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    <title><![CDATA[elDiario.es - Adolfo Padrón]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/adolfo_padron/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Adolfo Padrón]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Sin dudarlo, Contigo Podemos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/podemos_132_4304392.html]]></link>
      <description><![CDATA[<div class="subtitles"><p class="subtitle">En Podemos, la discrepancia, el contraste de ideas y hasta las contraposicione deberían ser la fuente de su fortaleza</p></div><p class="article-text">
        Podemos ha sido fuente, durante todo un a&ntilde;o, de continuas especulaciones y de vaivenes informativos en relaci&oacute;n a su modelo de construcci&oacute;n y al papel que en la pr&aacute;ctica podr&iacute;a empezar a jugar en la pol&iacute;tica de nuestro estado.<strong>   </strong>
    </p><p class="article-text">
        La expectaci&oacute;n generada por nuestra joven organizaci&oacute;n desde las pasadas elecciones europeas, lejos de decaer, ha ido en aumento y no siempre ha resultado f&aacute;cil explicar con sencillez el proceso que hemos vivido y estamos viviendo, a velocidad de v&eacute;rtigo. Una de los elementos que est&aacute;n caracterizando la edificaci&oacute;n de este proyecto es la demostraci&oacute;n p&uacute;blica y abierta de m&uacute;ltiples niveles de confrontaci&oacute;n, tanto dial&eacute;ctica como metodol&oacute;gica, que a menudo han querido ser interpretadas como se&ntilde;al de fragmentaci&oacute;n. Es natural que aquellos que se sienten amenazados por el potencial de una organizaci&oacute;n con vocaci&oacute;n de tsunami transformador, no s&oacute;lo deseen su descomposici&oacute;n prematura e inmediata, sino que apuesten por ello y hasta jueguen con todas sus fuerzas a potenciarla.
    </p><p class="article-text">
        Es comprensible que la opini&oacute;n p&uacute;blica se muestre confusa y hasta desencantada con lo que est&aacute; acostumbrada a leer como espect&aacute;culo chirriante, como simple lucha de poder en el seno de los partidos tradicionales; fundamentalmente porque, hasta el momento, cuando esos partidos han sacado sus &ldquo;trapos sucios&rdquo; a relucir, las batallas internas a bayoneta viva ya hab&iacute;an llegado a su m&aacute;ximo apogeo, dejando un caudal de sangre -enti&eacute;ndase la met&aacute;fora- vertido por los despachos en los que instalan sus sedes. En el caso de Podemos, hay que se&ntilde;alar que la discrepancia, el contraste de ideas, las divergencias ideol&oacute;gicas y hasta las contraposiciones m&aacute;s o menos evidentes son, o deber&iacute;an serlo, la fuente de su fortaleza.
    </p><p class="article-text">
        Podemos, por su propia formulaci&oacute;n como espacio de encuentro de m&uacute;ltiples sensibilidades e inquietudes, por su propia voluntad de convertirse en expresi&oacute;n viva de las demandas de la ciudadan&iacute;a, apost&oacute; por mostrarse como una casa de cristal, haciendo de la transparencia una de sus principales virtudes.
    </p><p class="article-text">
        El empe&ntilde;o por dinamizar la mayor cantidad posible de espacios de participaci&oacute;n, tanto presenciales como virtuales, hacen que el contraste resulte consustancial al propio desarrollo del proyecto. Por tanto, no hay problema alguno en el debate ni en la progresiva visualizaci&oacute;n de diferentes corrientes de opini&oacute;n en su interior. No somos, ni queremos ser, un bloque monol&iacute;tico ni mono-color porque somos, en esencia, la concreci&oacute;n de la voluntad unicista de millones de ciudadanos y de m&uacute;ltiples sensibilidades, juntados con la argamasa de la transversalidad y del deseo de dar la vuelta a una realidad tan impuesta como asfixiante. Podemos es por tanto la s&iacute;ntesis de un momento hist&oacute;rico y toma cuerpo como herramienta de transformaci&oacute;n social, pol&iacute;tica y econ&oacute;mica al servicio de la mayor&iacute;a y no de si misma ni de su estructura.
    </p><p class="article-text">
        Pero tampoco hay porque ocultar que en el transcurso del tiempo dos maneras diferentes de entender esta organizaci&oacute;n han ido tomando cuerpo. En la Asamblea Constituyente apostamos de forma mayoritaria por un modelo que priorizaba la construcci&oacute;n org&aacute;nica para afrontar, con una estructura s&oacute;lida, los inminentes procesos electorales que nos pueden permitir asaltar las instituciones, marcando como objetivo fundamental un acceso contundente al parlamento estatal y, a la postre, la posibilidad de optar a constituir gobierno. Pero en el camino y de manera particular en algunos territorios, como Canarias, ese modelo ha ido dejado de lado el cuidado y desarrollo del tejido social necesario para que Podemos sea el fen&oacute;meno de masas que nunca renunci&oacute; a ser.
    </p><p class="article-text">
        De otra parte, una corriente en continuo crecimiento en diferentes lugares del estado, a&uacute;n compartiendo el objetivo de la necesaria fortificaci&oacute;n org&aacute;nica, nos vamos encontrando en la convicci&oacute;n de que ser&iacute;a un tremendo error estrat&eacute;gico a la par que una incoherencia &eacute;tica, que esa edificaci&oacute;n se termine realizando dejando de lado la baza m&aacute;s importante de este proyecto: la propia gente, que lo identific&oacute; como suyo y que espera encontrar adecuados espacios de participaci&oacute;n real &ndash; que no es s&oacute;lo telm&aacute;tica- en la que debe ser la casa de todas y todos.
    </p><p class="article-text">
        En esa segunda manera de entender esta organizaci&oacute;n nos encontramos las mujeres y hombres que en en Canarias nos identificamos con la corriente de opini&oacute;n Contigo Podemos. Creemos en Podemos como el que m&aacute;s, pero no ponemos el acento en los personalismos, sino en las personas.
    </p><p class="article-text">
        No pretendemos aleccionar a nadie, no creemos que haya que decirle a la gente lo que tienen que hacer y mucho menos lo que vamos a hacer por ella, sino que la animamos a que se hagan part&iacute;cipes activos del discurso incluyendo propuestas de todos los &aacute;mbitos y bagajes.                                                                                                                
    </p><p class="article-text">
        No buscamos nombres sino perfiles. No consideramos tan significativo lo que puede &ldquo;representar&rdquo; una persona por su nombre y apellidos, sino lo que desarrolla y puede hacer potencialmente en un campo de actuaci&oacute;n fundamental para la poblaci&oacute;n, al servicio de la ciudadan&iacute;a. No creemos en las batallas internas por hacer preponderar posiciones, sino en la b&uacute;squeda del consenso, aderezado con las necesarias dosis de habilidades sociales y comunicativas que hagan posible resultados inclusivos.
    </p><p class="article-text">
        Y es que en definitiva, creemos en la gente y en su capacidad para decidir su futuro. Por eso creemos, adem&aacute;s, que en Canarias Podemos la configuran las personas que viven en nuestro Archipi&eacute;lago y que somos los canarios los que debemos promover el paradigma que deseamos construir para nuestro presente y como inversi&oacute;n para las generaciones venideras.
    </p><p class="article-text">
        Desde Contigo Podemos afirmamos que este es el momento de la ciudadan&iacute;a, es el momento de colocar los pilares para construir una sociedad basada en la cooperaci&oacute;n, la participaci&oacute;n, la democracia real, la igualdad de g&eacute;nero, la justicia social&hellip;
    </p><p class="article-text">
        Es el momento de edificar una Canarias donde todas y todos podamos &ldquo;bien vivir&rdquo;. Es el momento de la cohesi&oacute;n social y el empleo, de los derechos laborales y sociales.
    </p><p class="article-text">
        Es el momento, de reivindicar el trabajo decente como fundamento del crecimiento econ&oacute;mico sostenible y arrebatar a los mercados la potestad de decidir qui&eacute;nes, c&oacute;mo y en que medida tenemos derecho a nuestra alimentaci&oacute;n, nuestra salud, nuestra educaci&oacute;n, nuestra cultura, nuestra vivienda, &hellip;
    </p><p class="article-text">
        Es el momento de convertirnos en sujetos activos de nuestro presente y nuestro futuro: abriendo puertas y ventanas de nuestras administraciones para airearlas; garantizando una participaci&oacute;n real de la ciudadan&iacute;a, tanto en su funcionamiento como en el control de la gesti&oacute;n de nuestro patrimonio colectivo; poniendo las instituciones al servicio de la gente y no de intereses especulativos ni de redes clientelares.
    </p><p class="article-text">
        Es el momento de apostar por un modelo de desarrollo centrado en la sostenibilidad y el bienestar de todos y todas los habitantes en armon&iacute;a con la naturaleza, en el presente y para las futuras generaciones. Un modelo que permita proteger el territorio al tiempo que definir formulas de crecimiento que respeten nuestra cultura, la sustentabilidad ecol&oacute;gica, el reparto equitativo de la riqueza, el desarrollo de nuestras soberan&iacute;as alimentaria y energ&eacute;tica.
    </p><p class="article-text">
        Es el momento de recuperar Canarias y tenemos la oportunidad hist&oacute;rica de hacerlo, pero s&oacute;lo ser&aacute; posible con la participaci&oacute;n de una gran base social que se sienta participe y sujeto activo de ese cambio.
    </p><p class="article-text">
        En ello estamos ilusionados y dispuestos a trabajar y en ese objetivo esperamos tu participaci&oacute;n y apoyo.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Adolfo Padrón]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/podemos_132_4304392.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 27 Mar 2015 09:10:17 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Sin dudarlo, Contigo Podemos]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[Podemos]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Podemos, en lo humano]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/podemos_132_4400129.html]]></link>
      <description><![CDATA[<div class="subtitles"><p class="subtitle">Corremos el riesgo de que en los procesos territoriales el desarrollo no siga la misma pauta</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;Proclamo en voz alta la libertad de pensamiento y muera el que no piense como yo.&rdquo;
    </p><p class="article-text">
        Voltaire
    </p><p class="article-text">
        Resulta dif&iacute;cil mirar atr&aacute;s sin sentirse presa del propio asombro ante la amplitud de la distancia recorrida. Cuando Dolores de Cospedal y otros auto-insuflados gur&uacute;s de la dirigencia pol&iacute;tica, preguntaban a quienes consideraban &ldquo;perro-flautas&rdquo; -con aire retador y menosprecio en ristre- por qu&eacute; no dejaban a un lado sus din&aacute;micas pancarteras, sus &ldquo;mareas&rdquo; de colores y su constante e impertinente cuestionamiento de las decisiones de los gobiernos del bipartidismo, no imaginaban que terminar&iacute;an arrepinti&eacute;ndose hasta decir basta. &ldquo;&iquest;Qui&eacute;n me mandar&iacute;a a abrir la boca?&rdquo; -habr&aacute; pensado m&aacute;s de una vez la &ldquo;lideresa&rdquo; pepera, tan acostumbrada a soltar por los belfos lo que se le ocurra, aunque resulte indescifrable, como a que no se la chiste dentro de su monol&iacute;tico partido-.
