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    <title><![CDATA[elDiario.es - Daniel Pérez del Prado]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/daniel_perez_del_prado/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Daniel Pérez del Prado]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[¿Derogar, reformar o que todo siga igual?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/agendapublica/derogar-reformar-siga-igual_132_4262546.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/6ce82f1e-dcdc-4fcf-8159-8c221f0252d7_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="¿Derogar, reformar o que todo siga igual?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Cuál es el papel de la socialdemocracia en las sociedades de nuestros días y cuál es su postura y propuestas en cuestiones tan básicas para ella como las relaciones de trabajo es sin lugar a dudas el debate que subyace tras la pregunta ¿derogación o reforma?</p></div><p class="article-text">
        Nos encontramos ya inmersos en plena precampa&ntilde;a electoral. Los partidos afinan sus propuestas y presentan a sus candidatos de cara a los inminentes comicios. La dif&iacute;cil situaci&oacute;n que hemos atravesado, el impacto social de la propia crisis y de las medidas tomadas para hacerle frente y el propio desarrollo de la legislatura, marcada por una mayor&iacute;a absoluta y el control casi total de ayuntamientos y Comunidades aut&oacute;nomas por parte del PP, propician que, entre las diversas propuestas, se preste especial atenci&oacute;n no solamente a las nuevas ideas, sino tambi&eacute;n a aqu&eacute;llas que se refieren a &ldquo;qu&eacute; se va a hacer con lo que se ha hecho&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        De entre las m&uacute;ltiples pol&eacute;micas medidas que se han adoptado gracias al &ldquo;rodillo&rdquo; de la presente legislatura est&aacute; sin duda la reforma laboral de 2012, que aunque materializada en el RDL. 3/2012 (luego Ley 3/2012), podr&iacute;a decirse que ha sido un continuo que se inicia con esta norma y abarca casi hasta el final del mandato, con una multitud de reales decretos-leyes que, de forma parcial pero inexorable, han cambiado de modo radical nuestro sistema de relaciones laborales. 
    </p><p class="article-text">
        De ella, los m&aacute;s insignes especialistas han dicho que &laquo;se aparta de la ley laboral cl&aacute;sica que atiende al trabajo como fin en s&iacute; mismo y no como una mercanc&iacute;a, precisado de tutela jur&iacute;dica para considerarlo como medio en el sistema productivo subordinado a las exigencias de la &laquo;creaci&oacute;n de empleo&raquo;, a las  exigencias  de  la  econom&iacute;a  para  crear  empleo&raquo;. A pesar de las distintas l&iacute;neas de pensamiento, en lo que existe consenso es que la reforma de 2012 ha transformado el Derecho del Trabajo para llevarlo desde su papel cl&aacute;sico de protecci&oacute;n de las condiciones laborales del trabajador, como parte d&eacute;bil de una relaci&oacute;n desequilibrada, a uno nuevo en el que se pone el acento en la creaci&oacute;n de empleo y en la incidencia de la regulaci&oacute;n laboral sobre diversas variables macroecon&oacute;micas y, particularmente, sobre la productividad.
    </p><p class="article-text">
        Tal transformaci&oacute;n, l&oacute;gicamente, ha de provocar una determinada reacci&oacute;n entre quienes tradicionalmente se han mostrado como aliados de los trabajadores en sus reivindicaciones, esto es, los sindicatos y los partidos de izquierdas. El m&aacute;s importante de estos &uacute;ltimos, el Partido Socialista Obrero Espa&ntilde;ol presentaba hace unos d&iacute;as el documento <em>Empleos con derechos,</em> con el que propon&iacute;a, entre otras cuestiones, &laquo;derogar, con car&aacute;cter inmediato, los aspectos de la reforma laboral del Partido Popular que establecen un modelo de empleo precario y de bajos salarios y un sistema de relaciones laborales sin equilibrio de poder entre trabajadores y empresarios. Aprobar con base en el Di&aacute;logo Social un nuevo Estatuto de los Trabajadores que, concebido como una Carta de derechos de los trabajadores, incluya, junto a las condiciones laborales cl&aacute;sicas conquistadas, nuevos derechos de seguridad y salud en el trabajo, secreto de las comunicaciones, o propiedad cient&iacute;fica e intelectual.&raquo; 
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Cu&aacute;les son esos &ldquo;aspectos&rdquo; de la reforma de 2012 &ldquo;que establecen un modelo de empleo precario y de bajos salarios y un sistema de relaciones laborales sin equilibrio de poder entre trabajadores y empresarios&rdquo;? La pol&eacute;mica estaba servida porque, frente a la postura mantenida de forma firme de empezar de cero, ahora se optaba por una &ldquo;reforma de la reforma&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        El cambio no es balad&iacute;, no solamente desde un punto de vista pr&aacute;ctico, sino tambi&eacute;n ideol&oacute;gico, pues si la transformaci&oacute;n ha sido tan grande como se ha se&ntilde;alado (y como muchos trabajadores sienten en su d&iacute;a a d&iacute;a), la estrategia m&aacute;s l&oacute;gica desde la postura contraria es asentar unas nuevas bases para el debate. Ello no puede hacerse desde el vac&iacute;o y, de ah&iacute;, que el Partido Socialista propusiera que quer&iacute;a aprobar un nuevo Estatuto de los Trabajadores surgido del acuerdo con los agentes sociales. La idea a transmitir era que el modelo de relaciones laborales de los socialistas era completamente diferente al instaurado por el Partido Popular. Con la reforma de la reforma, la oposici&oacute;n ya no es tan radical como anta&ntilde;o, sino que se da por hecho que existen aspectos de la reforma laboral del PP que al Partido Socialista le parecen positivas.
    </p><p class="article-text">
        Al margen de esta primera idea central, existe otra no menos importante derivada de la anterior, que es la relativa a qu&eacute; aspectos hay que reformar y cu&aacute;les no. Entre estos &uacute;ltimos destaca la indemnizaci&oacute;n por despido, sin duda un elemento central en el debate sobre el modelo de relaciones laborales desde hace d&eacute;cadas. El argumento que se ha dado para no tocarla es que se trata de una cuesti&oacute;n que habr&iacute;a que debatir con los agentes sociales. El problema es que el debate no es el mismo con una indemnizaci&oacute;n en vigor que con otra y que, en todo caso, parece l&oacute;gico que el Partido Socialista tuviera una posici&oacute;n al respecto.
