<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<rss xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/" xmlns:dcterms="http://purl.org/dc/terms/" xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"  xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/" version="2.0">
  <channel>
    <title><![CDATA[elDiario.es - Marta Parades]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/marta_parades/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Marta Parades]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
    <ttl>10</ttl>
    <atom:link href="https://www.eldiario.es/rss/category/author/512328" rel="self" type="application/rss+xml"/>
    <item>
      <title><![CDATA[El voto CERA en las generales: distinto, pero no decisivo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/piedrasdepapel/voto-cera-generales-distinto-no-decisivo_132_10420335.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/b847145c-4c69-4b21-a3f1-3e65db5051ac_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Urnas con voto CERA."></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Los resultados del 23J han sido ajustados y los partidos han peleado cada voto, incluyendo el voto del extranjero. Este voto ha sido importante, pero no decisivo</p></div><p class="article-text">
        Tras unos resultados electorales ajustados en las elecciones del 23J, ha habido un creciente inter&eacute;s en el potencial efecto del voto desde el extranjero. Eso ha generado una importante desinformaci&oacute;n acerca del modo en el que se vota desde el extranjero, las distintas modalidades de voto y el impacto del voto CERA. A esto &uacute;ltimo nos centraremos en este art&iacute;culo sabiendo que, a pesar de las grandes expectativas, solo en la circunscripci&oacute;n de Madrid el Partido Popular ha conseguido arrebatarle un esca&ntilde;o al PSOE.
    </p><p class="article-text">
        En primer lugar, creemos que parte de esa desinformaci&oacute;n nace de una imprecisa interpretaci&oacute;n de las diferencias de votos en los partidos que compiten por esca&ntilde;os y, sobre todo, por el momento del recuento. Por un lado, se ha tendido a trasladar la idea de que en varias de las circunscripciones en pugna era probable que el partido que peleaba por el esca&ntilde;o lo fuera a ganar, olvid&aacute;ndonos de que para que eso sucediera ese partido tendr&iacute;a que pasar, en ocasiones, de un apoyo del 20% en Espa&ntilde;a a apoyos del 40% fuera. Por otro lado, parece que el hecho de que el voto CERA se recontara con posterioridad haga que se sobrevalore el peso de ese voto. Bilbao tiene un n&uacute;mero similar de votantes que el total de votantes CERA en estas elecciones (y Sevilla el doble), pero no parece que nadie hablara de lo &ldquo;decisivo&rdquo; del voto de los bilba&iacute;no/as y sevillano/as en el resultado final de las elecciones (aunque seguramente lo fue tanto o m&aacute;s). Algo similar ocurre cuando se habla de otros supuestos votos decisivos, como el de los <a href="https://www.eldiario.es/piedrasdepapel/voto-venezolanos-latinoamericanos-madrid-mitos-realidades_132_7871887.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">venezolanos en Madrid</a>.
    </p><p class="article-text">
        Dicho esto, es cierto que hay cierto desalineamiento entre lo que votan (cu&aacute;nto y a qu&eacute; partidos) los espa&ntilde;oles en Espa&ntilde;a y fuera de Espa&ntilde;a. En este art&iacute;culo, recientemente publicado en la revista <a href="https://link.springer.com/article/10.1057/s41304-022-00411-8" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">European Political Science</a>, analizamos c&oacute;mo existen determinados patrones diferenciales tanto de participaci&oacute;n como de preferencias partidistas. El desalineamiento en la participaci&oacute;n que mostramos en el gr&aacute;fico es el m&aacute;s evidente (de hasta 65 puntos en 2011). Precisamente la implantaci&oacute;n del voto rogado en 2011 tuvo un fuerte impacto en los niveles de participaci&oacute;n desde el exterior, que se mantuvieron hist&oacute;ricamente en una horquilla baja del 21-36% y descendieron al 4-5% durante los a&ntilde;os en los que el sistema estuvo vigente. En estas elecciones del 23J, la participaci&oacute;n de los espa&ntilde;oles en el exterior ha rondado el 10% de los 2,3 millones de espa&ntilde;oles registrados en el Censo de Residentes Ausentes en el Extranjero (CERA), siendo Galicia, la Comunidad de Madrid y Catalu&ntilde;a las Comunidades Aut&oacute;nomas con mayor n&uacute;mero de electores CERA. Aunque la eliminaci&oacute;n del voto rogado parece haber tenido un efecto positivo en la participaci&oacute;n, no se han llegado a los niveles de participaci&oacute;n anteriores a su implementaci&oacute;n (hasta el 36% en 1989).
