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    <title><![CDATA[elDiario.es - Ramon Boixadera]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/ramon_boixadera/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Ramon Boixadera]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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    <item>
      <title><![CDATA[Gobernanza y deuda: sobre la alternativa de izquierdas]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/euroblog/gobernanza-deuda-alternativa-izquierdas_132_4448298.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/c6822455-5283-4bad-89b9-1d18311bfa5e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Gobernanza y deuda: sobre la alternativa de izquierdas"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">"Frente a la gobernanza que guía las políticas económicas de la UE y el BCE, que prefieren ser gestores de los mercados antes que servidores de los pueblos, reivindicamos algo más simple y más antiguo: su democratización", afirma la autora</p></div><p class="article-text">
        Hacia 2010, una vez la actual crisis econ&oacute;mica demostr&oacute; su car&aacute;cter estructural, las instituciones europeas se unieron para culpar del estancamiento a los excesos del d&eacute;ficit y la deuda p&uacute;blica.
    </p><p class="article-text">
        Contribuyeron a imponer este relato los problemas que algunos pa&iacute;ses de la Eurozona ten&iacute;an para financiar su gasto p&uacute;blico en los vol&aacute;tiles mercados financieros; especialmente en Grecia, cuyas faltas en la colecci&oacute;n de estad&iacute;sticas p&uacute;blicas y corrupci&oacute;n pol&iacute;tica fueron peligrosamente instrumentalizadas para estigmatizar a un pueblo y venderlo al mejor postor.
    </p><p class="article-text">
        No deber&iacute;amos olvidar que durante muchos a&ntilde;os la principal incumplidora de las prescripciones de d&eacute;ficit y deuda no fue otra que Alemania, hoy presentada como alumna modelo. Mientras, a otros pa&iacute;ses como Espa&ntilde;a se les felicitaba por mantener su d&eacute;ficit por debajo del 3% del PIB y su deuda dentro del l&iacute;mite del 60% fijado por el Pacto de Estabilidad y Crecimiento (PEC). El resultado es conocido: tras estallar la burbuja inmobiliaria que sostuvo artificialmente las cuentas p&uacute;blicas, Espa&ntilde;a se encuentra hoy con un cuarto de su poblaci&oacute;n en paro, otro tercio en la m&aacute;s absoluta precariedad y la segunda deuda externa m&aacute;s elevada del mundo.
    </p><p class="article-text">
        Tales son las consecuencias del modelo de desarrollo neoliberal: desempleo, pobreza y dependencia exterior.
    </p><p class="article-text">
        Insensible a sus resultados, un Consejo Europeo guiado por algunos Estados del este (halcones hoy recompensados por Juncker con los principales puestos de su Comisi&oacute;n), se ali&oacute; con&nbsp;Jos&eacute; Manuel Dur&atilde;o Barroso para desarrollar un conjunto de regulaciones que configuran la llamada &ldquo;gobernanza europea&rdquo;. Estas normas <em>(two-pack, six-pack...)</em> refuerzan el PEC y han permitido a la Comisi&oacute;n Europea ganar influencia pol&iacute;tica a trav&eacute;s del semestre europeo, que se inicia en noviembre con la evaluaci&oacute;n de los planes presupuestarios de los Estados y culmina en mayo con la emisi&oacute;n de recomendaciones espec&iacute;ficas.
    </p><p class="article-text">
        La Comisi&oacute;n obtiene as&iacute; el marco legal con el que justificar su injerencia en la pol&iacute;tica econ&oacute;mica de los pa&iacute;ses que no son capaces de lograr los objetivos marcados para sus cuentas p&uacute;blicas: las recomendaciones exigen habitualmente mayor desregulaci&oacute;n laboral, privatizaciones, impuestos regresivos y recortes al Estado del Bienestar e implican una progresiva centralizaci&oacute;n de las decisiones de pol&iacute;tica econ&oacute;mica para evitar su escrutinio democr&aacute;tico, en perjuicio de la autonom&iacute;a local y la subsidariedad entre administraciones.
    </p><p class="article-text">
        Con ello se justifica a posteriori la actuaci&oacute;n de la Comisi&oacute;n en los pa&iacute;ses intervenidos por la Troika, a la vez que se legitima la agenda de recortes y precarizaci&oacute;n del trabajo de Gobiernos como el de Espa&ntilde;a.
