisme no est&agrave; penalment prohibit i constitueix una activitat empresarial l&iacute;cita i administrativament regulada, llavors, per coher&egrave;ncia, cal donar expressa cobertura jur&iacute;dica a les persones que exerceixen la prostituci&oacute; a trav&eacute;s de la regulaci&oacute; espec&iacute;fica de la prestaci&oacute; de serveis de prostituci&oacute; en r&egrave;gim aut&ograve;nom, reconeixent espec&iacute;fics drets laborals i de seguretat social a aquelles.
    </p><p class="article-text">
        Fins i tot, anant m&eacute;s enll&agrave;, tamb&eacute; caldria superar l'actual distinci&oacute; entre prostituci&oacute; i activitat d&rsquo; &ldquo;alterne&rdquo; en l'&agrave;mbit del treball assalariat, ja que si b&eacute; aquesta distinci&oacute; ha perm&egrave;s fins ara una justa protecci&oacute; dels drets de les persones que exerceixen la prostituci&oacute; en r&egrave;gim de depend&egrave;ncia, &eacute;s la veritat que no deixa de perpetuar una ficci&oacute;, ja que a trav&eacute;s de l'activitat d&rsquo; &ldquo;alterne&rdquo; en r&egrave;gim assalariat es desplega en realitat l'exercici de la prostituci&oacute; en els mal anomenats locals d&rsquo; &ldquo;alterne&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &Eacute;s per aix&ograve; que, <strong>fins que no es prohibeixi el proxenetisme en totes les seves formes i variables, es podria explorar la proposta de crear una nova relaci&oacute; laboral especial en la qual es garanteixi l'autonomia prestacional de la persona que exerceix la prostituci&oacute;</strong>, de manera que aquesta relaci&oacute; laboral pugui resultar m&iacute;nimament compatible amb la dignitat humana (selecci&oacute; i possibilitat de rebuig dels clients i del tipus i nombre de pr&agrave;ctiques sexuals, jornada i horari de treball, i retribuci&oacute;).
    </p><p class="article-text">
        El Projecte de llei org&agrave;nica de <strong>reforma del Codi Penal</strong>, impulsat pel ja dimitit ministre de just&iacute;cia Alberto Ru&iacute;z-Gallard&oacute;n, i que segueix el curs de la seva tramitaci&oacute; parlament&agrave;ria, ve a introduir significatius canvis en la tipificaci&oacute; del delicte de proxenetisme.
    </p><p class="article-text">
        Si en la vigent redacci&oacute; de l'&uacute;ltim inc&iacute;s de l'article 188.1 del Codi Penal es <strong>castiga el proxenetisme sense m&eacute;s (&ldquo;el que es lucri explotant la prostituci&oacute; d'una altra persona, fins i tot amb el consentiment de la mateixa&rdquo;</strong>), en el projecte de llei es castiga a qui es lucri de la prostituci&oacute; exercida per una persona, fins i tot amb el consentiment de la mateixa, nom&eacute;s quan es donen alguna d'aquestes dues circumst&agrave;ncies: 
    </p><p class="article-text">
        a. que la persona que exerceix la prostituci&oacute; es trobi en una situaci&oacute; de depend&egrave;ncia personal i econ&ograve;mica que no li deixi altra alternativa, real o acceptable, que l'exercici de la prostituci&oacute;, o, 
    </p><p class="article-text">
        b. se li imposin per al seu exercici condicions oneroses, desproporcionades o abusives.
    </p><p class="article-text">
        A primera vista, i atenent a la literalitat dels canvis, passem d'una regulaci&oacute; on es prohibeix el proxenetisme sense m&eacute;s, a una altra en qu&egrave; el punt de partida &eacute;s radicalment diferent: es parteix de despenalitzar el proxenetisme prohibint-lo nom&eacute;s quan concorren algunes circumst&agrave;ncies que determinen un exercici for&ccedil;at o abusiu de la prostituci&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        Amb tot, cal admetre que aquesta despenalitzaci&oacute; parcial del proxenetisme ja s'estava aplicant a nivell judicial des de la reforma de l'any 2003, doncs, tal com s'ha vingut insistint, des del principi, la jurisprud&egrave;ncia penal ha interpretat restrictivament el delicte de proxenetisme , prohibint nom&eacute;s el proxenetisme en el marc de la prostituci&oacute; for&ccedil;ada.
