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    <title><![CDATA[elDiario.es - Ricardo J. Valeriano Rodríguez]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/ricardo_j_valeriano_rodriguez/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Ricardo J. Valeriano Rodríguez]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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    <item>
      <title><![CDATA[El Cedro: ochenta años de fe y  tradición]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/lagomeraahora/la-gomera-opina/cedro-ochenta-anos-fe-tradicion_132_2507371.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/0f88ebef-afa4-49b3-a98f-70fa07f3d4e7_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El Cedro: ochenta años de fe y  tradición"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Fue un domingo 30 de agosto pero del año 1935 cuando se hizo realidad el sueño de una inglesa afincada en Hermigua y de los vecinos del caserío de El Cedro</p></div><p class="article-text">
        Fue un domingo 30 de agosto pero del a&ntilde;o 1935 cuando se hizo realidad el sue&ntilde;o de una inglesa afincada en Hermigua y de los vecinos del caser&iacute;o de El Cedro: la inauguraci&oacute;n de la ermita de Lourdes y la celebraci&oacute;n de su primera fiesta. El pr&oacute;ximo domingo, tambi&eacute;n 30 de agosto, se cumplir&aacute;n ochenta a&ntilde;os de fe y de tradici&oacute;n en el monte de El Cedro.
    </p><p class="article-text">
        El hecho de que podamos tener una ermita en El Cedro se lo debemos a una mujer inglesa llamada Florence Stephan Parry. La se&ntilde;ora Stephan, o do&ntilde;a Florencia como la llamaban, promotora de la construcci&oacute;n de la ermita. Al jubilarse, la se&ntilde;ora Stephan, levant&oacute; la Casa de la Paz en Hermigua y puso todos sus sue&ntilde;os en construir una ermita en medio del monte de El Cedro bajo la advocaci&oacute;n de Nuestra Se&ntilde;ora de Lourdes con la ayuda de los vecinos del caser&iacute;o.
    </p><p class="article-text">
        Aquel 30 de agosto de 1935 se celebr&oacute; en el lugar denominado La Pasada de Los Yugos, en pleno monte de El Cedro la primera fiesta en ho&shy;nor de Nuestra Se&ntilde;ora la Virgen de Lourdes.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n las cr&oacute;nicas del momento, en las primeras horas de la ma&shy;&ntilde;ana llegaron al lugar menciona&shy;do una enorme concurrencia de to&shy;dos los pueblos de La Gomera. A las nueve comenz&oacute; la  bendici&oacute;n de la ermita y la imagen, actuando en la ceremonia el se&ntilde;or cura p&aacute;rroco de Hermigua, don Jos&eacute; Serret y Sitja. Acto seguido se cant&oacute; la Santa Misa, acompa&ntilde;ando en el coro los p&aacute;rrocos don Juan Her&shy;n&aacute;ndez, don Jos&eacute; Trujillo Cabre&shy;ra, don Jos&eacute; Rodr&iacute;guez Garc&iacute;a y algunos J&oacute;venes de Alajer&oacute;, Hemigua y Vallehermoso.
    </p><p class="article-text">
        Seguidamente se organiz&oacute; la procesi&oacute;n, haciendo un recorrido por dentro del monte hasta las ca&shy;sas de El Cedro, en el orden siguiente: primeramente, los tocadores, &ldquo;romanciadores&rdquo; y bailadores del Baile del Tambor. Luego, la imagen de Nuestra Se&ntilde;ora de Lourdes, llevando las cintas sus padrinos la se&shy;&ntilde;orita Florencia y el se&ntilde;or alcalde de Hermigua, don Gregorio Ascanio; sigui&eacute;ndoles la Tropa de Explora&shy;dores de San Sebasti&aacute;n y Valle Gran Rey, con cornetas y redo&shy;blantes.  Luego una enorme concurrencia de fieles.
    </p><p class="article-text">
        El fervor popular por la virgen fue en aumento con el transcurrir de los a&ntilde;os convirti&eacute;ndose la fiesta de El Cedro en multitudinaria y en la principal de La Gomera. El silencio que se respira en aquel lugar donde se ubica la ermita s&oacute;lo perturbado por el agradable ruido del agua del barranco y el canto de las diferentes aves de la laurisilva era interrumpido por las ch&aacute;caras y tambores de la romer&iacute;a cada &uacute;ltimo domingo de agosto.
    </p><p class="article-text">
        La fiesta de El Cedro adem&aacute;s de su car&aacute;cter religioso y festivo ten&iacute;a un marcado car&aacute;cter social. La fiesta era el momento de convivencia entre amigos y entre las diferentes familias, muchas de las cuales se hab&iacute;an desplazado desde sus casas caminando por devoci&oacute;n, trayendo consigo sus comidas para pasar el d&iacute;a en aquel hermoso lugar. La fiesta de El Cedro, con su tradicional romer&iacute;a, fue expresi&oacute;n viva del folklore gomero donde el romancero y el baile del tambor se daban lugar y ten&iacute;an a El Cedro como principal romer&iacute;a del a&ntilde;o.
    </p><p class="article-text">
        En septiembre de 1984 un pavoroso incendio quem&oacute; una buena parte del monte gomero y la fiesta de El Cedro acab&oacute; por suspenderse. Desde entonces se celebra &uacute;nicamente la misa y procesi&oacute;n el d&iacute;a de la festividad, tambi&eacute;n se acompa&ntilde;a con ch&aacute;caras y tambores; y al acabar los actos se disfruta de un almuerzo entre los asistentes en los bellos alrededores de la ermita. Do&ntilde;a Florencia muri&oacute; en 1964 tal y como reza en la placa colocada en una de las paredes de la ermita, pero el pueblo gomero deber&aacute; siempre estarle agradecido a esta mujer que gracias a su iniciativa podamos disfrutar de esta linda ermita y celebrar la festividad de la virgen de Lourdes tal y como lo hacemos desde hace ochenta a&ntilde;os.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ricardo J. Valeriano Rodríguez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/lagomeraahora/la-gomera-opina/cedro-ochenta-anos-fe-tradicion_132_2507371.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 28 Aug 2015 14:43:06 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El Cedro: ochenta años de fe y  tradición]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El caciquismo gomero durante la Restauración  (1874-1931)]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/lagomeraahora/cultura/caciquismo-gomero-restauracion_1_2635033.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/dadb0eba-b305-4c43-8027-b4ea8cc97d58_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El caciquismo gomero durante la Restauración  (1874-1931)"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La ausencia de conflictos sociales de importancia que enfrenten a la exigua clase dominante y al campesinado explica en buena medida que el sistema caciquil haya alcanzado un desarrollo pleno en la isla de La Gomera durante la Restauración.</p></div><p class="article-text">
        La ausencia de conflictos sociales de importancia que enfrenten a la exigua clase dominante y al campesinado explica en buena medida que el sistema caciquil haya alcanzado un desarrollo pleno en la isla de La Gomera durante la Restauraci&oacute;n. Este enervamiento persistente de la lucha de clases viene determinado por condiciones de variado car&aacute;cter: una excesiva personalizaci&oacute;n de las relaciones econ&oacute;micas fruto de la generalizada pervivencia de la medianer&iacute;a; una r&iacute;gida estructura de clases reacia a cualquier atisbo de alteraci&oacute;n; peso de la peque&ntilde;a propiedad agraria y existencia de un mecanismo regulador de tensiones sociales como es la emigraci&oacute;n a Cuba que no dejar&aacute; de funcionar a lo largo de todo el per&iacute;odo.
    </p><p class="article-text">
        De esta articulaci&oacute;n b&aacute;sica del sistema caciquil forman parte todos aquellos elementos que permanecen invariables a lo largo de la Restauraci&oacute;n. Se trata, en primer lugar, del r&iacute;gido entramado de relaciones de medianer&iacute;a en la agricultura a trav&eacute;s del cual un considerable n&uacute;mero de campesinos est&aacute; pol&iacute;ticamente unido a los grandes propietarios multifundistas, integrantes siempre de uno u otro grupo caciquil. En segundo lugar, el control de la administraci&oacute;n y de los ayuntamientos proporciona un valioso poder&iacute;o que brota, de forma inmediata, del cultivo del favor personal y de la ascendencia que sobre una poblaci&oacute;n abrumadoramente analfabeta otorga el manejo del aparato burocr&aacute;tico; simult&aacute;neamente, da pie a la coacci&oacute;n electoral por parte del funcionariado, de los recaudadores o de las autoridades municipales y gubernativas.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;De d&oacute;nde proviene este poder caciquil? Adem&aacute;s de su desahogada posici&oacute;n econ&oacute;mica, del apoyo prestado, a lo largo de estas casi cinco d&eacute;cadas, por el grupo caciquil dominante en una u otra de las islas centrales del Archipi&eacute;lago a que est&aacute; vinculado. Mientras est&aacute; vigente el pactismo y, particularmente, en los primeros a&ntilde;os del siglo XX, no es comprensible la entereza del caciquismo conservador gomero si no se tiene en cuenta el amparo proporcionado por Fernando Le&oacute;n y Castillo. Pero si existe un rasgo que infunde acusada personalidad al sistema caciquil de las islas perif&eacute;ricas del Archipi&eacute;lago es su supeditaci&oacute;n a los grupos caciquiles de una u otra de las islas centrales, Gran Canaria o Tenerife. Hasta 1910 tal supeditaci&oacute;n est&aacute; inscrita en el espacioso marco del pactismo, f&oacute;rmula mediante la cual el Partido Liberal Canario que lidera Fernando Le&oacute;n y Castillo fortalece su dominio sobre los resortes del poder provincial y le permite contar con &oacute;rganos de expresi&oacute;n adictos a sus directrices en las Canarias Occidentales. Hasta bien entrada la d&eacute;cada de los 90, el caciquismo gomero permanece fiel al conservadurismo tinerfe&ntilde;o de Feliciano P&eacute;rez Zamora. Pero a partir de dicha fecha, una vez que se hubo deshecho este pacto, se llegar&aacute; una larga etapa de casi dos d&eacute;cadas de duraci&oacute;n cuyo distintivo es la trabaz&oacute;n directa del caciquismo dominante gomero con el liberalismo grancanario; es el per&iacute;odo del nep&oacute;tico dominio de los llamados &ldquo;acanariados&rdquo;, que no se extinguir&aacute; hasta la fecha en que La Gomera se vea elevada a la categor&iacute;a de distrito electoral en virtud de las reformas pol&iacute;tico-administrativas derivadas de la conocida como Ley Canalejas y que debilitan, l&oacute;gicamente, la pol&iacute;tica de pactos. Entre los grandes caciques pol&iacute;ticos de esta &eacute;poca destacan: Domingo Garc&iacute;a en Vallehermoso, Leoncio Bento en Agulo y Ciro Fragoso en Hermigua. A partir de 1910, y escud&aacute;ndose tras un desaforado antileonismo, ser&aacute; el caciquismo tinerfe&ntilde;o el que-pase a tener en La Gomera un d&oacute;cil y duradero predio pol&iacute;tico merced a la hegemon&iacute;a insular, por un lado, de una alianza entre conservadores datistas y liberales albistas, y por otro lado, mediante el establecimiento del Partido Republicano en la isla.