    </p><p class="article-text">
        Este cambio de postura no puede explicarse, a mi juicio, desde un punto de vista argumentativo. Es cierto que la estrategia de la derogaci&oacute;n tiene el riesgo de que se pueda acusar al proponente de falta de alternativas, pero para ello estaba la propuesta del nuevo Estatuto de los Trabajadores. A su favor, el hecho de que se apuesta por un sistema de relaciones laborales y unas condiciones de trabajo completamente distintas a las actuales.
    </p><p class="article-text">
        Por ello, quiz&aacute; la explicaci&oacute;n m&aacute;s l&oacute;gica tenga una base ideol&oacute;gica y f&aacute;ctica. En el primer caso, se vuelve a mostrar la tradicional confrontaci&oacute;n entre socioliberales y socialdem&oacute;cratas, en el que habr&iacute;an salido victoriosos los primeros y, ello, a pesar de que como recuerda alg&uacute;n estudio reciente de un colaborador de Agenda P&uacute;blica, &laquo;pese a la generalizaci&oacute;n de la idea de que los costes de desempleo [despido] suponen una r&eacute;mora para el empleo, no existe un consenso cient&iacute;fico al respecto; las divergencias se dan tanto en los planteamientos te&oacute;rico como en las evaluaciones emp&iacute;ricas de los mismos modelos.&raquo; (Gimeno, 2014: 61).
    </p><p class="article-text">
        Si ahora se apuesta por la reforma de la reforma, es porque se ha impuesto la tesis de que la reducci&oacute;n de los costes de despido es algo bueno para la creaci&oacute;n de empleo y para el crecimiento econ&oacute;mico, a pesar de que no existe consenso al respecto y de que afecta, no solamente a la estabilidad en el empleo, sino a la posici&oacute;n negociadora de los trabajadores y, de ah&iacute;, a sus condiciones de trabajo. Sin duda que el despido tiene que ver con el &ldquo;empleo precario&rdquo; y el &ldquo;equilibrio de poder entre trabajadores y empresarios&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Pero tambi&eacute;n hay que a tener en cuenta un importante elemento f&aacute;ctico, que es la postura de la Uni&oacute;n Europea frente a una hipot&eacute;tica &ldquo;vuelta atr&aacute;s&rdquo; en esta materia. Esto, lejos de ser un obst&aacute;culo insalvable, pone en evidencia que la anterior pugna ideol&oacute;gica en el seno de la socialdemocracia est&aacute; lejos de ser un problema espa&ntilde;ol, sino que trasciende nuestras fronteras. Cu&aacute;l es el papel de la socialdemocracia en las sociedades de nuestros d&iacute;as y cu&aacute;l es su postura y propuestas en cuestiones tan b&aacute;sicas para ella como las relaciones de trabajo es sin lugar a dudas el debate que subyace tras la pregunta &iquest;derogaci&oacute;n o reforma?.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Daniel Pérez del Prado]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/agendapublica/derogar-reformar-siga-igual_132_4262546.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 20 Oct 2015 19:30:28 +0000]]></pubDate>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Más allá del paro registrado: las políticas activas de empleo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/agendapublica/impacto_social/paro-registrado-politicas-activas-empleo_1_4358932.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/4f53076e-c275-46df-afc0-8802a12e3080_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Más allá del paro registrado: las políticas activas de empleo"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Más de dos de cada tres euros que se invierten en políticas activas de empleo se van a incentivos, mientras que el euro restante se destina casi a partes iguales a formación y autoempleo y emprendimiento. Los estudios económicos parecen coincidir en que los incentivos a la contratación son usados para empleos que se iban a crear de todas formas.</p></div><p class="article-text">
        Hace tan solo unos d&iacute;as, el dato paro registrado para el mes de enero, esto es, el n&uacute;mero de desempleados apuntados en las oficinas de los servicios p&uacute;blicos de empleo, arrojaba un resultado de <a href="http://www.eldiario.es/economia/final-campana-Navidad_0_352764789.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">77.980 parados m&aacute;s</a>. A pesar de que la campa&ntilde;a de Navidad se ha hecho notar para mal, la cifra es la mejor desde el comienzo de la crisis. Por consiguiente, es dato positivo, que debemos celebrar, m&aacute;xime en tiempos en los que las buenas noticias no se prodigan mucho precisamente.
    </p><p class="article-text">
        Dicho esto, y mirando al futuro, es preciso advertir que, dada la magnitud del &ldquo;destrozo&rdquo;, a&uacute;n con los mejores augurios y disipando los fantasmas que se ci&ntilde;en sobre la econom&iacute;a europea, nos llevar&aacute; bastante tiempo recuperar el empleo perdido. Seg&uacute;n la OCDE o el BBVA no lo lograremos hasta dentro poco m&aacute;s de una d&eacute;cada, en 2026 (aunque <a href="http://www.pwc.es/es/publicaciones/economia/assets/la-economia-espanola-en-2033.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">hay informes m&aacute;s pesimistas que sit&uacute;an ese objetivo en 2033</a>).
    </p><p class="article-text">
        Por consiguiente, los buenos datos que, probablemente y ojal&aacute; se sigan sucediendo, no deben hacernos olvidar que durante un buen tiempo habr&aacute; un importante n&uacute;mero de desempleados a los que es preciso ayudar. Es m&aacute;s, a&uacute;n vez superada esta dram&aacute;tica situaci&oacute;n que vivimos, resultar&iacute;a deseable poner fin a algunas de las deficiencias que en materia de empleo viene arrastrando nuestro pa&iacute;s, de tal forma que las pol&iacute;ticas de empleo sean un mecanismo adicional que coadyuven al buen funcionamiento del mercado de trabajo y, por ende, de la econom&iacute;a en su conjunto.
