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    <title><![CDATA[elDiario.es - Diego Perdomo]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/diego_perdomo/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Diego Perdomo]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Podemos: consenso y conflicto]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/podemos-consenso-conflicto_132_4388865.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        Ahora que Podemos se halla inmerso en el proceso de primarias para la constituci&oacute;n de sus Consejos Ciudadanos tanto a nivel insular como auton&oacute;mico, consideramos imprescindible describir las dos premisas que han determinado las propuestas de los equipos apadrinados por Pablo Iglesias (las candidaturas Claro Que Podemos) en los procesos electorales de id&eacute;ntica &iacute;ndole llevados a cabo hasta la fecha.
    </p><p class="article-text">
        Primera premisa: el conjunto de consensos, lealtades, pactos (escritos o t&aacute;citos) e instituciones que denominamos R&eacute;gimen del 78 (que otorgaron un periodo de tres d&eacute;cadas de estabilidad a la sociedad espa&ntilde;ola) est&aacute; en proceso avanzado de descomposici&oacute;n. En el momento de confrontar esta crisis de r&eacute;gimen, la idea primordial a la hora de establecer cualquier tipo de estrategia electoral consiste en asumir que los bandos no est&aacute;n constituidos de antemano. Esta afirmaci&oacute;n, en el fondo v&aacute;lida para todo sistema pol&iacute;tico, se vuelve crucial en periodos como el que atravesamos en la actualidad. Pongamos un ejemplo sencillo.
    </p><p class="article-text">
        En un partido de f&uacute;tbol sabemos de antemano qu&eacute; jugadores defender&aacute;n a un equipo, qu&eacute; jugadores al otro, qu&eacute; hinchada animar&aacute; a un equipo y qu&eacute; hinchada secundar&aacute; al otro.&nbsp; En el caso de la pol&iacute;tica, el apoyo de los distintos grupos sociales hacia uno u otro de los actores que compiten en la contienda electoral depender&aacute; de las herramientas discursivas y de las propuestas program&aacute;ticas que &eacute;stas realicen. Esta premisa se ve reforzada por la constataci&oacute;n de que, en tiempos de crisis de r&eacute;gimen, las lealtades que los diferentes segmentos sociales ten&iacute;an para con los partidos pol&iacute;ticos tradicionales se encuentran muy erosionadas, cuando no quebradas. De ah&iacute; el creciente sentimiento de orfandad electoral que afecta a sectores cada vez m&aacute;s numerosos de la poblaci&oacute;n, y de ah&iacute; tambi&eacute;n la posibilidad del surgimiento de fuerzas pol&iacute;ticas capaces de articular una nueva configuraci&oacute;n de los bandos.
    </p><p class="article-text">
        Partiendo de esta base, la labor a realizar por parte de un partido que tenga la intenci&oacute;n clara de vencer en los comicios electorales debe incluir al menos estos tres an&aacute;lisis:
    </p><p class="article-text">
        1&ordm;: Dilucidaci&oacute;n de los segmentos de la poblaci&oacute;n que, aun habiendo roto los asideros que los ligaban simb&oacute;lica o materialmente a los viejos partidos del r&eacute;gimen, siguen siendo refractarios a la propuesta program&aacute;tica y discursiva de nuestra formaci&oacute;n pol&iacute;tica.
    </p><p class="article-text">
        2&ordm;: Esclarecimiento de los motivos que los llevan a sentir dicho rechazo. Nos urge la tarea de discernir en qu&eacute; sectores de nuestra sociedad est&aacute; calando el discurso del miedo propagado de manera vergonzante por las &eacute;lites que nos desgobiernan (la famosa casta). Y habr&iacute;a tambi&eacute;n que diagnosticar si se trata de un miedo basado en las calumnias delirantes que se vierten sobre nosotros (&ldquo;terminar&aacute;n acus&aacute;ndonos de haberle susurrado algo al o&iacute;do al toro que embisti&oacute; a Manolete&rdquo;, coment&oacute; con sorna Pablo Iglesias en su &uacute;ltima aparici&oacute;n en La Sexta Noche) o si se trata m&aacute;s bien de un sentimiento de puro misone&iacute;smo (esto es, aversi&oacute;n a lo nuevo) sin mayores anclajes ideol&oacute;gicos. Recordemos las duras palabras escritas desde las c&aacute;rceles mussolinianas hace casi un siglo por Antonio Gramsci: &ldquo;el sentido com&uacute;n es mezquinamente misone&iacute;sta y conservador, y hacer penetrar en &eacute;l una nueva verdad es la demostraci&oacute;n de que esta verdad tiene una gran fuerza de expansi&oacute;n y de evidencia&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        3&ordm;: Elaboraci&oacute;n de pr&aacute;cticas discursivas que contengan esas verdades de las que habla el pensador sardo en el texto anteriormente citado. En definitiva, nuestra misi&oacute;n consistir&aacute; en analizar cu&aacute;les son las herramientas program&aacute;ticas y ret&oacute;ricas que permitir&aacute;n a nuestro proyecto pol&iacute;tico aglutinar en torno a s&iacute; a las mayor&iacute;as golpeadas y empobrecidas por la crisis.
    </p><p class="article-text">
        Segunda premisa: en las sociedades democr&aacute;ticas (y en esto seguimos la evoluci&oacute;n &uacute;ltima del pensamiento de Chantal Mouffe) hay un elemento antagonista, que sigue la concepci&oacute;n de lo pol&iacute;tico de Schmitt basada en la dicotom&iacute;a amigo-enemigo, y que debe ejercerse contra los que no concuerden con los presupuestos m&iacute;nimos de la democracia. Es decir, son nuestros antagonistas y enemigos los terroristas, golpistas (duros y blandos) y dem&aacute;s caterva de soci&oacute;patas antIdemocr&aacute;ticos. Aqu&iacute; debe establecerse una clara l&iacute;nea de demarcaci&oacute;n entre el adentro y el afuera de la legitimidad de las opciones pol&iacute;ticas, quedando expulsadas las propuestas anteriormente se&ntilde;aladas. A la hora de establecer esta frontera entre lo aceptable y lo inaceptable deber&aacute; llegarse a un acuerdo entre las fuerzas democr&aacute;ticas. Aqu&iacute; termina la imprescindible labor del concepto de consenso.
