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    <title><![CDATA[elDiario.es - Iñigo Bullain]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/inigo_bullain/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Iñigo Bullain]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Bases para otra Europa]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/agendapublica/proyecto_europeo/bases-europa_1_4874660.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/0f33ab20-197d-48aa-b42e-46892a4421a9_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Bases para otra Europa"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">No se trata de que Europa la dirija un directorio autocrático sino un órgano de gobierno democrático</p></div><p class="article-text">
        <a href="http://www.google.es/url?sa=t&amp;rct=j&amp;q=&amp;esrc=s&amp;source=web&amp;cd=1&amp;ved=0CDEQFjAA&amp;url=http%3A%2F%2Fwww.sg.ethz.ch%2Fmedia%2Fmedialibrary%2F2013%2F12%2Fjames_glatteth-2007-02.pdf&amp;ei=S057U_71F-bX0QXo0YCIAQ&amp;usg=AFQjCNGOunCNPG39twocVavI2eM4edPAtQ&amp;sig2=GXluV78wBJ6_lyF0ehkZlQ&amp;bvm=bv.67229260,d.d2k&amp;cad=rja" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Un estudio de la prestigiosa ETH de Z&uuml;rich</a>, cuna de m&aacute;s de 20 premios nobel, ha expuesto tras analizar treinta millones de empresas un n&uacute;cleo de 147 grandes corporaciones que configuran lo que an&oacute;nimamente denominamos &ldquo;los mercados&rdquo;. Un equipo que agrupa unos nombres muy conocidos: Barclays, Fidelity Axa, JP Morgan Chase, UBS, Merryll Lynch, Citigroup, Deutsche Bank, Credit Suisse, Natixis, Goldman Sachs, Morgan Stanley, etc. Estas corporaciones, en su mayor&iacute;a bancos y grupos de inversi&oacute;n, son a su vez propietarias de las mayores empresas multinacionales. Otra alineaci&oacute;n tambi&eacute;n muy conocida: Apple, Microsoft, Wells Fargo, Coca Cola, Philip Morris, Hewlett Packard, Kraft, Monsanto, Starbucks, Procter&amp;Gamble, Johnson&amp;Johnson y Exxon. 
    </p><p class="article-text">
        El estudio destaca tambi&eacute;n que estas compa&ntilde;&iacute;as comparten la propiedad de muchas de ellas, es decir, que hay un &ldquo;entrecruzamiento&rdquo; accionarial. Adem&aacute;s, sus principales accionistas forman parte de las cerca de 60 mil personas que en el mundo tienen un patrimonio superior a 100 millones de d&oacute;lares. Algunos de ellos son tambi&eacute;n bimillonarios. Un grupo de unas dos mil personas cada una con una fortuna superior a los mil millones de d&oacute;lares. El denominado 1%, <a href="http://www.eldiario.es/agendapublica/impacto_social/GRAFICO-realidad-Desigualdad-concentracion-recursos_0_255824821.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en realidad una fracci&oacute;n decimal mucho menor</a>, configura una estructura olig&aacute;rquica, como una suerte de nuevo estamento de dimensi&oacute;n planetaria, al que le interesa una Europa d&eacute;bil, dividida y a su servicio.
    </p><p class="article-text">
        Una Europa federal y social es un recurso democr&aacute;tico para poder hacer frente al avance de la oligarquizaci&oacute;n y al declive de los Estados-naci&oacute;n europeos. Implica un poder europeo dotado de instituciones y recursos que no dependan de delegados o contribuciones de los Estados Miembros y habilitado para poder dar respuestas a los retos que superan las dimensiones estatales. Hoy el Consejo Europeo, compuesto por los jefes de gobierno de los Estados o el Consejo de Ministros de la UE cuyos miembros lo son en representaci&oacute;n de los ejecutivos estatales, responden a intereses nacionales y act&uacute;an en buena medida al servicio de c&iacute;rculos olig&aacute;rquicos. Sin embargo, no se trata de que Europa la dirija un directorio autocr&aacute;tico sino un &oacute;rgano de gobierno democr&aacute;tico. Por eso, el ejecutivo europeo deber&iacute;a federalizarse y responder a una legitimidad democr&aacute;tica que pudiera ser parlamentaria, como en Alemania o Canad&aacute;, o presidencialista como en EEUU o Brasil, o seg&uacute;n un sistema mixto como en Francia o Argentina. En todo caso, la ciudadan&iacute;a debiera poder mediante unas elecciones europeas elegir o cambiar la orientaci&oacute;n pol&iacute;tica del gobierno europeo. Una parte de los diputados de su parlamento podr&iacute;an elegirse en circunscripciones territoriales y otros conforme a listas europeas comunes.
