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    <title><![CDATA[elDiario.es - Esther Sanz]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/esther_sanz/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Esther Sanz]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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    <item>
      <title><![CDATA[La plaza y el vacío: el peaje de la estabilidad en la era de la soledad]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/en-abierto/plaza-vacio-peaje-estabilidad-soledad_132_13283505.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/619d91b0-9f89-4c66-be28-eab823e5efb2_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La plaza y el vacío: el peaje de la estabilidad en la era de la soledad"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El sistema nos genera un malestar profundo a través de la autoexigencia y luego nos ofrece soluciones puramente individuales, ignorando que el origen de nuestra angustia es estrictamente colectivo</p></div><p class="article-text">
        Quienes decidimos opositar lo hacemos, a menudo, no movidos por una gran llamada profesional, sino buscando una salida a la precariedad. Elegimos la seguridad por encima de la vocaci&oacute;n; la garant&iacute;a de poder pagar el alquiler prima sobre la romantizaci&oacute;n del trabajo so&ntilde;ado. Es un camino que tomamos por voluntad propia para intentar conquistar algo que hoy parece un lujo inalcanzable: la estabilidad. Pero la realidad es que, a algunas, el proceso nos quita mucho m&aacute;s de lo previsto. Sabemos que habr&aacute; sacrificios, pero jam&aacute;s imaginamos que el precio va a ser tan alto. Creemos que solo estamos poniendo nuestra vida en pausa por un tiempo, pero nadie nos prepara para el peaje emocional que conllevan el miedo, la incertidumbre y el aislamiento absoluto.
    </p><p class="article-text">
        No es una regla inquebrantable, y por supuesto hay quien logra transitar este camino manteniendo cierto equilibrio, pero para una gran parte de nosotras este proceso implica renunciar al ocio, a los fines de semana y a la presencia. En medio de ese encierro necesario, nuestras relaciones de pareja se resienten o, directamente, se rompen. Para algunas, nuestro mundo se encoge tanto que hasta nuestro pasado cambia de lugar. Durante esos a&ntilde;os, vivimos con la mirada tan fija en el temario que apenas nos damos cuenta de lo que sucede a nuestro alrededor. Y es justo al acabar, cuando la inercia se detiene y la adrenalina desaparece, cuando nos asaltan de golpe todos esos duelos pendientes que no pudimos atender. La vida de los dem&aacute;s, como es l&oacute;gico y sano, ha seguido su curso, pero para algunas de nosotras el regreso a la &ldquo;vida real&rdquo; suele ser un aterrizaje en un lugar que ya no existe.
    </p><p class="article-text">
        Muchas personas se desvanecen por el camino, y ah&iacute; reside una de las realidades m&aacute;s duras y silenciosas para quienes caemos en este aislamiento. Cuando por fin conseguimos la ansiada plaza y cruzamos la meta, miramos a nuestro alrededor y nos golpea la certeza de que ya no podemos celebrarlo con algunas personas que nos apoyaron al principio. El tiempo y la ausencia han hecho su trabajo, y algunos de los que estaban en la casilla de salida, d&aacute;ndonos aliento, ya no forman parte de nuestra vida. Es entonces cuando nos enfrentamos a una paradoja que nos bloquea: nos aterra el tiempo libre. No sabemos gestionarlo. Tras a&ntilde;os de nerviosismo y encierro, el simple hecho de tener que buscar planes para llenar ese vac&iacute;o agota profundamente. Nos produce un v&eacute;rtigo inmenso porque, al levantar por fin la vista de los apuntes, nos damos cuenta de que nos toca empezar de cero; tenemos que salir ah&iacute; fuera y volver a aprender a conocer gente para reconstruir una vida que el proceso dej&oacute; vac&iacute;a. 