    </p><p class="article-text">
        Pero a partir de ese punto (insistimos: el de la elaboraci&oacute;n del criterio pertinente para dirimir el adentro y el afuera de la comunidad democr&aacute;tica), lo que deber&aacute; reinar ser&aacute; el Agonismo (en lugar del Antagonismo) y la asunci&oacute;n de la existencia de adversarios (que no enemigos) leg&iacute;timos. Y es en este terreno donde cabe afirmar que la pugna electoral, organizativa, ideol&oacute;gica y program&aacute;tica no deber&aacute; basarse en el consenso sino en el conflicto. Conflicto, reiteramos, de ideolog&iacute;as, programas, discursos y afectos no s&oacute;lo distintos, sino en muchos casos diametralmente opuestos,&nbsp; imposibles de ser sintetizados dial&eacute;cticamente, y, por tanto, de ser consensuados. Y dicha inevitabilidad del conflicto no deber&iacute;a ser percibida como algo negativo: muy al contrario, la existencia de posicionamientos pol&iacute;ticos opuestos es s&iacute;ntoma inequ&iacute;voco de pluralismo y, por tanto, de salud democr&aacute;tica.
    </p><p class="article-text">
        Surge la pregunta: &iquest;c&oacute;mo se resuelven esas disputas entre propuestas irreconciliables? La respuesta, palmaria, debe ser formulada sin el menor atisbo de ambig&uuml;edad: d&aacute;ndole la voz al Demos, esto es, al pueblo, que se decantar&aacute; de manera -sobra decirlo- libre y pac&iacute;fica por una de las opciones en liza.
    </p><p class="article-text">
        Resumamos nuestro posicionamiento en este quisquilloso asunto: queremos dejar meridianamente claro que, en lo referente a las contiendas electorales -internas o externas- realizadas en un &aacute;mbito de plenas garant&iacute;as democr&aacute;ticas, suscribimos plenamente las palabras pronunciadas el s&aacute;bado dieciocho de octubre de 2014 por Pablo Iglesias en el ya hist&oacute;rico discurso de apertura de la Asamblea S&iacute; Se Puede celebrada en el Palacio Vistalegre de Madrid que citamos a continuaci&oacute;n:
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El cielo no se toma por consenso; el cielo se toma por asalto&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Diego Perdomo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/podemos-consenso-conflicto_132_4388865.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 04 Feb 2015 11:26:59 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Podemos: consenso y conflicto]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[Podemos]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Claro que Podemos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/podemos_132_4444395.html]]></link>
      <description><![CDATA[<div class="subtitles"><p class="subtitle">El equipo 'Claro que Podemos Las Palmas de Gran Canaria' tiene varias virtudes imprescindibles para dar solidez a la iniciativa municipal</p></div><p class="article-text">
        Tras el aldabonazo dado por Podemos en las pasadas elecciones al Parlamento Europeo, consiguiendo cinco diputados tras una campa&ntilde;a realizada con muy escu&aacute;lidos mimbres (un presupuesto treinta veces inferior al de los grandes partidos, obtenido por donaciones voluntarias y, por tanto, sin pr&eacute;stamos bancarios; un activista que sal&iacute;a en tertulias de tv como candidato; un nombre de partido desconocido para el 94% de la poblaci&oacute;n espa&ntilde;ola) no fueron pocos los periodistas que se acercaron al Jefe de Campa&ntilde;a de nuestra formaci&oacute;n para intentar sonsacarle &ldquo;la f&oacute;rmula de la Coca-Cola&rdquo; e &Iacute;&ntilde;igo Errej&oacute;n, con sabia humildad, respond&iacute;a invariablemente: &ldquo;En Espa&ntilde;a hab&iacute;a mucho sembrado ya&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Qui&eacute;n hab&iacute;a sembrado? La respuesta a la primera pregunta debe ser meridiana: el 15M. &iquest;El contenido de aquellas semillas? Indignaci&oacute;n y esperanza. Y, sobre todo, la politizaci&oacute;n de sufrimientos que anteriormente hab&iacute;an sido percibidos por sus v&iacute;ctimas como verg&uuml;enzas y fracasos personales (desahucios, desempleo...). El movimiento de los Indignados consigui&oacute; obrar un milagro in&eacute;dito en la historia reciente de nuestro pa&iacute;s en aquellas plet&oacute;ricas semanas de mayo y junio de 2011: poner a cerca del 80% de la poblaci&oacute;n espa&ntilde;ola en oposici&oacute;n frontal a las pol&iacute;ticas implementadas por el bipartidismo imperante desde la Transici&oacute;n. Recordemos algunos de sus lemas: &ldquo;No somos mercanc&iacute;as en manos de pol&iacute;ticos y banqueros.&rdquo;, &ldquo;No somos anti-sistema; el sistema es&nbsp;anti-nosotros.&rdquo;, &ldquo;Reforma laboral para la casa real.&rdquo;, &ldquo;No hay pan pa' tanto chorizo&rdquo;, y las dos m&aacute;s c&eacute;lebres, &ldquo;&iexcl;Que no nos representan!&rdquo; y &ldquo;Lo llaman democracia y no lo es.&rdquo;. No est&aacute; dem&aacute;s recordar est&aacute;s ideas-fuerza para desmantelar el mito (propagado por la vieja izquierda) de la supuesta blandenguer&iacute;a discursiva del 15M.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Desde mayo de 2011 a enero de 2014 (momento de la creaci&oacute;n de Podemos) cifrar&iacute;amos las mutaciones del movimiento de los Indignados en dos vectores: por un lado, una fuerte ola de movilizaciones populares (mareas por la sanidad y la educaci&oacute;n, movimiento Stop desahucios...); por&nbsp;el otro, un hondo sentimiento de orfandad electoral en un n&uacute;mero creciente de ciudadanos, hartos de todos los partidos del R&eacute;gimen del 78 (no solo del bipartito) pero no de la Pol&iacute;tica; esto es, con ganas&nbsp;de poner las instituciones al servicio de las mayor&iacute;as empobrecidas. Todo esto es lo que supo leer magistralmente el grupo promotor de Podemos (Pablo Iglesias, &iacute;&ntilde;igo Errej&oacute;n, Monedero, Carolina Bescansa, Luis Alegre). De esa profunda intelecci&oacute;n de los movimientos subterr&aacute;neos que se hab&iacute;an producido en la pol&iacute;tica espa&ntilde;ola en estos &uacute;ltimos a&ntilde;os viene el &ldquo;milagroso&rdquo; resultado en las europeas del 25 de Mayo de 2014.
