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    <title><![CDATA[elDiario.es - Germán M. Teruel Lozano]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/german_m_teruel_lozano/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Germán M. Teruel Lozano]]></description>
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    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Twitter de odio y libertad de expresión]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/agendapublica/nueva_politica/twitter-odio-libertad-expresion_1_4862672.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/2ef2fb6e-cbd5-4884-b4c0-2ae1a1fb277a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Twitter de odio y libertad de expresión"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Los delitos que ahora se propugnan en nuestro país se justifican para combatir discursos en la mayoría de los casos repulsivos, cuando en realidad tales conductas pueden ser juzgadas con los delitos ya vigentes</p></div><p class="article-text">
        Los telediarios abren con detenciones a twitteros por haber difundido mensajes de odio (enaltecimiento de terroristas, apolog&iacute;a al delito, banalizaci&oacute;n del Holocausto...), y surge espont&aacute;neamente la pregunta: &iquest;hasta d&oacute;nde llega la libertad de expresi&oacute;n? &iquest;Son necesarios &ldquo;nuevos&rdquo; delitos?
    </p><p class="article-text">
        En cuanto a la primera pregunta, la Constituci&oacute;n espa&ntilde;ola de 1978 &ldquo;propugna como valores superiores de su ordenamiento jur&iacute;dico la libertad [...] y el pluralismo pol&iacute;tico&rdquo;, y, como ha reiterado el Tribunal Constitucional, la nuestra es una democracia abierta, no militante, por lo que no se puede imponer la &ldquo;adhesi&oacute;n positiva al ordenamiento&rdquo; y han de tener cabida &ldquo;cuantas ideas quieran defenderse&rdquo; (entre las &uacute;ltimas, v&eacute;ase <a href="http://www.boe.es/boe/dias/2014/04/10/pdfs/BOE-A-2014-3885.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">STC 42/2014</a>, FJ. 4.c, sobre la declaraci&oacute;n soberanista). Es l&oacute;gico porque, a diferencia de Alemania cuya preocupaci&oacute;n era prevenir que volvieran a surgir enemigos dentro del propio sistema democr&aacute;tico, el constituyente espa&ntilde;ol lo que anhelaba tras cuarenta a&ntilde;os de nacionalcatolicismo era libertad y pluralismo.
    </p><p class="article-text">
        Ahora bien, que un modelo sea abierto no quiere decir que no haya l&iacute;mites. Incluso en los EE.UU, paradigma del m&aacute;s amplio reconocimiento de la libertad de expresi&oacute;n, &eacute;sta tambi&eacute;n tiene sus l&iacute;mites (<em>fighting words</em>, <em>true threats</em>, <em>incitement to lawless action, obscenity</em>...). Lo que estar&aacute; en todo caso constitucionalmente protegido ser&aacute; la defensa o apolog&iacute;a de cualquier tipo de ideas o creencias (<em>general advocacy of ideas</em>), por muy detestables que resulten, y no podr&aacute;n establecerse vinculaciones ideol&oacute;gicas, es decir, l&iacute;mites &ldquo;ideales&rdquo; fundados en la ofensa a valores supraindividuales como la Naci&oacute;n o la Religi&oacute;n, ni a gen&eacute;ricos idearios o credos pol&iacute;ticos, religiosos o morales. 
    </p><p class="article-text">
        De esta manera, en nuestro pa&iacute;s los l&iacute;mites a la libertad de expresi&oacute;n creo que podr&iacute;an sintetizarse en: 1) <strong>Insultos o expresiones denigrantes</strong> que atentan contra el honor y la dignidad de personas (identificadas o identificables); 2) <strong>Amenazas</strong> con un efecto coactivo real; 3) <strong>Revelaci&oacute;n de secretos</strong> que vulnere la intimidad individual o comprometa al Estado; 4) <strong>Provocaci&oacute;n a la comisi&oacute;n de actos il&iacute;citos</strong> que generen un &ldquo;peligro cierto&rdquo; (<a href="http://www.tribunalconstitucional.es/es/jurisprudencia/Paginas/Sentencia.aspx?cod=15649" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">STC 235/2007</a>). Por tanto, no caben gen&eacute;ricas presunciones de peligro sino que, para excluir de protecci&oacute;n constitucional, habr&aacute; que acreditar que cuanto menos se haya generado un peligro real para la comisi&oacute;n de tales actos il&iacute;citos. Adem&aacute;s, si el castigo es penal, el peligro deber&aacute; proyectarse sobre la comisi&oacute;n de actos delictivos (no tiene sentido castigar penalmente por provocar a actos que en s&iacute; mismos no merecen reproche penal -por ejemplo, &ldquo;odiar&rdquo; no es un delito).