    </p><p class="article-text">
        A partir de esta &eacute;poca el caciquismo entrar&aacute; en una fase de lento declive. El emigrante que retorna de Cuba -y lo har&aacute; masivamente a comienzos de siglo- es el primer factor disolvente del sistema caciquil a enumerar. En primer t&eacute;rmino, con &eacute;l se introducen en la isla concepciones pol&iacute;ticas novedosas, progresistas, interiorizadas en la convulsa rep&uacute;blica americana en que ha residido. En segundo, y principalmente, el dinero indiano de que es portador socavar&aacute; la base material sobre la que descansa buena parte del edificio caciquil mediante la compra de tierras pertenecientes a los grandes propietarios tradicionales para poner en explotaci&oacute;n el cultivo del pl&aacute;tano y la construcci&oacute;n de infraestructuras (como el pescante de Hermigua). Simult&aacute;neamente, va germinando, en torno al comienzo de la construcci&oacute;n de la carretera del norte de la isla hacia 1917, una incipiente clase obrera que, dada su relativa autonom&iacute;a, est&aacute; en condiciones de eludir la excesivamente personalizada relaci&oacute;n caciquil y de promover los primeros atisbos de conflictividad social.
    </p><p class="article-text">
        La dictadura de Primo de Rivera contendr&aacute; la marea por unos a&ntilde;os y adormecer&aacute; moment&aacute;neamente una contienda caciquil que de nuevo, tras la proclamaci&oacute;n de la II Rep&uacute;blica, se reanudar&aacute; con equiparable intensidad, aunque poniendo muy pronto en evidencia que el caciquismo s&oacute;lo era eficaz como forma de dominaci&oacute;n pol&iacute;tica -y de control electoral- en una determinada etapa de desarrollo econ&oacute;mico y de la lucha de clases de la sociedad gomera; en 1933 el empuje del movimiento obrero en Vallehermoso y Hermigua obligar&aacute; a los at&aacute;vicamente irreconciliables grupos caciquiles a agruparse en el seno del Partido Republicano Radical para defender unos comunes intereses de clase que ahora peligran. El contrapunto, en este trance, de la II Rep&uacute;blica, ser&aacute; &uacute;til para constatar que en el instante en que se producen modificaciones sustanciales en las relaciones de producci&oacute;n y, consiguientemente, en la estructura de clases (es decir, el trabajo asalariado y la g&eacute;nesis de una clase obrera relativamente aut&oacute;noma en lo econ&oacute;mico y en lo pol&iacute;tico) el caciquismo, como forma de dominaci&oacute;n pol&iacute;tica, se manifiesta incapaz. No resulta improcedente, concluir, por tanto, que el caciquismo se nutre de la estructural desmovilizaci&oacute;n pol&iacute;tica de los grupos sociales gomeros no dominantes.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ricardo J. Valeriano Rodríguez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/lagomeraahora/cultura/caciquismo-gomero-restauracion_1_2635033.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 05 Jun 2015 21:53:32 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El caciquismo gomero durante la Restauración  (1874-1931)]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La proclamación de la Segunda República en La Gomera]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/lagomeraahora/cultura/proclamacion-segunda-republica-gomera_1_4282152.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/ca4bcf55-b831-46f4-9399-4bf2de238538_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="Manifestación por la II República en Hermigua"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Si bien la República no terminó con los graves problemas estructurales de la isla: paro, desigualdad social y caciquismo, éste último sí fue seriamente contrarrestado por los movimientos populares y políticos surgidos tras 1931.</p></div><p class="article-text">
        En Madrid el 14 de abril de 1931 se proclama la Segunda Rep&uacute;blica, consecuencia del agotamiento del sistema pol&iacute;tico corrupto de la Restauraci&oacute;n y de la incapacidad de su rey Alfonso XIII de asumir sus errores durante la Dictadura de Primo de Rivera. La proclamaci&oacute;n de la Segunda Rep&uacute;blica fue recibida con entusiasmo por los sectores m&aacute;s populares de Espa&ntilde;a y de La Gomera, se entendi&oacute; como una oportunidad para terminar con el feroz caciquismo que controlaba muchos pueblos de la isla. Para el caciquismo fue un duro golpe, no acept&oacute; el nuevo r&eacute;gimen y dese&oacute; desde el primer momento acabar con &eacute;l, pues significaba entregarle la soberan&iacute;a al pueblo, algo que afectaba a sus intereses. Si bien la Rep&uacute;blica no termin&oacute; con los graves problemas estructurales de la isla: paro, desigualdad social y caciquismo, &eacute;ste &uacute;ltimo s&iacute; fue seriamente contrarrestado por los movimientos populares y pol&iacute;ticos surgidos tras 1931. Leamos a continuaci&oacute;n estos dos interesantes art&iacute;culos de la &eacute;poca que nos da idea de la ilusi&oacute;n, alegr&iacute;a y esperanza con la que fue recibida la Rep&uacute;blica en La Gomera; es una parte de nuestra historia que ha quedado en olvido durante mucho tiempo pero que hoy intentamos mostrar:
    </p><p class="article-text">
        <strong>La Rep&uacute;blica en La Gomera</strong>
    </p><p class="article-text">
        La Rep&uacute;blica ha sido recibida con j&uacute;bilo nunca visto en esta isla. Desde las primeras horas del lunes la expectaci&oacute;n era enorme, recorriendo alborozados por la tarde los pueblos nutridos grupos, al recibir noticias de Ma&shy;drid, participando la inminencia de la soluci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        El martes el j&uacute;bilo no tuvo li&shy;mites, gast&aacute;ndose considerables cantidades en cohetes y haci&eacute;n&shy;dose suscripciones p&uacute;blicas, con las que se dio de cenar al mucho pueblo que se habla reunido.
    </p><p class="article-text">
        Se anuncia una imponente gi&shy;ra de todos los pueblos a la La&shy;guna Grande, en donde celebrar el magno acontecimiento, al mismo tiempo que tomar las normas por que se ha de regir el nuevo cant&oacute;n de la Rep&uacute;blica de Canarias.
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n se acord&oacute; por la jun&shy;ta revolucionaria de Hermigua recabar fondos para adquirir dos autogiros con que establecer co&shy;municaci&oacute;n diaria con las islas grandes, y dar un voto de con&shy;fianza al doctor don Antonio Barroso de Le&oacute;n hijo de aquel pueblo, para que represente en Madrid a la Gomera, como enviado de la misma.
    </p><p class="article-text">
        En tel&eacute;grafos est&aacute; de continuo estacionado un gent&iacute;o. Se est&aacute; organizando la guardia republicana nacional.
    </p><p class="article-text">
        Diario <em>El Progreso</em>. S&aacute;bado 18 de abril de 1931.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Desde San Sebasti&aacute;n de La Gomera</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>EL ADVENIMIENTO DE LA REP&Uacute;BLICA</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>La noticia. J&uacute;bilo, la manifestaci&oacute;n</strong>
    </p><p class="article-text">
        Al conocerse con seguridad la no&shy;ticia de la proclamaci&oacute;n de la Rep&uacute;blica, trasmitida por tel&eacute;grafo, con en&shy;tusiasmo fue desbordante y en medio del j&uacute;bilo indescriptible di&eacute;ronse vi&shy;vas a la Rep&uacute;blica naciente, a Espa&shy;&ntilde;a, a Alcal&aacute; Zamora y a otras  perso&shy;nalidades,  dispar&aacute;ndose numerosos cohetes entre el contento general, que cristaliz&oacute; en diversas manifestaciones que recorrieron la poblaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Al siguiente d&iacute;a, confirmada ofi&shy;cialmente, se form&oacute; alrededor de las cuatro de la tarde una imponente manifestaci&oacute;n compuesta por elementos de todas las clases sociales, las que con delirante entusiasmo aclamaba la Rep&uacute;blica, recorriendo las principales calles acompa&ntilde;ada de la Banda de m&uacute;sica local y presidida por los elementos del Comit&eacute; republicano.
    </p><p class="article-text">
        Organizada en la plaza de la iglesia y marchando a su frente la ban&shy;dera republicana parti&oacute; por la anti&shy;gua calle Central entre disparos de inmensa profusi&oacute;n de cohetes y repique de campanas.
    </p><p class="article-text">
        Al pasar frente al domicilio del se&ntilde;or alcalde hizo alto la manifestaci&oacute;n que en medio de fren&eacute;ticos vivas  requiri&oacute; la presencia de aquella autori&shy;dad. Al aparecer &eacute;sta en el balc&oacute;n se multiplicaron los vivas y aplausos. Impuesto el silencio, el se&ntilde;or Hern&aacute;ndez dirigi&oacute; la palabra a los manifestantes y en tonos concisos y sugestivos hizo resaltar la  importancia que significaba para Espa&ntilde;a el feliz advenimiento de la Rep&uacute;blica y adapt&aacute;ndola a la vida local indic&oacute; de paso su abnegado militar en las filas republicanas, y despu&eacute;s de un aut&eacute;ntico resumen de los dones civiles que la Rep&uacute;blica ven&iacute;a a traernos, termin&oacute; con entusiastas vivas a Espa&ntilde;a, a la rep&uacute;blica y a la Gomera, que el p&uacute;blico contest&oacute; preso de la mayor emoci&oacute;n. Entre los aplausos de la multitud pas&oacute; la autoridad municipal a presidir la manifestaci&oacute;n, engrosando un gran n&uacute;cleo del sector obrero que al esperaba en los alrededores de la Federaci&oacute;n, siguiendo alegremente su trayectoria.
    </p><p class="article-text">
        Al llegar frente a la Comandancia de Marina donde ondeaba la bandera republicana, vitore&oacute;sele largo rato, aplaudiendo el Delegado del puerto que saludaba desde un balc&oacute;n a los manifestantes.
    </p><p class="article-text">
        Acto continuo la manifestaci&oacute;n se dirigi&oacute; al Casino de San Sebasti&aacute;n, cuya fachada ostentaba asimismo la bandera tricolor, haciendo uso de la palabra desde los balcones de aquel edificio el notable orador Evaristo Lino Armas, que en tonos brillantes y emocionados hizo resaltar primeramente la capital importancia  que revestir&aacute; la naciente Rep&uacute;blica para nuestra patria, haciendo hincapi&eacute; en los sanos principios en que &eacute;sta se base.
    </p><p class="article-text">
        Expresa el singular contento que de veras se produce al ver a su pueblo respondiendo como se merec&iacute;a a la nota de regeneraci&oacute;n que para Es&shy;pa&ntilde;a significaba la implantaci&oacute;n da este r&eacute;gimen democr&aacute;tico.
    </p><p class="article-text">
        Veo hoy a mi pueblo&mdash;dice&mdash;, qui&shy;z&aacute; el m&aacute;s atropellado de todos, resucitar dignamente y al parangonarse en entusiasmo con las m&aacute;s sensibles regiones espa&ntilde;olas da una nota aca&shy;bada de conciencia y civismo, que tanto se buscaba en tiempos que lo ha necesitado.
    </p><p class="article-text">
        En un arrebato de inspiraci&oacute;n y sentimiento con una verbosidad florida e inimitable, concluye indicando la parte por la cual la implantaci&oacute;n del nuevo r&eacute;gimen, la Gomera, como pedazo de Espa&ntilde;a, alcanzaba, ya que constitu&iacute;a el triunfo de la soberan&iacute;a del pueblo y de la moral, que ser&aacute; lumbrera en futuras actuaciones porque el pueblo sabr&aacute; imponerla, a trueque del rudo gobierno del cacique en las etapas de su poder&iacute;o, que sintetiz&oacute; a grandes rasgos, y que llev&oacute; -dice- a nuestra isla, a Espa&ntilde;a entera a la degradaci&oacute;n y la verg&uuml;enza.
    </p><p class="article-text">
        Finaliza dando vivas significativos que son contestados con delirante entusiasmo por la multitud. [...]
