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    <title><![CDATA[elDiario.es - Miguel A. Martín González]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/miguel_a_martin_gonzalez/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Miguel A. Martín González]]></description>
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    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Un ritual litoral entre los indígenas canarios: las cazoletas de mar]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/lapalmaahora/opinion/ritual-litoral-indigenas-canarios-cazoletas-mar_129_11496486.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/9830c65e-da3d-4560-88cc-257fb14ad471_16-9-discover-aspect-ratio_default_1098269.jpg" width="1856" height="1044" alt="Un ritual litoral entre los indígenas canarios: las cazoletas de mar"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">ARQUEOLOGÍA - Sin ninguna duda ni reparo podemos afirmar que las cazoletas de mar fueron realizadas por los antiguos canarios, formando parte de espacios de culto y rituales. Ahora bien ¿cuál es su finalidad? ¿Qué ideario o modelo metafórico de representación esconden?</p></div><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Cazoletas de mar.                            </span>
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        La ritualidad entre las poblaciones de la antig&uuml;edad es algo consustancial a su estructura como sociedad, formando parte de su esencia cultual. El caso que nos ocupa refiere a la existencia de numerosos sitios en Canarias donde se perfor&oacute; la roca -especialmente el basalto y excepcionalmente la toba volc&aacute;nica-, en la misma orilla del mar, para crear unas oquedades que llamamos cazoletas y que adquieren formas variadas, mayoritariamente circulares y en menor medida cuadradas, rectangulares y ovoides. Debieron realizarse con t&eacute;cnicas mixtas de golpeo y raspado para su rebaje y pulido de piedra sobre piedra debido a la ausencia de metal. Suelen mostrar una variedad de di&aacute;metros, que pueden ir de los 5 hasta los 25 o 30 cm. En cuanto a la profundidad oscila aproximadamente desde los 5 hasta los 30 cm; extraordinariamente, algunas superan estas medidas.
    </p><p class="article-text">
        Las muestras son muy destacadas en casi todas las islas; sin embargo, han pasado desapercibidas por los estudios arqueol&oacute;gicos por la creencia de que son naturales en algunos casos, o fueron elaboradas por los pescadores hist&oacute;ricos para machacar carnada e, incluso, como recogederos de sal, desestimando la capacidad de los ind&iacute;genas para realizarlas. Ninguna de estas versiones se puede sustentar, primeramente porque son orificios artificiales, no son fruto de un intenso uso para triturar la carnada y tampoco sirven como recogederos de sal porque se localizan en el mismo rompiente y cada 12 horas, con el pleamar, se llenan de agua, aparte de sus reducidas dimensiones que impiden una cuantiosa cristalizaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Sin ninguna duda ni reparo podemos afirmar que las cazoletas de mar fueron realizadas por los antiguos canarios, formando parte de espacios de culto y rituales. Ahora bien &iquest;cu&aacute;l es su finalidad? &iquest;Qu&eacute; ideario o modelo metaf&oacute;rico de representaci&oacute;n esconden? De entrada es muy complejo definir o explicar la experiencia reflejada, los pensamientos y emociones asociados. No sabemos exactamente la realidad expresada, ni hasta donde llega, pero estamos empezando a comprender ambos sistemas y parte del conocimiento que transmiten. A trav&eacute;s de estas creaciones sobre una realidad contemplada e interpretada se construye una forma de pensar y actuar, una identidad que toma conciencia y se posiciona sobre la estructura del mundo. No cabe duda de que desde estos lugares se abordan otras realidades.
    </p><p class="article-text">
        La circunstancia de que existan cazoletas de mar, en casi todas las islas, siguiendo los mismos patrones al situarse en el mismo rompiente del mar, sobre el basalto y con las mismas tipolog&iacute;as, nos inclina a admitir que su legado proced&iacute;a del mismo lugar (el norte de &Aacute;frica), arribando su pr&aacute;ctica con los primeros pobladores insulares. Formaba parte de la memoria cultural de los l&iacute;bicos continentales.
    </p><p class="article-text">
        Y como no estamos hablando de unas pocas muestras sino de enormes conjuntos, algo trascendente debi&oacute; representar en su cosmovisi&oacute;n (su forma de ver e interpretar el mundo). Hasta el momento, la isla de Tenerife es la que m&aacute;s estaciones de cazoletas de mar re&uacute;ne con m&aacute;s de 250, le sigue La Palma con m&aacute;s de 150; Gran Canaria contiene unas 100 estaciones; Lanzarote, unas 50 estaciones; Fuerteventura unas 20; En La Graciosa, tres estaciones; en El Hierro, otras tres y La Gomera es la &uacute;nica que no se han encontrado, quiz&aacute; porque no se ha investigado. El c&oacute;mputo total nos indica que existen m&aacute;s de 550 estaciones rupestres de cazoletas de mar en el Archipi&eacute;lago canario.
    </p><p class="article-text">
        Existen estaciones en la isla de La Palma que contienen m&aacute;s de 300 cazoletas (Punta de Bajamar, La Punta del Ganado, Punta Santiago, Punta La Boga y La Ruama); otras superan las 200 (La Fajana de Franceses, Punta del Moro, Punta de Las Lajas, Filo del Cuchillo, Pesquero Alto, Las Cabras y La Hondura-Las Zocas). En el resto de las islas los yacimientos no suelen llegar al centenar de muestras. Podemos estimar unas cifras totales de m&aacute;s de 40.000 cazoletas de mar en Canarias. Esto no quiere decir que sean datos definitivos; en el futuro seguir&aacute;n apareciendo nuevas estaciones.
    </p><p class="article-text">
        Tanto en Gran Canaria como en Tenerife es frecuente encontrar cazoletas con canal de desag&uuml;e y conductos o canales que se conectan con cazoletas, incluso en La Punta de Las Ca&ntilde;itas (La Laguna, Tenerife) y en El Confital (Las Palmas de Gran Canaria) existen grabados rupestres de dameros en la misma orilla del mar, compartiendo espacio con un conjunto importante de cazoletas. En El Confital presentan diferentes variantes: tres en raya, las damas y chiquichasque.
    </p><p class="article-text">
        Una caracter&iacute;stica com&uacute;n a todas ellas es que, dada sus ubicaciones, el mar siempre las cubre de agua en los pleamares, aflorando con la bajamar. Existen casos de cazoletas dentro de peque&ntilde;as charcas. Por otro lado, algunas de ellas s&oacute;lo son alcanzadas cuando hay fuertes oleajes.
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                Cazoletas de mar.                            </span>
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        En el mundo l&iacute;bico primero y &aacute;rabe despu&eacute;s del Magreb exist&iacute;an lugares en la costa donde &ldquo;los santos del litoral&rdquo; recib&iacute;an veneraci&oacute;n con fiestas y ceremonias relacionadas con el mar y la propiciaci&oacute;n ben&eacute;fica de las empresas mar&iacute;timas. Dedicaban sacrificios como reminiscencia de las fuerzas y particularidades del mar. Se les invocaba colectivamente a una saga de genios o esp&iacute;ritus que habitaban a lo largo de los litorales, ocupando muchas veces las oquedades sagradas de las rocas. En determinadas ocasiones estos genios marinos sal&iacute;an del agua y se paseaban por la arena bajo la forma de machos cabr&iacute;os y dif&iacute;cilmente se dejaban ver por los humanos (Rodr&iacute;guez, 1999).
    </p><p class="article-text">
        Westermarck (1926) registra que la gente de Andjra y los Bni&rsquo; Aros se ba&ntilde;an en el mar o en los r&iacute;os y tambi&eacute;n ba&ntilde;an a sus animales: caballos, mulas, burros, ovejas y cabras; porque en ese d&iacute;a toda el agua est&aacute; dotada de bendici&oacute;n que elimina la enfermedad y la desgracia. Incluso San Agust&iacute;n, en uno de sus sermones, dec&iacute;a que en sus d&iacute;as era costumbre en Libia ir al mar y ba&ntilde;arse all&iacute; en pleno verano, denuncia esto como una reliquia del paganismo.
    </p><p class="article-text">
        Realizar un n&uacute;mero tan importante de cazoletas sobre el basalto requiere una dedicaci&oacute;n y un enorme esfuerzo, lo que suscita un inter&eacute;s desmesurado porque existan &iquest;Para qu&eacute;?, y &iquest;por qu&eacute; el mar? Este era una fuente de alimento significativa, as&iacute; como un inc&oacute;gnito recept&aacute;culo de notoria inspiraci&oacute;n mitol&oacute;gica. Parece natural que se le agradeciera mediante rituales de comuni&oacute;n y reciprocidad, colocando comida s&oacute;lida y derramando leche en las cazoletas con marea baja para que las fuerzas, genios, esp&iacute;ritus o diosas del mar recibieran simb&oacute;licamente el alimento humano que recogen cuando se produce el pleamar. A su vez, el mar fue venerado como divinidad maternal, cuyas propiedades ten&iacute;an la capacidad de sanar, limpiar, purificar, donde se encuentra el equilibrio y el mismo germen del origen de la vida. La reciprocidad crea un espejo entre los humanos y los dioses.
    </p><p class="article-text">
        Es frecuente, en numerosos parajes costeros donde existen cazoletas de mar, la conservaci&oacute;n de top&oacute;nimos bastante significativos que evidencian actitudes y actividades vinculadas a los ba&ntilde;os rituales de personas y animales: Punta del Ganado, Punta y Charca de Las Ovejas, Punta de Las Cabras, Punta Mujeres, Cueva de Las Mujeres, Punta del Hombre, Ba&ntilde;aderos&hellip; Existen en Tenerife, La Palma, Lanzarote y Gran Canaria.
    </p><p class="article-text">
        Existen pruebas etnogr&aacute;ficas para la isla de Tenerife sobre la tradici&oacute;n del ba&ntilde;o ritual de cabras en las celebraciones del solsticio de verano. Un testimonio de m&aacute;ximo inter&eacute;s que recogimos en la isla de La Palma, nos lo proporciona D&ntilde;a. Modesta Gonz&aacute;lez Triana, de 99 a&ntilde;os de edad, que recordaba de peque&ntilde;a acompa&ntilde;ar a su padre, cada a&ntilde;o por San Juan, llevar las cabras para ba&ntilde;arlas en el mar; eso s&iacute;, solo las que iba a pre&ntilde;ar. El sitio concreto era Charco Redondo (Villa de Mazo). Lo que nos sorprendi&oacute; fue que en el citado charco existen unas 40 cazoletas. Tambi&eacute;n lo hac&iacute;an otros moradores de Villa de Mazo como parte de una tradici&oacute;n heredada que nos remonta al per&iacute;odo ind&iacute;gena.
    </p><p class="article-text">
        La fabricaci&oacute;n de cazoletas de mar, al igual que otros yacimientos de culto no es aleatoria, obedece prioritariamente a principios cosmol&oacute;gicos, lugares donde se sincroniza el lugar espacial con el tiempo (especialmente con los movimientos del sol) para ordenarse en su espacio de vida. Por lo tanto, forman parte de un acto religioso dentro de una conciencia colectiva, mediante un ritual de comuni&oacute;n trascendente con sus seres superiores.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Bibliograf&iacute;a citada</strong>
    </p><p class="article-text">
        - MART&Iacute;N GONZ&Aacute;LEZ, M. A. (2022): <em>Cosmovisi&oacute;n awara</em>. Ediciones Bilenio
    </p><p class="article-text">
        - RODR&Iacute;GUEZ L&Oacute;PEZ, M. I. (1999<em>): Mar y Mitolog&iacute;a en las culturas mediterr&aacute;neas</em>. Alderaban Ediciones
    </p><p class="article-text">
        - WESTERMARCK, E. (1926): <em>Ritual and belief in Morocco</em>. V. II. Macmillan and C
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Miguel A. Martín González]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/lapalmaahora/opinion/ritual-litoral-indigenas-canarios-cazoletas-mar_129_11496486.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 03 Jul 2024 10:42:39 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Un ritual litoral entre los indígenas canarios: las cazoletas de mar]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La geografía ritual se emplaza en las laderas de El Time]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/lapalmaahora/opinion/geografia-ritual-emplaza-laderas-time_129_10561077.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/29c36d84-f168-405b-aa7c-a8e26c464c6a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La geografía ritual se emplaza en las laderas de El Time"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Todos los espacios rituales destacan por sus dimensiones, con tramos de hasta 400, 250 y 200 metros continuos, donde la huella indígena está muy presente con numerosas insculturas trabajadas artificialmente sobre la toba volcánica. </p></div><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Conjunto de figuras antropoformas.                            </span>
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        En la isla de La Palma existe un lugar que sobresale del resto por la gran cantidad de manifestaciones rupestres, especialmente canales, cazoletas (agujeros excavados en el suelo), c&uacute;pulas (agujeros excavados en la verticalidad de la pared), grabados de tipolog&iacute;a antropomorfa, unos pocos geom&eacute;tricos, cuevas habitacionales, sepulcrales y otras construcciones menores.
    </p><p class="article-text">
        La zona viene definida por su amplitud espacial y por una veta de toba amarilla que discurre por la franja media de la ladera occidental de El Time (Tijarafe), fundamento de esta cr&oacute;nica. La banda crom&aacute;tica arranca en el Morro de Los Cardones (390 metros sobre el nivel del mar), se interrumpe y vuelve a aparecer en la Veta del Alm&aacute;cigo (por encima de los 650 metros de altitud), en un desarrollo casi continuo por el Morro de Biche. Nuevamente se vuelve a cortar y aparece unos 100 metros m&aacute;s adelante, en el Risco de la Pileta, El Caballito, Risco de Aniceta y Topo de Juan Menora, donde se corta nuevamente, superando los 700 metros de altitud. La veta vuelve a florecer en La Palma Seca, con un tono rojizo.
    </p><p class="article-text">
        Despu&eacute;s de un tramo amplio sin manifestarse, la cinta de toba amarilla vuelve a brotar sobre Las Cabezadas, en el conocido Paso de Los Tijaraferos, en el Lomo de Los Gretones y el Paso de La Cochina (sobre los 800 metros sobre el nivel del mar). Volvemos a presenciar las mismas formas ya se&ntilde;aladas (canales, cazoletas, c&uacute;pulas y antropomrfos).
    </p><p class="article-text">
        Despu&eacute;s de un tramo vac&iacute;o y bajo los paredones de la Caldera de Taburiente, retorna la espectacularidad de las figuras antropomorfas en El Paso de Los Olivos o Los Acebuches y El Espig&oacute;n (900 m de altitud). Se trata de seis conjuntos con m&aacute;s de 100 representaciones humanas esquematiformes, fijados sobre la roca, desafiando el paso del tiempo para mostrarnos todo su esplendor y acercarnos a su sinopsis ceremonial.
    </p><p class="article-text">
        Todos los espacios rituales destacan por sus dimensiones, con tramos de hasta 400, 250 y 200 metros continuos, donde la huella ind&iacute;gena est&aacute; muy presente con numerosas insculturas trabajadas artificialmente sobre la toba volc&aacute;nica. Son fracciones, diferentes pero uniformes, especiales y singularizados por las huellas de car&aacute;cter figurado que se repiten para dar forma a un sistema de construcciones sagradas que contienen, presentando los mismos patrones simb&oacute;licos, las mismas forman constructivas con los mismos elementos y modelos. Sobre esta roca de colores, los awara plasmaron un pensamiento m&iacute;tico y simb&oacute;lico de proyecci&oacute;n y significado.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Canales y cazoletas.                            </span>
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        Los primeros pobladores que llegaron a La Palma, aparte de buscar cobijo, agua y alimento, una de sus principales tareas fue la consagraci&oacute;n del territorio. Ubicarse espacialmente implicaba la coordinaci&oacute;n de una serie de percepciones visuales y relaciones b&aacute;sicas con el entorno para organizar todas las manifestaciones relacionadas con su campo visual. Empezaron a construir el espacio, tanto el percibido como el imaginado, desde el pensamiento simb&oacute;lico y c&oacute;smico, transferido desde el continente africano. Los que llegaron no solo trajeron objetos materiales y animales dom&eacute;sticos, trasladaron lo m&aacute;s &iacute;ntimo: la mente, el pensamiento y la cultura, su cosmovisi&oacute;n o la manera de entender e interpretar el mundo.
    </p><p class="article-text">
        Pr&aacute;cticamente todos los espacios sagrados fueron definidos debido a circunstancias que se originan en el cielo, siendo el sol y la luna los encargados de establecer los tiempos sagrados; tiempos c&iacute;clicos basados en repeticiones peri&oacute;dicas. Al t&eacute;rmino de cada ciclo y al comienzo del nuevo, se realizaban una serie de rituales de finalizaci&oacute;n y de re-comienzo como garant&iacute;a para asegurar la regeneraci&oacute;n peri&oacute;dica del tiempo.
    </p><p class="article-text">
        El ser humano construye espacios particularmente religiosos para trascender el &aacute;mbito de lo cotidiano. Es una caracter&iacute;stica primordial descubrir rincones en los que se verifican o fijan los trayectos principios y/o finales de los cuerpos celestes, fundando asientos desde donde ordenar su mundo. A partir de aqu&iacute;, el universo adquiere un orden, una armon&iacute;a, se suceden los d&iacute;as, las estaciones, la muerte y el renacimiento simb&oacute;licos. Hablamos de tiempos sincr&oacute;nicos, organizados y clasificados: b&aacute;sicamente solsticios (posiciones extremas del sol en verano e invierno) y lunasticios (posiciones extremas de la luna llena, tanto en invierno como en verano, durante su ciclo de 18 a&ntilde;os).
    </p><p class="article-text">
        Sin duda, en estos centros se realizaban ritos para revivir peri&oacute;dicamente el acontecimiento primigenio como una forma de revitalizar el cosmos. Constituyen un modelo cosmog&oacute;nico y cosmol&oacute;gico, casi siempre inseparables<strong>.</strong> Hemos encontrado un principio de correspondencia (de semejante composici&oacute;n) que hace referencia a un conjunto de normas y fen&oacute;menos que se repiten sincr&oacute;nica y armoniosamente, relacionados entre s&iacute; de una manera determinada con el principio del ritmo, de movimiento c&iacute;clico. La existencia de estos lugares, hicieron posible el incremento de nuevas capacidades conceptuales y lecciones v&aacute;lidas para su cosmovisi&oacute;n. Todo un aprendizaje desde la propia experiencia.
    </p><p class="article-text">
        En la Isla de La Palma existen numerosas monta&ntilde;as que son referencia de otros lugares sagrados. La m&aacute;s considerada es El Bejenao (1.854 m de altitud), la monta&ntilde;a m&aacute;s ic&oacute;nica de los awara. El Bejenao no es cualquier monta&ntilde;a, es la Monta&ntilde;a y remite a una manera propia de percibir el mundo como una columna del cielo y la que abre las puertas del cielo. Es la referencia c&oacute;smica desde los espacios citados en las laderas de El Time, as&iacute; como otros muchos localizados en su base e intervalo medio de la propia monta&ntilde;a. Su particularidad, en funci&oacute;n de la geograf&iacute;a, la defini&oacute; como el mejor valor adquirido en todo el entorno al que da sentido.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;C&oacute;mo interactuaron los awara con el Bejenao? Lo perif&eacute;rico (Laderas de El Time) se subordina al centro (Bejenao). En las laderas de El Time, el pensamiento simb&oacute;lico est&aacute; proyectado sobre el paisaje. Existe una clara asociaci&oacute;n simb&oacute;lica entre los sitios, el paisaje naturaleza y el cosmos (astros), articulados mediante una orientaci&oacute;n astron&oacute;mica. Funda una correspondencia que re&uacute;ne todos los &oacute;rdenes de la realidad y transfiere la potencia del significado, un orden que liga la tierra con el cielo, el espacio y el tiempo. Lo mejor de todo es que se puede introducir un concepto de visibilidad. Es visible actualmente, como hemos comprobado <em>in situ</em>, en lugar y tiempo programados, siendo algo incuestionable.
    </p><p class="article-text">
        Tres consideraciones de hechos consumados, unidas en una trascendencia: un yacimiento arqueol&oacute;gico, el Bejenao y la luna y/o el sol. El espacio sagrado es la construcci&oacute;n humana, el relieve destacado es el Bejenao y las referencias astrales son el sol y/o la luna. Cuando los tres confluyen, lo sagrado se manifiesta y con ello, el ritual de comuni&oacute;n; esto es, compartir la carne, la leche o el agua como ofrenda a los dioses, esperando, a cambio, un fruct&iacute;fero a&ntilde;o.
    </p><p class="article-text">
        En estos espacios, conscientemente seleccionados, se concentra un principio astron&oacute;mico sustancial: los lunasticios; en concreto, la luna llena de invierno, en sus paradas mayores y menores, al despuntar por el Bejenao.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Solsticio de verano. El sol surge por la cima del Bejenao.                            </span>
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        Dentro del rango visible, durante la noche en que la Luna llena y el Bejenao se sincronizaban, los awara eran part&iacute;cipes de lo m&aacute;s sagrado, sent&iacute;an la cercan&iacute;a de la divinidad y se un&iacute;an a ella. La sociedad tambi&eacute;n se regeneraba. No era una noche cualquiera y se esperaba con mucha emotividad, cautela y miedo a la vez. Es muy probable que los ritos comenzaran antes del oscurecer (antes del orto lunar) y se prolongaran hasta bien entrada la noche e incluso hasta el amanecer, mientras fuera visual la Luna. Era una noche muy especial por lo poco frecuente.
    </p><p class="article-text">
        Por otro lado, desde la Veta del Alm&aacute;cigo, el tiempo se reiniciaba cada vez que llega el solsticio de verano y el sol se manifiesta por la cima del Bejenao. Cada a&ntilde;o venimos visitando este lugar tan emblem&aacute;tico donde experimentar una emoci&oacute;n extraordinaria, dif&iacute;cil de conceptualizar.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La aparici&oacute;n del sol supone la irrupci&oacute;n de lo divino, revela lo real y lo absoluto, dando comienzo a una liturgia capaz de unificar el espacio y el tiempo en un solo instante. La hierofan&iacute;a (manifestaci&oacute;n de lo sagrado) se ha revelado.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Miguel A. Martín González]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/lapalmaahora/opinion/geografia-ritual-emplaza-laderas-time_129_10561077.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 01 Oct 2023 18:20:23 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La geografía ritual se emplaza en las laderas de El Time]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Descubierta una nueva estación rupestre en el barranco La Magdalena de Garafía]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/lapalmaahora/opinion/descubierta-nueva-estacion-rupestre-barranco-magdalena-garafia_129_9291184.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/6160c538-ea54-4f5e-8c8b-516e1c76268e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Descubierta una nueva estación rupestre en el barranco La Magdalena de Garafía"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La isla de La Palma, especialmente, el municipio de Garafía, sigue maravillando por la aparición de nuevos yacimientos de grabados rupestres no inventariados o catalogados</p></div><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Uno de los grabados descubiertos en el barranco de La Magdalena. Foto: MIGUEL A. MARTÍN GONZÁLEZ"
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                Uno de los grabados descubiertos en el barranco de La Magdalena. Foto: MIGUEL A. MARTÍN GONZÁLEZ                            </span>
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        La isla de La Palma, especialmente, el municipio de Garaf&iacute;a, sigue maravillando por la aparici&oacute;n de nuevos yacimientos de grabados rupestres no inventariados o catalogados. Es el caso de un conjunto de petroglifos geom&eacute;tricos y lineales en el barranco de La Magdalena, donde ya son conocidas las emblem&aacute;ticas estaciones de La Zarza y La Zarcita, as&iacute; como los conjuntos de La Fuente de Las Palomas, Fajaneta del Jarito y Cueva de Agua. Ahora tenemos que sumar otro grupo importante constituido por siete paneles y m&aacute;s de 20 motivos, entre los que destacan las espectaculares espirales, c&iacute;rculos conc&eacute;ntricos, semic&iacute;rculos conc&eacute;ntricos y meandriformes.
    </p><p class="article-text">
        Con la excepcionalidad de Garaf&iacute;a, encontrar este tipo de manifestaciones en el dominio del h&uacute;medo monte de laurisilva es inusual. Algunos de los enclaves, junto a los anteriormente citados, son las dos estaciones en Llano Negro y Fuente del Sauco. Sin embargo, el barranco de La Magdalena es el elegido por los ancestros como el gran pasillo sagrado de estaciones rupestres de tipolog&iacute;a geom&eacute;trica en las median&iacute;as de este representativo bosque de la Macaronesia. Y no se trata de algo fortuito, sino causal.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Qu&eacute; tiene este barranco de especial? No creemos que sea por la vegetaci&oacute;n, puesto que existen otros muchos barrancos con el mismo paisaje vegetal y est&aacute;n vac&iacute;os de s&iacute;mbolos. &iquest;Agua? Podr&iacute;a ser una hip&oacute;tesis m&aacute;s sugerente, pero los grabados rupestres no se localizan en las fuentes existentes. &iquest;Algo material o alg&uacute;n atisbo en la tradici&oacute;n imaginaria de la espiritualidad, la tradici&oacute;n y las creencias? Lo que s&iacute; es cierto es que se da una apropiaci&oacute;n espacial quedando abierta la puerta al no poder dar una respuesta prudente desde su propio pensamiento.
    </p><p class="article-text">
        Ahora bien, toda esta simbolog&iacute;a implicar&iacute;a a toda la realidad social como premisa de pertenencia dentro de un proceso de relaciones m&aacute;s complejo, necesario para mantener el progreso de la continuidad social. Por lo tanto, los petroglifos forman parte de un orden que da sentido al sistema social establecido.
    </p><p class="article-text">
        No debe sorprender del todo que sigan apareciendo estos enigm&aacute;ticos mensajes, tallados en la roca, de otra &eacute;poca cultural en una isla que tiene inventariado m&aacute;s de 500 estaciones de tipolog&iacute;a geom&eacute;trica, con un millar de paneles y unos 15.000 motivos, uno de los mejores museos del mundo insular al aire libre. Se caracterizan por exteriorizar formas curvas unidas arm&oacute;nicamente en un solo movimiento (c&iacute;rculos, semic&iacute;rculos, conc&eacute;ntricos, espirales, meandros, grecas, herraduras, reticulados) y un entramado infinito de combinaciones entre ellos.
    </p><p class="article-text">
        La nueva estaci&oacute;n que vamos a presentar fue localizada por Jos&eacute; Juan Rodr&iacute;guez Rocha, M&oacute;nica P&eacute;rez Barreto y Mar&iacute;a Rodr&iacute;guez Rodr&iacute;guez, zona donde tambi&eacute;n aparecen algunos grabados incisos lineales. Son siete paneles con m&aacute;s de 20 motivos ejecutados con t&eacute;cnica de picado fino y grueso discontinuo en el mayor de los casos.
    </p><p class="article-text">
        El panel 1 est&aacute; conformado por un meandriforme que gira con trazado circular.
    </p><p class="article-text">
        El panel 2, de un metro de di&aacute;metro, lo integran cuatro motivos: cinco c&iacute;rculos conc&eacute;ntricos, meandro en semic&iacute;rculos conc&eacute;ntricos, herradura de meandros y un meandriforme m&aacute;s peque&ntilde;o.
    </p><p class="article-text">
        El panel 3, situado a escasos dos metros del anterior, contiene cinco motivos: cinco semic&iacute;rculos conc&eacute;ntricos, dos meandriformes de surco ancho, un combinado de c&iacute;rculo y meandros y un informe de picado muy tosco.
    </p><p class="article-text">
        El panel 4 solo incluye un c&iacute;rculo conc&eacute;ntrico y otro semic&iacute;rculo abierto que lo encierra de picado discontinuo m&aacute;s fino. Al lado un rect&aacute;ngulo inciso envuelto en un semic&iacute;rculo tambi&eacute;n inciso fino.
    </p><p class="article-text">
        El panel 5 est&aacute; muy desgastado y cubierto de l&iacute;quenes, aunque se aprecian varios motivos espiraliformes y meandriformes.
    </p><p class="article-text">
        El panel 6 adjunta cinco motivos: un c&iacute;rculo conc&eacute;ntrico de dos espiras, un semic&iacute;rculo conc&eacute;ntrico, un meandriforme de picado fino, otro meandriforme cubierto en gran parte por una capa de musgo y otro c&iacute;rculo conc&eacute;ntrico o espiral con nueve giros de mayores dimensiones, de unos 40 cm.
    </p><p class="article-text">
        El panel 7 contiene cuatro motivos: espiral de nueve giros, otra de tres giros, un motivo de semic&iacute;rculos m&aacute;s peque&ntilde;o y un motivo circular cubierto de musgo.
    </p><p class="article-text">
        En esas rocas talladas encontramos los mismos modelos ic&oacute;nicos que se repiten por toda Isla; por tanto, representan una tradici&oacute;n, un arca&iacute;smo sobre una estructura de un lenguaje no verbal, semi&oacute;tico. Ahora bien &iquest;cu&aacute;l es la idea de su contenido? &iquest;Qu&eacute; representa o expresa? Lo que s&iacute; podemos adelantar es que posee un significado homog&eacute;neo encerrado en s&iacute; mismo al exhibir una repetici&oacute;n incesante de las mismas tipolog&iacute;as.
    </p><p class="article-text">
        Tradicionalmente se ha abordado el estudio de petroglifos desde una arqueolog&iacute;a descriptiva basada en las ubicaciones, clasificaciones, tipolog&iacute;as y t&eacute;cnicas de ejecuci&oacute;n sin apenas hurgar en la comprensi&oacute;n de las im&aacute;genes representadas. Y lo m&aacute;s importante (los significados) no se tiene en cuenta porque escapa a sus pr&aacute;cticas materialistas.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;C&oacute;mo abordar pues su interpretaci&oacute;n? A la hora de encontrar respuestas son m&aacute;s las preguntas sobre c&oacute;mo pensar en im&aacute;genes, primero en la construcci&oacute;n de s&iacute;mbolos tallados sobre la roca, luego sus ubicaciones y su intencionalidad. La estructuraci&oacute;n cultural del espacio, seg&uacute;n Amador<sup><strong>1</strong></sup>,<sup><strong> </strong></sup>incorpora principios cosmol&oacute;gicos y simb&oacute;licos e implica procesos mentales que convierten la cognici&oacute;n en expresi&oacute;n por medio de figuras simb&oacute;licas. La construcci&oacute;n del espacio cultural tiene un estrato conductual: el espacio habitado limita la actividad social e influye en la conducta humana. La cultura implica, siempre, distintos sistemas de representaci&oacute;n del espacio. Estos describen las distintas maneras en las que el ser humano usa y ocupa el espacio f&iacute;sica y simb&oacute;licamente. Habitar el espacio deja una huella simb&oacute;lica del hombre y de sus actividades sobre el paisaje.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Otro de los grabados localizado. Foto: MIGUEL A. MARTÍN GONZÁLEZ"
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                Otro de los grabados localizado. Foto: MIGUEL A. MARTÍN GONZÁLEZ                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        Los grabados rupestres de La Palma, como s&iacute;mbolos sagrados, son una expresi&oacute;n pl&aacute;stica sin sentido decorativo, no guardan simetr&iacute;as. Asignan un sentido a otro sentido por analog&iacute;a dentro de la memoria social colectiva, son en s&iacute; un argumento, muestran una manera de trasmitir generacionalmente un pensamiento, un conocimiento o una cosmovisi&oacute;n de c&oacute;mo estructuraron el mundo, su mundo. &iquest;Una espiral, unos c&iacute;rculos conc&eacute;ntricos o un meandro representan el movimiento del cosmos? &iquest;De qu&eacute; otra manera se puede representar el movimiento del cielo en una roca?
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Qu&eacute; nos cuentan o qu&eacute; nos trasmiten? Algo de lo que podemos partir es la orientaci&oacute;n de los soportes como algo simb&oacute;lico apuntando hacia los lugares por donde se manifiesta el sol, no en cualquier intervalo de tiempo, sino donde se posiciona exactamente sobre el relieve en sus paradas extremas (solsticios de invierno y verano) e intermedios (equinoccios). De entre muchas posibilidades, esas fueron las caras de las rocas elegidas para tallar sus s&iacute;mbolos sagrados en un intento manifiesto de regular el equilibrio del universo al conectarlos al cosmos. El tiempo en estos lugares se presenta como una dimensi&oacute;n del espacio, son interdependientes, siendo los petroglifos el nexo de uni&oacute;n. En este sentido, el espacio es tambi&eacute;n tiempo. Es indivisible.
    </p><p class="article-text">
        Construir un espacio sagrado no es algo que se pueda improvisar, equivale a una cosmogon&iacute;a; por ello, requiere elegir el rinc&oacute;n del territorio, el soporte p&eacute;treo y la cara de la roca. Todo debe estar perfectamente calculado en su contexto natural, un horizonte inteligible efectivo como asiento interpretativo de una racionalidad perdida; en este caso, la <em>orientatio</em>, que adquiere sentido cuando les permitir&iacute;a ordenar el mundo mediante una comunicaci&oacute;n permanente con el cielo y los astros, con sus seres superiores.
    </p><p class="article-text">
        Los movimientos del sol regulan el ritmo de los tiempos y el orden natural de las actividades humanas; entonces, los grabados rupestres como simbolog&iacute;a de conexi&oacute;n tuvieron un protagonismo importante en la divisi&oacute;n espacial del universo, se&ntilde;alando aquellos instantes c&iacute;clicos trascendentales para las poblaciones de la antig&uuml;edad. De esa manera la simbolog&iacute;a rupestre se liga con el cosmos. Los awara, y en general todos los antiguos canarios, son un valioso ejemplo a nivel mundial.
    </p><p class="article-text">
        PD. Agradecer la estimable ayuda en la elaboraci&oacute;n de este art&iacute;culo a Jos&eacute; Juan Rodr&iacute;guez Rocha, In&eacute;s P. Dieppa Rodr&iacute;guez y Lucas Rodr&iacute;guez Vassou.
