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    <title><![CDATA[elDiario.es - Elisa McCausland]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/elisa_g_mccausland/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Elisa McCausland]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Carlos Pacheco, pionero del cómic global]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/comics/carlos-pacheco-pionero-comic-global_129_9644532.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/cf138178-3fe0-4944-8404-d6c36986c489_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Carlos Pacheco, pionero del cómic global"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El dibujante gaditano, pionero de la irrupción española en la industria del cómic superheroico de Estados Unidos, anunció en septiembre que padece ELA</p><p class="subtitle">El mundo del cómic se vuelca con Carlos Pacheco</p></div><p class="article-text">
        En su aportaci&oacute;n al m&iacute;tico volumen ensay&iacute;stico coordinado en 2002 por Viviane Alary <em>Historietas, comics y tebeos espa&ntilde;oles</em>, Antonio Altarriba ya destacaba como cualidad esencial para entender la figura de Carlos Pacheco la de pionero, que le llev&oacute; a liderar junto a compa&ntilde;eros de camino como Pasqual Ferry y Rafa Fonteriz la irrupci&oacute;n espa&ntilde;ola a principios de los noventa en el panorama internacional del <em>comic book</em>. Un momento decisivo, en el que la hegemon&iacute;a del mercado (no solo) cultural mutaba en una globalizaci&oacute;n que, veinte a&ntilde;os despu&eacute;s, ha propiciado una expansi&oacute;n sin fronteras del talento.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 10px solid white;" src="https://static.eldiario.es/clip/1af895e1-949f-4c52-89d5-5ed644d389f1_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="200" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        De todos los artistas citados, Carlos es quien logra dar el paso m&aacute;s firme en la industria editorial de los superh&eacute;roes, pues ese esp&iacute;ritu pionero a que me refer&iacute;a se sustentaba y se sustenta en unas dotes extraordinarias como dibujante para la anatom&iacute;a humana, la composici&oacute;n de cada p&aacute;gina y el pulso narrativo, as&iacute; como en un conocimiento profundo del medio &mdash; &ldquo;sigo siendo ante todo un fan de los <em>comic books</em>&rdquo;, <a href="https://www.jotdown.es/2017/08/carlos-pacheco-el-comic-de-superheroes-tradicionalmente-se-ha-dirigido-hacia-el-lector-onanista-masculino-y-esto-esta-cambiando/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">le gusta decir</a>&mdash; y una voluntad inquebrantable por ser el mejor en todo aquello que se propone.
    </p><p class="article-text">
        Me parece importante subrayar esas caracter&iacute;sticas porque ser pionero, al menos en el caso de Carlos, no se cifr&oacute; en una inercia, un golpe de suerte o un milagro, sino en un trabajo constante y un talento irrenunciable que, como consecuencia, le han permitido trascender la condici&oacute;n de flor de un d&iacute;a para devenir ra&iacute;z firme sobre la que muchos compa&ntilde;eros y compa&ntilde;eras de l&aacute;piz se han apoyado e inspirado para contribuir a su vez en los &uacute;ltimos a&ntilde;os a la bella, vibrante e inagotable ficci&oacute;n superheroica. Carlos siempre se ha definido como un obrero del l&aacute;piz y ha trabajado por la uni&oacute;n del gremio en busca de unas mejores condiciones para el desempe&ntilde;o de su profesi&oacute;n. Esta conciencia tambi&eacute;n puede ser calificada de pionera.
    </p><p class="article-text">
        Por lo dem&aacute;s, con apenas veinte a&ntilde;os Carlos ya estaba llamando a las puertas de la editorial Marvel mientras fanzineaba en su C&aacute;diz local; una dualidad que no es tal para cualquiera que haya podido disfrutar en seminarios, convenciones y salones de su pasi&oacute;n omn&iacute;vora por el c&oacute;mic: &ldquo;Soy aficionado a todo tipo de historietas&rdquo;. Mucho antes de que existieran las redes sociales y la conveniencia de aparentar cercan&iacute;a con los aficionados, Carlos hab&iacute;a mostrado siempre que surg&iacute;a la oportunidad su entusiasmo y compromiso con la historieta y con quienes, desde una posici&oacute;n u otra, son part&iacute;cipes de su crecimiento.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 10px solid white;" src="https://static.eldiario.es/clip/95926bb3-bf78-47b6-b3f0-3b7333099fcc_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="200" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        En este sentido, me gustar&iacute;a se&ntilde;alar otras dos vertientes en las que Carlos ha sido un precursor. La primera es la acad&eacute;mica. Vivimos tiempos in&eacute;ditos para la universidad espa&ntilde;ola, en la que el c&oacute;mic se est&aacute; legitimando como objeto de estudio y, lo que es m&aacute;s importante, <a href="https://elpais.com/cultura/2022-10-15/comics-en-las-aulas-y-catedras-de-tebeos-la-educacion-abraza-la-novela-grafica.html?ssm=TW_CC" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">como sujeto de c&aacute;tedras, grupos de investigaci&oacute;n y publicaciones especializadas</a>. Conviene recordar que Carlos ha estado implicado en la promoci&oacute;n del c&oacute;mic en el &aacute;mbito universitario <a href="https://www.zonanegativa.com/san-roqueuca-comic/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">desde principios de siglo</a>. Una labor que, como apunta la revista especializada <a href="https://www.tebeosfera.com/autores/pacheco_perujo_carlos.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Tebeosfera</a>, mantuvo contra viento y marea a pesar de sus muchos compromisos adquiridos como artista.
    </p><p class="article-text">
        La segunda nos devuelve al principio, a una filosof&iacute;a del trabajo ligada a tendencias creativas y de mercado que hoy est&aacute;n normalizadas, pero que en otros momentos supuso correr ciertos riesgos: en 2003, Carlos Pacheco une fuerzas con un colaborador recurrente y amigo, el guionista Kurt Busiek, para alumbrar <em>Arrowsmith</em>, miniserie de seis n&uacute;meros publicada por la editorial DC Comics a trav&eacute;s del sello Wildstorm. <em>Arrowsmith</em>, espectacular ucron&iacute;a que sus autores ambientan en una Primera Guerra Mundial marcada por la existencia de la magia, es uno de los ejemplos m&aacute;s inspirados del <a href="https://www.cracked.com/article_30576_the-avengers-comic-that-basically-created-the-modern-superhero-movie.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">c&oacute;mic </a><a href="https://www.cracked.com/article_30576_the-avengers-comic-that-basically-created-the-modern-superhero-movie.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>blockbuster</em></a><em> </em>de la &eacute;poca y, por ende, una obra sobre la cual sus autores, Busiek y Pacheco, ostentan la propiedad plena de los derechos; algo que hab&iacute;an promovido los sellos <a href="https://www.elsaltodiario.com/ruido-fondo/treinta-anos-de-image-comics-mas-grandes-que-la-vida" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Image</a> y <a href="https://www.eldiario.es/cultura/comics/sandman-cumbre-neil-gaiman-introdujo-jovenes-nihilismo_1_9215568.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Vertigo</a> a lo largo de los a&ntilde;os noventa en la industria estadounidense, pero que no era nada habitual para un artista espa&ntilde;ol.
    </p><p class="article-text">
        La publicaci&oacute;n este mismo 2022 de una secuela de <em>Arrowsmith</em>, <a href="https://monkeysfightingrobots.co/review-arrowsmith-behind-enemy-lines-1-magic-in-wartime/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Behind Enemy Lines</em></a>, quiz&aacute; uno de los &uacute;ltimos grandes t&iacute;tulos que nos legue Carlos, representa por tanto una oportunidad &uacute;nica para celebrar sus treinta a&ntilde;os de trayectoria; su empe&ntilde;o infatigable por abrir sendas para el c&oacute;mic que hemos recorrido todas y todos.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Elisa McCausland]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/comics/carlos-pacheco-pionero-comic-global_129_9644532.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 21 Oct 2022 20:31:41 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Carlos Pacheco, pionero del cómic global]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Cómic,Superhéroes]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Rutu Modan: "En Occidente, la libertad se sacrifica en nombre de la seguridad"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/comics/rutu-modan-occidente-libertad-sacrifica-nombre-seguridad_128_8766604.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/756ffca1-521a-4724-9a2d-b6d11836699b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x2192y2860.jpg" width="1200" height="675" alt="Rutu Modan: &quot;En Occidente, la libertad se sacrifica en nombre de la seguridad&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La dibujante de cómic israelí publica su tercera novela gráfica, en la que explora el conflicto entre su país y Palestina mediante una trama de aventuras arqueológicas</p><p class="subtitle">Entrevista - Liv Strömquist: “El amor es una amenaza para el capitalismo”</p></div><p class="article-text">
        La historietista israel&iacute; Rutu Modan (Tel Aviv, 1966), ganadora de dos premios Eisner, publica<em> T&uacute;neles</em> (Salamandra), un c&oacute;mic nada habitual sobre la b&uacute;squeda del Arca de la Alianza por parte de un grupo variopinto de personajes. <em>T&uacute;neles</em> constituye el pen&uacute;ltimo intento de Modan por comprender la naturaleza humana e indagar en las paradojas identitarias de su pa&iacute;s, aspectos que ya hab&iacute;a tratado en obras como <em>Metralla</em> (2006) y <em>La propiedad</em> (2013).
    </p><p class="article-text">
        <strong>Su &uacute;ltimo c&oacute;mic, </strong><em><strong>T&uacute;neles</strong></em><strong>, est&aacute; especialmente preocupado en reflejar c&oacute;mo la incapacidad para confiar en los otros impide encontrar tesoros a quien los busca.</strong>
    </p><p class="article-text">
        As&iacute; es, es una de las cuestiones que quer&iacute;a abordar en el c&oacute;mic a peque&ntilde;a escala. Es m&aacute;s sencillo abordar cuestiones complejas en artefactos manejables de ficci&oacute;n, como el retrato de una familia o, como en el caso de este c&oacute;mic, un grupo peque&ntilde;o de personas unidas por una causa com&uacute;n, la b&uacute;squeda del Arca de la Alianza. Sin embargo, cada uno de ellos tiene sus propios intereses. Cooperan entre ellos, aparentemente, por un mismo objetivo, pero iremos descubriendo que cada una de las partes tiene su propia agenda y, por tanto, ser&aacute; complicado que los unos conf&iacute;en en los otros, lo que puede hacer que todo acabe en tragedia. En este contexto, nuestra protagonista Nili se revela como un personaje fuerte y decidido, que sabe c&oacute;mo hacer para que puedan armonizar los intereses de unos y otros&hellip; hasta que entra en acci&oacute;n la falta de confianza. En este libro hay muchas traiciones: los hermanos se traicionan, un hijo traiciona a su madre por un m&oacute;vil, etc&eacute;tera.
    </p><p class="article-text">
        <strong>En ese aspecto, </strong><em><strong>T&uacute;neles</strong></em><strong> se configura en torno a una idea muy bonita: el tesoro no es el arca, sino la alianza. Es decir, el fin no justifica los medios, los medios son el fin. En estos tiempos de pandemias y dem&aacute;s incertidumbres que pesan sobre nosotros, &iquest;qu&eacute; hacer para mantener un sentido &eacute;tico de la aventura, tanto en la vida como en la ficci&oacute;n?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Lo deseable es precisamente lo que comentas, tener muy claro que la arquitectura del trayecto siempre es la aventura. Perm&iacute;teme que te cuente una an&eacute;cdota sobre ese creativo publicitario al que le encargan una campa&ntilde;a sobre vacaciones <em>low cost. </em>Comienza una investigaci&oacute;n para saber qu&eacute; motiva a la gente a viajar, y se encuentra con dos anhelos: aventura y seguridad. Para algunas personas la aventura es simplemente salir de casa e ir a la playa de una isla griega, mientras que para otras personas la aventura est&aacute; en pasar una velada en la selva; eso s&iacute;, siempre y cuando un helic&oacute;ptero venga al final del d&iacute;a para llevarte de vuelta a casa, sana y salva. Esta contradicci&oacute;n entre aventura y seguridad, y los dilemas &eacute;ticos que acarrea cada una de ellas, me fascina. Es algo que en realidad te topas en cualquier actividad, por ejemplo en un arquitecto, cuya actividad profesional ha de aunar en el dise&ntilde;o de una vivienda o un edificio riesgo y habitabilidad. Me interesa, sobre todo, la tensi&oacute;n entre ambas y la certeza de que necesitamos libertad para desarrollarnos, pero tambi&eacute;n un marco de seguridad. Las personas demandan hoy un tipo de aventura descafeinada, bajo control, y eso es un problema porque toda aventura conlleva barajar riesgos y aceptar las consecuencias de tus actos.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Unas viñetas de la obra &#039;Túneles&#039; de Rutu Modan.                            </span>
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        <strong>La consecuencia de los actos, la consecuencia de no actuar y dejar hacer a los dem&aacute;s&hellip;</strong>
    </p><p class="article-text">
        Es algo que est&aacute; presente en nuestro d&iacute;a a d&iacute;a, tambi&eacute;n con la pandemia. &iquest;Cu&aacute;nto de todo lo sucedido ha tenido que ver con el terror, con la incapacidad de reacci&oacute;n o las reacciones pasivas? Ocurre de la misma manera al criar a tus hijos. &iquest;Cu&aacute;nta libertad les das? &iquest;C&oacute;mo los mantienes seguros? De igual forma lo vemos en pol&iacute;tica: &iquest;Cu&aacute;nto estamos dispuestos a sacrificar por la seguridad? Creo que el siglo XX nos dio una buena perspectiva de lo que ocurre cuando solo nos enfocamos en la seguridad. &iquest;Qu&eacute; ocurre? Que pierdes todo el asomo de libertad. Pero ya ha pasado tiempo desde que aquello ocurri&oacute;, y la gente en Occidente tiende a olvidar lo que fue. Por supuesto, quienes actualmente siguen sin disfrutar de la libertad, por ejemplo en Israel, tienen muy claro lo que significa no disfrutar de ella. Sin embargo, tengo la sensaci&oacute;n de que gran parte de Occidente da la libertad por hecho, raz&oacute;n por la cual se minusvalora su labor y se sacrifica sin pensar en nombre de la seguridad. Si me preguntas cu&aacute;l es mi opini&oacute;n al respecto, y lo que he querido contar en este c&oacute;mic, es que debemos arriesgarnos. Mi apuesta en <em>T&uacute;neles</em> es por la aventura con todas sus consecuencias, una opini&oacute;n que soy consciente de que resulta impopular en estos momentos. Las redes sociales me lo recuerdan a cada momento (risas).
