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    <title><![CDATA[elDiario.es - Interferencias]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/interferencias/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Interferencias]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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    <item>
      <title><![CDATA[Del 15M a Vox: ¿qué ha pasado estos últimos ocho años?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/interferencias/15m_132_1545008.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/fbda54c7-70ce-4ada-a194-ac93a8c906a6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Del 15M a Vox: ¿qué ha pasado estos últimos ocho años?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El 15M fue una máquina deseante de nueva politización. Podemos recondujo el deseo a la política convencional. El deseo reaparece ahora por el extremo opuesto, el modelo autoritario de Vox</p></div><p class="article-text">
        Las glorias y miserias de los acontecimientos que nos sobrevienen, o que ponemos en marcha con mayor o menor &eacute;xito, son los que van marcando la historia pasajera de una humanidad imprevisible, en ocasiones catastr&oacute;fica y en otras excepcional.
    </p><p class="article-text">
        Hace ocho a&ntilde;os uno de esos acontecimientos irrumpi&oacute; en Espa&ntilde;a con extraordinaria fuerza, desmontando el mito de la sociedad adormecida, conformista y consumista. Su propio acontecer vino a mostrar el significado m&aacute;s radical del verbo, como disrupci&oacute;n, aparici&oacute;n de lo inesperado, conformaci&oacute;n de lo nuevo, concreci&oacute;n de lo intangible. De la noche a la ma&ntilde;ana se hab&iacute;a montado un campamento en la puerta del Sol bajo el lema &ldquo;Otro mundo es posible&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El 15M supon&iacute;a varios verbos hechos carne, desde el protestar hasta el abrazarse, pasando por el cantar, el dialogar, el instalar todo tipo de ensamblajes materiales y simb&oacute;licos. La multiplicidad de agentes, de acciones, de signos, de discursos, de afectos y de potencias encontraba un espacio en com&uacute;n marcado por la energ&iacute;a colectiva y la expresi&oacute;n de una voluntad que reun&iacute;a en s&iacute; a muchas otras. Lo visible de la puerta del Sol hab&iacute;a cambiado: desde una biblioteca hasta una zona de creaci&oacute;n de pancartas, desde un comedor hasta una comisi&oacute;n de espiritualidad, se conformaba una ciudad dentro de la ciudad, y varios muchos dentro de una plaza.
    </p><p class="article-text">
        Sol se convert&iacute;a as&iacute; en una m&aacute;quina de deseo en donde la multitud expresaba el descontento con la representaci&oacute;n y articulaba la voluntad del poder-para y el poder-con. Hab&iacute;a micr&oacute;fonos abiertos a los que se pod&iacute;a encaramar cualquiera a denunciar la situaci&oacute;n del pa&iacute;s, mientras a todas horas funcionaban los distintos grupos y asambleas, discutiendo con fervor desde pol&iacute;tica internacional hasta medidas concretas para los barrios. Las escalas del ensamblaje discursivo eran variables, pero en cualquier caso daban rienda suelta a una pasi&oacute;n por la pol&iacute;tica y una pol&iacute;tica de las pasiones, recorriendo en fondo y forma variable los polos de la indignaci&oacute;n y la ilusi&oacute;n, de la protesta y la propuesta.
    </p><p class="article-text">
        Aunque, como todo elemento pasional, la inflamaci&oacute;n del primer momento se fue apagando progresivamente, entre decisi&oacute;n y decisi&oacute;n, entre cada peque&ntilde;o gesto a consensuar. Y al mes y medio se levant&oacute; el campamento de Sol, dejando tras de s&iacute; solo una virtualidad, como el rumor lejano de un elemento que hab&iacute;a resultado tan provocativo: el campamento comunitario, frente al Mercado y el Estado. La experiencia salvaje, frente al capitalismo desp&oacute;tico.
    </p><p class="article-text">
        Pocos tiempo despu&eacute;s, en 2014, y actualizando la estela de aquella virtualidad provocativa, apareci&oacute; Podemos. Ahora el ensamblaje de elementos m&uacute;ltiples y dispersos se tornaba en maquinaria de guerra electoral, mientras que la pol&iacute;tica de las pasiones se transformaba en raz&oacute;n populista. Ya no flotaban m&uacute;ltiples significantes por la plaza, sino que aparec&iacute;a un signo dominante: la gente. Ya no se articulaban diversos verbos en infinitivo, sino que se proclamaba una consigna de actualidad: Podemos. Tampoco circulaban ya afectos diversos por una masa informe, sino que todo se concentraba en la ilusi&oacute;n de ganar una mayor&iacute;a. Y ya no se articulaban puntos heterog&eacute;neos sin un centro definido y con una horizontalidad definitoria, sino que se defin&iacute;a un eje incuestionable: los de abajo contra los de arriba. El movimiento hab&iacute;a mutado en partido, y la propuesta, en programa.
    </p><p class="article-text">
        En t&eacute;rminos pol&iacute;ticos, el anarquismo impl&iacute;cito del 15M hab&iacute;a mutado en Podemos hacia un populismo expl&iacute;cito, mediante la formulaci&oacute;n de una dial&eacute;ctica simplista pero efectiva. La espontaneidad de la calle daba lugar a todo un aparataje te&oacute;rico de apropiaci&oacute;n, donde el partido vendr&iacute;a a resolver la brecha aparentemente insalvable entre la calle y el Congreso. Se trataba as&iacute; de resolver el elemento faltante de la pol&iacute;tica asamblearia mediante un aparato de proyecci&oacute;n institucional, aunque ello supusiera la renuncia a una producci&oacute;n espont&aacute;nea e impredecible.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, la pasi&oacute;n por la pol&iacute;tica ya no se expresaba como arte de organizar los encuentros, sino como producci&oacute;n industrial de consignas orientadas a objetivos concretos. Es cierto que se conservaba un elemento idealista para &ldquo;asaltar los cielos&rdquo;, pero se formulaba de manera prometeica (robarle el fuego a los dioses) y maquiav&eacute;lica, no con la candidez dionis&iacute;aca de la plaza, seg&uacute;n la cual los cielos se bajar&iacute;an al cuerpo de la tierra. La fiebre de emancipaci&oacute;n se iba a vencer al proyecto de Pueblo, en una tarea que se pretend&iacute;a herc&uacute;lea pero que pronto vendr&iacute;a a mostrarse como un S&iacute;sifo imposible, por su abstracci&oacute;n y su inconsistencia. Y por el camino se ir&iacute;a perdiendo la alegr&iacute;a de lo nuevo, la celebraci&oacute;n de lo distinto y la potencia de lo libre.
    </p><p class="article-text">
        Igualmente, en el plano organizativo se dej&oacute; de lado el car&aacute;cter de multiplicidad ensamblada y se articul&oacute; un aparato de partido. Con la evoluci&oacute;n posterior de Podemos, se perdi&oacute; la oportunidad de producir una herramienta capaz de aunar distintas voluntades, desde sindicatos hasta asociaciones vecinales, desde ONG's hasta plataformas ciudadanas, desde la materialidad de los barrios hasta la extravagancia singular de un ideal impreciso: &ldquo;Otro mundo es posible&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Ya en mayo de 2016, el programa <em>El Objetivo</em>&nbsp;de Ana Pastor se emiti&oacute; desde la Puerta del Sol, convirtiendo la plaza en un enorme plat&oacute; de televisi&oacute;n. Si con Podemos la l&oacute;gica estatal hab&iacute;a vencido a la comunitaria, con este acto el Mercado hab&iacute;a vencido a la plaza. El 15M quedaba definitivamente desarticulado, y a partir de entonces la pasi&oacute;n por la pol&iacute;tica volver&iacute;a a los cauces predeterminados. Una vez m&aacute;s las l&oacute;gicas de lo actual se impon&iacute;an a las potencias de lo virtual, y habr&iacute;a que esperar a 2018 para contemplar la irrupci&oacute;n de una nueva m&aacute;quina deseante, aunque esta vez, reaccionaria.
    </p><p class="article-text">
        La aparici&oacute;n de Vox viene a completar el c&iacute;rculo de la degradaci&oacute;n del esp&iacute;ritu del 15M para mostrarse como su absoluto antagonista. Si las potencias emancipatorias de este afirmaban con fuerza que la posibilidad de un mundo distinto, las potencias fascistas y autoritarias de aquel vienen a defender que ning&uacute;n otro mundo es posible que no sea la Espa&ntilde;a del &ldquo;Dios, Patria y Rey&rdquo;. Se contraponen as&iacute; dos modelos del devenir social: uno activo, abierto, creador, igualitario y por asociaci&oacute;n; otro reactivo, cerrado, conservador, supremacista y por imposici&oacute;n. Y mientras tanto, ganan los de siempre, con l&oacute;gicas de apropiaci&oacute;n y privatizaci&oacute;n cada vez m&aacute;s sofisticadas.
    </p><p class="article-text">
         Ocho a&ntilde;os despu&eacute;s, cabe preguntarse: &iquest;es recuperable el 15M? Seguramente, no. Aunque s&iacute; quedan sus ense&ntilde;anzas: el ensamblaje de elementos m&uacute;ltiples, la pasi&oacute;n por la pol&iacute;tica, las potencias de la emancipaci&oacute;n, el devenir social activo. Invirtiendo la f&oacute;rmula de Eagleton, y proclamando un optimismo sin esperanza, cabe pensar que el eterno retorno de lo diferente nos traer&aacute;, m&aacute;s pronto que tarde, nuevas manifestaciones que celebrar. La juventud por el clima y el movimiento feminista as&iacute; lo constatan.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Interferencias]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/interferencias/15m_132_1545008.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 14 May 2019 19:00:06 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Del 15M a Vox: ¿qué ha pasado estos últimos ocho años?]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[15M]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Las virtudes de lo inexplicable: Jacques Rancière a propósito de los "chalecos amarillos"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/interferencias/chalecos-amarillos-jacques-ranciere_132_1708256.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/47457921-dc35-4da2-8011-798bfc7c03d1_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Las virtudes de lo inexplicable: Jacques Rancière a propósito de los &quot;chalecos amarillos&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Las revueltas no tienen razones, pero tienen una lógica. ¿Cuál es la lógica del movimiento de los chalecos amarillos? Según el filósofo Jacques Rancière, es la lógica de la ocupación</p></div><p class="article-text">
        &iquest;Explicar los &ldquo;chalecos amarillos&rdquo;? &iquest;Qu&eacute; entendemos por explicar? &iquest;Aportar las razones por las que sucede aquello que no esper&aacute;bamos? Estas, de hecho, rara vez faltan. Y para explicar el movimiento de los &ldquo;chalecos amarillos&rdquo; las leemos a tutipl&eacute;n: la vida en las zonas perif&eacute;ricas del pa&iacute;s, abandonadas por los transportes, los servicios p&uacute;blicos y los comercios de proximidad; la fatiga acumulada por los largos trayectos cotidianos, la precariedad del empleo, los salarios insuficientes o las pensiones indecentes, la existencia a cr&eacute;dito, la dificultad para llegar a fin de mes, etc.
    </p><p class="article-text">
        Ciertamente hay ah&iacute; muchas razones para el sufrimiento. Pero sufrir es una cosa y dejar de sufrir es otra bien distinta. Es incluso lo contrario. Ahora bien, los motivos de sufrimiento que se enumeran para explicar la revuelta son exactamente an&aacute;logos a aquellos por los que explicar&iacute;amos su ausencia: unos individuos sometidos a semejantes condiciones de existencia normalmente no tienen el tiempo ni la energ&iacute;a para rebelarse.
    </p><p class="article-text">
        La explicaci&oacute;n de las razones por las que la gente se moviliza es id&eacute;ntica a la explicaci&oacute;n de las razones por las que la gente no se moviliza. No se trata de una simple inconsistencia, sino de la l&oacute;gica misma de la raz&oacute;n explicativa. Su papel consiste en probar que el movimiento que ha sorprendido todas las expectativas no tiene m&aacute;s razones que aquellas que alimentan el orden normal de las cosas: se explica por las razones mismas de la inmovilidad. Consiste en probar que no ha pasado nada que no conozcamos ya, desde donde concluimos, si tenemos el coraz&oacute;n a la derecha, que este movimiento no ten&iacute;a raz&oacute;n de ser y, si tenemos el coraz&oacute;n a la izquierda, que, estando totalmente justificado, por desgracia el movimiento ha venido en un mal momento y de mala manera, de la mano de la gente equivocada. Lo esencial es que el p&uacute;blico siga dividido en dos: est&aacute; la gente que no sabe por qu&eacute; se mueve y luego est&aacute; la gente que se lo explica.
    </p><p class="article-text">
        A veces har&iacute;a falta ver las cosas al rev&eacute;s: partir precisamente del hecho de que aquellos que se rebelan no tienen m&aacute;s razones para hacerlo que para no hacerlo &ndash;e incluso con frecuencia algunas menos. Y a partir de ah&iacute;, preguntarse no por las razones que permiten poner orden en este desorden, sino m&aacute;s bien por aquello que este desorden nos dice sobre el orden dominante de las cosas y sobre el orden de las explicaciones que normalmente lo acompa&ntilde;a.
    </p><p class="article-text">
        En mayor medida que cuantos han tenido lugar en a&ntilde;os recientes, el movimiento de los chalecos amarillos es el de gente que normalmente no se moviliza: no hay representantes de clases sociales definidas o de categor&iacute;as conocidas por sus tradiciones de lucha. Son hombres y mujeres de mediana edad, parecidos a los que nos cruzamos todos los d&iacute;as en las calles o en las carreteras, en los lugares de trabajo o en los parkings, que llevan como &uacute;nico signo distintivo un accesorio que todo automovilista est&aacute; obligado a poseer. Se han puesto en marcha por la m&aacute;s terrenal de las preocupaciones, es decir, el precio de la gasolina: s&iacute;mbolo de esa masa abocada al consumo que indigna a los intelectuales distinguidos; s&iacute;mbolo tambi&eacute;n de esta normalidad sobre la que descansa el sue&ntilde;o tranquilo de nuestros gobernantes: esa mayor&iacute;a silenciosa compuesta de individuos completamente dispersos, sin forma de expresi&oacute;n colectiva, sin otra &ldquo;voz&rdquo; que la que contabilizan peri&oacute;dicamente los sondeos de opini&oacute;n y los resultados electorales.
    </p><p class="article-text">
        Las revueltas no tienen razones. Tienen, en cambio, una l&oacute;gica. Y esta consiste precisamente en destruir los marcos en los que com&uacute;nmente se perciben las razones del orden y del desorden, y las personas aptas para juzgar sobre ellas. Estos marcos son, antes que nada, usos del espacio y del tiempo. Significativamente, estos &ldquo;apol&iacute;ticos&rdquo;, de las que hemos destacado su extrema diversidad ideol&oacute;gica, han retomado la forma de acci&oacute;n de los j&oacute;venes indignados del movimiento de las plazas, una forma que los estudiantes de las protestas hab&iacute;an tomado prestada de los obreros en huelga: la ocupaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Ocupar consiste en elegir para manifestarse como colectividad en lucha un lugar ordinario del que se desv&iacute;a el uso normal: producci&oacute;n, circulaci&oacute;n, etc. Los &ldquo;chalecos amarillos&rdquo; han elegido las rotondas, esos no-lugares en torno a los cuales automovilistas an&oacute;nimos circulan todos los d&iacute;as. All&iacute; han instalado material de propaganda y puestos improvisados, tal y como hicieron durante esta &uacute;ltima d&eacute;cada las gentes an&oacute;nimas reunidas en las plazas ocupadas.
    </p><p class="article-text">
        Ocupar es tambi&eacute;n crear un tiempo espec&iacute;fico: un tiempo m&aacute;s lento en comparaci&oacute;n con la actividad habitual, y por lo tanto un tiempo para distanciarse del orden habitual de las cosas; un tiempo acelerado, por el contrario, por la din&aacute;mica de una actividad que nos obliga a responder constantemente a cuestiones para los que no estamos preparados. Esta doble alteraci&oacute;n del tiempo trastorna los ritmos habituales del pensamiento y de la acci&oacute;n. Y a la vez transforma la visibilidad de las cosas y el sentido de lo posible. Lo que antes era objeto de sufrimiento adopta una nueva visibilidad, que es la de la injusticia. El rechazo de un impuesto pasa a ser el sentimiento de la injusticia fiscal y despu&eacute;s el sentimiento de la injusticia global de un orden del mundo. Cuando un colectivo de iguales interrumpe la marcha normal del tiempo y comienza a tirar de un hilo concreto &ndash;hoy el impuesto sobre la gasolina, ayer la selectividad, la reforma de las pensiones o de la legislaci&oacute;n laboral&ndash;, es toda la tupida red de desigualdades que estructuran el orden global de un mundo gobernado por la ley del beneficio lo que empieza a deshacerse.
    </p><p class="article-text">
        Deja de ser, por lo tanto, una demanda que exige ser satisfecha. Son dos mundos que se oponen. Pero esta oposici&oacute;n de mundos ampl&iacute;a la brecha entre lo que se pide y la l&oacute;gica misma del movimiento. Lo negociable se vuelve no negociable. Para negociar se env&iacute;an representantes. Ahora bien, los &ldquo;chalecos amarillos&rdquo;, surgidos de esa Francia profunda que, seg&uacute;n se nos dice, es receptiva y sensible a las sirenas autoritarias del &ldquo;populismo&rdquo;, han retomado esta reivindicaci&oacute;n de horizontalidad radical que cre&iacute;amos propia de los j&oacute;venes anarquistas rom&aacute;nticos de los movimientos Occupy o la<a href="https://www.eldiario.es/interferencias/ZAD-Macron_6_764383560.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> ZAD</a>. No hay negociaci&oacute;n entre los iguales reunidos y los gestores del poder olig&aacute;rquico. Esto significa que la reivindicaci&oacute;n triunfa por el mero temor de los segundos, pero tambi&eacute;n que su triunfo la muestra insignificante al lado de aquello que la revuelta &ldquo;quiere&rdquo; por su desarrollo inmanente: el fin del poder de los &ldquo;representantes&rdquo;, de aquellos que piensan y act&uacute;an por los dem&aacute;s.
    </p><p class="article-text">
        Es cierto que esta &ldquo;voluntad&rdquo; puede ella misma adoptar la forma de una reivindicaci&oacute;n: el famoso refer&eacute;ndum de iniciativa ciudadana. Pero la f&oacute;rmula de la reivindicaci&oacute;n razonable oculta de hecho la oposici&oacute;n radical entre dos ideas de democracia. De un lado, la concepci&oacute;n olig&aacute;rquica reinante, es decir, el recuento de voces a favor y en contra en respuesta a una determinada pregunta que se plantea; y del otro, la concepci&oacute;n propiamente democr&aacute;tica: la acci&oacute;n colectiva que declara y verifica la capacidad de cualquiera a la hora de formular las preguntas mismas. Porque la democracia no es la elecci&oacute;n mayoritaria de los individuos. Es la acci&oacute;n que pone en pr&aacute;ctica la capacidad de cualquiera, la capacidad de aquellos que no poseen ninguna &ldquo;competencia&rdquo; para legislar y gobernar.
    </p><p class="article-text">
        Entre el poder de los iguales y el de la gente &ldquo;competente&rdquo; para gobernar siempre puede haber disputas, negociaciones y compromisos. Pero tras ellos queda el abismo de la relaci&oacute;n no negociable entre la l&oacute;gica de la igualdad y la de la desigualdad. Es por ello que las revueltas siguen a&uacute;n a medio camino, para gran disgusto y satisfacci&oacute;n de los entendidos que las declaran condenadas al fracaso por carecer de &ldquo;estrategia&rdquo;. Pero una estrategia no es m&aacute;s que una manera de administrar los golpes en el seno de un mundo dado. No hay estrategia que ense&ntilde;e c&oacute;mo colmar el abismo abierto entre dos mundos. &ldquo;Iremos hasta el final&rdquo; decimos en cada ocasi&oacute;n. Pero este final del camino no se identifica con ning&uacute;n fin determinado, sobre todo desde que los Estados llamados comunistas ahogaron en sangre y fango la esperanza revolucionaria. Es tal vez as&iacute; como hay que entender el eslogan de 1968: &ldquo;No es m&aacute;s que un comienzo, la lucha contin&uacute;a&rdquo; <em>[&ldquo;Ce n&rsquo;est qu&rsquo;un d&eacute;but, continuons le combat&rdquo;</em>]. Los comienzos no alcanzan su fin. Se quedan en el camino. Lo cual quiere decir tambi&eacute;n que no dejan de reanudarse una y otra vez, incluso si eso significa cambiar de actores. Es el realismo &ndash;inexplicable&ndash; de la revuelta el que pide lo imposible. Porque lo posible ya est&aacute; tomado. Es la f&oacute;rmula misma del poder: <em>no alternative.</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>Traducci&oacute;n: &Aacute;lvaro Garc&iacute;a-Ormaechea. Publicado con la autorizaci&oacute;n del autor. </em>
    </p><p class="article-text">
        <strong>Otros textos de Jacques Ranci&egrave;re en 'Interferencias':</strong>
    </p><p class="article-text">
        <a href="https://www.eldiario.es/interferencias/Ranciere-populismo_6_589051096.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&ldquo;La denuncia del populismo quiere consagrar la idea de que no hay alternativa&rdquo;</a>
    </p><p class="article-text">
        <a href="https://www.eldiario.es/interferencias/odio-Francia-Ranciere_6_504009609.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">C&oacute;mo salir del odio: entrevista </a>
    </p><p class="article-text">
        <a href="https://www.eldiario.es/interferencias/Ranciere-politica_del_99_6_221587865.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Potencias y problemas de una pol&iacute;tica del 99%: entrevista de Amador Fdez.-Savater</a>
    </p><p class="article-text">
        <a href="https://www.eldiario.es/interferencias/Jacques_Ranciere-organizacion_6_101549853.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&ldquo;Hacer algo 'contra' no construye un comunismo positivo&rdquo;</a>
    </p><p class="article-text">
        <a href="https://www.eldiario.es/interferencias/Jacques-Ranciere-socialismo_6_117648236.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&ldquo;&iquest;Qu&eacute; es el socialismo?&rdquo;</a>
    </p><p class="article-text">
        <a href="https://www.eldiario.es/interferencias/democracia-representacion-Laclau-Ranciere_6_385721454.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&ldquo;&iquest;No nos representan?&rdquo; Discusi&oacute;n entre Jacques Ranci&egrave;re y Ernesto Laclau sobre Estado y democracia</a>
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <span id="sdfootnote1"></span>&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Interferencias]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/interferencias/chalecos-amarillos-jacques-ranciere_132_1708256.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 08 Feb 2019 20:05:54 +0000]]></pubDate>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[No es una caravana de migrantes, sino un nuevo movimiento social que camina por una vida vivible]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/interferencias/caravana-migrantes_132_1857546.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/6b5e1ae1-3887-4e52-a626-4614afdb00e7_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="No es una caravana de migrantes, sino un nuevo movimiento social que camina por una vida vivible"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Una caravana de 10.000 migrantes, mayoritariamente hondureños, atraviesa México estos días. ¿Cuál es la novedad de esta experiencia, en la historia de las migraciones?</p><p class="subtitle">Escribe Amarela Varela, activista y profesora universitaria en Ciudad de México.</p></div><p class="article-text">
        Entre enero y septiembre de 2018, seg&uacute;n <a href="http://www.politicamigratoria.gob.mx/es_mx/SEGOB/Extranjeros_presentados_y_devueltos" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">cifras publicadas</a> por la Unidad de Pol&iacute;tica Migratoria del gobierno mexicano en octubre de este mismo a&ntilde;o, fueron &ldquo;presentados&rdquo; ante autoridades migratorias, es decir detenidos, 41.760 hondure&ntilde;as y hondure&ntilde;os de todas las edades. En ese mismo periodo, el gobierno mexicano reporta 37.000 deportaciones entre esas miles de personas desplazadas por la violencia de estado, la violencia de mercado y la violencia patriarcal. 
    </p><p class="article-text">
        Es bien visible la paradoja: las deportaciones de estos desplazados fueron costeadas con el dinero del erario p&uacute;blico mexicano, el mismo que, seg&uacute;n fuentes gubernamentales, se sostiene -solo despu&eacute;s del petr&oacute;leo- con las remesas de los millones de mexicanos migrantes, la mitad ilegalizados por el gobierno estadounidense. Es decir, este a&ntilde;o pasaron por este &ldquo;pa&iacute;s frontera&rdquo;, como le llaman los migrantes, el volumen similar a 6 contingentes como la llamada Caravana Migrante, mejor descrita como &Eacute;xodo de Desplazados. 
    </p><p class="article-text">
        No obstante, y a diferencia de esta &uacute;ltima que hoy est&aacute; llegando a Ciudad de M&eacute;xico, los 41.760 hondure&ntilde;as y hondure&ntilde;os que intentaban atravesar M&eacute;xico ven&iacute;an dispersos, por rutas clandestinizadas por las pol&iacute;ticas migratorias mexicanas que han <em>neoliberalizado</em> la violencia contra las personas migrantes, desplazadas, refugiadas y asiladas en este pa&iacute;s, privatiz&aacute;ndola a virtuales ej&eacute;rcitos privados, mitad compuestos de sicarios, mitad de complicidades con diferentes fuerzas estatales, todo ello documentado por informes de organismos nacionales e internacionales de derechos humanos. 
    </p><p class="article-text">
        A diferencia de lo que ocurri&oacute; en ese periodo, hoy 10 mil migrantes de Am&eacute;rica Central, la mayor&iacute;a de Honduras, caminan, medianamente coordinados, por este &ldquo;pa&iacute;s frontera&rdquo;, en 3 caravanas o &eacute;xodos que desde el 19 de octubre de 2018, y despu&eacute;s en dos ocasiones posteriores, lograron desafiar con sus cuerpos, y nada m&aacute;s que con eso, los operativos polic&iacute;aco/militares desplegados en contra de familias con hijos en la frontera sur de M&eacute;xico, la del norte de Guatemala. 
    </p><p class="article-text">
        Es decir, el &eacute;xodo de desplazados que hoy concentra la atenci&oacute;n medi&aacute;tica internacional y se pelea su pedacito de inter&eacute;s en un pa&iacute;s desgarrado por cr&iacute;menes de Estado, fosas comunes rodantes en tr&aacute;ileres, una transici&oacute;n pol&iacute;tica en puertas y las festividades del d&iacute;a de muertos, no es algo nuevo. Al contrario, en torno a este &eacute;xodo, al que periodistas mexicanos han llamado el &ldquo;Holocausto invisible del siglo XXI&rdquo;(1), se han escrito centenares de miles de p&aacute;ginas en los &uacute;ltimos 15 a&ntilde;os, ya sea en formato de nota roja, informes de derechos humanos gubernamentales y no gubernamentales, consultor&iacute;as sobre seguridad nacional, novelas, ensayos, documentales, publicaciones acad&eacute;micas y hasta extraordinarias pel&iacute;culas de ficci&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        Porque sobre la transmigraci&oacute;n centroamericana opera en la regi&oacute;n una virtual <em>industria</em> de la migraci&oacute;n compuesta sobre todo por redes criminales de trata y tr&aacute;fico de personas, en colusi&oacute;n demostrada con las autoridades de todos los pa&iacute;ses involucrados, pero tambi&eacute;n organismos internacionales, organizaciones de la sociedad civil que atienden en la m&aacute;s extrema precariedad necesidades que los estados est&aacute;n obligados a garantizar a los migrantes y, c&oacute;mo no, tambi&eacute;n una muy amplia gama de especialistas, tecn&oacute;cratas y acad&eacute;micos -c&oacute;mo quien esto escribe- que tratan de &ldquo;comprender&rdquo; la transmigraci&oacute;n, unos porque se creen la fantas&iacute;a de que la migraci&oacute;n humana puede &ldquo;gobernarse&rdquo; de manera ordenada y otras porque vemos en esta dimensi&oacute;n de lo social ejemplos muy did&aacute;cticos tanto de resistencia frontal como de las consecuencias humanas del neoliberalismo. 
    </p><p class="article-text">
        En esta industria hay quienes miran a los migrantes y desplazados como v&iacute;ctimas, otros como clientes, unos m&aacute;s como criminales o infractores de la ley y una minor&iacute;a como actores pol&iacute;ticos que siempre y de manera reiterada le descomponen la agenda migratoria a los gobiernos y a la industria de la migraci&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        Por eso, lo nuevo no es la presencia de miles de desplazados del neoliberalismo <em>made in Centroam&eacute;rica,</em> esta poblaci&oacute;n que hoy por fin el mundo observa, despu&eacute;s de incontables masacres (las m&aacute;s visibilizadas fueron las de <a href="http://www.masde72.periodistasdeapie.org.mx/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">San Fernando, Tamaulipas y Cadereyta, Nuevo Le&oacute;n)</a> y de un incontable n&uacute;mero de cuerpos de migrantes en fosas clandestinas que se confunden con los de un pueblo que busca desesperado a un promedio de 35 mil personas desparecidas (2).  
    </p><p class="article-text">
        Los transmigrantes centroamericanos conforman una poblaci&oacute;n que combina menores migrantes no acompa&ntilde;ados y en compa&ntilde;&iacute;a de familiares directos, mujeres que la trata de personas se chupa como la espuma, hombres y hasta ancianos que buscan escapar de la violencia neoliberal de salarios que no alcanzan los 100 d&oacute;lares mensuales, de la impunidad pol&iacute;tica y el pacto de silencio en torno a la violencia generalizada en las calles de los barrios pobres de las <a href="http://www.debatefeminista.cieg.unam.mx/wp-content/uploads/2017/05/articulos/DF_21.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">capitales centroamericanas.</a>
    </p><p class="article-text">
        Lo novedoso es la forma en la que hoy se mueven por M&eacute;xico los centroamericanos. En masa, agrupados por nodos que caminan juntos un pa&iacute;s por el que los coyotes les cobran, por adelantado, entre 9 y 15 mil d&oacute;lares para llevarlos hasta Estados Unidos. Pa&iacute;s &eacute;ste &uacute;ltimo, no hay que olvidar, donde hay jueces que est&aacute;n juzgando a beb&eacute;s de 2 a&ntilde;os recluidos y separados de sus familias, reclam&aacute;ndoles en el estrado que declaren porque la justicia norteamericana tiene que creer en los motivos de su petici&oacute;n de asilo (3). 
