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    <title><![CDATA[elDiario.es - Antonio Serrano]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/antonio_serrano/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Antonio Serrano]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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    <item>
      <title><![CDATA[En el filo de la navaja. ¿Reconstrucción ecosocial en España?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/ultima-llamada/filo-navaja-reconstruccion-ecosocial-espana_132_8730105.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/11192207-162d-4667-bb72-a748f08a2d4c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="En el filo de la navaja. ¿Reconstrucción ecosocial en España?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Las decisiones que se tomen en estos años marcarán el devenir de nuestra sociedad de una forma determinante, por lo que resulta urgente abrir un debate que llegue a todos los rincones del país</p></div><p class="article-text">
        La expresi&oacute;n &ldquo;en el filo de la navaja&rdquo; hace referencia a una situaci&oacute;n complicada, frente a la que las alternativas que se elijan tienen dificultades y resultados radicalmente diferentes.
    </p><p class="article-text">
        Como se muestra en la investigaci&oacute;n realizada, &eacute;sta es la situaci&oacute;n en la que se encuentra el planeta a comienzos del 2022. El crecimiento poblacional, el incremento de la ocupaci&oacute;n y transformaci&oacute;n de tierras con la destrucci&oacute;n de ecosistemas y biodiversidad, la promoci&oacute;n de una sociedad de consumo capitalista globalizada con un sector financiero-especulativo dominante, el grave aumento de las desigualdades territoriales y sociales, una revoluci&oacute;n cient&iacute;fico-t&eacute;cnica puesta b&aacute;sicamente al servicio del beneficio de multinacionales (con la incidencia expansiva del capitalismo de vigilancia), y un crecimiento continuo del malestar en las clases medias y m&aacute;s desfavorecidas, unidos a los efectos negativos crecientes del calentamiento global (con su incidencia sobre la inseguridad alimentaria, potenciando migraciones ambientales), no dejan margen para el optimismo sobre la evoluci&oacute;n de la sociedad y del planeta, si no se reacciona mucho m&aacute;s radicalmente ante los problemas existentes.
    </p><p class="article-text">
        A esto se sumar&iacute;a un clima global de fragmentaci&oacute;n pol&iacute;tica y el incremento de tensiones geopol&iacute;ticas, en un marco en el que se hacen m&aacute;s probables conflictos militares. Y un malestar social, incrementado por las restricciones para prevenir contagios, por el deterioro de las condiciones de vida pre-pandemia (ocio, relaci&oacute;n social directa...); as&iacute; como por un aumento de precios ligado a la fragilidad actual de la log&iacute;stica global, derivada de los efectos de la pandemia, y de la presi&oacute;n sobre materias primas, minerales y energ&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        La pandemia origin&oacute;, en 2020, una crisis de dimensiones desconocidas en los &uacute;ltimos setenta a&ntilde;os. Como en todas las crisis hist&oacute;ricas del capitalismo, los poderes p&uacute;blicos y las &eacute;lites han reaccionado para reproducir y mantener el sistema. Pero en &eacute;sta, la respuesta p&uacute;blica ha m&aacute;s que triplicado las ayudas producidas en la crisis financiero-especulativa iniciada en 2008. Sus principales beneficiarios, en t&eacute;rminos absolutos, han sido &ndash;directa o indirectamente- las grandes multinacionales, el capital riesgo y la especulaci&oacute;n financiera, porque la extraordinaria liquidez generada por los Bancos centrales, con muy bajos tipos de inter&eacute;s, ha potenciado alzas en los mercados burs&aacute;tiles con muy fuertes plusval&iacute;as para los especuladores y los accionistas, lo que ha incrementado fuertemente las desigualdades personales en ingresos y en riqueza.
    </p><p class="article-text">
        Complementariamente, han provocado un aumento de los d&eacute;ficits y del endeudamiento p&uacute;blico, con un alto riesgo de inestabilidad si el repunte de la inflaci&oacute;n, con un importante peso de intereses geopol&iacute;ticos y especulativos en el precio de la energ&iacute;a, da lugar al alza de los tipos de inter&eacute;s y a la reacci&oacute;n financiero-especulativa contra pa&iacute;ses y monedas con tasas record de d&eacute;ficit p&uacute;blico y elevados niveles de endeudamiento p&uacute;blico y privado, como es el caso espa&ntilde;ol.
