<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<rss xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/" xmlns:dcterms="http://purl.org/dc/terms/" xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"  xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/" version="2.0">
  <channel>
    <title><![CDATA[elDiario.es - Melchor Núñez]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/melchor_nunez/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Melchor Núñez]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
    <ttl>10</ttl>
    <atom:link href="https://www.eldiario.es/rss/category/author/511975/" rel="self" type="application/rss+xml"/>
    <item>
      <title><![CDATA[Visión del PUCC cuarenta años después]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/premium-en-abierto/vision-pucc-cuarenta-anos-despues_1_4097278.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/f39901c1-3d69-42c1-8d1d-2d81c487becd_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="Melchor Núñez, ex-consejero del Cabildo de Tenerife."></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Discurrió entre comienzos de la década de los setenta y mediados de los noventa del siglo pasado, un período complejo pero apasionante de nuestra historia reciente</p></div><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/46d22a30-4a41-4c5e-a7ba-8a9038214e7b_9-16-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/png"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/46d22a30-4a41-4c5e-a7ba-8a9038214e7b_9-16-aspect-ratio_50p_0.png"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/46d22a30-4a41-4c5e-a7ba-8a9038214e7b_9-16-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/png"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/46d22a30-4a41-4c5e-a7ba-8a9038214e7b_9-16-aspect-ratio_75p_0.png"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/46d22a30-4a41-4c5e-a7ba-8a9038214e7b_9-16-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/png"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/46d22a30-4a41-4c5e-a7ba-8a9038214e7b_9-16-aspect-ratio_default_0.png"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/46d22a30-4a41-4c5e-a7ba-8a9038214e7b_9-16-aspect-ratio_default_0.png"
                    alt=""
                >

            
            </picture>

            
            
            
                </figure><p class="article-text">
        La vida del Partido de Unificaci&oacute;n Comunista de Canarias (PUCC) fue breve pero intensa. Discurri&oacute; entre comienzos de la d&eacute;cada de los setenta y mediados de los noventa del siglo pasado, un per&iacute;odo complejo pero apasionante de nuestra historia reciente. Su origen y evoluci&oacute;n hay que situarlos en el contexto definido por los siguientes factores:
    </p><p class="article-text">
        - <strong>El movimiento estudiantil, en general, y en la universidad de La Laguna, en particular</strong>, como espacio f&iacute;sico cultural que aglutin&oacute; a j&oacute;venes de todas las islas en los &uacute;ltimos a&ntilde;os de la dictadura franquista, en un ambiente de gran efervescencia intelectual.
    </p><p class="article-text">
        - <strong>La influencia y el prestigio del marxismo como corpus te&oacute;rico</strong>. Un marxismo directamente inspirado en la lectura de Marx, Engels y Lenin, luego en la idea central de que la clase obrera, dirigida por el partido revolucionario de vanguardia, es la &uacute;nica capaz de resolver, a trav&eacute;s de la revoluci&oacute;n socialista, la contradicci&oacute;n fundamental entre relaciones de producci&oacute;n y desarrollo de las fuerzas productivas en el capitalismo. Este planteamiento se abri&oacute; luego a otros enfoques, a trav&eacute;s de autores como Lukacs, Gramsci, Althusser, Marcuse, Mari&aacute;tegui, y los te&oacute;ricos de la dependencia, el desarrollo desigual y la dualidad centro-periferia, como Gunder Frank o Samir Amin, seg&uacute;n se requer&iacute;an para analizar los profundos cambios que se suced&iacute;an en el mundo. Cambios como la ruptura chino-sovi&eacute;tica, el Mayo franc&eacute;s de 1968, la invasi&oacute;n de Checoeslovaquia por tropas del Pacto de Varsovia, el final de la guerra de Vietnam, los procesos de descolonizaci&oacute;n, el movimiento de los pa&iacute;ses no alineados o la crisis larvada del sistema sovi&eacute;tico.
    </p><p class="article-text">
        - <strong>El movimiento comunista como referente pol&iacute;tico</strong>. El Partido Comunista de Espa&ntilde;a (PCE) estaba situado en la esfera de influencia de la Uni&oacute;n Sovi&eacute;tica, de la que se distancia para alinearse con otros partidos europeos occidentales en la corriente eurocomunista. El PUCC surge precisamente a partir de una escisi&oacute;n del PCE, a ra&iacute;z de su VIII congreso (1972), por discrepancia con su &ldquo;reformismo&rdquo; pol&iacute;tico y su &ldquo;revisionismo&rdquo; ideol&oacute;gico, que se constituye inicialmente como Oposici&oacute;n de Izquierda (OPI) del PCE. En particular, discrepa con su pol&iacute;tica de &ldquo;pacto para la libertad&rdquo;, centrada en promover una &ldquo;revoluci&oacute;n pol&iacute;tica&rdquo; democr&aacute;tica, postergando la revoluci&oacute;n social para una imprecisa etapa posterior. En 1975, OPI se constituye en una organizaci&oacute;n de &aacute;mbito canario que adopta el nombre de PUCC.