    </p><p class="article-text">
        El car&aacute;cter social de la Uni&oacute;n implicar&iacute;a adem&aacute;s orientar sus pol&iacute;ticas al empleo de sus ciudadanos y cubrir con un seguro de desempleo europeo a los parados. En lugar de consentir la comercializaci&oacute;n de productos elaborados, fundamentalmente en Asia, al margen de la normativa laboral o medioambiental que se exige en Europa y que beneficia particularmente a las grandes corporaciones multinacionales, la Uni&oacute;n deber&iacute;a establecer garant&iacute;as para impedir que esos abusos redundaran en el traslado de la producci&oacute;n fuera de Europa. Una consecuencia inevitable si en China la hora de trabajo en jornadas de 10 horas seis d&iacute;as a la semana se paga a 0.5 euros y en Bangladesh o Vietnam no supera los 0.12 c&eacute;ntimos. Siguiendo una simple l&oacute;gica economicista el desmantelamiento industrial europeo y el traslado masivo de servicios a Asia no cesar&aacute; de aumentar, salvo que se asiatizen los mercados europeos, una orientaci&oacute;n a que parece apuntar la creciente precarizaci&oacute;n de sueldos y salarios en la UE.
    </p><p class="article-text">
        En cualquier caso las consecuencias de las pol&iacute;ticas neoliberales que desde la UE se promueven para sus Estados miembros est&aacute;n resultando catastr&oacute;ficas para el modelo de bienestar europeo. Adem&aacute;s, est&aacute;n dando impulso a fuerzas pol&iacute;ticas opuestas a la integraci&oacute;n que amenazan con desestabilizar el futuro Parlamento Europeo. La globalizaci&oacute;n neoliberal tambi&eacute;n tiene un efecto esquilmatorio sobre los ingresos de las arcas p&uacute;blicas dado que la conexi&oacute;n entre las corporaciones multinacionales, los para&iacute;sos fiscales, el fraude y la elusi&oacute;n fiscal es muy intensa. De hecho, los grandes beneficiarios de la globalizaci&oacute;n apenas contribuyen fiscalmente. A trav&eacute;s de un entramado internacional de &ldquo;ingenier&iacute;a de matrices&rdquo; aportan menos del 1% de sus ingresos. Resulta urgente una nueva pol&iacute;tica fiscal  europea e imprescindible acometer desde Europa la existencia de los para&iacute;sos fiscales. Pero una nueva Europa tambi&eacute;n requiere de una red educativa y destinar mayores recursos a la formaci&oacute;n y el intercambio, universalizando programas como Erasmus. Tambi&eacute;n exige redes comunicativas transeuropeas: televisiones, peri&oacute;dicos, radios, publicaciones que contribuyan a configurar una opini&oacute;n p&uacute;blica que vincule en un mismo espacio comunicativo a su ciudadan&iacute;a y controle al poder.
