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    <title><![CDATA[elDiario.es - Rory Miller]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/rory_miller/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Rory Miller]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Cómo hacer política en Gaza en tiempos de paz]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/agendapublica/nueva_politica/hacer-politica-gaza-tiempos-paz_1_4510147.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/c5505774-e644-4c4d-90d3-23bf2aae4376_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Cómo hacer política en Gaza en tiempos de paz"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Los países occidentales sólo podrán abordar correctamente el problema cuando comprendan que sin objetivos concretos para una paz duradera el conflicto armado será siempre inevitable.</p></div><p class="article-text">
        Despu&eacute;s de <a href="https://www.google.es/url?sa=t&amp;rct=j&amp;q=&amp;esrc=s&amp;source=web&amp;cd=1&amp;cad=rja&amp;uact=8&amp;ved=0CB8QFjAA&amp;url=http%3A%2F%2Finternacional.elpais.com%2Finternacional%2F2014%2F08%2F06%2Factualidad%2F1407352095_626967.html&amp;ei=aX9rVLbaLJDesATsgoDoAw&amp;usg=AFQjCNHcZC8qRa_cHMSRsi3V5O9cKQkNWw&amp;sig2=qvnPBBu_f-V7-BWGE0A_NQ&amp;bvm=bv.79908130,d.cWc" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">unas duras negociaciones en El Cairo</a>, el pasado mes de agosto Ham&aacute;s e Israel acordaron finalmente una tregua a largo plazo. Esto es lo que la comunidad internacional, que observaba impotente desde la barrera, hab&iacute;a estado esperando. En los primeros d&iacute;as del &uacute;ltimo conflicto en Gaza, el secretario de Estado estadounidense, John Kerry, dijo a los periodistas que estaba trabajando para encontrar una manera de &ldquo;restaurar el alto al fuego&rdquo;, aunque lo que realmente se necesitaba era &ldquo;encontrar una salida que fuera diferente&rdquo;. En Bruselas, los 28 ministros de Exteriores de la UE estaban de acuerdo: &ldquo;La escalada tr&aacute;gica de hostilidades demostraba de nuevo que la situaci&oacute;n era insostenible.&rdquo; Tambi&eacute;n en los &uacute;ltimos d&iacute;as de agosto, con la tregua ya en vigor, el presidente Hollande dijo a una audiencia de diplom&aacute;ticos franceses que Europa &ldquo;tiene que actuar m&aacute;s&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Kerry, Hollande y sus socios de la UE est&aacute;n en lo cierto. El sufrimiento, la violencia y el estancamiento pol&iacute;tico han definido la situaci&oacute;n entre Israel y Ham&aacute;s durante demasiado tiempo. Ha habido cuatro guerras desde 2006, cada una de las cuales concluy&oacute; con un acuerdo de alto el fuego, una tregua en las tensiones y un retorno a la lucha en el plazo de dos a&ntilde;os. &iquest;C&oacute;mo hacerlo para que distintos actores como la Liga &Aacute;rabe, el gobierno de Estados Unidos y la Uni&oacute;n Europea puedan avanzar y romper una situaci&oacute;n que ya es insostenible?
    </p><p class="article-text">
        En el corto plazo estos actores externos tendr&aacute;n que desempe&ntilde;ar un papel clave en la reconstrucci&oacute;n de Gaza. Encontrar el dinero para llevar a cabo esta reconstrucci&oacute;n no es suficiente. El verdadero desaf&iacute;o es c&oacute;mo contribuir a la reconstrucci&oacute;n en Gaza de una manera que haga desaparecer las din&aacute;micas que crearon este conflicto, sin perder de vista que la crisis en Gaza forma parte de un problema mayor.
    </p><p class="article-text">
        Estos pa&iacute;ses s&oacute;lo podr&aacute;n abordar el problema correctamente si reconocen que se requiere un cambio dr&aacute;stico de las pol&iacute;ticas que se llevan a cabo en tiempos de paz. Hasta ahora han tendido a mantener la situaci&oacute;n estable con la esperanza de que el ciclo de violencia no se repita. Pero la realidad es que, en ausencia de objetivos concretos para una paz duradera, el conflicto armado es una posibilidad que siempre estar&aacute; a la vuelta de la esquina.
