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    <title><![CDATA[elDiario.es - Eduardo Moyano Estrada]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/eduardo_moyano/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Eduardo Moyano Estrada]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Llueve, pero aún persiste la sequía]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/la-cuadratura-del-circulo/llueve-persiste-sequia_132_10251448.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/2fb258bc-061c-4690-87e0-96c5ebc757fc_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Llueve, pero aún persiste la sequía"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Es necesario tanto en los hogares, como en los distintos sectores económicos, ajustar nuestros hábitos de consumo a la oferta real de los recursos hídricos, unos recursos siempre limitados</p></div><p class="article-text">
        La sequ&iacute;a, que sigue entre nosotros a pesar de las &uacute;ltimas lluvias, ha sido siempre un rasgo consustancial de las &aacute;reas de clima mediterr&aacute;neo. No obstante, en las &uacute;ltimas d&eacute;cadas est&aacute; cambiando su fisonom&iacute;a, afectando tambi&eacute;n a las &aacute;reas de clima continental. Adem&aacute;s, ahora los periodos de sequ&iacute;a son m&aacute;s recurrentes que antes (cada cuatro a&ntilde;os, las lluvias suelen reducirse en un 80%) siendo interrumpidos bruscamente con imprevisibles tormentas de una intensidad inusitada, acompa&ntilde;adas, en ocasiones, de granizo y pedrisco de extraordinaria virulencia.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Algunos expertos ven en ello s&iacute;ntomas del cambio clim&aacute;tico, otros lo achacan a fen&oacute;menos m&aacute;s coyunturales, como el del calentamiento de los oc&eacute;anos producido por la corriente mar&iacute;tima conocida como &ldquo;El Ni&ntilde;o/Oscilaci&oacute;n del Sur&rdquo; (ENOS). Sea como fuere, debemos adaptarnos a estas situaciones, buscando f&oacute;rmulas que nos permitan minimizar sus efectos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        No obstante, es un hecho que, cuando comienza a llover, dejamos de hablar de la sequ&iacute;a y aparcamos las posibles soluciones. Por eso, al igual que solemos decir, sin mucho &eacute;xito, que los incendios forestales deben apagarse en invierno con pol&iacute;ticas preventivas, de la sequ&iacute;a hay que hablar tambi&eacute;n cuando llueve. Y es buen momento hacerlo en estos d&iacute;as de lluvia de finales de primavera, que est&aacute;n aliviando la situaci&oacute;n en algunas zonas de nuestro pa&iacute;s, aunque no en todas, pero causando tambi&eacute;n graves da&ntilde;os en otras.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        No debe olvidarse que, a d&iacute;a de hoy, y a&uacute;n con las &uacute;ltimas lluvias ca&iacute;das, nuestros embalses contin&uacute;an estando muy por debajo de su capacidad, al igual que ocurre con el estado de los acu&iacute;feros que almacenan las aguas subterr&aacute;neas. Si excluimos los pantanos destinados a la producci&oacute;n de energ&iacute;a, el agua media embalsada es hoy inferior al 40% de su capacidad (veinte puntos por debajo de la media de las dos &uacute;ltimas d&eacute;cadas por estas fechas), existiendo, no obstante, grandes variaciones entre cuencas (80-90% en la cornisa cant&aacute;brica, frente al 25-30% en las cuencas mediterr&aacute;neas). Respecto a los acu&iacute;feros, m&aacute;s del 40% de las masas de agua subterr&aacute;nea est&aacute; sobrexplotado (extraemos mediante pozos m&aacute;s de lo que repone el ciclo natural), teniendo mucho que ver en ello la situaci&oacute;n de sequ&iacute;a que atravesamos.&nbsp;
    </p><h3 class="article-text">Mayor consumo general de agua&nbsp;</h3><p class="article-text">
        Es verdad que, con el actual nivel de la tecnolog&iacute;a, a&uacute;n no podemos provocar las lluvias, pero s&iacute; paliar los efectos de la sequ&iacute;a, anticip&aacute;ndonos a ellos mediante una gesti&oacute;n m&aacute;s eficiente de los recursos h&iacute;dricos. Hay que tener en cuenta, adem&aacute;s, que las sequ&iacute;as de ahora vienen cada vez m&aacute;s acompa&ntilde;adas de altas temperaturas. Ello hace que, unido al aumento de las extracciones para satisfacer la demanda general de agua, dure menos el volumen embalsado, debido a su evaporaci&oacute;n, y que sean m&aacute;s da&ntilde;inos sus efectos al aumentar la evapotranspiraci&oacute;n de las tierras agr&iacute;colas. Ello tiene adem&aacute;s evidentes resultados negativos en el estado de los acu&iacute;feros al ser mayor el nivel de concentraci&oacute;n de residuos minerales en las filtraciones subterr&aacute;neas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Gracias a los avances tecnol&oacute;gicos, sobre todo en los electrodom&eacute;sticos, y tambi&eacute;n a las campa&ntilde;as de sensibilizaci&oacute;n, se consume ahora menos agua por habitante que hace dos d&eacute;cadas. Por ejemplo, el consumo de agua en los hogares espa&ntilde;oles ha disminuido en los &uacute;ltimos veinte a&ntilde;os, pasando de los 171 litros por habitante y d&iacute;a en 2001, a los 139 litros en 2023. Lo mismo sucede en la agricultura de regad&iacute;o, cuyo consumo de agua por hect&aacute;rea se ha reducido un 25% en los &uacute;ltimos diez a&ntilde;os.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        Sin embargo, es un hecho innegable que globalmente consumimos m&aacute;s agua que antes, no s&oacute;lo porque se ha incrementado la poblaci&oacute;n, sino tambi&eacute;n porque nuestro actual modelo de desarrollo, basado sobre todo en la concentraci&oacute;n urbana y el consumo ilimitado de bienes y servicios, es cada vez m&aacute;s dependiente de los recursos h&iacute;dricos. Ello hace que extraigamos un 2% anual m&aacute;s de agua de los embalses que la que &eacute;stos reciben por el ciclo natural de lluvias, al igual que ocurre con la ya comentada sobreexplotaci&oacute;n de los acu&iacute;feros.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Recordemos, adem&aacute;s, que hoy se concentra ya el 80% de la poblaci&oacute;n espa&ntilde;ola en n&uacute;cleos urbanos, lo que exige mayor volumen de abastecimiento de agua, tanto para consumo dom&eacute;stico, como para los diversos tipos de servicios asentados en las ciudades (comercio, hosteler&iacute;a, industria, servicios de lavacoches o lavander&iacute;as&hellip;) Adem&aacute;s, esa concentraci&oacute;n requiere un suministro de alimentos a precios asequibles, que s&oacute;lo es posible satisfacer gracias al aumento de la producci&oacute;n agr&iacute;cola, en especial la agricultura de regad&iacute;o. Hoy, casi la cuarta parte de la superficie agr&iacute;cola est&aacute; regada, absorbiendo casi el 80% del agua disponible, pero produciendo dos tercios de la producci&oacute;n vegetal, que es la base de muchos de nuestros alimentos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Todo esto significa que, adem&aacute;s de por las razones ya citadas de las altas temperaturas que acompa&ntilde;an a las nuevas modalidades de sequ&iacute;a, es un hecho que el elevado consumo global de agua vac&iacute;a nuestros embalses y acu&iacute;feros a mayor velocidad que antes. Los embalses ya ni siquiera soportan cuatro a&ntilde;os continuados de escasez de lluvias, y en los pozos cada vez hay que profundizar m&aacute;s para extraer el agua subterr&aacute;nea de los acu&iacute;feros.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Esto hace que, en fechas cada vez m&aacute;s tempranas, se produzcan situaciones de d&eacute;ficit h&iacute;drico en las que la demanda de agua no puede ser asegurada a todos los tipos de usuarios. Ello exige un replanteamiento tanto de las pol&iacute;ticas hidr&aacute;ulicas, como de las pol&iacute;ticas de gesti&oacute;n de los recursos h&iacute;dricos.&nbsp;
    </p><h3 class="article-text">La pol&iacute;tica hidr&aacute;ulica&nbsp;</h3><p class="article-text">
        El balance hist&oacute;rico de la pol&iacute;tica hidr&aacute;ulica espa&ntilde;ola es positivo. Se han hecho grandes inversiones, construy&eacute;ndose embalses y pantanos para regular el caudal de nuestros r&iacute;os y acumular agua en periodos de abundancia de lluvias para as&iacute; afrontar los tiempos de escasez. <span class="highlight" style="--color:white;">Hay 372 grandes y medianos embalses, con una capacidad total de almacenamiento de 56.000 hm&sup3; de agua, adem&aacute;s de gran n&uacute;mero de presas y azudes. Ello significa que aproximadamente el 50% del caudal fluvial de nuestro pa&iacute;s</span> est&aacute; regulado, siendo el primer pa&iacute;s de la UE en este tema. Algunos de esos embalses se remontan a los a&ntilde;os 1950 e incluso m&aacute;s atr&aacute;s, otros son m&aacute;s recientes, y la mayor parte de ellos han sido financiados con recursos p&uacute;blicos, produciendo energ&iacute;a, abasteciendo de agua nuestras ciudades y posibilitando el desarrollo de una potente agricultura de regad&iacute;o.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En lo que se refiere a las aguas subterr&aacute;neas, Espa&ntilde;a almacena unos 30.000 <span class="highlight" style="--color:white;">hm&sup3;</span> al a&ntilde;o en m&aacute;s de 700 masas de agua (MASub), que cubren casi el 80% de territorio nacional y que abastecen a m&aacute;s del 20% de la poblaci&oacute;n (en algunas cuencas, ese porcentaje se eleva al 60%). No obstante, s&oacute;lo se aprovecha una quinta parte (6.000 <span class="highlight" style="--color:white;">hm&sup3;</span>) de las masas de agua subterr&aacute;nea, lo que abre un gran potencial de utilizaci&oacute;n si se gestionan adecuadamente nuestros acu&iacute;feros.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En este sentido puede decirse que nuestro pa&iacute;s est&aacute; bien preparado para afrontar los periodos tradicionales de sequ&iacute;a en lo que respecta al agua acumulada en embalses y acu&iacute;feros, haciendo frente a las necesidades de la poblaci&oacute;n y de los distintos sectores econ&oacute;micos (agricultura, industria, turismo&hellip;) Pero debe prepararse mejor para los nuevos tipos de sequ&iacute;a que, al ser m&aacute;s recurrentes e ir acompa&ntilde;ados de altas temperaturas, hacen que los embalses y acu&iacute;feros se vac&iacute;en con m&aacute;s rapidez.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Dada la imposibilidad por razones pol&iacute;ticas y de confrontaci&oacute;n entre Comunidades Aut&oacute;nomas de aplicar el tantas veces aplazado Plan Hidrol&oacute;gico Nacional, s&oacute;lo cabe seguir aplicando los trasvases entre cuencas ya aprobados (como el Tajo-Segura), implementar algunos proyectos pendientes de ejecuci&oacute;n y poner en marcha algunas peque&ntilde;as y medianas obras hidr&aacute;ulicas para trasvasar agua dentro de una misma cuenca (en el marco de los correspondientes planes hidrol&oacute;gicos de tercer ciclo). Adem&aacute;s, no parece que tenga mucho sentido ampliar la capacidad de agua embalsada mediante la construcci&oacute;n de nuevos embalses, ya que, debido a las exigencias de la Directiva Agua en materia de preservaci&oacute;n y restauraci&oacute;n del caudal ecol&oacute;gico de los r&iacute;os y a la estrategia &ldquo;Biodiversidad&rdquo; del Pacto Verde Europeo (que insta al cierre de presas y azudas infrautilizadas), no encontrar&iacute;an financiaci&oacute;n en los fondos de la UE.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Pero s&iacute; se pueden emprender otras acciones en materia de infraestructuras hidr&aacute;ulicas. Me refiero, por ejemplo, a la modernizaci&oacute;n de los actuales embalses, que, por la obsolescencia de algunos de ellos, presentan importantes p&eacute;rdidas, tanto en el propio embalse, como en las conducciones que llevan el agua a las explotaciones agrarias o a los n&uacute;cleos de poblaci&oacute;n (se pierde en torno al 20% de agua en fugas por el deficiente estado de la red de conducci&oacute;n). Se sabe, adem&aacute;s, que hay pantanos de m&aacute;s de 50 a&ntilde;os que tienen un alto nivel de colmataci&oacute;n, acumulando tan grandes masas de lodo, que en muchos casos reducen m&aacute;s del 30% el agua real embalsada (algunos embalses est&aacute;n incluso inutilizados por ese motivo). Creo que en el tema de la modernizaci&oacute;n de nuestros embalses deber&iacute;a concentrarse gran parte del esfuerzo de la pol&iacute;tica hidr&aacute;ulica, adem&aacute;s de en la mejora de las redes urbanas de distribuci&oacute;n.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, y como ya se est&aacute; haciendo con financiaci&oacute;n de los fondos <em>Next Generation</em> de la UE, la pol&iacute;tica hidr&aacute;ulica debe ser una palanca para avanzar en la construcci&oacute;n de plantas depuradoras de agua en los n&uacute;cleos urbanos para su posible reutilizaci&oacute;n o para su retorno en buen estado a los r&iacute;os. Asimismo, debe impulsarse en zonas costeras de baja pluviometr&iacute;a la construcci&oacute;n de plantas desaladoras, que permitan asegurar, primero, el abastecimiento de agua a la poblaci&oacute;n, y luego, el suministro a los sectores econ&oacute;micos (industria, agricultura y turismo), algo que ya est&aacute; promoviendo el gobierno de la naci&oacute;n (ver algunas de las medidas del &uacute;ltimo decreto de sequ&iacute;a).&nbsp;
    </p><h3 class="article-text">La gesti&oacute;n de los recursos h&iacute;dricos&nbsp;</h3><p class="article-text">
        Pero m&aacute;s all&aacute; de la pol&iacute;tica hidr&aacute;ulica, basada en las grandes y medianas infraestructuras, se puede hacer mucho en el &aacute;mbito de la pol&iacute;tica de gesti&oacute;n de los recursos h&iacute;dricos para que sea m&aacute;s eficiente. En este sentido, se debe seguir avanzando en el uso de la tecnolog&iacute;a para lograr un mayor nivel de ahorro en el consumo de agua. En el medio urbano, reformas como el cambio del tipo de grifer&iacute;a en los hogares o la mayor eficiencia de los electrodom&eacute;sticos han tenido un efecto importante en el ahorro. Ahora toca aplicar los nuevos programas <em>smart cities</em> (ciudades inteligentes) en la detecci&oacute;n autom&aacute;tica de las posibles fugas, as&iacute; como en la reutilizaci&oacute;n de las aguas depuradas para la limpieza de las calles y el riego de parques y jardines (econom&iacute;a circular).&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En lo que se refiere al sector agrario, las tecnolog&iacute;as han tenido un efecto directo en la reducci&oacute;n del consumo de agua por hect&aacute;rea, al sustituir los riegos por gravedad o superficie por los riegos localizados (por goteo). Hoy, m&aacute;s de la mitad de la superficie de regad&iacute;o utiliza eficientes sistemas localizados. A ello se le a&ntilde;ade ahora el uso de las nuevas tecnolog&iacute;as de precisi&oacute;n, posibilitando que s&oacute;lo se rieguen aquellas parcelas que realmente lo necesiten (riegos deficitarios).&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Si todo eso se acompa&ntilde;a de impulsar la investigaci&oacute;n para crear variedades vegetales menos exigentes en agua y por ello mejor adaptadas a entornos secos, podemos ir avanzando hacia sistemas de gesti&oacute;n m&aacute;s eficiente de los recursos h&iacute;dricos, y por tanto mejor preparados para afrontar los periodos de escasez. Esto har&aacute;, adem&aacute;s, que la capacidad de almacenamiento de nuestros pantanos pueda ser mejor aprovechada por la agricultura, aumentando la duraci&oacute;n del agua embalsada e impulsando f&oacute;rmulas innovadoras de gesti&oacute;n como los &ldquo;bancos de agua&rdquo;. No se trata de reducir la superficie de regad&iacute;o, pero s&iacute; de limitar, e incluso congelar, su expansi&oacute;n, para evitar el &ldquo;efecto rebote&rdquo;, debiendo tener un papel fundamental en ello las comunidades de regantes y las asociaciones en que se integran.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Asimismo, queda mucho por hacer en lo que respecta a la gesti&oacute;n y conservaci&oacute;n de las aguas subterr&aacute;neas. Es prioritario intensificar el control e inspecci&oacute;n de las extracciones para evitar la sobreexplotaci&oacute;n de los acu&iacute;feros, adem&aacute;s de acelerar el cierre de los pozos ilegales que existen en amplias zonas de nuestro pa&iacute;s y que amenazan la supervivencia de humedales de alto valor ecol&oacute;gico. Asimismo, es necesario avanzar en la depuraci&oacute;n y reciclaje, tanto de los residuos agr&iacute;colas (fertilizantes y pesticidas) y ganaderos (purines y deyecciones de los animales), como de los dom&eacute;sticos e industriales (aguas residuales, fugas de colectores, vertidos de gasolineras y talleres&hellip;), al ser todos ellos, fuente importante de contaminaci&oacute;n de las aguas tanto de las superficiales como de las subterr&aacute;neas, habiendo sido objeto ya nuestro pa&iacute;s de expedientes sancionadores por parte de la UE.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Y por &uacute;ltimo queda el reto del ahorro energ&eacute;tico. Se sabe que hoy cada vez pesa m&aacute;s el coste de la energ&iacute;a en el coste del agua, por lo que la transici&oacute;n energ&eacute;tica tiene que llegar al &aacute;mbito del consumo de los recursos h&iacute;dricos, sobre todo, aunque no s&oacute;lo, en el sector agrario (el consumo energ&eacute;tico en la agricultura representa un 4,5% del total del consumo de energ&iacute;a en nuestro pa&iacute;s). El uso de energ&iacute;as renovables est&aacute; siendo un elemento fundamental para la extracci&oacute;n de agua subterr&aacute;nea en las explotaciones agrarias, as&iacute; como en la utilizaci&oacute;n por parte de los agricultores de las aguas superficiales procedentes de los canales de riego, adem&aacute;s de la utilidad que est&aacute;n teniendo estos tipos de energ&iacute;a en la ganader&iacute;a intensiva.&nbsp;
    </p><h3 class="article-text"><strong>Conclusiones</strong>&nbsp;</h3><p class="article-text">
        De todos estos temas hay que hablar tambi&eacute;n cuando llueve, y no s&oacute;lo cuando estamos en el momento &aacute;lgido de un periodo de sequ&iacute;a y la ansiedad nos nubla la raz&oacute;n. En estas situaciones extremas s&oacute;lo queda acudir a las medidas restrictivas para asegurar al menos el consumo de agua de la poblaci&oacute;n, y a las medidas paliativas (como los decretos nacionales y regionales de sequ&iacute;a) para mitigar los da&ntilde;os que provoca a los productores afectados por ella (principalmente, los agricultores). El tema de la sequ&iacute;a hay que tratarlo con calma, con sentido de Estado, y con un horizonte de medio y largo plazo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Hay amplio margen para emprender acciones que mejoren nuestras infraestructuras hidr&aacute;ulicas, algunas ya obsoletas, as&iacute; como para buscar otras fuentes de recursos, como la desalaci&oacute;n o la reutilizaci&oacute;n de las aguas depuradas. Tambi&eacute;n hay margen para realizar trasvases entre r&iacute;os dentro de la misma cuenca hidrogr&aacute;fica, as&iacute; como para impulsar bancos de agua o para avanzar en el ahorro usando las nuevas tecnolog&iacute;as, tanto en el medio urbano e industrial, como en la agricultura. Asimismo, hay espacio para mejorar el conol y los sistemas de gesti&oacute;n de los acu&iacute;feros para asegurar su buen estado de conservaci&oacute;n. Finalmente, hay que apostar por estas nuevas tecnolog&iacute;as para avanzar en la transici&oacute;n energ&eacute;tica, haciendo m&aacute;s eficiente el consumo de energ&iacute;a tanto en el sector industrial, como en el agr&iacute;cola y ganadero.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Y todo ello, sin abandonar el mensaje de que es necesario tanto en los hogares, como en los distintos sectores econ&oacute;micos, ajustar nuestros h&aacute;bitos de consumo a la oferta real de los recursos h&iacute;dricos, unos recursos siempre limitados.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Eduardo Moyano Estrada]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/la-cuadratura-del-circulo/llueve-persiste-sequia_132_10251448.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 02 Jun 2023 04:00:42 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Llueve, pero aún persiste la sequía]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Sequía,Agua,lluvia]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La PAC, esa desconocida]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/la-cuadratura-del-circulo/pac-desconocida_132_9168584.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/74983b69-1456-4980-82c9-f6fd86f9dd14_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La PAC, esa desconocida"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La PAC es un medio para asegurar el abastecimiento alimentario en la UE, y para orientar las prácticas agrícolas y ganaderas hacia modelos de agricultura más eficientes y sostenibles</p><p class="subtitle">La desaparición de los desconocidos</p></div><p class="article-text">