    </p><p class="article-text">
        Pues bien, nuestro ordenamiento jur&iacute;dico ya dispone de instrumentos m&aacute;s que suficientes para responder a todos estos excesos: sea a nivel civil con la Ley Org&aacute;nica de protecci&oacute;n del derecho al honor y a la intimidad, sea a nivel penal (delitos de injurias y calumnias, de amenazas, castigo de la provocaci&oacute;n a ciertos delitos, delito de provocaci&oacute;n al odio, etc.).
    </p><p class="article-text">
        Los &ldquo;nuevos&rdquo; delitos que se anuncian son en realidad una legislaci&oacute;n expansiva que pretende tirar por tierra los logros del Derecho penal democr&aacute;tico y del garantismo constitucional. Muy especialmente, desde el C&oacute;digo penal de 1995 se hab&iacute;a celebrado que la apolog&iacute;a del crimen s&oacute;lo se castigara para ciertos delitos como forma de provocaci&oacute;n directa (art. 18 Cp.). Ahora se pretende que vuelvan figuras m&aacute;s propias de reg&iacute;menes autoritarios como son el castigo gen&eacute;rico de la apolog&iacute;a al delito como incitaci&oacute;n encubierta o indirecta y peligrosidad presunta, o nuevas formas de vilipendio. Recu&eacute;rdense los <a href="https://www.youtube.com/watch?v=RYnLRf-SNxY" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">j&oacute;venes detenidos en Ir&aacute;n por publicar en youtube un v&iacute;deo bailando la canci&oacute;n &ldquo;Happy&rdquo;</a> que, seg&uacute;n las autoridades, &ldquo;atacaba la castidad en p&uacute;blico&rdquo;, o en Europa en tiempos fascistas hab&iacute;a delitos como la &ldquo;instigaci&oacute;n al odio entre clases sociales&rdquo; para reprimir a los enemigos ideol&oacute;gicos.   
    </p><p class="article-text">
        Lo cierto es que los delitos que ahora se propugnan en nuestro pa&iacute;s se justifican para combatir discursos en la mayor&iacute;a de los casos repulsivos (humillaci&oacute;n a v&iacute;ctimas del terrorismo, proclamas delictivas...), cuando en realidad tales conductas pueden ser juzgadas con los delitos ya vigentes; pero, si adelantamos m&aacute;s las barreras punitivas, &iquest;c&oacute;mo se aplicar&aacute;n ma&ntilde;ana? &iquest;Acaso no se est&aacute; creando ya un indeseable &ldquo;efecto disuasorio&rdquo; en el ejercicio de la libertad de expresi&oacute;n con las detenciones &ldquo;hollywoodenses&rdquo; que est&aacute;n teniendo lugar?
    </p><p class="article-text">
        Twitter es como una barra de bar amplificada, y por tanto id&oacute;nea a que se digan en la misma muchas barbaridades. Pero el camino para corregir el problema es otro; no el de un Derecho penal preventivo y simb&oacute;lico. Hay que &ldquo;educar&rdquo;, confiando en que una sociedad madura es capaz por s&iacute; misma, sin recurrir a la coacci&oacute;n penal, de dar respuesta a este tipo de discursos obscenos o execrables. En un ordenamiento penal de <em>extrema ratio</em>, &iquest;de verdad tiene que intervenir coactivamente el Estado ante una joven que lanza gen&eacute;ricas incitaciones delictivas por twitter? &iquest;<a href="http://ccaa.elpais.com/ccaa/2013/12/10/catalunya/1386698732_074763.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Tenemos que someter a un juicio penal un Simposio como el de &ldquo;Espa&ntilde;a contra Catalu&ntilde;a&rdquo;</a> o un libro que intente justificar el Alzamiento nacional? &iquest;Se tiene que castigar cualquier expresi&oacute;n de mal gusto contra un grupo social? Un ordenamiento abierto exige tolerar una buena dosis de &ldquo;basura&rdquo;, y as&iacute; lo quiso nuestra Constituci&oacute;n en aras de garantizar el pluralismo. L&iacute;mites hay, y contamos con un amplio arsenal de delitos para castigar excesos. Cuidado al proponer incorporar nuevos delitos y restringir nuestra libertad porque, como dijera el profesor Fiore, estos delitos de opini&oacute;n pueden terminar siendo el &ldquo;Caballo de Troya&rdquo; para la represi&oacute;n pol&iacute;tica. Am&eacute;n de que una Democracia no se sostiene sobre bayonetas, sino con la educaci&oacute;n y el compromiso c&iacute;vico de sus ciudadanos.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Germán M. Teruel Lozano]]></dc:creator>
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      <pubDate><![CDATA[Sat, 24 May 2014 18:28:36 +0000]]></pubDate>
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