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    <title><![CDATA[elDiario.es - Almudena Ortega]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/almudena_ortega/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Almudena Ortega]]></description>
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    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA["Niñas en juego": el Mundial y la prostitución infantil]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/ninas-mundial-estimula-prostitucion-infantil_1_4806669.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/b4218a8a-8352-4e80-b2fe-a8f6cb7f04fe_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="La carretera BR116 que recorre Brasil desde el norte de Uruguay a los pobres estados del Noreste.\ ONG Meninadança"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Varias ONG advierten, apoyándose en datos extraídos de otros mundiales y olimpiadas, que la prostitución puede aumentar durante el periodo de celebración del evento deportivo</p><p class="subtitle">De los 12 estados en los que habrá partidos, cinco lideran el</p><p class="subtitle">ranking</p><p class="subtitle">de las denuncias de explotación sexual infantil</p><p class="subtitle">El  	Gobierno brasileño ha invertido miles de millones de dólares en el 	 Mundial más caro de la historia, cifra que no se compara con la 	 precaria red de apoyo a los menores</p><p class="subtitle">El 	problema es endémico en  Brasil debido a la pobreza en la que vive 	el 18% de la población, a las  drogas y la cultura machista</p></div><p class="article-text">
        Durante las &uacute;ltimas d&eacute;cadas cientos de ni&ntilde;as han vendido sus cuerpos en la carretera BR116 que recorre Brasil desde el norte de Uruguay a los pobres estados del Noreste. La miseria empuj&oacute; a las chicas a ofrecer sus cuerpos a los camioneros, los &uacute;nicos que ten&iacute;an dinero para pagarlas. Hoy la econom&iacute;a ha mejorado y las ni&ntilde;as no tienen que ofrecerse solo a los camioneros: siguen prostituy&eacute;ndose, pero ahora hay m&aacute;s gente que puede pagarlas, y tambi&eacute;n pueden quedarse en la ciudad.
    </p><p class="article-text">
        A&uacute;n as&iacute; se calcula que en la BR116 hay un punto de &ldquo;venta&rdquo; de menores a cada 15 kil&oacute;metros, y la carretera tiene una extensi&oacute;n de m&aacute;s de 4.500.  Empresarios, jubilados, trabajadores de la zona y tambi&eacute;n turistas mantienen sexo con estas ni&ntilde;as, muchas veces consumidas por las drogas. Y aunque las peque&ntilde;as tienen sexo con adultos durante todo el a&ntilde;o, hay &ldquo;picos de consumo&rdquo; con el Carnaval u otros eventos y fiestas populares.
    </p><p class="article-text">
        Mientras tanto Brasil celebra el Mundial m&aacute;s caro de la historia y las calles est&aacute;n en llamas: decenas de miles de personas salieron a protestar hace un a&ntilde;o coincidiendo con la Copa Confederaciones y con el Mundial y las Olimpiadas en el punto de mira. Desde entonces estas protestas, aunque menos multitudinarias, no han parado: transporte, vivienda, educaci&oacute;n, salud, salarios, corrupci&oacute;n... hasta la propia polic&iacute;a se ha sumado a la ola de huelgas y protestas.
    </p><p class="article-text">
        Pero la causa de la lucha contra la explotaci&oacute;n sexual de ni&ntilde;as y mujeres no est&aacute; haciendo tanto ruido dentro de Brasil, una sociedad todav&iacute;a poco avanzada en temas de g&eacute;nero. Una explotaci&oacute;n intensamente arraigada que, teniendo en cuenta el precedente que sentaron anteriores competiciones de este calibre, se prev&eacute; se multiplicar&aacute; con el Mundial y &ldquo;ya ha creado v&iacute;ctimas&rdquo;, creen especialistas<strong>.</strong> Sin embargo, el problema no cuenta con un cap&iacute;tulo, por ejemplo, en el<a href="https://comitepopulario.files.wordpress.com/2014/06/dossiecomiterio2014_web.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> informe sobre violaciones de derechos humanos por el Mundial</a> que el Comit&eacute; Popular de la Copa Y las Olimpiadas acaba de lanzar y en el que denuncia asuntos como desalojos, violencia policial, especulaci&oacute;n inmobiliaria o p&eacute;rdida de derechos de los trabajadores.
