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    <title><![CDATA[elDiario.es - Pedro Prieto]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/pedro_prieto/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Pedro Prieto]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Ciencia-realidad de la energía: mejor que la ciencia-ficción]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/ultima-llamada/ciencia-realidad-energia-mejor-ciencia-ficcion_132_2058558.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/a1886bc7-14a4-4953-9ab0-8b9343fbb1d3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Ciencia-realidad de la energía: mejor que la ciencia-ficción"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Nuestra sociedad se ha acostumbrado a contabilizar, casi exclusivamente, la cantidad absoluta de un recurso o una reserva, sin considerar la cantidad del mismo que puede ser real, efectiva y técnicamente extraíble y socialmente utilizable del mismo</p></div><p class="article-text">
        La transici&oacute;n energ&eacute;tica y el cambio clim&aacute;tico han encontrado un hueco permanente (aunque secundario) en el debate pol&iacute;tico. Un hueco que se ve espoleado peri&oacute;dicamente por acontecimientos puntuales, como la actual escalada de los precios el petr&oacute;leo, el impuesto al Sol o la Ley de Cambio Clim&aacute;tico. En este debate, en realidad en este y en bastantes m&aacute;s, entra de lleno &ldquo;En la espiral de la energ&iacute;a&rdquo;, que acaba de salir en una segunda edici&oacute;n revisada y actualizada.
    </p><p class="article-text">
        Va a hacer siete a&ntilde;os que nos dej&oacute; Ram&oacute;n Fern&aacute;ndez Dur&aacute;n y creo que su aparici&oacute;n como primer autor del libro, todav&iacute;a en &eacute;sta revisi&oacute;n actualizada de 2018, honra a Luis y har&iacute;a sentirse satisfecho a Ram&oacute;n, como un Cid Campeador librando batallas a favor de la difusi&oacute;n del conocimiento &uacute;til.
    </p><p class="article-text">
        Coment&eacute; sobre la primera edici&oacute;n, que me parec&iacute;a el libro m&aacute;s completo y riguroso escrito en castellano sobre el asunto de la energ&iacute;a, clave para entender el mundo y tratar de entendernos a nosotros mismos. Sigo pensando lo mismo.
    </p><p class="article-text">
        Se vuelve a presentar en dos tomos. El primer tomo analiza el papel de la energ&iacute;a desde el comienzo de la historia, si no de la vida.
    </p><p class="article-text">
        S&oacute;lo comentar aqu&iacute; el salto dado hace aproximadamente 10.000 a&ntilde;os en el arranque del Neol&iacute;tico con la domesticaci&oacute;n de animales y el comienzo de la agricultura y con ellos, el sedentarismo. La generaci&oacute;n de excedentes, como forma de acumulaci&oacute;n de recursos (energ&iacute;a, al fin) fue casi imparable desde entonces. Hasta el punto de que en 2017 con una tasa de crecimiento global de, digamos, un 3,5%, la sociedad mundial (unos m&aacute;s que otros, desde luego) va a duplicar, en apenas 20 a&ntilde;os, el consumo de materiales y energ&iacute;a que nos llev&oacute; los 10.000 a&ntilde;os anteriores amasar. Esto deber&iacute;a ser un motivo de preocupaci&oacute;n para todos.
    </p><p class="article-text">
        El segundo tomo, nos muestra el vertiginoso horizonte de colapso del capitalismo global y de civilizaci&oacute;n al que nos empuja la forma de hacer las cosas en la sociedad moderna.
    </p><p class="article-text">
        Si pudi&eacute;ramos poner una fecha aproximada, el segundo gran salto hacia adelante energ&eacute;tico, ser&iacute;a el del &ldquo;pulso del carbono&rdquo; o uso masivo de combustibles f&oacute;siles, al comienzo de la llamada Revoluci&oacute;n Industrial.
    </p><p class="article-text">
        El libro puede ahora echar la vista atr&aacute;s y preguntarse si la posibilidad que el capitalismo del crecimiento nos augura, har&aacute; posible que un ni&ntilde;o de 2018 pueda ver tres veces duplicada la producci&oacute;n de bienes y servicios en una vida de 80 a&ntilde;os, seg&uacute;n los modelos de crecimiento econ&oacute;mico deseables para nuestra actual sociedad. &iquest;Es esto posible? &iquest;Es esto, en todo caso, deseable?