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        No por casualidad ese mismo grupo promotor es el&nbsp;que form&oacute; la candidatura &ldquo;Claro que Podemos&rdquo; para las elecciones al Consejo Ciudadano Estatal realizadas el pasado noviembre, logrando una victoria&nbsp;apabullante (m&aacute;s del 80% de los votos). Ahora nos hallamos en el mismo proceso a nivel municipal.&nbsp; Y, abundando en lo ya anteriormente expresado, voy a intentar explicar por qu&eacute; es&nbsp;fundamental que el equipo &ldquo;Claro que Podemos Las Palmas de Gran Canaria&rdquo; salga vencedor en las votaciones (abiertas a&nbsp;toda la ciudadan&iacute;a) al Consejo Ciudadano de Las Palmas de Gran Canaria que tendr&aacute;n lugar del 26 al 30 de diciembre.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El equipo &ldquo;Claro que Podemos Las Palmas de&nbsp;Gran Canaria&rdquo; tiene varias virtudes que considero&nbsp;imprescindibles para dar solidez a la &uacute;nica iniciativa&nbsp;seria de transformaci&oacute;n de la pol&iacute;tica espa&ntilde;ola en el&nbsp;&aacute;mbito municipal con la que contamos en estos momentos. En&nbsp;&nbsp;primer lugar, est&aacute; formado por un grupo de personas que, en&nbsp;&nbsp;su mayor&iacute;a, apostaron por Podemos desde el principio,aportando su esfuerzo para consolidar al proyecto a&uacute;n&nbsp;&nbsp;embrionario en nuestra ciudad. Los frutos de dicha entrega&nbsp;(arriesgada, laboriosa y desinteresada) fueron, que nadie lo&nbsp;olvide, el asombro de toda Espa&ntilde;a (Las Palmas de Gran&nbsp;Canaria fue la ciudad mayor de doscientos mil habitantes con&nbsp;mejores resultados electorales de todo el Estado). Lo cual&nbsp;no es &oacute;bice para que tambi&eacute;n se hayan ido incorporando&nbsp;personas valios&iacute;simas a posteriori, con una mirada nueva y&nbsp;enriquecedora sobre las tareas que nos apremian en este a&ntilde;o&nbsp;crucial de 2015. Otra ventaja fundamental de &ldquo;Claro que&nbsp;Podemos&rdquo; es la sabia mezcla de ciudadanos con&nbsp;experiencia militante en otras formaciones pol&iacute;ticas de&nbsp;diverso cu&ntilde;o con personas que, habiendo tenido siempre una&nbsp;clara vocaci&oacute;n de compromiso con las mayor&iacute;as, no hab&iacute;an&nbsp;encontrado a&uacute;n la formaci&oacute;n pol&iacute;tica desde donde dar el salto a las instituciones. Y en esto hay que ser claros:&nbsp;estamos radicalmente en contra de cierta mojigater&iacute;a&nbsp;apartidaria que presenta como virtud la virginidad pol&iacute;tica&nbsp;y el adanismo ideol&oacute;gico. Nosotros sabemos que las luchas&nbsp;de ayer son los derechos de hoy y que las luchas de hoy&nbsp;ser&aacute;n los derechos de ma&ntilde;ana. Nos gusta que en la lista de&nbsp;&ldquo;Claro que Podemos&rdquo; figure gente con experiencia en el siempre dif&iacute;cil engranaje de toda formaci&oacute;n&nbsp;pol&iacute;tica junto a otras personas que, sin dicha experiencia,&nbsp;pueden aportar la savia nueva y la ilusi&oacute;n del reci&eacute;n&nbsp;llegado. Sin pedirle el carnet a nadie, como decimos siempre&nbsp;en Podemos. De hecho, as&iacute; rezaba uno de los lemas m&aacute;s&nbsp;l&uacute;cidos del 15M: &ldquo;Bajemos las banderas para vernos las&nbsp;&nbsp;caras&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Para Miguel Montero, candidato a la Secretaria&nbsp;General del Consejo Ciudadano de Las Palmas de Gran Canaria&nbsp;del equipo &ldquo;Claro que Podemos&rdquo;, el elemento&nbsp;crucial de su proyecto es que las propuestas del mencionado&nbsp;Consejo atraviesen las paredes de los c&iacute;rculos y las&nbsp;asambleas de Podemos e interpelen a los colectivos,&nbsp;activistas y ciudadanos en general que, estando inscritos en&nbsp;Podemos, no puedan asistir a nuestras reuniones. Es decir,&nbsp;de lo que se trata es de abrir el debate a dichas&nbsp;organizaciones, que tendr&aacute;n voz y voto a la hora de&nbsp;vertebrar las demandas de nuestra poblaci&oacute;n y articular las respuestas a dichas demandas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Otro aspecto a resaltar es el hecho de que la candidatura &ldquo;Claro que Podemos&rdquo; opta a los 24 puestos del Consejo Ciudadano del Municipio de Las Palmas de Gran Canaria. Nos parece de una l&oacute;gica aplastante que se busque que el Consejo resultante de este proceso sea coherente con el an&aacute;lisis de las necesidades de nuestro municipio expresado en su proyecto. No es casualidad que sea la candidatura avalada&nbsp;&nbsp;por el equipo de Pablo Iglesias. No es casualidad que en&nbsp;ella est&eacute;n algunos de los art&iacute;fices del resultado de&nbsp;Podemos en las europeas. Es sencillamente el paso l&oacute;gico a&nbsp;dar en estas circunstancias para proseguir el movimiento de&nbsp;radicalizaci&oacute;n democr&aacute;tica que comenz&oacute; en nuestro pa&iacute;s&nbsp;en mayo de 2011. Sin prisa pero sin pausa, porque, como&nbsp;&nbsp;tambi&eacute;n dec&iacute;an en el 15M: &ldquo;Vamos lentos porque vamos&nbsp;&nbsp;lejos&rdquo;. Han sido casi cuatro a&ntilde;os de trabajo&nbsp;concienzudo (primero en las plazas, despu&eacute;s en los&nbsp;movimientos, desde 2014 en Podemos) que nos ha llevado hasta&nbsp;aqu&iacute;. Con el apoyo de ustedes (todos los ciudadanos pueden&nbsp;votar del 26 al 30 de diciembre en las elecciones al Consejo Ciudadano de Las Palmas&nbsp;de Gran Canaria, s&oacute;lo hace falta registrarse en la p&aacute;gina&nbsp;<a href="http://podemos.participa.info" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">podemos.participa.info</a>), seguiremos luchando para que nuestros&nbsp;representantes, como bien se&ntilde;ala Pablo Iglesias, dejen de&nbsp;ser los mayordomos de los ricos y pasen a convertirse en los&nbsp;carteros de los ciudadanos. No de otra cosa se trata. Porque&nbsp;juntos podemos, Claro que Podemos.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Diego Perdomo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/podemos_132_4444395.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 26 Dec 2014 17:56:13 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Claro que Podemos]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[Podemos]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Por qué Pablo Iglesias]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/pablo-iglesias_132_4523758.html]]></link>
      <description><![CDATA[<div class="subtitles"><p class="subtitle">"Se buscan hombres para un viaje peligroso. Sueldo bajo. Frío extremo. Largos meses de completa oscuridad. Peligro constante. No se asegura retorno con vida. Honor y reconocimiento en caso de éxito"</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;Se buscan hombres para un viaje peligroso. Sueldo bajo. Fr&iacute;o extremo. Largos meses de completa oscuridad. Peligro constante. No se asegura retorno con vida. Honor y reconocimiento en caso de &eacute;xito&rdquo;. As&iacute; rezaba el anuncio de reclutamiento de tripulaci&oacute;n para la Expedici&oacute;n Imperial Trasatl&aacute;ntica que habr&iacute;a de cruzar por tierra el continente ant&aacute;rtico, pasando por el Polo Sur. Dicha expedici&oacute;n ser&iacute;a conocida como la <em>Odisea del Endurance</em>, pues el barco acab&oacute; varando en el hielo del Mar de Weddell, quedando la tripulaci&oacute;n completamente abandonada en la cruda superficie austral durante un a&ntilde;o y ocho meses. Finalmente, en una sucesi&oacute;n de heroicas actuaciones, los veintisiete expedicionarios salvaron la vida.
