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    <title><![CDATA[elDiario.es - Paco Déniz]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/paco_deniz/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Paco Déniz]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[La hamaca colonial]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/hamaca-colonial_132_12507273.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/0942ccc7-5c79-409f-827a-f7f8fcb635be_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La hamaca colonial"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En el caso de la zonificación turística, dije en un escrito anterior que todo empezó el día en que la policía municipal nos prohibió jugar a la pelota en la playa porque aquella zona iba destinada a las hamacas para los extranjeros (la palabra guiri no existía)
</p></div><p class="article-text">
        La tradici&oacute;n urbana de zonificar seg&uacute;n usos del suelo est&aacute; relacionada con la segregaci&oacute;n espacial por clases sociales. En un vistazo sociol&oacute;gico premeditado observamos c&oacute;mo el espacio es ocupado seg&uacute;n usos y poder adquisitivo, gustos y estatus social (Pierre Bourdieu, 1998), que viene a ser casi lo mismo. Casi. La ordenaci&oacute;n cambia, pero no se hace al azar, el espacio es un producto y un constructo social (Henrry Lefebreve, 2013-1974-) en un contexto de relaciones de poder que dictamina cu&aacute;l es su uso y qui&eacute;nes lo ocupan. Acostumbrados a la inercia de las cosas observamos con cierto aire de naturalidad todo lo que nos rodea, pero no es as&iacute;. No ha sido as&iacute; de toda la vida como ingenua o intencionadamente se dice. La zonificaci&oacute;n territorial es fruto de decisiones pol&iacute;tico-econ&oacute;micas, y de inercias de asentamientos donde el capital y su rentabilidad condiciona bastante todo lo dem&aacute;s. As&iacute; tenemos barrios, barriadas, zonas VIP, residenciales, comerciales, industriales, de ocio, h&aacute;bitat de lujos, zonas tur&iacute;sticas, zonas econ&oacute;micas especiales, rural, protegidas, <em>city </em>center, periferias ultras, barrios marginales, etc&eacute;tera. 
    </p><p class="article-text">
        En el caso de la zonificaci&oacute;n tur&iacute;stica, dije en un escrito anterior que todo empez&oacute; el d&iacute;a en que la polic&iacute;a municipal nos prohibi&oacute; jugar a la pelota en la playa porque aquella zona iba destinada a las hamacas para los extranjeros (la palabra guiri no exist&iacute;a). Pues bien, la ordenaci&oacute;n compacta de hamacas para aprovechar y rentabilizar el cent&iacute;metro de arena constituye una met&aacute;fora tur&iacute;stica colonial de la segregaci&oacute;n y exclusi&oacute;n de los mundos aut&oacute;ctonos, porque desposee a sus leg&iacute;timos due&ntilde;os y extrae plusval&iacute;as enormes con naturalezas y fuerza de trabajo baratas. Gratis. Porque se transforma en una zona vedada por la inercia hist&oacute;rica a un estatus y a una etnia blanca de dinero aparente. Las hamacas ganan varios metros de espacio p&uacute;blico todos los d&iacute;as y son un privilegio cuando sube la marea y el espacio escasea. Y aunque los tiempos cambien, las hamacas perviven en el imaginario colectivo como no apto para abor&iacute;genes, ni siquiera para la burgues&iacute;a local, que no se habit&uacute;a a ello y prefiere el contacto con la arena, con el com&uacute;n. Quiz&aacute;s para legitimarse, quiz&aacute;s por gusto. En todo caso, la hamaca representa un luminoso objeto de deseo que miramos desde cierta distancia y nos preguntamos qu&eacute; deben sentir quienes ah&iacute; se tumban. La hamaca europea a rayas o lisa de balneario rom&aacute;ntico simboliza el lujo al alcance de unos pocos. Aunque sea un ratito, simulamos una clase superior. Nos matamos por una hamaca, aunque en nuestro fuero interno digamos que ah&iacute; se ha echado mucha gente. Pero no cabe duda, estar en una hamaca a 40 cent&iacute;metros de jerarqu&iacute;a social garantiza que no te rozas con la arena, ni con la gente del lugar. No hay contacto, es un mundo de ensimismamiento &eacute;tnico. Un gueto. No te mezclas con lo aut&oacute;ctono, aunque luego alguien hable de las bondades del multiculturalismo y la ciudad cosmopolita.
    </p><p class="article-text">
        En la costa, el Ayuntamiento privatiza y segrega una parcela que contrata con terceros, y al igual que las zonas tur&iacute;sticas de anta&ntilde;o recortaban nuestra geograf&iacute;a para que nada tuvieran que ver con la vida real, la ciudad real y la isla real en la que viven y trabajan los residentes y los aut&oacute;ctonos (Marco d&rsquo;Eramo, 2020), dicha parcela ya no nos pertenece. Nos desposeen para que las multinacionales acumulen capital (David Harvey, 2003). Levantan muros de exclusi&oacute;n, y poco satisfechos con esa exclusividad de territorio, el capitalismo tur&iacute;stico asalta las fronteras de litoral y llena de hamacas nuestras vidas cotidianas. Se expande a todos los rincones. El pa&iacute;s se convierte en una hamaca gigantesca donde sobran los que no pueden ni saben ni tienen costumbre de estar ah&iacute; arriba, los que tenemos una relaci&oacute;n placentera y milenaria con la arena, los callaos y el salitre. Es m&aacute;s, directamente nos autoexcluimos, no hace falta que nadie lo haga, lo asumimos como un hecho m&aacute;s de nuestra condici&oacute;n vern&aacute;cula. La salud es lo primero.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;En qu&eacute; momento las multinacionales del turismo decidieron que todo el pa&iacute;s era una mercanc&iacute;a (Jason Moore) y que hab&iacute;a que salir del recinto tur&iacute;stico para conquistar y convertir a todo el pa&iacute;s, a toda la isla, en una enorme hamaca? &iquest;Cu&aacute;ndo se convirti&oacute; todo el territorio en un recurso para ser explotado, arrasado y reconfigurado seg&uacute;n los procesos de acumulaci&oacute;n de capitales (Cristina Oehmichen, 2023)? En ese sentido, las inmobiliarias facilitan el asentamiento de nuevos colonos competitivos. La consecuencia es un pa&iacute;s convertido en una hamaca fr&iacute;vola, que excluye y que renta a muy pocos, y que nos produce como hamaqueros del entretenimiento. Nos producen baratos.
    </p><p class="article-text">
        Hubo un momento en el que los gestores p&uacute;blicos repitieron la est&uacute;pida frase patronal de que &ldquo;todo es turismo&rdquo;. Al d&iacute;a siguiente desaparecieron las viviendas asequibles y se colmataron de guiris las guaguas, las camas hospitalarias y las urgencias. Empezamos a comer r&aacute;pidamente para llevar y engordamos. Nos vestimos con ropa surfera cuando la &uacute;nica tabla que hemos cogido es la de planchar. Y ya puestos, recuerdo el d&iacute;a en que todo se convirti&oacute; en un <em>souvenir</em>, incluso nuestra identidad, cuando ni sab&iacute;amos que era nuestra. Con algunos concejales ambiciosos articularon sus negocios en noches confusas, y a los aut&oacute;ctonos nos demandaron grados de servidumbre que realizamos junto a migrantes pobres o aprendices idiom&aacute;ticos. As&iacute; de zonificada y estratificada es nuestra hamaca cotidiana y particular, vertical, donde el &uacute;ltimo de abajo es el hamaquero con su tiza y camiseta al solajero.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Paco Déniz]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/hamaca-colonial_132_12507273.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 31 Jul 2025 17:13:43 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La hamaca colonial]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Nadie llama a Clavijo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/nadie-llama-clavijo_132_13204192.html]]></link>
      <description><![CDATA[<div class="subtitles"><p class="subtitle">Devanarse los sesos en pulir la estrategia política comunicativa para sacar rédito electoral, cuando tenemos un naufragio en la bahía que merece ser auxiliado, nos da una idea del peligro que corremos, en manos de quién estamos
</p></div><p class="article-text">
        <strong>Clavijo</strong> el pobre, el pobre Clavijo, no tiene qui&eacute;n lo llame. Y lo pasa mal, tanto, que a veces piensa si ser&aacute; una persona irrelevante, si pasa inadvertido. Nadie importante en Espa&ntilde;a tiene su tel&eacute;fono. As&iacute; se est&eacute; hundiendo el mundo por el Magreb Occidental insular, nadie en la capital del reino de los espa&ntilde;oles repara en llamarlo por si necesita un flotador. Pero &eacute;l sabe que la culpa no es suya, aunque rompa puentes, sino de los otros. Por eso se sienta a esperar un ring, &iexcl;un wasap, aunque sea! Pero no. Ni siquiera un SMS. Y est&aacute; tan acostumbrado que le est&aacute; cogiendo el gusto a sentirse despreciado, ninguneado. 
    </p><p class="article-text">
        Le est&aacute; cogiendo el tranquillo a la soledad opcional, consciente, decidida, al dolor de sentirse diferente, y ha decidido darle la vuelta a la tortilla y convertir su ultraperif&eacute;rica marginalidad en una estrategia electoral. Hasta ha visto en ello una oportunidad para reinventar su canariedad con el marco-lema del nuevo victimismo insularista: <em>Nadie nos llama</em>. Y debe estar d&aacute;ndole r&eacute;dito porque ya ni coge el tel&eacute;fono, aunque lo llame el mism&iacute;simo <strong>S&aacute;nchez</strong>. Y no pierde oportunidad ante las c&aacute;maras y las ondas para decir (&iquest;mentir?) que nadie lo ha llamado. Una periodista le lleg&oacute; a preguntar si es que hab&iacute;a extraviado el m&oacute;vil o lo hab&iacute;a dejado en su casa. Pero no, incluso le insinu&oacute; que mirara bien, que a veces, sin querer, bloqueamos a algunas personas y no nos sale la llamada. Es muy probable que bloqueemos al presidente del gobierno, de la <strong>OMS</strong>, o de la ONU. Suele pasar.
    </p><p class="article-text">
        De todas formas, algunos aut&oacute;ctonos no se explican que, copando el <strong>hantavirus</strong> todas las portadas mundiales y locales, las televisiones y tertulias; que cuando las instancias sanitarias ya est&eacute;n activando el protocolo, que el <strong>Ministerio de Sanidad</strong> haya hecho todas las llamadas y declaraciones pertinentes, nadie llame a Clavijo, el pobre, para solicitarle atraque y premura. Porque hasta el pr&aacute;ctico del fantasmag&oacute;rico <strong>puerto de Granadilla</strong> est&aacute; aparejando su fal&uacute;a con todos los atriles de emergencia. F&iacute;jense que despu&eacute;s de la guerra colonial sionista, la segunda noticia de importancia es el brote de hantavirus a bordo. Y que nadie del reino espa&ntilde;ol, de la ONU y la OMS lo haya llamado es muy sospechoso. Nadie se lo explica. Muy raro que, acaparando la agenda de la OMS, nadie haya reparado en el presidente. Ya t&uacute; ves, el papa s&iacute; es seguro que lo llam&oacute;, porque llevan adecentando el lugar y movilizando el operativo desde hace meses.
    </p><p class="article-text">
        Ahora bien, que, teniendo una rebeli&oacute;n de virus a bordo, el gobierno ultraperif&eacute;rico pierda el tiempo en mirar el m&oacute;vil y no en actualizar y poner al d&iacute;a la sobrada capacidad sanitaria que tenemos (a pesar de la casilla de la Iglesia), es para hac&eacute;rselo mirar. Devanarse los sesos en pulir la estrategia pol&iacute;tica comunicativa para sacar r&eacute;dito electoral, cuando tenemos un naufragio en la bah&iacute;a que merece ser auxiliado, nos da una idea del peligro que corremos, en manos de qui&eacute;n estamos. Porque, aunque como estrategia comunicativa funciona; de hecho, en los bares, algunos documentados claman &iexcl;nadie nos llama! &iexcl;nos mandan toda la mierda! y el levantamiento electoral sea la prioridad nacional&hellip;, no es humano. Socorrer a la gente que sufre encima de la marea, ya si eso &hellip;, que se encarguen otros. Como con la infancia de las pateras, que tampoco lo llamaron.
    </p><p class="article-text">
        No obstante, siendo benevolente, estoy seguro de que, sin querer, Clavijo los bloque&oacute;. Por eso no le sale la llamada de S&aacute;nchez. A m&iacute; me ha pasado.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Paco Déniz]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/nadie-llama-clavijo_132_13204192.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 07 May 2026 16:38:42 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Nadie llama a Clavijo]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Regímenes y periodismo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/regimenes-periodismo_132_13048285.html]]></link>
      <description><![CDATA[<div class="subtitles"><p class="subtitle">Sea por inercia, por convencimiento, por ignorancia, o por vaga comodidad, la mayoría de los presentadores y locutores que informan sobre la guerra contra Irán, utilizan el concepto régimen abundantemente para ubicar a los buenos y a los malos en una geografía ideológica de plástico fino
</p></div><p class="article-text">
        En pol&iacute;tica comunicativa la palabra r&eacute;gimen tiene connotaciones peyorativas. Y lo saben. Por eso, en el argumentario informativo occidental se utiliza para desacreditar a aquellos pa&iacute;ses que de alguna u otra manera desaf&iacute;an o no se someten, o se estructuran diferente a los del imperio blanco, anglosaj&oacute;n, europeo, cat&oacute;lico y sus ac&oacute;litos. Tal concepto, r&eacute;gimen, constituye un reclamo ling&uuml;&iacute;stico b&aacute;sico en el marco cognitivo que promulgan y promueven los medios de comunicaci&oacute;n de la &oacute;rbita y engranaje del capitalismo occidental al objeto de construir una opini&oacute;n p&uacute;blica chovinista y euroc&eacute;ntrica que legitime amenazas, agresiones o intervenciones en esos pa&iacute;ses d&iacute;scolos. Se trata de construir una opini&oacute;n mayoritaria que articule el sentido com&uacute;n para sospechar de la gente no blanca, no cat&oacute;lica, no rica, no como nosotros; porque nosotros somos mejores que ellos y debemos hacerlo valer; porque los conceptos dise&ntilde;an realidades y marcos interpretativos que utilizamos para juzgar y consolidar bandos. El discurso interpreta realidades y moviliza voluntades. Justifica intervenciones militares, asesinatos en masa y liberaciones sin que nadie las haya solicitado. Por eso lo de Ir&aacute;n, Cuba, Venezuela, Rusia, China, Burkina Faso, Argelia, es un r&eacute;gimen, y lo de EE.UU. es una democracia consolidada. De seguir as&iacute;, y siguiendo la l&oacute;gica period&iacute;stica dominante, lo de Espa&ntilde;a y M&eacute;xico pronto ser&aacute;n reg&iacute;menes. Y Groenlandia est&aacute; al caer.
