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    <title><![CDATA[elDiario.es - Jordi Bonet i Martí]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/jordi_bonet_i_marti/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Jordi Bonet i Martí]]></description>
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    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Podemos o la necesidad de ensanchar la falla del 15-M]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/contrapoder/podemos-necesidad-ensanchar-falla_132_4823584.html]]></link>
      <description><![CDATA[<div class="subtitles"><p class="subtitle">Consecuencia de la ruptura provocada en el terreno político por  el 15-M y las sucesivas expresiones de la movilización social, Podemos  encara con debate interno y transparencia su futura forma de  organización</p><p class="subtitle">El objetivo perseguido es convertirse, en confluencia con otros  espacios e iniciativas, en una alternativa mayoritaria al declinante  régimen político nacido de la transición, impulsando un proceso  constituyente que haga posible la autodeterminación política de la  sociedad</p></div><p class="article-text">
        El acontecimiento que define las elecciones del 25-M no es la exigua victoria del Partido Popular ni la amarga derrota del Partido Socialista, sino la irrupci&oacute;n de una nueva fuerza pol&iacute;tica que con solo cuatro meses de existencia ha hecho temblar los cimientos del bipartidismo espa&ntilde;ol, obteniendo m&aacute;s de 1,2 millones de votos y modificando la l&oacute;gica del sistema de partidos tal y como la hab&iacute;amos conocido hasta ahora. La aparici&oacute;n de Podemos como nuevo actor socio-pol&iacute;tico representa una de las muchas r&eacute;plicas del terremoto 15-M, trasladando a la arena electoral los embates s&iacute;smicos impulsados previamente por la PAH y las Mareas en el terreno social. A diferencia de un terremoto, las r&eacute;plicas tienen una doble caracter&iacute;stica: la de poder causar m&aacute;s da&ntilde;o, porque los cimientos estructurales ya han sido afectados, y la de poder repetirse mientras se mantenga viva la energ&iacute;a s&iacute;smica que las impulsa. Por este motivo, mientras contin&uacute;e el austericidio, el malestar y la indignaci&oacute;n ciudadana, una apuesta como la representada por Podemos solo puede crecer y ganar, tal y como evidencian los &uacute;ltimos sondeos post-electorales.
    </p><p class="article-text">
        Tal amenaza ha puesto en guardia a los opin&oacute;logos y voceros del r&eacute;gimen que han alzado sus voces salv&iacute;ficas. Sin embargo, su d&eacute;bil argumentario ha evidenciado una vez m&aacute;s su incapacidad para entender la novedad y profundidad del desaf&iacute;o. As&iacute;, las distintas estrategias ensayadas para erosionar su creciente popularidad (la demonizaci&oacute;n de sus propuestas pol&iacute;ticas, la caricaturizaci&oacute;n de sus liderazgos y los intentos de criminalizar sus pr&aacute;cticas) se han mostrado ineficaces y contraproducentes -igual que sucedi&oacute; con el 15-M y la PAH-, contribuyendo a aumentar la simpat&iacute;a e ilusi&oacute;n por un proyecto que tiene por finalidad generar una mayor&iacute;a social proclive al cambio que nos permita visualizar un m&aacute;s all&aacute; de las ataduras de la transici&oacute;n. Cada una de sus intervenciones -desagradables y poco elaboradas en la mayor&iacute;a de veces- les ha retornado con un efecto boomerang.
    </p><p class="article-text">
        Tras constatar su continuado fracaso para deslegitimar una propuesta pol&iacute;tica que ha sabido convertir la indignaci&oacute;n en ilusi&oacute;n, el &uacute;ltimo ardid ha sido presentar su debate interno como una evidencia de ingobernabilidad y fraccionalismo. Resulta parad&oacute;jico que un ejercicio de transparencia y debate interno como el desarrollado por Podemos, en el que se delibera libremente acerca de cual deba ser su futura forma de organizaci&oacute;n, sea presentado como una se&ntilde;a de debilidad interna; a la vez que se hace mutis sobre el cierre de filas y la persecuci&oacute;n del disenso interno en las bases del Partido Socialista descontentas con la profesi&oacute;n de fe borb&oacute;nica de su aparato. El nerviosismo de la &eacute;lites generado por un fen&oacute;meno disruptivo como Podemos es una evidencia m&aacute;s de su potencial de amenaza y de cambio.