    </p><p class="article-text">
        No nos encontramos ni de lejos ante una situaci&oacute;n parecida, en cuanto a los padecimientos f&iacute;sicos que soportaron los h&eacute;roes del Endurance, pero no es menos cierto que el momento hist&oacute;rico que vivimos es de una dificultad incuestionable y requiere una considerable dosis de arrojo si queremos que los pol&iacute;ticos de la Casta no perseveren en las pol&iacute;ticas de acumulaci&oacute;n de riqueza, regresi&oacute;n en materia de derechos fundamentales de la ciudadan&iacute;a y explotaci&oacute;n de las clases populares que han venido implementando de forma inmisericorde desde el comienzo de la crisis-estafa hasta nuestros d&iacute;as.
    </p><p class="article-text">
        En una situaci&oacute;n de tal gravedad se hac&iacute;a necesaria una propuesta, un proyecto de cambio social que, con base en un profundo estudio de las soterradas violencias (materiales y simb&oacute;licas) y opresiones silentes sobre las que se asienta la sociedad actual, pudiera disputarle el poder pol&iacute;tico a la Casta gobernante. Hac&iacute;a falta un halo de esperanza que convirtiera la raz&oacute;n en fuerza al tiempo que transformase la indignaci&oacute;n en un programa de empoderamiento ciudadano. Y este hecho, de enorme trascendencia y muy at&iacute;pico en nuestra historia reciente, se ha dado: Pablo Iglesias y su equipo, con un lenguaje directo y una propuesta pol&iacute;tica audaz en oposici&oacute;n frontal al bipartito PPSOE (esto es, capaz de se&ntilde;alar a las v&iacute;ctimas del<em> austericidio</em>, a sus responsables, y de proponer una bater&iacute;a de medidas plausibles para erradicar o mitigar los sufrimientos de las mayor&iacute;as), han sido capaces de pulsar el sentir popular con una lucidez literalmente asombrosa. Una vez realizado el an&aacute;lisis, tras a&ntilde;os de esmerada elaboraci&oacute;n de un discurso que combinase el rigor intelectual con el &eacute;xito medi&aacute;tico, a comienzos de 2014, en muy pocos meses, los fundadores de Podemos fueron capaces de poner en funcionamiento toda una maquinaria electoral con un presupuesto de ciento cincuenta mil euros (una minucia si se lo compara con los millones que gastan los partidos del r&eacute;gimen en sus ins&iacute;pidas y estupidizantes campa&ntilde;as electorales) obtenido gracias a las donaciones voluntarias de miles de ciudadanos an&oacute;nimos. El resto de la historia lo conocemos: los cinco eurodiputados del 25M, el crecimiento exponencial en las encuestas, la sobresaliente actuaci&oacute;n de nuestros portavoces en las tertulias pol&iacute;ticas de mayor seguimiento en todo el pa&iacute;s...
    </p><p class="article-text">
        No hay que olvidar que todo este proceso se ha realizado sin obturar los canales de deliberaci&oacute;n y toma de decisiones colectivas. Por primarias abiertas a toda la ciudadan&iacute;a se ha decidido, para empezar, la misma existencia de Podemos (cincuenta mil firmas recogidas en veinticuatro horas). Por el mismo procedimiento han sido elegidos los candidatos a las elecciones europeas de 2014; los miembros del equipo t&eacute;cnico responsable de la realizaci&oacute;n de la Asamblea Ciudadana &ldquo;S&iacute; Se Puede&rdquo;; los documentos &eacute;tico, pol&iacute;tico y organizativo que marcar&aacute;n la actuaci&oacute;n de nuestra fuerza pol&iacute;tica en el futuro pr&oacute;ximo; y, por &uacute;ltimo (hasta el momento), durante esta semana -del 10 al 14 de Noviembre- todos los ciudadanos y residentes de nuestro pa&iacute;s podr&aacute;n votar a los candidatos a la secretar&iacute;a general, el consejo ciudadano y el comit&eacute; de garant&iacute;as. En resumen, las primarias abiertas han sido, son y ser&aacute;n la<em> conditio sine qua non</em> de todo proyecto en el que, a t&iacute;tulo individual o en confluencia con otros actores pol&iacute;ticos, vaya a participar Podemos.