    </p><p class="article-text">
        Recon&egrave;ixer aquesta circumst&agrave;ncia no m'impedeix, per&ograve;, criticar la projectada reforma del delicte de proxenetisme, ja que introdueix conceptes jur&iacute;dics indeterminats de molt dif&iacute;cil aplicaci&oacute;/interpretaci&oacute;. Per aquestes esquerdes interpretatives/aplicatives se seguir&agrave; colant el proxenetisme en totes les seves formes. En veritat, la reforma vindr&agrave; a atorgar una m&eacute;s c&ograve;moda cobertura legal al proxenetisme, donant aix&iacute; un recolzament definitiu a un negoci que, des de fa d&egrave;cades, sempre ha estat tolerat a Espanya.
    </p><p class="article-text">
        &Eacute;s per aix&ograve; que seguir oferint cobertura legal al proxenetisme en tant no s'ofereix cobertura jur&iacute;dica espec&iacute;fica (espec&iacute;fics drets) a l'exercici de la prostituci&oacute; suposa, entre altres coses, un acte de discriminaci&oacute; indirecta per ra&oacute; de sexe. Certament, una regulaci&oacute; aparentment neutra comporta, en realitat, un desavantatge per a les dones, m&eacute;s quan dificulta enormement la lluita contra la prostituci&oacute; for&ccedil;ada i abusiva, que afecta en la seva gran majoria a les dones. &ccedil;
    </p><p class="article-text">
        La tramitaci&oacute; parlament&agrave;ria del projecte de llei de reforma del Codi Penal constitueix un moment excel&bull;lent per debatre i resoldre la paradoxa denunciada. Si aix&ograve; no es fa per coher&egrave;ncia, almenys, que es faci perqu&egrave; aix&iacute; ho imposa l'article 19 de la Llei Org&agrave;nica 3/2007, de 22 de mar&ccedil;, per a la Igualtat efectiva de dones i homes, en la mesura que obliga a que <strong>la projectada reforma vingui acompanyada d'un informe sobre l'impacte de g&egrave;nere, entre altres, de la despenalitzaci&oacute; parcial del proxenetisme.</strong>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Raquel Serrano]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/dones-en-xarxa/despenalitzacio-parcial-proxenetisme-seves-paradoxes_132_4485080.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 01 Dec 2014 16:19:56 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[La despenalització parcial del proxenetisme i les seves paradoxes]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La paradoxa del treball a temps parcial]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/dones-en-xarxa/paradoxa-treball-temps-parcial_132_4915506.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        El treball a temps parcial continua sent un treball fortament feminitzat. Aix&iacute; ho demostren les estad&iacute;stiques.  Segons dades d&rsquo;Eurostat (2013), el treball a temps parcial representa a Espanya el 25,5% de l&rsquo;ocupaci&oacute; femenina i nom&eacute;s el 7,6% de l&rsquo;ocupaci&oacute; masculina. Si considerem el total de persones treballadores ocupades a temps parcial, m&eacute;s del 70% s&oacute;n dones. Aix&iacute;, de les 140.200 noves contractacions a temps parcial registrades durant l&rsquo;any 2012, el 72,32% van correspondre a dones (VII Informe perfil de la dona treballadora-Adecco).
