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    <title><![CDATA[elDiario.es - Bostjan Videmsek (DELO)]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/bostjan_videmsek_delo/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Bostjan Videmsek (DELO)]]></description>
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    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[El camino a pie de refugiados sirios desde Serbia a Hungría: "Solo queremos vivir en paz"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/largo-camino-europa_1_2537542.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/2660caec-4653-40b4-ac5a-1d62c0164d48_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El camino a pie de refugiados sirios desde Serbia a Hungría: &quot;Solo queremos vivir en paz&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Hungría ha empezado a construir un muro de 175 kilómetros de longitud: más que un obstáculo para la llegada de refugiados, es una declaración de intenciones</p><p class="subtitle">"Si me hubiera quedado en Siria, sin duda me habrían matado. Mis propios primos están en Estado Islámico", dice Rami, de 27 años</p><p class="subtitle">Recorremos con un grupo de personas un tramo del eterno recorrido hacia Europa, desde el norte de Serbia a la frontera con Hungría</p></div><p class="article-text">
        Junto a la carretera que lleva del peque&ntilde;o pueblo de&nbsp;Kanji&#382;a, en el norte de Serbia, a la frontera con Hungr&iacute;a, un amplio grupo de refugiados sirios se acaba&nbsp;de sentar a descansar. Es martes por la noche, y unas cuarenta personas forman el grupo: mujeres, ni&ntilde;os, j&oacute;venes, un anciano. Tom&aacute;ndose al fin un respiro del sol, est&aacute;n arrancando unas ciruelas no muy maduras de un &aacute;rbol cercano y mirando sus m&oacute;viles, en los que han guardado las indicaciones de la ruta m&aacute;s r&aacute;pida y segura hacia la frontera.
    </p><p class="article-text">
        Es, por supuesto, solo uno de los numerosos grupos que hacen sus &uacute;ltimos esfuerzos para llegar a la Uni&oacute;n Europea. En las llanuras junto al tranquilo r&iacute;o Tisa, donde nos unimos al grupo, la vida se desenvuelve a un&nbsp;ritmo decididamente lento. Muchos de los residentes se han acostumbrado desde hace tiempo al eterno desfile de sufrimiento humano. En los &uacute;ltimos meses, Serbia se ha convertido en otra parada en el camino de una tragedia humana&nbsp;que apenas se puede describir con palabras. No es exagerado decir que este ser&aacute; con seguridad uno de los principales problemas humanitarios del siglo XXI.
    </p><h3 class="article-text">Decisi&oacute;n</h3><p class="article-text">
        &ldquo;Nos quedan unos ocho kil&oacute;metros hasta llegar a la frontera. Si todo sale bien, estaremos all&iacute; en dos horas y media. No podemos ir muy deprisa, tendremos que hacer algunas paradas para que nuestras mujeres y ni&ntilde;os puedan descansar. Muchos de nosotros estamos totalmente exhaustos. Hemos estado viajando durante semanas, algunos durante meses&rdquo;, relata uno de los hombres mientras caminamos juntos.
    </p><p class="article-text">
        Cuenta que se llama Rami. Tiene 27 a&ntilde;os y viene del noroeste de Siria, de la ciudad de Raqqa, la capital del autoproclamado califato y del Estado Isl&aacute;mico. Huy&oacute; de la ciudad en cuanto fue tomada por los miembros de la milicia radical sun&iacute;. Asegura que no tuvo elecci&oacute;n. Le hab&iacute;an dicho que su nombre estaba en la lista de la muerte. Durante los primeros meses del conflicto sirio hab&iacute;a trabajado como periodista y hab&iacute;a decidido ayudar a uno de sus colegas americanos. Uno de los principales peri&oacute;dicos internacionales le hab&iacute;a expedido un carn&eacute; de prensa.
    </p><p class="article-text">
        Eso no era algo que Estado Isl&aacute;mico fuera a perdonar f&aacute;cilmente.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Dio igual que viniera de una de las familias m&aacute;s poderosas de Raqqa. Si me hubiera quedado, sin duda me habr&iacute;an matado, sin preguntas. Lo peor era que mis propios primos hab&iacute;an salido a buscarme tambi&eacute;n. Casi todos ellos se hab&iacute;an integrado en Estado Isl&aacute;mico. Casi todo el mundo en Raqqa se hab&iacute;a pasado a su lado, por eso son tan fuertes... Raqqa ser&aacute; siempre su territorio. Por eso no hab&iacute;a nadie que pudiera protegerme&rdquo;, contin&uacute;a Rami mientras caminamos exhaustos por una polvorienta carretera local.
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        Su primer destino fue Turqu&iacute;a, donde tuvo que quedarse m&aacute;s tiempo del que en principio hab&iacute;a planeado porque&nbsp;le robaron en Estambul. Le llev&oacute; mucho tiempo ganar el suficiente dinero para seguir con su ruta. Tan pronto como pudo, sali&oacute; hacia la costa turca. Mientras tanto, se enter&oacute; de que mataron a su padre y de que su hermano, que tambi&eacute;n hab&iacute;a rechazado unirse a Estado Isl&aacute;mico, fue herido gravemente mientras luchaba contra las fuerzas del Gobierno sirio.
    </p><p class="article-text">
        En el puerto turco de Bodrum, uno de los nodos clave&nbsp;de tr&aacute;fico de personas en la regi&oacute;n, Rami conoci&oacute; a los otros miembros del grupo con el que viaja. Hace dos meses de eso. Desde entonces, nunca se han separado.
    </p><p class="article-text">
        Mientras caminamos, Ali, de 28 a&ntilde;os, se suma a nuestra conversaci&oacute;n. Es ingeniero civil y viene de Azaz, un pueblo cercano a la frontera entre Siria y Turqu&iacute;a que ha visto arduos conflictos entre varios grupos insurgentes despu&eacute;s de que&nbsp;<a href="http://www.guerraeterna.com/asi-se-lanzan-las-bombas-de-barril-en-siria/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">las bombas del Gobierno</a> lo arrasaran casi por completo. &ldquo;En Turqu&iacute;a, los traficantes nos robaron en dos ocasiones, y tambi&eacute;n tuvimos muchos problemas con la Polic&iacute;a&rdquo;, cuenta. &ldquo;Viajamos a la isla griega de Kos en un bote inflable. Era un barco muy peque&ntilde;o, pero de alguna forma conseguimos que todos los que veis aqu&iacute; entraran. Parece incre&iacute;ble que sobrevivi&eacute;ramos. Al menos la mitad de estas personas no saben nadar. Si el barco hubiera volcado, todos habr&iacute;amos muerto. &iexcl;Era horrible, simplemente horrible!&rdquo;, contin&uacute;a.
    </p><h3 class="article-text">Una odisea moderna</h3><p class="article-text">
        Despu&eacute;s de llegar a Kos, donde&nbsp;<a href="http://www.eldiario.es/desalambre/FOTOS-odisea-refugiados-Grecia-Mediterraneo_12_415178479.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el reciente aumento de las llegadas de refugiados</a> ha sumido a la sociedad en un estado de caos, el grupo de sirios cogi&oacute; un ferry a Atenas. Cada d&iacute;a, cientos de refugiados e inmigrantes llegan a la capital griega. Las autoridades del pa&iacute;s, enredadas en innumerables frentes interiores y exteriores, pr&aacute;cticamente han dejado de enfrentarse al problema. Su soluci&oacute;n es simplemente dejar la puerta bien abierta. No fue una sorpresa que los refugiados pronto se dirigiesen a las fronteras con Macedonia y Bulgaria. Ha empezado a ganar protagonismo una nueva ruta hacia la Uni&oacute;n Europea, desde Macedonia hasta Hungr&iacute;a pasando por Serbia.
    </p><p class="article-text">
        Hace tres semanas, Hungr&iacute;a comenz&oacute; a construir <a href="http://www.eldiario.es/desalambre/Hungria-construira-Serbia-frenar-inmigracion_0_399660450.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">un muro de 175 kil&oacute;metros de longitud</a>. Su objetivo es b&aacute;sicamente poner una barrera a la afluencia&nbsp;de refugiados e inmigrantes. Hasta el momento, los h&uacute;ngaros no han tenido mucho &eacute;xito. En los d&iacute;as que estamos pasando a ambos lados de la frontera, vemos que ocurre m&aacute;s bien lo contrario. El inicio del proyecto de megaconstrucci&oacute;n&nbsp;solo sirvi&oacute; para acelerar el flujo migratorio. Especialmente en Macedonia y Serbia, donde las autoridades comprenden muy bien lo que puede implicar el levantamiento de un muro como ese.
    </p><p class="article-text">
        M&aacute;s que&nbsp;un&nbsp;obst&aacute;culo real para la llegada de refugiados, el muro es una clara declaraci&oacute;n de intenciones&nbsp;del Gobierno de Orban.
    </p><p class="article-text">
        &middot;&middot;&middot;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Hicimos a pie buena parte de nuestra traves&iacute;a por Grecia y Macedonia. Fue horrible: hac&iacute;a calor y ten&iacute;amos tanta hambre y sed... La gente de all&iacute; se desentend&iacute;a de nosotros&rdquo;, me cuenta Ali. &ldquo;En alg&uacute;n lugar de Macedonia, donde la Polic&iacute;a nos sol&iacute;a tratar bastante mal, nos&nbsp;hacinaron en unos autobuses que nos llevaron a la frontera con Serbia. Toda la regi&oacute;n estaba llena de refugiados. Despu&eacute;s caminamos durante unos d&iacute;as m&aacute;s, hasta que nos metieron en otro bus y nos llevaron a Belgrado. Nos quedamos all&iacute; tres d&iacute;as. Dormimos todos en el parque. Belgrado tambi&eacute;n est&aacute; lleno de refugiados. Pero en realidad eso era bueno para nosotros, porque conseguimos toda la informaci&oacute;n que necesit&aacute;bamos sobre c&oacute;mo cruzar la frontera h&uacute;ngara con seguridad&rdquo;, relata Ali con tranquilidad, como si estuviera describiendo un bonito paisaje mar&iacute;timo.
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        En Belgrado, el grupo de refugiados se enter&oacute; de que hay varias maneras viables de llegar a Hungr&iacute;a. La primera opci&oacute;n es lo que llaman la traves&iacute;a 'sin ayuda': viajar solos. La ruta est&aacute; definida con claridad y hay un mont&oacute;n de informaci&oacute;n &uacute;til sobre c&oacute;mo maximizar las oportunidades... Pero, como la situaci&oacute;n en la frontera es tan impredecible, se considera la opci&oacute;n m&aacute;s arriesgada.
    </p><p class="article-text">
        La alternativa es confiar tu destino a los profesionales, los traficantes de personas que organizan el viaje de las ciudades del norte de Vojvodina (como Subotica, Kanji&#382;a y Horgo&scaron;) a Hungr&iacute;a y, despu&eacute;s, hasta Austria y Alemania. Se puede incluso coger un taxi desde la frontera con Hungr&iacute;a directamente a Viena, que, seg&uacute;n nuestras fuentes, costar&iacute;a 400 euros. El paquete completo para llegar desde Serbia hasta Austria cuesta en torno a 1.500 euros.
    </p><p class="article-text">
        Para los refugiados sirios, el coste de todas las opciones disponibles es aproximadamente el triple que para el resto. Los traficantes los consideran mucho m&aacute;s ricos que, por ejemplo, a los afganos. Para entender realmente su situaci&oacute;n, hay que tener en cuenta que est&aacute;n siempre&nbsp;corriendo un gran riesgo de ser arrestados y que muchos han gastado ya la mayor parte de sus ahorros para llegar a Serbia. Buena parte de ellos han sido asaltados por delincuentes&nbsp;locales, por otros refugiados o incluso por la Polic&iacute;a. Por desgracia, no parece haber mucha solidaridad entre unos refugiados y otros, entre los sirios y los afganos, por ejemplo. M&aacute;s bien lo contrario.
    </p><p class="article-text">
        En Serbia, y en toda la zona, el sector del tr&aacute;fico de personas ha supuesto un <em>boom </em>para la econom&iacute;a local. La infraestructura b&aacute;sica es simple, los beneficios son enormes y el riesgo es casi inexistente. Especialmente si los traficantes han hecho antes sus deberes y han efectuado las correspondientes gestiones con la Polic&iacute;a y las autoridades, que apoyan abiertamente la idea de que los refugiados crucen y salgan de Serbia lo m&aacute;s pronto posible.
    </p><p class="article-text">
        Una vez que sales al terreno y ves c&oacute;mo funcionan las cosas, dif&iacute;cilmente podr&iacute;a ser m&aacute;s obvio hacia d&oacute;nde sopla el viento.
    </p><h3 class="article-text">&ldquo;En Alemania seguro que nos ayudar&aacute;n. Somos refugiados, venimos de Siria...&rdquo;</h3><p class="article-text">
        En cuanto empez&oacute; la guerra, Ali perdi&oacute; su trabajo en una empresa privada, pero decidi&oacute; aguantar en Azaz. En el verano de 2012, el Ej&eacute;rcito Libre Sirio tom&oacute; el control de la ciudad durante un tiempo y despu&eacute;s cay&oacute; en manos de los extremistas isl&aacute;micos. De un momento a otro, el sue&ntilde;o de la revoluci&oacute;n siria&nbsp;no era m&aacute;s que un recuerdo tr&aacute;gico. Lo que comenz&oacute; como una insurgencia contra el r&eacute;gimen en el poder degener&oacute; en una guerra civil brutal. Cantidades innumerables de personas empezaron a huir del pa&iacute;s devastado.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Me alegro de no estar casado y de no tener hijos. As&iacute; es mucho m&aacute;s f&aacute;cil para m&iacute;&rdquo;, explica Ali mientras seguimos hacia el peque&ntilde;o pueblo de&nbsp;Mortano&scaron;, el &uacute;ltimo asentamiento significativo antes de llegar a la frontera h&uacute;ngara. &ldquo;La mayor&iacute;a de mi familia huy&oacute; a Turqu&iacute;a y decidi&oacute; quedarse all&iacute;. Sin embargo, yo soy joven y tengo buena formaci&oacute;n. Voy a hacer todo lo que pueda para conseguir un trabajo y poder hacerme cargo de mis padres. Ahora mismo, ese es mi &uacute;nico objetivo. Quiero ir a Alemania. Si conseguimos llegar a Hungr&iacute;a sin que nos cojan, las cosas ser&aacute;n mucho m&aacute;s f&aacute;ciles. En Alemania seguro que nos dejar&aacute;n entrar y nos ayudar&aacute;n, al fin y al cabo somos refugiados, venimos de Siria...&rdquo;.