    </p><p class="article-text">
        Diario <em>El Progreso</em>. S&aacute;bado 25 de abril de 1931.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ricardo J. Valeriano Rodríguez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/lagomeraahora/cultura/proclamacion-segunda-republica-gomera_1_4282152.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 11 Apr 2015 17:13:47 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La proclamación de la Segunda República en La Gomera]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Imágenes con historia: el Casino de Hermigua]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/lagomeraahora/cultura/imagenes-historia-casino-hermigua_1_4336173.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/2f1b99f2-9fa6-4c8a-91d0-d4c80036583c_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="Aspecto exterior del Casino de Hermigua"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El 2 de febrero de 1916 fue inaugurado oficialmente el casino "Centro Hermigua".</p></div><p class="article-text">
        El 2 de febrero de 1916 fue inaugurado oficialmente el casino &ldquo;Centro Hermigua&rdquo;. Seg&uacute;n el diario tinerfe&ntilde;o &ldquo;La Opini&oacute;n&rdquo;, el acto cont&oacute; con una gran velada literaria en la que tomaron parte valiosos elementos del pueblo. Una gran afluencia de p&uacute;blico acudi&oacute; a los salones del nuevo Casino. Su primer presidente fue D. Sebasti&aacute;n Bencomo Padilla, m&eacute;dico del pueblo. Se realizaron adem&aacute;s varias obras de teatro y zarzuelas. El acto finaliz&oacute; con un gran baile. Dos a&ntilde;os antes ya se hab&iacute;a inaugurado el &ldquo;Centro Diego Bueno&rdquo; por lo que Hermigua contaba ya con dos casinos en el pueblo. El casino &ldquo;Centro Hermigua&rdquo; a pesar de su car&aacute;cter clasista fue uno de los lugares emblem&aacute;ticos del valle.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ricardo J. Valeriano Rodríguez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/lagomeraahora/cultura/imagenes-historia-casino-hermigua_1_4336173.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 10 Mar 2015 12:04:13 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Imágenes con historia: el Casino de Hermigua]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La lucha canaria en La Gomera]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/lagomeraahora/cultura/lucha-canaria-gomera_1_4374826.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/3fb3ac7e-38e4-4f3a-86c8-50ccea6dd900_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="Antigua ilustración sobre la lucha canaria"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Recuperamos un artículo de 1936 donde se narra la historia de esta lucha tradicional en la Isla Colombina</p></div><p class="article-text">
        Con este art&iacute;culo queremos demostrar que en La Gomera la afici&oacute;n de la lucha canaria fue bastante destacable sobre todo en los municipios de Hermigua y Agulo hasta finales del siglo XIX.
    </p><p class="article-text">
        <strong>La Lucha en la isla de La Gomera</strong>
    </p><p class="article-text">
        <em>El hecho de no haber venido ja&shy;m&aacute;s a luchar a Tenerife ning&uacute;n lu&shy;chador gomero, como lo han verifi&shy;cado los de las dem&aacute;s islas herma&shy;nas, en todos los tiempos, ha dado motivo para llegar a creer por casi toda la afici&oacute;n de Tenerife, que di&shy;cha isla es la &uacute;nica del Archipi&eacute;lago Canario donde no se ha practicado la lucha. Y ello no es as&iacute;. En La Gome&shy;ra se practic&oacute; la lucha canaria en el pasado hasta tiempos no muy lejanos, si no con la extensi&oacute;n que se ha practicado en la mayor&iacute;a de las de&shy;m&aacute;s islas, s&iacute; con la necesaria para fi&shy;gurar dignamente en los anales de su historia.</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>La lucha existi&oacute; en la Gomera hasta all&aacute; por el a&ntilde;o 1888, &eacute;poca en la que feneci&oacute; para no volver a resuci&shy;tar hasta la fecha.</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>En La Gomera no se lleg&oacute; nunca a mercantilizar la lucha. Se luch&oacute; so&shy;lamente por pura afici&oacute;n, y ello se hac&iacute;a en las fiestas y romer&iacute;as de los pueblos, no quedando festejo que se celebrara donde la lucha no consti&shy;tuyera su principal atractivo.&nbsp;</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>En La Gomera, como anta&ntilde;o en las dem&aacute;s islas, los bandos contendien&shy;tes los integraban, en su mayor&iacute;a, personas de lo m&aacute;s granadito de los poblados, y se discut&iacute;a una ca&iacute;da co&shy;mo si se tratara de la vida o muer&shy;te de una naci&oacute;n en guerra.&nbsp;</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>Entre los luchadores de Hermigua figuraba don Vicente Bencomo Cu&shy;bas como el m&aacute;s s&oacute;lido puntal, al que en muy pocas ocasiones le llega&shy;ron a echar los calzones arriba. Pis&aacute;bale los talones don Pedro &Aacute;lva&shy;rez, quien en m&aacute;s de una vez lleg&oacute; a partir &ldquo;ca&iacute;das&rdquo; con aqu&eacute;l. Segu&iacute;an&shy;les en categor&iacute;a don Tom&aacute;s y don Antonio Trujillo, con domicilio en Piedra Romana, don Domingo Benco&shy;mo, de Valle Abajo, don Nicol&aacute;s Mon&shy;tesino, de Valle Arriba y los herma&shy;nos Cabezas, de la Meseta.&nbsp;</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>Las luchas locales se organizaban enfrent&aacute;ndose los del Barrio Abajo contra los del Barrio Arriba, quedan&shy;do muchas veces entablada la con&shy;tienda, por lo nivelados que se ha&shy;llaban los partidos. Pero cuando a don Vicente Bencomo se le &ldquo;engri&shy;faban los pelos y silbaba por el col&shy;millo&rdquo;, la derrota del bando contra&shy;rio era aplastante.</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>En Agulo existieron tambi&eacute;n muy buenos luchadores, cont&aacute;ndose entre estos como figuras de primera l&iacute;nea, a Antonio Nieves (padre), a Jos&eacute; Cor&shy;dero, a Federico Trujillo y a Antonio Garc&iacute;a Perero.</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>Por tierras de Alajer&oacute; descollaban los hermanos &ldquo;Misioneros&rdquo; que, al frente de sus huestes, re&ntilde;&iacute;an intere&shy;santes combates con las que acaudi&shy;llaban el &ldquo;Gato&rdquo; y &ldquo;El Gorila&rdquo;, de Chipude.</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>Pero las pugnas m&aacute;s interesantes y enconadas eran las que se entabla&shy;ban entre los de Hermigua y Agulo, que eran los dos pueblos de la isla donde existieron luchadores en ma&shy;yor profusi&oacute;n y donde m&aacute;s arraigada se hallaba la afici&oacute;n a la lucha. Cada vez que se anunciaba una luchada entre estos dos pueblos las auto&shy;ridades locales ten&iacute;an que tomar medidas coercitivas para mantener el orden pues no se celebraba un espect&aacute;culo de este g&eacute;nero que no degenerara en violentas disputas o terminara en verdadera batalla cam&shy;pal.</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>&iquest;Causas de la desaparici&oacute;n de la lucha en La Gomera? Un gomero ecu&aacute;nime y sincero, con bastantes ca&shy;nas en la cabeza, nos ha dicho lo si&shy;guiente a este respecto: &ldquo;La lucha desapareci&oacute; en La Gomera por falta de preparaci&oacute;n deportiva en las con&shy;ciencias gomeras de aquella &eacute;poca y por la vehemencia que ponemos de manifiesto, sin poderlo a&uacute;n remediar en toda clase de pugnas, incluso en las deportivas&rdquo;.</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>&ldquo;De haberse seguido cultivando este deporte por aquella &eacute;poca en La Gomera, &mdash;a&ntilde;ade nuestro interlocu&shy;tor&mdash; , seguramente se habr&iacute;an origi&shy;nado cosas bastante desagradables, y en evitaci&oacute;n de ello acordaron los go&shy;meros abandonar este deporte&rdquo;.&nbsp;</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>Es una l&aacute;stima que en una isla como La Gomera donde tan excelen&shy;te canteras de luchadores existe, no se vuelva a fomentar el deporte de la lucha, m&aacute;xime cuando a&uacute;n no se ha perdido all&iacute; la afici&oacute;n. Nosotros oree&shy;mos que si las actuales generaciones lo intentaran, ya que poseen un me&shy;jor sentido de lo que es el deporte, el &eacute;xito ser&iacute;a positivo y rotundo.</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>Las juventudes gomeras tienen la palabra.</em>
    </p><p class="article-text">
        EMILIO RIVERO | Aire Libre. N&uacute;mero 131. Lunes, 4 de marzo de 1936.
    </p><p class="article-text">
        Emilio Rivero fue luchador, organizador de encuentros y luchadas de selecciones con Las Palmas; jurado, promotor de la primera federaci&oacute;n, redactor del reglamento para los partidos de Tenerife. Organiz&oacute; el, hasta entonces desconocido, desplazamiento de luchadores a Le&oacute;n. Rescat&oacute; las tradiciones e historia de nuestro deporte. Public&oacute; una veintena de relatos en la prensa de los a&ntilde;os cuarenta (Aire Libre, La Tarde y ELD&Iacute;A) adem&aacute;s de otra veintena de trabajos que nunca vieron la luz. Todos ellos habla de la lucha canaria entre finales del siglo XIX y principios del XX. Los m&aacute;s conocidos son el relato de la Luchada de Media Monta&ntilde;a, don Tom&aacute;s Zamora, Mart&iacute;n Hern&aacute;ndez, La lucha por la dama... Est&aacute;n ambientados no s&oacute;lo en Tenerife. El que desribe la lucha en La Gomera es tan interesante como desconocido.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ricardo J. Valeriano Rodríguez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/lagomeraahora/cultura/lucha-canaria-gomera_1_4374826.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 17 Feb 2015 08:57:56 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La lucha canaria en La Gomera]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Imágenes con historia: la central hidroeléctrica de Monforte (Hermigua)]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/lagomeraahora/cultura/imagenes-historia-hidroelectrica-monforte-hermigua_1_4387916.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/734d7add-16b2-4019-90ae-0aebcefce24a_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="Antigua fotografía de la central hidroeléctrica | Foto cedida por Burkhard Bartels"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La luz eléctrica llegó mucho antes a Hermigua que a otros municipios canarios más importantes.</p></div><p class="article-text">
        Al hablar de infraestructuras industriales en Hermigua durante la primera mitad del siglo XX siempre hablamos de los pescantes, esas impresionantes obras de ingenier&iacute;a que sirvieron para dar salida a los productos locales (pl&aacute;tanos, tomates, papas, etc) por las escarpadas costas del norte gomero. Pero los pescantes no fueron las &uacute;nicas infraestructuras dignas de menci&oacute;n durante esa &eacute;poca, en la parte m&aacute;s alta del valle de Hermigua, junto a la ca&iacute;da de El Chorro, la cascada de agua que desciende desde El Cedro a Hermigua, en Monforte, se construy&oacute; una central hidroel&eacute;ctrica que aprovechaba las aguas de ese caudaloso barranco y que lleg&oacute; a suministrar luz al pueblo y a varios municipios vecinos; incluso la luz el&eacute;ctrica lleg&oacute; mucho antes a Hermigua que a otros municipios canarios m&aacute;s importantes. Es necesario que conozcamos y valoremos estas iniciativas populares para que tengamos en cuenta que gracias al &iacute;mpetu y esfuerzo de unos vecinos se pudo tambi&eacute;n contribuir al progreso de un pueblo y de una isla.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ricardo J. Valeriano Rodríguez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/lagomeraahora/cultura/imagenes-historia-hidroelectrica-monforte-hermigua_1_4387916.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 06 Feb 2015 17:39:14 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Imágenes con historia: la central hidroeléctrica de Monforte (Hermigua)]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La agricultura gomera a finales del siglo XIX]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/lagomeraahora/cultura/agricultura-gomera-finales-siglo-xix_1_4420257.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/60bbc525-43bc-4c7a-aa12-f4ab6321b85c_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="Zafra tomatera en Valle Gran Rey"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Todas las operaciones en el campo tenían que ser a costa de la fuerza humana, excepto las débiles labores de arado.</p></div><p class="article-text">
        El siglo XIX es un per&iacute;odo de tiempo que siempre ha permanecido en la sombra de la investigaci&oacute;n hist&oacute;rica para La Gomera. Conocemos datos muy generales de esta &eacute;poca, muchas veces inconexos. Ante la falta de informaci&oacute;n el historiador o el investigador de turno debe echar mano de la escasa informaci&oacute;n que ofrecen los archivos durante esta &eacute;poca, de algunas obras bibliogr&aacute;ficas donde destacan sobremanera las detalladas descripciones que dejaron algunos viajeros extranjeros que visitaron nuestra isla durante el ochocientos. Pero muchas veces son los peri&oacute;dicos de la &eacute;poca los que nos acercan a la realidad de este siglo tan desconocido y apasionante a la vez. En uno de estos peri&oacute;dicos, <em>El Liberal de Tenerife, </em>apareci&oacute; publicado el 13 de junio de 1893 un interesante art&iacute;culo de opini&oacute;n que nos ayuda a conocer de cerca c&oacute;mo era la agricultura gomera a finales de siglo; una &eacute;poca importante en la econom&iacute;a insular pues se va abandonando paulatinamente el monocultivo de exportaci&oacute;n de la cochinilla y se introducen otros productos como el tomate y el pl&aacute;tano en los campos gomeros, como soluci&oacute;n para abandonar la crisis econ&oacute;mica que padec&iacute;a la isla.
