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    <title><![CDATA[elDiario.es - Mario Rodríguez]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/mario_rodriguez/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Mario Rodríguez]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Eligiendo papel]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/lapalmaahora/lapalmaopina/eligiendo-papel-mario-rodriguez_132_4605633.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        Para Albert Camus, el actuar de cualquiera desvela sus sentimientos y emociones inconscientes y por tanto m&aacute;s sinceras. No hay una frontera clara entre la pantomima del actor y la sinceridad impetuosa de sus pasiones. Pero precisamente el enfrentamiento entre esos opuestos, el debate ante esa paradoja sin soluci&oacute;n que califica como lo absurdo, desvela de alguna manera el posicionamiento de cada cual ante el dilema. Lo absurdo se constata siempre por la comparaci&oacute;n entre el deseo y la realidad. Cuanto m&aacute;s se aleja el deseo de la realidad m&aacute;s absurda parece la existencia; la acci&oacute;n asociada al deseo que previsiblemente fracasar&aacute;. 
    </p><p class="article-text">
        Esa tensi&oacute;n, la relaci&oacute;n siempre il&oacute;gica entre la necesidad de sentido, unidad y claridad &mdash;yo a&ntilde;adir&iacute;a con Nietzsche, de poder (hacer)&mdash; y la pluralidad irreductible y todopoderosa del caos en el que se inscriben nuestras vidas, es la tercera pata de la paradoja. La filosof&iacute;a ha pretendido, seg&uacute;n Camus, solucionar esta tensi&oacute;n parad&oacute;jica, de lo absurdo, optando por negar una de las partes. La huella de Parm&eacute;nides en la filosof&iacute;a occidental no permite m&aacute;s que un sistema. Mayoritariamente, por herencia del pensamiento religioso, la negaci&oacute;n ha reca&iacute;do sobre la vida, y por tanto, se tiende a afirmar lo trascendente (lo m&aacute;s all&aacute; de la vida) como una forma de evadirse de la impotencia. Es lo que llama la actitud del renuciamiento o el suicidio. 
    </p><p class="article-text">
        En la antesala de la muerte, a ese deseo del suicida de poner remedio a su impotencia, se opone diametralmente el deseo del tambi&eacute;n impotente condenado a muerte. Es decir, no negar lo absurdo, sino enfrentarse a ello mediante la inteligencia es la otra opci&oacute;n posible. Perm&iacute;tanme una cita larga:
    </p><p class="article-text">
        <em>&ldquo;Una de las &uacute;nicas posiciones filos&oacute;ficas coherentes es, por lo tanto, la rebeli&oacute;n. Es una confrontaci&oacute;n perpetua del hombre con su propia oscuridad. Es exigencia de una transparencia imposible. Vuelve a poner al mundo en duda en cada uno de sus segundos. As&iacute; como el peligro proporciona al hombre la irremplazable ocasi&oacute;n de asirlo, tambi&eacute;n la rebeli&oacute;n metaf&iacute;sica extiende la conciencia a lo largo de la experiencia. Es esa presencia constante del hombre ante s&iacute; mismo. No es aspiraci&oacute;n, pues carece de esperanza. Esta rebeli&oacute;n es la seguridad de un destino aplastante, menos la resignaci&oacute;n que deber&iacute;a acompa&ntilde;arla.</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>[&hellip;]</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>Esta rebeli&oacute;n da su precio a la vida. Extendida a lo largo de toda una existencia, le restituye su grandeza. Para un hombre sin anteojeras no hay espect&aacute;culo m&aacute;s bello que el de la inteligencia en lucha con una realidad que la supera. El espect&aacute;culo del orgullo humano es inigualable. Las depreciaciones no servir&aacute;n de nada. Esta disciplina que el esp&iacute;ritu se dicta a s&iacute; mismo, esta voluntad bien armada, este frente a frente tienen algo de poderoso y de singular. Empobrecer esta realidad cuya inhumanidad hace la grandeza del hombre, supone empobrecerle a &eacute;l al mismo tiempo. Comprendo por qu&eacute; las doctrinas que me explican todo me debilitan al mismo tiempo. Me libran del peso de mi propia vida y, sin embargo, es necesario que lo lleve yo solo. En esta situaci&oacute;n no puedo concebir que una metaf&iacute;sica esc&eacute;ptica pueda aliarse con una moral del renunciamiento.&ldquo;</em> (Camus,<em> &lsquo;El Mito de S&iacute;sifo&rsquo;</em>).<em> </em>
    </p><p class="article-text">
        Una de las estrategias de la ingenier&iacute;a social capitalista al intervenir en el retrato que tenemos de la realidad mediante la industria cultural es, precisamente, alejar los deseos de la realidad de tal manera que nuestras acciones s&oacute;lo tengan sentido optando por el renunciamiento. No cuestion&aacute;ndonos ya m&aacute;s las obvias contradicciones en las que nos sit&uacute;a, sino deseando cada vez m&aacute;s enardecidamente su infantiloide y personalizado para&iacute;so de &eacute;xito, placer y poder. Si lo analizamos l&uacute;cidamente sabemos que ese para&iacute;so, que tan fuertemente se nos revela e imprime en la conciencia a trav&eacute;s de las pantallas, es tan falso, tan intangible, como el que cualquier otra religi&oacute;n ha reflejado en sus mitos y sus catedrales. Que pocas o ninguna persona vivir&aacute; jam&aacute;s semejante tonter&iacute;a de plenitud sensual y espiritual, y menos a&uacute;n sin dejar un estero de muerte por detr&aacute;s. La moraleja, en definitiva, no original pero s&iacute; en declive, es que ante la negaci&oacute;n del mundo a la que nos empuja el hast&iacute;o por impotencia podemos optar por actuarla como renunciantes o como rebeldes. Todo depende de la grandeza de los deseos que cada cual cultive. Tambi&eacute;n de los que cultivemos socialmente.