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        Como la mayor&iacute;a de los miembros de este peque&ntilde;o grupo, Ali se muestra cada vez m&aacute;s contento a medida que se acerca a la frontera. Cuando entramos en&nbsp;Mortano&scaron;, el grupo completo decide descansar. Las mujeres se sientan en la hierba, los ni&ntilde;os est&aacute;n visiblemente cansados. Los hombres se ponen a debatir la mejor ruta para esta fase final del cruce de Serbia. Los ciruelos del lugar se quedan r&aacute;pido sin frutas y el cielo se oscurece por momentos. Los refugiados saben muy bien que se est&aacute;n acercando a la parte cr&iacute;tica de la traves&iacute;a. Poco m&aacute;s de cuatro kil&oacute;metros los separan de la Uni&oacute;n Europea. Una brisa apacible acaricia los valles de Panonia.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;&iquest;Qu&eacute; podemos hacer? Como cualquier persona en cualquier sitio, solo tenemos un deseo: vivir en paz. Estar seguros. &iexcl;Mira qu&eacute; encantador es este sitio! Tan pac&iacute;fico y tranquilo... Hay &aacute;rboles frutales por todas partes. La gente nos deja en paz y hay un mont&oacute;n de agua. Podr&iacute;a vivir aqu&iacute; sin lugar a dudas. &iquest;Sabes? Esto parece un para&iacute;so de mis sue&ntilde;os...&rdquo;, dice Rami. Se est&aacute; dejando llevar, pero &iquest;qui&eacute;n puede culparle? Con cada kil&oacute;metro es menos un&nbsp;<em>showman</em> buscando la atenci&oacute;n y m&aacute;s un ni&ntilde;o emocionado.
    </p><h3 class="article-text">Decencia humana b&aacute;sica</h3><p class="article-text">
        Hacia la salida del pueblo, un anciano de aspecto feliz se acerca a los refugiados y les ofrece agua de la manguera de su garaje. Los sirios est&aacute;n visiblemente confundidos. A medida que se oyen m&aacute;s los ladridos de los perros en el pueblo, siguen intercambiando miradas. Los &uacute;ltimos a&ntilde;os les han hecho olvidar c&oacute;mo es la decencia humana. Para ellos, se ha convertido en la excepci&oacute;n que confirma la regla.
    </p><p class="article-text">
        Despu&eacute;s de un momento, uno de los refugiados da al anciano serbio una botella de pl&aacute;stico vac&iacute;a. Los dem&aacute;s hacen poco a poco lo mismo. Sonrisas t&iacute;midas pero profundamente agradecidas van cubriendo sus rostros mientras el anciano utiliza una mano para llenar las botellas y otra para espantar a los mosquitos.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Ten&eacute;is que seguir el r&iacute;o&rdquo;, les indica el nativo hospitalario en lugar de decirles adi&oacute;s. Prosigue: &ldquo;Pero no por arriba por las laderas; deb&eacute;is ir tan abajo como pod&aacute;is. Si no, la Polic&iacute;a os puede ver. Aunque no los he visto hoy por aqu&iacute;. La frontera no est&aacute; muy lejos de este lugar. Muchos otros grupos han pasado por aqu&iacute; hoy antes de&nbsp;vosotros. Coged m&aacute;s ciruelas. Pero ten&eacute;is que tener mucho cuidado, &iquest;vale? &iexcl;Suerte!&rdquo;
    </p><p class="article-text">
        Es muy f&aacute;cil perder la fe en la humanidad. Es infinitamente&nbsp;m&aacute;s dif&iacute;cil recuperarla.
    </p><p class="article-text">
        &middot;&middot;&middot;
    </p><p class="article-text">
        Pronto reemprendemos el camino. Un cierto silencio est&aacute; cayendo sobre el grupo. Cuanto m&aacute;s nos acercamos a la frontera, m&aacute;s se api&ntilde;an los refugiados instintivamente. Uno de los hombres coge a su hija de tres a&ntilde;os y se la sube a los hombros. Al anciano del grupo le est&aacute; faltando visiblemente el aliento, pero, con la ayuda de un robusto palo de madera, es capaz de seguir el ritmo del resto. Uno de los refugiados saca una copia ra&iacute;da del Cor&aacute;n y empieza a rezar. El sol se est&aacute; escondiendo lentamente en el horizonte. A nuestra derecha, se ve un trozo de bosque denso y cenagoso y el r&iacute;o Tisa. A nuestra izquierda, hay una pradera cubierta de paja, unos pocos asentamientos distantes y el camino que lleva al cruce oficial de la frontera y m&aacute;s all&aacute;, hacia Subotica. La luz se va desvaneciendo mientras caminamos con el sonido de fondo de los perros ladrando en la distancia. A cada momento vemos cig&uuml;e&ntilde;as aterrizando en los campos cercanos. Para este grupo de migrantes, todo esto son escenas de tranquilidad, como si estuvieran en Xanad&uacute;. Una perfecta ilusi&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        &middot;&middot;&middot;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Sinceramente, no tengo ni idea de d&oacute;nde estamos. Espero que vayamos por el buen camino. Tenemos que darnos prisa. Debemos llegar a Hungr&iacute;a esta noche. Una vez que crucemos la frontera tenemos que evitar que nos pille la Polic&iacute;a. Si eso ocurre, &iexcl;podr&iacute;amos perder varias semanas! Nuestro grupo se romper&iacute;a&rdquo;, me explica Rami en&nbsp;voz cada vez m&aacute;s baja. &ldquo;&iexcl;Tambi&eacute;n tenemos que evitar que nos tomen las huellas dactilares! Eso implicar&iacute;a que, incluso cuando lleguemos a Alemania, podr&iacute;an mandarnos de vuelta a Hungr&iacute;a en cualquier momento. Nadie quiere quedarse en Hungr&iacute;a. Personalmente, preferir&iacute;a quedarme en Serbia porque la gente es m&aacute;s agradable con nosotros ah&iacute;. En cualquier otro lugar, nos tratan como a delincuentes. Y hemos o&iacute;do que los h&uacute;ngaros son quienes peor tratan a la gente como nosotros&rdquo;, detalla.
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        Cuenta que est&aacute; ansioso por encontrar un trabajo en Europa. Cualquier tipo de trabajo, siempre que le permita vivir en paz y seguridad. Ali, el ingeniero de ojos azules, se siente igual. Ambos se han desprendido de la ferocidad de la guerra. Todo lo que quieren es que la gente de su nuevo hogar muestre un poco de comprensi&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Los miembros del grupo no tienen muy claro d&oacute;nde tienen que desviarse hacia el bosque para que la Polic&iacute;a no los pille. La propia frontera no est&aacute; muy bien se&ntilde;alizada, en algunos lugares no hay ning&uacute;n tipo de marca. Por eso el grupo decide limitarse a seguir las huellas que han dejado sus predecesores. Un rastro de objetos descartados, les gu&iacute;a. En el momento exacto en que sus dudas sobre si han elegido la ruta correcta se est&aacute;n volviendo cr&iacute;ticas, dos ciclistas del lugar pasan a su lado, por un terrapl&eacute;n cercano. Abren sus mochilas, distribuyen varias botellas de agua entre los refugiados (&ldquo;&iexcl;Son para los ni&ntilde;os!&rdquo;) y les dan la informaci&oacute;n vital de que la frontera est&aacute; solo a diez minutos a pie.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Simplemente, seguid el curso del r&iacute;o. &iexcl;No hemos visto ning&uacute;n polic&iacute;a!&rdquo;, dice uno de los ciclistas para animarlos.
    </p><h3 class="article-text">La guardia fronteriza h&uacute;ngara</h3><p class="article-text">
        Continuamos. En la distancia vemos la rampa que se&ntilde;ala la&nbsp;zona fronteriza en la que cualquier movimiento est&aacute; estrictamente prohibido. Un duro anochecer est&aacute; cayendo sobre nosotros; la ansiedad inunda las caras de los refugiados. Los mosquitos est&aacute;n en plena fuerza. Las mujeres deliberan entre ellas y deciden que los ni&ntilde;os se pongan una capa m&aacute;s de ropa. Los hombres &ndash;muchos de ellos huyeron de su pa&iacute;s hacia otro continente con solo una peque&ntilde;a mochila de deporte sobre los hombros&ndash; est&aacute;n dando los &uacute;ltimos retoques a la estrategia del grupo. Muchos de sus tel&eacute;fonos m&oacute;viles est&aacute;n empezando a fallar.
    </p><p class="article-text">
        Cruzamos la oscura frontera entre Serbia y Hungr&iacute;a en absoluto silencio. El grupo solo se detiene unos pasos despu&eacute;s del primer moj&oacute;n h&uacute;ngaro.
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        Rami pone en el suelo su mochila y emprende una misi&oacute;n de reconocimiento. Detecta una patrulla fronteriza a unos cien metros. Puede identificar un coche y cuatro polic&iacute;as interrogando a un peque&ntilde;o grupo de refugiados. A su lado hay dos aseos port&aacute;tiles como una especie de espejismo. &iquest;Actuar como de costumbre? Est&aacute; claro que los cuatro agentes&nbsp;h&uacute;ngaros no ser&iacute;an capaces de parar a nuestro grupo de refugiados. Hab&iacute;amos o&iacute;do que los controles fronterizos se convierten a menudo en 'un ojo ciego'. A pesar de que el Gobierno ha emprendido el enorme proyecto antihumanitario al levantar el muro, por lo que vemos en estos d&iacute;as, los polic&iacute;as h&uacute;ngaros en general tratan a los refugiados con justicia e incluso respeto. Aunque, por supuesto, esto no es algo en lo que se pueda confiar demasiado.
    </p><p class="article-text">
        El momento decisivo se est&aacute; acercando. La ansiedad e incluso el puro miedo est&aacute;n volviendo a las caras de los refugiados. Durante mucho tiempo han aprendido que la combinaci&oacute;n de fronteras y uniformes puede ser una cuesti&oacute;n de vida o muerte para ellos. El temor en sus caras es un simple reflejo, y en situaciones como esa, la raz&oacute;n siempre se esconde detr&aacute;s. La noche ha ca&iacute;do, pero la luna ilumina despiadadamente&nbsp;las caras exhaustas.
    </p><p class="article-text">
        Los refugiados se deslizan r&aacute;pidamente hacia un bosque cercano, de donde se pueden o&iacute;r claras se&ntilde;ales de vida. Nuestro grupo de refugiados no es el &uacute;nico que se prepara para el &uacute;ltimo empuj&oacute;n hacia el coraz&oacute;n de Europa. Ahora estamos en territorio h&uacute;ngaro. Todo lo que los refugiados tienen que hacer para completar esta fase crucial en su larga traves&iacute;a es escapar de la patrulla. Los ni&ntilde;os comen unas galletas y unas&nbsp;ciruelas de las mochilas de sus madres. El resto bebe un poco de agua. Todos esperan a la se&ntilde;al de Rami.
    </p><p class="article-text">
        Nos despedimos de ellos.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Bostjan Videmsek (DELO)]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/largo-camino-europa_1_2537542.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 09 Aug 2015 17:51:56 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El camino a pie de refugiados sirios desde Serbia a Hungría: "Solo queremos vivir en paz"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Refugiados,Inmigración,Siria,Hungría,Serbia]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La epidemia de la pobreza en Grecia]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/epidemia-pobreza-grecia_1_2551202.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/84a7b769-f515-4e96-b13f-3a3dc61f1ff5_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="La cocina de Konstantinos Polychronopolous reparte 300 comidas diarias en Atenas. "></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Konstantinos Polychronopolous decidió cambiar su vida hace cuatro años al quedarse en paro y ahora reparte cada día 300 comidas gratuitas en Atenas</p><p class="subtitle">"Un día fui al mercado y vi a dos niños peleándose por una pieza de fruta. La siguiente cosa que me di cuenta es que yo era el único impresionado por lo que acababa de ocurrir", explica al hablar de su motivación</p><p class="subtitle">"Durante un largo tiempo nuestra pobreza era una especie de tabú. Ahora ya no lo podemos fingir. Nuestra miseria se ha convertido en nuestra única realidad", afirma Polychronopolous</p></div><p class="article-text">
        El pasado mi&eacute;rcoles por la tarde la plaza Monastiraki de Atenas presenci&oacute; la formaci&oacute;n de una larga y silenciosa cola de personas. Eran tan variados como uno se puede imaginar que es un pu&ntilde;ado de gente, pero todos ten&iacute;an algo en com&uacute;n. Sus caras cansadas, abras&aacute;ndose lentamente ante el sol veraniego sin compasi&oacute;n, estaban marcadas con una profunda ansiedad.
    </p><p class="article-text">
        Una nube de silencio desmoralizado envolv&iacute;a la escena, el tipo de silencio que uno se imagina que ser&iacute;a imposible de romper. Aun as&iacute; esto fue exactamente lo que pas&oacute; cuando el hechizo se rompi&oacute; por un lloro de un hombre esperando a la comida gratis. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;&iexcl;Huele delicioso! &iexcl;Realmente este tipo sabe cocinar!&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Para la mayor&iacute;a de la gente en la cola, esta es su &uacute;nica comida del d&iacute;a. La plaza entera ol&iacute;a a cilantro, el refrescante condimento que a los griegos les gusta a&ntilde;adir a casi todos los platos que cocinan. En una olla descomunal junto a su puesto en el centro de una de las plazas m&aacute;s abarrotadas de Atenas, Konstantinos Polychronopolous, de 50 a&ntilde;os, elaboraba una especie de estofado. Despu&eacute;s de perder su trabajo de alto nivel en marketing tur&iacute;stico hace cuatro a&ntilde;os, Konstantinos sigui&oacute; adelante y estableci&oacute; la iniciativa 'Society Kitchen' (Cocina de la sociedad). Esa tarde en la Plaza Monastiraki, ten&iacute;a consigo suficientes recursos para alimentar a unas 300 almas.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Cuando perd&iacute; mi trabajo no sab&iacute;a que hacer. Durante un tiempo intent&eacute; conseguir otro, pero fue in&uacute;til. As&iacute; que finalmente decid&iacute; abandonar este sistema por completo. Solo pod&iacute;a ver como las condiciones de vida aqu&iacute; en Atenas se hab&iacute;an deteriorado dram&aacute;ticamente. Un d&iacute;a fui al mercado y vi a dos ni&ntilde;os peque&ntilde;os pele&aacute;ndose por una pieza de fruta... La siguiente cosa que me di cuenta es que yo era el &uacute;nico impresionado por lo que acababa de ocurrir. Entonces supe lo que ten&iacute;a que hacer. Decid&iacute; que abrir&iacute;a un puesto de comida para los pobres que no pudieran permitirse comer y cocinar&iacute;a yo mismo&rdquo;, explica este benefactor barbudo mientras revuelve h&aacute;bilmente la olla.
    </p><p class="article-text">
        Durante la conversaci&oacute;n, la gente se le acercaba para darle un c&aacute;lido abrazo, estrecharle la mano y murmullarle unas pocas y simples palabras de gratituid. Konstantinos recibi&oacute; a cada uno de ellos con una sonrisa de oreja a oreja y una o dos bromas amistosas.
    </p><p class="article-text">
        En una ma&ntilde;ana de hace cuatro a&ntilde;os que no hubiera tenido nada diferente de otra, Konstantinos se dirigi&oacute; hacia el mercado y se acerc&oacute; a cada puesto que hab&iacute;a. Ten&iacute;a tres euros en su bolsillo y un plan muy simple en su cabeza. Pidi&oacute; a cada vendedor una patata, explicando que su objetivo era preparar una comida para los pobres. Algunos podr&iacute;an haberse quedado mir&aacute;ndole fijamente con asombro, pero solo el primero ya le di&oacute; 30 patatas, y el segundo le entreg&oacute; 20 calabacines. Casi todos ellos estaban dispuestos a ayudar. Ese fue el d&iacute;a que Konstantinos prepar&oacute; su primer guiso para los pobres y empez&oacute; a repartirlo a la gente que pasaba. No mucho despu&eacute;s, estaba completamente comprometido con su prop&oacute;sito, un cambio de paradigma en toda su filosof&iacute;a de vida.