    </p><p class="article-text">
        Por aquellas fechas, en toda la geograf&iacute;a espa&ntilde;ola, al igual que en otros estados de la castigada Europa, el activismo social, las organizaciones alternativas, los colectivos profesionales y ciudadanos, &hellip;, iban llegando a la conclusi&oacute;n de que, en paralelo a la movilizaci&oacute;n callejera, se hac&iacute;a necesario actuar pol&iacute;ticamente. Los intentos por consolidar espacios de confluencia capaces de contestar el pensamiento &uacute;nico expresado por los partidos del r&eacute;gimen del austericidio, se multiplicaban en todos lares. Desde el Frente C&iacute;vico de Julio Anguita, pasando por desarrollos territorialistas como la CUP en Catalunya, la AGE en el Pa&iacute;s Galego, o hasta SSP o el Movimiento por el Frente Amplio en Canarias, fueron surgiendo con fuerza y, en algunos casos, obteniendo importantes respaldos electorales en diferentes comicios. Pero no ser&iacute;a hasta el surgimiento del fen&oacute;meno PODEMOS, hace un a&ntilde;o, que la Cospe tuvo que tragarse su altiva invitaci&oacute;n pu&eacute;s, aunque el m&eacute;rito no era suyo, la ciudadan&iacute;a comenz&oacute; a creer que la salida de la barbarie neoliberal vendr&iacute;a de la mano de su propio empoderamiento y no de las complices medidas del <em>establishment</em> apoltronado en los espacios de representaci&oacute;n pol&iacute;tica.
    </p><p class="article-text">
        Con las elecciones europeas de mayo de 2014, la posibilidad se torn&oacute; segura: Un nuevo proyecto, con vocaci&oacute;n de transgredir todas las normas partidistas conocidas, dec&iacute;a con firmeza &ldquo;aqu&iacute; estoy y he venido para quedarme&rdquo;. El &eacute;xito electoral de PODEMOS fue capaz de transmutar la indignaci&oacute;n en esperanza y sus filas engrosaron de forma inusitada en un sistema en el que el descreimiento pol&iacute;tico hab&iacute;a calado muy hondo; tan hondo que hac&iacute;a presagiar que el totalitarismo volv&iacute;a a encontrar la tierra arada y regada, lista para su germinaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Con esa fuerza creciente PODEMOS se lanz&oacute; a desarrollar su propio proceso constituyente, el que deb&iacute;a convertirla en la herramienta pol&iacute;tica del cambio que millones de personas y de forma transversal, esperaban y esperan. Sus m&aacute;ximas, basadas en la participaci&oacute;n, la horizontalidad, en la construcci&oacute;n de abajo hacia arriba, en la transparencia y en el respeto a un c&oacute;digo &eacute;tico exigente y auto-regulador, ten&iacute;an que lidiar con la urgencia que impon&iacute;a el drama social que padece nuestro estado.
    </p><p class="article-text">
        Era necesario, lo sigue siendo, tener lista una estructura capaz de dar el vuelco electoral en los pr&oacute;ximos comicios estatales y, por si fuera poco, hacer frente a los inmediatos locales y auton&oacute;micos con unas m&iacute;nimas garant&iacute;as.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute; nos dotamos de un esqueleto organizativo que tiene como principal tarea mantener un perentorio equilibrio entre la soberan&iacute;a de los c&iacute;rculos y sus asambleas y la ineludible capacidad operativa de sus consejos ciudadanos, &ldquo;coordinados&rdquo; por la figura de sus respectivas secretar&iacute;as generales y en todos los &aacute;mbitos -estatal, auton&oacute;mico y municipal-. La propia vocaci&oacute;n democr&aacute;tica de nuestro proyecto nos llev&oacute; y a&uacute;n estamos en ello, a abordad un progresivo y vertiginoso proceso electoral interno, en el que diferentes sensibilidades y maneras de entender la organizaci&oacute;n postulan sus candidaturas para ocupar esos espacios.
    </p><p class="article-text">
        En la fase constituyente estatal, Pablo Iglesias consigui&oacute; hacer valer su liderazgo y su modelo de organizaci&oacute;n fue asumido como el t&aacute;cticamente m&aacute;s adecuado para alcanzar el objetivo de &ldquo;tomar el cielo por asalto&rdquo; y lo hizo adem&aacute;s sin dejar cad&aacute;veres por el camino. Las divergencias quedaron sepultadas al cierre del proceso y sus temporales contrincantes enfundaron sus diferencias para arrimar el hombro en la tarea conjunta de hacer real el proyecto.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, corremos el riesgo de que en los procesos territoriales el desarrollo no siga la misma pauta, pues varios errores de partida se est&aacute;n dando cita sin que nadie lo remedie. El primero es el que nos hace caer en la tentaci&oacute;n de entender esta edificaci&oacute;n como una prueba clasificatoria hacia la &ldquo;pole position&rdquo; que marque luego la grilla de salida en las carreras definitivas. El segundo es el de pretender inferir el se&ntilde;alado liderazgo de Pablo Iglesias a cada uno de las demarcaciones territoriales, haciendo de la necesidad virtud, y dando por hecho que los consejos ciudadanos y las figuras de los secretarios generales son el equivalente respectivo a las comisiones ejecutivas y los &ldquo;barones&rdquo; de los partidos al uso y olvidando, por ende, que la soberan&iacute;a sigue estando depositada en las asambleas. El tercero y el m&aacute;s grave, el de presentar la marca oficialista como se&ntilde;al de pedigr&iacute; o autenticidad, pu&eacute;s termina dividiendo a las personas que trabajan por PODEMOS en bendecidos y ap&oacute;statas, en titulares y aspirantes.
    </p><p class="article-text">
        En estas condiciones, resulta bien f&aacute;cil que terminemos olvidando porque PODEMOS y terminemos centr&aacute;ndonos en ganar, por encima de cualquier otro prop&oacute;sito. Al hacerlo, corremos el riesgo de que, a diferencia de lo ocurrido en Madrid el pasado noviembre, las heridas sean tan grandes que no cicatricen o que mucha gente que crey&oacute; encontrar su casa en este proyecto, se sienta despojada y desahuciada. No siempre la aritm&eacute;tica de los votos nos da la raz&oacute;n, porque por esa regla de tres, las minor&iacute;as no tienen raz&oacute;n nunca.
    </p><p class="article-text">
        No cabe esperar al despu&eacute;s de ganar. No cabe decir que las cosas se ir&aacute;n colocando m&aacute;s adelante. Hay que recomponer lo descompuesto o el viento se encargar&aacute; de esparcirlo. Al margen de lo que ocurra en la culminaci&oacute;n de este proceso constituyente, de cu&aacute;les sean las candidaturas que finalmente detenten la responsabilidad de &ldquo;gestionar&rdquo; la confianza que en ellas depositen los inscritos en PODEMOS, la tarea que debe ocuparnos es la de no perder el norte, pu&eacute;s por delante nos queda dar cuerpo a lo que prometimos: Ser la herramienta del cambio. &iexcl;Casi nada!
    </p><p class="article-text">
        Yo sigo so&ntilde;ando que as&iacute; lo haremos.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Adolfo Padrón]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/podemos_132_4400129.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 27 Jan 2015 22:03:55 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Podemos, en lo humano]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[Podemos]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Una de piratas en un estado ¿fallido?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/piratas-fallido_132_4503538.html]]></link>
      <description><![CDATA[<div class="subtitles"><p class="subtitle">Hay quien afirma que el repentino afloramiento de tal corrupción generalizada es, como tantas cosas, sólo una cuestión de percepción</p></div><p class="article-text">
        <em>&ldquo;</em><em>Todos los Estados bien gobernados y todos los pr&iacute;ncipes inteligentes han tenido cuidado de no reducir a la nobleza a la desesperaci&oacute;n, ni al pueblo al descontento&rdquo;. </em>Nicol&aacute;s Maquiavelo
    </p><p class="article-text">
        Hay quien afirma que el repentino afloramiento de tal corrupci&oacute;n generalizada es, como tantas cosas, s&oacute;lo una cuesti&oacute;n de percepci&oacute;n. Hay quien va m&aacute;s all&aacute;, para aseverar que el ser humano es corrupto &ldquo;por naturaleza&rdquo; y que lo que cabrea al personal no es m&aacute;s que el resultado de una inevitable comparaci&oacute;n entre la propia situaci&oacute;n -de forma extensiva desesperada- y la de unos desalmados que se lo llevan por el morro y blandiendo con altaner&iacute;a la montera; que la indignaci&oacute;n ante tanto choricerismo al descubierto no es m&aacute;s que el resultado de la envidia que suscita en un contexto de crisis salvaje y que, por el contrario, arrancar&iacute;a aplausos y y hasta admiraci&oacute;n en una situaci&oacute;n de bonanza econ&oacute;mica. Estas explicaciones pseudo-sociol&oacute;gicas, a&uacute;n llevando algo de raz&oacute;n -todo es cuesti&oacute;n de educaci&oacute;n-, no persiguen otro objetivo que el de relativizar el hecho bochornoso en s&iacute;, pero las cosas son lo que son y la fetidez se expande como una nube t&oacute;xica.
    </p><p class="article-text">
        Lo peor es la costumbre, el entumecimiento que termina produciendo el desparrame informativo con el goteo incesante de los datos: Aqu&iacute; y all&aacute;; en todos los niveles de la vida p&uacute;blica y de   representaci&oacute;n pol&iacute;tica; desde los Pujol a los Granados, desde los &ldquo;business&rdquo; de los duques &ldquo; em--palmados&rdquo; a la opacidad de las tarjetas de los directivos bancarios, pasando por los B&aacute;rcenas,   los Fitonovo, los G&uuml;rtel, &hellip;, y una interminable y vergonzante lista que salpica todos los rincones de la geograf&iacute;a estatal y casi al completo su mapa institucional.