    </p><p class="article-text">
        - <strong>La lucha por la democracia y la transici&oacute;n democr&aacute;tica</strong>. En 1975 muere el dictador. Un mes antes muere, v&iacute;ctima de tortura policial, el militante del PUCC Antonio Gonz&aacute;lez Ramos. Sectores provenientes del r&eacute;gimen, aglutinados en Uni&oacute;n de Centro Democr&aacute;tico (UCD), promueven la reforma pol&iacute;tica. Resurge el PSOE de su pr&aacute;ctico eclipsamiento durante el per&iacute;odo de la dictadura. En las primeras elecciones democr&aacute;ticas quien obtiene el apoyo mayoritario de lo que hab&iacute;a sido el antifranquismo activo no es el PCE, sino el PSOE, y quien gana las elecciones, no es uno ni otro, sino la UCD. Esas y otras fuerzas negocian y pactan la transici&oacute;n democr&aacute;tica, que cristaliza en dos grandes acuerdos: la Constituci&oacute;n y los Pactos de la Moncloa. Despu&eacute;s del intento de golpe de estado del 23 de febrero de 1981, la democracia se consolida. Acaba la etapa de mayor&iacute;a de UCD y se inicia el ciclo de gobierno del PSOE. La izquierda de inspiraci&oacute;n marxista entra en crisis. El PCE renuncia al leninismo en un congreso en 1978, el primero tras su legalizaci&oacute;n. El PSOE al marxismo como su ideolog&iacute;a oficial en otro, celebrado en 1979.
    </p><p class="article-text">
        - <strong>La &ldquo;cuesti&oacute;n nacional&rdquo;.</strong> Con la consolidaci&oacute;n democr&aacute;tica, la izquierda que no respald&oacute; la Constituci&oacute;n de 1978 intensifica sus planteamientos nacionalistas y, en el caso del PUCC, su participaci&oacute;n en los movimientos sociales emergentes en la nueva sociedad democr&aacute;tica, tales como el feminismo, el antimilitarismo y el ecologismo.
    </p><h3 class="article-text">Un balance</h3><p class="article-text">
        La posici&oacute;n del MIRAC-UNI sobre la cuesti&oacute;n nacional se centr&oacute; en los conceptos de derecho de autodeterminaci&oacute;n, soberan&iacute;a e independencia nacional, que no independencia pol&iacute;tica estatal. Estos objetivos se complementaban con la defensa de una econom&iacute;a autocentrada y m&aacute;s diversificada -incluida una industrializaci&oacute;n por sustituci&oacute;n de importaciones-, as&iacute; como neutralidad de Canarias respecto de los grandes bloques militares.
    </p><p class="article-text">
        Un proyecto que qued&oacute; aislado y superado por los acontecimientos, aunque conserve elementos vigentes de inter&eacute;s. Su consecuci&oacute;n requer&iacute;a articular una alianza popular que incluyera al capital canario, buena parte de cuya acumulaci&oacute;n originaria proced&iacute;a de la emigraci&oacute;n venezolana y en el antiguo Sahara espa&ntilde;ol. Ese es el objetivo que anim&oacute; a la ef&iacute;mera UPPC, en cuyo seno el Partido Popular Canario se inscrib&iacute;a en la tradici&oacute;n autonomista de Secundino Delgado de principios del siglo XX. En el fondo una visi&oacute;n actualizada del modelo librecambista en lo comercial establecido con los Puertos Francos de mediados del siglo XIX, y de especialidades econ&oacute;micas y fiscales del R&eacute;gimen Econ&oacute;mico Fiscal de 1972, y de defensa de un amplio autogobierno dentro de una Espa&ntilde;a m&aacute;s democr&aacute;tica y descentralizada. Un modelo ampliamente superado y modificado por la integraci&oacute;n plena de Canarias en el entonces llamado Mercado Com&uacute;n Europeo, en favor de ciertas especialidades agr&iacute;colas de exportaci&oacute;n y, sobre todo, de una econom&iacute;a tur&iacute;stica a gran escala y bajo control ex&oacute;geno.
    </p><p class="article-text">
        Un modelo pactado entre el gobierno del PSOE y el nuevo nacionalismo canario, finalmente agrupado en Coalici&oacute;n Canaria (CC). Una CC nacida de la confluencia entre partidos insularistas procedentes de la extinta UCD, que hab&iacute;an creado las Agrupaciones Independientes de Canarias (AIC), e Iniciativa Canaria (ICAN). Esta ICAN era una plataforma integrada por el PCE en Canarias-Izquierda Canaria Unida, liderado por Jos&eacute; Carlos Mauricio, asamblearios y sindicalistas cristianos de base y el MIRAC-UNI. Ese fue el momento de la disoluci&oacute;n de facto del MIRAC-UNI, una parte de cuyos militantes se integraron en CC, y otra siguieron distintas trayectorias pol&iacute;ticas personales.