    </p><p class="article-text">
        La Uni&oacute;n Europea aprob&oacute;, en 2019, el &ldquo;European New Green Deal&rdquo; para abrir un ciclo expansivo de &ldquo;capitalismo verde&rdquo; compatible con el objetivo de descarbonizaci&oacute;n socioecon&oacute;mica para el 2050. La irrupci&oacute;n de la Covid-19, en marzo de 2020, implic&oacute; un cambio radical en sus pol&iacute;ticas de contracci&oacute;n del gasto p&uacute;blico, estableciendo mecanismos de respuesta (NEXT GENERATION EU y Mecanismo de Recuperaci&oacute;n y Resiliencia &ndash;MRR-, fundamentalmente) orientados prioritariamente a una transici&oacute;n energ&eacute;tica y digital, y a una recuperaci&oacute;n socioecon&oacute;mica m&aacute;s justa y cohesionada, aunque con una excesiva confianza en los avances cient&iacute;ficos para solventar los problemas de insostenibilidad que nos han tra&iacute;do hasta aqu&iacute;.
    </p><p class="article-text">
        En este marco, el Plan de Recuperaci&oacute;n, Transformaci&oacute;n y Resiliencia Espa&ntilde;ol (PRTRE), aprobado y valorado muy positivamente por la CE, permite el acceso a 140.000 millones de euros procedentes del MRR, entre 2021 y 2026, y es una gran oportunidad para la trasformaci&oacute;n del modelo de desarrollo espa&ntilde;ol: Espa&ntilde;a verde, Espa&ntilde;a digital, Espa&ntilde;a sin brechas de g&eacute;nero y Espa&ntilde;a cohesionada e inclusiva.
    </p><p class="article-text">
        Su &eacute;xito depende de una gesti&oacute;n eficaz y eficiente, dificultada por una administraci&oacute;n p&uacute;blica espa&ntilde;ola con demasiadas rigideces, y por la oposici&oacute;n de una derecha espa&ntilde;ola, cuya radicalidad va creciendo seg&uacute;n se acercan las elecciones, esperando hacer fracasar su aplicaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        El PRTRE potencia las actuaciones p&uacute;blicas en el fomento de la transici&oacute;n ecol&oacute;gica, insuficiente en muchos aspectos, pero que puede suponer un claro avance desde el punto de vista de la descarbonizaci&oacute;n, de la emergencia de comunidades energ&eacute;ticas renovables y de la protecci&oacute;n del patrimonio natural. Y tambi&eacute;n lo hace en la mitigaci&oacute;n de los efectos socioecon&oacute;micos m&aacute;s negativos de las medidas para proteger la salud frente a la pandemia, promoviendo el empleo y la actividad econ&oacute;mica, en gran parte recuperando procesos productivos previos no precisamente &oacute;ptimos ecosocialmente, pero enmarcados, en todo caso, en las grandes l&iacute;neas de las pol&iacute;ticas y objetivos europeos.
    </p><p class="article-text">
        Pese a los avances esperables, la investigaci&oacute;n concluye que es inviable una transici&oacute;n ecosocial (ambientalmente sostenible, socioecon&oacute;micamente cohesionada y territorialmente equilibrada) en el marco de la actual sociedad capitalista global de consumo, que se est&aacute; viendo reforzada tras la crisis del Covid-19, con claras inercias y resistencias (sobre todo de las &eacute;lites) al cambio necesario.
    </p><p class="article-text">
         La transici&oacute;n hacia la sostenibilidad solo es viable si se producen grandes cambios en el consumo y en el estilo de vida occidental, que complementen los potenciales avances tecnol&oacute;gicos en descarbonizaci&oacute;n y desmaterializaci&oacute;n (ingenier&iacute;a/econom&iacute;a circular y eficiencia en el uso de recursos). Pero estos cambios son contradictorios con la actual sociedad, regida por intereses centrados en el beneficio individual y en la especulaci&oacute;n financiera, que promueve una econom&iacute;a y una cultura que incitan a la expansi&oacute;n del consumo y al crecimiento del PIB, inhibe el cambio social necesario y hace insuficientes globalmente los avances programados en la eficiencia de los recursos, en la protecci&oacute;n ambiental o en el uso de nuevas tecnolog&iacute;as.