    </p><p class="article-text">
        La ONG Childhood Brasil entreg&oacute; un estudio de la Brunel University de Londres a la Secretar&iacute;a de Derechos Humanos, que constataba c&oacute;mo los grandes  eventos deportivos favorecen el fen&oacute;meno: durante el Mundial de  Sud&aacute;frica en 2010 se registraron 40.000 casos de explotaci&oacute;n infantil  (<strong>un aumento del 63%</strong>) y 73.000 denuncias de abusos contra mujeres (83%  m&aacute;s) en los dos meses entre la legada de las delegaciones al pa&iacute;s y el  fin del evento. Cuatro a&ntilde;os antes, en el Mundial de Alemania fueron  contabilizados 20.000 casos contra menores (<strong>aumento de 28%</strong>) y 51.000  abusos a mujeres (49% m&aacute;s). Las Olimpiadas de Grecia en 2012 dejaron un  saldo de al menos 33.000 abusos contra menores (<strong>aumento de 87%</strong>) y 80.000  casos contra mujeres (78% m&aacute;s).
    </p><p class="article-text">
        En datos de la secretar&iacute;a de Derechos Humanos proporcionados a Desalambre por la ONG Childhood, colaboradora con la entidad, en 2013 se produjeron 33 mil denuncias de explotaci&oacute;n sexual infantil, datos que solo muestran una peque&ntilde;a parte del problema, pues contabilizan solo las denuncias en la l&iacute;nea telef&oacute;nica habilitada para tal fin.
    </p><p class="article-text">
        Aunque en la &uacute;ltima d&eacute;cada el Gobierno del entonces presidente Lula y hoy encabezado por Dilma Rousseff implementaron amplios programas sociales que redujeron la pobreza extrema a la mitad, hoy es a&uacute;n pobre el 18% de los brasile&ntilde;os, seg&uacute;n la Comisi&oacute;n Econ&oacute;mica para Am&eacute;rica Latina y el Caribe (CEPAL), m&aacute;s de 37 millones de personas.
    </p><p class="article-text">
        Y la pobreza favorece un negocio no pod&iacute;a quedarse sin ofrecer sus productos para la Copa del Mundo, incluso en los meses anteriores a su propio inicio, como destap&oacute; un reportaje del ingl&eacute;s Matt Roper para el Daily Mirror, que relataba c&oacute;mo prostitutas menores de edad ofrec&iacute;an sus cuerpos a trabajadores del Arena Corinthians de Sao Paulo, sede del partido inaugural de la Copa, el 12 de junio.
    </p><p class="article-text">
        B.A. es una de esas ni&ntilde;as prostitutas en Brasil. Hoy con 14 a&ntilde;os, cuenta c&oacute;mo abusaron de ella dentro de casa cuando ten&iacute;a solo 6. Cuatro a&ntilde;os despu&eacute;s, su propia hermana acabar&iacute;a oblig&aacute;ndola a  prostituirse. &ldquo;Cuando ten&iacute;a 10 a&ntilde;os mi hermana empez&oacute; a enviarme a casa de hombres viejos de la ciudad. Ella escrib&iacute;a en un papel lo que yo har&iacute;a y por cu&aacute;nto dinero, y me hac&iacute;a entregarlo, de puerta en puerta. Mi madre era adicta a las drogas y nos abandon&oacute;. Me qued&eacute; sola con mi hermana mayor, que ya era adulta. Pero en lugar de cuidar de m&iacute;, me us&oacute; para pagar las cuentas de casa. As&iacute; empec&eacute; a prostituirme.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                </figure><p class="article-text">
        Roper, que lleva 15 a&ntilde;os en Brasil, adem&aacute;s de ser periodista es fundador de la ONG <a href="http://meninadanca.org/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Meninadan&ccedil;a</a>, que trabaja con ni&ntilde;as prostitutas o usuarias de drogas con la danza como herramienta. &Eacute;l habl&oacute; a Desalambre sobre su proyecto en la BR116 y c&oacute;mo la impunidad es casi total para los clientes de estas ni&ntilde;as sobre c&oacute;mo ni ellas ni ellos, muchas veces, son conscientes de la gravedad de un problema &ldquo;normalizado&rdquo; en Brasil, sobre todo en ciudades menores del interior.
    </p><p class="article-text">
        Para Matt, esta impunidad no se debe solo a la falta de estructura en la red de protecci&oacute;n a las menores, sino a una cultura machista que &ldquo;nunca dio valor a las ni&ntilde;as&rdquo;. Asegura, adem&aacute;s, que la amplia mayor&iacute;a de los menores prostituidos son ni&ntilde;as, y de los clientes, la mayor parte son brasile&ntilde;os, aunque no niega el papel del turismo sexual internacional.