    </p><p class="article-text">
        No obstante, quienes hoy caminan juntos, acompa&ntilde;ados por organizaciones nacionales e internacionales todas ellas humanitarias, adem&aacute;s de la prensa dom&eacute;stica y global, han sido acusados de obedecer alg&uacute;n tipo de complot pol&iacute;tico pagado o incentivado por el presidente estadounidense Donald Trump, de responder a intereses de camarillas que buscan desestabilizar la transici&oacute;n pac&iacute;fica en M&eacute;xico con el presidente electo Andr&eacute;s Manuel L&oacute;pez Obrador o, como m&iacute;nimo, de enga&ntilde;ados por grupos antag&oacute;nicos al gobierno hondure&ntilde;o de facto de Juan Orlando Hern&aacute;ndez Alvarado.
    </p><p class="article-text">
        Esas voces que han desestimado esta novedosa forma de organizaci&oacute;n pol&iacute;tica, desde nuestra perspectiva, si bien son sesudas geopol&iacute;ticamente, son racistas, discriminatorias y han provocado una respuesta represiva en sectores clave de la poblaci&oacute;n que nunca ponen atenci&oacute;n en la migraci&oacute;n y que cuando observaron a mujeres y ni&ntilde;os rompiendo una valla fronteriza buscaron explicaciones en las plumas antes nombradas. Cuando los l&iacute;deres de opini&oacute;n y los expertos en movilidad humana y relaciones internacionales descartaron la agencia y autonom&iacute;a pol&iacute;tica de quien se mueve en colectivo desafiando los trayectos del terror, perdimos la preciosa oportunidad de construir, haciendo eco a la imaginaci&oacute;n pol&iacute;tica de los migrantes y desplazados, un movimiento pol&iacute;tico masivo antirracista en M&eacute;xico. 
    </p><p class="article-text">
        Y por eso es urgente recalcar que estas &ldquo;caravanas&rdquo; de miles de personas que hoy recorren M&eacute;xico, compuestas en un 45% por mujeres y ni&ntilde;os, son una <em>novedosa forma de lucha migrante,</em> o un <em>nuevo tipo de movimiento social </em>sin consignas manifiestamente ideol&oacute;gicas, sin formas de organizaci&oacute;n manifiestamente antag&oacute;nicas al capitalismo, apenas 10 mil personas que se organizan para caminar juntas buscando una vida habitable, haciendo de la migraci&oacute;n una estrategia pol&iacute;tica para preservar sus vidas y las de sus hijos que traen en brazos o en carriolas por las mort&iacute;feras carreteras de M&eacute;xico. Y al caminar van desafiando las fronteras dise&ntilde;adas en Washington para la regi&oacute;n, basadas todas en acuerdos internacionales sobre seguridad nacional(4).
    </p><p class="article-text">
        Entre los rasgos m&aacute;s esperanzadores de esta nueva capacidad pol&iacute;tica est&aacute; la interpelaci&oacute;n a pueblos y comunidades que, al verlos caminar en masa, se animaron ahora s&iacute; a desafiar los cacicazgos y sicariatos locales y les mostraron su solidaridad abiertamente, con bandas municipales de m&uacute;sica, los frijoles de la &uacute;ltima cosecha o simplemente abriendo sus casas para dejar a los caminantes refrescarse y usar el ba&ntilde;o, inaugurando con ello formas de <em>hospitalidad radical </em>que puedan resarcir las complicidades o incluso los silencios del pueblo mexicano con sus pares, los actuales &ldquo;condenados de la tierra&rdquo; centroamericanos.
    </p><p class="article-text">
        Falta por ver c&oacute;mo respondemos los pueblos donde estos &eacute;xodos, virtuales <em>campos de refugiados en movimiento, </em>como apuntan los colegas del peri&oacute;dico <em>El Faro,</em> consiguen quedarse. De momento, el caminar de miles de familias expulsadas por la violencia y la miseria est&aacute; consiguiendo cambiar la gram&aacute;tica migratoria en M&eacute;xico, entonces hay esperanza y vida, justo lo que falta aqu&iacute; y ahora. No es caravana de migrantes, sino &eacute;xodo de desplazados, pero sobre todo es un nuevo movimiento social que camina por una vida vivible. 
    </p><p class="article-text">
        <em>Amarela Varela es activista y profesora de la Universidad Aut&oacute;noma de Ciudad de M&eacute;xico (UACM), autora de varias investigaciones sobre migraci&oacute;n contempor&aacute;nea.  </em><a href="http://uacm.academia.edu/AmarelaVarela" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">varias investigaciones sobre migraci&oacute;n contempor&aacute;nea.</a> 
    </p><p class="article-text">
        1- Emiliano Monge, <em>Las tierras arrasadas</em>, Mondadori, 2015.
    </p><p class="article-text">
        2- <a href="http://secretariadoejecutivo.gob.mx/rnped/estadisticas-fuerocomun.php" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Registro Nacional de Datos de Personas Extraviadas o Desaparecidas (RNPED)</a><a href="http://secretariadoejecutivo.gob.mx/rnped/estadisticas-fuerocomun.php" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">.</a> Datos a enero de 2018 publicados por el diario<em> El Pa&iacute;s</em> (&ldquo;El drama de los desaparecidos en M&eacute;xico se ceba con los m&aacute;s j&oacute;venes&rdquo;, 25/4/2018). 
    </p><p class="article-text">
        3- Un d&iacute;a en las cortes migratorias para una ni&ntilde;a de 2 a&ntilde;os. https://www.nytimes.com/es/2018/10/09/ninos-migrantes-tribunales/ 
    </p><p class="article-text">
        4- <a href="http://con-temporanea.inah.gob.mx/del_oficio/amarela_varela_num4" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Para comprender la externalizaci&oacute;n del r&eacute;gimen de fronteras estadounidense a M&eacute;xico y Centroam&eacute;rica.</a>
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      <dc:creator><![CDATA[Interferencias]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/interferencias/caravana-migrantes_132_1857546.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 04 Nov 2018 20:03:33 +0000]]></pubDate>
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      <title><![CDATA[Defender la ZAD o de cómo el gobierno de Macron quiere acabar con la prueba de que otro mundo es posible]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/interferencias/zad-macron_132_2150275.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/0a73c73f-782c-46c9-9039-3392c6eb4761_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Defender la ZAD o de cómo el gobierno de Macron quiere acabar con la prueba de que otro mundo es posible"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">15 días de la operación militar del gobierno Macron contra la ZAD (Zona A Defender) cercana a la ciudad de Nantes, levantada contra un proyecto de aeropuerto. ¿Qué es la ZAD? ¿Qué se juega en este conflicto?</p><p class="subtitle">Un texto de Adrián Almazán, investigador independiente, activista y presente estos días en la ZAD</p></div><p class="article-text">
        El lunes 23 de abril se cumpl&iacute;an 15 d&iacute;as del comienzo de la operaci&oacute;n militar lanzada por el gobierno de Emmanuel Macron sobre la <a href="http://zad.nadir.org/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Zone A D&eacute;fendre</a> (Zona A Defender) cercana a la ciudad francesa de Nantes. Aunque la existencia de esta ZAD, por sus siglas, y la enorme importancia que su lucha contra la construcci&oacute;n del que habr&iacute;a sido el tercer aeropuerto m&aacute;s grande de Francia ha pasado relativamente desapercibida en el territorio espa&ntilde;ol, nos encontramos ante el movimiento europeo de defensa del territorio y de denuncia del modelo de crecimiento contempor&aacute;neo y sus consecuencias m&aacute;s grande de los &uacute;ltimos a&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        La ZAD ha supuesto a la vez la articulaci&oacute;n de un movimiento nacional vertebrado en torno a los diferentes comit&eacute;s de apoyo en innumerables poblaciones francesas, la construcci&oacute;n de un frente de lucha local plural que ha incluido desde organizaciones ecologistas a sindicatos agrarios y plataformas urbanas, la revitalizaci&oacute;n en el debate p&uacute;blico franc&eacute;s de una cr&iacute;tica al capitalismo y su delirio productivista, la ocupaci&oacute;n efectiva de un territorio de en torno a 1200 hect&aacute;reas en las inmediaciones del municipio de Notre-Dame-des-Landes, el desarrollo en el mismo de innumerables iniciativas que van de la artesan&iacute;a y la agroecolog&iacute;a a escala local (carpinter&iacute;as, ganader&iacute;a, queser&iacute;as, panader&iacute;as, huertos) a la autoconstrucci&oacute;n, pasando por experiencias de organizaci&oacute;n asamblearia del territorio, construcci&oacute;n de medios alternativos <a href="https://zad.nadir.org/spip.php?rubrique71&amp;lang=fr" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">(radio Klaxon</a> o el peri&oacute;dico ZAD-News), la construcci&oacute;n de una biblioteca, etc.; y, por &uacute;ltimo, la renovaci&oacute;n y construcci&oacute;n parcial de un nuevo modelo de lucha basado en la idea de la ocupaci&oacute;n de territorios como a la vez estrategia de defensa frente a la construcci&oacute;n de grandes infraestructuras y laboratorio de nuevas formas de habitar y de relacionarse<strong>(1)</strong>.
    </p><p class="article-text">
        Todo este magma de movimientos, amparados bajo el lema &ldquo;Contra el aeropuerto y su mundo&rdquo; y tras casi cinco d&eacute;cadas de lucha, consiguieron forzar al gobierno de Macron a anunciar el pasado <a href="https://www.elsaltodiario.com/infraestructuras/aeropuerto-nantes-victoria-zad-macron" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">17 de enero</a> el abandono definitivo del proyecto aeroportuario. Sin embargo, lejos de haber supuesto el final de la lucha, a esta victoria le ha seguido un nuevo ciclo de conflictos. Por un lado, conflictos internos al propio movimiento que, moment&aacute;neamente desprovisto de un objetivo com&uacute;n y un&aacute;nimemente compartido que eclipsara sus diferencias, se enzarz&oacute; en debates pol&iacute;ticos profundos sobre la actitud a tomar de cara al Estado, los siguientes pasos a seguir y las prioridades de la lucha. Una guerra de trincheras algo difusa enfrent&oacute; a aquellos que quisieron priorizar el mantenimiento del territorio de la ZAD como ejemplo de una manera diferente de comprender el mundo campesino, incluso pagando el precio de una oficializaci&oacute;n y una aceptaci&oacute;n de la regulaci&oacute;n bajo el marco estatal; y aquellos que, aferr&aacute;ndose a la segunda parte del lema bandera del movimiento, denunciaron cualquier propuesta de di&aacute;logo, negociaci&oacute;n o encuadramiento con el mundo al que se opon&iacute;an.
    </p><p class="article-text">
        Otro de los caballos de batalla de este enfrentamiento fue la reapertura del coraz&oacute;n de la zona, la carretera D281, clausurada y parcialmente ocupada tras el intento fallido de desalojo del gobierno de Hollande en 2012. La restituci&oacute;n de la normalidad del tr&aacute;fico de veh&iacute;culos se convirti&oacute; r&aacute;pidamente no s&oacute;lo en una de las reivindicaciones centrales del gobierno y de parte de los integrantes locales del movimiento, sino en la simbolizaci&oacute;n de una divisi&oacute;n en el interior de la zona entre una parte oeste compuesta fundamentalmente por granjas y talleres m&aacute;s abiertos a una negociaci&oacute;n encaminada a la estabilizaci&oacute;n de los habitantes de la zona, y una parte este salpicada de caba&ntilde;as y edificios autoconstruidos donde el centro de la experiencia hab&iacute;a sido la experimentaci&oacute;n radical de otras formas de vida articuladas de manera notable en torno al rechazo al trabajo.
    </p><p class="article-text">
        En paralelo al desarrollo de este debate, las en principio <a href="https://www.elsaltodiario.com/francia/macron-amenaza-con-una-expulsion-selectiva-de-la-zona-ocupada-contra-del-aeropuerto-de-nantes" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">t&iacute;midas declaraciones </a><a href="https://www.elsaltodiario.com/francia/macron-amenaza-con-una-expulsion-selectiva-de-la-zona-ocupada-contra-del-aeropuerto-de-nantes" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">oficiales</a> sobre una necesidad de regulaci&oacute;n y normalizaci&oacute;n de la zona culminaron el 9 de abril en un despliegue militar masivo (m&aacute;s de 2500 gendarmes) que impon&iacute;a por la fuerza no s&oacute;lo la reapertura de la D281 sino la destrucci&oacute;n de una enorme cantidad de caba&ntilde;as y viviendas autoconstruidas en la zona este de la ZAD, adem&aacute;s de cortes de agua y luz generalizados. A este escenario de guerra rel&aacute;mpago le segu&iacute;a la oferta de negociaci&oacute;n por parte de la prefecta del Pa&iacute;s del Loira, Nicole Klein, que amparada por el gobierno de la Rep&uacute;blica lanzaba un ultimatum con fecha 23 de abril. Esa ser&iacute;a la fecha l&iacute;mite para que todos los proyectos que quisieran tener alguna oportunidad de seguir existiendo sobre el terreno procedieran a presentar informes individuales en los que justificaran la pertinencia y viabilidad de su existencia.
    </p><p class="article-text">
        Este ataque brutal ha suscitado reacciones de todo tipo y marcado la actualidad francesa durante los &uacute;ltimos 15 d&iacute;as. Por un lado, sobre el terreno, las diferencias han pasado a un segundo plano y se ha construido un <a href="https://www.elsaltodiario.com/francia/zad-notre-dame-des-landes-dispuesta-resistir-tras-desalojo" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">movimiento de resistencia y defensa de los espacios</a> a&uacute;n en pie que, tras un t&iacute;mido comienzo el mismo lunes 9 de abril, culmin&oacute; en la masiva jornada de solidaridad sobre el terreno que, seg&uacute;n los organizadores, congreg&oacute; el pasado 15 de abril en torno a 15.000 personas en la zona, y que se mantiene con mucha fuerza hasta el d&iacute;a de hoy.
    </p><p class="article-text">
        Todos los que estuvimos all&iacute; aquel domingo 15 y los d&iacute;as que le han seguido sabemos que es dif&iacute;cil explicar lo que se siente, lo que se vive, lo que se comparte y lo que se respira ahora mismo en ese peque&ntilde;o rinc&oacute;n del mundo. Como nos sucedi&oacute; a muchos en el laberinto de la acampada de Sol, all&iacute; tienes la sensaci&oacute;n no ya de que otro mundo es posible, sino de que ya est&aacute;s en &eacute;l. El dinero no importa y no hay nada por lo que competir y todo por lo que luchar junto a los otros. Y a la alegr&iacute;a del compartir trabajos y espacios, comidas, construcci&oacute;n, m&uacute;sica y sue&ntilde;os con desconocidos que se convierten en familia, se le une la alegr&iacute;a de la defensa compartida por todos los medios de esa isla de mundo en el desierto que nos ha tocado vivir.
    </p><p class="article-text">
        A esta alegr&iacute;a se superpone el terror de una operaci&oacute;n militar que, aunque oficialmente finalizara el 12 de abril, sigue generando en miniatura todos los horrores y angustias de la guerra. M&aacute;s de 150 heridos por gases lacrim&oacute;genos, gases inhabilitantes, granadas ensordecedoras, ca&ntilde;ones de agua, bolas de goma, porras&hellip;, traves&iacute;as entre el barro de los campos de la ZAD para tratar de cruzar las fronteras invisibles dibujadas por el dispositivo policial, casas que permanecen durante horas rodeadas por cordones policiales que impiden cualquier movimiento&hellip;
    </p><p class="article-text">
        Y pese a todo, la sensaci&oacute;n de que cualquier cosa es posible. &iquest;C&oacute;mo explicar sino que una treintena de personas se echaran al hombro una estructura de madera y, atravesando bosques, fango y fosos se lanzaran a cruzar toda la ZAD y trataran de atravesar el cord&oacute;n policial para comenzar la reconstrucci&oacute;n de uno de los espacios destruidos m&aacute;s emblem&aacute;ticos, el mercado libre de Le Gourbi? &iquest;O qu&eacute; casi trescientas, esa misma noche, repitieran con &eacute;xito una haza&ntilde;a similar pero esta vez con la estructura de todo un edificio que ser&iacute;a brutalmente destruida por la polic&iacute;a la ma&ntilde;ana del 16 de abril?
    </p><p class="article-text">
        En el conjunto de la sociedad francesa estas dos semanas de enfrentamientos ha supuesto tambi&eacute;n la apertura de un debate p&uacute;blico que no deja de preguntarse, como hiciera St&eacute;phane Foucart en su art&iacute;culo de Le Monde <a href="https://www.lemonde.fr/idees/article/2018/04/14/l-etat-monstre-froid-face-aux-zadistes_5285480_3232.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&laquo;L&rsquo;Etat, monstre froid face aux zadistes&raquo;</a>, &iquest;por qu&eacute; esta insistencia y brutalidad para acabar con la experiencia de la ZAD? En esta &eacute;poca en la que el ciclo que abrieran Thatcher y Reagan comienza a dar a luz a monstruos de lo m&aacute;s variado, desde Trump al mismo Macron, parece que el famoso TINA (There Is No Alternative) ha dejado de ser una evidencia y su defensa e imposici&oacute;n por la fuerza ha pasado ser la prioridad n&uacute;mero uno de cualquier gobierno instalado en el fin de la historia. Y sin embargo la ZAD, como lo hicieran las revueltas &aacute;rabes, el 15M, la revoluci&oacute;n en Siria, la ocupaci&oacute;n del parque Gezi y un etc&eacute;tera que comienza a ser ya muy extenso despu&eacute;s de casi dos d&eacute;cadas de siglo XXI, es una muestra m&aacute;s de la estupidez de pretender que nuestro mundo suicida y sus din&aacute;micas est&aacute;n destinadas a durar y a no encontrar oposici&oacute;n alguna.
    </p><p class="article-text">
        Una muestra m&aacute;s que tiene adem&aacute;s una ventaja a&ntilde;adida. Lejos de limitar su cr&iacute;tica a la bancarrota de los estados del bienestar o a la naturaleza profundamente antidemocr&aacute;tica, precaria y desigual de nuestro mundo, la ZAD ha apuntado al coraz&oacute;n del conflicto al que se enfrenta la humanidad en este siglo XXI. En sus granjas, en sus mercados de trueque, en sus cultivos agroecol&oacute;gicos, en sus medios locales, etc. la ZAD y sus habitantes han denunciado y desertado del mundo industrial, de su din&aacute;mica de crecimiento, artificializaci&oacute;n y burocratizaci&oacute;n, de una supuesta dominaci&oacute;n de la naturaleza que ahora nos acosa bajo la forma de un fantasma de nocividades ecol&oacute;gicas y cat&aacute;strofes industriales. En sus asambleas se ha puesto en cuesti&oacute;n el dogma del estado y sus edificios autoconstru&iacute;dos y talleres de artesan&iacute;a dan muestra de una voluntad inquebrantable de no s&oacute;lo criticar, pedir y esperar; sino tomar, construir y aprender. La ZAD ha sabido combinar la cr&iacute;tica al mundo existente con la construcci&oacute;n de una autonom&iacute;a concreta que supera todo dogma progresista, toda esperanza ingenua en la salvaci&oacute;n por parte de la t&eacute;cnica y del Estado, y que se hace radicalmente responsable de la vida y de la defensa de &eacute;sta.
    </p><p class="article-text">
        Y en esta batalla de ideas, la opini&oacute;n p&uacute;blica bascula del lado de la ZAD porque cada vez m&aacute;s comprende que &eacute;sta simboliza la posibilidad de una alternativa imprescindible hoy. Al mismo tiempo, los defensores de este orden caduco no dudan en lanzar toda su artiller&iacute;a para tratar de hundir este fr&aacute;gil esquife que, acorazado por unos derechos adquiridos tras siglos de lucha que impiden que la represi&oacute;n supere el l&iacute;mite del asesinato en su despliegue militar, sigue resistiendo a d&iacute;a de hoy.
    </p><p class="article-text">
        Los pr&oacute;ximos d&iacute;as ser&aacute;n determinantes para el destino de la ZAD. Tras una semana en la que la presencia militar en la zona ha impedido la reconstrucci&oacute;n y reocupaci&oacute;n de las zonas destruidas, el &uacute;ltimo fin de semana los habitantes de la ZAD han dado un <a href="https://zad.nadir.org/spip.php?article5658" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">paso hacia el di&aacute;logo</a> mediante la presentaci&oacute;n de un informe a la prefectura. &Eacute;ste, aunque supone aceptar parcialmente las condiciones del gobierno, torna en su contra su estrategia al argumentar legalmente que la ZAD est&aacute; compuesta por 40 proyectos simbi&oacute;ticos que para sobrevivir necesitan ocupar la totalidad del terreno y, lo que es m&aacute;s importante, se necesitan los unos a los otros. Desactivando cualquier posibilidad de utilizar este registro como una herramienta para desarticular y fragmentar el movimiento en peque&ntilde;as iniciativas emprendedoras individuales, los habitantes del este y el oeste de la ZAD han devuelto el golpe en la negociaci&oacute;n negando la mayor y poniendo en tela de juicio la ideolog&iacute;a del gobierno Macron. Si se quedan lo har&aacute;n juntos, y si siguen existiendo ser&aacute; compartiendo como una &uacute;nica experiencia.
    </p><p class="article-text">
        Pasada la fecha del ultimatum, y tras este gesto de di&aacute;logo, es al gobierno al que le toca mover ficha. En la ZAD las cosas est&aacute;n muy claras. Se ha solicitado el apoyo masivo tanto en el terreno como a trav&eacute;s de <a href="https://zad.nadir.org/spip.php?article5400" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">comunicados de organizaciones y personalidades solidarias</a>. La defensa de la zona va a continuar y, en caso de un desalojo masivo, el movimiento ya ha se&ntilde;alado el domingo 29 de abril como fecha para una concentraci&oacute;n masiva y un reocupaci&oacute;n de la ZAD. Por ahora, el silencio del gobierno tan s&oacute;lo viene roto por las declaraciones del mando al cargo de la operaci&oacute;n, el general Lizurey, que en declaraciones de prensa afirmaba ayer: &laquo;Entramos ahora en una nueva fase que tendr&aacute; como objetivo, en los pr&oacute;ximos meses, asegurar la zona para que los proyectos autorizados por la prefectura puedan ver la luz [&hellip;]&raquo;. Lo que suceda en los d&iacute;as por venir depender&aacute; de la correlaci&oacute;n de fuerzas que se mantenga, y sobre todo de que se extienda una toma de conciencia de la importancia de que un lugar como la ZAD siga existiendo.
    </p><p class="article-text">
        <em>Adri&aacute;n Almaz&aacute;n G&oacute;mez es miembro del colectivo editor Ediciones El </em><a href="https://edicioneselsalmon.com/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Ediciones El </a><a href="https://edicioneselsalmon.com/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Salm&oacute;n/revista Cul de Sac</em></a><em> y del GRA &laquo;La </em><a href="https://grupolatorna.wordpress.com/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">GRA &laquo;La </a><a href="https://grupolatorna.wordpress.com/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Torna&raquo;</em></a><em>. Trabaja adem&aacute;s en una </em><em>tesis doctoral en el departamento de filosof&iacute;a de la Universidad </em><em>Aut&oacute;noma de Madrid.</em>
    </p><p class="article-text">
        <strong>(1)</strong> Existen a d&iacute;a de hoy como m&iacute;nimo 15 territorios ocupados y defendidos bajo la f&oacute;rmula ZAD en el estado franc&eacute;s. Un antecedente claro de este modelo de lucha fue la oposici&oacute;n a la ampliaci&oacute;n del campo militar de <a href="https://elpais.com/diario/1978/11/10/internacional/279500417_850215.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Larzac</a>, cuyo lema &ldquo;Larzac partout&rdquo; [Larzac en todas partes] ser&iacute;a recuperado tal cual por la ZAD y su &ldquo;ZAD partout&rdquo;.
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      <dc:creator><![CDATA[Interferencias]]></dc:creator>
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      <pubDate><![CDATA[Tue, 24 Apr 2018 18:33:47 +0000]]></pubDate>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La diversidad funcional como oportunidad para las nuevas masculinidades]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/interferencias/diversidad-uncional-masculinidad_132_3027662.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/05de4685-1df6-4476-8b77-204aac449e58_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La diversidad funcional como oportunidad para las nuevas masculinidades"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Antonio Centeno, activista del Movimiento de Vida Independiente, co-director del documental</p><p class="subtitle">Yes, we fuck!</p><p class="subtitle">y actor de</p><p class="subtitle">Vivir y otras ficciones,</p><p class="subtitle">presenta la diversidad funcional como una oportunidad para repensar la identidad masculina</p></div><p class="article-text">
        Para m&iacute; la necesidad de reflexionar sobre la masculinidad es una cuesti&oacute;n personal. A los 13 a&ntilde;os me romp&iacute; el cuello y con ello cualquier referencia v&aacute;lida sobre lo que pod&iacute;a significar &ldquo;ser hombre&rdquo;. Ni en el entorno cotidiano de mi barrio del extrarradio barcelon&eacute;s, ni en el mundo de la cultura que puso a mi alcance la escuela p&uacute;blica ni en los (escasos) medios de comunicaci&oacute;n hab&iacute;a un solo hombre tetrapl&eacute;jico. Bueno, miento, el amigo Ram&oacute;n Sampedro asomaba su afable rostro en alg&uacute;n que otro telediario, pero el mensaje resultaba poco atractivo para un chaval en plena adolescencia. Por supuesto, tampoco se mostraba a ninguna mujer con tetraplejia, ni siquiera a alguna con ambiciones suicidas.
    </p><p class="article-text">
        Dado que los m&eacute;dicos, y el resto del entorno cultural patriarcal, me hab&iacute;an convencido de que nada relacionado con la sexualidad iba a ser buena idea para m&iacute;, intent&eacute; enterrar estos temas lo m&aacute;s hondo que pude, incluida la cuesti&oacute;n de qu&eacute; sentido ten&iacute;a mi identidad como hombre. Por pura supervivencia, tuve que priorizar la construcci&oacute;n de mi identidad como &ldquo;persona con diversidad funcional&rdquo;. Segu&iacute; a rajatabla el gui&oacute;n del &ldquo;buen minusv&aacute;lido&rdquo;: estudi&eacute;, consegu&iacute; trabajo, vivienda y...y aqu&iacute; choqu&eacute; con el techo de cemento, todo era mentira, intentar encajar no serv&iacute;a para tener una vida equiparable al resto de mortales. Cuando a los 32 a&ntilde;os tu madre tiene que seguir limpi&aacute;ndote el culo porque los poderes p&uacute;blicos s&oacute;lo estaban para agitar ante ti la zanahoria de la superaci&oacute;n made in Disney, cualquier idea de libertad o de intimidad queda vac&iacute;a de contenido (para ti y para tu madre).
    </p><p class="article-text">
        Afortunadamente, pude politizar toda esa rabia militando en el Movimiento de Vida Independiente. Las luchas y reflexiones colectivas me ense&ntilde;aron a ver que el problema no era mi cuerpo, sino un medio social hostil a mi manera de funcionar, de hacer las cosas. Es decir, la realidad no era que yo no pudiese subir al autob&uacute;s porque mis piernas estuviesen mal, sino que se me prohib&iacute;a subir a un autob&uacute;s mal hecho, poco realista, que no ten&iacute;a en cuenta mi manera de moverme. Desde este convencimiento, empezamos a auto-nombrarnos como &ldquo;personas con diversidad funcional&rdquo;, conseguimos cambiar leyes y poner en marcha experiencias piloto de asistencia personal que permitieron emanciparse a quienes participaron (yo entre ellas) sin tener que vivir ni en recluidas en instituciones ni al albur de la buena voluntad de (las mujeres de) la familia.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, ni el &eacute;xito de las pruebas piloto ni las posibilidades que abrieron las nuevas leyes fueron suficiente para extender de manera generalizada el modelo de vida independiente. Tuvimos que asumir que las leyes no escritas, aquellas que nos ense&ntilde;an c&oacute;mo mirar, valorar y actuar ante determinada realidad que nos resulta ajena, son m&aacute;s poderosas que las leyes sancionadas por los parlamentos. Esencialmente, se nos segu&iacute;a considerando infantes, seres angelicales y naturalmente dependientes a los que hay que proteger a toda costa, incluso por encima de nuestra libertad personal. Aqu&iacute; nos dimos cuenta de que, si bien el &ldquo;modelo social de la diversidad funcional&rdquo; nos hab&iacute;a ayudado mucho estableciendo que el cuerpo no era el problema, se hab&iacute;a quedado corto, se hab&iacute;a olvidado de decirnos que el cuerpo no s&oacute;lo no era el problema si no que era la soluci&oacute;n: deb&iacute;amos visibilizarnos como cuerpos sexuados, deseantes y deseables para romper con las din&aacute;micas infantilizadoras que naturalizaban las situaciones de dependencia, hab&iacute;a que sexualizar la diversidad funcional para politizarla.
    </p><p class="article-text">
        En este sentido, proyectos como el documental <em>Yes, we fuck!</em> (2015), la pel&iacute;cula <em>Vivir y otras ficciones</em> (2016) o la web <a href="http://www.asistenciasexual.org" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">www.asistenciasexual.org</a> (2017) han contribuido a generar un incipiente y nuevo imaginario colectivo sobre la sexualidad y la diversidad funcional en complicidad pol&iacute;tica con lo queer, con el activismo gordo, con el pensamiento decolonial, con los trabajos sexuales&hellip; Un proceso tan potente en lo personal (que es pol&iacute;tico) como en lo pol&iacute;tico (que es personal). Aquel chaval de 13 a&ntilde;os se ha visto, finalmente y sin escapatoria posible, ante el espejo que le devuelve la pregunta &iquest;qu&eacute; sentido tiene identificarte como hombre? Una cuesti&oacute;n harto compleja en la que resulta f&aacute;cil acabar divagando sin m&aacute;s, as&iacute; que intentar&eacute; centrarme en tres ejes que sustentan una cierta construcci&oacute;n de la masculinidad y que se han visto alterados por mi experiencia de la diversidad funcional: el cuerpo, la sexualidad y los afectos.