    </p><p class="article-text">
        Sea por inercia, por convencimiento, por ignorancia, o por vaga comodidad, la mayor&iacute;a de los presentadores y locutores que informan sobre la guerra contra Ir&aacute;n, utilizan el concepto r&eacute;gimen abundantemente para ubicar a los buenos y a los malos en una geograf&iacute;a ideol&oacute;gica de pl&aacute;stico fino. As&iacute; de simple, como simple deben ser sus entendederas. Entonces no es una guerra imperialista, es una guerra contra el r&eacute;gimen de los ayatol&aacute;s. El otro d&iacute;a, la piba de Trump, sin ser senadora, embajadora, diplom&aacute;tica, concejala, tesorera del bloque, ni nada que haya sido elegida democr&aacute;ticamente, presidi&oacute; una sesi&oacute;n del Consejo de Seguridad de la ONU, pero eso no es propio de una dictadura, ni de un r&eacute;gimen, sino de una ocurrencia del estrafalario presidente de los yanquis. Ning&uacute;n periodista alarm&oacute; lo suficiente sobre ello.
    </p><p class="article-text">
        Y dan n&aacute;useas, muchas n&aacute;useas, la alegr&iacute;a y servilismo con que muchos periodistas repiten el parte habitual del fascismo norteamericano sin cuestionarse una sola coma. Se lo comen todo y lo largan para construir una opini&oacute;n p&uacute;blica favorable al colonialismo urgente. Luego, estupefactos en el guindo, se preguntan el porqu&eacute; del ascenso de la ultraderecha. Lo preguntan reflejada su pupila azul en mi mirada&hellip; el fascismo lo construyes t&uacute;. Como si su oficio no fuera el principal agente de construcci&oacute;n de opini&oacute;n p&uacute;blica. Y lo hacen, si no justificando a &ldquo;los buenos&rdquo;, siempre maltratando a &ldquo;los malos&rdquo;. &iquest;Ingenuidad? No creo. Relaciones de poder, f&aacute;cil.
    </p><p class="article-text">
        La palabra r&eacute;gimen y su sin&oacute;nimo dieta indican el sistema pol&iacute;tico de un pa&iacute;s La Dieta Renana era el sistema pol&iacute;tico, deliberativo y normativo de aquella regi&oacute;n que coment&oacute; Marx. Pero he aqu&iacute; que Dieta haya quedado circunscrita al conjunto de recomendaciones alimenticias para estar flaco; y, R&eacute;gimen, adem&aacute;s, circunscrita a los sistemas pol&iacute;ticos dictatoriales que no son suficientemente decentes, blancos, cat&oacute;licos, mercachifles, ped&oacute;filos e imperialistas como los EE.UU., que liberan a decenas de ni&ntilde;as de sus atuendos asesin&aacute;ndolas en el colegio.
    </p><p class="article-text">
        Mientras que la dieta mediterr&aacute;nea no engorda, en los reg&iacute;menes enemigos se adelgaza en exceso. Se pasa hambre. Para muchos comunicadores profesionales lo mejor es el r&eacute;gimen yanqui, rico en calor&iacute;as, grasas y carnes trituradas, que abusa de los hidratos de carbono y te hace estar insultante, perd&oacute;n; exultante. En&eacute;rgico y coloradito como un cochino. El yanqui es un r&eacute;gimen, pero rico y abusador. El nuevo NODO nos lo recuerda a todas horas. S&iacute;, yo tambi&eacute;n ve&iacute;a el NODO en el cine Plaza de Schamann.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Paco Déniz]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/regimenes-periodismo_132_13048285.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 06 Mar 2026 20:25:36 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Regímenes y periodismo]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[De usar y tirar]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/tirar_132_12755900.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        El capitalismo flexible de &uacute;ltima generaci&oacute;n nos ha construido una realidad de usar y tirar. Y no hablo solo de objetos. Hasta ahora cre&iacute;amos que lo que se tiraba, casi por pura obsolescencia, eran los productos manufacturados, las mercanc&iacute;as. Pero hemos de concluir que tambi&eacute;n las personas y sus relaciones son de usar y tirar. Las relaciones comunitarias larvadas en el trabajo para toda la vida, en el barrio o en el pueblo, no mantienen sus m&iacute;nimos temporales estables en esta vor&aacute;gine apresurada. Y la solidaridad, en estas circunstancias, no deja de ser una quimera. Incluso el &eacute;xito, asociado al prestigio que los dem&aacute;s te otorgaban por el buen hacer en tu oficio, desaparece del objetivo vital, pues el ef&iacute;mero laboral no contiene el suficiente reposo para su demostraci&oacute;n. En todo caso, es un &eacute;xito individual, sin proyecci&oacute;n social, no es comunitario, no genera v&iacute;nculos, ni respeto. No genera una leyenda. La construcci&oacute;n de la leyenda y la memoria circulan su cocci&oacute;n en las historias orales de la comunidad. Y sin comunidad no hay leyendas, a no ser que se construyan desde algunos medios de comunicaci&oacute;n, pero esas solo est&aacute;n al alcance de quienes frecuentan los c&iacute;rculos de poder. Que no es el caso del com&uacute;n de los mortales. El &eacute;xito del com&uacute;n pasa por no caer en desgracia, por no caer en la esfera invisible, en la soledad o la tristeza donde nadie te valora y el rescate se complica. En el nuevo capitalismo la soledad es apabullante. Mucha de la nueva fuerza trabajadora flexible est&aacute; inmersa en un concurso de oposici&oacute;n perpetuo hacia no se sabe d&oacute;nde. El nuevo trabajo no tiene m&aacute;s meta que cobrar algo por lo realizado, sin volverse loco reclamando, y una palmadita en la espalda. A veces, el &eacute;xito no pasa de un breve tr&aacute;mite de cortes&iacute;a. A partir de ah&iacute;, no hay promoci&oacute;n, reconocimiento legendario, orgullo de clase, te ir&aacute;s como viniste: con la misma. Y volver a empezar. De ah&iacute; que, en la estructura del capitalismo flexible, la lealtad no sea necesaria, ni siquiera hacia la empresa. Ni a tus compa&ntilde;eros, ni al trabajo bien hecho; por eso es necesario comprender que la obsolescencia no ata&ntilde;e solo al producto o mercanc&iacute;a, sino al mismo sujeto en el proceso anodino de producci&oacute;n de su supervivencia cada vez m&aacute;s aislado, digital, n&oacute;mada. De ah&iacute; que las referencias al bienestar que generaba la comunidad obrera de anta&ntilde;o hayan desaparecido. <em>On line</em>, dicen. El mismo proceso burocr&aacute;tico de la ense&ntilde;anza sin ir m&aacute;s lejos. Seg&uacute;n Jorge Dioni, la palabra experiencia muda de sentido, de la creaci&oacute;n de conocimiento a lo largo del tiempo a la explosi&oacute;n emocional en un &uacute;nico instante. Por eso pueden debilitarse los lazos. Nada nos debe atar, nada es a largo plazo, hay que acumular para simular aceptar el poder fluctuante; hay que acumular novedades, participar en las competiciones.
    </p><p class="article-text">
        Incluso la comida para llevar es de usar y tirar. R&aacute;pido, porque todo se desvanece, incluso lo que parec&iacute;a s&oacute;lido. Comer es, cada vez m&aacute;s, un acto individual de engullir.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Y ahora no sabemos en qu&eacute; punto estamos ni c&oacute;mo hemos llegado hasta aqu&iacute;. Por eso dice Sennet que la comunidad cultural conservadora se convierte en un refugio. La velocidad choca con la perspectiva larga en la que la gente pod&iacute;a anclar sus vidas. Estr&eacute;s vital (icio). Es precisamente la velocidad y el cambio y novedad constante de exigencias y autoexigencias a que estamos sometidos lo que imposibilita construir un bienestar c&oacute;modo y duradero. Es que ni siquiera el &eacute;xito genera car&aacute;cter. Y Sennet tiene raz&oacute;n cuando dice que este capitalismo nuevo nos corroe el car&aacute;cter, teniendo en cuenta que el car&aacute;cter es la capacidad de una persona para dar continuidad a su vida a lo largo del tiempo, para mantener sus valores, compromisos e identidad, incluso cuando las circunstancias cambian, a trav&eacute;s del compromiso constante, la lealtad, la responsabilidad y la capacidad de aplazar la gratificaci&oacute;n. Seg&uacute;n este autor, los nuevos trabajadores han perdido lo que daba sentido a sus padres: la coherencia, la comunidad y el sentido de pertenencia, y la p&eacute;rdida de v&iacute;nculos con el resto de compa&ntilde;eros y la angustia de no poder controlar su tiempo lo sufren las familias, ya que el ritmo fren&eacute;tico de trabajo y vida reducen la estabilidad afectiva. En las nuevas condiciones la insatisfacci&oacute;n ser&aacute; lo normal. Ya es normal, junto con la huida. Escapando como puedas.
    </p><p class="article-text">
        En el nuevo capitalismo desquiciado todo v&iacute;nculo es prescindible. Ni el v&iacute;nculo con la empresa, ni con tus vecinos, ni con la familia, ni con el futuro. El &eacute;xito, solo si se traduce en ostentaci&oacute;n de riqueza de alg&uacute;n tipo que el resto ambicione, generar&aacute; leyenda &hellip; y envidias. Una leyenda de pl&aacute;stico fino, hueca, pero muy aparente. A veces, el &eacute;xito en la vida se confunde con la felicidad, y la felicidad con la est&eacute;tica y choque terap&eacute;utico.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Solo si se traduce en satisfacer la ambici&oacute;n individual habr&aacute; valido la pena sacrificar todo lo dem&aacute;s, incluida la dignidad, las relaciones y la familia, todo puede ser sacrificado para la obtenci&oacute;n del supuesto &eacute;xito o la supuesta felicidad en un mundo hacinado, imprevisible y de riesgo en la era de la desconfianza absoluta que nos hace dudar hasta de nosotros mismos. Por ello, en el capitalismo flexible y desquiciado el ocio es concebido como una terapia, y abundan textos y folletines de autoayuda, del pensamiento positivo que te incita a soltar lastre. Porque t&uacute; te lo mereces, t&uacute; lo vales. T&uacute;. Todo lo dem&aacute;s es de usar y tirar.
    </p><p class="article-text">
        La vida hay que vivirla r&aacute;pida, dicen algunos insensatos, como si no hubiera un ma&ntilde;ana; y es cierto, como sigamos as&iacute; seguro que no lo habr&aacute;. Y si lo hay, ser&aacute; muy chungo. El ma&ntilde;ana se presenta como una pertinaz terapia para encontrarle el sentido a la vida. Basta con observar la proliferaci&oacute;n de servicios personales de pago para tus adentros interiores, de avena, prote&iacute;na y aventura para poder encontrarle sentido a la vida de la manera menos insana y ecopija posible. Y ello estar&iacute;a bien si la b&uacute;squeda de la felicidad no se asemejara a una huida desquiciada por cubrir el tiempo restante de existencia. En el capitalismo flexible, las nuevas comunidades son de pago. Incluso eso lo han convertido en un producto, en una mercanc&iacute;a.&nbsp;Por eso, cada vez entendemos menos cosas, porque para entenderlas hay que relacionarlas, y en un mundo de fragmentos es complicado. En la nueva din&aacute;mica ya no se comparten espacios obreros por las condiciones de vida, las luchas sindicales, la identidad; solo <em>coworkers</em> para tomar algo 8%, aunque en los &uacute;ltimos 15 a&ntilde;os el grueso del tiempo dedicado al mundo en l&iacute;nea acapara el 60,7% del total. Ensimismamiento.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El empleo cambia con frecuencia, se trabaja solo o en remoto, pero te consideran y te consideras un emprendedor. Por eso, en este capitalismo de ajetreo y autoexigencia abundan los manuales de autoayuda en formato de libro y/o dietas rigurosas de nuevos curanderos para mantenerte o aparentar el equilibrio perdido. Pero resulta que lo que realmente se perdi&oacute; es la comunidad como escenario de resistencia indispensable. Cierto que la comunidad no es un conjunto estable y un&iacute;voco, sino un proceso fr&aacute;gil y necesario, construido sobre el tiempo, el di&aacute;logo y el cuidado mutuo. Es un proceso no exento de conflictos, pero donde se adquiere el compromiso de afrontarlos, de escucharlos y comprometer el v&iacute;nculo.