    </p><p class="article-text">
        Asumimos la responsabilidad de nuestras renuncias, pero este encierro, aunque adopte la forma de una decisi&oacute;n individual, es en realidad el s&iacute;ntoma de una fractura mucho m&aacute;s profunda y colectiva. Creemos vivir en la era de la hiperconexi&oacute;n, pero cuando las exigencias productivas cesan, una realidad cruda y silenciosa se abre paso: la soledad no deseada se ha consolidado como la gran epidemia contempor&aacute;nea.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">El capitalismo salvaje neoliberal no solo ha mercantilizado nuestros bienes, sino que ha colonizado nuestro tiempo, nuestros afectos y nuestras comunidades. Y aquí es donde nuestras historias personales se cruzan con lo estructural</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Para entender la magnitud de este vac&iacute;o, hay que mirar de frente las cifras y dejar de tratar la soledad como un tab&uacute; o un simple d&eacute;ficit de habilidades sociales. Los datos del Observatorio Estatal de la Soledad No Deseada en Espa&ntilde;a arrojan una radiograf&iacute;a alarmante. Hoy, una de cada cinco personas en nuestro pa&iacute;s (un 20% de la poblaci&oacute;n) sufre soledad no deseada. Y no, no es una dolencia exclusiva de la tercera edad, como dicta el imaginario colectivo. Cerca del 35% de los j&oacute;venes de entre 18 y 24 a&ntilde;os afirma sentirse solo.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Qu&eacute; nos est&aacute; pasando? La respuesta reside en las estructuras materiales que rigen nuestro d&iacute;a a d&iacute;a. El capitalismo salvaje neoliberal no solo ha mercantilizado nuestros bienes, sino que ha colonizado nuestro tiempo, nuestros afectos y nuestras comunidades. Y aqu&iacute; es donde nuestras historias personales se cruzan con lo estructural. Aislarnos durante a&ntilde;os compitiendo por una plaza no deja de ser una estrategia de supervivencia frente a un sistema laboral hostil que no ofrece ninguna red de seguridad digna fuera del funcionariado.
    </p><p class="article-text">
        En primer lugar, sufrimos la expropiaci&oacute;n del tiempo. El modelo actual exige una hiperproductividad constante que resulta incompatible con los cuidados y la creaci&oacute;n de v&iacute;nculos. Las jornadas extenuantes, el pluriempleo, o el aislamiento extremo que requiere alcanzar la ansiada estabilidad profesional, no dejan margen para la vida. Construir redes de apoyo requiere tiempo libre de calidad, un recurso que el sistema nos roba sistem&aacute;ticamente. Estamos demasiado cansados &mdash;o demasiado asustados por el futuro&mdash; para cuidarnos mutuamente.
    </p><p class="article-text">
        En segundo lugar, la precariedad econ&oacute;mica opera como un muro que a&iacute;sla. Seg&uacute;n los estudios, tener dificultades para llegar a fin de mes eleva la probabilidad de sentir soledad en casi un 40%. No poder permitirse participar en la vida social empuja al ostracismo. El sistema penaliza la falta de recursos, y el miedo a no tenerlos, con el aislamiento m&aacute;s cruel.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Necesitamos políticas públicas que pongan la vida en el centro: reducción de la jornada laboral, acceso garantizado a la vivienda y unas condiciones materiales que no nos obliguen a vivir para trabajar, ni a encerrarnos durante años asumiendo un coste personal devastador solo para lograr el derecho a respirar tranquilos</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        A esto se suma el desmantelamiento f&iacute;sico de la comunidad. Se nos vende el mito del individuo &ldquo;hecho a s&iacute; mismo&rdquo; (el que aprueba solo, el que triunfa solo, el que compite contra el resto) como el mayor de los &eacute;xitos y lo he podido sentir con la oposici&oacute;n. En realidad, ese discurso nos despoja de la interdependencia natural que nos define como seres humanos. El sistema nos genera un malestar profundo a trav&eacute;s de la autoexigencia y luego nos ofrece soluciones puramente individuales, ignorando que el origen de nuestra angustia es estrictamente colectivo.
    </p><p class="article-text">
        Combatir la soledad no deseada exige mucho m&aacute;s que pedirnos &ldquo;voluntad&rdquo; para salir de casa cuando nos toca empezar desde cero y ya no tenemos ni siquiera un refugio familiar cercano al que volver. Requiere una enmienda a la totalidad de c&oacute;mo organizamos nuestra sociedad. Necesitamos pol&iacute;ticas p&uacute;blicas que pongan la vida en el centro: reducci&oacute;n de la jornada laboral, acceso garantizado a la vivienda y unas condiciones materiales que no nos obliguen a vivir para trabajar, ni a encerrarnos durante a&ntilde;os asumiendo un coste personal devastador solo para lograr el derecho a respirar tranquilos.