    </p><p class="article-text">
        O Europa da pasos hacia una federaci&oacute;n democr&aacute;tica y social o las democracias estatales y la UE pueden quedar reducidas a un decorado institucional. Adem&aacute;s de un aumento de recursos presupuestarios y de una Uni&oacute;n bancaria, Europa debe renovar urgentemente sus fundamentos democr&aacute;ticos y emprender nuevas pol&iacute;ticas laborales en defensa del empleo y de la dignidad salarial; desarrollarse socialmente ofreciendo una cobertura europea a los desempleados; impulsar redes comunicativas y educativas europeas o establecer una nueva fiscalidad frente a las grandes corporaciones y las transacciones financieras.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Iñigo Bullain]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/agendapublica/proyecto_europeo/bases-europa_1_4874660.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 20 May 2014 18:41:11 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Bases para otra Europa]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Proyecto Europeo,Elecciones Europeas]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Hacia una Europa federal]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/agendapublica/proyecto_europeo/europa-federal_1_4900138.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/4fde22f1-fdd2-4443-bf8f-fade7ad262ce_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Hacia una Europa federal"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Según la prospectiva, en 2035 ningún Estado europeo, ni tan siquiera Alemania, formaría parte de un G-7</p></div><p class="article-text">
        El acelerado desplome de la confianza en la Uni&oacute;n Europea (UE) resulta perturbador. Desde la crisis de 2008 la confianza ciudadana en la UE se ha reducido a un 30%. La crisis ha provocado una reacci&oacute;n euroesc&eacute;ptica cuyos representantes acumular&aacute;n entre un 20 y un 25% de los votos en las pr&oacute;ximas elecciones de mayo. El populismo euroesc&eacute;ptico podr&iacute;a sumar entre 150 y 200 esca&ntilde;os y ganar las elecciones en el Reino Unido, Francia e Italia, as&iacute; como obtener buenos resultados en Holanda, Dinamarca, Austria y algunos pa&iacute;ses del este. Unas elecciones donde la abstenci&oacute;n ha ido en aumento desde 1979 hasta alcanzar hace 5 a&ntilde;os casi un 60%. A la crisis pol&iacute;tica del europe&iacute;smo se suma otra de resultados econ&oacute;micos. Las pol&iacute;ticas europeas en lugar de seguir procurando bienestar, tal como lo hicieron durante medio siglo, han favorecido en la &uacute;ltima d&eacute;cada el desempleo y la precarizaci&oacute;n y han impuesto una rigurosa dieta econ&oacute;mica a base de ajustes presupuestarios, contenci&oacute;n del d&eacute;ficit y reducci&oacute;n de deuda. Hoy  27 millones de ciudadanos, la mitad menores de 24 a&ntilde;os, viven en paro. Como si todo el Benelux no tuviera trabajo. La crisis y su respuesta ha desencadenado un distanciamiento in&eacute;dito entre los ciudadanos y la UE que afecta tambi&eacute;n a las relaciones entre Estados Miembros. El futuro de la UE est&aacute; amenazado.
    </p><p class="article-text">
        Las sucesivas transferencias y delegaci&oacute;n de materias estatales a las instituciones europeas han acelerado tambi&eacute;n una progresiva oligarquizaci&oacute;n de la pol&iacute;tica en Europa. Los Estados miembros han ido concentrando en el Consejo Europeo los poderes de direcci&oacute;n intergubernamental de la Uni&oacute;n Europea debilitando a la Comisi&oacute;n y a otras instituciones. Desde Bruselas las burocracias pol&iacute;ticas han conseguido eludir los controles parlamentarios y medi&aacute;ticos que caracterizan a las democracias nacionales. Vivimos ya en la paradoja de una pol&iacute;tica sin democracia, a escala europea, y de una democracia sin pol&iacute;tica a nivel estatal. Desde hace a&ntilde;os las grandes decisiones pol&iacute;ticas y econ&oacute;micas que afectan a la ciudadan&iacute;a europea se adoptan por instituciones p&uacute;blicas y privadas fuera de las fronteras nacionales; en Bruselas, Washington o Nueva York y pronto tambi&eacute;n a orillas del Pac&iacute;fico.