    </p><p class="article-text">
        Incertidumbre y desconfianza son lo mismo. Nada puede tener una duraci&oacute;n que genere un hilo, un verdadero v&iacute;nculo social, todo es vol&aacute;til, l&iacute;quido, r&aacute;pido. Ahora, la historia y la vida se compone de fragmentos y micropl&aacute;sticos. Y aunque resistir no es f&aacute;cil, quiz&aacute;s la comunidad y el v&iacute;nculo sea la mejor terapia. Ya puestos a medicarnos, a escapar&hellip; comprendamos para resistir los tiempos.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Paco Déniz]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/tirar_132_12755900.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 10 Nov 2025 13:32:20 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[De usar y tirar]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿Doctor Livingstone, supongo?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/doctor-livingstone-supongo_132_12634757.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        La b&uacute;squeda viajera de lo aut&eacute;ntico se desmoron&oacute; el d&iacute;a que Stanley encontr&oacute; a Livinstogne en los confines de &Aacute;frica. Este &uacute;ltimo no era un turista, era un m&eacute;dico, explorador y misionero, su intenci&oacute;n: descubrir el nacimiento del Nilo, extender la evangelizaci&oacute;n y el imperio comercial brit&aacute;nico. No obstante, despu&eacute;s de dos a&ntilde;os por ah&iacute;, tambi&eacute;n cabe la posibilidad de que madurara su intenci&oacute;n inicial y, en un momento determinado, se dijera a s&iacute; mismo que no volver&iacute;a m&aacute;s al puritanismo ingl&eacute;s, al estr&eacute;s y al control social desmesurado de su rancia sociedad. Su viaje era sobre lo imprevisible, pura aventura, era un cient&iacute;fico viajero, no un turista. Dispuesto a soportar la mayor de las incomodidades: la muerte. Todo con tal de llegar el primero y as&iacute; alcanzar el estatus de saberse distinto e inigualable. Pero desde aquel famoso encuentro con el periodista norteamericano - &iquest;doctor Livingstone, supongo? - ya no hay escapatoria. Ya no hay un lugar que no est&eacute; sobresaturado de guiris. Ni siquiera en Tanzania del sur. Vayas donde vayas te encuentras gente conocida, similares o equivalentes a ti. La vida cotidiana de los aut&oacute;ctonos sucumbi&oacute; y se perdi&oacute; en las cadenas de comida para llevar. El d&iacute;a que Stanley hall&oacute; a Livingstone, dieron comienzo todo tipo de conjeturas sobre las inmensas posibilidades que se abr&iacute;an para la aburrida sociedad brit&aacute;nica y norteamericana de emprender viajes de placer y aprendizaje que terminaron siendo avanzadillas coloniales. Inglaterra de colonias sabe mucho, de excolonias tambi&eacute;n. No fueron pioneros, pero sentaron c&aacute;tedra.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Total, el viaje por descubrir y experimentar lo nunca visto, por el placer de observar otras culturas y desarrollos cotidianos, dio paso a una estandarizaci&oacute;n cutre de todos los productos disponibles para su promoci&oacute;n. Vayas donde vayas, todo es un &ldquo;no lugar&rdquo; (Marc Aug&eacute;) sin originalidad, sin memoria, sin identidad, sin la vida ordinaria de sus gentes que fue por lo que pagaste el paquete vacacional. Los bronceadores y el sabor de las pizzas es el aroma global.
    </p><p class="article-text">
        Imag&iacute;nate al pobre doctor con sus nuevas amistades buscando la fuente del Nilo, a su bola, sin rezar, adapt&aacute;ndose e integr&aacute;ndose en su nueva comuna, medio hippie, pasando de los mosquitos, todos los d&iacute;as una aventura, y de repente ver llegar a Stanley, que trabajaba para un peri&oacute;dico e iba a dar parte de su paradero, dispuesto a convertir en noticia su currada nueva vida al margen. Su anomia. Ver llegar a Stanley dispuesto a colgar en sus redes sociales una foto del para&iacute;so tropical. O sea, destruir su ed&eacute;n particular.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Qu&eacute; hace el machango este aqu&iacute;? &iexcl;Qui&eacute;n carajo lo mand&oacute; a buscarme, si yo estoy a gusto!, dijo el explorador. Ahora tendr&eacute; que servirle de anfitri&oacute;n. &iexcl;Qu&eacute; fastidio! Y si dice d&oacute;nde estoy, pronto se llenar&aacute; de gente y tascas y terrazas, y grandes supermercados, y piscinas deslumbrantes. Millones de coches de alquiler. &iexcl;La jodimos!, &iquest;qu&eacute; ser&aacute; lo pr&oacute;ximo? &iquest;Hoteles con seguritas y catering, convertir en camareros esclavos de mantenimiento y en Kellys a mi nueva familia? &iquest;Un aeropuerto con postales y camisetas de surferos y hawaianas obligatorias, llaveros de monos y pl&aacute;tanos de souvenirs? Ni de co&ntilde;a. A ver, igual hay suerte, y en las cataratas Victoria Stanley sufre un resbal&oacute;n. Que parezca un accidente, dijo Livingstone, supongo.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Paco Déniz]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/doctor-livingstone-supongo_132_12634757.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 26 Sep 2025 10:39:00 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[¿Doctor Livingstone, supongo?]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Plátano 3,40]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/platano-3-40_132_12357804.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/6f09bc41-0d67-4e37-904b-421f60b18f52_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Plátano 3,40"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Todavía hay quien se cree el eslogan de que el plátano de Canarias es nuestro
</p></div><p class="article-text">
        Comer fruta es muy saludable, mucho, pero ya ni pl&aacute;tanos podemos comer en Platon&oacute;polis (A. Quesada). Ni aguacates, ni uvas, &hellip; pero ser&iacute;a muy saludable. Ser&iacute;a, porque da coraje cuando sabes que es un producto totalmente subvencionado, del pa&iacute;s, kil&oacute;metro cero, que no deja p&eacute;rdidas, aunque Asprocan se empe&ntilde;&oacute; y amenaz&oacute; para que la Ley de Calidad Agroalimentaria recogiera una excepcionalidad para Canarias: que nuestros plataneros pudieran cobrar por debajo del coste de producci&oacute;n y vender a p&eacute;rdidas. Y casi todos los partidos lo apoyaron. Lo tengo que decir porque me recondena. Prefirieron aceptar que los productores cobraran por debajo del coste de producci&oacute;n y seguir manteniendo en la incertidumbre a los peque&ntilde;os. Tambi&eacute;n votaron en contra cuando algunos propusimos que se exigiera a las grandes cadenas de alimentaci&oacute;n la obligaci&oacute;n de ofertar m&aacute;s producci&oacute;n del pa&iacute;s y mejor pago, por encima del coste de producci&oacute;n, a la gente del campo, as&iacute; como una reducci&oacute;n de los m&aacute;rgenes de beneficio. No result&oacute;, se impuso la l&oacute;gica del capital: desregulaci&oacute;n y no intervenci&oacute;n en el mercado. Y nos quejamos, ahora todo el mundo se queja del descontrol absoluto con los precios y con la situaci&oacute;n de nuestro sector primario. Afortunadamente las circunstancias actuales hacen que los productores plataneros (no todos) cobren casi 1,60 por kilo, pero tambi&eacute;n provoca que los consumidores compremos el pl&aacute;tano de primera calidad a 3,40 o m&aacute;s, y no parece que vaya a bajar. Los m&aacute;rgenes de beneficio de las comercializadoras siguen siendo muy altos: 1,82.
    </p><p class="article-text">
        Todav&iacute;a hay quien se cree el eslogan de que el pl&aacute;tano de Canarias es nuestro. Y hay que decirlo, quienes en los bares reclaman que es un abuso &iexcl;a d&oacute;nde vamos a llegar! &iexcl;Que se controlen los precios de la comida!, les votan a quienes se niegan a una regulaci&oacute;n de precios de los elementos indispensables para la vida m&iacute;nima: comida, vivienda y energ&iacute;a. Ponen el grito en el cielo cuando defendemos que hay que regular los precios de los alimentos b&aacute;sicos. Cuando el gobierno te dice que los precios no pueden controlarse porque es la ley de la oferta y la demanda, es el libre mercado, reconocen que tenemos un problema con el capitalismo y las leyes que lo amparan. No es el mercado: &iexcl;es el capitalismo, amigos! Y hay que intervenirlo y modificar sus leyes. Porque &iexcl;Es la comida, est&uacute;pidos! El problema no est&aacute; en los agricultores ni en los consumidores, est&aacute; en lo que hay en medio del camino de la finca a la mesa. El nuevo intermediario y las grandes cadenas de alimentaci&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n dicen que los precios suben porque el mercado est&aacute; desabastecido, pero solo el mercado canario, porque el peninsular tiene fruta. &iquest;C&oacute;mo es que Asprocan no planifica su producci&oacute;n para que en las Islas no haya carencia de este producto? &iquest;Por qu&eacute; el 93% de nuestra producci&oacute;n se exporta? Hay que recordar que en el 2023 se destruyeron 26 millones de kilos de pl&aacute;tanos subvencionados (Pica) para mantener los precios. Tambi&eacute;n hay que recordar la cantidad de recursos h&iacute;dricos que consume una platanera: 10.000.000 litros por 70.000 kilos de pl&aacute;tano, 142 litros por kilo, 17,7 litros &iexcl;por pl&aacute;tano! Cuando se tira pl&aacute;tano a <em>la pica</em> se destruye una parte considerable de nuestro acu&iacute;fero. Y todo para no poderte comer un pl&aacute;tano en condiciones, ni de tercera categor&iacute;a. A 1,90 est&aacute; el pl&aacute;tano desechado, el de corte, el impresentable para la exportaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        La Sociolog&iacute;a Bar&iacute;tima da para mucho, es de lo m&aacute;s cotidiano y, all&iacute;, con una televisi&oacute;n mentirosa de hilo musical, el falangista pobre que dir&iacute;a Jess&eacute; de Souza (<em>La venganza de los bastardos</em>) explota y arenga a otros parroquianos sobre la culpa del Gobierno y las paguitas, aunque la mayor&iacute;a de ellos sean beneficiarios. Da igual, la neblina es espesa (M. Alem&aacute;n). Y preocupa, preocupa comprender c&oacute;mo el hilo musical y algunos clubes penetran tanto en la corteza cerebral para terminar clamando venganza en esta <em>era de la revancha</em> que dir&iacute;a Andrea Rizzi. Revancha, pero no contra los grandes poderosos que nos impiden comer fruta, sino para con los m&aacute;s humildes y quienes no son responsables directos de la carest&iacute;a de la comida. Mientras tanto, seguiremos creyendo que comer fruta es muy saludable, crey&eacute;ndolo, porque comi&eacute;ndola ya se ver&aacute;. Encima, si no tiene sabor no puedes devolverla. &iexcl;El libre mercado dice&hellip;! Una estafa como otra cualquiera.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Paco Déniz]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/platano-3-40_132_12357804.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 04 Jun 2025 20:05:57 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Plátano 3,40]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La marabunta turística]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/marabunta-turistica_132_12284793.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/5d783bcd-0643-4399-8ce3-fec0618cc223_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La marabunta turística"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Nos deja sin vivienda, nos esclaviza con los salarios más bajos, se apropia de todo el espacio inmobiliario y del mobiliario urbano, se quedan con el PIB que dicen producir, nos expulsa a no se sabe dónde. Todo es un souvenir, y la interacción social un guion de escaparate, una mercancía</p></div><p class="article-text">
        &iquest;Se acuerdan de la pel&iacute;cula <em>Cuando ruge la marabunta</em>? Pues la segunda parte se est&aacute; rodando en Canarias. Si Charlton Heston y Eleanor Parker resucitaran y vivieran la marabunta de turistas que invaden, arrasan y colonizan el &uacute;ltimo rinc&oacute;n de nuestras precarizadas vidas, -cual plaga de hormigas guerreras y&nbsp; devoradoras-, en vez de una pel&iacute;cula de aventuras les saldr&iacute;a un drama. Para parar el desbocado capitalismo tur&iacute;stico se han escrito y discutido todo tipo de soluciones, propuestas, iniciativas y movilizaciones desde finales de los 90. Solo falta una decisi&oacute;n pol&iacute;tica. Que, a tenor de algunas declaraciones del partido del poder CC, y tambi&eacute;n del PSOE, deber&iacute;a estar al caer, pues algunos mandamases empresariales est&aacute;n poniendo el grito en el cielo por el colapso que ellos mismos han facilitado. Algo debe estar movi&eacute;ndose en CC porque algunas de sus figuras prominentes de toda la vida est&aacute;n haciendo gestos discursivos para apaciguar los &aacute;nimos de locales y residentes al borde de la hora punta botados en la carretera. Una poblaci&oacute;n que sopesa y calcula cualquier desplazamiento a motor bajo amenaza de ser devorados por la marabunta. Y como quiera que las cosas no se consiguen a la primera, habr&aacute; que ir a la segunda. Y si hace falta, a la tercera manifestaci&oacute;n multitudinaria.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El otro d&iacute;a se me antoj&oacute; un detallito para un amigo, pero no hab&iacute;a talla L. Pregunt&eacute; y me dijeron que solo queda una existencia en una gran superficie de la capital &iexcl;noooooo! &iquest;podr&iacute;an subirla aqu&iacute;? No, tiene que bajar al centro, me respondi&oacute;.&nbsp; El riesgo extremo de sufrir una turismofobia invasiva me hizo dudar de la amistad y pens&eacute; pasar del dichoso regalito. Total. Pero pudo m&aacute;s la amistad y fui temprano con alevos&iacute;a&hellip; y me arras&oacute; la marabunta. Un gent&iacute;o que daba miedo&hellip; &iexcl;a esas horas! Todo el espacio ocupado. No hay hueco ni holgura para vivir y andar c&oacute;modo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Porque cuando afirmamos que hay una desposesi&oacute;n del espacio y de la vivienda, un encarecimiento de la vida, una gentrificaci&oacute;n injusta, una segregaci&oacute;n y un deterioro de la convivencia y del paisaje, no hablamos solo de macro &iacute;ndices, sino, tambi&eacute;n, de micros. El deterioro provocado por el hacinamiento y la recolonizaci&oacute;n demogr&aacute;fica de las islas est&aacute; afectando a algunas costumbres invisibles que, sin embargo, son b&aacute;sicas para la convivencia lenta y suave. Que avispados colonos europeos llaman <em>slow</em>.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En aquella pel&iacute;cula del 53, la marabunta de hormigas guerreras arrasaba y pasaban de largo, en cambio, la marabunta tur&iacute;stica se queda y nos hacina. Es un turismo OKUPA. Nos recoloniza demogr&aacute;fica y brutalmente el estilo de vida y la costumbre m&aacute;s arraigada. Nos coloniza el paladar y la est&eacute;tica. Nos deja sin vivienda, nos esclaviza con los salarios m&aacute;s bajos, se apropia de todo el espacio inmobiliario y del mobiliario urbano, se quedan con el PIB que dicen producir, nos expulsa a no se sabe d&oacute;nde. Por cierto, la ultraperiferia es un concepto-trama social. Y quienes tienen la obligaci&oacute;n y el poder de frenar no lo hacen y se benefician de ello a costa del malestar de los dem&aacute;s. Todo es un souvenir, y la interacci&oacute;n social un guion de escaparate, una mercanc&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Una parte de la poblaci&oacute;n volver&aacute; a exigir l&iacute;mite a la agresi&oacute;n socioecon&oacute;mica que supone semejante forma de extracci&oacute;n de plusval&iacute;as, pero la marabunta y quienes de ella se benefician pagan a muchos medios de comunicaci&oacute;n y comunicadores para que faciliten el libre tr&aacute;nsito del capitalismo tur&iacute;stico. Apologetas del medio curtidos en la destrucci&oacute;n de la izquierda. Desde sus micr&oacute;fonos, c&aacute;maras y folios da&ntilde;an la raz&oacute;n, y manipulan el marco cognitivo del para&iacute;so en el sentido com&uacute;n. Ganan un sueldo por encima y por debajo de la mesa mu&ntilde;endo contra quienes desean la regulaci&oacute;n del capitalismo tur&iacute;stico, el m&aacute;s desregulado de los capitalismos. Y lo hacen como en los viejos tiempos, en los s&oacute;tanos de las zonas tur&iacute;sticas y los locales de alterne de los primeros a&ntilde;os 70. El c&oacute;ctel del bandidaje.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Dos hormigas, por muy guerreras que sean, no dan problemas. Podr&iacute;an aceptarse como colonia de compa&ntilde;&iacute;a. 18 millones se convierten en una marabunta OKUPA que allana el espacio &iacute;ntimo. Nuestro recoveco.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Paco Déniz]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/marabunta-turistica_132_12284793.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 09 May 2025 10:08:02 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La marabunta turística]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Redefinir turismo de calidad]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/redefinir-turismo-calidad_132_11414921.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        &iexcl;Era al rev&eacute;s!, &iexcl;al rev&eacute;s! Todo este tiempo devan&aacute;ndonos los sesos discutiendo acerca de qu&eacute; se entend&iacute;a por turismo de calidad, y resulta que la respuesta estaba en el viento. Exactamente, en el devenir saturado e irrespirable. Todas las sospechas reca&iacute;das sobre el turismo de masas, el de borrachera, el de sol y playa en exclusiva, y todas las preguntas acerca de c&oacute;mo mejorar esta situaci&oacute;n, qu&eacute; nuevos productos pudi&eacute;ramos ofrecer, y resulta que solo hab&iacute;a que cambiar el plano de la mirada. Solo ten&iacute;amos que cambiar el enfoque. Volver la mirada hacia nosotros los aut&oacute;ctonos. En vez de mirar a los visitantes, mirarnos. Tanto tiempo devan&aacute;ndose los sesos pensando que el turismo de calidad era alg&uacute;n producto distintivo, distinguido, caro, elitista, ultra novedoso y ex&oacute;tico que pudiera ofrecerse a los turistas, y resulta que hab&iacute;a que cambiar el plano, el escenario, el sujeto y la mirada. Para redefinir el turismo de calidad, urge situar en el centro del plano a la comunidad anfitriona, receptora, local y residente. Aut&oacute;ctona. Al pueblo canario. Hay que sacar al turista del centro de la mirada y poner a la gente del pa&iacute;s. 