    </p><p class="article-text">
        En el libro &ldquo;En la espiral de la energ&iacute;a&rdquo;, se abordan con detalle estos y muchos otros asuntos e implicaciones. Perm&iacute;taseme desarrollar anticipadamente (hoy ser&iacute;a un &ldquo;spoiler&rdquo;) algunos de estos importantes asuntos clave tratados en profundidad y con todo rigor:
    </p><p class="article-text">
        La energ&iacute;a apuntala la econom&iacute;a humana y estamos cabalgando en estos momentos, justo sobre el lomo del pulso mundial del carbono.
    </p><p class="article-text">
        La energ&iacute;a y todo lo dem&aacute;s. La riqueza y la productividad se atribuyen generalmente a nuestro ingenio (con la herramienta de la tecnolog&iacute;a), al capital, sea financiero o natural, aunque la mayor&iacute;a piense m&aacute;s en el primero y apenas nada en el segundo y al trabajo humano, esa tan de moda &ldquo;cultura del esfuerzo&rdquo;, entendido como rendimiento econ&oacute;mico. Sin embargo, con ser estas cosas importantes, se suele ignorar que todas ellas est&aacute;n siempre en funci&oacute;n de la energ&iacute;a disponible. El libro &ldquo;En la espiral de la energ&iacute;a&rdquo; no deja pasar por alto que las modernas econom&iacute;as consumen energ&iacute;a de la misma forma que los animales consumen alimentos. Toda producci&oacute;n de bienes y servicios exige primero un input energ&eacute;tico para convertir el bien o servicio en algo &uacute;til.
    </p><p class="article-text">
        Flujos frente a stocks. La econom&iacute;a humana consume recursos naturales y materiales cr&iacute;ticos como los combustibles f&oacute;siles y minerales varios. Es especialmente dependiente de recursos energ&eacute;ticos de alta densidad, como el petr&oacute;leo o el gas natural. Visto en una perspectiva a largo plazo, estamos viviendo en la c&uacute;spide del consumo del regalo energ&eacute;tico f&oacute;sil, una situaci&oacute;n &uacute;nica en el ecosistema humano. El trabajo f&iacute;sico en el mundo moderno se realiza en un 98% por m&aacute;quinas que utilizan compuestos f&oacute;siles muy energ&eacute;ticamente densos. Un barril de petr&oacute;leo, que hoy cuesta 64 euros, contiene la energ&iacute;a capaz de realizar el trabajo de un adulto durante cuatro a&ntilde;os y medio. Si el salario medio de un espa&ntilde;ol es de 26.000 euros anuales, habr&iacute;a que pagar 117.000 euros por el trabajo humano que puede hacer una m&aacute;quina quemando un barril de petr&oacute;leo. Nuestra forma actual de entender la econom&iacute;a trata y confunde a los inputs energ&eacute;ticos como flujos (tales como r&iacute;os, vientos, luz solar o crecimiento de biomasa), cuando realmente son en su inmensa mayor&iacute;a utilizaci&oacute;n de stocks, limitados y agotables en t&eacute;rminos de una vida humana.
    </p><p class="article-text">
        Recursos limitados y agotables y entelequias. El uso de recursos limitados y agotables sigue una curva gaussiana de crecimiento, cenit y declive posterior. Estos recursos han aumentado durante el &uacute;ltimo siglo, por el desarrollo tecnol&oacute;gico, pero ya comienzan a declinar, tales como las leyes del cobre, de los metales o de la calidad del petr&oacute;leo. Sin embargo, el aporte de dinero y cr&eacute;dito sigue una l&iacute;nea ascendente, sin vincularse al &aacute;rea de la curva de los recursos agotables. Desde el punto de vista global, en 2017 cada euro o d&oacute;lar de crecimiento del PIB demand&oacute; 8 euros o d&oacute;lares de nuevos cr&eacute;ditos. Podemos imprimir dinero sin l&iacute;mites, pero no podemos imprimir la energ&iacute;a; apenas podemos consumirla m&aacute;s r&aacute;pido. Este divorcio va a tener consecuencias.