    </p><p class="article-text">
        NOTAS
    </p><p class="article-text">
        <strong>1</strong>. Julio Amador Bech. <em>Conceptos b&aacute;sicos para una teor&iacute;a de la comunicaci&oacute;n. Una aproximaci&oacute;n desde la antropolog&iacute;a simb&oacute;lica</em>. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Miguel A. Martín González]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/lapalmaahora/opinion/descubierta-nueva-estacion-rupestre-barranco-magdalena-garafia_129_9291184.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 05 Sep 2022 18:22:41 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Descubierta una nueva estación rupestre en el barranco La Magdalena de Garafía]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La memoria de nuestro pasado: La idolatría femenina se manifiesta en Barranco Hondo (Villa de Mazo)]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/lapalmaahora/opinion/memoria-pasado-idolatria-femenina-manifiesta-barranco-hondo-villa-mazo_129_9141487.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/e78685aa-0074-49b7-bd2c-95df88921d47_16-9-discover-aspect-ratio_default_1051505.jpg" width="1196" height="673" alt="La memoria de nuestro pasado: La idolatría femenina se manifiesta en Barranco Hondo (Villa de Mazo)"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Existen determinados lugares en el mundo que introducen un frente discordante a lo conocido al admitir características diferenciadas que acogen un programa narrativo singular oculto, de reflexión significativa</p></div><p class="article-text">
        Existen determinados lugares en el mundo que introducen un frente discordante a lo conocido al admitir caracter&iacute;sticas diferenciadas que acogen un programa narrativo singular oculto, de reflexi&oacute;n significativa. Contienen elementos de una ritualidad particular donde se impone una raz&oacute;n simb&oacute;lica, pr&aacute;ctica, significativa y reveladora, cuyo valor se lo da, en el caso que nos ocupa en una cueva en Barranco Hondo, las originales muestras de simbolog&iacute;a rupestre tanto en el interior como en el exterior de la cavidad y la existencia de un &iacute;dolo de piedra humano casi tama&ntilde;o natural, &uacute;nico en Canarias.
    </p><p class="article-text">
        Geol&oacute;gicamente, la cavidad es un tubo volc&aacute;nico de unos 30 m de ancho cerca de la boca y de 40 m de profundidad, relleno en su interior con un aglomerado de grandes rocas, quedando una peque&ntilde;a franja inclinada proclive a albergar un peque&ntilde;o grupo humano, aunque la pr&aacute;ctica ausencia de relleno estratigr&aacute;fico nos impulsa a pensar en una ocupaci&oacute;n m&aacute;s de car&aacute;cter ocasional que permanente.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Las primeras referencias escritas sobre la importancia arqueológica de la Cueva de Lucía se las debemos a los arqueólogos Luis Diego Cuscoy (1958) y Mauro Hernándéz Pérez (1972)."
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                Las primeras referencias escritas sobre la importancia arqueológica de la Cueva de Lucía se las debemos a los arqueólogos Luis Diego Cuscoy (1958) y Mauro Hernándéz Pérez (1972).                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        No tratamos con un lugar de extracci&oacute;n de materia prima de ning&uacute;n tipo, no es recipiente de ninguna fuente de agua, tampoco una habitaci&oacute;n permanente, ni recinto funerario.&nbsp;Se trata, m&aacute;s bien, de un espacio apropiado para las pr&aacute;cticas simb&oacute;licas, rituales o lugares de contacto con otros &aacute;mbitos m&aacute;s all&aacute; de lo terrenal.
    </p><p class="article-text">
        Las primeras referencias escritas sobre la importancia arqueol&oacute;gica de la Cueva de Luc&iacute;a se las debemos a los arque&oacute;logos Luis Diego Cuscoy (1958) y Mauro Hern&aacute;nd&eacute;z P&eacute;rez (1972), aunque centradas solo en la presencia externa de grabados rupestres. Precisamente, estos s&iacute;mbolos o graf&iacute;as nos invitan a penetrar en la senda del misterio, nos incita a explorar lo desconocido y a recuperar, al menos, una parte de su memoria mediante un proceso de b&uacute;squeda<em> </em>abierto. Desde que se ejecuta la primera percusi&oacute;n sobre la roca se accede al nivel m&aacute;s profundo de la trascendencia. Una vez concluida la figura se abre el sentido (ver qu&eacute; y sentir c&oacute;mo en el mundo visible -el entorno-). Si para nosotros actualmente un petroglifo no es m&aacute;s que una imagen cautiva en una roca, para sus creadores fue la cara visible de una imagen reflexiva de lo ausente que formaba parte de lo sagrado; un estallido de percusiones que provocaba la apertura a la eminencia de lo sagrado.
    </p><p class="article-text">
        Muy cerca de la cueva, en el cauce del barranco, se localiza una gran piedra de unos 4 m de ancho por 3 m de alto. En el sector oriental se tallaron tres motivos rupestres representando espirales y c&iacute;rculos conc&eacute;ntricos.
    </p><p class="article-text">
        Flanqueando la misma entrada de la cavidad, en el margen izquierdo, descubrimos un motivo circular en espiral sobre la cara vertical de una roca que se dispone en direcci&oacute;n S-SE y en el margen opuesto existe otra piedra de grandes dimensiones grabada en cuatro sitios (cuatro paneles) diferenciados con motivos circuliformes sencillos. Nada de esto es casual, forma parte de una acci&oacute;n espacio-temporal que demuestra la excepcional capacidad intelectual que los awara ten&iacute;an para organizar su cosmovisi&oacute;n. Estos s&iacute;mbolos anuncian la mayor manifestaci&oacute;n de lo sagrado.
    </p><p class="article-text">
        Lo m&aacute;s relevante y lo que le da preponderancia a la raz&oacute;n &uacute;ltima de la Cueva es la presencia de un &iacute;dolo de piedra antropomorfo claramente femenino y a la que le asignamos el nombre de Ataya (&ldquo;la mujer que alcanza o llega al m&aacute;ximo, es superior, est&aacute; plena&rdquo;). Se trata de una gran piedra ubicada en el interior de la cavidad, en medio de la vor&aacute;gine rocosa, presentando unas dimensiones de 1 m de largo por 0,50 m de ancho.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Lo más relevante y lo que le da preponderancia a la razón última de la Cueva es la presencia de un ídolo de piedra antropomorfo claramente femenino y a la que le asignamos el nombre de &#039;Ataya&#039;.                            </span>
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        Lo verdaderamente sorprendente de esta figura es la presencia de cuatro peque&ntilde;as secciones con grabados rupestres, dos de ellos alfabetiformes elaborados en las posiciones de los pechos. En el muslo izquierdo se aprecian uno o varios motivos geom&eacute;tricos de dif&iacute;cil catalogaci&oacute;n debido a su picado demasiado superficial que impide ver bien sus formas. Destaca tambi&eacute;n el tri&aacute;ngulo p&uacute;bico resaltado mediante percusi&oacute;n artificial con una estr&iacute;a o surco que separa los dos muslos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Por &uacute;ltimo, apenas unos dos metros de distancia,&nbsp;se tall&oacute; un solo s&iacute;mbolo (un c&iacute;rculo) de peque&ntilde;as dimensiones en la parte superior (a modo de areola) de una protuberancia l&aacute;vica de indudable semejanza a la forma de un pecho femenino; un seno que, simb&oacute;licamente, alimenta y mantiene la vida. Se encuadra claramente en el mismo contexto de fecundidad.
    </p><p class="article-text">
        Las representaciones de los &oacute;rganos sexuales o los elementos espec&iacute;ficos femeninos obedecen a un simbolismo y a un ritual muy determinado, aunque amplio conceptualmente. Desgraciadamente no podemos concretar sus significados aunque debemos tener en cuenta el valor primario de matriz, de origen o fuente, en una evocaci&oacute;n de la fecundidad.
    </p><p class="article-text">
        Este lugar no lleva impl&iacute;cito la puesta en escena con una cartelada que se&ntilde;ale la imagen o explique algo con palabras. No es necesario indicar a qu&eacute; dios adorar, a qu&eacute; elementos de la naturaleza&nbsp;idolatrar, ni indicar caminos, rutas o lugares de pastoreo, si el territorio es propiedad privada o comunal, tampoco delata la presencia de agua o que exista una fuente o un torrente, una cueva donde pernoctar, ni si quiera qu&eacute; tipo de alimentos existe en la zona, no te advierte si est&aacute;s en un lugar de vegetaci&oacute;n frondosa o un espacio &aacute;rido&hellip; Toda esta simbolog&iacute;a asociada a la cavidad nos advierte de su importancia simb&oacute;lica en el pensamiento awara, pues estamos ante s&iacute;mbolos iconogr&aacute;ficos, un modelo o una representaci&oacute;n de una imagen ic&oacute;nica que hace presente lo imaginado o la inconsciencia de lo trascendente, lo sagrado.<strong>&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        La Cueva de Luc&iacute;a es un lugar donde la generosidad puede ser propiciada. Los atributos de fertilidad y fecundaci&oacute;n de lo femenino representados en el &iacute;dolo mujer-madre-diosa. El simbolismo sexual est&aacute; presente en la cavidad donde se resalta el pubis y el pecho femenino (s&iacute;mbolos manifiestos de fecundidad). Esto nos puede conducir a pensar en la celebraci&oacute;n de alg&uacute;n tipo de ritual o rituales que favorezcan la fertilidad de la tierra necesaria para la germinaci&oacute;n de semillas que impulsen el crecimiento y la expansi&oacute;n de plantas necesarias para la agricultura o forraje para la ganader&iacute;a, entre otros aspectos de su ideario.
    </p><p class="article-text">
        De este modo, no podemos obviar tampoco posibles rituales de petici&oacute;n de lluvia cuando llega el solsticio de invierno. Entra perfectamente dentro de la ardua b&uacute;squeda de las fuentes de la ritualidad fertilizadora simbolizada en Ataya, el sol, la luna y determinadas estrellas que mueven los hilos de la vida en la tierra.
    </p><p class="article-text">
        Las cosas no precisan de una sola explicaci&oacute;n, por lo que nos atrevemos a preguntarnos si la Cueva de Luc&iacute;a pudo ser un lugar de peregrinaci&oacute;n. A nivel mundial, las peregrinaciones se caracterizan por varios rasgos fundamentales: un lugar sagrado, contener alg&uacute;n tipo de mito, desplazamiento de individuos o grupos hacia &eacute;l, punto de convergencia de peregrinos, la esperanza de alcanzar un bien concreto, sea en la dimensi&oacute;n material o en la espiritual. Es decir; se trata de un viaje individual o colectivo, con motivaciones religiosas, hacia un lugar sagrado. La peregrinaci&oacute;n es algo consubstancial a la religiosidad localizada en puntos muy concretos.
    </p><p class="article-text">
        Inmersos en unas particularidades conductuales (pensamiento y acci&oacute;n) de relaciones pragm&aacute;tico-significativas, dif&iacute;ciles de manejar desde la actualidad, la mente de los awara es cultura, no carec&iacute;a de l&iacute;mites en un entorno dominado por los grabados rupestres (con clara funci&oacute;n simb&oacute;lica y con capacidad de significar) y Ataya (figura humana con atribuciones de representaci&oacute;n) como cr&eacute;ditos de una hierofan&iacute;a (manifestaci&oacute;n de lo sagrado) o la esencia de unas ideas que trascienden los niveles descriptivos como fuente, ra&iacute;z u origen. Aqu&iacute; se construye un pensamiento, simple y complejo a la vez, que dif&iacute;cilmente podremos desvelar.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Miguel A. Mart&iacute;n Gonz&aacute;lez (historiador)</strong>
    </p><p class="article-text">
        <em><strong>M&aacute;s informaci&oacute;n en: Mart&iacute;n Gonz&aacute;lez, M. A. (2020): El lugar de Ataya. La misteriosa Cueva de Luc&iacute;a. Revista Iruene n&ordm; 12 pp 50-69</strong></em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Miguel A. Martín González]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/lapalmaahora/opinion/memoria-pasado-idolatria-femenina-manifiesta-barranco-hondo-villa-mazo_129_9141487.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 04 Jul 2022 09:03:00 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La memoria de nuestro pasado: La idolatría femenina se manifiesta en Barranco Hondo (Villa de Mazo)]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿Por qué nos importa Lomo Muerto (Puntagorda)?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/lapalmaahora/opinion/importa-lomo-muerto-puntagorda_129_7274315.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/90dc8ac2-64b6-4893-95ef-c1661c26c38a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="¿Por qué nos importa Lomo Muerto (Puntagorda)?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">OPINIÓN - Iruene La Palma seguirá denunciando los daños y atentados que se produzcan contra nuestro patrimonio. Hemos contribuido más de lo que puedan pensar algunos, en difundir nuestro legado a través de la revista Iruene, única publicación de toda España que trabaja desde la cosmovisión de los antiguos canarios, totalmente independiente y sin recibir ninguna ayuda institucion.</p></div><p class="article-text">
        El pasado 26 de febrero de 2021, la Asociaci&oacute;n Iruene La Palma present&oacute; una denuncia a la Guardia Civil por los da&ntilde;os ocasionados en el dique y extremo oeste del planch&oacute;n de canales y cazoletas del yacimiento arqueol&oacute;gico de Lomo Muerto (Puntagorda), atentado perpetrado, seguramente por desconocimiento, por un grupo de personas asentadas en sus inmediaciones. Junto a la denuncia se elabor&oacute; una nota de prensa con la idea de sensibilidad a la sociedad ante actuaciones de gran irresponsabilidad.
    </p><p class="article-text">
        Debido a los destrozos ocasionados, calificamos de muy grave la desaparici&oacute;n de 8 cazoletas en el dique, otras 15 en el tramo final de la plancha, as&iacute; como la modificaci&oacute;n del paso por dicho dique da&ntilde;ando parte de su estructura geol&oacute;gica, as&iacute; como el constante tr&aacute;nsito de personas sobre la mejor y m&aacute;s importante plataforma con un centenar de canales y cazoletas de diferentes dimensiones.
    </p><p class="article-text">
        El dique afectado es el &uacute;nico caso en Canarias que contiene a la vez manifestaciones culturales de canales y cazoletas, grabados geom&eacute;tricos (un meandriforme) y varias figuras antropomorfas en cruz y orantes, as&iacute; como otros trazos sin forma aparente.
    </p><p class="article-text">
        A su vez, la plataforma tambi&eacute;n representa la mayor superficie continua con n&uacute;mero de cazoletas de toda Canarias. Adem&aacute;s, en sucesivas visitas se han descubierto la presencia de dos nuevos grabados antropomorfos y tres tri&aacute;ngulos. Por lo tanto, la Asociaci&oacute;n Iruene, establece que el lugar de Lomo Muerto, dado a conocer por el que suscribe el 13 de febrero de 2000, es un icono de la arqueolog&iacute;a canaria.
    </p><p class="article-text">
        La denuncia que presentamos la enviamos al inspector de Patrimonio del Cabildo F. Jorge Pais Pais. Actuamos como siempre ha remarcado el propio inspector, siendo un deber como ciudadano ser c&oacute;mplice y no enemigo de las instituciones para defender nuestro legado. Por ello, no entendemos las opiniones de F. Jorge Pais Pais vertidas en los medios de comunicaci&oacute;n el 3 de marzo del presente, minimizando los destrozos irreparables del sitio arqueol&oacute;gico de Lomo Muerto. No salimos de nuestro asombro al leer, precisamente por la persona que m&aacute;s debe velar por nuestro patrimonio, salir en &ldquo;defensa&rdquo; de los que manipularon y destrozaron parte del yacimiento aunque sea poca cosa, seg&uacute;n su apreciaci&oacute;n, romper 8 cazoletas en el dique, aplanar parte del mismo y da&ntilde;ar otras 15 cazoletas en la parte inferior de la plataforma.
    </p><p class="article-text">
        Seguimos manifestando categ&oacute;ricamente que el yacimiento fue afectado gravemente, aunque F. Jorge Pais Pais se empe&ntilde;e en quitarle importancia y no comparta nuestra valoraci&oacute;n porque &ldquo;en cualquier caso, debe ser realizada por personas con la suficiente formaci&oacute;n especializada y experiencia profesional contrastada&rdquo;.&nbsp;No hay que ser un genio para darse cuenta de que los destrozos de los canales y cazoletas con pico y azada los puede apreciar cualquier persona, un alba&ntilde;il, un pedrero, un arque&oacute;logo y hasta un ni&ntilde;o de 3 a&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        Iruene La Palma seguir&aacute; denunciando los da&ntilde;os y atentados que se produzcan contra nuestro patrimonio. Hemos contribuido m&aacute;s de lo que puedan pensar algunos, en difundir nuestro legado a trav&eacute;s de la revista Iruene, &uacute;nica publicaci&oacute;n de toda Espa&ntilde;a que trabaja desde la cosmovisi&oacute;n de los antiguos canarios, totalmente independiente y sin recibir ninguna ayuda institucion.
    </p><p class="article-text">
        <strong>* Miguel Mart&iacute;n, presidente de la Asociaci&oacute;n Iruene La Palma</strong>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Miguel A. Martín González]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/lapalmaahora/opinion/importa-lomo-muerto-puntagorda_129_7274315.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 04 Mar 2021 13:14:07 +0000]]></pubDate>
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      <title><![CDATA[Estación rupestre de Pinos Gachos (Tijarafe), donde el tiempo es atrapado en un presente eterno y continuo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/lapalmaahora/lapalmaopina/estacion-rupestre-pinos-gachos-tijarafe-tiempo-atrapado-presente-eterno-continuo_129_6270523.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/7ab94eeb-dcea-4bb8-9319-46383504423e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Estación rupestre de Pinos Gachos (Tijarafe), donde el tiempo es atrapado en un presente eterno y continuo"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La elección de este lugar de cumbre que se asoma a lo más profundo de Taburiente y divisa sus pronunciadas y altivas montañas, no es aleatoria; se realizó en función de unas condiciones naturales particularmente favorables a la manifestación de lo sagrado.</p></div><p class="article-text">
        La denuncia que la Asociaci&oacute;n Garehagua Auaritas realiz&oacute; el pasado s&aacute;bado 3 de octubre en las redes sociales sobre el destrozo de la estaci&oacute;n rupestre de Pinos Gachos (cumbres de Tijarafe), ha puesto en primera plana la importancia de proteger nuestro patrimonio arqueol&oacute;gico, la memoria de nuestros antepasados y una parte importante de nuestra identidad. M&aacute;s de mil a&ntilde;os de presencia que en un instante de este fat&iacute;dico a&ntilde;o 2020 lamentamos su ruina.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La elecci&oacute;n de este lugar de cumbre que se asoma a lo m&aacute;s profundo de Taburiente y divisa sus pronunciadas y altivas monta&ntilde;as, no es aleatoria; se realiz&oacute; en funci&oacute;n de unas condiciones naturales particularmente favorables a la manifestaci&oacute;n de lo sagrado. El entorno nos desvela las huellas de los ancestros que pisaron su suelo, al desvelarnos la existencia de varios conjuntos de estaciones rupestres, destacando las estaciones de grabados rupestres que bordean la Caldera de Taburiente.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La principal de todas ellas es el grupo afectado por las obras. Se encuentra sobre un promontorio rocoso de lajas propio de un dique, contiene unos 9 petroglifos de tipolog&iacute;a meandriforme y espiraliforme, algunos de ellos de grandes dimensiones, realizados con t&eacute;cnica de picado superficial por la dureza de la roca, tanto grueso como fino. Dos de los petroglifos ya estaban seccionados desde su descubrimiento en 1991 (F. Jorge Pais).&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Las piedras talladas se apilaban sobre el citado dique a modo de un peque&ntilde;o c&uacute;mulo de rocas algo distante de las tipolog&iacute;as de amontonamientos de piedras de cumbre. Se trata de una disposici&oacute;n &uacute;nica que busca dar sentido al lugar desde la acci&oacute;n simb&oacute;lica asociadas a emociones y recuerdos y que en conjunto son experiencias culturales. Como territorio simb&oacute;lico se encuentra cargado de hierofan&iacute;as (de manifestaciones de lo sagrado) y portan significado. No son obvios ni trasl&uacute;cidos, son fijos, intransferibles, apelan a lo visual y se estructuran como puntos de orientaci&oacute;n. No muestran su significaci&oacute;n a primera vista y, por eso, requieren de un an&aacute;lisis y mucha pr&aacute;ctica para, al menos, descifrar alguna de sus componentes principales.
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            <span class="title">
                Grabado de la estación de Pinos Gachos.                            </span>
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        El espacio no era apto para construir un c&iacute;rculo, ni para tallar canales y cazoletas, era id&oacute;neo para amontonar lajas (muy abundantes en toda la zona) cinceladas con su tradicional pauta simb&oacute;lica. Desde este espacio se puede viajar m&aacute;s all&aacute; de la realidad percibida, acercarnos e incluso traspasar las fronteras de la realidad aparente para llegar a un conocimiento m&aacute;s profundo de las cosas. Entonces &iquest;c&oacute;mo entender una cultura desde su compleja red de construcciones simb&oacute;licas? Al igual que nosotros, la cimentaci&oacute;n de la realidad awara se basaba en una compleja articulaci&oacute;n de formas aleg&oacute;ricas e imaginadas de las que depend&iacute;a la capacidad de comprender y expresar sus experiencias.
    </p><p class="article-text">
        El conocimiento humano se desarrolla con una experiencia basada en un tipo de pensamiento. As&iacute; pues, la elaboraci&oacute;n de un petroglifo no deja de ser m&aacute;s que la culminaci&oacute;n de una percepci&oacute;n ya interpretada desde la tradici&oacute;n, la experiencia pasada y la memoria. Es una representaci&oacute;n imaginaria de una realidad, donde la imagen es la base de la simbolizaci&oacute;n de lo absoluto, el cosmos. Es el poder de la redundancia de las im&aacute;genes al encuentro de la trascendencia.
    </p><p class="article-text">
        La estaci&oacute;n rupestre de Pinos Gachos supone un punto fijo (axis) y duradero que nos desvela, si sabemos mirar, lo m&aacute;s elevado (lo trascendente) y&nbsp;lo m&aacute;s profundo (el inconsciente). Esconde un sistema de valores que procuran estacionar el espacio y espacializarlo en armon&iacute;a con lo temporal por medio de los principales astros que transitan el cielo (el sol, la luna, algunas estrellas o constelaciones). Cada vez que se abren las puertas del cielo, retienen el tiempo sagrado.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &iquest;C&oacute;mo proyectamos lo que entendemos en Pinos Gachos? El pensamiento simb&oacute;lico se proyecta sobre el paisaje gracias a la orientaci&oacute;n astron&oacute;mica, es decir, a partir de que el humano se sit&uacute;a en relaci&oacute;n con el cosmos. Se construye un templo a partir de la vivencia religiosa del espacio que se define entonces como sagrado. Desde que se ejecuta la primera percusi&oacute;n sobre la roca se accede al nivel m&aacute;s profundo de la repercusi&oacute;n. Una vez concluida la figura se abre el sentido (ver qu&eacute; y sentir c&oacute;mo en el mundo visible -el entorno-). Se trata conseguir una dimensi&oacute;n c&oacute;smica -significante del s&iacute;mbolo-. Si para nosotros actualmente un petroglifo no es m&aacute;s que una imagen cautiva en una roca, para sus creadores fue la cara visible de una imagen reflexiva de lo ausente que formaba parte de lo sagrado, era un estallido de percusiones que provocaba la apertura a la eminencia de la hierofan&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Los grabados rupestres, como es el caso que nos ata&ntilde;e, se caracterizan por repetir las mismas formas combinadas de una manera m&uacute;ltiple. Su parang&oacute;n es la redundancia, al igual que el movimiento de los astros en el cielo. La regularidad con la cual los eventos y los cuerpos celestes se percibieron en el cielo fue utilizado como patr&oacute;n a imitar y seguir, posibilitando al ser humano acoplarse al tiempo o a los tiempos.
    </p><p class="article-text">
        La experiencia de lo sagrado se da tanto en el espacio como en el tiempo al unificarlo con los ritmos c&oacute;smicos que determinan los astros en ciertos momentos del a&ntilde;o. Al final descubres c&oacute;mo se puede pensar para cimentar una mentalidad y unas creencias compatibles con las leyes que rigen el mundo.
    </p><p class="article-text">
        Todas estas premisas pasan por la <em>orientation</em> como principio fundamento. No son los soportes de los grabados los que presentan determinadas orientaciones geogr&aacute;ficas y astron&oacute;micas al ser lajas sueltas; es el propio lugar que act&uacute;a como <em>axis mundi</em> o centro del mundo. Veamos que acontece desde este lugar de Pinos Gachos.
    </p><p class="article-text">
        Cada vez que llegan los equinoccios ind&iacute;genas, el orto solar se produce por la singular y destacada cima del Pico de La Nieve. Es una marca temporal y topogr&aacute;fica muy significativa.
    </p><p class="article-text">
        Otra visualizaci&oacute;n sagrada que establece el inicio y/o el final del ciclo lunar corresponde a la posici&oacute;n extrema de la luna, concretamente el Lunasticio de Verano menor Sur, que emerge con toda su magnitud por la base del Pico Teide (Tenerife). Esta luna llena que apreciamos el pasado 2 de junio de 2015 desde una estaci&oacute;n rupestre cercana a Pinos Gachos, les aseguro, abruma al Teide, casi lo minimiza.
    </p><p class="article-text">
        Por &uacute;ltimo, una propiedad destacada de los petroglifos de Pinos Gachos es su concentricidad&nbsp;o condici&oacute;n de puntos opuestos y congruentes con el eje o lugar central. Esta oposici&oacute;n simb&oacute;lica viene representada por la disponibilidad de contrarios como el ocaso de la estrella Canopo por el Sur y el orto de la Osa Mayor por el Norte. Canopo se oculta por la cercana cima a unos 40 m de distancia despidiendo la temporada de lluvias y la Osa Mayor aparece por la contraria elevaci&oacute;n, tambi&eacute;n cercana (120 m de distancia) para avisar de la llegada del solsticio de &nbsp;invierno, concretamente asomaba sobre el 21 diciembre, al oscurecer, entre los siglos VIII y X. Luego comienza una progresiva variaci&oacute;n temporal.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Miguel A. Martín González]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/lapalmaahora/lapalmaopina/estacion-rupestre-pinos-gachos-tijarafe-tiempo-atrapado-presente-eterno-continuo_129_6270523.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 05 Oct 2020 19:33:40 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Estación rupestre de Pinos Gachos (Tijarafe), donde el tiempo es atrapado en un presente eterno y continuo]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La higiene y las epidemias en La Palma durante la primera década del siglo XX (I)]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/lapalmaahora/opinion/higiene-epidemias-palma-durante-primera-decada-siglo-xx-i_1_6210056.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/e5fb1892-95a7-44c7-9592-7e416b05b7b8_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La higiene y las epidemias en La Palma durante la primera década del siglo XX (I)"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La turista británica Miss Uri que visitó la Isla en febrero de 1904 se sorprendió del tremendo contraste entre las bellezas naturales, afirmando incluso que no hay otro sitio tan sublime en el mundo, y la decepción al entrar en la calle principal de la ciudad «convertida en un basurero, calle mal empedrada, sucia, llena de papeles e inmundicias»</p></div><p class="article-text">
        El amigo historiador Pepe L&oacute;pez Mederos en un encuentro casual en las calles de Santa Cruz de La Palma, me record&oacute; este art&iacute;culo publicado en la Revista de Estudios Generales de la Isla de La Palma, n&ordm;. 1 pp, 557-566 (2005) y que ahora, dada la actualidad que vivimos, les expongo en dos fragmentos.
    </p><p class="article-text">
        Las circunstancias socioecon&oacute;micas de la isla de La Palma manten&iacute;an todav&iacute;a, a principios de siglo XX, una coyuntura depresiva que intentaba superar la crisis de la cochinilla con el desarrollo de los cultivos del az&uacute;car, el pl&aacute;tano, el tomate y el tabaco, los trabajos de ampliaci&oacute;n del muelle capitalino y la construcci&oacute;n de la carretera del sur Santa Cruz de La Palma-Los Llanos, con excesivas pausas de progreso econ&oacute;mico, o lo que es lo mismo, se encontraba en una situaci&oacute;n casi de estancamiento comercial, originando un comportamiento diferencial de crecimiento demogr&aacute;fico que mantiene todav&iacute;a altos &iacute;ndices de defunciones y salida de emigrantes, lo que le hace perder peso demogr&aacute;fico relativo en el conjunto del Archipi&eacute;lago. Estas limitaciones han puesto el freno en los efectivos demogr&aacute;ficos. Por ejemplo, la poblaci&oacute;n palmera en 1900 era de 41.994 habitantes y en 1910 de 45.752. La tasa de crecimiento entre 1901 y 1910, es de 0,86 y el saldo migratorio es de -2.993. La esperanza de vida al nacer en 1901 se situaba entre el 35 y 40 % (para los hombres era de 34 a&ntilde;os y para las mujeres de 36) y en 1910 aument&oacute; hasta los 41 y 43 a&ntilde;os respectivamente. En una d&eacute;cada los palmeros ganaron 7 a&ntilde;os de vida.
    </p><p class="article-text">
        Hasta finales del siglo XIX la pol&iacute;tica sanitaria tan s&oacute;lo se hab&iacute;a preocupado del peligro del contagio exterior, de actuaci&oacute;n frente a las epidemias. En el cambio de centuria se llevan a cabo algunas iniciativas locales en tareas de inspecci&oacute;n y control del estado de salubridad de las poblaciones. Las autoridades locales proyectan iniciativas en materia de salud p&uacute;blica despu&eacute;s de escuchar las denuncias que se plasman en los peri&oacute;dicos. Poco a poco se fueron dotando de infraestructuras sanitarias a los municipios, adoptando nuevas f&oacute;rmulas de prevenci&oacute;n del contagio, convencidos de las ideas del momento que daban mayor importancia a la mejora de las condiciones de vida de la poblaci&oacute;n derivadas de aquellas actuaciones que a la intervenci&oacute;n m&eacute;dica o terap&eacute;utica propiamente dicha.
    </p><p class="article-text">
        Dos de las principales causas de las enfermedades en la isla de La Palma son la pobreza y la falta de higiene; la mayor&iacute;a de las clases trabajadoras no ten&iacute;an acceso al consumo de carne, aumentando los casos de anemias y tuberculosis. En La Palma, al igual que el resto de las islas, tienen menor incidencia las enfermedades transmitidas por el aire y una mayor incidencia las enfermedades transmitidas por el agua o los alimentos. Entre las primeras encontramos la viruela, el sarampi&oacute;n, la escarlatina, la &laquo;coqueluche&raquo;, la difteria y el crup, la gripe, la tuberculosis pulmonar, la tuberculosis de meninges, diferentes tuberculosis, la meningitis simple, la bronquitis aguda, la bronquitis cr&oacute;nica, la neumon&iacute;a, as&iacute; como otras enfermedades del aparato respiratorio.
    </p><p class="article-text">
        En cuanto a las enfermedades transmitidas por agua y alimentos, registramos el c&oacute;lera, las enfermedades epid&eacute;micas, la diarrea y la enteritis, la nefritis y el mal de Bright. Tambi&eacute;n constatamos enfermedades de car&aacute;cter infeccioso como la fiebre tifoidea, el tifus, la fiebre intermitente y la caquexia pal&uacute;dica, la s&iacute;filis, la peritonitis y las fiebres en general.
    </p><p class="article-text">
        Nadie se acuerda de la higienizaci&oacute;n sino cuando el fantasma de las epidemias ronda las calles. La falta de una cultura higi&eacute;nica con calles sucias llenas de basura, estercoleros en el que la gente tira las orinas y excrementos, aguas empozadas, pozos negros rebosantes, animales sueltos que comen y duermen en las calles y con sus due&ntilde;os en las casas, son elementos insalubres, m&aacute;s propios de pa&iacute;ses tropicales que de una poblaci&oacute;n &ldquo;moderna&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        De una manera ir&oacute;nica el peri&oacute;dico El Heraldo de La Palma, que en diversas ocasiones se quejaba p&uacute;blicamente de las basuras acumuladas en las calles de la poblaci&oacute;n capitalina y caminos de la Isla, el 31 de diciembre de 1901, pone el dedo en la llaga de la real miseria que soporta la Ciudad y propone un sarc&aacute;stico y duro inventario urbano que pone a disposici&oacute;n del alcalde Juan Bautista Lorenzo Rodr&iacute;guez:
    </p><p class="article-text">
        <em>&ndash; Calle O'Daly, 333 perros que vegetan diariamente en la v&iacute;a. 222 alfombras tendidas en ventanas y balcones. 5.555 ni&ntilde;os en las calles sin ir a las escuelas.</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>400.000 kilos de esti&eacute;rcol.</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>&ndash; Calle &Aacute;lvarez de Abreu, 444 cuernos y 111 calaveras de ganado vacuno existentes en el matadero p&uacute;blico. 100.000 kilos de esti&eacute;rcol.</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>&ndash; Alameda, 666 gallinas que all&iacute; se cr&iacute;an y 200.000 kilos de esti&eacute;rcol.</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>&ndash; Plaza de Mercado, inmunda pocilga.</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>&ndash; Calle de La Marina, 100 estercoleros de mamposter&iacute;a y otros. 15.950 flores de camino. 600 charcos infectos.</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>&ndash; Casas Consistoriales, una letrina inmunda.</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>&ndash; Puente del medio, parece que se inicia la obra.</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>&ndash; Barranco de Dolores, centro de desinfecci&oacute;n que divide la localidad en dos distritos, cuyos vecinos tienen en &eacute;l un dep&oacute;sito com&uacute;n.</em>
    </p><p class="article-text">
        Siguen algunas referencias m&aacute;s y culmina el art&iacute;culo con el siguiente verso:
    </p><p class="article-text">
        <em>En algunas casas que exhalan perfumes</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>Se cr&iacute;an cochinos m&aacute;s gratos y finos</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>Y cerdos en otras que los de las flores&hellip;</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>Y en otras gorrinos, que hay en los caminos</em>.
    </p><p class="article-text">
        Por otro lado, La Palma, y m&aacute;s concretamente su ciudad capital, gracias a la climatolog&iacute;a lleg&oacute; a alcanzar gran popularidad entre los enfermos de tisis que vienen de fuera, sobre todo, de Cuba para curarse &laquo;por la suavidad de su temperatura, la pureza y limpidez de su atm&oacute;sfera, la frescura de sus brisas, embalsamadas por las emanaciones de los cercanos pinares y tonificadas por el yodo de sus risue&ntilde;as riberas.&raquo; (Germinal, 11 de abril de 1908). Esta enfermedad se ha extendido mucho por Santa Cruz de La Palma. Desde diciembre de 1901 se hab&iacute;a constituido la Junta Local de Sanidad en la ciudad de Santa Cruz de La Palma bajo la presidencia del alcalde Juan Bautista Lorenzo Rodr&iacute;guez y los vocales que nombr&oacute; el Gobernador Civil. En este sentido se redact&oacute; un Edicto, que publica el peri&oacute;dico El Grito del Pueblo, sobre el estado sanitario de la poblaci&oacute;n mediante las siguientes prevenciones, dadas el 3 de enero de 1902:
    </p><p class="article-text">
        <em>&ldquo;1&ordm;.- Limpieza del interior de las casas (habitaciones, retretes y letrinas), desapareciendo corrales y dep&oacute;sitos de esti&eacute;rcol cercanos.</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>2&ordm;.- Todos los vecinos har&aacute;n barrer el frente y alrededores de sus casas, sitios y huertas hasta el centro de la calle, por lo menos una vez a la semana.</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>3&ordm;.- Se proh&iacute;be arrojar aguas sucias a las calles y barrancos, s&oacute;lo se permite arrojarlas al mar.&ldquo;</em>
    </p><p class="article-text">
        Inmediatamente se procede a la limpieza de las principales calles, retirando de las v&iacute;as p&uacute;blicas embarcaciones, carros, coches y otros objetos. En estos primeros momentos surte efecto la medida al ser expedientadas y multadas algunas personas, empezando incluso por los propios concejales.