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/c658a328-606b-412e-9e10-30c93bc8c0cf_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/c658a328-606b-412e-9e10-30c93bc8c0cf_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/c658a328-606b-412e-9e10-30c93bc8c0cf_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/c658a328-606b-412e-9e10-30c93bc8c0cf_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/c658a328-606b-412e-9e10-30c93bc8c0cf_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/c658a328-606b-412e-9e10-30c93bc8c0cf_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/c658a328-606b-412e-9e10-30c93bc8c0cf_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Gráfico 1."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Gráfico 1.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        La baja participaci&oacute;n que supuso la implementaci&oacute;n del voto rogado fue objeto de cr&iacute;tica no solo de los partidos que rechazaron la reforma, sino tambi&eacute;n de los que la apoyaron (PSOE, PP, CiU y PNV). Estas cr&iacute;ticas fueron m&aacute;s evidentes entre algunos partidos que se vieron particularmente afectados por la baja participaci&oacute;n desde el extranjero, con el argumento de que el voto rogado fue una suerte de acuerdo entre los partidos tradicionales que ve&iacute;an que su apoyo desde el exterior menguaba. La evidencia emp&iacute;rica sustenta en buena medida esta teor&iacute;a. El PP ha tenido siempre menos votos desde el extranjero que desde Espa&ntilde;a (antes y despu&eacute;s de la implantaci&oacute;n del voto rogado), con la excepci&oacute;n de 2004, tal vez por la distinta exposici&oacute;n que el electorado residente tuvo con los atentados del 11M. Adem&aacute;s, tanto PNV como CiU y los partidos que le dieron continuidad han obtenido siempre menos voto CERA que de los residentes en Espa&ntilde;a (CER).
    </p><p class="article-text">
        El caso del PSOE es distinto ya que hasta la implantaci&oacute;n del voto rogado tuvo m&aacute;s apoyo desde fuera que desde dentro, quiz&aacute; porque algunos de los avances sociales se implantaron durante sus legislaturas, pero tambi&eacute;n por la implantaci&oacute;n territorial del PSOE en el exterior y los patrones hist&oacute;ricos de preferencia por la izquierda en muchos de los pa&iacute;ses de destino. No obstante, el PSOE ha perdido parte de ese apoyo tras la implantaci&oacute;n del voto rogado, pasando de un balance positivo de casi 14 puntos respecto a los residentes en Espa&ntilde;a en 2008 (donde el 58% de los votantes desde el extranjero les votaron) a un balance negativo en 2015 (un 17% del apoyo, cinco puntos menos que el apoyo de los residentes en Espa&ntilde;a).
    </p><p class="article-text">
        La otra cara de la moneda es la de los partidos que estaban por venir. Podemos y Ciudadanos han tenido siempre saldos positivos en el exterior. Podemos lleg&oacute; a tener hasta un 30% de votos en el exterior en 2016, por un 21% en Espa&ntilde;a. Por su parte, Ciudadanos tuvo alrededor de 2 puntos m&aacute;s de apoyo fuera que dentro. Por otro lado, Vox ha tenido un apoyo intermitente desde el extranjero: tuvo entre uno y cuatro puntos menos de apoyo desde fuera que desde Espa&ntilde;a las dos elecciones de 2019, si bien en 2015 y 2016 obtuvo 0,3 y 0,2 puntos m&aacute;s en el exterior.&nbsp;Esto podr&iacute;a estar relacionado con la menor importancia que Vox parece haber dado en sus programas electorales a cuestiones relevantes para los espa&ntilde;oles en el extranjero, incluyendo la implantaci&oacute;n del voto rogado.