    </p><p class="article-text">
        Efectivamente, era al rev&eacute;s. D&eacute;cadas soportando que la ideolog&iacute;a tur&iacute;stica ocupara y taponara todos los resquicios de dudas y sospechas que alberg&aacute;bamos sobre los costes sociales de esta industria, sobre c&oacute;mo revertirlo en aras de ganar en calidad, sobre qu&eacute; de nuevo podr&iacute;amos ofrecer si ya no nos quedaba nada en el almac&eacute;n del pa&iacute;s. Ya no nos quedaba ning&uacute;n souvenir que inventar. Pero es que est&aacute;bamos mal situados para poder rebatir la hegemon&iacute;a del discurso al uso, la ideolog&iacute;a tur&iacute;stica, el discurso del r&eacute;cord de ocupaci&oacute;n y del para&iacute;so para vivir. Por eso, se ha tenido que esperar a que se activen muchas colectividades a lo largo y ancho del planeta para enfrentar una turistificaci&oacute;n hostil, miserable y cutre-artificiosa, que produzcan herramientas intelectuales y conocimiento amplio para concluir en una nueva, necesaria e irremediable, conceptualizaci&oacute;n del turismo de calidad. S&iacute;, las definiciones sociales son din&aacute;micas. As&iacute;, por turismo de calidad debemos entender aqu&eacute;l que respeta y no interfiere en la vida cotidiana, los itinerarios y costumbres ordinarias, el que no compite con la econom&iacute;a y las rentas de las gentes del pa&iacute;s, el que no compromete el presente y el futuro de las nuevas generaciones de los pueblos anfitriones y aut&oacute;ctonos, el que no destruye ni altera el paisaje social y ambiental, el que no destruye lo aut&eacute;ntico de las poblaciones receptoras que, parad&oacute;jicamente, es lo que el nuevo turista busca. Por turismo de calidad debemos entender el que no se destruye a s&iacute; mismo y a quienes lo acogen. Lo dem&aacute;s son disquisiciones que, si en alg&uacute;n momento tuvieron sentido, ya no. Los tiempos han cambiado, el capitalismo se ha reinventado y los pueblos tambi&eacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        Quiz&aacute;s, el turismo de calidad ya no existe porque, sencillamente, es un imposible. Una contradicci&oacute;n en s&iacute; misma. Ello nos ahorrar&iacute;a el problema de definirlo y de escribir estas l&iacute;neas. Total, como ya las tengo escritas, aqu&iacute; las dejo. Y termino: si aceptamos esta redefinici&oacute;n tenemos que aceptar revolucionar con tremendas dosis de innovaci&oacute;n y creatividad la agenda de las instituciones p&uacute;blicas responsables de las &aacute;reas de turismo. Sobre todo, en econom&iacute;as dependientes, significa cambiar el modelo de gesti&oacute;n al servicio exclusivo del negocio r&aacute;pido multinacional, aplicado a tiempo completo a la promoci&oacute;n y mercantilizaci&oacute;n del para&iacute;so y sus gentes. Aplicado a la destrucci&oacute;n del para&iacute;so que su propaganda ha creado. En serio, salvo en la elitista Inglaterra del XIX, nadie se crey&oacute; nunca lo del exotismo, pero es que ahora es muy hortera. No hay gusto distinguido en Bourdieu que lo soporte. Y hay gobiernos y gentes del mundillo del ocio vacacional con un gusto muy cutre y un olor a bronceador y c&oacute;ctel que tira para atr&aacute;s. Tambi&eacute;n ellos tienen que redefinirse. Si el nuevo visitante busca lo aut&eacute;ntico, y todas las regiones tur&iacute;sticas del planeta son un s&iacute;mil, habr&aacute; que cuidar lo &uacute;nico aut&eacute;ntico; las gentes y paisajes del lugar. Si los aut&oacute;ctonos estamos saturados y hacinados, pobres y explotados, dif&iacute;cilmente podremos ser pintorescos. Si nuestro entorno se vende a colonos que gentrifican y nos expulsan de manera abrupta o silente, dif&iacute;cilmente pueden esperar que echemos una sonrisa. Lo de la amabilidad ya lo dejamos para otra ocasi&oacute;n.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Paco Déniz]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/redefinir-turismo-calidad_132_11414921.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 01 Jun 2024 15:17:36 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Redefinir turismo de calidad]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El momento decreciente]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/momento-decreciente_132_11357317.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        Seg&uacute;n V&iacute;ctor Hugo &ldquo;no hay nada tan poderoso como una idea a la que le lleg&oacute; su momento&rdquo;. Desde hace d&eacute;cadas llevan diversos agentes sociales planteando ideas y propuestas, acciones y movilizaciones, para limitar el crecimiento de la industria tur&iacute;stica toda vez que sus impactos ambientales y sociales comienzan a percibirse mayoritariamente como un problema. No es que antes no lo fuera, pero, evidentemente, ahora hay una porci&oacute;n significativa de la poblaci&oacute;n que, al plantearlo como tal, tambi&eacute;n pretende su soluci&oacute;n. Seg&uacute;n Smelser (Tejerina B.): &ldquo;Para el desarrollo de las creencias generalizadas es importante la aparici&oacute;n de factores precipitantes que crean una sensaci&oacute;n de urgencia y aceleran la movilizaci&oacute;n para la acci&oacute;n. Estos factores precipitantes pueden ser accidentales o buscados, pero en cualquier caso alcanzan un alto grado de significaci&oacute;n social para aquellos que se movilizan&rdquo;.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La situaci&oacute;n de malestar creada por el capitalismo tur&iacute;stico en muchas de sus consecuencias ha conducido, al igual que en d&eacute;cadas anteriores, a la poblaci&oacute;n isle&ntilde;a a manifestarse el pasado 20-A. Dicha y diversa movilizaci&oacute;n ha hegemonizado el debate que toda la sociedad acomete, obligando a muchas instituciones y agentes sociales a pronunciarse al respecto. Incluso, algunos han incluido en su agenda y programas propuestas planteadas desde hace tiempo y que siempre desecharon cuando no atacaron directamente. &iexcl;Es la hegemon&iacute;a, camaradas! La semana del 5 de febrero del a&ntilde;o 2023, plante&eacute; un conjunto de propuestas en el Parlamento canario, entre las que se encontraba la de limitar la compra de viviendas y propiedades a extranjeros no residentes en las Islas. La crisis de la turistificaci&oacute;n sigui&oacute; su insoportable rumbo de hacinamiento y expulsi&oacute;n de los guanches supervivientes, hasta colocarnos al borde de la extinci&oacute;n. Por eso, al igual que en otros momentos de la historia de Canarias, son much&iacute;simas personas de diversa condici&oacute;n social, sexual, de renta, de estatus, de ideolog&iacute;a, que han dicho que ya no se puede aguantar m&aacute;s. Y lo que es m&aacute;s preocupante, que nuestra descendencia podr&aacute; menos, y tendr&aacute;n que irse expulsados del para&iacute;so. Pero, ahora, los movimientos y agentes sociales han logrado hegemonizar el debate con su agenda, y han obligado a diferentes poderes expl&iacute;citos y en la sombra a decir al respecto. Siendo ben&eacute;volos, la evidencia es tal que, incluso los detractores de nuestras propuestas, las asumen como suyas. Acept&aacute;ndolas. Incluyendo a numerosos medios de comunicaci&oacute;n que no hace mucho nos tildaron de radicales y turism&oacute;fobos, nos tergiversaron y ocultaron nuestras razones, ahora abren sus p&aacute;ginas y micr&oacute;fonos con ellas &hellip; y con las del contrario. En eso consiste o deber&iacute;a consistir la libertad de expresi&oacute;n. Quiz&aacute;s porque CC as&iacute; lo ha dictado, o quiz&aacute;s porque cierta prensa se lo ha dictado a CC. Ya no me queda claro qui&eacute;n dirige la pol&iacute;tica en las Islas, lo cierto es que, al presidente del Gobierno de Canarias, y a muchas responsables institucionales no le ha quedado otro remedio que dar p&aacute;bulo y abrir la posibilidad de ir aprobando algunas medidas indispensables para retomar el bienestar de los abor&iacute;genes. Prohibir la venta de propiedades a extranjeros, tasas tur&iacute;sticas, regular la vivienda vacacional y precio de alquileres, declarar zonas tensionadas, etc.. Medidas estas que agredieron y vilipendiaron no hace un a&ntilde;o, ahora las tienen que aceptar como reivindicaciones de compa&ntilde;&iacute;a, ya que no parece que la interpretaci&oacute;n de la nefasta realidad que hacemos los aut&oacute;ctonos isle&ntilde;os vaya a cambiar f&aacute;cilmente. La cosa est&aacute; clara; suponiendo que esto sea un para&iacute;so, ya no nos pertenece. Somos una periferia del ocio y del placer, y hay pueblos enteros convertidos en un souvenir para guiris. Tal es el malestar que, incluso los colonos asentados, se quejan de que no deber&iacute;an venir m&aacute;s colonos. Se trata de iniciar un camino simb&oacute;lico y estructural para reapropiarnos del espacio vital. Las ideas y valores de los alzados, parece que han calado en el alma de la cuna isle&ntilde;a. Por eso, el momento angustioso de incertidumbre que vivimos por que los nuestros no tendr&aacute;n d&oacute;nde vivir, interpretado colectivamente como saturado y depresivo, debe convertirse en un momento &ldquo;decrecivo&rdquo;. Hay que decrecer y limitar el impacto social de la industria tur&iacute;stica que destruye derechos vitales como la paz de saber que siempre podremos desparramar la vista sin tropezar con cemento, o poner una toalla cerca del mar. Quiz&aacute;s V&iacute;ctor Hugo ten&iacute;a raz&oacute;n, y aunque tengamos que seguir empuj&aacute;ndolo, ha llegado el momento de aplicar una moratoria al capitalismo tur&iacute;stico.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Paco Déniz]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/momento-decreciente_132_11357317.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 10 May 2024 13:33:16 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[El momento decreciente]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El turístico inmoral]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/turistico-inmoral_132_11294042.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        Todo empez&oacute; cuando vino la polic&iacute;a municipal a prohibirnos jugar a la pelota en las zonas de la playa que iban a reservar para las hamacas de los turistas. Ten&iacute;an &oacute;rdenes. Nunca lo super&eacute;. &Eacute;ramos chiquillos y nuestras madres nada pudieron contra aquella expulsi&oacute;n de nuestro espacio de arena. Si llegamos a saber la que se avecinaba, hubi&eacute;ramos resistido m&aacute;s. Pero eran los a&ntilde;os 60 y and&aacute;bamos muy desarticulados. Hoy, ya han conseguido que dudemos si ir a la playa, est&aacute;n abarrotadas. El monte est&aacute; abarrotado. Al Teide, al Nublo, a Cofete, ni se te ocurra. A Anaga, imposible. No puedes comer sin reserva. Los coches de alquiler nos adelantan y entorpecen. Siempre es hora punta. La casa de abuela se vendi&oacute; a un guiri porque ten&iacute;a m&aacute;s perras que nadie de la familia. Y no te visito porque no hay d&oacute;nde aparcar, ni suficiente psicomotricidad mental para sortear turistas y colonos en el centro hist&oacute;rico y en la periferia sin historia. Hace tiempo que vivimos as&iacute;, hacinados, justo desde que el capitalismo tur&iacute;stico ampli&oacute; sus fronteras de mercantilizaci&oacute;n y convirti&oacute; en mercanc&iacute;a nuestra forma de vida y sus lugares y sus cosas. Todo el espacio y la actividad insular. La crisis del 2008, la gran recesi&oacute;n, la COVID, se saldaron con la turistificaci&oacute;n brutal. Nos han despose&iacute;do de nuestros espacios para su negocio. Empezaron por las playas, nos las quitaron sin pagar nada. Ahora nos quitan los alquileres, todo el espacio p&uacute;blico, rural, urbano, deportivo, de aventura, gastron&oacute;mico, mar&iacute;timo. Se llama acumulaci&oacute;n por desposesi&oacute;n (Harvey). Hacemos colas para pedir un cortado en una franquicia, el bar de toda la vida es un gastro. Se llama malestar en la turistificaci&oacute;n (Ca&ntilde;ada y Murray), un libro muy recomendable.