    </p><p class="article-text">
        En <a href="http://www.eldiario.es/agendapublica/impacto_social/hacer-proteccion-desempleo_0_323368455.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">anteriores art&iacute;culos</a>&nbsp;hemos reflexionado acerca de las deficiencias y oportunidades que ofrecen las pol&iacute;ticas pasivas de empleo o, si se prefiere, la protecci&oacute;n social a los desempleados a trav&eacute;s de prestaciones y subsidios. Hoy me gustar&iacute;a referirme a las pol&iacute;ticas activas de empleo, es decir, aqu&eacute;l tipo de pol&iacute;tica de empleo que busca ayudar al trabajador desempleado a encontrar un nuevo puesto de trabajo. Aqu&iacute; estar&iacute;an los incentivos a la contrataci&oacute;n, los programas de autoempleo, la formaci&oacute;n, la recualificaci&oacute;n y reconversi&oacute;n profesional, etc.
    </p><p class="article-text">
        Vaya por delante que ni unas, ni las otras sirven para la creaci&oacute;n de empleo. El empleo lo crea la econom&iacute;a, el crecimiento econ&oacute;mico y, por consiguiente, es un asunto de pol&iacute;tica econ&oacute;mica o, mejor, macroecon&oacute;mica. Sin embargo, las pol&iacute;ticas de empleo, las pasivas y las activas, pueden contribuir en la creaci&oacute;n de ese empleo. Si se me permite el s&iacute;mil, la econom&iacute;a ser&iacute;a m&aacute;quina, mientras que las pol&iacute;ticas de empleo la grasa que permite que funcionen mejor los engranajes.
    </p><p class="article-text">
        Pero como casi todo en la vida hay &ldquo;grasas y grasas&rdquo;, es decir, unas pol&iacute;ticas funcionan mejor que otras. Los distintos estudios econ&oacute;micos parecen coincidir, por ejemplo, en que los incentivos a la contrataci&oacute;n (bonificaciones, reducciones o subvenciones en relaci&oacute;n a las cotizaciones a la Seguridad Social) sufren un importante peso muerto, es decir, son usados para empleos que se iban a crear de todas formas, a&uacute;n en su ausencia, de tal forma que s&oacute;lo sirven focalizar el empleo hacia determinados colectivos en dificultades (sobre esto ya hemos tenido ocasi&oacute;n de reflexionar en <a href="http://www.eldiario.es/agendapublica/impacto_social/ineficacia-bonificaciones-creacion-empleo_0_282072278.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Agenda P&uacute;blica</a>). Mejores resultados alcanzan las pol&iacute;ticas formativas y las de intermediaci&oacute;n, siempre que est&eacute;n bien dise&ntilde;adas, para lo que es importante que se prevea su evaluaci&oacute;n y revisi&oacute;n constantes. Los efectos var&iacute;an seg&uacute;n colectivos, niveles formativos o edad, lo que hace imprescindible su adaptaci&oacute;n a las especiales circunstancias de cada uno de ellos, as&iacute; como su revisi&oacute;n en funci&oacute;n de los resultados alcanzados.
    </p><p class="article-text">
        Pues bien, &iquest;en qu&eacute; tipo de pol&iacute;ticas invierte Espa&ntilde;a nuestro dinero? Seg&uacute;n los &uacute;ltimos datos disponibles, fundamentalmente en incentivos. Como puede comprobarse en el gr&aacute;fico, m&aacute;s de dos de cada tres euros que se invierten en pol&iacute;ticas activas de empleo se van a incentivos, mientras que el euro restante se destina casi a partes iguales a formaci&oacute;n y autoempleo y emprendimiento. El actual Gobierno intent&oacute; hacer <em>tabula rasa</em> en 2012, pero luego ha vuelto a caer en la tentaci&oacute;n, pues es una pol&iacute;tica de empleo f&aacute;cil de crear y muy &ldquo;vendible&rdquo; pol&iacute;ticamente. Por ello, es probable que los datos no hayan variado en exceso.
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        Fuente: elaboraci&oacute;n propia con los datos de Eurostat y OCDE. A&ntilde;o 2011.
    </p><p class="article-text">
        Por tanto, sabemos que no estamos invirtiendo muy bien nuestro dinero o, m&aacute;s correctamente, que existen alternativas m&aacute;s eficientes. Pero, &iquest;invertimos lo suficiente? El siguiente gr&aacute;fico puede ayudarnos a resolver esta duda. Muestra el gasto por desempleado en Europa.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        Fuente: Eurostat. 2011. No incluye el gasto en servicios de empleo
    </p><p class="article-text">
        Como puede comprobarse, estamos muy cerca de la media de la UE, aunque por debajo. En concreto, en Espa&ntilde;a gastamos unos 1.196,43 euros por desempleado al a&ntilde;o, frente a los 1.472,38 de media en la UE. Los importantes avances que experimentamos antes de la crisis, se han visto menguados por los recortes, lo que ha provocado que de estar por encima de la media, ahora estemos justo por debajo. No obstante, no es un mal dato. Aun as&iacute;, si observamos a los pa&iacute;ses que est&aacute;n por encima de la media, debi&eacute;ramos plantearnos si queremos estar m&aacute;s cerca de Alemania, Francia, Holanda o Dinamarca, o de pa&iacute;ses m&aacute;s alejados de nosotros en desarrollo y tama&ntilde;o econ&oacute;mico, como Ruman&iacute;a, Grecia o las rep&uacute;blicas del este. Si nuestra opci&oacute;n es la primera, entonces debi&eacute;ramos esforzarnos no s&oacute;lo a superar la media europeo, sino a alcanzar los 2.300 euros por desempleado al a&ntilde;o (el nivel siguiente pa&iacute;s en la escala, que es Alemania).
    </p><p class="article-text">
        En definitiva, los estudios emp&iacute;ricos y los distintos organismos internacionales, as&iacute; como la Uni&oacute;n Europea, vienen insistiendo en la necesidad de potenciar las pol&iacute;ticas activas de empleo en nuestro pa&iacute;s. Las pol&iacute;ticas activas de empleo pueden ser un instrumento muy &uacute;til &nbsp;en la salida de la crisis &nbsp;pero, al margen de la coyuntura actual, son tambi&eacute;n una herramienta b&aacute;sica para ayudar los desempleados a retornar lo antes posible al empleo, corrigiendo o compensando algunos de los fallos o imperfecciones del mercado de trabajo.