    </p><p class="article-text">
        Con todo, queremos hacer patente que las cosas, como suele ser habitual, tienen m&aacute;s aristas de las que parece. Aunque los datos que mostramos son agregados, en parte debido a que obtener informaci&oacute;n acerca del voto por pa&iacute;ses y circunscripciones es sumamente complicado, estos muestran que, si bien en t&eacute;rminos generales hay desalineamiento entre los votantes de fuera y dentro de Espa&ntilde;a, esas diferencias son a menudo insuficientes para hacer &lsquo;bailar&rsquo; esca&ntilde;os, y mucho menos decantar los resultados totales. En efecto, en estas elecciones de 2023 las diferencias de voto en Espa&ntilde;a y fuera han significado un esca&ntilde;o m&aacute;s para el PP en detrimento del PSOE. No obstante, esa leve reconfiguraci&oacute;n del tipo de apoyo que deber&iacute;an dar algunos partidos nacionalistas a la coalici&oacute;n de gobierno no nos permite afirmar que el voto CERA sea decisivo.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Carles Pamies, Marta Parades]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/piedrasdepapel/voto-cera-generales-distinto-no-decisivo_132_10420335.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 02 Aug 2023 20:38:42 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/b847145c-4c69-4b21-a3f1-3e65db5051ac_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="326643" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/b847145c-4c69-4b21-a3f1-3e65db5051ac_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="326643" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[El voto CERA en las generales: distinto, pero no decisivo]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/b847145c-4c69-4b21-a3f1-3e65db5051ac_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Elecciones]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿Inmigrantes en la política local? Lo que nos dicen los datos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/agendapublica/impacto_social/inmigrantes-politica-local-dicen-datos_1_4572060.html]]></link>
      <description><![CDATA[<div class="subtitles"><p class="subtitle">La inclusión política de los inmigrantes es aún muy desigual respecto a la población autóctona. A pesar de la extensión de sus derechos electorales, están infra-representados entre el número final de concejales electos, y en menor medida en las listas electorales.</p></div><p class="article-text">
        En los &uacute;ltimos a&ntilde;os, la inmigraci&oacute;n se ha convertido en un tema de creciente inter&eacute;s en nuestro pa&iacute;s. Pese a ello, poco se ha hablado hasta ahora sobre la integraci&oacute;n pol&iacute;tica de los inmigrantes y, a&uacute;n en menor medida, de su acceso a cargos p&uacute;blicos. <a href="http://libreria.cis.es/libros/la-representacion-politica-de-los-inmigrantes-en-elecciones-municipales/9788474766363/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Nuestro estudio publicado recientemente por el CIS</a> intenta ahondar en esta cuesti&oacute;n, midiendo los niveles de representaci&oacute;n pol&iacute;tica de los inmigrantes en las elecciones locales de 2003, 2007 y 2011. La investigaci&oacute;n se centra en candidatos y concejales procedentes de cuatro colectivos (rumanos, b&uacute;lgaros, marroqu&iacute;es y latinoamericanos), a partir de una encuesta realizada a los partidos pol&iacute;ticos en todos los municipios de Espa&ntilde;a de m&aacute;s de 1.000 habitantes en los cuales estos grupos alcanzan un 15% o m&aacute;s de la poblaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Qu&eacute; &eacute;xito han tenido los inmigrantes en la obtenci&oacute;n de cargos electos a nivel local en Espa&ntilde;a? La Tabla 1 indica que, del total de candidatos incluidos en la muestra, apenas un 1% son de origen inmigrante. La brecha de infra-representaci&oacute;n es a&uacute;n m&aacute;s notable para cargos electos, ya que los inmigrantes s&oacute;lo alcanzan el 0,5% del total de concejales electos en 2003, 2007 y 2011. Dado que estos datos se refieren s&oacute;lo a municipios en los que los residentes nacidos fuera de Espa&ntilde;a suman m&aacute;s del 