    </p><h3 class="article-text">La Copa y la prostituci&oacute;n</h3><p class="article-text">
        El problema ya est&aacute; presente en las sedes del Mundial:<strong> de los 12 estados en los que habr&aacute; partidos, cinco lideran el ranking de las denuncias de explotaci&oacute;n sexual infantil</strong>: Sao Paulo, R&iacute;o de Janeiro, Bah&iacute;a, Minas Gerais y R&iacute;o Grande do Sul. Un mal que tiene que ver con la pobreza, el machismo y la impunidad, que se tem&iacute;a empeorase con el Mundial de f&uacute;tbol y que las inversiones para la organizaci&oacute;n del evento poco han hecho para romper el c&iacute;rculo vicioso.
    </p><p class="article-text">
        En Recife, ciudad sede del Mundial e importante punto tur&iacute;stico del noreste del pa&iacute;s, se calcula que uno de cada cuatro menores se prostituye, seg&uacute;n un reportaje de la BBC que Roper ayud&oacute; a producir. A esta cadena habl&oacute; Liliam S&aacute;, presidenta de la primera comisi&oacute;n parlamentaria sobre la ni&ntilde;ez explotada, que viaj&oacute; a las doce ciudades sedes del Mundial durante sus investigaciones.&ldquo;Lo que hemos visto en nuestros viajes nos dej&oacute; estupefactos, porque la explotaci&oacute;n sexual y el turismo sexual son visibles en Brasil de forma end&eacute;mica y creciente&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El Gobierno asegura haber fortalecido la red de protecci&oacute;n al menor, tanto a nivel administrativo como con acciones como la de la semana pasada, cuando una redada cerr&oacute; un par en Copacabana, la playa m&aacute;s famosa de R&iacute;o de Janeiro y donde se concentran los hinchas, pues en &eacute;l hab&iacute;a menores ejerciendo.
    </p><p class="article-text">
        Pero la diputada considera que el Gobierno no ha instituido pol&iacute;ticas reales de inspecci&oacute;n y prevenci&oacute;n y que las fuerzas del orden no solo son indiferentes sino c&oacute;mplices del problema: &ldquo;Descubr&iacute; que la propia polic&iacute;a encubre a estos explotadores, los proxenetas, que pulula la impunidad y tambi&eacute;n hay una falta de supervisi&oacute;n de parte del estamento judicial&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El Mundial puede estimular la explotaci&oacute;n infantil por varios factores: por un lado, la construcci&oacute;n de los 12 estadios (4 m&aacute;s de los 8 que la FIFA recomendaba) moviliz&oacute; un gran n&uacute;mero de trabajadores, clientes potenciales de las redes de prostituci&oacute;n hacia poblaciones ya vulnerables. Esto, agravado por el hecho de que los estadios se han venido construyendo en zonas pobres y rodeadas de favelas o barriadas con falta de recursos, caldo de cultivo para la prostituci&oacute;n. Una vez inaugurados los estadios, un aluvi&oacute;n de hinchas invade estas &aacute;reas.
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n se han detectado redes que han captado y trasladado ni&ntilde;as de localidades peque&ntilde;as hasta las ciudades sede, ni&ntilde;as que muy probablemente ya nunca volver&aacute;n a sus casas, explica Roper. Y, por &uacute;ltimo, la Ley General de la Copa, impulsada por la FIFA, recomend&oacute; que las vacaciones escolares se movieran en el calendario para coincidir con la Copa, suavizando as&iacute; el conocido problema del tr&aacute;fico de las urbes brasile&ntilde;as. <strong>Los especialistas alertan de que esto deja a las ni&ntilde;as en riesgo, pues la escuela es un elemento protector </strong>y de esta manera quedar&iacute;an en las calles, m&aacute;s vulnerables, mientras sus padres est&aacute;n en el trabajo.