    </p><p class="article-text">
        El efecto, una vez traspasado el umbral del dolor, es que muchos ciudadanos comparan las noticias relativas a esta lacra con las que genera los golpes al narcotr&aacute;fico y llegan a la misma conclusi&oacute;n en ambos casos: <em>&ldquo;Lo que se muestra, no es m&aacute;s que la en&eacute;sima parte de la realidad y en muchos casos fruto de una maniobra de distracci&oacute;n para que el grueso del alijo pase inadvertido por alg&uacute;n otro lugar&rdquo;; &ldquo;Lo que vemos, es s&oacute;lo la punta del iceberg&rdquo;</em>, resumen otros. El caso es que somos sorprendentemente conscientes de que nos hayamos ante una ponzo&ntilde;osa ci&eacute;naga, en cuyo fondo se acumula un espeso limo pestilente que progresivamente aflora a la superficie en &eacute;poca de sequ&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Es f&aacute;cil generar la sensaci&oacute;n de que se trata de un mal end&eacute;mico, de una especie de marca de Ca&iacute;n impresa en el mismo ADN de todo hijo de vecino y que s&oacute;lo es cuesti&oacute;n de estar en disposici&oacute;n de &ldquo;tocar poder&rdquo; para que aflore en cualquiera que lo consiga. &ldquo;El poder corrompe de forma directamente proporcional a su magnitud&rdquo; y &ldquo;nadie est&aacute; libre de pecado&rdquo;. Este axioma resulta muy &uacute;til al sistema en un momento como el que vivimos, porque la consecuencia inmediata es f&aacute;cilmente inducible en la mente de muchos: &iquest;Para qu&eacute; cambiar las cosas, si las cosas no van a cambiar? O, lo que es lo mismo, no hay malo conocido, &ldquo;sino malo por conocer&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Lamentablemente, la Historia se empecina en demostrarnos que as&iacute; ha ocurrido con demasiada frecuencia, pero tambi&eacute;n refleja que no se trata de una sentencia infalible. En todos los estados, en momentos claves de su evoluci&oacute;n, han surgido movimientos absolutamente transformadores que, poniendo el &eacute;nfasis en la urgencia del cambio, consiguen trascender m&aacute;s all&aacute; de la inmundicia, del acaparamiento y la codicia individual, para centrarse en el ser humano y sus necesidades -en la b&uacute;squeda del m&aacute;s amplio desarrollo individual y colectivo-. Esto viene a ocurrir, inequ&iacute;vocamente, cuando la situaci&oacute;n hist&oacute;rica se torna insostenible: en contextos de insoportable opresi&oacute;n sobre los pueblos; en reacci&oacute;n al yugo de una potencia colonial depredadora; como respuesta de supervivencia frente a la degradaci&oacute;n del modelo social imperante; &hellip; En estas condiciones, el esclavo toma conciencia de las cadenas que le atan a su amo y se reconoce en los dem&aacute;s esclavos, concluyendo que debe actuar sumando voluntades para alcanzar el bien com&uacute;n de la liberaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Teniendo en cuenta que la s&uacute;bita y creciente exibici&oacute;n de los niveles de corrupci&oacute;n que ha venido incubando nuestro modelo pol&iacute;tico, viene a convertirse en la gota que colma el vaso en medio de un estado generalizado de malestar e indignaci&oacute;n ciudadana; teniendo en cuenta que se palpa en el ambiente que podemos estar viviendo uno de esos momentos hist&oacute;ricos de urgencia transformadora;   &iquest;resulta accidental que se nos muestre y con tal crudeza esta necrosis del sistema?
    </p><p class="article-text">
        Puede ser que, simplemente, estemos asistiendo a una &ldquo;inoportuna&rdquo; manifestaci&oacute;n de la efectividad e independencia de un poder judicial en entredicho, o a una desesperada hu&iacute;da al m&aacute;s puro estado gangsteril, con fuego cruzado entre todas las familias y clanes que se han venido repartiendo el cotarro; o, sencillamiente, que el propio sistema se muestra ya incapaz de mantener sellada por m&aacute;s tiempo la caja de las verg&uuml;enzas.
    </p><p class="article-text">
        Cabe otra posibilidad: Que se actue, premeditadamente, como &ldquo;Ner&oacute;n quemando Roma&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Si observamos los par&aacute;metros en base a los cuales se considera un estado &ldquo;fallido&rdquo;, el espa&ntilde;ol parece cumplir con creces los requisitos. Una profunda crisis -sist&eacute;mica, m&aacute;s all&aacute; de lo econ&oacute;mico-, la recreaci&oacute;n de un escenario de posible fractura territorial -tal y como se presenta el proceso soberanista catal&aacute;n-, la posibilidad de un estallido social -como consecuencia del descontento y del hartazgo ciudadano-, la fuerte irrupci&oacute;n de una alternativa de cambio real -como se vislumbra PODEMOS- y la constataci&oacute;n de un clima generalizado de corrupci&oacute;n pol&iacute;tica e institucional, constituir&iacute;an elementos suficientes para que se le aplicase tal calificativo.
    </p><p class="article-text">
        En otros lares, en latitudes diferentes a la nuestra o aqu&iacute; mismo, pero en &eacute;pocas pret&eacute;ritas, estos elementos ser&iacute;an esgrimidos como argumentos suficientes para justificar una intervenci&oacute;n externa o un golpe &ldquo;de tim&oacute;n&rdquo; de los poderes aut&oacute;ctonos. En Europa y en pleno siglo XXI, la respuesta a estas situaciones se presenta a modo de intervenci&oacute;n &ldquo;comunitaria&rdquo;, imponiendo &ldquo;tecn&oacute;cratas&rdquo; -aparentemente as&eacute;pticos y desprovistos de ideolog&iacute;a y perfil pol&iacute;tico- en la direcci&oacute;n del nav&iacute;o, o justificando la necesidad de propiciar gobiernos de concentraci&oacute;n nacional con la promesa de &ldquo;salvar la patria&rdquo; del desastre que se avecina.
    </p><p class="article-text">
        &iexcl;Habr&aacute; que estar atentos!
    </p><p class="article-text">
        <em>&ldquo;</em><em>El ejecutivo del Estado moderno no es otra cosa que un comit&eacute; de administraci&oacute;n de los negocios de la burgues&iacute;a&rdquo;. </em>Karl Marx
    </p><p class="article-text">
        <em> </em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Adolfo Padrón]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/piratas-fallido_132_4503538.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 22 Nov 2014 14:19:10 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Una de piratas en un estado ¿fallido?]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Podremos, a pesar de...]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/podemos-adolfo-padron_132_4588027.html]]></link>
      <description><![CDATA[<div class="subtitles"><p class="subtitle">En lo interno y tras el cierre del proceso constituyente, los conatos de marejadilla dejaran paso a la calma.</p></div><p class="article-text">
        Tenemos la oportunidad de escribir la historia. En muchos a&ntilde;os nadie recuerda tanta ilusi&oacute;n, tanta necesidad de creer, tanta confianza en que &ldquo;es posible&rdquo;, como ahora. Una corriente tel&uacute;rica asciende por nuestro cuerpo haciendo vibrar el coraz&oacute;n y sacudiendo la conciencia. D&iacute;a a d&iacute;a son m&aacute;s y m&aacute;s las personas que se adhieren al tsunami de la esperanza. No s&oacute;lo se puede, sino que &eacute;sta vez, parece que de verdad podemos o, en el peor de los casos: &iexcl;podremos &hellip;, si queremos!
    </p><p class="article-text">
        Tal vez sea la sensaci&oacute;n generalizada de que social, econ&oacute;mica y pol&iacute;ticamente, hemos tocado fondo; pero lo cierto es que se palpa la necesidad compartida de transformar una realidad tan asfixiante como inaceptable y la ya expandida convicci&oacute;n de que, para hacerlo, hay que acudir a otras maneras de entender la pol&iacute;tica -fundamentalmente participando en ella de forma personal y directa-.
    </p><p class="article-text">
        Atr&aacute;s qued&oacute; el catecismo de la transici&oacute;n, el que nos adoctrinaba en la veneraci&oacute;n de los proceres de la patria ordenados, en fila de a uno, en monol&iacute;ticas organizaciones destinadas a alternarse en el ejercicio del poder o a servir de bisagra cuando la aritm&eacute;tica electoral y el consiguiente reparto de esca&ntilde;os lo hac&iacute;an inevitable.
    </p><p class="article-text">
        A un lado ha quedado la resignaci&oacute;n ancestral, la last&iacute;mera aceptaci&oacute;n de sus modos de actuar y de gestionar nuestras vidas -como si de designios divinos se tratase- y en su lugar, una poderosa fuerza   parece emanar a borbotones: es la certidumbre de que un nuevo tiempo est&aacute; llegando, como el &ldquo;rabo de nube&rdquo; al que cantase Silvio Rodr&iacute;guez.
    </p><p class="article-text">
        Ni el recurso al &ldquo;pecado original&rdquo; merecedor del castigo b&iacute;blico del austericidio, ni las odas a la milagrosa recuperaci&oacute;n econ&oacute;mica que pretenden vendernos, consiguen ya el efecto anest&eacute;sico y paralizante acostumbrado. Hemos generado defensas y sobre todo, hemos decidido pensar, estar l&uacute;cidos, porque hemos llegado a la conclusi&oacute;n de que debemos actuar.
    </p><p class="article-text">
        Al abrir los ojos nos hemos topado de bruces con un esperp&eacute;ntico vodevil donde conviven el galopante empobrecimiento de casi todos y la bacanal desenfrenada de una minor&iacute;a autocomplaciente; donde se se solapan la sustracci&oacute;n del techo a los deshererados del sistema y la imp&uacute;dica org&iacute;a de las tarjetas opacas de los banqueros; donde se entremezclan el abandono a su suerte de los m&aacute;s d&eacute;biles, con el carnaval de los est&oacute;magos agradecidos atravesando orgullosos las puertas giratorias que los transportan desde sus puestos como representatantes del pueblo hasta lujosas poltronas en los consejos de administraci&oacute;n de las grandes corporaciones financieras.
    </p><p class="article-text">
        No es de extra&ntilde;ar, por tanto, el miedo que desata Podemos. No es tanto la aparici&oacute;n de un posible competidor, m&aacute;s o menos bendecido con la confianza que otros han perdido y por tanto susceptible de recolocaci&oacute;n con el paso del tiempo. Los sism&oacute;grafos advierten que la sacudida es de las que remueven cimientos y amenaza con derribar sus c&oacute;modos y seguros bunkers.