    </p><p class="article-text">
        Visto retrospectivamente, creo que las grandes limitaciones del PUCC fueron:
    </p><p class="article-text">
        - Su incomprensi&oacute;n de que la democracia era un objetivo duradero, no meramente una trampa ni un instrumento a utilizar para preparar la revoluci&oacute;n social. Una revoluci&oacute;n que no result&oacute; ineludible ni pr&oacute;xima, y que qued&oacute; desacreditada por el final de los sistemas del socialismo real. Aquella concepci&oacute;n situ&oacute; al PUCC en la abstenci&oacute;n frente a la Constituci&oacute;n de 1978, un &ldquo;pecado original&rdquo;, digamos leve (no fue un voto en contra), pero que condicion&oacute; su trayectoria posterior.
    </p><p class="article-text">
        - Su incomprensi&oacute;n de que el capitalismo puede ser injusto, pero que, considerado globalmente (de ah&iacute; la necesidad de abordar la globalizaci&oacute;n no como problema, sino como oportunidad), es necesario y positivo para mejorar las condiciones de vida de la gente y avanzar en la superaci&oacute;n de las desigualdades. Los problemas ecol&oacute;gicos, de desigualdad hombre-mujer, de pobreza, de violencia y conflictos b&eacute;licos, no son exclusivamente fruto del capitalismo y de la democracia liberal, ni exigen su destrucci&oacute;n, sin alternativas mejores viables. Lo que exigen es la reforma y mejora del capitalismo y de la democracia realmente existente.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/50f9f2cd-522c-46bd-9a86-f60db713933d_9-16-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/50f9f2cd-522c-46bd-9a86-f60db713933d_9-16-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/50f9f2cd-522c-46bd-9a86-f60db713933d_9-16-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/50f9f2cd-522c-46bd-9a86-f60db713933d_9-16-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/50f9f2cd-522c-46bd-9a86-f60db713933d_9-16-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/50f9f2cd-522c-46bd-9a86-f60db713933d_9-16-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/50f9f2cd-522c-46bd-9a86-f60db713933d_9-16-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt=""
                >

            
            </picture>

            
            
            
                </figure><h3 class="article-text">Una comparaci&oacute;n con Podemos</h3><p class="article-text">
        &iquest;Podemos representa el mismo tipo de partido y de pol&iacute;tica que el PUCC de los a&ntilde;os setenta y ochenta del siglo pasado? Hay algunas similitudes. Pero tambi&eacute;n diferencias sustantivas, adem&aacute;s de las de contexto. Podemos exhibe una gran habilidad t&aacute;ctica, pero adolece de superficialidad te&oacute;rica. Su sustituci&oacute;n de la idea compleja de sociedad, movimiento social, sujeto del cambio social y hegemon&iacute;a, en el sentido de Gramsci, por los de &ldquo;indignados&rdquo; (de clase media o incluso acomodada) y de la &ldquo;gente&rdquo; frente a una supuesta &ldquo;casta&rdquo; atrincherada en las instituciones democr&aacute;ticas, es susceptible de derivas populistas poco recomendables. Su idea de la autodeterminaci&oacute;n se ha convertido en un subterfugio para deconstruir la unidad compleja y dif&iacute;cil de la sociedad espa&ntilde;ola, por separaciones y fracturas que no aportan m&aacute;s cohesi&oacute;n ni solidaridad, sino todo lo contrario. Podemos puede evolucionar en Canarias hacia ser un instrumento efectivo de renovaci&oacute;n y cambio social, como lo fue el PUCC, a&uacute;n con sus errores y limitaciones. O puede incurrir en la tentaci&oacute;n de la mera desestabilizaci&oacute;n y demolici&oacute;n de las instituciones democr&aacute;ticas. Y ya tenemos suficientes antecedentes hist&oacute;ricos de que, detr&aacute;s de eso, lo que acecha es la frustraci&oacute;n y, en el peor de los casos, lo que puede ganar terreno no es &ldquo;otra democracia&rdquo;, o &ldquo;m&aacute;s democracia&rdquo;, sino el fascismo, aunque eso no sea lo que se pretenda.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <div style=" margin: 0 auto; display:table;"><a href="http://premium.canariasahora.es/suscripcion-premium/">
            <img src="/bbtfile/9999_20170612n4RtAc.jpg"  alt="Suscríbete a Canarias Ahora"/>
            </a>  
</div>
    </figure>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Melchor Núñez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/premium-en-abierto/vision-pucc-cuarenta-anos-despues_1_4097278.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 19 Mar 2016 19:57:43 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/f39901c1-3d69-42c1-8d1d-2d81c487becd_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" length="110170" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/f39901c1-3d69-42c1-8d1d-2d81c487becd_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="110170" width="880" height="495"/>