    </p><p class="article-text">
        Aquesta dada &ldquo;objectiva&rdquo; permet explicar en part la bretxa salarial entre dones i homes a Espanya, que l&rsquo;Eurostat va situar en el 17,8% l&rsquo;any 2012. En efecte, el treball a temps parcial s&rsquo;utilitza insistentment com a factor objectiu que explicaria i justificaria en bona part les difer&egrave;ncies salarials entre dones i homes, allunyant aquestes difer&egrave;ncies de la discriminaci&oacute; retributiva per ra&oacute; de sexe. Certament, l&rsquo;acc&eacute;s al treball a temps parcial s&rsquo;ha de deslligar, en principi, de la discriminaci&oacute; per ra&oacute; de sexe. Ara b&eacute;, no podem obviar que l&rsquo;acc&eacute;s al temps parcial t&eacute; com a tel&oacute; de fons la desigualtat de tracte i d&rsquo;oportunitats entre dones i homes en l&rsquo;esfera dom&egrave;stica i professional.
    </p><p class="article-text">
        Efectivament, s&oacute;n les dones les que majorit&agrave;riament continuen assumint la cura dels fills i filles i d&rsquo;altres familiars dependents. Sent aix&iacute;, per a moltes dones, la conciliaci&oacute; de la vida personal, familiar i laboral no &eacute;s tant un dret com una necessitat per poder accedir a una ocupaci&oacute; o mantenir-la.  Aix&ograve; implica que el treball a temps parcial es configuri en molts casos com una de les vies priorit&agrave;ries per a les dones per fer possible la conciliaci&oacute;, tenint en compte tant la carestia com la insufici&egrave;ncia dels serveis d&rsquo;atenci&oacute; a les persones dependents, aix&iacute; com el fet que moltes empreses i administracions no apliquen encara mesures de racionalitzaci&oacute; i flexibilitzaci&oacute; del temps de treball.
    </p><p class="article-text">
        En efecte, d&rsquo;acord amb el m&ograve;dul sobre conciliaci&oacute; de l&rsquo;EPA 2010, tenim que el 97,3% de persones ocupades a temps parcial per fer-se c&agrave;rrec de fills i filles de 14 anys o menors, s&oacute;n dones. En la mateixa l&iacute;nia, del total de persones ocupades a temps parcial per atendre altres familiars dependents, un 89,1% s&oacute;n dones. Dit de forma m&eacute;s gr&agrave;fica, per cada 26,3 dones que compatibilitzen la seva jornada a temps parcial amb l&rsquo;atenci&oacute; a la fam&iacute;lia, tan sols 1 home ho fa (VII Informe sobre el perfil de la dona treballadora-Adecco, 2012).
    </p><p class="article-text">
        Davant d&rsquo;aquesta realitat, vull posar de manifest la paradoxa que suposa el fet que l&rsquo;&uacute;ltima reforma laboral del contracte de treball a temps parcial (operada pel Reial Decret-Llei 16/2013, de 20 de desembre, de mesures per afavorir la contractaci&oacute; estable i millorar l&rsquo;ocupabilitat de les persones treballadores), en un clar intent de fer m&eacute;s atractiu aquest contracte per a les empreses de cara a crear ocupaci&oacute; &ndash; encara que es tracti de subocupaci&oacute; (treball a temps parcial involuntari per a les persones treballadores) -, ha vingut a ampliar significativament les possibilitats de gesti&oacute; flexible del temps de treball. Sense entrar a jutjar l&rsquo;oportunitat i necessitat d&rsquo;aquesta nova mesura de flexibilitat, no es pot negar que la nova regulaci&oacute; legal del contracte a temps parcial pot dificultar a la pr&agrave;ctica la conciliaci&oacute; de la vida personal, familiar i laboral de les persones treballadores que accedeixen a aquesta contractaci&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        En aquest sentit, cal destacar que empresa i persona treballadora poden acordar la realitzaci&oacute; d&rsquo;hores complement&agrave;ries (hores addicionals a les hores ordin&agrave;ries pactades) en els casos de contractes a temps parcial temporals - abans era imprescindible que es tract&eacute;s d&rsquo;un contracte a TP indefinit -, amb l&rsquo;&uacute;nica condici&oacute; que la jornada de treball pactada no sigui inferior a 10 hores setmanals en c&ograve;mput anual.