        Despu&eacute;s de sesenta a&ntilde;os, la PAC (Pol&iacute;tica Agraria Com&uacute;n) sigue siendo una desconocida para el conjunto de la opini&oacute;n p&uacute;blica. Prueba de ello es la buena valoraci&oacute;n que ha recibido, por necesaria, la excelente campa&ntilde;a de comunicaci&oacute;n emprendida por el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentaci&oacute;n (MAPA) en TV y otros medios, sobre esta pol&iacute;tica europea.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Obviamente, la PAC es bien conocida por los agricultores, que son sus principales destinatarios y los que se benefician de sus distintos programas de ayuda. Aunque suelen quejarse de la elevada carga burocr&aacute;tica que conlleva y muestran su descontento con la cuant&iacute;a de las ayudas (siempre les parecen escasas), los agricultores son tambi&eacute;n conscientes de que la PAC es una importante red de seguridad, representando por t&eacute;rmino medio un tercio de sus ingresos anuales, algo inaudito en otros sectores econ&oacute;micos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Baste recordar que, para el conjunto del periodo 2021-2027, Espa&ntilde;a recibir&aacute; de la PAC alrededor de 50 mil millones de euros (en torno a 7.000 millones anuales) en forma de pagos directos, ayudas de desarrollo rural, medidas de mercado y grandes proyectos de inversi&oacute;n, beneficiando de forma directa a unos 650.000 agricultores (m&aacute;s del 70% del total de titulares de explotaciones).&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Pero la realidad es que la PAC es poco conocida por el conjunto de la sociedad, siendo por ello necesario hacer mucha pedagog&iacute;a sobre su significado y sus efectos. Hay que se&ntilde;alar, por ejemplo, que la PAC es mucho m&aacute;s que una pol&iacute;tica de transferencia de rentas a los agricultores. Es una pol&iacute;tica que regula un sector esencial para toda la sociedad, como el de la producci&oacute;n de alimentos, y que gracias a ella los consumidores europeos tienen garantizado el abastecimiento alimentario en cantidad, calidad y seguridad, y a precios asequibles. La PAC es tambi&eacute;n un instrumento de cohesi&oacute;n de los territorios rurales, de tal modo que, sin ella, los desequilibrios territoriales se habr&iacute;an ampliado a&uacute;n m&aacute;s.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, es una pol&iacute;tica muy eficiente, ya que, con s&oacute;lo un coste de 0,31 euros al d&iacute;a por ciudadano, la PAC reporta importantes beneficios a la sociedad europea, no s&oacute;lo en materia de producci&oacute;n de alimentos, sino tambi&eacute;n de protecci&oacute;n del medio ambiente y de preservaci&oacute;n del paisaje, los recursos naturales y la biodiversidad vegetal y animal.<strong>&nbsp;</strong>
    </p><h3 class="article-text"><strong>Una historia de reformas</strong>&nbsp;</h3><p class="article-text">
        La PAC ha demostrado ser una pol&iacute;tica sensible a los cambios experimentados por el sector agrario y a las demandas de la sociedad europea. Eso explica que, cada siete a&ntilde;os, haya ido reformando sus programas de ayuda y los mecanismos de intervenci&oacute;n para adaptarse a esos cambios y a las nuevas demandas de la ciudadan&iacute;a.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En una etapa inicial, hasta final de los a&ntilde;os 1980, el principal objetivo de la PAC era incentivar la modernizaci&oacute;n productiva de la agricultura europea mediante la innovaci&oacute;n tecnol&oacute;gica (mecanizaci&oacute;n), el regad&iacute;o y el uso de fertilizantes y pesticidas, seg&uacute;n los principios de la entonces hegem&oacute;nica &ldquo;revoluci&oacute;n verde&rdquo;. Para ello, utiliz&oacute; instrumentos tales como los precios garantizados, las compras centralizadas por los organismos p&uacute;blicos de intervenci&oacute;n, los incentivos a la modernizaci&oacute;n de las explotaciones, el fomento de la vertebraci&oacute;n asociativa de los productores, los programas de apoyo al relevo generacional y la instalaci&oacute;n de j&oacute;venes&hellip;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Ello permiti&oacute; aumentar la producci&oacute;n agraria hasta l&iacute;mites insospechados, asegurando en veinte a&ntilde;os la suficiencia alimentaria de los pa&iacute;ses que iban conformando el proyecto de integraci&oacute;n europea.
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        Sin embargo, ese indudable &eacute;xito tuvo como contrapartida que comenzara a producirse excedentes en algunos subsectores (cereales, leche&hellip;) y que surgieran externalidades negativas sobre el medio ambiente, adem&aacute;s de algunos desequilibrios territoriales. Ello dio origen a los primeros desajustes y a las primeras grandes reformas de la PAC (como la emprendida por el comisario MacSharry en 1992 para limitar la producci&oacute;n, reducir la intensificaci&oacute;n, afrontar reformas estructurales y controlar el gasto).&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La inclusi&oacute;n real y efectiva de la agricultura en la OMC (Organizaci&oacute;n Mundial del Comercio) &nbsp;a mediados de los a&ntilde;os 1990, signific&oacute;,&nbsp;adem&aacute;s, que la PAC quedara sometida a los principios que regulan la liberalizaci&oacute;n del comercio internacional, perdiendo as&iacute; el car&aacute;cter de excepcionalidad que los temas agrarios hab&iacute;an disfrutado hasta entonces por su valor estrat&eacute;gico en la producci&oacute;n de alimentos. La PAC se vio obligada, ante la presi&oacute;n de la OMC, a reformar sus instrumentos de intervenci&oacute;n en los mercados y a modificar sus tradicionales programas de apoyo a las rentas agrarias (v&iacute;a precios de garant&iacute;a), con el argumento de que distorsionaban el libre comercio de los productos agr&iacute;colas y ganaderos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Ello dio lugar a un nuevo periodo de reformas, con la aprobaci&oacute;n de la llamada &ldquo;Agenda 2000&rdquo;, cuyo objetivo ser&iacute;a adaptar la PAC a las exigencias de la OMC, pero tambi&eacute;n al aumento de la diversidad agr&iacute;cola ocasionada por la ampliaci&oacute;n de la UE a nuevos pa&iacute;ses (UE-28).&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Esa reforma propici&oacute; la divisi&oacute;n de la PAC en dos pilares, cuya estructura se mantiene hasta hoy. El primer pilar es el encargado de asegurar las rentas de los agricultores mediante ayudas directas, siendo financiado totalmente por el presupuesto com&uacute;n europeo a trav&eacute;s del fondo FEAGA.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El segundo pilar de la PAC es cofinanciado entre los Estados miembros y la UE mediante el fondo FEADER. Est&aacute; formado por diversos programas de ayudas: unos, para incentivar la modernizaci&oacute;n de las explotaciones agrarias; otros, para promover modelos m&aacute;s respetuosos con el medio ambiente (programa agroambiental, red Natura 2000&hellip;); otros, para compensar a los agricultores de territorios con dificultades estructurales, y otros para impulsar la diversificaci&oacute;n de actividades en el medio rural (a trav&eacute;s de la metodolog&iacute;a participativa LEADER).&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Sucesivas reformas, como la de los comisarios Fischler en 2003 y Ciolos en 2014, han ido orientando la PAC en una doble direcci&oacute;n. En primer lugar, desvinculando de la producci&oacute;n las ayudas directas a los agricultores (hasta dejarlas asociadas s&oacute;lo al n&uacute;mero de hect&aacute;reas o al n&uacute;mero de cabezas de ganado) y manteniendo como algo excepcional las ayudas acopladas a la producci&oacute;n en algunos sectores por su importancia social y ecol&oacute;gica (como las proteaginosas o el olivar tradicional).&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Y en segundo lugar, incorporando en un sentido amplio la dimensi&oacute;n medioambiental en los programas de la PAC para as&iacute; condicionar el cobro de las ayudas directas por los agricultores a la adopci&oacute;n en sus explotaciones de pr&aacute;cticas que minimicen las externalidades negativas sobre el medio ambiente, adem&aacute;s de cumplir con las nuevas exigencias en materia de bienestar animal.<strong>&nbsp;</strong>
    </p><h3 class="article-text"><strong>La &uacute;ltima reforma</strong>&nbsp;</h3><p class="article-text">
        La reforma que entrar&aacute; en vigor en enero de 2023 significa un importante giro en la orientaci&oacute;n de la PAC, vi&eacute;ndose afectada por la necesidad de racionalizar el gasto agr&iacute;cola tras el Brexit y por las nuevas prioridades estrat&eacute;gicas de la UE. Tambi&eacute;n por los compromisos con la Agenda 2030 de Naciones Unidas y con el Acuerdo de Par&iacute;s sobre cambio clim&aacute;tico (plasmados en el Pacto Verde Europeo aprobado por la Comisi&oacute;n en 2019). Y todo ello en el marco de la crisis provocada por la pandemia Covid-19 y la guerra de Ucrania.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Los dos principales elementos de la actual reforma son los siguientes. El primero es la elaboraci&oacute;n por cada pa&iacute;s de un Plan Estrat&eacute;gico Nacional, en el que, a partir de unos objetivos generales (comunes a toda la UE), poder definir su propia pol&iacute;tica agraria. Con ello, los Estados disponen de un amplio margen de autonom&iacute;a para la definici&oacute;n de la pol&iacute;tica agraria que m&aacute;s se ajuste a las caracter&iacute;sticas de su propio sector agrario, admiti&eacute;ndose as&iacute; la dificultad de regular s&oacute;lo desde Bruselas un sector cada vez m&aacute;s diverso y heterog&eacute;neo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El segundo elemento a destacar es la intensificaci&oacute;n de la dimensi&oacute;n ambiental (&ldquo;arquitectura verde&rdquo;) de la PAC para elevar su contribuci&oacute;n a la transici&oacute;n energ&eacute;tica, la lucha contra el cambio clim&aacute;tico y la p&eacute;rdida de biodiversidad. Con ese objetivo, la nueva PAC incentiva los proyectos de innovaci&oacute;n tecnol&oacute;gica y digitalizaci&oacute;n (para un uso m&aacute;s eficiente de los recursos naturales: energ&iacute;a, agua&hellip;), intensifica las condicionalidades para el cobro de las ayudas directas, mantiene los anteriores programas agro-ambientales e incluye un nuevo programa (ecoesquemas) para seguir impulsando en las explotaciones agrarias el cambio hacia pr&aacute;cticas que propicien una reducci&oacute;n de las emisiones de CO2 y reduzcan la erosi&oacute;n de los suelos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Junto a ello se a&ntilde;ade una nueva condicionalidad para el cobro de las ayudas directas (dimensi&oacute;n social) con objeto de asegurar unas buenas condiciones sociales y laborales a los trabajadores en el ejercicio de su actividad. Adem&aacute;s, se incorpora por primera vez en la PAC, y por influencia espa&ntilde;ola, la dimensi&oacute;n de g&eacute;nero en los programas de ayuda a los agricultores, con importantes suplementos en el caso de que sean mujeres los beneficiarios.<strong>&nbsp;</strong>
    </p><h3 class="article-text"><strong>Reflexiones finales</strong>&nbsp;</h3><p class="article-text">
        La PAC es la m&aacute;s importante de las pol&iacute;ticas comunes de la UE, tanto en t&eacute;rminos presupuestarios (recibe un tercio del presupuesto europeo), como en relevancia pol&iacute;tica.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El avance del proceso de construcci&oacute;n de la UE debe mucho a la din&aacute;mica institucional desarrollada en torno a la PAC. Por ejemplo, el desarrollo de las directivas y reglamentos asociados a esta pol&iacute;tica, son hoy una pieza clave en la formaci&oacute;n del derecho comunitario europeo. Asimismo, la consolidaci&oacute;n, dentro de la Comisi&oacute;n Europea, de una estructura especializada para la definici&oacute;n y gesti&oacute;n de la PAC ha posibilitado el desarrollo de una administraci&oacute;n com&uacute;n en materia de agricultura y desarrollo rural. Finalmente, la cultura de la concertaci&oacute;n y el di&aacute;logo entre el Consejo, la Comisi&oacute;n y el Parlamento europeos, y de &eacute;stos con los representantes del sector agrario (a trav&eacute;s del COPA y COGECA en los distintos comit&eacute;s consultivos), es un elemento fundamental del engranaje que hace mover hoy a la UE.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, como toda pol&iacute;tica p&uacute;blica en un contexto de econom&iacute;a de mercado, el alcance de la PAC tiene sus limitaciones en lo que respecta a la eficacia de los instrumentos utilizados. A veces, se le pide a la PAC m&aacute;s de lo que, como pol&iacute;tica de naturaleza econ&oacute;mica, puede dar. La PAC no puede, ni debe, abarcar toda la casu&iacute;stica (social, territorial, laboral, ambiental&hellip;) que acontece en un sector tan complejo y diverso como el de la agricultura europea. Tampoco se le puede pedir que resuelva por s&iacute; sola los problemas asociados al cambio clim&aacute;tico o a la biodiversidad, ni que solucione el tema del bienestar animal o las deficiencias de la cadena alimentaria, ya que son problemas que trascienden el &aacute;mbito de la pol&iacute;tica agraria y que requieren de la implicaci&oacute;n de todos los agentes econ&oacute;micos y sociales. Tampoco se le puede juzgar como si fuera una pol&iacute;tica redistributiva, &nbsp;porque la PAC no lo es.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Es, sin duda, un valioso factor de cohesi&oacute;n econ&oacute;mica y social, gracias a las ayudas directas a los agricultores. Y tambi&eacute;n es un instrumento de acompa&ntilde;amiento,&nbsp;junto a las pol&iacute;ticas nacionales y regionales, a los cambios que experimenta el sector agrario, as&iacute; como de impulso y apoyo a las iniciativas de los propios agricultores.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La PAC es, en definitiva, un medio esencial para asegurar el abastecimiento alimentario en la UE, y para orientar las pr&aacute;cticas agr&iacute;colas y ganaderas hacia modelos de agricultura m&aacute;s eficientes y sostenibles. S&oacute;lo as&iacute; recibir&aacute; la legitimidad necesaria de la ciudadan&iacute;a europea para seguir siendo financiada por el presupuesto com&uacute;n de la UE.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Eduardo Moyano Estrada]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/la-cuadratura-del-circulo/pac-desconocida_132_9168584.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 14 Jul 2022 18:37:29 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La PAC, esa desconocida]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Agricultura,Desarrollo rural,Política Agraria Común,UE - Unión Europea,Cambio climático,Alimentación]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El lobo puede esperar]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/la-cuadratura-del-circulo/lobo-esperar_132_7318012.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/dd504b33-4f24-4efd-861a-f3779218338d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El lobo puede esperar"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Un ganadero cabreado será siempre un cazador en potencia (con la escopeta, el veneno o el cepo), aunque se decrete oficialmente la prohibición de cazar al gran depredador que es el lobo</p></div><p class="article-text">
        La pol&iacute;tica est&aacute; para resolver los problemas de los ciudadanos, no para crearlos ni agravarlos. Tambi&eacute;n est&aacute; para gestionar asuntos de inter&eacute;s general buscando los consensos necesarios cuando hay grupos con intereses diversos e incluso enfrentados.
    </p><p class="article-text">
        El asunto del lobo es ejemplo de c&oacute;mo un tema complejo y pol&eacute;mico puede exacerbar el conflicto entre los grupos implicados (ganaderos y conservacionistas) si no se gestiona mediante la cooperaci&oacute;n. Analicemos los elementos que componen el escenario del conflicto y veamos si hay o no posibilidades de encontrar soluciones consensuadas.&nbsp;
    </p><h3 class="article-text"><strong>El compromiso ambiental, una &ldquo;religi&oacute;n civil&rdquo;</strong>&nbsp;</h3><p class="article-text">
        Hay un atinado proverbio que dice que es m&aacute;s f&aacute;cil gestionar intereses que creencias. Y no le falta raz&oacute;n, ya que los intereses pueden cuantificarse y negociarse transformando un conflicto &ldquo;suma cero&rdquo; en otro &ldquo;suma positiva&rdquo; (<em>win-win</em>) si las partes est&aacute;n dispuestas a renunciar a algo a cambio de obtener todas ellas alg&uacute;n beneficio. Eso ocurre en las negociaciones salariales, o incluso en las negociaciones pol&iacute;ticas, y es lo habitual en las negociaciones de car&aacute;cter econ&oacute;mico.
    </p><p class="article-text">
        Con las creencias es diferente, ya que no se fragmentan ni cuantifican, sino que se aceptan en su totalidad. En temas de medio ambiente es habitual la existencia de creencias, ancladas en tradiciones, leyendas y saberes, que se aceptan como verdades y que son movilizadas desde compromisos &eacute;ticos y morales. En torno a cada creencia surge un halo de conocimiento que sus fieles consideran verdadero, y que es excluyente respecto a otras. Por eso, el soci&oacute;logo Salvador Giner calific&oacute; el compromiso por el medio ambiente como una &ldquo;religi&oacute;n civil&rdquo;, por su similitud con las creencias religiosas. El conocimiento verdadero que emana de ellas es muy dif&iacute;cil de contrarrestar ni siquiera con la informaci&oacute;n que brota de la ciencia. Las creencias de esta naturaleza suelen ir acompa&ntilde;adas de un activismo militante con el objetivo de defenderlas como si de un fort&iacute;n asediado se tratara.&nbsp;
    </p><h3 class="article-text">El lobo, entre dos creencias&nbsp;</h3><p class="article-text">
        Recientemente, el tema del lobo se ha situado en el centro del debate p&uacute;blico, al menos en lo que respecta al sector ganadero y al movimiento conservacionista. Tambi&eacute;n en lo que se refiere a las relaciones entre los dos ministerios implicados: el MAPA (Agricultura, Pesca y Alimentaci&oacute;n) y el MITERD (Transici&oacute;n Ecol&oacute;gica y Reto Demogr&aacute;fico).