    </p><p class="article-text">
        Nos enfrentamos a un futuro global complejo, vol&aacute;til y tremendamente inestable. El calentamiento global ya se sit&uacute;a en 1,2&ordm;C por encima de los niveles preindustriales. El Pacto Clim&aacute;tico de Glasgow, de noviembre de 2021, y los nuevos compromisos clim&aacute;ticos asumidos, son insuficientes para evitar el riesgo de incrementos de temperatura cient&iacute;ficamente reconocidos como cr&iacute;ticos.
    </p><p class="article-text">
        Si no se enfrentan globalmente los riesgos ambientales y estos se superponen con una mayor fragmentaci&oacute;n y desigualdad social, los resultados finales pueden ser fuertemente dram&aacute;ticos para el devenir global, con el riesgo de que se pierda la confianza en las instituciones econ&oacute;micas y pol&iacute;ticas actuales, se deteriore la democracia y aumenten las soluciones autoritarias.
    </p><p class="article-text">
        <a href="https://www.fuhem.es/wp-content/uploads/2021/12/EN-EL-FILO-DE-LA-NAVAJA.pdf" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">El nuevo libro que publica Foro Transiciones sobre la reconstrucci&oacute;n del pa&iacute;s tras la pandemia, que da t&iacute;tulo a este art&iacute;culo</a>, sintetiza las conclusiones de la investigaci&oacute;n realizada sobre las pol&iacute;ticas p&uacute;blicas puestas en marcha por la UE y el gobierno de Espa&ntilde;a, constatando que nos encontramos &ldquo;en el filo de la navaja&rdquo;. Las decisiones que se tomen en estos a&ntilde;os marcar&aacute;n el devenir de nuestra sociedad de una forma determinante, por lo que el Foro Transiciones plantea la urgencia de abrir un debate que llegue a todos los rincones del pa&iacute;s. Necesitamos impulsar una actitud informada, proactiva y exigente por parte de la ciudadan&iacute;a, porque sin ella ser&aacute; pr&aacute;cticamente imposible alumbrar los nuevos paradigmas y relatos que lo excepcional de la situaci&oacute;n requiere.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Antonio Serrano]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/ultima-llamada/filo-navaja-reconstruccion-ecosocial-espana_132_8730105.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 01 Mar 2022 05:00:39 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[En el filo de la navaja. ¿Reconstrucción ecosocial en España?]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Los transportes ante la Emergencia Climática]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/ultima-llamada/transportes-emergencia-climatica_132_1003352.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/ed04171f-a657-444b-90f8-e63d69f41be7_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Los transportes ante la Emergencia Climática"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La imprescindible trasformación para no afectar a la salud de la mayoría exige políticas de transporte público conocidas pero no puestas en marcha</p></div><p class="article-text">
        Los datos se conocen: desde 2015, con un record en 2016, y los cinco a&ntilde;os m&aacute;s c&aacute;lidos en la historia escrita del planeta hasta 2020, se ha superado el calentamiento medio global en 1,1&ordm;C respecto a la media preindustrial. Siguiendo la tendencia actual, en 2030 estar&iacute;amos en el entorno de los 2&ordm;C. Los informes cient&iacute;ficos prev&eacute;n que los efectos de ese calentamiento, y del cambio clim&aacute;tico asociado, crezcan exponencialmente con el incremento de temperatura, concret&aacute;ndose en Espa&ntilde;a en fen&oacute;menos meteorol&oacute;gicos extremos del tipo de los que desde el verano de 2019 estamos teniendo buena cuenta, con las consecuencias de la borrasca Gloria como &uacute;ltimo ejemplo paradigm&aacute;tico.