    </p><p class="article-text">
        Tot i que l&rsquo;empresari/a nom&eacute;s podr&agrave; exigir la realitzaci&oacute; d&rsquo;hores complement&agrave;ries quan aix&iacute; ho hagi pactat expressament amb la persona treballadora, el cas &eacute;s que la voluntarietat en aquest tipus de pactes no deixa de ser relativa, sobre tot tractant-se de contractes a temps parcial temporals, amb una jornada ordin&agrave;ria pactada d&rsquo;escassa entitat, i m&eacute;s si aquest pacte t&eacute; lloc en el moment d&rsquo;accedir a l&rsquo;ocupaci&oacute;.  Conv&eacute; recordar en aquest punt que, segons l&rsquo;Enquesta Europea de For&ccedil;a de Treball 2013 (Eurostat), Espanya &eacute;s un dels pa&iuml;sos europeus amb m&eacute;s treball a temps parcial involuntari (57,4%), nom&eacute;s per darrera de Gr&egrave;cia (72%) i Xipre (59%), de tal manera que cal suposar que bona part de les persones treballadores a temps parcial assumiran f&agrave;cilment la realitzaci&oacute; d&rsquo;hores complement&agrave;ries.
    </p><p class="article-text">
        Sigui com sigui &ndash; volunt&agrave;ries o no -, la reforma ha vingut a incrementar tamb&eacute; el llindar  d&rsquo;hores complement&agrave;ries que es poden afegir a les hores ordin&agrave;ries pactades, de tal manera que l&rsquo;empresa podr&agrave; exigir la realitzaci&oacute; de m&eacute;s hores addicionals, sense que tingui, per&ograve;, l&rsquo;obligaci&oacute; de garantir-ne la seva realitzaci&oacute;. En altres paraules, les hores complement&agrave;ries nom&eacute;s s&oacute;n obligat&ograve;ries per a la persona treballadora. Si l&rsquo;empresa requereix la persona treballadora a realitzar-les, aquesta no s&rsquo;hi pot negar. Ara b&eacute;, si l&rsquo;empresa no t&eacute; inter&egrave;s en que les acabi realitzant, la persona treballadora ni podr&agrave; exigir la seva realitzaci&oacute; ni tampoc podr&agrave; exigir el seu pagament. &Eacute;s cert que el legislador imposa a l&rsquo;empresari/a un preav&iacute;s m&iacute;nim de 3 dies per tal que la persona treballadora pugui con&egrave;ixer el dia i hora de realitzaci&oacute; de les hores complement&agrave;ries amb una certa anticipaci&oacute;, per&ograve; no &eacute;s menys cert que els convenis col&middot;lectius poden rebaixar aquest preav&iacute;s m&iacute;nim, i que, en tot cas, aquest preav&iacute;s no evitar&agrave; la necessitat de reorganitzaci&oacute; cont&iacute;nua de la vida privada i familiar.
    </p><p class="article-text">
        En definitiva, les persones treballadores nom&eacute;s tindran plena certesa en quant al nombre i distribuci&oacute; hor&agrave;ria de les hores ordin&agrave;ries pactades, per&ograve; no aix&iacute; respecte de les hores complement&agrave;ries, que, tot i pactar-se, podrien no realitzar-se, amb les conseg&uuml;ents dificultats per a l&rsquo;organitzaci&oacute; de la vida privada i familiar.