    </p><p class="article-text">
        Reconocer esto ayudar&aacute; a implementar un cambio de paradigma en c&oacute;mo estos actores se refieren a dos aspectos de la cuesti&oacute;n palestina. En primer lugar, se debe volver a evaluar el apoyo para el proyecto de la creaci&oacute;n de instituciones de la Autoridad Palestina. La renuncia del primer ministro Salam Fayyad en 2013 hizo a&ntilde;icos los supuestos que sustentan la estrategia de estos pa&iacute;ses. Desde el momento en que lleg&oacute; al poder en 2007 apoyaron su programa de construcci&oacute;n del Estado bajo el supuesto de que aunque las negociaciones bilaterales entre Israel y la OLP concertadas por Estados Unidos estaban estancadas, finalmente estas dar&iacute;an lugar a un acuerdo sobre el estatuto final que dar&iacute;a a luz a una Palestina independiente.
    </p><p class="article-text">
        Se equivocaron. En ausencia de cualquier movimiento hacia la paz, la creaci&oacute;n de instituciones bajo la ocupaci&oacute;n ha mostrado sus limitaciones, tanto pol&iacute;tica como econ&oacute;micamente. Repetir este enfoque en la pr&oacute;xima reconstrucci&oacute;n de Gaza ser&aacute; muy poco &uacute;til para contribuir a una paz futura. La construcci&oacute;n de las instituciones tendr&aacute; que ser m&aacute;s ambiciosa y tener en cuenta el impacto que la situaci&oacute;n actual tiene en la sociedad civil de Palestina. Esto significa que deber&aacute; incluir medios para empoderar a los Palestinos y fomentar la cohesi&oacute;n nacional ante la amenaza de una fragmentaci&oacute;n provocada tanto por las restricciones a la libertad de movimiento y como por la divisi&oacute;n entre los dos grandes partidos, Fatah y Hamas.
    </p><p class="article-text">
        En segundo lugar, estos pa&iacute;ses deber&aacute;n discutir la mejor manera de alterar el c&aacute;lculo costes /beneficios de la ocupaci&oacute;n israel&iacute;. Esto exige una nueva evaluaci&oacute;n de las condiciones en las que se pacta con Israel. No me estoy refiriendo a que se deba castigar al pa&iacute;s con un &ldquo;boicot&rdquo;, hay poca voluntad pol&iacute;tica para ello en Europa y los Estados Unidos. Lo que se deber&iacute;a revertir es la tendencia de hacer la vista gorda a las distintas violaciones, por el bien de los lazos comerciales en sectores como la ciencia y la tecnolog&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Ninguna de estas reformas mejorar&iacute;a las perspectivas de paz y la posibilidad de creaci&oacute;n de un Estado palestino en un plazo inmediato. Pero dar&iacute;an lugar a una alteraci&oacute;n gradual de la situaci&oacute;n actual y crear&iacute;an una din&aacute;mica positiva en el medio y largo plazo. Esto, a su vez, contribuir&iacute;a al que sigue siendo el objetivo final, un Estado palestino viable, independiente y soberano conviviendo con un Israel seguro.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Rory Miller, Mattia Toaldo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/agendapublica/nueva_politica/hacer-politica-gaza-tiempos-paz_1_4510147.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 18 Nov 2014 20:31:48 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Nueva Política]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El Estado Islámico y los límites del bioterrorismo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/agendapublica/proyecto_europeo/islamico-limites-bioterrorismo_1_4595960.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/9837e331-7ca5-4072-913f-a8a383f04b6a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El Estado Islámico y los límites del bioterrorismo"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La posibilidad de que los radicales islamistas estén en posesión de armas no convencionales es una pesadilla tanto para los responsables políticos como para la opinión pública</p></div><p class="article-text">
        Los servicios de seguridad occidentales se apoderaron de un ordenador port&aacute;til perteneciente a un operativo del Estado Isl&aacute;mico (EI) que inclu&iacute;a planes detallados para crear armas a partir de agentes biol&oacute;gicos. El hecho de que esta organizaci&oacute;n terrorista est&eacute; vinculada con este tipo de armas es motivo de alarma. Hans-Georg Maassen, jefe de <a href="http://www.verfassungsschutz.de/en/index-en.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">BfV</a>, la agencia de inteligencia nacional alemana, declar&oacute; recientemente que cuando se trata de &ldquo;brutalidad, radicalismo y rigor&rdquo;, el EI no tiene competencia entre los grupos islamistas, inclu&iacute;da Al Qaeda. No son avisos que podamos tomar a la ligera.