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Las personas demandan hoy un tipo de aventura descafeinada, bajo control, y eso es un problema porque toda aventura conlleva barajar riesgos y aceptar las consecuencias de tus actos</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>El humor es una constante en su obra. Desde su punto de vista, &iquest;qu&eacute; relaci&oacute;n tienen el humor y la supervivencia?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Trabajar desde el humor es arriesgado, m&aacute;s a&uacute;n en un tiempo en el que todo el mundo se toma todo tan en serio. Volvemos al debate entre seguridad y libertad, y a las pol&eacute;micas en torno a qui&eacute;n tiene el poder de insultar. Podemos plantearnos limpiar el mundo de inquina y animadversi&oacute;n, pero eso es imposible, nunca va a pasar. Somos humanos y sentimos todo ese rencor y violencia, y si negamos la expresi&oacute;n de ese sentimiento, estamos coartando, una vez m&aacute;s, la libertad que tanto nos ha costado ganar. Soy consciente de que hay personas que expresan su antisemitismo p&uacute;blicamente; no me gusta ni me parece bien, pero hemos de aprender a seguir viviendo con ello, y aceptar que hay gente est&uacute;pida en este mundo. Me parece importante que, ante todo, la gente tenga la libertad de expresarse honestamente. Creo que la honestidad es muy importante en estos tiempos que nos ha tocado vivir, y en momentos peores ha sido clave para sobrevivir.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Su compromiso, como ha subrayado en otras ocasiones, es con la ficci&oacute;n. Y en </strong><em><strong>T&uacute;neles</strong></em><strong> ha llevado ese compromiso hasta las &uacute;ltimas consecuencias.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Para m&iacute; la ficci&oacute;n es la herramienta ideal para construir una historia desde muchos &aacute;ngulos, y abordar una problem&aacute;tica desde distintos puntos de vista. Es siempre un reto y me permite enfrentar todas aquellas ideas que habitan en mi cabeza, incluso aquellas que ni siquiera me admito a mi misma, a partir de personajes complejos, tambi&eacute;n despreciables, que pueden manifestar actitudes racistas o xen&oacute;fobas. Entiendo la ficci&oacute;n como ese espacio de libertad que te permite mostrar las distintas aristas de un mismo problema, y no solo en lo que respecta a la pol&iacute;tica. Siempre se me pregunta por el conflicto &aacute;rabe-israel&iacute; a prop&oacute;sito de <em>T&uacute;neles</em>, pero en sus p&aacute;ginas afronto otras muchas cuestiones, como la maternidad y los riesgos que se deciden correr en relaci&oacute;n con los hijos. C&oacute;mo la confianza es la clave de la supervivencia de unos y otros. Para m&iacute; es quiz&aacute; el punto m&aacute;s importante de la historia.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Soy consciente de que hay personas que expresesan su antisemitismo públicamente; no me gusta ni me parece bien, pero hemos de aprender a seguir viviendo con ello, y aceptar que hay gente estúpida en este mundo</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>Tambi&eacute;n en lo art&iacute;stico hay que correr riesgos.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Por supuesto. Es un &aacute;mbito en el que hay que aprender a sopesar los riesgos y gestionar la frustraci&oacute;n. Es algo que he visto con claridad en m&iacute; y, seg&uacute;n cumplo a&ntilde;os, en mi alumnado, sobre todo cuando les propones un proyecto y est&aacute;s ah&iacute; para acompa&ntilde;arles; tambi&eacute;n para invitarles a tomar rutas m&aacute;s inexploradas y complejas. Ellos son los que eligen qu&eacute; est&aacute;n dispuestos a arriesgar y, claro, cuando no consiguen aquello que se han propuesto, se enfadan. Nosotros estamos ah&iacute; para asistirlos, pero ellos son los que han de tomar sus decisiones, los que han de arriesgarse a fallar y aprender, como nos ha pasado a todos. En &uacute;ltima instancia, en m&aacute;s de una ocasi&oacute;n lo que puedes llegar a arriesgar es la vida, y eso desencadena riesgos y frustraciones esenciales. Hubo un tiempo, de hecho, en el que morir por una causa era una idea plausible. No digo que ahora no lo sea, y estoy de acuerdo con valorar y proteger la vida, pero ha habido &eacute;pocas en las que la gente estaba dispuesta a morir por la libertad, por ejemplo; algo est&uacute;pido, sin duda, pero tambi&eacute;n un signo de los tiempos, que indicaba una determinada manera de pensar hoy en extinci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Este c&oacute;mic ha sido posible despu&eacute;s de un largo proceso creativo. &iquest;Qu&eacute; puede contarnos sobre el reto que ha supuesto para usted dada su complejidad?</strong>
    </p><p class="article-text">
        <em>T&uacute;neles</em> es el m&aacute;s complejo de los proyectos que he llevado a cabo hasta el momento. En gran medida, por la cantidad de personajes; y porque, por primera vez, estos personajes no estaban relacionados conmigo directamente. Se trata de personas religiosas, extremistas del Isis, palestinos&hellip; Ten&iacute;a miedo de que se entendiera que hablaba por ellos, o de no ser veros&iacute;mil, por lo que me sumerg&iacute; en un proceso de documentaci&oacute;n con entrevistas, sobre todo a personas que pensaban de forma totalmente opuesta a la m&iacute;a, o que ten&iacute;an otras perspectivas de la situaci&oacute;n pol&iacute;tica de Israel. Hay que entender que, a diferencia de mi anterior c&oacute;mic, <em>La propiedad</em> (2013), en el que los personajes secundarios funcionan como extras del personaje protagonista, en <em>T&uacute;neles</em> todos los personajes invocados, y son unos veinte, son protagonistas, tienen su propio guion. A esta complicaci&oacute;n hay que sumar otra: el tema que abordo lo hab&iacute;a eludido durante a&ntilde;os porque no hab&iacute;a encontrado nunca la manera de confrontarlo honestamente, sin tener la sensaci&oacute;n de que me estuviera justificando a partir de la historia. Lo que he querido trasladar con este c&oacute;mic es que, mientras la pol&iacute;tica implica simplificar las cosas, la realidad es mucho m&aacute;s compleja y, por lo tanto, no se deber&iacute;a poder juzgar al otro tan a la ligera. Y esta idea implica una gran autoexigencia en lo que se refiere a la articulaci&oacute;n formal del c&oacute;mic.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Otras viñetas de &#039;Túneles&#039;.                            </span>
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        <strong>Los israel&iacute;es est&aacute;n especialmente moldeados por sus historias. En </strong><em><strong>T&uacute;neles</strong></em><strong> aboga por la posibilidad de una historia com&uacute;n. Una historia imperfecta, contradictoria y, precisamente por eso, posible</strong>.
    </p><p class="article-text">
        Creo que todos vivimos ese tipo de contradicciones en las historias de nuestras propias vidas. Aprendemos a convivir con nuestra manera de ser y aceptamos y perdonamos aquello que no termina de encajarnos de las personas a las que amamos. Porque, seamos honestos, nadie piensa de s&iacute; mismo &ldquo;soy una mala persona&rdquo;. Es a partir de la comprensi&oacute;n de nuestras paradojas y fallas cuando el encuentro con el otro se hace posible. Sin embargo, nos es mucho m&aacute;s dif&iacute;cil aceptar las contradicciones de las personas que no conocemos y hasta de naciones enteras, que colocamos con mucha facilidad en la casilla de &ldquo;malas personas&rdquo; o &ldquo;naciones fallidas&rdquo;. En cualquier caso, no seamos ingenuos, aceptar las historias de los otros es algo mucho m&aacute;s f&aacute;cil de decir que de hacer. Esto termin&eacute; de constatarlo en el proceso de documentaci&oacute;n de <em>La propiedad</em>, cuando viaj&eacute; a Polonia para conocer el punto de vista de aquellos polacos no jud&iacute;os que estaban en contra de los israel&iacute;es.
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                Aventuras en los túneles.                            </span>
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        Yo nac&iacute; en Israel, pero mi familia es de origen polaco, y crec&iacute; con el relato de que los polacos colaboraron con los alemanes en el exterminio jud&iacute;o. Cuando fui a Polonia me encontr&eacute; con un relato muy diferente, y ah&iacute; me di cuenta de que, mientras con los alemanes se hab&iacute;a llegado a un acuerdo sobre lo que hab&iacute;a sucedido y se hab&iacute;an admitido las responsabilidades, con los polacos ese acuerdo hab&iacute;a quedado pendiente. Desde su punto de vista, ellos hab&iacute;an sido las principales v&iacute;ctimas de los genocidios de la primera mitad del siglo XX, y en su relato hay muchos puntos con los que es dif&iacute;cil estar de acuerdo, pero otros que desconoc&iacute;a en aquel momento, como su lucha contra los nazis o el apoyo que dieron a los jud&iacute;os. Una historia muy diferente a los lugares comunes de la Historia. En un primer momento, mi reacci&oacute;n ante estos descubrimientos fue la de decirles, &ldquo;no, espera, yo te voy a contar lo que sucedi&oacute; de verdad&rdquo;, pero de inmediato pensaba, &ldquo;yo no estuve all&iacute;, solo conozco un punto de vista de la historia y la mayor parte del mismo son ideas recibidas&rdquo;, as&iacute; que no pod&iacute;a decir con honestidad que su historia era mentira y la m&iacute;a verdadera. Tuve que aceptar el hecho de que exist&iacute;a todo un relato de la realidad distinto al m&iacute;o y verdadero, algo muy dif&iacute;cil de aceptar.
    </p><p class="article-text">
        Lo que intent&eacute; en su momento con <em>La propiedad</em>, y ahora con <em>T&uacute;neles,</em> es poner de relieve la necesidad de esa negociaci&oacute;n con otros y con otras historias, y de llegar a un acuerdo. Es dif&iacute;cil aceptar la verdad, que la verdad la constituyen muchas vertientes de la verdad, pero debemos ser conscientes de ello antes o despu&eacute;s como adultos, y actuar en consecuencia. Es la &uacute;nica v&iacute;a de un acercamiento a las personas, los pa&iacute;ses y las historias que desconocemos.