    </p><p class="article-text">
        En esta tarea, sin duda que podr&iacute;amos seguir avanzando en el camino de una mayor mayor inversi&oacute;n, recuperando el terreno perdido por la crisis. Sin embargo, a&uacute;n siendo esto deseable, resulta m&aacute;s necesario, especialmente si consideramos las restricciones que tenemos impuestas en el corto plazo, reconsiderar la actual pol&iacute;tica de inversi&oacute;n. Lo urgente no es tanto invertir m&aacute;s, como invertir mejor. Veremos&hellip;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Daniel Pérez del Prado]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/agendapublica/impacto_social/paro-registrado-politicas-activas-empleo_1_4358932.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 26 Feb 2015 18:14:21 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Impacto social]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Reflexiones en torno a la nueva ayuda para desempleados]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/agendapublica/impacto_social/reflexiones-ayuda-parados-larga-duracion_1_4463160.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/42bf471e-216f-4949-812a-1c76503f344c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Reflexiones en torno a la nueva ayuda para desempleados"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">España gasta mucho en políticas pasivas, prestaciones, mientras que el gasto relativo a políticas activas se encuentra muy lejos de otros países europeos de referencia</p></div><p class="article-text">
        El Gobierno y los agentes sociales firmaron ayer lo que, con un tono algo rimbombante, ha venido a denominarse como un nuevo &ldquo;Pacto social&rdquo;. La verdad es que todos podemos estar de enhorabuena: el Ejecutivo, porque a pocos meses de unas elecciones que, a juzgar por las encuestas se le presentan bastante dif&iacute;ciles, ya que puede vender que gracias a la incipiente recuperaci&oacute;n que no termina de llegar a los ciudadanos puede ir deshaciendo parte de sus propios recortes; los agentes sociales y, en especial, los sindicatos, que pueden afirmar que con esta nueva ayuda se ha logrado una victoria ante la rigurosa austeridad que nos gobierna en Europa; la sociedad en su conjunto y, en concreto, parte de los 3.779.937 parados que, seg&uacute;n la &uacute;ltima EPA, carecen de prestaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        A la espera de poder estudiar la regulaci&oacute;n en concreto, de&nbsp;<a href="http://www.eldiario.es/economia/subsidio-parados-duracion-Gobierno-sindicatos_0_334216957.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">lo publicado en este medio</a> se desprende que la nueva ayuda tendr&aacute; los siguientes caracteres configuradores b&aacute;sicos: se trata de un subsidio de 426 euros que podr&aacute;n percibir durante seis meses (es decir, la misma cuant&iacute;a y la misma duraci&oacute;n que el programa hasta ahora vigente &ndash;y que lo seguir&aacute; estando presumiblemente- denominado PREPARA); dirigido a parados de larga duraci&oacute;n (m&aacute;s de doce meses en desempleo) con responsabilidades familiares; que lleven al menos seis meses sin percibir ninguna prestaci&oacute;n; y que no cuenten no pueden tener ingresos superiores al 75% del Salario M&iacute;nimo Interprofesional (SMI), es decir, unos 484 euros. Adem&aacute;s, es de suponer que, como es habitual, no solamente se tenga en cuenta los ingresos de los beneficiarios, sino el del conjunto de la unidad familiar, por lo que el mencionado criterio se aplicar&aacute; tambi&eacute;n a quienes convivan con el desempleado, de tal forma que el conjunto de ingresos de todos sus integrantes, dividido entre el n&uacute;mero de miembros, no supere el mencionado umbral.
    </p><p class="article-text">
        Al margen de estas cuestiones t&eacute;cnicas, a cuyo estudio tendremos tiempo de dedicarnos, lo cierto es que aun siendo positiva la medida que ayer se adopt&oacute;, no puede satisfacernos completamente, al menos a medio y largo plazo. La profunda crisis econ&oacute;mica que hemos atravesado ha puesto de manifiesto una serie de insuficiencias de nuestro sistema de protecci&oacute;n por desempleo, que ha sido incapaz de mantener la tasa de cobertura en unos niveles aceptable para un Estado social que quiera denominarse como avanzado. Tampoco est&aacute;n a la altura nuestras pol&iacute;ticas activas de empleo, cuya insuficiencia es un mal cr&oacute;nico que la crisis no ha hecho m&aacute;s que agudizar.
    </p><p class="article-text">
        El siguiente gr&aacute;fico muestra la inversi&oacute;n en unas y otras. Como puede comprobarse, Espa&ntilde;a gasta mucho en pol&iacute;ticas pasivas, prestaciones, como consecuencia del incremento espectacular del desempleo que hemos vivido en estos a&ntilde;os. Sin embargo, el relativo a activas, aunque por encima de la media europea (en t&eacute;rminos agregados, no as&iacute; en gasto por desempleado), se encuentra muy lejos de otros pa&iacute;ses europeos de referencia. Adem&aacute;s, si analiz&aacute;ramos en detalle ese gasto, ver&iacute;amos que lo que se invierte en servicios de empleo es una cantidad relativamente exigua. &nbsp;&nbsp;&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        La soluci&oacute;n a estos problemas ha venido dada por la aprobaci&oacute;n sucesiva de una serie de planes extraordinarios y coyunturales. Primero fue el PRODI, luego el PREPARA y ahora el que nos lleva a esta reflexi&oacute;n. Por su propia naturaleza extraordinaria estos planes morir&aacute;n tan pronto vayamos superando la crisis, por lo que habr&aacute;n resuelto un problema coyuntural, pero no el de fondo.
    </p><p class="article-text">
        Por ello ser&iacute;a aconsejable que, aprovechando esta nueva etapa de di&aacute;logo, el Gobierno, los grupos pol&iacute;ticos y los agentes sociales abordaran tambi&eacute;n la reforma del nivel asistencial de nuestro sistema de protecci&oacute;n por desempleo (no en el sentido necesariamente del recorte) y de las pol&iacute;ticas activas de empleo. En el primer caso, resulta imprescindible ver por d&oacute;nde se han producido las fugas, de qu&eacute; forma podemos taponarlas y de d&oacute;nde podemos obtener los recursos para ello.