    </p><p class="article-text">
        Poco despu&eacute;s, de muy poco sirvieron las medidas tomadas, pues no se respetan las normas y las calles siguen igual de asquerosas, los castigos son poco efectivos y los servicios de limpieza municipal no cumplen lo establecido en la limpieza general de la poblaci&oacute;n; por ello, el propio Alcalde capitalino vuelve a promulgar un edicto el 12 de octubre de 1903 para que en un plazo de 8 d&iacute;as sean retiradas del casco de la poblaci&oacute;n todas las materias inflamables y explosivas:
    </p><p class="article-text">
        <em>&nbsp;&ldquo;&hellip;pues los dep&oacute;sitos de estas materias en el recinto de la poblaci&oacute;n se halla prohibido expresamente por el art&iacute;culo 31 del Bando de polic&iacute;a urbana vigente. Ning&uacute;n particular podr&aacute; tener en su casa m&aacute;s de media libra de p&oacute;lvora. Los mercaderes podr&aacute;n tener en sus almacenes tan solo 1 libra sin permiso de la autoridad, y con intervenci&oacute;n de &eacute;sta hasta 5 libras&rdquo;</em> (Cr&oacute;nica Palmera, 14 de octubre de 1903).
    </p><p class="article-text">
        La turista brit&aacute;nica Miss Uri que visit&oacute; la Isla en febrero de 1904 se sorprendi&oacute; del tremendo contraste entre las bellezas naturales, afirmando incluso que no hay otro sitio tan sublime en el mundo, siendo la isla m&aacute;s hermosa de todas las canarias, y la decepci&oacute;n al entrar en la calle principal de la ciudad &laquo;convertida en un basurero, calle mal empedrada, sucia, llena de papeles e inmundicias&raquo;; en todas partes not&oacute; el m&aacute;s completo abandono que tan poco honra a las autoridades de una ciudad tan culta (Germinal, 25 de mayo de 1904).
    </p><p class="article-text">
        En otro art&iacute;culo de Miss Uri publicado en la Wide Worls Review de Londres, sobre la isla de La Palma, tambi&eacute;n resumido por Germinal, el 5 de junio de 1904, se vuelve a reafirmar en el aspecto deplorable de la ciudad de Santa Cruz de La Palma. La falta de higiene le pareci&oacute; insoportable, los fuertes olores pestilentes por todas las calles, desde la principal hasta los m&aacute;s &iacute;nfimos callejones. No es de extra&ntilde;ar el tropiezo con excrementos de cabras, perros, bueyes y humanos. A nuestra visitante le sorprendi&oacute; ver a sus habitantes &ldquo;<em>durante todo el d&iacute;a, apoyados en las puertas de sus casas, con una mano en el bolsillo</em> <em>y la otra en un largo tabaco, que chupan casi sin cesar y escupiendo en medio</em> <em>de la calle o de la acera. &iexcl;L&aacute;stima grande que la ciudad de Santa Cruz de La Palma,</em> <em>deje en el esp&iacute;ritu una impresi&oacute;n tan desfavorable!</em>&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La salubridad social brilla por su ausencia en la capital palmera; no existe presupuesto oficial para la higiene, tan s&oacute;lo los cinco c&eacute;ntimos que pagan los due&ntilde;os de los frontis de las casas de las calles Santiago y O'Daly para su limpieza muy de tarde en tarde. En enero de 1904 se dio un paso legislativo clave en el desarrollo del regeneracionismo sanitario con la creaci&oacute;n de la Instrucci&oacute;n General de Sanidad, un texto largo y minucioso en legislaci&oacute;n sanitaria. Sin embargo, todo qued&oacute; en buenas intenciones, pues su aplicaci&oacute;n fue decepcionante. En La Palma, la Inspecci&oacute;n de Sanidad no ha dado los resultados apetecidos, se sigue sin mantenimiento de los desag&uuml;es, de las letrinas; los estanques est&aacute;n rebosando de aguas pestilentes; los despojos de animales se apoderan de las calles; las aceras, cuando las hay, se convierten en improvisadas letrinas de los ni&ntilde;os; en peque&ntilde;as habitaciones duermen hasta seis personas, se lava, se plancha, se cocina, se hacen las necesidades fisiol&oacute;gicas en el mismo cuarto, &laquo;<em>mientras tanto aumenta cada d&iacute;a el n&uacute;mero de fiebres infecciosas, difteria y otras enfermedades debidas no m&aacute;s que al abandono o negligencia de nuestras autoridades</em>&raquo; (M. Reyes, Germinal, 15 de agosto de 1906).
    </p><p class="article-text">
        A ra&iacute;z de este art&iacute;culo, el alcalde accidental Ezequiel P&eacute;rez Rosa mand&oacute; 10 peones a limpiar las calles de la poblaci&oacute;n, empezando por la calle Real. Se ordena recoger el pescado puesto a secar en la calle de La Marina; se anuncia la construcci&oacute;n de letrinas provisionales en distintos puntos de esta calle y, por &uacute;ltimo, se girar&aacute; una visita de inspecci&oacute;n domiciliaria para disponer de informaci&oacute;n sobre las condiciones de aseo de las viviendas.
    </p><p class="article-text">
        El Subdelegado de Salud visit&oacute; de inspecci&oacute;n, en diciembre de 1907, los molinos m&aacute;s inmediatos a la Ciudad, manifestando que el reglamento de higiene le conced&iacute;a facultades amplias para clausurar los molinos por sus p&eacute;simas condiciones de salud. Es all&iacute;, precisamente en los molinos donde m&aacute;s inmundicias reciben las aguas que bajan luego para el consumo ciudadano. Los molineros no se preocupan en absoluto de mantener limpias las atarjeas; es m&aacute;s, vierten todo tipo de basuras, desgorrifan el pescado y lavan la ropa sucia.
    </p><p class="article-text">
        A pesar de que la alcald&iacute;a ha estado con el problema encima, no ha logrado resolverlo. A partir de 1908 se replantea con m&aacute;s fuerza si cabe, la posibilidad de sustituir los pozos negros por un sistema de alcantarillado; de este modo, se contribuir&iacute;a a desterrar al end&eacute;mico problema de la limpieza y la higiene de la ciudad.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Miguel A. Mart&iacute;n Gonz&aacute;lez</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>(Historiador, profesor y director de la revista Iruene)</strong>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Miguel A. Martín González]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/lapalmaahora/opinion/higiene-epidemias-palma-durante-primera-decada-siglo-xx-i_1_6210056.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 09 Sep 2020 10:55:46 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La higiene y las epidemias en La Palma durante la primera década del siglo XX (I)]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Los grabados rupestres de Canarias. La trascendencia cósmica de los símbolos sagrados]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/lapalmaahora/lapalmaopina/grabados-rupestres-canarias-trascendencia-simbolos_132_2261571.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/87959354-7b27-4506-aaac-9502d8b976c8_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="Grabado  rupestre en La Palma."></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La Palma es la isla con mayor número de grabados rupestres de Canarias, destacando los motivos geométricos, antropomorfos y lineales, especialmente en la ladera del Bejenao, la costa y la cumbre de Garafía.</p></div><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        Antes que nada queremos aclarar que el siguiente an&aacute;lisis parte de la antropolog&iacute;a simb&oacute;lica y no de la arqueolog&iacute;a, inhabilitada para este tipo de interpretaciones porque solo conoce la materia y olvida el sistema de valores simb&oacute;licos que esconden estas manifestaciones. 
    </p><p class="article-text">
        Un grabado rupestre como imagen, como concepto y como modelo social, es la culminaci&oacute;n tangible de una percepci&oacute;n ya interpretada desde la tradici&oacute;n, la experiencia pasada y pensada desde la memoria. Es el principal mecanismo inteligible de expresi&oacute;n del pensamiento humano atrapado sobre la realidad de la roca, sin coordenadas que lo confinen. Es la clave del sentido, donde se condensa lo m&aacute;s profundo del pensamiento de la producci&oacute;n cultural de nuestros ancestros. 
    </p><p class="article-text">
        Detr&aacute;s de los estereotipados signos se esconde una realidad significada, la base de un sistema de creencias o el contenido objetivo de un ideario que se expresa de esta forma sobre la roca y que es capaz de despertar lo m&aacute;s sagrado, lo trascendente. El soporte p&eacute;treo es el veh&iacute;culo de trasmisi&oacute;n, el elemento de conexi&oacute;n, el env&iacute;o/recepci&oacute;n que mantiene un obligado di&aacute;logo con los invisibles (dioses, esp&iacute;ritus o antepasados). Estos soportes est&aacute;n dotados de una fuerza especial, de un sentido que nos conduce a la reciprocidad o a los principios de uni&oacute;n e intercambio tanto simb&oacute;lico como real. Como bien metaforizaba Antoine de Saint-Exup&eacute;ry en el Principito: lo esencial es invisible a los ojos.   
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        Las islas Canarias contienen un rico y variado corpus rupestre con miles de manifestaciones distribuidas por su variada topograf&iacute;a, de mar a cumbre, sobresaliendo &aacute;reas con acentuada presencia rupestre y otras zonas pr&aacute;cticamente vac&iacute;as. Veamos algunos ejemplos representativos: en la isla de El Hierro dominan los alfabetiformes y geom&eacute;tricos en el NE (Barranco de Tejeleita, La Candia, El Cuervo, Camino Ancho) y SO (Cueva del Agua, J&uacute;lan y Los Saltos). En la isla de La Gomera son frecuentes los motivos lineales que se concentran en el SO (Targa) y el excepcional panel alfabetiforme de las Toscas del Guirre en el Este insular. En Tenerife sobresalen los lineales, antropomorfos y dameros de Anaga al NE y los municipios sure&ntilde;os de Arona y Adeje. Gran Canaria contiene una variada tipolog&iacute;a de antropomorfos, alfabetiformes, tri&aacute;ngulos y lineales, especialmente en el Sur (Balos) y SO de la isla (Cueva de Los Candiles). En Fuerteventura descubriremos alfabetiformes, dameros, lineales y los c&eacute;lebres podomorfos de Tindaya. Lanzarote dispone de un buen n&uacute;mero de lineales, alfabetiformes l&iacute;bico-bereber y l&iacute;bico-latino canario (Ten&eacute;sara, Mangu&iacute;a). Por &uacute;ltimo, La Palma es la isla con mayor n&uacute;mero de grabados rupestres de Canarias, destacando los motivos geom&eacute;tricos, antropomorfos y lineales, especialmente en la ladera del Bejenao, la costa y la cumbre de Garaf&iacute;a. En general, se trata de motivos que presentan distintos tipos de ejecuci&oacute;n como el picado o la incisi&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Acaso necesitamos m&aacute;s descubrimientos, nuevos lugares, un mayor n&uacute;mero de motivos rupestres para encontrar respuestas? Tajantemente no. Lo que verdaderamente precisamos es una nueva mirada, m&aacute;s an&aacute;lisis reflexivo, razonar y buscar el sentido comprendido anal&oacute;gicamente con pruebas. Parafraseando a Francisco Arenas-Dolz<strong>1</strong>, el conocimiento humano se desarrolla con la experiencia, no con el saber establecido. Se aprende a partir del saber, pero no deteni&eacute;ndose en &eacute;l, sino abriendo un derrotero a seguir. La necesidad de argumentar correctamente nos exige llenar el esquema l&oacute;gico de un contenido concreto. La argumentaci&oacute;n se efect&uacute;a acerca de algo concreto y ese algo hay que elegirlo y expresarlo adecuadamente. 
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Qu&eacute; nos dicen? Captar sus significados requiere interpretaciones para acceder a lo que expresan. Para ello, partimos de la particularidad de cada estaci&oacute;n rupestre, de la supremac&iacute;a de su redundancia (tanto en la repetici&oacute;n infinita formal y estil&iacute;stica de los mismos motivos como es el caso de la isla de La Palma con sus formas geom&eacute;tricas en m&aacute;s de 500 lugares, m&aacute;s de 1.000 paneles y unas 15.000 representaciones o motivos, como en los conceptos de la cosmovisi&oacute;n que esas im&aacute;genes contienen), profundizamos en sus interrelaciones, las ubicamos espacial y temporalmente, las contextualizamos, ponderamos su integraci&oacute;n y analizamos las similitudes y diferencias para encontrar silogismos. 
    </p><p class="article-text">
        El significado entonces debe surgir de la concordancia entre sus elementos, pudiendo derivar en diferentes interpretaciones aunque no sean del todo equivalentes.  El significado es inagotable, se mantiene abierto a la interpretaci&oacute;n constante y evoca siempre un sentido; eso s&iacute;, de car&aacute;cter hierof&aacute;nico (manifestaci&oacute;n de lo sagrado). 
    </p><p class="article-text">
        Las cl&aacute;sicas y conservadoras interpretaciones realizadas por la arqueolog&iacute;a Canaria se ci&ntilde;en al &aacute;mbito &ldquo;m&aacute;gico-religioso&rdquo;, una cu&ntilde;a muy ambigua, un dep&oacute;sito donde introducir todo aquello que suena a religioso o espiritual; esto es, a lo que se desconoce por su capacidad de trascendencia. Religi&oacute;n y magia son dos realidades opuestas que se unieron en el siglo pasado para apreciar el sentido de las creencias y las actitudes que no formaban parte de lo cotidiano, sino en la creencia de fuerzas sobrenaturales. 
    </p><p class="article-text">
        Hoy vivimos en un mundo carente de trascendencia; en la antig&uuml;edad, el s&iacute;mbolo brotaba de la realidad, estaba ligado a la comprensi&oacute;n de la realidad, pero esa realidad era diferente en cada cultura. Un grabado rupestre es una forma de poder humano para relacionarse con la trascendencia, pues nos permiten viajar m&aacute;s all&aacute; de la realidad percibida, la desnuda para acercarnos e incluso traspasar las fronteras de lo aparente hasta llegar a un conocimiento m&aacute;s profundo de las cosas. 
    </p><p class="article-text">
        El pensamiento simb&oacute;lico proyecta una geograf&iacute;a sagrada sobre el paisaje como un espacio imaginado culturalmente, aumentando el valor de la realidad. All&iacute; donde descubrimos elementos sagrados, no solo grabados rupestres sino tambi&eacute;n otras construcciones como almogarenes, c&iacute;rculos de piedras, amontonamientos y torretas, etc, se crea una estructura fija como puntos de orientaci&oacute;n que comienzan a definir el lugar. 
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Podemos entonces considerar un petroglifo como una se&ntilde;al espejo de lo c&oacute;smico, una imagen c&oacute;smica? Evidentemente la cautela nos obliga a pensar que algunos no siguen la norma. Sin embargo: 
    </p><p class="article-text">
        (A) La inmensa mayor&iacute;a de los grabados rupestres de Canarias se localizan al aire libre y manifiestan una visi&oacute;n del entorno terrestre y celeste. 
    </p><p class="article-text">
        (B) Una minor&iacute;a se cobija en cuevas a los que, en alg&uacute;n momento del a&ntilde;o (solsticios), la luz solar los cubre; por caso, Las Toscas del Guirre (La Gomera), La Cueva de Tajodeque (La Palma) o Cueva del Agua (El Hierro) cuando llega el solsticio de invierno y el orto solar proyecta la luz en su interior. Con el solsticio de verano tambi&eacute;n se produce el mismo acontecimiento en Risco Ca&iacute;do (Gran Canaria), no como ahora se nos quiere mostrar a trav&eacute;s de una ventana, sino por el vano de la puerta, hoy tapiado, como sucede con La Cueva de La Paja, situada a unos 200 m de distancia de la anterior. 
    </p><p class="article-text">
        (C) Por &uacute;ltimo, existen unos pocos casos de cavidades con manifestaciones rupestres que nunca les llega la luz solar. Estos lugares se comportan como atalayas de observaci&oacute;n de fen&oacute;menos astrol&oacute;gicos (estrellas destacadas en su cosmovisi&oacute;n) que surgen o se ocultan por un lugar sobresaliente del territorio en tiempos muy concretos y se&ntilde;alados en los calendarios rituales. Vamos a exponer un caso muy particular que se produce desde la Cueva de Las Estrellas de La Candelaria (Acusa, Gran Canaria). Desde aqu&iacute; se pueden determinar perfectamente los ortos solsticiales por rincones del territorio muy destacados en el paisaje como son la cima de la Monta&ntilde;a de Artenara (solsticio de verano) y la segunda elevaci&oacute;n del Risco de Los Timoneros (solsticio de invierno). Tambi&eacute;n la constelaci&oacute;n de La Cruz del Sur tocaba la cima de la destacada Monta&ntilde;a de Als&aacute;ndara, al amanecer del 21 de diciembre, entre siglos II y V y como en su ocaso durante el crep&uacute;sculo, la misma constelaci&oacute;n, en todo el per&iacute;odo ind&iacute;gena, se iba ocultando por la cumbre de la Degollada del Agujero, en el Morro La Cortadura cuando llegaba el solsticio de verano. En la misma zona monta&ntilde;osa (entre Als&aacute;ndara y La Cortadura), se produce el ocaso de Canopo a mediados de octubre, al amanecer, coincidiendo con el orto del atrayente asterismo de las Pl&eacute;yades en el otro extremo visual, al oscurecer, por el Lomo de La Piedra en Risco Chap&iacute;n (se&ntilde;alando el inicio de las labores agr&iacute;colas). Despu&eacute;s de una veintena de d&iacute;a que las Pl&eacute;yades desaparecen del cielo, vuelven a surgir sobre el 22 mayo, esta vez al amanecer, por el mismo lugar (inicio del per&iacute;odo de la siega de la cebada). 
    </p><p class="article-text">
        Ahora bien, las figuras antropomorfas (representaciones del cuerpo humano) distribuidas por todo el Archipi&eacute;lago, los tri&aacute;ngulos (pubis femenino) de Gran Canaria o los podomorfos (pies humanos) de Fuerteventura, entre otros &iquest;dirigen su mirada al cosmos? As&iacute; lo creemos. En estos sitios, los humanos proyectan sus correspondencias f&iacute;sicas formales all&iacute; donde pretenden que el espacio y el tiempo quedan atrapados eternamente. El cosmos representa el orden, lo imaginable y lo imitable (el arquetipo); por eso, la esencia de la sabidur&iacute;a es el conocimiento del orden de las causas del cosmos, no s&oacute;lo para los antiguos sino para la ciencia actual y futura. 
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n Julio Amador Bech (2008)<strong>2</strong>, a partir de una orientaci&oacute;n astron&oacute;mica, es decir, a partir de que el hombre se sit&uacute;a en relaci&oacute;n con el cosmos, se construye un templo; a partir de la vivencia religiosa y energ&eacute;tica del espacio se define el car&aacute;cter sagrado de un lugar. &ldquo;Cubrimos el universo con nuestros dise&ntilde;os vividos&rdquo; (Bachelard). Las orientaciones simb&oacute;licas subyacen al orden y significado de las estructuras construidas por el hombre, para tal efecto, partimos de una gu&iacute;a heur&iacute;stica b&aacute;sica: el s&iacute;mbolo est&aacute; ligado al cosmos. 
    </p><p class="article-text">
        La repetici&oacute;n de las orientaciones nos abre las puertas a la  comprensi&oacute;n y establece un patr&oacute;n claramente definido que abarca y converge en toda Canarias, perfectamente reflejado en el mundo de las creencias. Ahora bien &iquest;c&oacute;mo interpretarlo? Gracias a los ritos de orientaci&oacute;n el espacio tiene sentido, se convierte en espacio sagrado. El acto de orientar hace que participen las fuerzas sobrenaturales. Gracias a la orientaci&oacute;n, al establecerse un punto de conexi&oacute;n (un <em>axis mundi</em>), el cielo y la tierra se ensamblan e interact&uacute;an. La orientaci&oacute;n da sentido a la vida. De este modo, las disposiciones de los grabados rupestres adquieren una responsabilidad o significaci&oacute;n moral y se dirigen hacia los posicionamientos donde determinados astros inician o finalizan sus ciclos. Estos patrones se repiten en todo el Archipi&eacute;lago Canario. 
    </p><p class="article-text">
        En el universo sagrado, anota Paul Ricoeur (2006)<strong>3</strong>, la capacidad para hablar se funda en la capacidad del cosmos para significar. Por lo tanto, la l&oacute;gica del sentido procede de la misma estructura del universo sagrado. Su ley es la ley de la correspondencia, correspondencia entre la creaci&oacute;n <em>in illio tempore</em> y el orden actual de apariencias naturales y actividades humanas. Esta es la raz&oacute;n por la que, por ejemplo, un templo siempre est&eacute; en conformidad con alg&uacute;n modelo celestial. 
    </p><p class="article-text">
        En definitiva, los petroglifos son una expresi&oacute;n universal de grupos sociales con diferentes acentos, un espejo para mirarnos y conocernos mejor; cada uno es una p&aacute;gina de un libro eterno, una ventana al infinito de una ideolog&iacute;a que trasciende el tiempo, la expresi&oacute;n de un di&aacute;logo o la recreaci&oacute;n de un significado asociado, lo que demuestra un alto grado de reflexi&oacute;n, de conciencia, identidad y de proyecci&oacute;n para comunicarse consigo mismo y con lo otro. Hoy los podemos apreciar como una verdadera fuente de sabidur&iacute;a sabiendo que cada graf&iacute;a es la representaci&oacute;n simb&oacute;lica de un saber adquirido que converge en el cosmos que todo lo envuelve. Es la f&oacute;rmula m&aacute;s extendida de relaci&oacute;n con lo no mundano para revelar el proceso de hierofanizaci&oacute;n; esto es, una realidad sagrada o cosmol&oacute;gica que de ninguna otra manera se puede mostrar. 
    </p><p class="article-text">
        *<strong>1</strong> Arenas-Dolz, F. (2013): Hermen&eacute;utica anal&oacute;gica y ret&oacute;rica, pp 115-148. En Juan R. Coca: Impacto de la Hermen&eacute;utica Anal&oacute;gica en las Ciencias Humanas y Sociales. Hergu&eacute; Editorial. Huelva. 
    </p><p class="article-text">
        *<strong>2</strong> Bech, J. A. (2008): Conceptos b&aacute;sicos para una teor&iacute;a de la comunicaci&oacute;n. Una aproximaci&oacute;n desde la antropolog&iacute;a simb&oacute;lica. Revista Mexicana de Ciencias Pol&iacute;ticas y Sociales, pp 13-52. M&eacute;xico. 
    </p><p class="article-text">
        *<strong>3</strong> Ricoeur, P. (2006): Teor&iacute;a de la interpretaci&oacute;n. Siglo Veintiuno Editores, Universidad Iberoamericana). M&eacute;xico.
    </p><p class="article-text">
        <em><strong>Miguel A. Mart&iacute;n Gonz&aacute;lez (Historiador, profesor y director de la Revista Iruene)</strong></em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Miguel A. Martín González]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/lapalmaahora/lapalmaopina/grabados-rupestres-canarias-trascendencia-simbolos_132_2261571.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 12 Apr 2020 10:18:19 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Los grabados rupestres de Canarias. La trascendencia cósmica de los símbolos sagrados]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Entre el simbolismo y la racionalidad: los grabados rupestres de Tierras Nuevas en el Bejenao (El Paso)]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/lapalmaahora/lapalmaopina/racionalidad-tierras-nuevas-bejenao-paso_132_1002548.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/2480b6cb-bcbb-42ed-adef-b25e2825b8c5_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="Grabados rupestres de Tierras Nuevas en el Bejenao (El Paso)"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Los awara se encontraron con este rincón y observaron, frente a sus ojos, una realidad de fenómenos desde el espacio cósmico que conecta con su cosmovisión.</p></div><p class="article-text">
        Examinar cualquier lugar donde existan huellas de los primeros habitantes de las Islas Canarias (observaci&oacute;n) debe ser un primer paso para el aprendizaje; luego, nos queda acometer un esfuerzo hol&iacute;stico ineludible para encontrar respuestas (interpretaci&oacute;n). Cuando tratamos lo cognitivo en &aacute;mbitos como la espiritualidad debemos proponer diversas figuraciones para experimentar y luego acotar los resultados desde la hermen&eacute;utica -su sentido-. Nuestro principal objetivo, por lo tanto, no se asienta solo en la descripci&oacute;n y la clasificaci&oacute;n; se basa, sobre todo, en la interpretaci&oacute;n.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La enorme cantidad de s&iacute;mbolos rupestres existentes en la isla de La Palma (m&aacute;s de 500 estaciones distribuidas en m&aacute;s de 1.100 paneles y 15.000 motivos) nos introduce de lleno en un pensamiento -ideolog&iacute;a- o dispositivo inconsciente que descansa sobre un conocimiento impl&iacute;cito. No nos cansamos de repetir que se trata del territorio insular que contiene el mayor n&uacute;mero de grabados rupestres de tipolog&iacute;a geom&eacute;trica del mundo confeccionados con percusi&oacute;n l&iacute;tica. Se caracterizan por exteriorizar formas curvas unidas arm&oacute;nicamente en un solo movimiento. Se nos revelan como un espejo y una se&ntilde;al de la memoria, contienen sabidur&iacute;a y orden, provocan asombro, son admirados por sus cautivadoras formas reveladoras de otros niveles del conocimiento, tanto en el campo de las significaciones como en el esp&iacute;ritu de los locutores. Encierran toda una sabidur&iacute;a ancestral que empezamos a distinguir.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Los grabados rupestres, como concepto construido, dieron coherencia a la cimentaci&oacute;n de un mundo simb&oacute;lico de amplias perspectivas m&aacute;s all&aacute; de los sentidos, de lo propiamente cotidiano y que define toda funcionalidad. Dentro de su universal polisemia, la &uacute;nica alternativa significativa es su absoluta vinculaci&oacute;n al mundo f&iacute;sico -entorno terrestre y celeste- y, consecuentemente, espiritual, acomodado al contexto en su orden de existencia y seg&uacute;n su propio proceder hasta asumir que trasciende la condici&oacute;n humana en virtud de su tr&aacute;nsito hacia lo sagrado. Es el proceder de correlaci&oacute;n con una realidad sagrada o cosmol&oacute;gica que de ninguna otra manera se puede mostrar.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Un ejemplo de esta hierofanizaci&oacute;n es el conjunto rupestre de Tierras Nuevas, citado por F. Jorge Pais como Lomo del Estrecho VII, emplazado sobre la monta&ntilde;a m&aacute;s sacralizada por los awara: el Bejenao, m&aacute;xima expresi&oacute;n cosmog&oacute;nica de un territorio que mira e imita permanentemente el cielo. Ascender los lomos de Bejenao y advertir los vestigios de nuestros ancestros comporta descubrir el sentido de una particular dimensi&oacute;n espacial como puntos de apoyo que nos acercan al centro del mundo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        No es un lugar que destaque en el terreno, es tan solo un punto muy concreto con presencia de rocas peque&ntilde;as y medianas en una superficie de apenas unos 10 m2 que dispone de 12 motivos geom&eacute;tricos combinando meandros, espirales, c&iacute;rculos conc&eacute;ntricos&hellip; ejecutados mediante t&eacute;cnica de percusi&oacute;n, exhibiendo una repetici&oacute;n de ritmos, de l&iacute;neas curvas que van y vuelven o que se expanden en busca de una simetr&iacute;a por la redundancia o repetici&oacute;n de las formas. Todo esto con la idea de revelar un verdadero y manifiesto esp&iacute;ritu religioso donde los awara se orientaban y procuraban dotar de sentido al mundo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La realidad no visible, aparentemente irracional y siempre discutible, se manifiesta cuando se talla y se representan s&iacute;mbolos en la roca. Esta determinaci&oacute;n absoluta de apariencia heterog&eacute;nea es una pr&aacute;ctica universal donde el mensaje est&aacute; codificado y asociado a uno o varios significados, no limitado por el tiempo, sino todo lo contrario, expuesto &iacute;ntimamente a un perpetuo, perdurable y eterno espacio/tiempo. A partir de este momento, la simbolog&iacute;a representada est&aacute; fuera del &aacute;mbito humano.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Construir un espacio sagrado no es algo que se pueda improvisar, equivale a una cosmogon&iacute;a; por ello, requiere elegir el rinc&oacute;n del territorio, el soporte p&eacute;treo y la cara de la roca, todo debe estar perfectamente calculado seg&uacute;n la <em>orientatio </em>que les permita una comunicaci&oacute;n permanente con los dioses.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Por qu&eacute; se localiza en ese lugar un conjunto rupestre que presenta hasta seis orientaciones diferenciadas? Un imperceptible promontorio rocoso, de los muchos que se localizan en todo el entorno de Bejenao &iquest;qu&eacute; lo hace diferente para albergar esa cantidad de s&iacute;mbolos sagrados? &iquest;Por qu&eacute; lo eligieron? &iquest;Qu&eacute; razones tan poderosas eran esas? Los awara se encontraron con este rinc&oacute;n -&ldquo;ser ah&iacute;&rdquo;- y observaron, frente a sus ojos, una realidad de fen&oacute;menos desde el espacio c&oacute;smico que conecta con su cosmovisi&oacute;n. Por eso, la respuesta la encontraremos en el entorno espacial y temporal, proyectando la mirada hacia los lugares que direccionan los soportes que luego fueron tallados. De este modo, toman consciencia de lo que significa la realidad que los cubre y los envuelve, pues ser consciente del mundo que lo circunda es ser consecuente de s&iacute; mismo, despu&eacute;s de descubrir la manifestaci&oacute;n de lo sagrado en el horizonte.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Nos encontramos ante la realidad que se puede cuantificar y medir, donde lo infinito se manifiesta en lo finito. Una realidad permanente que destaca por su existencia y su esencia, la excelencia de lo sagrado. En estos lugares descubrimos la patente de lo sagrado.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Fijemos los detalles. El petroglifo situado m&aacute;s al norte es un meandriforme que se orienta con la parte superior, entre el Risco de Los Cuervos y El Topo, del edificio Bejenao, precisamente el lugar por donde se ocultaba la Osa Mayor, en la aurora, durante el equinoccio ind&iacute;gena de primavera. Desde los siglos VI-VII se ve con m&aacute;xima regularidad, aunque tambi&eacute;n es observable en siglos posteriores. En este caso concreto, la Osa Mayor se us&oacute; como referencia temporal para oficiar la llegada del equinoccio de primavera.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Otra estrella de vital importancia en la cosmovisi&oacute;n ind&iacute;gena canaria era Canopo. Existen dos motivos casi pegados que orientan sus soportes hacia el lugar exacto por donde se oculta la estrella. Les aseguro que no es una casualidad, se repite en muchos lugares del Archipi&eacute;lago Canario.
    </p><p class="article-text">
        Con respecto a los rastros solsticiales, encontramos tres caras de las rocas que miran hacia el sureste, en un punto de Cumbre Nueva, lugar por donde surge el sol cada vez que llega el solsticio de invierno. Existe otro soporte que dirige su proyecci&oacute;n hacia el extremo donde se oculta el sol en esos mismos d&iacute;as, concretamente donde se une la tierra con el mar, algo que no deja de ser muy significativo. En todos son dominantes los meandriformes con giros en c&iacute;rculo o espiral.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Nos quedan dos figuras meandriformes que miran al cenit como modo de sacralizar todo el cielo y otros dos motivos espiraliformes que se proyectan en direcci&oacute;n a la misma cima del Bejenao. Ahora nos preguntamos &iquest;qu&eacute; suceso astron&oacute;mico de envergadura ocurre all&iacute;? Lo intentamos con el sol y no cuadraba; a continuaci&oacute;n lo proyectamos con la luna y salt&oacute; la sorpresa, el d&iacute;a del lunasticio de invierno Mayor Norte, que sucedi&oacute; el pasado 25 de diciembre de 2015, el astro de plata se ocult&oacute; por la misma cima del Bejenao. Volver&aacute; a repetirse 18 a&ntilde;os m&aacute;s tarde (ciclo lunar).&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Esta es una manera de comprender lo sagrado por situarnos en un &aacute;mbito distinguido, una consecuencia de encontrarse espacial y temporalmente conectados al cosmos. El principio de lo sagrado es la realidad misma estructurada en la conciencia humana del pueblo que la crea y la recrea peri&oacute;dicamente como parte de un sentimiento de poder, de potencia absoluta. Si alguien todav&iacute;a tiene alguna duda, deber&iacute;a salir al campo, visitar este tipo de lugares en los intervalos temporales precisos, levantar la mirada y observar. S&oacute;lo los que lo han hecho han distinguido la hierofan&iacute;a (la manifestaci&oacute;n de lo sagrado)<strong>1</strong>.&nbsp; &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Cada petroglifo es una p&aacute;gina de un libro eterno, una ventana al infinito, una ideolog&iacute;a que trasciende el tiempo, la expresi&oacute;n de un di&aacute;logo o la recreaci&oacute;n de un significado asociado, lo que demuestra un alto grado de reflexi&oacute;n, de conciencia, identidad y de proyecci&oacute;n para comunicarse consigo mismo y con lo otro. Nos incita a explorar lo desconocido y a recuperar, al menos, una parte de su memoria mediante un proceso de b&uacute;squeda abierto. Por medio del s&iacute;mbolo, la realidad ausente se hace presente en una religiosidad o espiritualidad de modalidad c&oacute;smica.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &iquest;C&oacute;mo interpretar (significado) los s&iacute;mbolos dentro de su contexto referencial desde las proyecciones mentales de nuestros ancestros? Los objetos y vicisitudes del cielo jugaron un papel fundamental en la evoluci&oacute;n cultural. Si la perfecci&oacute;n &uacute;ltima reside en el cosmos, en el movimiento c&iacute;clico de los astros, por qu&eacute; no pensar que, como mejor posibilidad, los que elaboraron esta tematizaci&oacute;n simb&oacute;lica est&eacute; reproduciendo una hierofan&iacute;a. Todo parece indicar que nos conduce a la voluntad de fijar un espacio, reactualizar y re-crear constantemente el tiempo sagrado. &Eacute;ste se manifiesta a trav&eacute;s de un soporte material que adquiere naturaleza sobrenatural sin dejar de ser lo que es.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Lo sagrado, aunque parezca oculto o sea misterioso, siempre se manifiesta. En este universo experimentado o basado en la repetici&oacute;n sistem&aacute;tica, la roca es el veh&iacute;culo y aunque sea solo una piedra, al estar trabajada deja de ser una simple roca para convertirse en una hierofan&iacute;a, pues manifiesta lo sagrado y participa del medio c&oacute;smico circundante.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El ritmo circular del cosmos, su car&aacute;cter c&iacute;clico, as&iacute; como la sucesi&oacute;n infinita de los ciclos de la naturaleza, bien podr&iacute;an estar representados en este tipo de figuras geom&eacute;tricas talladas sobre la roca. Una forma de figurar el orden de las cosas como s&iacute;mbolo de un todo, de lo absoluto y lo infinito, pues no tiene ni principio, ni final.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <em>NOTA1 En este caso concreto, le conferimos a la hierofan&iacute;a un significado de toma de consciencia (humano), del espacio (lugar), en el tiempo extraordinario (astros), a trav&eacute;s de la materia (grabados rupestres).&nbsp;</em><strong>NOTA1 </strong>
    </p><p class="article-text">
        <em><strong>Miguel A. Mart&iacute;n Gonz&aacute;lez (historiador, profesor y director de la revista Iruene)</strong></em>
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Miguel A. Martín González]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/lapalmaahora/lapalmaopina/racionalidad-tierras-nuevas-bejenao-paso_132_1002548.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 26 Feb 2020 10:17:51 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Entre el simbolismo y la racionalidad: los grabados rupestres de Tierras Nuevas en el Bejenao (El Paso)]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿Cómo los antiguos canarios precisaron los solsticios y los equinoccios? Las estrellas que abren las puertas del cielo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/lapalmaahora/lapalmaopina/antiguos-precisaron-solsticios-equinoccios-estrellas_132_1297417.html]]></link>
      <description><![CDATA[<div class="subtitles"><p class="subtitle">“Los astros y las constelaciones, con sus movimientos, sirven de signos para medir los tiempos” (San Agustín).</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;Los astros y las constelaciones, con sus movimientos, sirven de signos para medir los tiempos&rdquo; (San Agust&iacute;n). 