    </p><p class="article-text">
        <strong>La cultura pop es hoy por hoy una de las herramientas m&aacute;s socorridas para crear relatos comunes. Su c&oacute;mic apela a imaginarios pop ligados a la arqueolog&iacute;a, como los de Tint&iacute;n o Indiana Jones, &iquest;c&oacute;mo ha trabajado el tema?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Es una pregunta complicada porque no soy desde luego ninguna experta en cultura popular. En primer lugar, y lo achaco a mi edad, porque es algo que requiere estar al d&iacute;a de todo lo que se hace y, ll&aacute;malo privilegio de hacerse mayor, ya no siento esa urgencia. Estoy contenta con la m&uacute;sica, los libros y la gente que me gusta, y no me importa mucho m&aacute;s. Ya no estoy tan involucrada como anta&ntilde;o en qu&eacute; es lo que est&aacute; de moda en la cultura; estoy enfocada en qu&eacute; quiero decir y en c&oacute;mo decirlo. Y si a la gente le gusta, bienvenido sea. Por tanto, los referentes que citas y que he empleado en <em>T&uacute;neles</em> no tienen una intencionalidad program&aacute;tica, son cosas que me gustan personalmente y que creo van a suscitar en quien lee un reconocimiento r&aacute;pido acerca de lo que quiero expresar.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Cuando unos amigos que vinieron a España me recomendaron una exposición dedicada al cómic alternativo, conocí la obra de Max, Mariscal o Nazario. ¡Llevaba toda mi vida buscando algo así! Conecté con aquella manera alternativa de entender el cómic</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>Entiendo que a estas alturas privilegia sobre todo su vocaci&oacute;n autoral. &iquest;Siempre se ha sentido autora de c&oacute;mic, o es algo que ha ido surgiendo con el tiempo?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Crec&iacute; sin una cultura de c&oacute;mic a mi alrededor. Cuando era peque&ntilde;a apenas hab&iacute;a c&oacute;mics traducidos en Israel, &iexcl;ni siquiera Tint&iacute;n o Superman! En Espa&ntilde;a os quej&aacute;is mucho de la falta de un mercado s&oacute;lido como el franc&eacute;s, en Israel no hab&iacute;a nada (risas). Sin embargo, desde muy ni&ntilde;a lo que siempre me ha hecho feliz es contar historias a partir de im&aacute;genes. En casa tanto mi madre como mi abuela me contaban cuentos y le&iacute;an relatos y yo los dibujaba. Hac&iacute;a c&oacute;mics sin saber que eran c&oacute;mics. Por eso nunca he sentido que hubiera ning&uacute;n tipo de separaci&oacute;n entre el c&oacute;mic y otro tipo de historias, y me sigue sorprendiendo que los c&oacute;mics est&eacute;n en una secci&oacute;n diferente al resto de libros. Fue rondando los veinte a&ntilde;os cuando descubr&iacute; los c&oacute;mics como un medio profesional al que poder dedicarme. Conoc&iacute;a la escena <em>mainstream</em> del medio, pero no me interesaba especialmente. No fue hasta que unos amigos que vinieron a Espa&ntilde;a me recomendaron una exposici&oacute;n que hab&iacute;an visto en Barcelona dedicada al c&oacute;mic alternativo [<em>Una historieta democr&aacute;tica</em>,1991] donde, gracias a su cat&aacute;logo, conoc&iacute; la obra de autores como Max, Mariscal o Nazario. &iexcl;No pod&iacute;a creerlo! &iexcl;Llevaba toda mi vida buscando algo as&iacute;! Conect&eacute; inmediatamente con aquella manera alternativa de entender el c&oacute;mic.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Usted empieza adem&aacute;s a hacer tebeos en los a&ntilde;os noventa, un momento cr&iacute;tico para el medio.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Por aquella &eacute;poca estaba en la Academia Bezalel de Arte y Dise&ntilde;o de Jerusal&eacute;n y Michel Kishka, uno de mis profesores, inmigrante belga, fund&oacute; el primer curso de c&oacute;mic en Israel. &Eacute;ramos seis alumnos entregados y &eacute;l nos trajo su colecci&oacute;n de c&oacute;mics de todo tipo, y eso acab&oacute; de hacer que me enamorara del medio tras el cat&aacute;logo de <em>Una historia democr&aacute;tica</em>. &ldquo;Esto es lo que quiero hacer&rdquo;, me dije. Y aqu&iacute; estamos. Los noventa fueron una etapa maravillosa para comenzar a hacer c&oacute;mics. <a href="https://www.eldiario.es/cultura/comics/desnudo-femenino-palabras-obscenas-provocaron-retirada-maus-colegios-eeuu_1_8704803.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Maus </em></a><a href="https://www.eldiario.es/cultura/comics/desnudo-femenino-palabras-obscenas-provocaron-retirada-maus-colegios-eeuu_1_8704803.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">(1991), de Art Spiegelman</a>, hab&iacute;a cambiado la percepci&oacute;n del medio y el c&oacute;mic alternativo comenzaba a ser reconocido en la esfera p&uacute;blica. Era aceptable dedicarse a este mundillo, pero no dejaba de ser nuestro peque&ntilde;o mundo. &iexcl;Hab&iacute;a tanto que inventar y explorar! En aquel momento no era consciente de si podr&iacute;a vivir de ello, solo quer&iacute;a hacerlo.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Qu&eacute; puede contarnos sobre la genealog&iacute;a de los artistas de c&oacute;mic israel&iacute;es? &iquest;Existe en estos momentos una comunidad dedicada en Israel a la historieta?</strong>
    </p><p class="article-text">
        En lo que respecta a nuestra genealog&iacute;a, el c&oacute;mic israel&iacute; tiene una cierta tradici&oacute;n de historietas para ni&ntilde;os, que yo misma he recogido en mis c&oacute;mics para los m&aacute;s peque&ntilde;os; tambi&eacute;n de c&oacute;mic pol&iacute;tico, pero todo muy anecd&oacute;tico. Es en los noventa cuando podemos hablar del establecimiento de una peque&ntilde;a comunidad, y ya en estos &uacute;ltimos a&ntilde;os, aunque no tengamos editoriales dedicadas espec&iacute;ficamente al medio c&oacute;mic, s&iacute; contamos con dos tiendas especializadas y una producci&oacute;n propia de obras, as&iacute; como una red de artistas independientes entre los que nos encontramos los autores de c&oacute;mic. Publicamos nuestros trabajos en antolog&iacute;as y autoediciones, sobre todo. Estamos muy contentos por cierto de que la antolog&iacute;a <em>Primitives </em>haya sido nominada a uno de sus premios en la &uacute;ltima edici&oacute;n del Festival de Angoul&ecirc;me. En esta publicaci&oacute;n treinta autoras y autores exploran gr&aacute;ficamente el concepto de lo primitivo. Tambi&eacute;n estoy muy orgullosa <a href="https://www.instagram.com/p/CZ2al0wrx2e/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">del trabajo de mi alumnado de Comunicaci&oacute;n Visual</a> en la Academia Bezalel de Arte y Dise&ntilde;o de Jerusal&eacute;n. Hay mucho talento gr&aacute;fico en nuestra escuela. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Elisa McCausland]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/comics/rutu-modan-occidente-libertad-sacrifica-nombre-seguridad_128_8766604.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 22 Feb 2022 22:00:44 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Rutu Modan: "En Occidente, la libertad se sacrifica en nombre de la seguridad"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Novela gráfica,Cómic,Israel,Arqueología]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Liv Strömquist: "El amor es una amenaza para el capitalismo"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/liv-stroemquist-amor-amenaza-capitalismo_128_8521354.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/2b60f6a9-145a-4524-af9e-315c91e7f3af_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Liv Strömquist: &quot;El amor es una amenaza para el capitalismo&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La dibujante y guionista sueca Liv Strömquist publica su tercera obra en España, un abordaje del sentimiento amoroso en tiempos del capitalismo avanzado y el supremo narcisismo de las redes</p><p class="subtitle">Alison Bechdel - "A medida que mejora el colectivo LGTBI, mi trabajo en el cómic se toma más en serio"</p></div><p class="article-text">
        La autora sueca de c&oacute;mics Liv Str&ouml;mquist ha publicado <em>No siento nada</em> (Reservoir Books, 2021), una reflexi&oacute;n sobre el sentimiento amoroso en tiempos de turbocapitalismo y <a href="https://www.eldiario.es/tecnologia/generacion-instagram-cala-narcisismo-redes-jovenes_1_8491028.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">narcisismo </a>virtual. Le interesan no solo estos temas sino tambi&eacute;n su expresi&oacute;n gr&aacute;fica y la evoluci&oacute;n de las inquietudes sobre el presente, que ya hab&iacute;a plasmado en otros t&iacute;tulos como <em>El fruto prohibido</em> (2018) y <em>Los sentimientos del Pr&iacute;ncipe Carlos</em> (2019).
    </p><p class="article-text">
        Str&ouml;mquist considera la escena del c&oacute;mic sueca como &ldquo;discreta&rdquo;, con tan solo dos editoriales especializadas y no m&aacute;s de veinte novedades anuales. No obstante, gozan de bastante &eacute;xito y a Espa&ntilde;a han llegado Daria Bogdanska (<em>Esclavos del trabajo</em>) y Joanna Hellgren (<em>Frances</em>). Las obras de Str&ouml;mquist han sido adaptadas al teatro en Suecia, Alemania y Francia. Su trabajo, es un h&iacute;brido entre el c&oacute;mic y el periodismo y le ha llevado tambi&eacute;n a la creaci&oacute;n de podcast, formato que utiliza con dos programas semanales sobre diversos temas. &ldquo;Me gusta preparar los temas, debatir con la gente, pero creo que hacer c&oacute;mics es lo que me define&rdquo;, dice, en una entrevista realizada durante su reciente visita a Madrid: &ldquo;Cuando hago c&oacute;mics siento que estoy haciendo aquello que me hace feliz, aquello con lo que me siento m&aacute;s c&oacute;moda, m&aacute;s yo; es, sin duda, mi expresi&oacute;n m&aacute;s genuina&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Siempre me ha parecido sintom&aacute;tico c&oacute;mo se deciden traducir ciertos t&iacute;tulos a otros idiomas. En el caso de </strong><em><strong>El fruto prohibido</strong></em><strong>, por ejemplo, el t&iacute;tulo original apelaba al conocimiento (</strong><em><strong>The Fruit of Knowledge</strong></em><strong>).</strong>
    </p><p class="article-text">
        Es curioso porque, en franc&eacute;s y alem&aacute;n, la traducci&oacute;n hace referencia al origen del mundo, mientras que aqu&iacute; en Espa&ntilde;a se apela al pecado original, perspectiva cat&oacute;lica mediante. En Suecia, sin embargo, lo que simboliza como se&ntilde;alas es el conocimiento, pero es muy interesante advertir las distintas maneras de abordar esta cuesti&oacute;n seg&uacute;n cada contexto cultural, y el camino de vuelta al original. Porque, as&iacute; de primeras, la expresi&oacute;n &ldquo;fruto prohibido&rdquo; a m&iacute; me lleva como sueca a pensar en infidelidad, a hacer algo que te ha sido prohibido.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Reservoir Books                            </span>
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        <strong>En las reflexiones en torno a la cultura de sus c&oacute;mics se sirve del collage, tanto en lo relativo a las im&aacute;genes como a las palabras y, por extensi&oacute;n, las ideas. En ese sentido, </strong><em><strong>No siento nada</strong></em><strong> se enriquece con el pensamiento de la soci&oacute;loga Eva Illouz. &iquest;C&oacute;mo se top&oacute; con su libro </strong><em><strong>Por qu&eacute; duele el amo</strong></em><strong>r, en el que m&aacute;s se apoya en este c&oacute;mic? </strong>
    </p><p class="article-text">
        Me encontr&eacute; con <em>Por qu&eacute; duele el amor</em> cuando fue publicado en Suecia, en 2017, mientras buscaba poder dar respuesta a cuestiones que me obsesionaban entonces, y que me siguen preocupando y ocupando hoy: la intersecci&oacute;n entre querer controlarlo todo y saberlo todo, algo que define nuestro presente, y el sentimiento de descontrol cuando te enamoras y desenamoras; esa sensaci&oacute;n de ser incapaz de pensar de manera racional cuando te arrolla una u otra cosa. 
    </p><p class="article-text">
        Al leer <em>Por qu&eacute; duele el amor</em> y otro trabajo de Illouz, <em>El fin del amor: Una sociolog&iacute;a de las relaciones negativas</em>, vi especialmente reflejadas mis inquietudes, me sent&iacute; influida e inspirada tanto por sus discursos como por su actitud a la hora de analizar las muchas contradicciones que nos atenazan en esta &eacute;poca.
    </p><p class="article-text">
        Del pensamiento de Illouz me interesa en especial c&oacute;mo analiza el hecho de que nuestra cultura est&eacute; tan influida por el hecho mismo del yo; de c&oacute;mo el individuo ve cada vez m&aacute;s importante y positivo trabajar en su mejora. Veo muy enriquecedor poder debatir sobre la optimizaci&oacute;n del yo como uno de los valores centrales de nuestra sociedad, y su cara m&aacute;s oscura en la autoexplotaci&oacute;n del yo a la que estamos abocados.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Esta pregunta tiene tanto de personal como de pol&iacute;tico, aunque ambas cosas imagino coincide en que van unidas: &iquest;cree que es posible la experiencia de un amor verdadero bajo el signo del capitalismo y sus estrategias de propagaci&oacute;n comunicativas y culturales?</strong>
    </p><p class="article-text">
        S&iacute;, creo que es posible pese a todo. La habilidad humana para enamorarnos siempre ha estado ah&iacute;, tal y como recogen manifestaciones cl&aacute;sicas como los poemas de Safo. Se trata de una emoci&oacute;n, de un sentimiento que siempre se las apa&ntilde;a para emerger en cualquier cultura, y as&iacute; se recoge en fuentes escritas de culturas muy diversas. Es un fen&oacute;meno inherente al ser humano. Pero, como bien apuntas, c&oacute;mo lo entendemos, c&oacute;mo lo explicamos, qu&eacute; significa en cada &eacute;poca, tiene que ver con lo cultural. Sin ir m&aacute;s lejos, es bastante nuevo que el amor est&eacute; relacionado con el matrimonio, por ejemplo. Hoy en d&iacute;a el amor, tal y como recojo en <em>No siento nada</em>, supone una amenaza para el capitalismo. Nos hemos acostumbrado a ver cada vez m&aacute;s a las personas como mercanc&iacute;as intercambiables que podemos gestionar desde las <em>apps</em> de nuestros m&oacute;viles, y esta manera de entender las relaciones, tambi&eacute;n amorosas, es completamente contraria al amor. 
    </p><p class="article-text">
        No te puedes acercar al amor como un consumidor. Has de exponerte a que el amor te sorprenda, te cambie, te impresione, te convierta en otra persona completamente distinta de la que has sido hasta entonces. Se trata de procesos que pueden llegar a ser especialmente distractivos y dolorosos y que, por ende, van a estrellarse de lleno contra los procesos de productividad propios del sistema. Por ese motivo, cuando te aproximas a estas emociones como consumidor, el ambiente est&aacute; dise&ntilde;ado para ese consumo f&aacute;cil. El enamorarse necesita de un escenario diferente. Soy consciente de que, aun as&iacute;, el enamoramiento sigue sucediendo en estas circunstancias, pero tambi&eacute;n pienso que el culto al individuo no le hace ning&uacute;n favor. Por otra parte, podr&iacute;a pensarse que se trata de un tema que apenas importa en la actualidad, pues se considera m&aacute;s adecuado amarse a uno mismo y fraguarse un yo autosuficiente que no necesite de los dem&aacute;s. Como ves, creo que es un debate muy interesante, con muchas facetas, porque nos enfrenta a qu&eacute; queremos realmente y a c&oacute;mo explorar, en el caso de que nos interesen, las formas de relacionarnos con el otro.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Y, en esta misma l&iacute;nea, &iquest;cree que es posible un amor equitativo entre hombres y mujeres cuando los primeros han dise&ntilde;ado a su favor las herramientas del capitalismo y sus constructos emocionales?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Este es un tema clave. Lo abordaba en mi anterior c&oacute;mic, <em>Los sentimientos del Pr&iacute;ncipe Carlos:</em> donde hay poder, no puede haber amor. Cuando los hombres tienen demasiado poder sobre las mujeres, y esto es algo que la feminista bell hooks tambi&eacute;n ha tratado en sus libros, el precio que se ha de pagar es la incapacidad de sentir amor verdadero. Si nunca has sentido un lazo emocional con ninguna persona, y valoras el poder por encima de todo, al mismo tiempo t&uacute; no sientes nada, de ah&iacute; el precio a pagar que dec&iacute;a hooks. Creo que es dif&iacute;cil que el amor pueda producirse cuando hay un desequilibrio de poder. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Una página de &#039;No siento nada&#039; en la que aparece Hilda Doolittle"
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                Una página de &#039;No siento nada&#039; en la que aparece Hilda Doolittle                            </span>
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        <strong>En nuestro pa&iacute;s se conoce poco a Hilda Doolittle, una poeta cuyas experiencias le sirven para articular en su obra otros sentidos para el amor, que ella lleg&oacute; a concebir como sentimiento sobrenatural, ajeno a nuestros consensos sobre la realidad. &iquest;Nos puede comentar c&oacute;mo lleg&oacute; a su vida y obra y c&oacute;mo le influy&oacute;?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Durante una &eacute;poca estuve interesada en la cultura griega antigua y en el <em>hype</em> que hubo al respecto a principios del siglo XX, que fascin&oacute; a artistas y escritores, incluida Hilda Dolittle. Me enamor&eacute; de su poes&iacute;a; concretamente, del poema que recojo en este c&oacute;mic, <em>La rosa m&aacute;s roja se abre</em>, de cuando se enamor&oacute; a sus 74 a&ntilde;os de su entrevistador, Lionel Durand, director de la revista <em>Newsweek</em> en Par&iacute;s, estando ella internada en un sanatorio en Suiza. 