    </p><p class="article-text">
        Tenemos la plaza y no nos arrepentimos de haber peleado por ella. Somos conscientes de que ahora nos toca la tarea, nada f&aacute;cil, de reconstruir nuestro entorno. El silencio en algunas de nuestras casas es ensordecedor, pero sabemos que no somos las &uacute;nicas que lo escuchamos. Romper la soledad hoy es, ante todo, un acto de resistencia pol&iacute;tica. Por eso, frente al individualismo voraz que nos rodea, la respuesta no pasa &uacute;nicamente por forzar planes de fin de semana, sino por recuperar los espacios compartidos y volver al activismo como forma de vida. En mi caso, retomar la militancia, encontrarme de nuevo en los movimientos sociales y tejer redes de apoyo mutuo es, ahora mismo, el faro que ilumina mi camino de vuelta. Reconstruir los lazos, apostar por lo colectivo, reclamar el derecho al tiempo vivo y politizar nuestros afectos es la &uacute;nica manera de derribar los muros de un sistema que nos quiere aislados, estresados y compitiendo, pero nunca acompa&ntilde;ados.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Esther Sanz]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/en-abierto/plaza-vacio-peaje-estabilidad-soledad_132_13283505.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 10 Jun 2026 19:24:37 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La plaza y el vacío: el peaje de la estabilidad en la era de la soledad]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Empleo público,Oposiciones,Salud mental]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Decidir entre la vocación y la certidumbre]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/en-abierto/decidir-vocacion-certidumbre_132_8348767.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/35a363d2-e772-4002-9226-277032d57832_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Decidir entre la vocación y la certidumbre"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">“¿Has pensado en opositar alguna vez?”, me preguntaban mis padres en plena vorágine universitaria. Por aquel entonces, tenía 22 años y la convicción absoluta de que me iba a comer el mundo</p></div><p class="article-text">
        Este septiembre har&aacute; un a&ntilde;o que trabajo de personal de administraci&oacute;n y servicios en la Universidad de Granada. Un a&ntilde;o sin redactar notas de prensa, sin gestionar entrevistas ni 'colocar' art&iacute;culos en medios de comunicaci&oacute;n, ni tan siquiera escribir alg&uacute;n texto. Un a&ntilde;o en el que me he enfrentado a m&iacute; misma y a mis decisiones, alejada de la que ha sido mi profesi&oacute;n desde que termin&eacute; mis estudios universitarios. Este ha sido mi primer a&ntilde;o de certidumbre. 
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;&ldquo;&iquest;Has pensado en opositar alguna vez?&rdquo;, me preguntaban mis padres en plena vor&aacute;gine universitaria. Por aquel entonces, ten&iacute;a 22 a&ntilde;os y la convicci&oacute;n absoluta de que me iba a comer el mundo. La vocaci&oacute;n m&aacute;s inocente se adue&ntilde;aba de m&iacute; mientras estudiaba periodismo en Sevilla. Una profesi&oacute;n que tiene mucho que ver con la forma de ser de las personas que la estudian. Dicha pregunta era como sentir que nadie confiaba en tus capacidades para desarrollarte profesionalmente. Pr&aacute;cticamente se sent&iacute;a como un insulto. 
    </p><p class="article-text">
        En esa din&aacute;mica tan intensa en plena juventud es imposible forzar a una persona a que tome decisiones contrarias a las ideas y sentimientos que experimenta en esos momentos. La desilusi&oacute;n no aparece de la noche a la ma&ntilde;ana. Est&aacute; relacionada con la edad y con la capacidad de aguante y de sobreponernos. Cuando nos sumergimos en un sistema precario a la espera de encontrar siempre una oportunidad mejor, con la esperanza intacta, empezamos a ser conscientes de que los a&ntilde;os pasan sin que asome alguna salida profesional medianamente digna. Es cuando nos damos cuenta de la necesidad de considerar que quiz&aacute; haya que plantearse de nuevo la vida. Un cambio que, a veces, ya no tiene relaci&oacute;n con lo que has estudiado, con tu vocaci&oacute;n. Conforme vamos acumulando experiencias profesionales frustrantes, sobreviviendo a trabajos temporales con sueldos angustiantes sin seguridad laboral alguna, atrapados en <a href="https://www.eldiario.es/economia/mapa-imposible-alquiler-espana_1_8182477.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">precios de alquileres imposibles,</a> nos vamos minando por dentro y consumiendo. Estamos ante una<a href="https://www.eldiario.es/andalucia/en-abierto/incertidumbre-forma-vida_132_5918378.