    </p><p class="article-text">
        Esto evidentemente no quiere decir que nuestra formaci&oacute;n haya fetichizado el asamblearismo permanente como varita m&aacute;gica capaz de solucionar todos los retos a los que se enfrenta cualquier organizaci&oacute;n pol&iacute;tica con vocaci&oacute;n de gobierno. Somos plenamente conscientes de los peligros que encierra lo que el fil&oacute;sofo Santiago Alba Rico denomina el &ldquo;elitismo democr&aacute;tico&rdquo;. Ced&aacute;mosle la palabra: &ldquo;El elitismo democr&aacute;tico, contra la vieja izquierda pero en la misma din&aacute;mica, acaba queriendo convertir a todos los ciudadanos en activistas permanentes y privilegiando la minoritaria militancia como fuente de decisiones soberanas. 'Democracia' no significa que todos estemos siendo dem&oacute;cratas todo el rato sino armar un proyecto que lo sea sin nosotros y que permita incluir tambi&eacute;n a los que -mayor&iacute;a social- s&oacute;lo pueden serlo a ratos.&rdquo; En la misma l&iacute;nea, otro fil&oacute;sofo, el siempre inc&oacute;modo Zizek, afirma con rotundidad: &ldquo;Voy a ser brutal. Tengo un problema con los partidarios de la llamada democracia directa: piensan que a un nivel local, todos deber&iacute;amos estar movilizados, permanentemente activos en pol&iacute;tica&hellip;. Pues perdone, pero a m&iacute; no me gustar&iacute;a vivir en una sociedad as&iacute;. Mi sociedad ideal es una donde me dejan en paz, y yo me puedo dedicar a mi trabajo, la Filosof&iacute;a o lo que sea.&rdquo;
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Tan pernicioso es el concepto de Representaci&oacute;n? No lo creemos. Pensamos que mientras todos los cargos sean elegidos por primarias abiertas, existan los referendos revocatorios y la ciudadan&iacute;a disponga de herramientas &uacute;tiles para fiscalizar constantemente la actuaci&oacute;n de los candidatos que en ese momento hayan asumido puestos de responsabilidad, la representaci&oacute;n es un mecanismo ineludible para toda organizaci&oacute;n pol&iacute;tica que aspire a llegar al poder (que de eso se trata). Perm&iacute;tasenos la insistencia en este punto: nosotros no participamos de la creencia en el mito de un supuesto pecado original en el concepto en s&iacute; de Representaci&oacute;n (no as&iacute; de las perversiones a lo que lo han sometido los partidos del r&eacute;gimen). Dice el fil&oacute;sofo Carlos Fern&aacute;ndez Liria, con palabras que suscribimos plenamente: &ldquo;Yo tengo derecho a votar por confianza. Tengo derecho a fiarme de un equipo que desde hace seis meses no ha hecho m&aacute;s que sorprenderme y asombrarme, hasta el punto de que me ha parecido estar en el circo del m&aacute;s dif&iacute;cil todav&iacute;a. Han obrado un milagro.&rdquo;
    </p><p class="article-text">
        Por eso confiamos en Pablo Iglesias y su equipo. Por lo anteriormente explicado y tambi&eacute;n, para qu&eacute; negarlo, por haberse atrevido a salir a ganar. Muchos de los que ven&iacute;amos de las izquierdas est&aacute;bamos, de una forma u otra, atrapados en la pegajosa telara&ntilde;a de la melancol&iacute;a, la ret&oacute;rica del victimismo y la resignaci&oacute;n. &ldquo;Dec&iacute;a Lacan que la histeria es el deseo de mantener el deseo insatisfecho: no tanto de no atreverse a desear, como de desear la propia imposibilidad de alcanzar y realizar el deseo, rechazar esa satisfacci&oacute;n y vivir c&oacute;modamente en su negaci&oacute;n&rdquo;, nos recuerda Jorge Lago, miembro del equipo de Pablo Iglesias, en un reciente art&iacute;culo. Y contin&uacute;a, con palabras nimbadas del amargo resplandor que conlleva toda revelaci&oacute;n psicoanal&iacute;tica: &ldquo;No exagero quiz&aacute; en calificar a una cierta pol&iacute;tica contestataria, de la que muchos venimos, de hist&eacute;rica: no nos atrev&iacute;amos a (pensar en) ganar, y menos a&uacute;n a pasar al acto e intentarlo. Si algo ha significado, por encima de muchas otras consideraciones, el ciclo de movilizaciones que ha dado lugar a este nuevo tri&aacute;ngulo formado por el fin del bipartidismo, la crisis del R&eacute;gimen del 78 y la irrupci&oacute;n de Podemos es, creo, el de superar la histeria por la que el miedo nos hac&iacute;a desear perder.&rdquo;
    </p><p class="article-text">
        Volvamos al principio: la &ldquo;odisea del Endurance&rdquo;. Tal vez podamos afirmar que las fuerzas pol&iacute;ticas que estamos por el cambio en nuestro pa&iacute;s hemos pasado ya de la &eacute;pica de la resistencia (&ldquo;endurance&rdquo; en ingl&eacute;s quiere decir &ldquo;resistencia&rdquo;, &iexcl;justicia po&eacute;tica donde las haya para los supervivientes del Polo Sur!) al no menos apasionante periodo de la lucha por el poder institucional. La responsabilidad es enorme. La alegr&iacute;a, mayor a&uacute;n. Venceremos. Claro que Podemos.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Alejandro Pérez, Diego Perdomo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/pablo-iglesias_132_4523758.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 12 Nov 2014 10:42:46 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Por qué Pablo Iglesias]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Coyos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/coyotes-estadio-gran-canaria-david-perdono-podemos_132_4723447.html]]></link>
      <description><![CDATA[<div class="subtitles"><p class="subtitle">Vivimos en sociedades que afortunadamente toleran cada vez menos el  racismo, el machismo o la homofobia. Sin embargo, celebramos con descaro  vergonzante la resurrección de la discriminación por motivo de clase.</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;Ahora somos todos de clase media&rdquo;, afirma sin rubor Matthew Taylor, principal asesor de Tony Blair durante sus a&ntilde;os de Primer Ministro brit&aacute;nico. Teniendo en cuenta que en el Reino Unido el 1% m&aacute;s rico de la poblaci&oacute;n detenta el 23% de la riqueza nacional y que al 50% m&aacute;s pobre le toca &uacute;nicamente un 6% de dicho pastel, las palabras del consigliere de Blair nos pueden servir de aproximaci&oacute;n veraz a uno de los fen&oacute;menos m&aacute;s inquietantes de nuestro tiempo. Me refiero al tremebundo distanciamiento que se ha producido en las sociedades occidentales entre la casta dirigente y las poblaciones que sufren sus mandatos.