    </p><p class="article-text">
        A medida que avanza el proceso constituyente de esta nueva organizaci&oacute;n y se percibe cada vez m&aacute;s cercana su concreci&oacute;n como herramienta de empoderamiento ciudadano, m&aacute;s reacciones se producen en las estructuras de los grandes aparatos acostumbrados a ser incontestables, que implementan estrategias cambiantes a velocidad de v&eacute;rtigo: aplicando la m&aacute;s burda criminalizaci&oacute;n, intentando definirla desde la m&aacute;s simplista reducci&oacute;n al absurdo, pasando por la caricaturizaci&oacute;n y, finalmente, haciendo uso de un tratamiento condescendiente, refiri&eacute;ndose a sus propuestas y presumible programa pol&iacute;tico, como ut&oacute;picos e irrealizables.
    </p><p class="article-text">
        En algunos lugares, incluso en el seno de organizaciones con las que Podemos estar&iacute;a te&oacute;ricamente llamada a entenderse y a desarrollar espacios de confluencia, surgen actuaciones particulares dif&iacute;cilmente comprensibles, que parecen m&aacute;s interesadas en torpedear su proceso de construcci&oacute;n que en favorecer el posterior encuentro; y es que la apuesta de Podemos por la unidad popular por encima de la unidad de las siglas, con todo lo que ello conlleva, genera cierta impaciencia entre quienes se mueven siguiendo la inercia de la vieja pol&iacute;tica.
    </p><p class="article-text">
        Pero tambi&eacute;n en el interno y como era de esperar en un modelo de participaci&oacute;n abierta y horizontal como el que promueve Podemos, asoman fricciones que nada tienen que ver con la sana y necesaria discrepancia o con la coexistencia de diferentes corrientes de opini&oacute;n. A nadie se le esconde que la propia metodolog&iacute;a Podemos tiene como punto d&eacute;bil su permeabilidad y eso la hace hasta cierto punto vulnerable a la incrustaci&oacute;n de elementos deliberada y conscientemente distorsionadores (por encargo o de <em>motu proprio</em>) y a la aparici&oacute;n de arribistas (al calor del efecto llamada que genera una organizaci&oacute;n en auge).
    </p><p class="article-text">
        Por otra parte y por propia definici&oacute;n, la ausencia de una verticalidad impuesta es capaz de propiciar la aparici&oacute;n de trazas de conspiraci&oacute;n interna directamente ligadas a la propia condici&oacute;n humana, pues un espacio de debate abierto, sin establecimiento aprior&iacute;stico de &oacute;rdenes y rangos, es siempre susceptible a la batalla de los egos, individuales o colectivos y este elemento resulta irresistiblemente atractivo para algunos medios informativos que m&aacute;s que airear su existencia, se han mostrado particularmente interesados en amplificar su magnitud, en algunos casos sin verificar la informaci&oacute;n o incluso dando credibilidad a personas que recurren a la difamaci&oacute;n y el insulto personal, pero se ocultan en el anonimato.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, que nadie se lleve a enga&ntilde;os, el sentido com&uacute;n impera en la inmensa mayor&iacute;a de las personas que participan activa y cotidianamente para impulsar y hacer realidad Podemos y en todo el Estado, por encima de esos comportamientos tan repetidos como aislados, existe una inmensa mayor&iacute;a que tira hacia adelante con la energ&iacute;a que proporciona sentirse parte de un proyecto en el que tan importante es la construcci&oacute;n hacia fuera como el efecto transformador que causa por dentro.
    </p><p class="article-text">
        A poco que uno se para y contempla lo que sucede, llega a la conclusi&oacute;n de que existe un movimiento de resistencia -donde confluyen vectores aparentemente inconexos- al cambio que puede suponer Podemos. Un movimiento que se acelera en la medida que se precipita la propia concreci&oacute;n de Podemos. Sin embargo es un movimiento a la desesperada porque, fuere como fuere, se agota el tiempo de impedir su nacimiento.
    </p><p class="article-text">
        En lo interno y tras el cierre del proceso constituyente, los conatos de marejadilla dejaran paso a la calma. En el externo y a partir del 15 de noviembre, llegar&aacute; el tiempo de tejer el necesario encuentro con todos los sujetos individuales y colectivos con los que se pueda hacer realidad la transformaci&oacute;n social, econ&oacute;mica y pol&iacute;tica que demanda la ciudadan&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
         Podremos, a pesar de &hellip; Porque el cambio resulta imparable.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;<em>La conspiraci&oacute;n tiene, de todos modos, un claro elemento de desmotivaci&oacute;n y de imposibilidad f&aacute;ctica de cambiar las cosas. Por ello, es en s&iacute; misma contra-revolucionaria (no es de extra&ntilde;ar que ataquen duramente todo movimiento revolucionario, sea del color y caracter&iacute;stica que sea, pues acabar&aacute;, para ellos, formando parte de la conspiraci&oacute;n global)</em>&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        An&oacute;nimo
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Adolfo Padrón]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/podemos-adolfo-padron_132_4588027.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 13 Oct 2014 08:26:40 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Podremos, a pesar de...]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[Podemos]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Tiempo de víboras y trileros]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/tiempo-viboras-trileros_132_4762804.html]]></link>
      <description><![CDATA[<div class="subtitles"><p class="subtitle">establishment</p><p class="subtitle">, asediado por una multitud creciente y  descreída, se afana en la búsqueda de puertas de escape, escudriñando  ansiosamente los espacios a su alrededor</p></div><p class="article-text">
        Dicen que cuando m&aacute;s coletazos da el pez, es cuando se le saca del agua. Que la fiera m&aacute;s peligrosa es aquella que se siente herida. Los resultados de las &uacute;ltimas elecciones europeas deben estar generando mucha inquietud  y hasta sensaci&oacute;n de asfixia a quienes, estando acostumbrados a manejar el &ldquo;cotarro&rdquo; con suficiencia y hasta naturalidad,  se abaten ahora en movimientos tan nerviosos como lastimeros, lanzando bocanadas a diestro y siniestro.
    </p><p class="article-text">
        El <em>establishment</em>, asediado por una multitud creciente y descre&iacute;da, se afana en la b&uacute;squeda de puertas de escape, escudri&ntilde;ando ansiosamente los espacios a su alrededor. Intenta zafarse sin soltar el bot&iacute;n acumulado, lanzando monedas para despistar a los menesterosos, al tiempo que sablazos -sin ton ni son- al aire que les envuelve, esperando causar todo el da&ntilde;o posible y abrirse un hueco entre los despojos de la reyerta.
    </p><p class="article-text">
        Les urge parar el tiempo mientras ellos se apremian en el saqueo -si las aguas no vuelven a su cauce, al mismo cauce en el que hasta ahora han nadado pl&aacute;cidamente, es mejor no dejar piedra sobre piedra y los cajones vac&iacute;os-.
    </p><p class="article-text">
        Privatizan sectores estrat&eacute;gicos, especialmente si generan beneficios, como AENA. A golpe de rodillo y de decretos-ley imponen paquetes de medidas donde las reformas destinadas a hacernos m&aacute;s pobres y nuestro empleo m&aacute;s precario, se presentan junto a otras inconexas,  cuya &uacute;nica misi&oacute;n es camuflar la pestilencia.
    </p><p class="article-text">
        No sienten reparo en sacar al trilero que llevan dentro. Corrompen el lenguaje, hasta el punto de vendernos, como <em>regeneraci&oacute;n democr&aacute;tica</em>, su intenci&oacute;n de legalizar el pucherazo que les permitir&aacute; mantenerse en las corporaciones, contra viento y marea, tras los pr&oacute;ximos procesos electorales. Sus posiciones e intereses peligran y &ldquo;lo saben&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Ahora lo ves, ..., ahora no  lo ves&rdquo;. Para ellos, se palpa la alegr&iacute;a en las calles. &iexcl;La recuperaci&oacute;n econ&oacute;mica es un hecho! -seg&uacute;n sus cuentas-; pero ocultan que esa supuesta recuperaci&oacute;n s&oacute;lo se nota en los insaciables bolsillos de los grandes holdings bancarios y empresariales y que la brecha social ha crecido hasta l&iacute;mites intolerables -Espa&ntilde;a ocupa el primer lugar en el r&aacute;nking de desigualdad de los pa&iacute;ses de la OCDE-. Hablan de creaci&oacute;n de empleo, pero omiten que en su nuevo mercado laboral competimos por peonadas salvajes que mantienen bajo el umbral de la pobreza  a cada vez m&aacute;s gente.
    </p><p class="article-text">
        Intentan convencernos de que deben protegernos de nosotros mismos y nos enganchan al cuello una ley de seguridad ciudadana destinada a coartar y criminalizar la libertad de reuni&oacute;n, deambulaci&oacute;n, expresi&oacute;n e informaci&oacute;n -todo en el mismo saco y de un plumazo-.
    </p><p class="article-text">
        Se les llena la boca con palabras como democracia o constituci&oacute;n, pero no quieren o&iacute;r al pueblo y en quince d&iacute;as elaboran leyes para endosarnos cuatro reyes y una infanta en la jefatura del estado.
    </p><p class="article-text">
        Nos hablan de futuro y venden nuestro mar a emporios transnacionales que devoran  el planeta como si no hubiera un ma&ntilde;ana y de puntillas, para no hacer ruido, militarizan nuestras islas -como en el caso de Fuerteventura- porque saben que el petr&oacute;leo es fiel aliado de la guerra.
    </p><p class="article-text">
        Proclaman un mundo libre, pero comparten mantel y mesa con sanguinarios dictadores cuando avistan negocios favorables. Parlotean sobre el indispensable papel de la diplomacia en la resoluci&oacute;n de conflictos internacionales, pero intercambian sobres y prebendas con quienes siembran la muerte -que les pregunten a los civiles palestinos, de donde provienen las bombas que llueven sobre sus cabezas en Gaza-.
    </p><p class="article-text">
        La sensaci&oacute;n de asedio, les lleva a comportarse como v&iacute;boras, con perd&oacute;n para el inocente ofidio. En su huida hacia adelante, los que no ten&iacute;an quien les chistara, se desmelenan y patalean, propinando toda suerte de exabruptos a quienes identifican como los culpables del se&iacute;smo que agita sus poltronas. Saben que as&iacute; no conseguir&aacute;n detener el movimiento tel&uacute;rico, pero  necesitan  generar confusi&oacute;n y par&aacute;lisis temporal en las conciencias.