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                </figure><p class="article-text">
        &ldquo;No es solo por la comida... Creo que es casi tan importante que simplemente pasemos un rato juntos como amigos e iguales. Para muchos de estas personas es extremadamente duro admitir que no tienen dinero para comprar comida &mdash;a veces ni siquiera pueden asumirlo ellos mismos&mdash;. Sufren de un profundo sentimiento de verg&uuml;enza. Durante un largo tiempo nuestra pobreza era una especie de tab&uacute;. Ahora ya no lo podemos fingir. Nuestra miseria se ha convertido en nuestra &uacute;nica realidad. Y mi deseo es ayudar a aquellos haci&eacute;donles sentir un poco m&aacute;s felices de lo que estaban antes. Mis principales valores son la solidaridad, el respeto, la igualdad y la paz. De eso es de lo que realmente trata nuestra iniciativa&rdquo;, explica Polychronopolous con una sonrisa. Durante los &uacute;ltimos a&ntilde;os, un grupo de voluntarios se le ha unido en las calles de Atenas y otras ciudades griegas para ayudar a distribuir las comidas. Algunos se cansaron, cuenta Konstantinos , otros consiguieron trabajo y otros se mantienen a su lado.
    </p><p class="article-text">
        Esta claro que este emp&aacute;tico cocinero callejero est&aacute; en una posici&oacute;n perfecta para medir los efectos de la devastadora austeridad sobre el pueblo y la destrucci&oacute;n de vidas que supone. Algo m&aacute;s de un cuarto de los hombres y mujeres griegos viven por debajo del umbral de pobreza. En muchos de los barrios pr&oacute;speros de la capital, la pobreza se ha convertido en algo parecido a una epidemia. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;En 2011, digamos que prepar&eacute; unas cincuenta o quiz&aacute; sesenta comidas al d&iacute;a. Esto era suficiente&rdquo;, asiente Konstantinos. &ldquo;Ahora, a cualquier sitio que voy necesito cocinar para 300 personas. Cada mes, distribuimos comida a alrededor de 5.000 personas. Al principio, la mayor&iacute;a de las colas estaban formadas por un 80% de inmigrantes y 20% griegos. Ahora esos n&uacute;meros est&aacute;n a punto de invertirse. La situaci&oacute;n se ha deteriorado r&aacute;pidamente, pero el mundo se niega a darse cuenta&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En este punto, el estofado est&aacute; casi listo. Mientras una pareja de voluntarias a&ntilde;ade pasta a la mezcla, la larga fila de personas aguarda pacientemente esperando su turno. Esto es ahora una realidad diaria para miles de personas en numerosas localizaciones de la capital. Este d&iacute;a, la cola estaba formada por exhaustos pensionistas, refugiados sirios, inmigrantes africanos, toxic&oacute;manos, personas con discapacidad, indigentes, mujeres embarazadas, ni&ntilde;os callejeros y un buen n&uacute;mero de desempleados... La clase de desempleados griegos que hasta hace poco viv&iacute;an vidas respetables e incluso acomodadas. Desde el inicio de la crisis, Atenas ha visto incrementado en seis veces el n&uacute;mero de personas sin hogar. Despu&eacute;s de que el partido izquierdista Syriza llegase al poder, sus vidas no han mejorado ni un poco. Siguen enteramente dependientes de la bondad de extra&ntilde;os &mdash;el tipo de gente como Konstantinos Polychronopolous que ha hecho un esfuerzo de acercamiento&mdash;.
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                </figure><h3 class="article-text">&ldquo;&iexcl;Esto no es filantrop&iacute;a, esto es el estado natural del hombre!&rdquo;</h3><p class="article-text">
        Junto con su plato de estofado, pr&aacute;cticamente todos los miembros de la cola tambi&eacute;n reciben un c&aacute;lido abrazo y unas palabres amables. Las reservas de energ&iacute;a de Konstantinos parecen inagotables. Su pol&iacute;tica, dice mientras gui&ntilde;a un ojo, es decir no a los pol&iacute;ticos y s&iacute; a la gente. &ldquo;Mi filosof&iacute;a es muy simple. Lo que hacemos aqui es una acto de solidaridad, y la solidaridad es el &uacute;nico medio de nuestro pueblo para luchar contra el oponente y el sistema. Pueden tener el dinero, pero nosotros nos tenemos los unos a los otros. Por eso es extremadamente importante que entendamos todas las formas por las que est&aacute;n intentando dividirnos. Nuestro objetivo aqu&iacute; es dar esperanza al pueblo. Sin esperanza no hay vida. Queremos que nuestra iniciativa motive a otros a seguir nuestro ejemplo. No pensamos en nosotros mismos como fil&aacute;ntropos, simplemente estamos viviendo nuestras vidas de la mejor forma que podemos. Repito, esto no es filantrop&iacute;a, esto es el estado natural del hombre&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Aparte de varios puestos de comida alrededor de la ciudad, este generoso hombre tambi&eacute;n ayud&oacute; a establecer su casa como un &ldquo;hogar abierto&rdquo;. Anima calurosamente a los arruinados y a los indigentes a visitarle en cualquier momento y a pasar la noche. En su casa, regularmente organiza talleres para los ni&ntilde;os afectados por la pobreza. Para &eacute;l, ayudar a los otros se ha convertido en su forma de vida.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;&iexcl;Estoy muy agradecido a Kostas! Es un buen hombre. Y un gran cocinero. Vengo a menudo a comer. Aveces voy a otros puestos, pero este aqui es el mejor de todos&rdquo;, asegura Mihalos, de 67 a&ntilde;os, despu&eacute;s de poner cuidadosamente la comida en una bolsa de pl&aacute;stico y volver a su sitio en la sombra. Durante varios a&ntilde;os, este elegante y todav&iacute;a razonablemente bien cuidado hombre ha sido uno de los indigentes de la capital, movi&eacute;ndose de una soluci&oacute;n temporal a otra. Hace tiempo estaba viviendo en un apartamento abandonado que &eacute;l arregl&oacute; para cubrir sus necesidades b&aacute;sicas. Al no reunir los requisitos b&aacute;sicos para la jubilaci&oacute;n, no obtiene absolutamente ninguna ayuda del Estado. Como casi un cuatro de la poblaci&oacute;n griega &mdash;cerca de tres millones de personas&mdash; Mihalos tampoco tiene seguro sanitario b&aacute;sico. Para muchos, su precaria existencia se ha convertido en la norma.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Tengo c&aacute;ncer de garganta y he perdido mi trabajo. Desafortunadamente, no he encontrado otro. Todo se derrumb&oacute;. He estado viviendo as&iacute; durante unos cuantos a&ntilde;os. Es una existencia miserable. Sabes, estoy a menudo agradecido de que no tenga ning&uacute;n ni&ntilde;o. Odiar&iacute;a que me vieran as&iacute;. Es mejor sufrir solo. Es m&aacute;s f&aacute;cil estar solo cuando has sido derrotado. Quiero decir, &iquest;qu&eacute; les podr&iacute;a decir?&rdquo;, se pregunta el callado y bien hablado hombre, que lleva un elegante sombrero y un par de zapatos claramente demasiado grandes para sus pies.
    </p><p class="article-text">
        Por la tarde, despu&eacute;s de que Konstantinos Polychronopolous haya entregado los &uacute;ltimos trozos de pan y dulces, termina su d&iacute;a de trabajo con un gesto feliz. Konstantinos informa a la gente que se encuentra todav&iacute;a alrededor del puesto d&oacute;nde tiene planeado situarse al d&iacute;a siguiente. Entonces, visiblemente exhausto, se dej&oacute; caer sent&aacute;ndose con los inmigrantes africanos que no pod&iacute;an parar de alabar sus habilidades de cocina. Respira hondo y se enciende un merecido cigarro.
    </p><p class="article-text">
        En este lugar de lucha desesperada constante, afirma, en este lugar donde tantas vidas se han convertido en una cadena interminable de OXIs y noes, no puede haber espacio para la pol&iacute;tica.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Bostjan Videmsek (DELO)]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/epidemia-pobreza-grecia_1_2551202.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 01 Aug 2015 16:36:14 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La epidemia de la pobreza en Grecia]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Pobreza,Grecia,Crisis]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA["Grexit supondría la muerte política de todo el sistema monetario europeo"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/acuerdo-ue-rivales-gobierno-hundiera_128_4325234.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/4aa98f7b-7c5f-44ee-bc5a-402220e4f2ce_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="&quot;Grexit supondría la muerte política de todo el sistema monetario europeo&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Yiannis Burnus, dirigente de Syriza, afirma que la UE intenta poner al Gobierno a la defensiva "para que sólo podamos limitar los daños en la economía sin la posibilidad de aplicar nuestra propia alternativa"</p><p class="subtitle">"Grexit (la salida de la eurozona) causaría graves pérdidas a los trabajadores, por las sucesivas devaluaciones de la nueva moneda, lo que provocaría fuertes reducciones de salarios, pensiones y poder adquisitivo"</p></div><p class="article-text">
        Yiannis Burnus, miembro del Secretariado Pol&iacute;tico de Syriza, afirma en la entrevista que el Gobierno de Alexis Tsipras ha conseguido el primero objetivo: desmontar &ldquo;el chantaje&rdquo; por el que si el Gobierno se opon&iacute;a a los planes de la troika, Grecia sufrir&iacute;a un colapso y se ver&iacute;a forzada a abandonar la eurozona.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Qu&eacute; ambiente se respira dentro de Syriza un mes y medio despu&eacute;s de las elecciones?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Syriza es un partido democr&aacute;tico y pluralista, creado sobre la base de la unidad conseguida a trav&eacute;s de la diversidad. En este periodo crucial, nuestro partido tiene el deber hist&oacute;rico de mantener su unidad interna a todos los niveles para poder enfrentarnos al poder neoliberal de la forma m&aacute;s eficaz. Esto no supone suprimir la diversidad, sino su inclusi&oacute;n en una reflexi&oacute;n conjunta con un objetivo com&uacute;n. Las cr&iacute;ticas dentro de los &oacute;rganos de decisi&oacute;n de un partido de izquierdas con varias tendencias son aceptadas, mientras no pongan en peligro la solidaridad interna o distorsionen nuestras decisiones oficiales.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Quedaron sorprendidos por el nivel de las presiones de Bruselas y Berl&iacute;n? &iquest;Cree que se ha producido un ataque a la soberan&iacute;a griega?</strong>
    </p><p class="article-text">
        La formaci&oacute;n del nuevo Gobierno griego y su posici&oacute;n firme en la primera ronda de negociaciones con la UE, el BCE y el FMI abrieron un nuevo periodo de conflictos que nunca antes hab&iacute;an existido, porque el anterior Gobierno no s&oacute;lo aceptaba todo lo que le llegaba de la troika, sino que en muchos casos lo superaba en intensidad con las medidas de austeridad que aplicaba. El objetivo de la &eacute;lite europea neoliberal era y es encerrar al Gobierno griego en una estructura que no supone una alternativa real a la hegemon&iacute;a neoliberal. Intentan poner al Gobierno y a Syriza a la defensiva para que s&oacute;lo podamos limitar los da&ntilde;os sin tener la posibilidad de aplicar nuestra propia alternativa.
    </p><p class="article-text">
        Todos los acuerdos con la UE fueron definidos por nuestros rivales para que el Gobierno (actual) se hundiera o quedara ridiculizado. Pero la posici&oacute;n del Gobierno arruin&oacute; sus planes y desmont&oacute; el chantaje que circulaba en medios griegos y extranjeros, seg&uacute;n el cual si el Gobierno se opon&iacute;a (a esos planes), nuestro pa&iacute;s sufrir&iacute;a un colapso y se ver&iacute;a forzado a abandonar la eurozona.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Cu&aacute;les ser&aacute;n los pr&oacute;ximos pasos del Gobierno? &iquest;Qu&eacute; ocurrir&aacute; en los pr&oacute;ximos cuatro meses y despu&eacute;s?</strong>
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        La clave es si el Gobierno griego podr&aacute; mantener abierta la ruptura en la lucha contra la dominaci&oacute;n total del neoliberalismo. Si conseguimos en adelante algunas victorias, grandes o peque&ntilde;as, los acontecimientos pol&iacute;ticos en Europa podr&iacute;an acelerarse, ya que podr&iacute;an hundir el dogma de TINA (iniciales en ingl&eacute;s de 'No hay otra alternativa'). Si tomamos tambi&eacute;n en cuenta las elecciones espa&ntilde;olas de noviembre, podemos comprender la raz&oacute;n por la que las fuerzas neoliberales de Europa han incrementado la ofensiva contra nosotros.
    </p><p class="article-text">
        El Gobierno griego debe trabajar duro para evitar la posibilidad de nuevas medidas de austeridad y al mismo tiempo mejorar las finanzas p&uacute;blicas haciendo que los ricos paguen. En paralelo, se nos juzgar&aacute; por nuestras iniciativas de democratizaci&oacute;n del sistema pol&iacute;tico, la guerra contra la corrupci&oacute;n y la lucha contra la crisis humanitaria.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;C&oacute;mo se ocupar&aacute; Syriza de la 'cuesti&oacute;n de los oligarcas'? &iquest;C&oacute;mo har&aacute;n para conseguir el dinero que deben al Estado?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Hay una primera se&ntilde;al positiva al respecto. Los dos fiscales que investigan la lista de los evasores fiscales griegos que enviaron dinero de forma ilegal a bancos suizos y otros han bloqueado 404 millones de euros encontrados en cuentas de 17 personas o empresas. Adem&aacute;s, el Gobierno est&aacute; preparando una gran reforma del sistema fiscal para hacer que los ricos paguen lo que deben en funci&oacute;n de criterios democr&aacute;ticos y proporcionales. Las clases bajas y medias han pagado demasiados impuestos. La &uacute;nica manera de restablecer la confianza de los ciudadanos en el Estado es demostrar signos concretos de cambio frente al modelo clientelista de fraude fiscal en las clases burguesas que ha caracterizado a los gobiernos derechistas y socialdem&oacute;cratas de los &uacute;ltimos 40 a&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Una de las cosas que entristece a algunos de mis amigos griegos es que el asunto de la crisis humanitaria est&aacute; en los &uacute;ltimos puestos de la lista de medidas del Gobierno enviadas a Bruselas. &iquest;Qu&eacute; se ha hecho para reducir el impacto de la crisis en los sectores m&aacute;s vulnerables de la sociedad?</strong>
    </p><p class="article-text">
        El Gobierno ya ha presentado el primer proyecto de ley, que incluye luz gratis (300 kilovatios al mes) para los hogares que viven en condiciones de extrema pobreza, ayudas al alquiler (70 euros por persona o 220 por familia al mes) para 30.000 hogares, y ayudas a la alimentaci&oacute;n para aquellos que viven en pobreza extrema. Habr&aacute; despu&eacute;s otras medidas humanitarias, incluido el acceso universal a la sanidad.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Qu&eacute; ocurrir&aacute; si la UE y las instituciones financieras dejan de enviar dinero? Despu&eacute;s de lo que escribi&oacute; Lapavitsas, &iquest;es Grexit (la salida de la eurozona) una opci&oacute;n?</strong><a href="http://www.theguardian.com/commentisfree/2015/mar/02/austerity-greece-euro-currency-syriza" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">lo que escribi&oacute; Lapavitsas</a>
    </p><p class="article-text">
        A pesar de lo que desean algunos c&iacute;rculos ultraconservadores, Grexit nunca ha sido una opci&oacute;n, ni para Grecia ni para los acreedores. A pesar de la campa&ntilde;a de intimidaci&oacute;n y del hecho de que algunos derechistas de la CDU y CSU o de AfD (euroesc&eacute;pticos) en Alemania desean expulsar a Grecia de la eurozona, mi opini&oacute;n es que nunca ha habido un plan concreto para Grexit. Un escenario de asfixia financiera, que podr&iacute;a conducir a una suspensi&oacute;n de pagos griega dentro de la eurozona, producir&iacute;a fuertes p&eacute;rdidas a los grandes bancos extranjeros que compraron deuda griega. Los bancos alemanes por ejemplo nunca se arriesgar&iacute;an a perder 80.000 millones de euros. Adem&aacute;s, toda la uni&oacute;n bancaria europea asumir&iacute;a graves consecuencias tras el Grexit. Pero el factor m&aacute;s importante es pol&iacute;tico. Grexit supondr&iacute;a la muerte pol&iacute;tica de todo el sistema monetario europeo.