    </p><p class="article-text">
        El cuerpo masculino es fuerte, vigoroso, y compite por ocupar el espacio p&uacute;blico. Mi cuerpo tullido es d&eacute;bil, fr&aacute;gil y sin cooperaci&oacute;n tendr&iacute;a vetado el acceso a buena parte de ese mismo espacio p&uacute;blico. Lo cierto es que aceptar y valorar los cuerpos funcionalmente diversos ha generado &ndash;para todo el mundo- un urbanismo y una arquitectura m&aacute;s amables, un transporte p&uacute;blico m&aacute;s confortable y seguro, una educaci&oacute;n con m&aacute;s y mejores herramientas pedag&oacute;gicas, por ejemplo. As&iacute; que, quiz&aacute;s, si dejamos de buscarnos en los cuerpos que anuncian colonia o coches o maquinillas de afeitar y rebuscamos en la historia de la especie humana &ndash;que bas&oacute; su &eacute;xito evolutivo en hacer de su fragilidad el motor de la cooperaci&oacute;n comunitaria- podremos construir una idea de &ldquo;cuerpo masculino&rdquo; interesante y m&aacute;s vivible, en tanto que nos invita a asumir individual y colectivamente nuestra vulnerabilidad. Mi cuerpo empieza en m&iacute;, pero somos todas.
    </p><p class="article-text">
        Para la masculinidad hegem&oacute;nica la sexualidad se reduce a las pr&aacute;cticas sexuales y &eacute;stas a lo que el porno ha establecido como leg&iacute;timo. Un universo er&oacute;tico tan pobre que cada vez somos m&aacute;s las que desde nuestra corporalidad, orientaci&oacute;n, identidad o preferencias decimos que ni estamos ah&iacute; ni queremos estar, que reformar la normatividad imperante es imposible, que hay que ponerla en cuesti&oacute;n en su conjunto y construir alternativas m&aacute;s respetuosas con las libertades y las diversidades en todos sus aspectos. Si follamos todas follamos mejor. La diversidad funcional supone estar fuera de ese estrecho gui&oacute;n pornogr&aacute;fico, y por lo tanto una oportunidad para construir una sexualidad m&aacute;s desgenitalizada (en el sentido no de prescindir de los genitales sino de desposeerlos de su categor&iacute;a de centro del universo er&oacute;tico), m&aacute;s l&uacute;dica (las pr&oacute;tesis, &oacute;rtosis y dem&aacute;s aparataje m&eacute;dico pueden resignificarse para ampliar un uso ya de por s&iacute; generalizado de jugueter&iacute;a er&oacute;tica, por ejemplo) y con m&aacute;s espacio para la comunicaci&oacute;n (desde las miradas a los juegos psicol&oacute;gicos en general y de rol en particular). En la sexualidad tullida no hay manual, as&iacute; que podemos vivir deseos que sean realmente nuestros y placeres que no precisen la autorizaci&oacute;n de nada ni nadie.
    </p><p class="article-text">
        Los hombres no lloran. Es decir, no sienten, y si sienten no muestran sus afectos. Esta rigidez de porcelana en lo emocional supone una fragilidad extrema para la identidad masculina, genera individuos angustiados, incapaces de relacionarse saludablemente y, a menudo, violentos con los dem&aacute;s y consigo mismos. As&iacute;, los v&iacute;nculos afectivos de la masculinidad arquet&iacute;pica se construyen desde los roles del conquistador y del macho proveedor. En ambos resulta dif&iacute;cil encajar desde la diversidad funcional. En el primero, por no cumplir con los atributos corporales y est&eacute;ticos t&iacute;picamente masculinos y, en el segundo, por las barreras de acceso al mundo educativo y laboral. Estos desajustes y la necesidad de contar expl&iacute;citamente con &ldquo;el otro&rdquo; para muchas tareas cotidianas m&aacute;s all&aacute; de los apoyos profesionales, como beber un vaso de agua o rascarse la nariz en una cena &iacute;ntima, abren la puerta a construir los v&iacute;nculos afectivos de la masculinidad tullida desde una comunicaci&oacute;n constante y asertiva, con un marcado acento en los cuidados emocionales. M&aacute;s all&aacute; de los mitos del superh&eacute;roe de la superaci&oacute;n y de la esclava abnegada, el escenario de los afectos queda b&aacute;sicamente conformado por una reciprocidad emp&aacute;tica en la comunicaci&oacute;n y en el cuidado emocional como &uacute;nica posibilidad de hacer sostenible lo cotidiano.
    </p><p class="article-text">
        Por supuesto, todo lo expuesto hasta aqu&iacute; responde a una experiencia peque&ntilde;a y con unas coordenadas concretas de raza, clase, orientaci&oacute;n sexual, etc. No es, por tanto, generalizable, pero tampoco obviable, porque es real. En particular, tal y como se han presentado algunas cuestiones, pudiera parecer que romperse el cuello es algo maravilloso. Ya sabemos que la realidad resulta m&aacute;s compleja y dif&iacute;cil, y tambi&eacute;n que habitualmente se se&ntilde;ala la diversidad funcional solamente como problema. Aqu&iacute; he querido presentarla como oportunidad, un posible punto de fuga para la construcci&oacute;n de nuevas masculinidades. Elementos como asumir la fragilidad del cuerpo y su dimensi&oacute;n comunitaria, vivir una sexualidad menos normativa y m&aacute;s l&uacute;dica o construir los v&iacute;nculos afectivos desde la comunicaci&oacute;n y los cuidados emocionales resultan claves para que los hombres tomemos conciencia de nuestros privilegios y encontremos estrategias para deshacerlos. Acabar con el machismo es responsabilidad de todas, pero nuestro papel en las luchas feministas no es hacer el rid&iacute;culo pretendiendo liberar a las mujeres, sino liberarnos a nosotros mismos de los privilegios que establecen unas relaciones de dominaci&oacute;n en las que todas somos infelices y, no olvidemos, ellas son asesinadas.
    </p><p class="article-text">
        A ojos de mi abuela, tanto yo como mis amigas y amigos podr&iacute;amos ser consideradas transg&eacute;neros (caso que mi abuela hubiese conocido el palabro) respecto al mundo en que ella creci&oacute;. Lo esperable y deseable es que este proceso se intensifique, de manera que las identidades sexuales sean cada vez m&aacute;s diversas, permeables y vivibles, menos puras e impuestas. Aceptar la diversidad funcional como parte de la inagotable variedad de maneras en que la unicidad irrepetible de cada vida humana nos permite ser y estar en el mundo deber&iacute;a ayudarnos a avanzar en el camino de asumir, finalmente, que el g&eacute;nero es un cuento y los cuentos, cuentos son.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Interferencias]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/interferencias/diversidad-uncional-masculinidad_132_3027662.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 01 Dec 2017 19:58:44 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La diversidad funcional como oportunidad para las nuevas masculinidades]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿Es política la generación millennial?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/interferencias/millennials-politica-precariedad_132_3291935.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/c307939c-cce4-4163-9fc6-e2a0fcd9a2d5_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="¿Es política la generación millennial?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El filósofo Franco Berardi (</p><p class="subtitle">), autor de varios libros sobre la "generación conectiva", se pregunta en este artículo por la política de la generación</p><p class="subtitle">millennial</p></div><p class="article-text">
        Dos art&iacute;culos dedicados a los <em>millennials</em> salieron el mismo d&iacute;a en el New York Times y en El Pa&iacute;s. El art&iacute;culo de&nbsp;<a href="https://www.nytimes.com/2017/06/16/opinion/sunday/sanders-corbyn-socialsts.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Sarah Leonard</a> y el de&nbsp;<a href="http://elpais.com/elpais/2017/06/11/opinion/1497192510_685284.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Antonio Naval&oacute;n</a> hablaban del mismo tema, pero de formas completamente distintas, incluso opuestas. Naval&oacute;n ten&iacute;a un tono arrogante y vagamente reaccionario: seg&uacute;n &eacute;l, los <em>millennials</em> no han producido ninguna idea que no sea relativa a una nueva aplicaci&oacute;n para el smartphone y no tienen ninguna opini&oacute;n pol&iacute;tica.
    </p><p class="article-text">
        Sarah Leonard observa, por el contrario, que los m&aacute;s j&oacute;venes han votado mayoritariamente por Sanders, Corbyn y M&eacute;lenchon, es decir, tres viejos pol&iacute;ticos con un nivel cultural incomparablemente superior a sus oponentes, que reivindican los valores pol&iacute;ticos del socialismo y encarnan la coherencia &eacute;tica de quien no se ha plegado al conformismo de la izquierda neoliberal.
    </p><h3 class="article-text">&iquest;Existe la generaci&oacute;n millennial?</h3><p class="article-text">
        <em>millennial</em>Antes de preguntarme qui&eacute;n de los dos tiene raz&oacute;n, me pregunto si es leg&iacute;timo el uso de la noci&oacute;n de generaci&oacute;n. &iquest;Se trata de un concepto sociol&oacute;gicamente fundado o pol&iacute;ticamente homog&eacute;neo? Dir&iacute;a que no. No existe ninguna homogeneidad generacional sobre el plano de las expresiones culturales o pol&iacute;ticas. Existe sin embargo una homogeneidad generacional que depende del contexto tecno-antropol&oacute;gico. Y esto cuenta much&iacute;simo, naturalmente, sobre todo cuando estamos hablando del salto t&eacute;cnico gigantesco que representa hoy la transici&oacute;n digital.
    </p><p class="article-text">
        Por tanto, es leg&iacute;timo indagar en la especificidad de la generaci&oacute;n conectiva que los periodistas han llamado &ldquo;generaci&oacute;n <em>millennial&rdquo;.</em> Pero no me parece igualmente leg&iacute;timo identificarla como si expresase comportamientos homog&eacute;neos sobre el plano electoral o el plano de la acci&oacute;n consciente.
    </p><p class="article-text">
        El art&iacute;culo de Sarah Leonard subraya el hecho de que esta generaci&oacute;n est&aacute; debiendo pagar las consecuencias de la agresividad neoliberal y busca ahora volver a vincularse a la generaci&oacute;n de sus abuelos, experimentando un cierto disgusto por la miseria ps&iacute;quica y moral de la de sus padres, que han aceptado el chantaje neoliberal. El art&iacute;culo de Naval&oacute;n me parece superficial e irritante, pero tampoco la aproximaci&oacute;n de Leonard me convence del todo. Refiri&eacute;ndose al comportamiento pol&iacute;tico, Naval&oacute;n destaca el rechazo a comprometerse pol&iacute;ticamente y la tendencia abstencionista de los m&aacute;s j&oacute;venes, mientras que Leonard dice lo contrario. &iquest;Tienen raz&oacute;n ambos? &iquest;O ninguno de los dos?
    </p><p class="article-text">
        La generaci&oacute;n precaria, a pesar de estar capturada en el universo t&eacute;cnico conectivo, ha comenzado a rechazar la hipocres&iacute;a de la izquierda neoliberal que la ha condenado a la precariedad y a los salarios de miseria en nombre del inter&eacute;s exclusivo del capital financiero. Pero me pregunto si en muchos casos los m&aacute;s j&oacute;venes no manifiestan un desinter&eacute;s total por la pol&iacute;tica por considerarlo un arte del pasado que no parece tener ya ninguna eficacia sobre el presente, reducido como est&aacute; a ser un ritual de legitimaci&oacute;n de los poderes financieros.
    </p><p class="article-text">
        En los &uacute;ltimos d&iacute;as, todo el mundo se apresta a saludar al triunfador de las elecciones francesas, pero el acontecimiento significativo no ha sido la falsa victoria del polo de poder que promete desplegar una nueva ofensiva contra los trabajadores. El evento extraordinario ha sido que el 57% de los franceses no ha votado. Macron representa una minor&iacute;a del electorado franc&eacute;s. Lo ha votado la burgues&iacute;a de izquierda y la burgues&iacute;a de derecha que pretenden hacer pagar a los trabajadores cada vez m&aacute;s precarios las cuentas de la sumisi&oacute;n al dominio financiero europeo.
    </p><h3 class="article-text">Sufrimiento, malestar, precariedad</h3><p class="article-text">
        En el &uacute;ltimo decenio, he estudiado la primera generaci&oacute;n conectiva (mis libros est&aacute;n dedicados sobre todo a este objeto misterioso). Pero no me he propuesto en absoluto definir a los <em>millennials</em> en t&eacute;rminos pol&iacute;ticos. Si queremos encontrar un elemento de especificidad es mejor no centrarse en las preferencias electorales, porque es un dato completamente superficial. Hay que enfocar m&aacute;s bien el sufrimiento, la soledad y el suicidio. Son el sufrimiento, el malestar y la precariedad como impotencia y como fragilidad las caracter&iacute;sticas que nos permiten, no tanto tener una definici&oacute;n, como aferrar un rasgo de subjetivaci&oacute;n posible de la generaci&oacute;n conectiva.
    </p><p class="article-text">
        Tras la victoria de Trump muchas universidades americanas organizaron distintas iniciativas de apoyo psicol&oacute;gico para los estudiantes traumatizados por el giro que ha dado su pa&iacute;s. Algo impensable para mi generaci&oacute;n: habr&iacute;amos arrasado la ciudad a hierro y fuego para detener el avance del fascismo. Pero ser&iacute;a un idiota si en esta oposici&oacute;n generacional me quedase con un aprecio reaccionario por la mitolog&iacute;a agresiva de mi generaci&oacute;n. La trayectoria de formaci&oacute;n de la conciencia es indisociable de contextos t&eacute;cnicos y culturales que son totalmente diferentes.
    </p><p class="article-text">
        En Estados Unidos se habla de snow flake generation (generaci&oacute;n copo de nieve) para proponer una nueva definici&oacute;n de los s&uacute;per-observados <em>millennials.</em> La fragilidad de un copo de nieve es una caracter&iacute;stica psicol&oacute;gica, tal vez est&eacute;tica, s&oacute;lo de manera muy indirecta pol&iacute;tica.
    </p><p class="article-text">
        Los blairistas-macronistas deber&aacute;n responder ante el tribunal de la historia (que no existe) por la destrucci&oacute;n ps&iacute;quica y la instrumentalizaci&oacute;n de una generaci&oacute;n que contiene potencialidades inmensas, pero no ha sabido transformarlas en un proceso consciente y organizado. La izquierda neoliberal ha enga&ntilde;ado a las generaciones emergentes, que ahora parecen empezar a comprender el truco y ya no se dejan capturar tan f&aacute;cilmente en el mito idiota de la competici&oacute;n a muerte con fines de crecimiento y la auto-explotaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Cuando los millennials se vuelvan capaces de transformar su fragilidad en autonom&iacute;a comenzar&aacute; quiz&aacute; un proceso verdadero de liberaci&oacute;n, que no pasa por las elecciones (o no s&oacute;lo por ah&iacute;), sino que deber&aacute; involucrar la auto-organizaci&oacute;n del saber y la tecnolog&iacute;a, la distribuci&oacute;n de la riqueza, la libertad del trabajo y la emancipaci&oacute;n del hacer.
    </p><p class="article-text">
        Cuando los <em>millennials</em> se liberen de las mentiras en las cuales el blairismo-macronismo los ha enjaulado, cuando encuentren el camino hacia la amistad que hoy tanto les asusta, entonces tal vez la salida del infierno capitalista aparecer&aacute; como algo m&aacute;s simple de lo previsto: esta v&iacute;a de salida coincide con la solidaridad y conduce a liberar la &uacute;nica potencia de la que disponemos (los <em>millennials</em> m&aacute;s que todas las generaciones precedentes): la inteligencia colectiva, la amistad en el conocimiento.
    </p><p class="article-text">
        <em>Una entrevista a Franco Berardi (Bifo) en 'Interferencias', por Amador Fern&aacute;ndez-Savater:&nbsp;&ldquo;Una sublevaci&oacute;n colectiva es antes que nada un fen&oacute;meno f&iacute;sico, afectivo, er&oacute;tico&rdquo;.</em><a href="http://www.eldiario.es/interferencias/bifo-sublevacion-afectos_6_319578060.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&ldquo;Una sublevaci&oacute;n colectiva es antes que nada un fen&oacute;meno f&iacute;sico, afectivo, er&oacute;tico&rdquo;.</a>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Interferencias]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/interferencias/millennials-politica-precariedad_132_3291935.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 07 Jul 2017 19:07:37 +0000]]></pubDate>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Jacques Rancière: "La denuncia del populismo quiere consagrar la idea de que no hay alternativa"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/interferencias/ranciere-populismo_132_3691975.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/3eea9cfe-ede5-4988-85fc-1ebc2c732903_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Jacques Rancière: &quot;La denuncia del populismo quiere consagrar la idea de que no hay alternativa&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Están de acuerdo desde Cebrián hasta Losantos, el nuevo demonio se llama "populismo" y va desde Trump hasta Pablo Iglesias. El filósofo Jacques Rancière desmonta esta palabra-amalgama.</p></div><p class="article-text">
        Est&aacute;n de acuerdo desde Juan Luis Cebri&aacute;n hasta Federico Jim&eacute;nez Losantos, el nuevo demonio se llama &ldquo;populismo&rdquo;. Trump, Grillo, Le Pen, Pablo Iglesias... El t&eacute;rmino &ldquo;populista&rdquo; amalgama a todos ellos, los asimila al totalitarismo y nos presenta la pol&iacute;tica oficial como &uacute;nica salvaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n el siguiente art&iacute;culo del fil&oacute;sofo Jacques Ranci&egrave;re, con el t&eacute;rmino &ldquo;populismo&rdquo; se quiere fabricar una cierta imagen del pueblo: bruto, desesperado, ignorante y racista. Una jaur&iacute;a humana habitada por rechazos irracionales tanto de los gobernantes como de &ldquo;los otros&rdquo; en general.
    </p><p class="article-text">
        Pero el racismo a d&iacute;a de hoy, por ejemplo, es sobre todo una &ldquo;pol&iacute;tica de arriba&rdquo; que precariza a una parte de la poblaci&oacute;n en cuanto a sus derechos como trabajadores y ciudadanos (con mil formas de discriminaci&oacute;n y exclusi&oacute;n). Una pol&iacute;tica de las &eacute;lites, apoyada y legitimada por la cultura oficial y los intelectuales medi&aacute;ticos.
    </p><p class="article-text">
        El uso medi&aacute;tico-estrat&eacute;gico del t&eacute;rmino &ldquo;populismo&rdquo; quiere hacernos creer que &ldquo;debemos ponernos en manos de los que gobiernan y que toda contestaci&oacute;n de su legitimidad es una puerta abierta al totalitarismo&rdquo;. En definitiva, que no hay alternativa a los consensos oficiales.
    </p><p class="article-text">
        A continuaci&oacute;n, este art&iacute;culo de Jacques Ranci&egrave;re que apareci&oacute; primero en el diario Lib&eacute;ration el 3 de enero de 2011 con el t&iacute;tulo de &ldquo;El populismo inencontrable&rdquo;. Y modificado, fue incluido despu&eacute;s en el libro colectivo <em>&iquest;Qu&eacute; es el pueblo?</em>, publicado en castellano en 2014 por la colecci&oacute;n de ensayo <a href="http://casusbelli-ediciones.com/pensamiento.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&ldquo;Pensamiento Atiempo&rdquo;</a>, en Casus Belli ediciones, y traducido por Javier Bassas.&nbsp;&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Interferencias]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/interferencias/ranciere-populismo_132_3691975.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 09 Dec 2016 18:56:22 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Populismo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Alain Badiou: Nuit Debout, la política, el comunismo, el amor]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/interferencias/badiou-nuit-debout-comunismo-amor_132_3817764.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/06cca4f6-9e4c-4e68-8c71-a1ddb6e22d63_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="Alain Badiou, filósofo."></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">¿Cuáles han sido las potencias y los límites de Nuit Debout? ¿Cómo pensar la relación entre movimientos y nuevos partidos? ¿Qué analogías hay entre el amor y la política revolucionaria?</p><p class="subtitle">Conversación con el filósofo, dramaturgo y novelista francés Alain Badiou</p></div><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
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            </figure><h3 class="article-text">Las se&ntilde;ales de Nuit Debout</h3><p class="article-text">
        <strong>Las se&ntilde;ales de Nuit Debout</strong><strong>Se ha hablado mucho sobre Francia y el movimiento Nuit Debout. &iquest;Podemos ser optimistas? &iquest;Estamos frente a una reactivaci&oacute;n de la pol&iacute;tica?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Te voy a dar una respuesta ambigua. Personalmente, siempre me alegro de que haya un movimiento. Naturalmente, prefiero que haya un movimiento a que no haya nada. Desde ese punto de vista, debemos reconocer que el movimiento existe, que ha durado por un tiempo, y que hay mucha gente que se acerca, para observar o formar parte de &eacute;l, y que a&uacute;n hay un buen clima de discusi&oacute;n. Todo esto es positivo. 
    </p><p class="article-text">
        Por otro lado, pienso que este movimiento no es algo que va a transformar profundamente la situaci&oacute;n pol&iacute;tica actual en Francia, que es una situaci&oacute;n para m&iacute; muy dif&iacute;cil, incluso congelada. Y las razones para eso no son una cuesti&oacute;n de buena o mala fe de los actores involucrados en ella. M&aacute;s bien tienen que ver con el hecho de que la b&uacute;squeda de una nueva pol&iacute;tica en el contexto actual -algo que adem&aacute;s tire abajo la pol&iacute;tica existente- va a ser un proceso bastante largo. As&iacute; que, a&uacute;n admitiendo que el movimiento es positivo, no debemos esperar de &eacute;l resultados inmediatos de orden general. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>A&uacute;n as&iacute;, &iquest;estamos ante el comienzo de un proceso?</strong> 
    </p><p class="article-text">
        Eso es lo que espero. Espero que estemos ante el comienzo de un proceso, ya que este tipo de movimientos siempre deja huellas. Hay personas que salen de la experiencia con la convicci&oacute;n firme de que necesitamos hacer algo y necesitamos nuevas ideas. Hay peque&ntilde;os grupos form&aacute;ndose y experiencias locales disemin&aacute;ndose. Nuit Debout ya ha tenido eco en ciudades provinciales. As&iacute; que no sabemos muy bien c&oacute;mo va a continuar, pero dejar&aacute; huellas. Y en este sentido espero que se vuelva una especie de precursor de algo m&aacute;s. Espero que las campanas suenen y que algo pase. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Piensas que la reapropiaci&oacute;n de espacios p&uacute;blicos, como en el caso de Nuit Debout en Par&iacute;s, es importante para que la gente vuelva a poder hablar pol&iacute;ticamente?</strong> 
    </p><p class="article-text">
        La ocupaci&oacute;n del espacio p&uacute;blico es, por supuesto, siempre importante. Hay muchos ejemplos hist&oacute;ricos en los que la ocupaci&oacute;n del espacio p&uacute;blico o incluso de edificios y lugares de toma de decisiones ha servido a la constituci&oacute;n de pol&iacute;ticas revolucionarias. Cuando hablamos de revoluciones evocamos la toma de la Bastilla, el asalto al Palacio de Invierno, etc. Cuando un movimiento toma el control de un espacio reservado a las autoridades o a la vida ordinaria y lo transforma en un lugar de la voluntad colectiva, estamos ante un episodio importante y revelador. 
    </p><p class="article-text">
        Dicho esto, tenemos que ser conscientes de que estas ocupaciones no determinan por s&iacute; mismos un futuro claro: no podemos permanecer en las plazas para siempre. Tambi&eacute;n tenemos que pensar en lo que haremos despu&eacute;s, en el largo plazo. Pienso que el gran problema para la pol&iacute;tica en general es c&oacute;mo definir su propia temporalidad, es decir, no volverse esclava de la temporalidad impuesta. El Estado es algo que prescribe un tiempo. En este momento todo el mundo est&aacute; paralizado por la idea de la pr&oacute;xima elecci&oacute;n presidencial: &iquest;qui&eacute;n ser&aacute; el candidato en 2017? , etc. Cuando inventamos una nueva pol&iacute;tica inventamos un nuevo tiempo. Ocupar espacios p&uacute;blicos es parte de eso. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Suenan las campanas en alg&uacute;n otro lado? &iquest;Est&aacute;s pensando en alg&uacute;n lugar en particular?</strong> 
    </p><p class="article-text">
        Actualmente, a escala mundial, estamos en lo que llamo un &ldquo;intervalo&rdquo; hist&oacute;rico. Es decir, las grandes experiencias hist&oacute;ricas del siglo veinte se terminaron, as&iacute; como tambi&eacute;n el per&iacute;odo de los grandes estados socialistas. Pero a&uacute;n no sabemos cu&aacute;l ser&aacute; el futuro. Estamos entre los dos momentos. Y pienso que en situaciones intermedias como &eacute;sta las cosas se desarrollan con peque&ntilde;os signos, movimientos, rebeliones. Y tambi&eacute;n con la llegada hist&oacute;rica de una nueva juventud que no ha atravesado las experiencias pasadas, y por eso tiene diferentes puntos de partida. 
    </p><p class="article-text">
        As&iacute; que eso es lo que se est&aacute; manifestando hoy. Tiene algunos elementos novedosos en t&eacute;rminos pol&iacute;ticos, respecto a la cuesti&oacute;n de la vida pol&iacute;tica y de la organizaci&oacute;n de la vida social, etc. Y todo esto tiene lugar en medio de una gran incertidumbre, pero estoy convencido de que est&aacute; preparando el camino para algo nuevo. Tenemos movimientos importantes en el mundo hoy. Desde Turqu&iacute;a a El Cairo y Hong Kong, ha habido ocupaciones duraderas con grandes discusiones p&uacute;blicas. Todo eso dar&aacute; sus frutos. 
    </p><h3 class="article-text">La institucionalizaci&oacute;n de la pol&iacute;tica </h3><p class="article-text">
        <strong>La institucionalizaci&oacute;n de la pol&iacute;tica</strong><strong>Las fuerzas pol&iacute;ticas como Podemos, Syriza en Grecia, o Jeremy Corbyn en Gran Breta&ntilde;a, &iquest;son parte del proceso que describes?</strong> 
    </p><p class="article-text">
        Pienso que s&iacute;. Mir&aacute;ndolo de cerca, todas estas nuevas formaciones, o nuevas tendencias de viejas formaciones, por cierto tambi&eacute;n podemos incluir a Bernie Sanders en EEUU, son parte de lo que los movimientos han producido. Despu&eacute;s de todo, Syriza no hubiera existido sin los movimientos de los a&ntilde;os 2000, Podemos fue el resultado de la gran movilizaci&oacute;n de los Indignados e incluso Bernie Sanders es un eco de Occupy Walls Street. De hecho, es la misma juventud la que lo apoya, fundamentalmente. 
    </p><p class="article-text">
        Entonces, se trata de un primer intento de extraer ciertas orientaciones pol&iacute;ticas de estos movimientos. Pero esto ocurre dentro del marco oficial y, por lo tanto, implica grandes decepciones. Ya que el marco oficial tiene una l&oacute;gica propia, contradictoria con el movimiento. Cuando los partidos como Syriza o Podemos juegan al juego oficial se vuelve dif&iacute;cil para ellos reclamarse a s&iacute; mismos del movimiento. En todo caso, tenemos este dif&iacute;cil problema de aceptar partidos que fueron creados al calor del movimiento y que juegan el juego oficial, tal cual es. Se ven forzados a decepcionar, en gran medida, a parte de su apoyo. 
    </p><p class="article-text">
        Todos mis amigos estadounidenses est&aacute;n muy felices con Bernie Sanders: despu&eacute;s de todo, en los EEUU, apenas ver a alguien vagamente hablar de socialismo es en &uacute;ltima instancia extraordinario. Pero todo el mundo sabe que en alg&uacute;n momento Bernie Sanders va a tener que decir que hay que votar por Hillary Clinton. Ese es el problema. Y todos sabemos muy bien que Hillary Clinton es una figura oficial del <em>establishment</em>. Es un poco como el momento en el que Tsipras tuvo que decir que finalmente no hab&iacute;a otra opci&oacute;n m&aacute;s que aceptar las demandas de Europa. Son episodios en los que los productos de un movimiento vuelven al interior de las estructuras oficiales. Es casi inevitable que esto ocurra: tambi&eacute;n es parte de las experiencias negativas por las que uno pasa. Despu&eacute;s de todo, el proceso de aprendizaje es positivo, pero tambi&eacute;n negativo. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Entonces los movimientos est&aacute;n inevitablemente destinados a ser recuperados por fuerzas pol&iacute;ticas?</strong> 
    </p><p class="article-text">
        No dir&iacute;a que es inevitable. Pero s&iacute; casi inevitable. Si miramos hacia atr&aacute;s en la historia siempre han habido grandes movimientos que terminaron siendo recuperados por la estructura oficial. Eso es cierto respecto de movimientos mucho m&aacute;s importantes que Nuit Debout o Podemos. Por ejemplo la cooptaci&oacute;n por parte de Napole&oacute;n III de las revoluciones de 1848 o la reconsitutuci&oacute;n de las &oacute;rdenes por parte de Napole&oacute;n I. O el hecho de que las Tres Gloriosas Jornadas de 1830 terminaron en el reestablecimiento de la monarqu&iacute;a. As&iacute; que es una ley de la historia que ning&uacute;n movimiento puede mantener su paso por siempre. Existen contra-tendencias, hay un orden establecido y estar&iacute;amos equivocados al subestimar su tenacidad. 
    </p><p class="article-text">
        Estamos en un per&iacute;odo de transici&oacute;n en el que todos debemos medir nuestras opciones y nuestras posibilidades, y eso incluye la amarga pero ineludible experiencia de ver al orden recuperar lo que se desarroll&oacute;. No hay que llorar por eso. La historia est&aacute; llena de ejemplos as&iacute;. Y luego, un d&iacute;a, puede haber un descubrimiento. No soy fatalista; tengo un temperamento m&aacute;s bien optimista. Creo que tenemos que ser claros acerca del hecho de que, si bien este tipo de cosas ocurren todo el tiempo, no hay raz&oacute;n para concluir que es inevitable.