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> incertidumbre cronificada </a>en el tiempo como forma de vida que no te permite hacer planes de ning&uacute;n tipo. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Estamos privatizando e individualizando miserias sin ser conscientes de que nos encontramos ante un problema social, económico y político que atañe a muchas más personas que están en la misma situación</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Ya no solo se trata de no poder hacer planes sino que empezamos a sentir una serie de malestares relacionados con la salud. No dormimos, sentimos dolor general de todo el cuerpo, ansiedad, cansancio diario acumulado, tristeza, frustraci&oacute;n y culpabilizaci&oacute;n. Nos preguntamos qu&eacute; es lo que hemos hecho mal, d&oacute;nde ha estado el fallo o la mala decisi&oacute;n tomada durante nuestra juventud, si no nos hemos esforzado lo suficiente, sin ser conscientes de que formamos parte de un sistema perverso. Es en este punto cuando nos recomiendan que visitemos a un/a psic&oacute;logo/a. Y aqu&iacute; comienza a dar la cara la parte m&aacute;s inhumana del sistema capitalista en el que nos intentamos desarrollar. T&uacute; y tu actitud es el origen del problema. Tenemos que aprender a ser resilientes ante la estafa m&aacute;s grande de nuestras vidas que nos impide vivirla. Un problema estructural que va a seguir acech&aacute;ndonos cuando acabemos nuestra terapia. Disfrazamos la cruel realidad a trav&eacute;s de eufemismos y nuevos anglicismos. Por ejemplo, &ldquo;Job hopping&rdquo; vendido como la aventura de pasar de trabajo en trabajo de manera voluntaria como si fuera una moda porque hay que reinventarse, cuando lo que esconde es un salto de empleo en empleo debido a una temporalidad estructural que caracteriza a nuestro sistema laboral y su precariedad. Ya lo reflej&oacute; muy bien el fil&oacute;sofo surcoreano Byung-Chul Han en su libro, <em>La expulsi&oacute;n de los distintos,</em> cuando hac&iacute;a referencia a la &ldquo;alineaci&oacute;n de uno mismo&rdquo; se&ntilde;alando a que ahora uno se explota a s&iacute; mismo y se cree que est&aacute; realiz&aacute;ndose. 
    </p><p class="article-text">
        Esta incertidumbre cronificada junto con la sensaci&oacute;n de que nunca tenemos tiempo para nosotros, no se &ldquo;cura&rdquo; a base de ansiol&iacute;ticos ni antidepresivos. Ni siquiera con libros de autoayuda. Estamos privatizando e individualizando miserias sin ser conscientes de que nos encontramos ante un problema social, econ&oacute;mico y pol&iacute;tico que ata&ntilde;e a muchas m&aacute;s personas que est&aacute;n en la misma situaci&oacute;n. El diputado &Iacute;&ntilde;igo Errej&oacute;n en una entrevista hace poco lo apuntaba: &ldquo;El mejor ansiol&iacute;tico es saber que vas a tener vivienda propia o que vas a llegar a fin de mes&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        En mi caso, ante esta situaci&oacute;n insostenible y conforme iba cumpliendo a&ntilde;os, una ma&ntilde;ana me despert&eacute; con sensaciones distintas en mi cabeza. Algo hizo &ldquo;click&rdquo; y de repente lo vi clar&iacute;simo: era el momento de sacrificar la vocaci&oacute;n por la estabilidad. Era el momento de tomar decisiones para curar mi salud mental. Decid&iacute; opositar. Dejar de ser periodista para ser administrativa en la Universidad de Granada con la &uacute;nica expectativa de que el centro de mi vida lo ocupara la vida misma y no la supervivencia econ&oacute;mica. Y en este a&ntilde;o he aprendido a encajar las consecuencias de aquel d&iacute;a que decid&iacute; anteponer la certidumbre a mi pasi&oacute;n. Y no me arrepiento porque, aunque algunas veces me siento algo vac&iacute;a, este a&ntilde;o de seguridad laboral me ha permitido cuidarme y me ha regalado tiempo. Tiempo para m&iacute; y para dedic&aacute;rselo a la gente que quiero. Y quiz&aacute; lo m&aacute;s bonito de este a&ntilde;o ha sido sentir que me siguen llamando compa&ntilde;eros/as para dise&ntilde;ar campa&ntilde;as en redes o para colaborar en proyectos period&iacute;sticos. En definitiva, me siguen reconociendo como una periodista aunque ya no ejerza. La gran paradoja de todo esto es que el d&iacute;a que dej&eacute; de ser periodista, ese 28 de septiembre, fue cuando eleg&iacute; vivir y apostar por m&iacute;. Y quiz&aacute; escribir este art&iacute;culo me sirva para reconciliarme con el periodismo y asimilar que ha pasado de ser mi profesi&oacute;n a un hobby. Presiento que es el comienzo de disfrutar escribiendo libremente o quiz&aacute; lo hago para que mi amiga Alejandra no se enfade conmigo cada vez que digo: &ldquo;Yo ya no soy periodista&rdquo;. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Esther Sanz]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/en-abierto/decidir-vocacion-certidumbre_132_8348767.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 29 Sep 2021 18:55:57 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Decidir entre la vocación y la certidumbre]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Periodismo,Empleo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Un modelo audiovisual digno para la ciudadanía andaluza]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/en-abierto/modelo-audiovisual-digno-ciudadania-andaluza_132_3776558.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/b2a6e686-ef77-4c82-ab36-492c39913dda_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Un modelo audiovisual digno para la ciudadanía andaluza"></p><p class="article-text">
        Desde que Podemos Andaluc&iacute;a constituy&oacute; sus &oacute;rganos de direcci&oacute;n ha transcurrido m&aacute;s de a&ntilde;o y medio. Durante todo este tiempo el partido ha estado inmerso en infinidad de iniciativas relacionadas con la sanidad, la educaci&oacute;n, la cultura, la justicia, los servicios sociales, los recortes en derechos o con las pol&iacute;ticas anticorrupci&oacute;n, desarrollando un trabajo constante, participativo y ejemplar. Ahora, que comienza una nueva etapa para esta formaci&oacute;n con la reciente anunciada II Asamblea Ciudadana y que se abre un proceso de debate para encauzar qu&eacute; Andaluc&iacute;a queremos para vivir y desarrollarnos, es el momento de poner sobre la mesa y concederle el valor que se merece al derecho a la comunicaci&oacute;n de todas y todos los andaluces y de definir qu&eacute; modelo audiovisual queremos para nuestra tierra.
    </p><p class="article-text">
        Los principios de pol&iacute;tica audiovisual recogidos en el Estatuto de Autonom&iacute;a de Andaluc&iacute;a no han conseguido plasmarse en las progresivas leyes que se han ido presentando durante a&ntilde;os. El desarrollo y concreci&oacute;n de algunos de estos principios dista bastante del art&iacute;culo 20 de la Constituci&oacute;n en lo referido al derecho a una informaci&oacute;n independiente, veraz y plural y conviene recordar que el espectro radioel&eacute;ctrico es p&uacute;blico y, por ende, pertenece a la ciudadan&iacute;a. Tanto los medios privados como los p&uacute;blicos que ocupan dicho espacio deben cumplir con unas condiciones de prestadores de un servicio p&uacute;blico y tienen que existir mecanismos eficaces que garanticen que as&iacute; sea.
    </p><p class="article-text">
        Por lo tanto, son necesarias unas pol&iacute;ticas p&uacute;blicas de comunicaci&oacute;n, cuyo eje central sea dicha garant&iacute;a de servicio p&uacute;blico y bajo cuatro premisas fundamentales: transparencia, participaci&oacute;n, pluralismo e independencia. Estas pol&iacute;ticas no solo deben contar con el consenso pol&iacute;tico sino que adem&aacute;s tienen que ser participativas que avalen la pluralidad informativa e integren a la ciudadan&iacute;a y a otros representantes sociales y que aseguren la construcci&oacute;n de un territorio m&aacute;s plural y democr&aacute;tico, donde prevalezca el inter&eacute;s general y el equilibrio de los tres sectores, privado, p&uacute;blico y comunitario, para construir una Andaluc&iacute;a para todas y todos.
    </p><p class="article-text">
        Este servicio p&uacute;blico debe ser universal con independencia del lugar donde vivan las personas y de su nivel socioecon&oacute;mico. Todos los territorios tienen el mismo derecho a participar en igualdad de condiciones y no solo en recibir la informaci&oacute;n sino tambi&eacute;n en emitirla, es decir, si la licencia que se otorga es de &aacute;mbito auton&oacute;mico todos los territorios tienen que poder emitir o aportar contenidos que son de inter&eacute;s para ellos. Garantizar el derecho al acceso es de suma importancia si queremos alcanzar una verdadera pluralidad informativa y no es suficiente solo con hacer llegar la informaci&oacute;n a los receptores sino que tienen que entenderla y comprenderla para que puedanhacer un an&aacute;lisis cr&iacute;tico de lo que les llega. Por esta raz&oacute;n es fundamental poner en marcha un plan de alfabetizaci&oacute;n medi&aacute;tica en las escuelas dirigido e impartido por profesionales de la comunicaci&oacute;n que sirva para que los contenidos que se consumen en medios sean comprensibles y puedan asumirse de manera cr&iacute;tica.