    </p><p class="article-text">
        En el segundo, tras mil y una reformas legislativas, ser&iacute;a positivo acometer &ldquo;de facto&rdquo; la modernizaci&oacute;n de los servicios p&uacute;blicos de empleo. Espa&ntilde;a, en los &uacute;ltimos a&ntilde;os, se ha encaminado, como el resto de pa&iacute;ses de nuestro entorno, hacia un proceso de privatizaci&oacute;n del procedimiento de colocaci&oacute;n y ayuda a los parados. Sin embargo, hemos olvidado que aun apostando por la colaboraci&oacute;n p&uacute;blico-privada, resulta imprescindible que los servicios p&uacute;blicos de empleo cuenten con un desarrollo suficiente, no solamente para competir con las agencias privadas, sino para llevar a efecto las labores de coordinaci&oacute;n y control de las que no puede prescindir.
    </p><p class="article-text">
        En definitiva, bienvenida sea esta nueva ayuda que viene a solventar, en parte, un grave problema, probablemente el mayor de cuantos adolece la sociedad espa&ntilde;ola. Sin embargo, que no nos haga olvidar que el problema de fondo persiste, que con la salida de la crisis quiz&aacute; se olvide, que las recesiones son c&iacute;clicas y que no debi&eacute;ramos tropezar otra vez en la misma piedra.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Daniel Pérez del Prado]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/agendapublica/impacto_social/reflexiones-ayuda-parados-larga-duracion_1_4463160.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 15 Dec 2014 19:52:34 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Reflexiones en torno a la nueva ayuda para desempleados]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Impacto social]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿Qué hacer con la protección por desempleo?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/agendapublica/impacto_social/hacer-proteccion-desempleo_1_4526753.html]]></link>
      <description><![CDATA[<div class="subtitles"><p class="subtitle">Diversos estudios indican que, al contrario de lo que se la acusa, la protección por desempleo no provoca en los beneficiarios un efecto “anestesiante” frente a los no protegidos, de tal forma que busquen empleo menos intensamente</p></div><p class="article-text">
        El problema del desempleo es sin lugar a dudas el mayor de cuantos adolece la sociedad espa&ntilde;ola. De acuerdo con la &uacute;ltima EPA, 5.424.700 personas, que pueden y quieren trabajar, sin embargo, no encuentran un empleo; uno de cada dos j&oacute;venes padecen esta dram&aacute;tica situaci&oacute;n; 1.789.400 hogares tienen a todos sus miembros en paro. Pero estas tremendas circunstancias se agravan a&uacute;n m&aacute;s si se tiene en cuenta que muchos de estos desempleados carecen de cualquier tipo de cobertura. De acuerdo con la tasa de protecci&oacute;n de los parados, elaborada por <a href="http://www.1mayo.ccoo.es/nova/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la Fundaci&oacute;n 1&ordm; de mayo</a>, an&aacute;loga a la tasa de cobertura pero sobre la base tambi&eacute;n de los datos de la EPA, el porcentaje de desempleados con prestaci&oacute;n se sit&uacute;a tan s&oacute;lo en el 30,3%.
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        Vivimos, pues, un momento en el que el sistema de protecci&oacute;n por desempleo ha adquirido una importancia a&uacute;n mayor a la que tradicionalmente ha tenido, no solamente como mecanismo de protecci&oacute;n social, sino como herramienta que, al menos en teor&iacute;a, debiera contribuir a un pronto retorno al empleo.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, como tantos otros elementos del Estado del Bienestar siempre ha estado bajo sospecha. Los sistemas de protecci&oacute;n frente al desempleo son acusados de causar una suerte de &ldquo;adormecimiento&rdquo; del parado, que se acomodar&iacute;a a su situaci&oacute;n subsidiada, retrasando o impidiendo su regreso a la vida activa. La protecci&oacute;n de los riesgos derivados del paro a trav&eacute;s de rentas eliminar&iacute;a los deseos de los individuos de retornar al trabajo, convirti&eacute;ndoles en sujetos dependientes del Estado y adentr&aacute;ndoles en la &ldquo;trampa del desempleo&rdquo;, el c&iacute;rculo vicioso en el que los mecanismos previstos para su propio sustento se convierten en la causa &uacute;ltima de su inactividad. Qu&eacute; duda cabe que si no fuera por la dram&aacute;tica situaci&oacute;n que vivimos, <a href="http://www.eldiario.es/agendapublica/impacto_social/silencioso-recorte-proteccion-desempleo_0_281371974.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">los recortes en desempleo habr&iacute;an sido a&uacute;n mayores</a>, bajo el paraguas de este tipo de argumentos.
    </p><p class="article-text">
        Pero, &iquest;son ciertos?, &iquest;d&oacute;nde acaba la realidad cient&iacute;fica y comienza la estrategia ideol&oacute;gica? Repasar los estudios que se centran en mejorar el sistema, en lanzar propuestas para superar sus deficiencias y, en rechazar, por qu&eacute; no tambi&eacute;n decirlo, muchos mitos que tienen m&aacute;s una base ideol&oacute;gica, que un verdadero sustento emp&iacute;rico, se convierte en una estrategia central si se quiere afrontar con rigor la mejora de la protecci&oacute;n por desempleo en Espa&ntilde;a. En los &uacute;ltimos a&ntilde;os he podido recopilar investigaciones econ&oacute;micas nacionales e internacionales que se refieren a los efectos del sistema de protecci&oacute;n por desempleo sobre el empleo.
    </p><p class="article-text">
        Pues bien, lo primero que cabe destacar es que, aunque los estudios econ&oacute;micos internacionales y nacionales no han encontrado resultados concluyentes en lo que hace a la incidencia de la intensidad de la protecci&oacute;n sobre el retorno al empleo, s&iacute; afirman que la duraci&oacute;n de la prestaci&oacute;n podr&iacute;a incentivar un retorno m&aacute;s tard&iacute;o al trabajo.
    </p><p class="article-text">
        En concreto, por lo que hace al panorama internacional, las investigaciones se han centrado fundamentalmente en concretar el efecto del grado de protecci&oacute;n del sistema. Desde un punto de vista macroecon&oacute;mico, estas investigaciones parecen coincidir en que existe una correlaci&oacute;n positiva entre la duraci&oacute;n del desempleo y el nivel o grado de protecci&oacute;n, efecto que ser&iacute;a mayor cuando la variable utilizada es la duraci&oacute;n m&aacute;xima de la prestaci&oacute;n, que cuando nos fijamos en la tasa de reposici&oacute;n. Sin embargo, a nivel microecon&oacute;mico las conclusiones alcanzadas var&iacute;an entre un efecto positivo pero peque&ntilde;o (cuanto m&aacute;s generoso m&aacute;s dura el desempleo) y los que no perciben ning&uacute;n tipo de efecto.