    </p><p class="article-text">
        Cal referir-se, finalment, a una altra novetat. El legislador ha suprimit la possibilitat de realitzaci&oacute; d&rsquo;hores extraordin&agrave;ries en el marc del contracte a temps parcial. Amb tot, aquesta supressi&oacute; &eacute;s m&eacute;s aparent que real, doncs s&rsquo;ha creat una nova categoria d&rsquo;hores com s&oacute;n les hores complement&agrave;ries &ldquo;d&rsquo;acceptaci&oacute; volunt&agrave;ria&rdquo;. Es tracta d&rsquo;hores complement&agrave;ries que no han estat acordades o pactades pr&egrave;viament, sin&oacute; que s&oacute;n ofertes &ldquo;espont&agrave;niament&rdquo; per l&rsquo;empresa i acceptades &ldquo;volunt&agrave;riament&rdquo; per la persona treballadora. Aquesta nova categoria presenta, almenys, dos avantatges per a les empreses: la llei no fixa un preav&iacute;s m&iacute;nim, i tampoc s&rsquo;aplica el l&iacute;mit m&agrave;xim anual d&rsquo;hores extres previst a l&rsquo;article 35 de l&rsquo;Estatut dels Treballadors. En aquest cas, la finalitat de conciliaci&oacute; de la vida privada i laboral es pot veure tamb&eacute; fortament compromesa.
    </p><p class="article-text">
        Com a reflexi&oacute; final diria que les persones que accedeixen a un contracte a temps parcial amb la finalitat de conciliar llur vida personal, familiar i laboral es trobaran sovint davant el dilema d&rsquo;acceptar la realitzaci&oacute; d&rsquo;hores complement&agrave;ries, amb la conseg&uuml;ent incertesa respecte a les hores de treball totals que acabaran fent aix&iacute; com sobre el moment exacte de la seva realitzaci&oacute;, o b&eacute;, renunciar-hi, amb l&rsquo;impacte que aquesta ren&uacute;ncia pot tenir de cara no nom&eacute;s a la retribuci&oacute;, sin&oacute; tamb&eacute; a la possibilitat de renovaci&oacute; del contracte a temps parcial temporal o a la conversi&oacute; en un contracte indefinit, o a la conversi&oacute; del contracte a temps parcial en un contracte a temps complert.
    </p><p class="article-text">
        Si a aquesta reflexi&oacute; sumem la perspectiva de g&egrave;nere, la conclusi&oacute; est&agrave; servida: les dones no es troben en igualtat de condicions ni d&rsquo;oportunitats a l&rsquo;hora d&rsquo;acceptar la realitzaci&oacute; d&rsquo;hores complement&agrave;ries, i en el cas de que les acceptin, la seva realitzaci&oacute; ser&agrave; a costa d&rsquo;un esfor&ccedil; suplementari de reorganitzaci&oacute; de la seva vida privada i familiar. I en aquest dilema cal situar tamb&eacute; un dels factors de riscos psicosocials presents en el treball de les dones, en general, i en el treball de les dones a temps parcial, en particular.
    </p><p class="article-text">
        La paradoxa resultant de tot plegat &eacute;s que una modalitat contractual que, tradicionalment, ha perm&egrave;s satisfer els interessos de conciliaci&oacute; de les persones treballadores, poc a poc, i a cop de reformes i contrareformes, s&rsquo;ha reconvertit en una potent eina de flexibilitat en la gesti&oacute; del temps de treball per a les empreses, i en una eina preferent per al Govern de cara a crear ocupaci&oacute; &ndash; ocupaci&oacute; prec&agrave;ria, per&ograve; ocupaci&oacute; al capdavall -, seguint la f&oacute;rmula dels &ldquo;minijobs&rdquo;. I l&rsquo;impacte de g&egrave;nere d&rsquo;aquestes reformes i contrareformes del contracte a temps parcial? Quin govern s&rsquo;atrevir&agrave; a mesurar-lo com cal? O hauran de ser, novament, els jutjats i tribunals del social els que ho facin?