    </p><p class="article-text">
        De hecho, de entre los varios factores de riesgo, como  el aluvi&oacute;n de turistas o el mayor consumo de drogas y alcohol durante el evento, la anticipaci&oacute;n de las vacaciones escolares es uno de los m&aacute;s preocupantes, se&ntilde;alan desde Childhood Brasil. &ldquo;La copa ya ha causado bastantes v&iacute;ctimas, principalmente por la construcci&oacute;n de los estadios, que suelen estar en barrios pobres de la periferia&rdquo;, explica Matt Roper.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Particularmente, no s&eacute; si el hincha que viene a la Copa estar&aacute; buscando ni&ntilde;as peque&ntilde;as. M&aacute;s probablemente acabar&aacute; con chicas algo m&aacute;s mayores, de 15 o 16,  sin saber o tener certeza de que son menores. Aun as&iacute;, la Copa con certeza va a aumentar la explotaci&oacute;n pero la mayor&iacute;a de los que abusar&aacute;n de las ni&ntilde;as ser&aacute;n brasile&ntilde;os&rdquo;<strong>.</strong> Y estos, en muchos casos ni saben que lo que hacen es tan horrible. Est&aacute; normalizado, no las ven como ni&ntilde;as, no ven tanta diferencia, contin&uacute;a explicando el brit&aacute;nico.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ldquo;A&uacute;n no sabemos si desde que el Mundial empez&oacute; se ha disparado la demanda de ni&ntilde;as</strong>, pero la explotaci&oacute;n siempre tiende a aumentar con las fiestas, sea carnaval, fin de a&ntilde;o o fiesta Junina &ndash;unas fiestas tradicionales celebradas en junio en el interior&ndash;. De hecho las fiestas juninas del interior son peores que el carnaval en lo que a explotaci&oacute;n sexual, abusos y violaciones se refiere&rdquo;<strong>.</strong> De nuevo, no es raro ver filas de camioneros aparcados en Medina durante las fiestas donde hay ni&ntilde;as, cuenta Roper. Nuevamente otro factor a&ntilde;adido: la Copa del Mundo es en junio, &ldquo;tenemos vacaciones, Mundial y fiesta Junina, todo a la vez&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Para los hinchas, yo s&eacute; que hay bandas que est&aacute;n traficando con ni&ntilde;as para llevarlas hacia las ciudades sede. Conozco el caso, por ejemplo, de hombres de Sao Paulo en Medina, Bah&iacute;a, intentando reclutar chicas de 12 y 14 a&ntilde;os. Muchas son enga&ntilde;adas con promesas de que van a ser camareras o a servir en &rdquo;casas de familia&ldquo;; otras lo saben, pero lo hacen por drogas o por necesidad&rdquo;, explica Roper. Lo peor es que, haya finalmente tanto nuevo cliente o no, muchas de las ni&ntilde;as que fueron reclutadas nunca volver&aacute;n a su ciudad: son propiedad de la mafia.
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                </figure><p class="article-text">
        La Copa Confederaciones, celebrada hace un a&ntilde;o debi&oacute; ser un ensayo de buenas pr&aacute;cticas sobre la cuesti&oacute;n anticip&aacute;ndose al Mundial. Pero los planes que se prepararon estuvieron lejos de ser suficientes. As&iacute; lo muestra la Agencia P&uacute;blica de Periodismo de Investigaci&oacute;n en la serie de c&oacute;mics &ldquo;Meninas em jogo&rdquo; (Ni&ntilde;as en juego), un retrato de la prostituci&oacute;n en los estados tur&iacute;sticos del noreste. Por un lado, las protestas contra el evento deportivo &ldquo;frenaron la explotaci&oacute;n sexual&rdquo;, pero provocaron prisiones arbitrarias y maltrato a menores por parte de la Polic&iacute;a.  Por otro, los Consejos Tutelares que recibir&iacute;an a los menores v&iacute;ctimas de abuso funcionaron hasta las diez de la noche, cuando precisamente se intensifica la explotaci&oacute;n. Unos consejos tutelares insuficientes en n&uacute;mero y sin recursos, explica Roper.
    </p><h3 class="article-text">Penas m&aacute;s duras dos meses antes del Mundial</h3><p class="article-text">
        La prostituci&oacute;n no es ilegal en Brasil. En 2002 fue reconocida como una de las 600 ocupaciones brasile&ntilde;as. Sin embargo, no es legal ser propietario de un lugar donde se ejerza la prostituci&oacute;n, lo que deja un cierto vac&iacute;o legal que coloca a las y los profesionales en situaci&oacute;n de &ldquo;vulnerabilidad&rdquo;, seg&uacute;n asociaciones del sector y colectivos como el Comit&eacute; Popular de la Copa de R&iacute;o de Janeiro, que denuncian detenciones arbitrarias, extorsiones e incluso violaciones por parte de la polic&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Independientemente del modo en que se ejerza la actividad, es ilegal prostituirse si se es menor de edad. Considerando que los profesionales del sexo adultos y &ldquo;legales&rdquo; afrontan peligros como los mencionados, es f&aacute;cil imaginar que los menores son todav&iacute;a m&aacute;s vulnerables.