      <media:title><![CDATA[Visión del PUCC cuarenta años después]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/f39901c1-3d69-42c1-8d1d-2d81c487becd_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495"/>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿Vuelta a empezar?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/lagomeraahora/la-gomera-opina/vuelta-empezar_132_4671618.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        En Canarias, septiembre comienza con un pleno parlamentario sobre los sondeos petrol&iacute;feros. &iquest;No hay m&aacute;s problemas en Canarias? El asunto ya cansa. Incluso satura. CC y PSOE no saben como estirar este &ldquo;chicle&rdquo;, aunque las decisiones judiciales, los posibles ingresos fiscales y los indicios de la minoraci&oacute;n de los riesgos y el crecimiento de las oportunidades, les vaya dejando sin argumentos. No importa: su capacidad para meter miedo a la gente no tiene l&iacute;mites. El otro asunto, aunque menor, es la decisi&oacute;n interna en CC sobre su candidato. Casi que da lo mismo: sea uno u otro, el futuro puede ser un nuevo gobierno de CC con un PSOE extraviado en su laberinto, o con un PP, quiz&aacute;s incluso en la presidencia, hasta que le promuevan una moci&oacute;n de censura. Ya le pas&oacute; al PSOE en 1995. &iquest;Y &ldquo;Podemos&rdquo;?: un producto del laboratorio medi&aacute;tico y del descalabro del PSOE que ya veremos qu&eacute; es capaz de construir: soy m&aacute;s bien esc&eacute;ptico. Todos de la mano, en contra de medidas de regeneraci&oacute;n democr&aacute;tica o econ&oacute;micas, necesarias, aunque sean incompletas. Y vuelta a empezar. Qu&eacute; desgracia.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Melchor Núñez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/lagomeraahora/la-gomera-opina/vuelta-empezar_132_4671618.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 02 Sep 2014 09:35:03 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[¿Vuelta a empezar?]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La crítica a Podemos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/lagomeraahora/la-gomera-opina/critica-podemos_132_4747506.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        Antonio Elorza, generalmente l&uacute;cido analista, escribe un art&iacute;culo en El Pa&iacute;s en el que desliza la idea de un doble lenguaje de Pablo Iglesias para ocultar lo que realmente busca, y le atribuye t&eacute;cnicas leninistas de acceso al poder. No me parecen cosas comparables, por muchas razones. Entre otras, el leninismo es inseparable del escenario de fondo de la carnicer&iacute;a de la Primera Guerra Mundial. Por cierto, un documento interno de Podemos propone buscar puestos de poder pol&iacute;tico antes de que el PSOE se recupere. Deben ser los &uacute;nicos en creer que el PSOE se recupera. Leninistas no; malitos s&iacute; que son.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Melchor Núñez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/lagomeraahora/la-gomera-opina/critica-podemos_132_4747506.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 20 Jul 2014 12:42:51 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[La crítica a Podemos]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿Doble moral?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/lagomeraahora/la-gomera-opina/doble-moral_132_4773347.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        El Gobierno de Canarias pretende reducir la religi&oacute;n en la escuela a solo una sesi&oacute;n semanal de 45 minutos a partir del pr&oacute;ximo curso, haciendo una aplicaci&oacute;n restrictiva de la LOMCE, que tanto ha criticado y que dec&iacute;a que no aplicar&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
         Con esto aboca a 200 profesores, formados por la propia consejer&iacute;a y pagados por el Ministerio, al paro, adem&aacute;s de rebajar la dignidad del resto, porque una asignatura no se imparte correctamente en 45&acute; a la semana. Se puede defender que este es un estado aconfesional y que no debe haber religi&oacute;n en la escuela. 
    </p><p class="article-text">
        Pero, &iquest;y al rev&eacute;s? &iquest;Qu&eacute; hace el presidente del Gobierno de Canarias, en su condici&oacute;n de tal, no personal, en las misas solemnes del Pino o de la Candelaria? &iquest;Y el teniente de alcalde de La Laguna fotografi&aacute;ndose mientras hace una alfombra de Corpus? 
    </p><p class="article-text">
        Es obvio: despiden profesores, por un lado, y buscan los votos de la parroqu&iacute;a, por otro. Vamos, aquello de que tu mano derecha no sepa lo que hace tu mano izquierda. Esperemos que lo reconsideren, o que sean consecuentes.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Melchor Núñez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/lagomeraahora/la-gomera-opina/doble-moral_132_4773347.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 06 Jul 2014 19:24:30 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[¿Doble moral?]]></media:title>
    </item>
  </channel>
</rss>