    </p><p class="article-text">
        Article publicat a <a href="http://www.donesenxarxa.cat/la-paradoxa-del-treball-a-temps?lang=ca" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Dones en xarxa</a>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Raquel Serrano, Raquel Serrano]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/dones-en-xarxa/paradoxa-treball-temps-parcial_132_4915506.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 24 Apr 2014 12:07:44 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[La paradoxa del treball a temps parcial]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[Feminismo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La paradoja del trabajo a tiempo parcial]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/dones-en-xarxa/paradoja-trabajo-tiempo-parcial_132_4915454.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        El trabajo a tiempo parcial sigue siendo un trabajo fuertemente feminizado. As&iacute; lo demuestran las estad&iacute;sticas. Seg&uacute;n datos de Eurostat (2013), el trabajo a tiempo parcial representa en Espa&ntilde;a el 25,5% del empleo femenino y s&oacute;lo el 7,6% del empleo masculino. Si consideramos el total de personas trabajadoras ocupadas a tiempo parcial, m&aacute;s del 70% son mujeres. As&iacute;, de las 140.200 nuevas contrataciones a tiempo parcial registradas durante el a&ntilde;o 2012, el 72,32% correspondieron a mujeres (VII Informe perfil de la mujer trabajadora - Adecco).
    </p><p class="article-text">
        Este dato &ldquo; objetivo&rdquo; permite explicar en parte la brecha salarial entre mujeres y hombres en Espa&ntilde;a, que Eurostat situ&oacute; en el 17,8 % en el a&ntilde;o 2012. En efecto, el trabajo a tiempo parcial se utiliza insistentemente como factor objetivo que explicar&iacute;a y justificar&iacute;a en buena parte las diferencias salariales entre mujeres y hombres, alejando estas diferencias de la discriminaci&oacute;n retributiva por raz&oacute;n de sexo. Ciertamente, el acceso al trabajo a tiempo parcial debe desligarse, en principio, de la discriminaci&oacute;n por raz&oacute;n de sexo. Ahora bien, no podemos obviar que el acceso al tiempo parcial tiene como tel&oacute;n de fondo la desigualdad de trato y de oportunidades entre mujeres y hombres en la esfera dom&eacute;stica y profesional.
    </p><p class="article-text">
         Efectivamente, son las mujeres las que mayoritariamente siguen asumiendo el cuidado de los hijos y de otros familiares dependientes. Siendo as&iacute;, para muchas mujeres, la conciliaci&oacute;n de la vida personal, familiar y laboral no es tanto un derecho como una necesidad para poder acceder a un empleo o mantenerla. Esto implica que el trabajo a tiempo parcial se configure en muchos casos como una de las v&iacute;as prioritarias para las mujeres para hacer posible la conciliaci&oacute;n, teniendo en cuenta tanto la carest&iacute;a como la insuficiencia de los servicios de atenci&oacute;n a las personas dependientes, as&iacute; como el hecho de que muchas empresas y administraciones no aplican a&uacute;n medidas de racionalizaci&oacute;n y flexibilizaci&oacute;n del tiempo de trabajo.
    </p><p class="article-text">
         En efecto, de acuerdo con el m&oacute;dulo sobre conciliaci&oacute;n de la EPA 2010, tenemos que el 97,3 % de personas ocupadas a tiempo parcial para hacerse cargo de hijos de 14 a&ntilde;os o menores, son mujeres. En la misma l&iacute;nea, del total de personas ocupadas a tiempo parcial para atender otros familiares dependientes, un 89,1% de son mujeres. Dicho de forma m&aacute;s gr&aacute;fica, por cada 26,3 mujeres que compatibilizan su jornada a tiempo parcial con la atenci&oacute;n a la familia, tan s&oacute;lo 1 hombre lo hace (VII Informe sobre el perfil de la mujer trabajadora - Adecco, 2012).
    </p><p class="article-text">
         Ante esta realidad, quiero poner de manifiesto la paradoja que supone el hecho de que la &uacute;ltima reforma laboral del contrato de trabajo a tiempo parcial (operada por el Real Decreto - Ley 16 /2013, de 20 de diciembre , de medidas para favorecer la contrataci&oacute;n estable y mejorar la empleabilidad de las personas trabajadoras), en un claro intento de hacer m&aacute;s atractivo este contrato para las empresas de cara a crear empleo - aunque se trate de subempleo ( trabajo a tiempo parcial involuntario para las personas trabajadoras ) - , ha venido a ampliar significativamente las posibilidades de gesti&oacute;n flexible del tiempo de trabajo. Sin entrar a juzgar la oportunidad y necesidad de esta nueva medida de flexibilidad, no se puede negar que la nueva regulaci&oacute;n legal del contrato a tiempo parcial puede dificultar la pr&aacute;ctica la conciliaci&oacute;n de la vida personal, familiar y laboral de las personas trabajadoras que acceden a esta contrataci&oacute;n .