15% del conjunto de la poblaci&oacute;n, la evidencia disponible indica una clara pauta de infra-representaci&oacute;n de los inmigrantes en el nivel local. Si atendemos al peso demogr&aacute;fico de los inmigrantes, en la mayor&iacute;a de estos municipios esperar&iacute;amos que tres o m&aacute;s concejales fuesen de origen inmigrante. Sin embargo, en la mayor&iacute;a de estos casos, no hay ning&uacute;n candidato que re&uacute;na esta caracter&iacute;stica. Por a&ntilde;adidura, s&oacute;lo un 11% de los candidatos inmigrantes resultaron finalmente electos, lo que indica que no s&oacute;lo existe un n&uacute;mero muy reducido de candidatos, sino que su nominaci&oacute;n en puestos de salida, con potencial de convertirse en electos, es mucho menos frecuente que entre candidatos aut&oacute;ctonos.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Tabla 1. Candidatos y concejales de origen inmigrante en las elecciones locales de 2003, 2007 y 2011 en municipios con m&aacute;s de 15% poblaci&oacute;n inmigrante</strong>
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/f95d72e4-7173-4536-a191-6f9c431434b9_16-9-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/f95d72e4-7173-4536-a191-6f9c431434b9_16-9-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/f95d72e4-7173-4536-a191-6f9c431434b9_16-9-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/f95d72e4-7173-4536-a191-6f9c431434b9_16-9-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/f95d72e4-7173-4536-a191-6f9c431434b9_16-9-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/f95d72e4-7173-4536-a191-6f9c431434b9_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/f95d72e4-7173-4536-a191-6f9c431434b9_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt=""
                >

            
            </picture>

            
            
            
                </figure><p class="article-text">
        Pese a estas pautas generales, hay matices importantes entre elecciones, municipios y colectivos. En primer lugar, la tendencia de nominar candidatos inmigrantes se ha incrementado a lo largo del tiempo, siendo particularmente visible en 2011, cuando el n&uacute;mero de inmigrantes incluidos en listas casi triplic&oacute; con respecto a las elecciones anteriores. Esto podr&iacute;a estar relacionado tambi&eacute;n con el aumento del electorado extranjero en Espa&ntilde;a, tras las sucesivas ampliaciones del derecho de voto en el nivel local para rumanos y b&uacute;lgaros en 2007 y para ciertos colectivos de extranjeros extracomunitarios (particularmente latinoamericanos) en 2011. En segundo lugar, la concentraci&oacute;n residencial de los inmigrantes parece influir positivamente en su propensi&oacute;n de obtener representaci&oacute;n pol&iacute;tica. En municipios donde la poblaci&oacute;n inmigrante supera el 20%, el n&uacute;mero de candidatos inmigrantes es casi cuatro veces mayor que en municipios en los que los niveles de concentraci&oacute;n est&aacute;n entre el 15% y 20%.
    </p><p class="article-text">
        En tercer lugar, no todos los colectivos inmigrantes consiguen el mismo nivel de representaci&oacute;n pol&iacute;tica. Los latinoamericanos son los m&aacute;s nominados, constituyendo m&aacute;s de la mitad de los candidatos inmigrantes identificados en este estudio. A esto se le suma el hecho de que la mayor&iacute;a de concejales electos de origen inmigrante tambi&eacute;n proceden de este grupo. Este &eacute;xito relativo del grupo latinoamericano podr&iacute;a estar favorecido por su proximidad cultural y ling&uuml;&iacute;stica a la poblaci&oacute;n espa&ntilde;ola, as&iacute; como por la ventaja adicional de responder a un flujo migratorio m&aacute;s antiguo, particularmente en comparaci&oacute;n con los ciudadanos del Este. Los rumanos tambi&eacute;n parecen recibir m&aacute;s nominaciones, aunque finalmente ning&uacute;n candidato de origen rumano result&oacute; electo en las tres elecciones analizadas. A&uacute;n as&iacute;, tanto latinoamericanos como rumanos resultan m&aacute;s proclives a obtener representaci&oacute;n pol&iacute;tica que otros grupos como los marroqu&iacute;es o b&uacute;lgaros.