    </p><p class="article-text">
        Pero si bien no debemos ser complacientes, tambi&eacute;n es necesario recordar algunas cosas que nos ayudan a ver la amenaza en perspectiva.
    </p><p class="article-text">
        Primero, las ambiciones del EI no son un fen&oacute;meno nuevo. Esta organizaci&oacute;n no es la &uacute;nica que intenta hacerse con este tipo de armamento y, a d&iacute;a de hoy, ninguna lo ha logrado. Ya a mediados del s. XIX anarquistas como Karl Heinzen teorizaban sobre la posibilidad de que los gases venenosos se podr&iacute;an utilizar para derrocar el orden existente. Tambi&eacute;n lo hicieron los revolucionarios brit&aacute;nicos que consideraron rociar con gas venenoso la C&aacute;mara de los Comunes en la d&eacute;cada de 1870. M&aacute;s recientemente, grupos de izquierda como la Facci&oacute;n del Ej&eacute;rcito Rojo, que almacen&oacute; muestras de la toxina botul&iacute;nica en piso franco en Par&iacute;s, o la conocida como banda Baader-Meinhof, que rob&oacute; gas mostaza, han tratado de adquirir este tipo de armas.Lo mismo ha ocurrido con un buen n&uacute;mero de grupos extremistas de derecha en los Estados Unidos.
    </p><p class="article-text">
        Un grupo conocido como el Comit&eacute; de Patriotas de Minnesota (<a href="http://www.google.es/url?sa=t&amp;rct=j&amp;q=&amp;esrc=s&amp;source=web&amp;cd=1&amp;cad=rja&amp;uact=8&amp;ved=0CCMQFjAA&amp;url=http%3A%2F%2Fwww.start.umd.edu%2Ftops%2Fterrorist_organization_profile.asp%3Fid%3D3414&amp;ei=waE2VIeYD8LO7gb8-IH4Ag&amp;usg=AFQjCNH5ccez3i2SB1SUNpQRqMUaZlpl-g&amp;sig2=4ji5v58Y2Ldfmr7h4mFBMw&amp;bvm=bv.76943099,d.ZGU" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">The Minnesota Patriots Council</a>) fue capturado almacenando ricina. El grupo Naci&oacute;n Aria, con sede en Idaho, orden&oacute; por correo la bacteria de la peste bub&oacute;nica (la misma sustancia que EI busca desarrollar seg&uacute;n los informes) a un proveedor de productos qu&iacute;micos de Maryland.
    </p><p class="article-text">
        <a href="http://www.google.es/url?sa=t&amp;rct=j&amp;q=&amp;esrc=s&amp;source=web&amp;cd=1&amp;cad=rja&amp;uact=8&amp;ved=0CCMQFjAA&amp;url=http%3A%2F%2Fes.wikipedia.org%2Fwiki%2FAum_Shinriky%25C5%258D&amp;ei=taE2VKrVC46M7Abem4HIDw&amp;usg=AFQjCNFmqquXZUzH88FhgJWdp6N-AQE8vA&amp;sig2=jbkGIaqD_IaROF0TU1KWBw&amp;bvm=bv.76943099,d.ZGU" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Aum Shinrikyo</a> (Verdad Suprema), una secta apocal&iacute;ptica japonesa, cuyas ense&ntilde;anzas se basaban en principios tomados del hinduismo y el budismo, desarrollaron un programa sistem&aacute;tico durante la d&eacute;cada de 1990 para desarrollar armas biol&oacute;gicas. Adem&aacute;s, utilizaron microbios letales pestilentes y toxinas germinales en un n&uacute;mero de objetivos de alto perfil, incluyendo la <a href="https://www.google.es/url?sa=t&amp;rct=j&amp;q=&amp;esrc=s&amp;source=web&amp;cd=1&amp;cad=rja&amp;uact=8&amp;ved=0CB8QFjAA&amp;url=http%3A%2F%2Fes.wikipedia.org%2Fwiki%2FDieta_de_Jap%25C3%25B3n&amp;ei=j2A2VKOpPIyV7AbO3oCAAw&amp;usg=AFQjCNFbkI5waRRl6QAKDWKEL2Y9GyDjMA&amp;sig2=92fxmJCVXd242J_FO_uxhQ&amp;bvm=bv.76943099,d.ZGU" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Dieta de Jap&oacute;n</a> (parlamento japon&eacute;s), el palacio imperial y la sede de la s&eacute;ptima flota de la marina de los EE.UU. Todo ello culmin&oacute; en 1995 con un ataque con gas sar&iacute;n en el metro de Tokyo que mat&oacute; a 12 personas y envenen&oacute; a miles de viajeros.