    </p><p class="article-text">
        Desde un punto de vista de clase, Grexit causar&iacute;a graves p&eacute;rdidas tambi&eacute;n a los trabajadores, a causa de las sucesivas devaluaciones de la nueva moneda nacional, que a su vez provocar&iacute;an fuertes reducciones de salarios, pensiones y poder adquisitivo. Syriza recibi&oacute; el mandato de la mayor&iacute;a de los griegos para luchar por una salida social y democr&aacute;tica de la crisis, no por una salida de la eurozona.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;C&oacute;mo describir&iacute;a el ambiente pol&iacute;tico que se vive ahora en Grecia?</strong>
    </p><p class="article-text">
        En los sondeos posteriores a las elecciones, m&aacute;s del 70% de la gente aprueba los primeros pasos dados por el Gobierno. A la depresi&oacute;n por el largo periodo de austeridad le sucede ahora la esperanza en una mejora gradual de la vida cotidiana de la gente. Muchas personas se sienten a&uacute;n inseguras por la propaganda y la intimidaci&oacute;n de los medios de comunicaci&oacute;n privados, pero la mayor&iacute;a entiende que es la &uacute;ltima carta que juega el campo neoliberal frente a una nueva alternativa.
    </p><p class="article-text">
        Lo que est&aacute; generando optimismo en nuestra sociedad es la puesta en marcha de las primeras medidas contra la crisis humanitaria, los cambios legales para los hogares y empresas peque&ntilde;as con deudas que no pueden pagar, junto a los resultados visibles en la lucha contra el fraude fiscal y la reducci&oacute;n dr&aacute;stica de los gastos de la burocracia gubernamental.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Bostjan Videmsek (DELO)]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/acuerdo-ue-rivales-gobierno-hundiera_128_4325234.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 16 Mar 2015 19:42:23 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA["Grexit supondría la muerte política de todo el sistema monetario europeo"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Grecia,Syriza]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El hombre que se quedó ciego por ver demasiadas cosas]]></title>
      <link><![CDATA[http://www.eldiario.es/multimedia/kurdos_en_siria/index.html]]></link>
      <description><![CDATA[]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Bostjan Videmsek (DELO)]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[http://www.eldiario.es/multimedia/kurdos_en_siria/index.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 08 Oct 2014 18:41:21 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[El hombre que se quedó ciego por ver demasiadas cosas]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA["Estamos rodeados. ISIS nos ataca desde tres puntos diferentes"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/rodeados-isis-ataca-puntos-diferentes_1_4621446.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/b89b6306-d3b3-4c52-93c9-9b3d21d055f6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="&quot;Estamos rodeados. ISIS nos ataca desde tres puntos diferentes&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Muy cerca de la frontera con Turquía, un pueblo kurdo está a punto de caer en manos del avance de ISIS en territorio sirio</p><p class="subtitle">Decenas de miles de civiles han atravesado la frontera, y un puñado de combatientes kurdos resiste a un enemigo que les supera en número</p></div><p class="article-text">
        Unos 1.500 kurdos de origen turco saltaron la valla fronteriza con Siria y cruzaron los campos para entrar en la cercana ciudad de Kobani, que est&aacute; completamente rodeada por los combatientes de ISIS. Los kurdos de Turqu&iacute;a, que al principio se hab&iacute;an manifestado de forma pac&iacute;fica contra la actitud <em>amistosa</em> turca hacia los extremistas sun&iacute;es por ser un brazo indirecto de los intereses de Ankara, no fueron detenidos ni por el Ej&eacute;rcito ni la Polic&iacute;a, muy presentes en la frontera. Las fuerzas de seguridad turcas se limitaban a observar la ca&oacute;tica situaci&oacute;n con una actitud tan activa como pasiva.
    </p><p class="article-text">
        En las &uacute;ltimas dos semanas, ISIS se ha apoderado de una amplia zona de territorio kurdo en el noreste de Siria. M&aacute;s de un centenar de pueblos cercanos a la ciudad de Kobani est&aacute;n ahora bajo control yihadista. Las autoridades locales kurdas han vaciado esos pueblos por &ldquo;razones t&aacute;cticas&rdquo;, o al menos eso es lo que dicen. La mayor&iacute;a de las mujeres, ni&ntilde;os y ancianos han huido a Turqu&iacute;a. Los hombres, la mayor&iacute;a sin armas, se han quedado para luchar.
    </p><p class="article-text">
        Mientras una mayor&iacute;a de los kurdos turcos estaba manifest&aacute;ndose, una o dos decenas de j&oacute;venes comenzaron a desmantelar la antigua valla fronteriza, situada junto a una v&iacute;a ferroviaria abandonada. Trabajaron duro y r&aacute;pido. Los &uacute;ltimos de los guardias fronterizos turcos abandonaron sus puestos. No quedaba nadie que impidiera a los kurdos cruzar la frontera que en sentido contrario hab&iacute;an atravesado unos 130.000 kurdos el fin de semana anterior huyendo de la violencia fan&aacute;tica de ISIS.
    </p><p class="article-text">
        De repente, las manifestaciones se acabaron. La gente vio la oportunidad y comenz&oacute; a correr en direcci&oacute;n a Kobani. La frontera estaba abierta, pero &iquest;por cu&aacute;nto tiempo? Finalmente, era posible cruzarla y unirse a los hermanos kurdos en su lucha contra ISIS. Una lucha en las que est&aacute;n m&aacute;s o menos solos.
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                </figure><p class="article-text">
        Los combatientes kurdos afirman que los ataques a&eacute;reos de esta no-tan-nueva-coalici&oacute;n en una guerra-no-tan-nueva no se han dirigido contra las posiciones de ISIS alrededor de Kobani, y que los ataques yihadistas se han intensificado desde el inicio de la campa&ntilde;a internaconal contra ellos. Pero tanto el viernes como el jueves decidi&oacute; bombardear los campos petrol&iacute;feros &ndash;controlados por ISIS&ndash; abandonando a los kurdos a su suerte y a sus terriblemente escasos recursos. Ser&aacute;n olvidados en nombre de <em>objetivos geoestrat&eacute;gicos</em> m&aacute;s elevados.
    </p><p class="article-text">
        Es un <em>d&eacute;j&agrave; vu</em> como el de 1991. Turqu&iacute;a, que ha tenido un doble juego en Siria desde el comienzo de la guerra, no est&aacute; ni mucho menos preocupada, aunque deber&iacute;a estarlo.
    </p><p class="article-text">
        Mientras el sonido de los combates en los suburbios de la ciudad sitiada, al alcance de la artiller&iacute;a de ISIS, se hac&iacute;an m&aacute;s y m&aacute;s claros, m&aacute;s gente decid&iacute;a cruzar al otro lado. Los campos estaban llenos de gente de aspecto muy variado.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Kobani est&aacute; resistiendo. Estamos luchando duro. ISIS nos ataca desde tres lugares diferentes. En el cuarto lado, est&aacute; la frontera turca. No hemos recibido ninguna ayuda. Nadie nos apoya. Es una guerra contra los kurdos. &iquest;D&oacute;nde est&aacute;n los aviones de EEUU?&rdquo;, dice un anciano kurdo del pueblo turco de Urfa. &ldquo;Me quedar&eacute; en Kobani hasta el final. Pase lo que pase&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El ISIS es una versi&oacute;n moderna del fascismo. Matan y violan s&oacute;lo para divertirse. Todo esto ha sido posible por la pol&iacute;tica exterior norteamericana y turca. Ankara y Washington fingen que luchan contra ISIS. En realidad, los yihadistas les est&aacute;n haciendo el trabajo sucio. Tenemos que unirnos y luchar juntos&rdquo;, dice el joven Abraham, un arameo de Merd&aacute;n que se ha unido a los kurdos. Todo el grupo entr&oacute; en Kobani, una ciudad completamente silenciosa ya sin tr&aacute;fico. Es una ciudad sitiada que pide ayuda, pero que no ha recibido ninguna.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Destruimos cuatro tanques yihadistas. Sin ayuda de nadie, estamos defendiendo Kobani. &iquest;Pero por cu&aacute;nto tiempo? Necesitamos ayuda urgentemente. &iexcl;Aqu&iacute; y ahora!&rdquo;, dice Feisal Fadil en Kobani al ver satisfecho a los j&oacute;venes kurdos llegar para unirse a los combates.
    </p><p class="article-text">
        Al otro lado, padres e hijos se desped&iacute;an de esposas y madres que llorando volv&iacute;an al lado seguro de la frontera con Turqu&iacute;a. Los hombres cruzaron los campos y entraron en la ciudad. Volver&aacute;n s&oacute;lo si consiguen derrotar a los miembros de ISIS.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Bostjan Videmsek (DELO)]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/rodeados-isis-ataca-puntos-diferentes_1_4621446.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 26 Sep 2014 21:37:14 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Siria,Isis]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA["Mis amigos y yo aprendimos como soldados a ver a cada palestino como a un enemigo, y por tanto un objetivo legítimo"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/ahora-decimos-acabar-ocupacion_1_4739730.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/217c48d3-2812-4034-9051-9340949e6583_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="&quot;Mis amigos y yo aprendimos como soldados a ver a cada palestino como a un enemigo, y por tanto un objetivo legítimo&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Yehuda Saúl, exsoldado y fundador de la ONG israelí Breaking the Silence, explica que "los casos de abusos a palestinos han sido la norma durante años", pero la sociedad israelí prefiere ignorar esa realidad</p><p class="subtitle">"Si la ocupación no acaba, estaremos condenados a otra operación sangrienta similar a la actual en un año o dos"</p><p class="subtitle">"Como soldados, nos enviaban a intimidar y castigar a la población civil de forma sistemática"</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;La situaci&oacute;n en Israel nunca ha sido peor. La mayor&iacute;a de la gente sigue a ciegas lo que dice y hace el Estado. Nadie cuestiona nada, mucho menos duda. Lo m&aacute;s preocupante es el nivel de obediencia. El de odio est&aacute; creciendo cada d&iacute;a. Los sentimientos negativos hacia todo aquel que piensa diferente son enormes. No s&oacute;lo los sentimientos. La gente que se manifiesta en la calle contra la guerra es golpeada. La polic&iacute;a se muestra indiferente ante estos actos y no hace nada. Es una se&ntilde;al p&eacute;sima sobre el futuro de este pa&iacute;s&rdquo;, dice Yehuda Sa&uacute;l, fundador de la ONG israel&iacute; Breaking the Silence (romper el silencio), una organizaci&oacute;n de veteranos del Ej&eacute;rcito que sirvieron desde la segunda intifada. Tomaron como misi&oacute;n denunciar a la opini&oacute;n p&uacute;blica israel&iacute; la realidad de la vida cotidiana en los territorios palestinos ocupados.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Intentamos fomentar un debate p&uacute;blico sobre el precio que pagamos por una realidad en la que los j&oacute;venes soldados tienen que controlar la vida de esa poblaci&oacute;n&rdquo;, afirma el grupo sobre su actividad.
    </p><p class="article-text">
        Esos soldados que sirven en los Territorios (palestinos) cambiar&aacute;n por completo a causa de esas operaciones militares: &ldquo;Los casos de abusos a palestinos, con saqueos y destrucci&oacute;n de la propiedad, han sido la norma durante a&ntilde;os, pero a&uacute;n se explican como si fueran casos &uacute;nicos y extremos. Lo que muestran nuestros testimonios es que revelan una imagen deprimente y distinta en la que el deterioro de los niveles morales de actuaci&oacute;n se hace patente en las &oacute;rdenes y normas de combate, que se justifican en nombre de la seguridad de Israel. Los soldados y jefes militares conocen esta realidad, mientras que la sociedad israel&iacute; mira a otro lado y niega lo que se hace en su nombre&rdquo;, dice el manifiesto de la ONG.
    </p><p class="article-text">
        Hasta hoy, la organizaci&oacute;n ha recogido m&aacute;s de 950 testimonios de  soldados que representan a toda la sociedad israel&iacute; y a casi todas las  unidades militares desplegadas en los Territorios. Afirma que los  testimonios publicados han sido revisados y contrastados, y los hechos  son verificados y cruzados con los testimonios de otros soldados y con  los archivos de otras organizaciones de derechos humanos.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Cada  soldado que da su testimonio a Breaking the Silence conoce los objetivos  de la organizaci&oacute;n. La mayor&iacute;a de los soldados prefiere permanecer en  el anonimato a causa de las presiones que reciben de los militares y de  la sociedad en general&rdquo;, explica.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;En noviembre de 2101, Israel lanz&oacute; una operaci&oacute;n militar en Gaza llamada <em>Amud Anan</em>. La traducci&oacute;n literal ser&iacute;a Pilar de Nubes. Pero el nombre oficial en ingl&eacute;s (y espa&ntilde;ol) pas&oacute; a ser Pilar de Defensa. Hace un par de semanas, lanzamos otra operaci&oacute;n (la actual en Gaza) llamada Acantilado Poderoso, que ahora oficialmente se llama L&iacute;mite Protector. Ambos nombres tienen una connotaci&oacute;n de defensa&rdquo;, dice Yehuda Sa&uacute;l, que sirvi&oacute; como oficial en Cisjordania hace una d&eacute;cada y que es b&aacute;sicamente un testigo.