    </p><p class="article-text">
        La agricultura en La Gomera atravesaba durante esos a&ntilde;os un periodo de grave crisis debido a que la inexistencia de carreteras en la isla y de medios de locomoci&oacute;n hac&iacute;a que se agravara m&aacute;s su an&eacute;mica y financiera situaci&oacute;n. Todas las operaciones en el campo ten&iacute;an que ser a costa de la fuerza humana, excepto las d&eacute;biles labores de arado.
    </p><p class="article-text">
        La tierra, aunque muy f&eacute;rtil en algunas zonas, no dispon&iacute;a de los abonos necesarios: en las costas del sur que es donde se sembraban los cereales, llegada la &eacute;poca de sembrar, se tiraban las simientes al campo, sin cosechar y sin haber quemado los rastrojos de sementeras pasadas. De forma que las plantas nac&iacute;an con una esterilidad tan grande que, solamente por lo claro que se sembraba, llegaba, en a&ntilde;os regulares a fructificar. Respecto de los abonos, las tierras de la costa, no se hab&iacute;an abonado desde tiempo inmemorial. Las tierras que estaban<em>\ </em>pr&oacute;ximas a los pueblos y de ellas el monte, sol&iacute;an como por extraordinario enterrarles alg&uacute;n resto de brezo, empleado como abono verde. En estas terrazas se cultivaba &uacute;nicamente la papa y el millo; siendo la papa cultivada en La Gomera de exquisito sabor y exportada a algunos puntos de Inglaterra y de Cuba; exist&iacute;an tres clases principales de este tub&eacute;rculo: la<em> negra</em> que verdaderamente lo era por su corteza y algo pajiza por su interior, era la m&aacute;s exquisita y la m&aacute;s sustanciosa que exist&iacute;a: s&oacute;lo se comprend&iacute;a lo que alimentaba cuando se observaba que algunas familias viv&iacute;an exclusivamente de su alimento; la <em>inglesa</em> que tomaba este nombre por su procedencia, era clara, granosa y lisa por fuera: &eacute;sta era &oacute;ptima para la exportaci&oacute;n; y por &uacute;ltimo la <em>palmera, </em>la de peor calidad, era m&aacute;s quebrada que las anteriores y ten&iacute;a peor gusto al paladar: a &eacute;sta la consideraban en nuestra isla como una papa <em>ruin</em>.
    </p><p class="article-text">
        El millo por su parte<em>, </em>se cultivaba a gran escala, pues constitu&iacute;a tambi&eacute;n uno de los principales alimentos. A finales de abril se cavaba la papa, y sobre el ocho o diez de mayo quedaba plantado el millo que en poco tiempo alcanzaba una elevaci&oacute;n considerable. Llegada su madurez se recolectaba, se tostaba y con su harina se hac&iacute;a el gofio que era el principal ingrediente de la mesa gomera.
    </p><p class="article-text">
        La vi&ntilde;a tambi&eacute;n iba incrementando su plantaci&oacute;n poco a poco, recuper&aacute;ndose de las graves enfermedades sufridas durante la primera mitad del siglo, combatidas en estos a&ntilde;os mediante el azufre. El vino tambi&eacute;n era objeto de exportaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Un comercio muy lucrativo a finales del siglo XIX en La Gomera era sin duda alguna el de la cebolla, un producto de gran exportaci&oacute;n hacia Inglaterra y al que nunca se le ha dado la importancia debida. Durante muchos meses sal&iacute;an barcos cargados de seiscientos a setecientos quintales de cebollas hacia el extranjero. Pero los cultivos que comenzaban a introducirse por aquellos a&ntilde;os eran el tomate y en menor medida el pl&aacute;tano (este &uacute;ltimo iniciar&iacute;a su r&aacute;pida expansi&oacute;n a partir del cambio de siglo). Pese a que hoy nos parezca extra&ntilde;o, el tomate era apenas consumido en la mesa de los canarios hasta entonces (por creer que ten&iacute;a efectos negativos en la sangre) y fue de la mano de los ingleses, interesados en su comercio y consumo, quienes promocionar&iacute;an su cultivo entre los agricultores gomeros. Por su parte, la platanera era un frutal sin demasiada importancia hasta entonces para los gomeros; todo cambi&oacute; cuando los ingleses comprobaron de cerca la gran fertilidad de los valles del norte a finales de siglo (entre ellos destac&oacute; el comerciante Mr. Henry Wolfson).
    </p><p class="article-text">
        Los pueblos del norte de la isla, en donde se pod&iacute;a permitir una buena exportaci&oacute;n del tomate y del pl&aacute;tano debido a la abundancia de agua, ten&iacute;an por el contrario el inconveniente que supon&iacute;a la incomunicaci&oacute;n; por ello, a finales de siglo se construir&iacute;an peque&ntilde;os embarcaderos como el de El Pe&ntilde;&oacute;n en Hermigua (para la exportaci&oacute;n de productos de este pueblo y de Agulo), mejor&aacute;ndose posteriormente las comunicaciones mediante la construcci&oacute;n de los pescantes gomeros en los a&ntilde;os siguientes, una vez iniciada la expansi&oacute;n del cultivo del pl&aacute;tano, de nuevo debido al empe&ntilde;o e inter&eacute;s brit&aacute;nico&hellip;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ricardo J. Valeriano Rodríguez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/lagomeraahora/cultura/agricultura-gomera-finales-siglo-xix_1_4420257.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 17 Jan 2015 11:54:12 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La agricultura gomera a finales del siglo XIX]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Imágenes con historia: el túnel de La Carbonera]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/lagomeraahora/cultura/imagenes-historia-tunel-carbonera_1_4469292.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/4673e18f-9d5c-426c-9111-88a7930239f1_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="Histórica fotografía de las obras en el túnel"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En enero de 1936 quedaba por fin comunicado Hermigua con San Sebastián de La Gomera a través del túnel de La Carbonera.</p></div><p class="article-text">
        En enero de 1936 quedaba por fin comunicado Hermigua con San Sebasti&aacute;n de La Gomera a trav&eacute;s del t&uacute;nel de La Carbonera. Los dif&iacute;ciles trabajos para abrir este t&uacute;nel hizo que se cobrara la vida de varios obreros. Se trabajaba en &eacute;l d&iacute;a y noche. Las obras de la carretera del norte tardaron m&aacute;s de treinta a&ntilde;os en concluirse. Empezaron en 1917. Ya antes exist&iacute;a un trozo de carretera que comunicaba el pueblo con Agulo, construido por los propios vecinos ante la dejadez del Cabildo y del Gobierno Central. Despu&eacute;s se hizo el famoso &ldquo;trozo cuarto&rdquo; de la carretera que trasncurr&iacute;a por el Valle Alto y que fue causa de los importantes conflictos sociales durante los a&ntilde;os treinta en el pueblo. La carretera del norte se concluy&oacute; en 1949, supuso el comienzo del fin de los pescantes.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ricardo J. Valeriano Rodríguez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/lagomeraahora/cultura/imagenes-historia-tunel-carbonera_1_4469292.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 12 Dec 2014 10:48:19 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Imágenes con historia: el túnel de La Carbonera]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El surgimiento del republicanismo en Hermigua]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/lagomeraahora/cultura/surgimiento-republicanismo-hermigua_1_4487011.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/76ccd467-5a4b-4dce-a888-9d5bfa0514e1_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="Antigua fotografía de un mitin en Hermigua"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El 28 de noviembre de 1910 se constituyó por primera vez la junta local del Partido Republicano de Hermigua bajo la presidencia de Francisco Trujillo Grasso</p></div><p class="article-text">
        El republicanismo, como teor&iacute;a pol&iacute;tica que propone y defiende la rep&uacute;blica como el modelo de gobierno &oacute;ptimo para un Estado, se desarroll&oacute; en Hermigua a comienzos del siglo XX como un medio para terminar de una vez por todas con el gran caciquismo que padec&iacute;a este pueblo durante la Restauraci&oacute;n Borb&oacute;nica (1874-1931). Sin embargo, como veremos, este primer republicanismo de tipo burgu&eacute;s, a medida que avanz&oacute; la centuria, inici&oacute; un peligroso viaje hacia posturas m&aacute;s conservadoras una vez que otras fuerzas sociales reclamaban su cuota pol&iacute;tica y tomaban el testigo a la hora de defender el republicanismo.
    </p><p class="article-text">
        Al comenzar el siglo XX, Hermigua como otros municipios espa&ntilde;oles, padec&iacute;a el llamado &ldquo;turnismo&rdquo; pol&iacute;tico de la Restauraci&oacute;n, donde tanto el Partido Conservador como el Partido Liberal se turnaban en el poder municipal desde 1874. A finales del siglo XIX, el grancanario Fernando Le&oacute;n y Castillo, fundador del Partido Liberal Canario, llev&oacute; a cabo un sonrojante pacto con los miembros del Partido Conservador de las islas occidentales. En La Gomera el pol&iacute;tico grancanario recibi&oacute; el apoyo de los conservadores don Leoncio Bento en Agulo y de don Ciro Fragoso en Hermigua. Este pacto, necesario para que Fernando Le&oacute;n y Castillo se afirmara su cuota de dominio en la toma de decisiones de la provincia de Canarias (todo esto relacionado con los vergonzosos acontecimientos del llamado &ldquo;pleito insular&rdquo; entre los burgueses de Tenerife y Gran Canaria), aseguraba al mismo tiempo a los grandes terratenientes gomeros su omn&iacute;modo poder en sus respectivos pueblos. En el caso de Hermigua este dominio pol&iacute;tico estaba representado por el gran cacique, don Ciro Fragoso, quien gobernaba el pueblo a su antojo.