    </p><p class="article-text">
        En ese debate pueden observarse dos <em>creencias</em> firmemente asentadas, si bien cada una de ellas con sus propias variantes. Simplificando el an&aacute;lisis, encontramos, de un lado, los ganaderos, que, por lo general, creen, y est&aacute;n convencidos, que la protecci&oacute;n del lobo supone una seria amenaza para el ganado. Y de otro lado, los conservacionistas, que creen, y tambi&eacute;n est&aacute;n convencidos, de que el lobo es una especie en peligro de extinci&oacute;n, o al menos amenazada, que debe ser por ello incluida en la lista de especies silvestres en r&eacute;gimen de protecci&oacute;n especial. Ambas partes se basan en informaciones m&aacute;s o menos parciales que seleccionan seg&uacute;n sirvan o no para confirmar sus propias creencias.
    </p><p class="article-text">
        Como suele ocurrir en la pr&aacute;ctica, hay posiciones intermedias entre esos dos polos del debate: ganaderos que est&aacute;n a favor de la protecci&oacute;n del lobo y que creen posible la coexistencia con este gran carn&iacute;voro; y conservacionistas que no lo consideran una especie en extinci&oacute;n, pero s&iacute; amenazada, y que abogan por una gesti&oacute;n integral de las poblaciones de lobo, no excluyendo recurrir a la caza para controlarlas en casos excepcionales.
    </p><p class="article-text">
        De hecho, hay informes (como el de la UICN) que demuestran que, si bien el lobo es una especie amenazada, no est&aacute; en peligro de extinci&oacute;n, habiendo incrementado su poblaci&oacute;n en los veinte &uacute;ltimos a&ntilde;os. Al mismo tiempo, otros informes demuestran lo contrario, dependiendo de donde se ponga el punto de mira y la regi&oacute;n de referencia. Tambi&eacute;n hay informes que indican que all&iacute; donde el lobo est&aacute; incluido en la lista de especies protegidas no s&oacute;lo no se produce un aumento de los da&ntilde;os contra la caba&ntilde;a ganadera, sino que hasta puede regularse mejor su poblaci&oacute;n que all&iacute; donde se considera especie cineg&eacute;tica.
    </p><p class="article-text">
        El &uacute;ltimo documento de la Sociedad Espa&ntilde;ola para la Conservaci&oacute;n y Estudio de Mam&iacute;feros (SECEM) publicado el pasado 19 de febrero se hace eco de esta confusi&oacute;n, reclama una mayor clarificaci&oacute;n y alerta del riesgo que supone aprobar programas de protecci&oacute;n no consensuados. En dicho informe, la SECEM indica, adem&aacute;s, que el l&iacute;mite del Duero como divisoria entre zonas donde es especie cineg&eacute;tica y donde no lo es, &ldquo;carece de sentido hoy&rdquo;, ya que se refiere a una &eacute;poca (hace treinta a&ntilde;os) que no se corresponde con la situaci&oacute;n actual de la extensi&oacute;n del lobo en la geograf&iacute;a espa&ntilde;ola. Por eso, la SECEM considera una buena noticia que la gesti&oacute;n del lobo sea reactivada y afrontada a escala nacional desde el MITERD.&nbsp;
    </p><h3 class="article-text">De creencias a intereses&nbsp;</h3><p class="article-text">
        Dada la evidente complejidad de este asunto, y los sentimientos, prejuicios y malos entendidos que confluyen en este debate, el reto consistir&iacute;a en convertir las creencias en intereses y empezar a negociar sobre ellos. En el caso del lobo, ser&iacute;a lograr que las creencias asentadas en ambos lados del debate se fueran diluyendo para, sin renunciar a ellas, salir al menos del terreno de las emociones y adentrarse en el de las razones, transform&aacute;ndolas en intereses susceptibles de ser negociados. Aportemos algunas ideas.
    </p><p class="article-text">
        En primer lugar, habr&iacute;a que considerar como punto de partida que la protecci&oacute;n del lobo es un objetivo que se marcan los grandes organismos internacionales, al igual que se hace con otros grandes mam&iacute;feros, y que Espa&ntilde;a no puede estar al margen de ello. Por lo tanto, no es una opci&oacute;n, sino una obligaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        En segundo lugar, ser&iacute;a necesario y urgente revisar los actuales informes sobre el lobo por reconocidos expertos cient&iacute;ficos, con objeto de evaluar la actualidad, el rigor y la veracidad de la informaci&oacute;n que circula respecto a su poblaci&oacute;n y al riesgo real de extinci&oacute;n en determinadas &aacute;reas.
    </p><p class="article-text">
        En tercer lugar, ser&iacute;a tambi&eacute;n necesario actualizar los da&ntilde;os reales provocados por el lobo sobre la caba&ntilde;a ganadera, evaluando las circunstancias que hacen que sus ataques tengan como resultado da&ntilde;os irreversibles en el ganado (por ejemplo, el estado de las defensas de los rediles, la eficacia de los sistemas de alerta, la presencia de mastines bien adiestrados&hellip;) y comprobando, adem&aacute;s, si esos da&ntilde;os son realmente causados por el lobo o por otros depredadores.
    </p><p class="article-text">
        En cuarto lugar, ser&iacute;a perentorio generar sinergias entre ganaderos y conservacionistas en foros participativos de encuentro y debate, al estilo de los que promueve la plataforma europea de los grandes carn&iacute;voros, y que en Espa&ntilde;a viene llevando a cabo el grupo Campo Grande con presencia de expertos, dinamizadores y profesionales de la mediaci&oacute;n. En esa misma l&iacute;nea cabe destacar el documental &ldquo;&iquest;Convivencia? Ganader&iacute;a y lobos&rdquo;, patrocinado por la organizaci&oacute;n agraria UPA.
    </p><p class="article-text">
        En quinto lugar, ser&iacute;a conveniente abordar el tema del lobo como un programa de gesti&oacute;n integral a escala nacional, en el que su inclusi&oacute;n en el listado de especies protegidas no excluya la posibilidad de actuar contra &eacute;l para reducir su poblaci&oacute;n en caso de que se superasen determinados umbrales. Tal programa deber&iacute;a hacerse tambi&eacute;n con la implicaci&oacute;n del MAPA y de las consejer&iacute;as de agricultura de las CC.AA., incluyendo acciones formativas de los ganaderos en materia de prevenci&oacute;n y defensa frente al lobo, adem&aacute;s de ayudas p&uacute;blicas espec&iacute;ficas para financiar las inversiones que fuesen necesarias en las explotaciones.
    </p><p class="article-text">
        Fruto de esa din&aacute;mica de cooperaci&oacute;n y racionalizaci&oacute;n, las creencias sobre el lobo podr&iacute;an transformarse en intereses cuantificables y negociables. Del lado de los ganaderos se podr&iacute;a cuantificar el coste de las citadas medidas de prevenci&oacute;n, el valor econ&oacute;mico de los da&ntilde;os si los hubiere y las correspondientes indemnizaciones, que deben ser de r&aacute;pida ejecuci&oacute;n. Y del lado de los conservacionistas, se podr&iacute;an impulsar desde el poder p&uacute;blico nuevas investigaciones que actualicen la informaci&oacute;n sobre las poblaciones de lobo y que permitan encontrar el umbral que ser&iacute;a deseable desde el punto de vista de la conservaci&oacute;n.&nbsp;
    </p><h3 class="article-text">Se necesita tiempo, sobran improvisaciones&nbsp;</h3><p class="article-text">
        Todo eso lleva su tiempo, ya que la cultura cooperadora no se puede improvisar ni la confianza construirse en cuesti&oacute;n de d&iacute;as. El poder p&uacute;blico debe evitar la confrontaci&oacute;n e impulsar la cultura cooperadora buscando la colaboraci&oacute;n de las organizaciones ganaderas y de las asociaciones conservacionistas de defensa del lobo. Por eso, una acci&oacute;n coordinada entre el MAPA y el MITERD ser&iacute;a deseable.
    </p><p class="article-text">
        Hay que tener en cuenta que, en las pol&iacute;ticas ambientales, no basta con los buenos deseos, sino que hay que ser eficaces a la hora de dise&ntilde;ar los programas de actuaci&oacute;n si se quiere alcanzar los resultados esperados. Sin consensos ser&aacute; muy dif&iacute;cil lograr el objetivo de la protecci&oacute;n de un animal con tanta carga simb&oacute;lica y emocional como el lobo. Por eso ser&iacute;a un error aplicar &ldquo;desde arriba&rdquo; una pol&iacute;tica como &eacute;sta de protecci&oacute;n del lobo, que, tal como se ha demostrado en el modo tan ajustado como se acord&oacute; la propuesta dentro de la Comisi&oacute;n Estatal para el Patrimonio Natural y la Biodiversidad, no cuenta con la aquiescencia de las CC.AA. donde vive la pr&aacute;ctica totalidad de los lobos en Espa&ntilde;a.
    </p><p class="article-text">
        Tampoco cuenta con el apoyo de un sector, como el ganadero, que se ha unido en contra de ella y que est&aacute; dispuesto a emprender movilizaciones de protesta de consecuencias pol&iacute;ticas imprevisibles. No puede olvidarse que el sector ganadero est&aacute; sometido a una grave crisis de rentabilidad como consecuencia de la pandemia y la volatilidad de los precios de sus productos, y que se siente &ldquo;despreciado y ninguneado&rdquo; por otros sectores de la sociedad (<em>agribashing</em>). Por eso hay que ser cautos con este asunto, pues se podr&iacute;a ir de las manos si no se aborda con la prudencia y el temple necesarios, y ser caldo de cultivo de los populismos rurales.&nbsp;
    </p><h3 class="article-text">No, sin consenso&nbsp;</h3><p class="article-text">
        La inclusi&oacute;n del lobo en la lista de animales en r&eacute;gimen de protecci&oacute;n especial puede esperar hasta que los poderes p&uacute;blicos dispongan de informaci&oacute;n rigurosa sobre su situaci&oacute;n real y hasta lograr el consenso adecuado entre ganaderos y conservacionistas. Es deber del poder p&uacute;blico facilitar la cooperaci&oacute;n, no exacerbar la confrontaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Tampoco es un asunto que debiera demorarse sin l&iacute;mite, por lo que ser&iacute;a conveniente que el MITERD &ldquo;parara el reloj&rdquo; y estableciera un plazo razonable (por ejemplo, un a&ntilde;o) para la aprobaci&oacute;n de la orden ministerial, abriendo as&iacute; una nueva din&aacute;mica en busca de un consenso hoy inexistente. La importancia del tema merece el esfuerzo de impulsar una cultura de cooperaci&oacute;n, que ser&iacute;a muy necesaria en asuntos complejos como &eacute;ste tan asentados en creencias milenarias y en posiciones ideol&oacute;gicas.
    </p><p class="article-text">
        Los avances tecnol&oacute;gicos permiten establecer buenos sistemas de alarma, as&iacute; como eficaces sistemas de protecci&oacute;n de la caba&ntilde;a ganadera para minimizar los da&ntilde;os. Asimismo, ser&iacute;a necesario que la actividad cineg&eacute;tica fuera valorada no s&oacute;lo por su funci&oacute;n recreativa, sino tambi&eacute;n por su contribuci&oacute;n al control de las poblaciones de determinadas especies animales. Finalmente, habr&iacute;a que poner en valor lo que podr&iacute;a significar para algunos territorios la presencia controlada del lobo como atractivo tur&iacute;stico en los programas de desarrollo rural, como ha ocurrido con la conservaci&oacute;n del oso pardo.
    </p><p class="article-text">
        S&oacute;lo as&iacute;, convirtiendo las creencias en intereses se podr&iacute;an alcanzar consensos. No hacerlo, e imponer pol&iacute;ticas de conservaci&oacute;n como si de &ldquo;tr&aacute;galas&rdquo; se tratasen, s&oacute;lo conducir&iacute;an a reacciones de protesta por parte de los ganaderos, y finalmente al fracaso de los objetivos planteados por dichas pol&iacute;ticas. Un ganadero cabreado ser&aacute; siempre un cazador en potencia (con la escopeta, el veneno o el cepo), aunque se decrete oficialmente la prohibici&oacute;n de cazar al gran depredador que es el lobo.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Eduardo Moyano Estrada]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/la-cuadratura-del-circulo/lobo-esperar_132_7318012.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 18 Mar 2021 19:16:06 +0000]]></pubDate>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El asalto al Capitolio como síntoma]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/la-cuadratura-del-circulo/asalto-capitolio-sintoma_132_6744804.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/3dc231ac-4e79-4261-81a6-5c4dcf962a97_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El asalto al Capitolio como síntoma"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Lo ocurrido en los EE.UU. nos debe invitar, además, a reflexionar sobre los sistemas democráticos y las amenazas que suponen los populismos de diverso signo, que no respetan las instituciones y que utilizan las normas de la democracia a su conveniencia y en beneficio propio.</p></div><p class="article-text">
        Una imagen vale m&aacute;s que mil palabras. El asalto al Capitolio por hordas jaleadas por el propio presidente Trump, quedar&aacute; grabada en nuestra retina y registrada en todas las televisiones del mundo. Sin embargo, no basta con contemplar una y otra vez el grotesco espect&aacute;culo del pasado 6-E, y despacharlo como la excentricidad de unos exaltados. Es necesario ir m&aacute;s all&aacute; de una imagen esperp&eacute;ntica, pero no menos real, que refleja el malestar que, desde hace alg&uacute;n tiempo, corroe la democracia norteamericana y que se extiende por otros pa&iacute;ses. El asalto al Capitolio es un s&iacute;ntoma de ese malestar, y hay que reflexionar sobre sus causas y sobre los motivos de haberse llegado a tan grave situaci&oacute;n en una de las m&aacute;s antiguas y robustas democracias del mundo. No es s&oacute;lo Trump, sino lo que hay detr&aacute;s de &eacute;l.
    </p><p class="article-text">
        Lo ocurrido en los EE.UU. nos debe invitar, adem&aacute;s, a reflexionar sobre los sistemas democr&aacute;ticos y las amenazas que suponen los populismos de diverso signo, que no respetan las instituciones y que utilizan las normas de la democracia a su conveniencia y en beneficio propio. Tenemos numerosos ejemplos de c&oacute;mo se pueden destruir los pilares de la democracia desde dentro. Ese fue el caso en los a&ntilde;os 1930 del ascenso del nazismo en Alemania mediante elecciones, y es ahora el caso de la deriva autoritaria de las llamadas &ldquo;democracias iliberales&rdquo; (Polonia, Hungr&iacute;a, Turqu&iacute;a, Brasil, Rusia, Venezuela...).
    </p><h3 class="article-text">La confianza en las instituciones</h3><p class="article-text">
        La democracia es un sistema pol&iacute;tico que se legitima por la legalidad de sus procedimientos, pero tambi&eacute;n por los resultados de sus pol&iacute;ticas. Si esos resultados no son percibidos como positivos por la ciudadan&iacute;a, la democracia no funciona, y se buscan alternativas fuera del sistema institucional. Es lo que explica en gran medida el fuerte liderazgo de un pol&iacute;tico antisistema como Trump (que ha obtenido m&aacute;s de 75 millones de votos en las pasadas elecciones), reflejando la falta de confianza en las instituciones democr&aacute;ticas de buena parte de la poblaci&oacute;n norteamericana.
    </p><p class="article-text">
        En su art&iacute;culo &ldquo;Bowling alone&rdquo; (<em>Jugando en la bolera, solo</em>), publicado en 1995, el soci&oacute;logo Robert Putnam ya advirti&oacute; del declive de la confianza social (llamada &ldquo;capital social&rdquo;) que ven&iacute;a produci&eacute;ndose en los EE.UU. desde los a&ntilde;os 1950. Y alertaba de que ese declive socavaba las bases de la democracia, al disminuir el compromiso c&iacute;vico de los ciudadanos.
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        M&aacute;s recientemente, el enfoque del capital social ha acu&ntilde;ado los tipos <em>bonding</em> y <em>bridging </em>para analizar las diferentes formas de confianza que pueden observarse en la sociedad. El capital social tipo <em>bonding </em>se basa en las emociones y expresa la confianza de los individuos en sus grupos de referencia primarios por encima de la confianza en las instituciones, produci&eacute;ndose, en consecuencia, un repliegue comunitarista (en la familia, el grupo &eacute;tnico, la comunidad religiosa&hellip;). Por el contrario, el capital social <em>bridging </em>se basa en la confianza que uno tiene en individuos pertenecientes a grupos distintos al suyo (desde el punto de vista pol&iacute;tico, racial, cultural, religioso&hellip;) estableciendo puentes entre ellos y mostrando actitudes cooperadoras. La confianza en las instituciones ser&iacute;a una variante del capital social <em>bridging</em>, mientras que la desconfianza institucional y la fe ciega en un l&iacute;der ser&iacute;a el resultado del tipo <em>bonding.</em>
    </p><p class="article-text">
        Si analizamos la situaci&oacute;n de los EE.UU. desde este enfoque, podemos se&ntilde;alar que en la sociedad norteamericana se ha ido produciendo en las &uacute;ltimas d&eacute;cadas un desequilibrio entre esos dos tipos de capital social, predominando el <em>bonding </em>(la pasi&oacute;n y las emociones) en detrimento del <em>bridging</em> (la raz&oacute;n y el raciocinio). La consecuencia es el cierre de filas de cada grupo en su propia trinchera, el frentismo, dando lugar a la polarizaci&oacute;n existente y su reflejo en el terreno pol&iacute;tico.
    </p><h3 class="article-text">Los retos de la administraci&oacute;n Biden</h3><p class="article-text">
        De ah&iacute; que el principal reto del presidente Biden sea restablecer la confianza institucional de los ciudadanos contribuyendo a equilibrar esos dos tipos de capital social. Su dilatada experiencia como senador y su estilo moderado, respetuoso y dialogante, tan distinto a la soberbia y arrogancia de Trump, puede ayudar, pero no ser&aacute; suficiente. Har&aacute; falta que, en la acci&oacute;n pol&iacute;tica, Biden logre resultados tangibles que mejoren el bienestar de todos los norteamericanos y les hagan confiar de nuevo en las instituciones.
    </p><p class="article-text">
        La grave crisis provocada en EE.UU. por la pandemia COVID-19 es la principal tarea de la nueva administraci&oacute;n, y en su gesti&oacute;n se juega mucho Biden. Si es capaz de controlar la expansi&oacute;n de un virus que no entiende de frentes ni de trincheras pol&iacute;ticas, y consigue una r&aacute;pida vacunaci&oacute;n de los ciudadanos, la administraci&oacute;n Biden lograr&iacute;a que la sociedad norteamericana recuperase la confianza en sus instituciones y en quienes las gobiernan.
    </p><p class="article-text">
        A escala internacional, la administraci&oacute;n Trump ha deteriorado mucho la confianza en los EE.UU. de sus socios tradicionales (en especial, la UE) al romper algunos de los grandes acuerdos multilaterales, como en el &aacute;rea de las relaciones comerciales o el cambio clim&aacute;tico, e imponer el discurso &ldquo;America first&rdquo;. El retorno al multilateralismo por parte de Biden, ayudar&iacute;a a mejorar la imagen externa de los EE.UU. y a recuperar la confianza de sus aliados, en un momento clave en que se dirime la hegemon&iacute;a mundial, con China avanzando de forma irresistible y ocupando espacios de influencia.