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        &ldquo;Cuando oigo los nombres que dan a las operaciones militares en Gaza, especialmente las versiones elegidas para la audiencia internacional, me recuerda a mi servicio militar en el Ej&eacute;rcito, cuyo nombre oficial, tanto en hebreo como en ingl&eacute;s, es Fuerzas de Defensa de Israel (IDF, en sus siglas en ingl&eacute;s). Me recuerda la diferencia que descubr&iacute; en la &eacute;poca de mi servicio militar entre lo que representa el nombre y la realidad de las operaciones que llev&aacute;bamos a cabo en Cisjordania. Oficialmente, la misi&oacute;n que ten&iacute;amos era defensiva. Realiz&aacute;bamos operaciones &rdquo;preventivas&ldquo;. Pero mis amigos y yo descubrimos que la &rdquo;prevenci&oacute;n&ldquo; no era otra cosa que un nombre en clave para definir operaciones ofensivas de todo tipo. Bogui Ya'alon, entonces jefe de las FFAA y ahora ministro de Defensa, nos ped&iacute;a que &rdquo;quem&aacute;ramos la conciencia palestina&ldquo;. Para conseguirlo, nos enviaban a intimidar y castigar a la poblaci&oacute;n civil de forma sistem&aacute;tica. Part&iacute;an de la presunci&oacute;n de que dejar&iacute;an de rebelarse si eran heridos, oprimidos o asustados. Una conciencia asustada es, en otras palabras, una &rdquo;conciencia quemada&ldquo;, cuenta Sa&uacute;l, que ha trabajado sin parar en las &uacute;ltimas semanas. 
    </p><p class="article-text">
        La atm&oacute;sfera belicista y la falta de iniciativas humanitarias le est&aacute;n pasando factura. Est&aacute; aterrorizado por lo que est&aacute; sucediendo en Gaza, que sufre la tercera ofensiva en menos de seis a&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Incluso despu&eacute;s de la retirada de 2005, a&uacute;n controlamos el espacio a&eacute;reo y las aguas territoriales de Gaza, zonas de separaci&oacute;n dentro de Gaza, y el movimiento de personas y bienes que entran y salen de Gaza. La poblaci&oacute;n de Gaza est&aacute; registrada por Israel. Para obtener un carn&eacute; de identificaci&oacute;n con 16 a&ntilde;os, se requiere la aprobaci&oacute;n de Israel. Y es s&oacute;lo la punta del iceberg. Una de las consecuencias de este control son las operaciones militares peri&oacute;dicas, que causan un nivel terrible de destrucci&oacute;n, no s&oacute;lo a la infraestructura paramilitar, sino tambi&eacute;n a civies, a hombres, mujeres y ni&ntilde;os&rdquo;, dice Sa&uacute;l.
    </p><p class="article-text">
        En su opini&oacute;n, no es una realidad que se ha impuesto sobre Israel. &ldquo;Es el resultado de decisiones tomadas por nuestras autoridades todos los d&iacute;as, para mantener el control sobre los territorios palestinos y la poblaci&oacute;n que vive all&iacute;. Conozco bien las consecuencias de esas decisiones, porque como soldado y oficial tom&eacute; parte en su aplicaci&oacute;n. Supe que preservar ese control exige el uso constante de la fuerza. Supe que es imposible aplicar por la fuerza el control de una poblaci&oacute;n de millones durante d&eacute;cadas por un Gobierno extranjero de una manera &eacute;tica. Dar nombres defensivos a las operaciones en Gaza no cambiar&aacute; la naturaleza de esas operaciones. El cambio real s&oacute;lo se producir&aacute; cuando acabe la ocupaci&oacute;n. De hecho es dif&iacute;cil saber si la amenaza a las ciudades del sur de Israel acabar&aacute; si se pone fin a la ocupaci&oacute;n. Pero s&iacute; sabemos que si la ocupaci&oacute;n no acaba, estaremos condenados a otra operaci&oacute;n sangrienta similar a la actual en un a&ntilde;o o dos. La sem&aacute;ntica no cambiar&aacute; la realidad en la que Israel no s&oacute;lo se defiende, sino que ataca, no s&oacute;lo en estos d&iacute;as tan dif&iacute;ciles, sino cada d&iacute;a desde siempre. En vez de intentar explicarlo y justificarlo, debemos actuar ya. Tenemos que decir ahora: es hora de acabar con la ocupaci&oacute;n&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;No me malinterprete. Como israel&iacute;, no cuestion&oacute; el derecho de Israel a defenderse. Ham&aacute;s es una organizaci&oacute;n terrorista, sin duda. Los ataques con cohetes desde Gaza han conseguido asesinar a dos civiles israel&iacute;es. Es una semilla horrible que no tiene justificaci&oacute;n. Amenaza las vidas de hombres, mujeres y ni&ntilde;os en todo el pa&iacute;s. Pero esos cohetes no convierten a todos los habitantes de Gaza en objetivos leg&iacute;timos para el castigo colectivo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Mis amigos y yo aprendimos como soldados a ver a cada palestino como a un enemigo, y por tanto un objetivo leg&iacute;timo. Cuando hac&iacute;amos operaciones para &rdquo;demostrar nuestra presencia&ldquo;, nuestro objetivo era asustar para que la poblaci&oacute;n civil supiera que estaban bajo nuestro control. Lo consegu&iacute;amos con patrullas en las calles y entrando en casas elegidas al azar a todas horas, de d&iacute;a y de noche. No hab&iacute;a una informaci&oacute;n concreta de inteligencia que nos guiara en esas operaciones. Y otras veces &rdquo;preven&iacute;amos&ldquo; el terrorismo a trav&eacute;s del castigo colectivo de palestinos inocentes&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Breaking the Silence (fundada en 2004) es una voz influyente en favor de la verdad y el realismo en Israel. Su influencia est&aacute; creciendo y ha servido para abrir los ojos de muchos. Pero el r&aacute;pido crecimiento de la extrema derecha en la pol&iacute;tica israel&iacute;, con gente como el ministro de Exteriores, Avigdor Lieberman, dejando su huella, han radicalizado la pol&iacute;tica y la sociedad. Los resultados de esa radicalizaci&oacute;n son visibles dentro de Gaza, pero no s&oacute;lo all&iacute;. Los exsoldados de esta ONG lo padecen en Israel con reacciones de indiferencia o incluso de odio.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Nunca lo hemos pasado tan mal en nuestra organizaci&oacute;n. &iexcl;Nunca! Es muy dif&iacute;cil de soportar, pero resistimos. Espero que esto sea un ciclo natural y que hagamos llegado al fondo, y que a partir de ahora todo vaya en la buena direcci&oacute;n&rdquo;, concluye Sa&uacute;l.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Bostjan Videmsek (DELO)]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/ahora-decimos-acabar-ocupacion_1_4739730.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 25 Jul 2014 17:59:38 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA["Mis amigos y yo aprendimos como soldados a ver a cada palestino como a un enemigo, y por tanto un objetivo legítimo"]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA["Toda Gaza huele a muerte"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/toda-gaza-huele-muerte_1_4745571.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/85d982c3-1497-4c36-aa4a-6a7c30e06a4f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="&quot;Toda Gaza huele a muerte&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Los palestinos de Gaza creían que habían visto lo peor tras tres campañas de bombardeos en los últimos seis años, pero lo peor siempre está por llegar</p><p class="subtitle">Nunca ha habido menos simpatía por la cuestión palestina desde 1947. Los  palestinos han sido olvidados, nunca han estado tan solos</p><p class="subtitle">Hamás lucha ahora en su terreno, un combate urbano en el que se juega su supervivencia física y política</p></div><p class="article-text">
        Gaza es un trozo de infierno en la Tierra. Y est&aacute; empeorando cada d&iacute;a. El castigado enclave palestino nunca ha sufrido un bombardeo tan intenso en toda su historia. Desde el comienzo de la ofensiva por tierra del Ej&eacute;rcito israel&iacute; el jueves, incluso los sitios m&aacute;s remotos de uno de los lugares m&aacute;s densamente poblados del mundo se han convertido en una zona de guerra.
    </p><p class="article-text">
        580 muertos. 3.600 heridos. Un 80% de bajas civiles. Los n&uacute;meros crecen a gran velocidad. La ONU dice que el 43% de Gaza se ve afectado por &ldquo;avisos de evacuaci&oacute;n&rdquo; o declarados &ldquo;zonas prohibidas&rdquo; por Israel. En los &uacute;ltimos cuatro d&iacute;as, el n&uacute;mero de los que buscan refugio en las escuelas gestionadas por la ONU ha subido un 400%. Pero incluso la ONU se est&aacute; quedando sin suministros.
    </p><p class="article-text">
        Los hospitales est&aacute;n llenos y en un estado de caos. Los m&eacute;dicos y el resto del personal sanitario se encuentran al l&iacute;mite de sus fuerzas despu&eacute;s de trabajar en condiciones terribles las 24 horas en las &uacute;ltimas dos semanas. Faltan los medicamentos. El viejo equipamiento sanitario se cae a trozos, por no mencionar los cortes el&eacute;ctricos y la falta de agua potable. No queda m&aacute;s sitio en las morgues. Hasta los cad&aacute;veres tienen una 'lista de espera', por lo que pueden encontrarse en cualquier sitio. Descomponi&eacute;ndose bajo un sol de justicia.
    </p><p class="article-text">
        Como dec&iacute;a ayer uno de mis amigos de Gaza, &ldquo;toda Gaza huele a muerte&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La gente huye presa del p&aacute;nico en todas las direcciones. El cielo arde. Misiles y bombas caen constantemente sobre gente que ha vivido bajo el bloqueo israel&iacute; en los &uacute;ltimos siete a&ntilde;os, y que ahora sufre la tercera campa&ntilde;a de bombardeos en estos seis a&ntilde;os. Cre&iacute;an que hab&iacute;an visto lo peor, pero lo peor siempre est&aacute; por llegar.
    </p><p class="article-text">
        La mayor&iacute;a de la gente que se vio obligada a huir de sus casas no tiene un sitio al que volver. Sus casas fueron destruidas, o lo ser&aacute;n, por la Fuerza A&eacute;rea israel&iacute;, los tanques, la Armada o los bulldozers de infanter&iacute;a. Lo mismo se puede decir de los campos de cultivo, las tiendas o las peque&ntilde;as f&aacute;bricas. Toda una forma de sustento material ha sido demolida.
    </p><p class="article-text">
        Los m&eacute;dicos, locales y extranjeros piden..., reclaman a voces ayuda humanitaria. Pero no llega ninguna. Incluso durante la llamada &ldquo;tregua humanitaria&rdquo;, no lleg&oacute; ayuda. El suministro de comida, combustible y agua embotellada se est&aacute; acabando r&aacute;pido. Tambi&eacute;n en 'tiempo de paz', Gaza era como una cat&aacute;strofe humanitaria. Habr&iacute;a que buscar una palabra nueva para describir la situaci&oacute;n actual.
    </p><p class="article-text">
        M&aacute;s de 100.000 personas desplazadas despu&eacute;s, ya no quedan sitios a los que huir. Las bombas israel&iacute;es golpean todo y a todos. El lunes, tanques israel&iacute;es atacaron el hospital Al Aqsa en Deir al-Balah. Los m&eacute;dicos dijeron que los proyectiles impactaron la recepci&oacute;n, la zona de cuidados intensivos y los quir&oacute;fanos. La mayor&iacute;a de los heridos eran m&eacute;dicos, seg&uacute;n fuentes palestinas.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Los que sufren m&aacute;s son los ni&ntilde;os que necesitan de forma urgente ayuda psicol&oacute;gica&rdquo;, dijo el lunes el portavoz de la ONU en Gaza Chris Gunness.
    </p><p class="article-text">
        Al poco de comenzar la ofensiva por tierra, no hab&iacute;a ninguna duda de que esta guerra durar&iacute;a al menos un par de semanas y que la tragedia era inevitable. Pero ya no hay una guerra por parte de un solo lado. Ham&aacute;s y otros grupos radicales palestinos est&aacute;n luchando duro. Est&aacute;n en su terreno. Es la clase de guerra que les favorece. Combates urbanos sin plan B. Cuando disparaban desde el aire y el mar, los israel&iacute;es ten&iacute;an un dominio completo y no sufr&iacute;an bajas. Sobre el terreno, todo cambia. S&oacute;lo el domingo, 13 soldados de una sola brigada, la Golani, murieron en uno de los mayores combates entre israel&iacute;es y palestinos de los &uacute;ltimos 20 a&ntilde;os. Shayah&iacute;a, en la zona oriental de Ciudad de Gaza, fue el escenario de una terrible masacre en la que m&aacute;s de 60 civiles palestinos murieron y una gran parte de esa peque&ntilde;a localidad qued&oacute; completamente destruida.
    </p><p class="article-text">
        Resulta dif&iacute;cil saber por qu&eacute; los generales israel&iacute;es ha decidido entrar con las fuerzas de infanter&iacute;a y luchar directamente contra un adversario motivado que lucha por su propia supervivencia. F&iacute;sica y pol&iacute;tica. Ese fue uno de los mayores errores que cometieron en el sur de L&iacute;bano en el verano de 2006, hasta que se vieron forzados a abandonarlo. Derrotados pol&iacute;tica y militarmente. Lo mismo ocurri&oacute; en diciembre de 2008 y enero de 2009 en la operaci&oacute;n Plomo Fundido, que hizo m&aacute;s fuerte a Ham&aacute;s y convirti&oacute; en m&aacute;s intolerable la vida a la gente de Gaza. A pesar de que la sociedad israel&iacute; no se toma a la ligera el creciente n&uacute;mero de bajas propias, el primer ministro, Binyam&iacute;n Netanyahu, est&aacute; intensificando los ataques. &ldquo;La operaci&oacute;n L&iacute;mite Protector durar&aacute; hasta que se cumplan nuestros objetivos&rdquo;, dijo el lunes Netanyahu.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Pero cu&aacute;les son los aut&eacute;nticos objetivos israel&iacute;es en Gaza? &iquest;Destruir a Ham&aacute;s? No es muy probable. Israel necesita a Ham&aacute;s para prolongar el sitio y mantener en marcha a su industria militar. Y es muy posible que destruir a Ham&aacute;s cree grupos islamistas m&aacute;s radicales en las cenizas del enclave palestino. Recuerden a ISIS (el grupo yihadista iraqu&iacute; y sirio). &iquest;La ocupaci&oacute;n de Gaza? Eso supondr&iacute;a un suicidio econ&oacute;mico y militar para Israel. &iquest;Una demostraci&oacute;n de fuerza ante una nerviosa opini&oacute;n p&uacute;blica israel&iacute;? No es suficiente. La gente quiere resultados. Y no s&oacute;lo en el recuento de cad&aacute;veres.
    </p><p class="article-text">
        No son s&oacute;lo la sangrienta Israel y la irracional Ham&aacute;s &ndash;una consecuencia, no una causa&ndash; los que son responsables de esta terrible tragedia. Es tambi&eacute;n la llamada comunidad internacional, m&aacute;s impotente que nunca. Cuando una gran parte de Oriente Medio, no s&oacute;lo Irak y Siria, est&aacute; al borde de una gran guerra sectaria, la atenci&oacute;n internacional est&aacute; dispersa y desenfocada. Esa es una de las razones por las que Israel se libra con tanta facilidad de la presi&oacute;n internacional o de las sanciones. Por no mencionar la 'guerra geoestrat&eacute;gica' de Ucrania y el destino del avi&oacute;n de Malaysia que ha robado una parte de la atenci&oacute;n de los medios sobre lo que ocurre en Gaza.
    </p><p class="article-text">
        En esta situaci&oacute;n, es casi imposible tomarse en serio el llamamiento de la ONU por un alto el fuego, especialmente cuando coloca en el mismo lado a &ldquo;las dos partes en conflicto&rdquo;. Por otro lado, nunca ha habido menos simpat&iacute;a por la cuesti&oacute;n palestina desde 1947. Los palestinos han sido olvidados. Nunca han estado m&aacute;s solos ni m&aacute;s arrinconados.