    </p><p class="article-text">
        Cuando se les inquiere sobre el desolador panorama que han generado, se&ntilde;alan para otro lado: hablan de Venezuela y de los terribles demonios que se abatir&aacute;n sobre nosotros si seguimos reclamando derechos arrebatados e higiene democr&aacute;tica. Se rasgan las vestiduras y se erigen en adalides de la libertad, pero obvian hacer referencia alguna a los pa&iacute;ses en los que gobiernan sus amiguetes y en los que se cometen todo tipo de atrocidades: ninguna referencia, por ejemplo, a Honduras, donde decenas de miles de ni&ntilde;os intentan escapar masivamente de la barbarie desatada; ninguna referencia, por ejemplo, al vecino Marruecos, que somete al pueblo saharaui al genocidio con absoluta impunidad;  o mirando para casa, ninguna referencia a los millones de personas que ellos mismos han condenado a la miseria, arrebat&aacute;ndoles la dignidad del trabajo, la seguridad de un techo o incluso, como en el caso de 2.800.000 menores, la posibilidad de alimentarse de forma suficiente.
    </p><p class="article-text">
        Nos tratan como tontos, como a aut&eacute;nticos disminuidos mentales, porque no nos respetan, pero nos temen. Olfatean el cambio; perciben el aceleramiento hist&oacute;rico, pero act&uacute;an como la mosca que se golpea insistentemente contra el cristal sin percatarse de que la ventana est&aacute; entreabierta.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Adolfo Padrón]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/tiempo-viboras-trileros_132_4762804.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 11 Jul 2014 18:22:52 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Tiempo de víboras y trileros]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Ladran, luego cabalgamos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/ladran-luego-cabalgamos_132_4851384.html]]></link>
      <description><![CDATA[<div class="subtitles"><p class="subtitle">Ni el intento de ninguneo en las encuestas, ni la creciente demonización  de sus representantes más mediáticos, ni los falsos mensajes de   recuperación económica destinados a santificar el "austericidio".</p></div><p class="article-text">
        <em>Quisieran los perros del potrero</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>por siempre acompa&ntilde;arnos,</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>pero sus estridentes ladridos</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>s&oacute;lo son se&ntilde;al de que cabalgamos.</em>
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;LADRADOR&rdquo;  Goethe
    </p><p class="article-text">
        Flotaba en el viento, como la respuesta a la que cantaba Bob Dylan. Se present&iacute;a como  se adivina la lluvia antes de la aparici&oacute;n de las primeras nubes. Las sensaciones flu&iacute;an en los d&iacute;as previos y se respiraba la necesidad de &ldquo;creer&rdquo;.  Entre tanta frustraci&oacute;n y amargura, entre tanta llamada a la resignaci&oacute;n y  tanta mentira repetida, la ilusi&oacute;n ganaba adeptos.
    </p><p class="article-text">
        Ni el intento de ninguneo en las encuestas, ni la creciente demonizaci&oacute;n de sus representantes m&aacute;s medi&aacute;ticos, ni los falsos mensajes de  recuperaci&oacute;n econ&oacute;mica destinados a santificar el &ldquo;austericidio&rdquo;,  ni el miedo inyectado en vena, consiguieron frenar un tsunami que nac&iacute;a del coraz&oacute;n de la propia gente: <em><strong>Si se puede, claro que podemos</strong></em>, hab&iacute;a dejado de ser un llamamiento al despertar de la conciencia para convertirse en una certeza colectiva.
    </p><p class="article-text">
        El 25 de mayo, las urnas lo confirmaron: PODEMOS, con algo m&aacute;s de tres meses de existencia; sin cr&eacute;ditos bancarios ni apoyos financieros; sin aparatos burocr&aacute;ticos ni equipos de marketing; se configura como la cuarta fuerza pol&iacute;tica estatal y canaria, aupada en su campa&ntilde;a por gente normal y corriente, con el voluntarismo y la esperanza como caudal exclusivo.
    </p><p class="article-text">
        El mensaje de la ilusi&oacute;n, fundamentada en el potencial de nuestro propio empoderamiento ciudadano, junto a la demostraci&oacute;n pr&aacute;ctica de que otras formas de hacer pol&iacute;tica son posibles, causan un efecto electoral, inesperado para muchos, preocupante para quienes temen que pueda ser un claro indicio de un cambio de tendencia en el ciclo pol&iacute;tico, capaz de hacer tambalear los cimientos del bipartidismo y de cuestionar el catecismo de la Troika financiera.
    </p><p class="article-text">
        No se han hecho esperar las reacciones al exitoso bautizo pol&iacute;tico de PODEMOS: Los hacedores de opini&oacute;n se mortifican en la necesidad de &ldquo;ubicar&rdquo; al fen&oacute;meno PODEMOS en alg&uacute;n espacio del desgastado espectro pol&iacute;tico actual -es apremiante para ellos etiquetar a la nueva formaci&oacute;n, porque s&oacute;lo es controlable aquello que se define y se encorseta-, en lugar de plantearse la posibilidad de que, simplemente, las cosas est&aacute;n cambiando o, como dir&iacute;a Rosa Luxemburgo: <em><strong>Estamos aprendiendo a des-aprender lo aprendido</strong></em>.
    </p><p class="article-text">
        Algunos soci&oacute;logos intentan explicar lo sucedido -lo que sucede- reduciendo el comportamiento de las y los votantes a una simple &ldquo;pataleta&rdquo; de ni&ntilde;o frustrado. Se trata de &ldquo;incapacitarlos&rdquo; mentalmente, releg&aacute;ndolos a la minor&iacute;a de edad emocional  -esta actitud condescendiente permite al sistema negar el hecho de que un importante sector de la ciudadan&iacute;a est&aacute; mostrando,   de forma absolutamente madura y consciente, su inequ&iacute;voca voluntad de cambiar el orden de las cosas-.
    </p><p class="article-text">
        Un batall&oacute;n de contertulios, aspirantes a la condici&oacute;n de &ldquo;intelectuales&rdquo;,  recurren a la inagotable veta del miedo. Proliferan los Alfonso Rojo y los Marhuendas, tan nerviosos como resentidos,   resucitando  rancios discursos que cre&iacute;amos enterrados en el pasado: <em>Estos son los que nos van a quitar las casas y van a intervenir nuestras cuentas corrientes y a quemar iglesias</em>. Su ansiedad les  lleva a considerarnos  imb&eacute;ciles aborregados, presas f&aacute;ciles de sus cuentos y milongas. Obvian que el &ldquo;lobo&rdquo; al que tememos los corderos, ya est&aacute; aqu&iacute;, arrebat&aacute;ndonos la democracia y someti&eacute;ndonos al empobrecimiento y ese lobo amenaza con seguir esparciendo cad&aacute;veres  con nuevas medidas  continuistas y genocidas.
    </p><p class="article-text">
        El t&aacute;ndem PP-PSOE se revuelve en sus respectivas sedes. Sus an&aacute;lisis p&uacute;blicos de los datos intentan minimizar el impacto, pero saben que el bipartidismo est&aacute; seriamente tocado, como demuestra el hecho de que hayan perdido m&aacute;s de cinco millones de votantes respecto a 2009. En el interno, se rebanan los sesos dise&ntilde;ando estrategias para recuperar el espacio perdido, al tiempo que se afanan en desacreditar a una opci&oacute;n reci&eacute;n nacida como PODEMOS y es que, no s&oacute;lo les preocupa su irrupci&oacute;n, sino lo mucho que se diferencia de ellos. Saben que, como dec&iacute;a Francis Bacon: <em>El  argumento se asemeja al disparo de una ballesta, es igual de efectivo dirigido a un gigante que a un enano</em>.
    </p><p class="article-text">
        Sorprende tanto revuelo por unos resultados electorales. Todo esto, aparenta ser demasiado excesivo frente al simple nacimiento de una nueva opci&oacute;n pol&iacute;tica. Est&aacute; empezando a parecer que el problema es la propia naturaleza del proyecto PODEMOS, nacido desde la gente y por la gente y amenazando con desplazarse, cual elefante en medio de una cacharrer&iacute;a, en un mundo azul (tirando  a a&ntilde;il) en el que se promet&iacute;an que &ldquo;todo el pescado ya estaba vendido&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Tal vez sea cierto que &ldquo;el miedo est&aacute; cambiando de bando&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;<em>Para el perro, es la luna un gran espejo. Ve su reflejo crey&eacute;ndolo otro perro. Vanos ladridos ahogados por el viento. La Luna sorda, prosigue su camino</em>&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        IMPETU VANO.  Andrea Alciato
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Adolfo Padrón]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/ladran-luego-cabalgamos_132_4851384.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 29 May 2014 06:57:46 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Ladran, luego cabalgamos]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿Podemos? Se va pudiendo y sin pedir  permiso]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/podemos-va-pudiendo-pedir-permiso_132_4909639.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        Nunca se miente tanto y de modo tan compulsivo como ante unas elecciones. El devenir se trunca en promesas y el presente se esconde apresuradamente bajo la alfombra. Por arte de &ldquo;birlibirloque&rdquo;, el mismo que ayer te echaba las manos al cuello,  se presenta ahora como tu m&aacute;s exaltado adalid, sacude el polvo de tu chaqueta y te propina afectuosas palmaditas en la espalda.
    </p><p class="article-text">
        Todo vale en un escenario electoral: Repartir a &iexcl;troche y moche! pastillas para el olvido, generar     alucinaciones colectivas, esparcir la  propia podredumbre para que todos parezcamos iguales, traficar con la esperanza y sobre todo, mentir, porque mentir no s&oacute;lo es gratis, sino que se admite como natural y consustancial  al mismo ejercicio pol&iacute;tico.
    </p><p class="article-text">
        La casta se revuelve con desenfreno en las v&iacute;speras de los comicios. Igual da, que da lo mismo, haber incumplido los programas de ayer, tener abiertas mil y una causas por corrupci&oacute;n o haber conducido a la inmensa  mayor&iacute;a de la ciudadan&iacute;a al empobrecimiento y a la precariedad cuando se ha tenido la ocasi&oacute;n de gobernar. Dec&iacute;a Octavio Paz, que &ldquo;ning&uacute;n pueblo cree o conf&iacute;a en su gobierno, sino que a lo sumo los pueblos se resignan&rdquo; y la casta no se averg&uuml;enza de ello, sino que lo usa como baza. La pol&iacute;tica les corresponde y se limita a lo que ellos practican tan prodigiosamente -o al menos eso pretenden hacernos creer-. Por eso no toleran el &ldquo;intrusismo&rdquo;; no pueden permitir que nada ni nadie, ajeno a ellos mismos, pretenda entrar en la arena del debate pol&iacute;tico y mucho menos &ldquo;la gente&rdquo; y eso es, precisamente, lo que se est&aacute; atreviendo a hacer Podemos.