    </p><p class="article-text">
        A comienzos de siglo tienen lugar en Hermigua una serie de grandes cambios econ&oacute;micos e ideol&oacute;gicos que van a marcar la historia del municipio durante la centuria pasada. Por un lado se produce el retorno de los emigrantes de Cuba, trayendo de esta isla caribe&ntilde;a a Hermigua ideas progresistas y republicanas. En segundo lugar, estos &ldquo;indianos&rdquo; traen el dinero suficiente para poder socavar el poder caciquil ya que estos j&oacute;venes emigrantes retornados comprar&aacute;n tierras por lo que podr&aacute;n competir econ&oacute;micamente con los viejos terratenientes del valle. Por otra parte, desde 1902 se instala en el valle un representante de la empresa brit&aacute;nica Fyffes Limited, la cual ayudar&aacute; significativamente a expandir el cultivo del pl&aacute;tano en el valle. Estos nuevos propietarios apostar&aacute;n decididamente por la producci&oacute;n y comercializaci&oacute;n del pl&aacute;tano con la ayuda econ&oacute;mica de esta empresa inglesa algo que chocar&aacute; de frente contra los intereses econ&oacute;micos de los grandes terratenientes.
    </p><p class="article-text">
        El republicanismo llegar&aacute; a Hermigua de la mano de esta juventud emprendedora, de los nuevos propietarios y comerciantes del pl&aacute;tano. Consiguen sus primeros logros con la construcci&oacute;n del Muelle de Lorenzo, la constituci&oacute;n de la &ldquo;Sociedad La Uni&oacute;n&rdquo; y la construcci&oacute;n del primer pescante de Hermigua. Pero el impulso definitivo y el salto hacia la iniciativa pol&iacute;tica vendr&aacute;n dados por un personaje influyente de la &eacute;poca: Emilio Calzadilla Dugour. Este abogado y pol&iacute;tico tinerfe&ntilde;o, trabaj&oacute; como notario en Hermigua desde comienzos de siglo y estaba muy vinculado a esa juventud republicana; Emilio Calzadilla fue uno de los grandes promotores de la construcci&oacute;n del pescante y tambi&eacute;n uno de los impulsores de la constituci&oacute;n del partido republicano en el pueblo.
    </p><p class="article-text">
        En Tenerife exist&iacute;a ya el importante Partido Republicano Tinerfe&ntilde;o y bajo su influencia nacer&aacute; en Hermigua en el mes de mayo de 1908 un &ldquo;Directorio&rdquo; que ser&iacute;a el embri&oacute;n del Partido Republicano de la localidad [1]. Estaba presidido por Fernando Ascanio Trujillo y tambi&eacute;n formaban parte de &eacute;l: Gabriel Su&aacute;rez Darias, Nicasio Le&oacute;n y Le&oacute;n, Federico Mendoza Trujillo, Eliseo Plasencia Barrera, Domingo M&eacute;ndez Mora, Fernando Herrera Ramos, Jos&eacute; Ascanio D&aacute;vila, Juan Trujillo L&oacute;pez, Vicente Bencomo Cubas y Jos&eacute; Trujillo Aguiar. Al a&ntilde;o siguiente este directorio republicano se plante&oacute; plantarle cara al Partido Conservador de Ciro Fragoso en las hist&oacute;ricas elecciones municipales de diciembre de 1909 en las cuales saldr&aacute; vencedora la &ldquo;Uni&oacute;n Patri&oacute;tica&rdquo;, una conjunci&oacute;n de fuerzas anticaciquiles [2]: es la muerte del viejo caciquismo &ldquo;canovista&rdquo; en Hermigua y el surgimiento de un cambio de &eacute;poca en el panorama pol&iacute;tico del municipio. 
    </p><p class="article-text">
        Por fin, el 28 de noviembre de 1910 se constituy&oacute; por primera vez la junta local del Partido Republicano de Hermigua bajo la presidencia de Francisco Trujillo Grasso [3], como vicepresidente Antonio E. Bencomo y como vocales: Jos&eacute; Arteaga Alba, Daniel Trujillo y Trujillo, Domingo Trujillo Fragoso, Manuel Trujillo y Trujillo, Domingo M&eacute;ndez Armas, Ces&aacute;reo P&eacute;rez C&aacute;mara y el secretario Gumersindo T. Fragoso. Este partido pol&iacute;tico gobernar&aacute; ininterrumpidamente el Ayuntamiento de Hermigua (quitando el obligado par&eacute;ntesis de la Dictadura de Primo de Rivera) hasta 1936 (a&ntilde;o en el que accedi&oacute; a la alcald&iacute;a el socialista del Frente Popular, don Juli&aacute;n Rodr&iacute;guez).
    </p><p class="article-text">
        El Partido Republicano en Hermigua, que si bien naci&oacute; como un partido rupturista al comienzo de la crisis de la Restauraci&oacute;n contra los dos partidos mon&aacute;rquicos (Liberal y Conservador), debido a la irrupci&oacute;n en escena del movimiento obrero en el pueblo por primera vez mediante una protesta en 1915 y sobre todo a partir de la Segunda Rep&uacute;blica, adquirir&aacute; a medida que avance el siglo posturas m&aacute;s conservadoras teni&eacute;ndose que aliar a partir de 1933 con sus viejos enemigos irreconciliables de la vieja derecha mediante el Partido Republicano Radical para poder as&iacute; defender sus intereses de clase ante el empuje obrero-campesino en Hermigua. Pero esto es otra historia.
    </p><p class="article-text">
        [1] Diario <em>El Progreso</em>, martes 19 de mayo de 1908.
    </p><p class="article-text">
        [2] Diario <em>La Opini&oacute;n</em>, s&aacute;bado 11 de diciembre de 1909.
    </p><p class="article-text">
        [3] Diario <em>El Progreso</em>, lunes 28 de noviembre de 1910.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ricardo J. Valeriano Rodríguez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/lagomeraahora/cultura/surgimiento-republicanismo-hermigua_1_4487011.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 30 Nov 2014 11:05:07 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El surgimiento del republicanismo en Hermigua]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El temporal de 1910: la tragedia de Hermigua]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/lagomeraahora/la-gomera-opina/temporal-tragedia-hermigua_132_4548576.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/7ffdb224-01a3-43a9-a0a5-0ddea42620da_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El temporal de 1910: la tragedia de Hermigua"></p><p class="article-text">
        Como todos los a&ntilde;os a finales de octubre se rememora una de las efem&eacute;rides m&aacute;s tr&aacute;gicas ocurridas en La Gomera: el famoso temporal ocurrido el 30 de octubre de 1941. Sin embargo, en el caso concreto del pueblo de Hermigua existi&oacute; un temporal a&uacute;n m&aacute;s importante en cuanto a n&uacute;mero de fallecidos se refiere. Tuvo lugar concretamente el 26 de diciembre de 1910, pero lo curioso de este suceso es que ha quedado pr&aacute;cticamente en el olvido; el tiempo siempre implacable se ha encargado de desvanecerlo de la memoria colectiva de la gente. Se trat&oacute; de una de las mayores tragedias ocurridas en Canarias durante aquella &eacute;poca si nos atenemos al n&uacute;mero de muertos provocados por aquel fat&iacute;dico temporal de principios del siglo pasado.
    </p><p class="article-text">
        Fue sin duda alguna una aut&eacute;ntica cat&aacute;strofe, tal y como calificaron las consecuencias de aquel temporal los peri&oacute;dicos canarios de la &eacute;poca. En el diario <em>El Tiempo</em>, en su edici&oacute;n del d&iacute;a martes 27 de diciembre de 1910, se nos describe sucintamente los hechos que desencadenaron la tragedia (1). El lunes 26 de diciembre, un d&iacute;a despu&eacute;s de la celebraci&oacute;n de la Navidad por tanto, las torrenciales lluvias llenaron los barrancos totalmente, causando grandes da&ntilde;os su desbordamiento en numerosas fincas particulares. La ruina del pueblo de Hermigua fue espantosa -seg&uacute;n relat&oacute; el peri&oacute;dico-, desarroll&aacute;ndose escenas aterradoras entre los vecinos, al ver devastadas sus propiedades. Los plant&iacute;os quedaron todos destruidos, siendo de gran importancia las p&eacute;rdidas materiales.
    </p><p class="article-text">
        Pero la verdadera tragedia, la humana, tuvo lugar en una casa del Valle Alto, propiedad del vecino don Domingo Herrera, hundi&eacute;ndose el inmueble a causa de la tormenta. Al empeorar el temporal y hacerse m&aacute;s fuerte, los tabiques de la casa cedieron quedando sepultadas muchas personas, entre ellas muchas mujeres y un gran n&uacute;mero de ni&ntilde;os (2). Perecieron entre sus escombros ni m&aacute;s ni menos que veintiuna personas, las cuales se encontraban celebrando la Navidad en aquel inmueble seg&uacute;n una versi&oacute;n, o bien estaban refugi&aacute;ndose del temporal, seg&uacute;n otra informaci&oacute;n. Algunos de los asistentes pudieron salvarse y librase de la muerte. En las horas siguientes se procedi&oacute; a extraer los cad&aacute;veres de los fallecidos entre los escombros.
    </p><p class="article-text">
        Al d&iacute;a siguiente, el martes 27 de diciembre, el alcalde de Hermigua, don Alberto Trujillo Trujillo, telegrafiaba desolado al Gobernador Civil de esta manera: &ldquo;Ampliando telegrama 25 actual, tengo sentimiento manifestarle que las p&eacute;rdidas este pueblo son incalculables; v&iacute;ctimas ocasionadas son 21, llamada Francisca Garc&iacute;a, cinco hijos de &eacute;sta, Mar&iacute;a, Jos&eacute;, Francisco, Silverio y Vicente Medina Garc&iacute;a, Afligida Perdomo Morales y sus cuatro hijos, Eugenia, Antonia, Gabriel, Domingo Pi&ntilde;ero Perdomo, Ildebrando, Feliciano y Juan Garc&iacute;a, Antonia, Agustina, Jos&eacute; y Concepci&oacute;n Cabrera Paz, Francisca Plasencia Navarro, Quiteria Gonz&aacute;lez Garc&iacute;a y Catalina Paz Garc&iacute;a. Encu&eacute;ntrense gravemente heridos: Encarnaci&oacute;n Perdomo Morales, Dolores Perdomo, Josefa Trujillo L&oacute;pez, Tomasa Morales, Mar&iacute;a Paz, Mar&iacute;a Navarro y Juana Garc&iacute;a. Caminos en su mayor parte desaparecidos por fuerza elementos. Pueblo arruinado totalmente. Gran n&uacute;mero de familias en la miseria acuden sentimientos humanitarios. Recabe gobierno nos env&iacute;e socorros ante terrible cat&aacute;strofe. D&iacute;a 26 hundi&eacute;ronse dos casas, ocasionando dos heridos leves, ll&aacute;manse Ana Barroso y una hija de &eacute;sta. Gran n&uacute;mero casas de esta Villa amenazan ruinas. Trabajo con mayor&iacute;a vecindario a fin de hacer trillos para comunicar trozos aislados y desembarcaderos&rdquo; (3). 