    </p><p class="article-text">
        Son muchas las consejer&iacute;as y concejal&iacute;as que se han esmerado en promocionar con dinero p&uacute;blico la gentrificaci&oacute;n tur&iacute;stica o desplazamiento social, residencial y comercial de la poblaci&oacute;n canaria. Alguna cree que todav&iacute;a hay hueco para sedentarios digitales. Es la inercia ignorante, irreflexiva. Pero siempre nos quedar&aacute; el dicho; &iquest;y de qu&eacute; vamos a vivir, mi ni&ntilde;o?, como marco cognitivo b&aacute;sico que coordina nuestro sentido com&uacute;n para interpretar la vida. Aborrecible. Tambi&eacute;n, en ese aborrecimiento, se ha esmerado la informaci&oacute;n period&iacute;stica al uso, toda la vida vendi&eacute;ndonos r&eacute;cords del turista un mill&oacute;n, del lleno de ocupaci&oacute;n y de la inviabilidad de la m&iacute;sera tasa tur&iacute;stica y entrada en espacios naturales, alert&aacute;ndonos sobre la nueva herramienta discursiva del imperio: la turismofobia. Un artefacto intelectual comod&iacute;n en manos de los jefes patronales, y de alg&uacute;n tolete. Un parte informativo que nos alerta siempre del asesinato de la jodida gallina de los huevos de oro. Por cierto, &iquest;alguien ha visto un huevo de esos alguna vez? En fin, un trabajo de promoci&oacute;n tur&iacute;stica perfecto: denostando a quienes se quejan del malestar generado, ocultando los m&uacute;ltiples impactos de esta industria multinacional y sus m&iacute;seros sueldos.
    </p><p class="article-text">
        Las propuestas de prohibici&oacute;n de construir ni una cama hotelera m&aacute;s o moratoria efectiva, el cambio y decrecimiento del tur&iacute;stico inmoral en beneficio de otros sectores, la declaraci&oacute;n de zonas saturadas, tensionadas y de regulaci&oacute;n de alquileres, tasas tur&iacute;sticas o ecol&oacute;gicas, el l&iacute;mite a la venta de propiedades a extranjeros, llevan caminando d&eacute;cadas en las islas. Cuando pudimos someterlas a consideraci&oacute;n en el Parlamento de Canarias nos votaron en contra. &Eacute;ramos minor&iacute;a, y ahora m&aacute;s si cabe. Menos mal que algunas &eacute;lites han decidido ponerse a la cabeza de las movilizaciones y andan reclamando el huevo de oro. Por lo menos hasta el 21 de abril estar&aacute;n sospechando de la gallina, luego, todo volver&aacute; a su cauce: seguir trabajando duro desde las instituciones para ampliar las fronteras de la mercantilizaci&oacute;n. Algo m&aacute;s de nuestras vidas ordinarias que se pueda vender como mercanc&iacute;a se les ocurrir&aacute;. Total, una inmoralidad como otra cualquiera.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Paco Déniz]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/turistico-inmoral_132_11294042.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 16 Apr 2024 12:36:33 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[El turístico inmoral]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La amnistía de mi abuelo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/amnistia-abuelo_132_10777590.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        Hubi&eacute;ramos tenido que forzar mucho la imaginaci&oacute;n para concluir que aquel viejito que siempre ten&iacute;a a mano la hoz y el cuchillo, un sombrero destruido y varias camisas de tres y m&aacute;s botones una encima de la otra sin orden ni concierto, unos pantalones de dril parcheados y sus alpargatas sin calcetines, llenas de esti&eacute;rcol; que aqu&eacute;l viejito seco y enjuto sentado en una roca excavada en el risco a o&iacute;r el parte con un transistor enganchado a una piedra, fuera declarado pr&oacute;fugo del ej&eacute;rcito espa&ntilde;ol en 1914 y amnistiado en 1924. Era mi abuelito, hablaba poco y nunca mencion&oacute; nada. Mucho despu&eacute;s de su muerte, fue mi t&iacute;a Carmencita la que encontr&oacute; unos papeles oficiales que rezaban: &ldquo;Antonio D&eacute;niz Ram&iacute;rez, natural de Telde, nacido en 1892, alistado en reemplazo 1913, clasificado pr&oacute;fugo&rdquo;. Investigando, en el bolet&iacute;n oficial de 14 de abril de 1914 de la provincia de Canarias se ofrecen listados de pr&oacute;fugos por municipios: &ldquo;Declarados pr&oacute;fugos por la Comisi&oacute;n Mixta de Reclutamiento de Gran Canaria los reclutas del reemplazo actual, cuyos nombres y pueblos pertenecen&nbsp; se insertan a continuaci&oacute;n, encargo a los Sres. Alcaldes, Guardia Civil, cuerpos de vigilancia y seguridad y dem&aacute;s agentes dependientes de mi Autoridad procedan a la busca y captura de dichos individuos, poni&eacute;ndolos, caso de ser habidos, a disposici&oacute;n de la citada Comisi&oacute;n Mixta de Reclutamiento, a los efectos oportunos&rdquo;. Luego, en otro papel fechado en 1924 dice: &ldquo;se le concede la amnist&iacute;a&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Fueron miles de j&oacute;venes canarios que decidieron no ir al cuartel ni a la guerra de Marruecos. Se largaron para Cuba, vete t&uacute; a saber en qu&eacute; condiciones. Y uno pensando que su vida fue mon&oacute;tona en sus quehaceres agrarios. &iexcl;R&iacute;ete t&uacute; de la monoton&iacute;a! En su casa-cueva de los altos de Telde, en La Gavia, nunca o&iacute; hablar de pol&iacute;tica. Probablemente nunca lo hicieron. Telde fue muy castigada por los fascistas. Los mismos de ahora, pero &eacute;stos, m&aacute;s arregladitos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La objeci&oacute;n de conciencia y la insumisi&oacute;n son antiguas. Las amnist&iacute;as tambi&eacute;n. Son mecanismos legales para la estabilidad, reconciliaci&oacute;n y pacificaci&oacute;n social. La deserci&oacute;n fue un cl&aacute;sico en la I Guerra Mundial. Y me da que en todas las guerras. &Eacute;l nunca cont&oacute; nada, pero al enterarnos quedamos estupefactos y orgullosos. &iexcl;M&iacute;ralo! Bendita amnist&iacute;a definitiva para aquella juventud campesina.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Hoy, el fanatismo derechista y algunos medios de comunicaci&oacute;n otra vez espolean la opini&oacute;n p&uacute;blica advirtiendo del inminente fin del mundo si se les otorga la amnist&iacute;a a los representantes p&uacute;blicos catalanes que colocaron unas urnas para que la gente votara su vinculaci&oacute;n con el Estado. Y algunos dem&oacute;cratas van y se lo creen, y se comen el engodo. Entran en su marco cognitivo. Pero si por poner unas urnas fueron a la c&aacute;rcel o se exiliaron, por una justicia coordinada de aquella manera, &iquest;qu&eacute; har&iacute;an con la juventud del 14 que se neg&oacute; a ir al cuartel y a la guerra de Marruecos? &iquest;Fusilarlos? El ruido montado en realidad va de sacrificar a toda la izquierda y a la democracia con la excusa que sea.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Diez a&ntilde;os m&aacute;s tarde, en 1924, asustados y procurando pasar desapercibidos, aquella juventud pr&oacute;fuga amnistiada volvi&oacute; de Cuba tras el calvario del exilio a seguir con su vida. Me contaba mi padre que abuelito ten&iacute;a un trabuco como los de Curro Jim&eacute;nez, que lo buscara en las cuevas y en los alpendres. Lo intent&eacute; en varias ocasiones, pero nunca lo encontr&eacute;. Por all&iacute; debe seguir, en lo alto, acechando lo que sube por la vereda.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Paco Déniz]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/amnistia-abuelo_132_10777590.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 18 Dec 2023 20:08:43 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[La amnistía de mi abuelo]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Limpieza social]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/limpieza-social_1_10595728.html]]></link>
      <description><![CDATA[<div class="subtitles"><p class="subtitle"></p></div><p class="article-text">
        D&iacute;a s&iacute;, d&iacute;a tambi&eacute;n, cuadrillas municipales enteras se esmeran en asear el entorno residencial de la <em>gentry</em>, de la gente y la movida cool. Podan, riegan, barren, arreglan, pegan un manguerazo, pintan, fumigan, empichan, redise&ntilde;an, prev&eacute;n, enhebran cableado, sustituyen bombillas y farolas, disuaden atascos, patrullan&hellip;, en fin, adecentan. Siempre hay algo que hacer en la zona chachi, lo cual est&aacute; muy bien. En cambio, para que dichos servicios b&aacute;sicos y elementales caigan en la cuenta de que el deterioro de algunos barrios reclama su presencia, tiene que pasar algo alarmante o alguna insistencia vecinal empecinada al tel&eacute;fono. El estado de los contenedores de la basura y aleda&ntilde;os es un buen indicador. Las redadas tambi&eacute;n.
    </p><p class="article-text">
        El deterioro no solo es provocado a conciencia, que puede serlo en algunos casos, tambi&eacute;n se debe a las prioridades municipales que suelen ver en el centro de la ciudad o en el casco hist&oacute;rico elitizado el &uacute;nico o el principal escenario que requiere una actuaci&oacute;n a tiempo completo. De ah&iacute; que no se inviertan agendas, anhelos, ni dinero en zonas en v&iacute;as de hundimiento. La desinversi&oacute;n es una manera de depreciar, despreciar y abaratar los barrios para que los especuladores huelan la oportunidad de comprar barato y crear lujo econ&oacute;mico y simb&oacute;lico en una nueva est&eacute;tica urban&iacute;stica que atraiga a las clases pudientes a ocupar el espacio de la gente llana, con su estilo de vida, ocio y consumo singular y excluyente. Es la reconquista urbana. No es el tiempo el que pone a cada uno en su lugar, es el <em>capitalismo cool</em>. A unos en el centro de la ciudad y al resto en las barriadas ultraperif&eacute;ricas. En los bajos fondos. La ciencia no falla. El desplazamiento de las clases populares es un hecho. Cierto es que el nuevo turismo ha acelerado este proceso, pero ya ven&iacute;a de atr&aacute;s. Ya llegan los guiris a barrios que no estaban en el itinerario de las agencias. Ya se oyen maletas con ruedas a horas intempestivas. Ya se tuvo que ir Carmita de su piso porque le subieron el alquiler. La ciencia no falla. Y la gesti&oacute;n municipal debe saber esto, lo de las malas inercias, lo de las consecuencias gentrificadoras de atender solo el escenario donde se desenvuelve el negocio gordo y su consumo distinguido y guay. Debe saber que enviando las cuadrillas de operarios solo a dichas zonas, reproducen inercias clasistas que abundan en la segregaci&oacute;n y la desigualdad social. En el resentimiento. En la limpieza social.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Paco Déniz]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/limpieza-social_1_10595728.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 13 Oct 2023 12:53:16 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Limpieza social]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Pequeños momentos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/pequenos-momentos_1_10564330.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        Veo con cierta sospecha y distancia la proliferaci&oacute;n de esl&oacute;ganes de apariencia filos&oacute;fica en tecnolog&iacute;as y dispositivos que pueden usarse c&oacute;modamente con una sola mano, consistentes en predicar a los dem&aacute;s&nbsp;el disfrute de los peque&ntilde;os momentos y cosas. No es el viejo testamento sino uno reformado acorde con los tiempos postmodernos, no se trata del cl&aacute;sico a vivir que son dos d&iacute;as, no, la nueva fundamentaci&oacute;n parte del axioma de que la gente no sabe disfrutar y hay que revel&aacute;rselo. Y la dichosa palabrita comienza a incomodarme. Y como no lo sabemos ni hemos disfrutado nunca de las insignificancias, pues siempre hay quien te lo indique desde su peque&ntilde;o para&iacute;so que, a veces, es reci&eacute;n descubierto como conclusi&oacute;n a una vida de resultado incierto ya en la segunda parte.