    </p><p class="article-text">
         En este sentido, cabe destacar que empresa y trabajador pueden acordar la realizaci&oacute;n de horas complementarias (horas adicionales a las horas ordinarias pactadas ) en los casos de contratos a tiempo parcial temporales - antes era imprescindible que se tratara de un contrato a TP indefinido - , con la &uacute;nica condici&oacute;n de que la jornada de trabajo pactada no sea inferior a 10 horas semanales en c&oacute;mputo anual.
    </p><p class="article-text">
         Aunque el empresario / a s&oacute;lo podr&aacute; exigir la realizaci&oacute;n de horas complementarias cuando as&iacute; lo hubiera pactado expresamente con la persona trabajadora, el caso es que la voluntariedad en este tipo de pactos no deja de ser relativa, sobre todo trat&aacute;ndose de contratos a tiempo parcial temporales, con una jornada ordinaria pactada de escasa entidad, y m&aacute;s si este pacto tiene lugar en el momento de acceder al empleo. Conviene recordar en este punto que, seg&uacute;n la Encuesta Europea de Fuerza de Trabajo 2013 (Eurostat), Espa&ntilde;a es uno de los pa&iacute;ses europeos con m&aacute;s trabajo a tiempo parcial involuntario (57,4%), s&oacute;lo por detr&aacute;s de Grecia (72%) y Chipre (59%), de tal manera que hay que suponer que buena parte de las personas trabajadoras a tiempo parcial asumir&aacute;n f&aacute;cilmente la realizaci&oacute;n de horas complementarias.
    </p><p class="article-text">
         Sea como sea - voluntarias o no - , la reforma ha venido a incrementar tambi&eacute;n el umbral de horas complementarias que se pueden a&ntilde;adir a las horas ordinarias pactadas, de tal manera que la empresa podr&aacute; exigir la realizaci&oacute;n de m&aacute;s horas adicionales, sin que tenga, sin embargo, la obligaci&oacute;n de garantizar su realizaci&oacute;n. En otras palabras, las horas complementarias s&oacute;lo son obligatorias para la persona trabajadora. Si la empresa requiere la persona trabajadora a realizarlas, &eacute;sta no se puede negar. Ahora bien, si la empresa no tiene inter&eacute;s en que las termine realizando, la persona trabajadora ni podr&aacute; exigir su realizaci&oacute;n ni tampoco podr&aacute; exigir su pago.
    </p><p class="article-text">
        Es cierto que el legislador impone al empresario/a un preaviso m&iacute;nimo de 3 d&iacute;as para que la persona trabajadora pueda conocer el d&iacute;a y hora de realizaci&oacute;n de las horas complementarias con cierta anticipaci&oacute;n, pero no es menos cierto que los convenios colectivos pueden rebajar este preaviso m&iacute;nimo, y que, en todo caso, este preaviso no evitar&aacute; la necesidad de reorganizaci&oacute;n continua de la vida privada y familiar.
    </p><p class="article-text">
         En definitiva, las personas trabajadoras s&oacute;lo tendr&aacute;n plena certeza en cuanto al n&uacute;mero y distribuci&oacute;n horaria de las horas ordinarias pactadas, pero no as&iacute; respecto de las horas complementarias, que, a pesar de pactarse, podr&iacute;an no realizarse, con las consiguientes dificultades para la organizaci&oacute;n de la vida privada y familiar.