    </p><p class="article-text">
        Afirma Mircea Eliade que la simple contemplaci&oacute;n de la b&oacute;veda celeste basta para desencadenar una experiencia religiosa. El valor espiritual que transmite contemplar el cielo permite dotarlo de numerosas interpretaciones mitol&oacute;gicas, donde las estrellas se convierten en una fuente de informaci&oacute;n infinita y admiten reconocer un modelo determinante de di&aacute;logo entre los humanos y la naturaleza, muchas veces complicado de entender por nuestras mentes contempor&aacute;neas pre-ordenadas y pre-determinadas. Sin embargo, le sirvi&oacute; a los antiguos para contribuir a la especificidad de crear una cultura original, una for&shy;ma de pensar, interactuar con el ambiente que los rodea y disponer de un <em>optimum</em> de significados. 
    </p><p class="article-text">
        Los primeros pobladores del Archipi&eacute;lago Canario debieron organizar un espacio desconocido y ca&oacute;tico, preci&shy;sar sus observaciones en la naturaleza y regular el registro del tiempo; eso s&iacute;, en clave espacial, estableciendo una alianza con el cielo. No cabe duda que el cielo otorg&oacute; sabidur&iacute;a a la humanidad. Pero &iquest;d&oacute;nde buscar? &iquest;C&oacute;mo lo fundamentaron nuestros ancestros? &iquest;En qu&eacute; se basaron? Los movimientos de los astros no se pueden manipular, son eternos y absolutos, fijos y predecibles, capaces de crear una estructura o sistema de reciprocidad en un orden global. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        Los antiguos canarios no controlaban la naturaleza, era la naturaleza la que los gobernaba, de tal manera que, en un territorio tan abrupto como la mayor&iacute;a de las Islas Canarias, descubrieron numerosas posibilidades de contar con lugares estrat&eacute;gicamente significativos que conectaban la monta&ntilde;a y el cielo. Es un proceso tangible que se puede computar y reconocer, un procedimiento sist&eacute;mico que, despu&eacute;s de estar oculto y olvidado, vuelve a mostrarse. En este sentido, Ma&shy;r&iacute;n de Cubas (1986, [1694]) destaca el va&shy;lor espiritual de algunas estrellas entre los antiguos canarios: &ldquo;hac&iacute;an muchas lumbres, y hogueras parece que ado&shy;raban al fuego, a el sol, y a la luna, y alguna estrella [...]&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        En Egipto, el orto hel&iacute;aco de la estrella Sirio, a mediados de julio -en nuestro calendario-, determinaba el inicio del a&ntilde;o, a la vez que su orto vespertino (atardecer) se produc&iacute;a en torno al 22 de diciembre, fijando las celebraciones del solsticio de invierno. Por otra parte, los persas (3.000 aC), consideraron como estrellas reales a Aldebar&aacute;n, Regulus, Antares y Fomalhaut. Fueron imaginadas como los guardianes del cielo y sirvieron, entre otras cosas, para realizar c&aacute;lculos cient&iacute;ficos -los calendarios-, estableciendo ciclos lunares y solares, esenciales para predecir el futuro. 
    </p><p class="article-text">
        En nuestro archipi&eacute;lago, llegamos a la conclusi&oacute;n de que las cuatro estaciones ind&iacute;genas est&aacute;n predeterminadas por las cuatro apariciones estelares de Sirio, Ori&oacute;n, Fomalhaut y Capella. Cada una de ellas asigna su instante solsticial y/o equinoccial. En todos los casos sucede desde los primeros siglos antes de Cristo y gran parte del periodo ind&iacute;gena canario hasta bien entrado el siglo X. Luego, progresivamente, comienza el desfase de d&iacute;as. A&uacute;n hoy las podemos observar con un retraso ya considerable de unos 20 d&iacute;as debido al cambio de calendario, del juliano al gregoriano, en 1582. 
    </p><p class="article-text">
        Los antiguos canarios reconoc&iacute;an, con absoluta precisi&oacute;n, cu&aacute;ndo llegaban los solsticios y equinoccios por la aparici&oacute;n de sus cuatro pilares estelares, instaurando de este modo el orden c&oacute;smico y terrenal (relaci&oacute;n de causa-efecto entre acontecimientos) poniendo el &eacute;nfasis sobre la pr&aacute;ctica, alcanzando la base de su estructura social, estrategias econ&oacute;micas y, c&oacute;mo no, de las creencias que le da sentido y significado. Y por favor, amable lector, vaya descartando la posibilidad de que todo se deba a una incre&iacute;ble casualidad. 
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        El <strong>solsticio de invierno</strong> viene determinado por la aparici&oacute;n, durante el crep&uacute;sculo, de la estrella Sirio, la m&aacute;s brillante en el cielo, en torno al 23 de diciembre. Es la encargada de abrir la puerta del invierno y dar vida al nuevo sol que nace. El cristianismo as&iacute; lo viene a homologar con la Navidad, el nacimiento de Jes&uacute;s. 
    </p><p class="article-text">
        El <strong>solsticio de verano</strong> lo establece el orto hel&iacute;aco -al amanecer- de la constelaci&oacute;n m&aacute;s reconocida mundialmente, la constelaci&oacute;n de Ori&oacute;n en torno el 22 de junio, despu&eacute;s de estar oculto unos 40 d&iacute;as. Inaugura la temporada estival calurosa y seca. El cristianismo lo conmemora con la festividad de San Juan. 
    </p><p class="article-text">
        Los solsticios (&ldquo;sol quieto&rdquo;) de los antiguos canarios no eran un d&iacute;a concreto como hoy establecemos con la llegada del invierno el 21 de diciembre o verano el 21 de junio. Es muy dif&iacute;cil calcular el d&iacute;a exacto del solsticio puesto que el sol se encuentra pr&aacute;cticamente en la misma posici&oacute;n durante 8-10 d&iacute;as. El problema queda resuelto cuando una estrella o una constelaci&oacute;n relevante en su cosmovisi&oacute;n les indicaba, con absoluta precisi&oacute;n, el o los d&iacute;as exactos de estos eventos astron&oacute;micos. 
    </p><p class="article-text">
        Curiosamente, cada vez que llegaban estos momentos mayores, los canarios realizaban festejos que duraban 9 d&iacute;as como bien recogen P. G&oacute;mez Escudero (s. XV): &ldquo;Los d&iacute;as maiores de el a&ntilde;o, quando hacian grandes fiestas (...) i veianlos a la madrugada el d&iacute;a de el maior apartamento de el Sol en el signo de C&aacute;ncer, que a nosotros corresponde el d&iacute;a de San Juan Bautista&rdquo; y Tom&aacute;s Mar&iacute;n de Cubas (s. XVII): &ldquo;contaban su a&ntilde;o llamado Acano por las lunaciones de veinte y nueve soles desde el d&iacute;a que aparec&iacute;a nueva, empezaban por el est&iacute;o cuando el Sol entra en C&aacute;ncer, veinte y uno de Junio en adelante la primera conjunci&oacute;n, y por nueve d&iacute;as continuos hac&iacute;an grandes bailes y convites, y casamientos, habiendo cogido sus sementeras&rdquo;&hellip; Estos datos afianzan y dan sentido a los planteamientos propuestos. 
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        Por otro lado, &ldquo;los equinoccios ind&iacute;genas&rdquo; se se&ntilde;alaron con mayor precisi&oacute;n al variar bastante, sobre el horizonte, la posici&oacute;n del sol de un d&iacute;a a otro. Los intermedios establecieron el equilibrio, no referido a la misma duraci&oacute;n de luz y oscuridad entre el d&iacute;a y la noche (equilux), tampoco en la mitad exacta del tr&aacute;nsito solar (equinoccio astron&oacute;mico). Nada de eso. Nuestros ancestros norteafricanos y canarios establecieron intermedios simb&oacute;licos aproximados definidos por las apariciones sobre el horizonte de dos estrellas muy significativas: Fomalhaut y Capella. 
    </p><p class="article-text">
        El concepto de equinoccio astron&oacute;mico es bastante complejo y requiere de unos conocimientos muy t&eacute;cnicos para poderlos precisar. Los intermedios entre solsticios no son el resultado del c&oacute;mputo exacto de d&iacute;as, su c&aacute;lculo no fue matem&aacute;tico, sino que tomaron como referencia determinados fen&oacute;menos estelares que se produc&iacute;an en torno a la centralidad del ciclo solar. Nuestra manera de c&aacute;lculo aritm&eacute;tico cient&iacute;fico nos hab&iacute;a confundido cuando trat&aacute;bamos de acercarnos a los precisos instantes temporales de los fen&oacute;menos solsticiales y equinocciales. Los canarios no med&iacute;an el tiempo cuantitativamente como hacemos los occidentales; lo conceb&iacute;an de manera cualitativa, instituyendo determinados acontecimientos. 
    </p><p class="article-text">
        Los ortos estelares de Fomalhaut y Capella determinaron los verdaderos intermedios entre solsticios. Esta hip&oacute;tesis surgi&oacute; a partir de la observaci&oacute;n emp&iacute;rica de supuestos marcadores muy precisos que no encajaban con la fecha del equinoccio astron&oacute;mico, pero s&iacute; en d&iacute;as cercanos a &eacute;stos (almogar&eacute;n de Bentayga, Gran Canaria; Puntalarga, Caldero del Ventero y Las Lajes, La Palma; Llano de Las Yeguas, La Gomera; Zonzama, Lanzarote). Seg&uacute;n &iacute;bamos aumentando el n&uacute;mero de espacios sagrados vinculados a los equinoccios astron&oacute;micos, aumentaba tambi&eacute;n el n&uacute;mero de anacronismos al no coincidir con referencias orogr&aacute;ficas destacadas, siempre con el mismo desfase &iquest;C&oacute;mo explicamos esto? &iquest;Por qu&eacute; no &eacute;ramos capaces de encontrar la sincron&iacute;a? 
    </p><p class="article-text">
        Nuestra constancia dio sus frutos y es de un orgullo enorme sentirnos protagonistas de un descubrimiento de aplicaci&oacute;n universal que nos ayudar&aacute; a entender c&oacute;mo las antiguas culturas fueron capaces de manejar y estructurar los tiempos intermedios. Las cazoletas de mar de Puntalarga (Fuencaliente, La Palma) y el Roque Tenegu&iacute;a fueron los faros que iluminaron nuestro pensamiento, el lugar de revelaci&oacute;n, al que se unieron posteriormente otros muchos centros ceremoniales y de culto repartidos por todas las Islas Canarias. Ahora encontramos el sentido. 
    </p><p class="article-text">
        El <strong>&ldquo;equinoccio ind&iacute;gena de primavera&rdquo;</strong> lo establece el orto hel&iacute;aco de una de las estrellas m&aacute;s brillantes del cielo, Formalhaut, durante el  amanecer del 17 &oacute; 18 de marzo, despu&eacute;s de estar oculta unos 60 d&iacute;as. Es el lucero responsable de la apertura de la primavera. 
    </p><p class="article-text">
        * El <strong>&ldquo;equinoccio ind&iacute;gena de oto&ntilde;o&rdquo;</strong> lo fijaba la estrella Capella (la m&aacute;s resplandeciente de la constelaci&oacute;n de Auriga y la sexta m&aacute;s brillante del cielo) durante su aparici&oacute;n en el horizonte justo despu&eacute;s de la puesta del sol los d&iacute;as 26 &oacute; 27 de septiembre. 
    </p><p class="article-text">
        Los azimuts del sol; o sea, la posici&oacute;n del sol en ambas fechas rese&ntilde;adas de primavera (17-18 de marzo) y oto&ntilde;o (26-27 de octubre) &iexcl;important&iacute;simo! es la misma. Por lo tanto, las referencias topogr&aacute;ficas (espacio) son puntuales (tiempo), coincidentes y exactas. Estas apariciones estelares no eran solo se&ntilde;ales que permit&iacute;an, pragm&aacute;ticamente, establecer una fecha. Eran la expresi&oacute;n de divinidades celestes que en su cosmovisi&oacute;n debieron estar ligadas al Sol y su ciclo anual, &uacute;nico elemento capaz de unir las cuatro puertas en un concepto de totalidad &ldquo;porque la vida en el tiempo pertenece al sol&rdquo; (Ignacio Reyes). 
    </p><p class="article-text">
        El significado define la funcionalidad y establece un orden significativo. Las cuatro se&ntilde;ales estelares que se manifiestan por el naciente (arco NE-SE) s&oacute;lo pueden ser estipuladas cuando se combinan con un orden cultural. Estas manifestaciones aisladas no dir&iacute;an nada; ahora bien, cuando se combinan y experimentan en la pr&aacute;ctica de la realidad no podemos consentir que el azar pueda tenerlo en cuenta; al contrario, crea un orden sistem&aacute;tico. Asimismo, el hecho de que coincidan estos acontecimientos astron&oacute;micos en los mismos d&iacute;as y en todas las Islas, nos obliga a pensar que su pr&aacute;ctica lleg&oacute; desde el norte de &Aacute;frica con el  bagaje cultural de los primeros grupos humanos que arribaron al Archipi&eacute;lago Canario, pues tambi&eacute;n en el &Aacute;frica septentrional las mismas manifestaciones estelares coincid&iacute;an en las mismas fechas.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Miguel A. Martín González]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/lapalmaahora/lapalmaopina/antiguos-precisaron-solsticios-equinoccios-estrellas_132_1297417.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 21 Oct 2019 17:06:04 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[¿Cómo los antiguos canarios precisaron los solsticios y los equinoccios? Las estrellas que abren las puertas del cielo]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La senda de los orantes del Barranco del Atajo (Garafía)]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/lapalmaahora/lapalmaopina/senda-orantes-barranco-atajo-garafia_132_1366597.html]]></link>
      <description><![CDATA[<div class="subtitles"><p class="subtitle">El Barranco del Atajo no es un caso aislado, en la isla de los</p><p class="subtitle">awara</p><p class="subtitle">existen más de 40 yacimientos rituales con este formato de manifestación rupestre.</p></div><p class="article-text">
        Vamos a presentar y dar a conocer uno de los espacios de perfil sagrado (en este caso de simbolog&iacute;a antropomorfa) m&aacute;s importante de la Historia Antigua de Canarias, localizado en la isla de La Palma, en el Barranco del Atajo (Garaf&iacute;a). Supone una fuente de informaci&oacute;n excepcional, una aportaci&oacute;n estrat&eacute;gica y un extraordinario instrumento para el conocimiento.  
    </p><p class="article-text">
        En este territorio insular estamos muy acostumbrados y adiestrados a enfatizar los grabados rupestres de tipolog&iacute;a geom&eacute;trica (espirales, c&iacute;rculos, meandros&hellip; y un sinf&iacute;n de combinaciones), sin reparar en otro tipo de motivos, cada vez m&aacute;s visibles.
    </p><p class="article-text">
        Un nuevo descubrimiento incrementa el conocimiento, aunque tambi&eacute;n produce miedo y puede hacer tambalear aquel dogmatismo que pretende ir contra todo cambio, intentando detener la historia. Adquirir conocimiento alivia las complejidades del miedo porque las hace inteligible &iquest;Estamos preparados, investigadores y amantes de la Historia Antigua de Canarias, para interiorizar las nuevas nomenclaturas simb&oacute;licas de figuras antropomorfas? No queda m&aacute;s remedio que aceptar otras im&aacute;genes como formas de inteligencia, pues la revelaci&oacute;n iconogr&aacute;fica de este tipo de manifestaciones es incuestionable.
    </p><p class="article-text">
        Comenzamos, pues, la fascinante ruta de lo espiritual. Antes perm&iacute;tanme, queridos lectores, expresar la emoci&oacute;n y el goce compartido experimentado al recorrer juntos (proyecto Iruene) la senda sagrada y ser part&iacute;cipe de la aventura de lo in&eacute;dito durante todo el trayecto.  
    </p><p class="article-text">
        La figura humana es uno de los motivos m&aacute;s pr&oacute;digos usado por los antiguos, cimentado en una simple silueta de un trazo vertical (el tronco) con brazos extendidos. Desde el Neol&iacute;tico se redujeron sus im&aacute;genes mediante formas estilizadas, en las cuales solamente se representan las fisionom&iacute;as b&aacute;sicas de cada figura sin perder sus detalles identitarios. En la isla de La Palma las muestras de arte rupestre esquem&aacute;tico de car&aacute;cter antropomorfo han ampliado enormemente su cat&aacute;logo. 
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        Los conjuntos estudiados carecen de una composici&oacute;n definida en nuestra l&oacute;gica occidental, utilizan el soporte p&eacute;treo -tanto basalto como toba volc&aacute;nica- con total libertad sin disciplina dispositiva aparente, tama&ntilde;os y formas. Es &ldquo;desordenado&rdquo;, sin relaci&oacute;n aparente entre el modo, la cualidad, el fondo, las distancias entre una figura y otra, sin escalas o proporciones. No existe equilibrio entre los m&aacute;rgenes, se muestran espacios llenos y otros vac&iacute;os. Tampoco razonan como nosotros y miran el espacio de forma diferente, sus planteamientos son incomparables, ambiguos, con aparentes contradicciones y mezclas de acontecimientos. Repiten los mismos signos una y otra vez como parte de un proyecto gr&aacute;fico con un sentido del orden en sinton&iacute;a con una actitud que dista mucho de ser ca&oacute;tica.
    </p><p class="article-text">
        El Barranco del Atajo no es un caso aislado, en la isla de los <em>awara</em> existen m&aacute;s de 40 yacimientos rituales con este formato de manifestaci&oacute;n rupestre, la inmensa mayor&iacute;a sobre el mismo tipo de soporte (toba volc&aacute;nica). La isla de La Palma concentra el mayor complejo de antropomorfos de Canarias, tanto por el n&uacute;mero de estaciones como por el guarismo de motivos.
    </p><p class="article-text">
        A lo largo de una veta de toba volc&aacute;nica, de un kil&oacute;metro de desarrollo, en el Barranco del Atajo se contemplan unas 25 estaciones de grabados rupestres que dan car&aacute;cter a un solo conjunto unificado en una misma ideolog&iacute;a (las partes forman un todo). Sobresale un centenar de figuras antropomorfas talladas en la roca. De momento, es el espacio que concentra el mayor conjunto de antropomorfos orantes (brazos curvos hacia lo alto) de la Isla, como representaciones humanas de guardianes, de cuerpos oficiantes, almas, esp&iacute;ritus de los ancestros... o quiz&aacute;s, todo a la vez.
    </p><p class="article-text">
        Para no incomodar y aligerar la lectura, tan solo haremos una somera descripci&oacute;n del lugar. La senda la iniciamos en sentido ascendente (de costa a cumbre) con la presencia de un conjunto de c&uacute;pulas (cazoletas excavadas en la roca en disposici&oacute;n horizontal) y un antropomorfo cruciforme. A unos 30 m de distancia se localiza el primer conjunto de figuras y una cazoleta de grandes dimensiones en su base. A lo largo del itinerario se van sucediendo m&aacute;s agrupaciones con diferentes dise&ntilde;os, algunos muy reconocibles y otros sufrieron un proceso profundo de abstracci&oacute;n: antropomorfos en cruz (brazos rectos extendidos), antropomorfos orantes, dos casos presentan brazos extendidos hacia el suelo y otros combinan un brazo hacia arriba y otro hacia abajo.
    </p><p class="article-text">
        La disposici&oacute;n de los brazos en actitud de orante es muy caracter&iacute;stica de la iconograf&iacute;a egipcia y norteafricana, nos remite a una postura de adoraci&oacute;n, a una manifestaci&oacute;n espiritual que da cohesi&oacute;n social a la comunidad de la zona, siendo un claro principio de comunicabilidad.
    </p><p class="article-text">
        Otras cualidades talladas corresponden a c&uacute;pulas, hornacinas y cazoletas. Algunas cuevas acogen este tipo de manifestaciones. De vez en cuando, se nos muestran algunos s&iacute;mbolos no catalogables por sus formas, destacando algunos casos que nos llamaron la atenci&oacute;n: un peque&ntilde;o grabado o canal de forma triangular que rodea una protuberancia natural de la roca y un peque&ntilde;o recinto, de un metro cuadrado, excavado en la roca que, curiosamente, se asemeja a otro que se localiza en la Veta del Alm&aacute;cigo (El Time, Tijarafe). No estamos en condiciones de asignarle ninguna funci&oacute;n o significado concreto. Por &uacute;ltimo, la senda culmina en una fuente y un canal que recorre la pared de toba unos 10 metros, culminando en un punto en el suelo que, al estar colmatado de tierra, no sabemos si corresponde a una cazoleta.
    </p><p class="article-text">
        Tenemos criterio y dial&eacute;ctica para poder progresar. Para hurgar en los significados debemos penetrar en el pensamiento, en las ideas que se esconden tras el registro material de toda esta codificada simbolog&iacute;a sagrada y representada mediante unas pautas de formas expresivas que se repiten, sin perder de vista, obviamente, el entorno donde se sit&uacute;an. Las im&aacute;genes representadas son el resultado de una experiencia colectiva.
    </p><p class="article-text">
        La religi&oacute;n <em>awara</em> y canaria en general, era simple y clara en concepciones celestes, pero compleja por los elementos y la pluralidad del culto solar, lunar y estelar, entre otros. Su sistema de creencias tipo naturalista, animista y astral manifiestan la naturaleza interior de su mundo, su fuerza c&oacute;smica.
    </p><p class="article-text">
        Precisamente, uno de los aspectos que evidencia un lugar como sagrado es su ubicaci&oacute;n fijada, sitio que entonces se torna significante y desde donde se puede ordenar el universo en base a un sistema coherente y reglamentado. Tiempo y espacio forman una unidad inseparable, el dominio del tiempo se consolida, as&iacute; pues, mediante la ocupaci&oacute;n del espacio.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;La distribuci&oacute;n y la ordenaci&oacute;n de los conjuntos de antropomorfos se deben a una eventualidad o a una convicci&oacute;n? Una vez visto el lugar, seleccionada la informaci&oacute;n, enriquecida con la acumulaci&oacute;n de experiencias, podemos llegar a axiom&aacute;ticas conclusiones. El que piensa que todo es fruto de la casualidad debe darse cuenta de que el concepto eventualidad o azar nace de la falta de informaci&oacute;n; esto es, de la ignorancia o ausencia de causa. Su l&iacute;mite es el incremento del conocimiento.
    </p><p class="article-text">
        Llama la atenci&oacute;n -y esto es una causa- que los soportes de los antropomorfos del Barranco del Atajo miren al frente, a la ladera opuesta del barranco, lo que determina el sentido preciso de un fen&oacute;meno predeterminado y prefijado. Y es all&iacute; -enfrente- donde sucede lo predecible: el ocaso del astro solar cuando adquiere su menor elevaci&oacute;n en el cielo, correspondiente al solsticio de invierno. Desde los distintos puntos de concentraci&oacute;n de motivos rupestres antropomorfos, el sol se va desplazando pegado al relieve, ocult&aacute;ndose por la ladera contraria en concordancia o sincron&iacute;a (alineado) con los distintos sitios de representaci&oacute;n. Desde algunos puntos se observan incluso dobles ocasos debido a la disposici&oacute;n y las diferentes alturas del relieve, lo que le proporciona una fuerza a&ntilde;adida a esta ruta del sol.
    </p><p class="article-text">
        <em><strong>Miguel A. Mart&iacute;n Gonz&aacute;lez,  historiador, profesor y director de la Revista Iruene.</strong></em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Miguel A. Martín González]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/lapalmaahora/lapalmaopina/senda-orantes-barranco-atajo-garafia_132_1366597.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 06 Sep 2019 08:52:17 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[La senda de los orantes del Barranco del Atajo (Garafía)]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Lo sagrado. La visión del mundo desde los grabados rupestres de La Fajana de El Paso]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/lapalmaahora/lapalmaopina/sagrado-grabados-rupestres-fajana-paso_132_1396593.html]]></link>
      <description><![CDATA[<div class="subtitles"><p class="subtitle">“El avance del conocimiento es una progresión infinita hacia una meta que siempre retrocede” (Frazer).</p></div><p class="article-text">
        Nuestra concepci&oacute;n racional del mundo nos impide comprender la memoria de nuestros ancestros. Ahora bien &iquest;podemos recuperar, al menos, una parte de esa evocaci&oacute;n perdida? &iquest;C&oacute;mo redescubrir y reconstruir el pensamiento ind&iacute;gena? Desde la m&aacute;s remota antig&uuml;edad, la curiosidad por el cielo estimul&oacute; la memoria cient&iacute;fica que, si lo unimos a la naturaleza de las creencias, configur&oacute; una concepci&oacute;n y transformaci&oacute;n del mundo que sobrepasaba lo cotidiano, sumergi&eacute;ndonos irremediablemente en el espectro del simbolismo. El pasado se nos revela como real y es capaz de atrapar a todo aquel que no solo se conforma con la apariencia sino con encontrar respuestas solventes.
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        Los s&iacute;mbolos no solo son objetos reales sino un producto de pr&aacute;cticas aleg&oacute;ricas de referencia entre el signo y la realidad dimensional representados por medio de las im&aacute;genes mentales que las definen y proyectan de alguna manera, al ser repetitivas, articuladas en una clara relaci&oacute;n de representaci&oacute;n. Los s&iacute;mbolos exploran nuevas formas de aprendizaje, llegando a incrementar la capacidad conceptual de sus creadores. Enuncian, expresan, articulan, emiten, representan, significan contenidos dif&iacute;ciles de comprender y explicar con el juicio originario.
    </p><p class="article-text">
        Es notable, desde el punto de vista pl&aacute;stico o gr&aacute;fico, la nitidez con que los expertos awara, a trav&eacute;s de una geometrizaci&oacute;n de las formas, formularon un lenguaje visual de inusitada belleza y cohesi&oacute;n. Fueron capaces de transformar los s&iacute;mbolos en una conducta mediante experiencias fundamentadas, aceptadas como una liturgia. En la actualidad, s&oacute;lo en la isla de La Palma existen unas 500 estaciones rupestres, distribuidas en unos 1.000 paneles y m&aacute;s de 15.000 motivos.
    </p><p class="article-text">
        Los grabados rupestres de La Fajana, realizados para perdurar en el tiempo, son muy est&eacute;ticos y sus autores, de seguro, observaban y apreciaban la belleza de lo llamativo de la simetr&iacute;a de las formas curvas. Ahora bien, esto es tan solo el envoltorio. Desde lo simple a lo complejo, lo m&aacute;s importante era su trascendencia. Realizar un inventario rupestre sin significaci&oacute;n es insuficiente, si nos detenemos tan s&oacute;lo en mostrar sus propiedades t&eacute;cnicas y perderse en descripciones mon&oacute;tonas y repetitivas sin acepciones, razones, ni interpretaciones, nos parece una postura c&oacute;moda y ociosa. Es necesario hacerlo, pero debemos ir m&aacute;s lejos y reconstruir el paisaje terrenal y c&oacute;smico. Los an&aacute;lisis descriptivos y est&eacute;ticos, clasificaciones, tipolog&iacute;as, soportes, t&eacute;cnicas de ejecuci&oacute;n, siguen recibiendo el grueso del protagonismo que se le da a los petroglifos. Investigar no es solo describir un lugar o un objeto, es averiguar que hay all&iacute;. Describir no es conocimiento, interpretar si.
    </p><p class="article-text">
        El argumentario empleado por los investigadores en la historiograf&iacute;a canaria para dar sentido -significado- a los grabados rupestres de La Palma se ha basado en preceptos y suposiciones desde una l&oacute;gica occidental moderna. La primera propuesta que realiz&oacute; Viera y Clavijo (s. XVIII) conceb&iacute;a que los grabados rupestres de Belmaco eran &ldquo;puros garabatos, juegos de la casualidad o la fantas&iacute;a de los antiguos b&aacute;rbaros&rdquo;. Los resultados pr&aacute;cticos, ya en pleno siglo XX, apelan a una destreza m&aacute;gico-religiosa de culto a la fecundidad del agua en representaci&oacute;n de &ldquo;charcos con ondas y peque&ntilde;as corrientes de agua&rdquo; en un contexto del Bronce Atl&aacute;ntico (J. Mart&iacute;nez Santa Olalla, d&eacute;cadas de 1940-1950). En los a&ntilde;os de 1960-1980, Diego Cuscoy, Antonio Beltr&aacute;n y Mauro Hern&aacute;ndez, aun influenciados por esta corriente atlantista, ampl&iacute;an los conceptos de cultos al Sol, la lluvia&hellip; Posteriormente, Juan Francisco Navarro y Ernesto Mart&iacute;n (1980-1990), a los que se unen, m&aacute;s tarde, Jorge Pais, Francisco Herrera, entre otros, ya en un &aacute;mbito norteafricano, supeditan su significaci&oacute;n a una bater&iacute;a de propuestas asociadas a actividades pastoriles y a pr&aacute;cticas propiciatorias m&aacute;gico-religiosas para indicar rutas, propiedades privadas, se&ntilde;alizaci&oacute;n de campos de pastoreo, fuentes, petici&oacute;n de lluvia&hellip; En la actualidad, el investigador F. Jorge Pais retoma, como propuesta para dar sentido a los grabados rupestres, el culto a las aguas, a la lluvia, a la fertilidad &iquest;Qu&eacute; hemos avanzado en 40 a&ntilde;os?
    </p><p class="article-text">
        En cualquier momento podemos dar un giro a la historia, por peque&ntilde;o que sea, siempre que seamos capaces de encontrar respuestas a los desaf&iacute;os presentados. Desde la d&eacute;cada de 1990 entendimos que el simbolismo rupestre era fruto de una necesidad de expresi&oacute;n y comunicaci&oacute;n. Nos exig&iacute;a averiguar por el entorno sagrado y d&oacute;nde se puede manifestar. Comprendimos que hab&iacute;a algo a lo que se asociaba regido por un procedimiento estricto, una conducta estandarizada. Al encontrarse al aire libre y repetir incesantemente las mismas formas, as&iacute; como las mismas disposiciones sobre el terreno, alzamos la mirada y descubrimos un sistema asociado a las posiciones en el horizonte de los principales elementos astrales, encargados de establecer el orden y la armon&iacute;a sobre la tierra, un procedimiento establecido para regular la organizaci&oacute;n de los &aacute;mbitos socioecon&oacute;mico y espiritual de las sociedades; esto es, dar sentido a la existencia.
    </p><p class="article-text">
        Nuestra prioridad aqu&iacute; no es hacer someras descripciones de los petroglifos, ya existe una amplia bibliograf&iacute;a<strong>1</strong> y, adem&aacute;s, cualquiera que se acerque al lugar lo puede advertir. Los grabados rupestres no son elementos decorativos ni siquiera los objetos materiales que nosotros queremos ver. Nuestro inter&eacute;s es conocer sus ocultas propiedades, lo que se esconde detr&aacute;s de esa enigm&aacute;tica simbolog&iacute;a rupestre.
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        Los petroglifos de La Fajana (El Paso) se localizan en el margen superior izquierdo de un peque&ntilde;o barranco, a unos 620 m s n m. Se escudan detr&aacute;s de una valla met&aacute;lica, lo que no deja de ser una gesti&oacute;n dolorosa, pero muy necesaria ante un vandalismo que no tiene fin, que nunca descansa. Consta de varios grupos de grabados rupestres espiraliformes, c&iacute;rculos, c&iacute;rculos conc&eacute;ntricos y meandriformes, tallados en la verticalidad de la roca, destacando el gran panel principal con cuatro disposiciones u orientaciones geogr&aacute;ficas. Las formas curvas y sim&eacute;tricas evidencia conceptos como el movimiento o la evoluci&oacute;n; su simetr&iacute;a rememora la b&uacute;squeda de la perfecci&oacute;n y &iquest;hacia d&oacute;nde nos conduce? Con una visi&oacute;n indigenista, la perfecci&oacute;n &uacute;ltima se encuentra en el cosmos, el arquetipo o modelo a imitar en la tierra.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;C&oacute;mo interpretar (significado) los s&iacute;mbolos dentro de su contexto referencial desde las proyecciones mentales de nuestros ancestros? Los objetos y vicisitudes del cielo jugaron un papel fundamental en la evoluci&oacute;n cultural. Si la perfecci&oacute;n &uacute;ltima reside en el cosmos, en el movimiento c&iacute;clico de los astros, por qu&eacute; no pensar, como mejor posibilidad, que los que elaboraron esta tematizaci&oacute;n simb&oacute;lica est&eacute;n reproduciendo lo m&aacute;s sagrado, una hierofan&iacute;a. Todo parece indicar que nos conduce a la voluntad de fijar un espacio, reactualizar y re-crear constantemente el tiempo sagrado. &Eacute;ste se manifiesta a trav&eacute;s de un soporte material que adquiere naturaleza sobrenatural sin dejar de ser lo que es. Para los awara, lo sagrado es real y surge como necesidad de establecer un punto de apoyo c&oacute;smico, un centro del mundo. De esta forma se da sentido a la dimensi&oacute;n espacial.