    </p><p class="article-text">
        Su sufrimiento se ha convertido en un clich&eacute;. El n&uacute;mero de sus v&iacute;ctimas, en una estad&iacute;stica. No s&oacute;lo para Occidente, sino tambi&eacute;n, o sobre todo, para el mundo &aacute;rabe que, despu&eacute;s de la llamada Primavera &Aacute;rabe, se preocupa s&oacute;lo por s&iacute; mismo y pasa por una situaci&oacute;n ca&oacute;tica. Las revueltas &aacute;rabes han perjudicado a Ham&aacute;s al perder el apoyo del r&eacute;gimen sirio y de Hizbol&aacute; en mitad de una guerra fr&iacute;a (o no tan fr&iacute;a) entre sun&iacute;es y chi&iacute;es y de la situaci&oacute;n de Egipto despu&eacute;s de la ca&iacute;da de los Hermanos Musulmanes, los <em>padres</em> ideol&oacute;gicos y socios de Ham&aacute;s.
    </p><p class="article-text">
        Y sin embargo, ser&aacute; dif&iacute;cil quebrar el poder de Ham&aacute;s, una consecuencia directa de la <em>Naqba</em>, la ocupaci&oacute;n, el bloqueo, la pobreza, la falta de futuro, el robo de tierra y el sistema de apartheid establecido por el Estado israel&iacute;.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Cu&aacute;l es la soluci&oacute;n? No hay ninguna, dice la valiente activista y periodista Amira Hass. &ldquo;Ya he tirado la toalla. He dejado de buscar en el diccionario la palabra con la que describir la escena en la que un padre grita ante el cuerpo decapitado de su hijo: 'Despierta, despierta, te he comprado un juguete'. &iquest;C&oacute;mo llama a esto Angela Merkel, la canciller de la Gran Alemania? El derecho de Israel a defenderse&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Bostjan Videmsek (DELO)]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/toda-gaza-huele-muerte_1_4745571.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 22 Jul 2014 10:22:30 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA["Toda Gaza huele a muerte"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Gaza,Israel]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La deshumanización de Gaza]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/deshumanizacion-gaza_1_4749985.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/d7f1f844-68c2-432d-8a5f-c2e52476582a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La deshumanización de Gaza"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En la campaña de bombardeos israelíes, la población civil de Gaza sólo tiene la opción de sufrir en silencio.</p><p class="subtitle">"¿Por qué nos están matando? ¿Por qué? Eso me preguntan mis hijos cada  día. Y eso es lo que yo me pregunto también. No conozco la respuesta.  ¿La saben ellos? No estoy seguro"</p></div><p class="article-text">
        Primero, se fue la luz. Israel cort&oacute; la electricidad de la zona norte de Gaza. Luego, los tanques, seguidos de las unidades de infanter&iacute;a, penetraron en el castigado enclave. El cielo sobre Gaza ya estaba iluminado por las llamas. La Fuerza A&eacute;rea israel&iacute; hab&iacute;a respondido con dureza a los cohetes, m&aacute;s o menos impotentes de Ham&aacute;s, disparados s&oacute;lo minutos despu&eacute;s del fin de las cinco horas de &ldquo;tregua humanitaria&rdquo;. Toda la franja de Gaza sufr&iacute;a un intenso bombardeo. Tambi&eacute;n Ciudad de Gaza, una de las zonas m&aacute;s densamente pobladas del mundo. La ofensiva israel&iacute; por tierra hab&iacute;a comenzado.
    </p><p class="article-text">
        La Armada israel&iacute; se uni&oacute; con su fuego de artiller&iacute;a. El sonido era horrible. Las explosiones iluminaban el cielo. Ham&aacute;s, due&ntilde;o de Gaza y luchando por su supervivencia pol&iacute;tica en el cambiante mapa geopol&iacute;tico del Oriente Medio posterior a la Primavera &Aacute;rabe, <em>invitaba</em> a Israel a que atacara las zonas civiles. Los israel&iacute;es lo tomaron como una invitaci&oacute;n abierta a todo. Y como una coartada permanente para matar a civiles en Gaza. M&aacute;s de 30 personas entre la noche sangrienta del jueves y la ma&ntilde;ana del viernes. En total, ya eran entonces 260.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;&iquest;Por qu&eacute; nos est&aacute;n matando? &iquest;Por qu&eacute;? Eso me preguntan mis hijos cada d&iacute;a. Y eso es lo que yo me pregunto tambi&eacute;n. No conozco la respuesta. &iquest;Lo saben ellos? No estoy seguro. Alguien est&aacute; jugando al ajedrez con nuestras vidas. El ser humano es racional. En la mayor&iacute;a de los casos, los humanos matan con una intenci&oacute;n racional, &iquest;no es as&iacute;?&rdquo;, dice el doctor Aym&aacute;n al Sabani, jefe de urgencias en el hospital Shifa, el mayor de Gaza.
    </p><p class="article-text">
        Sabani tiene estos d&iacute;as probablemente uno de los trabajos m&aacute;s duros del universo. No ha dormido m&aacute;s de una hora seguida en los &uacute;ltimos doce d&iacute;as. Est&aacute; cansado y totalmente desilusionado. Ya no se puede contar con la ayuda de Dios en estos momentos. Ni ahora ni nunca. M&aacute;s bien lo contrario: todos los rezos y buenas acciones hacen que la vida sea a&uacute;n peor.
    </p><p class="article-text">
        Para &eacute;l y para 1,7 millones de palestinos de Gaza.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Nosotros estamos contra la guerra. Todo el que est&eacute; m&iacute;nimamente cuerdo est&aacute; en contra, excepto los l&iacute;deres militares. &iquest;Ayuda eso? &iexcl;No! Son los inocentes los que est&aacute;n muriendo. Ni&ntilde;os. Mujeres. Ancianos. No he visto muchos soldados heridos en los &uacute;ltimos once d&iacute;as. No. M&aacute;s del 80% de las v&iacute;ctimas son civiles. S&oacute;lo ayer (por el jueves) recib&iacute; ocho cad&aacute;veres. Cinco eran ni&ntilde;os peque&ntilde;os. Cuatro eran los chicos que estaban jugando al f&uacute;tbol en la playa y que fueron atacados por los israel&iacute;es. Simplemente. Sin ninguna raz&oacute;n. No hab&iacute;a objetivos militares en la playa. El proyectil cay&oacute; a 100 metros del hotel donde estaban los periodistas extranjeros. Lo vieron todo. Pero nada cambiar&aacute;&rdquo;, contin&uacute;a, triste pero muy concentrado, el doctor Sabani.
    </p><p class="article-text">
        La muerte de los cuatro chicos fue una tragedia horrible, pero nada nuevo en Gaza, dice. &ldquo;Estoy hundido. Podr&iacute;a haber sido mi hijo. &iquest;Por qu&eacute; tienen que morir los ni&ntilde;os? Grito todo el tiempo, pero nadie escucha&rdquo;, termina el doctor, mientras controla el &ldquo;caos organizado&rdquo; del hospital Shifa. Los m&eacute;dicos &ndash;cada uno marcado con profundas ojeras por la falta de sue&ntilde;o y descanso&ndash; trabajan las 24 horas del d&iacute;a. Est&aacute;n salvando vidas. No es su energ&iacute;a la que se est&aacute; acabando. El hospital se queda sin el material y las medicinas b&aacute;sicas, y no llegan nuevos suministros. Nada. Incluso durante el alto el fuego de cinco horas del jueves, ninguna ONG extranjera lleg&oacute; con ayuda. &ldquo;Si los ataques contin&uacute;an, en un par de d&iacute;as no podremos salvar vidas. El n&uacute;mero de muertos aumentar&aacute; de forma dram&aacute;tica. As&iacute; es nuestro destino&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En uno de los hospitales con m&aacute;s trabajo del mundo, las mujeres gritan y los hombres hablan en voz alta sobre la pol&iacute;tica y la guerra. Casi nadie cree en ese momento que el alto el fuego pueda durar.
    </p><p class="article-text">
        Tienen toda la raz&oacute;n del mundo. Un par de horas m&aacute;s tarde, se desata otro infierno.
    </p><h3 class="article-text">Ni&ntilde;os aterrorizados</h3><p class="article-text">
        &ldquo;Me gustar&iacute;a volver a mi casa del norte de Gaza, pero los hombres de mi familia no me lo permiten. Dicen que los israel&iacute;es me matar&aacute;n. Que la guerra continuar&aacute;&rdquo;, dice Daulat Zind&aacute;n en la escuela de primaria de la ONU en Ciudad de Gaza, en la que se han escondido unos mil refugiados que han llegado de las zonas m&aacute;s peligrosas de Gaza. M&aacute;s de 22.000 personas se han refugiado en instalaciones de la ONU en los &uacute;ltimos diez d&iacute;as. Zind&aacute;n y su familia &ndash;con 13 ni&ntilde;os entre 23 familiares&ndash; se vieron obligados a dejar su casa en el tercer d&iacute;a de los bombardeos israel&iacute;es. Encontraron un panfleto frente a su casa que les dec&iacute;a que deb&iacute;an huir inmediatamente.
    </p><p class="article-text">
        Fue la tercera vez que hu&iacute;an de casa desde 2008. Los ni&ntilde;os, cansados y obviamente traumatizados, se agarraban entre ellos o se colgaban de una sucia pared. Hac&iacute;a un calor tremendo en la vieja aula llena de gente. &ldquo;Estos ni&ntilde;os necesitan ayuda psicol&oacute;gica de forma urgente. La mayor&iacute;a se orina encima durante la noche. No pueden dormir. Est&aacute;n aterrorizados. Tambi&eacute;n necesitan leche fresca y agua potable. La que tenemos aqu&iacute; no es buena&rdquo;, dice uno de los t&iacute;os que vino a visitar a sus sobrinos s&oacute;lo dos d&iacute;as antes de que comenzaran los bombardeos.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Por lo que s&eacute;, nuestra casa a&uacute;n est&aacute; de una pieza, pero todos los animales, nuestra forma de ganarnos la vida, est&aacute;n muertos. Eso es lo que nos han dicho los vecinos tras una breve visita al pueblo. Todas las cosechas est&aacute;n destruidas. Somos agricultores. &iquest;Qu&eacute; haremos ahora? Quiz&aacute; no podamos volver por la invasi&oacute;n israel&iacute;. Quiz&aacute; vuelvan a Gaza. Estoy muy preocupada&rdquo;, dice Daulat Zind&aacute;n.
    </p><p class="article-text">
        En el campo de f&uacute;tbol frente a la escuela, unos ni&ntilde;os peque&ntilde;os juegan al f&uacute;tbol. Las ni&ntilde;as lavan los platos. Fue una de las horas m&aacute;s tranquilas de las &uacute;ltimas dos semanas. Algunos gazat&iacute;es, <em>inshallah</em>, tan optimistas como siempre, se pusieron a reconstruir sus casas destruidas en el bombardeo. Su actitud resistente me recordaba a las mujeres de Sarajevo a comienzos de los 90 que caminaban por la ciudad sitiada por los serbios con sus mejores ropas y el maquillaje perfecto. Ese era su acto de resistencia.
    </p><p class="article-text">
        Los ni&ntilde;os de la familia de al Batch no tuvieron la oportunidad de resistir. No tuvieron tiempo suficiente. Cinco de ellos murieron en el ataque israel&iacute; en el pueblo de Tuf&aacute; del pasado s&aacute;bado que mat&oacute; a 18 miembros de la familia de al Batch. Treinta familiares m&aacute;s resultaron heridos, algunos de gravedad. Zakaria, de unos 30 a&ntilde;os y con graves quemaduras, est&aacute; rodeado por sus parientes en el hospital Shifa. A&uacute;n no puede hablar. Mira a todos los lados intentando enfocar la mirada.
    </p><p class="article-text">
        De la vivienda familiar no queda nada. Las cuatro casas con un jard&iacute;n com&uacute;n fueron bombardeadas despu&eacute;s del rezo nocturno con cinco misiles. El Ej&eacute;rcito israel&iacute; alega que se trataba de &ldquo;un objetivo militar leg&iacute;timo&rdquo;, porque el cabeza de familia, Taisir al Batch, es tambi&eacute;n el jefe de la Polic&iacute;a de Gaza. Pero &eacute;l no muri&oacute; en el ataque. Las mujeres y los ni&ntilde;os, s&iacute;. Lo mismo que ha ocurrido en otros puntos de Gaza.
    </p><p class="article-text">
        En este conflicto que ya hemos visto antes, los ni&ntilde;os son las mayores v&iacute;ctimas y las m&aacute;s sensibles. Las bombas est&aacute;n mat&aacute;ndolos o alimentando traumas y odio. Mucho odio. &ldquo;Es terrible. &iexcl;Una tragedia! Hace dos meses, yo estaba coordinando un proyecto de paz en Gaza&rdquo;, dice Alex, un miembro de una ONG que deja atr&aacute;s Gaza. &ldquo;Los ni&ntilde;os volaban cometas con esl&oacute;ganes de paz en la playa. He visto a los mismos ni&ntilde;os con palos en las manos simulando que disparan y grit&aacute;ndose '&iexcl;eres un jud&iacute;o!'. Qu&eacute; desastre. Es un c&iacute;rculo vicioso de guerra y violencia&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Bostjan Videmsek (DELO)]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/deshumanizacion-gaza_1_4749985.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 18 Jul 2014 18:35:43 +0000]]></pubDate>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Syriza ya está a las puertas del poder]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/syriza-tranquilidad-responsabilidad_1_4840995.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/e114e1d0-9896-4823-8a05-07da5435cc96_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Syriza ya está a las puertas del poder"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Durante estos años, la nueva fuerza de la izquierda griega ha ido ganando apoyos gracias al hundimiento causado por la depresión y la austeridad forzada por la troika</p><p class="subtitle">Tras su victoria en las elecciones europeas, el partido de Alexis Tsipras asume que debe estar preparado ya para gobernar</p></div><p class="article-text">
        No hab&iacute;a vuelta atr&aacute;s para Grecia en 2008. Las primeras olas de la crisis hab&iacute;an golpeado a la econom&iacute;a y la sociedad, pero los que sab&iacute;an qu&eacute; es lo que iba a pasar eran a&uacute;n unos pocos. La gente segu&iacute;a crey&eacute;ndose las mentiras oficiales (&ldquo;la econom&iacute;a va bien, la crisis no nos afectar&aacute;&rdquo;) que surg&iacute;an del Gobierno cada d&iacute;a. Pero comenzaron a cerrar las primeras empresas. El paro crec&iacute;a r&aacute;pidamente. A los j&oacute;venes les resultaba casi imposible encontrar un empleo de cualquier tipo. La furia, la frustraci&oacute;n y la tensi&oacute;n social estaban creciendo.