    </p><p class="article-text">
        Ahora bien, los partidos pol&iacute;ticos tambi&eacute;n juegan un papel relevante en el acceso de los inmigrantes a la escena electoral. Por un lado, la fragmentaci&oacute;n partidista destaca por su efecto positivo en la nominaci&oacute;n de inmigrantes: en municipios con dos o tres partidos en el consistorio, los porcentajes de inclusi&oacute;n de candidatos inmigrantes son considerablemente inferiores que en municipios que sobrepasan el umbral de los cuatro partidos. Por otro lado, no todos los partidos resultan igual de propensos a nominar inmigrantes en sus listas, aunque el nivel de apertura no parece responder a una divisi&oacute;n izquierda-derecha. Como muestra el Gr&aacute;fico 1, entre los partidos de &aacute;mbito nacional, el PP es m&aacute;s inclusivo (1,2% de candidatos inmigrantes) que el PSOE (0,8%) o IU/ICV (1%), aunque las diferencias no parecen significativas. Por otro lado, tanto el PSOE como IU muestran un sesgo de incorporaci&oacute;n hacia el colectivo latinoamericano, mientras que el PP y UPyD parecen m&aacute;s incluyentes con los rumanos. Los partidos de &aacute;mbito no-estatal, con la excepci&oacute;n de los catalanes, presentan porcentajes de inclusi&oacute;n de inmigrantes por encima de la media y por encima de PP, PSOE e IU, destacando el caso de Coalici&oacute;n Canaria con un 6,5% de candidatos de origen inmigrante.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Gr&aacute;fico 1. Porcentaje de candidatos inmigrantes en las listas de los partidos en las elecciones de 2003, 2007 y 2011 en municipios con m&aacute;s de 15% poblaci&oacute;n inmigrante </strong>
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/f0e5830d-bd28-4ba2-ba40-d2dcb52d2056_16-9-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/f0e5830d-bd28-4ba2-ba40-d2dcb52d2056_16-9-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/f0e5830d-bd28-4ba2-ba40-d2dcb52d2056_16-9-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/f0e5830d-bd28-4ba2-ba40-d2dcb52d2056_16-9-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/f0e5830d-bd28-4ba2-ba40-d2dcb52d2056_16-9-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/f0e5830d-bd28-4ba2-ba40-d2dcb52d2056_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/f0e5830d-bd28-4ba2-ba40-d2dcb52d2056_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt=""
                >

            
            </picture>

            
            
            
                </figure><p class="article-text">
        Pero, &iquest;fueron los inmigrantes incluidos en posiciones de las listas electorales que realmente garantizaban su elecci&oacute;n? Aqu&iacute; los datos apuntan hacia diferencias interesantes. Los latinoamericanos, por ejemplo, resultan nominados en posiciones m&aacute;s altas de las listas, con mayores probabilidades de resultar electos. M&aacute;s de la mitad de los candidatos latinoamericanos fueron nominados en el primer o segundo cuartil de las listas, mientras que la mayor&iacute;a de candidatos rumanos lo fueron en el tercer o cuarto cuartil. Segundo, el posicionamiento de candidatos inmigrantes es, en general, m&aacute;s alto en las listas del PP que en las socialistas. Esta tendencia es m&aacute;s visible para el colectivo latinoamericano, pero no se cumple para rumanos que ocupan posiciones ligeramente m&aacute;s altas en las listas del PSOE que en las del PP. Las listas de UPyD s&oacute;lo incorporan candidatos rumanos, y siempre en el &uacute;ltimo cuartil; mientras que en las listas de IU, los latinoamericanos aparecen nominados en posiciones m&aacute;s altas que los rumanos.