    </p><p class="article-text">
        Estos temas iconogr&aacute;ficos se nos muestran como im&aacute;genes o motivos articulados en un sistema y en un contexto que debemos identificar. Los grabados rupestres geom&eacute;tricos muestran o exhiben una repetici&oacute;n de ritmos, de l&iacute;neas curvas que van y vuelven o que se expanden en busca de una simetr&iacute;a. Muchos papiros antiguos y algunos grabados y pinturas  rupestres egipcios muestran una sinfon&iacute;a de formas que &ldquo;tienen correspondencia en la armon&iacute;a del movimiento estelar de la que nos hablan los Textos de las Pir&aacute;mides&rdquo; (Ferran Iniesta, 2012). &ldquo;Los wiradjuri de Australia, durante los ritos de paso, los hombres cortan una pieza en espiral de la corteza de un &aacute;rbol para simbolizar el camino entre el cielo y la tierra&hellip; El papel de la espiral de corteza en el festival inici&aacute;tico resulta claro: como s&iacute;mbolo de ascensi&oacute;n, refuerza la conexi&oacute;n con el mundo celeste&rdquo; (M. Eliade, 2001). &ldquo;La manera en que el hombre crea y define su espacio vital, ha sido el resultado de la expresi&oacute;n de sus propias formas arquet&iacute;picas de organizaci&oacute;n, tanto mental como colectiva; manteniendo una correspondencia con los patrones naturales y universales<em>&hellip;</em> Es as&iacute; como el hombre comienza a tener un dominio sobre el espacio, integr&aacute;ndose a &eacute;l&hellip; El hombre pod&iacute;a vivir la experiencia de lo divino y relacionarse con el Universo a trav&eacute;s de una geograf&iacute;a sagrada cuya finalidad era reproducir en el mundo, las formas de organizaci&oacute;n y los principios fundamentales del Cosmos&rdquo;<strong>2</strong>.
    </p><p class="article-text">
        El gran maestro Mircea Eliade<strong>3</strong>, insiste en que la simple contemplaci&oacute;n de la b&oacute;veda celeste basta para desencadenar una experiencia religiosa, modifica la percepci&oacute;n del espacio y del tiempo. El Cosmos se concibe como una unidad viviente que nace, se desarrolla y se extingue el &uacute;ltimo d&iacute;a del A&ntilde;o, para renacer el A&ntilde;o Nuevo <em>ab initio</em>. La sacralizaci&oacute;n del lugar en que se instauran los templos y se realizan las ceremonias lo convierte en un &laquo;espacio sagrado&raquo;, del mismo modo que la repetici&oacute;n peri&oacute;dica de los ritos convierte el tiempo lineal en un tiempo c&iacute;clico, transformando el tiempo profano en un tiempo sagrado, eterno.
    </p><p class="article-text">
        Para Francisco Herrera y Jorge Pais (ver nota 1) los s&iacute;mbolos rupestres de La Fajana presentan una significaci&oacute;n m&aacute;gico-religiosa. Est&aacute;n relacionados con pr&aacute;cticas de origen propiciatorio centrados en la necesidad de garantizar la obtenci&oacute;n de aquellos recursos considerados b&aacute;sicos por parte del pastor benahoarita: los pastos y el agua. Tambi&eacute;n afirman que se llevar&iacute;an a cabo rituales con tal finalidad en momentos precisos del a&ntilde;o (los meandriformes y circuliformes). Con respecto a los llamativos circuliformes radiados o soliformes sugieren un culto solar. Y concluyen, &ldquo;si nos atenemos a la orientaci&oacute;n que presentan tales motivos, hemos de pensar que los mismos miran en la direcci&oacute;n por donde se pone el sol durante los equinoccios de oto&ntilde;o y primavera&rdquo;. Una &uacute;ltima interpretaci&oacute;n sobre algunos de los motivos representados en La Fajana la realiza B&aacute;rbara Kupka (2018), determinando distintos elementos paisaj&iacute;sticos (Monta&ntilde;a de la Hiedra y Bejenao) a modo de mapa rupestre.
    </p><p class="article-text">
        Lo que no presenta ninguna duda es que nos encontramos en un lugar originario, distinguido, de encuentro, en un punto de partida, un <em>axis</em> (un pilar) desde el cual la manifestaci&oacute;n de lo sagrado se expande para ordenar el mundo (espacio), organizar el cosmos (tiempo). Descubrimos, de esta manera, la importancia de vivir en armon&iacute;a con todo lo que les rodea. Dentro del paisaje, la visi&oacute;n del horizonte es lo que permite visualizar las posiciones solsticiales, lunares y estelares m&aacute;s significativas coincidentes con las disposiciones, en este caso, de los soportes donde se tallaron los petroglifos. Ahora empezamos a comprender muchas cosas que antes nos resultaban inexplicables.
    </p><p class="article-text">
        Tenemos la ubicaci&oacute;n exacta, la orientaci&oacute;n de los soportes tallados; s&oacute;lo nos faltaba conocer lo que suced&iacute;a astron&oacute;micamente en los lugares de proyecci&oacute;n en el horizonte. Desde muy antiguo la <em>orientatio</em> (orientaci&oacute;n) se caracteriz&oacute; por ser un elemento distintivo que repite sus patrones como una verdadera se&ntilde;a de identidad. Los grabados rupestres de La Fajana contienen cuatro disposiciones u orientaciones geogr&aacute;ficas y astron&oacute;micas (tres solares y una estelar). Precisamente, dos paneles, uno en la parte superior norte y el panel principal que contiene los &ldquo;soliformes&rdquo;, se orientan hacia el lugar d&oacute;nde se oculta el sol, no en los equinoccios como apuntan Francisco Herrera y Jorge Pais (<em>Idem</em> nota 1), sino en el solsticio de verano, concretamente por la Veta de Aniceta en las laderas de El Time.
    </p><p class="article-text">
        Existen otros dos paneles que se orientan hacia casi el final de la misma ladera de El Time. No es de extra&ntilde;ar porque all&iacute; se produce el ocaso solar durante los equiluxes (cuando disponemos de las mismas horas de luz y oscuridad. Se producen en d&iacute;as cercanos a los equinoccios astron&oacute;micos, dos d&iacute;as antes del equinoccio de primavera y tres d&iacute;as despu&eacute;s del equinoccio de oto&ntilde;o)<strong>4</strong>.
    </p><p class="article-text">
        La tercera orientaci&oacute;n solar la percibimos en un panel de grabados rupestres que mira hacia el lugar por donde se oculta el sol durante el solsticio de invierno. Los movimientos del sol, la luna o las estrellas no se pueden manipular. Son sus desplazamientos los que se usan para construir el tiempo como algo absoluto -una verdad eterna- y, de esta manera, desplegar en el tiempo los &oacute;rdenes lit&uacute;rgicos (el rito, el mito&hellip;). Ahora la naturaleza est&aacute; ordenada y orientada.
    </p><p class="article-text">
        A mediados de junio de 2019, en un art&iacute;culo de prensa, nos hac&iacute;amos la siguiente pregunta &iquest;se puede aplicar una cronolog&iacute;a relativa a los grabados rupestres por los azimuts y la elevaci&oacute;n de los astros a lo largo del tiempo? Los ortos y ocasos de determinadas estrellas y constelaciones por el horizonte, justo despu&eacute;s de la puesta del sol o bien antes del amanecer, se utilizaron como conexi&oacute;n c&oacute;smica para medir el tiempo, establecer d&iacute;as festivos y d&iacute;as rituales; esto es, el uso de calendarios para regular los procesos sociales al tramitar las demandas de construcci&oacute;n temporal de corta y larga duraci&oacute;n. La gran mayor&iacute;a de estos luceros actuaban como complementos suplementarios de efem&eacute;rides solares (solsticios y equiluxes), convergiendo arm&oacute;nicamente durante el &ldquo;encuentro&rdquo; entre los astros, la tierra y los espacios rituales erigidos por los humanos.
    </p><p class="article-text">
        La cuarta y &uacute;ltima disposici&oacute;n rupestre de La Fajana la establece un destacado panel que mira hacia el Bejenao. A pesar de su imponencia, la monta&ntilde;a, por s&iacute; sola, no es lo primordial, pero si est&aacute; acompa&ntilde;ada por alg&uacute;n acontecimiento estelar sobre su c&uacute;spide descubriremos parte de una hierofan&iacute;a (una manifestaci&oacute;n de lo sagrado). A partir del siglo VIII, la Osa Menor toca y entra por la cumbre del Bejenao, al amanecer, durante el equilux de oto&ntilde;o, uno de los d&iacute;as se&ntilde;alados en el calendario ritual de nuestros ancestros. A lo largo de los a&ntilde;os, un aprendizaje que hemos experimentado es que lo perif&eacute;rico (estrellas y constelaciones) est&aacute; subordinado al centro (Sol y Luna). No es, por tanto, una casualidad que exista esa disposici&oacute;n; al rev&eacute;s, es una causalidad. La tierra y el cielo se unen formando un cosmos, un equilibrio completo e infinito.
    </p><p class="article-text">
        En definitiva, la coincidencia de  los soportes de las paredes con la triada posicional solar fue lo que determin&oacute; la exacta ubicaci&oacute;n de los grabados rupestres de La Fajana (El Paso). Todo un sistema de sincron&iacute;as que permite poner orden en el espacio y estructurar el tiempo.
    </p><p class="article-text">
        <strong>NOTAS:</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>1</strong> Herrera, F.J. y Pais, F. J. (2014): Los petroglifos del Lomo de La Fajana (El Paso): Una estaci&oacute;n rupestre &uacute;nica en la Prehistoria de La Palma. Revista de Estudios Generales de la Isla de La Palma, n&ordm; 6, pp: 267-293 
    </p><p class="article-text">
        <strong>2</strong> Oscar Javier Bernal, O:J y De Hoyos, J.E. (2012): El mito fundacional de la ciudad. Una visi&oacute;n desde la Geometr&iacute;a Sagrada. Revista Nova Scientia, n&ordm; 8 vol. 4, pp: 90-109, M&eacute;xico
    </p><p class="article-text">
        <strong>3</strong> Eliade, M. (2009): &ldquo;Lo sagrado y lo profano&rdquo;. Paid&oacute;s
    </p><p class="article-text">
        <strong>4</strong> MART&Iacute;N, M.A. (2018): Los equiluxes en el santuario costero de Puntalarga. Fuencaliente (isla de La Palma). Revista Iruene n&ordm; 10, pp 6-23
    </p><p class="article-text">
        <strong>BIBLIOGRAF&Iacute;A:</strong>
    </p><p class="article-text">
        * ELIADE, M. (2001): Nacimiento y renacimiento. El significado de la iniciaci&oacute;n en la cultura humana. Kair&oacute;s. Barcelona
    </p><p class="article-text">
        * INIESTA, F. (2012): Thot. Pensamiento y poder en el Egipto Fara&oacute;nico. Catarata, Casa &Aacute;frica. Madrid
    </p><p class="article-text">
        * KUPKA, B. (2018): La Palma fue tambi&eacute;n la isla de los cart&oacute;grafos. Cartas Diferentes Ediciones
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Miguel A. Martín González]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/lapalmaahora/lapalmaopina/sagrado-grabados-rupestres-fajana-paso_132_1396593.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 12 Aug 2019 21:09:33 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Lo sagrado. La visión del mundo desde los grabados rupestres de La Fajana de El Paso]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Adoraban a un Dios levantando las manos al cielo.  Las representaciones antropomorfas de Barranco Seco (Puntallana)]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/lapalmaahora/lapalmaopina/adoraban-dios-barranco-seco-puntallana_132_1450652.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/93934c75-a256-4bf8-91c4-8fe32f68869a_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="Conjunto de grabados rupestres en Barranco Seco (Puntallana)"></p><p class="article-text">
        El descubrimiento de un conjunto rupestre en la isla de La Palma casi deja de ser noticia, a no ser que se trate de un lugar vac&iacute;o de este tipo de elementos o por sus an&oacute;malas caracter&iacute;sticas. Aunque esto &uacute;ltimo tambi&eacute;n est&aacute; dejando de ser original al existir en la Isla m&aacute;s de 40 sitios al aire libre con grabados rupestres de tipolog&iacute;a macroesquem&aacute;tica antropomorfa y, en algunos casos como este, combinados con canales, cazoletas y c&uacute;pulas. Representan casi el 10% del total de manifestaciones rupestres de la isla de La Palma. Un espacio f&iacute;sico de dimensi&oacute;n espiritual, un arquetipo o modelo insular localizado en la ladera del naciente de Barranco Seco (Puntallana). 
    </p><p class="article-text">
        El hallazgo fue toda una sorpresa. Tres amigos de Gran Canaria (Laura Palenzuela, Yeray Est&eacute;vez y Epifane Garc&iacute;a), de visita en la isla de La Palma, nos esperaba para visitar algunos lugares de significativo valor patrimonial. Antes nos alertaron de la existencia de &ldquo;unas cruces&rdquo; que encontraron casualmente. Acudimos de inmediato al lugar para apreciar lo que, sin duda, eran vestigios de nuestros ancestros cincelados en la roca. As&iacute; que este art&iacute;culo est&aacute; dedicado a ellos, por el amor y el aprecio a nuestros valores identitarios.  &ldquo;Teniendo respeto y reverencia por la vida, entramos en una relaci&oacute;n espiritual con el mundo&rdquo; (Albert Schweitzer). 
    </p><p class="article-text">
        El contexto arqueol&oacute;gico m&aacute;s cercano, sin que hayamos realizado ninguna prospecci&oacute;n significativa, nos muestra diferentes cuevas con restos de material b&aacute;sico de h&aacute;bitats dom&eacute;sticos (lapas, l&iacute;ticos, cer&aacute;mica...) y sepulcral. En la misma ladera encontramos diferentes fragmentos cer&aacute;micos de distintas fases. 
    </p><p class="article-text">
        Este tipo de manifestaciones rupestres en La Palma no formaban parte del <em>corpus</em> ind&iacute;gena hasta que en 1993 publicamos y asignamos su filiaci&oacute;n precolonial a los petroglifos de Lomo Boyero (Bre&ntilde;a Alta). Poco a poco, continuamos avanzando en los nuevos hallazgos que publicamos en Iruene n&ordm; 8 (2016). Actualmente, son m&aacute;s de 40 los lugares con simbolog&iacute;a esquem&aacute;tica humana distribuidos por toda la Isla. 
    </p><p class="article-text">
        Una doble mirada nos obliga a observar de cerca los iconos tallados en la roca, y de lejos, la direcci&oacute;n que proyectan para, de este modo, descubrir sus cualidades &iquest;Qu&eacute; conceptos se sumergen en esas im&aacute;genes? Se trata de razones de car&aacute;cter intemporal construidas en su pensamiento y de naturaleza existencial. Partiendo de esta visi&oacute;n global, es necesario detallar y concretar d&oacute;nde se localizan espacialmente y lo que observamos desde ese punto para comprender la raz&oacute;n de su asiento. Precisamente, uno de los aspectos que evidencia un lugar como sagrado es su ubicaci&oacute;n fijada, sitio que entonces se torna significante y desde donde se puede ordenar el universo en base a un sistema coherente y reglamentado. Tiempo y espacio forman una unidad inseparable, el dominio del tiempo se consolida, as&iacute; pues, mediante la ocupaci&oacute;n del espacio. 
    </p><p class="article-text">
        En la verticalidad escalonada de la ladera del barranco se distingue un tipo de pared de toba volc&aacute;nica distribuida en dos gradas. En la parte superior, debido a la abundante vegetaci&oacute;n, apenas distinguimos varias c&uacute;pulas y tres figuras de car&aacute;cter antropomorfo. 
    </p><p class="article-text">
        El gran conjunto se emplaza en el escal&oacute;n inferior sobre un soporte fijo rocoso. Los grabados se disponen en la cara vertical oriental y estructurada en cuatro bloques, separados por grietas naturales. Siguiendo una disposici&oacute;n de cumbre a costa, pasamos a continuaci&oacute;n a realizar una somera descripci&oacute;n del complejo. 
    </p><p class="article-text">
        1. En la pared vertical del primer segmento de roca se localizan varias c&uacute;pulas, dos de ellas de gran tama&ntilde;o y cuatro antropomorfos (el mayor mide 30 x 25 cm). 
    </p><p class="article-text">
        2. Lo primero que observamos es la presencia de una figura antropomorfa cruciforme que presenta una disposici&oacute;n Norte, diferente al resto. De la parte superior de la roca arranca un canal que desciende por debajo del grabado rupestre rese&ntilde;ado y contin&uacute;a por la parte inferior de la pared. Por otro lado, tambi&eacute;n reparamos en la presencia de una cazoleta con una peque&ntilde;a canalizaci&oacute;n que finaliza en la vertical del muro, al lado de una peque&ntilde;a c&uacute;pula. 
    </p><p class="article-text">
        El conducto inferior se prolonga por toda la base, mostr&aacute;ndonos el mayor conjunto de antropomorfos entrelazados ordenados en cuatro grupos. El primero lo forman tres figuras peque&ntilde;as; el segundo es casi un calco al anterior. El tercero contiene unas nueve figuras entrelazadas y abarca toda la superficie del panel, de 1,40 m. Por debajo del canal se encuentra el cuarto elenco con cuatro antropomorfos cruciformes y una peque&ntilde;a c&uacute;pula. 
    </p><p class="article-text">
        3. El canal inferior sirve de nexo entre las diferentes secciones de la roca, unificando el conjunto. En la parte superior se tallaron varias canalizaciones m&aacute;s peque&ntilde;as. Pronto encontramos un grupo de cinco o seis antropomorfos. A continuaci&oacute;n, otra asociaci&oacute;n de cuatro figuras unidas en dos alturas. En la parte inferior se distribuyen tres antropomorfos unidos al conducto principal. Destaca, por su variada tipolog&iacute;a, un antropomorfo dentro de un marco cuadrado. 
    </p><p class="article-text">
        4. Ahora la pared de toba volc&aacute;nica gira hacia el SE. En la parte superior encontramos dos cazoletas y dos perforaciones a modo de escal&oacute;n. De aqu&iacute; baja una canaleta gruesa que se divide en dos, dejando una &ldquo;isla&rdquo; en medio, para volverse a unir al canal&oacute;n principal com&uacute;n a todo el conjunto. &Eacute;ste continua su progresi&oacute;n hasta una c&uacute;pula de grandes dimensiones, justo donde se vuelven a encontrar otro conjunto de seis figuras humanas esquem&aacute;ticas unidas. A partir de aqu&iacute;, la vegetaci&oacute;n nos impide ver lo que hay detr&aacute;s. 
    </p><p class="article-text">
        En total, el conjunto contiene unos 40 grabados rupestres de car&aacute;cter antropomorfo en cruz realizados mediante trazos rectos muy simples. La esquematizaci&oacute;n nos lleva a una extrema simplificaci&oacute;n de las formas, a una exagerada sencillez en la expresi&oacute;n material. Los petroglifos reproducen una disposici&oacute;n ejecutadas mediante trazos sencillos y algo rudimentarios. Pierden su contenido descriptivo y tan s&oacute;lo se representan algunas fisonom&iacute;as esenciales, aunque suficiente para permitir su identificaci&oacute;n como humanos. S&oacute;lo se representa un trazo vertical que expresa el tronco, en ocasiones la cabeza y una base o peana y se omiten otros detalles, y el horizontal los dos brazos extendidos a los lados, curvando hacia arriba o hacia abajo. Tampoco se percibe ni se distingue ning&uacute;n rasgo espec&iacute;fico de su sexualidad. 
    </p><p class="article-text">
        Llama poderosamente la atenci&oacute;n su disposici&oacute;n en grupos homog&eacute;neos que dejan traslucir rituales o actividades colectivas. Destacan las diferentes secuencias de motivos repetidos asociados en hileras con las mismas caracter&iacute;sticas. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Todo ello revela, en suma, que el motivo antropomorfo, en un nivel de an&aacute;lisis m&aacute;s profundo que el de la forma, es portador de un significado aleg&oacute;rico, presentado a trav&eacute;s de unos s&iacute;mbolos que, dada su reiteraci&oacute;n en forma convencional, deb&iacute;an ser evidentes y claros en su propio contexto social, emanados de las tradiciones colectivas del mismo&rdquo;<strong>1</strong>. En cierto modo, los grabados rupestres antropomorfos tratan de humanizar la naturaleza. Su l&oacute;gica -su sensibilidad- viene expresada en esas representaciones figuradas. 
    </p><p class="article-text">
        Las representaciones humanas, a lo largo de la historia, presentan muchas particularidades. Se le han atribuido diferentes significados de car&aacute;cter m&aacute;gico, ceremonial, pr&aacute;cticas m&aacute;gico-religiosas, sacerdotes, seres espirituales, dioses&hellip; La religi&oacute;n awara y canaria en general era simple y clara en concepciones celestes, pero compleja por los elementos y la pluralidad del culto solar, lunar y estelar, entre otros, para establecer los tiempos sagrados. As&iacute; manifiestan su fuerza c&oacute;smica. 
    </p><p class="article-text">
        Si la comprensi&oacute;n del funcionamiento del cosmos viene ligada, desde tiempos inmemorables, a las creencias religiosas, entonces &iquest;la posici&oacute;n de los astros juega aqu&iacute; alg&uacute;n papel? &iquest;C&oacute;mo explicarlo? Todo el conjunto nos conduce hacia el Firmamento. El primer argumento gen&eacute;rico es la costumbre de orientar astron&oacute;micamente los espacios sagrados, la segunda evidencia a favor es la posici&oacute;n de los grabados rupestres al aire libre y mirando al frente, al lugar donde se oculta el Sol. En consecuencia, se exteriorizan las circunstancias de lo sagrado: los principios del tiempo. Los soportes de la roca se alinean exactamente con el doble posicionamiento solar de horizonte en los momentos solsticiales de invierno y verano, simb&oacute;licamente representando un ciclo, con un inicio y un final, que se repite anualmente y para la eternidad.  
    </p><p class="article-text">
        Los intermedios solares -los equiluxes- requieren de mucha precisi&oacute;n; es necesario realizar un c&oacute;mputo de d&iacute;as. En Barranco Seco no existe ning&uacute;n soporte p&eacute;treo que mire hacia esa posibilidad. Sin embargo &iquest;los awara podr&iacute;an registrar el d&iacute;a exacto de los equiluxes explorando la posici&oacute;n de determinadas constelaciones o estrellas sobre el horizonte? La respuesta es afirmativa. La figura antropomorfa cuya cara se orienta con la propia ladera nos permite confirmar como la Osa Mayor comenzaba a surgir, en el crep&uacute;sculo, durante el equilux de primavera. 
    </p><p class="article-text">
        Por &uacute;ltimo, existe otra representaci&oacute;n de igual tipolog&iacute;a antropomorfa que se ubica sobre un soporte esquinado para que se proyecte en una determinada direcci&oacute;n coincidente con la aparici&oacute;n de la constelaci&oacute;n de Casiopea, en la ladera opuesta, al oscurecer del d&iacute;a 2 de febrero. Fecha muy significativa al coincidir exactamente con el orto hel&iacute;aco de la estrella madre Canopo, crucial en la cosmovisi&oacute;n ind&iacute;gena<strong>2</strong>. 
    </p><p class="article-text">
        El humano as&iacute; representado, de pie y con los brazos extendidos,  busca la luz procedente del cielo, muestran sumisi&oacute;n hacia el gran Dios celeste. &ldquo;Adoraban a un Dios, levantando las manos al cielo. Hac&iacute;anles sacrificios en las monta&ntilde;as derramando leche de cabras con vasos, que llamaban g&aacute;nigos&hellip;&rdquo;<strong>3</strong>. 
    </p><p class="article-text">
        En definitiva, estas manifestaciones nos sugieren retazos de una mentalidad que debi&oacute; de ser a&uacute;n mucho m&aacute;s compleja de lo que acabamos de exponer. Las representaciones simb&oacute;licas de car&aacute;cter antropomorfo de Barranco Seco presentan el mismo patr&oacute;n de orientaciones, todos se disponen apuntando o se&ntilde;alando los mismos lugares, all&iacute; donde se oculta el Sol durante los solsticios de invierno y verano; esto es, proyectar hacia el mismo horizonte un acontecimiento cosmol&oacute;gico. Dan visibilidad eterna a una representaci&oacute;n visible de consumaci&oacute;n de una idea de creaci&oacute;n, resurgimiento y regreso al comienzo de los tiempos sagrados. Esto nos viene a demostrar que los awara imploraban y reverenciaban al Sol levantando los brazos al cielo, que el s&iacute;mbolo y el ritual forman parte del mismo cuerpo como un gesto universal reiterado c&iacute;clicamente como uno de los modelos de tradici&oacute;n e identidad. Quiz&aacute; nos est&eacute;n mostrando algo: ocultan su rostro pero desnudan su alma. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>Miguel A. Mart&iacute;n Gonz&aacute;lez (Historiador, profesor, fundador y director de la revista Iruene)</strong><em>Iruene</em>
    </p><p class="article-text">
        <strong>NOTAS </strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>1</strong> M&ordf; Soledad Corchan (1987) en &ldquo;Iconograf&iacute;a de las representaciones antropomorfas paleol&iacute;ticas: a prop&oacute;sito de la &rdquo;Venus&ldquo; magdaleniense de Las Caldas (Asturias)&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>2</strong> Con respecto a este tema se puede consultar la revista Iruene, n&ordm; 2 (2010) y n&ordm; 9 (2017). 
    </p><p class="article-text">
        <strong>3</strong> Abreu Galindo, J. (1977): Historia de la Conquista de las Siete Islas de Canaria, Goya Ediciones. Santa Cruz de Tenerife.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Miguel A. Martín González]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/lapalmaahora/lapalmaopina/adoraban-dios-barranco-seco-puntallana_132_1450652.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 05 Jul 2019 09:18:51 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Adoraban a un Dios levantando las manos al cielo.  Las representaciones antropomorfas de Barranco Seco (Puntallana)]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿Podían ordenar el tiempo los antiguos canarios con el posicionamiento de horizonte de las estrellas?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/lapalmaahora/lapalmaopina/podian-antiguos-posicionamiento-horizonte-estrellas_132_1506821.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/5e730a3c-1bc6-4af4-bee2-917803e5953c_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="Roca 1"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Un ejemplo en el Lomo del Cuervo (Breña Alta, isla de La Palma</p></div><p class="article-text">
        El mundo moderno ha desacralizado el cielo, la mera y simple contemplaci&oacute;n ha perdido importancia, con la excepcionalidad de la ciencia y el turismo de estrellas. A los astros no se les presta atenci&oacute;n, el exceso de luz concentrada (contaminaci&oacute;n lum&iacute;nica) tiene como consecuencia  que millones de personas que viven en entornos urbanos no vean las estrellas. Y sin embargo, en otros tiempos de total oscuridad parec&iacute;a inevitable levantar la mirada hacia el cielo. Exist&iacute;a una cultura c&oacute;smica donde la b&oacute;veda celeste era la gran referencia, lo m&aacute;s sagrado y la que reg&iacute;a la vida cotidiana y ritual de las personas. 
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Qu&eacute; importancia ten&iacute;a el cielo para los antiguos? Cada noche la b&oacute;veda celeste, con sus infinitos luceros, deb&iacute;a impresionar al ser humano de tal manera que result&oacute; ser un revulsivo muy atractivo para su pensamiento cultural simb&oacute;lico. Espont&aacute;neamente, la persistente observaci&oacute;n les permiti&oacute; descubrir la regularidad de su movimiento, la aparici&oacute;n y desaparici&oacute;n de determinadas estrellas y constelaciones en diferentes per&iacute;odos de tiempo. Poco a poco, nuestros ancestros fueron ampliando su conocimiento y perfeccionando de manera obsesiva sus c&aacute;lculos hasta dar origen a importantes efem&eacute;rides festivas y rituales como base de sus calendarios. 
    </p><p class="article-text">
        Las antiguas cosmolog&iacute;as pregonaban la continuidad y la unidad so&ntilde;ada que los humanos pod&iacute;an disponer. Las basaron, por lo tanto, en las eternas repeticiones c&iacute;clicas de determinados astros, a los que les asignaron nombres convirti&eacute;ndolos en divinidades. Los antiguos canarios acumularon siglos de experiencias observando el cosmos, quedando impreso como arquetipos, de alguna manera, en sus s&iacute;mbolos rupestres y construcciones sagradas. 
    </p><p class="article-text">
        Desde el siglo XIV, los textos etnohist&oacute;ricos de Canarias mencionan y detallan la devoci&oacute;n y veneraci&oacute;n a los astros como lo m&aacute;s manifiesto de su religiosidad. A modo de ejemplo revelador, tanto la Bula <em>Dum diligenter</em> del 15 de mayo de 1351 del Papa Clemente VI, como la  <em>Ad hoc Semper</em> del Papa Urbano V de 31 de agosto de 1369, verifican que los canarios adoraban al Sol y a la Luna como justificaci&oacute;n para la cristianizaci&oacute;n del Archipi&eacute;lago. En otros casos se alude tambi&eacute;n a las estrellas, caso de Valent&iacute;n Fern&aacute;ndez (1505) cuando escribi&oacute; que los nativos canarios adoraban &ldquo;unos al Sol, otros a la Luna y otros a las estrellas&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        El asiento pr&aacute;ctico de las investigaciones que llevamos realizando sobre el terreno nos est&aacute; manifestando importantes lecturas en forma de claves arcanas que unen los lugares sagrados con los astros. Son considerables los lugares sagrados en nuestro Archipi&eacute;lago Canario que contienen amontonamientos de piedras, torretas, cuevas, pireos, c&iacute;rculos de piedras, canales, cazoletas, grabados rupestres&hellip; en los que se establecieron alineaciones sincronizadas que combinan el elemento astron&oacute;mico nocturno (estrellas y constelaciones) con la topograf&iacute;a. 
    </p><p class="article-text">
        A unos escasos 80 m sobre el nivel del mar se emplaza el conjunto de grabados rupestres del Lomo del Cuervo. Forman parte del gran complejo de Los Guinchos donde se localizan cuevas de habitaci&oacute;n, cuevas sepulcrales, las estaciones de grabados rupestres emblem&aacute;tica de Lomo Boyero, apenas distante unos 250 m, el c&iacute;rculo de piedras del Lomo del Tejal, as&iacute; como canales y cazoletas tanto de tierra como de mar<strong>1</strong>. 
    </p><p class="article-text">
        Los s&iacute;mbolos rupestres del Lomo del Cuervo los descubrimos desde finales de la d&eacute;cada de 1980, pero no hab&iacute;amos iniciado su estudio hasta que, hace unos d&iacute;as, visitamos el lugar. El complejo re&uacute;ne tres petroglifos de simbolog&iacute;a geom&eacute;trica (circuliformes y meandriformes), tallados mediante percusi&oacute;n gruesa o ancha en dos casos y media-peque&ntilde;a en el otro. Los dos primeros presentan un estado de conservaci&oacute;n precario debido a su antig&uuml;edad y exposici&oacute;n, el otro muestra un estado de conservaci&oacute;n muy bueno al ser m&aacute;s reciente. Esto no es aleatorio o trivial, es un dato importante, pues nos manifiesta dos ejecuciones de distintas personas y en diferentes tiempos. 
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Se puede averiguar cu&aacute;ndo fueron tallados los grabados rupestres -cronolog&iacute;a relativa- por los azimut y la elevaci&oacute;n de los astros? Cuando las referencias vinculantes son el Sol o la Luna, en Canarias la respuesta es negativa debido al poco tiempo transcurrido, pues la posici&oacute;n de estos astros que vieron los ind&iacute;genas es pr&aacute;cticamente la misma que vemos en la actualidad. La diferencia es de tan solo &frac12; Sol, casi imperceptible a nuestra vista.  Por otro lado, la respuesta a la misma cuesti&oacute;n es un rotundo Si, cuando las alineaciones se establecen con determinadas estrellas y constelaciones que han variado su posici&oacute;n con el paso del tiempo debido a la precesi&oacute;n de los equinoccios; esto es, al cambio lento y gradual en la orientaci&oacute;n del eje de rotaci&oacute;n de la Tierra. El azimut y la elevaci&oacute;n definen perfectamente las coordenadas de los cuerpos celestes en el cielo desde una localizaci&oacute;n concreta hasta el per&iacute;odo temporal determinado, siendo el caso de los grabados rupestres de Lomo del Cuervo. 
    </p><p class="article-text">
        Los ortos y ocasos de determinadas estrellas y constelaciones por el horizonte, justo despu&eacute;s de la puesta del Sol o bien antes del amanecer, se utilizaron como conexi&oacute;n c&oacute;smica para medir el tiempo, establecer d&iacute;as festivos, d&iacute;as rituales y, l&oacute;gicamente, para uso de calendarios. La gran mayor&iacute;a de estos luceros actuaban como complementos y suplementarios de efem&eacute;rides solares (solsticios y equiluxes), convergiendo arm&oacute;nicamente durante el &ldquo;encuentro&rdquo; entre los astros, la tierra y los espacios rituales construidos por los humanos. 
    </p><p class="article-text">
        Los grabados rupestres del Lomo del Cuervo nos obligan a mirar las estrellas, que son escrutadas como s&iacute;mbolos emblem&aacute;ticos &iquest;acaso los que luego se representan sobre la roca? Cuando estos casos se repiten por toda la geograf&iacute;a canaria &iquest;seguimos aceptando las casualidades como juicio? 