    </p><p class="article-text">
        Sociedad capitalista de consumo, calentamiento global, ruptura de equilibrios ecosist&eacute;micos, desigualdades, incremento del malestar de la poblaci&oacute;n y auge de la extrema derecha son factores cada vez m&aacute;s interrelacionados en este principio de d&eacute;cada, en los que el transporte aparece como nexo imprescindible: es responsable del orden del 28% del consumo de energ&iacute;a global y del orden del 23% de las emisiones globales de gases de efecto invernadero (GEI), con un crecimiento sostenido en estos porcentajes. Es tambi&eacute;n la base y sustento de la globalizaci&oacute;n y de las exportaciones/importaciones de GEI, con el transporte mar&iacute;timo, a&eacute;reo y de mercanc&iacute;as por carretera como principales or&iacute;genes de los mismos. Adem&aacute;s, desde el a&ntilde;o 2000 el n&uacute;mero de muertos por accidentes de tr&aacute;fico se mantiene en el entorno de 1,24 millones de personas, y sus efectos sobre las emisiones contaminantes le hacen responsable de unos siete millones de muertes prematuras al a&ntilde;o en el planeta, con unas 10.000 muertes prematuras al a&ntilde;o en Espa&ntilde;a, seg&uacute;n la Organizaci&oacute;n Mundial de la Salud (OMS); estim&aacute;ndose, adem&aacute;s, que el ruido causa cada a&ntilde;o en Europa 16.600 muertes prematuras y m&aacute;s de 72.000 hospitalizaciones, especialmente por culpa del tr&aacute;fico. Riesgos que inciden fundamentalmente sobre ni&ntilde;os y tercera edad, de n&uacute;mero creciente en nuestras ciudades envejecidas.
    </p><p class="article-text">
        Ante este panorama, las pol&iacute;ticas europeas, y ahora la Declaraci&oacute;n de Emergencia Clim&aacute;tica del Gobierno Espa&ntilde;ol, marcan pautas imprescindibles para corregir esta situaci&oacute;n y tratar de viabilizar un 2050 &ldquo;neutro en carbono&rdquo; y de contaminaci&oacute;n urbana m&iacute;nima. Pero, aunque imprescindibles, son manifiestamente insuficientes; y, adem&aacute;s, van a generar un fuerte rechazo pr&aacute;ctico e instrumental desde sectores como las multinacionales del petr&oacute;leo o desde la industria del autom&oacute;vil, obligada para lograr un parque autom&oacute;vil de cero emisiones para el 2050, a que los veh&iacute;culos con motor de combusti&oacute;n interna dejen de comercializarse antes de que termine esta d&eacute;cada. Por otra parte, existen sectores cuya descarbonizaci&oacute;n completa va a resultar virtualmente inviable en el plazo de los 30 a&ntilde;os que derivan del Acuerdo de Par&iacute;s.
    </p><p class="article-text">
        Dentro de la Emergencia Clim&aacute;tica del Gobierno Espa&ntilde;ol se recogen pol&iacute;ticas como la promulgaci&oacute;n de una Ley de Movilidad Sostenible y Financiaci&oacute;n del Transporte P&uacute;blico, o la obligatoriedad de que los municipios de m&aacute;s de 50.000 habitantes establezcan zonas de bajas emisiones de manera urgente. Deber&aacute;n ser completadas con medidas para frenar el crecimiento del transporte a&eacute;reo y modificar emisiones en este sector, en el mar&iacute;timo y en el de transporte de mercanc&iacute;as a larga distancia, que son los sectores con mayores dificultades para la descarbonizaci&oacute;n y para los que se propugnan, como &uacute;nica v&iacute;a, la compensaci&oacute;n de sus emisiones con compras de carbono, reforestaci&oacute;n o puesta a punto de tecnolog&iacute;as de eliminaci&oacute;n del di&oacute;xido de carbono de la atm&oacute;sfera, cuya eficiencia actual es discutible.