    </p><h3 class="article-text">Viejo y nuevo comunismo</h3><p class="article-text">
        <strong>Viejo y nuevo comunismo</strong><strong>Entonces, &iquest;a&uacute;n ves el comunismo como un horizonte?</strong> 
    </p><p class="article-text">
        S&iacute;, no s&oacute;lo mantengo ese horizonte abierto, sino que considero que es muy importante hacerlo. Ya que si no hay una idea estrat&eacute;gica, los movimientos que atraviesan contratiempos o son cooptados corren el riesgo de producir devastadores efectos subjetivos. Corremos el riesgo de la desmovilizaci&oacute;n, de pensar &ldquo;bueno, en ese momento era joven, me dej&eacute; llevar por esa aventura y no funcion&oacute;&rdquo;. Nuestro pensamiento tiene que ser que si bien hay contratiempos, tenemos que mantener el curso a pesar de las sinuosidades de la historia. La historia no marcha en l&iacute;nea recta, sino en una forma muy tortuosa y no debemos imaginar un &ldquo;Camino Real&rdquo; que nos lleve a la emancipaci&oacute;n. Hay reveses, aspectos negativos y por eso necesitamos una br&uacute;jula, pase lo que pase. Sin una br&uacute;jula terminaremos viejos y desalentados. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>Es a causa de esto que hablas de un &ldquo;nuevo comunismo&rdquo;. &iquest;Podemos imaginar otro comunismo que no sea el de los &ldquo;libros sagrados&rdquo;?</strong> 
    </p><p class="article-text">
        S&iacute;, y no s&oacute;lo pienso que necesitamos imaginarlo, sino que tambi&eacute;n estamos en condiciones de saber cu&aacute;les fueron los graves errores cometidos en el pasado. Por ejemplo, sabemos que fue un error imaginar que el poder del Estado es la soluci&oacute;n de todos los problemas de la emancipaci&oacute;n. Sabemos que a&uacute;n si llegamos a la victoria mediante la violencia, eso no significa que la violencia pueda ser una forma cotidiana de gobierno. Sabemos que la fusi&oacute;n total entre la organizaci&oacute;n pol&iacute;tica, el partido y el Estado no es nada buena. Esta fusi&oacute;n solo sirve para dejar a la gente afuera del proyecto y termina engendrando terror. 
    </p><p class="article-text">
        Tenemos algunos elementos para un balance de la primera fase de la experiencia comunista, que creo que fue la fase enteramente dominada por la cuesti&oacute;n de la victoria de la revoluci&oacute;n, propiamente dicha. Fundamentalmente, toda la historia del siglo XX es la historia de los grupos pol&iacute;ticos convencidos de que los m&eacute;todos que gu&iacute;an a la victoria de la revoluci&oacute;n son tambi&eacute;n los que gu&iacute;an a la construcci&oacute;n de un nuevo mundo. Sin embargo, no es as&iacute;. Los m&eacute;todos usados para vencer al enemigo no son los mismos m&eacute;todos para movilizar a los amigos. Podemos conquistar enemigos por la fuerza -y muchas veces nos vemos obligados a hacerlo-, pero no podemos forzar a los amigos a hacer lo que queremos. 
    </p><p class="article-text">
        Tenemos que sacar todas las conclusiones de esta experiencia. Desde mi punto de vista, la lecci&oacute;n principal es que no hay que reducir las cosas a dos t&eacute;rminos, sino a tres. En primer lugar tiene que haber un movimiento de masas, librado a sus propios avatares, tambi&eacute;n en los momentos de su desarrollo. La juventud y los trabajadores tiene que ser capaces de movilizarse y decir lo que tengan que decir, cuando consideren que la situaci&oacute;n lo demanda. El movimiento de masas debe permanecer vivo, a diferencia de las experiencias pasadas, donde fue suprimido. La segunda lecci&oacute;n es que mientras el Estado no pueda ser completamente derrocado o reemplazado por otra cosa, tiene que haber alguna manera de gestionarlo. Tercero, tiene que haber una organizaci&oacute;n: una organizaci&oacute;n en alg&uacute;n lugar entre los dos. Es decir, una organizaci&oacute;n que sea interna al movimiento de masas, mientras exista, y que al mismo tiempo tenga cierto poder sobre el Estado. 
    </p><h3 class="article-text">Europa, los refugiados, un nuevo internacionalismo</h3><p class="article-text">
        <strong>Europa, los refugiados, un nuevo internacionalismo</strong><strong>&iquest;Todav&iacute;a hay en este esquema alg&uacute;n lugar para Europa, para el federalismo m&aacute;s all&aacute; de los estados?</strong> 
    </p><p class="article-text">
        Pienso que hay cierto inter&eacute;s en cualquier intento de ir m&aacute;s all&aacute; del marco nacional. A&uacute;n si conlleva serios inconvenientes, nunca tenemos que olvidar que la vocaci&oacute;n fundamental de las pol&iacute;ticas de emancipaci&oacute;n es el internacionalismo. Ya no podemos considerar al marco nacional como apropiado para la pol&iacute;tica. M&aacute;s a&uacute;n, si analizas los movimientos recientes -y ya era el caso en los 60's- se trata de movimientos mundiales. No son todos lo mismo, pero hay movimientos a escala mundial. Tienen que federarse y unirse. 
    </p><p class="article-text">
        Tenemos que operar a escala mundial. Despu&eacute;s de todo, el capitalismo est&aacute; globalizado y estamos en una posici&oacute;n d&eacute;bil para confrontarlo si todas las organizaciones progresivas se limitan pura y simplemente al marco nacional. Pienso que hay que volver a lo que dec&iacute;a Marx: los trabajadores no tienen patria. Esto es hoy m&aacute;s cierto que nunca ya que tenemos un proletariado internacional. Una gran proporci&oacute;n de los trabajadores de mi pa&iacute;s, Francia, son en realidad marroqu&iacute;es, mal&iacute;es, etc. La cuesti&oacute;n internacional ya est&aacute; ah&iacute;, en cada uno de nuestros pa&iacute;ses. De la misma manera, si recibes un cierto n&uacute;mero de refugiados algunos se quedar&aacute;n y se volver&aacute;n parte de tu visi&oacute;n del mundo. As&iacute; que necesitamos una visi&oacute;n internacionalista m&aacute;s fuerte que la del per&iacute;odo previo. Para m&iacute; Europa no es el coco, podr&iacute;a tal vez ser algo positivo siempre y cuando no sea s&oacute;lo la Europa de los bur&oacute;cratas. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>Un acontecimiento que estamos presenciando es la llegada en masa de refugiados. &iquest;Qu&eacute; piensas de la actitud de Grecia con respecto a este fen&oacute;meno?</strong> 
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n me consta, las personas que est&aacute;n en apuros entienden mejor a aquellos que tambi&eacute;n est&aacute;n en apuros que quienes permanecen inmutables en su ego&iacute;smo. Parece ser de hecho que Grecia ha demostrado cierta aptitud -contradictoria, por supuesto- de ver qu&eacute; se puede hacer y organizar algo con los refugiados. Es a&uacute;n m&aacute;s sorprendente si consideramos que los griegos no est&aacute;n en una situaci&oacute;n f&aacute;cil -de hecho, est&aacute;n nuevamente protestando. Creo que esta es una subjetividad interesante para el futuro -hacer v&iacute;nculo con personas que no son de tu mundo, con el objeto de organizar algo juntos. Creo que el viejo internacionalismo fue, por el contrario, m&aacute;s bien nacional, una cuesti&oacute;n de federaci&oacute;n entre naciones. La internacional ten&iacute;a representantes de cada pa&iacute;s. Lo ideal ser&iacute;a construir una verdadera internacional, una internacional de los pueblos.
    </p><h3 class="article-text">El amor: construir una experiencia &ldquo;a dos&rdquo;  </h3><p class="article-text">
        <strong>El amor: construir una experiencia &ldquo;a dos&rdquo; </strong><strong>Hablas no s&oacute;lo de pol&iacute;tica, sino tambi&eacute;n de procesos de verdad: la pol&iacute;tica, el amor, el arte, la ciencia. Seg&uacute;n tu mirada, &iquest;c&oacute;mo es posible hacer prevalecer la magia del amor a pesar de las restricciones sociales y el paso del tiempo?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Parad&oacute;jicamente, hay analog&iacute;as entre el amor y las pol&iacute;ticas revolucionarias. Esto es as&iacute; fundamentalmente porque todo empieza con un acontecimiento. El amor empieza con un encuentro, una especie de golpe de azar que constituye la posibilidad de ese amor. Es una posibilidad inscrita en la realidad. De hecho, gran parte de la literatura universal trata de la contradicci&oacute;n entre este golpe de azar y el matrimonio arreglado por los padres. El n&uacute;mero de obras dedicadas a las aventuras de una pareja joven cuyo amor choca con el que sus familias arreglaron nos da un indicio de que todo el mundo ha advertido hace tiempo que el amor es una singularidad creativa, no la consumaci&oacute;n del orden existente. 
    </p><p class="article-text">
        En cada caso, tenemos el mismo problema que dec&iacute;amos antes: qu&eacute; viene despu&eacute;s. Hay que construir algo. El amor no puede terminar en la epifan&iacute;a del encuentro. Tiene que volverse una construcci&oacute;n. Y precisamente lo que tiene que construirse es la experiencia del mundo &ldquo;a dos&rdquo;. Esto es completamente extraordinario, ya que habitualmente experimentamos el mundo desde el desenvolvimiento individual: lo que yo veo, lo que yo siento. Con el amor, las cosas realmente tiene que ocurrir &ldquo;a dos&rdquo;. Eso significa que cuando dos personas van de viaje, realmente viajan como a dos. Ves las mismas cosas pero las ves diferentemente, discutes esa diferencia,<em> eres</em> esa diferencia. Y por supuesto pasa lo mismo con la decisi&oacute;n de vivir juntos o de tener hijos. 
    </p><p class="article-text">
        Entonces el amor es la experiencia de construir algo junto a alguien m&aacute;s. Esa es la duraci&oacute;n del amor. A veces falla, del mismo modo en que fallaron los estados socialistas, porque en alg&uacute;n momento dado alguno de los dos, o incluso los dos a la vez, no pueden seguir sosteniendo esta dualidad dentro de s&iacute;, esta dualidad en sus decisiones. Emergen entonces contradicciones que no somos capaces de resolver. Pienso que la fortuna y el poder del amor se da cuando logra sobreponerse a las crisis. Nada es m&aacute;s grande que una reconciliaci&oacute;n amorosa que sucede a una crisis. Esto significa que finalmente somos capaces de construir algo que no imagin&aacute;bamos. Es por esto que no debemos temer las crisis, que son inevitables. Tanto el amor como la pol&iacute;tica tienen que ver con la resoluci&oacute;n de problemas. Evidentemente, si nos enamoramos pensando que todo va a salir bien por s&iacute; mismo, y que no habr&aacute; problemas, entonces arrancamos con el pie equivocado. 
    </p><p class="article-text">
        <em>Entrevista de Costas Mavro&iuml;dis con el fil&oacute;sofo franc&eacute;s Alain Badiou para Gr&egrave;ce Hebdo, mayo de 2016. Traducci&oacute;n al castellano: Mart&iacute;n L&oacute;pez. Subt&iacute;tulos del v&iacute;deo para 'Interferencias': Tom&aacute;s Cobos.</em> 
    </p><p class="article-text">
        <strong>M&aacute;s sobre Alain Badiou en eldiario.es: </strong>
    </p><p class="article-text">
        <a href="http://www.eldiario.es/interferencias/Alain_Badiou-15-M-revueltas_6_177492256.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&ldquo;Un tiempo de revueltas (lectura de Alain Badiou)&rdquo;, por Amador Fern&aacute;ndez-Savater</a>
    </p><p class="article-text">
        <a href="http://www.eldiario.es/zonacritica/Charlie_Hebdo-roja-tricolor_6_353174694.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&ldquo;La bandera roja y la tricolor (sobre los asesinatos de Charlie Hebdo)&rdquo; </a>
    </p><p class="article-text">
        <a href="http://www.eldiario.es/interferencias/Alain_Badiou-Syriza_6_375922434.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&ldquo;Tomar el poder sin dejarse tomar por &eacute;l: di&aacute;logo entre Badiou y Stathis Kouvelakis de Syriza&rdquo;</a>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Interferencias]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/interferencias/badiou-nuit-debout-comunismo-amor_132_3817764.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 23 Sep 2016 18:53:52 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Alain Badiou: Nuit Debout, la política, el comunismo, el amor]]></media:title>
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    <item>
      <title><![CDATA[Franco Berardi (Bifo): Racismo blanco, fascismo islamista y guerra civil global]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/interferencias/berardi-barroso-bouhlel-quince-genova_132_3889540.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/646ca9ec-b1f8-4433-a01b-dafe70c89fd7_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Franco Berardi (Bifo): Racismo blanco, fascismo islamista y guerra civil global"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El Brexit, la reciente cumbre de la OTAN en Varsovia, el fascismo de Erdogan, la matanza de Dallas, los atentados islamistas, el trato a los refugiados... El intelectual y activista italiano Franco Berardi (</p><p class="subtitle">) une estos puntos y nos muestra la configuración política y vital alarmante que resulta.</p></div><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <blockquote class="inset pullquote-sk2">Todo se deshace; el centro no puede sostenerse;<br/> Mera anarquía es desatada sobre el mundo,<br/> La oscurecida marea de sangre es desatada, y en todas partes<br/> La ceremonia de la inocencia es ahogada;<br/> Los mejores carecen de toda convicción, mientras los peores<br/> Están llenos de apasionada intensidad.<br/><br/>(<a href="http://descontexto.blogspot.mx/2008/10/la-segunda-venida-de-william-butler.html">"La segunda venida"</a>: Yeats)<br/><br/><br/><br/></blockquote>
    </figure><h4 class="article-text">Fin del thatcherismo</h4><p class="article-text">
        Quince a&ntilde;os despu&eacute;s de la cumbre de G&eacute;nova, cuando la globalizaci&oacute;n neoliberal festej&oacute; sanguinariamente su triunfo, muchas se&ntilde;ales nos hacen pensar que todo se est&aacute; precipitando: el dominio neoliberal que ha garantizado un equilibrio de poder a nivel global se est&aacute; desmoronando y la <em>guerra civil fragmentaria</em> se expande en cada &aacute;rea del planeta, involucrando incluso a Estados Unidos, donde la amplia difusi&oacute;n de armas alimenta la matanza cotidiana de la cual los afro-americanos son las v&iacute;ctimas privilegiadas.
    </p><p class="article-text">
        Las se&ntilde;ales se multiplican, pero &iquest;c&oacute;mo interpretarlas? &iquest;Qu&eacute; tendencia se vislumbra? Y, sobre todo, &iquest;c&oacute;mo recomponer la autonom&iacute;a social, c&oacute;mo proteger la vida y la raz&oacute;n de la locura homicida atizada por el capitalismo financiero y que el fascismo en sus variantes nacionalistas y religiosas agrede cada vez m&aacute;s fuerte?
    </p><p class="article-text">
        El 2 de julio de 2016, pocos d&iacute;as despu&eacute;s del refer&eacute;ndum que sancion&oacute; la salida de Gran Breta&ntilde;a de la Uni&oacute;n Europea, <em>The Economist</em>, la revista que siempre apoy&oacute; con entusiasmo las pol&iacute;ticas neoliberales, declar&oacute; repentina y dram&aacute;ticamente la desintegraci&oacute;n del proceso de globalizaci&oacute;n. En un editorial titulado &ldquo;La pol&iacute;tica del odio&rdquo;, la revista, que muestra en la portada un calzoncillo con los colores de la bandera inglesa y el grito punk <em>Anarchy in the UK,</em> podemos leer (con cierto asombro):
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <blockquote class="inset pullquote-sk2">“Desde la América de Trump hasta la Francia de Marine Le Pen, muchos están cabreados. Si no encuentran una voz en las fuerzas de gobierno, acabarán por hacerse escuchar saliendo del sistema. Si no creen que el orden global funciona para ellos, el Brexit amenaza con convertirse sólo en el comienzo de una descomposición de la globalización y de la prosperidad que esta ha creado.”<br/><br/></blockquote>
    </figure><p class="article-text">
        Seg&uacute;n afirma <em>The Economist,</em> la rabia de los excluidos de la globalizaci&oacute;n est&aacute; justificada.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <blockquote class="inset pullquote-sk2">“Los que defienden la globalización, incluido nuestro periódico, deben reconocer que los tecnócratas han cometido errores y la gente común ha pagado el precio. La decisión de crear una moneda europea ha sido una elección tecnocrática que ha producido estancamiento, desocupación y ahora está destruyendo Europa. Los instrumentos financieros tan sofisticados han confundido a los reguladores, han arruinado la economía mundial y han terminado por hacer pagar a los contribuyentes el rescate de los bancos”.<br/><br/></blockquote>
    </figure><p class="article-text">
        Confieso que nunca hubiera esperado una autocr&iacute;tica de parte de esta revista que siempre ha promocionado con arrogancia las pol&iacute;ticas neoliberales. Y sigue: &ldquo;Mientras el producto americano creci&oacute; un 14%, los salarios medios solo aumentaron un 2%. Los liberales creen en los beneficios de una renuncia a la soberan&iacute;a por el bien com&uacute;n. Pero como muestra el Brexit, cuando la gente siente que no controla su propia vida y que no recoge los frutos de la globalizaci&oacute;n golpea duro. Y la Uni&oacute;n Europea se ha convertido en un objetivo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Entonces, &iquest;se termin&oacute; la era neoliberal? &iquest;Se aproxima el colapso del capitalismo global? Las cosas no son tan simples. Nadie tiene idea de c&oacute;mo sustituir las pol&iacute;ticas neoliberales, nadie tiene en mente un modelo social capaz de reemplazar la dictadura de los mercados que en las &uacute;ltimas cuatro d&eacute;cadas, partiendo justamente de la Inglaterra de Thatcher, ha transformado la sociedad, el trabajo y la pol&iacute;tica. Inventar un proceso de salida del capitalismo es la tarea gigantesca que tiene por delante la inteligencia aut&oacute;noma. Mientras alrededor se desata la guerra.
    </p><h4 class="article-text">Una bomba de tiempo</h4><p class="article-text">
        <strong>Una bomba de tiempo</strong>El Brexit da miedo por muchas razones: porque abre las puertas de la nada frente a la Uni&oacute;n europea, porque hace posible un desmoronamiento del mismo Reino Unido, porque abre perspectivas recesivas a la econom&iacute;a global que ya se encuentra en condiciones de estancamiento y sobreproducci&oacute;n deflacionaria. Pero tambi&eacute;n, y quiz&aacute;s sobre todo, porque Inglaterra ha estado en los &uacute;ltimos dos siglos a la vanguardia del capitalismo mundial: all&iacute; comenz&oacute; la ofensiva neoliberal, porque cuando algo sucede en Londres sus efectos se sienten por todas partes. Ante todo se sienten en Estados Unidos, donde en 1980 Ronald Reagan import&oacute; las pol&iacute;ticas thatcherianas y hoy se desarrolla una campa&ntilde;a electoral dominada por la figura rid&iacute;cula de Donald Trump.
    </p><p class="article-text">
        Tal vez anticip&aacute;ndose a la futura victoria de Trump, a principios de julio el presidente Obama particip&oacute; en Varsovia en una cumbre de la OTAN de la que no se ha hablado demasiado. All&iacute;, se tomaron decisiones que pueden llevar a Europa al borde de un abismo militar. Despu&eacute;s de haber desplegado 25.000 soldados en el ejercicio Anaconda, en Polonia, ahora la OTAN decide alinear tropas de forma permanente en los pa&iacute;ses b&aacute;lticos, en una zona en la cual la m&aacute;s peque&ntilde;a provocaci&oacute;n podr&iacute;a dar lugar a dos resultados: la confrontaci&oacute;n militar con la Rusia de Putin o la desintegraci&oacute;n de la OTAN. El golpe de estado en Turqu&iacute;a muestra que ese pa&iacute;s se ha convertido en un campo de batalla entre Rusia y la OTAN.
    </p><p class="article-text">
        Derrotados los generales filo-americanos, Erdogan transforma el pa&iacute;s en una dictadura islamista y fascista y sella un pacto con Putin. Perdida la motivaci&oacute;n original, la OTAN es ahora una fr&aacute;gil arquitectura que amenaza con atrapar a Europa. Lo dice el alem&aacute;n Jochen Bittner en un art&iacute;culo titulado &ldquo;&iquest;Todav&iacute;a existe la OTAN?&rdquo; (en el <em>New York Times</em> del 8 de julio).
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <blockquote class="inset pullquote-sk2">“La OTAN intenta contrarrestar su declive con el sonido de los sables más pesados. Su grupo dirigente quiere hacer de los estados bálticos aquello que en un tiempo fuera el Berlín del oeste: un detonador nuclear”.<br/><br/></blockquote>
    </figure><p class="article-text">
        La cumbre de Varsovia, luego el golpe de estado en Turqu&iacute;a: la OTAN es ya una bomba de tiempo cuya explosi&oacute;n puede tener efectos inimaginables.
    </p><h4 class="article-text">Verano negro en Estados Unidos</h4><p class="article-text">
        <strong>Verano negro en Estados Unidos</strong>Mientras en Estados Unidos comienza la campa&ntilde;a electoral, una impresionante sucesi&oacute;n de asesinatos racistas, que despert&oacute; en el oto&ntilde;o de 2014 el movimiento <em>Black lives matter,</em> conduce a la poblaci&oacute;n afro-americana a un grado tal de exasperaci&oacute;n que en las manifestaciones se grita <em>&ldquo;Kill the police&rdquo;</em> y en Dallas un joven negro llamado Micah, entrenado en la guerra de Afganist&aacute;n, dispar&oacute; y mat&oacute; a cinco polic&iacute;as.
    </p><p class="article-text">
        Confieso que despu&eacute;s de recibir las primeras informaciones sobre la masacre de Dallas, cuando a&uacute;n circulaba la noticia de que se trataba de un grupo armado, pens&eacute; que despu&eacute;s de tantos a&ntilde;os aparec&iacute;a en escena una organizaci&oacute;n revolucionaria armada como el Black Panther Party de principios de los &acute;70. Enseguida, la realidad result&oacute; ser mucho m&aacute;s banal. Ninguna acci&oacute;n colectiva armada, solo el habitual acto de desesperaci&oacute;n suicida, similar a tantos otros que desde Columbine en adelante marcan la vida de un pa&iacute;s en el que cualquiera puede procurarse armas mortales para que la Asociaci&oacute;n Nacional del Rifle pueda incrementar sus beneficios.
    </p><p class="article-text">
        La reacci&oacute;n del <em>establishment</em> ha sido de una hipocres&iacute;a repugnante. Dicen que la acci&oacute;n de Micah Jones tendr&aacute; el resultado de hacer perder para el movimiento la influencia y los logros conseguidos. Pero, &iquest;qu&eacute; influencia y qu&eacute; logros? De Ferguson en adelante, el movimiento ha crecido y ha marchado en todas las ciudades del pa&iacute;s, pero la serie de homicidios racistas de la polic&iacute;a nunca amain&oacute; su ritmo.
    </p><p class="article-text">
        A principios de julio muchos se preguntaron si se trataba del comienzo de una insurrecci&oacute;n negra, similar a las revueltas que desde Newark a Watts y Detroit marcaron inolvidablemente los a&ntilde;os &acute;60 en Estados Unidos. Yo dir&iacute;a que no. En los a&ntilde;os&acute;60 y &acute;70 la protesta negra formaba parte de un movimiento que se desplegaba en todo el mundo y se planteaba transformar las relaciones sociales en sentido progresista y revolucionario, y que logr&oacute; efectivamente mejorar las condiciones de vida de millones de personas, entre ellas naturalmente la de la poblaci&oacute;n afro-americana. Lamentablemente, ese movimiento mundial antiautoritario y socialista fue derrotado por la contrarrevoluci&oacute;n capitalista. Lo que pas&oacute; despu&eacute;s de los a&ntilde;os de Thatcher ya es sabido: destruido el movimiento de los trabajadores con la colaboraci&oacute;n activa de los infames partidos de izquierda, el capitalismo financiero pudo devastar libremente el entorno, la vida social y el equilibrio ps&iacute;quico de la humanidad. Alguien dijo: Socialismo o Barbarie. El socialismo ha sido derrotado. Y la barbarie avanza, imparable.
    </p><p class="article-text">
        El movimiento negro que antes gritaba <em>Black power</em> ahora implora <em>Black lives matter.</em> Estas palabras son la marca de una derrota gigantesca. Hagan con nosotros cualquier cosa, pero por favor no nos maten.
    </p><h4 class="article-text">El islamismo, venganza de los colonizados</h4><p class="article-text">
        <strong>El islamismo, venganza de los colonizados</strong>
    </p><p class="article-text">
        Los trabajadores han sido chantajeados, precarizados y empobrecidos, y no tuvieron ning&uacute;n instrumento para defenderse. Hoy, perdida toda posibilidad de emancipaci&oacute;n y de organizaci&oacute;n, se aferran desesperadamente a la &uacute;nica forma de identidad que permanece: la pertenencia &eacute;tnica, religiosa o nacional. Rota la solidaridad internacional, la desesperaci&oacute;n se coagula en forma identitaria y el fascismo reaparece. No sois trabajadores derrotados, sino pueblo: esto dice el fascismo. Y los pueblos hacen la guerra, porque es la &uacute;nica cosa que saben hacer.
    </p><p class="article-text">
        La herencia de siglos de colonialismo y de esclavismo se presenta hoy en todo el mundo. Para los pueblos colonizados, depredados, sometidos a la esclavitud, la &uacute;nica rebeli&oacute;n es la venganza armada. El islamismo radical es la vanguardia de esta venganza. La migraci&oacute;n masiva del sur al norte del mundo es la consecuencia de la herencia colonial y de las nuevas guerras que la venganza armada no para de alimentar.
    </p><p class="article-text">
        Mientras tanto, el empobrecimiento de los trabajadores blancos de Europa y Estados Unidos alimenta una ola de racismo social y de nacionalismo cuyos efectos son el Brexit y la demolici&oacute;n de la Uni&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Num&eacute;ricamente en declive, los blancos envejecen mientras las poblaciones colonizadas m&aacute;s j&oacute;venes y demogr&aacute;ficamente en crecimiento empujan las fronteras. Hay una especie de frustraci&oacute;n <em>supremachista</em> en el fondo del inconsciente blanco, que se opone al supremachismo agresivo de los pueblos que buscan venganza. &iquest;Existe una posibilidad de evitar que el choque entre racismo supremachista y presi&oacute;n agresiva desesperada de los pueblos colonizados se resuelva en una carnicer&iacute;a global? Exist&iacute;a y se llamaba socialismo. Esa posibilidad ya no existe y lo que queda es la barbarie, el racismo y la guerra civil global.
    </p><h4 class="article-text">La herencia del colonialismo</h4><p class="article-text">
        <strong>La herencia del colonialismo</strong>Siglos de opresi&oacute;n colonial, empobrecimiento y expulsi&oacute;n de la fuerza de trabajo nos est&aacute;n pasando la cuenta. Solo una cultura internacionalista har&iacute;a posible la necesaria redistribuci&oacute;n de los recursos y solo una pol&iacute;tica igualitaria y socialista puede convertir en realidad el internacionalismo. La derrota del movimiento obrero (de la que es responsable la izquierda convertida al liberalismo) ha destruido aquella posibilidad abriendo las puertas del infierno. Ahora estamos en el infierno y no se ve la salida.
    </p><p class="article-text">
        La presi&oacute;n migratoria sobre las fronteras en Europa continuar&aacute; y la Uni&oacute;n Europea reacciona como potencia colonial. Un documento de la Comisi&oacute;n europea de principios de junio de 2016 sostiene que en el a&ntilde;o 2025 ser&aacute;n necesarios 83 millones de trabajadores altamente calificados que Europa, en descenso demogr&aacute;fico y en plena desescolarizaci&oacute;n, no ser&aacute; capaz de proporcionar. Por consiguiente, el documento afirma que es necesario favorecer la afluencia de trabajadores calificados del sur del mundo. Los dem&aacute;s se hunden en el mar o en las manos de Erdogan. Los pa&iacute;ses pobres se ver&aacute;n m&aacute;s empobrecidos por la fuga de cerebros mientras aumentar&aacute;n las fuerzas del terror.
    </p><h4 class="article-text">La Uni&oacute;n europea es un muerto que camina</h4><p class="article-text">
        <strong>La Uni&oacute;n europea es un muerto que camina</strong>El sistema bancario europeo (con el Deustsche Bank a la cabeza) exige lo suyo por en&eacute;sima vez. Naturalmente, obtendr&aacute; aquello que pide y la sociedad europea lo pagar&aacute;, por en&eacute;sima vez. La izquierda francesa hundida en la abyecci&oacute;n moral impone un salto de calidad en la precarizaci&oacute;n y elimina las 35 horas. Es una de las &uacute;ltimas burlas de una clase pol&iacute;tica infame que se destaca solo por su ignorancia y su servilismo. Pronto colgar&aacute;n de la horca que los fascistas les est&aacute;n preparando tanto en Francia como en Austria y en otros lados: en todos lados.
    </p><p class="article-text">
        Estos son los actores de la escena europea: la clase financiera depredadora pedig&uuml;e&ntilde;a y el nazional-socialismo ascendente. Los gobiernos se reducen a repetir sus torpes balbuceos sobre la democracia y el crecimiento inminente. &iquest;Qu&eacute; har&aacute; Merkel ahora que su preferido Merdogan provoca un golpe de estado para eliminar definitivamente cualquier rasgo de democracia? &iquest;Les dar&aacute; visa a los turcos para conseguir que el asesino aloje a los inmigrantes sirios que los pueblos europeos no est&aacute;n dispuestos a aceptar?
    </p><h4 class="article-text">El horror</h4><p class="article-text">
        <strong>El horror</strong>En una suerte de escalada del horror, la demencia isl&aacute;mica-fascista lanza ataques contra la vida cotidiana en ciudades europeas, de medio oriente y asi&aacute;ticas. La matanza de Niza llevada a cabo por el macho fracasado Mohamed Lahouaiej Bouhlel llega simult&aacute;neamente con la noticia de que el se&ntilde;or Manuel Barroso, presidente de la Comisi&oacute;n europea entre 2004 y 2014 (m&aacute;xima autoridad del muerto que camina), depende desde ahora oficialmente de la agencia financiera Goldman Sachs, un organismo internacional que comparado con Bouhlel aparece como un aficionado en el arte de la muerte.