    </p><p class="article-text">
        Bruto y neto. En nuestro mundo econ&oacute;mico sucede que tenemos muy clara la conciencia para distinguir un salario bruto de uno neto al descontarle los impuestos y dem&aacute;s cargas, que pueden y de hecho var&iacute;an constantemente en el tiempo. Sin embargo, nuestra sociedad se ha acostumbrado a contabilizar, casi exclusivamente, la cantidad absoluta de un recurso o una reserva, sin considerar la cantidad del mismo que puede ser real, efectiva y t&eacute;cnicamente extra&iacute;ble y socialmente utilizable del mismo. A medida que nos vemos obligados a acceder a recursos m&aacute;s profundos, menos accesibles y m&aacute;s da&ntilde;inos ambientalmente, vamos gastando una cantidad creciente de esos recursos claves para obtener esos mismos recursos claves. Un ejemplo es la tasa de declive de, petr&oacute;leo de fracking en los EE. UU., que ahora es del 30-40% por a&ntilde;o, por lo que un determinado nivel de producci&oacute;n est&aacute; cada vez m&aacute;s en funci&oacute;n de cu&aacute;ntos nuevos pozos se van perforando. La &eacute;poca en que gast&aacute;bamos un 5% de la energ&iacute;a en obtener energ&iacute;a para la sociedad, va dejando paso a un tiempo en que iremos gastando un 10% o un 15% de energ&iacute;a para obtener esa energ&iacute;a. A medida que el sector energ&eacute;tico consume m&aacute;s y m&aacute;s para extraer lo mismo, tenemos que empezar a preguntarnos qu&eacute; sectores van a utilizar menos energ&iacute;a o ninguna energ&iacute;a. Este efecto se manifiesta en forma de mayores costos de todo tipo y menores beneficios para las personas y las econom&iacute;as. Por tanto, debemos poner el foco en la parte neta de la energ&iacute;a que vamos a poder obtener y consumir.
    </p><p class="article-text">
        Energ&iacute;a y trabajo. La energ&iacute;a s&oacute;lo puede ser sustituida por otra energ&iacute;a. Pero no todas los tipos de energ&iacute;a son iguales. Hay una gran diferencia entre los tipos de energ&iacute;a y sus propiedades; por ejemplo, su car&aacute;cter intermitente, su variabilidad, su densidad energ&eacute;tica, su poder energ&eacute;tico por peso o volumen, su ocurrencia geogr&aacute;fica, su tasa de retorno energ&eacute;tico, la escalabilidad, la transportabilidad, etc. todo ello hace de la posible sustituci&oacute;n de unos por otros un proceso complejo y no siempre viable. La capacidad de una determinada tecnolog&iacute;a para proporcionar energ&iacute;a, es distinta a su capacidad para realizar trabajo para la sociedad. No todos los tipos de energ&iacute;a son iguales.
    </p><p class="article-text">
        Como aspecto positivo, se&ntilde;alar, aunque lo tengamos bastante perdido en nuestro subconsciente, que una vez satisfechas las necesidades humanas b&aacute;sicas, que son pocas, las mejoras cosas que se pueden disfrutar en la vida son gratuitas.
    </p><p class="article-text">
        Nos encaminamos irreversiblemente, a un mundo con menos consumo de energ&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Conclusi&oacute;n: lean el libro, que merece la pena. Poca ciencia-ficci&oacute;n, va a atraer y enganchar tanto como este inmenso trabajo de ciencia-realidad.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Pedro Prieto]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/ultima-llamada/ciencia-realidad-energia-mejor-ciencia-ficcion_132_2058558.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 25 Jun 2018 20:00:20 +0000]]></pubDate>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Jaula de grillos pseudoecológica en la ONU]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/ultima-llamada/jaula-grillos-pseudoecologica-onu_132_4618828.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/10303d41-89bc-49e4-88ff-2a631828e987_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Jaula de grillos pseudoecológica en la ONU"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Seamos claros y contundentes y vayamos a las causas: podemos vivir todos, pero en niveles de consumo de energía (y por ende, actividad económica) diez veces inferiores a los que un europeo promedio tiene hoy a su disposición</p></div><p class="article-text">
        Llegan todos a Nueva York a asistir a la Cumbre sobre el Cambio Clim&aacute;tico en la ONU. Van en sus aviones presidenciales, desde todos los pa&iacute;ses del planeta. Les acompa&ntilde;an asesores, guardaespaldas, alquilan lujosas residencias y caros hoteles. En comitivas paralelas, algunas poderosas organizaciones medioambientales, env&iacute;an a sus delegados a tratar de hacer lobbies u organizar manifestaciones de alg&uacute;n centenar de miles de neoyorquinos para exigir acciones. Desde otros pa&iacute;ses, hay menores r&eacute;plicas de activistas pidiendo lo mismo. Los medios mundiales se agolpan con miles de fot&oacute;grafos para captar las mismas im&aacute;genes de los mismos l&iacute;deres.