    </p><p class="article-text">
        Pero la transici&oacute;n no va a ser f&aacute;cil. En la industria del autom&oacute;vil las medidas inciden sobre un sector en crisis y tienen repercusiones sobre el empleo y la renta de una parte muy importante de la poblaci&oacute;n, por lo que la transici&oacute;n deber&iacute;a atender a no incrementar las capas de malestar y el auge de los movimientos extremistas entre las muchas familias espa&ntilde;olas afectadas. La producci&oacute;n de las multinacionales del autom&oacute;vil en este pa&iacute;s (4,7 millones de unidades, 9% del PIB y casi el 10% de empleo directo, y mucho m&aacute;s de los indirectos a trav&eacute;s de las f&aacute;bricas de componentes) representa la tercera parte de los autom&oacute;viles europeos, y contin&uacute;a en descenso desde 2016, en parte por la reducci&oacute;n de las exportaciones (del 13%) que representan del orden de un tercio de su producci&oacute;n. Ni las sedes matrices de las f&aacute;bricas est&aacute;n en Espa&ntilde;a, ni sus decisiones responden a los intereses de los espa&ntilde;oles, en un sector en proceso radical de transformaci&oacute;n, y que exige grandes inversiones en tecnolog&iacute;as que lo adapten a las normas anticontaminantes y de descarbonizaci&oacute;n. El mantenimiento de la sociedad capitalista de consumo obliga a apostar por el veh&iacute;culo el&eacute;ctrico, las ciudades inteligentes, los nuevos combustibles, &hellip; &iquest;Viables para el 2050? &iquest;A qu&eacute; coste? &iquest;Con qu&eacute; consecuencias ambientales y sociales?
    </p><p class="article-text">
        Los avances tecnol&oacute;gicos para el mantenimiento del negocio y la descarbonizaci&oacute;n del transporte se centran, principalmente, en el desarrollo de nuevos combustibles sostenibles (hidr&oacute;geno, combustibles sint&eacute;ticos y biocombustibles sostenibles para modos dif&iacute;ciles de descarbonizar, como la aviaci&oacute;n a larga distancia), cambios en los combustibles actuales, con el uso directo de la electricidad (autom&oacute;vil el&eacute;ctrico, ferrocarriles electrificados y sistemas de carreteras el&eacute;ctricas), y estrategias inteligentes para reducci&oacute;n de la demanda, ajuste intermodal y mejora de la eficiencia por pasajero-km y tonelada-km. Para cada alternativa es fundamental analizar y evaluar las aportaciones a la descarbonizaci&oacute;n y desmaterializaci&oacute;n de su ciclo de vida, as&iacute; como el resto de sus efectos ambientales, socioecon&oacute;micos y territoriales.
    </p><p class="article-text">
        El parque de veh&iacute;culos es de lenta trasformaci&oacute;n por la incapacidad econ&oacute;mica de muchos propietarios que son dependientes del autom&oacute;vil para sus desplazamientos cotidianos y no pueden cambiar a veh&iacute;culos que cumplan con normas m&aacute;s exigentes; y ello, como consecuencia del modelo territorial de desarrollo propugnado durante casi un siglo, en el que el autom&oacute;vil era la base del &ldquo;zoning&rdquo; y de la nueva distribuci&oacute;n de actividades en el territorio. Modelo que hace ineficiente, por ahora, al transporte p&uacute;blico para resolver esa situaci&oacute;n en zonas rurales de baja poblaci&oacute;n envejecida, o en grandes &aacute;reas metropolitanas.
    </p><p class="article-text">
        La imprescindible trasformaci&oacute;n para no afectar a la salud de la mayor&iacute;a exige pol&iacute;ticas de transporte p&uacute;blico conocidas desde hace mucho tiempo pero no puestas en marcha (sobre las que adem&aacute;s, las nuevas tecnolog&iacute;as posibilitan grandes eficiencias con medios no contaminantes), cambios radicales en las pol&iacute;ticas territoriales, urban&iacute;sticas y de vivienda que favorezcan minimizar los viajes obligados de la poblaci&oacute;n (trabajo, educaci&oacute;n y otros servicios b&aacute;sicos) y, por supuesto, tambi&eacute;n exigencia, control y disciplina en l&iacute;nea con los requerimientos de la fiscal&iacute;a de medio ambiente y urbanismo espa&ntilde;ola a las ciudades contaminadas, o con el ejemplo de las demandas en los tribunales que pueden terminar con la condena a los Gobiernos (caso del Tribunal Supremo holand&eacute;s que obliga al Estado a actuar con mayor contundencia contra el cambio de clima para proteger los derechos humanos de sus adversos efectos) por no tomar las medidas suficientes contra la contaminaci&oacute;n o el calentamiento global, afectando al derecho a la vida. Los acuerdos internacionales (como el Acuerdo de Par&iacute;s, el Convenio Europeo para la Protecci&oacute;n de los Derechos Humanos y de las Libertades Fundamentales, etc.) que se ratifican se integran en el ordenamiento jur&iacute;dico de los Estados y, por tanto, deben respetarse, o pueden ser reclamados en los tribunales.