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n di con una an&eacute;cdota muy divertida, no s&eacute; si alguien m&aacute;s estar&aacute; de acuerdo, pero creo que la historia es maravillosa, de cuando, durante el viaje a Creta en barco, Hilda Dolittle experimenta una alucinaci&oacute;n: el mar revuelto se transforma en una pintura atemporal de Botticelli, repleta de delfines danzantes, y una figura masculina extraordinariamente apuesta se le revela como su ideal enamorado. Desde ese momento supe que deb&iacute;a utilizarlo en alguna de mis obras. De ah&iacute; que, en <em>No siento nada</em>, Hilda juegue el rol de quien cree en la magia y el poder de todo aquello que la ciencia no ha logrado explicar, lo que creo es muy inspirador; es el motivo tambi&eacute;n de los delfines reveladores del inconsciente que empleo como recurso gr&aacute;fico.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Pasando a aspectos m&aacute;s generales, &iquest;de d&oacute;nde proviene su gusto por el dibujo? Podr&iacute;a decirse que utiliza un lenguaje fanzinero para hacer ensayo.</strong>
    </p><p class="article-text">
        No sabr&iacute;a decir de d&oacute;nde procede mi estilo de dibujo. Como dices, el fanzine y la cultura <em>do it yourself </em>han estado ah&iacute; desde el principio. La escena <em>punk</em> feminista de los noventa fue decisiva para mi. Hay que entender que todo eso fue antes de internet, cuando el mundo era de otra manera. Descubr&iacute; por aquel entonces a Kathleen Hanna y su grupo Bikini Kill, que a su vez ten&iacute;a su propio fanzine, lo que me inspir&oacute; a hacer mis propios dibujos en la l&iacute;nea de este esp&iacute;ritu <em>riot grrrl</em> m&aacute;s enfocado en el hacer como pol&iacute;tica, al menos al principio. Es por eso que mis primeros c&oacute;mics responden m&aacute;s a una est&eacute;tica <em>punk</em>, mientras que en mis &uacute;ltimas obras he querido buscar un equilibrio entre el esp&iacute;ritu irreverente de a&ntilde;os pasados y un dibujo m&aacute;s sencillo que ayude al lector a abordar temas m&aacute;s complejos.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Este verano tuvimos en Madrid la muestra </strong><em><strong>Aqu&iacute; llegan ellas&hellip; desde Suecia con c&oacute;mics nuevos </strong></em><strong>dedicada a las autoras de c&oacute;mic suecas, entre las que usted estaba incluida, como es l&oacute;gico. &iquest;C&oacute;mo ven el tema de la genealog&iacute;a feminista en Suecia? &iquest;Qu&eacute; redes han establecido las autoras de distintas generaciones?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Cuando empec&eacute; a hacer c&oacute;mics en Suecia, era una de las pocas autoras de esa escena. No &eacute;ramos m&aacute;s que dos o tres mujeres en una comunidad dominada por hombres y construida sobre din&aacute;micas de colegas en las que las compa&ntilde;eras no est&aacute;bamos incluidas. Por suerte para m&iacute;, apenas conoc&iacute;a a algunos autores de c&oacute;mic en aquella &eacute;poca. Mis primeros c&oacute;mics los llev&eacute; a cabo en un contexto completamente ajeno al mundo de la vi&ntilde;eta, m&aacute;s ligado al activismo pol&iacute;tico y feminista.
    </p><p class="article-text">
        Ya m&aacute;s recientemente se ha dado una especie de boom de autoras de c&oacute;mic en Suecia, algo que tengo entendido tambi&eacute;n ha ocurrido en Espa&ntilde;a, tal y como hablamos hace dos a&ntilde;os en el Sal&oacute;n del C&oacute;mic de Barcelona; autoras interesadas en temas feministas y de otra &iacute;ndole, organizadas en colectivos o a partir de proyectos como antolog&iacute;as y exposiciones. Algo que, afortunadamente, parece estar ocurriendo en otros muchos pa&iacute;ses.
    </p><p class="article-text">
        En el caso de Suecia podemos decir que, de un tiempo a esta parte, se edita de manera paritaria. Ha habido un cambio real en los &uacute;ltimos veinte a&ntilde;os en lo que respecta a esta materia. Durante un tiempo hubo un boom de c&oacute;mic feminista, producto de una nueva generaci&oacute;n de autoras que hab&iacute;a tejido sus redes activistas a partir de esta manera de expresarse, pero este boom est&aacute; un poco agotado. Fue muy popular, pero en estos momentos pareciera que se est&aacute;n buscando nuevas f&oacute;rmulas, algo que me parece positivo. Solo porque seas una autora no quiere decir que tengas que contar siempre historias desde la misma perspectiva. Es una opci&oacute;n, pero no deber&iacute;a ser una presi&oacute;n. Entiendo que el siguiente paso deber&iacute;a ser poder contar cualquier tipo de historia; a fin de cuentas, todos somos seres humanos y estar luchando constantemente para ser aceptado en un contexto, en este caso el c&oacute;mic, es muy cansado.
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                Una línea de viñetas de &#039;No siento nada&#039;                            </span>
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        <strong>Me llama la atenci&oacute;n el inter&eacute;s en Suecia por las narrativas </strong><em><strong>mainstream</strong></em><strong>, incluida la cultura de las </strong><em><strong>celebrities</strong></em><strong>.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Es evidente que vivimos en una sociedad orientada a una cultura de la celebridad. Ha aumentado el inter&eacute;s y tambi&eacute;n el n&uacute;mero de <em>celebrities</em>, lo que nos lleva a analizar esta cuesti&oacute;n desde distintos niveles. En mis c&oacute;mics utilizo este recurso desde la cr&iacute;tica, para lo que recurro al fil&oacute;sofo Byung Chul-Han, pero tambi&eacute;n me gusta poder invocar a Leonardo DiCaprio mediante la cita humor&iacute;stica. No solo me ayuda a conectar mejor con el p&uacute;blico, sino que adem&aacute;s me permite ser m&aacute;s clara en el mensaje que quiero hacer llegar.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Su &uacute;ltima investigaci&oacute;n se centra en las relaciones entre redes sociales y las concepciones hegem&oacute;nicas de la belleza femenina. H&aacute;blenos un poco sobre su pr&oacute;ximo trabajo.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Se llama <em>Inside the Mirror Room</em> y se acaba de publicar en Suecia. En &eacute;l se debate c&oacute;mo la belleza y la apariencia f&iacute;sica se han convertido en una obsesi&oacute;n de nuestros d&iacute;as. No es que no haya importado antes, pero me interesa analizar c&oacute;mo la belleza se ha ido convirtiendo, poco a poco y tecnolog&iacute;a mediante, en el centro de nuestras vidas. Ahora mismo todo el mundo tiene un m&oacute;vil, todo el mundo puede hacerse una foto en cualquier momento&hellip; Esa sobreabundancia de im&aacute;genes redunda en una obsesi&oacute;n constante por c&oacute;mo se aparece en las mismas. La pandemia ha normalizado en videoconferencias la imagen de nuestros rostros, como tambi&eacute;n lo hacen los <em>selfies</em>, omnipresentes en Instagram. Creo que todo ello est&aacute; conectado con la optimizaci&oacute;n del yo que he abordado en <em>No siento nada. </em>En nuestra cultura el individuo est&aacute; siempre en el centro de todo, por lo que vemos el yo como un proyecto controlable y revisable; un <em>work in progress</em> constante que requiere de un esfuerzo constante por nuestra parte para mantenernos siempre al d&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Ha llegado a comentar que una buena forma de olvidarse de la belleza f&iacute;sica y sus imposiciones es olvidarse de una misma y volcarse en otros intereses, que permitan expresar una belleza personal de otro tipo. &iquest;Qu&eacute; papel cree que puede llegar a jugar en ello la imagen-c&oacute;mic?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Trabajar con c&oacute;mics hoy, desde mi punto de vista, es subversivo. En <em>Inside the Mirror Room, </em>sin ir m&aacute;s lejos, hablo como te dec&iacute;a de la tiran&iacute;a de la imagen en Instagram, y lo hago por medio del dibujo, lo que es francamente liberador porque son dibujos que hago a mano, no apelando a ning&uacute;n tipo de tecnolog&iacute;a y mucho menos a herramientas en red. En este sentido, creo que soy hasta cierto punto invisible para toda esa tecnolog&iacute;a de seguimiento y homogeneizaci&oacute;n dise&ntilde;ada para extraer mis datos. Prefiero ser quien soy para la persona que lee mis c&oacute;mics.
    </p><p class="article-text">
        Como autora, creo que todo lo relacionado con las redes sociales es un ecosistema de control; y no solo por mis datos, tambi&eacute;n por esa necesidad de estar siempre alimentando debates, comentando, participando del ruido. Sin embargo, cuando lees un libro, un c&oacute;mic, hablamos de un tiempo y un espacio para ti y contigo misma, en el que escucharte y debatir con tranquilidad en relaci&oacute;n a aquello que tienes entre las manos. Un espacio de libertad que entiendo es cada vez m&aacute;s importante y subversivo en estos tiempos que vivimos.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Qu&eacute; potenciales le ve al c&oacute;mic en esta &eacute;poca de sobreexposici&oacute;n de las im&aacute;genes?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Como hemos hablado a prop&oacute;sito de Instagram, las redes sociales o los &uacute;tiles digitales, precisamente es en estos momentos cuando creo que el c&oacute;mic en tanto expresi&oacute;n f&iacute;sica tiene m&aacute;s potencial que nunca para subvertir los sentidos hegem&oacute;nicos de la imagen. Tanto por su producci&oacute;n artesanal, f&iacute;sica, como por su recepci&oacute;n en la intimidad.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Elisa McCausland]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/liv-stroemquist-amor-amenaza-capitalismo_128_8521354.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 24 Nov 2021 21:31:53 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Liv Strömquist: "El amor es una amenaza para el capitalismo"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Cómic,Novela gráfica,Suecia,Capitalismo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El cine fantástico árabe actualiza mitologías propias con lenguaje occidental]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/cine/cine-fantastico-arabe-actualiza-mitologias-propias-lenguaje-occidental_1_8413206.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/128504ef-323c-4b45-97cf-291bbba064c3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El cine fantástico árabe actualiza mitologías propias con lenguaje occidental"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Posesiones diabólicas, niños perversos, canibalismo o la leyenda de la mujer demonio marroquí Aisha Kandisha aparecen en la selección que trae La Mostra de València a una sección especial denominada 'Espectros árabes'</p><p class="subtitle">La programación torrencial, los tres disfrutes y las dos agitaciones de Sitges</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;Me sorprend&iacute;a mucho que nadie hiciese pel&iacute;culas de fantas&iacute;a y terror en Egipto, y termin&eacute; por plantearme, '&iquest;por qu&eacute; no ser yo el primero?'&rdquo; <a href="https://variety.com/2014/film/festivals/marwan-hamed-on-the-blue-elephant-fantasy-thrillers-and-doubt-1201373872/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Estas declaraciones del director egipcio Marwan Hamed</a> (nacido en 1977) nos ayudan a enmarcar el sentido de <a href="https://lamostradevalencia.com/edicion-2021/espectros-arabes/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Espectros &aacute;rabes</em></a>, secci&oacute;n especial incluida en la XXXVI edici&oacute;n de la Mostra de Val&egrave;ncia-Cinema del Mediterrani, que se celebra entre los d&iacute;as 15 y 24 de octubre. El tercer largometraje de Hamed, <a href="https://lamostradevalencia.com/peliculas/the-blue-elephant/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>The Blue Elephant</em></a><a href="https://lamostradevalencia.com/peliculas/the-blue-elephant/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> (2014)</a>, intriga paranormal basada en un <em>best-seller</em> local del escritor Ahmed Mourad, forma parte de <em>Espectros &aacute;rabes</em> junto a otros cuatro t&iacute;tulos fant&aacute;sticos producidos durante la &uacute;ltima d&eacute;cada en el Magreb. Todos ellos, pr&aacute;cticamente in&eacute;ditos en nuestro pa&iacute;s, ponen de manifiesto el ejercicio incipiente en aquella regi&oacute;n de un g&eacute;nero cinematogr&aacute;fico que, <a href="https://valenciaplaza.com/los-espectros-del-otro-lado-del-charco-mediterraneo-desembarcan-en-la-mostra" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">a juicio del director art&iacute;stico de la Mostra, Eduardo Guillot</a>, &ldquo;plantea importantes reflexiones sobre la identidad y la situaci&oacute;n pol&iacute;tica y social de cada pa&iacute;s&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Acompa&ntilde;an a <em>The Blue Elephant</em> en esta secci&oacute;n del certamen su secuela, <a href="https://lamostradevalencia.com/peliculas/the-blue-elephant-2-dark-whispers/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>The Blue Elephant 2: Dark Whispers</em></a><a href="https://lamostradevalencia.com/peliculas/the-blue-elephant-2-dark-whispers/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> (2019)</a>, asimismo dirigida por Marwan Hamed y protagonizada por Karim Abdel Aziz en la piel de un terapeuta tan ca&oacute;tico en su vida personal como efectivo en la resoluci&oacute;n de dolencias psiqui&aacute;tricas inexplicables; <a href="https://lamostradevalencia.com/peliculas/warda/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Warda</em></a><a href="https://lamostradevalencia.com/peliculas/warda/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> (2014)</a>, obra de otro realizador egipcio, Hadi El Bagoury, que apela al <a href="https://cinedivergente.com/metraje-encontrado-de-terror/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">metraje encontrado</a> para contar una posesi&oacute;n diab&oacute;lica; <a href="https://lamostradevalencia.com/peliculas/kandisha/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Kandisha</em></a><a href="https://lamostradevalencia.com/peliculas/kandisha/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> (2008)</a>, en la que el guionista y director J&eacute;r&ocirc;me Cohen-Olivar ofrece una mirada renovadora sobre <a href="https://www.sientemarruecos.viajes/magazine/aisha-kandisha-historia/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">una terror&iacute;fica figura</a> del folclore marroqu&iacute;; y <a href="https://lamostradevalencia.com/peliculas/dachra/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Dachra</em></a><a href="https://lamostradevalencia.com/peliculas/dachra/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> (2018)</a>, mixtura sorprendente a cargo del tunecino Abdelhamid Bouchnak de brujer&iacute;a, ni&ntilde;os perversos y canibalismo que tuvo su debut internacional en <a href="https://www.screendaily.com/news/venice-2018-critics-week-line-up-revealed/5131111.article" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la Semana de la Cr&iacute;tica del Festival de Venecia</a>.