    </p><p class="article-text">
        Luego, los l&iacute;deres mundiales suben por estricto orden de protocolo al estrado y sueltan sus respectivas lecciones:
    </p><p class="article-text">
        <strong>Ban Ki-moon</strong>: &ldquo;El cambio clim&aacute;tico amenaza la paz lograda con muchas dificultades, la prosperidad y la oportunidad para miles de millones de personas&rdquo;, dijo Ban durante su discurso inaugural. &ldquo;Ahora debemos poner al mundo en una nueva v&iacute;a&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Barak Obama</strong>: &ldquo;Reconocemos nuestro papel en la creaci&oacute;n de este problema y asumimos nuestra responsabilidad para combatirlo. Haremos nuestra parte y ayudaremos a los pa&iacute;ses en desarrollo a hacer la suya. Pero s&oacute;lo tendremos &eacute;xito si unimos los esfuerzos de todas las naciones, desarrolladas y en desarrollo. Nadie tiene carta blanca&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Felipe Borb&oacute;n</strong>: &ldquo;Hoy el reto com&uacute;n que representa el cambio clim&aacute;tico ha adquirido una mayor urgencia. Amenaza los equilibrios b&aacute;sicos que hacen posible la vida y la continuidad de nuestra civilizaci&oacute;n y nos obliga, por ello, a actuar con decisi&oacute;n&rdquo;. &ldquo;No podemos esperar&rdquo;. &ldquo;Que nadie se llame a enga&ntilde;o. Ninguno de los pa&iacute;ses aqu&iacute; representados puede esperar&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Y as&iacute;, cada uno de los que ha ido pasando por la ONU, con los t&iacute;picos matices de barrer para casa en lo que se pueda, y quedar bien con su propio p&uacute;blico nacional.
    </p><p class="article-text">
        Pero, en general, lo que subyace sobre estos 5 minutos de gloria de cada l&iacute;der en la tribuna de la Asamblea General, lo reflejan mejor que nadie algunos emergentes:
    </p><p class="article-text">
        <strong>Xin Jinping</strong>: &ldquo;China se enfrenta a la ardua tarea de hacer crecer la econom&iacute;a, mejorar las vidas de sus ciudadanos y proteger el medio ambiente. China har&aacute;, no obstante, esfuerzos a&uacute;n mayores para abordar el cambio clim&aacute;tico de manera m&aacute;s efectiva&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Dilma Roussef</strong>: &ldquo;El crecimiento de nuestras econom&iacute;as es compatible con la reducci&oacute;n de emisiones&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Algo muy parecido, m&aacute;s o menos disfrazado de buenas intenciones y de poner cara de velocidad verde, vinieron a sugerir todos los l&iacute;deres mundiales y lo siguen sugiriendo en cuanto toman el avi&oacute;n de vuelta y aterrizan en sus respectivos pa&iacute;ses prometiendo m&aacute;s y m&aacute;s crecimiento, eso si, siempre respetuoso con el medio ambiente.
    </p><p class="article-text">
        Apenas un presidente, ignorado por los grandes medios, dijo algo diferente, aunque a la vuelta a casa tambi&eacute;n seguir&aacute; bregando con el crecimiento de su econom&iacute;a y tratando de sacar todo el petr&oacute;leo y el gas de esquistos, con el que los expertos han consagrado a Venezuela como el segundo pa&iacute;s con m&aacute;s reservas (te&oacute;ricas) de petr&oacute;leo del mundo, de las que, por cierto, su ministerio de energ&iacute;a se muestra tan orgulloso.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Nicol&aacute;s Maduro</strong>: &ldquo;Si queremos cambiar el clima, cambiemos el sistema&rdquo;. &ldquo;El capitalismo ha ignorado por d&eacute;cadas la din&aacute;mica de carga y reposici&oacute;n del planeta (...) en la l&oacute;gica capitalista el crecimiento es incompatible con la supervivencia del planeta&rdquo;. &ldquo;El 20% de los pa&iacute;ses m&aacute;s ricos del capitalismo consumen el 84% de la energ&iacute;a del mundo, contaminando el planeta y destruyendo su equilibrio&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        He aqu&iacute; la cuesti&oacute;n. Bonitas palabras, bonitos deseos, golpes de pecho y actos de contrici&oacute;n, dolor de los pecados, confesi&oacute;n (a medias), pero de ah&iacute; a cumplir la penitencia que nos fuere impuesta hay un largo trecho.