    </p><p class="article-text">
        Lo que muestran todos estos casos es que cuando se trata de este tipo de armas las intenciones muchas veces no equivalen a las capacidades. Un informe de 1993 de la Oficina de Evaluaci&oacute;n Tecnol&oacute;gica de Estados Unidos estim&oacute; que un terrorista necesitar&iacute;a vertir una tonelada de gas sar&iacute;n en condiciones perfectas, esto es, sobre una &aacute;rea densamente poblada, en condiciones metereol&oacute;gicas id&oacute;neas, y procurando la detonaci&oacute;n simult&aacute;nea de varios artefactos, para poder causar entre 3.000 y 8.000 muertes. Si las condiciones meteorol&oacute;gicas cambiaran m&iacute;nimamente y dejaran de ser id&oacute;neas, la estimaci&oacute;n apunt&oacute; que el n&uacute;mero de v&iacute;ctimas ser&iacute;a tan s&oacute;lo de un 10% de la cantidad anterior.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, a pesar de que un arma qu&iacute;mica o biol&oacute;gica es dif&iacute;cil de desplegar de manera efectiva, como pusieron de manifiesto los m&uacute;ltiples intentos fallidos de Aum Shinrikyo, tales operaciones podr&iacute;an causar cientos de v&iacute;ctimas, por no hablar de un p&aacute;nico generalizado.
    </p><p class="article-text">
        En este sentido, hay que tener en cuenta la experiencia de al-Qaeda. Entre 1998 y 2001 Osama Bin Laden hizo hincapi&eacute; en que la obtenci&oacute;n de armas de destrucci&oacute;n masiva era un &ldquo;deber religioso&rdquo;. De hecho al-Qaeda, como demostraron los atentados a las embajadas estadounidenses en &Aacute;frica y los ataques del 11-S, siempre ha operado con el supuesto de que cuanto m&aacute;s grande es el ataque y cu&aacute;ntas m&aacute;s muertes y lesiones provoque, mucho mejor para la causa. En estos t&eacute;rminos, las armas biol&oacute;gicas, que son baratas de hacer y que tienen el potencial de infligir un n&uacute;mero elevado de bajas, tienen sentido en t&eacute;rminos estrat&eacute;gicos.
    </p><p class="article-text">
        Al-Qaeda y sus grupos asociados eran devotos de lo que se ha denominado la &ldquo;ret&oacute;rica de destrucci&oacute;n masiva&rdquo;. Algunos miembros como Ahmed Ressam, que fue acusado de conspirar para atentar en el aeropuerto de Los Angeles en 1999, admitieron que reclutas de la organizaci&oacute;n terrorista se sometieron a entrenamiento con sustancias venenosas. Sin embargo, la mayor parte de la evidencia de la participaci&oacute;n real del grupo en la b&uacute;squeda de este tipo de armas es circunstancial.
    </p><p class="article-text">
        En definitiva, lo que la historia nos dice es que el factor que determina si grupos radicales, desde Aum Shinrikyo hasta Al-Qaeda, emplear&aacute;n este tipo de armas o no no es la restricci&oacute;n moral, sino la capacidad de adquirirlas y desplegarlas. Y, de momento, no hay evidencia alguna de que el EI vaya a tener &eacute;xito all&iacute; donde otros grupos han fracasado en el pasado.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Rory Miller]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/agendapublica/proyecto_europeo/islamico-limites-bioterrorismo_1_4595960.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 09 Oct 2014 18:37:23 +0000]]></pubDate>
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