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                &#039;The Blue Elephant 2: Dark Whispers&#039;, secuela del director egipcio Marwan Hamed                            </span>
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                </figure><h3 class="article-text">Fantas&iacute;a occidental, tradici&oacute;n oriental</h3><p class="article-text">
        Ahora bien, &iquest;de qu&eacute; hablamos cuando hablamos de fant&aacute;stico &aacute;rabe? Las cinco pel&iacute;culas programadas por la Mostra de Val&egrave;ncia hacen gala, en efecto, de peculiaridades argumentales propias de los pa&iacute;ses en que han sido producidas. Pero, al mismo tiempo, su codificaci&oacute;n gen&eacute;rica en tanto terror, maravilla y suspense responde punto por punto a lo que entendemos en Occidente como cine fant&aacute;stico. Ese reconocimiento inmediato de un cierto lenguaje del fant&aacute;stico por parte de espectadores franceses, estadounidenses o espa&ntilde;oles nos obliga a preguntarnos por la tradici&oacute;n fant&aacute;stica del audiovisual &aacute;rabe y, de existir, por la imbricaci&oacute;n en la misma de pel&iacute;culas actuales producidas en T&uacute;nez, Egipto o Marruecos como las que exhibe este a&ntilde;o en la Mostra.
    </p><p class="article-text">
        Lo cierto es que, como la autora y el autor de este art&iacute;culo se&ntilde;al&aacute;bamos en el &uacute;ltimo cap&iacute;tulo de <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/supernovas-ciencia-ficcion-revisada-feminista_1_1236267.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Supernovas: Una historia feminista de la ciencia ficci&oacute;n audiovisual</em></a>, la literatura fant&aacute;stica surgida en el mundo &aacute;rabe entre los siglo IX y XI articul&oacute; lo ut&oacute;pico, lo sobrenatural y lo protocient&iacute;fico en clave de f&aacute;bulas morales alineadas con los preceptos del Cor&aacute;n. No cabe hablar de fantas&iacute;a tal y como la entendemos en Occidente, donde el g&eacute;nero adquiere carta plena de naturaleza como reacci&oacute;n a la victoria entre los siglos XVIII y XIX de la Ilustraci&oacute;n en los escenarios socioculturales europeos y norteamericanos. Resulta sintom&aacute;tico que sea tras la Segunda Guerra Mundial, al forzar las circunstancias hist&oacute;ricas una dial&eacute;ctica con Occidente m&aacute;s intensa a la establecida durante las colonizaciones de la regi&oacute;n, cuando la fantas&iacute;a y la ciencia ficci&oacute;n han tenido ocasi&oacute;n de florecer en el Magreb con rasgos que beben de nuestra modernidad.
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                La película egipcia de intriga paranormal &#039;The Blue Elephant&#039;                            </span>
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        <a href="https://elcultural.com/las-nuevas-mil-y-una-noches-del-terror-arabe" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Como ha detallado Jes&uacute;s Palacios</a>, el &aacute;mbito literario ha sido en cualquier caso m&aacute;s propicio a la expresi&oacute;n local de este fant&aacute;stico te&ntilde;ido de influencias que el audiovisual, sometido a notables condicionantes industriales, geoestrat&eacute;gicos y religiosos. De los mismos solo hab&iacute;an escapado hasta a&ntilde;os recientes curiosidades como las producciones egipcias <em>Anyab</em> (1981) &mdash;r&eacute;plica de <em>The Rocky Horror Picture Show</em> (1975)&mdash; y <em>Al Ens Wa Al Jinn</em> (1985). Por ese motivo los realizadores que, como Marwan Hamed, se han preguntado por la ausencia del fant&aacute;stico en las cinematograf&iacute;as de sus pa&iacute;ses natales, en realidad estaban echando de menos las manifestaciones del g&eacute;nero producidas por Hollywood, Gran Breta&ntilde;a, Francia, Jap&oacute;n y, en a&ntilde;os recientes, Netflix, HBO Max, Hulu y otras plataformas de contenidos en l&iacute;nea, &uacute;ltima mutaci&oacute;n de la globalizaci&oacute;n audiovisual que atravesamos.
    </p><p class="article-text">
        Lo interesante es c&oacute;mo, al tratar de suplir en la industria de sus pa&iacute;ses respectivos la ausencia de ese cine fant&aacute;stico con el que ellos est&aacute;n familiarizados por su educaci&oacute;n cosmopolita y acomodada &mdash;el director de <em>Warda</em>, por ejemplo, es hijo del conocido productor televisivo egipcio Gameel El Bagoury y sobrino de la estrella de cine Zizi El Badrawy&mdash;, las pel&iacute;culas resultantes son desde luego asimilables por audiencias internacionales, pero siempre desde el respeto a tradiciones y conceptos que estos nuevos directores ansiaban ver reflejados en pantalla desde perspectivas contempor&aacute;neas.
    </p><h3 class="article-text">Contestaci&oacute;n feminista y &ldquo;queer&rdquo;</h3><p class="article-text">
        No se trata por tanto de pel&iacute;culas localistas, cr&iacute;pticas o radicales, sino de propuestas abiertas al di&aacute;logo intergeneracional, pol&iacute;tico y cultural. As&iacute;, Yehia Rashed, el psiquiatra protagonista de <em>The Blue Elephant</em> y <em>The Blue Elephant 2: Dark Whispers</em>, est&aacute; lejos de ser un padre y un profesional ejemplar, y entre sus interlocutores se hallan entusiastas del poder de las redes sociales para ampliar sus horizontes sentimentales y profesionales, y mujeres que se rebelan contra el estigma de la enfermedad mental con que la sociedad pretende echar tierra sobre sucesos enigm&aacute;ticos de los que han sido protagonistas.
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                &#039;Warda&#039; apela al recurso del metraje encontrado                            </span>
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        En <em>Warda</em>, los misteriosos achaques que empieza a sufrir una joven tras la muerte de su padre son relatados a trav&eacute;s de la c&aacute;mara que lleva siempre consigo su hermano mayor, un aspirante a cineasta que regresa a casa tras residir durante unos a&ntilde;os en los Pa&iacute;ses Bajos. Tambi&eacute;n los tres protagonistas de la tunecina <em>Dachra</em> son estudiantes de cine, a quienes su profesor anima a descubrir horizontes para la imagen m&aacute;s all&aacute; de lo social: &ldquo;Los alumnos me presentaron el a&ntilde;o pasado veinte proyectos sobre nuestra revoluci&oacute;n de 2011 y los veinte parec&iacute;an el mismo&rdquo;. Por su parte, <em>Kandisha</em> apuesta en sus &uacute;ltimos minutos por lo <em>queer</em> y por hacer del esp&iacute;ritu vengativo que da t&iacute;tulo a la pel&iacute;cula un brazo armado del feminismo. En esta l&iacute;nea, conviene recordar que Marruecos vive estos d&iacute;as un terremoto social debido a la elecci&oacute;n en tres de las ciudades m&aacute;s relevantes del pa&iacute;s &mdash;Casablanca, Marrakech y Rabat&mdash; <a href="https://www.eldiario.es/politica/capital-marruecos-elige-primera-vez-mujer-alcaldesa_1_8335051.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">de alcaldesas pertenecientes a formaciones pol&iacute;ticas diversas</a>.
    </p><p class="article-text">
        La modernidad de las pel&iacute;culas programadas en la Mostra trasciende el abordaje desprejuiciado de temas a&uacute;n inc&oacute;modos para los sectores m&aacute;s conservadores de las sociedades retratadas. Sus formas se han adaptado sin complejos a la lengua franca del audiovisual transnacional de hoy, incluyendo las referencias cin&eacute;filas. <em>Warda</em> se conforma en buena medida como versi&oacute;n egipcia de la c&eacute;lebre <em>Paranormal Activity</em> (2007). <em>Dachra</em> es deudora del <em>extreme horror</em> popular durante la primera d&eacute;cada del siglo XXI, y adem&aacute;s homenajea cl&aacute;sicos como <em>Psicosis</em> (1960) y <em>Amenaza en la sombra</em> (1973). La abogada protagonista de <em>Kandisha</em> evoca a la Clarice Starling (Jodie Foster) de <em>El silencio de los corderos</em> (1991) en su apariencia, su car&aacute;cter y sus visitas a sujetos inquietantes, uno de ellos encarnado por el actor estadounidense David Carradine. Y en cuanto a <em>The Blue Elephant</em> y su continuaci&oacute;n, recurren tambi&eacute;n a nombres for&aacute;neos, en este caso t&eacute;cnicos, a fin de lograr que sus escenas de acci&oacute;n y efectos especiales brillen a la altura de lo que sus directores y el p&uacute;blico est&aacute;n acostumbrados a ver en producciones extranjeras de terror.
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                Brujería en la película tunecina &#039;Dachra&#039;                            </span>
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        Todo ello provoca que experimentemos ante los elementos m&aacute;s idiosincr&aacute;sicos de estas ficciones una sensaci&oacute;n de cercan&iacute;a inesperada: los <em>djinn</em> o esp&iacute;ritus maliciosos que poseen a seres humanos, el Shayj al-islam cuya erudici&oacute;n abarca todas las vertientes ortodoxas y heterodoxas del conocimiento, los prolijos ritos funerarios y las escenas on&iacute;ricas cargadas de una simbolog&iacute;a desconcertante, dejan de representar culturas y mentalidades radicalmente diferentes para hablarnos de inquietudes psicol&oacute;gicas y sociol&oacute;gicas no muy distintas a las que nos asaltan en otras latitudes. Asistir en la Mostra de Val&egrave;ncia a las proyecciones de <em>Espectros &aacute;rabes</em> no le deparar&aacute; al espectador tanto una inmersi&oacute;n en imaginarios a&ntilde;ejos o ex&oacute;ticos como algo mucho m&aacute;s fruct&iacute;fero: debates en torno al sentido de lo cercano y lo lejano en un mundo aplanado por la superficie de las pantallas. <a href="https://www.youtube.com/watch?v=NwkZf09PiVY" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">En palabras del director de </a><a href="https://www.youtube.com/watch?v=NwkZf09PiVY" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Kandisha</em></a><a href="https://www.youtube.com/watch?v=NwkZf09PiVY" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">, J&eacute;r&ocirc;me Cohen-Olivar</a>, que ha prorrogado su trayectoria en el fant&aacute;stico con <em>The 16th Episode</em> (2018), centrada en tres <em>youtubers</em> ansiosos de suscriptores que hallan su merecido en una Casablanca demon&iacute;aca, &ldquo;Marruecos tiene sus propios fantasmas pero el miedo que generan es universal, como lo son los usuarios de YouTube&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Elisa McCausland, Diego Salgado]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/cine/cine-fantastico-arabe-actualiza-mitologias-propias-lenguaje-occidental_1_8413206.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 20 Oct 2021 20:16:49 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El cine fantástico árabe actualiza mitologías propias con lenguaje occidental]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Cine,Valencia,Cine fantástico,Terror,Películas,Festivales]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Alison Bechdel: "A medida que mejoran las cosas para el colectivo LGTBI, mi trabajo en el cómic se toma más en serio"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/alison-bechdel-medida-mejoran-cosas-colectivo-lgtbi-trabajo-comic-toma-serio_128_8379062.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/70975ccf-d3d0-4bc5-8b83-44936b137ffd_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Alison Bechdel: &quot;A medida que mejoran las cosas para el colectivo LGTBI, mi trabajo en el cómic se toma más en serio&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Involuntariamente su apellido está unido a un "test" que improvisó en una viñeta para medir la igualdad en las películas, no obstante su obra es mucho más profunda, seria y personal</p><p class="subtitle">Este cine solo pone películas que pasan el test de Bechdel</p></div><p class="article-text">
        La historietista estadounidense Alison Bechdel (1960) es uno de los nombres clave del c&oacute;mic LGTBI+. Se dio a conocer con la celebrada <em>Fun Home. Una familia tragic&oacute;mica</em> (2006) donde narra su descubrimiento como lesbiana, la relaci&oacute;n con su padre, y la muerte. En su &uacute;ltima obra, <em>El secreto de la fuerza sobrehumana </em>(Reservoir Books), Bechdel ahonda en estos temas, as&iacute; como en los procesos art&iacute;sticos. &ldquo;Podr&iacute;a decirse que la diferencia de <em>Fun Home </em>con <em>El secreto de la fuerza sobrehumana</em> es que esta &uacute;ltima es m&aacute;s impersonal, tiene un marco m&aacute;s amplio a la hora de pensar la fragilidad f&iacute;sica y la muerte&rdquo;, explica.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Este c&oacute;mic es una reflexi&oacute;n sobre la pr&aacute;ctica deportiva a lo largo de su vida, que deriva en mirada sobre nuestra fragilidad f&iacute;sica y la muerte. &iquest;Su obra naci&oacute; con ese trayecto en perspectiva, o se le apareci&oacute; a lo largo de su desarrollo?</strong>
    </p><p class="article-text">