    </p><p class="article-text">
        La pol&iacute;tica de gesti&oacute;n de la demanda por la v&iacute;a de incrementar el precio de los combustibles f&oacute;siles hace viable la internalizaci&oacute;n de las emisiones sobre los usuarios. Pero &eacute;stas est&aacute;n en la base de los incidentes que se han registrado en distintos pa&iacute;ses (Francia, Chile Uruguay, Ir&aacute;n, &hellip;) que gravitaban sobre una poblaci&oacute;n descontenta, para la que el incremento del coste del transporte se convert&iacute;a en la &uacute;ltima gota que desbordaba el vaso de su paciencia ante las desigualdades y degradaci&oacute;n progresiva de su situaci&oacute;n. Pero s&iacute; se pueden gravar determinadas actividades que son pagadas en su mayor&iacute;a por empresas o por personas de rentas medias-altas o por turistas, como son los viajes en avi&oacute;n o crucero y, en particular, los viajes cortos de avi&oacute;n que cuenten con medios de transporte alternativos eficientes energ&eacute;tica y ambientalmente.
    </p><p class="article-text">
        Las alternativas son muchas pero la soluci&oacute;n para las grandes &aacute;reas metropolitanas es clara: movilidad no motorizada, complementada con transporte p&uacute;blico y con un &ldquo;carsharing&rdquo; con energ&iacute;as renovables. Para el transporte de mercanc&iacute;as del &uacute;ltimo kil&oacute;metro, en los que la incidencia de Amazon, o similares, es abrumadora y dif&iacute;cil de corregir, por ahora, protegiendo al comercio local, obligaci&oacute;n total de utilizaci&oacute;n exclusiva de veh&iacute;culos descarbonizados. El transporte de larga distancia en veh&iacute;culos el&eacute;ctricos (hasta 1500 km) tiene, por ahora, un coste del doble de los veh&iacute;culos di&eacute;sel comunes; y no se espera que los camiones el&eacute;ctricos de larga distancia sean competitivos en costos con el di&eacute;sel hasta la segunda mitad de la d&eacute;cada de los 20. Mientras, la medida m&aacute;s eficiente es el cambio modal o el biodiesel, sin olvidar el minifundismo y duras condiciones laborales de los camioneros que les sit&uacute;an en el margen de la protesta generalizada.
    </p><p class="article-text">
        Como conclusi&oacute;n, una sociedad de consumo capitalista, como referente a la que parece aspirar una humanidad que se dirige hacia los 9.500 millones de habitantes para 2050, es imposible que sea capaz de frenar el proceso de calentamiento global a trav&eacute;s de los cambios derivados de las nuevas pol&iacute;ticas globales, incluidas las l&iacute;neas de negocio definidas en el campo del transporte. Lo que nos lleva a una segunda conclusi&oacute;n fundamental para un pa&iacute;s como Espa&ntilde;a: lo perentorio de pol&iacute;ticas de adaptaci&oacute;n y de resiliencia socioecon&oacute;mica, en el marco de una transici&oacute;n justa ante la previsible intensidad del Calentamiento-Cambio Clim&aacute;tico que nos afectar&aacute;. Por &uacute;ltimo, hay que felicitarse por la Declaraci&oacute;n de Emergencia Clim&aacute;tica del Gobierno Espa&ntilde;ol y su defensa de una &ldquo;transici&oacute;n justa&rdquo;; pero es complejo conseguir que en un marco de fort&iacute;simo endeudamiento p&uacute;blico y de la obligaci&oacute;n de mantener controlado el d&eacute;ficit, puedan disponerse de presupuestos p&uacute;blicos para compensar los efectos negativos para las clases de ingresos m&aacute;s reducidos, y no incrementar su malestar y el consiguiente resurgimiento de partidos autoritarios, cuando no directamente fascistas.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Antonio Serrano]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/ultima-llamada/transportes-emergencia-climatica_132_1003352.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 18 Feb 2020 21:40:47 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Los transportes ante la Emergencia Climática]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Emergencia climática,Transporte]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA["Última llamada": un manifiesto que no debería quedar sin consecuencias]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/ultima-llamada/ultima-llamada-manifiesto-deberia-consecuencias_132_4633972.