    </p><p class="article-text">
        Los socialistas europeos ofrecieron su voto a los comisarios de Juncker a cambio que alguno de sus candidatos, como Moscovici, contribuyeran a &ldquo;flexibilizar&rdquo; algunos de los elementos de esta gobernanza, incorporando elementos de car&aacute;cter social en su supervisi&oacute;n o recomendando pol&iacute;ticas fiscales expansivas o salarios m&aacute;s elevados a los Estados con una situaci&oacute;n econ&oacute;mica m&aacute;s holgada. No parece que estas esperanzas vayan a materializarse: hasta el momento, la &uacute;nica actividad pol&iacute;ticamente rese&ntilde;able de Moscovici ha sido su viaje a Grecia para participar de la campa&ntilde;a del miedo contra Syriza. Pero aun cuando se avanzara en este sentido, es importante recordar que el poder de la Comisi&oacute;n es inherentemente asim&eacute;trico, en tanto que tiene en la disciplina de la deuda un c&oacute;mplice necesario.
    </p><p class="article-text">
        La Comisi&oacute;n dispone de multas y sanciones para los Estados que desaf&iacute;an sus indicaciones, pero &eacute;stas son de baja cuant&iacute;a y dif&iacute;ciles de implementar pol&iacute;ticamente (como ocurriera ya con el PEC). Por el contrario, la &ldquo;gobernanza&rdquo; de la Comisi&oacute;n act&uacute;a indirectamente, ofreciendo liderazgo pol&iacute;tico a las demandas de los acreedores: su poder se manifiesta esencialmente sobre aquellos Estados intervenidos por el FMI y el BCE (&ldquo;la Troika&rdquo;) o rescatados en avance de la futura uni&oacute;n bancaria (como en Espa&ntilde;a), despu&eacute;s que los mercados de deuda p&uacute;blica se quedaran sin liquidez.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Existen m&aacute;rgenes para que los Estados atiendan a las necesidada de la mayor&iacute;a en lugar de sucumbir al austericidio? Una alternativa de izquierdas pasa, en primer lugar, por revertir el yugo de la deuda sobre el orden social de los Estados perif&eacute;ricos. Deben auditarse y reestructurarse las deudas p&uacute;blicas y privadas all&iacute; d&oacute;nde su pago entre en conflicto con los derechos de los ciudadanos: derecho a una atenci&oacute;n m&eacute;dica decente y a la educaci&oacute;n, al acceso a los servicios sociales, a un empleo o a una vivienda. Debemos responder a las movilizaciones ciudadanas que exigen un Gobierno al servicio de los trabajadores y no de las finanzas.
    </p><p class="article-text">
        Pero deben atenderse tambi&eacute;n las causas profundas del endeudamiento: un modelo productivo insuficientemente diversificado y dependiente de la mano de obra barata, incapaz de invertir sin importar y de consumir sin endeudar a las familias; un Estado cr&oacute;nicamente subfinanciado por culpa del fraude fiscal y la insuficiente tributaci&oacute;n del patrimonio y las rentas altas. Ello requiere una reforma fiscal ambiciosa y progresiva que dedique nuevos recursos a la inversi&oacute;n p&uacute;blica y proporcione financiaci&oacute;n a las pymes y la industria.
    </p><p class="article-text">
        Europa puede contribuir a esta transformaci&oacute;n aumentando su presupuesto para cohesi&oacute;n y apostando por la armonizaci&oacute;n, al alza, de est&aacute;ndares sociales y tributarios. Pero los compromisos a los que puedan llegarse quedar&aacute;n cojos si la UE y el BCE prefieren ser gestores de los mercados antes que servidores de los pueblos. Frente a la &ldquo;gobernanza&rdquo; que gu&iacute;a sus pol&iacute;ticas econ&oacute;micas, reivindicamos algo m&aacute;s simple y m&aacute;s antiguo: su democratizaci&oacute;n.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Paloma López, Ramon Boixadera]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/euroblog/gobernanza-deuda-alternativa-izquierdas_132_4448298.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 28 Dec 2014 18:43:37 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Gobernanza y deuda: sobre la alternativa de izquierdas]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Jean Claude Juncker,Mario Draghi,Paloma López]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[TTIP y CETA: tratados de comercio devastadores para el empleo y la economía]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/euroblog/ttip-ceta-comercio-devastadores-economia_132_4577129.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/5983a6b1-8a96-4c69-a8f8-fa422d51fdb6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="TTIP y CETA: tratados de comercio devastadores para el empleo y la economía"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Frente al programa neoliberal, debemos oponer nuestra propia agenda exterior: basada en la cooperación entre países, la ayuda al desarrollo y el respeto estricto de los derechos humanos y laborales</p></div><p class="article-text">
        Los &uacute;ltimos d&iacute;as de la Comisi&oacute;n Barroso se consumen en una incesante actividad: acaban de finalizar las negociaciones sobre el CETA, el tratado de libre comercio entre la UE y Canad&aacute; y se aceleran las rondas que deben culminar en un tratado de libre comercio e inversi&oacute;n con EEUU, el TTIP. Ambos tratados tendr&aacute;n efectos devastadores para el empleo y la econom&iacute;a si no lo impedimos a trav&eacute;s de una movilizaci&oacute;n masiva en m&uacute;ltiples &aacute;mbitos.