    </p><h3 class="article-text">La fragilidad de las democracias</h3><p class="article-text">
        Cuesta mucho esfuerzo construir una democracia, pero m&aacute;s a&uacute;n cuesta conservarla viva y pujante. A veces, la democracia se valora cuando se pierde, lament&aacute;ndonos de no haber hecho todo lo posible por mantener vivo el esp&iacute;ritu de cooperaci&oacute;n y tolerancia que debe ser la esencia de todo sistema democr&aacute;tico.
    </p><p class="article-text">
        Las democracias son sistemas de una gran fragilidad, ya que descansan sobre los pilares de la libertad y el pluralismo pol&iacute;tico. Su robustez depende del buen funcionamiento de las instituciones que las componen y de su utilidad para la ciudadan&iacute;a. Las instituciones tienen que ganarse d&iacute;a a d&iacute;a el respeto y la confianza, respetando las reglas de juego, funcionando de forma transparente y mostrando voluntad de cooperaci&oacute;n y de alcanzar acuerdos entre todos los partidos pol&iacute;ticos en ellas representados. En definitiva, la democracia se legitima por el cumplimiento de las normas, pero tambi&eacute;n por su utilidad para la resoluci&oacute;n de los problemas de los ciudadanos y la mejora de sus condiciones de vida, cosa cada vez m&aacute;s dif&iacute;cil de lograr en esta fase de capitalismo global marcada por la desigualdad.
    </p><p class="article-text">
        Las emociones y la confianza en los grupos de pertenencia (capital social <em>bonding</em>) forman parte de la naturaleza humana y son un elemento constitutivo de la identidad y la cohesi&oacute;n social. Por eso deben tenerse en cuenta y ser objeto de respeto y consideraci&oacute;n. Pero una democracia no puede construirse s&oacute;lo a partir de las emociones, sino tambi&eacute;n de la raz&oacute;n encarnada en las instituciones y en la voluntad de cooperar con los dem&aacute;s (capital social <em>bridging</em>).
    </p><p class="article-text">
        Como ocurr&iacute;a con los espejos c&oacute;ncavos del madrile&ntilde;o Callej&oacute;n del Gato, la imagen que han visto los norteamericanos de su propia democracia el pasado 6-E, ha sido la de un esperpento valleinclanesco. Para el resto de las democracias es una lecci&oacute;n de la que aprender. Es un aviso de lo que puede ocurrir si, por abandono de los objetivos de igualdad y cohesi&oacute;n social, se deja que los populismos impregnen la cultura pol&iacute;tica con actitudes frentistas y excluyentes, con sus l&iacute;neas rojas, con sus constantes llamadas a las emociones y el coraz&oacute;n de los ciudadanos, enarbolando supremacismos trasnochados o falsos victimismos al amparo de las nuevas tecnolog&iacute;as de la comunicaci&oacute;n.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Eduardo Moyano Estrada]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/la-cuadratura-del-circulo/asalto-capitolio-sintoma_132_6744804.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 14 Jan 2021 19:42:45 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El asalto al Capitolio como síntoma]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La importancia estratégica de la agricultura]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/la-cuadratura-del-circulo/importancia-estrategica-agricultura_132_5972889.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/30f36612-e1ef-4821-ae6d-740f9c3abc91_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La importancia estratégica de la agricultura"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Es necesario disponer de una PAC 2021-2027 bien dotada financieramente, tanto para mantener la posición competitiva de la agricultura europea</p></div><p class="article-text">
        Una de las cosas que hemos comprobado durante el estado de alarma decretado por el gobierno para controlar la pandemia COVID-19 es la solvencia de nuestro sistema agroalimentario asegurando el abastecimiento de alimentos de la poblaci&oacute;n. Es toda la cadena alimentaria en su conjunto (producci&oacute;n, trabajo agr&iacute;cola, transporte, comercio minorista y mayorista, gran distribuci&oacute;n&hellip;) la que ha superado la importante prueba de stress a que ha estado sometida en estos meses, desempe&ntilde;ando la empresa p&uacute;blica MERCASA un papel fundamental en todo ello.
    </p><p class="article-text">
        Se ha demostrado algo que, en &eacute;pocas de normalidad, se nos olvida. Me refiero a la importancia estrat&eacute;gica que tiene para la seguridad alimentaria de cualquier pa&iacute;s disponer de un sector agroalimentario capaz de abastecer los mercados internos cuando se cierra el flujo de las importaciones.
    </p><p class="article-text">
        En situaciones de mercados abiertos, el abastecimiento de alimentos se garantiza a trav&eacute;s de los intercambios comerciales entre pa&iacute;ses. Nuestras tiendas de barrio y los supermercados est&aacute;n bien abastecidas de productos procedentes de todo el mundo. Son momentos en los que el consumidor no valora, o valora poco, si el origen del producto que compra es nacional o for&aacute;neo, ya que lo que le importa es la relaci&oacute;n calidad/precio. Tampoco se interesa por los problemas del sector productor, tan alejado como est&aacute; del mundo de los consumidores, un mundo mediado, salvo excepciones, por el peque&ntilde;o comercio o por la gran distribuci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, en situaciones de excepcionalidad, como la del actual estado de alarma, la sociedad toma conciencia de la importancia de contar con un sector agroalimentario que funcione con eficacia. &Eacute;sta ha sido una de las ense&ntilde;anzas de la pandemia del coronavirus, junto a la importancia de disponer de un eficiente sistema p&uacute;blico de salud. Pero esa toma de conciencia no debe quedar s&oacute;lo ah&iacute;, olvidando, cuando se vuelva a la normalidad, los problemas pendientes que tiene el sector agrario. Son problemas que se pusieron de manifiesto en las grandes movilizaciones de protesta que se extendieron por toda Espa&ntilde;a en los &uacute;ltimos meses del a&ntilde;o pasado y primeros de este 2020.
    </p><h3 class="article-text">Una agenda de problemas pendientes</h3><p class="article-text">
        Entonces, los agricultores revindicaban precios justos, eliminaci&oacute;n de la venta a p&eacute;rdidas y control de las importaciones; protestaban por la subida arancelaria impuesta por la administraci&oacute;n Trump a las exportaciones de aceite de oliva, y denunciaban el elevado coste de la energ&iacute;a y de los insumos agr&iacute;colas (fertilizantes y pesticidas). Protestaban por las exigencias cada vez m&aacute;s duras que les imponen los departamentos de medio ambiente, y se rebelaban contra el desprecio y escaso reconocimiento (<em>agribashing</em>) recibido por su actividad.
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        Pero la realidad es que esas reivindicaciones seguir&aacute;n estando presentes cuando finalice el estado de alarma, y que volver&aacute;n a ser planteadas por las organizaciones profesionales agrarias (OPAs). El problema es que esas demandas son de dif&iacute;cil soluci&oacute;n, ya que se refieren a cuestiones que escapan al control del propio sector agrario, y al &aacute;mbito competencial del Ministerio de Agricultura. Por ejemplo, en un mercado de libre competencia los precios no pueden ser fijados por las autoridades p&uacute;blicas; tampoco se puede fijar el coste de la energ&iacute;a, ni el precio de los insumos agr&iacute;colas o de los piensos para el ganado; la venta a p&eacute;rdidas es un asunto a perseguir por la inspecci&oacute;n de comercio y siempre que suponga competencia desleal. El tema de las importaciones de terceros pa&iacute;ses es un asunto incluido en los acuerdos bilaterales de la UE, y que tiene su contrapartida, permitiendo la exportaci&oacute;n de los productos europeos a esos otros pa&iacute;ses, algo de lo que se beneficia una parte de la agricultura espa&ntilde;ola de vocaci&oacute;n exportadora.
    </p><p class="article-text">
        En cuanto a las exigencias medioambientales, forman parte de los compromisos internacionales de la UE en la lucha contra el cambio clim&aacute;tico y la emisi&oacute;n de gases de efecto invernadero (Acuerdo de Par&iacute;s). Adem&aacute;s, todo esa &ldquo;ola verde&rdquo; est&aacute; en sinton&iacute;a con la creciente conciencia ambiental de la poblaci&oacute;n europea en pro de una agricultura m&aacute;s sostenible y respetuosa con el medio ambiente. Es una conciencia proambiental, que se refleja en el nuevo Pacto Verde Europeo (<em>European Green Deal</em>) y, dentro del mismo, en las Estrategias sobre &ldquo;Biodiversidad&rdquo; y &ldquo;De la granja a la mesa&rdquo; (<em>Farm to Fork</em>) recientemente presentadas por la Comisi&oacute;n Europea.
    </p><h3 class="article-text">Nuevos retos</h3><p class="article-text">
        En ese contexto de restricciones y condicionalidades, el sector agrario debe ser m&aacute;s eficiente y competitivo, reduciendo los costes de producci&oacute;n y mejorando su posici&oacute;n negociadora en los mercados si quiere dar un salto cualitativo y seguir teniendo un valor estrat&eacute;gico. Y para ello tiene por delante unos retos concretos y factibles, que pueden resumirse en los siguientes: digitalizaci&oacute;n, relevo generacional, eficiencia energ&eacute;tica, interacci&oacute;n con los consumidores, vertebraci&oacute;n profesional, e investigaci&oacute;n y transferencia.
    </p><p class="article-text">
        La diferencia con respecto a los problemas citados en el apartado anterior (los relativos al comercio, los precios y los mercados, muy condicionados por el contexto internacional y la libre competencia), es que el logro de estos otros retos que estamos comentado ahora no depende de factores externos, sino exclusivamente de la capacidad del sector agrario para afrontarlos y de los recursos financieros a los que pueda acceder.
    </p><p class="article-text">
        Respecto a la digitalizaci&oacute;n, cabe se&ntilde;alar que, as&iacute; como en los a&ntilde;os 1950-1960 la electrificaci&oacute;n rural fue uno de los grandes desaf&iacute;os de los poderes p&uacute;blicos, es hoy un reto de similar envergadura que la banda ancha de las telecomunicaciones llegue a cualquier rinc&oacute;n de los territorios rurales. Y eso por tres motivos: i) por un derecho de ciudadan&iacute;a (todo ciudadano, viva donde viva, tiene derecho a acceder a las nuevas fuentes de informaci&oacute;n); ii) para que los territorios rurales est&eacute;n interconectados y puedan ser atractivos a la instalaci&oacute;n de peque&ntilde;as empresas, neutraliz&aacute;ndose as&iacute; el problema de la despoblaci&oacute;n&ldquo;, y iii) para que la agricultura pueda afrontar el reto de la transici&oacute;n energ&eacute;tica, utilizando las nuevas tecnolog&iacute;as para permitir a los agricultores ser m&aacute;s eficientes en la utilizaci&oacute;n de los recursos h&iacute;dricos y los insumos.
    </p><p class="article-text">
        Pero la digitalizaci&oacute;n, siendo necesaria, no es suficiente. Es preciso que haya agricultores dispuestos a utilizar las ventajas que les ofrecen las nuevas tecnolog&iacute;as digitales. Y ah&iacute; nos encontramos con el problema del envejecimiento de la poblaci&oacute;n agraria espa&ntilde;ola (el 60% de los titulares de explotaciones tienen m&aacute;s de 55%). Por eso, es urgente afrontar este problema impulsando el relevo generacional mediante la instalaci&oacute;n de j&oacute;venes agricultores con proyectos innovadores de desarrollo.
    </p><p class="article-text">
        Respecto al tema del relevo generacional, cabe a&ntilde;adir que no es necesario s&oacute;lo para asegurar la sucesi&oacute;n al frente de las explotaciones y afrontar el reto de la transici&oacute;n energ&eacute;tica y la modernizaci&oacute;n (digital) dada la mejor formaci&oacute;n de los j&oacute;venes en la cultura de la digitalizaci&oacute;n, sino tambi&eacute;n por otros motivos. Son los j&oacute;venes los que tienen m&aacute;s capacidad y actitudes para dise&ntilde;ar estrategias innovadoras en la relaci&oacute;n con los consumidores (mercados de proximidad, tanto f&iacute;sicos, como virtuales; plataformas inspiradas en los principios de la agroecolog&iacute;a&hellip;). Son tambi&eacute;n ellos los que pueden implicarse en proyectos novedosos de vertebraci&oacute;n econ&oacute;mica, impulsando nuevas formas de asociacionismo cooperativo e implic&aacute;ndose en f&oacute;rmulas de vertebraci&oacute;n interprofesional. Sin embargo, la magnitud y complejidad de los problemas de la agricultura del siglo XXI exige que los agricultores innovadores encuentren un sistema adecuado de investigaci&oacute;n, transferencia, formaci&oacute;n y asesoramiento (p&uacute;blico/privado), que los informe, gu&iacute;e, forme y asesore en el camino de la sostenibilidad, la digitalizaci&oacute;n y la transici&oacute;n energ&eacute;tica.
    </p><h3 class="article-text">La PAC en el horizonte</h3><p class="article-text">
        Pero para que puedan lograrse todos esos retos, es necesario que se avance en el escenario pol&iacute;tico de la negociaci&oacute;n de la PAC post-2020, y, dentro de ella, en la elaboraci&oacute;n de los &ldquo;planes estrat&eacute;gicos nacionales&rdquo;. No olvidemos que los temas agrarios est&aacute;n integrados en la pol&iacute;tica com&uacute;n europea PAC) y depende financieramente de sus fondos (FEAGA y FEADER).
    </p><p class="article-text">
        Es &eacute;ste un escenario incierto por dos razones: las restricciones presupuestarias ocasionadas por el Brexit, y las inversiones que tendr&aacute; que hacer la UE para la recuperaci&oacute;n de la econom&iacute;a europea despu&eacute;s de la pandemia COVID-19. Dif&iacute;cilmente se podr&aacute;n abordar los retos agrarios antes mencionados si la PAC no dispone de recursos suficientes para financiarlos (al menos similares a los de la programaci&oacute;n que ahora termina).
    </p><p class="article-text">
        Por eso es necesario disponer de una PAC 2021-2027 bien dotada financieramente, tanto para mantener la posici&oacute;n competitiva de la agricultura europea, como para que el sector agrario siga teniendo el valor estrat&eacute;gico que ha demostrado en estos meses de estado de alarma. La agricultura no s&oacute;lo es importante para la seguridad alimentaria, sino tambi&eacute;n para el desarrollo de los territorios rurales.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Eduardo Moyano Estrada]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/la-cuadratura-del-circulo/importancia-estrategica-agricultura_132_5972889.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 28 May 2020 18:55:18 +0000]]></pubDate>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Pandemias, globalización y políticas de salud]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/la-cuadratura-del-circulo/pandemias-globalizacion-politicas-salud_132_1105264.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/0800f8d2-8e06-45eb-b707-ef4209df0a0a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Pandemias, globalización y políticas de salud"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Lo importante es que los Estados dispongan de sistemas flexibles de gobernanza que les permitan aumentar los recursos siempre limitados de sus sistemas de salud</p></div><p class="article-text">
        El coronavirus se extiende como una pandemia por todo el planeta. Los gobiernos decretan el cierre de fronteras, la suspensi&oacute;n de los intercambios comerciales, el cierre total o parcial de f&aacute;bricas y comercios, y el confinamiento obligado de las poblaciones en sus casas. Son decisiones que socavan los pilares b&aacute;sicos del proceso de globalizaci&oacute;n. Por ahora, son medidas temporales, pero hay tal incertidumbre sobre la fuerza expansiva del virus, que nadie se atreve a pronosticar cu&aacute;nto durar&aacute; el periodo de excepcionalidad.
    </p><p class="article-text">
        En ese contexto, se est&aacute;n cuestionando muchas cosas del actual orden social y econ&oacute;mico, sin afectar todav&iacute;a al orden pol&iacute;tico, a la espera de los resultados de la gesti&oacute;n de la crisis sanitaria por parte de los gobiernos. Algunos analistas hablan incluso de si estamos en la antesala de la desglobalizaci&oacute;n o al menos de una globalizaci&oacute;n m&aacute;s controlada que la de ahora. Es un debate interesante y complejo, con muchas aristas y sobre el que merece la pena aportar algunas reflexiones, tanto sobre sus efectos en el proceso globalizador, como sobre la capacidad de los sistemas de salud para hacer frente a situaciones de emergencia.
    </p><h3 class="article-text">Una globalizaci&oacute;n econ&oacute;mica cuestionada</h3><p class="article-text">
        Es un hecho que la globalizaci&oacute;n econ&oacute;mica favorece los intercambios comerciales de bienes y servicios, as&iacute; como la libre circulaci&oacute;n de bienes y personas a escala planetaria. Tambi&eacute;n lo es que, en ese contexto de sociedades abiertas, se propagan enfermedades a trav&eacute;s de los intercambios de insumos agr&iacute;colas y ganaderos y de productos alimentarios, causando da&ntilde;os de mayor o menor virulencia. La enfermedad de las vacas locas (EEB), la gripe aviar o la gripe porcina fueron casos de epidemias zoon&oacute;ticas, al transmitirse a los seres humanos a trav&eacute;s de los animales, al igual que el coronavirus de ahora.
    </p><p class="article-text">
        Son epidemias que cuestionan el actual modelo de desarrollo, basado en la explotaci&oacute;n sin l&iacute;mites de los recursos naturales, en la utilizaci&oacute;n de la biotecnolog&iacute;a para el logro de los m&aacute;ximos rendimientos productivos y en la b&uacute;squeda desaforada del beneficio, sin parar mientes en sus efectos sobre el medioambiente y el cambio clim&aacute;tico. Adem&aacute;s, se atribuye a la apertura total de los mercados y la consiguiente relajaci&oacute;n de los controles sanitarios, una parte causal muy importante de la propagaci&oacute;n de las enfermedades v&iacute;ricas.
    </p><p class="article-text">
        En el contexto de la emergencia sanitaria por el coronavirus aumenta, por tanto, la cr&iacute;tica del proceso de globalizaci&oacute;n, y ahora no s&oacute;lo desde las filas del populismo de diverso signo, sino tambi&eacute;n desde c&iacute;rculos pol&iacute;ticos m&aacute;s amplios al comprobarse que sus efectos no son tan beneficiosos como se cre&iacute;a. Adem&aacute;s, en cada pa&iacute;s se ponen en valor las producciones nacionales, especialmente la agricultura, como garant&iacute;a del abastecimiento alimentario.
    </p><h3 class="article-text">El protagonismo de los Estados-naci&oacute;n</h3><p class="article-text">
        Es indudable el destacado papel de los gobiernos nacionales en la lucha contra la pandemia, algunos de ellos con bastante eficacia (caso de China o Corea del Sur). Tal protagonismo refuta la tesis tan aceptada de que s&oacute;lo una gobernanza supranacional puede hacer frente a problemas globales, como es el caso de las pandemias. Es un hecho que son los Estados-naci&oacute;n y no los grandes organismos internacionales los que est&aacute;n asumiendo el liderazgo ante sus correspondientes poblaciones.
    </p><p class="article-text">
        El caso de la UE es paradigm&aacute;tico, sin una estrategia coordinada desde Bruselas para afrontar la crisis sanitaria, y en la que cada Estado se est&aacute; enfrentando a ella por separado, en un s&aacute;lvese quien pueda. La incapacidad de los pa&iacute;ses de la UE para ni siquiera comparar los resultados del contagio por coronavirus debido a que utilizan diferentes criterios de medici&oacute;n, es sintom&aacute;tico de todo esto. S&oacute;lo en la dimensi&oacute;n econ&oacute;mica de la emergencia sanitaria es donde el Banco Central Europeo est&aacute; adoptando medidas razonables para mitigar los previsibles efectos de la pandemia en la econom&iacute;a europea.