    </p><p class="article-text">
        El horizonte de las elecciones europeas del pr&oacute;ximo 25 de mayo y lo mucho que en ellas nos jugamos, ha precipitado la materializaci&oacute;n de una opci&oacute;n no s&oacute;lo novedosa en su entidad, sino en su propio modelo de configuraci&oacute;n y en sus maneras de plantear la construcci&oacute;n de una alternativa. Podemos surge como una propuesta de organizaci&oacute;n horizontal abierta a la participaci&oacute;n ciudadana, en la que cualquiera puede expresar sus inquietudes y expectativas, sin necesidad de someterse a una disciplina partidista. Surge como una oportunidad para el empoderamiento colectivo de aquellas y aquellos que no se sienten representados por la casta y  sin m&aacute;s vocaci&oacute;n que la de ser &ldquo;gente&rdquo; en movimiento, dispuesta a ejercer el papel que le corresponde, como sujetos pol&iacute;ticamente activos en pro de sus derechos fundamentales. &ldquo; Nace para convertir la indignaci&oacute;n en cambio pol&iacute;tico, y para construir democracia a trav&eacute;s de la participaci&oacute;n ciudadana y la unidad popular&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En tan solo unas semanas, en un proceso de participaci&oacute;n creciente y sin precedentes, Podemos asume la determinaci&oacute;n de participar en las elecciones europeas, establece un proceso abierto de primarias para la elecci&oacute;n de su candidatura y elabora un programa a partir de las aportaciones de  los c&iacute;rculos -asambleas- que se van  multiplicando por toda la geograf&iacute;a. Cualquier hijo de vecino,  que dispusiera de un tel&eacute;fono m&oacute;vil, ha tenido la oportunidad de votar a las y los candidatos; cualquiera que lo deseara, ha podido contribuir a la confecci&oacute;n y aprobaci&oacute;n de su programa -sin la exigencia de un carnet vinculante, ni  una cuota de afiliaci&oacute;n-.
    </p><p class="article-text">
        En coherencia con sus principios, se ha propuesto abordar la campa&ntilde;a electoral sin acudir a los modelos tradicionales de financiaci&oacute;n: Aqu&iacute; no hay cabida para las aportaciones empresariales a lo &ldquo;B&aacute;rcenas&rdquo;, ni para los favores crediticios de las grandes entidades bancarias; sino que es la propia gente la que  sufraga los gastos, con sus limitados recursos econ&oacute;micos -euro a euro- a los que suma su m&aacute;s entusiasta trabajo.
    </p><p class="article-text">
        Estos elementos, junto a la transparencia y la  horizontalidad que rigen su funcionamiento, hacen de Podemos una opci&oacute;n ilusionante, a la que se enganchan d&iacute;a a d&iacute;a cientos de personas nuevas y esto empieza a generar cierto nerviosismo entre quienes se sienten designados de por vida -seg&uacute;n sus reglas y las de los poderes que les amparan-  para jugar el juego de todos.
    </p><p class="article-text">
        No es de extra&ntilde;ar que desde los grandes holdings del negocio de la informaci&oacute;n, se haya pasado por estrategias cambiantes a la hora de abordar este fen&oacute;meno social:
    </p><p class="article-text">
        El primer intento ha sido el de la invisibilidad -lo que no se ve no existe-, dificultando el acceso masivo de la poblaci&oacute;n al conocimiento de esta alternativa; pero las redes sociales y la existencia de algunos medios independientes, abren las puertas a un mundo informativo paralelo y por ahora de dif&iacute;cil control.
    </p><p class="article-text">
        En segundo lugar se recurri&oacute; -se sigue haciendo- a intentar desvirtuarla y trasladarla al territorio de lo maldito. A las l&iacute;neas editoriales de las grandes corporaciones se suma, a diestro y siniestro, la  peri&oacute;dica aparici&oacute;n de ej&eacute;rcitos de contertulios -de verbo tan fluido como flexible c&oacute;digo deontol&oacute;gico- dispuestos a convertir en verdad indiscutible todo tipo de falacias, como la de la financiaci&oacute;n de Podemos desde la &ldquo;Revoluci&oacute;n Bolivariana&rdquo; -el nuevo &ldquo;oro de Mosc&uacute;&rdquo; para los padres del miedo-.
    </p><p class="article-text">
        Pero parece que ninguna de estas t&eacute;cnicas est&eacute; resultando eficaz porque, a pesar de ellas, el fen&oacute;meno social  sigue creciendo y generando simpat&iacute;as. As&iacute; que se recurre al m&eacute;todo de la desmotivaci&oacute;n y aparecen en escena las encuestas.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n quien la encargue una encuesta tiene la virtud de convertir en axioma aquello que se quiere que creamos y as&iacute;, en pleno declive del bipartidismo, algunas consultas aseguran que PP y PSOE ver&aacute;n redoblados sus apoyos electorales. En otros casos, basta con recurrir nuevamente a la invisibilidad escondiendo a una determinada opci&oacute;n bajo el ep&iacute;grafe &ldquo;otros&rdquo; -se matan dos p&aacute;jaros de un tiro, eludiendo referirse a sus resultados directos y evitando colaborar en su divulgaci&oacute;n-. En otras tantas ocasiones, se llama  subliminalmente a un supuesto voto &uacute;til, haciendo hincapi&eacute; en el efecto perverso que genera la aparici&oacute;n de nuevas opciones y una posible dispersi&oacute;n del voto.
    </p><p class="article-text">
        Pero tampoco las encuestas consiguen desmoralizar a los miles de mujeres y hombres que se identifican con Podemos. Se sigue trabajando con ah&iacute;nco, porque el &ldquo;partido&rdquo; no se juega en las encuestas, sino en las urnas y, en palabras de Pablo Iglesias,  &ldquo;no vamos a jugar para perder, empatar o marcar el gol de la honrilla, sino porque estamos decididos a jugar con todas nuestras fuerzas y para ganar&rdquo;. Tal vez por eso y a pesar de las encuestas, el propio presidente del gobierno ha tenido a bien salir a la palestra para pedir el voto en favor de las organizaciones tradicionales. &iquest;En qu&eacute; quedamos?
    </p><p class="article-text">
        Ocurra lo que ocurra, Podemos no tiene vocaci&oacute;n de flor de un d&iacute;a ni se ha marcado como objetivo &ldquo;colocar&rdquo; a determinadas personas en un esca&ntilde;o europeo, sino que apareci&oacute; para quedarse.
    </p><p class="article-text">
        Digan lo que digan, &ldquo;se va pudiendo&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Adolfo Padrón]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/podemos-va-pudiendo-pedir-permiso_132_4909639.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 27 Apr 2014 10:18:25 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[¿Podemos? Se va pudiendo y sin pedir  permiso]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿Qué les dirás, si tus hijos te preguntan?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/diras-hijos-preguntan_132_5490312.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        &ldquo;Hombre soy. Nada de lo humano me es ajeno&rdquo;, sentenci&oacute; Terencio. Como humano puedo entender el miedo y su capacidad inmovilizadora; puedo comprender que prefiramos cerrar los ojos antes que afrontar la realidad que nos envuelve y hasta soy capaz de concebir que, ante la barbarie, reaccionemos escondi&eacute;ndonos, casi inertes para no ser descubiertos y rezando: &iexcl;a m&iacute; no, qu&eacute; no me toque a m&iacute;!, mientras ruedan cabezas, justo al lado nuestro.
    </p><p class="article-text">
        En lo humano, puedo incluso entender que escojamos ser esclavos antes que asumir la responsabilidad de decidir; pero precisamente en lo humano, no alcanzo a resolver que tipo de mecanismo nos puede llevar a permitir, impasibles, el sacrificio de nuestros hijos y su futuro. &iquest;Qu&eacute; clase de instinto de supervivencia puede justificar nuestra desidia cuando se juega con el destino de nuestros v&aacute;stagos? &iquest;Con qu&eacute; tripas somos capaces de argumentar nuestro abandono y pasividad a sabiendas de que, con ello, les condenamos a vivir en la m&aacute;s salvaje de las junglas?
    </p><p class="article-text">
        El 25% de la poblaci&oacute;n activa espa&ntilde;ola, el 33% de la canaria, ha perdido su empleo y por tanto, se le ha sustra&iacute;do la posibilidad de decidir si secunda la huelga. Los porcentajes restantes si tenemos esa posibilidad y podemos ejercerla por nosotros, por ellos y, sobre todo, por nuestros hijos. La historia de las conquistas sociales, la de la consecuci&oacute;n de nuestros derechos m&aacute;s b&aacute;sicos, est&aacute;n escritas con tinta de lucha y movilizaci&oacute;n; nada nos ha sido nunca regalado. Nada se ha logrado jam&aacute;s desde el lamento pasivo y la inactiva espera a que las cosas cambien por s&iacute; solas.
    </p><p class="article-text">
        El 64% de los j&oacute;venes canarios est&aacute; en paro, el 38% de nuestros ni&ntilde;os se encuentra bajo el umbral de la pobreza; ese es nuestro presente, pero el futuro se pinta con tonos a&uacute;n m&aacute;s oscuros: miseria, emigraci&oacute;n, trabajo precario y sin derechos.
    </p><p class="article-text">
        Esta realidad deber&iacute;a revolvernos; deber&iacute;a hacernos saltar de nuestras adormecedoras sillas, hechas de pavor, inconciencia o excusas.
    </p><p class="article-text">
        Tal vez ma&ntilde;ana, tu hijo o hija te pregunte: &iquest;Pap&aacute;, mam&aacute;, y t&uacute; que hiciste? &iquest;Qu&eacute; les dir&aacute;s?: &iexcl;Ten&iacute;a miedo! &iexcl;No me enter&eacute;, prefer&iacute; no conocer lo que ocurr&iacute;a! Quiz&aacute; podr&iacute;as responder: &ldquo;Mira, hijo/hija, me hab&iacute;an reducido el salario, me hab&iacute;an subido los impuestos y los precios, me quitaron la paga extra y yo, en fin, ten&iacute;a que pagar la hipoteca ?o la letra del coche- y no quise que adem&aacute;s me descontaran por ir a la huelga; no estaba dispuesto/a a que se quedaran con un solo euro m&aacute;s de mi bolsillo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Puede que tu hijo/hija, en ese caso y porque las generaciones siempre mejoran, te responda: &ldquo;Pap&aacute;, mam&aacute;, te has parado a pensar si todo eso que te quitaron y todo lo que a m&iacute; me han despojado fue, precisamente, por evitar perder un poco de dinero. El salario de uno de tus d&iacute;as de trabajo, pudo haber cambiado mi mundo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El 14 de noviembre y las veces que hagan falta, muchas mujeres y hombres iremos a la huelga. Cada una/o desde el &aacute;mbito que pueda, no trabajando, no estudiando, no consumiendo, ?, lucharemos por nuestros derechos y los de nuestros descendientes, pero tambi&eacute;n por los de aquellas/os que decidieron seguir aferrados a pretextos.