    </p><p class="article-text">
        Para una mejor comprensi&oacute;n seccionamos las rocas talladas (medidas, s&iacute;mbolos representados, orientaciones de los soportes, los astros se&ntilde;alados, los tiempos revelados): 
    </p><p class="article-text">
        <strong>Roca 1.</strong>
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                </figure><p class="article-text">
         Mide unos 35 cm de di&aacute;metro, contiene s&iacute;mbolos meandriformes ejecutados mediante una t&eacute;cnica de picado ancho sobre la cara que mira al NO, hacia la monta&ntilde;a por la zona de la Punta de Los Roques. En ese lugar se produce el ocaso crepuscular de la estrella Vega (quinta estrella m&aacute;s brillante de nuestro cielo que no vari&oacute; su posici&oacute;n durante la &eacute;poca ind&iacute;gena) coincidiendo con el m&aacute;ximo desplazamiento solar en direcci&oacute;n Sur: el solsticio de invierno, fecha de festividad del renacimiento del Sol celebrada en todos los tiempos pret&eacute;ritos y por todos los pueblos y culturas en numerosos templos del universo. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>Roca 2.</strong>
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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         Pegada a la anterior, presenta una cara, de unos 40 cm de di&aacute;metro, con talladuras igualmente ejecutadas con t&eacute;cnica de picado ancho que combinan meandriformes y circuliformes de apariencia tosca, inapreciables sin luz y visibles cuando el Sol los ilumina en su declinaci&oacute;n o descenso en la &oacute;rbita. En este caso, la disposici&oacute;n del soporte grabado se dirige al SE coincidiendo con el extremo oriental de la isla de La Gomera. &iquest;Qu&eacute; intencionalidad astral buscaban en esa direcci&oacute;n? No es una orientaci&oacute;n original, es poco habitual, pero la hemos encontrado en varias islas. Se trata del orto de la estrella Fomalhaut, una de las m&aacute;s brillantes del cielo nocturno. Esta estrella aparece al amanecer durante el equilux<strong>2</strong> de primavera (momento exacto en el que los d&iacute;as y las noches tienen la misma duraci&oacute;n, no simult&aacute;neo a los equinoccios astron&oacute;micos) y, al oscurecer, coincidiendo con el orto heliaco de la estrella madre Canopo<strong>3</strong>, despu&eacute;s de mediados de agosto, que asoma por el otro extremo occidental de la isla de La Gomera. 
    </p><p class="article-text">
        Estos fen&oacute;menos c&oacute;smicos se observan desde los primeros siglos de la era cristiana; a partir del siglo IX comienza un desfase de un d&iacute;a, llegando a los cinco d&iacute;as en el siglo XV. Tambi&eacute;n su azimut vari&oacute; unos siete grados desde el siglo I al siglo XV. Durante los primeros siglos del per&iacute;odo ind&iacute;gena la estrella Fomalhaut emerg&iacute;a por la isla de La Gomera; a partir del siglo IX comenzaba a salir por el mar y a sumar los primeros d&iacute;as de desfase.  
    </p><p class="article-text">
        <strong>Roca 3.</strong>
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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         Se localiza a unos cuatro metros de distancia. Se trata de un grabado rupestre peque&ntilde;o que se ubic&oacute; en la parte superior de una piedra de grandes dimensiones. Representa una combinaci&oacute;n de espiral y tres c&iacute;rculos conc&eacute;ntricos. Presenta la misma t&eacute;cnica de ejecuci&oacute;n, pero es diferente a los anteriores en tama&ntilde;o, forma, simbolog&iacute;a y orientaci&oacute;n. Se dispone en direcci&oacute;n N/NO coincidente con el extremo superior del notorio y manifiesto Risco de La Concepci&oacute;n &iquest;Qu&eacute; posici&oacute;n astral encontrar&iacute;amos en esa direcci&oacute;n acimutal y elevaci&oacute;n? La respuesta la encontramos en  la estrella dubhe de la constelaci&oacute;n de la Osa Mayor en el momento que entra en contacto con el Risco de La Concepci&oacute;n, durante el crep&uacute;sculo, en el equilux de oto&ntilde;o, a partir del siglo XI. Ahora podemos comprender su buen estado de conservaci&oacute;n debido a la diferencia de antig&uuml;edad de este motivo con respecto a los anteriores.  
    </p><p class="article-text">
        Desde el Lomo del Cuervo, por la noche y gracias a la posici&oacute;n de las estrellas sobre el horizonte topogr&aacute;fico, podemos saber algunos de los tiempos m&aacute;s reverenciados por los antiguos canarios: el solsticio de invierno, los equiluxes de primavera y oto&ntilde;o y el orto hel&iacute;aco de Canopo. 
    </p><p class="article-text">
        Este es un caso de construcci&oacute;n o elaboraci&oacute;n de s&iacute;mbolos sagrados determinados por las posiciones de las estrellas y constelaciones seg&uacute;n una tradici&oacute;n cultural ancestral. Estas &ldquo;piedras de las estrellas&rdquo; se orientaron hacia posiciones en el cielo de horizonte en el que coincidieran dichos astros con per&iacute;odos temporales muy determinados. Por lo tanto, se pueden datar. Los antiguos canarios nos legaron el control del tiempo codificado en las orientaciones astron&oacute;micas. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>1</strong> MART&Iacute;N, M.A. (2016): Antropocosmolog&iacute;a. Los grabados rupestres antropomorfos en la isla de La Palma. Revista Iruene n&ordm; 8, pp 8-39<strong> </strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>2 </strong>MART&Iacute;N, M.A. (2018): Los equiluxes en el santuario costero de Puntalarga. Fuencaliente (Isla de La Palma). Revista Iruene n&ordm; 10, pp 6-23 
    </p><p class="article-text">
        <strong>3</strong> MART&Iacute;N, M.A. (2010): Canopo. Revista Iruene n&ordm; 2
    </p><p class="article-text">
        <em><strong>Miguel A. Mart&iacute;n Gonz&aacute;lez (Historiador, profesor y director de la Revista Iruene)</strong></em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Miguel A. Martín González]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/lapalmaahora/lapalmaopina/podian-antiguos-posicionamiento-horizonte-estrellas_132_1506821.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 11 Jun 2019 11:13:02 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[¿Podían ordenar el tiempo los antiguos canarios con el posicionamiento de horizonte de las estrellas?]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Asteheyta: la fábula que emerge de la historia]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/lapalmaahora/lapalmaopina/asteheyta-fabula-emerge-historia_132_1675260.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/18ca55a1-6c7b-4182-bfa2-044094142082_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="Cueva del Agua (Isora)."></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La necesidad, en una tierra agreste y sedienta, comprometió a los antiguos pobladores de la isla de El Hierro (los</p><p class="subtitle">bimbache</p><p class="subtitle">), a forjar destrezas, mitos e ilusiones capaces de compensar todo tipo de carencias y penurias a las que estaban sometidos.</p></div><p class="article-text">
        La necesidad, en una tierra agreste y sedienta, comprometi&oacute; a los antiguos pobladores de la isla de El Hierro (los <em>bimbache</em>), a forjardestrezas, mitos e ilusiones capaces de compensar todo tipo de carencias y penurias a las que estaban sometidos. Consolidados en una estrategia  econ&oacute;mica de subsistencia eminentemente pastoril, se adaptaron a la oferta de pastos que la Isla ofrec&iacute;a tanto en los distintos espacios o pisos de vegetaci&oacute;n como en los tiempos de sus disposiciones gracias a un sistema de trasterminancia (desplazamientos cortos de los reba&ntilde;os) de costa a cumbre. 
    </p><p class="article-text">
        ..&ldquo;Y, como el principal sustento de los herre&ntilde;os era el ganado, ya que por la sementera no les pusiese cuidado la falta del agua, pon&iacute;anles por los yerbajes y pastos para el ganado. Y as&iacute;, cuando ve&iacute;an tardar las aguas en el invierno, junt&aacute;banse en Bentayca, donde fing&iacute;an estar sus &iacute;dolos, y alrededor de aquellos pe&ntilde;ascos estaban sin comer tres d&iacute;as, los cuales con la hambre lloraban y el ganado balaba, y ellos daban voces a los dioses &iacute;dolos, que les mandasen agua&rdquo;&hellip; (Abreu Galindo, 1977) *<strong>1</strong>. El origen de algunos relatos sobre lugares m&iacute;ticos, de top&oacute;nimos extinguidos, de ideas veladas, de alguna manera se mimetizaron y ocultaron en alg&uacute;n lugar de la monta&ntilde;a. El recuerdo qued&oacute; registrado en la memoria de las letras de un relato verdadero, de un significativo valor, m&aacute;s all&aacute; de cualquier sentido de ficci&oacute;n o ilusi&oacute;n que el fraile franciscano Abreu Galindo recopil&oacute; a finales del siglo XVI, siendo la &uacute;nica referencia de la que disponemos para desenmascarar el rostro vivo o el emplazamiento de aquella mist&eacute;rica y sagrada morada llamada Asteheyta. 
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        Contin&uacute;a la narraci&oacute;n de la siguiente manera: &ldquo;Y, s&iacute; con esta diligencia no llov&iacute;a, uno de los naturales, a quien ellos ten&iacute;an por santo, iba al t&eacute;rmino y lugar que llamaban Tacuytunta, donde est&aacute; una cueva que dec&iacute;an Asteheyta, y, meti&eacute;ndose dentro e invocando los dioses &iacute;dolos, sal&iacute;a, de dentro un animal en forma de cochino, que llamaban Aranfaybo, que quiere decir &laquo;medianero&raquo;; porque, como aquellos gentiles ve&iacute;an que por sus ruegos no alcanzaban lo que ped&iacute;an, buscaban medianero para ello. Y a este Aranfaybo, que era el demonio, ten&iacute;an ellos en lugar de santo, y era amigo de Eraorazan. Y, como sal&iacute;a, lo tomaba y lo llevaba debajo del tamarco a donde estaban los dem&aacute;s esperando con sus ganados, alrededor de aquellos pe&ntilde;ascos; y andaban todos dando gritos y voces en procesi&oacute;n, a la redonda de aquellos dos riscos, y llevando el cochino debajo del tamarco. Y, como el demonio es grande art&iacute;fice de cosas naturales, hac&iacute;a llover, porque fuesen ciegos tras su adoraci&oacute;n. Y, si v&iacute;a el que llevaba el cochino que era menester m&aacute;s agua, ten&iacute;ase consigo este demonio y, cuando le parec&iacute;a que hab&iacute;a llovido lo necesario, larg&aacute;balo y volv&iacute;ase a su cueva, a vista de todos&hellip;&rdquo; 
    </p><p class="article-text">
        Nos encontramos ante un relato hist&oacute;rico-legendario extraordinario de un acontecimiento primordial donde se mezclan lugares espec&iacute;ficos (Bentayca o Tacuyunta), animales, humanos, personajes relevantes y seres divinos: dioses (Eraorazan) y medianeros o genios (aranfaybo). Peregrinaciones, c&aacute;nticos, rezos, ruegos, plegarias, danzas dirigidas a los dominios de lo sobrenatural, distintiva por su car&aacute;cter ritual y m&aacute;gico en una representaci&oacute;n colectiva de gran intensidad que afecta a toda la Isla y que formaba parte de una escenificaci&oacute;n c&oacute;smica de un acto fabuloso, donde se combina lo terrenal con lo sobrenatural. 
    </p><p class="article-text">
        Esta invocaci&oacute;n concreta es extraordinaria por ser un tiempo de calamidad como es la falta de lluvias. Contiene un paradigma de significado profundo de origen divino, pues se representa en y como un escenario dram&aacute;tico, lo cual presupone o nos hace entender que la misma actitud -aunque sea con variantes ceremoniales- deb&iacute;a repetirse ordinariamente todos los a&ntilde;os. Afirma Mircea El&iacute;ade (1994)<strong>2</strong> que el mito es una realidad extremadamente compleja, que podr&iacute;a abordarse e interpretarse de diferentes maneras, a menudo complementarias... Al conocer el mito, el sujeto conoce el &ldquo;origen&rdquo; de las cosas y por consiguiente puede llegar a dominarlas y manipularlas a voluntad. No se trata de un conocimiento &ldquo;externo&rdquo; o &ldquo;abstracto&rdquo; sino de un saber que se &ldquo;vive&rdquo; ritualmente ya al narrar ceremonialmente el mito, ya al efectuar el ritual para el que sirve de justificaci&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        Circunstancias similares vinculadas a rituales para provocar la lluvia tambi&eacute;n las encontramos en otras islas del Archipi&eacute;lago Canario. En varias de ellas se documenta una pr&aacute;ctica que consist&iacute;a en reunir ganado en cercados -baladeros o bailaderos- en zonas altas, separando las madres de las cr&iacute;as y comenzar a danzar, implorar y rogar alrededor de una lanza, piedra o amontonamientos de piedras, para que los balidos y quejidos lleguen hasta los dioses. En Gran Canaria se conserva un ritual que procesionaba hasta las cumbres de Tirma y Amagro para realizar rituales de petici&oacute;n de lluvia. A continuaci&oacute;n, se bajaba con ramas hacia el mar para golpear el agua.
    </p><p class="article-text">
        Llama mucho la atenci&oacute;n la destacada presencia de un medianero con aspecto de cochino &iquest;Por qu&eacute; ten&iacute;a tanto protagonismo en El Hierro una divinidad inferior como esta? El fraile franciscano aclara precisando que era &ldquo;amigo de Eraorazan&rdquo;. Ir a la cueva donde moraba un genio era una posibilidad de abrir una puerta al cielo, una abertura a lo espiritual, otro mundo trascendente que simboliza la realidad absoluta y a las que se dirigen todas las miradas, todos los pensamientos y actitudes. All&iacute; se cumple una funci&oacute;n protot&iacute;pica de un modo idealizada donde poder encontrar lo que necesitaban, el regalo c&oacute;smico en forma de lluvia. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Se ha constatado arqueol&oacute;gicamente la existencia entre los antiguos libios de centros sagrados o de santuarios en emplazamientos como monta&ntilde;as, altos lugares, rocas, cuevas, abrigos, bosques, manantiales y fuentes termales&hellip; en ideas asociadas a la fertilidad, a la procreaci&oacute;n y a la renovaci&oacute;n de los ciclos naturales, teniendo en los elementos (astros, monta&ntilde;as, cuevas, rocas, etc.) y en fen&oacute;menos naturales (lluvia, viento, ciclos vegetales) su materializaci&oacute;n&rdquo; (Josu&eacute; Ramos, 2014)*<strong>3</strong>. 
    </p><p class="article-text">
        Posiblemente, apunta Eduardo P&eacute;rez (2017)*<strong>4</strong>, est&aacute; invocando a los esp&iacute;ritus de los antepasados. Estos se manifestar&iacute;an, seg&uacute;n el texto, en un &ldquo;animal en forma de cochino&rdquo; que saldr&iacute;a de la caverna. Es interesante constatar que el autor no dice que se manifestara como &ldquo;un cochino&rdquo;, sino como un &ldquo;animal en forma de cochino&rdquo; lo que demuestra el car&aacute;cter m&aacute;gico-simb&oacute;lico de ese ser. Se tratar&iacute;a de la encarnaci&oacute;n de un intermediario, como el propio texto indica, que interceder&iacute;a ante las deidades responsables de las lluvias. La narraci&oacute;n aclara que este ser, con forma de cochino, era el demonio, amigo de <em>Eraoranzan. </em>No parece que el concepto demonio se refiera en este contexto a la terminolog&iacute;a cristiana, a pesar de la adscripci&oacute;n religiosa del autor, sino m&aacute;s bien a su etimolog&iacute;a original griega; &ldquo;daimon&rdquo;, que significa genio o esp&iacute;ritu, pues, como se observa en el texto, su papel era positivo y propiciatorio. 
    </p><p class="article-text">
        Cueva del Agua (Isora) es la &uacute;nica estaci&oacute;n rupestre de cumbre descubierta y divulgada hasta estos momentos, dada a conocer p&uacute;blicamente por R. Balb&iacute;n y A. Tejera (1983)*<strong>5</strong>. Lo que sorprende al llegar a la gruta es el conjunto de grabados rupestres con formas circulares, herraduras y signos de escritura que se localizan sobre una superficie de capa fina, porosa y descascarillada b&aacute;sicamente en la pared meridional. Los motivos rupestres de la pared meridional terminan con una peque&ntilde;a espiral, la &uacute;nica que existe en toda la cueva, mientras que el lateral septentrional tan s&oacute;lo contiene dos c&iacute;rculos exentos, un motivo en forma de U y cuatro c&iacute;rculos unidos. 
    </p><p class="article-text">
        Los petroglifos que se exhiben en la isla de El Hierro constituyen un original proyecto social. Construir un espacio sagrado no es algo que se pueda improvisar, equivale a una cosmogon&iacute;a; por ello, requiere elegir el rinc&oacute;n del territorio, el soporte p&eacute;treo y la cara de la roca, todo debe estar perfectamente calculado seg&uacute;n la <em>orientatio</em> que les permita una comunicaci&oacute;n permanente con los dioses. Toda la parafernalia simb&oacute;lica que encontramos en la Isla es parte fundamental de la expresi&oacute;n de un discurso, producto de la experiencia sobre un imaginario, dispuesto m&aacute;s all&aacute; del espacio y el tiempo inmediatos. La manifestaci&oacute;n aleg&oacute;rica es la clave de una experiencia religiosa que debemos abordar si queremos penetrar en el misterio de una realidad comunicada trascendente mediante la literatura labrada sobre la roca*<strong>6</strong>. 
    </p><p class="article-text">
        Es primordial poner en valor el papel que juega la luz solar en este espacio cavern&iacute;cola, como con la sucesi&oacute;n de los d&iacute;as y los meses, va penetrando e iluminando los motivos rupestres hasta llegar a los l&iacute;mites de la &uacute;nica espiral existente, coincidiendo con el solsticio de invierno (m&aacute;xima iluminaci&oacute;n). Dicha espiral es el &uacute;nico motivo que permanece permanentemente en penumbra dando la sensaci&oacute;n de revelar el inicio del tr&aacute;nsito al otro mundo, claramente vinculado al inframundo, la morada del esp&iacute;ritu del agua que mana por los poros de la pared de la cavidad. 
    </p><p class="article-text">
        Desde este instante los grabados rupestres se conectan con el cosmos, se reactualiza la creaci&oacute;n, se origina un nuevo comienzo (el nuevo ciclo temporal). Es un caso muy particular, &uacute;nico en la Isla que opera seg&uacute;n el modelo de la luz. Por otro lado, los tres motivos del extremo septentrional est&aacute;n orientados hacia el lugar del horizonte marino por donde surge la estrella Canopo, al amanecer, sobre el 15-20 de agosto dependiendo de los siglos y principios de febrero en su orto hel&iacute;aco durante el crep&uacute;sculo. En este contexto ritual durante el solsticio de invierno al amanecer, cuando la luz solar penetra en la cavidad, era el momento id&oacute;neo para que el hombre que &ldquo;ten&iacute;an por santo&rdquo; se introdujera en el interior de la cavidad para invocar y demandar el beneficio de la comunicaci&oacute;n con el otro mundo.  
    </p><p class="article-text">
        Llegados a este punto, es preciso destacar la importante aportaci&oacute;n que el historiador y ling&uuml;ista Ignacio Reyes*<strong>7</strong> realiza en tres asientos sobre fragmentos de texto l&iacute;bico-bereber que se sit&uacute;an en la entrada de la cueva y que, por cuesti&oacute;n de espacio, abreviamos y extractamos lo siguiente:<strong> ZRHZYZH.</strong> (De <em>*Izar ehez y &#601;zha,</em> prop. lit. &lsquo;Vierte (o fluye) r&aacute;pido para los verdaderos (o leg&iacute;timos u originarios)&rsquo;.). <strong>&Scaron;RT</strong> (De<em> *&Scaron;R-t,</em> adj. gent. col. lit. &lsquo;los hijos de la tribu &Scaron;R&rsquo; (&iquest;la tribu del Viejo o la Garra?).) y <strong>ZRST.</strong> (De <em>*</em><em>Izar &#601;s-t&#601;tit,</em> prop. lit. &lsquo;Fluye hacia el crecimiento (o provecho, ganancia)&rsquo;.) 
    </p><p class="article-text">
        Casi al fondo del tubo volc&aacute;nico se encuentran tres pilas o posas de piedra que forman parte del concepto ritual y simbolismo del agua que se filtra o se condensa y gotea en la parte superior de las piedras colocadas expresamente all&iacute; donde cae la gota de agua. En la parte superior presentan peque&ntilde;as concavidades donde se forman min&uacute;sculos dep&oacute;sitos de agua. Su funci&oacute;n no es recoger l&iacute;quido para beber, sino m&aacute;s bien adquiere un car&aacute;cter simb&oacute;lico de ritual emp&aacute;tico o simp&aacute;tico. 
    </p><p class="article-text">
        Fuera de la cavidad, en la parte superior delimitando la ca&iacute;da del risco, se localizan dos excepcionales recintos a modo de c&iacute;rculos de piedra que nada tienen que ver con eras. El m&aacute;s cercano a la cavidad, localizado a unos 50 m de distancia, en la actualidad presenta la forma de un semic&iacute;rculo de peque&ntilde;as dimensiones (5 m) con un conjunto de rocas que delimitan el abismo del acantilado. En el lado inverso se le ha a&ntilde;adido, con posterioridad, un muro vinculado a los corrales de cabras. El segundo recinto es de mayores dimensiones, se emplaza a unos 17 m al Sur, tambi&eacute;n en el l&iacute;mite del risco. Lo conforma un grupo de rocas dibujando un per&iacute;metro con un di&aacute;metro de unos 7 m, al que se le han alterado dos partes con un muro superpuesto. Las rocas de la base siguen en su sitio. 
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Todo lo expuesto hasta aqu&iacute; es suficiente para ubicar la m&iacute;tica Asteheyta en Cueva del Agua (Isora)? Vayamos por partes. Sin mostrar ning&uacute;n tipo de argumentaci&oacute;n, &Auml;lvarez Delgado (1946) estaba convencido en identificar la cueva de Asteheyta en una oquedad que se abre en El Mocanal, cerca de Valverde, que llamaban Teneseita. D. Darias Padr&oacute;n (1980) dudaba en situarla en la anteriormente citada o en otra localizada en las inmediaciones de Valverde, en el Barranco de Tejeleita. M&ordf; Cruz Jim&eacute;nez (1993), debido a la abundancia de grabados rupestres a lo largo del cauce del Barranco de Tejeleita, se decanta por la hoy llamada &ldquo;Cueva de La P&oacute;lvora&rdquo; en Valverde<strong>8</strong>. 
    </p><p class="article-text">
        Nuestra razonada exposici&oacute;n difiere de las anteriores, pues resulta bastante atractivo asociar el sitio de Asteheyta con la estancia de Cueva del Agua, atendiendo a una propuesta producto de la acumulaci&oacute;n de un conjunto de consistentes pruebas como son el escenario m&iacute;tico de un lugar en altura al que alud&iacute;a Abreu Galindo, la zona de los originarios (el territorio de Los Herre&ntilde;os), el tubo volc&aacute;nico con un notable n&uacute;mero de grabados rupestres en su interior (&uacute;nico caso en la Isla), el simbolismo de la luz cada solsticio de invierno que recorre el tramo de pared tallada con caracteres rupestres, la alegor&iacute;a del agua con la presencia de pozas en lo m&aacute;s rec&oacute;ndito de la cavidad y los dos c&iacute;rculos de piedra para las plegarias, gestos y danzas rituales descritas, construidos a escasos 50 m de distancia de la cueva que bien podr&iacute;an corresponder a los espacios masculinos y femeninos que registraba Abreu Galindo en otra parte del texto. Entendemos que son elementos y argumentos de gran consideraci&oacute;n para ubicar a Asteheyta en la Cueva del Agua (Isora). 
    </p><p class="article-text">
        <strong>Imagen de In&eacute;s Dieppa y Fernando Garc&iacute;a </strong>
    </p><p class="article-text">
        *<strong>1</strong> ABREU GALINDO, J. (1977): Historia de la conquista de las siete Islas de Canaria 
    </p><p class="article-text">
        *<strong>2</strong> ELIADE, M. (1994): Mito y realidad 
    </p><p class="article-text">
        *<strong>3</strong> RAMOS, J. (2014): Una religi&oacute;n invisible: la cosmovisi&oacute;n y creencias religiosas de los antiguos libios en su contexto historiogr&aacute;fico. Antesteria n&ordm; 3, pp105-123 
    </p><p class="article-text">
        *<strong>4</strong> P&Eacute;REZ, E. (2017): Los esp&iacute;ritus del mar; el culto a los antepasados entre los ind&iacute;genas de Canarias. Revista Iruene n&ordm; 9, pp 84-111 
    </p><p class="article-text">
        *<strong>5 </strong>BALB&Iacute;N, R. y TEJERA, A. (1983): Los grabados rupestres de la Cueva del Agua. El Hierro, Islas Canarias. Zephyrus XXXVI, pp 105-112 
    </p><p class="article-text">
        *<strong>6</strong> MART&Iacute;N, M.A. (2018): Los grabados rupestres de la isla de El Hierro. El simbolismo de la supervivencia. Revista Iruene n&ordm; 10, pp 38-69 
    </p><p class="article-text">
        *<strong>7</strong> REYES, I. https://tasekenit.com/ 
    </p><p class="article-text">
        *<strong>8</strong> JIM&Eacute;NEZ, M&ordf; C. (1993): El Hierro y los Bimbaches
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Miguel A. Martín González]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/lapalmaahora/lapalmaopina/asteheyta-fabula-emerge-historia_132_1675260.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 26 Feb 2019 10:34:25 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Asteheyta: la fábula que emerge de la historia]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Historia Antigua de Canarias.  El equilux o la harmonía del tiempo. El modelo del Caldero del Ventero de Barlovento]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/lapalmaahora/lapalmaopina/historia-antigua-canarias-caldero-barlovento_132_2745613.html]]></link>
      <description><![CDATA[<div class="subtitles"><p class="subtitle">La presente exposición es un fragmento de una investigación pionera hecha en Canarias pero de ámbito universal que permite precisar el verdadero equilibrio (equilux) en los calendarios solares de las poblaciones de la antigüedad.</p></div><p class="article-text">
        Los avances en la comprensi&oacute;n del pasado es el resultado, entre otras cuestiones, de la aplicaci&oacute;n de una estrategia metodol&oacute;gica flexible cuyos resultados deben validar la idea y construir conocimiento mediante la interpretaci&oacute;n de la realidad contextualizada, experimentada de una manera hol&iacute;stica; esto es, en su totalidad. Partiendo de esta premisa, el ser humano, desde muy antiguo, tom&oacute; consciencia de pertenecer a un lugar y de formar parte de un tiempo. Mediante la experiencia conect&oacute; con los elementos b&aacute;sicos de la naturaleza que los envolv&iacute;a e instaur&oacute; un mundo de creencias para dar sentido a lo que no lograba comprender, lo que no estaba a su alcance.
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        Los fen&oacute;menos astron&oacute;micos ofrecen regularidades permanentes que pueden utilizarse para fijar patrones estacionales y, de este modo, tratar de entender el mundo, hacerlo predecible e incluso dominarlo mediante la repetici&oacute;n constante de mitos y rituales. Ahora bien &iquest;qui&eacute;n o qu&eacute; determinaba el tiempo? Parece muy f&aacute;cil la respuesta, pues el principal protagonismo lo disfruta el Sol. Solo basta con observar pacientemente y establecer se&ntilde;ales y l&iacute;mites terrenales en relaci&oacute;n a los movimientos del Astro Rey, siempre transitando hasta completar un ciclo de 365 apariciones. Cuando alcanza sus posiciones extremas Norte y Sur (principio y/o final del ciclo) se determinan los solsticios, determinando la polaridad de la luz m&aacute;xima (verano) y m&iacute;nima (invierno) en el Hemisferio Norte. Por su parte, cuando el Sol se encuentra en la mitad se concretan los equinoccios donde supuestamente los d&iacute;as y las noches duran lo mismo.
    </p><p class="article-text">
        Siempre hemos cre&iacute;do (historiadores, arque&oacute;logos, arqueoastr&oacute;nomos&hellip;) que los equinoccios astron&oacute;micos establec&iacute;an los tiempos de igual duraci&oacute;n entre el d&iacute;a y la noche y, sin embargo, no es cierto. Los equinoccios var&iacute;an todos los a&ntilde;os por culpa de nuestro actual calendario gregoriano. Astron&oacute;micamente, el equinoccio es importante, pero como referencia para estudiar y considerar los antiguos calendarios solares es insignificante puesto que los verdaderos intermedios solares son los equiluxes (momentos o per&iacute;odos exactos en la que los d&iacute;as y las noches tienen la misma duraci&oacute;n), no simult&aacute;neos a los equinoccios astron&oacute;micos. Existe un desfase de dos y tres d&iacute;as conforme a la latitud que nos encontramos. Los equinoccios son puntos en el tiempo y los equiluxes son un c&aacute;lculo de los d&iacute;as.
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                </figure><p class="article-text">
        Los pueblos ancestrales no ten&iacute;an capacidad tecnol&oacute;gica para determinar los equinoccios astron&oacute;micos porque no son observables. No pod&iacute;an saber el d&iacute;a exacto en que el Sol sal&iacute;a por el Este y se ocultaba por el Oeste, pero s&iacute; lograron determinar con absoluta precisi&oacute;n, mediante una f&oacute;rmula matem&aacute;tica muy sencilla y pr&aacute;ctica, el d&iacute;a exacto en que las horas de luz y de oscuridad eran las mismas, el infalible equilibrio. Para conseguirlo fue necesario establecer un punto de proporcionalidad muy concreto sobre el terreno (espacio) y sincronizarlo con la posici&oacute;n solar en el instante justo (tiempo).
    </p><p class="article-text">
        Nuestros antepasados establecieron el verdadero equilibrio entre la luz y la oscuridad (el equilux) observando directamente desde un punto fijo, contando los d&iacute;as y estableciendo una marca precisa sobre el territorio. El verdadero equilibrio en el calendario de los antiguos canarios, as&iacute; como el resto del mundo pr&iacute;stino, se basaba en los equinoccios funcionales o equiluxes, fen&oacute;meno que se explica por el efecto de la refracci&oacute;n atmosf&eacute;rica y el tama&ntilde;o no puntual del disco solar.
    </p><p class="article-text">
        En la investigaci&oacute;n hist&oacute;rica -incluido el &aacute;mbito arqueol&oacute;gico- nos hemos acostumbrado a determinadas afirmaciones dogm&aacute;ticas presupuestadas o preconcebidas, sostenidas en la teor&iacute;a de la ciencia, acr&iacute;ticas, sin reflexi&oacute;n, sin comprobaci&oacute;n ni si quiera discusi&oacute;n. Se repiten los mismos datos, las mismas categor&iacute;as, las mismas conclusiones. Por todo ello, cuesta aceptar y sufren rechazo otras alternativas en los procedimientos de la investigaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Las nuevas ideas sobre un conocimiento cient&iacute;fico se construyen por la acumulaci&oacute;n de nuevos descubrimientos. Su avance puede incluso ser mayor y m&aacute;s efectivo cuando varias ciencias interact&uacute;an, como sucede con la etiqueta arqueo-astronom&iacute;a, entre otras muchas, generadoras de un nuevo orden, algo improbable hasta hace unos a&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        Esta in&eacute;dita investigaci&oacute;n nos revela lo equivocado que est&aacute;bamos cuando utilizamos el concepto moderno de equinoccios astron&oacute;micos para se&ntilde;alar los intermedios del movimiento solar y establecer orientaciones astron&oacute;micas intersolsticiales en los yacimientos arqueol&oacute;gicos. Definitivamente, estamos obligados a revisar y corregir las orientaciones astron&oacute;micas a nivel mundial de todos aquellos sitios arqueol&oacute;gicos vinculados a los equinoccios al haber m&aacute;s de un grado de diferencia de azimut y, sobre todo, cuando se pretende conseguir una extraordinaria precisi&oacute;n sobre un punto muy concreto en el terreno.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        Llegados a este punto, reiteramos que los abor&iacute;genes canarios no se basaron en los equinoccios astron&oacute;micos para marcar el tiempo. La lecci&oacute;n magistral la recibimos en el sitio arqueol&oacute;gico de Puntalarga (Fuencaliente) en el d&iacute;a del equinoccio astron&oacute;mico de oto&ntilde;o de 22 de septiembre de 2017. Ese d&iacute;a nos situamos en el conjunto de cazoletas para observar algo tan espectacular, significativo y revelador como el orto solar por detr&aacute;s del destacado y sagrado Roque Tenegu&iacute;a. Sin embargo, nos quedamos desconcertados cuando el Sol sal&iacute;a con un desv&iacute;o de m&aacute;s de un grado de azimut, acumulando un desfase de tres d&iacute;as y rompiendo, de esta manera, todos nuestros esquemas. A pesar de todo, no abandonamos la investigaci&oacute;n sino que, al contrario, nos estimul&oacute; para hurgar en los motivos de nuestra confusi&oacute;n. Comenzamos a indagar, explorar y a examinarnos en cada paso que d&aacute;bamos para interpelar qu&eacute; es lo que ocurri&oacute;. No dimos nada por hecho, experimentamos alternativas, sumando un conjunto de pruebas y la L&oacute;gica para construir conocimiento. Al final encontramos una falta de concordancia entre el calendario gregoriano y el a&ntilde;o tr&oacute;pico. Esta teor&iacute;a ya la conoc&iacute;an los astr&oacute;nomos pero no lo hab&iacute;an aplicado a los calendarios de los pueblos ancestrales.
    </p><p class="article-text">
        No importa el d&iacute;a ni el mes en que empiece o termine el a&ntilde;o, pues en un calendario solar de 365 d&iacute;as, los extremos e intermedios de los posicionamientos solares deben tener correlaci&oacute;n con un solo d&iacute;a de diferencia al ser impar. En el caso del calendario solar, el c&aacute;lculo del tiempo se llevaba por el n&uacute;mero de d&iacute;as, resultando un total de 365 el ciclo completo, siendo la mitad 182,5 d&iacute;as (intermedio temporal intersolsticial) y trascurriendo 91-92 d&iacute;as entre los solsticios y los equinoccios (precisi&oacute;n de &plusmn;1 d&iacute;a).