    </p><p class="article-text">
        Ante ese panorama, el auge del euroescepticismo representa, a mi juicio, un escapismo pol&iacute;tico que no tiene en consideraci&oacute;n las exiguas dimensiones de los Estados europeos en el contexto del proceso de globalizaci&oacute;n. Seg&uacute;n la prospectiva, en 2035 ning&uacute;n Estado europeo, ni tan siquiera Alemania, formar&iacute;a parte de un G-7. En el plazo de la pr&oacute;xima generaci&oacute;n la existencia de unidades pol&iacute;ticas de las dimensiones de EEUU, China, India, Brasil, Jap&oacute;n, Rusia o Indonesia, exige a los europeos dar pasos, no de vuelta al Estado-naci&oacute;n, sino hacia una unidad federal europea. Un objetivo que los defensores del Estado nacional no quieren alcanzar. Aunque se presentan como europe&iacute;stas los defensores del Estado-naci&oacute;n en el marco de la UE son m&aacute;s bien fuerzas europeizantes que tratan de mantener al Estado como fundamento de la integraci&oacute;n, limitando el avance de la europeizaci&oacute;n. Sin embargo, la Uni&oacute;n Europea requiere de nuevos recursos institucionales, comunicativos, presupuestarios y financieros propios. En mi opini&oacute;n, frente a euroesc&eacute;pticos y europeizantes hace falta fortalecer y federalizar la UE. Una transformaci&oacute;n que debiera venir acompa&ntilde;ada de su democratizaci&oacute;n y del impulso de una econom&iacute;a social de mercado.
    </p><p class="article-text">
        Que el voto sirva s&oacute;lo para orientar al Consejo Europeo en la elecci&oacute;n del presidente de la Comisi&oacute;n resulta insuficiente. Ya es hora de que los ciudadanos europeos podamos elegir un gobierno europeo a trav&eacute;s de unas elecciones europeas, o cambiar la orientaci&oacute;n de ese gobierno, tal y como sucede en las unidades pol&iacute;ticas democr&aacute;ticas. Tambi&eacute;n necesitamos contar con medios de comunicaci&oacute;n europeos: televisiones, radios, peri&oacute;dicos y publicaciones que configuren en la UE una opini&oacute;n p&uacute;blica capaz de informar y servir de control al poder de sus instituciones. Europa debe afrontar con urgencia el desplazamiento del eje mundial hacia Asia y el Pac&iacute;fico. En consecuencia tiene que reforzar los lazos comerciales y culturales  con Am&eacute;rica y emprender una pol&iacute;tica de desarrollo en &Aacute;frica. Pero para poder fortalecer su posici&oacute;n en el mundo y favorecer el bienestar de sus ciudadanos y vecinos Europa debe cambiar su estructura institucional y su orientaci&oacute;n pol&iacute;tica.
    </p><p class="article-text">
        El modelo de globalizaci&oacute;n neoliberal que representan las candidaturas de Junker y Schultz a la presidencia de la Comisi&oacute;n Europea son la cara y la cruz de una misma y desgastada moneda. Ejemplo de la inanidad de la Europa de los Estados en la crisis de Ucrania y del manejo del mercado europeo en favor de los intereses olig&aacute;rquicos de las corporaciones multinacionales. Desde hace a&ntilde;os se consiente el desmantelamiento industrial admitiendo la comercializaci&oacute;n en Europa de productos fabricados en condiciones laborales y medioambientales horrendas. El coste de la hora de trabajo, 15 veces inferior a la europea en China, 60 veces menos en Bangladesh o Vietnam, conduce inevitablemente a la deslocalizaci&oacute;n y a la precariedad laboral de millones de trabajadores europeos. Semejante modelo economicista de b&uacute;squeda de rentabilidad global conduce ineludiblemente a la asiatizaci&oacute;n europea. El minotauro capitalista ha secuestrado la UE. El futuro pende de un hilo democr&aacute;tico, federal y social que nos conduzca fuera del laberinto hacia otra Europa.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Iñigo Bullain]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/agendapublica/proyecto_europeo/europa-federal_1_4900138.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 04 May 2014 17:46:50 +0000]]></pubDate>
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