    </p><h4 class="article-text">Conclusi&oacute;n</h4><p class="article-text">
        <strong>Conclusi&oacute;n</strong>Como escribi&oacute; Yeats en 1919:
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <blockquote class="inset pullquote-sk2">“La marea de sangre se desata y en todas partes<br/> La ceremonia de la inocencia se ahoga;<br/> Los mejores carecen de toda convicción, y los peores <br/> Están llenos de apasionada intensidad.”<br/><br/></blockquote>
    </figure><p class="article-text">
        Hoy la resistencia solo puede organizarse en forma marginal: la sociedad est&aacute; paralizada, incapaz de defender sus intereses y sus derechos. En Italia se juega a hacer el refer&eacute;ndum sobre el cambio constitucional, como si el problema fuese la democracia, cuando es completamente evidente que la democracia es un instrumento mutilado, carente de eficacia y credibilidad. En cualquier caso, ir&eacute; a votar en el refer&eacute;ndum de oto&ntilde;o, no porque me importe como forma democr&aacute;tica; votar&eacute; porque quiero que el gobierno de Renzi se derrumbe y se acelere el colapso de lo que queda de la Uni&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        &iexcl;Solo entonces, la sociedad comenzar&aacute; a abordar el problema de la solidaridad, de la autoorganizaci&oacute;n y de la salida del cad&aacute;ver del capitalismo! La pr&oacute;xima d&eacute;cada estar&aacute; dominada por una guerra cada vez m&aacute;s sangrienta y desoladora. Quien no lo ve est&aacute; en peligro. Aquel que intente negarlo est&aacute; en peligro. El que lo sabe, que comience a construir las estructuras de la solidaridad que servir&aacute;n para sobrevivir y para razonar en t&eacute;rminos de una sociedad igualitaria, para alg&uacute;n d&iacute;a volver a vivir. Tal vez.
    </p><p class="article-text">
        <em>17 de julio de 2016</em>
    </p><p class="article-text">
        Traducci&oacute;n del italiano: Gilda Vignolo. <a href="http://www.deriveapprodi.org/2016/07/tra-barroso-e-bouhlel/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Versi&oacute;n original </a>en la la p&aacute;gina web de Derive Approdi.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>Otros textos para leer la coyuntura global:&nbsp; </strong>
    </p><p class="article-text">
        <a href="http://www.eldiario.es/interferencias/Achille-Mbembe-brutaliza-resistencia-visceral_6_527807255.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Achille Mbembe: &ldquo;Cuando el poder brutaliza el cuerpo, la resistencia asume una forma visceral&rdquo;</a><a href="http://www.eldiario.es/interferencias/Achille-Mbembe-brutaliza-resistencia-visceral_6_527807255.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> </a>
    </p><p class="article-text">
        <a href="http://www.eldiario.es/interferencias/odio-Francia-Ranciere_6_504009609.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">C&oacute;mo salir del odio: entrevista con el fil&oacute;sofo Jacques Ranci&egrave;re</a>
    </p><p class="article-text">
        <a href="http://www.eldiario.es/interferencias/Javier-Lucas-Union-Europea-inmigrantes_6_478812126.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Javier de Lucas: &ldquo;La UE est&aacute;, de facto, en una situaci&oacute;n de guerra contra los inmigrantes&rdquo; </a>
    </p><h2 class="article-text">&nbsp;</h2>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Interferencias]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/interferencias/berardi-barroso-bouhlel-quince-genova_132_3889540.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 22 Jul 2016 19:27:06 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Franco Berardi (Bifo): Racismo blanco, fascismo islamista y guerra civil global]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Pensar desde los comunes: entrevista a David Bollier]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/interferencias/pensar-comunes-entrevista-david-bollier_132_4130910.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/031d5d2a-20ec-4a6b-8a46-f0228cd1c87e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Pensar desde los comunes: entrevista a David Bollier"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Ni Estado o mercado, ni público o privado: entrevista a David Bollier sobre la alternativa de</p><p class="subtitle">los comunes</p></div><p class="article-text">
        El aire, la biodiversidad, el genoma, el lenguaje, las calles, Internet... Los comunes no nos rodean: nos atraviesan y constituyen, nos hacen y deshacen. De todos y de nadie, sostienen el mundo, <em>son</em> el mundo. En el cuidado y enriquecimiento de los comunes nos jugamos la vida misma. Es un asunto demasiado importante como para dejarlo en manos del Estado o del mercado. Nuestro desaf&iacute;o es hacernos cargo en com&uacute;n de un mundo com&uacute;n.
    </p><p class="article-text">
        David Bollier es activista y una voz destacada dentro del movimiento de los comunes. Junto a Silke Helfricht, tambi&eacute;n activista de los comunes, han coordinado la antolog&iacute;a <a href="http://patternsofcommoning.org/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Patterns of Commoning</a> donde hacen hincapi&eacute; en que los comunes no pueden definirse en t&eacute;rminos de objetos, recursos &iexcl;ni siquiera de bienes!, sino como estructuras, modelos y procesos sociales.
    </p><p class="article-text">
        El libro recopila m&aacute;s de 50 ensayos provenientes de 20 pa&iacute;ses firmados por activistas, acad&eacute;micos y l&iacute;deres de proyectos relacionados con los comunes. Los temas incluyen monedas alternativas, maquinaria agr&iacute;cola de c&oacute;digo abierto, bosques comunitarios, comunes de co-aprendizaje, comunes de teatro, proyectos de mapeado, el procom&uacute;n urbano, los comunes digitales y mucho m&aacute;s. La revista Shareable entrevist&oacute; a Bollier sobre el libro y el futuro de los comunes, es la entrevista que puedes leer a continuaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        <strong>En el libro, Silke y t&uacute; hac&eacute;is hincapi&eacute; en lo que describ&iacute;s como esa conciencia de pensar, aprender y actuar desde los comunes, algo vital para el movimiento del mismo nombre. </strong><strong>&iquest;Qu&eacute; supone esto para ti?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Supone la deconstrucci&oacute;n de algunas dicotom&iacute;as que damos por sentadas, como las dicotom&iacute;as entre lo p&uacute;blico y lo privado, lo colectivo y lo individual, lo racional y lo irracional, ya que en la esfera de los comunes estas polaridades se confunden.
    </p><p class="article-text">
        Tenemos que hablar del procom&uacute;n como un <em>todo org&aacute;nico</em>, no como una m&aacute;quina que podemos desensamblar o diseccionar. Es un organismo viviente y eso es, precisamente, lo que tenemos que estudiar: su vivacidad.
    </p><p class="article-text">
        La ciencia moderna convencional se niega a explorar la vivacidad. Sin embargo, hace gala de muchas categor&iacute;as reduccionistas incapaces de llegar a la esencia de -ya no s&oacute;lo lo que es ser un ser humano- sino <em>un ser humano vivo en un planeta</em> vivo. Creo que el procom&uacute;n quiere entablar un di&aacute;logo con esas preocupaciones. Por tanto, no es de sorprender que no tenga cabida dentro de las categor&iacute;as intelectuales convencionales utilizadas por los investigadores, por poner un ejemplo concreto.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Una de las cosas que m&aacute;s me llamaron la atenci&oacute;n del libro es que los pol&iacute;ticos y expertos no pueden dise&ntilde;ar o construir comunes desde arriba y esperar que prosperen. &iquest;Cu&aacute;l es la distinci&oacute;n entre un procom&uacute;n org&aacute;nico y uno fabricado?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Cuando los comunes est&aacute;n patrocinados por las instituciones, no pueden disfrutar de ese mismo esp&iacute;ritu de dedicaci&oacute;n, propiedad y creaci&oacute;n mutua que surge desde abajo. En tal sentido, siempre ser&aacute;n objetos dentro de una obra ajena con directores externos, en vez de ser la expresi&oacute;n de un brote creativo surgido de las propias personas para satisfacer sus intereses, necesidades y vida interior
    </p><p class="article-text">
        Las instituciones son marcadamente incapaces de evidenciar o expresar las necesidades interiores de las personas y sus anhelos, pero creo que los comunes pueden hacerlo y lo hacen. Ah&iacute; est&aacute; la esencia de esa vivacidad a la que me refer&iacute;a. Los comunes contienen una energ&iacute;a y un entusiasmo propios capaces de perpetuarse a s&iacute; mismos. A veces incluso vemos destellos de aut&eacute;ntica belleza y eso es muy especial. Todo esto se entiende en el contexto de que el procom&uacute;n es un fen&oacute;meno social, hist&oacute;rico y cultural &uacute;nico y propio del momento en el que surge para expresar las necesidades reales de las personas.
    </p><p class="article-text">
        Esto dista mucho del an&aacute;lisis de asignaci&oacute;n de recursos que algunos utilizan para intentar comprender los comunes. Lo cual no quiere decir que algunos de esos an&aacute;lisis de recursos no tengan su raz&oacute;n de ser, pero solo constituyen una parte del todo.
    </p><p class="article-text">
        <strong>El libro explora una noci&oacute;n muy interesante: hay muy pocos aspectos de la vida o de la producci&oacute;n que no podr&iacute;an reestructurarse desde los comunes. En estos dos &uacute;ltimos libros, has presentado una sorprendente variedad de proyectos relacionados con lo comunal. Describe tu visi&oacute;n de una econom&iacute;a o un mundo basado en los comunes.</strong>
    </p><p class="article-text">
        En cierto modo, eso es como preguntar qu&eacute; aspecto tendr&aacute; un ni&ntilde;o de tres a&ntilde;os llegado a los cincuenta o a los ochenta.
    </p><p class="article-text">
        Hay much&iacute;simas experiencias vitales que, a decir verdad, son contingentes, impredecibles. Hay todo un proceso de desarrollo que creo que tiene que desplegarse y emerger antes de que podamos hacer predicciones.
    </p><p class="article-text">
        Dicho eso, no creo que se trate de algo que precise de una autoridad central para dise&ntilde;arlo, apropi&aacute;rselo y despu&eacute;s construirlo. Creo que se trata de un proceso de desarrollo m&aacute;s bien biol&oacute;gico, o incluso evolutivo, que se ver&aacute; animado por muchos principios y din&aacute;micas a peque&ntilde;a escala.
    </p><p class="article-text">
        Esa es la gran evoluci&oacute;n y el drama que planteamos. Hay quien dice que tenemos que aumentar la escala de los comunes, pero ya se ha se&ntilde;alado que la palabra &ldquo;escala&rdquo; es un t&eacute;rmino jer&aacute;rquico. Creo que m&aacute;s bien se trata de reproducir y federar. Eso conlleva una estructura muy distinta, dado que conservar&iacute;a la integridad y el compromiso del contexto local sin dejar de lado una solidaridad y apoyo m&aacute;s amplios.
    </p><p class="article-text">
        Es algo que ya vemos en Internet, donde hay un sinf&iacute;n de tribus digitales distintas. No hay autoridad central, aunque a veces se necesitan ciertas infraestructuras para avanzar hasta el nivel siguiente.
    </p><p class="article-text">
        Lo que lo mantendr&aacute; unido, en gran parte, ser&aacute; <em>cierto tipo de &eacute;tica y cultura emergentes</em> que se est&aacute;n empezando a hallar la una a la otra. Si vas a cualquier encuentro de especialistas, activistas y comuneros, normalmente ver&aacute;s mucha alegr&iacute;a, acompa&ntilde;ada del placer de encontrarse y aprender unos de otros&hellip; Aunque tengan trasfondos distintos, todos comparten gran cantidad de principios &eacute;ticos e inquietudes culturales.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Este acercamiento al procom&uacute;n basado en los patrones o modelos da por sentado que los comunes son sistemas complejos y vivos y pone de relieve sus cualidades emergentes y su crecimiento. Tambi&eacute;n celebra el hecho de que estos patrones constituyen nuestra herencia cultural. &iquest;Qu&eacute; beneficios surgen al estudiar los comunes bajo este cariz?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Te permite captar la realidad de esa complejidad humana que caracteriza a lo comunal, sin comprimirlo en categor&iacute;as reduccionistas ni en modelos que no reflejan las fuerzas que los suscitan. No quiero plantearlo en t&eacute;rminos absolutos. Y no cabe duda de que necesitamos much&iacute;simos estudios acad&eacute;micos centrados en el procom&uacute;n pero, al mismo tiempo, hay otra realidad muy f&eacute;rtil m&aacute;s all&aacute; de lo que logran los modelos te&oacute;ricos.
    </p><p class="article-text">
        Existe un punto &oacute;ptimo entre la an&eacute;cdota base y los modelos excesivamente abstractos. El modelado basado en patrones es una manera de recopilar algunas de estas formas recurrentes, pero se trata de un proceso desde abajo, en vez de una imposici&oacute;n intelectual sobre la realidad.
    </p><p class="article-text">
        <strong>El libro est&aacute; concebido como un primer esbozo de estos &ldquo;patrones de hacer procom&uacute;n&rdquo; a medida que fomentamos el desarrollo de un nutrido lenguaje de patrones derivado de los comunes y sus acciones asociadas. &iquest;Por qu&eacute; es esto importante, y c&oacute;mo ser&iacute;a ese lenguaje de patrones aplicado al procom&uacute;n?</strong>
    </p><p class="article-text">
        En su cap&iacute;tulo, Silke intenta describirlo mediante una aproximaci&oacute;n: identificar ciertas tem&aacute;ticas notorias recurrentes surgidas a ra&iacute;z de la experiencia vivida. Algunos ejemplos de estas tem&aacute;ticas ser&iacute;an: &iquest;c&oacute;mo se protege el procom&uacute;n? &iquest;C&oacute;mo creamos los sistemas legales o sociales para protegerlo?
    </p><p class="article-text">
        Otro patr&oacute;n podr&iacute;a ser: &iquest;c&oacute;mo volvernos conscientes del propio procom&uacute;n? &iquest;C&oacute;mo visibilizar mejor las dimensiones invisibles de los comunes? Silke ha intentado identificar algunos de estos patrones tem&aacute;ticos; son como hilos dorados que atraviesan gran parte de los relatos del libro, que aparecen en repetidas ocasiones.
    </p><p class="article-text">
        Tenemos que empezar a educarnos para reconocer algunos de estos patrones y comenzar a entender la funci&oacute;n interna de los comunes con una sensibilidad m&aacute;s sofisticada y mediante m&eacute;todos m&aacute;s realistas. Todo ello sin caer en la rivalidad, la exclusividad y otros componentes propios del marco econ&oacute;mico que rige el an&aacute;lisis.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Este es el segundo volumen de una trilog&iacute;a en curso. &iquest;De qu&eacute; tratar&aacute; el tercero?</strong>
    </p><p class="article-text">
        El siguiente libro, que apenas hemos comenzado, se pregunta qu&eacute; significa todo esto a nivel macrodimensional, en t&eacute;rminos pol&iacute;ticos, econ&oacute;micos y de Estado.
    </p><p class="article-text">
        En este libro nos hemos centrado en la dimensi&oacute;n interna de los gerundios del procom&uacute;n y en la realidad vivida a peque&ntilde;a escala. En el pr&oacute;ximo queremos fijarnos en algunas de las macroimplicaciones y contemplar cuestiones como: &iquest;qu&eacute; cambios necesita la ley para acomodar a los comunes? &iquest;C&oacute;mo habr&iacute;a que cambiar el rol del Estado para fomentar una sociedad centrada en el procom&uacute;n? &iquest;Qu&eacute; supone esto en t&eacute;rminos de relaciones internacionales? De eso trata el tercer volumen.
    </p><p class="article-text">
        <em>Si te ha interesado esta entrevista, te interesar&aacute; tambi&eacute;n saber que una red de publicaciones en castellano con licencias abiertas (Tinta Lim&oacute;n de Argentina, Sursiendo de M&eacute;xico, La Libre de Per&uacute;, Guerrilla Translation y Traficantes de Sue&ntilde;os de Espa&ntilde;a) acaban de traducir </em>Pensar desde los comunes<em> de David Bollier, un texto b&aacute;sico para entender el alcance y la importancia de los comunes. Hay en marcha una campa&ntilde;a de crowdfounding para colaborar en su publicaci&oacute;n. M&aacute;s informaci&oacute;n sobre el libro y la campa&ntilde;a. </em><a href="https://goteo.org/project/think-global-print-local" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">M&aacute;s informaci&oacute;n sobre el libro y la campa&ntilde;a. </a>
    </p><p class="article-text">
        <span id="id_56d488f71c9db5284123820"></span>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Interferencias]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/interferencias/pensar-comunes-entrevista-david-bollier_132_4130910.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 01 Mar 2016 19:42:16 +0000]]></pubDate>
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    </item>
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      <title><![CDATA[Que coman pasteles]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/interferencias/coman-pasteles_132_2424152.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/7b72fa9b-7af6-4704-b58c-c67631f3f898_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Que coman pasteles"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Lo que en realidad desnudaron los trabajadores de Air France</p></div><p class="article-text">
        Una multitud corre detr&aacute;s de &eacute;l dando gritos. Est&aacute; totalmente descamisado. Un manifestante le agarra de lo &uacute;nico que le queda por quitar. De repente, el directivo nota el tir&oacute;n e intenta zafarse del nudo de la corbata que le aprisiona la garganta. La imagen cambia y ya con luz vespertina se le ve saltando la valla con la corbata a&uacute;n al cuello. Tuvieron que huir, dice el reportero, porque <a href="http://www.eldiario.es/economia/Trabajadores-Air-France-directivos-anunciaban_0_438156461.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">un grupo de manifestantes los asaltaron a la salida de la reuni&oacute;n donde les comunicaron un ERE con 2.900 despidos previstos</a>.
    </p><p class="article-text">
        Los informativos nos cuentan la noticia salt&aacute;ndose la escena principal del primer acto, esa en la que est&aacute;n reunidos los que todav&iacute;a conservan sus camisas impolutas y los representantes de los trabajadores. Esa en la que ante el rechazo a un aumento de jornada por el mismo sueldo, es decir, una bajada de sueldo encubierta, planea la amenaza de un ERE masivo. Pervierten el lenguaje como lo har&iacute;a el mat&oacute;n de colegio que te quita la merienda en el patio con la amenaza velada del que se sabe m&aacute;s fuerte y sobre todo intocable. Hasta la palabra &ldquo;negociaci&oacute;n&rdquo; es utilizada de manera falaz cuando lo &uacute;nico que se ofrecen son lentejas. El planteamiento es siempre el mismo: &ldquo;La empresa ofrece esto, si lo rechaz&aacute;is la contraoferta ser&aacute; mucho peor&rdquo;. Eso tambi&eacute;n es violencia, es recurrir al miedo y al intercambio de culpa como hace el maltratador despu&eacute;s del la paliza: &ldquo;No quer&iacute;a pero me has obligado a pegarte&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Nosotros no quer&iacute;amos 2.900 despidos pero esos representantes &ldquo;irresponsables&rdquo; nos han obligado a ello. El ajuste hay que hacerlo y no va a ser a costa del sueldo de los directivos o con un nuevo plan estrat&eacute;gico, todo el mundo lo sabe.
    </p><p class="article-text">
        Una cree, en este orden l&oacute;gico de las cosas, que cuando a alguien le dan un cargo de responsabilidad es para que lo asuma. Para que sus decisiones, las malas, las que no ayudan al crecimiento de la empresa (objetivo supremo de un directivo) tengan consecuencias. Muy al contrario estoy convencida de que en este caso, al igual que en otros tantos, esos directivos que ahora plantean despidos son los mismos que se llevaron unos abultados bonus hace 10 meses por los &ldquo;buenos&rdquo; resultados de su gesti&oacute;n. Esas ser&iacute;an todas las consecuencias que habr&iacute;an sufrido de no ser por esos trabajadores que a la salida les despojaron de su camisa, ese s&iacute;mbolo que reviste de apariencia omnipotente a un contenido inane e irresponsable. Esa siempre es la gran humillaci&oacute;n del poderoso, despojarles de su pompa y de su oro para que se vea lo que son, simples mortales err&aacute;ticos.
    </p><p class="article-text">
        A esos nuevos &ldquo;Rey Sol&rdquo; nunca los ver&aacute;s admitiendo una ruinosa gesti&oacute;n o decisiones estrat&eacute;gicas fallidas, solo hablar&aacute;n de plan de ajuste o reestructuraci&oacute;n por situaci&oacute;n deficitaria como si eso hubiera sobrevenido de manera imprevisible por una concatenaci&oacute;n de cat&aacute;strofes naturales. Nadie tiene la culpa salvo Dios, parecen querer decirnos y si Dios te env&iacute;a un despido con 20 d&iacute;as por a&ntilde;o date por satisfecho que podr&iacute;a ser peor.
    </p><p class="article-text">
        Y de repente te los imaginas en su trono dorado diciendo que su poder emana directamente de Dios y que cada uno tiene que asumir su papel, hasta que claro, uno se a&ntilde;usga de comer pasteles por no tener para pan y asalta la Bastilla como respuesta a la m&aacute;s absurdas de las injusticias.
    </p><p class="article-text">
        De esos 2900 trabajadores que podr&iacute;an ser despedidos <a href="http://www.eldiario.es/economia/Air-France-suprimir-puestos-empleo_0_442706063.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ha habido una rebaja de hasta un tercio por obra y gracia de la bondad del patr&oacute;n</a>. Otra mentira m&aacute;s en la farsa de la negociaci&oacute;n. Nunca pretendieron que fueran tantos pero como en los ocho d&iacute;as de oro todo parece mejor si lleva un -50% en rojo bien grande pegado a la etiqueta. De los que finalmente sean, ninguno ser&aacute; el director de recursos humanos ni el director general de la compa&ntilde;&iacute;a. Tampoco caer&aacute; el responsable del gobierno que ocupa su sitio en el consejo de administraci&oacute;n (el gobierno es propietario de un 17,5% de Air France), eso s&iacute;, Hollande ya ha dicho que se moderen las pretensiones empresariales como si en lugar de parte implicada simplemente pasara por all&iacute;. Apuesto mil acciones de Bankia a que ning&uacute;n cargo de relevancia que ha llevado a la compa&ntilde;&iacute;a a esta situaci&oacute;n va a sufrir ajuste alguno m&aacute;s all&aacute; del que tengan que hacer a los cuellos de sus camisas ahora que los llevar&aacute;n m&aacute;s sueltos por precauci&oacute;n. &iquest;Y por qu&eacute; es deficitaria? &iquest;Cu&aacute;ntos cargos de grandes sueldos que solo van dos meses al mes a opinar de sabe dios qu&eacute; hay? &iquest;C&oacute;mo se ha descapitalizado la empresa? &iquest;En qu&eacute; negocios ruinosos se ha invertido? Esas preguntas nunca las veremos en un telediario, nunca nos dir&aacute;n a qu&eacute; se debe el chorreo de millones perdido m&aacute;s all&aacute; de las exigencias de los pilotos o la poca competitividad de la compa&ntilde;&iacute;a. Solo hay una lectura que quieren que nos quede clara, si otro puede vivir con menos, &iquest;por qu&eacute; t&uacute; no?
    </p><p class="article-text">
        Quien no haya pasado por un ERE no sabe lo que es. No es capaz de imaginar la incertidumbre, la impotencia y la sinraz&oacute;n que produce. Uno siente una violencia que te corrompe por dentro que te pudre la cordura y avienta los m&aacute;s bajos instintos. Te dicen que vas a negociar pero todo es una trampa. Lo &uacute;nico que quieren es ense&ntilde;ar al le&oacute;n a pasar por el aro. Saben que gru&ntilde;ir&aacute; al principio, que se rebelar&aacute;, pero cuando vea que no consigue comida claudicar&aacute;. Siempre es la misma estrategia, el desgaste. Pero eso no se ve. Solo nos ense&ntilde;an al directivo humillado por una masa enfurecida. Y la amenaza del trullo para todos esos trabajadores que descamisaron a los prohombres no sea que empecemos a envalentonarnos y lo siguiente sea quitarles la cartera. Total solo son 2900 familias. Mientras no sea la tuya sigue comiendo pasteles.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Interferencias]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/interferencias/coman-pasteles_132_2424152.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 19 Oct 2015 19:04:23 +0000]]></pubDate>
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    <item>
      <title><![CDATA[Enseña tus heridas]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/interferencias/infancia-estetica-politica_132_2501198.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/d1acf5bd-21e9-417e-9feb-4e104d9c65b4_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Enseña tus heridas"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La fotografía del niño ahogado en una playa de Turquía ha vuelto a encender el debate sobre si mostrar o no las imágenes que contienen una violencia atroz.</p></div><p class="article-text">
        La fotograf&iacute;a del ni&ntilde;o ahogado en alguna playa de Turqu&iacute;a, muerto junto su hermano y su madre en el intento de alcanzar Europa, ha vuelto a encender el debate sobre si mostrar o no las im&aacute;genes que contienen una violencia atroz. Los argumentos son casi siempre los mismos: &lsquo;&iquest;es necesario?&rsquo;, &lsquo;&iquest;es &eacute;tico?&rsquo;, &lsquo;&iquest;a d&oacute;nde lleva?&rsquo;; lo mismo con las acusaciones de aquellos que las muestran: &lsquo;&iexcl;morbosos!&rsquo;, &lsquo;&iexcl;inhumanos!&rsquo;. Al respecto de este debate, merece la pena recordar el dos ensayos de Susan Sontag, <em>Sobre la fotograf&iacute;a</em> y<em> Ante el dolor de los dem&aacute;s</em>, en los cuales, si se leen juntos, tiene lugar una de las reflexiones m&aacute;s serias y comprometidas que pueden encontrarse sobre esta discusi&oacute;n. Sontag admite que al principio ella tambi&eacute;n pensaba que esas im&aacute;genes no deb&iacute;an mostrarse, pues no eran necesarias para entender y hacerse con el dolor o la cat&aacute;strofe y que eran m&aacute;s bien prueba de la &lsquo;espectacularizaci&oacute;n&rsquo; del dolor y la tragedia. Su puesta en circulaci&oacute;n anestesiaba m&aacute;s que movilizaba. Y es cierto que el dolor ha sido devorado en muchos sentidos por la absurda l&oacute;gica del espect&aacute;culo, que s&oacute;lo tiene sentido si convenimos que las im&aacute;genes no nos afectan, no nos mueven, no nos conmueven, nada pueden con nosotros. Que la percepci&oacute;n y la acci&oacute;n est&aacute;n separadas (gran &eacute;xito del capitalismo).
    </p><p class="article-text">
        Pero entre los dos ensayos, Sontag vira completamente sus argumentos a favor de mostrar las im&aacute;genes de las tragedias de las que los hombres son responsables. El matiz fundamental de este viraje es precisamente la comprensi&oacute;n &lsquo;pol&iacute;tica&rsquo; de la imagen. En nombre de la moral, del respeto, la compasi&oacute;n piadosa, o cualquier otra gran virtud, se higieniza o ecologiza el espectro de lo visual, borrando todas aquellas im&aacute;genes que nos rompen la cabeza, que se nos clavan en el coraz&oacute;n. El capitalismo querr&iacute;a que fu&eacute;ramos insensibles a las im&aacute;genes en general (salvo las que el capital cree tener &lsquo;controladas&rsquo;) pero sobre todo a las que descubren sus diversos disfraces, sus verdaderos intereses. Ser&iacute;a terrible que en la sociedad del espect&aacute;culo las im&aacute;genes a&uacute;n contuvieran alg&uacute;n tipo de potencia. Pero el hecho es que, como dice Sontag, la idea de que todo se ha convertido en espect&aacute;culo es de un &ldquo;provincianismo pasmoso&rdquo;, pues no todo el mundo, menos a&uacute;n las personas que sufren el desastre de las guerras, se puede permitir el lujo de considerar el dolor como un problema de la representaci&oacute;n. Las personas que no sufrimos este dolor o estas cat&aacute;strofes, inscribimos el problema enseguida en esa dimensi&oacute;n y, en nombre de una moral despreciable, pretendemos silenciarlas, no queremos verlas, queremos comer tranquilos, dormir tranquilos, si acaso traducirlas a alg&uacute;n tipo de categor&iacute;a de lo visual (un borr&oacute;n, un difuminado, el ciego grosor del p&iacute;xel) que no resulte &lsquo;ofensiva&rsquo;. Pero &iquest;ofensiva para qui&eacute;n? &iquest;Para nosotros? Qu&eacute; ego&iacute;sta resulta o&iacute;r a alguien aludir a su propia moral (o dolor) ante la imagen de un ni&ntilde;o inocente muerto sin raz&oacute;n alguna, simplemente porque la hospitalidad, verdadera ley de la tierra, no cotiza en bolsa. Decimos que el ni&ntilde;o tendr&aacute; padres o familia que no querr&iacute;an ver esas im&aacute;genes y nos creemos defensores de sus derechos, haciendo menci&oacute;n a la &lsquo;&eacute;tica period&iacute;stica&rsquo; cuando este debate, en la era de la reproducci&oacute;n global de im&aacute;genes y las redes sociales desborda por completo el trabajo del periodismo. Pero lo cierto que los familiares de los ni&ntilde;os muertos en este tipo de desastres (v&eacute;ase Palestina, L&iacute;bano&hellip;) no han dejado de propagar y difundirlas y se resisten a que sean ignorada, pues dan cuenta de la dimensi&oacute;n de la tragedia, de la bestialidad (humana, siempre humana) de los responsables del desastre.