    </p><p class="article-text">
        Tardar&iacute;a Hermigua muchos meses en recobrar la normalidad. En una &eacute;poca donde apenas exist&iacute;an carreteras en el pueblo y donde esta localidad se conectaba con la capital insular a trav&eacute;s de un camino en malas condiciones, el municipio qued&oacute; incomunicado durante varias semanas hasta que se pudo arreglar la v&iacute;a de acceso hacia el reci&eacute;n inaugurado pescante. La tragedia debido al gran n&uacute;mero de personas fallecidas causar&iacute;a una gran conmoci&oacute;n entre el vecindario durante muchos a&ntilde;os m&aacute;s. Esta efem&eacute;ride, aunque dolorosa, forma parte de nuestro pasado y tambi&eacute;n debe ser recordada.
    </p><p class="article-text">
        (1) Diario <em>El Tiempo</em>, martes 27 de diciembre de 1910.
    </p><p class="article-text">
        (2) <em>Diario de Avisos, </em>martes 27 de diciembre de 1910.
    </p><p class="article-text">
        (3) Diario <em>El Progreso, </em>martes 27 de diciembre de 1910.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ricardo J. Valeriano Rodríguez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/lagomeraahora/la-gomera-opina/temporal-tragedia-hermigua_132_4548576.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 30 Oct 2014 22:03:12 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El temporal de 1910: la tragedia de Hermigua]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El pescante de Hermigua y las luchas políticas]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/lagomeraahora/cultura/pescante-hermigua-luchas-politicas_1_4592691.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/0d9973ff-424d-46bb-a945-6eff21edd84a_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="Antigua fotografía del pescante de Hermigua"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En el barrio de Santa Catalina, durante el mes de agosto de ese mismo año de 1907, se organizó rápidamente una reunión con el fin de tratar de construir un pescante en El Peñón, tal y como lo estaba haciendo Agulo en aquellos momentos en su costa.</p></div><p class="article-text">
        A medida que vamos conociendo datos sobre la construcci&oacute;n del primer pescante de Hermigua nos damos cuenta de lo dif&iacute;cil que result&oacute; para los vecinos de este pueblo del norte de La Gomera llevar a buen puerto &ndash;nunca mejor dicho- esta obra que marc&oacute; un antes y un despu&eacute;s en el progreso econ&oacute;mico y social de este municipio.
    </p><p class="article-text">
        A finales del siglo XIX y comienzos del XX la pol&iacute;tica de Hermigua viv&iacute;a bajo la sombra del gran cacique del pueblo, don Ciro Fragoso. Hombre de ideolog&iacute;a conservadora, varias veces alcalde, con gran influencia pol&iacute;tica en Madrid, ten&iacute;a su residencia en el barrio de La Vecindad y desde all&iacute; controlaba todo los hilos de la actividad pol&iacute;tica del ayuntamiento. El alcalde de turno funcionaba como un mero criado de don Ciro, siempre dispuesto a satisfacer las demandas del gran oligarca hermig&uuml;ense. Pero don Ciro tambi&eacute;n ten&iacute;a en contra a una gran cantidad de enemigos pol&iacute;ticos, los cuales m&aacute;s de una vez intentaron asesinarle por medio de varios tiros de escopeta (tal y como ocurri&oacute; en el monte de Alajer&oacute; en el a&ntilde;o 1897).
    </p><p class="article-text">
        Por otra parte, desde 1899, con la construcci&oacute;n del embarcadero de El Pe&ntilde;&oacute;n, Hermigua y Agulo compart&iacute;an un mismo puerto para desde el mismo poder exportar hacia Inglaterra y el resto de Europa los pl&aacute;tanos y los tomates de sus campos. Agulo depend&iacute;a hasta entonces de los vaivenes pol&iacute;ticos que sufr&iacute;a Hermigua ya que la exportaci&oacute;n de sus productos la realizaba desde el mencionado embarcadero situado en el municipio vecino. Pero en 1907 las relaciones pol&iacute;ticas entre estos dos municipios hermanos se iban poco a poco a enrarecer. A comienzos de a&ntilde;o don Leoncio Bento, &ldquo;el patriarca&rdquo; de Agulo, permiti&oacute; que el vapor &ldquo;Carmen&rdquo;, procedente de Santa Cruz de Tenerife atracase en la costa agulense, en tiempos de la &ldquo;peste bub&oacute;nica&rdquo; que padec&iacute;a la capital tinerfe&ntilde;a. Este acto sirvi&oacute; de pretexto a don Ciro y a su s&eacute;quito para poner un cord&oacute;n sanitario a Agulo. Esto l&oacute;gicamente levant&oacute; la indignaci&oacute;n de don Leoncio Bento, rompi&eacute;ndose de esta forma todas las relaciones de amistad entre ambos pueblos. Agulo, que el d&iacute;a 8 de diciembre de 1906, hab&iacute;a celebrado la &ldquo;fiesta del agua&rdquo;, tra&iacute;da a presi&oacute;n e instalada en las casas por iniciativa individual de don Leoncio Bento, se ve&iacute;a herido en su fibra m&aacute;s delicada, que es el amor propio, al acordonar Hermigua a Agulo en la forma en que lo hizo. &ldquo;&iexcl;A luchar por nuestra independencia y a redimirnos!&rdquo;, gritaron los de Agulo. Unidos todos como una sola persona suscribieron acciones por m&aacute;s de 30.000 pesetas para construir una obra gigantesca en el puerto de la Piedra Rosa, el pescante de Agulo, obra que, despu&eacute;s de concluida bajo la inteligente direcci&oacute;n de don Enrique Bayoll, asegurar&iacute;a la exportaci&oacute;n de los frutos de Agulo, sin estar sujetos a los caprichos de la pol&iacute;tica de Hermigua (1).
    </p><p class="article-text">
        Hermigua, por su parte, vio con asombro el valor del pueblo de Agulo y no quiso quedarse atr&aacute;s. En el barrio de Santa Catalina, durante el mes de agosto de ese mismo a&ntilde;o de 1907, se organiz&oacute; r&aacute;pidamente una reuni&oacute;n con el fin de tratar de construir un pescante en El Pe&ntilde;&oacute;n, tal y como lo estaba haciendo Agulo en aquellos momentos en su costa. Fruto de dicha reuni&oacute;n qued&oacute; constituida la Sociedad &ldquo;La Uni&oacute;n&rdquo; en la que colaboraron econ&oacute;micamente muchos propietarios del valle y se hizo sin la mediaci&oacute;n pol&iacute;tica y caciquil de don Ciro, el cual no consigui&oacute; los votos suficientes para ser nombrado presidente de la nueva sociedad. El nuevo dirigente de &ldquo;La Uni&oacute;n&rdquo; ser&iacute;a don Francisco Trujillo Grasso, un hombre reci&eacute;n llegado de Cuba, curtido en las guerras de independencia de la isla caribe&ntilde;a, desde donde adem&aacute;s de dinero trajo a Hermigua ideas progresistas y republicanas, no en vano fue uno de los grandes difusores del republicanismo en el valle. Su ideolog&iacute;a chocaba l&oacute;gicamente con la de don Ciro Fragoso. Este &uacute;ltimo no cejar&aacute; en su empe&ntilde;o de controlar la vida econ&oacute;mica del municipio, y al no poder manipular a su antojo la Sociedad &ldquo;La Uni&oacute;n&rdquo;, decidir&aacute; construir su propio pescante en Hermigua, en la Baja de La Sal concretamente (2). Pero el municipio socialmente estaba comenzando a cambiar a comienzos de siglo debido a la exportaci&oacute;n del pl&aacute;tano y muchos de los propietarios no se iban a dejar amedrentar por don Ciro. 
    </p><p class="article-text">
        Don Ciro Fragoso hab&iacute;a conseguido meses antes que el gobernador civil nombrase injustamente como alcalde a don Domingo Bencomo, uno de sus &ldquo;criados&rdquo;, relegando de su puesto a don Francisco Trujillo Aguiar, de car&aacute;cter liberal; d&aacute;ndose la paradoja que en Hermigua durante unos meses, hasta que el gobernador no resolvi&oacute; el problema, existieron dos alcaldes y dos ayuntamientos funcionando a la vez. Don Ciro se presentaba como la Ley en persona, no en vano tir&oacute; abajo la puerta de la casa de don Jos&eacute; Ascanio D&aacute;vila, en El Convento, con el fin de sustraer los papeles de la secretar&iacute;a del ayuntamiento y llev&aacute;rselos para su casa de La Vecindad, donde situar&iacute;a la nueva sede de la casa consistorial. Controlada la alcald&iacute;a, don Ciro m&aacute;s de una vez, a trav&eacute;s siempre de sus ac&oacute;litos, el alcalde y el juez municipal, mand&oacute; a suspender los trabajos de construcci&oacute;n del pescante que en El Pe&ntilde;&oacute;n estaba realizando la Sociedad &ldquo;La Uni&oacute;n&rdquo;, amenazando con multas a los obreros. Pero el destino fue ben&eacute;volo con Hermigua y despiadado con don Ciro: su pescante de la Baja de La Sal apenas lleg&oacute; a empezar a construirse debido a los estragos de la fuerza del mar, mientras que el pescante de El Pe&ntilde;&oacute;n no s&oacute;lo se termin&oacute; al a&ntilde;o siguiente (fue inaugurado en 1909) sino que cambi&oacute; para siempre la vida econ&oacute;mica y social de Hermigua, pasando &eacute;ste a ser uno de los municipios m&aacute;s pr&oacute;speros de la isla, derrotando de esta manera al caciquismo de don Ciro.
    </p><p class="article-text">
        (1) Diario <em>La Opini&oacute;n</em>, viernes 27 de septiembre de 1907.
    </p><p class="article-text">
        (2) Diario <em>La Opini&oacute;n</em>, lunes 28 de octubre de 1907.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ricardo J. Valeriano Rodríguez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/lagomeraahora/cultura/pescante-hermigua-luchas-politicas_1_4592691.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 11 Oct 2014 09:56:59 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El pescante de Hermigua y las luchas políticas]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La Casa Fyffes en Hermigua]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/lagomeraahora/cultura/casa-fyffes-hermigua_1_4627233.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/69df6c04-1b96-4f85-9ab0-c41bf8a1e1e5_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="La casa Fyffes en Altozano - Llano Campos, Hermigua"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La empresa Fyffes, que actuaba a modo de banco (prestaba dinero a los agricultores y a las instituciones locales) trajo de Inglaterra personal técnico cualificado para la construcción del pescante.</p></div><p class="article-text">
        La empresa brit&aacute;nica Fyffes fue la pionera y principal impulsora del cultivo y comercializaci&oacute;n del pl&aacute;tano en La Gomera. En esta casa se instal&oacute; las oficinas de dicha empresa y en ella se tomaron importantes decisiones para Hermigua, como por ejemplo, la construcci&oacute;n del segundo pescante. En este inmueble ondeaba siempre la bandera espa&ntilde;ola y los domingos la bandera inglesa, como signo de reafirmaci&oacute;n identitaria de la empresa extranjera. La empresa Fyffes, que actuaba a modo de banco (prestaba dinero a los agricultores y a las instituciones locales) trajo de Inglaterra personal t&eacute;cnico cualificado para la construcci&oacute;n del pescante e influy&oacute; en la vida local (por ejemplo, los trabajadores del pescante vest&iacute;an igual que los operarios de los trenes brit&aacute;nicos).
