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    <title><![CDATA[elDiario.es - Karima Delli]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/karima_delli/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Karima Delli]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Paro juvenil: la cumbre de la última oportunidad]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/euroblog/paro-juvenil-cumbre-ultima-oportunidad_132_4596226.html]]></link>
      <description><![CDATA[<div class="subtitles"><p class="subtitle">"En Europa se está labrando un conflicto. Un conflicto sin violencia aparente, con un número de víctimas que aumenta día tras día. Si muchos veteranos lo viven de cerca, los primeros caídos en el frente son todavía los jóvenes", afirman los autores en el contexto de la cumbre europea de Jefes de Estado y de Gobierno sobre Empleo celebrada en Milán</p></div><p class="article-text">
        &iquest;Vivir&aacute;n los j&oacute;venes mejor que sus padres en el a&ntilde;o 2030? Un gran n&uacute;mero de j&oacute;venes europeos sabe que no ser&aacute; as&iacute;. La tasa de espa&ntilde;oles que huyen de su pa&iacute;s para encontrar trabajo explot&oacute; a partir de 2010. Los franceses hacen cola para recoger visados de trabajo y se marchan a Australia, a Canad&aacute; o a Estados Unidos. Los alemanes, mientras tanto, sufren una creciente inseguridad laboral en total silencio, &iquest;hasta cu&aacute;ndo? &iquest;Por qu&eacute; esta generaci&oacute;n parece estar condenada a buscar El Dorado en cualquier sitio lejos de casa?
    </p><p class="article-text">
        En Europa se est&aacute; labrando un conflicto. Un conflicto sin violencia aparente, con un n&uacute;mero de v&iacute;ctimas que aumenta d&iacute;a tras d&iacute;a. Si muchos veteranos lo viven de cerca, los primeros ca&iacute;dos en el frente son todav&iacute;a los j&oacute;venes. La raz&oacute;n es que las pol&iacute;ticas llevadas a cabo durante 30 a&ntilde;os y sobre todo el austericidio impuesto por los l&iacute;deres europeos han tomado a la juventud como una variable m&aacute;s del ajuste.
    </p><p class="article-text">
        El resultado es claro: una tasa de desempleo europeo r&eacute;cord de casi el 24%, dos veces mayor que el de sus mayores; una &ldquo;novatada social&rdquo; cada vez m&aacute;s larga que, entre pr&aacute;cticas y contratos temporales, concentra en los menores de 25 a&ntilde;os la mayor parte de la flexibilidad laboral y se traduce en un promedio de cinco a&ntilde;os de inseguridad laboral, con o sin estudios. Y mucho retraso en emanciparse y entrar en la edad adulta y en la autonom&iacute;a, si a&ntilde;adimos el impacto de la inaccesibilidad a una vivienda digna.
    </p><p class="article-text">
        Degradada, empobrecida, alejada de responsabilidades pol&iacute;ticas, reducida al silencio en un paisaje ideol&oacute;gico en ruinas, nuestra generaci&oacute;n se ve tentada m&aacute;s que cualquier otra por el voto a la extrema derecha. Sujetos a consignas productivistas y consumistas, las mismas contra las que lucharon nuestros mayores, se ven ahora sometidos al autoritarismo, privados del derecho a so&ntilde;ar y a disfrutar. Nos piden que permanezcamos en silencio, y que paguemos sin pesta&ntilde;ear la astron&oacute;mica factura dejada por los m&aacute;s pudientes de entre nuestros mayores, quienes, saciados y satisfechos, disfrutan del final de la fiesta.
    </p><p class="article-text">
        Todo esto no impide, por supuesto, a los j&oacute;venes movilizarse, usando nuevas formas como la red. Sin embargo, de la fiesta ya no queda nada. La explosi&oacute;n de la pobreza amenaza los fundamentos democr&aacute;ticos de Europa. Peor a&uacute;n, Europa y nuestro planeta se enfrentan a amenazas de tal magnitud que est&aacute; en juego la propia supervivencia de nuestra especie.
    </p><p class="article-text">
        Neg&aacute;ndonos a claudicar ante la religi&oacute;n de la decadencia y a fin de evitar lo peor, queremos hacer un llamamiento a reconciliar la juventud con el futuro.
    </p><p class="article-text">
        Para reconciliarnos con el futuro, hay que empezar a sentar las bases. &iquest;El Sr. Juncker quiere poner 300.000 millones de euros encima de la mesa? Pues que financie empleos verdes, &iexcl;empleos del siglo XXI! M&aacute;s que un eslogan de protesta, la emergencia clim&aacute;tica debe servir como una llamada a formar millones de europeos en los empleos del futuro. Econom&iacute;a digital, energ&iacute;as renovables, transporte, tratamiento de residuos, agroecolog&iacute;a, energ&iacute;a y eficiencia energ&eacute;tica, estas son las profesiones de la tercera revoluci&oacute;n industrial. En v&iacute;speras de una cumbre crucial sobre el clima en 2015, &iexcl;hagamos de cada ciudadano un actor de la lucha contra el cambio clim&aacute;tico!
    </p><p class="article-text">
        Para reconciliarnos con el futuro, hay que dejar de insultarlo. Blindemos a partir de hoy el gasto en educaci&oacute;n y en juventud, garant&iacute;a de una prosperidad hoy amenazada. Las pol&iacute;ticas de austeridad puestas en marcha hace cinco a&ntilde;os tienen por efecto, brutal e irracional, de reducir el gasto p&uacute;blico en educaci&oacute;n en una decena de Estados miembros de la Uni&oacute;n Europea. Para conservar la esperanza de un porvenir para Europa, hacemos un llamamiento a los l&iacute;deres europeos para sacarnos del yugo de la injusta barrera del 3% de d&eacute;ficit.
    </p><p class="article-text">
        Por &uacute;ltimo, para reconciliarnos con el futuro, sigue siendo necesario hacer un balance de los fracasos en cada uno de nuestros pa&iacute;ses. Resistentes a andar hacia un modelo social a escala europea, muchos Estados miembros han preferido durante mucho tiempo limitar la competencia europea en la materia. El balance general es claro, cada d&iacute;a cruzamos una l&iacute;nea roja m&aacute;s en materia de desigualdad. Con 26 millones de desempleados en Europa, los Estados y la Troika han fracasado. Ahora no hay duda: Europa ser&aacute; social o no ser&aacute;. Podemos empezar a andar este camino durante este mandato, si la nueva Comisi&oacute;n se atreve a sentar las bases para un salario m&iacute;nimo para toda Europa.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Sabr&aacute;n Juncker y su equipo honrar el futuro? Nuestros l&iacute;deres ya no generan rabia entre los j&oacute;venes. Ya no generan absolutamente nada, y este es el peligro al que debe hacer frente Europa. Negando la emergencia clim&aacute;tica y las dificultades cotidianas de las personas m&aacute;s vulnerables, se alimentan el nihilismo y la envidia, all&aacute; donde compartir y ser solidario son m&aacute;s necesarios. Para que Europa tenga un futuro en el mundo del ma&ntilde;ana, queremos hacer un llamamiento a preparar el pr&oacute;ximo acto, so pena de convertirnos en los &uacute;ltimos en escena antes de bajar el tel&oacute;n.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ernest Urtasun, Ska Keller, Karima Delli, Terry Reintke]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/euroblog/paro-juvenil-cumbre-ultima-oportunidad_132_4596226.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 08 Oct 2014 18:34:08 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Paro juvenil: la cumbre de la última oportunidad]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[Empleo,Paro juvenil]]></media:keywords>
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