    </p><p class="article-text">
        Adolfo Padr&oacute;n
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Adolfo Padrón, Adolfo Padrón]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/diras-hijos-preguntan_132_5490312.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 12 Nov 2012 08:53:49 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[¿Qué les dirás, si tus hijos te preguntan?]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Reyes Magos en verano]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/reyes-magos-verano_132_5360995.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        Las declaraciones de Rajoy para explicar la &ldquo;buena nueva&rdquo; nos advierten  que nada de lo que se diga, ni siquiera por el mismo, puede gozar de credibilidad, pues los buenos fulleros, deben saber gui&ntilde;ar el ojo y manejarse con soltura en la mentira, o cuando menos en el despiste ?en pocas palabras, nuestro presidente ha venido a sentenciar que la partida siempre depende de la habilidad para esconder las cartas-. Y se fue &ldquo;tan pancho&rdquo;, orgulloso y feliz a ver jugar a la Roja. Y s&oacute;lo le falt&oacute; repartir habanos y hacer la ola. Groucho no lo hubiera hecho mejor y es que para algunos, como &eacute;l dec&iacute;a: La pol&iacute;tica es el arte de buscar problemas, encontrarlos, hacer un diagn&oacute;stico falso y aplicar despu&eacute;s los remedios equivocados.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;&iquest;A qui&eacute;n va usted a creer, a m&iacute; o a sus propios ojos?&rdquo; As&iacute; parec&iacute;a parafrasear nuestro presi al genio del humor en blanco y negro, al intentar convencernos de que el rescate ?recapitalizaci&oacute;n de los bancos, reflotaci&oacute;n financiera, ? y dem&aacute;s eufemismos tramposos- es una aut&eacute;ntica bicoca, el mejor regalo de Reyes Magos en plenas v&iacute;speras del solsticio de verano: 100.000.000.000 ? (se dice pronto), ca&iacute;dos del cielo. 
    </p><p class="article-text">
        L&aacute;stima: La prima de riesgo, el  mismo euro-grupo y la propia Lagarde ?directora gerente del FMI- se han apresurado a contradecirle y el aparente &ldquo;regalo&rdquo; no  resulta ser tal, sino un nuevo engodo ligado a importantes contrapartidas. Es m&aacute;s, seg&uacute;n muchos expertos econ&oacute;micos, el rescate financiero espa&ntilde;ol no es un remedio eficaz para la fiebre de nuestra econom&iacute;a, sino que ocultar&aacute; temporalmente el s&iacute;ntoma, para obligarnos, a lo largo de las pr&oacute;ximas semanas, a consumir nuevos  medicamentos con m&uacute;ltiples efectos secundarios  -este es el primero de los sucesivos y crecientes rescates a los que nos veremos sometidos, nosotros y las dem&aacute;s victimas del contagio (Italia, Chipre, ?)- . 
    </p><p class="article-text">
        Genere o no mayor d&eacute;ficit, suponga o no un  aumento de la deuda, este rescate tiene toda la pinta de ser un placebo utilizado como control del ensayo cl&iacute;nico al que nos someten la doctora Merkel y su equipo interdisciplinar. Ocurra lo que ocurra, a partir de este verano los ciudadanos sufriremos nuevas y mortificantes dolencias: crecimiento del n&uacute;mero de parados,  m&aacute;s reducciones salariales, recortes en la prestaci&oacute;n por desempleo, m&aacute;s impuestos indirectos, sustracci&oacute;n de derechos sociales y un brutal desmantelamiento de nuestros servicios p&uacute;blicos, con despidos que se prev&eacute;n masivos en el sector. Esto no es un vaticinio, sino el desglose del tratamiento farmacol&oacute;gico -264 folios- presentado en Bruselas por el ejecutivo espa&ntilde;ol, bajo el t&iacute;tulo de Programa Nacional de Reformas.
    </p><p class="article-text">
        Mientras tanto, el partido socialista, la alternativa pol&iacute;tica desde la &oacute;ptica imperante de la alternancia, en lugar de ofrecer nuevos diagn&oacute;sticos y tratamientos, se muestra m&aacute;s preocupado por conseguir un  hueco en el equipo de matasanos, aunque sea de anestesista  y promueve la posibilidad de construir, junto a PP y a los nacionalismos de derechas, un gobierno de salvaci&oacute;n nacional.  
    </p><p class="article-text">
        <strong>Canarias, S.O.S.</strong>
    </p><p class="article-text">
        La situaci&oacute;n en nuestras islas, si seg&uacute;n todos los &iacute;ndices ya pasa por ser dram&aacute;tica, mutar&aacute; en los pr&oacute;ximos meses a  un panorama de intervenci&oacute;n a &ldquo;coraz&oacute;n abierto&rdquo;: La sumisi&oacute;n al binomio turismo-ladrillo, la insuficiencia del tejido productivo, la inexistencia de un proyecto de diversificaci&oacute;n econ&oacute;mica, la maxi-dependencia energ&eacute;tica y alimentaria, la progresiva fractura social y la programada minimizaci&oacute;n de las estructuras  p&uacute;blicas, todo ello en un territorio ultra-perif&eacute;rico como el nuestro, hacen presagiar que la &ldquo;crisis de la cochinilla&rdquo;, al lado de esto, quedar&aacute; s&oacute;lo en un chiste. Al menos  Paulino encontrar&aacute; una nueva  oportunidad para librar otra de sus &ldquo;apasionantes batallas&rdquo;. Tal vez consiga, de paso, que nadie mire para &eacute;l y los 20 a&ntilde;os de gobierno de sus siglas. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>Y todo esto, &iquest;para qu&eacute;?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &iexcl;Salvar el euro! Seg&uacute;n todos ellos. Mucho ruido para tan pocas nueces. Mucho sacrificio para tan escasa gratificaci&oacute;n. Salvar una moneda de ricos para pa&iacute;ses absolutamente empobrecidos.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n el FMI, la moneda &uacute;nica se la juega este verano y por si acaso, los mentideros europeos intentan afectar el voto de los griegos el pr&oacute;ximo domingo 17 de junio -con amenaza de &ldquo;corralito&rdquo; incluida, no sea que suene la flauta y otros nos animemos a imitar a los helenos-.  
    </p><p class="article-text">
        Quiz&aacute; sea este el momento de empezar a pensar  &ldquo;para la leche que da vaca, que se la quede el ternero&rdquo; pues, tal y como quedaremos los enfermos, si es que sobrevivimos a la cura, ser&aacute; para echarse a llorar. Tal vez haya llegado el instante de bajar de la camilla y salir corriendo del quir&oacute;fano, antes de que nos entuben. 
    </p><p class="article-text">
        A usted que est&aacute; leyendo: si todav&iacute;a prefiere no hacer nada; si le es m&aacute;s c&oacute;modo dejarse llevar y esperar futuros resultados; si a&uacute;n no tiene claro solicitar una segunda opini&oacute;n y un nuevo tratamiento; qu&eacute;dese sentado, al tiempo que le extirpan  pulm&oacute;n y medio, el h&iacute;gado, el bazo y hasta un  trozo de cerebro. Total, mientras hay vida, hay esperanza, &iquest;o no?
    </p><p class="article-text">
        <em>*Adolfo Padr&oacute;n es Miembro de co.bas-Canarias y de Canarias Por La Izquierda/Si Se Puede.</em>
    </p><p class="article-text">
         Adolfo Padr&Atilde;&sup3;n*
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Adolfo Padrón, Adolfo Padrón]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/reyes-magos-verano_132_5360995.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 12 Jun 2012 21:05:16 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Reyes Magos en verano]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Y otra vuelta de tuerca]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/vuelta-tuerca_132_5727911.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        El ministro Lehman Brothers, De Guindos para sus amigos, present&oacute; los presupuestos del <em>estado</em> este viernes 30 de marzo y lo hizo en Copenhague, rindiendo cuentas no ante aquellos y aquellas en quienes delegamos el ejercicio de nuestra  soberan&iacute;a, sino ante el euro-grupo y, al mismo tiempo, ante las estructuras financieras internacionales. En tales circunstancias y frente a tal foro (su color es  azul, tirando a a&ntilde;il) es mucho m&aacute;s placentero y reconfortante presentar los <em>deberes</em> y era  de esperar que cosechara entusiastas aplausos y felicitaciones.   Sin embargo y de lo poco que conocemos de esos presupuestos se desprende que para los espa&ntilde;oles de a pie, para el grueso de la ciudadan&iacute;a, no existe ninguna raz&oacute;n para el aplauso, m&aacute;s bien y por el contrario, para echarnos manos a la cabeza, pues esos presupuestos prometen mayores recortes de los especulados -que ya se esperaban demoledores-. 
    </p><p class="article-text">
        De las escuetas explicaciones  de Montoro y Santamar&iacute;a  el mismo viernes, o de las del propio Rajoy ante el PP este lunes, s&oacute;lo se obtienen mayores motivos para el desasosiego.   Nuevamente el discurso de las medidas &ldquo;dolorosas a la par que inevitables&rdquo; para advertir que se realizar&aacute;n recortes brutales  que, l&oacute;gicamente, tendr&aacute;n su traslaci&oacute;n forzosa a las diferentes autonom&iacute;as. Congelaci&oacute;n salarial -de momento-, disminuci&oacute;n dr&aacute;stica de la inversi&oacute;n p&uacute;blica en pol&iacute;ticas de empleo (aproximadamente 1.500 millones de ?), rebaja  del 17% a los distintos ministerios,  reducci&oacute;n de las partidas destinadas a pol&iacute;ticas sociales, especialmente grave en relaci&oacute;n a la financiaci&oacute;n de las ayudas a la Dependencia (Ley de Autonom&iacute;a Personal), reducci&oacute;n de las bonificaciones al transporte de pasajeros, laminaci&oacute;n de los servicios p&uacute;blicos,  son algunas de las medidas t&iacute;midamente descritas por el gobierno que, como quien no quiere la cosa, intenta colarnos, por a&ntilde;adidura y como guinda del pastel, una grotesca justificaci&oacute;n de su <em>amnist&iacute;a </em>fiscal para los grandes fortunas defraudadoras.  