    </p><p class="article-text">
        En este sentido, las pol&iacute;ticas p&uacute;blicas de comunicaci&oacute;n deben centrar el foco en la ciudadan&iacute;a y crear un sistema de comunicaci&oacute;n horizontal y participativo, que no solo se facilite la informaci&oacute;n sino que se proporcionen las herramientas necesarias para que la ciudan&iacute;a pueda participar del derecho a la comunicaci&oacute;n y sirva para una  verdadera cohesi&oacute;n y vertebraci&oacute;n del territorio andaluz. Unas pol&iacute;ticas que est&eacute;n a la altura del papel encomendado por nuestro Estatuto de Autonom&iacute;a y ayuden a construir un territorio andaluz m&aacute;s justo, inclusivo, igualitario y m&aacute;s democr&aacute;tico, donde no haya vac&iacute;os ni silencios y todas y todos los andaluces seamos visibles.Necesitamos medios que generen territorio desde la cohesi&oacute;n social, indaguen la realidad y fomenten la opini&oacute;n p&uacute;blica, solo de esta manera se conseguiremos contar con el respaldo de la ciudadan&iacute;a, que podr&aacute; ver as&iacute; razonada la existencia de estos medios en el futuro.
    </p><p class="article-text">
        Andaluc&iacute;a tiene que estar orgullosa de iniciativas pioneras en Espa&ntilde;a como el Foro Andaluz de Comunicaci&oacute;n, Educaci&oacute;n y Ciudadan&iacute;a como ejemplo de empoderamiento ciudadano ante la futura Ley Audiovisual andaluza y Podemos, como herramienta &uacute;til para la ciudadan&iacute;a que debe de ser, tiene que estar a la vanguardia de estos debatesy no limitarse solo a pedir las plazas que le corresponde en el Consejo de Administraci&oacute;n de RTVA o Consejo Audiovisual. Al mismo tiempo, hay que abrir espacios de di&aacute;logo con la sociedad civil y con la ciudadan&iacute;a y consensuar el marco donde desarrollar el modelo audiovisual que queremos para nuestra tierra. Lo que garantiza la verdadera diversidad territorial e informativa no es el pluralismo pol&iacute;tico, sino la existencia de un pluralismo social que construya una agenda ciudadana sobre los derechos humanos como son la educaci&oacute;n, la vivienda o la sanidad y esto se cimenta a trav&eacute;s de los medios de proximidad, barrio a barrio. En esta nueva etapa, Podemos Andaluc&iacute;a tiene la oportunidad de colocar el derecho a la comunicaci&oacute;n de los andaluces y andaluzas en el lugar que le corresponde y s&oacute;lo de esta manera lograremos que Andaluc&iacute;a sea realmente como la que m&aacute;s.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Esther Sanz]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/en-abierto/modelo-audiovisual-digno-ciudadania-andaluza_132_3776558.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 19 Oct 2016 21:07:20 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Un modelo audiovisual digno para la ciudadanía andaluza]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Andalucía]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Funcionarios 'antidesahucios' crean un protocolo de urgencia ante lanzamientos de vivienda]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/protocolo-urgencia-inminente-desahucio_1_4672853.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/9f067d12-c84f-4d57-b669-d0d2186f1cf2_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Funcionarios &#039;antidesahucios&#039; crean un protocolo de urgencia ante lanzamientos de vivienda"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Una decena de familias de Granada se beneficia ya de la iniciativa de unos empleados públicos que tratan de paliar los daños en casos de desahucio inminente.</p><p class="subtitle">Ponen en contacto a las administraciones y facilitan un estudio más pormenorizado de cada situación, como la que atraviesa Estefanía, su pareja y sus dos hijos menores.</p><p class="subtitle">Este gabinete de funcionarios de la Administración de Justicia espera que se pueda "institucionalizar" de alguna manera este servicio de ayuda a familias afectadas.</p></div><p class="article-text">
        Joaqu&iacute;n est&aacute; muy &ldquo;tocado&rdquo;. Lleva cinco a&ntilde;os ejecutando lanzamientos en Granada, entre ellos alguno de <a href="http://www.eldiario.es/andalucia/Casa-Aire-simbolo-especulacion-inmobiliaria_0_102889787.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la Casa del Aire</a>. &Eacute;l y otros dos funcionarios de Justicia est&aacute;n cansados de asistir a desahucios y, sobre todo, de ver reflejado en su trabajo el sufrimiento de las  familias afectadas. Por eso, han puesto en marcha un particular &ldquo;gabinete&rdquo; a  trav&eacute;s del cual se ha conseguido que diez familias, con orden de  lanzamiento y en situaci&oacute;n certificada de exclusi&oacute;n social, puedan  encontrar acomodo temporal a sus circunstancias y no se queden en la calle de un d&iacute;a para otro.