    </p><p class="article-text">
        Este debate surgi&oacute; tambi&eacute;n durante los atentados en Madrid del 11M, y trat&eacute; de aportar esta misma reflexi&oacute;n en un comentario en el viejo blog de Nacho Escolar. Entonces &ldquo;no s&oacute;lo la prensa evit&oacute; mostrar im&aacute;genes: durante el juicio, de las 500 fotos aproximadamente disponibles de los atentados, los jueces pararon, &lsquo;por respeto&rsquo; a las v&iacute;ctimas, cuando se hab&iacute;an mostrado s&oacute;lo una veintena. &lsquo;Ya basta&rsquo; dijeron ante un auditorio conmocionado. Pero quiz&aacute; por no haber visto esas 500 fotos, qui&eacute;n sabe, perdimos la posibilidad de comprender toda la dimensi&oacute;n de la tragedia del 11M y de este modo hacer justicia (porque era esa la obligaci&oacute;n de los jueces) sentando no en una comisi&oacute;n de investigaci&oacute;n, sino en el banquillo, a aquellos que por una guerra injusta, terminaron desencadenando el asesinato de civiles m&aacute;s grave desde hac&iacute;a muchos a&ntilde;os. Porque las v&iacute;ctimas no pueden ver la tragedia nosotros debemos de verla en su lugar. Pilar Manj&oacute;n denunciaba con toda la raz&oacute;n a aquellos que la mandaban por correo fotos de los atentados. Una vez dijo que que su hijo hab&iacute;a muerto por la sociedad. Entonces precisamente porque ella no puede contemplar la tragedia nosotros, la sociedad, debemos hacerlo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Pero siempre reaccionamos igual. Las <a href="http://pares.mecd.es/ArchFotograficoDelegacionPropaganda/inicio.do;jsessionid=A820D0B5495CC6A9ADB834A06D8DFEF8" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">im&aacute;genes de v&iacute;ctimas infantiles durante la guerra civil</a> que aloja el Archivo Rojo, son a&uacute;n desconocidas para la mayor&iacute;a. Y deber&iacute;an estar grabadas en nuestras mentes. El problema de la memoria hist&oacute;rica, comienza, antes que nada, por el olvido de estas im&aacute;genes. Ni siquiera eran, a pesar del archivo que las custodia, &lsquo;ni&ntilde;os rojos&rsquo;, pero alemanes e italianos eran las fuerzas militares que los bombardearon.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        En el caso de la foto del ni&ntilde;o en la orilla, el debate parece m&aacute;s complejo por la cuesti&oacute;n de ser un menor. Ni&ntilde;o muerto, que escapaba con su familia de las guerras que los privilegiados de occidente siembran en tierras cada vez menos lejanas, que pretendemos, en nombre de nuestra &eacute;tica del &lsquo;primer mundo&rsquo;, instalar en el limbo de lo irrepresentable. Los menores, eternos apartados de la representaci&oacute;n, de la sociedad en general y, sin embargo, nada en el mundo de los adultos en el que est&aacute;n obligados a vivir les es ajeno. Menos a&uacute;n su violencia. Es intolerable que los que nos llamamos adultos pretendamos, creyendo defender la vida de este ni&ntilde;o, no mirar su muerte. Por ella sabemos que somos peque&ntilde;&iacute;simos ante la barbarie del capitalismo. Este ni&ntilde;o ha muerto por nada, pero esa &lsquo;nada&rsquo;, ese vac&iacute;o de muerte, tristeza inmensa y horror, puede ser llenado de acci&oacute;n, de rabia, de deseo. Un periodista espa&ntilde;ol que se encuentra con refugiados en la frontera de Hungr&iacute;a se asombraba de que los ni&ntilde;os pudieran a&uacute;n sonre&iacute;r, jugar, cantar, despu&eacute;s de la experiencia que estaban viviendo. No es cuesti&oacute;n de optimismo, ellos bien saben que la vida no siempre es bella. Sus gestos de ni&ntilde;o parecen desplazar el desastre en el que andan metidos ('la cat&aacute;strofe humanitaria&rsquo;, dicen los peri&oacute;dicos) hacia un lugar en el que a&uacute;n es posible la esperanza. Con una sinceridad y una sabidur&iacute;a (desconocida ya para la &lsquo;mayor&iacute;a&rsquo; de los que abandonamos la infancia) parecen ser capaces de abrir posibilidades en medio del desastre o la ruina. Gran lecci&oacute;n que los insignificantes, los peque&ntilde;os, los que nada saben, los que se encuentran m&aacute;s abajo a&uacute;n que los de abajo, dan al mundo.
    </p><p class="article-text">
        Es por ello que debemos escuchar el ruidoso silencio de este ni&ntilde;o muerto. Los morbosos son los que se niegan a contemplar estas im&aacute;genes, que aspiran a seguir viviendo un mundo horrible, del que no tenemos imagen, ni lucha. Tan s&oacute;lo buenas intenciones para declarar en los telediarios o en las redes sociales.
    </p><p class="article-text">
        Ense&ntilde;a tus heridas. Politiza tu dolor.
    </p><p class="article-text">
        <em>Rafael S&aacute;nchez-Mateos Paniagua investiga las relaciones entre infancia, est&eacute;tica y pol&iacute;tica. Aqu&iacute; puede leerse De qu&eacute; ni&ntilde;os hablamos cuando hablamos de los ni&ntilde;os </em><a href="https://www.diagonalperiodico.net/culturas/22503-ninos-hablamos-cuando-hablamos-ninos.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">De qu&eacute; ni&ntilde;os hablamos cuando hablamos de los ni&ntilde;os</a>
    </p><p class="article-text">
        * 'Muestra tu herida' <em>(Zeige deine Wunde</em>) es una instalaci&oacute;n que Joseph Beuys hizo en 1980: &ldquo;Muestra tu herida, porque hay que revelar la enfermedad que se quiere curar [&hellip;] Una herida que se muestra puede ser curada&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        ** Visto en el Facebook de la Asociaci&oacute;n de Sin Papeles de Madrid: &ldquo;<span id="fbPhotoPageCaption"></span>De la rabia y la indignaci&oacute;n contra las fronteras y las pol&iacute;ticas de la Uni&oacute;n Europea nace una convocatoria de reuni&oacute;n para pensar juntas qu&eacute; hacer para que las gentes nos sintamos seguras y acogidas en el viaje y en los lugares a los que llegamos. Y se desborda y pasa esto. No cab&iacute;amos en el lugar de reuni&oacute;n habitual de la ASPM, as&iacute; que nos fuimos a la Plaza de Agust&iacute;n Lara. Y seguimos el pr&oacute;ximo mi&eacute;rcoles a las 20 horas para todos los que se quieran sumar. Bienvenidas todas!&rdquo; 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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      <dc:creator><![CDATA[Interferencias]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/interferencias/infancia-estetica-politica_132_2501198.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 04 Sep 2015 18:09:34 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Enseña tus heridas]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[John Holloway: el pensamiento crítico frente a la hidra capitalista]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/interferencias/pensamiento-critico-frente-hidra-capitalista_132_2610220.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/0e0675a0-2902-41be-b772-3ec95d6ae1be_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="John Holloway: el pensamiento crítico frente a la hidra capitalista"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">¿Reformar el capitalismo o salir de él? Un texto de John Holloway, autor de</p><p class="subtitle">Cambiar el mundo sin tomar el poder</p><p class="subtitle">, leído en un encuentro del EZLN.</p></div><p class="article-text">
        Pensamiento cr&iacute;tico: pensamiento que busca la esperanza en un mundo donde parece que ya no existe. Pensamiento cr&iacute;tico: pensamiento que abre lo cerrado, que sacude lo fijo. El pensamiento cr&iacute;tico es el intento de entender la tormenta y algo m&aacute;s. Es entender que en el centro de la tormenta hay algo que nos da esperanza.
    </p><p class="article-text">
        La tormenta viene, o m&aacute;s bien ya est&aacute; aqu&iacute;. Ya est&aacute; aqu&iacute; y es muy probable que se vaya intensificando. Tenemos un nombre para esta tormenta que ya est&aacute; aqu&iacute;: <a href="http://www.eldiario.es/interferencias/Mexico-Ayotzinapa_6_320977928.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Ayotzinapa</a>. Ayotzinapa como horror, y tambi&eacute;n como s&iacute;mbolo de tantos otros horrores. Ayotzinapa como expresi&oacute;n concentrada de la cuarta guerra mundial. 
    </p><p class="article-text">
        &iquest;De d&oacute;nde viene la tormenta? No de los pol&iacute;ticos &ndash;son ejecutores de la tormenta nada m&aacute;s. No del imperialismo, no es producto de los Estados, ni de los Estados m&aacute;s poderosos. La tormenta surge de la forma en la cual la sociedad est&aacute; organizada. Es expresi&oacute;n de la desesperaci&oacute;n, de la fragilidad, de la debilidad de una forma de organizaci&oacute;n social que ya pas&oacute; su fecha de caducidad, es expresi&oacute;n de la crisis del capital.
    </p><p class="article-text">
        El capital es de por s&iacute; una agresi&oacute;n constante. Es una agresi&oacute;n que nos dice todos los d&iacute;as &ldquo;tienes que moldear lo que haces de cierta forma, la &uacute;nica actividad que tiene validez en esta sociedad es la actividad que aporta a la expansi&oacute;n de la ganancia del capital&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        La agresi&oacute;n que es el capital tiene una din&aacute;mica. Para sobrevivir tiene que subordinar nuestra actividad cada d&iacute;a m&aacute;s intensamente a la l&oacute;gica de la ganancia: &ldquo;hoy tienes que trabajar m&aacute;s r&aacute;pidamente que ayer, hoy tienes que agacharte m&aacute;s que ayer&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Con eso ya podemos ver la debilidad del capital. Depende de nosotros, de que queramos y podamos aceptar lo que nos impone. Si decimos &ldquo;perd&oacute;n, pero hoy voy a cultivar mi milpa&rdquo;, u &ldquo;hoy voy a jugar con mis hijos&rdquo;, u &ldquo;hoy me voy a dedicar a algo que tenga sentido para m&iacute;&rdquo;, o simplemente &ldquo;no, nos vamos a agachar&rdquo;, entonces el capital no puede sacar la ganancia que requiere, la tasa de ganancia cae, el capital est&aacute; en crisis. En otras palabras, nosotros somos la crisis del capital, nuestra falta de subordinaci&oacute;n, nuestra dignidad, nuestra humanidad. Nosotros somos la crisis del capital y orgullosos de serlo, estamos orgullosos de ser la crisis del sistema que nos est&aacute; matando. 
    </p><p class="article-text">
        El capital se desespera en esta situaci&oacute;n. Busca todos los m&eacute;todos posibles para imponer la subordinaci&oacute;n que requiere: el autoritarismo, la violencia, la reforma laboral, la reforma educativa. Tambi&eacute;n introduce un juego, una ficci&oacute;n: si no podemos sacar la ganancia que requerimos, vamos a fingir que existe, vamos a crear una representaci&oacute;n monetaria para un valor que no se ha producido, vamos a expandir la deuda para sobrevivir y tratar de usarla al mismo tiempo para imponer la disciplina que se requiere. Pero esta ficci&oacute;n aumenta la inestabilidad del capital y adem&aacute;s no logra imponer la disciplina necesaria. Los peligros para el capital de esta expansi&oacute;n ficticia se vuelven claros con el colapso de 2008, y con eso se hace m&aacute;s evidente que la &uacute;nica salida para el capital es a trav&eacute;s del autoritarismo: toda la negociaci&oacute;n alrededor de la deuda griega nos dice que no hay posibilidad de un capitalismo m&aacute;s suave, el &uacute;nico camino para el capital es el camino de la austeridad, de la violencia. La tormenta que ya est&aacute;, la tormenta que viene.
    </p><p class="article-text">
        Nosotros somos la crisis del capital, nosotros que decimos &iexcl;No!, nosotros que decimos &iexcl;Ya basta del capitalismo!, nosotros que decimos que es tiempo de dejar de crear el capital, que hay que crear otra forma de vivir.
    </p><p class="article-text">
        El capital depende de nosotros, porque si nosotros no creamos ganancia (plusvalor) directa o indirectamente, entonces el capital no puede existir. Nosotros creamos el capital, y si el capital est&aacute; en crisis, es porque no estamos creando la ganancia necesaria para la existencia del capital, por eso nos est&aacute;n atacando con tanta violencia. 
    </p><p class="article-text">
        En esta situaci&oacute;n, realmente tenemos dos opciones de lucha. Podemos decir: &ldquo;s&iacute;, de acuerdo, vamos a seguir produciendo el capital, promoviendo la acumulaci&oacute;n de capital, pero queremos mejores condiciones de vida&rdquo;. Esta es la opci&oacute;n de los gobiernos y partidos de izquierda: de Syriza, de Podemos, de los gobiernos en Venezuela y Bolivia. El problema es que, aunque s&iacute; pueden mejorar las condiciones de vida en algunos aspectos, por la desesperaci&oacute;n misma del capital existe muy poca posibilidad de un capitalismo m&aacute;s humano. 
    </p><p class="article-text">
        La otra posibilidad es decir &ldquo;Chao, capital, ya vete, vamos a crear otras maneras de vivir, otras maneras de relacionarnos, entre nosotros y tambi&eacute;n con las formas no humanas de vida, maneras de vivir que no est&aacute;n determinadas por el dinero y la b&uacute;squeda de la ganancia, sino por nuestras propias decisiones colectivas&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        <a href="http://radiozapatista.org/?page_id=13233" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Aqu&iacute; en este seminario</a> estamos en el mero centro de esta segunda opci&oacute;n. Este es el punto de encuentro entre zapatistas y kurdos y miles de movimientos m&aacute;s que rechazamos el capitalismo, tratando de construir algo diferente. Todas y todos estamos diciendo &ldquo;Ya, capital, ya pas&oacute; tu tiempo, ya vete, ya estamos construyendo otra cosa&rdquo;. Lo expresamos de muchas maneras diferentes: estamos creando grietas en el muro del capital y tratando de promover su confluencia, estamos construyendo lo com&uacute;n, estamos comunizando, somos el movimiento del hacer contra el trabajo, somos el movimiento del valor de uso contra el valor, somos el movimiento de la dignidad contra un mundo basado en la humillaci&oacute;n. Estamos creando aqu&iacute; y ahora un mundo de muchos mundos. 
    </p><p class="article-text">
        Pero &iquest;tenemos la fuerza suficiente? &iquest;Tenemos la fuerza suficiente para decir que no nos interesa la inversi&oacute;n capitalista, que no nos interesa el empleo capitalista? &iquest;Tenemos la fuerza para rechazar totalmente nuestra dependencia actual del capital para sobrevivir? &iquest;Tenemos la fuerza para decir un &ldquo;adi&oacute;s&rdquo; final al capital?
    </p><p class="article-text">
        Posiblemente no la tenemos, todav&iacute;a. Muchos de nosotros que estamos aqu&iacute; tenemos nuestros sueldos o nuestras becas que vienen de la acumulaci&oacute;n del capital o, si no, vamos a regresar la semana pr&oacute;xima a buscar empleo capitalista. Nuestro rechazo al capital es un rechazo esquizofr&eacute;nico: queremos decirle un adi&oacute;s tajante y no podemos o nos cuesta mucho trabajo. No existe pureza en esta lucha. La lucha para dejar de crear el capital es tambi&eacute;n una lucha contra nuestra dependencia del capital. Es decir, es una lucha para emancipar nuestras capacidades creativas, nuestra fuerza para producir, nuestras fuerzas productivas.
    </p><p class="article-text">
        En eso estamos, por eso venimos ac&aacute;. Es cuesti&oacute;n de organizarnos, claro, pero no de crear una Organizaci&oacute;n, sino de organizarnos de m&uacute;ltiples maneras para vivir desde ahora los mundos que queremos crear. 
    </p><p class="article-text">
        &iquest;C&oacute;mo avanzamos, c&oacute;mo caminamos? Preguntando, por supuesto, preguntando y abraz&aacute;ndonos y organiz&aacute;ndonos.
    </p><p class="article-text">
        <a href="http://znetitaly.altervista.org/art/17735" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Este texto en italiano</a>
    </p><p class="article-text">
        <a href="http://roarmag.org/2015/05/john-holloway-capitalist-hydra/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Este texto en ingl&eacute;s</a>
    </p><p class="article-text">
        <em>John Holloway es profesor del posgrado de sociolog&iacute;a en el Instituto de Ciencias Sociales y Humanidades &ldquo;Alfonso V&eacute;lez Pliego&rdquo;, Benem&eacute;rita Universidad Aut&oacute;noma de Puebla. Autor de Cambiar el mundo sin tomar el poder y Agrietar el capitalismo. Este es el texto de la ponencia presentada al Seminario sobre &ldquo;El Pensamiento Cr&iacute;tico frente a la Hidra Capitalista&rdquo;, organizado por el Ej&eacute;rcito Zapatista de Liberaci&oacute;n Nacional, San Crist&oacute;bal de las Casas, del 3 al 9 de mayo de 2015. Publicado en este blog con la amable autorizaci&oacute;n del autor. </em><a href="http://img9.xooimage.com/files/f/9/f/cambiar-el-mundo-...el-poder-1275850.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Cambiar el mundo sin tomar el poder</a><a href="https://horizontescomunitarios.files.wordpress.com/2014/01/agrietar-el-capitalismo.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Agrietar el capitalismo</a><a href="http://radiozapatista.org/?page_id=13233" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&ldquo;El Pensamiento Cr&iacute;tico frente a la Hidra Capitalista&rdquo;</a>
    </p><p class="article-text">
        <a href="http://www.eldiario.es/interferencias/John_Holloway_Podemos_Syriza_capitalismo_6_287031315.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">John Holloway (entrevista): &ldquo;Podemos o Syriza pueden mejorar las cosas, pero el desaf&iacute;o es salir del capitalismo&rdquo;</a>
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      <dc:creator><![CDATA[Interferencias]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/interferencias/pensamiento-critico-frente-hidra-capitalista_132_2610220.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 19 Jun 2015 16:48:20 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[John Holloway: el pensamiento crítico frente a la hidra capitalista]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[En la solitaria cabina de nuestras vidas: a propósito de Andreas Lubitz]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/interferencias/andreas-lubitz_132_4298623.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/d3cadde5-843b-4d2b-aba2-51beb8e2cffb_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="En la solitaria cabina de nuestras vidas: a propósito de Andreas Lubitz"></p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>Texto de Franco Berardi (<em>Bifo</em>), autor de <a href="http://www.versobooks.com/books/1746-heroes" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia"><em>H&eacute;roes: asesinatos en masa y suicidio</em></a><em>, </em>sobre la relaci&oacute;n entre capitalismo y salud mental.</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        Parece ser que el joven piloto Andreas Lubitz, quien se arroj&oacute; junto con un avi&oacute;n lleno de pasajeros contra una monta&ntilde;a rocosa, escondi&oacute; a su compa&ntilde;&iacute;a, Lufthansa, el certificado m&eacute;dico que diagnosticaba su patolog&iacute;a depresiva. Fue algo incorrecto, sin duda, pero totalmente comprensible: al turbocapitalismo no le gustan los trabajadores que se dan de baja temporal por razones de salud, y mucho menos por depresi&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Deprimido yo? &iexcl;Ni lo menciones! Me siento bien: soy perfectamente eficiente, feliz, din&aacute;mico, en&eacute;rgico y, sobre todo, competitivo. Voy a correr todas las ma&ntilde;anas, y siempre estoy disponible para trabajar horas extras. Es la filosof&iacute;a de las aerolineas low-cost, &iquest;sabes? Y es tambi&eacute;n la filosof&iacute;a del mercado perfectamente desregulado, en el que a todos se nos pide incesantemente dar lo mejor de nosotros mismos para sobrevivir.
    </p><p class="article-text">
        Despu&eacute;s del asesinato masivo y suicida, se exhort&oacute; a las compa&ntilde;&iacute;as a&eacute;reas a realizar chequeos psicol&oacute;gicos m&aacute;s rigurosos a sus trabajadores. Los pilotos no deber&iacute;an ser man&iacute;acos, ni depresivos, ni melanc&oacute;licos, ni sufrir ataques de p&aacute;nico. &iquest;Y qu&eacute; decir de los conductores de autobuses o los polic&iacute;as, los mineros o los maestros de escuela? Muy pronto, todos estaremos sujetos a monitoreos psicol&oacute;gicos con el fin de detectar y expulsar del mercado laboral a quienes sufran depresi&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Muy buena idea, de verdad, pero sucede que la mayor&iacute;a absoluta de la poblaci&oacute;n actual deber&iacute;a darse de baja. Es sencillo se&ntilde;alar a quienes oficialmente son etiquetados como psic&oacute;patas; sin embargo, &iquest;qu&eacute; hay de todas esas personas que sufren de infelicidad e intentan mantener la calma, pero que podr&iacute;an perder el control en situaciones peligrosas? Es dif&iacute;cil distinguir entre la infelicidad y una depresi&oacute;n inminentemente agresiva, sobre todo cuando la masa de gente desesperada crece y crece. La incidencia de las psicopatolog&iacute;as ha ido en aumento en las &uacute;ltimas d&eacute;cadas y, seg&uacute;n la Organizaci&oacute;n Mundial de la Salud, la tasa de suicidios se ha incrementado en una 60% en los &uacute;ltimos 40 a&ntilde;os, de forma particularmente peligrosa entre los j&oacute;venes. &iquest;En los &uacute;ltimos 40 a&ntilde;os? &iquest;Y por qu&eacute; precisamente en ese lapso? &iquest;Qu&eacute; es lo que en las &uacute;ltimas 4 d&eacute;cadas ha ido empujando a la gente a arrojarse a los brazos de la dama de negro? Confieso que veo una relaci&oacute;n entre esta incre&iacute;ble oleada de propensi&oacute;n al suicidio y el triunfo de la coerci&oacute;n neoliberal por competir. Confieso que veo una relaci&oacute;n entre la generalizaci&oacute;n de la fragilidad ps&iacute;quica y la soledad de una generaci&oacute;n que solamente se encuentra a trav&eacute;s de la pantalla. Por cada persona que logra suicidarse, hay otras 20 que intentan matarse sin poder consumar el hecho. Es por esto que deber&iacute;amos reconocer que hay una especie de epidemia del suicidio extendi&eacute;ndose por el planeta tierra.
    </p><p class="article-text">
        Es posible que aqu&iacute; se encuentre la explicaci&oacute;n de algunos de los terribles fen&oacute;menos de nuestros tiempos, los cuales solemos leer en t&eacute;rminos pol&iacute;ticos, a pesar de que no logramos entenderlos a trav&eacute;s de la &oacute;ptica de la pol&iacute;tica. El terrorismo contempor&aacute;neo deber&iacute;a interpretarse, en primer lugar, como la difusi&oacute;n de una tendencia a la auto-supresi&oacute;n. Se dice que el <em>shaheed</em> (terrorista suicida) act&uacute;a, aparentemente, impulsado por motivos pol&iacute;ticos, ideol&oacute;gicos o religiosos. Pero &eacute;sta es sencillamente la superficie ret&oacute;rica. La motivaci&oacute;n m&aacute;s interna para el suicidio es siempre la desesperaci&oacute;n, la humillaci&oacute;n, la miseria. Aqu&eacute;l que decide destruir su propia vida es alguien que la ha experimentado como una carga insoportable, que ve en la muerte la &uacute;nica salida, y en el asesinato la &uacute;nica venganza contra quienes lo han enga&ntilde;ado, humillado o insultado.
    </p><p class="article-text">
        La causa m&aacute;s probable de la oleada de suicidios, y en particular de los suicidios homicidas, es la transformaci&oacute;n de la vida en sociedad en una f&aacute;brica de infelicidad de la cual parece imposible escapar. Es el mandato de convertirse en un ganador, contrastado con la conciencia de que ganar es imposible o, m&aacute;s bien, de que la &uacute;nica forma de ganar (al menos provisionalmente) es destruyendo las vidas de los otros para suicidarse despu&eacute;s.
    </p><p class="article-text">
        Andreas Lubitz se encerr&oacute; en esa cabina maldita porque su sufrimiento le parec&iacute;a intolerable, y porque culpaba de &eacute;l a sus colegas, y a los pasajeros, y a la humanidad entera. Hizo lo que hizo porque no pudo deshacerse de esa infelicidad que ha estado devorando a las sociedades contempor&aacute;neas desde que la publicidad lanz&oacute; la primera bomba contra el cerebro colectivo, ordenando la felicidad obligatoria; desde que la soledad digital empez&oacute; a multiplicar la excitabilidad nerviosa y a encerrar a los cuerpos en la jaula de la pantalla; desde que el capitalismo financiero comenz&oacute; a forzarnos a todos a trabajar por m&aacute;s y m&aacute;s tiempo, bajo el miserable salario de la precariedad.
    </p><p class="article-text">
         * Traducci&oacute;n de Eugenio Tisselli, programador y poeta
    </p><p class="article-text">
        Franco Berardi <em>(Bifo</em>), fil&oacute;sofo y activista italiano, es autor de <a href="http://www.versobooks.com/books/1746-heroes" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Heroes: mass murder and suicide</em></a>, una reflexi&oacute;n sobre la relaci&oacute;n entre capitalismo y salud mental. 
    </p><p class="article-text">
        Entrevista reciente a <em>Bifo</em> en eldiario.es: <a href="http://www.eldiario.es/interferencias/bifo-sublevacion-afectos_6_319578060.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&ldquo;Una sublevaci&oacute;n colectiva es antes que nada un fen&oacute;meno f&iacute;sico, afectivo, er&oacute;tico&rdquo; </a>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Interferencias]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/interferencias/andreas-lubitz_132_4298623.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 31 Mar 2015 17:51:56 +0000]]></pubDate>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Pintar el mundo de su color (acción contra los fondos buitre de Blackstone en Nueva York)]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/interferencias/pah-blackstone_132_4314018.html]]></link>
      <description><![CDATA[<div class="subtitles"><p class="subtitle">Un relato de la acción contra la multinacional de la especulación Blackstone en Nueva York, organizada por la Marea Granate NYC (y en 20 ciudades de España por la PAH)</p></div><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
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        <em>Nueva York, 17 de marzo del 2015</em>. Hace mucho fr&iacute;o y la ciudad est&aacute; pintada de gris y blanco por los restos de nieve que a&uacute;n quedan congelados en el asfalto de las grandes avenidas.
    </p><p class="article-text">
        A las 6 de la tarde en la esquina de Park Avenue con la calle 51 aparecen una veintena de personas. Un chico disfrazado que trae un clarinete, otro con un tromb&oacute;n, varias personas con pancartas, ollas, sartenes, silbatos y platos. &ldquo;Let's do a caserolada&rdquo; se hab&iacute;a dicho en un mail. Los montones de mensajes que se cruzaron fren&eacute;ticamente durante el fin de semana hab&iacute;an ido contagiando una alegr&iacute;a colectiva a los grupos de Marea Granate NYC y de la PAH que juntos organizaban (en Espa&ntilde;a y EEUU) las acciones paralelas para el 17. Durante la noche del s&aacute;bado el <em>Whatsapp</em> no paraba, bromas, ideas, &iquest;trabajo?, risas y tras muchas dudas por fin se decidi&oacute; el hashtag: #opBlackstoneEvicts. Alguien cre&oacute; unos flyers, otro dise&ntilde;&oacute; un logo, otras corrieron por la ciudad persiguiendo a activistas de toda la vida para entrevistarlos y hacer un v&iacute;deo, otras pintaron esl&oacute;ganes, muchos se encargaron de las redes, otras contactaron con prensa&hellip; Frenes&iacute; neoyorquino, la vivienda es una emergencia: aqu&iacute; hay 60.000 personas sin techo, 22.000 de ellas son ni&ntilde;os. Dos tercios de los habitantes de NY vivimos alquilando, m&aacute;s de la mitad pagamos al menos un tercio de nuestros ingresos en alquiler.
    </p><p class="article-text">
        Cada vez hac&iacute;a m&aacute;s fr&iacute;o y viento pero segu&iacute;a llegando gente. &ldquo;Housing is a Human Right, fight, fight, fight!&rdquo;, &ldquo;Blackstone buying Spain? No way!&rdquo;, &ldquo;What do we want? Stop evictions, when do we want it? Now!&rdquo;, &ldquo;Blackstone, Blackstone, shame one you&rdquo;, se o&iacute;a en ese trocito de Park Avenue. Al mismo tiempo apareci&oacute; alguien con una decena de carteles verdes con esl&oacute;ganes en apoyo a la PAH y al derecho a la vivienda que se repartieron enseguida. La fiesta estaba en marcha.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        El 17 de marzo es tambi&eacute;n el d&iacute;a de otro tipo de fiesta: Saint Patrick, patr&oacute;n de los irlandeses. Algunos de los neoyorquinos de ra&iacute;ces irlandesas, que son much&iacute;simos, se visten de verde y celebran este d&iacute;a llenando las calles con un enorme desfile, despu&eacute;s los bares y finalmente las calles otra vez, pero ya dispersos y borrachos.
    </p><p class="article-text">
        Y en medio de la fiesta verde all&iacute; estaba la <a href="http://ow.ly/KyuRE" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Marea Granate NYC</a>, acompa&ntilde;ada de grupos de activistas latinos y afro-americanos con sus carteles verdes y sus voces a las puertas del gigantesco edificio que es la central de las oficinas de Blackstone, el fondo de inversi&oacute;n m&aacute;s grande del mundo.
    </p><p class="article-text">
        Seguramente, la multinacional Blackstone jam&aacute;s podr&iacute;a haber imaginado la cantidad de ruido y atenci&oacute;n medi&aacute;tica que pod&iacute;an generar peque&ntilde;os grupos de personas protestando a la vez en diferentes partes del mundo. Ni que algo as&iacute; pod&iacute;a da&ntilde;ar su imagen y quiz&aacute; interferir en el posible plan de compra de 94.000 hipotecas de Catalu&ntilde;a Caixa que pretenden cerrar en abril. Quiz&aacute; no sab&iacute;an que este era un banco rescatado con dinero p&uacute;blico espa&ntilde;ol (12 billones de euros) o pensaban que ese &ldquo;publico&rdquo; se iba a quedar sentado en casa esperando a que ellos vinieran a desahuciarles. Pero ese p&uacute;blico, los ciudadanos, ya saben que en Madrid, Blackstone hab&iacute;a comprado al gobierno casi 2.000 casas de protecci&oacute;n oficial en el 2013, despu&eacute;s subi&oacute; los alquileres y a continuaci&oacute;n desahuci&oacute; a las familias que no pudieron pagarlos.
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        En el <a href="http://ow.ly/KynvU" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">v&iacute;deo</a> que se hizo para anunciar la acci&oacute;n se oye una canci&oacute;n de fondo de unos raperos de NY poco conocidos que repiten: &ldquo;vultures, vultures, vultures&rdquo; (buitres, buitres buitres). Y tambi&eacute;n se ve&iacute;an buitres negros pintados en el fondo de las pancartas mezcl&aacute;ndose con las palabras. Empez&oacute; a oscurecer y la temperatura segu&iacute;a bajando, ya est&aacute;bamos a 0 grados. Algunos se fueron marchando pero a&uacute;n quedaba una sorpresa final.