    </p><p class="article-text">
        De este nuevo testamento se deduce que siempre hab&iacute;amos vivido persiguiendo grandes momentos y cosas, y los dioses nos castigaron con sucesivas crisis y calamidades de todo tipo, y debemos rebajar aspiraciones. Convencidos de que ya nada ser&aacute; como antes, que todo ir&aacute; a peor, nos proponen ambici&oacute;n austera. Esperando estoy a que alg&uacute;n predicador venga y me diga que hay que comer gofio. Porque han descubierto lo cotidiano como una oportunidad po&eacute;tica y reparadora, que nos redimir&aacute; del pecado y la avaricia. Ahora tenemos que extasiarnos con una sola papa. Aquellos grandes momentos en los que compr&aacute;bamos las papas por sacos y ech&aacute;bamos en el caldero todo lo que cab&iacute;a e invit&aacute;bamos a que no se vayan para que almuercen chicharros con papas nuevas, todo aquello fue un error. Esos grandes momentos no volver&aacute;n y ahora tenemos que ver en la papita menuda, digo, en las cosas peque&ntilde;as, el aut&eacute;ntico sentido de la vida. La felicidad est&aacute; en el cortadito de las 6:30 de la ma&ntilde;ana. Se rayan los ojos de satisfacci&oacute;n. Otros disfrutar&iacute;amos m&aacute;s si no costara tanto. Pero bueno, en eso consiste el nuevo pensamiento perif&eacute;rico de las clases creativas, en resignarse y congratularse de que por lo menos podemos difundirlo en tecnolog&iacute;as que pueden ser manejadas c&oacute;modamente con una sola mano. As&iacute; el mundo se convertir&aacute; en un antro selecto y alternativo de disfrutones y disfrutonas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Las crisis encadenadas desde el 2009 nos han rebajado las aspiraciones. Hipotecas y deudas bancarias, incendios, inundaciones, pandemias, cero tur&iacute;stico, inflaci&oacute;n, sin papas, etc., legitiman y nos indican el nuevo itinerario vital. No queda otra. Olv&iacute;date de aquellos aguacates a cuchara. Fue muy presuntuoso por nuestra parte. Casi ostentoso. Y no importa que la inmensa mayor&iacute;a no haya vivido grandes momentos en su vida, ni sepa lo que es, hay que renunciar porque ya eso no es relevante. Y si la inmensa mayor&iacute;a ha vivido toda la vida de peque&ntilde;os momentos y cosas y alguna cuartita de vino con manises y alg&uacute;n pej&iacute;n, no se hab&iacute;an dado cuenta. Por eso hay que teorizarlo y predicarlo. &iexcl;C&oacute;mo no nos dimos cuenta de disfrutar&iexcl;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Paco Déniz]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/pequenos-momentos_1_10564330.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 02 Oct 2023 21:17:11 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Pequeños momentos]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Paganos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/paganos_129_9706813.html]]></link>
      <description><![CDATA[<div class="subtitles"><p class="subtitle">¿Seremos paganos y nuestros dioses falsos? Quizás, en el fondo y en la superficie, ellos, los creyentes verdaderos, piensen que todos los demás, los que no entendemos por qué siempre invitan al comer a obispo o por qué los cargos políticos van delante en la procesión, seamos paganos</p></div><p class="article-text">
        En el avi&oacute;n rumbo a lo desconocido va mi colega y pone en su tableta una serie de vikingos y sus excursiones a Britania. De reojo, observo que se ajusta bastante a la realidad de la formaci&oacute;n de Inglaterra que dir&iacute;a Isaac Asimov. Aparecen personajes que yo hab&iacute;a le&iacute;do en la obra de Bernard Cornwell y, efectivamente, estaba inspirado en ese autor. Entonces, cient&iacute;ficamente me enganch&eacute;. Vikingos, britanos, pictos, sajones, b&aacute;rbaros, cristianos y romanos todos en la gran divisoria paganos/creyentes verdaderos. Y me entra la duda de si, en realidad, m&aacute;s all&aacute; de las clases sociales, el estatus y los estados poderosos, la gran divisoria social no se reducir&aacute; a paganos y creyentes. Porque despu&eacute;s de la visita al Vaticano del CD Tenerife y del Mensajero, acompa&ntilde;ados de responsables pol&iacute;ticos, se queda uno a media reflexi&oacute;n y tan alejado de ese escenario, que aparecen dudas existenciales. 
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Seremos paganos y nuestros dioses falsos? Quiz&aacute;s, en el fondo y en la superficie, ellos, los creyentes verdaderos, piensen que todos los dem&aacute;s, los que no entendemos por qu&eacute; siempre invitan al comer a obispo o por qu&eacute; los cargos pol&iacute;ticos van delante en la procesi&oacute;n, seamos paganos. Los que no procuramos bienes relacionales, tambi&eacute;n. Paganos de los pagos y aldeas. Unos rebeldes campesinos pobres con dioses indefinidos y m&uacute;ltiples, como en la Edad Media. Igual, nunca hemos salido del medievo.
    </p><p class="article-text">
        Por unas razones u otras, todos hincan la rodilla y se retratan con el jefe de los creyentes verdaderos y lo apabullan de &lsquo;<em>souvenirs&rsquo;</em> que el pobre papa pasa de mano sin ni siquiera mirarlos porque no da av&iacute;o. Camisetas y bufandas del representativo, pines, ceniza volc&aacute;nica, estampitas, rosquetes caseros, y un mapa para que se ubique. Insisto, el pobre Papa, que para sus adentros estar&aacute; diciendo: pero &iexcl;qu&eacute; cutre, qu&eacute; vaina es esta! &iexcl;encima no me trajeron nada del Tenisca ni del Atl&eacute;tico Paso!&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Francisco est&aacute; muy desmejorado, aunque tambi&eacute;n es cierto que una condici&oacute;n &lsquo;<em>sine qua non&rsquo;</em> para ser elegido papa, es que al cabo de un tiempito debes aparecer como en las &uacute;ltimas. Y encima tener que aguantar a todos los equipos de medio mundo. Me da mucha pena.&nbsp;Sinceramente, creo que los paganos tenemos m&aacute;s empat&iacute;a y tolerancia con el sufrimiento ajeno. Por eso digo que hay que salvar y proteger al Papa de tanto apabullamiento y fe ciega en el ascenso. Ya bastante tiene con lo suyo.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Paco Déniz]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/paganos_129_9706813.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 13 Nov 2022 10:13:10 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Paganos]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Sobreturismo y gentrificación]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/sobreturismo-gentrificacion_132_8314773.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        De forma silente sopesa la gente si tanto turismo es razonable. De forma silente se queja de la masificaci&oacute;n y de la reconversi&oacute;n de muchos lugares isle&ntilde;os desvirtuados y apropiados para el negocio. Y no gusta lo que se ve y se huele. Cada vez son m&aacute;s quienes concluyen que el tiempo actual demanda una reflexi&oacute;n seria y consecuente (con consecuencias) sobre el modelo econ&oacute;mico que necesitamos para no ser tan vulnerables, porque lo evidente es que el modelo de turismo masivo no solo no ha solucionado los problemas estructurales de las islas, sino que los agrava. Aceptemos pues la invitaci&oacute;n del momento a reflexionar sobre la prosperidad colectiva. Es hora de poner sobre la mesa que sobrepasar el n&uacute;mero de turistas conlleva un impacto ambiental y social a las poblaciones locales. Pongamos en el debate, no solo los efectos positivos sino, tambi&eacute;n, los negativos.
    </p><p class="article-text">
        Llevamos tiempo padeciendo lo que se ha llamado sobreturismo, saturaci&oacute;n tur&iacute;stica, overtourism, o turistificaci&oacute;n: &ldquo;Concentraci&oacute;n masiva, permanente o espor&aacute;dica, de visitantes, que ocupan &aacute;reas o espacios determinados, medios rurales o lugares populares de atracci&oacute;n tur&iacute;stica, y que producen congesti&oacute;n, desequilibrios o deterioros en las capacidades de los servicios o infraestructuras sociales y ambientales de dicho lugar y modifica negativamente la convivencia, las condiciones de vida de los ciudadanos o la propia experiencia tur&iacute;stica de los visitantes&rdquo;.&nbsp; Y no solo no nos ha sacado nunca de las abultadas cifras de paro, no solo ha encarecido y dificultado el acceso a la vivienda y los alquileres, sino que, adem&aacute;s, de forma casi imperceptible desplaza a los grupos sociales humildes de su entorno, convirtiendo el mismo en escenario privilegiado del gran capital y sus operaciones inmobiliarias y negocios. Solo basta echar una mirada retrospectiva a lo que, hasta no hace mucho, fueron n&uacute;cleos poblacionales tradicionales con una actividad y una poblaci&oacute;n determinada para observar c&oacute;mo se han sustituido por grupos sociales de mayor poder adquisitivo. Gentrificaci&oacute;n le llaman, entendiendo por tal un proceso mediante el cual un n&uacute;cleo se revaloriza, se reconstruye y rehabilita aumentando el coste de la vida y de la vivienda, de los alquileres, lo que provoca que los residentes habituales abandonen su lugar y se afinquen en las periferias, y que esos lugares sean ocupados por clases sociales m&aacute;s pudientes. &iquest;Que son procesos l&oacute;gicos? Vale, tambi&eacute;n ser&iacute;a l&oacute;gico que sean sus residentes quienes m&aacute;s se beneficien de los cambios. Y no es as&iacute;.
    </p><p class="article-text">
        A ese nuevo escenario rehabilitado urban&iacute;stica y socialmente, acuden negocios inmobiliarios de todo tipo, grandes centros comerciales, franquicias, y eliminan los negocios tradicionales, imponen nuevos y diferentes ritmos de vida con los nuevos usos en cuesti&oacute;n, y destruye el estilo del lugar. Ese que parad&oacute;jicamente sirve de reclamo a visitantes. La colonizaci&oacute;n tur&iacute;stica homogeniza el entorno, volvi&eacute;ndolo plano, monotem&aacute;tico, repetido. Pero lo relevante es que esa nueva ordenaci&oacute;n espacial y de usos cotidianos no lo deciden sus pobladores, la decide el capital flotante que merodea negocio apoyado por instituciones sin importarle el inter&eacute;s de los que all&iacute; habitan. En la revalorizaci&oacute;n de algunas zonas el precio siempre es un factor de rechazo para las clases menos pudientes.&nbsp; Es excluyente. Recientemente hemos sabido del aumento del 50% de los alquileres en el Archipi&eacute;lago y c&oacute;mo ha percutido en&nbsp; el &eacute;xodo por imposibilidad para muchas familias y j&oacute;venes de hacer frente a una mensualidad.
    </p><p class="article-text">
        En nuestras Islas, la gentrificaci&oacute;n tiene mucho que ver con el masivo turismo y con una pol&iacute;tica econ&oacute;mica err&aacute;tica consistente en contarlos: cuantos m&aacute;s mejor. Resulta caduco y cutre. Y no estoy hablando del tan manido turismo de calidad, no. Estoy hablando de la necesidad de que desde las instituciones responsables no se siga insistiendo en ese modelo que se ha demostrado que nos hace muy vulnerables y dependientes. Las instituciones deber&iacute;an tener claro y ponerlas encima de la mesa, no s&oacute;lo las afecciones positivas, sino tambi&eacute;n, las negativas. Por ejemplo la congesti&oacute;n y gesti&oacute;n de los espacios naturales. El problema de tanto residuo, tambi&eacute;n es consecuencia del colmatado tur&iacute;stico. No se puede digerir tanta basura. El deseo de algunos depredadores del territorio de destrozar Fonsal&iacute;a no es sino un s&iacute;ntoma de esa pol&iacute;tica de meter m&aacute;s y m&aacute;s turismo sin pensar en todas las consecuencias. Esa pol&iacute;tica insostenible e insufrible. Recuerdo que en junio de este a&ntilde;o, el PP present&oacute; una iniciativa para agilizar la construcci&oacute;n del dichoso macromuelle y fue apoyada por todos los grupos de la c&aacute;mara excepto por S&iacute; podemos Canarias. Ahora, casi todos se arrepienten de aquel voto y se suman a la ciudadan&iacute;a que atisba otras soluciones al colapso de Los Cristianos. Estupendo, pero tambi&eacute;n soluciones al colapso de Canarias entera.
    </p><p class="article-text">
        La consecuencia de que la soluci&oacute;n que la dirigencia central del capital dio a la crisis de 2009 fuera la acumulaci&oacute;n tur&iacute;stica a nivel mundial, provoc&oacute; un boom tur&iacute;stico acompa&ntilde;ado exponencialmente del aumento de la construcci&oacute;n de alojamientos tur&iacute;sticos, modificaci&oacute;n de leyes de arrendamiento, atrayendo a mucha gente a residir en las islas, y batiendo el maldito r&eacute;cord de 16 millones de turistas en 2018. Ya est&aacute;bamos colmatados antes de la pandemia y ni el paro ni los alquileres bajaron. Tampoco la precariedad laboral.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La turistificaci&oacute;n afecta de muchas formas a la vida de los residentes locales, su cotidianeidad, su salario, su alquiler, el valor de la vivienda, sus lugares de ocio, el desplazamiento de los sectores populares hacia otras periferias, y no solo a la sustituci&oacute;n de las edificaciones o de la actividad econ&oacute;mica. El caso es que solo unos pocos se han beneficiado de la gentrificaci&oacute;n y revalorizaci&oacute;n tur&iacute;stica de algunas zonas. Y donde antes habitaban sectores populares con unas dedicaciones concretas y con un estilo de vida, ahora esos sectores y sus descendientes van siendo desplazados hacia las periferias por no poder hacer frente a la carest&iacute;a de la vida que&nbsp; los nuevos usos, ritmos y dedicaciones del capital impone en el lugar. Insisto, no es solo un asunto est&eacute;tico, es social. En las islas tenemos numerosos ejemplos de ello: Guanarteme, Corralejo, Lajares, Morro jable, Playa Blanca, Betancuria, Adeje, Teguise, etc. El Cotillo Y La Graciosa van camino de lo mismo si no se remedia. El proceso de reapropiaci&oacute;n de esos espacios hoy codiciados modifica la geograf&iacute;a social, ya muy desigual. El impacto es tal, que el propio turista llega a sentirse inc&oacute;modo. Se falsea la realidad y la conciencia. Es el mercado, es el capitalismo, me dir&aacute;n algunos. Correcto, por eso mismo.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Francisco D&eacute;niz Ram&iacute;rez</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>Diputado regional del Grupo Parlamentario&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>S&iacute; Podemos Canarias</strong>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Paco Déniz]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/sobreturismo-gentrificacion_132_8314773.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 18 Sep 2021 11:02:38 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Sobreturismo y gentrificación]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Respuesta a la señora Ángela Delgado, miembro de la gerencia de la OPFH Garañaña]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/respuesta-senora-angela-delgado-presidenta-canarias_129_8134913.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        Mi labor como diputado me obliga a preocuparme por toda la realidad del sector primario, no en vano soy portavoz de mi grupo en la Comisi&oacute;n de Agricultura, Ganader&iacute;a y Pesca del Parlamento canario.