    </p><p class="article-text">
        La iniciativa, que parte de Joaqu&iacute;n Mart&iacute;nez, Miguel Esteban y Miguel &Aacute;ngel Herrera, a los que les han sumado varios funcionarios m&aacute;s, cuenta con el apoyo del juez decano, Jes&uacute;s Rodr&iacute;guez Alc&aacute;zar, y del secretario coordinador provincial, Daniel de la Rubia S&aacute;nchez. El protocolo de colaboraci&oacute;n en materia de lanzamientos de primera vivienda, que firmaron con el alcalde de Granada, ofrece en una primera fase una labor informativa al ciudadano sobre los Centros de Servicios Sociales Comunitarios a los cuales la familia puede acudir. En una segunda fase, cuando el lanzamiento tiene d&iacute;a y hora se&ntilde;alados, se agotan todos los recursos administrativos y sociales que se les pueda ofrecer.
    </p><p class="article-text">
        Con este protocolo pretenden mitigar el largo y complicado camino, muchas veces convertido en un peregrinaje imposible, que sufren las familias ante este tipo de situaciones. &ldquo;Cuando a una persona le empiezan a llegar deudas y como culmen le llega la orden de lanzamiento, debido a la desesperaci&oacute;n se niega a abandonar su casa porque no tiene un sitio adonde ir&rdquo;, comenta Miguel &Aacute;ngel. Ante esto, &ldquo;la respuesta de la Administraci&oacute;n no puede ser mandarle furgonetas de la Polic&iacute;a como si se fuera a desarticular una c&eacute;lula yihadista. Nosotros proponemos informar al ciudadano y recabar su autorizaci&oacute;n para que, desde el primer momento, los juzgados podamos empezar a actuar, ahorrarle parte de ese largo camino y buscar juntos soluciones, de manera que el protocolo firmado no quede en papel mojado&rdquo;, a&ntilde;ade.
    </p><p class="article-text">
        Es el caso de Estefan&iacute;a y de su pareja, que llevan dos a&ntilde;os en paro, tienen dos hijos de 7 a&ntilde;os y 4 meses y la fecha de lanzamiento de su vivienda para el pr&oacute;ximo mes de diciembre. Ante la imposibilidad de llegar a un acuerdo con la inmobiliaria que le alquila su vivienda VPO, se encontraron una ma&ntilde;ana con que ten&iacute;an una citaci&oacute;n en los juzgados, con d&iacute;a y hora de su desahucio. Estefan&iacute;a, a trav&eacute;s de la plataforma Stop Desahucios Granada, contact&oacute; con los funcionarios, quienes le ofrecieron varias alternativas que todav&iacute;a no se han podido materializar pero que ella califica de &ldquo;esperanzadoras&rdquo;.
    </p><h3 class="article-text">&ldquo;Buscando alternarivas&rdquo;</h3><p class="article-text">
        Ahora mismo, el proceso de esta familia est&aacute; paralizado a la espera de que le designen un abogado de oficio. Mientras, sigue &ldquo;buscando alternativas&rdquo;. El servicio funcionarial le ha ofrecido poder contactar con el asesor jur&iacute;dico de los Servicios Sociales municipales para que estudien en profundidad su caso. Estefan&iacute;a y su pareja  tienen un hijo con una minusval&iacute;a del 59% y la Junta de Andaluc&iacute;a todav&iacute;a no le ha ingresado la prestaci&oacute;n que le corresponde ni la ayuda de alquiler durante tres meses que ha solicitado.