    </p><p class="article-text">
        La Uni&oacute;n Europea admite en sus informes <a href="http://www.guengl.eu/uploads/plenary-focus-pdf/ASSESS_TTIP.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la destrucci&oacute;n de entre 430.000 y 1.100.000 puestos de trabajo</a>, confiando que los empleos se recuperar&aacute;n reorientado la producci&oacute;n hacia el mercado estadounidense. Pero la realidad es que en un entorno de d&eacute;bil demanda internacional, tal esperanza es meramente propagand&iacute;stica: nos sirve de ejemplo el NAFTA, un acuerdo de dimensiones muy parecidas que <a href="http://www.epi.org/files/page/-/old/briefingpapers/173/bp173.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">redujo el empleo en m&aacute;s de 1.000.000 de personas tan s&oacute;lo en EEUU</a>.
    </p><p class="article-text">
        Si no es el crecimiento, &iquest;qu&eacute; objetivos persigue esta negociaci&oacute;n? Nada menos que debilitar la soberan&iacute;a democr&aacute;tica frente al poder econ&oacute;mico. &iquest;C&oacute;mo? Profundizando en la no-coincidencia entre mercados y soberan&iacute;as, ya sea reforzando un aparato de gobernanza supraestatal sistem&aacute;ticamente sesgado contra los intereses de la mayor&iacute;a de ciudadanos, ya sea eliminando los escasos aranceles que permanecen, consolidando nuestra inserci&oacute;n perif&eacute;rica en la divisi&oacute;n mundial del trabajo.
    </p><p class="article-text">
        Esta voluntad antidemocr&aacute;tica se observa en la actividad diaria de la Comisi&oacute;n. Su agenda y compromisos se definen en el m&aacute;s absoluto secreto, obligando incluso al Defensor del Pueblo europeo a abrir una investigaci&oacute;n. Y mientras los eurodiputados permanecen ajenos a las negociaciones, sin ni tan siquiera acceso a los documentos de los acuerdos hasta el mismo d&iacute;a de su firma, los grupos de presi&oacute;n empresariales no dudan en utilizar su influencia para orientar la redacci&oacute;n del TTIP. Sabemos, por ejemplo, que de 130 reuniones preparatorias, 119 fueron con representantes corporativos, <a href="http://corporateeurope.org/trade/2013/09/european-commission-preparing-eu-us-trade-talks-119-meetings-industry-lobbyists" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">quienes fueron extremadamente claros en sus prioridades.</a>
    </p><p class="article-text">
        En primer lugar, en palabras del lobbysta Shaun Donelly, se trata <a href="http://corporateeurope.org/trade/2013/12/regulation-none-our-business" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&ldquo;de acabar con el principio de precauci&oacute;n&rdquo;</a>. Este principio, que rige en temas como la salud p&uacute;blica y el medio ambiente, nos protege de las agresivas campa&ntilde;as de la agroindustria, de los grupos farmac&eacute;uticos o del sector qu&iacute;mico, que quieren imponer el uso de tecnolog&iacute;as o la comercializaci&oacute;n de productos cuya seguridad no est&aacute; probada.
    </p><p class="article-text">
        Este principio es el que ha permitido que Europa mantenga una regulaci&oacute;n m&aacute;s estricta en el uso de pesticidas en la agricultura o de agentes qu&iacute;micos en bienes de consumo diario; ha evitado la extensi&oacute;n indiscriminada del uso de hormonas en el ganado o de t&eacute;cnicas de miner&iacute;a y extracci&oacute;n energ&eacute;tica sumamente agresivas. Pero la propia Comisi&oacute;n define tales protecciones como &ldquo;barreras al libre comercio&rdquo;, priorizando la obtenci&oacute;n de un beneficio al bienestar ciudadano. Curiosamente, en cuesti&oacute;n de patentes, la posici&oacute;n ser&aacute; la contraria: imponer nuevas barreras a la entrada de medicamentos gen&eacute;ricos o a la creaci&oacute;n de nuevas pautas de consumo cultural.