    </p><p class="article-text">
        Hab&iacute;amos visto a <a href="http://theilluminator.org/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&ldquo;los Illuminators&rdquo;</a> en acci&oacute;n, haciendo proyecciones por toda la ciudad en diferentes ocasiones desde Occupy Wall Street. Lo &uacute;nico que nos preocupaba es que no ten&iacute;amos dinero para pagarles. Sabemos que intentan vivir de eso. Cuando cay&oacute; la noche llegaron con su furgoneta blanca y r&aacute;pidamente montaron el equipo en el techo del veh&iacute;culo, como si fueran los Cazafantasmas en plena acci&oacute;n. Les contamos que &iacute;bamos a hacer una colecta para reunir 100 pavos, pero enseguida nos dijeron que si ten&iacute;amos que recolectarlo, no nos cobraban. Lanzaron la luz contra el edificio y all&iacute; apareci&oacute; la imagen de un gran buitre cogiendo una casa con sus garras. A modo de diapositivas fueron apareciendo nuestros esl&oacute;ganes: &ldquo;Blackstone = Vultures&rdquo; encima de las puertas del edificio, como si fuera el nombre de la compa&ntilde;&iacute;a. Enseguida se acerc&oacute; el vigilante de seguridad: &ldquo;vais a tener que apagar esa c&aacute;mara&rdquo; dijo, y una de nosotras contest&oacute;: &ldquo;no es una c&aacute;mara&rdquo;, y el illuminator a&ntilde;adi&oacute;: &ldquo;es s&oacute;lo luz&rdquo;. A esto el segurata respondi&oacute;: &ldquo;voy a tener que llamar a la polic&iacute;a&rdquo; y dijimos: &ldquo;si nos arrestas, tendr&aacute;s que arrestar a todos los coches que pasan por aqu&iacute; proyectando la luz de sus faros en el edificio&rdquo;. Mientras tanto, los illuminators segu&iacute;an pasando las im&aacute;genes para que las fu&eacute;ramos grabando, fotografiando y enviando por la red, que era lo que quer&iacute;amos. En cuanto acabamos, recogimos nuestros b&aacute;rtulos y nos fuimos diciendo: &ldquo;Blackstone, Blackstone, shame on you&rdquo;. Nos refugiamos del fr&iacute;o en el bar m&aacute;s cercano donde no paraban de llegar irlandeses vestidos de verde que se un&iacute;an a cantar en grupo con sus instrumentos y canciones tradicionales. Y los de la Marea Granate NYC, contentos y entrando en calor a este lado del oc&eacute;ano, sent&iacute;amos que algo hab&iacute;amos hecho para echar una mano a los comPAHs y para ayudarnos tambi&eacute;n a nosotras mismas a seguir haciendo algo parecido a esas plazas del 2011 de las que nos acordamos muy bien.
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        Al salir vimos un edificio iluminado de verde. El mismo verde que hab&iacute;an sacado a la calle ese mismo d&iacute;a personas en m&aacute;s de 20 ciudades distintas del estado espa&ntilde;ol, adem&aacute;s de Chicago, Londres, San Francisco y Nueva York. Vimos a la PAH en ese edificio, en la meca de los especuladores, vimos el poder del &ldquo;s&iacute; se puede&rdquo; meti&eacute;ndose por todos los rincones del mundo.
    </p><p class="article-text">
        Pintando el mundo de su color.
    </p><p class="article-text">
        <em>Elia Gran es periodista y Begonia Santa-Cecilia es artista visual, ambas viven en Nueva York y son integrantes de la Marea Granate NYC.</em>
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      <dc:creator><![CDATA[Interferencias]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/interferencias/pah-blackstone_132_4314018.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 21 Mar 2015 19:35:37 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Pintar el mundo de su color (acción contra los fondos buitre de Blackstone en Nueva York)]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[Blackstone]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Desde México: ¿por qué #Ayotzinapa somos todos?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/interferencias/mexico-ayotzinapa_132_4538481.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/7e138231-e7ec-4567-ac07-43fe0b627e6a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Desde México: ¿por qué #Ayotzinapa somos todos?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">6 jóvenes asesinados y 43 desaparecidos: este 5 de noviembre, el movimiento estudiantil mexicano ha convocado una nueva jornada de Acción Global en protesta por la masacre de Ayotzinapa. ¿Por qué #Ayotzinapa somos todos? ¿Qué nos dice Ayotzinapa sobre nuestro mundo?</p></div><p class="article-text">
        <em>Escribimos estas l&iacute;neas con el coraz&oacute;n encogido, con el alma atropellada por la crueldad y con la muerte en im&aacute;genes y experiencias diarias col&aacute;ndose en nuestros sue&ntilde;os. Escribimos desde el dolor, pero para poder ir m&aacute;s all&aacute;, preguntar y preguntarnos, &iquest;qu&eacute; nos dice Ayotzinapa sobre nuestro mundo, sobre la violencia y las resistencias que tratan de combatirla?, &iquest;qu&eacute; podemos construir habitando el terror de Estado? Escribimos cuando empieza otra semana de paro a nivel nacional y de protestas: el 5 de noviembre se tomar&aacute;n las calles de M&eacute;xico y muchos pa&iacute;ses en una nueva jornada de Acci&oacute;n Global conovocada por el movimiento estudiantil.</em>
    </p><p class="article-text">
        El 26 de septiembre marca ya un hito en la historia reciente de M&eacute;xico, porque el asesinato de 6 j&oacute;venes y la desaparici&oacute;n de 43 estudiantes de la Escuela Normal Rural de Ayotzinapa, Guerrero, es un espejo siniestro de la realidad que viven los habitantes en M&eacute;xico de manera intensiva desde la d&eacute;cada pasada, cuando el gobierno comenzara su &laquo;estrategia de combate al narcotr&aacute;fico&raquo;. Una estrategia que, poco a poco se demuestra, signific&oacute; un fuerte reacomodo de la manera en la que los administradores de la &laquo;industria de la muerte&raquo; gestionan la pol&iacute;tica y la institucionalidad en este pa&iacute;s.
    </p><p class="article-text">
        Los normalistas asesinados y los desaparecidos la noche del 26 de septiembre en Iguala, estaban moviliz&aacute;ndose para conseguir recursos que hicieran posible su presencia en la marcha ya tradicional de conmemoraci&oacute;n de otro gran hito de la historia contempor&aacute;nea mexicana, la masacre contra el movimiento estudiantil de 1968.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Qui&eacute;n mat&oacute; y desapareci&oacute; a los normalistas de Ayotzinapa? El Estado. Es decir, el gobierno en sus tres niveles, nacional, provincial y local, los &oacute;rganos encargados de impartici&oacute;n de justicia y las fuerzas policiales, todos ellos controlados o directamente involucrados en el crimen administrado desde el Estado. Aqu&iacute; se superponen de manera siniestra la l&oacute;gica policial y la l&oacute;gica de la delicuencia que perpet&uacute;an la impunidad, al mismo tiempo que normalizan las violencias en todos los &aacute;mbitos de la vida cotidiana.
    </p><p class="article-text">
        Hay quienes dicen que con Ayotzinapa el vaso rebas&oacute; su l&iacute;mite. A la indescriptible crueldad del ataque &ndash;que irrumpi&oacute; en el cotidiano de toda la sociedad mexicana a trav&eacute;s de im&aacute;genes como la de Julio C&eacute;sar Mondr&aacute;gon, uno de los j&oacute;venes asesinados desollado&ndash;, la participaci&oacute;n directa de la polic&iacute;a y la fecha hist&oacute;rica en que se produce, se suma que los 43 que nos faltan son indios, son j&oacute;venes &ndash;entre 15 y 21 a&ntilde;os&ndash; y son futuros maestros en un pa&iacute;s en el que el 10% de la poblaci&oacute;n es analfabeta. Los normalistas desaparecidos son el ejemplo vivo de la resistencia, el futuro de territorios que han sido empobrecidos por el desarrollo de d&eacute;cadas de pol&iacute;ticas neoliberales, la esperanza de que las cosas sean diferentes .
    </p><p class="article-text">
        Desde entonces, la sociedad entera oscila entre el miedo, la rabia y el hartazgo. Es com&uacute;n escuchar conversaciones que parten de vivencias propias, pero que se reconocen en el s&iacute;mbolo &laquo;Ayotzinapa&raquo;. Los mexicanos han ido tejiendo la sensaci&oacute;n de impunidad y terror de lo sucedido con lo que cada uno ha experimentado en los &uacute;ltimos a&ntilde;os. La conmoci&oacute;n se ha hecho viral a trav&eacute;s de un mecanismo de identificaci&oacute;n. Y es que en M&eacute;xico los muertos son m&aacute;s de 120 mil.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute;, las mujeres violadas o asesinadas por feminicidio y sus familias, las madres que buscan a los hijos desaparecidos, los familiares de los secuestrados que no volvieron nunca si no en pedazos, los migrantes en tr&aacute;nsito por M&eacute;xico, los familiares de los mineros asesinados por el neoliberalismo, las madres y padres de los beb&eacute;s muertos en la guarder&iacute;a ABC por la corrupci&oacute;n entre pol&iacute;ticos, los sobrevivientes todos de estas pr&aacute;cticas de la industria de la muerte, expresan lo que ya es una pregunta generalizada entre quienes seguimos con vida en este pa&iacute;s: &iquest;qui&eacute;n les har&aacute; justicia a esos 43 j&oacute;venes desaparecidos y a sus familias si las instituciones no s&oacute;lo no protegen a los ciudadanos, sino que nos violentan cotidianamente?
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        Por eso, desde nuestra perspectiva, <em>Ayotzinapa somos todos</em>, porque en M&eacute;xico la mayor&iacute;a experimentamos en carne propia la falta de un Estado de derecho que, traducido a lo cotidiano, indica la ausencia de institucionalidad democr&aacute;tica. Adem&aacute;s, se hace evidente que acudir a las instituciones en el M&eacute;xico del narcoestado es un riesgo real para los ciudadanos. En esta tesitura, Ayotzinapa hizo que cristalizaran, por fin a escala nacional, dos cosas.
    </p><p class="article-text">
        Por un lado, lo que en muchas partes del pa&iacute;s representa ya la &uacute;nica opci&oacute;n para seguir vivo: el autocuidado. Lo que en Michoac&aacute;n y Guerrero se han llamado experiencias de autodefensa, unas m&aacute;s n&iacute;tidas que otras, y de justicia basada en la reparaci&oacute;n. O las que tratan de darle un lugar al dolor, como hacen las mujeres que bordan los nombres de los desaparecidos en las plazas a plena luz del d&iacute;a. Por otro lado, una profunda crisis de representaci&oacute;n de la democracia basada en el sistema de partidos vigente. Resuenan estos d&iacute;as sentimientos desencontrados con todas las coaliciones electorales, sean de derecha o de izquierda. Y se generaliza una consigna: &laquo;Enrique Pe&ntilde;a Nieto: vete ya
    </p><p class="article-text">
        Tras Ayotzinapa, miles han salido a las calles, y lo han hecho de forma masiva, pac&iacute;fica. Cada movilizaci&oacute;n es una protesta, pero tambi&eacute;n un acto de reparaci&oacute;n colectiva: queremos estar juntos, exigir justicia y hacerlo sin mediaciones. Por eso no hay lugar para partidos pol&iacute;ticos, el dolor y la rabia no se dejan instrumentalizar. Son las organizaciones civiles y las personas de todas las condiciones, que suman sus pasos y manos, desde el campo y las ciudades, desde las universidades y las escuelas rurales: marchando por las calles, compartiendo indignaci&oacute;n en las redes sociales, pintando retratos, disparando debates en las escuelas, haciendo ofrendas, tomando micr&oacute;fonos, decorando carteles, silenciando salas por minutos&hellip; A esta infinidad de gestos poblando el M&eacute;xico dolorido se han unido cuerpos y voces en diferentes partes del planeta, el horror es conmoci&oacute;n que vuela por Internet hasta aterrizar en las calles de decenas de pa&iacute;ses.
    </p><p class="article-text">
        Se trata de poner fin a la violencia. Y esto significa frenar la l&oacute;gica que hace de la vida de las personas un medio para enriquecerse, a trav&eacute;s de negocios legales o ilegales, que la hace prescindible, desechable. Es el momento de reconstruir la democracia, modificar un sistema que posibilita la corrupci&oacute;n y pensar formas masivas de autogobierno que permitan vivir sin miedo, con dignidad, sin muerte, sin impunidad, tal y como los pueblos indios que han sobrevivido al neoliberalismo, como el zapatismo o la experiencia de la polic&iacute;a comunitaria de Guerrero, ilustran. Es el momento de recuperar las instituciones para ponerlas al servicio del bienestar de las personas.
    </p><p class="article-text">
        Se viene el estallido del hartazgo, que camina en cada protesta de la indiferencia hacia la indignaci&oacute;n, que pone palabras a lo que estaba silenciado. Se repite sin cesar a los familiares: &laquo;No est&aacute;is solos&raquo;. Ayotzinapa est&aacute; acompa&ntilde;ado por una mayor&iacute;a social y apela a las experiencias de cambio de las &uacute;ltimas d&eacute;cadas: el movimiento estudiantil con toda su fuerza y protagonismo a nivel nacional, las recientes movilizaciones del Instituto Polit&eacute;cnico Nacional, las luchas de Atenco, el movimiento zapatista, el YoSoy132 o las organizaciones juveniles que construyen autonom&iacute;a en las ciudades d&iacute;a a d&iacute;a. Ayotzipana se arropa con este enorme abrigo, al tiempo que desaf&iacute;a al narcoestado con algo nuevo, el sentimiento compartido de que necesitamos reconstruir la vida frente a las pol&iacute;ticas neoliberales de muerte. Una gran mayor&iacute;a dice &laquo;Basta&raquo;, y en este grito escuchamos ecos que cruzan fronteras.
    </p><p class="article-text">
        <em>Silvia L. Gil y Amarela Varela participan en las protestas de solidaridad con Ayotzinapa.</em>
    </p><p class="article-text">
        <strong>Recursos online para m&aacute;s informaci&oacute;n: </strong>
    </p><p class="article-text">
        <a href="https://www.facebook.com/pages/Asamblea-Interuniversitaria/470405443100929?fref=ts" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Asamblea Interuniversitaria </a>
    </p><p class="article-text">
        <a href="http://yosoy132internacional.wordpress.com/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Yo Soy 132 Internacional </a>
    </p><p class="article-text">
        <a href="https://www.facebook.com/normalrural.ayotzinapaguerrero" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Normal Rural Ayotzinapa Guerrero</a>
    </p><p class="article-text">
        <a href="http://mexicoduele.wordpress.com/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Plataforma M&eacute;xico Duele</a>
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
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    </figure><h1 class="article-text"> </h1>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Interferencias]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/interferencias/mexico-ayotzinapa_132_4538481.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 04 Nov 2014 21:15:59 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Desde México: ¿por qué #Ayotzinapa somos todos?]]></media:title>
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    </item>
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      <title><![CDATA[Yo Sí Sanidad Universal: A los profesionales de la sanidad, con el deseo de caminar a su lado]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/interferencias/sanidad-universal-profesionales-sanidad-caminar_132_4638548.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/4d3085ad-aa92-4d8d-ae5c-b63be2a887e0_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Yo Sí Sanidad Universal: A los profesionales de la sanidad, con el deseo de caminar a su lado"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Yo Sí Sanidad Universal invita a los profesionales de la sanidad pública a caminar juntos contra el decreto de exclusión sanitaria responsable ya de varias muertes en nuestro país.</p></div><p class="article-text">
        <em>El Real Decreto-Ley 16 aprobado en 2012 por el Partido Popular supone la exclusi&oacute;n de cientos de miles de personas del derecho a recibir atenci&oacute;n sanitaria. Yo S&iacute; Sanidad Universal re&uacute;ne a profesionales sanitarios, usuarias del sistema de salud y activistas organizados en una campa&ntilde;a de desobediencia a trav&eacute;s de la cual m&eacute;dicos, enfermeras y auxiliares administrativos siguen atendiendo y se ejerce as&iacute; el derecho a la sanidad universal. En esta carta que publicamos en 'Interferencias', Marta P&eacute;rez de Yo S&iacute; invita a los profesionales de la sanidad p&uacute;blica a caminar juntos contra el decreto de exclusi&oacute;n sanitaria responsable ya de varias muertes en nuestro pa&iacute;s.  </em><a href="http://yosisanidaduniversal.net/portada.php" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Yo S&iacute; Sanidad Universal</a>
    </p><p class="article-text">
        Hasta que comenc&eacute; a participar en el colectivo Yo S&iacute; Sanidad Universal, para m&iacute; los profesionales que trabajan en sanidad (los sanitarios y los no sanitarios) estaban al otro lado de la barrera: detr&aacute;s del mostrador, detr&aacute;s de la mesa, transitando por caminos muy diferentes a los m&iacute;os y con los que yo me cruzaba s&oacute;lo cuando me sent&iacute;a enferma.
    </p><p class="article-text">
        Despu&eacute;s conoc&iacute; que hay un sinf&iacute;n de literatura y pr&aacute;ctica sobre el papel del paciente en la sanidad. Pero cuando empec&eacute; a ir a los centros junto con personas a la que les hab&iacute;an quitado la tarjeta sanitaria, con el objetivo de acompa&ntilde;ar a los profesionales para que pudieran atender, me di cuenta de que est&aacute;bamos haciendo algo m&aacute;s: intentando que confluyeran la necesidad de atenci&oacute;n con la obligaci&oacute;n y las ganas de prestarla y con la determinaci&oacute;n de no perder la universalidad de nuestro sistema sanitario. Experiment&eacute; qu&eacute; ocurre cuando el paciente dice cosas no s&oacute;lo sobre su enfermedad, sino sobre el propio sistema sanitario y lo hace desde su lugar, igual que lo deber&iacute;an poder hacer los profesionales sanitarios y los no sanitarios desde el suyo. Porque, ahora lo s&eacute;, todo, absolutamente todo es sanidad p&uacute;blica y tiene su peso en la salud de esa persona, desde c&oacute;mo la das de alta en el sistema inform&aacute;tico hasta que pone el pie en la calle tras el alta m&eacute;dica.
    </p><p class="article-text">
        La idea, pues, era caminar juntas un poco, las usuarias y usuarios y los profesionales sanitarios y no sanitarios. Tal y como se camin&oacute; por las calles de Madrid en la Marea Blanca. Sin embargo, en los acompa&ntilde;amientos, en muchas ocasiones encontramos hostilidad, desentendimiento, confusi&oacute;n, miedo. &iquest;Qu&eacute; nos mantiene por caminos tan separados? Influyen las &oacute;rdenes orales, la desinformaci&oacute;n, las viejas rutinas colisionando con nuevas realidades en un entorno en el que &ldquo;efectividad&rdquo; significa &ldquo;ahorro&rdquo; que significa &ldquo;gastar&rdquo; lo menos posible que acaba significando dejar fuera a algunas personas. Pero pienso que, teniendo en cuenta todo eso, es urgente preguntarse si no hay una l&oacute;gica penetrando en el sistema sanitario a trav&eacute;s de peque&ntilde;as decisiones que tomamos cada d&iacute;a. Una l&oacute;gica que coloca criterios econ&oacute;micos por encima de criterios de salud. Eso que no nos gusta de los planes privatizadores.
    </p><p class="article-text">
        Es posible que triunfe la l&oacute;gica de no atender a las personas sin tarjeta. En Yo S&iacute; Sanidad Universal hemos comprobado y denunciado que la forma de aplicaci&oacute;n de este decreto se ha concretado en negar o intentar cobrar o efectivamente cobrar la asistencia a personas que tienen derecho a ella. Si es as&iacute;, si gana la l&oacute;gica del &ldquo;no&rdquo;, me hago una pregunta: &iquest;cu&aacute;ndo suceder&aacute; que, tras una muerte como la de Soledad Torrico, Alpha Pam o <a href="http://yosisanidaduniversal.net/noticias.php/por-que-esta-muerta-jeanneth#item_792" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Jeanneth Beltr&aacute;n</a>, recaiga sobre los profesionales una sentencia condenatoria? No pregunto si esto suceder&aacute;, pregunto cu&aacute;ndo.
    </p><p class="article-text">
        En <a href="http://yosisanidaduniversal.net/noticias.php/madrid-considera-que-los-casos" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">nuestros contactos</a> con la administraci&oacute;n del SERMAS (Servicio Madrile&ntilde;o de Salud), los responsables siempre han reconocido, mostrando sorpresa, que se dan irregularidades e incluso nos solicitaron un informe con los nombres de los centros donde se daban. Igual que el decreto responde a una l&oacute;gica que individualiza la salud y al mismo tiempo el dolor y la exclusi&oacute;n, los responsables de perge&ntilde;arlo y aplicarlo individualizan la responsabilidad (tambi&eacute;n jur&iacute;dica) en los profesionales.
    </p><p class="article-text">
        No sugiero que &ldquo;hay que guardarse las espaldas&rdquo; porque la gente acabar&aacute; denunciando. Muy al contrario, mi deseo es poder transmitir al menos un &aacute;pice de las inmensas ganas que tenemos de poder caminar juntas con vosotras, las profesionales de la sanidad p&uacute;blica. Porque en todo este tiempo han muerto personas por culpa del decreto de exclusi&oacute;n sanitaria. Si no podemos permitir que la l&oacute;gica del dinero domine el sistema sanitario, a&uacute;n menos debemos asumir otra, la que dice que unas muertes importan menos que otras. O que algunas muertes son inevitables por razones burocr&aacute;ticas o econ&oacute;micas. Y donde digo muerte digo enfermedad o malestar.
    </p><p class="article-text">
        No se trata de abusar, aprovecharse del sistema o burlar nada. Se trata de construir contra l&oacute;gicas que ganen en la carrera a lo que parece empezar a transitar por nuestro sistema sanitario, eso que no nos gusta y que individualiza, que privatiza, que divide, que estratifica, que excluye. Y esto s&oacute;lo se puede hacer si caminamos juntas.
    </p><p class="article-text">
        <em>Marta P&eacute;rez, Yo S&iacute; Sanidad Universal</em>
    </p><p class="article-text">
        <a href="http://www.eldiario.es/interferencias/sanidad_publica-Yo_Si_6_135846437.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Entrevista a Yo S&iacute; Sanidad Universal en este blog</a>
    </p><p class="article-text">
        <a href="http://www.eldiario.es/desalambre/derechos-todas_0_297820476.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&ldquo;Los derechos o son de todas o no son&rdquo; (art&iacute;culo de Yo S&iacute; en eldiario.es)</a>
    </p><p class="article-text">
        <a href="http://www.eldiario.es/interferencias/Lujo-todas_6_281081891.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&ldquo;Lujo para todas&rdquo;: una reflexi&oacute;n de Silvia Nanclares sobre qui&eacute;n est&aacute; detras de la gesti&oacute;n hospitalaria</a>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Interferencias]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/interferencias/sanidad-universal-profesionales-sanidad-caminar_132_4638548.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 19 Sep 2014 18:35:25 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Yo Sí Sanidad Universal: A los profesionales de la sanidad, con el deseo de caminar a su lado]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Compartir el dolor: vigilia por Jeanneth]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/interferencias/compartir-dolor-vigilia-jeanneth_132_4766227.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/783849d6-6c4b-4147-8b78-25605e8da4eb_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Compartir el dolor: vigilia por Jeanneth"></p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>Para compartir el dolor por la muerte de Jeanneth Beltr&aacute;n y convertirlo en resistencia, Yo S&iacute; Sanidad Universal convoca <a href="http://yosisanidaduniversal.net/convocatorias.php/vigilia-por-jeanneth" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">una vigilia el jueves 10 de julio</a>. </li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        <em><strong>"Quiero decir al menos algo sobre el dolor que existe en el mundo hoy d&iacute;a.</strong></em>
    </p><p class="article-text">
        <em>Todo  el mundo sabe, por supuesto, que el dolor es consustancial a la vida, y  quiere olvidar que es as&iacute; o relativizarlo. Y sin embargo, una vez dicho  todo esto, el dolor actual de vivir en el mundo tal vez carezca, en  cierto modo, de precedentes. La  verg&uuml;enza comienza con la evidencia (reconocida por todos pero   rechazada, al estar fuera de nuestro alcance) de que gran parte del   sufrimiento actual podr&iacute;a aliviarse o evitarse si se tomaran ciertas   decisiones realistas y relativamente sencillas. Hay una relaci&oacute;n directa   entre las minutas de una reuni&oacute;n y los minutos de agon&iacute;a. &iquest;Merece   alguien ser condenado a una muerte cierta s&oacute;lo por no tener acceso a un   tratamiento cuyo coste no superar&iacute;a los dos d&oacute;lares diarios?</em><em> La  verg&uuml;enza comienza con la evidencia (reconocida por todos pero   rechazada, al estar fuera de nuestro alcance) de que gran parte del   sufrimiento actual podr&iacute;a aliviarse o evitarse si se tomaran ciertas   decisiones realistas y relativamente sencillas. Hay una relaci&oacute;n directa   entre las minutas de una reuni&oacute;n y los minutos de agon&iacute;a. &iquest;Merece   alguien ser condenado a una muerte cierta s&oacute;lo por no tener acceso a un   tratamiento cuyo coste no superar&iacute;a los dos d&oacute;lares diarios?</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>&#65279;&#65279;Sucede  que las personas, en sus propias vidas, sufren por  injusticias y  errores que se clasifican en categor&iacute;as separadas,  mientras que el  sufrimiento de todas ellas en conjunto es simult&aacute;neo e &#65279;</em><span id="mce_3_start"></span><span id="mce_3_start"></span><span id="mce_3_start"></span><span id="mce_3_start"></span><span id="mce_4_start"></span><span id="mce_4_start"></span><span id="mce_4_start"></span><span id="mce_4_start"></span><span id="mce_4_start"></span><span id="mce_4_start"></span><span id="mce_4_start"></span><span id="mce_4_start"></span>inseparable.<em> El requisito previo para pensar pol&iacute;ticamente es ver el sufrimiento innecesario, en su &#65279;</em><span id="mce_4_end"></span><span id="mce_4_end"></span><span id="mce_4_end"></span><span id="mce_4_end"></span><span id="mce_3_start"></span><span id="mce_3_start"></span><span id="mce_3_start"></span><span id="mce_3_start"></span>unidad,<em> ocupando su sitio&ldquo; (John Berger).&#65279;&#65279;</em><span id="mce_3_end"></span><span id="mce_3_end"></span><span id="mce_3_end"></span><span id="mce_3_end"></span><span id="mce_4_end"></span><span id="mce_4_end"></span><span id="mce_4_end"></span><span id="mce_4_end"></span><span id="mce_3_end"></span><span id="mce_3_end"></span><span id="mce_3_end"></span><span id="mce_3_end"></span>
    </p><p class="article-text">
        <span id="mce_3_start"></span><span id="mce_3_start"></span><span id="mce_3_start"></span><span id="mce_3_start"></span>&#65279;<span id="mce_4_start"></span><span id="mce_4_start"></span><span id="mce_4_start"></span><span id="mce_4_start"></span>&#65279;***<span id="mce_3_end"></span><span id="mce_3_end"></span><span id="mce_3_end"></span><span id="mce_3_end"></span>&#65279;<span id="mce_4_end"></span><span id="mce_4_end"></span><span id="mce_4_end"></span><span id="mce_4_end"></span>&#65279;
    </p><h3 class="article-text">&iquest;Por qu&eacute; est&aacute; muerta Jeanneth?</h3><p class="article-text">
        <a href="http://yosisanidaduniversal.net/noticias.php/por-que-esta-muerta-jeanneth#item_792" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&iquest;Por qu&eacute; est&aacute; muerta Jeanneth?</a>
    </p><p class="article-text">
        Comenzaba  la primavera, cumpl&iacute;a Jeanneth treinta a&ntilde;os y lo celebraron todos  juntos comiendo en el campo, que estaba hermoso el 26 de abril de 2014.
    </p><p class="article-text">
        Jeanneth  trabajaba interna cuidando a un se&ntilde;or que ya no se vale por s&iacute; mismo.  El hombre y su familia, igual que Jeanneth, estaban contentos con el  trabajo.
    </p><p class="article-text">
        Hace  tres a&ntilde;os Jeanneth hizo las maletas y vino a la ciudad para trabajarse  un futuro mejor, con el que no pod&iacute;a contar en su ciudad.
    </p><p class="article-text">
        Los  fines de semana y las vacaciones, como esta semana santa, Jeanneth  pasaba todo el tiempo con los amigos. Este a&ntilde;o se preocuparon, Jeanneth  no se encontraba bien, vomit&oacute;, estaba cansada, le dol&iacute;a la cabeza, no  dorm&iacute;a y ten&iacute;a las piernas hinchadas.
    </p><p class="article-text">
        Cada  fin de semana desde entonces era as&iacute;, cuando no le dol&iacute;a la cabeza era  el est&oacute;mago, el ojo, la tensi&oacute;n. No puedes seguir as&iacute;, le dec&iacute;a su  amiga.
    </p><p class="article-text">
        A final de abril a Jeanneth se le puso un ojo muy rojo y su amiga se asust&oacute;, segu&iacute;a encontr&aacute;ndose mal:
    </p><p class="article-text">
        - Vamos a urgencias
    </p><p class="article-text">
        - Espere, ya casi tendr&eacute; los papeles.
    </p><p class="article-text">
        - Por favor, Jeanneth, vamos, tranquila.
    </p><p class="article-text">
        Nosotros estamos aqu&iacute;, si le cobran demasiado, nosotros estamos ah&iacute; para ayudarla.
    </p><p class="article-text">
        En  esta ciudad todo el mundo sabe que desde hace dos a&ntilde;os si vas al m&eacute;dico  te lo cobran caro, dice un amigo de Jeanneth. Berta, hermana de  Jeanneth, y Juana, su madre, lo explican por conferencia a trav&eacute;s del  ordenador:
    </p><p class="article-text">
        - Habl&aacute;bamos varias veces a la semana.
    </p><p class="article-text">
        - &iquest;Por qu&eacute; creen que Jeanneth no fue al m&eacute;dico?
    </p><p class="article-text">
        - &iexcl;Porque te cobran! porque te llega luego una factura muy grande.
    </p><p class="article-text">
        Pregunto  a muchas personas aqu&iacute;, todos me explican que no se va al m&eacute;dico porque  luego te llegan a casa unas facturas tremendas, que no podr&aacute;s pagar.  Exactamente lo mismo que dicen los vecinos que se han quedado sin  tarjeta sanitaria en cada barrio de Madrid.
    </p><p class="article-text">
        Jeanneth fue al m&eacute;dico de atenci&oacute;n primaria, a su m&eacute;dico, hace tres a&ntilde;os, cuando ten&iacute;a tarjeta. Luego ya no pudo ir m&aacute;s.
    </p><p class="article-text">
        Los  papeles de Jeanneth estaban por llegar, en la casa en la que trabajaba  estaban deseando firmar el contrato laboral, como el que tienen las  familiares y amigas que Jeanneth tiene en la ciudad, la mayor&iacute;a cuidan a  otras personas mayores y se sienten contentas con su trabajo.