    </p><p class="article-text">
        Y aunque en mayo el Gobierno de <strong>Dilma  Rousseff aprob&oacute; una ley que tipifica la prostituci&oacute;n infantil como &ldquo;crimen hediondo&rdquo;</strong> y endurece las penas, la soluci&oacute;n va mucho m&aacute;s all&aacute;. &ldquo;Aunque se considere crimen hediondo, todav&iacute;a son muy pocas las acciones de prevenci&oacute;n y para promover los derechos fundamentales, como salud, educaci&oacute;n y asistencia&rdquo;, afirm&oacute; a Globo Antonia Lima, coordinadora del Centro de Apoyo de Defensa de la Infancia del Ministerio P&uacute;blico de Cear&aacute;, uno de los estados del noreste donde la prostituci&oacute;n de menores y el turismo sexual son fen&oacute;menos particularmente fuertes.
    </p><h3 class="article-text">Impunidad y &ldquo;cultura'</h3><p class="article-text">
        El castigo para los infractores raramente llega y la mayor&iacute;a de los casos tardan tres a&ntilde;os en juzgarse, seg&uacute;n declar&oacute; Karina Figueiredo, secretaria ejecutiva, a la revista Veja. Las penas, explica Karina, tambi&eacute;n pueden ser suaves dado el prejuicio de algunos magistrados. &ldquo;Ante una violaci&oacute;n de un menor todos se conmueven, pero a una ni&ntilde;a que se prostituye en la calle se la ve como una 'guarra'. Algunos jueces tienen un pensamiento totalmente machista, dicen que la culpa no es del adulto que abusa, sino de la ni&ntilde;a, que no est&aacute; en el colegio porque no quiere. Ya si hablamos de travestis el castigo es pr&aacute;cticamente inexistente&rdquo;, afirma.
    </p><p class="article-text">
        Roper est&aacute; de acuerdo: &ldquo;Brasil es un pa&iacute;s muy machista y principalmente en el campo, no se valora a las ni&ntilde;as. Adem&aacute;s existe un antecedente hist&oacute;rico seg&uacute;n el cual el patr&oacute;n abusaba de las empleadas. Al final el abuso se acaba normalizando&rdquo;. En las ciudades peque&ntilde;as el problema es grave porque el gobierno no llega, menos que a las ciudades grandes, y<strong> adem&aacute;s de la cultura, reina la impunidad</strong>.
    </p><p class="article-text">
        Roper cita varios ejemplos que ha presenciado en sus a&ntilde;os de trabajo en Brasil. Recuerda el caso de un empresario, due&ntilde;o de una tienda de ropa infantil, que es conocido como &ldquo;al que le gustan las ni&ntilde;as&rdquo;. Con el dinero que el adulto pagaba a una de esas <em>meninihas</em>, su madre asum&iacute;a el alquiler.
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n recuerda el caso de una ni&ntilde;a de 12 a&ntilde;os que viv&iacute;a con un hombre de 40, que acab&oacute; dej&aacute;ndola embarazada, &ndash;&ldquo;no te imaginas lo que es ver a una ni&ntilde;a con barriga&rdquo;, se interrumpe Roper&ndash;, y al enterarse la expuls&oacute; y busc&oacute; otra. El caso fue denunciado pero a &eacute;l no le pas&oacute; nada. &ldquo;El consejo tutelar guarda el expediente en un caj&oacute;n&rdquo;, asegura.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Muchas veces las chicas tienen una historia  familiar: la abuela se dedicaba a eso, la madre tambi&eacute;n, y ahora la ni&ntilde;a; todo eso tiene que ver con la pobreza y que se ha transformado en algo arraigado, casi cultural&rdquo;, considera Roper. Por ello, en Meninadan&ccedil;a trabajan con las ni&ntilde;as y sus familias mostr&aacute;ndoles que esa no tiene por qu&eacute; ser la vida &ldquo;normal&rdquo;, que hay otras opciones.
    </p><p class="article-text">
        La vida de B.A. cambi&oacute; cuando la Casa Rosa de <a href="https://www.facebook.com/meninadanca?fref=ts" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Meninadan&ccedil;a</a> abri&oacute; en su ciudad; hoy ha vuelto a estudiar y ha decidido no dejar que ning&uacute;n hombre la trate &ldquo;como un objeto&rdquo;. &ldquo;Fue muy dif&iacute;cil. No cre&iacute;a que tuviese valor, m&aacute;s que el que cambiaba por sexo. No aceptaba el cari&ntilde;o de las personas en la casa y era rebelde, pero siempre volv&iacute;a porque cuando bailaba me sent&iacute;a libre&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Almudena Ortega]]></dc:creator>
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      <pubDate><![CDATA[Sun, 22 Jun 2014 18:38:09 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA["Niñas en juego": el Mundial y la prostitución infantil]]></media:title>
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