    </p><p class="article-text">
        A la espera de conocer el desglose de los presupuestos en el BOE, much&iacute;simos expertos econ&oacute;micos los tildan de suicidas -incluidas las editoriales de medios tan poco sospechosos de posicionamientos asociables al &aacute;mbito &ldquo;antisistema&rdquo; como lo son <em>The Economist </em> o <em>Financial Times</em>- y afirman que la direcci&oacute;n a la que se conduce al estado espa&ntilde;ol es a la de una encrucijada sin salida; a un bucle de recesi&oacute;n creciente y continua que nos sit&uacute;a cada vez m&aacute;s cerca de la senda griega.
    </p><p class="article-text">
        Lo que parece indudable, ya a estas alturas, es que el Gobierno espa&ntilde;ol est&aacute; m&aacute;s preocupado de rendir cuentas ante las grandes organizaciones bancarias, especialmente las alemanas, asegurando por encima de cualquier otro objetivo el pago de los intereses de sus cr&eacute;ditos, que en respetar,  representar y ejercer  la soberan&iacute;a depositada por el pueblo. Sin embargo, en ese af&aacute;n, nos anuncia que necesariamente el estado deber&aacute; seguir endeud&aacute;ndose porque la grave recesi&oacute;n que padecemos impide que encontremos otra v&iacute;a para asegurar los ingresos precisos. La pescadilla que se muerde la cola.  
    </p><p class="article-text">
        La Reforma Laboral, contestada incuestionablemente por la ciudan&iacute;a el pasado 29 de marzo, se encargar&aacute; de reducir los salarios de forma generalizada, sustituyendo el empleo estable y con derechos por empleo precario y barato. Si sumamos los efectos de los presupuestos generales y la inmediata subida de tarifas en agua, luz, gas, tel&eacute;fono, combustibles, etc., que nos esperan en los pr&oacute;ximos d&iacute;as, la jugada est&aacute; servida: Si no se puede devaluar la moneda, se deval&uacute;a a las personas. 
    </p><p class="article-text">
        Las fichas de domin&oacute; siguen cayendo una tras otra y, d&iacute;a a d&iacute;a, se nos condena a un mayor empobrecimiento  al tiempo que a una mayor desprotecci&oacute;n como individuos y como pueblos. De poco nos sirve depositar un voto en una urna si el gobierno saliente act&uacute;a del mismo modo y manera que los impuestos en Grecia o Italia, es decir, siguiendo los mandatos de las estructuras financieras. Pero obvian u olvidan un detalle: cuando menos tenemos que perder m&aacute;s tenemos que ganar y por lo que luchar. Las movilizaciones del 29 de marzo marcan el camino.
    </p><p class="article-text">
        <em>* Miembro de Co.bas y de Canarias por la Izquierda- S&iacute; se Puede</em>
    </p><p class="article-text">
         Adolfo Padr&Atilde;&sup3;n*
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Adolfo Padrón, Adolfo Padrón]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/vuelta-tuerca_132_5727911.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 02 Apr 2012 18:34:31 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Y otra vuelta de tuerca]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[''Ellos son los  amos'']]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/amos_132_5635311.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        M&aacute;s all&aacute; del f&uacute;tbol y en medio de la escena pol&iacute;tico-social, cabr&iacute;a preguntarse qui&eacute;nes son los amos (a&ntilde;&aacute;danse calificativos a gusto de cada cual) y a d&oacute;nde nos conducen, cual ganado obediente y temeroso  amenazado por la  dentadura del entregado perro pastor.  
    </p><p class="article-text">
        Apenas llevamos dos meses de gobierno ultraconservador  del PP y su efecto est&aacute; resultando el de un vendaval: cual elefante atravesando una cacharrer&iacute;a anuncian sin pudor y con gesto triunfal medidas involucionistas que nos trasladan al pasado m&aacute;s gris de nuestra reciente historia. &iexcl;Ahora nos toca a nosotros y se van a enterar! -parecen estar pensando-.  
    </p><p class="article-text">
        La nostalgia decimon&oacute;nica toma cuerpo: &iexcl;Qu&eacute; buenos aquellos tiempos en que un homosexual, por el hecho de serlo, pod&iacute;a ser apaleado en plena calle o en la discreci&oacute;n de las comisarias ?para eso exist&iacute;an leyes como la de &ldquo;Peligrosidad Social&rdquo;;  que valores los de aquellos d&iacute;as en que las mujeres ten&iacute;an su sacrosanto espacio en la cocina y &ldquo;con la pata quebrada&rdquo;, criando los hijos que Dios les diera;  o en los que un obrero se postraba ante el patr&oacute;n agachando la cabeza,  reverencialmente respetuoso; qu&eacute; maravilloso orden el de aquella &eacute;poca en la que cada cual ten&iacute;a su espacio y los hijos de la plebe comprend&iacute;an que la educaci&oacute;n y la formaci&oacute;n estaban reservadas para castas superiores, pues el deber de unos era seguir aportando fuerzas al trabajo y el de otros era dirigir la patria y sus empresas!  
    </p><p class="article-text">
        Asistimos a momentos convulsos y dif&iacute;cilmente imaginables apenas unos a&ntilde;os atr&aacute;s. Tiempos en los que el mismo cuerpo nacional de polic&iacute;a que carga brutalmente sobre los estudiantes valencianos que reivindican su derecho a la educaci&oacute;n tendr&aacute; que proteger al Duque de Palma cuando declare sobre sus presuntos delitos. Tiempos en los que se dicta una reforma laboral que condena a los asalariados, a la clase trabajadora en su conjunto, a permutarse en esclavos al servicio de un orden cuyo principal objetivo es garantizar el crecimiento de los beneficios de la banca, de los especuladores y de una patronal fagocitaria; una reforma laboral que convierte a los parados de larga duraci&oacute;n, a los que ya no reciben prestaci&oacute;n de ning&uacute;n tipo,  en verdaderos parias sociales abandonados a su suerte y al &ldquo;mercado laboral&rdquo; en m&aacute;s mercado que nunca, en un sistema de continua entrada y salida de mano de obra precaria y barata en la m&aacute;s absoluta desprotecci&oacute;n. Vivimos d&iacute;as en los que se convierte en l&iacute;cito desmantelar los servicios p&uacute;blicos y venderlos en subasta.  Sufrimos momentos en que la participaci&oacute;n democr&aacute;tica se limita al ejercicio fugaz de emitir un voto de vez en cuando, cada cuatro a&ntilde;os, sin posibilidad de contestaci&oacute;n posterior, porque ellos, los amos, no entienden otra forma de participaci&oacute;n que  la del cheque en blanco que otorgan las urnas. 
    </p><p class="article-text">
        Las movilizaciones promovidas por las centrales CCOO y UGT el pasado domingo se convirtieron en una manera de expresar el hartazgo para cientos de miles de ciudadanos, pero esas voces, seg&uacute;n el gobierno, no alcanzan ni de lejos el n&uacute;mero de votos obtenidos por el PP en las &uacute;ltimas elecciones y por tanto se sienten legitimados para seguir adelante, cual caballo de Atila, en la aplicaci&oacute;n de sus medidas, esas medidas que bien se encargaron de ocultar antes de los comicios que le otorgaron su fabulosa mayor&iacute;a parlamentaria. &iexcl;Ojo! Que tras las elecciones andaluzas vendr&aacute;n nuevos varapalos y uno de ellos ser&aacute;, sin duda, la concreci&oacute;n presupuestaria, pero ellos cuentan con sentirse nuevamente refrendados.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Qu&eacute; hacer entonces frente a tal sordera programada y selectiva? Sin duda gritar m&aacute;s fuerte. No queda otra frente a la debacle que se nos viene encima, porque a esta reforma laboral salvaje le seguir&aacute; una ley de huelga destinada a dar el golpe de gracia al movimiento obrero; porque al recorte como deporte lo relevar&aacute; la mayor degradaci&oacute;n de los servicios p&uacute;blicos que podamos imaginar; porque a la primac&iacute;a del pago de los intereses de la deuda externa lo acompa&ntilde;ar&aacute; el rescate financiero obligatorio para cualquier estado en riesgo de banca rota; porque el nuevo &ldquo;salvamento&rdquo; de los bancos y su stock inmobiliario convivir&aacute; con los mayores &iacute;ndices de miseria y de exclusi&oacute;n social desde el fin de la dictadura franquista -perd&oacute;n, quise decir r&eacute;gimen autoritario pre-democr&aacute;tico-.  
    </p><p class="article-text">
        Habr&aacute; que tomar la plaza, habr&aacute; que llenar las calles hasta que seamos tantos como papeletas obtuvo este gobierno. &iexcl;Bien, as&iacute; podremos negociar mejor! Dir&aacute;n al un&iacute;sono Toxo y M&eacute;ndez, pero se equivocan porque no se negocia lo innegociable; no se sazona  lo intragable; no se adorna lo impresentable. Pero adem&aacute;s se equivocan, porque este gobierno no negocia ?si acaso est&aacute; dispuesto a discutir prebendas-  porque los amos -la derecha recalcitrante espa&ntilde;ola, la vetusta patronal ib&eacute;rica, el insaciable capital financiero internacional, ?- ya no los necesitan; ahora son, sencillamente, prescindibles. 
    </p><p class="article-text">
        Habr&aacute; que tomar la plaza y aglutinar a la izquierda social  en todos los rincones del estado simplemente para defendernos, para impedir m&aacute;s vueltas de tuerca en el feroz ataque que padecemos y debemos hacerlo antes de que nos conviertan en Grecia y no lo haremos por ustedes, se&ntilde;ores M&eacute;ndez y Toxo, sino por todos y cada uno de nosotros y nosotras. Debemos llenar las calles el 23 de febrero, el 29 de febrero y cuantas otras fechas coloquen las organizaciones sindicales, sociales, pol&iacute;ticas o vecinales en los pr&oacute;ximos meses, sencillamente porque nos va la vida en ello. 
    </p><p class="article-text">
        <em><strong>* Miembro de Co.bas y de Canarias por la Izquierda- S&iacute; se Puede</strong></em>
    </p><p class="article-text">
         Adolfo Padr&Atilde;&sup3;n*
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Adolfo Padrón, Adolfo Padrón]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/amos_132_5635311.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 22 Feb 2012 09:20:40 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[''Ellos son los  amos'']]></media:title>
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