<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<rss xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/" xmlns:dcterms="http://purl.org/dc/terms/" xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"  xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/" version="2.0">
  <channel>
    <title><![CDATA[elDiario.es - Christian Salmon]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/christian_salmon/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Christian Salmon]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
    <ttl>10</ttl>
    <atom:link href="https://www.eldiario.es/rss/category/author/511812/" rel="self" type="application/rss+xml"/>
    <item>
      <title><![CDATA[Marine Le Pen: la pesadilla francesa]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/marine-pen-pesadilla-francesa_129_4850634.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/6dc23f1f-b6f2-4ca1-9c94-58d36f93526b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Marine Le Pen: la pesadilla francesa"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La líder del Frente Nacional tomando de la izquierda la lucha contra la globalización  neoliberal y de la derecha neoliberal su denuncia de los derechos de los  inmigrantes, de gitanos sin papeles y de los defraudadores del Estado  de bienestar</p></div><p class="article-text">
        Pierre Poujade, el l&iacute;der del movimiento para la defensa de los artesanos y los comerciantes (UDCA) en 1956, dijo de Jean Marie Le Pen: &ldquo;Es la bandera francesa en el caj&oacute;n&rdquo;. Medio siglo m&aacute;s tarde, y despu&eacute;s de que su hija le haya relevado al frente de la empresa familiar, la definici&oacute;n sigue siendo v&aacute;lida. El Frente Nacional recicla treinta a&ntilde;os despu&eacute;s las frustraciones en votos. Relfeja los miedos. Es una &ldquo;franquicia&rdquo;, una marca que <em>fija</em> bajo una etiqueta com&uacute;n &ndash;la bandera nacional&ndash; electorados vol&aacute;tiles, causas perdidas: desde las m&aacute;s antiguas, como el compromiso con las guerras coloniales y el anticomunismo, a las m&aacute;s nuevas, como la lucha contra las elites globalizadas; lo m&aacute;s pasado de moda hasta y lo m&aacute;s moderno inspiran el <em>storytelling</em> del nuevo <em>look</em> del FN. De Maurras a la Argelia francesa, del fascismo de entreguerras al viejo poso <em>petainista</em>, del neoliberalismo de Reagan al soberanismo tanto de izquierda como de derecha. El FN es el partido de la protecci&oacute;n nacional que promete tanto &ldquo;el regreso a casa&rdquo; del franco como la movilizaci&oacute;n patri&oacute;tica contra los invasores, tanto los inmigrantes, como bienes o el capital ... &iexcl;Todo lo que se mueve!
    </p><p class="article-text">
        La longevidad del Frente Nacional no se puede explicar de otra manera. El Frente Nacional es el mal sue&ntilde;o de la sociedad francesa traumatizada por la debacle de 1940. Es la mala conciencia del <em>petainismo</em> y el colaboracionismo. Es la &ldquo;verg&uuml;enza&rdquo; de la tortura en Argelia y lo que la ha sobrevivido. Es el miembro fantasma del imperio destrozado por las guerras de independencia. Estas son las claves de un fen&oacute;meno pol&iacute;tico que tiene sus ra&iacute;ces en el inconsciente colectivo. Porque al igual que el inconsciente, el <em>lepenismo</em> se estructura en un  discurso.
    </p><p class="article-text">
        Marine Le Pen ha entendido que el control del debate pol&iacute;tico pasa hoy en d&iacute;a por las palabras, las im&aacute;genes y las met&aacute;foras utilizadas. Mientras evita cualquier referencia al Holocausto, no duda en comparar las oraciones musulmanas en las calles con un ej&eacute;rcito de ocupaci&oacute;n, lo cual despierta recuerdos de la ocupaci&oacute;n alemana y tambi&eacute;n el imaginario de las Cruzadas, blandiendo la amenaza de un &ldquo;nuevo califato&rdquo; en el pa&iacute;s. No tiene nada que envidiar a su padre en el juego de odiosas palabras, y califica sus oponentes con las siglas &ldquo;ROM&rdquo; (<em>R&eacute;union des Organisations Mondialistes,</em> conjunto de organizaciones globalizadoras).