    </p><p class="article-text">
        Precisamente, aquello que algunos denuncian como debilidad, constituye su fortaleza: la capacidad para superar los diagramas pol&iacute;ticos de la transici&oacute;n y abrir un espacio de ruptura ciudadana, no una estructura de partido, sino un instrumento capaz de articular mayor&iacute;as y no minor&iacute;as. Ya no se trata de copiar viejas formulas partidarias sino de ensayar nuevos dispositivos emancipadores, alargar la posibilidad de hacer pol&iacute;tica a amplios espacios ciudadananos y no solamente a minor&iacute;as profesionales y/o militantes. As&iacute;, frente aquellos que querr&iacute;an ubicarlo como una mera expresi&oacute;n pol&iacute;tica tradicional a la izquierda de Izquierda Unida -minimizando su capacidad de crecimiento-, Podemos desborda el mapa de las posiciones ideol&oacute;gicas pre-establecidas, as&iacute; como las formas tradicionales de partido para abalanzarse con fuerza sobre la parte del le&oacute;n: los caladeros electorales del PSOE y el abstencionismo.
    </p><p class="article-text">
        Para lograr este prop&oacute;sito, las recetas antiguas ya no son v&aacute;lidas. La apuesta por la regeneraci&oacute;n democr&aacute;tica tiene que ser republicana en el sentido original del t&eacute;rmino: no una estructura de partido formada por delegados, sino un instrumento de deliberaci&oacute;n y acci&oacute;n donde ciudadanos y ciudadanas deciden c&oacute;mo organizarse para ganar. Esta apuesta va m&aacute;s all&aacute; de la en&eacute;sima llamada a la unidad de las organizaciones de izquierda, o del riesgo de caer en una metodolatr&iacute;a que burocratizase <em>ad infinitum</em> los mecanismos internos de decisi&oacute;n, tal y como se experiment&oacute; en algunas asambleas del 15-M. Tambi&eacute;n debe hacerse frente al reto de inventar cauces plurales de participaci&oacute;n para el conjunto de personas que quieran formar parte de esta realidad transformadora, y no solamente de aquellas que pueden/quieren dedicarle muchas horas a reuniones y asambleas. El desaf&iacute;o de las formas de organizaci&oacute;n que Podemos debe afrontar en la Asamblea Ciudadana del pr&oacute;ximo oto&ntilde;o tiene que estar a la altura de las circunstancias, someter la forma organizativa al imperativo de construir un proyecto inclusivo que articule una mayor&iacute;a social dispuesta a impulsar un proceso constituyente. Este es un proceso que Podemos no puede realizar en solitario, sino que ser&aacute; necesario articular confluencias con otros espacios e iniciativas sociales y pol&iacute;ticas que apuestan por abrir un escenario constituyente en sus distintas escalas, de la municipal a la europea.
    </p><p class="article-text">
        En este sentido, el desaf&iacute;o no debe leerse en clave &uacute;nicamente interna. Nos encontramos ante un nuevo tablero de juego marcado por dos vectores de signo contrario. Por una parte, un proceso constituyente que tiene su inicio en la falla del 15-M y su continuidad en la PAH, las Mareas, Podemos y otras formas de expresi&oacute;n social y pol&iacute;tica que han surgido en estos &uacute;ltimos a&ntilde;os y rompen con la cultura de la transici&oacute;n heredada abriendo un nuevo espacio de repolitizaci&oacute;n ciudadana. Empujando en la direcci&oacute;n contraria, nos encontramos un proceso reformador que se inicia en la operaci&oacute;n de sucesi&oacute;n mon&aacute;rquica y que tiene por finalidad cerrar la falla s&iacute;smica abierta por el 15-M para alicatar el modelo pol&iacute;tico y social del estado espa&ntilde;ol a los imperativos de las pol&iacute;ticas de austeridad y la des-democratizaci&oacute;n de Europa. Frente a este escenario, la pregunta central no debe ser s&oacute;lo c&oacute;mo organizarnos, sino c&oacute;mo organizarnos para ganar.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Jordi Bonet i Martí, Gemma Ubasart i Gonzàlez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/contrapoder/podemos-necesidad-ensanchar-falla_132_4823584.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 10 Jun 2014 18:39:31 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Podemos o la necesidad de ensanchar la falla del 15-M]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[Podemos,15M]]></media:keywords>
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