    </p><p class="article-text">
        En lo que hace a los estudios nacionales, las conclusiones son plurales y parcialmente coincidentes con los anteriores. En lo que respecta a la b&uacute;squeda de empleo, las investigaciones que se han referido a esta cuesti&oacute;n destacan que quienes perciben una prestaci&oacute;n no muestran una actividad de b&uacute;squeda activa muy distinta a quienes no. Algo similar ocurre con la intensidad de la b&uacute;squeda. La conclusi&oacute;n general es que la protecci&oacute;n por desempleo no parece provocar en los beneficiarios un efecto &ldquo;anestesiante&rdquo; frente a los no protegidos, de tal forma que busquen empleo menos intensamente.
    </p><p class="article-text">
        Por otra parte, los distintos trabajos econ&oacute;micos parecen coincidir tambi&eacute;n en que la percepci&oacute;n de una prestaci&oacute;n por desempleo incide en la predisposici&oacute;n del desempleado a la hora de aceptar una oferta. En un sentido similar, la pr&aacute;ctica totalidad de los estudios coinciden al afirmar que la protecci&oacute;n frente al paro afecta negativamente a la salida hacia el empleo, es decir, si comparamos a los perceptores de prestaciones con los no protegidos, se puede observar que aqu&eacute;llos presentan unas tasas de salida hacia el empleo inferior a &eacute;stos y, adem&aacute;s, la duraci&oacute;n de los episodios de paro ser&iacute;a mayor para los perceptores que para nos lo perceptores. Esto no tiene por qu&eacute; resultar en principio negativo, siempre que no se traduzca en desempleo de larga duraci&oacute;n o en un uso abusivo de las prestaciones, por cuanto que el sistema de protecci&oacute;n por desempleo permitir&iacute;a una mejor conexi&oacute;n entre oferta y demanda de trabajo. Adem&aacute;s, tal conclusi&oacute;n variar&iacute;a dependiendo del tipo de prestaci&oacute;n o de su duraci&oacute;n, por lo que no es del todo correcto afirmar, sin m&aacute;s, que la protecci&oacute;n por desempleo desincentiva la vuelta al empleo, sino que es preciso concretar en qu&eacute; casos. A este respecto, la mayor&iacute;a de las investigaciones parecen poner de manifiesto un distinto efecto seg&uacute;n se disfrute de una prestaci&oacute;n contributiva o una asistencial, el tipo de subsidio en este segundo bloque y las relaciones entre todos ellos.
    </p><p class="article-text">
        Por consiguiente, quienes afirman que la protecci&oacute;n frente al paro desincentiva el retorno al trabajo ocultan bajo un trazo grueso intenciones que nada tienen que ver con la realidad emp&iacute;rica. Se pretende tratar al todo como a la parte, reduciendo el sistema a su m&iacute;nima expresi&oacute;n dentro de la estrategia com&uacute;n de minimizaci&oacute;n de todos los servicios integrantes del Estado del Bienestar.
    </p><p class="article-text">
        Si determinados elementos del sistema producen desincentivos, rev&iacute;sense, pero mejorar la protecci&oacute;n por desempleo no implica necesariamente amputar la parte sana junto con la enferma. Es m&aacute;s, debi&eacute;ramos pensar si la soluci&oacute;n a los problemas se&ntilde;alados debe venir dada necesariamente por la v&iacute;a del recorte. Si el sistema de protecci&oacute;n por desempleo tiene entre sus objetivos, no solamente propiciar el retorno al empleo, sino garantizar un adecuado nivel de protecci&oacute;n social. &iquest;No deber&iacute;a cualquier tipo de soluci&oacute;n tener en cuenta ambos objetivos?
    </p><p class="article-text">
        El retroceso en materia de inversi&oacute;n en pol&iacute;ticas activas de empleo, el escaso alcance de nuestros servicios p&uacute;blicos de empleo, las deficiencias de nuestro sistema formativo son algunos de los obst&aacute;culos que nos impiden dar una soluci&oacute;n a tantos cientos de miles de espa&ntilde;oles que se encuentran hoy desesperados por carecer de una m&iacute;nima cobertura social. &Eacute;stas son las verdaderas ineficiencias de nuestro sistema de protecci&oacute;n de desempleo, cuya soluci&oacute;n urge poner en marcha. Una mayor protecci&oacute;n social es posible y necesaria, lo que no es incompatible con propiciar que se retorne lo antes posible al empleo.
    </p><p class="article-text">
        <em>Nota: este art&iacute;culo se basa en parte de los resultados que se muestran en mi trabajo &ldquo;Protecci&oacute;n por desempleo: intensidad, duraci&oacute;n y control&rdquo;, Lex Nova &ndash; Thomson Reuters, 2014.</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Daniel Pérez del Prado]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/agendapublica/impacto_social/hacer-proteccion-desempleo_1_4526753.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 11 Nov 2014 19:52:22 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[¿Qué hacer con la protección por desempleo?]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[Impacto social]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El empleo joven y la ineficacia de los incentivos a la contratación]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/agendapublica/impacto_social/ineficacia-bonificaciones-creacion-empleo_1_4754497.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/0d46ca51-faf0-48a4-beda-327474890c45_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El empleo joven y la ineficacia de los incentivos a la contratación"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Con la Garantía Juvenil de empleo se van a bonificar puestos de trabajo que se iban a crear de todas formas</p></div><p class="article-text">
        El Gobierno <a href="https://www.boe.es/diario_boe/txt.php?id=BOE-A-2014-7064" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">nos has sorprendido</a> con la que pretende sea <a href="http://www.empleo.gob.es/es/garantiajuvenil/document/plannacionalgarantiajuvenil_es.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la medida estrella</a> para sustentar la denominada <a href="http://www.eldiario.es/agendapublica/proyecto-europeo/Garantia-Juvenil-vital-sur-Europa_0_274023424.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Garant&iacute;a Juvenil de empleo</a>, una bonificaci&oacute;n de 300 euros al mes durante seis meses (1.800 euros en total), con la que trata de incentivar la contrataci&oacute;n de j&oacute;venes. No es la &uacute;nica de la reforma, pues se ampl&iacute;an o refuerzan otras que ya se hab&iacute;an aprobado hace no mucho tiempo, pero s&iacute; es la que proyecta una mayor trascendencia.