    </p><p class="article-text">
        Especialmente nos preocupamos por la situaci&oacute;n de los sectores m&aacute;s vulnerables de nuestra econom&iacute;a, la gente que, como en el caso de nuestros agricultores que siembran papas, siempre salen perjudicados en las transacciones para colocar su producto.
    </p><p class="article-text">
        La noticia de que, en el norte de Tenerife, muchos agricultores tuvieron que vender las papas a 30 c&eacute;ntimos, y ello sin contabilizar la merma, nos parece de una injusticia extrema a la que ya va siendo hora de poner coto. No es la primera vez que esto sucede, en realidad tenemos la sensaci&oacute;n de que viene pasando toda la vida. Por lo tanto, en absoluto es un ataque personal a usted como gerente de varias cooperativas de este norte de Tenerife, sino una preocupaci&oacute;n sincera por mejorar la renta de las personas que se dedican al sector primario, por quienes trabajan la tierra y la hacen producir nuestros alimentos. Para ello y por ello soy diputado. No por otra cosa.
    </p><p class="article-text">
        En la nota en que sintetizo mi preocupaci&oacute;n, y que se difundi&oacute; en algunos medios, manifiesto las conclusiones de varias reuniones con gentes del campo, gentes que sufren en primera persona los abusos con los precios. Unas asociadas y otras no. Personas que siembran papas y otras cuyas familias s&iacute; lo hacen y viven estas injusticias y desean darlas a conocer para ponerle remedio. Por cierto, que mi intervenci&oacute;n en este asunto es para que los responsables de cooperativas como usted, o instituciones como el Cabildo que es el due&ntilde;o de algunas de las instalaciones y maquinarias, procuren un mejor servicio a la comunidad. Y hay cosas que hay que decirlas, y decirlas para que se oigan. En la median&iacute;a mucha gente se ha cansado de hablar bajito.
    </p><p class="article-text">
        Evidentemente, usted no es la responsable de todo lo que acontece en este problema de la papa, pero desde luego que en el hecho reiterado de que los agricultores tengan que vender por debajo del coste de producci&oacute;n, algo tendr&aacute; que ver su gesti&oacute;n al frente de algunas cooperativas y empresas de comercializaci&oacute;n al por mayor de ese mismo tub&eacute;rculo tanto de origen local como importado. Vender por debajo del coste de producci&oacute;n no puede seguir siendo la soluci&oacute;n. Tampoco importar y a la vez pretender defender la producci&oacute;n local. Y usted elude estas respuestas.
    </p><p class="article-text">
        La realidad es que los agricultores referidos que siguen entregando las papas a su cooperativa, y a otras instancias, no saben el precio que se les va a pagar. Y ello, en nuestra humilde opini&oacute;n, compartida con las personas productoras, deber&iacute;a estar claro, y saberse de antemano.
    </p><p class="article-text">
        Usted dice que no puede planificar con quienes no son miembros de la cooperativa, pero es que esa es la raz&oacute;n por las cuales, los productores han ido dejando de entregar las papas a las cooperativas citadas; porque les pagan cuatro perras y muy, muy tarde, con demasiado retraso. Prefieren venderla por su cuenta antes que venderlas a 30 c&eacute;ntimos. Y no es la primera vez. Eso es preocupante, y la gerencia de una cooperativa debe planificar con los agricultores las cantidades de la campa&ntilde;a, y el precio m&iacute;nimo que se les va a pagar a trav&eacute;s de contratos. Estas sorpresas siempre son desalentadoras en el campo. Y a c&oacute;mo solucionar eso usted no me responde.
    </p><p class="article-text">
        Una gerencia responsable debe planificar con sus socios el volumen de la campa&ntilde;a, los precios posibles, y prever algo tan b&aacute;sico como que las c&aacute;maras est&eacute;n &oacute;ptimas para el almacenaje y la refrigeraci&oacute;n. Y eso debe planificarse. Mucho m&aacute;s cuando recibe cuantiosas subvenciones directas, a dedo, del Cabildo de Tenerife para Gara&ntilde;a&ntilde;a. &iquest;Cu&aacute;ntas reuniones para planificar se han hecho con los socios y agricultores de la zona norte? Eso es algo que usted no contesta. No nos olvidemos que estamos hablando de instalaciones p&uacute;blicas y cooperativas muy bien financiadas por el Cabildo de Tenerife.
    </p><p class="article-text">
        La respuesta es que muchos agricultores han dejado de planificar por los precios rid&iacute;culos que se les pagan. Y, l&oacute;gicamente, los agricultores intentan colocar sus papas por su cuenta buscando mejor precio que el de la cooperativa. Porque toda hay que decirlo, y en la pr&aacute;ctica, en la mayor&iacute;a de los casos, la cooperativa se limita a gestionar ayudas, corriendo la comercializaci&oacute;n a cargo de los propios productores, y no deber&iacute;a ser as&iacute;. Y entre tanto, la importaci&oacute;n ocupando cada vez m&aacute;s espacio en los lineales.
    </p><p class="article-text">
        Sobre las contingencias del mercado, tampoco alude usted a uno de los problemas principales que yo he se&ntilde;alado, por no decir el principal, cual es el hecho de la importaci&oacute;n de papa de fuera cuando hay del pa&iacute;s suficiente para abastecer el mercado.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;C&oacute;mo es posible que una persona que se supone tiene que defender la producci&oacute;n local, tambi&eacute;n importa papa de fuera cuando aqu&iacute; todav&iacute;a estamos en temporada? &iquest;Es que eso no hunde el mercado? &iquest;No es esa una de las razones por las que los agricultores prefieren buscarse mercado por su cuenta? Importadores insolidarios inundan los grandes supermercados de papa de fuera, incluso de papa del pa&iacute;s comprada a precio injustos y estos los venden a un precio muy por encima de lo que se paga a nuestra gente. Por eso, muchos prefieren venderla a 1 euro por su cuenta. Y, por cierto, en algunos casos hasta se vende a granel sin especificar la procedencia o de forma enga&ntilde;osa. No puede ser.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute; las cosas, es normal que muchas personas productoras no quieran saber m&aacute;s de la cooperativa. Y eso es un problema muy serio, que el Cabildo que ha subvencionado hasta ahora con ayudas directas a raz&oacute;n de 175.000 euros anuales durante mucho tiempo debe sopesar, inspeccionar, y exigir responsabilidades. Pues algunas de sus instalaciones y maquinarias, repito, son propiedad del Cabildo.
    </p><p class="article-text">
        La gente tambi&eacute;n se pregunta si hay papas de importaci&oacute;n que se guardan en las c&aacute;maras. La ciudadan&iacute;a en general desea saber cu&aacute;nta papa se importa y en qu&eacute; periodos. Y usted a eso no ha contestado. Adem&aacute;s, no s&eacute; por qu&eacute; responde como ASAGA, pues yo no me he dirigido a esa respetable organizaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        En todo caso nos parece que tener en las c&aacute;maras solo 2 millones de kilos es poco para el consumo de la isla, que ya debe rondar sobre los 5 millones de kilos mensuales el consumo de este producto. El consumo para todo el Archipi&eacute;lago ronda por encima de los 120 millones kilos anuales. Y si su respuesta es que el consumo ha bajado, entonces me dar&aacute; la raz&oacute;n cuando afirmo que la importaci&oacute;n de papa de fuera hay que acotarla a los meses de carencia.
    </p><p class="article-text">
        Por recordar un dato; la papa de Israel que usted import&oacute;, que se retuvo y que finalmente no entr&oacute; en la isla el a&ntilde;o pasado, eran unos 435.000 kilos. Dos entradas de esos contenedores en plena campa&ntilde;a hunde nuestro mercado y arruina las esperanzas de los nuestros. Y de ah&iacute; al desaliento y al abandono rural, no hay ni un paso. Y eso nadie lo desea &iquest;verdad?
    </p><p class="article-text">
        Quiz&aacute;s, una de las claves est&eacute; en cu&aacute;ntos millones de kilos se importan y cu&aacute;ntos de esos se guardan en c&aacute;maras. Luego, que no haya espacio para las nuestras, no puede ser secundario ni algo no previsto. Debe planificarse, y en esa planificaci&oacute;n est&aacute; claro que la preferencia es la papa del pa&iacute;s. Y si las c&aacute;maras son de propiedad p&uacute;blica, caben todas las papas.
    </p><p class="article-text">
        De la misma manera, y teniendo en cuenta el consumo, es importante saber cu&aacute;nta papa del pa&iacute;s se comercializa. Sobre todo, para hacernos una idea de cu&aacute;nta no deber&iacute;a importarse. Y a eso tampoco nos contesta usted, que seguro que tiene datos relevantes.
    </p><p class="article-text">
        En definitiva, lo que mueve nuestra acci&oacute;n pol&iacute;tica es que a esta situaci&oacute;n se le debe poner freno. En la pr&oacute;xima campa&ntilde;a, lo sucedido en Benijos no puede repetirse. Esta realidad de nuestra agricultura debe mejorarse y planificarse para que la gente del sector primario vuelva a confiar en la necesidad de asociarse en cooperativas. Hay que recuperar un cooperativismo m&aacute;s trasparente y honesto, que contribuya a mejorar la renta de las familias que quieren vivir de la Tierra. Ese es nuestro objetivo, y estoy seguro que el suyo tambi&eacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Atentamente,
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Paco Déniz]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/respuesta-senora-angela-delgado-presidenta-canarias_129_8134913.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 14 Jul 2021 11:26:55 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Respuesta a la señora Ángela Delgado, miembro de la gerencia de la OPFH Garañaña]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El Debate]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/debate_129_7349567.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        El debate de la nacionalidad consiste en una evaluaci&oacute;n pormenorizada y de ajuste de la situaci&oacute;n del Archipi&eacute;lago, un debate anal&iacute;tico que contiene una parte propositiva para no quedarse en mera ret&oacute;rica. Deber&iacute;a constituir un punto de inflexi&oacute;n para reorientar las decisiones necesarias y cumplir objetivos de bienestar y de esperanza en el futuro con el m&eacute;todo de la pol&iacute;tica como proceso interactivo. Y en este mundo pand&eacute;mico y peligroso que vivimos, la pol&iacute;tica como m&eacute;todo interactivo de organizaci&oacute;n social debe hacer cumplir las normas sanitarias y otros requisitos para mejorar la vida cotidiana. Ello deber&iacute;a ser tarea colectiva, pero no siempre es as&iacute;. Obviar la realidad que vivimos en la cr&iacute;tica del paro o de problemas como la pobreza, deja a quienes lo arguyen como aspirantes a manipuladores o, lo que es peor, como falseadores de la realidad para utilizarla partidariamente. Sobre todo, cuando son ellos quienes han contribuido decididamente a generarla. Y eso lo ha hecho la derecha en el parlamento canario en el &uacute;ltimo debate de la nacionalidad.
    </p><p class="article-text">
        Cuando ten&iacute;amos 16 millones de turistas, el paro superaba el 20%, las ayudas a la dependencia apenas exist&iacute;an, el destrozo medioambiental parec&iacute;a imparable, el sector primario totalmente desconsiderado socialmente y, ahora, los que impulsaron todas esas calamidades en las islas durante m&aacute;s de cuatro d&eacute;cadas quieren que se arregle en un a&ntilde;o de pandemia con crisis migratoria incluida. En realidad, lo &uacute;nico que les mueve es el argumentario del desgaste y recuperar el poder para otorgar prebendas a quienes siempre se las repartieron. No para revertir la calamidad que construyeron. Y a los datos me remito. En el &uacute;ltimo semestre de 2019 una de cada tres personas estaba en situaci&oacute;n de exclusi&oacute;n social, 773.000 personas, el paro superaba el 20%, y la prestaci&oacute;n social solo la cobraban 5.000 personas. Por lo tanto, asociar la situaci&oacute;n actual solo a la crisis sanitaria es una gran mentira no siempre suficientemente desmentida. Solo interesa la profec&iacute;a del caos sin mencionar que los ERTEs y multitud de ayudas econ&oacute;micas de dinero p&uacute;blico corresponde a una decisi&oacute;n pol&iacute;tica de un gobierno progresista, que muy bien podr&iacute;a haber sido la contraria como en el pasado reciente.