        La verdad es que la muerte ha estado presente en mi vida desde que era peque&ntilde;a. Mi padre era director de una funeraria. La muerte y sus ceremonias fueron para mi algo muy familiar en todos los sentidos. La mayor parte de mis amigos, sin embargo, no conoc&iacute;an esa experiencia. Siempre pens&eacute; que era una privilegiada por comparaci&oacute;n, al tener la oportunidad de ver a alguien muerto, un cuerpo inerte, desde tan cerca, y al mismo tiempo me ha preocupado con los a&ntilde;os. Es algo que ha sobrevolado toda mi vida. Por una parte me sent&iacute;a predispuesta desde muy joven a comprender y aceptar de verdad el &ldquo;voy a morir&rdquo; y, al mismo tiempo, siempre me ha costado creer que vaya a ocurrirme eso a m&iacute;. Creo que <em>El secreto de la fuerza sobrehumana</em> es un intento por mi parte de armonizar esos dos sentimientos, de sentirme c&oacute;moda con ellos. Era algo fundamental que deb&iacute;a explorar a trav&eacute;s del c&oacute;mic y que me ha ayudado a sentirme m&aacute;s viva, disfrutar m&aacute;s de las cosas.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 10px solid white;" src="https://static.eldiario.es/clip/6df4acbc-ec8e-416b-8993-02b632e63542_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="300" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        <strong>Cu&eacute;nteme un poco cu&aacute;les son sus procesos creativos. &iquest;Se le ha hecho m&aacute;s f&aacute;cil escribir y dibujar con los a&ntilde;os? &iquest;Le crea tensi&oacute;n?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Sigo teniendo la tensi&oacute;n de los comienzos, s&iacute;. La tensi&oacute;n entre querer crear a toda costa y, al mismo tiempo, sentirme c&oacute;moda, yo misma, con el proceso creativo que acarrea.<em> El secreto de la fuerza sobrehumana</em> ha supuesto de hecho para m&iacute; cerrar el c&iacute;rculo desde mi ni&ntilde;ez, cuando ten&iacute;a una relaci&oacute;n muy agradable y f&aacute;cil con mi creatividad, cuando me sentaba y dibujaba durante horas, como en una especie de &eacute;xtasis, absorta en mis dibujos, dibujando lo que se me pasaba por la cabeza con una felicidad absoluta, y lo que vino despu&eacute;s: tuve la gran suerte de ganarme la vida como historietista, es decir, haciendo lo mismo que cuando era peque&ntilde;a, pero ya no me lo pasaba tan bien. Digamos que ya no era una experiencia tan f&aacute;cil y divertida, que flu&iacute;a sola; entraban en juego como es l&oacute;gico las presiones de lo adulto, lo que llamamos profesionalidad en el medio, las ambiciones, las cr&iacute;ticas, las entrevistas... Por eso me he pasado gran parte de mi vida adulta tratando de encontrar un camino de vuelta, encontrar ese fluir natural con el dibujo. Este libro es un intento muy autoconsciente por cerrar el c&iacute;rculo y volver al comienzo de todo.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Me sentía predispuesta desde muy joven a comprender y aceptar de verdad el &#039;voy a morir&#039; y, al mismo tiempo, siempre me ha costado creer que vaya a ocurrirme eso a mí</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>En ese sentido, &iquest;piensa mucho el lenguaje con el que da forma a sus c&oacute;mics, o trabaja con naturalidad a partir de su necesidad de expresarse?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Soy historietista, por supuesto, pero me centro mucho en las palabras. Los autores de c&oacute;mic se mueven en un espectro muy amplio de recursos en torno a las im&aacute;genes y las palabras: unos est&aacute;n m&aacute;s centrados en la imagen mientras que otros enfocan m&aacute;s en las palabras. Me encuentro m&aacute;s unida a ese &uacute;ltimo extremo. Mayormente, escribo masivamente antes de dibujar, tengo que tener todo muy claro, muy planificado, antes de ponerme a dibujar, aunque, por supuesto, cuando estoy escribiendo estoy pensando en im&aacute;genes. No las dibujo, pero s&iacute; las estoy visualizando y est&aacute;n influyendo en lo que escribo. El resultado es que, cuando el libro est&aacute; escrito y puedo empezar a dibujar, es un momento importante para mi, muy agradable y completo. Porque dibujar me surge con m&aacute;s facilidad que el escribir, as&iacute; que sale todo con espontaneidad.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 10px solid white;" src="https://static.eldiario.es/clip/25e0b960-aeaa-43e2-b6eb-600df4f39fea_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="" height="" align="right" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        <strong>En </strong><em><strong>El secreto de la fuerza sobrehumana</strong></em><strong> introduce, adem&aacute;s, el color a partir de las acuarelas, lo que es toda una novedad.</strong>
    </p><p class="article-text">
        &iexcl;Nunca me gust&oacute; trabajar con color! Hasta el punto de que, en cierto modo, me convert&iacute; en historietista porque pod&iacute;a trabajar tan solo con el blanco y negro. Mi padre era un hombre muy controlador en cuanto al color, me impon&iacute;a cu&aacute;les deb&iacute;a emplear y d&oacute;nde y lo cierto es que se le daban bien las elecciones. Recuerdo que, en un primer momento de la infancia, me encant&oacute; usar libros de colorear; fue el hecho de que a mi padre se le diera mejor que a mi lo que me hizo rechazar el color y dedicarme a dibujar en blanco y negro. Pero, a lo largo de los a&ntilde;os, despu&eacute;s de haber hecho distintos libros y haber explorado distintas t&eacute;cnicas, no he podido resistirme a sacar este nuevo libro en color porque me pareci&oacute; una oportunidad inmejorable. Sab&iacute;a que iba a costarme mucho, que iba a conllevar mucho trabajo, pero me encanta haber aprovechado la ocasi&oacute;n. Estoy muy contenta con la decisi&oacute;n y el resultado.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Le ha llegado a Alison Bechdel la edad de autoanalizarse y comprenderse a s&iacute; misma en su nuevo c&oacute;mic, como ya hizo en cierta medida en sus dos anteriores obras con sus padres?</strong>
    </p><p class="article-text">
        S&iacute;, sin duda, soy consciente de esa progresi&oacute;n a medida que he pasado de un libro a otro. Primero fue mi padre en <em>Fun Home</em>, luego mi madre en <em>&iquest;Eres mi madre?</em> (2012) y ahora yo. Los libros sobre mis padres se centraban en ellos, desde luego, pero tambi&eacute;n en las formas en que mis padres hab&iacute;an ocupado mi yo, por as&iacute; decirlo, y est&aacute; claro que necesitaba liberarme de ambos antes de poder ser yo misma. Y lo m&aacute;s curioso es que me he dado cuenta de que en <em>El secreto de la fuerza sobrehumana</em> pasa un poco lo mismo: accedo a m&iacute; misma en primer plano, sin subterfugios ni otros protagonistas y, casi de inmediato, trato de liberarme de m&iacute; misma. Me gustar&iacute;a pensar que en esta ocasi&oacute;n he logrado ir, como te comentaba, m&aacute;s all&aacute; de m&iacute; misma. 
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 10px solid white;" src="https://static.eldiario.es/clip/df4f834e-3d0e-4602-8da3-fed7eae96849_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="200" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Est&aacute; contenta con el modo en que cr&iacute;tica y p&uacute;blico recibieron sus dos obras anteriores, </strong><em><strong>Fun Home</strong></em><strong> y </strong><em><strong>&iquest;Eres mi madre?</strong></em><strong>, siente que se entendi&oacute; el proceso de comprensi&oacute;n y liberaci&oacute;n que nos ha explicado? Yo creo que </strong><em><strong>&iquest;Eres mi madre</strong></em><strong>? despert&oacute; m&aacute;s incomodidad por abordar las relaciones entre madres e hijas, desatendidas con frecuencia.</strong>
    </p><p class="article-text">
        S&iacute;, estoy de acuerdo. Creo que el libro sobre mi padre fue mucho m&aacute;s popular y tuvo mejor recepci&oacute;n cr&iacute;tica. El libro sobre mi madre, sin embargo, suscita una actitud muy apasionada en un p&uacute;blico muy determinado, pero no ha tenido el mismo &eacute;xito a nivel general. Hay algo muy &iacute;ntimo en <em>&iquest;Eres mi madre? </em>que logra invocar un estado de intimidad que atrae a cierto tipo de personas. Tiene menos seguidores, s&iacute;, pero muy devotos. Creo que la discrepancia en la recepci&oacute;n de uno y otro libro se debe en parte a que el p&uacute;blico, en general, est&aacute; acostumbrado a las historias de padres, sobre todo si son vistos como adversarios que deben matarse simb&oacute;licamente; al fin y al cabo, competimos con nuestros padres. Ese es un relato cotidiano, asumido en nuestra cultura. En cambio, el v&iacute;nculo con la madre no est&aacute; tan claro, es m&aacute;s complejo y problem&aacute;tico de analizar. Digamos que se remonta a esos primeros d&iacute;as que pasamos con la madre antes de poder hablar y en los que pasan muchas cosas a un nivel muy profundo. Los relatos con el padre abundan m&aacute;s una vez ha aparecido el lenguaje, tienen un componente social de trascender y avanzar sobre nuestros antecesores, mientras que los relatos con la madre son originarios, remiten al tiempo previo al lenguaje y puede haber en ellos algo muy subversivo. De ah&iacute; que <em>&iquest;Eres mi madre?</em> resulte m&aacute;s misterioso y turbador, m&aacute;s extra&ntilde;o y, a la vez, magn&eacute;tico, que <em>Fun Home</em>. Est&aacute; claro que hay mucho por explorar a&uacute;n culturalmente en las relaciones entre madres e hijas.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Los relatos con la madre remiten al tiempo previo al lenguaje y puede haber en ellos algo muy subversivo. Hay mucho por explorar aún culturalmente en las relaciones entre madres e hijas</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>En sus palabras se perciben las influencias del psicoan&aacute;lisis y de la elaboraci&oacute;n literaria, cultural, en lo relativo a tu trabajo con el yo. &iquest;Se trata de una obsesi&oacute;n, una constante, una deriva autoral?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Ha sido un poco una obsesi&oacute;n, sin duda. S&eacute; que esas cuestiones son muy importantes para m&iacute;. Mis padres tuvieron un matrimonio muy problem&aacute;tico y yo me cargu&eacute; esos problemas a la espalda desde que era muy peque&ntilde;a. Trat&eacute; siempre de contribuir a que las cosas funcionasen mejor en casa, antes incluso de poder hablar, de comprender con claridad qu&eacute; es lo que ocurr&iacute;a entre ellos. Y esa conciencia prematura que tuve me pas&oacute; factura. Me arrebat&oacute; cierta espontaneidad, cierta capacidad de ser yo misma. Toda mi vida est&aacute; recorrida por la preocupaci&oacute;n de recuperar la paz y la espontaneidad conmigo misma&hellip; Este tema est&aacute; presente en cada p&aacute;gina de <em>El secreto de la fuerza sobrehumana</em>: hacer ejercicio, practicar gimnasia, me procura una ligereza y una espontaneidad que considero sanadoras.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 10px solid white;" src="https://static.eldiario.es/clip/512cdebf-988e-4685-ae25-116bce34ddb8_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="200" height="" align="right" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        <strong>Pasando a su relaci&oacute;n con el medio, &iquest;qu&eacute; piensa a fecha de hoy sobre su carrera como autora de c&oacute;mic?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Pienso mucho en ello, con curiosidad. Mi trayectoria creativa parte de unas tiras c&oacute;micas sobre lesbianas llamadas <em>Unas bolleras de cuidado</em> (1983-2008), [en Espa&ntilde;a, <em>Lo indispensable de Unas lesbianas de cuidado</em> (Reservoir Books),] una actividad que por aquel entonces estaba muy en los m&aacute;rgenes, su n&uacute;mero de lectores era m&iacute;nimo. Yo no pod&iacute;a considerarme de ninguna manera por entonces parte del mundo de la historieta, sino que me ubicaba en la escena alternativa, al margen del <em>mainstream</em>. Viv&iacute;a en esa especie de mundo paralelo, subterfugial, feminista, de gays y lesbianas que le&iacute;an mis c&oacute;mics. A medida que el mundo ha ido cambiando y las cosas han ido mejorando para las mujeres y los colectivos LGTBI+, ha sido muy interesante ver c&oacute;mo mi trabajo se ha tomado m&aacute;s en serio, se ha analizado y considerado parte del mundo del c&oacute;mic. La experiencia de estar en los m&aacute;rgenes y no pensar en m&iacute; misma como autora de c&oacute;mics, y desplazarme con naturalidad a lo largo de los a&ntilde;os al n&uacute;cleo del mundillo y pensar en m&iacute; misma como autora, no deja de sorprenderme cada d&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        <strong>En ese sentido, cu&aacute;l considera que es su lugar en la genealog&iacute;a del c&oacute;mic hecho por mujeres y, sobre todo, en esa intersecci&oacute;n a reivindicar que es el c&oacute;mic l&eacute;sbico.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Me considero afortunada porque, cuando empezaba en esto del c&oacute;mic, con veintipocos a&ntilde;os, me encontr&eacute; con el trabajo de otras historietistas lesbianas que me inspiraron y me dieron fuerzas, hac&iacute;an cosas muy interesantes. No s&eacute; si esos c&oacute;mics habr&aacute;n llegado a Espa&ntilde;a. Eran muy feministas y atrevidos, hoy forman parte de la genealog&iacute;a del c&oacute;mic <em>underground</em>, de la historia del c&oacute;mic. Todos ellos constituyeron una parte esencial de mi formaci&oacute;n activista y art&iacute;stica. Me refiero sobre todo a la revista <em>Gay Comix</em>, en cuyas p&aacute;ginas descubr&iacute; a much&iacute;simos autores gays y autoras lesbianas cuyo trabajo me anim&oacute; a integrarme en una comunidad maravillosa escribiendo historias sobre mi propia experiencia como lesbiana. Conocer a todos estos pioneros me permiti&oacute; entrar con confianza en el mundo del c&oacute;mic y decidir que era eso lo que yo quer&iacute;a hacer.