    </p><p class="article-text">
        En la noche del 6 de diciembre de 2008, un polic&iacute;a mat&oacute; a un adolescente a sangre fr&iacute;a en Excharbia, la zona anarquista de Atenas. Sin ning&uacute;n motivo en concreto. Atenas explot&oacute; por primera vez en a&ntilde;os. La ciudad estaba en llamas. Decenas de miles de manifestantes, la mayor&iacute;a j&oacute;venes, ocuparon la <em>metropola</em> griega y lucharon contra unas agresivas fuerzas antidisturbios durante d&iacute;as. La gente ten&iacute;a la palabra 'revoluci&oacute;n' en la cabeza. Era obvio que eran razones sociales, no pol&iacute;ticas, las que estaban detr&aacute;s de las protestas.
    </p><p class="article-text">
        Un pa&iacute;s dividido con una inmensa deuda p&uacute;blica y una desigualdad como la de EEUU entre los que tienen y los que no tienen hab&iacute;a reaccionado finalmente.
    </p><p class="article-text">
        En esos d&iacute;as conoc&iacute; por primera vez a Alexis Tsipras, el joven l&iacute;der de un peque&ntilde;o partido izquierdista, Synopsismo, y concejal del Ayuntamiento de Atenas. Pasaba el d&iacute;a manifest&aacute;ndose en la calle, y la noche trabajando en su oficina mientras movilizaba a los izquierdistas decepcionados y frustrados que se sent&iacute;an traicionados por el Pasok, el partido de los &ldquo;falsos socialistas&rdquo;. El legendario partido se hab&iacute;a ido a la cama con la econom&iacute;a neoliberal y hab&iacute;a destruido al pa&iacute;s con la ayuda del dinero f&aacute;cil entregado por intermediarios listos de los bancos alemanes y franceses.
    </p><p class="article-text">
        Fue hace cinco a&ntilde;os y medio, pero Tsipras ya sab&iacute;a que se acercaba el gran momento. La 'izquierda tradicional' hab&iacute;a fracasado a lo grande. Grecia hab&iacute;a entrado en un espiral negativa irreversible, &eacute;tica, pol&iacute;tica y socialmente. El pa&iacute;s se convirti&oacute; en el chivo expiatorio del laboratorio creado por las instituciones financieras y la Uni&oacute;n Europea. El primer programa de rescate en 2010 exig&iacute;a austeridad pura y dura: fue un programa dise&ntilde;ado para convertir a Grecia en un pa&iacute;s del Tercer Mundo.
    </p><p class="article-text">
        Los griegos enloquecieron. La energ&iacute;a social era incre&iacute;ble. Pero no hab&iacute;a nadie en el viejo <em>establishment</em> pol&iacute;tico que pudiera representar a las v&iacute;ctimas de un inmenso experimento neoliberal. Grec&iacute;a estaba en ca&iacute;da libre. Despu&eacute;s del primer rescate, hubo un segundo <em>memor&aacute;ndum</em>.
    </p><h3 class="article-text">Como el impacto de una guerra</h3><p class="article-text">
        El pa&iacute;s ha cambiado muy r&aacute;pidamente y de forma tan radical que sus condiciones recuerdan a los cambios que sufren los pa&iacute;ses durante una guerra. El PIB es ahora un 25% menor que antes de la crisis. El n&uacute;mero de desempleados es el mayor de la UE: el porcentaje es casi del 30% y del 65% entre los j&oacute;venes. M&aacute;s de tres millones de personas, sobre un total de diez, se encuentran en mitad de una crisis humanitaria. Muchos no tienen seguro sanitario ni acceso a los centros sanitarios. Ni para ellos ni para sus hijos. La situaci&oacute;n empeora cada d&iacute;a.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                </figure><p class="article-text">
        &ldquo;Grecia es la primera v&iacute;ctima de las instituciones financieras internacionales, la pol&iacute;tica de la UE y la presi&oacute;n alemana. Quieren convertir nuestro pa&iacute;s en una zona de trabajo barato, sin derechos de los trabajadores, y por tanto sin derechos humanos. En un Tercer Mundo dentro del Primer Mundo. Todo eso en nombre de los dogmas modernos de la eficiencia y competitividad&rdquo;, me cont&oacute; Tsipras a principios de 2012, cuando &eacute;l y su nueva formaci&oacute;n Syriza, una coalici&oacute;n de 12 partidos izquierdistas y movimientos c&iacute;vicos, ya eran protagonistas relevantes de la escena pol&iacute;tica griega.
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n era una &eacute;poca de creciente influencia de los neonazis. Los miembros de Amanecer Dorado &ndash;un partido neonazi que ha conseguido tres esca&ntilde;os en las elecciones europeas y ser el tercer partido del pa&iacute;s&ndash; estaban atacando y matando inmigrantes y refugiados por todo Atenas. Esa era la campa&ntilde;a electoral de mayo de 2012.
    </p><p class="article-text">
        Nadie esperaba que Syriza sacara m&aacute;s del 10% de los votos. Pero los votantes hab&iacute;an castigado a la vieja &eacute;lite pol&iacute;tica, Nueva Democracia y, especialmente, Pasok, que hab&iacute;an conseguido juntos m&aacute;s del 80% de los votos en diciembre de 2009. 
    </p><p class="article-text">
        En mayo de 2012 no hubo un vencedor. Syriza, jugando la carta contra la austeridad y contra el euro, pero no por la salida de la eurozona, recibi&oacute; el 17% de los votos. Tsipras, un l&iacute;der carism&aacute;tico con una alta autoestima como es t&iacute;pico en los Balcanes y el Mediterr&aacute;neo, recibi&oacute; el encargo de formar Gobierno. Pero era una misi&oacute;n imposible. El presidente griego Papadimos se vio obligado a convocar nuevas elecciones. Fue un resultado muy apretado. Nueva Democracia, el partido del gran capital y de los conservadores de la vieja escuela, gan&oacute; por poco: 26% a 25%.
    </p><p class="article-text">
        Syriza, que tuvo a la mayor&iacute;a de los medios locales e internacionales en contra, y Tsipras &ndash;el &ldquo;enemigo p&uacute;blico n&uacute;mero uno&rdquo;&ndash; pasaron a ser l&iacute;deres oficiales de la oposici&oacute;n y la mayor fuerza de la nueva izquierda en Europa.
    </p><h3 class="article-text">El momento ha llegado</h3><p class="article-text">
        Mientras Grecia se est&aacute; hundiendo, es s&oacute;lo una cuesti&oacute;n de tiempo que Syriza gane las elecciones, siendo ahora un partido unido con una fuerte red de apoyo, influyentes conexiones internacionales y el apoyo de intelectuales griegos y extranjeros (Slavoj &#381;i&#382;ek, Alain Badiou, Costas Lapavitsas, Costas Douzi, Yanis Varoufakis...). Ofrece un programa basado en un &ldquo;socialismo democr&aacute;tico&rdquo; abierto a formas de capitalismo que compartan su conciencia social. Tsipras, que sabe muy bien que es casi imposible gobernar en solitario un pa&iacute;s devastado y profundamente dividido, ha comenzado un proceso pol&iacute;tico abierto y a negociar una coalici&oacute;n de gobierno anterior a las elecciones.
    </p><p class="article-text">
        El tiempo ha llegado el 25 de mayo cuando Syriza gan&oacute; las elecciones europeas y locales. Fue, y a&uacute;n es, un momento hist&oacute;rico para la nueva izquierda europea, que ya no puede limitarse a un programa de alcance nacional. Tiene que ser global. Y eso es exactamente lo que est&aacute; sucediendo. Pero el camino hasta la sede del Gobierno es a&uacute;n muy largo. Nueva Democracia y su l&iacute;der, Antonis Samaras, har&aacute;n todo lo necesario, con la ayuda de sus tutores en Bruselas y Berl&iacute;n, para mantener a sus socios neoliberales al frente de un pa&iacute;s ca&iacute;do, que ha sido presentado oficialmente como una &ldquo;historia de &eacute;xito&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Estamos en una posici&oacute;n muy dif&iacute;cil, pero las soluciones est&aacute;n ah&iacute;. No consiste en la continuaci&oacute;n de las pol&iacute;ticas de austeridad. La cura para la crisis en Grecia fue peor y caus&oacute; m&aacute;s da&ntilde;o que la propia crisis. Debemos abandonar esta medicina de forma inmediata y acabar con las pol&iacute;ticas de austeridad. Debemos abandonar los memorandos de austeridad que fueron firmados por varios gobiernos griegos por un lado, y la UE, Alemania y las instituciones financieras, por otro. Debemos parar a la troika. Debemos comenzar los programas destinados al crecimiento y a la reconstrucci&oacute;n de la base econ&oacute;mica de Grecia&rdquo;, me dijo Tsipras dos semanas antes de las elecciones. 
    </p><p class="article-text">
        Tsipras a&ntilde;adi&oacute; que Grecia s&oacute;lo puede salvarse si llega al poder un Gobierno radical de izquierdas con el apoyo del pueblo y si se pone fin al mandato de la troika: &ldquo;Debemos decir que ya es suficiente, que no continuaremos con las pol&iacute;ticas de austeridad y las medidas coercitivas. Tomaremos nuestras propias decisiones durante la aplicaci&oacute;n del programa, dado que despu&eacute;s de todo la UE es una uni&oacute;n democr&aacute;tica. Si tenemos &eacute;xito, ser&aacute; un momento decisivo para los cambios pol&iacute;ticos y econ&oacute;micos en Europa&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Hasta ahora, tanto &eacute;l como Syriza han vivido en una zona c&oacute;moda. Crecieron gracias a la crisis y de alguna manera se vieron <em>beneficiados</em> por una guerra social. En caso de ca&iacute;da del actual Gobierno, todo eso cambiar&aacute;. Dr&aacute;sticamente.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Bostjan Videmsek (DELO)]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/syriza-tranquilidad-responsabilidad_1_4840995.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 04 Jun 2014 18:21:50 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Syriza ya está a las puertas del poder]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Grecia,Syriza,Alexis Tsipras]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA["Asad no está dispuesto a renunciar ni a un 2% de su poder absoluto"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/vivir-exilio-problema_1_4880594.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/fb98c699-2714-4651-b6e5-e38d446283db_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="&quot;Asad no está dispuesto a renunciar ni a un 2% de su poder absoluto&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Yassin Haj al Saleh, que pasó 16 años en las prisiones de Asad, cree que no hay ninguna posibilidad de una salida política en la guerra de Siria"</p><p class="subtitle">"Es seguro que el fin del régimen no supondrá el fin de la violencia. Lo primero que tendremos que encarar tras la caída del régimen son las organizaciones fascistas de la yihad"</p></div><p class="article-text">
        Yassin Haj al Saleh es uno de los escritores sirios y &aacute;rabes m&aacute;s influyentes. Ha estado encarcelado por el r&eacute;gimen de Asad durante 16 a&ntilde;os. Consigui&oacute; escapar de Siria hace seis meses, tras pasar dos a&ntilde;os oculto. Su esposa y hermano fueron secuestrados por los grupos salafistas ISIS (siglas en ingl&eacute;s de Al Qaeda en Siria e Irak) y Jabhta al Nusra hace varios meses. Nacido en 1961, Saleh, un luchador por los derechos humanos, dice que la guerra no se puede parar y que el r&eacute;gimen tiene que caer. En estos momentos, vive en Estambul.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Tras tres a&ntilde;os y tres meses de conflicto, Siria y su gente est&aacute;n m&aacute;s o menos olvidados por la comunidad internacional, los medios de comunicaci&oacute;n, las ONG... &iquest;c&oacute;mo afecta esto a la vida diaria y al conflicto?</strong>
    </p><p class="article-text">
        No acepto las palabras crisis o conflicto para identificar nuestra lucha. Las connotaciones de estos t&eacute;rminos encubren las responsabilidades por la terrible situaci&oacute;n en Siria, las de un r&eacute;gimen que lleva dirigiendo el pa&iacute;s desde hace 41 a&ntilde;os cuando la revoluci&oacute;n empez&oacute; hace 38 meses, y que hab&iacute;a matado probablemente a unos 40.000 sirios en la generaci&oacute;n anterior (entre 1979 y 1982). Hay muchas formas de olvidar la lucha siria, una de ellas es referirse a un conflicto lejano. Creo que este tipo de olvido sint&oacute;matico al que se refiere en la pregunta es solo una continuaci&oacute;n de la cobertura que se hace del conflicto y crisis. 
    </p><p class="article-text">
        Dicho esto, la vida diaria se ve afectada por las bombas-barril lanzadas desde helic&oacute;pteros sobre barrios de civiles en Alepo, por armas qu&iacute;micas de cloro sobre personas en Kafr Zeta, cerca de Hama, y por aviones bombardeando Ghouta Oriental, cerca de Damasco, m&aacute;s de lo que se ve afectada por el olvido de la comunidad internacional, los medios de comunicaci&oacute;n y las ONG. La gente no est&aacute; siendo asesinada porque hayan sido olvidada. Ellos siempre fueron olvidados en el pasado, hasta que se levantaron contra sus gobernantes y decidieron recordar al mundo su existencia. Est&aacute;n siendo asesinados porque se han rebelado, y est&aacute;n siendo castigados por su insistencia en no ser olvidados de nuevo. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Ha habido alg&uacute;n momento en el que usted creyese que algo cambiar&iacute;a y que habr&iacute;a un acci&oacute;n internacional limitada contra el r&eacute;gimen o sab&iacute;a de antemano qu&eacute; aut&eacute;nticas razones hay tras ese silencio?</strong>
    </p><p class="article-text">
        S&iacute;. Pens&eacute; que tras la matanza qu&iacute;mica en Ghouta Oriental en agosto de 2013 el r&eacute;gimen ser&iacute;a castigado, no porque hubiese matado a <em>su</em> gente durante 29 meses, sino porque hab&iacute;a violado una ley internacional y traspasado una l&iacute;nea roja de los poderosos. &iexcl;Pero en lugar de eso los poderosos dispusieron las cosas de manera que castigaron al cuchillo con el que el asesino degoll&oacute; a sus v&iacute;ctimas, mientras le gui&ntilde;aban el ojo al criminal d&aacute;ndole a entender que no hay problema si mata usando otras armas de su arsenal! Todo hace que los sirios tengan la impresi&oacute;n de que matarlos no es importante, que se les puede matar. Lo importante son las armas que puedan ser usadas contra la gente equivocada.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Siria es, ahora mismo, un pa&iacute;s destruido. &iquest;Hay alguna posibilidad de parar el conflicto? &iquest;C&oacute;mo puede sobrevivir el pa&iacute;s, que est&aacute; lleno de rabia, rencor y sed de venganza?</strong>
    </p><p class="article-text">
        No. Realmente no hay ni la m&aacute;s min&iacute;ma posibilidad de para el conflicto. El r&eacute;gimen nunca ha mostrado ning&uacute;n signo de que est&eacute; listo a renunciar ni a un 2% de su poder absoluto. &iquest;Sabe cu&aacute;l es el eslogan de los <em>shabiha</em>? (milicias del Gobierno): &iexcl;Asad o nadie!. Otra versi&oacute;n dice &iexcl;Asad o quemaremos el pa&iacute;s!. Una tercera versi&oacute;n proclama: &iexcl;Asad o nos deshacemos del pa&iacute;s!. Los <em>shabiha</em> son la inconsciencia pol&iacute;tica del r&eacute;gimen, ellos expresan mejor que nadie la constituci&oacute;n nihilista de la junta gobernante. Por eso nunca veremos un soluci&oacute;n pol&iacute;tica al conflicto. Es una cuesti&oacute;n de l&oacute;gica, por otra parte. &iquest;Es posible que una rep&uacute;blica sea gobernada por una dinast&iacute;a? &iquest;Es posible que el estado de emergencia sea eterno? &iquest;Que el sectarismo de un r&eacute;gimen sectario sea el patr&oacute;n de la unidad nacional? Solo cuando la gente se queda sin cabeza. Tienes que cortarles la cabeza para impedir que piensen. Y has matado a tantos que te ves forzado a matar a m&aacute;s para no pagar el precio de los asesinatos cometidos antes. 