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;Cuando la tarea y la gesti&oacute;n pol&iacute;tica depende del criterio sanitario y cient&iacute;fico, quienes presionan para que primen criterios de rentabilidad econ&oacute;mica para repetir aspectos de lo que nos llev&oacute; a un callej&oacute;n sin salida, como si nada hubiera pasado, como si no estuviera muriendo nadie, deber&iacute;an hac&eacute;rselo mirar. Pero si, encima, en algunos discursos del debate se ridiculizan las medidas para prevenir los contagios, entonces el negacionismo que planea en las mentes de algunas responsables pol&iacute;ticas amenaza sublevaci&oacute;n social, insisto, en estos tiempos de pandemia y peligro de muerte. Dise&ntilde;ar un escenario infernal y fangoso para movilizar la irracionalidad con frasecitas estent&oacute;reas que exploran el populismo insospechado y peligroso a la b&uacute;squeda de alg&uacute;n votillo &aacute;vido de insultos y violencia, solo respalda a los m&aacute;s rancios del lugar. Una lecci&oacute;n vieja. La profec&iacute;a de la cat&aacute;strofe consiste en mover el miedo y a los temerosos para alborotar a la ciudadan&iacute;a, provocar estampida y caer al abismo. As&iacute; se cazaban mamuts en la prehistoria. As&iacute; pretenden volver a gobernar algunos.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Paco Déniz]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/debate_129_7349567.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 26 Mar 2021 09:51:34 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[El Debate]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Polka Frutera]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/polka-frutera_1_7307241.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        La ley de cadena alimentaria se ha inspirado en aquella legendaria canci&oacute;n de Los Sabande&ntilde;os: &lsquo;Polka Frutera&rsquo;. Sobre todo, en su personaje principal. &iquest;Se acuerdan? El intermediario. S&iacute;, aquel que iba llev&aacute;ndose los productos de nuestros agricultores y ganaderos por muy poco dinero, siempre por debajo de lo que cost&oacute; producirlos, y luego &hellip; ya si eso le pagar&iacute;an algo. Cosa que rara vez suced&iacute;a y explicaba por qu&eacute; a nuestros abuelos solo les alcanzaba para el plato de comida y poco m&aacute;s. Nunca les sal&iacute;an las cuentas. Era imposible la acumulaci&oacute;n de capital, m&aacute;s que sea para mandar a los hijos al instituto o a la universidad. Aquel gangocherismo ha sido defenestrado y perfeccionado por las multinacionales de la alimentaci&oacute;n, hasta el punto, por todos conocido, de la imposibilidad de vivir de una renta agraria en condiciones. &Uacute;nicamente las grandes explotaciones concentradas a escala planetaria viven y deciden, no solo el itinerario de las ayudas, sino lo que tenemos que comer. De hecho, vivir del campo en las islas con nuestro sistema tradicional parece que no puede ser. No en vano, la aportaci&oacute;n del sector primario al PIB apenas llega al 1&rsquo;4. Esa es una explicaci&oacute;n, pero hay m&aacute;s. No todos los eslabones de la cadena alimentaria consiguen valor. Por eso, la ley de cadena alimentaria pretende poner un poco de orden en semejante ristra de desprop&oacute;sitos de manera que el eslab&oacute;n principal, quien trabaja la tierra, tambi&eacute;n adquiera valor.
    </p><p class="article-text">
        Hay dos aspectos de esta ley que, de aplicarse de forma efectiva, podr&iacute;an situarnos en la vereda de alcanzar algunos objetivos como dignificar las rentas agrarias. Se propone que el productor nunca pierda dinero, es decir, que cualquier venta siempre sit&uacute;e el precio m&iacute;nimo por encima del coste de producci&oacute;n. A algunas de las grandes cadenas de supermercados se les va a cortar la digesti&oacute;n, pero no hay vuelta atr&aacute;s.&nbsp;Adem&aacute;s, la ley establece que siempre tenga que haber un contrato por escrito. F&iacute;jate t&uacute;, &iexcl;jodidos comunistas!, &iexcl;las pretensiones que tienen! Y es que hasta ahora, sobre todo en las compras a peque&ntilde;os agricultores,&nbsp;la famosa palabra, ha resultado ser una trampa y un abuso. Al final las cuentas no salen. A los Horcon Boys tampoco. Como no le sal&iacute;a a Maruca en la profunda Maxorata, cuando le compraban los quesos a 300 pesetas y los vend&iacute;as a 800. Pierde el productor y pierde el consumidor. Pero nuestro gangochero es ya extinto, ahora, arrogantes y engominados traficantes de alimentos velan por el gordo beneficio de multinacionales de la alimentaci&oacute;n. Profundamente insolidarias y abusadoras, lo reducen todo a la presentaci&oacute;n de ne&oacute;n y al margen de beneficios que aprenden en algunos cursos expr&eacute;s.
    </p><p class="article-text">
        Salvando algunas excepcionalidades l&oacute;gicas que la propia ley ya contempla, por ejemplo el hecho de que la entrega de los socios a las cooperativas no se considere venta, y que sea en el siguiente paso la que lleve dicha consideraci&oacute;n, en lo que insiste mucho el texto es en que cualquier transacci&oacute;n est&eacute; clara y que conste. De ah&iacute; que la venta a p&eacute;rdidas o a resultas queden bastante cuestionadas, pues ah&iacute; est&aacute; la respuesta cuando nos preguntamos por qu&eacute; est&aacute; el campo abandonado. Si la Polka frutera de Los Sabande&ntilde;os daba coraje, hab&iacute;a una canci&oacute;n a&uacute;n m&aacute;s triste, la que cantaban Los Granjeros de monta&ntilde;a Cardones y dec&iacute;a: &ldquo;Nunca tengo luna, ni tengo sol/ Mi ojos solo miran la tierra y el azad&oacute;n / Dice la tierra por qu&eacute; los frutos de mi sudor/ nunca se ven, que se los llevan este o aqu&eacute;l. Dicen que por qu&eacute; no s&eacute;/ de qu&eacute; color es el cielo/ c&oacute;mo lo voy a saber, si desde el amanecer/ lo paso cavando el suelo&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Paco Déniz]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/polka-frutera_1_7307241.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 13 Mar 2021 22:17:28 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Polka Frutera]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Kiosco]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/kiosco_129_7238590.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        Lo de la Iglesia, eso s&iacute; que es un Kiosco. Muy bien montado, por cierto. 
    </p><p class="article-text">
        Corr&iacute;a el a&ntilde;o 1996 cuando, no contentos con la Ley Hipotecaria de 1946 porque Franco no les dej&oacute; apuntarse los lugares de culto y templos, Aznar la reform&oacute; para concederles este negocio. 
    </p><p class="article-text">
        A partir de entonces sumaron, a lo ya expoliado, todo lo dem&aacute;s. 
    </p><p class="article-text">
        F&iacute;jate t&uacute; si es o no es que, seg&uacute;n el Gobierno central, desde 1996 hasta 2015 se apuntaron a su nombre unos 34.961 bienes que ahora los particulares y las administraciones pueden reclamar si lo consideran. 
    </p><p class="article-text">
        Pero las asociaciones que vienen denunciando este robo consideran que es el gobierno el que debe decretar la nulidad de esos privilegios, poner el contador a cero y que los propietarios, sean particulares o p&uacute;blicos, presenten la certificaci&oacute;n de sus propiedades. 
    </p><p class="article-text">
        Desde 1946, los obispos se han apropiado del 85% del patrimonio del Estado y reciben much&iacute;simo dinero por ello. Pero no solo lugares de culto, tambi&eacute;n fincas, patios, costas, casas, garajes, teleclubs, plazas y kioscos. 
    </p><p class="article-text">
        El kiosco de la iglesia de Puerto Cabras sin ir m&aacute;s lejos. 
    </p><p class="article-text">
        Este lugar entra&ntilde;able y referencia de la capital majorera, situado en la plaza del centro de la ciudad, fue apuntado a nombre de la Di&oacute;cesis el 10 octubre de 1985, despu&eacute;s de que su antiguo due&ntilde;o decidiera sentar unos bloques para protegerlo mejor de algunos robos e intimidaciones y violencias de la Legi&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        A partir de ah&iacute;, la Iglesia se hace con el alquiler del kiosco que, desde hace tiempo, estaba en unos 1.411 euros mensuales. 
    </p><p class="article-text">
        Cuando lleg&oacute; el momento de adaptarlo a las normas COVID, la Iglesia decidi&oacute; rescindir el contrato a su actual gestor. Fue entonces cuando a algunos se nos pas&oacute; por la cabeza que, a lo mejor, esa plaza no era de la Iglesia. 
    </p><p class="article-text">
        Efectivamente, la plaza es otra de las inmatriculaciones referidas. 
    </p><p class="article-text">
        Pejines y tollos cortados finos quemaditos con alcohol, botellines, cortaditos con leche evaporada, bocadillos de mortadela, generaciones leyendo la prensa diaria, una conversaci&oacute;n con la crema de la crema majorera, parrandas a la dulce, fresca e inolvidable sombra de un laurel de indias, un aire c&aacute;lido igual que sus gentes, todo eso se lo han cargado los gestores de su religi&oacute;n y de semejante patrimonio. 
    </p><p class="article-text">
        Ahora hay que recuperarlo, pero no solo el kiosco, tambi&eacute;n la plaza. No me imagino una plaza sin pueblo. Y es el Ayuntamiento de Puerto Cabras el que debe exigir judicialmente la nulidad de aquella apropiaci&oacute;n amparada en el art&iacute;culo 206 de una ley preconstitucional que equiparaba a los obispos con fedatarios p&uacute;blicos. 
    </p><p class="article-text">
        Si el Ayuntamiento no cumple con su obligaci&oacute;n, que es velar por el patrimonio ciudadano, habr&aacute; que personarse como particulares. 
    </p><p class="article-text">
        La Asociaci&oacute;n Cultural, Recreativa y gastron&oacute;mica Amigos del Kiosco intervendr&aacute; en el pr&oacute;ximo pleno municipal majorero para exigir la restituci&oacute;n de la plaza al dominio p&uacute;blico, ya que entiende que debe ser el consistorio el que determine sus usos y no el obispo. 
    </p><p class="article-text">
        Plazas, calles, alumbrado, limpieza, son de competencia municipal. El alcantarillado y las cloacas, tambi&eacute;n.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Paco Déniz]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/kiosco_129_7238590.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 21 Feb 2021 09:14:05 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Kiosco]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La invasión de los ultracuerpos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/invasion-ultracuerpos_129_7177893.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        En aquella pel&iacute;cula, Donald Sutherland tambi&eacute;n termin&oacute; contaminado del virus gelatinoso que clonaba humanos en seres muy extra&ntilde;os. Tardaron en darse cuenta de que algo le estaba pasando a la gente, pues su car&aacute;cter hab&iacute;a cambiado, se mostraban muy raros y caminaban como zombis que segu&iacute;an un llamamiento de origen difuso.
    </p><p class="article-text">
        Y aunque nadie recordaba c&oacute;mo se hab&iacute;an contaminado, las consecuencias fueron desastrosas para aquella comunidad, con la desconfianza y el temor en aumento.
    </p><p class="article-text">
        Todo el mundo comenz&oacute; a desconfiar del pr&oacute;jimo.
    </p><p class="article-text">
        Con la&nbsp;pand&eacute;mica ignorancia est&aacute; sucediendo lo mismo, que mucha gente se imbuye de algunos mensajes y los repite y propaga cual postulados de vida y, adem&aacute;s, con una intransigencia que cualquiera les discute nada.
    </p><p class="article-text">
        Es el caso del odio contra los inmigrantes negros y pobres, es difundir la ilegitimidad de los gobiernos y de las urnas, maniobrar para desgastar al gobierno que procura sacarnos de la crisis sanitaria de la manera m&aacute;s razonable y ordenada posible.
    </p><p class="article-text">
        Y en esas est&aacute;n las derechas varias, sabedoras que las crisis desgastan a quienes la gestionan.
    </p><p class="article-text">
        De hecho, algunas dirigencias pol&iacute;ticas y otros agentes sociales y de la comunicaci&oacute;n llevan problematizando estas cuestiones como si se nos fuera la vida en ello, con un dramatismo esc&eacute;nico participado que consiste en calentar el ambiente y dirigir cualquier cosa contra el gobierno, incluidas peleas en un aparcamiento, pero solo si quienes se pelean son m&aacute;s morenos que nosotros.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Fue Gald&oacute;s quien dijo que la mayor miseria es la ignorancia. Pues bien, lanzar bulos y forzar mentiras y medias verdades construye la ignorancia. Emular al Ku Klux Klan (KKK), ni les cuento.
    </p><p class="article-text">
        Se trata de que los ultra cuerpos se vuelvan cotidianos. Una pelea, un hotel lleno de gente pobre, una cola en una panader&iacute;a, todo debe convertirse en una cuesti&oacute;n de vida o muerte, todo menos sumar apoyos para revertir la crisis sanitaria y econ&oacute;mica que tenemos encima.
    </p><p class="article-text">
        Por ello, para estos grupos y personas y dirigentes pol&iacute;ticos derechistas, canalizar cualquier circunstancia para derribar al gobierno progresista es el objetivo. Y si tienen que coger prestado el discurso de Trump&nbsp;sobre la ilegitimidad de las urnas, pues tambi&eacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Al carajo las normas democr&aacute;ticas. Todo vale con tal de devolver al poder a los suyos, aunque sea esgrimiendo valores y ma&ntilde;as antidemocr&aacute;ticas de libro.
    </p><p class="article-text">
        Pescar votos donde sea, como si es en el fango, darle el discurso que algunos quieren o&iacute;r, es decir, populismo derechista del m&aacute;s barato, pues se lo dan y ya est&aacute;.
    </p><p class="article-text">
        El objetivo es lo principal, devolver el poder a los de siempre y no tocar ni un cent&iacute;metro c&uacute;bico de privilegios consolidados. Y si algunos llaman a golpes de estado y a fusilamientos pues&hellip; la vida es diversa y, al fin y al cabo, por lo visto, los discursos y los mensajes no son responsables de conformar el sentido com&uacute;n. No, qu&eacute; va.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Solo al final de la pel&iacute;cula se pudo frenar la expansi&oacute;n de aquellos clones humanos babosos y desagradables, al final se impuso la cordura, pero lo que dejaron por el camino fue una sociedad muy da&ntilde;ada y desconfiada.
    </p><p class="article-text">
        Un caos. Claro que, algunos viven mejor en el caos.
    </p><p class="article-text">
        Se fue Donald Trump, pero quedan estos.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Paco Déniz]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/invasion-ultracuerpos_129_7177893.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 29 Jan 2021 12:43:51 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[La invasión de los ultracuerpos]]></media:title>
    </item>
  </channel>
</rss>