    </p><h3 class="article-text">Las limitaciones de los sistemas de salud</h3><p class="article-text">
        Con motivo del coronavirus, los sistemas de salud est&aacute;n siendo sometidos a una prueba de stress. Al sector sanitario se le elogia de manera enardecida por su encomiable dedicaci&oacute;n, pero al mismo tiempo se denuncian sus carencias en personal, UCI y camas hospitalarias. Es innegable que los sistemas p&uacute;blicos de salud est&aacute;n siendo desbordados por la situaci&oacute;n de excepcionalidad que representa la expansi&oacute;n del coronavirus. Se polemiza, al menos en Espa&ntilde;a, sobre si esas carencias son debidas a los recortes previos realizados en la sanidad p&uacute;blica por los gobiernos de derecha o si se deben a la incapacidad de los gobiernos de izquierda para movilizar los recursos disponibles en el sistema p&uacute;blico de salud.
    </p><p class="article-text">
        Plantear as&iacute; el debate es, en mi opini&oacute;n, quedarse en la superficie del problema, circunscribi&eacute;ndolo a sus aspectos coyunturales. Es necesario plantear el debate en los siguientes t&eacute;rminos: &iquest;se dise&ntilde;an los sistemas p&uacute;blicos de salud calculando las necesidades previstas en situaciones de excepcionalidad o de normalidad? &iquest;est&aacute;n los sistemas p&uacute;blicos de salud capacitados para hacer frente por s&iacute; mismos a las emergencias sanitarias que surgen en situaciones de excepcionalidad?
    </p><p class="article-text">
        Es un hecho que, en los pa&iacute;ses de nuestro entorno, los sistemas p&uacute;blicos de salud son dise&ntilde;ados para que puedan atender las necesidades que se generan en estados de normalidad. Y esto es as&iacute; porque si se tomaran como referencia las situaciones de excepci&oacute;n (guerras, pandemias, desastres naturales, emergencias clim&aacute;ticas&hellip;), muchos de los ingentes recursos con los que se les tendr&iacute;a que dotar, estar&iacute;an sin utilizar en las m&aacute;s habituales situaciones de normalidad.
    </p><p class="article-text">
        No tiene sentido, por tanto, polemizar sobre la capacidad de los sistemas p&uacute;blicos de salud para atender por si mismos situaciones de excepcionalidad como la del coronavirus, ya que est&aacute; claro que sus recursos son limitados. La cuesti&oacute;n clave es si el Estado tiene o no capacidad para reaccionar en circunstancias excepcionales y movilizar los recursos necesarios para complementar los disponibles en los sistemas de salud, tanto en el sector p&uacute;blico, como en el privado.
    </p><p class="article-text">
        Lo importante es que los Estados dispongan de sistemas flexibles de gobernanza que les permitan aumentar los recursos siempre limitados de sus sistemas de salud, mediante eficaces protocolos de emergencia cuando la situaci&oacute;n de emergencia sanitaria lo requiera. Como se est&aacute; viendo, en estas situaciones es fundamental la coordinaci&oacute;n entre los departamentos ministeriales (sanidad, transportes, defensa, interior, agricultura&hellip;).
    </p><p class="article-text">
        En definitiva, la pandemia del coronavirus puede verse como un subproducto de la globalizaci&oacute;n, que parad&oacute;jicamente est&aacute; contribuyendo a que los Estados-naci&oacute;n pongan freno, al menos temporalmente, al proceso globalizador y recuperen el protagonismo que hab&iacute;an perdido como instituciones de regulaci&oacute;n. No obstante, al ponerse al frente de la lucha contra la pandemia, los gobiernos nacionales asumen un elevado riesgo, ya que ser&aacute;n juzgados por su capacidad para movilizar recursos adicionales que complementen los sistemas p&uacute;blicos de salud, y por los resultados que tengan las medidas adoptadas.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Eduardo Moyano Estrada]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/la-cuadratura-del-circulo/pandemias-globalizacion-politicas-salud_132_1105264.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 02 Apr 2020 19:47:54 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Pandemias, globalización y políticas de salud]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Coronavirus]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Elecciones inciertas, escenarios imprevisibles]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/la-cuadratura-del-circulo/elecciones-inciertas-escenarios-imprevisibles_132_1317227.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/c5df18f4-f2e6-4976-9b13-74fbd260b554_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Elecciones inciertas, escenarios imprevisibles"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Habrá gobierno de coalición o cooperación de Pedro Sánchez si gana el bloque de la izquierda después del 10-N? ¿Gobernará la derecha reeditando los acuerdos entre PP, Cs y Vox, ya vigentes en algunos grandes ayuntamientos y algunas Comunidades Autónomas? Y lo que sería la auténtica novedad, ¿habrá por primera vez un gobierno de “gran coalición” entre PSOE y PP?</p></div><p class="article-text">
        A falta de un mes del 10-N, la incertidumbre marca la convocatoria electoral. Habr&aacute; que esperar un par de semanas a que las encuestas ofrezcan datos m&aacute;s fiables, estimando dos elementos importantes: el nivel de abstenci&oacute;n y el efecto de la irrupci&oacute;n de &ldquo;Mas Pa&iacute;s&rdquo; (el partido creado por Errej&oacute;n). A d&iacute;a de hoy, los escenarios postelectorales son, por tanto, imprevisibles, y todas las combinaciones son posibles.
    </p><p class="article-text">
        De toda esa variedad de escenarios, cabe mencionar tres de ellos, aunque con diferente grado de probabilidad: i) que se mantengan las cosas como ahora, con una ligera diferencia de esca&ntilde;os en favor del bloque de la izquierda (donde el PSOE contin&uacute;e como partido hegem&oacute;nico), pero insuficiente para armar una mayor&iacute;a parlamentaria; ii) que sea el bloque de la derecha (con hegemon&iacute;a del PP) el que supere en esca&ntilde;os al de la izquierda, pero que tampoco alcance la mayor&iacute;a suficiente para formar gobierno; y iii) que uno de esos dos bloques supere de forma clara al otro y tenga el n&uacute;mero suficiente de esca&ntilde;os para gobernar con cierta estabilidad.
    </p><p class="article-text">
        Dado que el tercer escenario, el menos probable, conduce sin dificultad a la formaci&oacute;n de un gobierno (de izquierda o de derecha), analizar&eacute; los otros dos, que son m&aacute;s complejos en cuanto a la gobernabilidad.
    </p><p class="article-text">
        Respecto al primer escenario (un reparto de esca&ntilde;os entre bloques similar al de las pasadas elecciones), muchos analistas opinan que nos adentraremos de nuevo en un dif&iacute;cil proceso de negociaci&oacute;n en el bloque de la izquierda, esta vez con la presencia del nuevo partido &ldquo;M&aacute;s Pa&iacute;s&rdquo; de Errej&oacute;n, que puede o no facilitar el acuerdo de gobernabilidad. A ello habr&iacute;a que a&ntilde;adir la complejidad de apoyarse en los partidos nacionalistas vascos y catalanes. S&oacute;lo una abstenci&oacute;n de PP y Cs podr&iacute;a romper un nuevo bloqueo, lo cual parece ahora menos improbable a la vista de los cambios de estrategia que se est&aacute;n produciendo en la direcci&oacute;n de ambos partidos. Pero en todo caso dar&iacute;a lugar a un gobierno de gran inestabilidad.
    </p><p class="article-text">
        Respecto al segundo escenario, una victoria de la derecha (PP, Cs y Vox), pero sin mayor&iacute;a suficiente tambi&eacute;n conducir&iacute;a a una situaci&oacute;n de bloqueo, igual o incluso m&aacute;s dif&iacute;cil de solventar que la anterior, dado que habr&aacute; m&aacute;s dificultad para obtener el apoyo del PNV y la abstenci&oacute;n del PSOE ante la presencia de Vox en la combinaci&oacute;n. Tambi&eacute;n en este caso, ser&iacute;a una situaci&oacute;n inestable para afrontar la legislatura.
    </p><h3 class="article-text">&iquest;Una gran coalici&oacute;n?</h3><p class="article-text">
        En esta situaci&oacute;n, algunos analistas contemplan otra posibilidad ante la dif&iacute;cil coyuntura econ&oacute;mica de la pr&oacute;xima legislatura (Brexit, desaceleraci&oacute;n, guerra comercial EE.UU.-China, aranceles&hellip;) y la no menos dif&iacute;cil coyuntura pol&iacute;tica (con el &ldquo;proc&eacute;s&rdquo; como tema central). Opinan que es el momento de ensayar por primera vez en Espa&ntilde;a una &ldquo;gran coalici&oacute;n&rdquo; entre PSOE y PP (una &ldquo;coalici&oacute;n inc&oacute;moda&rdquo; la han llamado Rajoy y Felipe Gonz&aacute;lez en el Foro Atl&aacute;ntico de A Toxa). El orden variar&iacute;a seg&uacute;n cual fuere el partido con m&aacute;s esca&ntilde;os despu&eacute;s del 10-N.
    </p><p class="article-text">
        De las experiencias de &ldquo;grandes coaliciones&rdquo; cabe deducir dos condiciones para su &eacute;xito: que los partidos coaligados no est&eacute;n sumidos en crisis internas, y que sumen en torno a dos tercios de la representaci&oacute;n parlamentaria.
    </p><p class="article-text">
        En el caso espa&ntilde;ol, la propuesta que hizo Rajoy en 2016 al PSOE de formar una &ldquo;gran coalici&oacute;n&rdquo; no era viable, porque no reun&iacute;a ninguna de esas dos condiciones. Tanto el PP como el PSOE pasaban entonces por profundas crisis internas despu&eacute;s de haber perdido muchos votos en beneficio de los partidos emergentes Cs y Pdms. Adem&aacute;s, la suma de esca&ntilde;os estaba por debajo de los dos tercios de la representaci&oacute;n pol&iacute;tica. Ello hubiera dejado la oposici&oacute;n parlamentaria en manos de vigorosos partidos en ascenso (Cs y Pdms) con capacidad suficiente para interferir la acci&oacute;n de gobierno e incluso, en el caso de Pdms, con una fuerte capacidad de movilizaci&oacute;n en la calle.
    </p><p class="article-text">
        Despu&eacute;s del 10-N, algunos analistas se atreven a pronosticar que nos podemos encontrar con un panorama cercano al recomendable para las &ldquo;grandes coaliciones&rdquo;: un PSOE internamente cohesionado; un PP recuperado y de nuevo liderando con holgura la derecha espa&ntilde;ola; una representaci&oacute;n conjunta de ambos partidos sobre los dos tercios en el Congreso de los Diputados (233 esca&ntilde;os); unos partidos (Cs y U-Pdms) debilitados y en descenso a ambos lados de la gran coalici&oacute;n. Y todo ello con el incentivo de tener que afrontar una legislatura complicada en t&eacute;rminos econ&oacute;micos y pol&iacute;ticos.
    </p><p class="article-text">
        Son escenarios menos inveros&iacute;miles de lo que lo eran hace cuatro a&ntilde;os o s&oacute;lo tres meses. &iquest;Habr&aacute; gobierno de coalici&oacute;n o cooperaci&oacute;n de Pedro S&aacute;nchez si gana el bloque de la izquierda despu&eacute;s del 10-N? &iquest;Gobernar&aacute; la derecha reeditando los acuerdos entre PP, Cs y Vox, ya vigentes en algunos grandes ayuntamientos y algunas Comunidades Aut&oacute;nomas? Y lo que ser&iacute;a la aut&eacute;ntica novedad, &iquest;habr&aacute; por primera vez un gobierno de &ldquo;gran coalici&oacute;n&rdquo; entre PSOE y PP?
    </p><p class="article-text">
        Todo est&aacute; abierto, y todo puede ocurrir. Nada est&aacute; escrito de antemano, y &eacute;sa es la grandeza de la democracia.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Eduardo Moyano Estrada]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/la-cuadratura-del-circulo/elecciones-inciertas-escenarios-imprevisibles_132_1317227.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 10 Oct 2019 18:37:27 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Elecciones inciertas, escenarios imprevisibles]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[CSIC - Consejo Superior de Investigaciones Científicas,Sociología,Elecciones 10N 2019]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Nuestros jóvenes en Europa]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/la-cuadratura-del-circulo/jovenes-europa_132_1606990.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/7db6806a-c1a6-48d2-9b7b-65fb68608343_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Nuestros jóvenes en Europa"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Tendría más sentido ver a estos jóvenes como nuestro mejor capital relacional, como el mejor puente de conexión de España con el resto de Europa</p></div><p class="article-text">
        &iquest;Qui&eacute;n no tiene un familiar o un amigo que est&eacute; trabajando o buscando empleo en alg&uacute;n pa&iacute;s de la UE? Es algo habitual, como lo prueba el hecho de que haya casi un mill&oacute;n de j&oacute;venes espa&ntilde;oles fuera de nuestro pa&iacute;s, muchos de ellos en pa&iacute;ses europeos.
    </p><p class="article-text">
        Por lo general, cuando sale este tema en las conversaciones o tertulias radiof&oacute;nicas, suele acompa&ntilde;arse del lamento por la p&eacute;rdida que supone para Espa&ntilde;a la salida de nuestros j&oacute;venes mejor preparados. Se habla de fuga de talentos, de inversi&oacute;n desaprovechada, de la falta de oportunidades que se les ofrece en nuestro pa&iacute;s. Al final se mezcla todo, y se acaba afirmando un plan de retorno para recuperar a todos los que se han ido en los a&ntilde;os peores de la crisis econ&oacute;mica.
    </p><p class="article-text">
        Pero si analizamos las cosas con algo de sosiego el punto de mirada puede que sea diferente. Hagamos algunas reflexiones sobre este asunto.
    </p><p class="article-text">
        a) Los j&oacute;venes espa&ntilde;oles que est&aacute;n hoy trabajando en pa&iacute;ses de la UE son por lo general j&oacute;venes bien preparados y con formaci&oacute;n superior. Tras superar las dificultades t&iacute;picas del periodo de adaptaci&oacute;n, han encontrado un puesto de trabajo en sectores de su formaci&oacute;n o afines a ella. Sus decisiones las tomaron libremente, si bien impulsados por la necesidad ante la falta de oportunidades para desarrollar sus proyectos profesionales en nuestro pa&iacute;s. Sin embargo, nadie los oblig&oacute; a marcharse de Espa&ntilde;a. Ha habido de hecho otros j&oacute;venes que, valorando otras cosas, decidieron quedarse en nuestro pa&iacute;s. Otros incluso han retornado despu&eacute;s de hacer una valoraci&oacute;n coste/beneficio de su experiencia.
    </p><p class="article-text">
        b) En la experiencia de nuestros j&oacute;venes en Europa hay, sin duda, historias duras, no exentas de fracasos, pero tambi&eacute;n hay historias de &eacute;xito en las que se ha demostrado el valor de la formaci&oacute;n recibida y la capacidad de los j&oacute;venes espa&ntilde;oles para adaptarse a un mercado de trabajo tan competitivo como el europeo. Hoy muchos de nuestros j&oacute;venes desarrollan sus carreras profesionales en &aacute;reas como la salud (medicina y enfermer&iacute;a), donde son muy valorados, en &aacute;reas t&eacute;cnico/cient&iacute;ficas (telecomunicaciones, inform&aacute;tica, ciencias ambientales) o en el sector financiero, trabajando en grandes multinacionales de la categor&iacute;a de Amazon, Facebook, Google y Airbus, o en la banca internacional.
    </p><p class="article-text">
        c) Esta di&aacute;spora de nuestros j&oacute;venes por Europa es calificada desde algunos c&iacute;rculos de opini&oacute;n como nueva ola migratoria, hasta el punto de que, en los programas electorales de los partidos pol&iacute;ticos de cara a las elecciones del 28-A, se propongan planes de retorno para recuperarlos.
    </p><p class="article-text">
        d) Cabe preguntarse, no obstante, si tiene sentido considerar emigrantes a los j&oacute;venes que trabajan hoy en los pa&iacute;ses europeos comunitarios. Mi respuesta es no, ya que est&aacute;n trabajando en una UE de la que Espa&ntilde;a y los espa&ntilde;oles forman parte. Ser&iacute;a como considerar inmigrante a un joven de Nantes, Hamburgo o Larissa que trabaja en una ciudad espa&ntilde;ola. La realidad de la Europa de hoy no es la del blanco y negro de los a&ntilde;os 1960, cuando muchos espa&ntilde;oles marcharon, entonces s&iacute; como emigrantes, a pa&iacute;ses de una reci&eacute;n creada CEE de la que Espa&ntilde;a no hab&iacute;a sido miembro fundacional.
    </p><p class="article-text">
        e) La realidad actual es la de una UE de la que Espa&ntilde;a es un estado miembro. Por tanto, es todo el territorio europeo el que se le abre a nuestros j&oacute;venes como oportunidad de empleo y desarrollo personal. Los j&oacute;venes espa&ntilde;oles tienen hoy ante s&iacute; un horizonte mucho m&aacute;s amplio que el que representa Espa&ntilde;a para desarrollar sus capacidades. Para aprovecharlo, se necesita tener una buena actitud y estar bien cualificado.
    </p><p class="article-text">
        f) Es bueno recordar en este debate el significado del Programa Erasmus de movilidad de los estudiantes europeos. Este programa, premiado con el Premio Pr&iacute;ncipe de Asturias 2004, ha permitido el intercambio de estudiantes entre los distintos pa&iacute;ses de la UE, y muchos de los j&oacute;venes que est&aacute;n hoy fuera de Espa&ntilde;a pasaron por la experiencia del programa Erasmus cuando fueron estudiantes universitarios, teniendo la oportunidad de ampliar sus relaciones m&aacute;s all&aacute; de sus reducidos c&iacute;rculos familiares y/o locales. La consecuencia l&oacute;gica del Programa Erasmus es que los j&oacute;venes europeos, una vez finalizados sus estudios universitarios, vean en la UE un horizonte de oportunidades donde desarrollar sus proyectos profesionales. Y los espa&ntilde;oles no son una excepci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Por eso, no se debe tratar como un problema la situaci&oacute;n de los j&oacute;venes espa&ntilde;oles que est&aacute;n hoy en Europa desarrollando sus proyectos profesionales. En ese contexto no tiene sentido hablar de planes de retorno. Tendr&iacute;a m&aacute;s sentido ver a estos j&oacute;venes como nuestro mejor capital relacional, como el mejor puente de conexi&oacute;n de Espa&ntilde;a con el resto de Europa, y como v&iacute;a por la que lleguen a nuestra tierra j&oacute;venes de otros pa&iacute;ses de la UE buscando oportunidades para desarrollar sus carreras profesionales. Es as&iacute; como se hace Europa, y bueno es recordarlo ahora que estamos ante un nuevo proceso electoral en la UE.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Eduardo Moyano Estrada]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/la-cuadratura-del-circulo/jovenes-europa_132_1606990.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 11 Apr 2019 19:22:33 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Nuestros jóvenes en Europa]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Europa,Jóvenes,Migraciones,Estudiantes,Ciencia]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La despoblación rural a escena]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/la-cuadratura-del-circulo/ciencia-divulgacion-despoblacion-mundo-rural_132_1854622.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/857a58c9-ddd9-4401-9605-c3e5c2683410_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La despoblación rural a escena"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La estrategia para afrontar el reto demográfico tiene que plantearse como algo más que el problema de la despoblación rural, y debe ser afrontado como una cuestión de Estado</p></div><p class="article-text">
        Es un hecho evidente la mejora de las comunicaciones viarias y de los equipamientos, as&iacute; como la extensi&oacute;n de la red de servicios b&aacute;sicos (educaci&oacute;n, salud,...) por todo el territorio espa&ntilde;ol. Asimismo, es tambi&eacute;n evidente la creciente interacci&oacute;n rural-urbana que ha acompa&ntilde;ado al fuerte proceso de cambio ocurrido en nuestro pa&iacute;s en los &uacute;ltimos cincuenta a&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        Todo ello ha dado lugar a una mayor convergencia entre el medio rural y el medio urbano, hasta el punto de que, en muchas zonas, no es posible distinguirlos. Es verdad que a&uacute;n existen zonas con problemas de infraestructuras, as&iacute; como con escasas dotaciones en equipamientos y con dificultades para acceder a los servicios b&aacute;sicos, pero la realidad es que pueden ser identificadas y registradas como casos que se alejan de la tendencia general de mejora generalizada del medio rural, y que, precisamente por eso, llaman m&aacute;s la atenci&oacute;n.