    </p><p class="article-text">
        Desgraciadamente, la injusticia no es ninguna novedad en la malhadada historia de nuestra civilizaci&oacute;n. Y a la injusticia siempre le ha acompa&ntilde;ado lo que Max Weber denomina &ldquo;Sociodicea&rdquo;, t&eacute;rmino que podr&iacute;amos definir como &ldquo;el relato que se cuentan las sociedades a s&iacute; mismas para justificar el reparto inequitativo de la riqueza&rdquo;. En sus albores, el sistema capitalista encontr&oacute; un aliado inesperado en el calvinismo, rama del protestantismo que cifraba la bendici&oacute;n divina en el &eacute;xito que le asignaba a cada cual la mano invisible del mercado. La pobreza era as&iacute; comprendida como castigo celestial. De ah&iacute; viene la estigmatizaci&oacute;n que en los pa&iacute;ses protestantes han sufrido tradicionalmente los pobres, percibidos como &ldquo;losers&rdquo; (&ldquo;perdedores&rdquo;). Los vientos (tempestades, m&aacute;s bien) de la Globalizaci&oacute;n barrieron muchos muros culturales, y hoy en d&iacute;a est&aacute; pr&aacute;cticamente generalizado, incluso en nuestras sociedades de tradici&oacute;n cat&oacute;lica, el desd&eacute;n hacia los menos pudientes.
    </p><p class="article-text">
        Hubo, sin embargo, un periodo hist&oacute;rico en el cual las cosas cambiaron. El discurso heg&eacute;monico fue puesto en tela de juicio por pensadores y activistas de muy diversa &iacute;ndole. Por poner un ejemplo c&eacute;lebre, Marx le ense&ntilde;&oacute; a los lectores de su tiempo que en toda sociedad las ideas reinantes han sido siempre las ideas de los que reinan (la sociodicea de la que habl&aacute;bamos m&aacute;s arriba, definida por el fil&oacute;sofo de Tr&eacute;veris  con mayor precisi&oacute;n) y que, sin embargo, las causas de la pobreza nada ten&iacute;an que ver con ninguna maldici&oacute;n divina o inferioridad gen&eacute;tica de las clases subalternas sino que eran m&aacute;s bien el producto delet&eacute;reo de injusticias estructurales e iniquidades sist&eacute;micas muy concretas. Sus ideas (y, repito, las de otros analistas pol&iacute;ticos) calaron hondo en muchos sectores de la poblaci&oacute;n occidental hasta bien entrado el siglo XX. Eduardo Galeano retrata de la siguiente manera la mentalidad imperante en Latinoam&eacute;rica durante su juventud: &ldquo;Hasta hace veinte o treinta a&ntilde;os [es decir, en los a&ntilde;os 60 y 70 del siglo XX], la pobreza era fruto de la injusticia. Lo denunciaba la izquierda, lo admit&iacute;a el centro, rara vez lo negaba la derecha&rdquo;. Y nos da su testimonio de la involuci&oacute;n sociol&oacute;gica que ha tra&iacute;do consigo el devastador triunfo de las tesis neoliberales en los &uacute;ltimos cuarenta a&ntilde;os:  &ldquo;Mucho han cambiado los tiempos, en tan poco tiempo: ahora la pobreza es el justo castigo que la ineficiencia merece&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;No me lo pod&iacute;a creer... No me lo pod&iacute;a creer...&rdquo; As&iacute; nos expres&oacute; Pablo Iglesias en el acto organizado por Podemos Gran Canaria durante la campa&ntilde;a electoral para las europeas del 25M la impresi&oacute;n que le produjo la lectura de un dossier sobre la dolorosa realidad econ&oacute;mica de las islas. Y es que es para no cre&eacute;rselo: seg&uacute;n datos de la Agencia Tributaria, en 2011 veinti&uacute;n familias controlaban el 8% del PIB de nuestra Comunidad Aut&oacute;noma (cerca de 42.000 millones de euros) y s&oacute;lo el 0,2% de la poblaci&oacute;n (4.000 personas) aglutinaba el 80% de la riqueza. Y esto sucede en un archipi&eacute;lago en el que, a d&iacute;a de hoy (2014), hay medio mill&oacute;n de pobres (23% de la poblaci&oacute;n) y un 65% de la juventud est&aacute; en el paro. Para no amargarles el d&iacute;a, finalizo ya con los datos de esta posmoderna infamia: por cada familia que pierde su casa mediante una ejecuci&oacute;n hipotecaria hay en Canarias 14 viviendas deshabitadas (138.000 en total).
    </p><p class="article-text">
        &iquest;C&oacute;mo demonios puede sostenerse as&iacute; una colectividad humana? &iquest;Qu&eacute; tipo de adoctrinamiento ha sido necesario para impedir el cacareado &ldquo;estallido social&rdquo;? Podr&iacute;amos resumirlo en tres tesis (seguimos en esto a Owen Jones):
    </p><p class="article-text">
        1&ordf; tesis: &ldquo;La Meritocracia&rdquo;. Vivimos, nos cuentan los vocingleros del <em>statu quo</em>, en una sociedad que recompensa el talento y, sobre todo, el esfuerzo. De ah&iacute; la instalaci&oacute;n en el &ldquo;sentido com&uacute;n&rdquo; (esa gran construcci&oacute;n ideol&oacute;gica que presenta interesadamente un conjunto de verdades como autoevidentes) de crueldades pol&iacute;tico-psicol&oacute;gicas de este percal:
    </p><p class="article-text">
        -&ldquo;Si quieres, puedes&rdquo; (por tanto, si no puedes -comer, por ejemplo-, es que no quieres: eres un poco perdedor, adm&iacute;telo, te falla la voluntad).
    </p><p class="article-text">
        -&ldquo;Se lo ha currado&rdquo; (desagradable expresi&oacute;n con la que se explica la causa de la riqueza de alg&uacute;n millonario. Lleva impl&iacute;cita esta otra afirmaci&oacute;n: el pobre es aquel que no se curra las cosas, que es un poco gandul y, por qu&eacute; no decirlo, un poquito perdedor tambi&eacute;n).
    </p><p class="article-text">
        -&ldquo;El que de verdad desea algo, termina consigui&eacute;ndolo&rdquo; (&eacute;ste era el diab&oacute;lico eslogan del anuncio de una compa&ntilde;&iacute;a de vuelos de cuyo nombre afortunadamente no me acuerdo. El correlato es obvio: los que no consiguen lo que quieren -cenar, por ejemplo- en el fondo no lo deseaban tanto. Y, para qu&eacute; negarlo, algo de perdedores tendr&aacute;n tambi&eacute;n).
    </p><p class="article-text">
        2&ordf; tesis (complementaria de la primera): la Movilidad Social. La teor&iacute;a del ascensor. Podr&iacute;amos resumirla con esta frase: la cuna no marca. Uno sube y baja en el escalaf&oacute;n social en funci&oacute;n &uacute;nica y exclusivamente de su talento y de su esfuerzo (abstenerse perdedores). Y s&iacute;, es cierto que seg&uacute;n datos del Ministerio de Educaci&oacute;n menos del 10% de los universitarios espa&ntilde;oles son hijos de padres no universitarios. Pero no me sean ustedes demagogos ni populistas y repitan conmigo, se&ntilde;ores lectores: la-cu-na-no-mar-ca.