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/d10b0e68-4b83-4ce7-980b-3f1b6f670349_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="&quot;Última llamada&quot;: un manifiesto que no debería quedar sin consecuencias"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">"Estamos atrapados en la dinámica perversa de una civilización que si no crece no funciona, y si crece destruye las bases naturales que la hacen posible"</p><p class="subtitle">"La crisis de régimen y la crisis económica sólo se podrán superar si al mismo tiempo se supera la crisis ecológica"</p></div><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>&ldquo;&Uacute;ltima llamada&rdquo; es el t&iacute;tulo de un <a href="http://ultimallamadamanifiesto.wordpress.com/el-manifiesto/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia"><strong>manifiesto</strong></a> en el que se proponen alternativas socioecon&oacute;micas que armonicen el bienestar de la poblaci&oacute;n con los l&iacute;mites ecol&oacute;gicos al crecimiento</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        &ldquo;&Uacute;ltima llamada&rdquo; es el t&iacute;tulo de un <a href="http://ultimallamadamanifiesto.wordpress.com/el-manifiesto/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>manifiesto</strong></a> hecho p&uacute;blico en julio de 2014, en el que se reclaman propuestas de cambio audaces para hacer frente a la grave crisis ecol&oacute;gico-social que llevamos sufriendo desde hace d&eacute;cadas, y que en los &uacute;ltimos a&ntilde;os ha llegado a alcanzar dimensiones extremas. Una crisis que compromete todas nuestras posibilidades de vida buena &ndash;y que puede amenazar hasta las mismas posibilidades de supervivencia de la especie humana-. En s&oacute;lo dos meses (y no los m&aacute;s propicios: los del verano de 2014) casi siete mil acad&eacute;micos, intelectuales, cient&iacute;ficos, pol&iacute;ticos y activistas de base firmaron este documento, dirigido especialmente a potenciar modificaciones en los nuevos proyectos sociales y pol&iacute;ticos que se est&aacute;n presentando en nuestro pa&iacute;s, porque hoy hacemos frente a &ldquo;la mayor discontinuidad de la historia humana&rdquo; (como indica Ian Morris en su reci&eacute;n traducido estudio <em>&iquest;Por qu&eacute; manda Occidente&hellip; por ahora?</em>), y ya no valen recetas antiguas ni ambiguas. Lo que necesitamos es una Gran Transformaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Estamos atrapados en la din&aacute;mica perversa de una civilizaci&oacute;n que si no crece no funciona, y si crece destruye las bases naturales que la hacen posible&rdquo;, explica el manifiesto. Pues se agotan los recursos naturales y energ&eacute;ticos, se desorganizan y destruyen los ecosistemas, se perturban los metabolismos entre sociedades y naturaleza, se cierran las &ldquo;ventanas de oportunidad&rdquo; para las trayectorias de sustentabilidad que probablemente ten&iacute;amos hasta ahora. El calentamiento global entra&ntilde;a riesgos -ya inminentes- que pueden poner en cuesti&oacute;n la propia supervivencia de la humanidad (ya sabemos que en el pasado, en otras ocasiones, los cambios clim&aacute;ticos dieron lugar a grandes transformaciones hist&oacute;ricas). La crisis ecol&oacute;gica ni puede esperar ni es un tema parcial. En el manifiesto &ldquo;&Uacute;ltima llamada&rdquo; se subraya la necesidad de romper con las inercias de los modos de vida de una sociedad capitalista, basados en el consumismo y subordinados a los intereses de grupos privilegiados, que representan menos del 1% de la poblaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Evoluci&oacute;n demogr&aacute;fica y contradicciones productivas y energ&eacute;ticas llevan a una situaci&oacute;n de creciente insostenibilidad ecol&oacute;gica, desigualdad social y cambio clim&aacute;tico que, de no corregirse radicalmente, pueden conducir a un colapso brusco de la sociedad, con alt&iacute;simos costes en t&eacute;rminos humanos y sociales. Reparemos s&oacute;lo en el enorme asunto del calentamiento clim&aacute;tico. Seg&uacute;n el <a href="http://www.ipcc.ch/report/ar5/index.shtml" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>&uacute;ltimo informe del IPCC</strong></a>- <em>Intergovernmental Panel on Climate Change</em>, de Naciones Unidas (septiembre de 2014) caminamos a paso firme hacia un genocidio preprogramado (aunque previsible y evitable), y ello incluso si s&oacute;lo consideramos los efectos devastadores del cambio clim&aacute;tico. El cuerpo humano puede adaptarse a un aumento de 4 o 6 &deg;C en la temperatura promedio del planeta, pero en muchas regiones los cultivos y los agrosistemas que utilizamos para la producci&oacute;n de alimentos no pueden adaptarse a esos cambios. De hecho, no hay adaptaci&oacute;n posible a un planeta 4-6&ordm;C m&aacute;s c&aacute;lido para una poblaci&oacute;n de 8 &oacute; 9.000 millones de personas.