    </p><h3 class="article-text">Nuevos discursos sobre el mundo rural</h3><p class="article-text">
        Los cambios y mejoras experimentados por el mundo rural han tenido sus efectos en el &aacute;mbito de las ideas y los discursos, dejando obsoleto el tradicional discurso ruralista que mostraba el contraste entre una Espa&ntilde;a rural (s&iacute;mbolo del atraso, la pobreza y el aislamiento) y una Espa&ntilde;a urbana (s&iacute;mbolo de la modernidad y el dinamismo cultural), discurso que domin&oacute; la escena pol&iacute;tica y cultural espa&ntilde;ola durante gran parte del pasado siglo XX.
    </p><p class="article-text">
        En ese contexto de cambios, est&aacute;n surgiendo desde hace varias d&eacute;cadas nuevos discursos sobre el mundo rural, que enfatizan su singularidad, si bien desde puntos de vista diferentes. Unos son discursos construidos &ldquo;desde dentro&rdquo; de la sociedad rural, mostrando las dificultades de vivir en el campo y en los peque&ntilde;os n&uacute;cleos rurales, pero mostrando con orgullo el hecho de resistir y mantener vivos los pueblos mediante proyectos de desarrollo local definidos desde abajo (discurso del &ldquo;orgullo rural&rdquo;). Otros, por el contrario, son discursos definidos &ldquo;desde fuera&rdquo;, generalmente por la poblaci&oacute;n urbana, bien en forma de denuncia por el abandono de los pueblos (discurso de la &ldquo;Espa&ntilde;a vac&iacute;a&rdquo;) o bien apelando a las bondades de la vida rural (discurso del &ldquo;idilio rural&rdquo;).
    </p><h3 class="article-text">El discurso del &ldquo;orgullo rural&rdquo;</h3><p class="article-text">
        Este discurso, protagonizado por la propia poblaci&oacute;n rural, apela con orgullo al valor de la vida en los peque&ntilde;os pueblos, mostrando la importancia de lo local y del territorio como s&iacute;mbolo de calidad diferenciada, promoviendo relaciones directas entre agricultores y consumidores y reivindicando un lugar digno en el conjunto de la ciudadan&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Movimientos como el de &ldquo;Orgullo Rural&rdquo;, protagonizado por el <a href="https://www.upa.es/upa/inicio/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">sindicato agrario UPA,</a> es un ejemplo de esto, al igual que las campa&ntilde;as organizadas por la organizaci&oacute;n <a href="http://fademur.es/fademur/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">FADEMUR </a>en pro de la visibilidad del trabajo de las mujeres rurales. La plataforma ARCO (<a href="https://gastronomiaycia.republica.com/2008/12/31/red-arco-venta-directa-de-productor-a-consumidor/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Agricultura de Responsabilidad Compartida</a>) promovida por <a href="http://www.coag.org/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">COAG </a>para impulsar la interacci&oacute;n rural/urbana mediante circuitos cortos de comercializaci&oacute;n, es otro buen ejemplo, al igual que los amplios programas de movilizaci&oacute;n y sensibilizaci&oacute;n social organizados por V&iacute;a Campesina o por el<a href="https://cerai.org/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> CERAI </a>(Centro de Estudios Rurales y de Agricultura Internacional).
    </p><h3 class="article-text">El discurso de la &ldquo;Espa&ntilde;a vac&iacute;a&rdquo;</h3><p class="article-text">
        Entre los discursos construidos &ldquo;desde fuera&rdquo; del mundo rural, destaca el que denuncia el abandono que sufren algunos territorios y que se expresa en forma de lamento por un mundo rural desaparecido o en trance de desaparici&oacute;n, visto como v&iacute;ctima de la indolencia y el desinter&eacute;s de los poderes p&uacute;blicos. Esta lectura del nuevo ruralismo va de la mano de algunos trabajos period&iacute;sticos (como el de <strong>Sergio del Molino</strong> con su libro &ldquo;La Espa&ntilde;a vac&iacute;a&rdquo;), as&iacute; como de reportajes televisivos (como el titulado &ldquo;Tierra de nadie&rdquo; del programa &ldquo;Salvados&rdquo; de <strong>Jordi Evole</strong>) o de algunas obras literarias (como las novelas de<strong> Julio Llamazares</strong>, la de<strong> Francisco Cerd&aacute;</strong> &ldquo;Los &uacute;ltimos&rdquo; o la de <strong>L&oacute;pez Andrada,</strong> &ldquo;El viento derruido&rdquo;), que est&aacute;n teniendo un impacto cada vez m&aacute;s fuerte en los medios de comunicaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Este discurso del vac&iacute;o y la desolaci&oacute;n del mundo rural espa&ntilde;ol encuentra f&aacute;cil eco en una poblaci&oacute;n urbana que, en su gran mayor&iacute;a, sali&oacute; hace d&eacute;cadas de sus pueblos rurales de origen y que vuelve en ciertas &eacute;pocas del a&ntilde;o a sus lugares de nacimiento o a las casas de sus ancestros (es el &ldquo;turismo paisano&rdquo;, t&eacute;rmino acu&ntilde;ado por el soci&oacute;logo extreme&ntilde;o<strong> J.A. P&eacute;rez Rubio</strong> para denominar este fen&oacute;meno social y cultural, y de fuerte impacto econ&oacute;mico local).
    </p><h3 class="article-text">El discurso del &ldquo;idilio rural&rdquo;</h3><p class="article-text">
        La otra lectura del discurso ruralista construido &ldquo;desde fuera&rdquo;, y que he denominado del &ldquo;idilio rural&rdquo; (t&eacute;rmino acu&ntilde;ado hace a&ntilde;os por los investigadores<strong> K. Hoggart y H. Buller</strong>), apela a las bondades del medio rural (sosiego, calma, paisaje, patrimonio cultural, estilo de vida <em>slow-slow</em>, interacci&oacute;n social, autenticidad, cercan&iacute;a entre vecinos,&hellip;), y sobre ellas construye un escenario con el que se pretende seducir a la poblaci&oacute;n urbana a vivir de forma permanente en los peque&ntilde;os pueblos.
    </p><p class="article-text">
        En el marco de esa lectura id&iacute;lica del medio rural, se enfatiza la importancia de la instalaci&oacute;n de nuevos pobladores como v&iacute;a para neutralizar la tendencia a la despoblaci&oacute;n de nuestros peque&ntilde;os pueblos y comarcas, y se resaltan los casos de profesionales, intelectuales, artistas,&hellip; o de personas ya jubiladas, que, procedentes del medio urbano, deciden irse a vivir a las &aacute;reas rurales, rehabilitando casas abandonadas y dinamizando la vida en esos territorios. Son, ciertamente, casos dignos de ser destacados por su excepcionalidad, y por ello han sido objeto de interesantes estudios (como el de <strong>M.J. Rivera</strong> publicado en 2008 con el t&iacute;tulo &ldquo;La ciudad no era mi lugar&rdquo;).
    </p><h3 class="article-text">La despoblaci&oacute;n rural entra en la agenda pol&iacute;tica</h3><p class="article-text">
        Desde hace unos a&ntilde;os, el problema de la despoblaci&oacute;n rural, enmarcado en el m&aacute;s amplio del declive demogr&aacute;fico, ha entrado tambi&eacute;n en la agenda pol&iacute;tica, y con un amplio consenso entre todos los partidos. De hecho, el Alto Comisionado para el Reto Demogr&aacute;fico, creado por el gobierno <strong>Rajoy,</strong> ha sido ratificado recientemente por <strong>Pedro S&aacute;nchez</strong> poniendo al frente del mismo a la diputada socialista <strong>Isaura Leal.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Ese inter&eacute;s pol&iacute;tico por el problema de la despoblaci&oacute;n rural viene avalado por estudios demogr&aacute;ficos solventes que han medido su magnitud y mostrado el abandono que sufren los peque&ntilde;os n&uacute;cleos rurales y el envejecimiento de la poblaci&oacute;n que reside en ellos. Ya, en 2007, la<a href="https://www.boe.es/buscar/act.php?id=BOE-A-2007-21493" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> Ley de Desarrollo Sostenible del Medio Rural </a>(2007) identificaba 105 comarcas &ldquo;a revitalizar&rdquo; por tener serios problemas reales de despoblaci&oacute;n, y otras 84 comarcas calificadas de &ldquo;intermedias&rdquo; por estar en evidente riesgo de abandono. Asimismo, el informe de la <a href="http://www.femp.es/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">FEMP </a>de 2016, situaba en 4.000 el n&uacute;mero de municipios en peligro de extinci&oacute;n a corto y medio plazo, lo que significa casi la mitad del total de municipios espa&ntilde;oles.
    </p><p class="article-text">
        Asimismo, proliferan art&iacute;culos en los medios de comunicaci&oacute;n y se organizan jornadas sobre este tema, as&iacute; como comparecencias de los responsables pol&iacute;ticos reclamando atenci&oacute;n al problema del abandono de los peque&ntilde;os pueblos, como la de hace unas semanas de los presidentes de varias CC.AA. (Asturias, Galicia, La Rioja, Arag&oacute;n, Castilla y Le&oacute;n, y Castilla-La Mancha). El propio Ministro de Agricultura, <strong>Luis Planas</strong>, en el acto de presentaci&oacute;n del Informe del Consejo Econ&oacute;mico y Social sobre la despoblaci&oacute;n rural en Espa&ntilde;a, se&ntilde;alaba que este problema debe ser tratado como una cuesti&oacute;n de Estado y que exigir&iacute;a una estrategia de medio y largo plazo.
    </p><p class="article-text">
        El de la despoblaci&oacute;n rural es, por tanto, un tema que interesa y que preocupa, lo que es un primer paso para poder actuar intentando aportar algunas solucione, siempre que tengamos en cuenta algunas evidencias y admitamos algunas dudas y certezas.
    </p><h3 class="article-text">Algunas dudas y certezas en el diagn&oacute;stico y tratamiento</h3><p class="article-text">
        Respecto al diagn&oacute;stico, se reconoce que el medio rural espa&ntilde;ol es de una gran diversidad territorial, con su consecuente diversidad social y econ&oacute;mica, lo que hace que el problema de la despoblaci&oacute;n se manifieste de forma muy diversa en las distintas regiones y territorios.
    </p><p class="article-text">
        El estudio de <strong>Fernando Molinero</strong> (<a href="http://www.uva.es/export/sites/uva/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Universidad de Valladolid</a>), publicado el pasado a&ntilde;o 2017 en el Anuario de la <a href="https://www.upa.es/upa/que-es-upa/fundacion-estudios-rurales/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Fundaci&oacute;n de Estudios Rurales</a> con el t&iacute;tulo &ldquo;La Espa&ntilde;a profunda&rdquo;, divide los espacios rurales espa&ntilde;oles en cuatro categor&iacute;as: i) &ldquo;rural profundo&rdquo; (menos de 5 hab/km2); ii) &ldquo;rural estancado&rdquo; (entre 5 y 15 hab./km2); iii) &ldquo;rural intermedio&rdquo; (entre 15 y 25 hab./km2), y iv) &ldquo;rural din&aacute;mico&rdquo; (entre 25 y 50 hab./km2). Las dos primeras categor&iacute;as, que agrupan a la mayor parte del territorio rural espa&ntilde;ol (328.845 km2), corresponder&iacute;an a municipios rurales regresivos, ya sea estancados o en claro retroceso, y es en estos dos tipos de espacios rurales donde puede situarse el problema del abandono y riesgo elevado de despoblaci&oacute;n, al tener poblaciones envejecidas y en regresi&oacute;n. Los otros dos espacios rurales (intermedios y din&aacute;micos) son considerados viables, aunque necesitados de intervenciones para que no caigan en el estancamiento.
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        Dada la evidente diversidad del medio rural espa&ntilde;ol, no es lo mismo hablar del problema de la despoblaci&oacute;n en regiones donde existe una densidad demogr&aacute;fica por debajo de 15 hab./km2, como es el caso de <strong>Arag&oacute;n, Asturias, Castilla y Le&oacute;n o las comarcas septentrionales de Extremadura y Castilla-La Mancha</strong>, que hacerlo en regiones como <strong>Andaluc&iacute;a</strong> donde existe una estructura de medianos y grandes municipios con poblaciones superiores a los 15.000 habitantes. No es que el problema del declive demogr&aacute;fico no afecte a estas otras regiones m&aacute;s pobladas, sino que se manifiesta de distinta forma y, por tanto, exige un tratamiento diferente.
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n se admite la dificultad de mantener viable una estructura de m&aacute;s de 8.000 municipios que proviene de la Edad Media, y que apenas ha sufrido cambios desde entonces, lo que plantea la necesidad de o bien reducirla favoreciendo la concentraci&oacute;n municipal o bien abordar el problema desde la escala comarcal, buscando sinergias y econom&iacute;as de escala en materia de servicios y equipamientos y apostando por modelos flexibles de poblamiento.
    </p><p class="article-text">
        Asimismo, se considera necesario distinguir entre &ldquo;despoblaci&oacute;n&rdquo; y &ldquo;abandono&rdquo;. Puede haber comarcas en declive demogr&aacute;fico, pero en las que sus campos est&aacute;n bien cultivados, sus bosques cuidados y sus peque&ntilde;os pueblos limpios, aseados y bien atendidos. Son comarcas &ldquo;despobladas&rdquo;, pero no &ldquo;abandonadas&rdquo;. Mas tambi&eacute;n puede haber comarcas que no pierden poblaci&oacute;n, sino que incluso la incrementan, pero que tienen mal cultivadas sus tierras y mal cuidados sus espacios naturales, estando mal atendidos sus n&uacute;cleos rurales del interior al concentrarse los servicios en las cabeceras de comarca y no existir un sistema en red para que lleguen al conjunto del territorio. Son &eacute;stas, comarcas &ldquo;no despobladas&rdquo;, pero s&iacute; &ldquo;abandonadas&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Sin duda que la inversi&oacute;n en infraestructuras y equipamientos y la extensi&oacute;n de los servicios b&aacute;sicos al conjunto del territorio rural es positiva para la calidad de vida en el medio rural. Sin embargo, <strong>no parece que eso haya contribuido a frenar la despoblaci&oacute;n,</strong> ya que, a pesar de las inversiones que se han hecho en el medio rural desde la entrada de Espa&ntilde;a en la UE gracias a los fondos estructurales, muchas &aacute;reas rurales siguen perdiendo poblaci&oacute;n. Incluso la creaci&oacute;n de empleo en el medio rural (sea en la industria, en la agricultura o en los servicios p&uacute;blicos de salud o educaci&oacute;n), no evita ese problema, ya que muchas de las personas que ocupan esos empleos no residen en los pueblos donde trabajan.
    </p><h3 class="article-text">El irresistible proceso de concentraci&oacute;n urbana</h3><p class="article-text">
        El problema de fondo de todo este complejo asunto radica en el atractivo que sigue teniendo la vida en los n&uacute;cleos urbanos, atractivo que siempre ha existido, pero que se acent&uacute;a con el actual modelo de desarrollo econ&oacute;mico basado en la producci&oacute;n y el consumo, y con el  sistema de valores asociados al mismo.
    </p><p class="article-text">
        No es banal que sean m&aacute;s las personas que, a nivel mundial, viven ya en el medio urbano que las que residen en el medio rural, porcentaje que en el caso espa&ntilde;ol es abrumador en favor de la vida en los n&uacute;cleos urbanos (m&aacute;s del 80% de la poblaci&oacute;n espa&ntilde;ola vive ya en municipios de m&aacute;s de 30.000 habitantes). Invertir esa tendencia es una tarea herc&uacute;lea, ya que el problema del declive demogr&aacute;fico forma parte de un proceso m&aacute;s amplio de cambios culturales, sociales y econ&oacute;micos que dif&iacute;cilmente las pol&iacute;ticas pueden detener, aunque s&iacute; tratar de paliar sus efectos mediante programas que eviten el deterioro de la calidad de vida de las personas que, en uso de su libertad de elegir, deciden vivir en peque&ntilde;os n&uacute;cleos rurales.
    </p><p class="article-text">
        Por todo ello, la estrategia para afrontar el reto demogr&aacute;fico tiene que plantearse como algo m&aacute;s que el problema de la despoblaci&oacute;n rural, y debe ser afrontado como una cuesti&oacute;n de Estado, pero no s&oacute;lo porque afecta a amplias &aacute;reas de nuestros territorios, sino porque la disminuci&oacute;n de la tasa de natalidad y el creciente envejecimiento de la poblaci&oacute;n espa&ntilde;ola es un problema que, si no se aborda, tiene implicaciones en la sostenibilidad de nuestro sistema de bienestar.
    </p><p class="article-text">
        Debe ser, por ello, una estrategia integral y transversal de medio y largo plazo, y dirigida al conjunto de la sociedad espa&ntilde;ola, ya que el problema no s&oacute;lo afecta al medio rural; debe ser, adem&aacute;s, una estrategia en la que se impliquen todos los departamentos ministeriales (educaci&oacute;n, sanidad, cultura, fomento, agricultura, econom&iacute;a y hacienda,&hellip;) y todas las administraciones (europea, central, auton&oacute;mica y local).