    </p><p class="article-text">
        Finalmente, en el Gr&aacute;fico 2 hemos calculado el nivel de seguridad en las nominaciones de candidatos inmigrantes teniendo en cuenta los resultados electorales de cada partido en las elecciones analizadas y las anteriores. Hemos definido como nominaci&oacute;n segura aquella en la que la posici&oacute;n del candidato inmigrante en la lista es menor o igual a la media entre el n&uacute;mero de esca&ntilde;os que el partido en cuesti&oacute;n obtuvo en las elecciones previas y en las actuales. El nivel de seguridad de las nominaciones est&aacute; medido en una escala de -1 a 1, en la que el valor -1 corresponde a los casos en los que, por la posici&oacute;n ocupada, los candidatos inmigrantes tendr&iacute;an pocas o nulas posibilidades de salir electos; mientras que el valor 1 reflejar&iacute;a las nominaciones en posiciones muy seguras.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Gr&aacute;fico 2. Nivel de seguridad en las nominaciones de candidatos inmigrantes en las elecciones locales de 2003, 2007 y 2011 en municipios de m&aacute;s de 15% poblaci&oacute;n inmigrante</strong>
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/146922fb-5071-47ee-97a7-b4a374c7c6d8_16-9-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/146922fb-5071-47ee-97a7-b4a374c7c6d8_16-9-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/146922fb-5071-47ee-97a7-b4a374c7c6d8_16-9-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/146922fb-5071-47ee-97a7-b4a374c7c6d8_16-9-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/146922fb-5071-47ee-97a7-b4a374c7c6d8_16-9-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/146922fb-5071-47ee-97a7-b4a374c7c6d8_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/146922fb-5071-47ee-97a7-b4a374c7c6d8_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt=""
                >

            
            </picture>

            
            
            
                </figure><p class="article-text">
        Los datos muestran que, del total de 79 candidatos inmigrantes identificados, solo 8 fueron nominados en posiciones seguras con potencial de convertirse en electos, de los cuales la mayor&iacute;a lo fue en las listas de Coalici&oacute;n Canaria en la isla de El Hierro. El resto de candidatos inmigrantes fueron incluidos en posiciones menos seguras, lo que contribuye a explicar el n&uacute;mero extremadamente reducido de concejales de origen inmigrante que finalmente resultaron electos.
    </p><p class="article-text">
        La conclusi&oacute;n principal que se extrae de los resultados de este estudio, a pesar de los matices encontrados entre grupos y partidos, es la pauta de infra-representaci&oacute;n de los inmigrantes en el &aacute;mbito local. Esto se observa no s&oacute;lo en la inclusi&oacute;n de candidatos de origen inmigrante sino muy especialmente en el n&uacute;mero final de concejales electos. La extensi&oacute;n de derechos electorales a los inmigrantes parece haber tenido alg&uacute;n leve efecto en sus niveles de inclusi&oacute;n pol&iacute;tica, aunque las desigualdades de representaci&oacute;n con respecto a la poblaci&oacute;n aut&oacute;ctona permanecen incluso despu&eacute;s de la ampliaci&oacute;n del derecho de sufragio activo.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Daniela Vintila, Marta Parades, Santiago Pérez-Nievas]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/agendapublica/impacto_social/inmigrantes-politica-local-dicen-datos_1_4572060.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 22 Oct 2014 19:40:09 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[¿Inmigrantes en la política local? Lo que nos dicen los datos]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[Impacto social]]></media:keywords>
    </item>
  </channel>
</rss>