    </p><p class="article-text">
        Una <a href="http://www.sustainable.unimelb.edu.au/files/mssi/MSSI-ResearchPaper-4_Turner_2014.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>reciente publicaci&oacute;n</strong></a> del investigador australiano Graham Turner, posterior a la publicaci&oacute;n del manifiesto &ldquo;&Uacute;ltima llamada&rdquo;, muestra hasta qu&eacute; punto el Escenario Base o tendencial (<em>business as usual</em>-BAU) del ya cl&aacute;sico informe <em>Los l&iacute;mites del crecimiento</em>, elaborado hace m&aacute;s de cuarenta a&ntilde;os, ha sido capaz de prever, con bastante exactitud, la evoluci&oacute;n real de las din&aacute;micas mundiales. Y muestra, en paralelo, c&oacute;mo si continuamos con esta din&aacute;mica el colapso social, econ&oacute;mico y ambiental podr&iacute;a llegar hacia el decenio de 2030.
    </p><p class="article-text">
        El 23 de septiembre de 2014, se celebra en Nueva York una <a href="http://www.un.org/climatechange/summit/es/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>Cumbre del Clima</strong></a> convocada por el Secretario General de Naciones Unidas, que pretende servir como catalizador para las dos COP (Conferencias de las Partes) sobre Cambio Clim&aacute;tico que deber&iacute;an culminar en Par&iacute;s 2015, con acuerdos globales vinculantes que puedan torcer la din&aacute;mica actual (la cual lleva hacia situaciones irreversibles de muy alto riesgo para la humanidad). La sociedad, y especialmente los partidos de izquierda y los nuevos proyectos alternativos que han logrado devolver la ilusi&oacute;n por la pol&iacute;tica a mucha gente, tienen que tomar conciencia del hecho de que nuestro modelo de desarrollo es insostenible y que, con las formas de vida actuales, no puede generalizarse a la totalidad de la poblaci&oacute;n del planeta.
    </p><p class="article-text">
        <a href="http://www.wmo.int/pages/mediacentre/press_releases/pr_1002_es.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>Como dec&iacute;a Michel Jarraud</strong></a>, Secretario General de la OMM (Organizaci&oacute;n Meteorol&oacute;gica Mundial), en la reciente presentaci&oacute;n del Bolet&iacute;n anual de 2014 elaborado por este organismo de Naciones Unidas (y que incluye nuevas y sombr&iacute;as evidencias sobre las emisiones de gases de efecto invernadero): &ldquo;Las leyes de la f&iacute;sica no son negociables&rdquo;. Hemos de poner en marcha, urgentemente, alternativas socioecon&oacute;micas que armonicen el bienestar de la poblaci&oacute;n con los l&iacute;mites ecol&oacute;gicos al crecimiento. No valen antiguas recetas, porque &ldquo;la crisis de r&eacute;gimen y la crisis econ&oacute;mica s&oacute;lo se podr&aacute;n superar si al mismo tiempo se supera la crisis ecol&oacute;gica&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Jorge Riechmann, Antonio Serrano]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/ultima-llamada/ultima-llamada-manifiesto-deberia-consecuencias_132_4633972.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 22 Sep 2014 18:55:42 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA["Última llamada": un manifiesto que no debería quedar sin consecuencias]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Ecología]]></media:keywords>
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