    </p><p class="article-text">
        Pero tiene que ser tambi&eacute;n, en el caso concreto de la despoblaci&oacute;n rural, una estrategia diferenciada y flexible adaptada a las caracter&iacute;sticas de cada comarca (agr&iacute;colas, ganaderas, forestales, periurbanas,&hellip;) y en la que se combinen pol&iacute;ticas a nivel macro y a nivel micro. Debe ser, adem&aacute;s, una estrategia que ponga en marcha sistemas eficaces de gobernanza territorial para impulsar din&aacute;micas de concertaci&oacute;n en el medio rural y de participaci&oacute;n de las poblaciones locales en la definici&oacute;n de sus programas de desarrollo.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Eduardo Moyano Estrada]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/la-cuadratura-del-circulo/ciencia-divulgacion-despoblacion-mundo-rural_132_1854622.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 08 Nov 2018 20:13:14 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La despoblación rural a escena]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Ciencia,Divulgación,Despoblación]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Diez reflexiones sobre Cataluña ante el 1-O]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/la-cuadratura-del-circulo/reflexiones-cataluna_132_3178248.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/e02a582e-4e38-43b3-bed6-4549d1fd9707_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Diez reflexiones sobre Cataluña ante el 1-O"></p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li><strong>1) </strong>Tras la aprobaci&oacute;n de la ley del refer&eacute;ndum y las leyes de desconexi&oacute;n por el Parlamento catal&aacute;n, el &ldquo;proc&eacute;s&rdquo; ha entrado en una evidente deriva autoritaria y de violaci&oacute;n de la legalidad constitucional, que ning&uacute;n sistema democr&aacute;tico puede aceptar. </li>
                            </ul>
            </div><div class="list">
                    <ul>
                                    <li><strong>2) </strong>Seg&uacute;n la Constituci&oacute;n de 1978, el derecho a decidir en asuntos que afectan a la soberan&iacute;a nacional y a la estructura territorial del Estado, es un derecho de todos los espa&ntilde;oles y no s&oacute;lo de los que viven en uno de sus territorios. Esto ocurre en la mayor parte de las democracias europeas. El caso de Escocia es excepcional, ya que, al no existir en el Reino Unido carta constitucional escrita, el refer&eacute;ndum de independencia pudo realizarse mediante un acuerdo parlamentario. </li>
                            </ul>
            </div><div class="list">
                    <ul>
                                    <li><strong>3) </strong>El derecho de autodeterminaci&oacute;n, que es lo que se esconde detr&aacute;s del derecho a decidir, est&aacute; reconocido en la Carta de las Naciones Unidas. Sin embargo, para evitar el riesgo de inestabilidad que implica si se llevara a la pr&aacute;ctica de un modo general, se ha ido definiendo en distintas resoluciones (entre ellas la 2625), de tal modo que s&oacute;lo es efectivo en casos de descolonizaci&oacute;n o situaciones de flagrante violaci&oacute;n de los derechos humanos en un territorio. Los dirigentes catalanes no tienen, por tanto, raz&oacute;n cuando apelan al derecho internacional para legitimar sus aspiraciones de independencia, ya que Catalu&ntilde;a no es una colonia, goza de autonom&iacute;a pol&iacute;tica plena dentro del Estado espa&ntilde;ol y disfruta de amplias libertades civiles al igual que cualquier ciudadano de otro pa&iacute;s de la UE. </li>
                            </ul>
            </div><div class="list">
                    <ul>
                                    <li><strong>4) </strong>Ninguna Constituci&oacute;n es un texto inmutable. Pueden reformarse, pero siempre de acuerdo con el procedimiento que en ellas se establece, y nunca salt&aacute;ndose la legalidad. En el caso espa&ntilde;ol, y seg&uacute;n el tema que sea objeto de reforma, se exige una mayor&iacute;a de dos tercios o de tres quintos en el Congreso, y una mayor&iacute;a absoluta en el Senado, adem&aacute;s de, en determinados casos, someter el nuevo texto a refer&eacute;ndum de todos los espa&ntilde;oles. </li>
                            </ul>
            </div><div class="list">
                    <ul>
                                    <li><strong>5) </strong>Nuestra Constituci&oacute;n se ha reformado en dos ocasiones, y no hay motivos para que no se pueda abordar otra reforma. En mi opini&oacute;n, lo urgente es abordar la reforma del t&iacute;tulo VIII (modelo territorial) antes que otros asuntos. La forma de estado, la referencia a la UE o una mayor protecci&oacute;n de los derechos sociales y econ&oacute;micos, son asuntos, sin duda, importantes, pero podr&iacute;an esperar a otra fase de la reforma constitucional. </li>
                            </ul>
            </div><div class="list">
                    <ul>
                                    <li><strong>6) </strong>La cuesti&oacute;n es si hay consenso pol&iacute;tico suficiente para hacerlo as&iacute;. Parece que un acuerdo entre PP, PSOE y Cs, lo har&iacute;a posible, y ser&iacute;a conveniente que el nacionalismo vasco (PNV) y el catal&aacute;n (PdC y ERC) (una vez calmadas las aguas tras el 1-O) se unieran a ese consenso en torno a la reforma del t&iacute;tulo VIII. Por supuesto, ser&iacute;a deseable que Unidos Podemos estuviera tambi&eacute;n, pero, si no quiere (dado su inter&eacute;s en abrir un amplio proceso constituyente), se podr&iacute;a seguir adelante sin ellos. </li>
                            </ul>
            </div><div class="list">
                    <ul>
                                    <li><strong>7) </strong>Respecto a la reforma del modelo territorial (t&iacute;tulo VIII), tiene sus l&iacute;mites en el principio de soberan&iacute;a que establece la Constituci&oacute;n. Por ello, para que tenga cabida el derecho de autodeterminaci&oacute;n habr&iacute;a que redefinir dicho principio (hoy radicado en el conjunto de la sociedad espa&ntilde;ola a trav&eacute;s del art. 1.2 de la Constituci&oacute;n) y centrarlo en cada territorio. &iquest;Es eso posible?. Te&oacute;ricamente s&iacute;, pero no lo veo factible, ya que eso significar&iacute;a reconocer ese derecho no s&oacute;lo a Catalu&ntilde;a, sino a las dem&aacute;s CC.AA., con lo que ello implicar&iacute;a de inestabilidad politica. &iquest;Queremos abrir un proceso as&iacute;? No parece que esto sea lo que piensen los partidos constitucionalistas hoy mayoritarios, aunque s&iacute; lo piensen muchos de los que proponen un refer&eacute;ndum pactado, sin valorar su factibilidad y efectos. </li>
                            </ul>
            </div><div class="list">
                    <ul>
                                    <li><strong>8) </strong>En mi opini&oacute;n, el &uacute;nico refer&eacute;ndum factible en las condiciones pol&iacute;ticas actuales ser&iacute;a el que se limitara a votar sobre el nuevo encaje de Catalu&ntilde;a en el conjunto del Estado a partir de una reforma previa del t&iacute;tulo VIII de la Constituci&oacute;n. A partir de esa reforma, que ser&iacute;a aprobada por todos los espa&ntilde;oles en refer&eacute;ndum, se podr&iacute;a elaborar un nuevo Estatut de Catalu&ntilde;a (parecido al recurrido ante el TC), que ser&iacute;a votado en refer&eacute;ndum por los catalanes. Esa es la &uacute;nica forma de que los catalanes puedan expresar su derecho a decidir. </li>
                            </ul>
            </div><div class="list">
                    <ul>
                                    <li><strong>9) </strong>Es, sin duda, un derecho limitado, que no tendr&iacute;a como opci&oacute;n la autodeterminaci&oacute;n y la independencia. Pero es el &uacute;nico refer&eacute;ndum que puede pactarse. Los independentistas no estar&aacute;n de acuerdo con ello, pero son s&oacute;lo una parte de la sociedad catalana, que es plural, coexistiendo diversas opciones que podr&aacute;n medir su peso en dicho refer&eacute;ndum. </li>
                            </ul>
            </div><div class="list">
                    <ul>
                                    <li><strong>10) </strong>Ante la actual situaci&oacute;n, s&oacute;lo cabe esperar a que pase sin incidencias graves el 1-O. Una vez transcurrida esa fecha, la &ldquo;cuesti&oacute;n catalana&rdquo; seguir&aacute; presente, aunque el contexto ser&aacute; otro. Probablemente, habr&aacute; convocatoria de elecciones en Catalu&ntilde;a cuyos resultados determinar&aacute;n, sin duda, un nuevo escenario de oportunidades para que, desde el gobierno del Estado y desde la Generalitat, pueda gestionarse el problema catal&aacute;n con nuevos br&iacute;os y con propuestas concretas (entre ellas la citada reforma constitucional y un nuevo modelo de financiaci&oacute;n).</li>
                            </ul>
            </div>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Eduardo Moyano Estrada]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/la-cuadratura-del-circulo/reflexiones-cataluna_132_3178248.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 21 Sep 2017 17:35:01 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Diez reflexiones sobre Cataluña ante el 1-O]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Referéndum 1-O,Cataluña]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Funciones, costes y otras consideraciones sobre las diputaciones (y algunas propuesta de reforma)]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/la-cuadratura-del-circulo/diputaciones_132_4101329.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/c6a54854-c74d-418b-8a96-152e50150c36_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Funciones, costes y otras consideraciones sobre las diputaciones (y algunas propuesta de reforma)"></p><p class="article-text">
        Las diputaciones provinciales han saltado a la actualidad pol&iacute;tica de nuestro pa&iacute;s al haberse incluido, de forma precipitada, su disoluci&oacute;n en el pacto PSOE-Cs, provocando un fuerte rechazo tanto en las filas socialistas, como en las filas del PP. Dada la magnitud econ&oacute;mica y la extensi&oacute;n territorial de estas instituciones, quiz&aacute; habr&iacute;a sido necesario algo m&aacute;s de debate ante de hacer una propuesta de ese calado.
    </p><p class="article-text">
        Es una realidad que estas instituciones bicentenarias gozan de mala fama al haber sido objeto de utilizaci&oacute;n pol&iacute;tica por todos los partidos desde el comienzo de la transici&oacute;n democr&aacute;tica. En vez de suprimirlas entonces, como muchos propon&iacute;an, las c&uacute;pulas dirigentes decidieron mantenerlas como entidades intermedias entre el nivel auton&oacute;mico y el nivel municipal quedando as&iacute; enquistadas en la nueva arquitectura institucional sancionada por la Constituci&oacute;n de 1978.
    </p><p class="article-text">
        Pero tambi&eacute;n es una realidad que la poblaci&oacute;n tiene escaso conocimiento sobre el papel que realmente desempe&ntilde;an las diputaciones en la pol&iacute;tica local al mezclarse e incluso solaparse algunas de sus funciones con las de los gobiernos auton&oacute;micos y los ayuntamientos. Esto hace que una gran mayor&iacute;a de los ciudadanos las valore negativamente y las vean como agencias de colocaci&oacute;n de los dirigentes de los partidos pol&iacute;ticos para contratar a su antojo a los asesores que quieran, y para cobrar enjundiosos salarios. Eso es parte de la realidad, pero no toda la realidad de las diputaciones. En este breve texto procurar&eacute; informar sobre lo que son las diputaciones y dar alguna opini&oacute;n sobre la actual propuesta de disolverlas.
    </p><h3 class="article-text">Instituciones bicentenarias y diversas</h3><p class="article-text">
        Lo primero que hay que se&ntilde;alar es que las diputaciones son instituciones con m&aacute;s de 200 a&ntilde;os de historia, ya que su creaci&oacute;n se remonta a la Constituci&oacute;n de 1812, cuando se organiz&oacute; el Estado sobre bases territoriales de &aacute;mbito provincial, siguiendo el modelo franc&eacute;s. Desde entonces, y tras haber pasado por diferentes reg&iacute;menes pol&iacute;ticos, se han ido consolidando como entidades p&uacute;blicas encargadas de gestionar determinadas funciones relacionadas con las provincias, si bien variando en competencias y modelos de organizaci&oacute;n seg&uacute;n los diversos territorios. Ello ha dado lugar a tres tipos de entidades pol&iacute;ticas de &aacute;mbito provincial: las &ldquo;diputaciones provinciales&rdquo; (DP), las &ldquo;diputaciones forales&rdquo; (DF) y los &ldquo;cabildos&rdquo; y &ldquo;consejos insulares&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Las m&aacute;s extendidas son las &ldquo;diputaciones provinciales&rdquo; (DP), que en n&uacute;mero de 38 est&aacute;n distribuidas en diez CC.AA. (Andaluc&iacute;a, las dos Castillas, Catalu&ntilde;a, Valencia, Galicia, Arag&oacute;n y Extremadura). En las autonom&iacute;as uniprovinciales (Rioja, Murcia, Cantabria, Madrid y Asturias) sus antiguas diputaciones provinciales fueron subsumidas por las instituciones de las Comunidades Auton&oacute;mas cuando se puso en marcha el Estado de las Autonom&iacute;as. La principal funci&oacute;n de las &ldquo;diputaciones provinciales&rdquo; (DP) es colaborar con los ayuntamientos en la gesti&oacute;n municipal, teniendo bastante limitadas sus competencias fuera de ese &aacute;mbito de gesti&oacute;n. Respecto a su organizaci&oacute;n pol&iacute;tica, en cada DP hay un Presidente, una Junta de Gobierno y un Pleno. La elecci&oacute;n de los miembros del Pleno es por v&iacute;a indirecta entre los concejales de los ayuntamientos de la provincia, y su n&uacute;mero oscila entre 51 y 25 seg&uacute;n el tama&ntilde;o de la poblaci&oacute;n residente en ese &aacute;mbito territorial. La elecci&oacute;n se hace agrupando en circunscripciones (coincidentes con los &ldquo;partidos judiciales&rdquo;) a los concejales elegidos en las elecciones municipales. A cada circunscripci&oacute;n le corresponde un determinado n&uacute;mero de diputados seg&uacute;n su poblaci&oacute;n, y es el Pleno el que elige al Presidente de la DP.
    </p><p class="article-text">
        El segundo tipo es el formado por las &ldquo;diputaciones forales&rdquo;, que en n&uacute;mero de cuatro existen en las tres provincias del Pa&iacute;s Vasco y en la uniprovincial de Navarra (donde la diputaci&oacute;n foral coincide con las instituciones del gobierno auton&oacute;mico, conservando en la comunidad navarra su hist&oacute;rica denominaci&oacute;n, algo que no ocurre con las dem&aacute;s comunidades uniprovinciales). Los miembros del Pleno de las DF se eligen por sufragio directo, y tienen competencias mucho m&aacute;s amplias que las diputaciones provinciales (incluyendo la de recaudaci&oacute;n fiscal).
    </p><p class="article-text">
        El tercer tipo de entidades provinciales est&aacute; formado por los 7 &ldquo;cabildos&rdquo; de Canarias y los 4 &ldquo;consejos insulares&rdquo; de Baleares, que tienen tambi&eacute;n un amplio conjunto de competencias en materia de gesti&oacute;n del correspondiente territorio insular y sus miembros son tambi&eacute;n elegidos por sufragio directo.
    </p><p class="article-text">
        Desde el punto de vista constitucional, la protecci&oacute;n jur&iacute;dica de estos tres tipos de entidades provinciales var&iacute;a de unos a otros. As&iacute;, mientras que las DF y los &ldquo;cabildos&rdquo; y &ldquo;consejos insultares&rdquo; gozan de una elevada protecci&oacute;n, no ocurre lo mismo con las DP. En el caso de las 38 DP, el art. 141 de la Constituci&oacute;n s&oacute;lo establece que &ldquo;el gobierno y la administraci&oacute;n aut&oacute;noma de las provincias estar&aacute;n encomendados a Diputaciones u otras corporaciones de car&aacute;cter representativo&rdquo;. Ello abre la puerta a que, sin reformar la Constituci&oacute;n, se puedan disolver las DP y pasar sus tareas de gesti&oacute;n a otro tipo de entidades corporativas (como consejos de alcaldes o algo parecido). Por el contrario, para disolver las forales y los cabildos y consejos insulares, ser&iacute;a necesaria una reforma constitucional. Esta ha sido, entre otras, una de las razones por las que s&oacute;lo se ha incluido la disoluci&oacute;n de las DP en el pacto PSOE-Cs.
    </p><h3 class="article-text">Aspectos econ&oacute;micos de las Diputaciones Provinciales</h3><p class="article-text">
        Centr&aacute;ndonos s&oacute;lo en las &ldquo;diputaciones provinciales&rdquo;, que son las que est&aacute;n siendo objeto de debate pol&iacute;tico en estos d&iacute;as, cabe se&ntilde;alar, en cuanto a su coste y financiaci&oacute;n, que las 38 DP disponen de un presupuesto anual de 6.400 millones de euros para 2016 (algo menos del 0,7% de nuestro PIB), y que la media del gasto de cada DP es de 130 millones de euros al a&ntilde;o. No obstante, hay una gran heterogeneidad entre ellas en cuanto a su coste: por ejemplo, la de Barcelona, que es la m&aacute;s grande, tiene un presupuesto de gasto de 820 millones para el a&ntilde;o 2016, seguida de la de Valencia (449 millones) y Sevilla (437 millones). Las que menos gastan son las de Segovia (53 millones) y la de Soria (48 millones). En lo que se refiere al personal que trabaja en ellas, asciende a algo m&aacute;s de 60.000 personas (un 45% funcionarios y un 55% contratados), siendo muy variables de unas a otras. Ese personal representa algo m&aacute;s del 2,4% del total de funcionarios existente en todas las administraciones p&uacute;blicas en Espa&ntilde;a (que como se sabe est&aacute; en torno a las 2,5 millones personas).
    </p><p class="article-text">
        Respecto a la financiaci&oacute;n de las DP, procede en un 70% de su participaci&oacute;n en los tributos recaudados por el Estado (sobre la base de los rendimientos que no hayan sido objeto de cesi&oacute;n a las CC.AA.), y el 30% restante proviene de los ingresos por los servicios que prestan a los ayuntamientos, y del Fondo Complementario de Compensaci&oacute;n. Los ingresos que reciben por la participaci&oacute;n en los tributos estatales est&aacute;n regulados por la Ley Reguladora de las Haciendas Locales (Real Decreto Legislativo 2/2004 de 5 de marzo) y proceden de tres fuentes: el 0,9936% de la cuota l&iacute;quida del IRPF; el 1,0538% de la recaudaci&oacute;n l&iacute;quida por el IVA imputable a cada provincia o ente asimilado, y el 1,2044% de la recaudaci&oacute;n l&iacute;quida imputable a cada provincia o ente asimilado por algunos Impuestos Especiales que recaen sobre determinados productos (cerveza, vino y bebidas fermentadas, productos intermedios, alcohol y bebidas derivadas, hidrocarburos y labores del tabaco).
    </p><p class="article-text">
        Aunque con menos competencias que las DF o los &ldquo;cabildos&rdquo; y &ldquo;consejos insulares&rdquo;, las DP desempe&ntilde;an importantes funciones en la prestaci&oacute;n de diversos servicios a los municipios que por su peque&ntilde;o tama&ntilde;o no tienen capacidad para ofrecerlos por s&iacute; solos. Servicios de saneamiento, agua, recogida de residuos, asistencia social, educaci&oacute;n, extinci&oacute;n de incendios, arreglo de caminos,&hellip; forman parte de las funciones que ejercen las diputaciones. Algunas de esas funciones son residuos de su larga historia y se solapan con las que desempe&ntilde;an los gobiernos auton&oacute;micos en las provincias (como los centros educativos o de servicios sociales, y las fincas experimentales que a&uacute;n gestionan algunas DP), pero otras funciones ocupan un espacio de prestaci&oacute;n de servicios que, hoy por hoy, no es cumplimentado por otras instituciones.
    </p><p class="article-text">
        Como es obvio, unas DP prestan esos servicios con m&aacute;s eficiencia y son mejor gestionadas que otras, pero lo que es indudable es que muchas de esas funciones son necesarias y que si no existieran las diputaciones provinciales tendr&iacute;an que ser desempe&ntilde;adas por entidades de naturaleza intermedia similar. Quiz&aacute; podr&iacute;an ser desempe&ntilde;adas por los gobiernos auton&oacute;micos en CC.AA. de reducida extensi&oacute;n, pero en las de grandes extensiones y gran n&uacute;mero de municipios ser&iacute;a l&oacute;gico que hubiera algunas entidades intermedias encargadas de esas funciones (bien de &aacute;mbito comarcal, como ya ocurre con las mancomunidades de municipios, o de &aacute;mbito provincial). Si hoy se tuviera que decidir sobre la constituci&oacute;n de las DP tal como las conocemos, lo m&aacute;s probable es que no se crear&iacute;an, pero la realidad es que ya existen, disponen de personal t&eacute;cnico y administrativo y la mayor parte de los servicios que prestan son necesarios. Por ello, m&aacute;s que eliminarlas, lo que hay que procurar es introducir reformas que mejoren su funcionamiento.