    </p><p class="article-text">
        3&ordf; tesis: la demonizaci&oacute;n de la clase trabajadora. Un ejemplo reciente de nuestra historia nos mostrar&aacute; hasta qu&eacute; punto ha cuajado lo que la gran Ada Colau denomina con acierto &ldquo;la criminalizaci&oacute;n de las v&iacute;ctimas&rdquo;. Merece p&aacute;rrafo aparte.
    </p><p class="article-text">
        Domingo, 22 de junio de 2014. La Uni&oacute;n Deportiva Las Palmas se juega el ascenso a Primera Divisi&oacute;n. Como es sabido, en el descuento del partido se produce una invasi&oacute;n de campo que, nos dicen, es la responsable directa del gol encajado por el equipo amarillo que trunca el sue&ntilde;o de muchos canarios de ver a su equipo en la m&aacute;xima categor&iacute;a. Tras el final del encuentro, un jugador de la U.D. (de cuyo nombre tambi&eacute;n se ha purificado mi memoria) culpa de la derrota a &ldquo;los cuatro retrasados de siempre&rdquo;. Es el aldabonazo que anuncia el mayor linchamiento colectivo de los &uacute;ltimos a&ntilde;os. Magec Borges, buen amigo m&iacute;o, escribi&oacute; en su muro del Facebook: &ldquo;S&oacute;lo nos molesta el excluido cuando nos interrumpe el espect&aacute;culo&rdquo;. No tuvo mucho &eacute;xito. Proliferaron sin embargo como setas venenosas centenares de insultos y exabruptos de una violencia verbal y una iracundia literalmente inauditas, sobre todo teniendo en cuenta que brotaban de las bocas internautas de personas que se consideran a s&iacute; mismas &ldquo;progresistas&rdquo;. Cuando gente &ldquo;de izquierdas&rdquo; habla en serio de proyectos eugen&eacute;sicos para hacer desaparecer a los &ldquo;coyos&rdquo; de la faz de la tierra canaria podemos afirmar taxativamente que hay algo que funciona terror&iacute;ficamente mal en la conformaci&oacute;n de nuestras ideas y creencias morales. Y es que algo huele a podrido en Gran Canaria. Ese algo tiene nombre. Se llama Clasismo. Impera a sus anchas en nuestras despiadadas urbes neoliberales. Pongamos tres botones de muestra:
    </p><p class="article-text">
        1&ordm;: Nos escandalizamos cuando el taxista nos revela que &ldquo;en realidad&rdquo; es abogado o ingeniero. No nos turba en absoluto que el taxista sea &ldquo;taxista&rdquo; (naci&oacute; para eso el muy perdedor).
    </p><p class="article-text">
        2&ordm;: Pierre Bourdieu, el gran soci&oacute;logo franc&eacute;s, muestra en su libro <em>La distinci&oacute;n</em> como en el mismo momento en el que una obra de arte de la denominada &ldquo;Alta Cultura&rdquo; (Mozart, Hitchcock, Neruda...) empieza a ser apreciada por las clases bajas, su prestigio entre las clases altas disminuye considerablemente.
    </p><p class="article-text">
        3&ordm;: Cuando los &ldquo;coyos&rdquo; empiezan a llevar argollas y cadenas de oro, las clases medias y altas se refugian inmediatamente en la plata, ante el temor a ser confundidos con la &ldquo;subespecie&rdquo; (as&iacute; define a los &ldquo;coyos&rdquo; una web supuestamente hilarante de cuyo nombre no quiero decirles ni mu).
    </p><p class="article-text">
        (Una pregunta se queda en el aire: &iquest;qu&eacute; nos han hecho los animales para que los odiemos tanto? &iquest;Por qu&eacute; los utilizamos siempre (cabr&oacute;n, burro, zorra, cerdo, coyote) para descalificar a los seres humanos que nos parecen despreciables? La respuesta a esta crucial cuesti&oacute;n de nuestro tiempo merece un art&iacute;culo aparte. Lo tendr&aacute;).
    </p><p class="article-text">
        Resumamos: vivimos en sociedades que afortunadamente toleran cada vez menos el racismo, el machismo o la homofobia. Sin embargo, celebramos con descaro vergonzante la resurrecci&oacute;n de la discriminaci&oacute;n por motivo de clase. Porque el asesor de Blair al que cit&aacute;bamos al comienzo de este art&iacute;culo ment&iacute;a como un bellaco, con no menor desfachatez de la que hicieron gala por estos lares sucesivamente sus dos trasuntos del turnismo hisp&aacute;nico, Aznar y Zapatero (el diablo los cr&iacute;a y el poder financiero los junta). Y es que todos no somos de clase media. Como confiesa con una honestidad muy de agradecer el multimillonario estadounidense Warren Buffet: &ldquo;Claro que hay una lucha de clases, pero es mi clase, la clase de los ricos, la que est&aacute; librando esta guerra. Y la estamos ganando&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Di lo que piensas de los Coyos y te dir&aacute;s qui&eacute;n eres.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Diego Perdomo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/coyotes-estadio-gran-canaria-david-perdono-podemos_132_4723447.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 01 Aug 2014 11:29:07 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Coyos]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[Podemos]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La Unidad Popular contra la Casta]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/unidad-popular-casta_132_4879342.html]]></link>
      <description><![CDATA[<div class="subtitles"><p class="subtitle">Los integrantes de La Casta intentan colonizar nuestras conciencias con el viejo mantra thatcheriano: "no hay alternativa"</p><p class="subtitle">¿Saben, queridos conciudadanos, cuál es el único sitio donde La Casta no  nos quiere ver bajo ningún concepto? En las Instituciones</p></div><p class="article-text">
        &iquest;Qu&eacute; es <em>La Casta</em>? Muy sencillo: la Casta (interesante lapsus: estuve a punto de escribir <em>La Caspa</em>) es el Complejo Econ&oacute;mico-Pol&iacute;tico-Medi&aacute;tico-Financiero que nos desgobierna desde hace m&aacute;s de 30 a&ntilde;os. Lo forman las empresas del IBEX 35, los grandes partidos pol&iacute;ticos, los medios de comunicaci&oacute;n de masas, las constructoras y la Banca. Se trata de un poder cuasi-omn&iacute;modo circundado por un vasto entramado de redes clientelares. Hablamos de ese pegajoso tejido parasitario formado por toda suerte de bravucones con la cara m&aacute;s dura que un ladrillo de los de la burbuja y el coraz&oacute;n del color de un fajo de billetes de 500 euros (s&iacute;, uno de &eacute;sos que vuelan de sobre en sobre rumbo a Suiza. 