    </p><p class="article-text">
        El  d&iacute;a de su cumplea&ntilde;os, durante la comida en el campo, Jeanneth se  encontraba mal, hab&iacute;a vomitado una vez m&aacute;s y ten&iacute;a mal aspecto. Su amiga  P. estaba muy preocupada:
    </p><p class="article-text">
        - Vamos para Urgencias ahora mismito.
    </p><p class="article-text">
        -  No, espere&hellip; Es que falta un mesecito n&aacute; m&aacute;s para mis documentos, apenas  me den el resguardo, &iexcl;vamos! F&iacute;jese que fui a la farmacia y me  recetaron para la digesti&oacute;n, para la vista, me midieron la tensi&oacute;n, &hellip;
    </p><p class="article-text">
        Jeanneth,  como otras personas a las que les han quitado su tarjeta sanitaria, iba  a la farmacia en lugar de ir al m&eacute;dico cuando se encontr&oacute; mal. Nada de  lo que le dieron all&iacute; le sirvi&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        El  d&iacute;a 23 de mayo de 2014 una amiga de Jeanneth decidi&oacute; llevarla a las  Urgencias del hospital, Jeanneth estaba muy mal, le dol&iacute;a la mitad de la  cabeza, ve&iacute;a borroso, casi no pod&iacute;a mirar al hablar, hab&iacute;a vomitado y  estaba suelta del est&oacute;mago. Eso es lo que le explic&oacute; a un sanitario tras  pasar por la recepci&oacute;n de Urgencias, donde le pidieron la tarjeta  sanitaria que ya no ten&iacute;a. Eran las seis y media de la tarde.
    </p><p class="article-text">
        El guardia de seguridad dej&oacute; pasar a su amiga porque Jeanneth no ve&iacute;a bien y no pod&iacute;a estar sola.
    </p><p class="article-text">
        - Ella s&oacute;lo dec&iacute;a a cada poco, ay, ay, ay&hellip;
    </p><p class="article-text">
        Una  hora despu&eacute;s empez&oacute; a escupir en el suelo. Su amiga buscaba  desesperadamente a alguien y ped&iacute;a que atendieran a Jeanneth. A las ocho  de la tarde Jeanneth casi no pod&iacute;a hablar y vomit&oacute; algo negro. La amiga  sigui&oacute; insistiendo, s&oacute;lo consigui&oacute; que le entregaran una bolsa y le  dijera que vomitar era normal.
    </p><p class="article-text">
        Los  amigos desde fuera del hospital le dec&iacute;an a su amiga que salieran de  all&iacute;, donde no la atender&iacute;an. Hab&iacute;a que buscar otro sitio.
    </p><p class="article-text">
        - Me duele mucho.
    </p><p class="article-text">
        Jeanneth iba perdiendo la voz y no pod&iacute;a levantar la cabeza. Se quejaba duro y nadie les hac&iacute;a caso all&iacute; dentro.
    </p><p class="article-text">
        - &iexcl;Llevamos tres horas aqu&iacute; dentro y mi amiga est&aacute; muy mala!
    </p><p class="article-text">
        - Pues d&iacute;gaselo al m&eacute;dico.
    </p><p class="article-text">
        - A&uacute;n no le ha visto ninguno.
    </p><p class="article-text">
        - Yo acabo de entrar y no s&eacute; nada.
    </p><p class="article-text">
        Su amiga hablaba desesperada con los amigos de fuera,
    </p><p class="article-text">
        - &iexcl;S&aacute;quela de ah&iacute;! &iexcl;Vamos a buscar otro sitio!
    </p><p class="article-text">
        La amiga mir&oacute; a Jeanneth, se asust&oacute; mucho al ver sus ojos vidriosos. Eran ya las diez y media de aquella noche.
    </p><p class="article-text">
        Jeanneth  ya no entend&iacute;a lo que le dec&iacute;a su amiga que en un intento desesperado  le ped&iacute;a que colaborase para llegar hasta la puerta, consiguieron llegar  a rastras. Una enfermera les impidi&oacute; la salida
    </p><p class="article-text">
        - &iexcl;&iquest;A d&oacute;nde se la lleva?!
    </p><p class="article-text">
        Sentaron  otra vez a Jeanneth. A las once de la noche el cuerpo de Jeanneth se  gir&oacute; y comenz&oacute; a convulsionar en el suelo de la sala de espera de las  Urgencias del Hospital. La metieron en una camilla y se la llevaron  aprisa.
    </p><p class="article-text">
        En la UCI no pudieron hacer nada. Una doctora le explic&oacute; a su amiga que a Jeanneth se le hab&iacute;a parado el coraz&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Jeanneth  De Los &Aacute;ngeles Beltr&aacute;n Mart&iacute;nez agoniz&oacute; hasta la muerte. Hab&iacute;a cumplido  treinta a&ntilde;os, y no volver&aacute; a besar a su madre Juana.
    </p><p class="article-text">
        La  autopsia de Jeanneth revela que lleg&oacute; al Hospital con los ri&ntilde;ones muy  deteriorados por una enfermedad cualquiera, para la cual hay tratamiento  si hubiera podido ir al m&eacute;dico.
    </p><p class="article-text">
        Los  amigos y compa&ntilde;eros de Jeanneth, al igual que la gente de mi barrio a  la que le han quitado la tarjeta sanitaria, ten&iacute;an raz&oacute;n, si vas al  m&eacute;dico te llega una factura enorme.
    </p><p class="article-text">
        Lo que no saben es que esa factura, adem&aacute;s de odiosa, es ilegal.
    </p><p class="article-text">
        A casa de Jeanneth acaba de llegar la carta:
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Con  relaci&oacute;n a la asistencia que le fue prestada el d&iacute;a 23/05/2014, le  rogamos que tan pronto le sea posible, nos aporte por correo, fax o  personalmente en la SECCI&Oacute;N DE FACTURACI&Oacute;N A TERCEROS la fotocopia de la  Tarjeta Sanitaria de la S. Social o Tarjeta Europea, ya que hasta la  fecha no constan en su expediente.
    </p><p class="article-text">
        Le informamos que, de no obtener contestaci&oacute;n en el plazo de veinte d&iacute;as le pasaremos la factura a Vd., directamente.&ldquo;
    </p><p class="article-text">
        Ahora ya no van a poder pasarle la factura.
    </p><p class="article-text">
        La UCI es muy cara, advert&iacute;a una amiga de Jeanneth.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Con relaci&oacute;n a la asistencia que le fue prestada.
    </p><p class="article-text">
        La fotocopia de la Tarjeta Sanitaria.&ldquo;
    </p><p class="article-text">
        Jeanneth era una mujer cristiana de coraz&oacute;n. Su Dios podr&aacute; perdonarles.
    </p><p class="article-text">
        Nosotros quiz&aacute;s no.
    </p><p class="article-text">
        El 1 de septiembre de 2012 entr&oacute; en vigor el Real Decreto Ley 16/2012 por el que se niega el derecho a la atenci&oacute;n sanitaria normalizada y p&uacute;blica a cientos de miles de personas en el Estado espa&ntilde;ol, entre otras, a Jeanneth. Es el mismo Real Decreto que redefine por completo nuestro modelo de sistema sanitario y que supone el repago de medicamentos y de ciertas prestaciones sanitarias.
    </p><p class="article-text">
        Yo S&iacute; Sanidad Universal es el lema bajo el cual vecin@s de cualquier barrio, sanitari@s y usuari@s nos hemos unido para luchar contra el Real Decreto de la infamia que ha matado a Jeanneth.
    </p><p class="article-text">
        NOTA: Seg&uacute;n el propio Real Decreto de exclusi&oacute;n sanitaria no se podr&aacute; facturar la atenci&oacute;n sanitaria de urgencia a personas excluidas del nuevo modelo de aseguramiento. Cada vez que se hace, adem&aacute;s de una vileza, se comete un acto ilegal.
    </p><p class="article-text">
        <span id="mce_3_start"></span><span id="mce_3_start"></span><span id="mce_3_start"></span><span id="mce_3_start"></span>&#65279;<span id="mce_4_start"></span><span id="mce_4_start"></span><span id="mce_4_start"></span><span id="mce_4_start"></span>&#65279;***<span id="mce_3_end"></span><span id="mce_3_end"></span><span id="mce_3_end"></span><span id="mce_3_end"></span>&#65279;<span id="mce_4_end"></span><span id="mce_4_end"></span><span id="mce_4_end"></span><span id="mce_4_end"></span>&#65279;
    </p><p class="article-text">
        <em><strong>&ldquo;Sin dinero, la necesidad humana de cada d&iacute;a se convierte en dolor.</strong></em>
    </p><p class="article-text">
        <em>Toda  forma de impugnar esta tiran&iacute;a es comprensible. Dialogar con ella no se  puede. Para nosotros, vivir y morir apropiadamente, con dignidad, son  cosas de las que hay que hablar dignamente y con propiedad. Dejadnos  reclamar nuestras palabras.</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>En  esta edad oscura en la que vivimos, bajo el nuevo orden  mundial,  compartir el dolor es una de las condiciones previas esenciales para  volver a encontrar la dignidad y la esperanza.  Hay una gran parte del  dolor que no puede compartirse. Pero el  deseo de compartir dolor s&iacute;  puede compartirse. Y de esa acci&oacute;n, inevitablemente inadecuada, surge  una resistencia&ldquo;</em> (J. B.)
    </p><p class="article-text">
        Para  compartir el dolor por la muerte de Jeanneth y convertirlo en resistencia, Yo S&iacute; Sanidad Universal<a href="http://yosisanidaduniversal.net/convocatorias.php/vigilia-por-jeanneth" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> convoca  una vigilia</a> el jueves 10 de julio desde las 21h frente al  Ministerio de &ldquo;Sanidad&rdquo; (Paseo del Prado, 18-20, metro Atocha o Ant&oacute;n  Mart&iacute;n).
    </p><p class="article-text">
        <a href="http://abrahamgragera.blogspot.mx/2011/01/john-berger.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Aqu&iacute; puedes leer el texto completo de John Berger</a>
    </p><p class="article-text">
        <a href="http://www.eldiario.es/interferencias/sanidad_publica-Yo_Si_6_135846437.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Entrevista a Yo S&iacute; Sanidad Universal en este blog (2013) </a>
    </p><p class="article-text">
        <a href="https://www.diagonalperiodico.net/fotos/fotogalerias/15140" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">La foto es de Pablo Goytre / Peri&oacute;dico Diagonal </a>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Interferencias]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/interferencias/compartir-dolor-vigilia-jeanneth_132_4766227.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 09 Jul 2014 18:33:39 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Compartir el dolor: vigilia por Jeanneth]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El 15M y la Voz del que Sabe]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/interferencias/voz-sabe_132_4878918.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/c0776169-5f23-4496-b43d-2eec97c3861d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El 15M y la Voz del que Sabe"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">A tres años del 15-M, ¿que ha significado su irrupción?</p><p class="subtitle">Un artículo de Luis Moreno-Caballud, profesor de literatura española y estudios culturales en la universidad estadounidense de Upenn (Filadelfia) y participante de primera hora en el 15M y en el movimiento Occupy Wall Street.</p></div><p class="article-text">
        Crecimos aplastados por la Voz del Telediario, que nos dec&iacute;a: &ldquo;esto es  lo que hay&rdquo;. B&uacute;scate la vida, este es el menos malo de los mundos  posibles. Estudia, gana dinero y alg&uacute;n d&iacute;a t&uacute; tambi&eacute;n les podr&aacute;s decir a  otros: &ldquo;esto es lo que hay&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Pero, &iquest;por qu&eacute; cre&iacute;amos -y a&uacute;n a veces seguimos creyendo- en esa Voz?
    </p><p class="article-text">
        Tal vez porque no era s&oacute;lo la Voz del Telediario: era la Voz del que  Sabe. Siglos de autoridad, de expertos, de datos, de cifras, de  intelectuales, de &ldquo;grandes hombres&rdquo;, de &ldquo;ese tipo es un genio&rdquo;, de  &ldquo;progreso moderno europeo&rdquo;, de &ldquo;todos los pa&iacute;ses m&aacute;s avanzados&rdquo;, no  pueden estar equivocados. &iquest;O s&iacute;?
    </p><p class="article-text">
        27 de octubre de 2013: unos 4,7 millones de personas ven el primer episodio de la s&eacute;ptima temporada de <em>Salvados</em>,  &ldquo;&iquest;La vida sigue igual?&rdquo;, que se pregunta si algo ha cambiado desde que  comenz&oacute; la crisis. Y ah&iacute; est&aacute; otra vez la Voz del que Sabe, hablando  ahora por boca del periodista y escritor <a href="https://www.youtube.com/watch?v=1uZpnNa6ilw" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> Arturo P&eacute;rez-Reverte</a>:
    </p><p class="article-text">
        <em>No va a cambiar nada, Jordi, no va a cambiar </em>nada de nada.<em>  Si hoy hubiera una revoluci&oacute;n la gente saldr&iacute;a a ver si le han quemado  el coche lo primero. &iquest;T&uacute; sabes por qu&eacute; quiere la gente que pase la  crisis? Para volver a hacer exactamente lo mismo que hac&iacute;a antes: para  volver a comprarse un coche, una hipoteca, para irse de nuevo a Canc&uacute;n  de vacaciones&hellip;</em>
    </p><p class="article-text">
        Nos suenan esas frases. El que Sabe nos explica siempre lo que &ldquo;la gente&rdquo; <em>realmente</em> quiere. Pero se le ve nervioso, alterado. &Uacute;ltimamente grita m&aacute;s, como  si tuviera m&aacute;s dificultades para hacerse o&iacute;r: &ldquo;&iexcl;el acriticismo, la  incultura, el cainismo, la vileza, la envidia, eso somos nosotros, somos  los espa&ntilde;oles!&rdquo;, insiste Reverte. Parece que hay que a&ntilde;adir ahora el  consumismo y la irresponsabilidad, seg&uacute;n confirma el propio presidente  Rajoy: &ldquo;En Espa&ntilde;a nos hemos pasado gastando lo que no ten&iacute;amos. Hemos  comprado a cr&eacute;dito segundas viviendas, televisiones de plasma, viajes al  Caribe&hellip;&rdquo;
    </p><p class="article-text">
        Y nuestros &ldquo;grandes hombres&rdquo;, sentencian:
    </p><p class="article-text">
        <em>&ldquo;Lo natural es la barbarie, y no la civilizaci&oacute;n&rdquo;: Mu&ntilde;oz Molina, 2013.</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>&ldquo;Las masas son previsibles y -como es l&oacute;gico- gregarias&rdquo;: Javier Mar&iacute;as, 2012.</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>&ldquo;La masa es lo que no act&uacute;a por s&iacute; mismo. Tal es su misi&oacute;n. ha venido  al mundo para ser 	dirigida, influida, representada, organizada&hellip;&rdquo;:  Ortega y Gasset, 1929.</em>
    </p><p class="article-text">
        Hemos visto demasiadas pel&iacute;culas de ciencia-ficci&oacute;n como para no saber  lo que es una profec&iacute;a auto-cumplida. El eco de la Voz del que Sabe se  reproduce inevitablemente en miles de comentarios por todas partes:
    </p><p class="article-text">
        <em>&ldquo;la gente</em> es idiota&rdquo;, &ldquo;es que <em>la gente</em> es inculta&rdquo;, &ldquo;el pa&iacute;s est&aacute; adormecido&rdquo;, &ldquo;en este pa&iacute;s no hay educaci&oacute;n&rdquo;, &ldquo;tenemos los pol&iacute;ticos que nos merecemos&rdquo;&hellip;
    </p><p class="article-text">
        O tambi&eacute;n:
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;yo de pol&iacute;tica no entiendo&rdquo;, &ldquo;no tengo estudios, no s&eacute; hablar bien&rdquo;, &ldquo;nosotros no podemos opinar porque no sabemos&rdquo;&hellip;
    </p><p class="article-text">
        Y por supuesto, estos otros:
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;no es mi problema&rdquo;, &ldquo;a mi que me dejen en paz&rdquo;, &ldquo;cada cual a lo suyo&rdquo;, &ldquo;ellos roban, pero yo har&iacute;a lo mismo si pudiera&rdquo;&hellip;
    </p><p class="article-text">
        Son tantos y tan fuertes estos miles de ecos, efectos y resonancias de  la Voz del que Sabe, que a veces se nos olvida lo f&aacute;cil que es dejar de  escucharlos.
    </p><p class="article-text">
        Pero en un momento alguien se planta y rompe el c&iacute;rculo. Simplemente  preguntando: &ldquo;&iquest;y si no fuera as&iacute;?&rdquo; Alguien apuesta por la inteligencia  de los dem&aacute;s, y por la suya propia, y en ese momento ya se ha roto el  hechizo. <em>La gente</em> somos nosotros y no tenemos ni un pelo de tontos.
    </p><p class="article-text">
        La Voz del que Sabe no se se callar&aacute;, en cualquier caso: &ldquo;son  antisistema&rdquo;, &ldquo;la consigna est&aacute; tomada del libro de St&eacute;phane Hessel <em>Indignaos</em>,  un libro que no es nada&rdquo;, &ldquo;&iquest;se puede cambiar el mundo? Es muy dif&iacute;cil,  estamos viendo un mundo dominado por el dinero, por el consumismo, <em>esto es lo que hay</em>&hellip;&rdquo;, &ldquo;los j&oacute;venes de hoy viven mucho mejor que hace 40 a&ntilde;os&rdquo;&hellip;
    </p><p class="article-text">
        Hasta que alguien, cualquiera -por ejemplo una mujer llamada <a href="https://www.youtube.com/watch?v=3yQxixRBCls" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> Cristina, de Burgos</a>- marca el n&uacute;mero de tel&eacute;fono de la Radio y rompe el c&iacute;rculo:
    </p><p class="article-text">
        <em>Tengo 46 a&ntilde;os, estuve en la manifestaci&oacute;n de Madrid este domingo y tengo  que decir algo: hab&iacute;a much&iacute;sima gente joven, pero &eacute;ramos gente de todas  las edades y condiciones. &iquest;Antisistema? S&iacute;, evidentemente: los  pol&iacute;ticos y los banqueros y los que realmente est&aacute;n apoyando esas  medidas que est&aacute;n recortando todos los derechos que a nuestros padres y a  nuestros abuelos les cost&oacute; sangre, sudor y l&aacute;grimas ganar, nuestros  pol&iacute;ticos a los que hemos votado, que est&aacute;n dirigidos evidentemente por  las mismas manos del capital que est&aacute;n dirigiendo tambi&eacute;n los medios de  comunicaci&oacute;n, son los que est&aacute;n convirtiendo a nuestros j&oacute;venes, a  nuestros hijos, en antisistema. Porque los est&aacute;n dejando fuera del  sistema.</em>
    </p><p class="article-text">
        Y cuando el c&iacute;rculo se rompe, no es para saber m&aacute;s que la Voz del que Sabe, sino para saber <em>de otra forma</em>:  sabiendo que hay cosas sobre las que todo el mundo sabe. Como la  dignidad. Sabiendo que no es m&aacute;s digno quien sabe redactar una propuesta  de ley para abolir los desahucios que quien sabe ponerse delante de una  puerta para que nadie pase -o quien sabe aportar un abrazo, un grito o  un tuit a tiempo. Sabiendo que no es m&aacute;s digno quien sabe instalar un  equipo de megafon&iacute;a, que quien sabe cocinar una paella. Ni lo es m&aacute;s el  que maneja el bistur&iacute; que quien ha sacado adelante a cuatro hijos.
    </p><p class="article-text">
        Cuando el c&iacute;rculo se rompe, de repente nos damos cuenta de que <em>la gente</em> sabemos hacer millones de cosas. Y lo que se somos capaces de hacer se  multiplica. &iquest;Un 80% de la poblaci&oacute;n apoyando a un movimiento de plazas  ocupadas en las que se vive sin dinero? &iquest;M&aacute;s de mil desahucios parados y  m&aacute;s de mil personas realojadas? &iquest;La privatizaci&oacute;n de los hospitales de  Madrid ilegalizada y su responsable obligado a dimitir? &iquest;Cancelados  tambi&eacute;n proyectos de urbanismo salvaje y especulativo como los del  barrio de Gamonal? &iquest;Infinidad de proyectos cooperativos, colaborativos,  de solidaridad vecinal proliferando por todo el estado? Nada de esto era  posible seg&uacute;n la Voz del que Sabe. Pero lo ha sido.
    </p><p class="article-text">
        Crec&iacute;, en fin, tan aplastado por la Voz del Telediario, por la Voz del  Experto, por la Voz del Opinador, por la Voz del Maestro, por la Voz del  que Sabe, que nunca imagin&eacute; que iba a vivir una apuesta tan fuerte por  la inteligencia y la capacidad de cualquiera como la que se sigue  viviendo hoy en el estado espa&ntilde;ol. &shy;
    </p><p class="article-text">
        Me alegro mucho de haberme equivocado.
    </p><p class="article-text">
        Feliz 15M.
    </p><p class="article-text">
        <a href="http://culturasdecualquiera.wordpress.com/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Culturas de cualquiera, blog de Luis Moreno-Caballud</a>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Interferencias]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/interferencias/voz-sabe_132_4878918.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 15 May 2014 07:01:45 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El 15M y la Voz del que Sabe]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La marea violeta en Nueva York (sin miedo a Gallardón ni a la nieve)]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/interferencias/marea-violeta-nueva-york_132_5022254.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/ef2962e7-17df-45e7-b6fb-7261d157242d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La marea violeta en Nueva York (sin miedo a Gallardón ni a la nieve)"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Crónica de la concentración en Nueva York el 15 de febrero de 2014 contra el proyecto de reforma de la ley del aborto.</p></div><p class="article-text">
        <strong>FREE ABORTION</strong> en letras blancas sobre fondo violeta. Perchas colgadas encima de las vallas que hab&iacute;a instalado la polic&iacute;a de Nueva York. <em>My body, my choice:</em> Mi cuerpo es m&iacute;o, solo m&iacute;o; si nos tocan a una nos tocan a todas... lemas as&iacute; se escucharon, este s&aacute;bado 15 de febrero, frente al consulado de Espa&ntilde;a en Nueva York.
    </p><p class="article-text">
        A pesar de la tormenta de nieve, alrededor de 100 personas se  manifestaron, como parte de la marea violeta, en contra de la reforma de  la ley del aborto. Durante hora y media, hombres y mujeres no s&oacute;lo de  Espa&ntilde;a y de Estados Unidos, sino tambi&eacute;n de otros pa&iacute;ses de Europa y  Latinoam&eacute;rica, se concentraron para expresar su rechazo a una ley  retr&oacute;grada que situar&iacute;a a Espa&ntilde;a a la cola de los pa&iacute;ses con menos justicia de g&eacute;nero en Occidente.
    </p><p class="article-text">
        La convocatoria ha sido organizada colectiva y horizontalmente por un  grupo de mujeres que viven en la ciudad de Nueva York, incluyendo la acci&oacute;n en una lucha global por la defensa de los  derechos reproductivos y sexuales de las mujeres que tendr&aacute; continuidad. Esta nota ha sido elaborada por las mismas organizadoras, recogiendo testimonios entre las manifestantes. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        <strong> C&oacute;mo llegamos ac&aacute;: </strong>
    </p><p class="article-text">
        - Me enter&eacute; por 'Mujeres en plural' y la marea violeta. Estaba  participando en sus acciones en Espa&ntilde;a y cuando llegu&eacute; a Nueva York hace  s&oacute;lo 10 d&iacute;as, me enviaron el evento de Facebook para que siguiera  participando activamente aqu&iacute;.
    </p><p class="article-text">
        - Una amiga me incluy&oacute; en una lista de correo en la que lanzaba la  pregunta de si quer&iacute;amos organizar algo en solidaridad con la marea  violeta y para protestar contra el proyecto de la ley del aborto.
    </p><p class="article-text">
        - Una amiga me dijo: &ldquo;estamos organizando esta movida y necesitamos  ayuda&rdquo;. Dije: &ldquo;ayuda no puedo dar porque tengo un hijo peque&ntilde;o pero  puedo ayudar en Facebook&rdquo;. Y aqu&iacute; estoy.
    </p><p class="article-text">
        - Yo estaba con ganas de mostrar mi repudio al  anteproyecto de ley y  justo recib&iacute; un mail de una amiga justo para ello. En mi pa&iacute;s [Uruguay] se  legaliz&oacute; hace poco el derecho al aborto y es terrible sentir que son los  derechos de las mujeres son los m&aacute;s fr&aacute;giles.
    </p><p class="article-text">
        - Me enter&eacute; a trav&eacute;s de las redes sociales y quise participar porque  estando fuera de Espa&ntilde;a me siento culpable de no poder contribuir a las protestas  en Madrid.
    </p><p class="article-text">
        - Despu&eacute;s de participar en varias acciones del movimiento feminista en  Madrid y en Bilbao, quer&iacute;a seguir en Nueva York. Escrib&iacute; a varias amigas  y conocidas para organizar una acci&oacute;n en solidaridad con las acciones  del 8 de febrero y result&oacute; que otras mujeres en la ciudad ya estaban  pensando lo mismo, as&iacute; que nos organizamos.
    </p><p class="article-text">
        - Particip&eacute; hoy porque el anteproyecto de ley me parece una injusticia  nacida de dogmas religiosos que va a perjudicar desproporcionadamente a  mujeres, menores y personas con escasos recursos econ&oacute;micos, perpetrada  principalmente por hombres adultos de clase media-alta que nunca  sufrir&aacute;n la consecuencia de sus actos ni est&aacute;n mostrando empat&iacute;a. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        <strong>&iquest;Qu&eacute; ha significado este acto para t&iacute;? </strong>
    </p><p class="article-text">
        - Una alegr&iacute;a ante la paridad de g&eacute;nero en la protesta. La  manifestaci&oacute;n f&iacute;sica de que no es que los hombres se solidaricen, sino  que entienden que este problema es com&uacute;n.
    </p><p class="article-text">
        - Para m&iacute; participar en la manifestaci&oacute;n de hoy ha sido un momento importante. El aborto es para las mujeres un tema incre&iacute;blemente delicado y, como cristiana que soy, para m&iacute; hay un nivel espiritual involucrado. Pero creo en la necesidad de que las mujeres decidan en total libertad lo que es mejor para sus vidas. Seg&uacute;n sus creencias, ideales y valores. Sobre todo teniendo en cuenta que las religiones han contribuido siempre a plasmar el modelo de sociedades patriarcales en las que vivimos. Hoy ha sido muy lindo salir a la calle para pedir libertad, para afirmar que todo es m&aacute;s complejo y m&aacute;s profundo de lo que quiere imponer una ley represiva, y hacerlo con un grupo de mujeres y hombres involucrados, participativos y alegres.
    </p><p class="article-text">
        - Sent&iacute; una sensaci&oacute;n t&eacute;rmica de -6C, tormenta de nieve -mucho viento,  mucha nieve-. Miedo de que no viniera nadie. Alegr&iacute;a de que vini&eacute;ramos  muchas.
    </p><p class="article-text">
        - Algunas nos conoc&iacute;amos de antes. La mayor&iacute;a, no. A trav&eacute;s de la lista  de correo se cre&oacute; una din&aacute;mica de cooperaci&oacute;n lind&iacute;sima para sacar la  concentraci&oacute;n adelante. Cada una se ofreci&oacute; a hacer lo que pod&iacute;a, cuando  pod&iacute;a. Y pudimos mucho.
    </p><p class="article-text">
        - Saber que esto es s&oacute;lo el comienzo. Encontrarme con mujeres de  lugares tan diversos y haber tenido una comunicaci&oacute;n tan fluida. El  hecho de que planear el evento haya sido tan f&aacute;cil y natural me hace  sentir que de este grupo van a seguir surgiendo proyectos.
    </p><p class="article-text">
        - Solidaridad y compa&ntilde;&iacute;a en una ciudad donde la individualidad es reina.
    </p><p class="article-text">
        - Me ha parecido un evento extraordinario. El hecho de unirnos en Nueva  York demuestra, no s&oacute;lo el sentimiento que tenemos hacia Espa&ntilde;a, sino  tambi&eacute;n un sentimiento de no estar sola. Compartir amistad y complicidad entre los participantes ha sido una cosa &uacute;nica. El  hecho de que no haya ning&uacute;n partido detr&aacute;s, que no haya ning&uacute;n  movimiento detr&aacute;s y que hayamos sido tantas, es muy hermoso.
    </p><p class="article-text">
        - Para m&iacute; el significado bonito ha sido que nos junt&aacute;ramos fuera de  nuestro pa&iacute;s para apoyar esta causa. Eso me parece muy importante, no  por estar fuera no te puedes comprometer con esta causa.
    </p><p class="article-text">
        - Para m&iacute; ha sido muy lindo que mujeres de sitios tan diferentes nos  juntemos, comuniquemos y que primara un sentimiento de cooperaci&oacute;n y de  ganas de hacer. Es bonito tambi&eacute;n que ya estemos hablando de seguir, de  volver a juntarnos y organizar junto a otros grupos algo para el 8 de  marzo, el d&iacute;a internacional de la mujer. Adem&aacute;s de que hemos quedado en  hacer una fiesta &iexcl;porque muchas cumplimos a&ntilde;os en esos d&iacute;as!
    </p><p class="article-text">
        - El hecho de que esta acci&oacute;n haya sido organizada s&oacute;lo por mujeres,  aunque hayan participado muchos hombres, ha supuesto un empoderamiento  de las mujeres muy interesante que no se da normalmente. Despu&eacute;s de la  manifestaci&oacute;n casi todas y todos los participantes, unas 70 personas,  hemos ido a un bar. Las mujeres hemos estado redactando varias cr&oacute;nicas y  notas de prensa que nos hab&iacute;an pedido. Esto ha producido  comunicaci&oacute;n muy intensa entre nosotras y ganas de seguir organizando cosas juntas  aqu&iacute; en Nueva York. De pronto sientes que es una situaci&oacute;n an&oacute;mala pero  llena de posibilidades. Hemos acabado bailando durante horas en una  fiesta, cosa bastante rara en esta ciudad. Y el s&aacute;bado pr&oacute;ximo nos  reuniremos de nuevo para continuar las conversaciones. Algo est&aacute;  pasando.
    </p><p class="article-text">
        <em>Todas las fotos son de Alex Fradkin</em>. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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      <pubDate><![CDATA[Sun, 16 Feb 2014 23:10:49 +0000]]></pubDate>
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