    </p><h3 class="article-text">Su reforma: menos coste pol&iacute;tico y econ&oacute;mico</h3><p class="article-text">
        Mientras que no se reforme la Constituci&oacute;n, el nivel provincial est&aacute; reconocido como parte de la estructura territorial del Estado, por lo que tendr&aacute;n que seguir existiendo entidades p&uacute;blicas si no id&eacute;nticas, s&iacute; de caracter&iacute;sticas similares a las DP. Su disoluci&oacute;n es una propuesta leg&iacute;tima, pero tambi&eacute;n lo es su reforma, opci&oacute;n que me parece m&aacute;s razonable y la que menos coste pol&iacute;tico y econ&oacute;mico tendr&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        En el sentido de la reforma, lo primero que habr&iacute;a que hacer es vaciarlas de contenido pol&iacute;tico, y convertirlas en organismos exclusivamente dedicados a la gesti&oacute;n y prestaci&oacute;n de servicios a los municipios de menor tama&ntilde;o. Esa tarea podr&iacute;a seguir siendo desempe&ntilde;ada por las actuales DP con el personal t&eacute;cnico-administrativo con que cuentan, adaptado a sus nuevas funciones y organizado mediante el sistema habitual en la administraci&oacute;n p&uacute;blica. Vaciarlas de contenido pol&iacute;tico significar&iacute;a que sus &oacute;rganos de gobierno fueran meras agrupaciones de alcaldes de los municipios de menos de 20.000 habitantes, sin recibir remuneraci&oacute;n econ&oacute;mica alguna por formar parte de esos &oacute;rganos ni tener ninguna cohorte de asesores y dem&aacute;s personal de libre designaci&oacute;n. De ese modo, las diputaciones dejar&iacute;an de ser feudos de determinadas familias pol&iacute;ticas y no habr&iacute;a tentaci&oacute;n alguna de utilizarlas como plataformas de ascenso pol&iacute;tico o de compensaciones en las luchas internas de los partidos.
    </p><p class="article-text">
        Otra tarea a realizar ser&iacute;a redefinir sus funciones, eliminando aqu&eacute;llas que se solapan con las que ejercen las CC.AA. y coordinando sus actividades de prestaci&oacute;n de servicios con las desarrolladas por las distintas consejer&iacute;as del gobierno auton&oacute;mico en cada provincia. Finalmente, habr&iacute;a que descentralizar sus tareas de manera que las DP se conviertan en estructuras descentralizadas de entes comarcales (mancomunidades o similares), en estrecho contacto con los que ya existen a ese nivel (oficinas comarcales agrarias, grupos de desarrollo rural,&hellip;)
    </p><p class="article-text">
        En definitiva, la disoluci&oacute;n de las DP no parece que vaya a tener efectos positivos en la organizaci&oacute;n territorial del Estado, por cuanto que muchas de sus funciones son necesarias para la cohesi&oacute;n de los peque&ntilde;os municipios. Tampoco significar&iacute;a un importante ahorro de gasto p&uacute;blico como muchos ciudadanos creen, ya que el actual personal funcionario que trabaja en esos organismos tendr&iacute;a que ser mantenido en sus puestos o trasladado a otras entidades p&uacute;blicas de naturaleza similar con el salario que ahora reciben. Sin duda que hay que reformarlas, y por eso bienvenido sea el debate en torno a las DP.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Eduardo Moyano Estrada]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/la-cuadratura-del-circulo/diputaciones_132_4101329.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 17 Mar 2016 19:15:41 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Funciones, costes y otras consideraciones sobre las diputaciones (y algunas propuesta de reforma)]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Andalucía,Diputaciones,Elecciones,Pactos,Estado,Presupuestos]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La "ciudadanía alimentaria"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/la-cuadratura-del-circulo/ciudadania-alimentaria_132_2570757.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/d43dd91e-8417-4932-83a4-b423729ab0f7_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La &quot;ciudadanía alimentaria&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Un concepto que implica, entre otras cosas, convertir a los consumidores de alimentos en sujetos activos con derecho a participar en el ámbito público para reorientar los modelos de producción y consumo.</p></div><p class="article-text">
        La producci&oacute;n de alimentos ha dejado de ser un asunto sectorial (de la agricultura) para convertirse en un asunto de ciudadan&iacute;a. Tambi&eacute;n el consumo de alimentos ya no es un asunto privado del consumidor, puesto que sus decisiones tienen efectos en otros &aacute;mbitos, entre ellos el medio ambiente.
    </p><p class="article-text">
        Por eso, autores como los espa&ntilde;oles Crist&oacute;bal G&oacute;mez Benito y Carmen Lozano (UNED) o el holand&eacute;s Henk Renting, hablan de &ldquo;ciudadan&iacute;a alimentaria&rdquo;. Por ese concepto, entienden el derecho de los ciudadanos a una alimentaci&oacute;n sana y de calidad, pero tambi&eacute;n el deber y la obligaci&oacute;n de realizar un consumo responsable, valorando los efectos que tiene lo que comemos sobre las generaciones futuras, sobre otras poblaciones (de nuestro entorno m&aacute;s cercano, y del resto de mundo), sobre el entorno natural y el medio ambiente, sobre el bienestar de los animales,&hellip;
    </p><p class="article-text">
        Es un concepto que supera el de &ldquo;seguridad alimentaria&rdquo;, y que se define desde un enfoque integrador y multidisciplinar. Con el concepto de &ldquo;ciudadan&iacute;a alimentaria&rdquo; se pretende superar los enfoques simplistas sobre el hambre que han dominado la agenda pol&iacute;tica y social desde 1945 hacia ac&aacute;. Es un enfoque que parte de aceptar que el problema de la seguridad alimentaria es un problema de gran complejidad, admitiendo que no es s&oacute;lo un problema de producci&oacute;n de alimentos, sino de pobreza y de inadecuadas condiciones de vida, de infraestructuras deficientes, de malnutrici&oacute;n y de modelos de desarrollo en los que est&aacute;n implicados tanto las sociedades del Norte como las del Sur.
    </p><p class="article-text">
        El problema del hambre y la inseguridad alimentaria no es, por tanto, un problema de los pa&iacute;ses pobres a los que se les debe ayudar desde el Norte por razones morales, sino un problema global que tiene sus manifestaciones (diferentes bien es cierto) en los pa&iacute;ses desarrollados y en los pa&iacute;ses en desarrollo.
    </p><h3 class="article-text">Reorientar los modelos de producci&oacute;n y consumo</h3><p class="article-text">
        La &ldquo;ciudadan&iacute;a alimentaria&rdquo; implica, entre otras cosas, convertir a los consumidores de alimentos en sujetos activos con derecho a participar en el &aacute;mbito p&uacute;blico para reorientar los modelos de producci&oacute;n y consumo (esto se plasma en la creaci&oacute;n de movimientos sociales en los que se integran productores y consumidores promoviendo experiencias de cooperaci&oacute;n: canales cortos, mercados locales, slow food,&hellip;).
    </p><p class="article-text">
        Hablar hoy de &ldquo;seguridad alimentaria&rdquo; es hablar de un tema multidimensional. Es un tema que tiene evidentes proyecciones locales (regiones con problemas cr&oacute;nicos de hambre, pobreza y malnutrici&oacute;n) sobre las que, sin duda, se debe actuar con los programas adecuados de ayuda humanitaria. Pero no se pueden reproducir los esquemas simplistas y sectoriales, que no han conducido a resolver estos problemas.
    </p><p class="article-text">
        Es necesario comprender que el problema del hambre, de la inseguridad alimentaria y de la malnutrici&oacute;n es un problema global que se manifiesta con sus especificidades en todas las regiones del planeta (no s&oacute;lo en los pa&iacute;ses pobres) y que afecta a toda la poblaci&oacute;n mundial. Los sistemas de producci&oacute;n, distribuci&oacute;n y consumo de alimentos est&aacute;n interrelacionados, y su implementaci&oacute;n se produce en espacios concretos donde el acceso de los ciudadanos a la satisfacci&oacute;n de sus necesidades alimentarias se ve afectado por las condiciones econ&oacute;micas y sociales en que viven (condiciones de pobreza y desnutrici&oacute;n en unos espacios, y condiciones de abundancia y malnutrici&oacute;n en otros). Si no se toma conciencia de esa complejidad, el problema del hambre y de la inseguridad alimentaria seguir&aacute; presente en toda su crudeza por muchos recursos que se destinen a su resoluci&oacute;n.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Eduardo Moyano Estrada, Fernando E. Garrido]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/la-cuadratura-del-circulo/ciudadania-alimentaria_132_2570757.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 16 Jul 2015 21:10:36 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La "ciudadanía alimentaria"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Seguridad alimentaria,Alimentos,Hambre,Consumo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿Te preocupa el bienestar de los animales que comes?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/la-cuadratura-del-circulo/bienestar-animal-asunto-debate-publico_132_2640395.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/e5cad493-b9f4-44dd-a9bc-1b4dc789cb8f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="¿Te preocupa el bienestar de los animales que comes?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Es un tema de indudable interés público a nivel europeo, pero su concreción en la conciencia ciudadana varía de unos países a otros (más interés en los nórdicos y centroeuropeos) y es más intensa en ciertos tipos de animales.</p></div><p class="article-text">
        El inter&eacute;s por el tema del bienestar de los animales lleva plante&aacute;ndose a nivel europeo desde mediados de los a&ntilde;os 70, cuando, a ra&iacute;z de la entrada del Reino Unido en la UE, asociaciones brit&aacute;nicas de defensa de los animales comenzaron a realizar campa&ntilde;as en los medios de comunicaci&oacute;n y a desarrollar actividades de lobby en el seno de las instituciones europeas. Ese inter&eacute;s no es s&oacute;lo por razones &eacute;ticas, sino tambi&eacute;n por razones sanitarias (propagaci&oacute;n de enfermedades), ambientales (contaminaci&oacute;n del suelo por purinas) y econ&oacute;micas (costes producidos por altos niveles de mortandad en las granjas y en el traslado a mataderos).
    </p><p class="article-text">
        El inter&eacute;s y preocupaci&oacute;n por este tema ha ido creciendo en la opini&oacute;n p&uacute;blica europea, tal como se pone de manifiesto en los Eurobar&oacute;metros de 2005 y 2007. Estas dos encuestas muestran, no obstante, las variaciones existentes entre pa&iacute;ses y la influencia de los factores sociodemogr&aacute;ficos, educativos y culturales.
    </p><p class="article-text">
        Por ejemplo, seg&uacute;n el Eurobar&oacute;metro de 2007, dos tercios de los consumidores europeos se manifiestan dispuestos a cambiar sus h&aacute;bitos de compra a fin de adquirir productos que sean m&aacute;s respetuosos con el bienestar de los animales. Adem&aacute;s, el 43% declara haber tenido en cuenta este tema alguna vez cuando compran carne. Los consumidores se muestran convencidos de que pueden lograr que las cosas cambien: el 74% de los consumidores de la UE opina que sus decisiones de compra pueden repercutir de manera positiva en el bienestar de los animales.
    </p><p class="article-text">
        La inmensa mayor&iacute;a de los consumidores de la UE muestra su deseo de que en el etiquetado de los alimentos figuren indicaciones m&aacute;s visibles sobre buenas normas de bienestar animal. Los consumidores consideran tambi&eacute;n que existe una clara correlaci&oacute;n entre el bienestar de los animales y la calidad de los alimentos. Casi la mitad percibe que los alimentos producidos con normas elevadas de bienestar animal son de mejor calidad.
    </p><p class="article-text">
        Tomando como referencia al consumidor espa&ntilde;ol, m&aacute;s de la mitad de los espa&ntilde;oles (52%) reconoce que, cuando hacen sus compras de alimentos, no se fijan en aspectos relativos al bienestar de los animales, mientras que ese porcentaje es mucho menor en Dinamarca o Reino Unido (en torno al 15%). En esa misma encuesta se comprueba que el inter&eacute;s y preocupaci&oacute;n por el bienestar de los animales depende del grado de conocimiento de la poblaci&oacute;n, de tal modo que est&aacute; relacionado con el hecho de que los ciudadanos conozcan los sistemas de producci&oacute;n utilizados en las granjas. As&iacute;, mientras que algo m&aacute;s de un 90% de daneses y un 70% de brit&aacute;nicos dicen haber visitado alguna vez una granja, s&oacute;lo un 50% de espa&ntilde;oles reconocen haberlo hecho.
    </p><p class="article-text">
        El mencionado Eurobar&oacute;metro de 2005 tambi&eacute;n muestra que dicho inter&eacute;s y preocupaci&oacute;n depende del tipo de animales. As&iacute;, mientras que dos de cada tres encuestados (66%) valoran como positivo el sistema de producci&oacute;n de las granjas de vacuno de leche y casi la mitad (46%) el de las granjas de porcino, ese porcentaje desciende al 22% en el caso de las granjas av&iacute;colas (en este caso, el 64% lo valoraban como negativo). Casi la mitad de los ciudadanos de la UE mencionan a las granjas de gallinas en bater&iacute;a, de pollos y de cerdos en estabulaci&oacute;n, como las que m&aacute;s necesitan mejorar sus sistemas de producci&oacute;n en lo que respecta al bienestar de los animales, lo que confirma que es en estos sectores donde hay mayor preocupaci&oacute;n ciudadana.
    </p><p class="article-text">
        En definitiva, el tema del bienestar animal es un tema de indudable inter&eacute;s p&uacute;blico a nivel europeo, pero su concreci&oacute;n en la conciencia ciudadana var&iacute;a de unos pa&iacute;ses a otros (m&aacute;s inter&eacute;s en los n&oacute;rdicos y centroeuropeos), y es m&aacute;s intensa en ciertos tipos de animales, estando influida positivamente por el nivel de estudios y por el grado de informaci&oacute;n que tienen los consumidores sobre los sistemas de producci&oacute;n en las granjas.
    </p><p class="article-text">
        <em>Coautor del post: Rafael Villafuerte.</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Eduardo Moyano Estrada]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/la-cuadratura-del-circulo/bienestar-animal-asunto-debate-publico_132_2640395.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 04 Jun 2015 20:50:31 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[¿Te preocupa el bienestar de los animales que comes?]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Medio ambiente,Suelos,Alimentos]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿Cómo aumentar la conciencia ambiental de los ciudadanos?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/la-cuadratura-del-circulo/aumentar-conciencia-ambiental-ciudadanos_132_4844871.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/13361125-3821-4522-b652-9c41a98d75d5_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="¿Cómo aumentar la conciencia ambiental de los ciudadanos?"></p><p class="article-text">
        El D&iacute;a Mundial del Medio Ambiente es una buena ocasi&oacute;n para plantear c&oacute;mo aumentar la conciencia ambiental de los ciudadanos. Para responder a esta cuesti&oacute;n tenemos ya suficiente informaci&oacute;n de cualificados estudios que nos indican varias cosas. La primera es que los problemas ambientales no son todos iguales y que su percepci&oacute;n e impacto en la vida de los ciudadanos var&iacute;an seg&uacute;n sean problemas macroecol&oacute;gicos (cambio clim&aacute;tico, agujero de la capa de ozono, p&eacute;rdida de biodiversidad&hellip;) o miocroecol&oacute;gicos (sequ&iacute;a, incendios forestales, contaminaci&oacute;n, falta de zonas verdes en las ciudades, poluci&oacute;n&hellip;). Es verdad que unos y otros est&aacute;n relacionados, pero el ciudadano los suele percibir de forma separada.
    </p><p class="article-text">
        Estos trabajos nos dicen tambi&eacute;n que es necesario distinguir entre los problemas del medio ambiente &ldquo;verde&rdquo; (naturaleza, medio rural, agricultura), &ldquo;gris&rdquo; (ciudades y medio urbano) y &ldquo;marr&oacute;n&rdquo; (industria), que, si bien son problemas interrelacionados, responden a l&oacute;gicas distintas que conviene separar a efectos de analizarlos desde la perspectiva de la conciencia ambiental.
    </p><p class="article-text">
        Lo tercero que nos indican es que la conciencia ambiental es el resultado conjunto de varias dimensiones: afectiva (preocupaci&oacute;n), cognitiva (conocimiento) y conductual (comportamiento). Y nos dicen que, sobre cada una de esas dimensiones, pueden actuar las pol&iacute;ticas p&uacute;blicas con medidas sancionadoras, sensibilizadoras o incentivadoras.
    </p><p class="article-text">
        La conciencia ambiental puede aumentar por la v&iacute;a de campa&ntilde;as de sensibilizaci&oacute;n organizadas por los poderes p&uacute;blicos en colaboraci&oacute;n con las organizaciones de la sociedad civil (plataformas ciudadanas, asociaciones profesionales, movimientos ecologistas&hellip;). Estas campa&ntilde;as son &uacute;tiles para mejorar el conocimiento de los ciudadanos y sensibilizarlos sobre la importancia de preocuparse por el medio ambiente.
    </p><p class="article-text">
        Pero en muchas ocasiones son insuficientes para modificar el comportamiento, siendo entonces necesarias medidas punitivas que obliguen a los ciudadanos a modificar su comportamiento por miedo a ser sancionados (vertidos, recogida selectiva de residuos s&oacute;lidos urbanos&hellip;) o medidas incentivadoras sobre la base de obtener alguna recompensa (pensemos en la instalaci&oacute;n de paneles solares en los edificios o en la introducci&oacute;n de pr&aacute;cticas agr&iacute;colas sostenibles&hellip;).
    </p><p class="article-text">
        En definitiva, para seguir avanzando en la conciencia ambiental de los ciudadanos, es necesaria la complicidad entre ciudadan&iacute;a y poderes p&uacute;blicos. Pero es igualmente necesario que las campa&ntilde;as de sensibilizaci&oacute;n se hagan de manera diferenciada seg&uacute;n el tipo de problema ambiental de que se trate, y seg&uacute;n tambi&eacute;n el p&uacute;blico objetivo al que vayan dirigidas.
    </p><p class="article-text">
        No es lo mismo educar en temas ambientales a ni&ntilde;os en edad escolar, que a j&oacute;venes adultos o a mayores. Tampoco es igual sensibilizar sobre el ahorro de agua en el hogar, que hacerlo sobre el consumo en la agricultura o la industria. Como tambi&eacute;n es diferente concienciar a la poblaci&oacute;n sobre los problemas del cambio clim&aacute;tico o hacerlo sobre la contaminaci&oacute;n atmosf&eacute;rica, los incendios forestales, el deterioro de los espacios naturales o la extinci&oacute;n de especies y la p&eacute;rdida de la biodiversidad. Cada problema requiere un tipo de acci&oacute;n, y cada p&uacute;blico exige un lenguaje diferente de comunicaci&oacute;n.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Eduardo Moyano Estrada, Regina Lafuente]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/la-cuadratura-del-circulo/aumentar-conciencia-ambiental-ciudadanos_132_4844871.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 04 Jun 2014 21:33:24 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[¿Cómo aumentar la conciencia ambiental de los ciudadanos?]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Medio ambiente,Contaminación]]></media:keywords>
    </item>
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