    </p><p class="article-text">
        Lo primero que debe decirse es que bienvenidas sean las medidas dirigidas a paliar el desempleo joven en nuestro pa&iacute;s. Somos el Estado miembro, junto con Grecia, con una tasa de paro juvenil m&aacute;s elevada. Si bien nuestro flujo migratorio no es masivo, lo cierto es que se ha incrementado de forma muy notable. Aunque no son solo los j&oacute;venes los que emigran, nos encontramos ante un aut&eacute;ntico drama econ&oacute;mico y social para nuestro pa&iacute;s, que ve c&oacute;mo tanto talento (e inversi&oacute;n) se nos escapa por nuestras fronteras, en muchos casos para no volver nunca.
    </p><p class="article-text">
        Pero dicho esto, lo cierto es que desde mi experiencia en el estudio de los incentivos a la contrataci&oacute;n (categor&iacute;a en que se incluyen bonificaciones, reducciones y subvenciones), no puedo compartir ni &eacute;sta, ni las &uacute;ltimas medidas emprendidas a este respecto y, muy especialmente, la estrategia de pol&iacute;tica de empleo que las sustenta.
    </p><p class="article-text">
        Existe un cierto consenso cient&iacute;fico, cosa por cierto poco frecuente (gran parte de este m&eacute;rito le corresponde, en Espa&ntilde;a, al equipo del tristemente desaparecido economista <a href="http://www.google.es/url?sa=t&amp;rct=j&amp;q=&amp;esrc=s&amp;source=web&amp;cd=1&amp;cad=rja&amp;uact=8&amp;ved=0CCIQFjAA&amp;url=http%3A%2F%2Fes.wikipedia.org%2Fwiki%2FLuis_Toharia_Cort%25C3%25A9s&amp;ei=n3jGU5ipGeXa0QWf74HIDA&amp;usg=AFQjCNFSWDbrne_6zl7vM7CYMk0c73COrQ&amp;sig2=vPOfPQX_TQ4QtUVpeSaO9A&amp;bvm=bv.71126742,d.d2k" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Luis Toharia</a>), en que los incentivos a la contrataci&oacute;n no sirven para crear empleo. Adolecen, entre otros efectos, de lo que se conoce como &ldquo;efecto peso muerto&rdquo;, noci&oacute;n con la que se pretende expresar el hecho de que se estar&iacute;an bonificando puestos de trabajo que se iban a crear de todas formas, aun en ausencia de incentivo. Esto hace que este tipo de pol&iacute;tica activa de empleo no sirva al objetivo de la creaci&oacute;n de puestos de trabajo, cosa que se le ha venido recordando al Gobierno tanto desde las universidades y centros de investigaci&oacute;n, como desde la propia Uni&oacute;n Europea, a prop&oacute;sito de otro incentivo, en este caso la reducci&oacute;n denominada &ldquo;tarifa plana&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Esto no quiere decir que los incentivos no cumplan con ninguna funci&oacute;n como pol&iacute;tica de empleo. Para lo que sirven es para focalizar el empleo que se va a crear de todas formas (de ocurrir esto) hacia determinados colectivos que presentan especiales dificultades de acceso a un puesto de trabajo. En este sentido podr&iacute;a pensarse que la medida es acertada pues, aun cuando no sirvan para crear empleo, permitir&aacute; que los j&oacute;venes puedan acceder cuanto antes a un puesto de trabajo.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, tanto su articulaci&oacute;n t&eacute;cnica como la estrategia de pol&iacute;tica de empleo que la acompa&ntilde;an, hacen vaticinar que esto tampoco vaya a ocurrir. En el a&ntilde;o 2012 el Gobierno hizo un aut&eacute;ntica <em>&ldquo;tabula rasa</em><em>&rdquo;</em> en materia de incentivos. Seg&uacute;n mis c&aacute;lculos, m&aacute;s de un 60% <a href="http://tiendaonline.lexnova.es/producto/MO714/la-regulacion-del-mercado-laboral-tras-la-tramitacion-parlamentaria-del-rdley-32012" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">fueron eliminados</a>. Era la ocasi&oacute;n perfecta para redirigirlos hacia determinados colectivos con problemas de empleabilidad, entre los que se encuentran los j&oacute;venes, y destinar el resto a pol&iacute;ticas activas de empleo m&aacute;s efectivas. Ni lo uno ni lo otro ocurri&oacute;. Las bonificaciones que se salvaron se emplearon fundamentalmente para impulsar el contrato de apoyo a emprendedores (por cierto, con poco &eacute;xito), mientras que el resto del presupuesto se destin&oacute; a la infatigable lucha contra el d&eacute;ficit.
    </p><p class="article-text">
        Pero la parte de la decisi&oacute;n acertada, la que hab&iacute;a corregido el exceso de incentivos, tampoco sobrevivi&oacute; mucho tiempo. Pocos meses despu&eacute;s se crear&iacute;an nuevas bonificaciones y reducciones para el fomento del trabajo a tiempo parcial, de diversas formas de emprendimiento y, m&aacute;s recientemente, la ya mencionada tarifa plana y la que ahora comento relativa a la contrataci&oacute;n de j&oacute;venes. Se est&aacute; volviendo a construir la enmara&ntilde;ada estructura de incentivos que hab&iacute;a desaparecido, sin ninguna l&oacute;gica, plan u objetivo que la ordene. Una acumulaci&oacute;n de medidas aisladas, cada una con su propia finalidad, cuya falta de coherencia termina por afectar a la funci&oacute;n que est&aacute;n llamados a cumplir los incentivos como pol&iacute;tica de empleo: como se dijo, focalizar el empleo hacia determinados colectivos.