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                </figure><p class="article-text">
        <strong>Sobre la autobiograf&iacute;a y la autoficci&oacute;n, &iquest;c&oacute;mo ha visto en este tiempo su evoluci&oacute;n en el c&oacute;mic y su valoraci&oacute;n p&uacute;blica, en relaci&oacute;n con los lectores y tambi&eacute;n en la esfera p&uacute;blica?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Siempre me han gustado mucho los c&oacute;mics autobiogr&aacute;ficos. Esto es algo que tambi&eacute;n viene del mundo del c&oacute;mic <em>underground</em>. La gente escrib&iacute;a mucho de cosas muy espec&iacute;ficas, muy reveladoras de sus propias vidas, y a mi eso me encantaba. Supongo que me gustaba, de nuevo, porque, no quiero utilizar la palabra problema, pero digamos que ten&iacute;a una falta de comodidad con una parte de mi misma y escribir sobre ello me permit&iacute;a, en cierto modo, afrontar, ajustar o sanar esa parte que no me gustaba o con la que no me sent&iacute;a a gusto. Todo esto me hizo ir hacia la autobiograf&iacute;a, y digo autobiograf&iacute;a y no autoficci&oacute;n porque yo he querido ser siempre muy clara al respecto: no me estoy inventando nada, hago no ficci&oacute;n. Lo que yo escribo son memorias y para mi eso es fundamental. Quiero ser tan honesta como sea posible a la hora de explorar mi propia vida y lo que surge como materia literaria a partir de mi vida. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>Quer&iacute;a preguntarle por el c&oacute;mic </strong><em><strong>queer </strong></em><strong>hoy, si ve una popularizaci&oacute;n y llegada al mainstream, as&iacute; como su relaci&oacute;n con las nuevas generaciones.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Es una muy buena pregunta. He dejado de saberlo, he perdido un poco la perspectiva. Antes s&iacute; que sab&iacute;a muy bien cu&aacute;les eran los y las historietistas <em>queer,</em> los pod&iacute;a contar con los dedos de las manos, pero ahora hay tantos que no puedo seguirles el rastro. Y no s&eacute; hasta qu&eacute; punto los c&oacute;mics <em>queer </em>son <em>mainstream </em>hoy en d&iacute;a. Sin duda, hay mucha m&aacute;s gente que los hace, pero tambi&eacute;n me da la sensaci&oacute;n de que nuestra cultura se ha atomizado mucho. Hay much&iacute;simas derivas y posibilidades. Quiz&aacute; esto sea m&aacute;s evidente en las series de televisi&oacute;n que en los c&oacute;mics, pero vivimos unos tiempos en los que hay c&oacute;mics, pel&iacute;culas y series de televisi&oacute;n para cada uno de nosotros, para cada individuo pr&aacute;cticamente, lo cual es genial porque hemos perdido esa sensaci&oacute;n o ese sentido del p&uacute;blico; ahora est&aacute; todo lleno de peque&ntilde;os p&uacute;blicos. Hemos dejado de ser una audiencia cohesionada. La verdad es que yo ya he dejado de intentar entender c&oacute;mo funciona la cultura, todo se ha vuelto muy raro desde que lleg&oacute; internet. No soy capaz de mantener el ritmo a todo esto.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">No sé hasta qué punto los cómics &#039;queer&#039; son &#039;mainstream&#039; hoy en día. Sin duda, hay mucha más gente que los hace, pero también me da la sensación de que nuestra cultura se ha atomizado mucho</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>Esta aceleraci&oacute;n y multiplicaci&oacute;n de plataformas responde a una l&oacute;gica transmedia que, en cierta medida, tambi&eacute;n ha alcanzado su obra, que fue adaptada al teatro musical.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Evidentemente, los c&oacute;mics de superh&eacute;roes se han convertido en una infinidad de pel&iacute;culas. Vemos c&oacute;mo los c&oacute;mics constantemente pasan a otros medios. Yo tuve una experiencia muy extra&ntilde;a y curiosa cuando vi c&oacute;mo <em>Fun Home</em>, mis memorias autobiogr&aacute;ficas sobre mi padre, se convert&iacute;an en un musical de Broadway. Hab&iacute;a una presentaci&oacute;n sobre el escenario en la que miembros de mi familia bailaban y cantaban. Fue una experiencia muy bizarra, incluso surrealista, ver c&oacute;mo se produjo esa transformaci&oacute;n. Por un lado, estoy muy agradecida por la experiencia y, por el otro, me gust&oacute; mucho el musical en s&iacute;. El equipo creativo llev&oacute; a cabo una obra de arte fant&aacute;stica e, insisto, estoy muy agradecida porque podr&iacute;a haber salido mal, podr&iacute;a haber sido algo horrible, y no lo fue. Todo lo contrario. Me hicieron un regalo muy bonito y ver c&oacute;mo el p&uacute;blico respond&iacute;a, cu&aacute;nto les gustaba, fue muy gratificante. En cierto modo, es como si no fuera ya mi propio relato y, al mismo tiempo, lo es. Esos personajes est&aacute;n inspirados en mi familia y en m&iacute;; hay tres versiones de mi misma en esa obra: peque&ntilde;a, adolescente y adulta. S&iacute;, fue una experiencia curiosa, extra&ntilde;a, ver c&oacute;mo el relato de mi familia, tan idiosincr&aacute;sica, llega a un escenario y se presentaba ante el gran p&uacute;blico.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Como comentaba, vivimos un momento en el que los c&oacute;mics est&aacute;n inspirando pel&iacute;culas y series de televisi&oacute;n. &iquest;Qu&eacute; balance hace de esta situaci&oacute;n? &iquest;Le han ofrecido alg&uacute;n proyecto en esta l&iacute;nea?</strong>
    </p><p class="article-text">
        He trabajado en algunos proyectos para televisi&oacute;n, entre ellos la adaptaci&oacute;n de mi tira c&oacute;mica <em>Unas bolleras de cuidado. </em>Est&aacute; ahora mismo en las primeras fases de producci&oacute;n y no s&eacute; si llegar&aacute; a algo realmente; digamos que se est&aacute; avanzando, pero ya veremos qu&eacute; sale de todo ello. Una vez m&aacute;s, todo este tema me resulta muy curioso a un nivel sintom&aacute;tico. Todos los a&ntilde;os que estuve trabajando en <em>Unas bolleras de cuidado</em>, la tira se dirig&iacute;a a un p&uacute;blico muy espec&iacute;fico. Llegar a la televisi&oacute;n, aunque sea a una audiencia reducida, siempre va a ser mucho mayor que aquella que le&iacute;a la tira, lo que no deja de sorprenderme.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Todos estos vasos comunicantes me llevan a preguntarle por su perspectiva sobre la alta y baja cultura del c&oacute;mic, ayer y hoy, en relaci&oacute;n con su obra.</strong>
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 10px solid white;" src="https://static.eldiario.es/clip/6ee555f5-d29d-4ea5-9047-f645cfb12e8c_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        Cuando empec&eacute; a trabajar como historietista, lo que m&aacute;s me atra&iacute;a de este medio es que era considerado baja cultura, es decir, no iba a ser sometido a cr&iacute;tica o an&aacute;lisis, al contrario de lo que ocurre con las novelas literarias o con las grandes obras de arte. No iba a ser sometido a ese tipo de escrutinio porque nadie prestaba atenci&oacute;n al c&oacute;mic. Ten&iacute;a toda la libertad del mundo para hacer lo que me diera la gana. Pero, a lo largo de los a&ntilde;os, a medida que el c&oacute;mic ha empezado a tomarse m&aacute;s en serio como medio y como forma literaria, pues bien, esa libertad se ha ido reduciendo. Y ahora mi trabajo se critica en revistas y peri&oacute;dicos, y eso cuando yo empec&eacute; no ocurr&iacute;a. Digamos que se trata de una espada de doble filo: por un lado, me encanta que los c&oacute;mics hayan adquirido legitimidad pero, al mismo tiempo, echo en falta la libertad que ofrece el mundo <em>underground</em>. Creo que la raz&oacute;n por la que <em>Fun Home</em> pas&oacute; al <em>mainstream</em> fue, precisamente, porque era un poco h&iacute;brido: formaba parte de aquel mundo <em>underground</em>, pero, al mismo tiempo, ten&iacute;a elementos literarios como tem&aacute;tica, pues exploraba el trabajo de distintos escritores, y creo que esto fue lo que hizo que resultara m&aacute;s interesante para la cr&iacute;tica, lo que le ayud&oacute; a entrar en ese proceso en marcha de tomar el c&oacute;mic m&aacute;s en serio. Supongo que hay que tener mucho cuidado con lo que deseas porque puede hacerse realidad...
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">A lo largo de los años, a medida que el cómic ha empezado a tomarse más en serio como medio y como forma literaria, la libertad se ha ido reduciendo</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>En estos procesos de legitimaci&oacute;n tambi&eacute;n desempe&ntilde;a un rol importante la academia que, con el tiempo, ha dado cabida como materia de estudio el c&oacute;mic y los estudios </strong><em><strong>queer</strong></em><strong>.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Sin duda. A medida que los estudios <em>queer </em>han comenzado a convertirse en una disciplina acad&eacute;mica, mi trabajo ha empezado a entrar en ese mundo, lo cual tambi&eacute;n me resulta raro y sorprendente. Saber que mi trabajo se ense&ntilde;a en las universidades, no s&eacute;, me parece alucinante. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Alison Bechdel como autora h&iacute;brida?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Como el c&oacute;mic mismo, s&iacute;, me siento muy h&iacute;brida. Es una experiencia curiosa porque soy historietista y, al mismo tiempo, me considero una escritora que en sus textos aborda temas como el psicoan&aacute;lisis, la cultura <em>queer...</em> Siento como si tuviera distintos compartimentos. Me da la sensaci&oacute;n de que tengo distintos aspectos de mi misma que atraen a distintas comunidades, distintos tipos de seguidores. Soy una autora muy diversificada y, esto, desde mi punto de vista, es un regalo. Gente de distintos mundos se interesa por mi trabajo, cada una por sus razones, y al mismo tiempo esto hace que haya una fragmentaci&oacute;n muy grande. Es como si yo misma tuviera demasiadas partes.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Elisa McCausland]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/alison-bechdel-medida-mejoran-cosas-colectivo-lgtbi-trabajo-comic-toma-serio_128_8379062.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 08 Oct 2021 20:00:59 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Alison Bechdel: "A medida que mejoran las cosas para el colectivo LGTBI, mi trabajo en el cómic se toma más en serio"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Cómic,Novela gráfica,LGTBI]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Viñetas y cultura popular: Los mundos de Pura Campos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/vinetas-cultura-popular-pura-campos_1_1238308.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/ec3d75bf-ab3a-43b7-a333-450101c391ba_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="Pura Campos / WIKIPEDIA"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Los primeros intereses artísticos de Campos pasaron por la interpretación, el dibujo y el diseño de moda: su madre era modista y ella recogió a su manera el testigo de esa labor</p></div><p class="article-text">
        Una de mis compa&ntilde;eras de trabajo se llama Esther, gracias a la influencia que tuvo sobre su madre el personaje de c&oacute;mic dibujado a lo largo de dos d&eacute;cadas por Pura Campos. No creo que haya una an&eacute;cdota m&aacute;s cercana para dejarme claro hasta qu&eacute; punto la creaci&oacute;n en 1971 de Campos y el guionista brit&aacute;nico Philip Douglas <em>Esther y su mundo</em> influy&oacute; en varias generaciones de ni&ntilde;as y adolescentes espa&ntilde;olas. En su momento de mayor &eacute;xito, las aventuras cotidianas de Esther llegaron a cientos de miles de lectoras &ndash;y lectores&ndash; europeos, poniendo de manifiesto el potencial de la cultura popular para subvertir el mundo que nos rodea: editadas en principio como Patty&rsquo;s World, pues las historietas de Douglas y Campos tuvieron como objetivo inicial al p&uacute;blico brit&aacute;nico, su impacto particular desde 1974 entre las adolescentes espa&ntilde;olas ya con el nombre de Esther Lucas en las p&aacute;ginas de la revista Lily, se debi&oacute; a que sus planteamientos argumentales y est&eacute;ticos chocaban de frente con la rancia atm&oacute;sfera cultural del tardofranquismo, ampliando los horizontes de los imaginarios costumbristas con los que las lectoras estaban familiarizadas. El hechizo popular de <em>Esther y su mundo</em> pas&oacute; adem&aacute;s por debajo del radar oficialista de la &eacute;poca, al tratarse de una historieta para chicas y al carecer el c&oacute;mic por aquel entonces de legitimidad para la esfera intelectual y medi&aacute;tica.
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                </figure><p class="article-text">
        La paradoja reside en que tambi&eacute;n Pura Campos tard&oacute; en descubrir el valor de su obra, m&aacute;s aun, que ella misma ten&iacute;a el potencial de ser Esther. Nacida en Barcelona en 1937, los primeros intereses art&iacute;sticos de Campos pasaron por la interpretaci&oacute;n, el dibujo y el dise&ntilde;o de moda: su madre era modista y <a href="https://www.jotdown.es/2017/02/purita-campos-estar-bruguera-extenuante-te-pagaban-poco-te-hacian-trabajar-mucho/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ella recogi&oacute; a su manera el testigo de esa labor</a>. Parte de estas inquietudes se materializan cuando estudia Bellas Artes en la Escuela de Artes y Oficios de la Lonja y cuando se incorpora, ya a finales de los a&ntilde;os cincuenta, al equipo de artistas de la editorial Bruguera, la m&aacute;s importante de cuantas se han dedicado a la historieta en nuestro pa&iacute;s. Una ocupaci&oacute;n que le procur&oacute; una carrera discreta en revistas para chicas como Blanca, Sissi o Dalia y en la famosa Can Can, en paralelo a la que llevaban a cabo en otras cabeceras colegas como V&iacute;ctor Mora, Francisco Ib&aacute;&ntilde;ez o Manolo V&aacute;zquez. Hasta que Creaciones Editoriales, la agencia internacional de Bruguera llevada por Luis Llorente desde Londres, le ofrece dibujar <em>Patty's World</em> para la revista brit&aacute;nica Princess Tina. Campos no pod&iacute;a sospechar que lo que empez&oacute; como oferta de trabajo para un a&ntilde;o se extender&iacute;a durante veinte.