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ricardo J. Valeriano Rodríguez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/lagomeraahora/cultura/casa-fyffes-hermigua_1_4627233.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 23 Sep 2014 16:43:15 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La Casa Fyffes en Hermigua]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La Gomera ante el estallido de la Guerra Civil Española: 18 de julio de 1936]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/lagomeraahora/politica/gomera-estallido-guerra-civil-espanola_1_4750094.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/80202a0e-e092-48ad-985c-48604bc968f6_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="Fascistas en Hermigua durante la Guerra Civil"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">78 años después, así fue la llegada a la isla de uno de los más tristes episodios de nuestra Historia</p></div><p class="article-text">
        En primer lugar presentamos un art&iacute;culo aparecido en <em>La Gaceta de Tenerife</em> titulado <em>El Movimiento Nacionalista en La Gomera</em>, donde se narra la toma por parte de los franquistas del ayuntamiento republicano de Hermigua, de Agulo, el izado de la bandera fascista y c&oacute;mo es reprimida la rebeli&oacute;n antifascista de Vallehermoso. Por supuesto, todo esto desde la horripilante vis&oacute;n de los vencedores, los cobardes fascistas que llevaron a La Gomera y al resto de Espa&ntilde;a a una sangrienta guerra civil, al atraso social, cultural y econ&oacute;mico a Canarias con tal de acabar con el movimiento obrero, adem&aacute;s de sembrar de muerte y de represi&oacute;n al pa&iacute;s durante varias d&eacute;cadas del siglo XX
    </p><p class="article-text">
        <strong>EL MOVIMIENTO NACIONALISTA EN LA GOMERA</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>Los actos de izarse la bandera en Agulo y Hermigua.</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;A las nueve de la ma&ntilde;ana del primer d&iacute;a del movimiento nacionalista emprendido por nuestro glorioso ej&eacute;rcito, llegaron a Hermigua las primeras noticias de haberse alzado contra el Frente Popular o el marxismo las tropas de guarnici&oacute;n de Tenerife. Seguidamente, el comit&eacute; de Falange Espa&ntilde;ola pas&oacute; circulares a todos los jefes de grupo para que con respectivas escuadras concurrieran urgentemente al cuartel de la guardia civil para, de acuerdo con estas fuerzas, garantizar el orden p&uacute;blico y tomar las medidas del caso. A la media hora todos los falangistas, en n&uacute;mero de 65 j&oacute;venes, llegaron a dicho cuartel, donde, despu&eacute;s de ser armados, montase guardia permanente vigil&aacute;ndose todo movimiento. Por la noche se patrull&oacute; por las calles, tom&aacute;ndose tambi&eacute;n los puntos m&aacute;s estrat&eacute;gicos del valle. Por suerte, ni durante el d&iacute;a, ni tampoco por la noche se observaron movimientos sospechosos, ni vimos a marxistas ninguno aparecer por las calles. Parec&iacute;a que la tierra se los hab&iacute;a tragado, o que, visto nuestro &iacute;mpetu, y el esp&iacute;ritu de disciplina y arrojo, se evaporaran como por encanto, desapareciendo aquella sat&aacute;nica valent&iacute;a de que presum&iacute;an, desde que el Frente Popular maldito les diera un poder arbitrario.
    </p><p class="article-text">
        A fin de evitar rechoques tr&aacute;gicos, retrasamos la toma del Ayuntamiento, la que tuvo lugar posteriormente, sin resistencia por parte de los marxistas. Se supo, sin embargo, que el entonces gobernador civil hab&iacute;a ordenado al Alcalde la resistencia, como as&iacute; mismo supimos que el Delegado Gubernativo, se&ntilde;or Mac&iacute;as, ocultaban los telegramas que se cursaban desde Tenerife para Hermigua.
    </p><p class="article-text">
        Pero los falangistas no dorm&iacute;amos. Dichos manejos los pusimos en conocimiento de la autoridad militar de Tenerife.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Llega un piquete al mando del teniente Garc&iacute;a a San Sebasti&aacute;n.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Enterada la autoridad militar de la resistencia pasiva que ofrec&iacute;a el Delegado Gubernativo, enviose inmediatamente un piquete de soldados al mando del teniente Garc&iacute;a qui&eacute;n al llegar a San Sebasti&aacute;n se hizo cargo de todos los centros oficiales, ordenando adem&aacute;s la detenci&oacute;n de los elementos m&aacute;s significativos del marxismo.
    </p><p class="article-text">
        <strong>El orden p&uacute;blico en Hermigua estuvo garantizado. Llega el piquete.</strong>
    </p><p class="article-text">
        La Guardia Civil y los Falangistas segu&iacute;an manteniendo el orden al segundo d&iacute;a del movimiento en Hermigua. La vida de los ciudadanos estaba garantizada y al tercer d&iacute;a lleg&oacute; a esta villa hermig&uuml;ense el nombrado piquete, siendo recibido en el puerto por las fuerzas de la Benem&eacute;rita y Falange, y por numeroso p&uacute;blico, que daban delirantes vivas a Espa&ntilde;a y al ej&eacute;rcito salvador; vivas que se repet&iacute;an al pasar los soldados por las calles hasta la llegada al cuartel de la Benem&eacute;rita.
    </p><p class="article-text">
        Los soldados fueron alojados debidamente en el centro Diego Bueno, sitio del valle alto.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Hacia Vallehermoso. La tragedia.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Al siguiente d&iacute;a, a primera hora, las fuerzas del ej&eacute;rcito salieron para Vallehermoso. Un grupo de extremistas de este pueblo pretend&iacute;an hacer resistencia; y efectivamente, el foco de rebeldes se hicieron fuertes, como ya conocen los lectores. Unos detenidos, herido un corenta, y, en vista de la testarudez de los revoltosos, se puse el hecho en conocimiento de la Superioridad.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Llegan refuerzos.</strong>
    </p><p class="article-text">
        El piquete de soldados lleg&oacute; a Hermigua. Era el cuarto d&iacute;a del movimiento. La resistencia de los marxistas de Vallehermoso se comunic&oacute; por medio de la emisora que instalaron en el cuartel de la Guardia Civil, a la de la Orotava, y al d&iacute;a siguiente llegaron a Hermigua unos cientos y pico de soldados y varios n&uacute;meros de la Guardia civil al mando del teniente coronel don Isidro C&aacute;ceres y Ponte de Le&oacute;n, fuerzas que fueron recibidas por el pueblo de Hermigua con entusiasmo. En esta villa permanecieron todo el d&iacute;a, aloj&aacute;ndose a los soldados en le taller de empaquetado de la casa Fyffes, que est&aacute; junto al cuartel de la Guardia Civil, aloj&aacute;ndose tambi&eacute;n en las casas particulares.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Se rinde Vallehermoso.</strong>
    </p><p class="article-text">
        De madrugada, dichas fuerzas acompa&ntilde;adas por varios falangistas de Hermigua, salieron para Vallehermoso y antes de entrar en este pueblo, salieron al encuentro de las tropas, con bandera blanca, varios elementos significados del mismo, significando que hab&iacute;an terminado la est&uacute;pida resistencia de unos locos.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute; termin&oacute; la absoluta pacificaci&oacute;n de La Gomera, donde no hubo que lamentar otro incidente.
    </p><p class="article-text">
        <strong>El acto de izar la bandera nacional, la bicolor.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>En Agulo</strong>. El Domingo 16 del corriente, a las dos de la tarde, habi&eacute;ndose recibido &oacute;rdenes de Tenerife, se dispusieron los Falangistas de Hermigua y la Guardia Civil, a celebrar los actos de izar la bandera nacional, la bicolor. A dicha hora, guaguas y autom&oacute;viles salieron atestados parar Agulo, pueblo verdaderamente pac&iacute;fico, donde s&oacute;lo algaradas y alguna que otra amenaza de los marxistas se registraron durante el prestigioso mando del Frente Popular, algaradas que atemorizaron al pueblo, no acostumbrado siquiera a o&iacute;r gritos malsonantes.
    </p><p class="article-text">
        Las fuerzas iban al mando del cabo de la Benem&eacute;rita, se&ntilde;or Garrote. Al llegar a Agulo, las fuerzas fueron recibidas con delirantes entusiasmo por todo el vecindario, por los Falangistas agulenses y &iexcl;oh paradoja!, donde antes se izaba la bandera o trapo rojo, en la Federaci&oacute;n o casa del pueblo, se izaba la ense&ntilde;a nacional, nuestra querida bandera rojo y gualda. En este acto estaban presentes las autoridades locales. Y en medio de vivas ovaciones a Espa&ntilde;a y al ej&eacute;rcito, al general Franco, Benem&eacute;rita y Falange, qued&oacute; tremolando la bandera Espa&ntilde;ola, que fue saludada con una descarga.
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        <em>Los falangistas armados junto a la Guardia Civil se re&uacute;nen en el Cuatel (viejo) de Hermigua con la ayuda de los guardias civiles del puesto de Hermigua</em>
    </p><p class="article-text">
        <strong>En Hermigua</strong>. Regresamos a Hermigua siendo despedidos por el pueblo de Agulo en masa, que no cesaba de vitorear. Ya en dicha villa diferente al local de Falange Espa&ntilde;ola, se organiz&oacute; una perfecta formaci&oacute;n que, seguida de numeroso p&uacute;blico, y dirigiese al Ayuntamiento, donde iba a celebrarse otros actos igual. El pueblo se aglomeraba ante el edificio y alizarse la insignia nacional entre prolongados v&iacute;tores, se hace una descarga saludando a la bandera, por las fuerzas de Falange y Guardia civil.
    </p><p class="article-text">
        El alcalde ley&oacute; unas cuartillas alusivas al acto, que fueron muy aplaudidas, y el sacerdote don Jos&eacute; Trujillo pronunci&oacute; un vibrante discurso, verdadero canto a la bandera, en que hizo resaltar las glorias que con ellas hab&iacute;a conquistado para Espa&ntilde;a nuestro glorioso ej&eacute;rcito. El se&ntilde;or Trujillo fue calurosamente aplaudido. Finalmente don Jos&eacute; M&eacute;ndez Su&aacute;rez habl&oacute; en nombre de Falange Espa&ntilde;ola. Salud&oacute; al pueblo y cant&oacute; a la bandera de la patria, explicando su grandioso significado.
    </p><p class="article-text">
        Todos los oradores, al dar vivas a Espa&ntilde;a al Ej&eacute;rcito y al invicto General Franco, como a la Benem&eacute;rita y Falange, fueron contestados con fren&eacute;tico entusiasmo por la multitud.
    </p><p class="article-text">
        Luego organis&oacute;se el desfile hasta el cuartel de al Guardia Civil, repiti&eacute;ndose entusi&aacute;sticamente los vivas.
    </p><p class="article-text">
        Un saludo de agradecimiento.
    </p><p class="article-text">
        No quiero terminar esta croniquilla sin antes agradecer p&uacute;blicamente al cabo de la Benem&eacute;rita se&ntilde;or Garrote y a los guardias a sus &oacute;rdenes se&ntilde;ores Mart&iacute;nez, Alberto y Juan, los valiosos servicios prestados a la patria al apoyar en todo momento, a un en medio de las adversidades y las persecuciones, a la agrupaci&oacute;n de la Falange espa&ntilde;ola de Hermigua.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Comit&eacute; secreto de la falange espa&ntilde;ola.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Jos&eacute; M&eacute;ndez Su&aacute;rez, corresponsal de Gaceta de Tenerife en Hermigua, que en compa&ntilde;&iacute;a de Jes&uacute;s Trujillo, Miguel A. Trujillo , Alonso Trujillo y Antonio Fagundo Fragoso, formaban el comit&eacute; secreto de Falange espa&ntilde;ola en dicho pueblo, mucho antes del movimiento.
    </p><p class="article-text">
        Estos batalladores actuaban sin cobard&iacute;as bajo la odiosa persecuci&oacute;n de los marxistas, infelices enga&ntilde;ados por un grupo de comunistoides &ldquo;intelectuales&rdquo; que pudieron llevar a La Gomera a la barbarie, al odio, al asesinato y la tirantez entre los patronos y obreros.