    </p><p class="article-text">
        Evidentemente, podemos advertir que no existe esa equivalencia en el calendario gregoriano y no se ajusta matem&aacute;ticamente al c&oacute;mputo diario de soles que deben transcurrir para establecer los intermedios o equinoccios. Por eso, el Sol no sale o se pone en el mismo sitio, hay un desfase de dos o tres d&iacute;as para que esto ocurra. Prestemos atenci&oacute;n: del solsticio de invierno (21 de diciembre) al equinoccio de primavera (20 de marzo) se suceden 89 d&iacute;as. Del equinoccio de primavera al solsticio de verano pasan 93 d&iacute;as: total 182 d&iacute;as. Del solsticio de verano (21 de junio) al equinoccio de oto&ntilde;o (22 de septiembre) acontecen 93 d&iacute;as y del equinoccio de oto&ntilde;o al solsticio de verano 90 d&iacute;as: total 183 d&iacute;as. Para corregir ese desfase, si sumamos los d&iacute;as y establecemos un equilibrio entre ambos equinoccios, el de primavera recae el 18 de marzo y el de oto&ntilde;o el 25 de septiembre. En nuestro actual calendario, estos son los d&iacute;as en los que la posici&oacute;n del Sol en el cielo es la misma.
    </p><p class="article-text">
        Pues bien, en Puntalarga la convergencia entre el plano terrenal (cazoletas de mar y Roque Tenegu&iacute;a) y el celestial (el Sol) determina los transcursos temporales intermedios del recorrido anual, producidos mayoritariamente el 25 de septiembre (equilux de oto&ntilde;o) y el 18 de marzo (equilux de primavera)<strong>&nbsp;(1)</strong>.
    </p><p class="article-text">
        Como en la isla de La Palma hay muy pocos espacios lit&uacute;rgicos awara vinculados a los equinoccios, no pod&iacute;amos dejar pasar el momento para visitar algunos de ellos. Antes del atardecer del pasado 26 de septiembre nos desplazamos al norte de la Isla, acompa&ntilde;ado de Lucas Rodr&iacute;guez Vassou, la persona que descubri&oacute; el conjunto ritual del Caldero del Ventero, con la intensi&oacute;n de precisar el lugar exacto por donde se ocultaba el Sol durante el equilux. La sorpresa fue observar con nuestros propios ojos algo inesperado de un valor simb&oacute;lico que nos impact&oacute; por su exactitud.&nbsp; &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El lugar sagrado se emplaza sobre una veta de toba volc&aacute;nica de tonos ocres, con unos 100 metros de desarrollo sobre una cota que oscila entre los 335 y 360 m s n m, situada en el margen derecho sobre el Caldero del Ventero. En la parte superior se encuentra la Fuente de La Hiedra, con la presencia de un canal excavado sobre el inclinado suelo. A lo largo del trayecto se dispersan cuatro conjuntos de figuras antropom&oacute;rficas, tres de ellos se disponen hacia el punto en el terreno por donde se oculta el Sol durante el solsticio de invierno. El &uacute;ltimo grupo est&aacute; compuesto por tres o cuatro figuras antropomorfas talladas en la tosca, junto a otra agrupaci&oacute;n de c&uacute;pulas o cazoletas verticales localizadas a la entrada de una gran cavidad (Fig. 1).
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                </figure><p class="article-text">
        La figura humana es uno de los motivos m&aacute;s pr&oacute;digos usado por los antiguos, cimentado en un trazo vertical (el tronco) con brazos extendidos. En la isla de La Palma las muestras de arte rupestre esquem&aacute;tico de car&aacute;cter antropomorfo han ampliado enormemente su cat&aacute;logo. Actualmente, unos 40 lugares con cientos de figuras, exhiben formas aparentemente humanas que escapan a la iconograf&iacute;a general geom&eacute;trica que identifica a la Isla y representan ya casi el 10 % del total de las manifestaciones rupestres. Desde aquella lejana fecha de 1993 cuando, por primera vez, propusimos un cambio conceptual de las supuestas cruces de Lomo Boyero (Bre&ntilde;a Alta) por figuras antropomorfas, abandonando su filiaci&oacute;n hist&oacute;rica cristiana, no han dejado de aparecer otros lugares con la misma o id&eacute;ntica tipolog&iacute;a que representa, de una manera esquem&aacute;tica, la figura humana, cuyos verdaderos autores fueron, sin duda alguna, los awara<strong>*2</strong>. En 2016 realizamos un amplio trabajo de catalogaci&oacute;n e interpretaci&oacute;n de este tipo de manifestaciones rupestres<strong>*3</strong>.
    </p><p class="article-text">
        La cueva de la ladera del Caldero del Ventero presenta unas dimensiones aproximadas de 10 m de largo, 5 m de altura y otros 5 m de profundidad. Es admirable la humedad que brota de sus paredes, siendo utilizada hist&oacute;ricamente para recoger agua en cuatro pocetas situadas en la base de la pared del fondo. Incluso se realizaron varios canales para redirigir el l&iacute;quido hacia las estanques. No sabemos si estas pozas tienen un origen ind&iacute;gena y fueran reutilizadas posteriormente al presentar varias de ellas remates de cemento para evitar que el agua se escape. En una visita realizada el pasado 15 de octubre despu&eacute;s de una jornada de lluvias, el caudal de agua recogido era importante. De las paredes brotaban verdaderas cortinas de agua (Fig.2).
    </p><p class="article-text">
        Las figuras talladas en la pared est&aacute;n perfectamente alineadas con el lugar donde se oculta el Sol en la lejana elevaci&oacute;n de La Tanquilla (Garaf&iacute;a) durante este d&iacute;a tan se&ntilde;alado en el calendario solar awara. Sin embargo, lo m&aacute;s sorprendente de todo es un peque&ntilde;o agujero de 20 x 10 cm, ubicado bajo las figuras antropomorfas, a ras de suelo, retocado artificialmente para tener una apariencia similar a la forma del &oacute;rgano sexual femenino y que atraviesa un peque&ntilde;o tabique natural de tosca, conectando el interior de la cavidad (Fig.3).
    </p><p class="article-text">
        Poco antes del ocaso, con total asombro, observamos como un hilo de luz entraba por la abertura inferior y se aproximaba lentamente hacia otro nicho o hendidura natural m&aacute;s peque&ntilde;a (10 x 5 cm) de similar tipolog&iacute;a. Nuestro asombro y admiraci&oacute;n se produce en el instante en que el rayo de luz penetra y se encaja perfectamente en la ranura, coincidiendo con el mismo ancho, que da paso al interior de la oquedad (Fig. 4). Detr&aacute;s de esta ocurrencia se adivina una causalidad ideol&oacute;gica ancestral subyacente, una fuerza c&oacute;smica. El Sol, la luz, el agua, la tierra, el simbolismo del &uacute;tero como fuerzas de la naturaleza asum&iacute;an funciones c&oacute;smicas polivalentes, asociativas y participativas de un mismo evento que permita mantener el orden c&iacute;clico de las estaciones y renovar la abundancia vinculada al simbolismo del &oacute;rgano sexual femenino y la fertilidad gen&eacute;rica como una manifestaci&oacute;n de lo sagrado. Por cierto, al d&iacute;a siguiente, la luz ya no se acoplaba con la ranura.
    </p><p class="article-text">
        La observaci&oacute;n de un acontecimiento tan preciso es lo que define el equilux, no el equinoccio. Llama mucho la atenci&oacute;n que en tan s&oacute;lo dos d&iacute;as al a&ntilde;o y con una duraci&oacute;n de unos pocos minutos, la luz solar ensamble las dos oquedades hasta que se desvanece &nbsp;con la puesta del Sol. Este acontecimiento puramente simb&oacute;lico fundamenta un enorme inter&eacute;s cient&iacute;fico, encierra todo un conocimiento astron&oacute;mico de gran envergadura, une el cielo con la tierra dos veces al a&ntilde;o y, personalmente, nos hace part&iacute;cipes de una emocionalidad nada definible con palabras. Dar a conocer un rec&oacute;ndito lugar y revelar un escondido y enmascarado secreto de nuestros antepasados es la mayor satisfacci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Estos lugares, estas se&ntilde;ales, estos acontecimientos reconstruyen&nbsp; una memoria llena de sabidur&iacute;a que orienta un modelo de vida&nbsp; inspirado en un profundo conocimiento de las leyes que ordenaron el cosmos. Revelan la capacidad de observar y pensar no s&oacute;lo sobre lo que vemos, sino tambi&eacute;n, sobre lo que no podemos advertir; esto es, ir m&aacute;s all&aacute; de lo com&uacute;n y cotidiano: la transcendencia.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>*1</strong> MART&Iacute;N GONZ&Aacute;LEZ, M. A. (2018): La regularidad de los <em>equiluxes </em>en el santuario costero de Puntalarga en Fuencaliente (Isla de La Palma). Revista Iruene n&ordm; 10. En prensa
    </p><p class="article-text">
        <strong>*2</strong> MART&Iacute;N GONZ&Aacute;LEZ, M. A. (1993): Los grabados antropomorfos del Lomo Boyero en El Guincho (Bre&ntilde;a Alta). I Encuentro Geograf&iacute;a, Historia e Arte. Santa Cruz de La Palma, pp 103-111
    </p><p class="article-text">
        *3 MART&Iacute;N GONZ&Aacute;LEZ, M. A. (2016): Antropocosmolog&iacute;a. Los grabados rupestres antropomorfos en la isla de La Palma. Revista Iruene n&ordm; 8, pp 8-39.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Miguel A. Martín González]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/lapalmaahora/lapalmaopina/historia-antigua-canarias-caldero-barlovento_132_2745613.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 23 Oct 2018 16:21:06 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Historia Antigua de Canarias.  El equilux o la harmonía del tiempo. El modelo del Caldero del Ventero de Barlovento]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[Historia,Canarias,Barlovento]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La cosmogonía indígena se oculta en los orígenes de la Virgen de Candelaria de Tijarafe]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/lapalmaahora/lapalmaopina/cosmogonia-indigena-virgen-candelaria-tijarafe_132_1965060.html]]></link>
      <description><![CDATA[<div class="subtitles"><p class="subtitle">Muchas festividades marianas tienen en común la manifestación sobre el horizonte celeste de la estrella Canopo, la Gran Madre para los indígenas canarios, bien documentado en la etnografía del Norte de África y en lugares sagrados en las Islas Canarias.</p></div><p class="article-text">
        La iglesia cat&oacute;lica estableci&oacute; la festividad de la Candelaria el 2 de febrero para sustituir, a partir del siglo V, las celebraciones paganas romanas de fecundidad y purificaci&oacute;n. Sin embargo, la advocaci&oacute;n mariana de la Candelaria tiene su origen en las Islas Canarias, extendi&eacute;ndose luego por numerosos lugares de Am&eacute;rica, all&iacute; donde los canarios llegaron y se establecieron.
    </p><p class="article-text">
        Los primeros monjes que arribaron a las Islas a mediados del siglo XIV se percataron r&aacute;pidamente de la importancia de los cultos astrales que practicaban los abor&iacute;genes. Existen muy pocas pero contundentes citas, coet&aacute;neas a ese siglo, que confirman un culto al Sol y la Luna como se muestra en la Bula <em>Ad hoc Semper</em> del Papa Urbano V (1369). Poco despu&eacute;s son m&aacute;s abundantes las (citas) que confirman la adoraci&oacute;n a determinadas estrellas. Con el &eacute;xito del cristianismo, el Sol, la Luna y las estrellas pierden la condici&oacute;n de deidades y adquirieron, eso s&iacute;, una dilatada serie de interpretaciones acorde a la teolog&iacute;a cat&oacute;lica.
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        Paralela a la conquista militar (siglo XV) se impone una evangelizaci&oacute;n forzosa, comenzando por la prohibici&oacute;n de las pr&aacute;cticas ind&iacute;genas, la marginaci&oacute;n de la cosmogon&iacute;a insular y la liquidaci&oacute;n de las formas de conocimiento propias para asimilar las nuevas. Se trataba de inhabilitar sus ra&iacute;ces rituales.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n avanza el tiempo, el proceso de cristianizaci&oacute;n fue relativamente r&aacute;pido debido a una brutal aculturaci&oacute;n y un pl&aacute;cido sincretismo. Algunas celebraciones y ciertos lugares debieron sufrir un proceso de adaptaci&oacute;n y conversi&oacute;n a la ideolog&iacute;a cristiana transformando enclaves ind&iacute;genas de adoraci&oacute;n c&oacute;smica en cultos cat&oacute;licos, se&ntilde;alando el final para unos y el principio para otros. Los reci&eacute;n llegados reconocieron el discurso ind&iacute;gena y lo manipularon estrat&eacute;gicamente imponiendo, entre otras cosas, el culto a las im&aacute;genes como modelo dogm&aacute;tico, instrumento de aprendizaje y propagaci&oacute;n religiosa. La imagen fue el medio m&aacute;s adecuado de adoctrinamiento.
    </p><p class="article-text">
        Las legendarias historias sobre apariciones de im&aacute;genes marianas es un fen&oacute;meno bastante extendido en la Pen&iacute;nsula Ib&eacute;rica, Islas Canarias y Am&eacute;rica. Centr&aacute;ndonos en el Archipi&eacute;lago Canario, estas &ldquo;apariciones&rdquo; fueron la principal estrategia, el instrumento y el argumento cardinal para la evangelizaci&oacute;n de los ind&iacute;genas canarios, al adaptar espacios de singular tradici&oacute;n religiosa ancestral a las nuevas disposiciones del culto cristiano para cambiar as&iacute; la simbolizaci&oacute;n que ten&iacute;a asociada.
    </p><p class="article-text">
        Un detalle trascendental a rese&ntilde;ar es que estas primeras im&aacute;genes de v&iacute;rgenes sostienen un ni&ntilde;o, clara identificaci&oacute;n con el arquetipo femenino maternal, la asociaci&oacute;n de la mujer con el poder sobre la vida y la muerte, con la creaci&oacute;n y la fertilidad, caracter&iacute;stico de las sociedades matrilineales como las canarias. La madre es, indudablemente, la figura m&aacute;s poli&eacute;drica en el mundo de las creencias, la portadora de vida, la fuerza estabilizadora, centro del universo en la cosmovisi&oacute;n de los antiguos canarios con el objetivo de que las creencias en diosas madres y las celebraciones estelares fueran desplazadas por el culto a la Virgen Mar&iacute;a. Por eso, las im&aacute;genes matriarcales de la Virgen y el Ni&ntilde;o trataban de captar r&aacute;pidamente los sentidos y llegar hasta el alma ind&iacute;gena.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;C&oacute;mo lleg&oacute; el culto de Chaxiraxi o la Candelaria a Tijarafe? Si retrocedemos en el tiempo hasta el per&iacute;odo ind&iacute;gena encontraremos las primeras revelaciones. Los antiguos moradores de Tijarafe nos legaron importantes muestras de su presencia en el territorio, ocuparon aquellas cuevas mejor situadas para la vida cotidiana, usaron otras para depositar a sus muertos, tallaron sobre la roca cazoletas, canales y grabados rupestres como los encontrados en el Barranco del Moc&aacute;n, Monta&ntilde;a de Los Riveroles, Topo de Las Retamas, Barranco de Tagomate, numerosos lugares de cumbre entre Roque Chico y Pinos Gachos, as&iacute; como las importantes estaciones rupestres localizadas en las extensas Laderas de El Time. Algo que une a la mayor&iacute;a de estos lugares sagrados es la direcci&oacute;n que tienen los soportes donde se cincelaron los grabados rupestres. En los yacimientos de la franja costera, m&aacute;s del 80 % de las orientaciones se dirigen al Sur (referencia muy significativa acorde a lo que tratamos de demostrar). Con estos antecedentes era preceptivo que una imagen de Candelaria fuese la m&aacute;s id&oacute;nea para adaptarse a la tierra tijarafera.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        Cuenta la leyenda que, a principios del siglo XVI, una nao desembarc&oacute; en el Pro&iacute;s de Candelaria (Tijarafe) una imagen de la Virgen con destino a estas escabrosas tierras todav&iacute;a habitadas por un grupo de naturales dedicados al pastoreo transterminante que conviv&iacute;an con un n&uacute;mero escaso de colonos europeos que practicaban una agricultura de secano y subsistencia. En aquellos tiempos a&uacute;n no exist&iacute;a un n&uacute;cleo de poblaci&oacute;n colonial. Aunque la tradici&oacute;n afirma que la imagen ten&iacute;a como destino Puntagorda, la leyenda se encarg&oacute; de arraigarla definitivamente a Tijarafe.
    </p><p class="article-text">
        <strong>La Cueva de la Virgen</strong>
    </p><p class="article-text">
        Una vez que la imagen lleg&oacute; a Tijarafe, lo prioritario era buscar un lugar donde colocarla para dar comienzo a su veneraci&oacute;n. A la espera de levantar un primer templo, se coloc&oacute; en el interior de una amplia cavidad en el margen derecho del Barranco en Pino Araujo, a 457 m s n m, pasando a denominarse <em>La Cueva de la Virgen</em>.
    </p><p class="article-text">
        Se sabe con toda seguridad que la gruta estuvo ocupada por nativos del lugar pues son evidentes las muestras en superficie de cer&aacute;mica de las &uacute;ltimas fases IVa y IVb. En la actualidad, la cueva ha sido alterada tanto en el interior como en la parte externa, siendo perceptible la presencia de un muro de grandes dimensiones y una reja que precinta su entrada.
    </p><p class="article-text">
        La pregunta que nos hacemos ahora es &iquest;por qu&eacute; se eligi&oacute; este lugar? &iquest;Simple casualidad o que, con anterioridad, era un espacio excepcional para los ind&iacute;genas del lugar? Lo que nos hace pensar sobre la segunda idea es la presencia de un grabado rupestre, en un mal estado de conservaci&oacute;n, en la misma pared rocosa donde se sit&uacute;a la cueva a tan solo unos pocos metros de distancia. Algo que nos sorprendi&oacute; y nos ayud&oacute; a comprender el sentido c&oacute;smico del lugar es lo que sucede astron&oacute;micamente desde la misma cavidad: En los primeros siglos de la era, al oscurecer, la Osa Mayor (<em>el Cazo</em>) asomaba por el horizonte de la propia ladera del barranco en el ocaso entorno al 2 de febrero y a finales de agosto, al amanecer, coincidiendo ambos momentos con el orto de la estrella Canopo, la segunda m&aacute;s brillante del cielo pero la m&aacute;s hechicera por su constante titileo y cambios de color. En el siglo XVI, cuando lleg&oacute; la Candelaria a Tijarafe, la Osa Mayor aparec&iacute;a sobre el 8 de septiembre al amanecer y alrededor del 2 de febrero, al oscurecer, mirando hacia el Norte tambi&eacute;n sobre la misma ladera del barranco. A su vez, el ocaso de Canopo se puede apreciar en el extremo contrario, justo en la confluencia de la tierra con el mar, hecho que se produce cuando acaba el per&iacute;odo de lluvias a finales de abril. Era la digna despedida de la Gran Madre que estar&aacute; oculta durante cuatro meses. Este fen&oacute;meno astron&oacute;mico lo seguimos observando en la actualidad y cualquiera lo puede disfrutar. Si el lector se ha fijado bien en las fechas que acabamos de exponer podr&aacute; seguir atando cabos.
    </p><p class="article-text">
        Por otro lado, nos encontramos ante un patr&oacute;n del catolicismo que se repite casi siempre de la misma manera. Conozcamos dos ejemplos emblem&aacute;ticos uno en Tenerife y otro en La Palma: desde su llegada a las costas de Tenerife, la Virgen de Candelaria fue venerada en la cueva de<em> Achbinico</em> hasta 30 a&ntilde;os despu&eacute;s de la conquista castellana que fue trasladada a la nueva ermita fundada en 1526. As&iacute; mismo, la talla de la Virgen de Las Nieves de La Palma fue recogida por los abor&iacute;genes en las playas de Maldonado y trasladada al poblado troglodita del Morro de Las Nieves hasta la construcci&oacute;n de la primera ermita en el mismo lugar que ya era sagrado con presencia de grabados rupestres, canales y cazoletas.
    </p><p class="article-text">
        No se sabe con exactitud el tiempo que la imagen de Candelaria de Tijarafe residi&oacute; en la cueva. Cuando se construye el primer templo, la imagen se traslada (sobre 1568) a lo que empezaba a ser el n&uacute;cleo poblacional del municipio. Las nuevas edificaciones o templos sagrados se construyeron seg&uacute;n un plan previamente dise&ntilde;ado y medidas adaptadas a la importancia del lugar, al principio todos muy sencillos y modestos (en la literatura antigua se se&ntilde;ala la humildad de las estancias sagradas) y luego ampliadas, acomodadas a la exigencia del progresivo aumento de la poblaci&oacute;n y del fervor popular. Este es el caso de Tijarafe con su primera ermita edificada en torno a 1530 y la reedificaci&oacute;n de la actual iglesia en la segunda mitad del siglo XVI, orientada seg&uacute;n los c&aacute;nones eclesi&aacute;sticos en la l&iacute;nea Este-Oeste. A partir de ahora, el culto a la patrona Candelaria conforma la columna vertebral que marcar&aacute; la historia de esta tierra. Un nuevo s&iacute;mbolo, una nueva identidad.
    </p><p class="article-text">
        Los templos simbolizan el cielo y se orientan hacia los lugares que determinaban las diferentes posiciones en el horizonte de los astros m&aacute;s venerados. El templo representa simb&oacute;licamente un arquetipo celeste, imita al cosmos, convirti&eacute;ndose en una imagen del cielo, centro y punto de encuentro. Normalmente las iglesias exhiben el altar <em>ad orientem</em> de la construcci&oacute;n, simb&oacute;licamente en el lugar por donde surge el Sol, donde tambi&eacute;n naci&oacute; Cristo, el Sol que ilumina y da la vida, el Sol de la salvaci&oacute;n o <em>Salutis</em>. En aquellos primeros momentos de cristianizaci&oacute;n era prioritario reemplazar las cuevas, los roques, las monta&ntilde;as, las fuentes... utilizadas por los ind&iacute;genas como consignatarias de espiritualidad, mientras la talla de la imagen de la Virgen de Candelaria ciment&oacute; su dominio ideol&oacute;gico.
    </p><p class="article-text">
        No olvidemos que normalmente en estos casos siempre viene asociado alg&uacute;n episodio milagroso que tiene a la imagen como protagonista desde que toca tierra. La tradici&oacute;n legendaria nos cuenta que cuando la imagen de Candelaria iba a ser trasladada a Puntagorda, en el interior de la cueva empez&oacute; a manar agua, claro indicio de que quer&iacute;a quedarse all&iacute;. No es el &uacute;nico caso milagroso en Canarias, ya sucedi&oacute; anteriormente con la Candelaria de Tenerife, El Pino de Gran Canaria o Las Nieves en La Palma, entre otras muchas.
    </p><p class="article-text">
        <strong>La cristianizaci&oacute;n de un culto ind&iacute;gena basado en un principio c&oacute;smico: estrella &amp; Virgen Mar&iacute;a</strong>
    </p><p class="article-text">
        Los primeros cristianos, desde los tiempos de Roma, reconocieron el Sol en la figura de Jesucristo, estableciendo sus celebraciones en los momentos solsticiales, especialmente en su natividad (25 de diciembre) y su bautismo (24 de junio). En Canarias las im&aacute;genes de Cristo no arraigaron entre los ind&iacute;genas isle&ntilde;os, en gran medida por la existencia de una sociedad matrilineal que ten&iacute;a a lo femenino y lo maternal como referencia. Por eso, las im&aacute;genes de v&iacute;rgenes fueron aceptadas y veneradas.
    </p><p class="article-text">
        Los preceptos evang&eacute;licos vienen a confirmar que &ldquo;<em>en diversas citas de la Biblia encontramos menciones de las estrellas como referencia directa o indirecta de la Sant&iacute;sima Virgen: Apocalipsis (12,1-2), Eclesi&aacute;stico (50,6), El libro del Profeta Daniel (12,3), San Pablo en su ep&iacute;stola a los Corintios (15, 41)&hellip;&rdquo;</em> (http://www.radiolt12.com.).
    </p><p class="article-text">
        No cabe duda de la simbolog&iacute;a astral o de luz a la que est&aacute; asociada la imagen de la Virgen de Candelaria como bien recoge el ilustre Viana (1604): &ldquo;<em>Dixeron ser del cielo alguna estrella / En traxe de mujer hermosa y bella</em>.
    </p><p class="article-text">
        En el caso de la Virgen del Pino de Teror, un escrito an&oacute;nimo de 1640 anota que al pie del coposo &aacute;rbol nac&iacute;a una fuente que&nbsp;lav&aacute;ndose con su agua sanaban de las enfermedades que padec&iacute;an y que en los ramos de aquel &aacute;rbol asist&iacute;a tan&nbsp;continua una estrella muy resplandeciente y clara que ellos la ten&iacute;an ya por vecina.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Por qu&eacute; la Virgen de Candelaria tiene hasta tres celebraciones, el 8 de septiembre, el 15 de agosto y el 2 de febrero? Esta es otra de las premisas que establecen el verdadero v&iacute;nculo entre una estrella y la Virgen.
    </p><p class="article-text">
        El 8 de septiembre la iglesia cat&oacute;lica celebra -nueve meses despu&eacute;s de la Inmaculada Concepci&oacute;n (8 de diciembre)- el nacimiento de la Virgen Mar&iacute;a, fecha fijada en el siglo VI en la liturgia bizantina y en la siguiente centuria se introduce en occidente. En ese representativo d&iacute;a se celebran las festividades de las v&iacute;rgenes del Pino, casos de Teror y El Paso, sobre lugares sagrados ind&iacute;genas encabezados por dos portentosos pinos. El culto a los &aacute;rboles son una pr&aacute;ctica muy antigua, retomada por el mundo cat&oacute;lico para dar sentido a lugares de culto profanos, como intermediarios entre la tierra y el cielo, el paso de lo cotidiano a lo espiritual. Lo extraordinario y nada casual es que en ambos lugares, ubicados en el interior, coincide el orto de la estrella Canopo sobre la monta&ntilde;a en la misma fecha.
    </p><p class="article-text">
        El 15 de agosto se celebra la Asunci&oacute;n o <em>Dormici&oacute;n</em> a los cielos de la Virgen desde los siglos VI en Oriente y VII en Roma. Aqu&iacute; encontramos otro lazo o v&iacute;nculo muy claro de simbolismo paralelo entre la ascensi&oacute;n al cielo de Mar&iacute;a en la aurora y el orto hel&iacute;aco (la primera aparici&oacute;n en el horizonte de la estrella despu&eacute;s de un per&iacute;odo de cuatro meses de invisibilidad) de la estrella Canopo tambi&eacute;n en la alborada. En Tijarafe, en el mes de agosto, dentro de las fiestas patronales del municipio, los vecinos realizan una peque&ntilde;a peregrinaci&oacute;n desde la actual iglesia hasta la santa cueva.
    </p><p class="article-text">
        El 2 de febrero el catolicismo recuerda el pasaje b&iacute;blico de la Presentaci&oacute;n del Ni&ntilde;o Jes&uacute;s en el Templo de Jerusal&eacute;n y la Purificaci&oacute;n de la Virgen Mar&iacute;a. Tenerife es el origen de la advocaci&oacute;n a la Virgen de Candelaria. Seg&uacute;n el religioso Espinosa (finales del siglo XVI), los guanches hac&iacute;an celebraciones en febrero en Candelaria registrando la expresi&oacute;n: &ldquo;<em>Achmayex guayaxerax, achoron achaman</em>&rdquo; (&ldquo;la madre del sustentador del cielo y la tierra&rdquo;). Otra vez, volvemos a ensamblar el culto mariano con la aparici&oacute;n de la estrella Canopo en el horizonte al oscurecer del 2 de febrero como s&iacute;mbolo compartido de fiesta de la Luz. Candelaria significa &ldquo;aquella que purifica la luz&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Como podemos apreciar, todas son festividades marianas que tienen en com&uacute;n la manifestaci&oacute;n sobre el horizonte celeste de la estrella Canopo, la Gran Madre para los ind&iacute;genas canarios, bien documentado en la etnograf&iacute;a del Norte de &Aacute;frica y sobre el terreno en las mediciones de campo en numerosos lugares sagrados en las Islas Canarias y con especial intensidad en Tijarafe. &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Los lazos astron&oacute;micos no terminan aqu&iacute;. Si nos fijamos en los s&iacute;mbolos que rodean la imagen de la Candelaria de Tijarafe encontraremos el arco solar que la envuelve, las 12 estrellas que coronan la imagen y la media luna que se posiciona a sus pies.
    </p><p class="article-text">
        Otros s&iacute;mbolos de especial significado son la manzana y la paloma. La manzana especialmente la roja simboliza el amor y la fertilidad, y es un emblema de Venus para la pasi&oacute;n y el deseo. Su forma redonda significa la eternidad y tambi&eacute;n la tierra. En el Antiguo Testamento la manzana representa la tentaci&oacute;n, aunque como atributo de la Virgen simbolice redenci&oacute;n, pecado original, lo prohibido. La paloma representa al Esp&iacute;ritu Santo.
    </p><p class="article-text">
        Felices fiestas patronales
    </p><p class="article-text">
        PD. Desde la actual iglesia parroquial de Candelaria (Tijarafe) se puede observar la aparici&oacute;n de la estrella Canopo entorno a las fechas establecidas por la degollada situada entre el Risco de La Pileta y la Piedra del Guanche, dos lugares sagrados con presencia de grabados rupestres, canales y cazoletas. Es la estrella anunciadora de la llegada del per&iacute;odo de lluvias.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Miguel A. Martín González]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/lapalmaahora/lapalmaopina/cosmogonia-indigena-virgen-candelaria-tijarafe_132_1965060.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 27 Aug 2018 13:03:05 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[La cosmogonía indígena se oculta en los orígenes de la Virgen de Candelaria de Tijarafe]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[Indígenas]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿Es el arte rupestre geométrico de La Palma el mayor complejo insular del mundo?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/lapalmaahora/lapalmaopina/rupestre-geometrico-palma-complejo-insular_132_2150283.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/77c32036-f9cf-48f8-ba45-60bee917e2db_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="El Verde (El Paso). Escrito en piedra (Cajacanarias)."></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Algunas de las razones por la que los grabados rupestres de La Palma deberían formar parte de la declaración de Patrimonio de la Humanidad son, en primer lugar, la gran cantidad de representaciones.</p></div><p class="article-text">
        Para la gesti&oacute;n de un paraje arqueol&oacute;gico es imprescindible el estudio y la interpretaci&oacute;n de grupos interdisciplinares de profesionales trabajando en conjunto para desentra&ntilde;ar los misterios del pasado y que reviertan en un mejor conocimiento para las generaciones presentes y del futuro. Por ello, es necesario tener en cuenta que el patrimonio arqueol&oacute;gico est&eacute; en manos de personas preparadas y cualificadas en gestionar esos espacios al ser de una riqueza cultural fr&aacute;gil y no renovable.
    </p><p class="article-text">
        En Canarias, la gesti&oacute;n de un modelo brillante sobre la conservaci&oacute;n y la investigaci&oacute;n arqueol&oacute;gica tan s&oacute;lo la encontramos en la isla de Gran Canaria, gracias al manejo administrativo y diligencias tuteladas por su Cabildo Insular. Los mejores ejemplos los encontramos Cueva Pintada, Fortaleza de Ansite y Risco Ca&iacute;do.
    </p><p class="article-text">
        La isla de Gran Canaria est&aacute; a punto de formar parte de lugares declarados Patrimonio de La Humanidad por la Unesco, en concreto los yacimientos de Risco Ca&iacute;do y los espacios sagrados de monta&ntilde;a. Entre otras cosas, por contener un tipo de manifestaci&oacute;n rupestre de unos 500 tri&aacute;ngulos invertidos repartidos en una docena de sitios, conteniendo tan s&oacute;lo uno de ellos (Cueva de los Candiles) m&aacute;s de la mitad.
    </p><p class="article-text">
        Es un claro ejemplo, seg&uacute;n afirma la primera instituci&oacute;n insular, de excepcionalidad del patrimonio arqueol&oacute;gico y arqueoastron&oacute;mico, un paisaje cultural que aun mantiene sus connotaciones simb&oacute;licas y cosmol&oacute;gicas. Un monumento arqueol&oacute;gico excepcional a escala mundial, un tesoro que ejemplifica los conocimientos de astronom&iacute;a de los antiguos canarios y que lo conecta con otros instrumentos de civilizaciones que usaban los juegos de luces y sombras para sus ritos religiosos o como calendarios. La Unesco lo ha incorporado a su portal de Arqueoastronom&iacute;a. Todo ello gracias a la implicaci&oacute;n y el trabajo de los profesionales dependientes del Cabildo Insular de Gran Canaria.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Una reflexi&oacute;n conjunta y comparativa nos hace retroceder en el tiempo 23 a&ntilde;os. La primera vez que se present&oacute; la idea para trabajar en la declaraci&oacute;n de Patrimonio de la Humanidad de lugares prehist&oacute;ricos de Canarias fue propuesta para la isla de La Palma, en 1995, por el afamado investigador Antonio Beltr&aacute;n, sorprendido por la riqueza del arte rupestre de la isla de La Palma. La iniciativa naci&oacute; en el seno del I Simposio de Manifestaciones Rupestres del Archipi&eacute;lago Canario y el Norte de &Aacute;frica celebrado en Santa Br&iacute;gida (Gran Canaria), entre el 17 y el 23 de abril, y siendo el centro de la atenci&oacute;n de la comunidad cient&iacute;fica.
    </p><p class="article-text">
        Todav&iacute;a muy fresca la in&eacute;dita iniciativa, el viernes 19 de mayo de 1995 (La Voz de La Palma) realizamos el primer art&iacute;culo sobre la necesidad de avanzar en este apartado frente a la desidia administrativa en materia patrimonial. En un segundo art&iacute;culo en el mismo medio, agosto-septiembre de 1995, profundizamos en el mundo rupestre y en motivar e implicar al Cabildo Insular para que liderara el encargo que, en aquellos momentos, apoyaban las universidades canarias, europeas y africanas. Pasa el tiempo y no hay ninguna muestra de inter&eacute;s. Volvimos a la carga con otro art&iacute;culo en La Voz de La Palma en la navidad de 1996. Qui&eacute;nes ocupaban los cargos del Cabildo en aquella &eacute;poca no se interesaron por el tema. Volvimos a insistir en 2007 y seguimos sin respuesta ante la demanda por parte de los que tienen la obligaci&oacute;n patrimonial. Y aqu&iacute; estamos nuevamente.