    </p><p class="article-text">
         Hay que referirse, finalmente, a otra novedad. El legislador ha suprimido la posibilidad de realizaci&oacute;n de horas extraordinarias en el marco del contrato a tiempo parcial. Con todo, esta supresi&oacute;n es m&aacute;s aparente que real, pues se ha creado una nueva categor&iacute;a de horas como son las horas complementarias &ldquo;de aceptaci&oacute;n voluntaria&rdquo; . Se trata de horas complementarias que no han sido acordadas o pactadas previamente, sino que son ofrecidas &ldquo;espont&aacute;neamente&rdquo; por la empresa y aceptadas &ldquo;voluntariamente&rdquo; por la persona trabajadora. Esta nueva categor&iacute;a presenta, al menos, dos ventajas para las empresas: la ley no fija un preaviso m&iacute;nimo, y tampoco se aplica el l&iacute;mite m&aacute;ximo anual de horas extras previsto en el art&iacute;culo 35 del Estatuto de los Trabajadores. En este caso, la finalidad de conciliaci&oacute;n de la vida privada y laboral se puede ver tambi&eacute;n fuertemente comprometida.
    </p><p class="article-text">
         Como reflexi&oacute;n final dir&iacute;a que las personas que acceden a un contrato a tiempo parcial con el fin de conciliar su vida personal , familiar y laboral se encontrar&aacute;n a menudo ante el dilema de aceptar la realizaci&oacute;n de horas complementarias, con la consiguiente incertidumbre respecto a las horas de trabajo totales que acabar&aacute;n haciendo as&iacute; como sobre el momento exacto de su realizaci&oacute;n, o bien, renunciar, con el impacto que esta renuncia puede tener de cara no s&oacute;lo a la retribuci&oacute;n, sino tambi&eacute;n a la posibilidad de renovaci&oacute;n del contrato a tiempo parcial temporal o a la conversi&oacute;n en un contrato indefinido, o la conversi&oacute;n del contrato a tiempo parcial en un contrato a tiempo completo.
    </p><p class="article-text">
         Si a esta reflexi&oacute;n sumamos la perspectiva de g&eacute;nero, la conclusi&oacute;n est&aacute; servida: las mujeres no se encuentran en igualdad de condiciones ni de oportunidades a la hora de aceptar la realizaci&oacute;n de horas complementarias, y en el caso de que las acepten, su realizaci&oacute;n ser&aacute; a costa de un esfuerzo suplementario de reorganizaci&oacute;n de su vida privada y familiar. Y en este dilema hay que situar tambi&eacute;n uno de los factores de riesgos psicosociales presentes en el trabajo de las mujeres, en general, y en el trabajo de las mujeres a tiempo parcial, en particular.
    </p><p class="article-text">
         La paradoja resultante de todo ello es que una modalidad contractual que, tradicionalmente, ha permitido satisfacer los intereses de conciliaci&oacute;n de las personas trabajadoras, poco a poco, ya golpe de reformas y contrarreformas, se ha reconvertido en una potente herramienta de flexibilidad en la gesti&oacute;n del tiempo de trabajo para las empresas, y en una herramienta preferente para el Gobierno de cara a crear empleo - empleo precario, pero empleo al fin - , siguiendo la f&oacute;rmula de los &ldquo;minijobs&rdquo;. &iquest;Y el impacto de g&eacute;nero de estas reformas y contrarreformas del contrato a tiempo parcial?  &iquest;Qu&eacute; gobierno se atrever&aacute; a medirlo como es? &iquest;O deber&aacute;n ser, nuevamente, los juzgados y tribunales de lo social los que lo hagan?
    </p><p class="article-text">
        Art&iacute;culo publicado en <a href="http://www.donesenxarxa.cat/la-paradoxa-del-treball-a-temps?lang=ca" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Dones en xarxa</a>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Raquel Serrano]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/dones-en-xarxa/paradoja-trabajo-tiempo-parcial_132_4915454.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 24 Apr 2014 12:07:24 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[La paradoja del trabajo a tiempo parcial]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[Feminismo,Brecha salarial,Trabajo,Empleo,Precariedad]]></media:keywords>
    </item>
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