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Mario Rodríguez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/lapalmaahora/lapalmaopina/eligiendo-papel-mario-rodriguez_132_4605633.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 04 Oct 2014 15:58:26 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Eligiendo papel]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La nube hongo. Filosofía y crisis socio-política]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/lapalmaahora/lapalmaopina/la-nube-hongo-filosofia-y-crisis-socio-politica-mario-rodriguez_132_4638799.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        La nube hongo, la onda expansiva y los efectos arrasadores de las explosiones de bombas at&oacute;micas han sido un icono del poder del occidente capitalista desde la II Guerra Mundial. Estos bombazos pueden verse desde perspectivas como la ecol&oacute;gica, la militar geoestrat&eacute;gica, la art&iacute;stica, la cient&iacute;fica, la pedag&oacute;gica, publicitaria, etc. Desde una perspectiva est&eacute;tica, es decir aquella que estudia las diversas causas y efectos psicol&oacute;gicos, sociales, pol&iacute;ticos y culturales de las manifestaciones art&iacute;sticas, la bomba at&oacute;mica, como icono, podr&iacute;a interpretarse como la manifestaci&oacute;n de una pretensi&oacute;n de poder absoluto usando los recursos de lo sublime. Lo sublime provoca sobrecogimiento, a la vez horror y admiraci&oacute;n ante algo infinitamente poderoso, de la misma manera que el Dios de las culturas monote&iacute;stas. Un poder absoluto que re&uacute;ne a la vez la fuerza, la bondad y la sabidur&iacute;a &mdash;padre, hijo y esp&iacute;ritu santo. Desde una perspectiva euroc&eacute;ntrica, esa trinidad secularizada son el poder militar, moral y cient&iacute;fico de la civilizaci&oacute;n occidental frente al resto del planeta b&aacute;rbaro.
    </p><p class="article-text">
        El icono que indica radioactividad es un aviso a navegantes, una amenazadora danza de guerra para enemigos incautos. Pero la misma l&oacute;gica con la que se somete a los extra&ntilde;os se somete a los propios, aunque los iconos ya no recurren tanto a lo sublime como a lo bello, es decir, lo arm&oacute;nico, regular, eficaz, placentero, obediente, predecible, feliz, etc. Muchos hermosos ejemplos de c&oacute;mo la iracundia del poder se calma con la obediencia del harem, el santoral de los buenos ejemplos y la milicia fiel. En este caso la demostraci&oacute;n de la fuerza ya no es tan evidente como la de la onda expansiva y la columna estratosf&eacute;rica de humo. En este caso la t&eacute;cnica ya no procede de los laboratorios de ciencia natural, sino de los de ciencias sociales.
    </p><p class="article-text">
        Del mismo modo que los conocimientos de la ciencia natural puestos al servicio de la prepotencia occidental ha permitido el desarrollo tecnol&oacute;gico de una industria criminal de evidentes efectos destructivos, los conocimientos de las ciencias sociales puestos al servicio del neofascismo capitalista &mdash;l&eacute;ase tambi&eacute;n socialdemocracia, keynesianismo, capitalismo de baja intensidad, responsabilidad social corporativa, etc.&mdash; han permitido el desarrollo de la ingenier&iacute;a social. Bombas de efecto psicol&oacute;gico y psicosocial que van dando forma a conjuntos humanos obedientes, productivos y de alta rentabilidad, que ya no pueden llamarse sociedad. No son sociedad pues no son conscientes, ni libres, ni responsables de los efectos irreversibles de su filiaci&oacute;n forzada.
    </p><p class="article-text">
        Un ejemplo de esto es la expulsi&oacute;n de la filosof&iacute;a del sistema educativo por el soci&oacute;logo pol&iacute;tico Jos&eacute; Ignacio Wert. Sin formaci&oacute;n filos&oacute;fica, sin debate filos&oacute;fico, lo que ahora son pol&iacute;ticas de psic&oacute;patas, s&aacute;dicos, soci&oacute;patas con poder, que se refugian bajo la fuerza, bondad y sabidur&iacute;a del Mercado, se convertir&aacute;n en verdad indiscutible de la ciencia sociol&oacute;gica social-democr&aacute;tica-capitalista. Que la poblaci&oacute;n no tenga capacidad de reacci&oacute;n frente a estos agentes disgregadores es una evidencia del poder destructivo de las sordas bombas de ingenier&iacute;a social. Con esta reforma menos recursos tendr&aacute;.
    </p><p class="article-text">
        Vistos todos sus efectos en conjunto, se produce el sobrecogimiento frente al sublime poder del capital; horror, admiraci&oacute;n y obediencia. Hay que conocer las mito-log&iacute;as si no nos da igual ser cibern&eacute;ticos esclavos de los caprichos del se&ntilde;or. S&oacute;lo la filosof&iacute;a, aun no siendo infalible, ayuda a desmontar los mitos del poder y a liberarnos de su prepotencia, convirtiendo al monstruo aterrador en un saltimbanqui con una m&aacute;scara rid&iacute;cula.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Mario Rodríguez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/lapalmaahora/lapalmaopina/la-nube-hongo-filosofia-y-crisis-socio-politica-mario-rodriguez_132_4638799.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 18 Sep 2014 12:51:01 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[La nube hongo. Filosofía y crisis socio-política]]></media:title>
    </item>
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