    </p><p class="article-text">
        Pero hay m&aacute;s. La creaci&oacute;n de un &uacute;nico mercado transatl&aacute;ntico tambi&eacute;n tendr&aacute; efectos negativos sobre la regulaci&oacute;n laboral y financiera. El incremento de la competencia entre las mayores econom&iacute;as del mundo continuar&aacute; la carrera hacia el dumping salarial, social y fiscal que la globalizaci&oacute;n impone a los Estados, con el fin de asegurar una primac&iacute;a competitiva tan fugaz como da&ntilde;ina para trabajadores y trabajadoras.
    </p><p class="article-text">
        Otra demanda regulatoria es la liberalizaci&oacute;n del sector p&uacute;blico, con nuevas presiones para asegurar el funcionamiento &ldquo;competitivo&rdquo; del transporte y las infraestructuras p&uacute;blicas, los servicios sociales, la salud o la educaci&oacute;n. Las menguantes salvaguardas que existen para asegurar una pol&iacute;tica industrial eficaz y un Estado del bienestar guiado por el inter&eacute;s p&uacute;blico se disolver&aacute;n en beneficio de los grandes grupos corporativos, sean estos europeos o estadounidenses.
    </p><p class="article-text">
        Por supuesto, las multinacionales no s&oacute;lo pretenden influenciar en la actividad legislativa de los Estados a trav&eacute;s de la persuasi&oacute;n y los contactos informales y las &ldquo;puertas giratorias&rdquo;, si no que quieren dejar en el propio texto del Tratado, otra de sus demandas, ya incorporada en el CETA, que es la creaci&oacute;n de tribunales internacionales de arbitraje (ISDS). Este permitir&aacute; a las empresas denunciar a cualquier Estado que incorpore cambios legislativos que da&ntilde;en sus intereses de inversi&oacute;n. Cualquier Gobierno progresista se puede ver expuesto a pagar indemnizaciones multimillonarias. Estos tribunales, adem&aacute;s, permanecen ajenos a las salvaguardas habituales en la legislaci&oacute;n estatal; por ejemplo, las empresas tendr&aacute;n la posibilidad de participar en la elecci&oacute;n de sus miembros, asegur&aacute;ndose siempre una visi&oacute;n favorable a sus denuncias.
    </p><p class="article-text">
        Canad&aacute;, con una legislaci&oacute;n generalmente m&aacute;s avanzada que la de EEUU, ya est&aacute; sometido a la disciplina de los ISDS <a href="http://www.citizen.org/documents/investor-state-chart.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">a trav&eacute;s del NAFTA</a>. La bater&iacute;a de casos pactados o perdidos frente a las multinacionales incluye la casi totalidad de sectores de inter&eacute;s p&uacute;blico: compensaci&oacute;n por limitar el uso de aditivos t&oacute;xicos en la gasolina, por poner trabas a la exportaci&oacute;n de residuos peligrosos, por establecer m&iacute;nimos de inversi&oacute;n en investigaci&oacute;n y desarrollo, por recuperar la gesti&oacute;n de bienes comunes tras el cierre de una f&aacute;brica, etc. Y tales litigios y sus paralizadores efectos no dejan de ir en aumento, animados por las respuestas favorables a los intereses corporativos.
    </p><p class="article-text">
        Finalmente, cabe considerar el mensaje pol&iacute;tico que se dirige a los pa&iacute;ses no part&iacute;cipes de este acuerdo. De ratificarse el TTIP, las condiciones de la integraci&oacute;n entre las mayores econom&iacute;as mundiales sentar&iacute;an un importante precedente para la negociaci&oacute;n de nuevos acuerdos multilaterales (como el TISA, sobre servicios) y, en definitiva, para la integraci&oacute;n de los pa&iacute;ses en desarrollo en el comercio econ&oacute;mico mundial, en el que ya participan en considerable desventaja frente a las principales potencias industriales.
    </p><p class="article-text">
        Frente al programa neoliberal, debemos oponer nuestra propia agenda exterior: basada en la cooperaci&oacute;n entre pa&iacute;ses, la ayuda al desarrollo y el respeto estricto de los derechos humanos y laborales.
    </p><p class="article-text">
        No puede haber libertad sin justicia; tampoco en el comercio.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Paloma López, Ramon Boixadera]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/euroblog/ttip-ceta-comercio-devastadores-economia_132_4577129.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 17 Oct 2014 18:22:10 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[TTIP y CETA: tratados de comercio devastadores para el empleo y la economía]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[TTIP - Tratado Transatlántico de Comercio e Inversión,CETA -  Acuerdo Económico y Comercial Global,Tratado de Libre Comercio]]></media:keywords>
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