    </p><p class="article-text">
        A trav&eacute;s del protocolo, casos como el de Estefan&iacute;a pueden estudiarse con m&aacute;s detenimiento y, sobre todo, las familias pueden sentir que agotan todos los recursos posibles ante la fecha de lanzamiento de su vivienda. &ldquo;Me llaman casi todos los d&iacute;as para contarme las gestiones que van haciendo y adonde tengo que dirigirme para pedir las ayudas que me corresponden. Ahora mismo son mi segundo apoyo junto a Stop Desahucios&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Este servicio, que tambi&eacute;n cuenta con el benepl&aacute;cito del presidente del Tribunal Superior de Justicia de Andaluc&iacute;a (TSJA), Lorenzo del R&iacute;o, no tiene coste alguno. Por esta raz&oacute;n, otro de los funcionarios, Miguel Esteban, no consigue entender por qu&eacute; en la Consejer&iacute;a de Justicia e Interior se produce &ldquo;un tap&oacute;n&rdquo; y no impulse la creaci&oacute;n definitiv de este tipo de servicio. &ldquo;Nosotros somos sensibles ante esta problem&aacute;tica y crear esta especie de manual de urgencia podr&iacute;a ayudar a muchas familias que van a ser desahuciadas. Pretendemos que este servicio se institucionalice y no quede al buen criterio de cada funcionario o responsable, que en un momento dado pueda negarse a llevarlo a cabo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El pasado 17 de junio, la parlamentaria de IU Alba Doblas present&oacute; una proposici&oacute;n no de ley en la C&aacute;mara andaluza que recog&iacute;a las l&iacute;neas de actuaci&oacute;n del protocolo, solicitando la implantaci&oacute;n de este servicio, a trav&eacute;s de la Consejer&iacute;a de Justicia, en todas las provincias de Andaluc&iacute;a. Adem&aacute;s, apostaba por establecer una primera experiencia piloto en el partido judicial de Granada capital. La proposici&oacute;n no de ley sali&oacute; adelante con los votos de IU y PP, votando el PSOE en contra del primer punto y a favor de una experiencia piloto previa. Este hecho sorprendi&oacute; a los funcionarios impulsores de la misma puesto que, tal y como afirman, &ldquo;destacados cargos p&uacute;blicos y responsables pol&iacute;ticos del PSOE en Granada nos hab&iacute;an dado su apoyo sin paliativos&rdquo;.
    </p><h3 class="article-text">Objetivo: &ldquo;institucionalizar&rdquo; la iniciativa</h3><p class="article-text">
        Desde el Centro Municipal de Servicios Comunitarios del Ayuntamiento de Granada aplauden la iniciativa ya que les ha permitido trabajar con un margen de tiempo mayor tanto en la primera fase como en la segunda. &ldquo;En muchos casos, las familias no acuden a nosotros por verg&uuml;enza o por desconocimiento, y este protocolo lo que permite es la coordinaci&oacute;n entre distintas administraciones para que nuestro trabajo sea efectivo&rdquo;. Desde mediados del a&ntilde;o 2012 han atendido m&aacute;s de 600 casos de familias afectadas por problemas relacionados con la vivienda. El protocolo, seg&uacute;n comentan, &ldquo;por un lado nos permite tener tiempo para estudiar la situaci&oacute;n real de cada familia y, por otro, podemos asesorar e informarles de los recursos disponibles para su ayuda&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Fruto de la situaci&oacute;n social que ha generado la crisis econ&oacute;mica y de la gran cantidad de personas que han perdido su vivienda, seg&uacute;n explica Miguel &Aacute;ngel Herrera, &ldquo;surge la necesidad de crear este tipo de servicio de atenci&oacute;n al ciudadano para que situaciones <a href="http://www.eldiario.es/andalucia/desahucio-empresa-municipal-vivienda-pinomontano_0_281372014.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">como la vivida recientemente en Sevilla</a> se puedan evitar ofreciendo acompa&ntilde;amiento e impulso, desde el primer momento, con las distintas administraciones, agotando todas las v&iacute;as existentes previas al desahucio, ya sea con Delegaci&oacute;n de la Vivienda, con Servicios Sociales o con el Colegio de Abogados, intentando evitar todo el sufrimiento posible&rdquo;. Miguel Esteban aclara que con este servicio &ldquo;no sabemos si podremos acabar con la desesperaci&oacute;n <a href="http://www.eldiario.es/andalucia/enclave_rural/Gustavo-Arguellas-nuevo-suicidio-desahuciado_0_286271510.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">que llev&oacute; a Gustavo a suicidarse</a> pero s&iacute; podemos exprimir todos los recursos disponibles para evitar que se llegue a ese extremo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Los funcionarios siguen ofreciendo este servicio de forma voluntaria y est&aacute;n a la espera de que se le d&eacute; luz verde desde la Consejer&iacute;a de Justicia e Interior, despu&eacute;s de haberlo presentado tambi&eacute;n a la Diputaci&oacute;n de Granada para que las familias que vivan en la provincia, y no solo en Granada capital, puedan solicitarlo. A d&iacute;a de de hoy no han recibido comunicaci&oacute;n alguna para poder, de alguna manera, institucionalizarlo.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Esther Sanz]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/protocolo-urgencia-inminente-desahucio_1_4672853.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 14 Sep 2014 20:50:26 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Andalucía,Granada,Vivienda,Desahucios,Administración pública]]></media:keywords>
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