    </p><p class="article-text">
        Ya nos explic&oacute; Jean Ziegler que la banca helv&eacute;tica lava m&aacute;s blanco el dinero negro que ning&uacute;n otro Estado-detergente dentro de ese gran casino-lavander&iacute;a  en que han convertido la econom&iacute;a mundial). En definitiva, con el significante &lsquo;Casta&rsquo; intentamos designar al infumable tinglado de mangantes y sin-verg&uuml;enzas-con-marhuendas, que nos repite d&iacute;a s&iacute; y d&iacute;a tambi&eacute;n que &ldquo;no se puede&rdquo;. Como eco disonante de este discurso se ha podido escuchar en todas las plazas de Espa&ntilde;a desde hace casi un lustro el siguiente pareado: &ldquo;La rosa y la gaviota / nos toman por idiotas&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Los integrantes de <em>La Casta</em> intentan colonizar nuestras conciencias con el viejo mantra thatcheriano: &ldquo;no hay alternativa&rdquo;. Pretenden hacernos creer que la Econom&iacute;a pertenece al campo de las Ciencias Naturales; es decir, que la voluntad humana no tiene margen de acci&oacute;n ninguno para alterar los inescrutables designios del Dios Mercado. De ah&iacute; surge la proliferaci&oacute;n de met&aacute;foras meteorol&oacute;gicas que satura el vocabulario neoliberal desde que se inici&oacute; la crisis. Llevamos ya muchos a&ntilde;os (demasiados) escuchando a los tecn&oacute;cratas que rigen los destinos de Europa perorar sobre &ldquo;tormentas&rdquo; financieras, &ldquo;nubarrones&rdquo; en la bolsa, &ldquo;brotes verdes&rdquo; en las oficinas de desempleo y sandeces por el estilo. Y todo ese nauseabundo discurso va dirigido inexorablemente hacia el mismo final infeliz: la &uacute;nica pol&iacute;tica econ&oacute;mica posible es la Austeridad, los desgraciadamente c&eacute;lebres &ldquo;recortes&rdquo;. La realidad, sin embargo, es muy otra: s&iacute; hay alternativa. Podr&iacute;amos resumirla repitiendo nuestro querido art&iacute;culo 128 de la Constituci&oacute;n Espa&ntilde;ola: &ldquo;Toda la riqueza del pa&iacute;s en sus distintas formas y sea cual fuere su titularidad est&aacute; subordinada al inter&eacute;s general.&rdquo; No estar&iacute;a de m&aacute;s citar tambi&eacute;n el conmovedor adagio que vitorean desde la PAH (Plataforma de Afectados por la Hipoteca): &ldquo;S&iacute; se puede, pero no quieren&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Qui&eacute;n est&aacute; frente a la Casta? Nosotros, el pueblo. La gente. Surge la pregunta &iquest;qui&eacute;nes somos? Podr&iacute;amos auto-definirnos como una multitud de singularidades ultrajadas; somos el parado de larga duraci&oacute;n que tiene que pedir dinero prestado a sus vecinos porque no llega a fin de mes; somos la joven con dos carreras y cuatro idiomas que tiene que emigrar fuera de Espa&ntilde;a -<em>en contra de su voluntad- </em>para mendigar un puesto de trabajo a media jornada, muy por debajo de su cualificaci&oacute;n; somos el jubilado que tiene que dar de comer a sus hijos y nietos con su escu&aacute;lida pensi&oacute;n; somos la mujer a la que le quieren cercenar sus derechos reproductivos; somos el hombre que titubea de pie en el quicio de la ventana mientras tocan a la puerta cinco agentes destinados a desahuciarle (agentes, dicho sea de paso, que con toda seguridad preferir&iacute;an estar poni&eacute;ndole las esposas a los mafiosos que provocaron la crisis-estafa); somos el ni&ntilde;o que hace la &uacute;nica comida del d&iacute;a en el comedor escolar; somos la mujer de la limpieza que llora silenciosamente por no poderle pagar la matr&iacute;cula universitaria a sus hijos; en definitiva, somos<em> &ldquo;los de abajo&rdquo;</em>. 
    </p><p class="article-text">
        La Casta nos quiere divididos ideol&oacute;gicamente (t&uacute; eras de derechas, yo de izquierdas, el otro ni siquiera se defin&iacute;a). La Casta nos quiere sumisos, cierto, pero tambi&eacute;n nos quiere rebeldes, siempre y cuando dicha rebeli&oacute;n se ci&ntilde;a a la manifestaci&oacute;n gritona  e incluso a la huelga (siempre y cuando &eacute;sta consista en un pataleo est&eacute;ril de un d&iacute;a)<strong>.</strong>  La Casta nos quiere en casa, en el estadio, en la oficina o en el bar. &iquest;Saben, queridos conciudadanos, cu&aacute;l es el &uacute;nico sitio donde La Casta no nos quiere ver bajo ning&uacute;n concepto? En las Instituciones. Gobernando para los de abajo. Y por eso nos tienen miedo. Porque saben que podemos arrebatarles el poder pol&iacute;tico y, desde ah&iacute;, transformar la sociedad tutelados por las palabras del viejo S&oacute;crates: &ldquo;&iquest;Qu&eacute; arte nos libra de la pobreza? &iquest;No es acaso la econom&iacute;a?&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Desde PODEMOS apelamos a la unidad popular, al empoderamiento de la gente para sacar cuanto antes de las Instituciones a esta manada de golfos y corruptos que viene embridando las ansias de emancipaci&oacute;n del pueblo espa&ntilde;ol desde hace ya demasiadas d&eacute;cadas.  El proyecto consiste  en buscar las demandas que compartimos (que son muchas) en una situaci&oacute;n de emergencia nacional donde es much&iacute;simo m&aacute;s lo que nos une que lo que nos separa. Ya lo dec&iacute;a una pancarta del 15M: &ldquo;Bajemos las banderas para vernos las caras&rdquo;. Si somos capaces de unirnos, nada ni nadie podr&aacute; pararnos.  Porque juntos podemos, claro que PODEMOS.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Diego Perdomo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/unidad-popular-casta_132_4879342.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 14 May 2014 14:57:56 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[La Unidad Popular contra la Casta]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[PP - Partido Popular]]></media:keywords>
    </item>
  </channel>
</rss>