    </p><p class="article-text">
        La primera masacre es un crimen, las siguientes masacres son la soluci&oacute;n imposible. Dejar de matar gente es igual a perder poder. Este no es un r&eacute;gimen dictatorial como muchos piensan en el mundo, es un r&eacute;gimen de esclavitud pol&iacute;tica que es due&ntilde;o del pa&iacute;s y de la poblaci&oacute;n, y que los mata cuando se rebelan contra &eacute;l de la manera en que lo hace el due&ntilde;o de los esclavos.
    </p><p class="article-text">
        Lo que quiero decir es que no hay manera para el pa&iacute;s de sobrevivir mientras esta dinast&iacute;a contin&uacute;e en el poder. Incluso si el r&eacute;gimen recupera el control, lo que es imposible, lo har&iacute;a a trav&eacute;s de m&eacute;todos completamente fascistas. Y la v&iacute;a por la que recupere el control determinar&aacute; la manera de gobernar: masacres y limpieza &eacute;tnica. Tenemos un precendente hist&oacute;rico: el r&eacute;gimen derrot&oacute; sus rivales islamistas y laicos en los 80 usando m&eacute;todos fascistas, y ha gobernado con m&eacute;todos fascistas durante cerca de dos d&eacute;cadas. Yo ten&iacute;a menos de 20 cuando fui arrestado, torturado y encarcelado durante 16 a&ntilde;os. Nuestra lucha por la libertad no empez&oacute; ayer o hace tres a&ntilde;os. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Puede describir el d&iacute;a a d&iacute;a en Damasco? &iquest;C&oacute;mo est&aacute; su familia? &iquest;Puede comunicarse con tus familiares y amigos en otras partes del pa&iacute;s?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Dej&eacute; Damasco en los primeros d&iacute;as de abril de 2013 despu&eacute;s de dos a&ntilde;os de vivir oculto. En ese momento la ciudad estaba plagada de cientos de controles militares, y uno necesitaba dos horas para llegar a un lugar al que normalmente tardaba 15 minutos. Hombres de seguridad sol&iacute;an registrar los barrios casa por casa. Tras recibir un aviso, mi esposa y yo huimos de una casa en mayo de 2012. En una segunda ocasi&oacute;n simplemente no abrimos la puerta, pero despu&eacute;s nos vimos obligados a permanecer lejos (de casa) durante un tiempo antes de volver a nuestro barrio seguro. La situaci&oacute;n es ahora mucho peor, con cortes de electricidad m&aacute;s largos y proyectiles de mortero  matando a gente. 
    </p><p class="article-text">
        Permanec&iacute; durante 100 d&iacute;as en Ghouta Oriental. Samira, mi mujer, una antigua presa pol&iacute;tica durante cuatro a&ntilde;os en los tiempos de Hafez el Asad, y mi &uacute;nico familiae, me siguieron durante un mes y medio. Despu&eacute;s me fui a Raq&aacute;, en el norte, un duro y peligroso viaje que dur&oacute; 19 d&iacute;as en julio de 2013. La ciudad en la que yo nac&iacute; estaba bajo el control del ISIS cuando llegu&eacute;, y dos de mis hermanos hab&iacute;an sido secuestrados por esta organizaci&oacute;n fascista. Me vi de nuevo forzado a vivir oculto durante 75 d&iacute;as. Me march&eacute; a Turqu&iacute;a en octubre. Uno de mis hermanos fue liberado, pero mi amigo y doctor Ismael al Hamed fue secuestrado despu&eacute;s. Mi hermano Firas todav&iacute;a est&aacute; en sus manos desde hace unos 10 meses. 
    </p><p class="article-text">
        Samira, nuestro amiga Razan Zeitouna, la famosa activista por los derechos humanos y escritora, Wael Hamada, esposo de Razan y antiguo prisionero pol&iacute;tico y Nazem Hamadi, poeta y abogado, fueron secuestrados en Duma, en Ghouta Oriental, el 9 de diciembre de 2013. Y tras 5 meses no tenemos ninguna informaci&oacute;n sobre ellos. Pero con seguridad Jabhat al Nusra y Jaish al Islam, dos formaciones militares salafistas, son las culpables.
    </p><p class="article-text">
        Puedo comunicarme con algunos de mis amigos y familiares, pero siempre evitamos preguntar las cosas t&iacute;picas: &iquest;c&oacute;mo est&aacute;s? &iquest;hay alguna novedad? Mis amigos se sentir&iacute;an avergonzados de preguntarme acerca de Samira.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Alguna vez hab&iacute;a pensado que algo tan horrible pod&iacute;a ocurrir en su pa&iacute;s?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Nunca. Como muchos sirios, siempre sent&iacute; que esta junta estaba preparada para destruir el pa&iacute;s con tal de permanecer en el poder. Pero esper&aacute;bamos que, de alg&uacute;n modo misterioso, esto no pasar&iacute;a. En alguna de mis obras, conclu&iacute;a que una gran explosi&oacute;n social estaba en camino, y que esta podr&iacute;a tener una forma sectaria, aunque no predije la horrible situaci&oacute;n de hoy. 
    </p><p class="article-text">
        Creo que lo que no pudimos prever fue el colapso de la organizaci&oacute;n nacional de nuestra lucha y la llegada de los yihadistas de muchos pa&iacute;ses. Y la invitaci&oacute;n del r&eacute;gimen a gente procedente de Ir&aacute;n, Irak, L&iacute;bano y otros pa&iacute;ses a tomar parte en su matanza. Ambos lados, el r&eacute;gimen y sus aliados, y los yihadistas, son hipersectarios, y ven c&oacute;mo su principal misi&oacute;n matar a los del otro lado.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Est&aacute; de acuerdo en que no habr&iacute;a guerra civil si Occidente hubiese aportado alg&uacute;n apoyo concreto a los grupos rebeldes principales?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Sigue sin gustarme la expresi&oacute;n guerra civil, especialmente cuando esta significa guerra sectaria. Tenemos un r&eacute;gimen criminal que utiliza para matar al pueblo a nuestro Ej&eacute;rcito, nuestros recursos, o los aviones de combate, tanques, misiles Scud que nosotros pagamos para que el pa&iacute;s pudiera defenderse. &iquest;Es esto una guerra civil? Cuando una junta hace algo as&iacute; en, digamos, Estados Unidos, &iquest;lo llamamos guerra civil? Es principalmente la guerra de un r&eacute;gimen tirano contra su pobre pueblo. 
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, creo que s&iacute;, podr&iacute;amos haber evitado lo peor de la guerra civil si hubi&eacute;semos contado con alg&uacute;n apoyo real para o bien derrocar al r&eacute;gimen o para obligarlo a negociar. El origen de la guerra es esta dinast&iacute;a Asad, y todo ir&aacute; a peor si ellos permanecen en el poder. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Ha sido Siria abandonada por necesidades geoestrat&eacute;gicas de otros?</strong>
    </p><p class="article-text">
         Siempre ha sido as&iacute; en Oriente Medio. Siria y la regi&oacute;n siempre han sido definidas en t&eacute;rminos geopol&iacute;ticos. Eso nos ha hecho invisibles. Somos el subalterno invisible en la regi&oacute;n m&aacute;s internacionalizada del planeta. Lo que se ve de nuestros pa&iacute;ses desde las grandes capitales es Bashar Asad, su <em>rosa en el desierto</em> (se refiere al apodo que una revista norteamerican asign&oacute; a la esposa de Asad antes de la guerra), y su poder y &eacute;lite econ&oacute;mica, pero no a la gente, no a las mujeres y hombres que lucha por una vida mejor. 
    </p><p class="article-text">
        Este punto de vista nos lleva a un concepto de la pol&iacute;tica como una suma de acuerdos entre grandes potencias extranjeras y los peque&ntilde;os y miserables gobernantes locales. Por eso es de vital importancia deconstruir ese enfoque que insiste en no vernos como individuos y actores colectivos.
    </p><p class="article-text">
        Por otro lado, este enfoque geopol&iacute;tico tiene su reflejo ideol&oacute;gico en la teor&iacute;a de la conspiraci&oacute;n sostenida por muchos en nuestro pa&iacute;s, una teor&iacute;a que <em>ayuda</em> a la gente corriente a no verse a s&iacute; misma, o a verse solo como unas v&iacute;ctimas de un gran juego dominado por grandes jugadores. Parece, sin embargo, que las teor&iacute;as de la conspiraci&oacute;n son tambi&eacute;n &aacute;vidamente consumidas en el <em>gran mundo, </em>con la misma funci&oacute;n: ignorar a la gente corriente. Este es el verdadero sombrero de invisibilidad del que hablaba nuestras historias populares hace m&aacute;s de mil a&ntilde;os. Cuando te lo pones, s&oacute;lo ves es a la gente importante. La gente sencilla desaparecen. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;D&oacute;nde desembocar&aacute; el conflicto de sun&iacute;es contra chi&iacute;es? &iquest;La guerra fr&iacute;a que ya no lo es en Oriente Medio? &iquest;Qui&eacute;n est&aacute; detr&aacute;s de ese conflicto?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Creo que el car&aacute;cter cada vez m&aacute;s sectario del conflicto procede de una estrategia de las &eacute;lites, pol&iacute;ticas y religiosas, para negar las aspiraciones populares de libertad y justicia. Para que contin&uacute;e para siempre y que las &eacute;lites puedan controlar a las masa.
    </p><p class="article-text">
        Pero no es una cuesti&oacute;n de religiones o sectas. Son solo mecanismos para la movilizaci&oacute;n. Es una lucha por el poder, los recursos y los privilegios. El r&eacute;gimen no se preocupa por el bienestar de los alau&iacute;es. M&aacute;s bien su mayor valor es permanecer en el poder para siempre, como rezan las consignas asadistas. El chi&iacute;smo es una herramienta de pol&iacute;tica internacional de un Estado ambicioso, Iran, y no un valor en s&iacute; mismo.
    </p><p class="article-text">
        El Islam, el Islam sun&iacute;, en diferentes versiones, tambi&eacute;n es una herramienta de poder de diferentes bandos, yihadistas incluidos. En realidad, la religi&oacute;n real de ISIS es el poder, el poder absoluto sobre los cuerpos y almas de mujeres y hombres, y sobre los recursos p&uacute;blicos.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Qu&eacute; podr&iacute;a pasar tras la posible ca&iacute;da del r&eacute;gimen?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Todo ser&aacute; dif&iacute;cil. Es seguro que el fin del r&eacute;gimen no supondr&aacute; el fin de la violencia. Pero ser&aacute; un mejor inicio para que los sirios puedan reconstruir sus vidas e identidades destrozadas, y para volver hacer suyos su pa&iacute;s y sus barrios. Durante los &uacute;ltimos tres a&ntilde;os, ha estado funcionando un surtidor imparable de violencia, radicalizaci&oacute;n, sectarismo y odio. Es inimaginable que se pueda revertir el efecto de este surtidor si no se produce el derrocamiento del r&eacute;gimen.
    </p><p class="article-text">
        Lo primero que tendremos que encarar tras la ca&iacute;da del r&eacute;gimen son las organizaciones fascistas de la yihad. ISIS, Jabhat al Nusra y otras similares. Creo que habr&aacute; una atm&oacute;sfera de moderaci&oacute;n y tolerancia cuando ese brutal surtidor sea desactivado.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Asad parece m&aacute;s fuerte que nunca en este conflicto. &iquest;Cree que le han prometido algo?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Tras el asunto de las armas qu&iacute;micas, creo que &eacute;l se siente m&aacute;s seguro para hacer lo que le apetezca, incluso si utiliza armas qu&iacute;micas. Y realmente lo ha hecho en las &uacute;ltimas semanas. Ir&aacute;n y sus sat&eacute;lites en Irak y L&iacute;bano est&aacute;n apoyando su guerra con hombres y dinero, mientras <em>nuestros amigos</em> (se refiere a Occidente) siempre han hecho lo posible para impedir a las potencias regionales ayuden a la resistencia armada siria. Con enemigos como los nuestros, necesit&aacute;bamos desesperadamente amigos que no fueran como los que tenemos.
    </p><p class="article-text">
        Despu&eacute;s, tras (la ronda de negociaciones) Ginebra 2, Asad se siente lo bastante seguro como para no entregar ni un 1% de su poder a cualquier &ldquo;organismo gubernamental de transici&oacute;n&rdquo;. Ahora que ni siquiera se denuncian los cr&iacute;menes m&aacute;s atroces, con la mayor cobertura medi&aacute;tica de Siria centrada en ISIS y los yihadistas, o al menos hablando sobre dos villanos (a ojos de Occidente), creo que Asad se siente m&aacute;s tranquilo. &#8232;
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;C&oacute;mo ha afectado la guerra a su escritura, sus sue&ntilde;os, su relaci&oacute;n con la gente? &iquest;Qu&eacute; es lo que m&aacute;s necesita y lo que m&aacute;s echa de menos?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Cuando me preguntan eso, suelo responder que no tengo razones personales para quejarme ni razones p&uacute;blicas para estar satisfecho. Ya s&eacute; que todo lo personal es pol&iacute;tico, que despu&eacute;s de que mi hermano Firas y algunos de mis amigos hayan sido secuestrados por ISIS en Raq&aacute;, y que Samira y otros amigos lo hayan sido por el Ej&eacute;rcito del Islam y Jabhat an Nusra en Ghouta Oriental, esa relaci&oacute;n entre lo personal y lo pol&iacute;tico es a&uacute;n mayor. Por eso, s&oacute;lo me queda trabajar m&aacute;s por el asunto p&uacute;blico, una Siria libre. Ante los problemas personales, mi soluci&oacute;n siempre ha sido trabajar m&aacute;s. No me puedo relajar. Me siento mejor cuando trabajo que cuando me tomo un descanso.
    </p><p class="article-text">
        Vivir en el exilio no es un gran problema para m&iacute;. De alg&uacute;n modo viv&iacute;a exiliado dentro de mi propio pa&iacute;s. Lo que m&aacute;s echo de menos ahora es simplemente vivir la vida normal de la gente entre la gente. Pero tengo buenos amigos aqu&iacute; en Turqu&iacute;a y en muchos pa&iacute;ses, incluso algunos de los mejores en el mundo entero.
    </p><p class="article-text">
        Echo mucho de menos a Samira. Echo de menos a Firas. Echo de menos mis libros. Ellos eran mi hogar. Separarme de mis libros es mi aut&eacute;ntico exilio.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Bostjan Videmsek (DELO)]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/vivir-exilio-problema_1_4880594.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 22 May 2014 18:24:36 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA["Asad no está dispuesto a renunciar ni a un 2% de su poder absoluto"]]></media:title>
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