    </p><p class="article-text">
        Esperemos que los continuos llamamientos que desde los diversos Reales Decretos-Leyes se hace a la evaluaci&oacute;n de los programas de incentivos lleve, por fin, a una reordenaci&oacute;n y a un uso m&aacute;s eficiente de los mismos y que el problema del desempleo juvenil se ataje, con bastante m&aacute;s fuerza, desde pol&iacute;ticas distintas a los siempre f&aacute;ciles, r&aacute;pidos y socorridos incentivos.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Daniel Pérez del Prado]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/agendapublica/impacto_social/ineficacia-bonificaciones-creacion-empleo_1_4754497.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 16 Jul 2014 17:57:27 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El empleo joven y la ineficacia de los incentivos a la contratación]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Impacto social]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El silencioso recorte en la protección por desempleo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/agendapublica/impacto_social/silencioso-recorte-proteccion-desempleo_1_4761648.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/da197178-496c-4e1a-8a0e-eafb01628ddd_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El silencioso recorte en la protección por desempleo"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Antes de la crisis casi ocho de cada diez desempleados contaban con prestación, hoy sólo la reciben poco más de cinco de cada diez</p></div><p class="article-text">
        La situaci&oacute;n cr&iacute;tica que atraviesan numerosas familias con alguno o todos sus miembros en desempleo (por cierto, estos &uacute;ltimos ya en niveles alarmantes) se ve eclipsada por los primeros datos positivos en materia de empleo en mucho tiempo. Bienvenidos sean todos y cada uno de los nuevos empleados. Sin embargo, la recuperaci&oacute;n en materia de desempleo costar&aacute; a&uacute;n mucho esfuerzo y bastante tiempo. Y mientras tanto, &iquest;qu&eacute;? Pues hay que dar alguna salida, alg&uacute;n tipo de protecci&oacute;n, ayuda y esperanza a todos esos ciudadanos.
    </p><p class="article-text">
        La tendencia es precisamente la contraria. Los recortes han llegado tambi&eacute;n al sistema de protecci&oacute;n por desempleo. Han llegado poco a poco, a cuentagotas, casi sin darnos cuenta, pero alcanzando un resultado notable, del mismo nivel que el de esas otras grandes &ldquo;reformas&rdquo; que han hecho inquietarse al conjunto de la sociedad.
    </p><p class="article-text">
        En 2012 lleg&oacute; la primera de ellas, y nos enteramos que, transcurridos seis meses en desempleo, los perceptores de una prestaci&oacute;n contributiva dejar&iacute;an de recibir el 60% de la base reguladora para pasar a cobrar s&oacute;lo el 50%, 166,40 euros menos por desempleado al mes en el mejor de los casos. Pero estos son unos &ldquo;privilegiados&rdquo;, pues al menos reciben una prestaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Peor lo est&aacute;n pasando los trabajadores maduros, aquellos que son demasiado j&oacute;venes para jubilarse (m&aacute;s a&uacute;n con la reforma de las pensiones), pero demasiado mayores para ser contratados. No s&oacute;lo les han eliminado el subsidio especial para mayores de 45, sino que percibir el de mayores de 55 resulta bastante m&aacute;s complicado. Hoy, si estos trabajadores tienen la desgracia de contar como pareja a alguien que cobre poco m&aacute;s de 967,95 euros mensuales, no solamente tendr&aacute;n vedada la ayuda, sino las necesarias cotizaciones para poder alcanzar la jubilaci&oacute;n. Pero si a esto le a&ntilde;adimos la desapercibida no renovaci&oacute;n de las medidas contenidas en el Real Decreto-Ley 2/2009, que incentivaba las reducciones de jornada y las suspensiones de contratos y permit&iacute;a el acceso a la reposici&oacute;n de la prestaci&oacute;n, como medidas alternativas al despido, entonces es f&aacute;cil vislumbrar que el destino de este colectivo es, probablemente, el paro de larga duraci&oacute;n, ahora con pocas probabilidades de estar protegidos.
    </p><p class="article-text">
        Tampoco escapan de estos recortes los j&oacute;venes. Obligados a emigrar al extranjero, las &uacute;ltimas reformas los ponen bajo sospecha. El endurecimiento de las causas de suspensi&oacute;n y extinci&oacute;n de las prestaciones piensa en muchos casos en estos desempleados, sospechosos de fraude por percibir una prestaci&oacute;n mientras buscan trabajo fuera, en una Europa incapaz de articular un mercado de trabajo &uacute;nico, en el que las pol&iacute;ticas pasivas y activas de empleo tengan tambi&eacute;n trascendencia comunitaria. La libertad de circulaci&oacute;n de los ciudadanos europeos aparece en tiempos de crisis como una insignificancia en relaci&oacute;n con la de los capitales. Quiz&aacute; por eso se invite a los j&oacute;venes a transformar sus prestaciones en emprendimiento, como si fuera una actividad que estuviera exenta de riesgo, como si con ello no se corriera el riesgo de generar a&uacute;n m&aacute;s precariedad.
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        Hoy resulta mucho m&aacute;s dif&iacute;cil alcanzar una prestaci&oacute;n por desempleo. Los datos son elocuentes (ver gr&aacute;fico). Desde 2012 el n&uacute;mero de beneficiarios se ha reducido un 12% y la tasa de cobertura un 13%. Si antes de la crisis casi ocho de cada diez desempleados contaban con prestaci&oacute;n, hoy s&oacute;lo lo est&aacute;n poco m&aacute;s de cinco de cada diez. Visto desde otra perspectiva, s&oacute;lo la mitad de los parados registrados, que ni siquiera son todos, cuentan con alg&uacute;n tipo de protecci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Esto es l&oacute;gico si se piensa en lo descrito hasta ahora. Pero es que hay m&aacute;s. Los requisitos de acceso a los subsidios se ha venido endureciendo en los &uacute;ltimos dos a&ntilde;os, siendo m&aacute;s complicado acreditar la carencia de rentas, estableciendo un mayor control sobre la b&uacute;squeda de empleo o exigiendo una acreditaci&oacute;n pormenorizada de tales actividades. Al margen de las medidas en s&iacute;, que tienen un efecto directo tambi&eacute;n sobre el n&uacute;mero de beneficiarios, interesa destacar el trasfondo ideol&oacute;gico que las sustenta, el del que el parado es el causante de su propia situaci&oacute;n de desempleo y no la coyuntura econ&oacute;mica. Y al final fueron los parados los causantes de la crisis o, al menos, quienes tambi&eacute;n la est&aacute;n pagando.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Daniel Pérez del Prado]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/agendapublica/impacto_social/silencioso-recorte-proteccion-desempleo_1_4761648.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 14 Jul 2014 18:25:31 +0000]]></pubDate>
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