    </p><p class="article-text">
        Algunas de las razones por la que los grabados rupestres de La Palma deber&iacute;an formar parte de la declaraci&oacute;n de Patrimonio de la Humanidad son, en primer lugar, la gran cantidad de representaciones. Al d&iacute;a de hoy, y sabiendo que casi todos los fines de semana se siguen encontrando nuevas evidencias, existen unos 500 lugares con grabados rupestres que van desde estaciones que contienen un solo motivo hasta las que sobrepasan las 200 graf&iacute;as, m&aacute;s de 1.000 paneles y unos 15.000 representaciones, un n&uacute;mero muy superior a los que contiene la isla de Gran Canaria. Todo esto sin tener en cuenta los motivos lineales y otros incisos que sumar&iacute;an varios miles m&aacute;s en tan solo cuatro municipios del norte de la isla (Barlovento, Garaf&iacute;a, Puntagorda y Tijarafe). Otro valor es su t&eacute;cnica de ejecuci&oacute;n con una pr&aacute;ctica y destreza sobre el picado continuo indirecto en un material muy resistente como es el basalto, trabajado y perfilado con material l&iacute;tico, sin uso de metal. As&iacute; mismo, debemos hacer referencia tambi&eacute;n a la calidad y la variedad de representaciones geom&eacute;tricas en amplias combinaciones de c&iacute;rculos, semic&iacute;rculos, meandros y espirales, elaborados en una franja hist&oacute;rica que abarca desde la edad de Cristo hasta el siglo XV. Por &uacute;ltimo, Gran Canaria justifica la Declaraci&oacute;n por su valor arqueoastron&oacute;mico. Pues bien, en este tema, La Palma supera a Gran Canaria en una proporci&oacute;n de uno por mil. Los estudios en la isla de La Palma que incluyen la arqueoastronom&iacute;a son los m&aacute;s avanzados a un nivel de primer orden mundial con numerosas publicaciones que lo avalan.&nbsp;&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La isla de La Palma cuenta con el mayor conjunto de arte rupestre de Canarias, el espacio insular a nivel mundial con mayor n&uacute;mero de yacimientos, paneles y motivos de figuras geom&eacute;tricas y antropomorfos &iexcl;Qu&eacute; m&aacute;s queremos! Se distribuyen por toda la geograf&iacute;a insular, destacando tres &aacute;reas que agrupan los mayores conjuntos: reborde superior exterior de la Caldera de Taburiente, las faldas del Bejenao y la franja inferior y media del Municipio de Garaf&iacute;a.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Otro dato para la reflexi&oacute;n: la isla de La Palma es uno de los lugares del mundo con mayor n&uacute;mero de grabados rupestres por km2. Otro fundamento m&aacute;s: contiene tantos o m&aacute;s grabados rupestres que el resto de las islas del Archipi&eacute;lago juntas.
    </p><p class="article-text">
        Tan solo por comparar con aquellos lugares que la Unesco ha declarado Patrimonio de la Humanidad, encontramos Altai (Rusia) que agrupa unos 172 lugares con petroglifos escitas, que por su cantidad (m&aacute;s de 10.000 dibujos) supone uno de los lugares m&aacute;s importantes. Muchos est&aacute;n hechos con t&eacute;cnica m&aacute;s sencilla, la incisi&oacute;n y con metal. Las Islas Brit&aacute;nicas contienen m&aacute;s de 6.000 grabados con cazoletas. Galicia, otro tanto de lo mismo, menos cantidad que la isla de La Palma.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;C&oacute;mo convencer a nuestros gestores patrimoniales de la importancia a nivel mundial de nuestro legado rupestre? &iquest;Qu&eacute; es lo que nos falta? Quiz&aacute;, como siempre, seguiremos esperando a que alguien de fuera con prestigio nos diga que en La Palma conservamos un riqu&iacute;simo conjunto rupestre de un valor universal y el mejor museo al aire libre del mundo.
    </p><p class="article-text">
        Creemos que debemos preocuparnos por tres cuestiones prioritarias interrelacionadas: conocimiento, divulgaci&oacute;n y gesti&oacute;n pol&iacute;tico-administrativa. Por gesti&oacute;n se entiende una posici&oacute;n de conjunto, global, alejada de cualquier individualidad. Implica un proceso complejo que abarca documentar, puesta en valor, interpretar, producir conocimiento y divulgar para establecer un reconocimiento del patrimonio por parte de la sociedad; esto es, hacer las cosas bien y conectar intelectualmente al visitante con un criterio de uso p&uacute;blico, sin olvidar el turismo y otras funciones asociadas -publicaciones, promoci&oacute;n y comercializaci&oacute;n- como oferta complementaria, as&iacute; como integrar el paisaje, el patrimonio integral y el desarrollo sostenible.
    </p><p class="article-text">
        La planificaci&oacute;n de la gesti&oacute;n debe realizarse con un equipo interdisciplinar que garantice la transversalidad, una unidad de gerencia y una actuaci&oacute;n consensuada que resalte los valores y las singularidades de cada lugar. El compromiso de todos es la clave para remar en la misma direcci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Miguel A. Mart&iacute;n Gonz&aacute;lez&nbsp;</strong><strong>(Historiador, profesor y fundador de la revista Iruene)</strong><em>Iruene</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Miguel A. Martín González]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/lapalmaahora/lapalmaopina/rupestre-geometrico-palma-complejo-insular_132_2150283.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 24 Apr 2018 08:49:30 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[¿Es el arte rupestre geométrico de La Palma el mayor complejo insular del mundo?]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La arquitectura religiosa como elemento de aculturación en la Isla de La Palma]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/lapalmaahora/lapalmaopina/arquitectura-religiosa-aculturacion-isla-palma_132_2251865.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/c7808849-beeb-4f3c-a7ef-8e32bc588ca7_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="Imagen de archivo del  Santuario de Nuestra Señora de Las Nieves (Santa Cruz de La Palma."></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">¿Por qué se construyó el templo matriz tan alejado de la población en una pequeña degollada en la base del Morro de Las Nieves y entre dos grandes barrancos?.</p></div><p class="article-text">
        Una exploraci&oacute;n sistem&aacute;tica por numerosas iglesias y ermitas de Canarias, as&iacute; como la b&uacute;squeda de documentaci&oacute;n escrita nos condujo a revelar, por el momento, una decena de santuarios cristianos que muestran claros indicios de asiento ind&iacute;gena. Esto nos motiv&oacute; a elaborar un ensayo que publicamos en la revista <em>Iruene</em> (2017) y del que vamos a extraer, a continuaci&oacute;n, un esbozo para el caso de la Isla de La Palma.
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        Una vez concluido el episodio de conquista y colonizaci&oacute;n (siglos XV-XVI), el proceso de cristianizaci&oacute;n fue relativamente r&aacute;pido debido a una brutal aculturaci&oacute;n y un pl&aacute;cido sincretismo. Algunas celebraciones y ciertos lugares debieron sufrir un proceso de adaptaci&oacute;n y conversi&oacute;n a la ideolog&iacute;a cristiana transformando enclaves ind&iacute;genas en ermitas y cultos c&oacute;smicos en ritos cat&oacute;licos, se&ntilde;alando el final para unos y el principio para otros. Los reci&eacute;n llegados imponen los nuevos preceptos que consiguen utilizando elementos iconogr&aacute;ficos como peque&ntilde;as tallas de v&iacute;rgenes con ni&ntilde;o (La Virgen de Las Nieves) o santos cuya onom&aacute;stica se superpone a las celebraciones de los ind&iacute;genas (San Blas y San Juan de Belmaco en Villa de Mazo). De este modo, se logra sincronizar las creencias y las emociones de los dos &aacute;mbitos religiosos en una sola ep&iacute;stola. No es nada improvisado, se trata de seguir los preceptos evang&eacute;licos.
    </p><p class="article-text">
        Las legendarias historias sobre apariciones de im&aacute;genes marianas es un fen&oacute;meno bastante extendido en el Archipi&eacute;lago Canario. Estas &ldquo;apariciones&rdquo; fueron la principal estrategia, el instrumento y el argumento cardinal para la evangelizaci&oacute;n de los ind&iacute;genas canarios, al adaptar espacios de singular tradici&oacute;n religiosa ancestral a las nuevas disposiciones del culto cristiano, cambiando as&iacute; la simbolizaci&oacute;n que ten&iacute;a asociada&nbsp; como sucedi&oacute; con la Virgen del Pino en El Paso.
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        Un detalle trascendental a rese&ntilde;ar es que estas primeras im&aacute;genes de v&iacute;rgenes sostienen un ni&ntilde;o, clara identificaci&oacute;n con el arquetipo femenino maternal, la asociaci&oacute;n de la mujer con el poder sobre la vida y la muerte, con la creaci&oacute;n y la fertilidad. De este modo, se le re-presenta e identifica con lo sobrenatural. La madre es, indudablemente, la figura m&aacute;s poli&eacute;drica en el mundo de las creencias, la portadora de vida, la fuerza estabilizadora, centro del universo en la cosmovisi&oacute;n de los antiguos canarios. Esto lo percibieron aquellos primeros misioneros que transitaron por cada una de las islas dejando im&aacute;genes de v&iacute;rgenes con ni&ntilde;o en sus costas con el objetivo de que las creencias en diosas o esp&iacute;ritus madres y las celebraciones estelares fueran desplazadas por el culto a la Virgen Mar&iacute;a. Por eso, las im&aacute;genes matriarcales de la Virgen y el Ni&ntilde;o trataban de captar r&aacute;pidamente los sentidos y llegar hasta el alma ind&iacute;gena al vincularse directamente con el universal instinto maternal.
    </p><p class="article-text">
        Al final, llegamos a un proceso de s&iacute;ntesis, no sustitutivo colectivamente, entre las aportaciones cristianas y las tradiciones nativas canarias donde su matriz cultural perdur&oacute; camuflada dentro del sistema cat&oacute;lico. Algunos enclaves ind&iacute;genas fueron reemplazados y modificados con ermitas para dar continuidad al culto bajo diversas advocaciones cuyo nombre es el resultado de la evoluci&oacute;n etimol&oacute;gica de meras disposiciones destacadas, entre otros, por alg&uacute;n elemento natural como sucede con el fitotop&oacute;nimo de &ldquo;El Pino&rdquo;. Los nuevos rituales dieron forma a desemejantes significaciones, aunque respetando las equivalencias culturales como sucedi&oacute; con la paridad entre la estrella Canopo y la Virgen del Pino.
    </p><p class="article-text">
        Las nuevas edificaciones o templos sagrados se construyeron seg&uacute;n un plan previamente dise&ntilde;ado y medidas adaptadas a la importancia del lugar, al principio todos muy sencillos y modestos (en la literatura antigua se se&ntilde;ala la humildad de las estancias sagradas) y luego ampliadas, acomodadas a la exigencia del progresivo aumento de la poblaci&oacute;n y del fervor popular, algunos de car&aacute;cter insular como es el caso del Santuario de Nuestra Se&ntilde;ora de Las Nieves (S/C de La Palma).
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Por qu&eacute; se construy&oacute; el templo matriz tan alejado de la poblaci&oacute;n en una peque&ntilde;a degollada en la base del Morro de Las Nieves y entre dos grandes barrancos? No sabemos con seguridad quien trajo la talla de la imagen de la Virgen de Las Nieves, ni el momento exacto de la llegada a la costa occidental de la isla de La Palma, concretamente a las playas de Maldonado (Santa Cruz de La Palma), ni c&oacute;mo fue el encuentro por parte de los naturales que la recogieron y trasladaron al poblado troglodita ubicado en el margen izquierdo del Barranco del R&iacute;o, en el Morro de Las Nieves, conformado por unas 15 cuevas con capacidad para ser habitadas.
    </p><p class="article-text">
        Los cimientos y las primeras piedras de las paredes comenzaron a levantarse en los primeros a&ntilde;os del siglo XVI, luego ampliado en 1525 y sustituido por el actual en 1646. El lugar ya era sagrado para los <em>awara</em> (antiguos moradores de la Isla), confirmado por la existencia de dos estaciones de grabados rupestres y tres de canales y cazoletas sobre la parte superior del Morro de Las Nieves y en ambos extremos orientados al naciente y al poniente.
    </p><p class="article-text">
        Se crea as&iacute; un nuevo paradigma diferente a toda realidad cotidiana sobre lugares apropiados por la fuerza en nombre de Jesucristo. &ldquo;&hellip;<em>las cosas viejas han pasado; he aqu&iacute; que todas se han hecho nuevas</em>&rdquo; (II Corintios, 17) recreadas por los templos, la cruz, las im&aacute;genes de v&iacute;rgenes. Con el &eacute;xito del catolicismo, el Sol, la Luna y las estrellas pierden la condici&oacute;n de deidades. Adquirieron, eso s&iacute;, una dilatada serie de interpretaciones acorde a la teolog&iacute;a cristiana, especialmente a la hora de concebir el templo como una representaci&oacute;n de la ciudad celeste, la abertura hacia lo alto, el lugar de comunicaci&oacute;n directa con Dios.
    </p><p class="article-text">
        Otro caso llamativo es la supuesta aparici&oacute;n mariana en el Pino de la Virgen (El Paso), a 900 m s n m&nbsp; (metros sobre el nivel del mar), all&iacute; donde arranca la empinada cuesta o revent&oacute;n que comunica las dos vertientes de la Isla, el Valle de Aridane y la ciudad de Santa Cruz de La Palma. Las primeras referencias a la Virgen del Pino de El Paso se remontan a la llegada de los conquistadores europeos en 1492-1493. Lo extra&ntilde;o es que no se construyera ninguna ermita, tan solo se erigi&oacute; una modesta y peque&ntilde;a hornacina para guarecer la talla mariana, siendo visitada por los caminantes que cruzaban la cumbre.
    </p><p class="article-text">
        La pregunta obligatoria es &iquest;por qu&eacute; se eligi&oacute; ese lugar tan apartado? &iquest;Ser&iacute;a otro espacio sagrado para los abor&iacute;genes? Nos encontramos con un argumento an&aacute;logo al de la Virgen del Pino de Teror en Gran Canaria que presenta un sentido cosmol&oacute;gico muy preciso al coincidir o participar con el cosmos. Podemos afirmar que el pino simboliza el cosmos, pues en un espacio tan concreto y preciso, en aquellos tiempos se pod&iacute;a apreciar el orto de la estrella Canopo, en la alborada del 8 de septiembre, en la zona de La Palmita en Cumbre Nueva. No puede ser una coincidencia sino una concordancia planificada. La reina del Cielo o la Madre de Dios ind&iacute;gena (Canopo) era la misma reina del Cielo o la Madre de Dios cristiana (la Virgen).
    </p><p class="article-text">
        Los cultos a la Candelaria estaban muy extendidos por todo el Archipi&eacute;lago Canario. En La Palma encontramos algunos casos; en concreto, nos vamos a detener en la ermita de Nuestra Se&ntilde;ora de Candelaria de Mirca, construida en 1626. La principal talla venerada es una imagen de la Virgen de Candelaria, cuyo d&iacute;a de celebraci&oacute;n era el 2 de febrero. Esta construcci&oacute;n es otra de las minoritarias que tienen una orientaci&oacute;n poco habitual N-S. El templo de Nuestra Se&ntilde;ora de Candelaria de Mirca se orienta hacia el poniente, al lugar exacto por donde se oculta la estrella Canopo sobre el horizonte monta&ntilde;oso de Villa de Mazo, concretamente sobre el Roque Niquiomo, una referencia topogr&aacute;fica muy destacada &iquest;Es tan s&oacute;lo una imprevisi&oacute;n o estamos ante otro episodio de aculturaci&oacute;n religiosa entre un &iacute;dolo pagano -la estrella Canopo- y su paralelismo en una imagen cat&oacute;lica de la Virgen de Candelaria? Ya sabemos que en la tradici&oacute;n de la orientaci&oacute;n de los templos, nada es casual, subyace un v&iacute;nculo c&oacute;smico idealizado.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Nos trasladamos ahora a otros dos templos con una orientaci&oacute;n desviada de la norma habitual. El primero es el templo de San Blas (Villa de Mazo), una de las primeras iglesias construida en la Isla. Llama la atenci&oacute;n que tenga una disposici&oacute;n N-S, concretamente los pies a 162-163&ordm; de acimut &iquest;Ser&iacute;a un descuido, una necesidad de adaptaci&oacute;n al terreno, de cimentaci&oacute;n o arquitect&oacute;nica? Su posici&oacute;n no puede ser arbitraria; entonces &iquest;a qu&eacute; se debe? Deb&iacute;a tener un inteligente significado c&oacute;smico puesto que era la forma de vincular el templo con un astro o con los ciclos temporales que se establec&iacute;a el d&iacute;a de su fundaci&oacute;n como es el caso de la onom&aacute;stica del santo de su devoci&oacute;n. La onom&aacute;stica de San Blas se celebra el 3 de febrero, un d&iacute;a despu&eacute;s de la Candelaria. De manera interesada se dispone hacia el Morro Mojino, lugar preciso por donde asomaba, sobre la antigua degollada, la reverenciada estrella Canopo en su orto hel&iacute;aco -al oscurecer- a principios de febrero.
    </p><p class="article-text">
        Para ahondar si cabe m&aacute;s y potenciar esta hip&oacute;tesis de asiento cosmol&oacute;gico, en 1500 la anaranjada estrella Aldebaran (conocida por nuestros abuelos como el Pastor), la m&aacute;s brillante de la constelaci&oacute;n de Tauro, causalmente se ocultaba justo por encima de la destacada Monta&ntilde;a de Las Toscas, durante el crep&uacute;sculo, sobre el 13 de abril, coincidiendo con el ocaso hel&iacute;aco de Canopo. Son ya demasiadas coincidencias.
    </p><p class="article-text">
        Por &uacute;ltimo y sin salir del t&eacute;rmino municipal de Villa de Mazo, nos desplazamos a la ermita de San Juan de Belmaco, localizada a tan s&oacute;lo unos 280 m de distancia del emblem&aacute;tico conjunto cavern&iacute;cola y de arte rupestre de la afamada cueva de Belmaco y a unos 480 m de trayecto con respecto al imponente yacimiento rupestre de El Coraz&oacute;n, en Malpa&iacute;ses, con m&aacute;s de 30 petroglifos, canales y cazoletas, dado a conocer en la revista Iruene n&ordm; 2 (2010).
    </p><p class="article-text">
        Sobre el margen izquierdo del barranco de Belmaco, a 338 m s n m, en el sitio conocido como Lomo Oscuro (Malpa&iacute;ses), el cl&eacute;rigo Presb&iacute;tero Don Juan Fern&aacute;ndez Yanes fund&oacute; la Capellan&iacute;a y Ermita de San Juan de Belmaco bendecida en 1709. Fue conocida su devoci&oacute;n personal a San Juan Bautista pero la propia orientaci&oacute;n de la ermita esconde un misterioso culto estelar ancestral. Volvemos a insistir en la l&oacute;gica cristiana de las orientaciones de las iglesias hacia el Este. Era factible, por lo tanto, alinear la ermita hacia el Oriente y, sin embargo, se dispone en direcci&oacute;n S-SE, mirando hacia el barranco, justo hacia el lugar por donde se ocultaba en los siglos XVII y XVIII, sobre el margen derecho del barranco de Belmaco, la constelaci&oacute;n de la Cruz del Sur, no en cualquier d&iacute;a del a&ntilde;o, sino durante el crep&uacute;sculo del 24 de junio, el d&iacute;a de San Juan.
    </p><p class="article-text">
        No somos amante de las casualidades. Juan Fern&aacute;ndez Yanes quiso sincronizar en el tiempo el ocaso de La Cruz del Sur y el d&iacute;a de San Juan. Por eso eligi&oacute; ese lugar en concreto y orient&oacute; la ermita hacia la constelaci&oacute;n. Es un caso &uacute;nico en la iglesia cat&oacute;lica canaria, pero no original en la Isla puesto que muchos siglos antes los <em>awara</em> hab&iacute;an orientado diversos lugares sagrados con la misma constelaci&oacute;n de la Cruz del Sur en simultaneidad con el Sol del verano. Pongamos por caso, entre otros, las puntas del Moro, del Caz&oacute;n y de Las Bogas -en la costa de Villa de Mazo- donde se concentran m&aacute;s de un centenar de cazoletas de mar, desde donde se puede observar como la Cruz del Sur se ocultaba por la Monta&ntilde;a del Azufre en la alborada del 21 de junio (solsticio de verano). Esta tradici&oacute;n cosmol&oacute;gica se recoge en el Libro de Job 9:9 donde se hace una clara alusi&oacute;n a la Cruz del Sur: &ldquo;<em>&Eacute;l ha creado la Osa y Ori&oacute;n, las Pl&eacute;yades y la constelaci&oacute;n del Sur</em>&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La nueva ideolog&iacute;a cristiana extirp&oacute; creencias y ritos ancestrales, destruy&oacute; y, a la vez, aprovech&oacute; muchos lugares sagrados para superponer templos, sustituyendo las divinidades ind&iacute;genas por cruces, santos, cristos, v&iacute;rgenes&hellip;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        M&aacute;s informaci&oacute;n en la revista Iruene n&ordm; 9 (2017)
    </p><p class="article-text">
        <em>Miguel A. Mart&iacute;n Gonz&aacute;lez (historiador, profesor, fundador y director de la revista Iruene)</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Miguel A. Martín González]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/lapalmaahora/lapalmaopina/arquitectura-religiosa-aculturacion-isla-palma_132_2251865.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 26 Feb 2018 10:28:27 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La arquitectura religiosa como elemento de aculturación en la Isla de La Palma]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Arquitectura]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Los ancestros, la montaña y el cielo se ensamblan en el Camino de los Tijaraferos (La Caldera de Taburiente)]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/lapalmaahora/lapalmaopina/ancestros-camino-tijaraferos-caldera-taburiente_132_2940555.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/8159bdf1-5a59-4329-9415-732b53116b1f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Los ancestros, la montaña y el cielo se ensamblan en el Camino de los Tijaraferos (La Caldera de Taburiente)"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Presentamos el panel de grabados rupestres continuo más grande de la isla de La Palma, mide unos 6 metros de largo y contiene unas 70 figuras de carácter antropomorfo.</p></div><p class="article-text">
        <strong>&ldquo;Hoy, antes del alba, sub&iacute; a las monta&ntilde;as, mir&eacute; los cielos llenos de luminarias y le dije a mi esp&iacute;ritu: &lsquo;Cuando conozcamos todos estos mundos y el placer y la sabidur&iacute;a que contienen, &iquest;estaremos tranquilos y satisfechos?&rsquo; Y mi esp&iacute;ritu dijo: &lsquo;No, ganaremos esas alturas s&oacute;lo para seguir adelante&rdquo; </strong><em>&ldquo;Hoy, antes del alba, sub&iacute; a las monta&ntilde;as, mir&eacute; los cielos llenos de luminarias y le dije a mi esp&iacute;ritu: &lsquo;Cuando conozcamos todos estos mundos y el placer y la sabidur&iacute;a que contienen, &iquest;estaremos tranquilos y satisfechos?&rsquo; Y mi esp&iacute;ritu dijo: &lsquo;No, ganaremos esas alturas s&oacute;lo para seguir adelante&rdquo;</em>Walt Whitman. 
    </p><p class="article-text">
        El pasado domingo 7 de enero recibimos uno de los mejores regalos de Reyes que pod&iacute;a imaginar. En compa&ntilde;&iacute;a de Esteban, Tiyaye, Fernando y Javier llegamos a penetrar en una de las moradas de los ancestros y esp&iacute;ritus de nuestros antepasados <em>awara</em> que m&aacute;s nos han impresionado. En medio de los gigantescos paredones de La Caldera de Taburiente, entre abruptas cumbres con imponentes desniveles que incitan a la admiraci&oacute;n, a las emociones, a pesar de los terrenos escarpados y las dificultades de los pasos, la verticalidad del terreno conquist&oacute; nuestros sue&ntilde;os y super&oacute; nuestras expectativas. Arriba disfrutamos con cada paso dado, sentimos una mirada limpia y serena, pero las mayores emociones afloraron cuando nos mezclamos &ldquo;entre los dioses que danzan&rdquo; (Javier D&iacute;az), grandes conjuntos de grabados rupestres que representan cuerpos humanos figurados tallados sobre el &ldquo;jabrusco&rdquo; (toba volc&aacute;nica).
    </p><p class="article-text">
        Hasta ahora, en el Archipi&eacute;lago Canario, la Isla de las representaciones antropom&oacute;rficas era indiscutiblemente Gran Canaria. Sin embargo, el aumento del cat&aacute;logo de estaciones en la isla de La Palma, su distribuci&oacute;n, los soportes, las tipolog&iacute;as, las extraordinarias dimensiones de los paneles y el n&uacute;mero de motivos la han llevado a lo m&aacute;s alto del caj&oacute;n. En estos momentos contabilizamos cerca de 40 ubicaciones con unos 350 motivos aproximadamente, lo que supone casi el 10 % del total de las estaciones rupestres de la Isla. Las representaciones antropomorfas en la isla de La Palma est&aacute;n manifestando su presencia de tal manera en estos &uacute;ltimos a&ntilde;os que bien merecen una atenci&oacute;n especial (Miguel A. Mart&iacute;n, revista <em>Iruene</em> n&ordm; 8, 2016).
    </p><p class="article-text">
        Los emplazamientos son siempre al aire libre y los soportes, m&aacute;s del 90 % sobre &ldquo;jabrusco&rdquo; de colores ocres, variando las dimensiones de las figuras entre los 10 cent&iacute;metros (cm) y 1,50 metros (m). Este &uacute;ltimo caso es excepcional y se encuentra en El Bocar&oacute;n (Barlovento).
    </p><p class="article-text">
        Nos encontramos ante modelos o trazos que figuran el cuerpo humano basados en un esquema simple que representa el tronco y las extremidades superiores, bastante estilizadas y con el m&iacute;nimo de elementos. Exceptuando unos pocos casos, carecen de movimiento y son muy sint&eacute;ticas, tanto que buena parte de ellas resultan inidentificables. La simplificaci&oacute;n y el esquematismo no hay que entenderlos como una p&eacute;rdida de capacidad art&iacute;stica, sino como una mayor capacidad de simplificaci&oacute;n, un paso hacia la abstracci&oacute;n mediante una l&oacute;gica visual efectiva que lleva al reconocimiento de lo representado, a una descripci&oacute;n figurada sin rasgos faciales.
    </p><p class="article-text">
        En los sitios conocidos como El Paso de Los Olivos, El Espig&oacute;n y el Paso de La Cochina exploramos seis conjuntos de representaciones humanas esquematiformes hier&aacute;ticas, fijados sobre la roca, que desafiaron el paso del tiempo para mostrarnos toda su belleza y acercarnos a su ep&iacute;tome o sinopsis ceremonial.    
    </p><p class="article-text">
        Todas las figuras fueron ejecutadas mediante una t&eacute;cnica de raspado con alg&uacute;n objeto duro (madera, piedra o hueso) hasta conseguir la forma deseada. Estas adquieren diferentes posturas en forma de cruz (brazos rectos), en otras los brazos presentan curvaturas hacia el cielo (posici&oacute;n de orante o de adoraci&oacute;n), algunas exhiben uno de los brazos en lo alto y el otro hacia el suelo, las hay enmarcadas rodeadas de un c&iacute;rculo y/o un rect&aacute;ngulo, otras muestran brazos y piernas extendidas dando la sensaci&oacute;n de movimiento, las m&aacute;s sencillas muestran un simple trazo vertical, existe incluso una en bajo relieve, pero la m&aacute;s generalizada y m&aacute;s conjuntada es la representaci&oacute;n de antropomorfos entrelazados, unidos por los brazos en diferentes niveles.
    </p><p class="article-text">
        Detr&aacute;s de toda esta apariencia de tendencia esquem&aacute;tica se ocultan unas composiciones iconogr&aacute;ficas que se repiten y se solapan dando una sensaci&oacute;n de desorden. Siguen los mismos patrones que los encontrados en el resto de la isla. Figuras atrapadas en las paredes, testigos de un pasado ritual que ahora se nos manifiesta.
    </p><p class="article-text">
        * El Paso de Los Olivos I lo componen unos 10 grabados rupestres antropomorfos labrados sobre un fragmento de &ldquo;jabrusco&rdquo; de un metro y medio de desarrollo.
    </p><p class="article-text">
        * El Paso de Los Olivos II es la estaci&oacute;n m&aacute;s grande con un panel de unos 6 m de largo y 1,50 m de alto con m&aacute;s de 70 motivos antropomorfos en tres niveles. Encontramos una gran variedad de tipolog&iacute;as. El extremo oriental est&aacute; rematado con unas formas indefinidas basadas en una sucesi&oacute;n de ondulaciones ins&oacute;litas.
    </p><p class="article-text">
        * A unos 100 m de distancia se localiza la estaci&oacute;n rupestre del Espig&oacute;n con m&aacute;s de 20 figuras humanas esquem&aacute;ticas entrelazadas y algunas exentas. Destaca una de las im&aacute;genes enmarcada o encerrada en un rect&aacute;ngulo. En este lugar tan solo se tall&oacute; una parte de la pared, lo cual reafirma nuestras conclusiones.
    </p><p class="article-text">
        * A unos 500 m de distancia en l&iacute;nea recta, pero dando muchos pasos por las escarpadas laderas para llegar, el Paso de La Cochina I se nos manifiesta con tres motivos antropomorfos entrelazados y evidencias de otros exentos.
    </p><p class="article-text">
        * Muy cerca llegamos al Paso de La Cochina II estructurado en seis puntos diferenciados con unas 18 muestras y evidencias de alguna m&aacute;s.
    </p><p class="article-text">
        * Paso de La Cochina III exhibe tres motivos en dos niveles. Unos metros por encima de los petroglifos existe una concavidad muy abierta con paredes y suelo de &ldquo;jabrusco&rdquo; muy compacto de arenisca de colores. Tanto en la vertical como en el suelo se descubren canales y unas ocho cazoletas que vienen a reforzar el sentido ritual y ceremonial de estos lugares.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Qu&eacute; sentido tienen estas figuras en lugares tan extremos? &iquest;C&oacute;mo interpretar estos mensajes gr&aacute;ficos? &iquest;Qu&eacute; paradigmas de contacto practicaron los canarios con la monta&ntilde;a y el cielo? Detr&aacute;s de toda esta iconograf&iacute;a se esconde un pensamiento y una vivencia de presencia colectiva, una abertura hacia una consciencia o memoria c&oacute;smica. Es bien sabido que la monta&ntilde;a, como fen&oacute;meno universal, representa el paradigma del templo en la propia naturaleza, el arquetipo de ascensi&oacute;n que se revela ya en los comportamientos religiosos de la prehistoria. Los seres humanos ubicaron la residencia divina en las monta&ntilde;as, construyeron mitos y estructuras o elementos de culto y la consideraron el templo m&aacute;s sagrado. En la monta&ntilde;a resid&iacute;an las divinidades, convirti&eacute;ndose en el eje astron&oacute;mico y punto central donde el Sol, la Luna y las estrellas se reencuentran todos los a&ntilde;os. Los soportes fueron seleccionados conscientemente para establecer una relaci&oacute;n directa con los astros. El espacio sagrado tiene por efecto destacar un territorio del medio c&oacute;smico circundante y de hacerlo diferente. Se reviste de s&iacute;mbolos, signos, c&oacute;digos y lenguajes que indican la sacralidad del lugar.
    </p><p class="article-text">
        Los antropomorfos de la isla de La Palma &iquest;representan personas, ancestros, esp&iacute;ritus o deidades? Lo que est&aacute; claro es que no exteriorizan atributos concretos. Sin embargo, su aparente simplicidad en las representaciones no implica un esp&iacute;ritu escueto o un procedimiento elemental. El soporte (el punto de partida) sobre el que se sustenta el s&iacute;mbolo tiene la intensi&oacute;n de evocar, de apuntar hacia otra representaci&oacute;n visible que all&iacute; se manifiesta, dispersando una intencionalidad que se expande y prolifera en otros &aacute;mbitos.
    </p><p class="article-text">
        Una colectividad simboliza sus emociones religiosas y su noci&oacute;n de universo en repeticiones constantes (un <em>continuum</em>), eternas y ritualizadas, para mantener el orden del cosmos. La orientaci&oacute;n de las composiciones parece tener un cierto sentido articulativo de las masas, sin diferir entre los mandamientos espirituales y las reglas sociales (&eacute;sta remite a la otra), sobre los soportes que permite entrever cierta ordenaci&oacute;n esc&eacute;nica y sincr&oacute;nica en el aparente desorden figurativo.
    </p><p class="article-text">
        Un detalle que nos llam&oacute; la atenci&oacute;n es la repetici&oacute;n en las orientaciones que presentan los seis yacimientos rupestres hacia dos lugares muy acentuados en el relieve (ladera del Bejenao y Cumbre Vieja) y coincidentes con dos per&iacute;odos destacados en las celebraciones <em>awara</em> (solsticio de invierno y orto de la estrella Canopo el 15 de agosto al amanecer y 2 de febrero durante el crep&uacute;sculo, en el calendario cristiano correspondientes a La Asunci&oacute;n y La Candelaria).
    </p><p class="article-text">
        1. El orto solar durante el solsticio de invierno por la ladera del Bejenao se alinea en tres ocasiones (El Espig&oacute;n, Paso de La Cochina II y III).
    </p><p class="article-text">
        2. El orto de la estrella Canopo sobre Cumbre Vieja presenta otras tres alineaciones (Paso de Los Olivos I y II, Paso de La Cochina I).
    </p><p class="article-text">
        Las cercanas estaciones del Espig&oacute;n y el Paso de Los Olivos presentan disposiciones complementarias (solsticio de invierno y la estrella Canopo). Tan s&oacute;lo encontramos una orientaci&oacute;n diferenciada de un &uacute;nico motivo antropomorfo en el Paso de La Cochina III que se dirige hacia el lugar por donde aparece el Sol durante el solsticio de verano por la zona de cumbre del Pico del Cerro (S/C de La Palma).
    </p><p class="article-text">
        Los antiguos observaban como nosotros, pero experimentaron una realidad cotidiana diferente y, en consecuencia, una percepci&oacute;n distinta. Una de las razones que lo explica es la mentalidad de las creencias en fuerzas sobrenaturales que son la causa de todo lo que sucede. La percepci&oacute;n de la realidad representada simb&oacute;licamente es una tarea pendiente de muchos investigadores necesaria para descubrir los secretos de otras realidades. 
    </p><p class="article-text">
        <em><strong>AUTOR: Miguel A. Mart&iacute;n Gonz&aacute;lez (historiador, profesor, fundador y director de la revista Iruene).</strong></em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Miguel A. Martín González]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/lapalmaahora/lapalmaopina/ancestros-camino-tijaraferos-caldera-taburiente_132_2940555.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 12 Jan 2018 09:24:53 +0000]]></pubDate>
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