    </p><p class="article-text">
        Jos&eacute; M&eacute;ndez Su&aacute;rez se ha destacado en Hermigua 'por su inalterable amor a Espa&ntilde;a, siendo cat&oacute;lico practico, fundador de la juventud cat&oacute;lica, acci&oacute;n popular, etc., y cofundador del comit&eacute; secreto de Falange. Es M&eacute;ndez Su&aacute;rez todo un espa&ntilde;ol integro.&ldquo;
    </p><p class="article-text">
        <em>Gaceta De Teneife, 30 de agosto de 1936.</em>
    </p><p class="article-text">
        _______________________________________
    </p><p class="article-text">
        En segundo lugar presentamos un extracto del famoso libro <em>El Fogueo</em> donde se da a conocer otros detalles importantes sobre el estallido de la Guerra Civil en La Gomera desde otra visi&oacute;n, por supuesto.
    </p><p class="article-text">
        <strong>VALLEHERMOSO: 18 de julio</strong>
    </p><p class="article-text">
        El pueblo de Vallehermoso vino a enterarse del golpe de Es&shy;tado de muy diversas maneras: &laquo;Da la coincidencia que como yo ten&iacute;a la panader&iacute;a que lindaba con la pared de la Federa&shy;ci&oacute;n Obrera, fui el primero que capt&eacute; la noticia. Hab&iacute;a all&iacute; un Philips, un aparato de radio&raquo;.
    </p><p class="article-text">
        &laquo;Por la emisora 'Uni&oacute;n Radio Madrid' lleg&oacute; a nosotros el conocimiento del Alzamiento&raquo;.
    </p><p class="article-text">
        &laquo;Yo estaba cogiendo peras, en Clavo, y me enter&eacute; que hab&iacute;a habido una sublevaci&oacute;n de un general por una se&ntilde;ora que oy&oacute; la radio, que a su marido lo pusieron despu&eacute;s preso. Cuando baj&eacute; al pueblo, la gente estaba hablando unas con otras: en la Federaci&oacute;n Obrera, en la calle, en grupos. Se pu&shy;sieron a o&iacute;r la radio en la Federaci&oacute;n Obrera. El d&iacute;a transcu&shy;rri&oacute; tranquilo, oyendo noticias. S&oacute;lo o&iacute;an Radio Madrid&raquo;.
    </p><p class="article-text">
        &laquo;A m&iacute; me informaron en el Puerto de que se hab&iacute;a inicia&shy;do el Movimiento Nacional, y entonces el barco no vino y can&shy;celamos el viaje, porque el barco fue intervenido por la Auto&shy;ridad Militar de entonces para ciertas necesidades&raquo;.
    </p><p class="article-text">
        &laquo;Aqu&iacute; hab&iacute;a dos radios: la Federaci&oacute;n tenia una que ma&shy;lamente se o&iacute;a y una radio que trajo Lorenzo N&uacute;&ntilde;ez de Am&eacute;ri&shy;ca, que aquel d&iacute;a la cogieron y la llevaron para abajo, al cuar&shy;tel de la Guardia Civil, para oirla abajo -era una radio del tama&ntilde;o de un televisor&raquo;.
    </p><p class="article-text">
        &laquo;El Brigada no hac&iacute;a m&aacute;s que coger las noticias de Ma&shy;drid, y en Madrid dec&iacute;an que resistieran, que el Movimiento fracasar&iacute;a&raquo;.
    </p><p class="article-text">
        Y surgen los comentarios: &laquo;Hab&iacute;a qui&eacute;n dec&iacute;a que ser&iacute;a cuesti&oacute;n de un mes, si acaso, un golpe de estado de un mes; luego dur&oacute; una partida de tiempo&raquo;.
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        <em>Se iza la bandera fascista en el ayuntamiento de Hermigua</em>
    </p><p class="article-text">
        <strong>HERMIGUA: 18 de julio</strong>
    </p><p class="article-text">
        El peri&oacute;dico <em>HOY Las Palmas de Gran Canaria</em>, publica, el 19 de septiembre de 1936, un reportaje encabezado con el t&iacute;tulo: EI Movimiento Nacionalista en La Gomera. De &eacute;l sacamos la siguiente informaci&oacute;n referida a las primeras horas del Al&shy;zamiento en Hermigua: &laquo;A las nueve de la ma&ntilde;ana del primer d&iacute;a del movimiento nacionalista emprendido por nuestro glorioso Ej&eacute;r&shy;cito, llegaron a Hermigua las primeras noticias de haberse alzado contra el Frente Popular o el marxismo las tropas de guarnici&oacute;n en Tenerife. Seguidamente, el Comit&eacute; de Falange Espa&ntilde;ola pas&oacute; cir&shy;culares a todos los jefes de grupo para que con sus respectivas escuadras concurrieran urgentemente al cuartel de la Guardia Civil para, de acuerdo con estas fuerzas, garantizar el orden p&uacute;blico. A la media hora, todos los falangistas, en n&uacute;mero de 65 j&oacute;venes', llegaron a dicho cuartel, donde, despu&eacute;s de ser armados, mont&oacute;se guardia permanente, vigil&aacute;ndose todo movimiento. Por la noche se patrull&oacute; por las calles tom&aacute;ndose tambi&eacute;n los puntos m&aacute;s estra&shy;t&eacute;gicos del Valle&raquo;.
    </p><p class="article-text">
        Pero veamos la reacci&oacute;n de la Autoridad Municipal de Hermigua ante el golpe militar, seg&uacute;n se desprende de la Causa n&deg; 440/1936, que lleva ante un Consejo de Guerra, el 19 de diciem&shy;bre de 1936, a Juli&aacute;n Rodr&iacute;guez Rodr&iacute;guez, Alcalde, y a los Con&shy;cejales, Pedro Garc&iacute;a Plascncia, Pedro Barrera Rodr&iacute;guez, Fer&shy;nando Barroso Mesa, Daniel Brito Brito y Manuel Rodr&iacute;guez Henr&iacute;quez, por el presunto delito de rebeli&oacute;n: &laquo;Resultando que el d&iacute;a 18 de julio por Bando de la Autoridad Militar del Archipi&eacute;lago se declar&oacute; en todo &eacute;l el Estado de Guerra. Inici&aacute;ndose el Movi&shy;miento Nacional y asumiendo la expresada autoridad todos los poderes, y en el expresado d&iacute;a, los procesados, conocedores to&shy;dos de la declaraci&oacute;n del Estado de Guerra se reunieron en el sal&oacute;n de actos del Ayuntamiento sobre las 11 horas de la ma&ntilde;ana y acordaron continuaren el ejercicio de sus cargos, no abando&shy;n&aacute;ndolos sino ante un acto de fuerza, expresando su repulsa al Movimiento Nacional, con diversos conceptos, lo que hizo cons&shy;tar el Alcalde, suscribiendo un acta, en la que no lleg&oacute; a recogerse la conformidad de los restantes procesados, por haber cesado en sus cargos y haber sido sustituidos por las personas designadas por las autoridades. El hecho declarado probado es constitutivo de un delito de auxilio a la rebeli&oacute;n, con los medios a su alcance los procesados, que ejerc&iacute;an el cargo p&uacute;blico de Concejales, ayu&shy;daron a los 'rebeldes'&raquo;.
    </p><p class="article-text">
        &laquo;Un vecino de Hermigua vivi&oacute; as&iacute; la fecha: &laquo;Siempre me acuerdo cuando empez&oacute; el movimiento, aquel 18 de julio de 1936. Fue despu&eacute;s del mediod&iacute;a cuando ya pasaban los co&shy;ches diciendo: '&iexcl;Viva Espa&ntilde;a! &iexcl;Abajo la Rep&uacute;blica! Yo esta&shy;ba hablando con Mar&iacute;a Casanova, en el molino, y se le pon&iacute;a a uno el cuerpo de carne de gallina, porque el que no lo pas&oacute; no sabe c&oacute;mo fue&raquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[HISTORIA, Ricardo J. Valeriano Rodríguez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/lagomeraahora/politica/gomera-estallido-guerra-civil-espanola_1_4750094.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 18 Jul 2014 16:32:37 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La Gomera ante el estallido de la Guerra Civil Española: 18 de julio de 1936]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Guillermo Ascanio Moreno: un gomero olvidado]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/lagomeraahora/cultura/guillermo-ascanio-moreno-gomero-olvidado_1_5857540.html]]></link>
      <description><![CDATA[<div class="subtitles"><p class="subtitle">No se puede entender el gran avance del movimiento obrero-campesino durante la Segunda República en pueblos como Vallehermoso y Hermigua sin su influencia</p></div><p class="article-text">
        Pocos pod&iacute;an imaginar que ese ni&ntilde;o nacido en 1907, en el seno de una familia burguesade Vallehermoso se convertir&iacute;a en uno de los grandes revolucionarios que dio Canarias en el siglo XX. La posici&oacute;n social de su familia le permite estudiar, primero en La Gomera y m&aacute;s tarde en Santa Cruz, La Laguna, Las Palmas, Barcelona y Berl&iacute;n.
    </p><p class="article-text">
        A comienzos de la d&eacute;cada de los treinta Guillermo, en medio de una sociedad que vive en una profunda crisis pol&iacute;tica con la ca&iacute;da de la Dictadura de Primo de Rivera y en medio del caciquismo que sufr&iacute;a La Gomera, decide tomar un activismo pol&iacute;tico definido. A los 23 a&ntilde;os funda las Juventudes Republicanas en La Gomera y junto a otros j&oacute;venes gomeros comprometidos, como el poeta Pedro Garc&iacute;a Cabrera, crea Juventud Gomera, una organizaci&oacute;n que agrupa a j&oacute;venes intelectuales que tendr&aacute;n su principal &oacute;rgano de expresi&oacute;n en el peri&oacute;dico &ldquo;El Altavoz&rdquo;. No se puede entender el gran avance del movimiento obrero-campesino durante la Segunda Rep&uacute;blica en pueblos como Vallehermoso y Hermigua sin estudiar de cerca la influencia pol&iacute;tica de Guillermo Ascanio.
    </p><p class="article-text">
        Entre 1936 y 1939 Guillermo Ascanio ocupar&aacute; un puesto destacado en la defensa de Madrid. Ser&aacute; nombrado comandante en jefe de la 8&ordf; Divisi&oacute;n del Ejercido Popular y Jefe de Estado Mayor de la misma Divisi&oacute;n. Al final de la Guerra Civil, ser&aacute; detenido y acusado de dirigir la resistencia desde la c&aacute;rcel y el 3 de julio de 1941 es fusilado en la tapias del cementerio del Este de Madrid, a los 33 a&ntilde;os de edad. Poco antes dejaba una declaraci&oacute;n cargada de valor, en la que resum&iacute;a su lucha: &ldquo;soy comunista; he sido jefe de una divisi&oacute;n; me he opuesto a la entrada de ustedes (franquistas) en Madrid; he luchado contra los casadistas y hasta el &uacute;ltimo momento de mi vida har&eacute; todo lo que pueda contra el fascismo y por la revoluci&oacute;n. Ahora, hagan lo que quieran&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ricardo J. Valeriano Rodríguez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/lagomeraahora/cultura/guillermo-ascanio-moreno-gomero-olvidado_1_5857540.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 05 Jul 2014 19:41:50 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Guillermo Ascanio Moreno: un gomero olvidado]]></media:title>
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