    </p><p class="article-text">
        Marine Le Pen entiende instintivamente los c&oacute;digos de las mezclas ideol&oacute;gicas. De Chev&egrave;nement a la nueva derecha s&oacute;lo hay un peque&ntilde;o paso para Marine Le Pen, que no limita sus pr&eacute;stamos a la derecha nacional, y no vacila en citar a Karl Marx y Bertolt Brecht, Victor Schoelcher, George Orwell, Serge Halimi o el mismo <a href="http://www.atterres.org/page/manifeste-d%C3%A9conomistes-atterr%C3%A9s" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Manifiesto de economistas aterrados</a>.
    </p><p class="article-text">
        Su manual es un goteo de novelistas c&eacute;lebres como Bret Easton Ellis y Michel Houellebecq: consiste en citar indistintamente nombres de personajes p&uacute;blicos o marcas. Es una retah&iacute;la de autores, de gui&ntilde;os a una audiencia que pretende sedurir: G. Lipovetsky , E. Todd, Gauchet, S. Halimi, Franklin D. Roosevelt, P. Rosenvallon, Karl Marx, George Orwell, Jean-Claude Mich&eacute;a e incluso ... J.-L. M&eacute;lenchon se lleva la peor parte de esta operaci&oacute;n de <em>n&eacute;obranding</em>.
    </p><p class="article-text">
        Marine Le Pen puede con todo en esta caza furtiva en terrenos de la izquierda y la derecha, tomando de la izquierda la lucha contra laglobalizaci&oacute;n neoliberal y de la derecha neoliberal su denuncia de los derechos de los inmigrantes, de gitanos sin papeles y de los defraudadores del Estado de bienestar. Enemigos, s&oacute;lo conoce dos: los inmigrantes y  los banqueros. Los primeros han de temerlo todo de ella. Los  banqueros, ya veremos...
    </p><p class="article-text">
        El Frente Nacional es un partido &ldquo;l&iacute;quido&rdquo;, por utilizar el paradigma de Zygmunt Bauman; un partido camale&oacute;n, capaz de adaptarse a todas las frustraciones y de captar todas las pulsiones dentro de una l&oacute;gica de marketing. Las adhesiones pol&iacute;ticas ya no est&aacute;n en las ideolog&iacute;as y creencias, sino en el deseo y las atenciones.
    </p><p class="article-text">
        Marine Le Pen ha inclinado la ideolog&iacute;a de la &ldquo;revoluci&oacute;n nacional&rdquo; en la era del marketing pol&iacute;tico. Esta estrategia de marca consiste en la combinaci&oacute;n de las ra&iacute;ces del padre y el <em>neobranding</em> de la hija. La primera tiene un fuerte poder de diferenciaci&oacute;n frente a otras marcas devaluadas (UMP y PS) a costa de una demonizaci&oacute;n deseada y alimentada por las provocaciones paternas. La segunda es la de imponer una marca joven, amable, con una mirada inconformista, identificado a la hija, nuevo icono moderno, que encarna a la vez el conservadurismo y el cambio, la religi&oacute;n y el secularismo, el orden y la transgresi&oacute;n...
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Yo soy la generaci&oacute;n Disney&rdquo;, confes&oacute; un d&iacute;a el padre. Su hija es de la generaci&oacute;n de Madonna, su &uacute;nico rival en el tablero de ajedrez de la fama. Ella quiere ser una diva, un icono, y ser recibida como una estrella del rock en las reuniones. Marine Le Pen es un objeto <em>baudrillardiano</em> e incluso <em>warholiano:</em> Le Pen II como Mao II, en el cuadro Andy Warhol.
    </p><p class="article-text">
        Marine Le Pen se envuelve en la bandera francesa, con frustraciones que resucita y actualiza. Esta es probablemente la clave de su &eacute;xito abrumador.
    </p><p class="article-text">
        Si se le quiere combatir, los viejos c&oacute;digos de la lucha antifascista no son suficientes. Tiene que haber otro paradigma pol&iacute;tico con el apoyo de un amplio movimiento social. Y su lema: &iexcl;Cambiemos el imaginario!
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Christian Salmon]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/marine-pen-pesadilla-francesa_129_4850634.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 30 May 2014 18:38:06 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/6dc23f1f-b6f2-4ca1-9c94-58d36f93526b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="42381" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/6dc23f1f-b6f2-4ca1-9c94-58d36f93526b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="42381" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Marine Le Pen: la pesadilla francesa]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/6dc23f1f-b6f2-4ca1-9c94-58d36f93526b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Frente Nacional,Francia,Marine Le Pen]]></media:keywords>
    </item>
  </channel>
</rss>