    </p><p class="article-text">
        Los l&iacute;deres del mundo se vienen comportando como San Agust&iacute;n, al que la leyenda atribuye una vida licenciosa que martirizaba a su madre, Santa M&oacute;nica. Se dice que estando yaciendo con una mujer le lleg&oacute; la llamada divina para convertirse y contest&oacute;: &ldquo;Se&ntilde;or, haz que me convierta, pero un poco m&aacute;s tarde&rdquo;. En la jerga de la neolengua laica, que se puede esperar de nuestros l&iacute;deres, esto podr&iacute;a traducirse como &ldquo;<em>Gimme a break</em>&rdquo; o &ldquo;est&aacute; bien, voy a ser ecol&oacute;gico, pero tengo un vicio de crecer econ&oacute;micamente y continuamente que no puedo con &eacute;l&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El problema al que nos enfrentamos todos es que tambi&eacute;n los ciudadanos queremos seguir creciendo, en general. El 20% de los ciudadanos de los pa&iacute;ses ricos (Espa&ntilde;a estar&iacute;a, con sus excluidos, incluidos en este baremo), no quiere recortes de ning&uacute;n tipo. Y el 80% de los despose&iacute;dos del mundo, quieren ser como nosotros, como poco.
    </p><p class="article-text">
        Si hoy emitimos, en grandes n&uacute;meros, 30.000 millones de toneladas de carbono a la atm&oacute;sfera, no es sino porque fundamentalmente quemamos unos 10.000 millones de toneladas equivalentes de petr&oacute;leo al a&ntilde;o, en petr&oacute;leo, gas y carb&oacute;n. Todos saben (todos sabemos, por mucho que escondamos la cabeza bajo el ala) que las emisiones de gases de efecto invernadero son s&oacute;lo el efecto. Que la causa muy principal es la quema de estos combustibles. Lo dem&aacute;s, es marear la perdiz del <em>buenismo</em> clim&aacute;tico ecoverde.
    </p><p class="article-text">
        Seamos claros y contundentes: esto no se arregla con los discursos hueros de la ONU, pero tampoco con carreras de bicicletas de dos horas colapsando los coches infinitos en una ciudad, ya cerca del colapso sin manifestaciones, y luego, acabada la manifestaci&oacute;n, a seguir con la rutina diaria de un mundo que se ha pasado de complejidad, se ha pasado de rosca consumista, y se ha pasado de expectativas. Nate Hagens, un antiguo presidente de gesti&oacute;n de Activos y vicepresidente de Salomon Brothers y Lehman Brothers, que ahora milita seriamente en la descompresi&oacute;n social, viviendo en el campo, desde antes de la burbuja financiera, suele decir: &ldquo;<em>There is no shortage or resources, but longage of expectations</em>&rdquo;. Es decir, no se trata tanto de la escasez de recursos, como de nuestras voraces expectativas de un futuro econ&oacute;mico eternamente creciente en un mundo limitado.
    </p><p class="article-text">
        Seamos claros y contundentes y vayamos a las causas: podemos vivir todos, pero en niveles de consumo de energ&iacute;a (y por ende, actividad econ&oacute;mica) diez veces inferiores a los que un europeo promedio tiene hoy a su disposici&oacute;n. O civilizaci&oacute;n de muy bajo nivel de consumo o la barbarie a la que nos llevar&aacute;n las guerras crecientes por los recursos y el colapso que la Naturaleza nos va a imponer si seguimos insistiendo en crecer hasta el infinito. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Pedro Prieto]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/ultima-llamada/jaula-grillos-pseudoecologica-onu_132_4618828.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 29 Sep 2014 18:56:37 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Cambio climático,Cumbre del Clima]]></media:keywords>
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