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        Al tratarse <em>Patty's World</em> de una historieta para el mercado for&aacute;neo, Campos abraza ilusionada un proceso de documentaci&oacute;n que le permite asomarse a la vibrante cultura pop inglesa de la &eacute;poca y hacer de la moda una de las bases de su estilo como dibujante. De este modo, m&aacute;s all&aacute; del mimo en la plasmaci&oacute;n del vestuario de los personajes, la formulaci&oacute;n de la vi&ntilde;eta y la estructura narrativa de la p&aacute;gina son deudoras de una concepci&oacute;n elegante y a la vez din&aacute;mica del trazo. As&iacute;, Campos hac&iacute;a justicia adem&aacute;s a la sensibilidad del guionista Philip Douglas &ndash;o su esposa, que, seg&uacute;n reconoci&oacute; Douglas, le aportaba las ideas&ndash; a la hora de aproximarse a la psicolog&iacute;a adolescente en las sagas rom&aacute;nticas que escrib&iacute;a. Aunque Esther siempre fue la protagonista indiscutible de dichas sagas, tambi&eacute;n ten&iacute;an relevancia en las mismas su mejor amiga, Rita; su amor plat&oacute;nico, Juanito; su hermana mayor, Carol; su nueva hermana, Laurita; y su n&eacute;mesis, Doreen.
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        Todos ellos contribuyeron a conformar un mosaico dram&aacute;tico que alternaba los clich&eacute;s del follet&iacute;n con un retrato fiel de lo cotidiano. En palabras de la <a href="https://dolmeneditorial.com/tienda/las-chicas-son-guerreras-el-comic-femenino-de-los-70-y-80/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">investigadora Ruth Bern&aacute;rdez</a>, en <em>Esther y su mundo</em> y obras coet&aacute;neas similares pueden rastrearse &ldquo;desde la amistad verdadera, a veces sin moralina ni condescendencia, hasta historias con buenas dosis de misterio e incluso con una violencia que va m&aacute;s all&aacute; de la rencilla fraternal, de las peleas sin importancia, para llegar a los rencores que incitan al odio y la maldad&rdquo;. Bruguera llegar&iacute;a a modificar para el mercado espa&ntilde;ol una vi&ntilde;eta en la que una enso&ntilde;aci&oacute;n de Esther desembocaba en el asesinato a hachazos de Doreen. En cualquier caso, como subraya Bern&aacute;rdez, &ldquo;el denominador com&uacute;n de este tipo de narraciones siempre fue la fuerza de sus personajes para superar las situaciones que sal&iacute;an a su encuentro&rdquo;.
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        Este esp&iacute;ritu luchador de la ficci&oacute;n reflejaba al fin y al cabo la filosof&iacute;a como dibujante de Pura Campos, que fue la de toda una generaci&oacute;n integrada tambi&eacute;n por &Aacute;ngeles Felices, Trini Tintur&eacute; y otras muchas autoras: una labor marcada por la excelencia y la profesionalidad, y un ejercicio de la misma en equipo, primero con Philip Douglas y m&aacute;s tarde con Andries Brandt en Tina (1975) &ndash;producida para el mercado holand&eacute;s&ndash;, su marido Paco Ortega en Gina (1978), y Carlos Portela en <em>Las nuevas aventuras de Esther</em> (2006). Esta resurrecci&oacute;n del personaje adaptado a los nuevos tiempos es el signo m&aacute;s evidente de una valoraci&oacute;n p&uacute;blica in&eacute;dita de Campos como autora de c&oacute;mic, que pasa tambi&eacute;n por una recuperaci&oacute;n del pasado de Esther llevada a cabo por Joan Navarro en la editorial Gl&eacute;nat, y por la visibilizaci&oacute;n de un fandom que era fiel a la autora desde hac&iacute;a d&eacute;cadas y que encuentra en Internet el espacio id&oacute;neo para compartir su entusiasmo por la dibujante en foros y clubs de fans. Campos obtiene sucesivamente en este siglo el premio Haxtur a la Autora que Amamos de la revista especializada El Wendigo (2004), la Medalla de Oro al m&eacute;rito en las Bellas Artes concedido por el Ministerio de Educaci&oacute;n, Cultura y Deporte (2009) y el Gran Premio del Sal&oacute;n Internacional del C&oacute;mic de Barcelona (2013).
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        Desde el Colectivo de Autoras de C&oacute;mic, tambi&eacute;n quisimos rendir homenaje a la labor profesional e incansable de Pura Campos al entregarle hace justo ahora dos a&ntilde;os nuestro premio honor&iacute;fico, que recibi&oacute; en Madrid de manos de <a href="https://www.youtube.com/watch?v=LenzOJhnfVg&amp;feature=youtu.be&amp;fbclid=IwAR0oZiQ-FY0i4q4cI3DNlpec31ZCc_rG58Bgd3kOFM8cLVnynBKXaHEkzk4" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Mar Garc&iacute;a, una de las m&aacute;s apasionadas lectoras de Esther y su mundo </a>que he tenido el honor de conocer. La emoci&oacute;n del evento nos transport&oacute; a ese tiempo y lugar que es la adolescencia, en el que un tebeo le&iacute;do en la soledad de tu habitaci&oacute;n te salvaguardaba del mundo y, lo que es m&aacute;s importante, te propon&iacute;a otros diferentes. Mundos a los que se asomaron asimismo lectores como Hern&aacute;n Migoya, seducido entonces y ahora por un &ldquo;ser quincea&ntilde;era&rdquo; que le liberaba de s&iacute; mismo y le permit&iacute;a ser otra.&nbsp;<a href="http://asociacionautoras.blogspot.com/2017/01/purita-y-su-mundo-discriminador-por.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Migoya celebraba el galard&oacute;n del Colectivo de Autoras de C&oacute;mic</a> con un &ldquo;ahora nos toca homenajear a Purita Campos, pero sobre todo leer sus tebeos&rdquo; que, en el contexto del fallecimiento de la autora, tiene todav&iacute;a m&aacute;s sentido: lamentemos que Pura Campos no est&aacute; entre nosotras, pero sepamos apreciar que sus c&oacute;mics nos acompa&ntilde;ar&aacute;n siempre.
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      <dc:creator><![CDATA[Elisa McCausland]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/vinetas-cultura-popular-pura-campos_1_1238308.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 24 Nov 2019 20:09:13 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Viñetas y cultura popular: Los mundos de Pura Campos]]></media:title>
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      <title><![CDATA['Maléfica', una vergüenza para las fuerzas del Mal]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/cine/malefica-verguenza-fuerzas-mal_1_4846214.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/2db78dbe-0018-464a-a6dc-4e6eb7b5dfc4_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="Angelina Jolie en &#039;Maléfica&#039;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Las últimas relecturas de las brujas de antaño consiguen aplastar el cuento sin arrancarle la lectura feminista que venden en el trailer.</p></div><p class="article-text">
        Dec&iacute;a G.K. Chesterton que &ldquo;los cuentos de hadas superan a la realidad, no porque nos digan que los dragones existen, sino porque nos dicen que pueden ser vencidos&rdquo;. En tiempos de villanas como la Mal&eacute;fica que lleg&oacute; el pasado viernes 30 de mayo a nuestros cines, tan aburguesada que trae consigo bajo las alas mu&ntilde;ecas de edici&oacute;n limitada, esta cita del escritor y periodista brit&aacute;nico bien podr&iacute;a mutar en otra, menos inspiradora, quiz&aacute;s, pero m&aacute;s adecuada a la l&oacute;gica de mercado que tanto motiva a la todopoderosa Disney, productora de la pel&iacute;cula interpretada por Angelina Jolie: si los cuentos de hadas han dejado hoy por hoy de superar a la realidad, es porque nos dicen que los dragones, o sea, las villanas, se pueden comprar y vender.
    </p><p class="article-text">
        Esta nueva versi&oacute;n Disney del cl&aacute;sico animado <em>La bella durmiente</em> (1959) nos hace preguntarnos en primer lugar, como en el caso de la exitosa <em>Alicia en el Pa&iacute;s de las Maravillas</em> (1951/2010), si el punto de vista m&aacute;s &ldquo;oscuro&rdquo; y &ldquo;adulto&rdquo; que aduce ya desde su frase promocional &mdash;precisamente, &ldquo;no creas en los cuentos de hadas&rdquo;&mdash; es real, o solo otra estrategia de maquillaje. La propia pel&iacute;cula no nos permiti&oacute; antes del estreno despejar todas las inc&oacute;gnitas, pues, al menos en Espa&ntilde;a, Disney no mostr&oacute; al grueso de la prensa sino sus veinte minutos m&aacute;s espectaculares, profusos en efectos digitales y escenarios de ensue&ntilde;o, haciendo del mensajero poco m&aacute;s que un publicista; y solo veinticuatro horas antes del estreno se organiz&oacute; un pase de prensa en condiciones, pero con cabida para muy pocos cr&iacute;ticos.
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        No obstante, nuestro paso por taquilla nos permite sembrar dudas razonables sobre la credibilidad de la propuesta, al menos en lo que se refiere al protagonismo revulsivo de la m&aacute;s famosa villana del universo Disney, frente a la que la princesa Aurora (Elle Fanning) es una mera secundaria. La visi&oacute;n de Mal&eacute;fica como arquetipo capaz de subvertir un r&eacute;gimen tradicional, no ya literario o cinematogr&aacute;fico sino tambi&eacute;n sociopol&iacute;tico, se estrella contra una concepci&oacute;n del personaje, compartida por otras relecturas recientes de cuentos de siempre, en t&eacute;rminos de madre de repuesto, y de mujer humillada por un hombre, tal y como les ocurre a la Reina Ravenna (Charlize Theron) de <em>Blancanieves y la leyenda del cazador</em> (2012), o a la Malvada Bruja del Oeste (Mila Kunis) de <em>Oz, un mundo de fantas&iacute;a</em> (2013), tambi&eacute;n producida por Disney.
    </p><h3 class="article-text">Paradojas y contradicciones de la bruja moderna</h3><p class="article-text">
        &iquest;Es resentimiento y venganza, o es justicia, lo que ha de impulsar a la villana aut&eacute;ntica, es decir, a la bruja, a la maga? Quien est&aacute; proponiendo nuevos rumbos para ella misma y el espectador, quien est&aacute; teniendo el valor de abrir en canal supuestos para&iacute;sos terrenales que han acallado durante siglos lo m&aacute;s aut&eacute;ntico de nosotros mismos, &iquest;se conformar&iacute;a con procurar que todo cambie para que todo siga igual, como hace Mal&eacute;fica? Son preguntas de especial relevancia si consideramos que, en los &uacute;ltimos a&ntilde;os, han resurgido brujas del ensayismo, hechiceras en guerra contra las asignaciones de g&eacute;nero y la figura de &ldquo;lo mujer&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Hoy tenemos a la activista y feminista Silvia Federici, o la indomable Virginie Despentes; pensadoras capaces de apreciar que las estrategias actuales del sistema, m&aacute;s sofisticadas y sutiles que en &eacute;pocas previas, han logrado te&ntilde;ir de supuesta emancipaci&oacute;n representaciones de nuestros cuerpos, de nuestras relaciones, cuyo objetivo &uacute;ltimo no es otro que alentar nuestra inseguridad y, con ella, unas ansias de integraci&oacute;n y un consumismo m&oacute;rbidos. Los cors&eacute;s del sistema han dejado de tener varillas para convertirse en implantes siliconados invisibles, que cortan las alas de las hero&iacute;nas y las atrapan en una dualidad hada/arp&iacute;a perpetuadora de estereotipos inmemoriales... y suculentos resultados econ&oacute;micos.
    </p><p class="article-text">
        Al respecto, es interesante recuperar una nota publicitaria que Disney enviaba masivamente en 2011 a los medios &mdash;y que en no pocos casos fue reconvertida en noticia&mdash;, que, bajo el t&iacute;tulo <a href="http://tu.tv/videos/disney-espana-ellas-siguen-queriendo-s" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Ellas siguen queriendo ser princesas</a>, mezclaba resultados de una encuesta efectuada a 359 (sic) mujeres espa&ntilde;olas seg&uacute;n la cual el 90% de las ni&ntilde;as prefieren disfrazarse de princesa a hacerlo de m&eacute;dico, con las cifras de beneficios obtenidos mundialmente por productos de la compa&ntilde;&iacute;a, 4.000 millones de d&oacute;lares. Se concluye de inmediato que, en un panorama de sinergia entre lo ideol&oacute;gico y lo econ&oacute;mico tan indisimulado como el descrito, otorgar el papel protagonista a la mala del cuento solo se va a permitir si, por el camino, se ha desactivado todo el potencial agitador, subversivo, aniquilador, del verdadero Mal.
    </p><p class="article-text">
        El triunfo de esta artima&ntilde;a reside en que, tanto en la pantalla como en el dormitorio infantil, acaba siendo imposible percibir en la hero&iacute;na, en la villana, algo m&aacute;s que una mu&ntilde;eca &mdash;no importa si estilizada, g&oacute;tica, rubia o rota&mdash;, en la cual proyectar las insatisfacciones, los complejos, las frustraciones que han motivado, precisamente, quienes las facturan. En cierto modo, la princesa y el hada de anta&ntilde;o, estaban tan alineadas con el orden establecido que resultaba casi entra&ntilde;able dejarse alienar por sus limitadas aspiraciones. En cambio, con la conciencia en el aire de otras posibles aproximaciones a los mitos de siempre, resulta decepcionante que una Mal&eacute;fica encarnada por la majestuosa Angelina Jolie termine siendo una villana arrepentida, una madrastra obsequiosa, una aut&eacute;ntica verg&uuml;enza para las fuerzas del Mal.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Elisa McCausland]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/cine/malefica-verguenza-fuerzas-mal_1_4846214.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 01 Jun 2014 19:25:43 +0000]]></pubDate>
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