<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<rss xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/" xmlns:dcterms="http://purl.org/dc/terms/" xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"  xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/" version="2.0">
  <channel>
    <title><![CDATA[elDiario.es - Sergio Pascual]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/sergio_pascual/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Sergio Pascual]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
    <ttl>10</ttl>
    <atom:link href="https://www.eldiario.es/rss/category/author/512334/" rel="self" type="application/rss+xml"/>
    <item>
      <title><![CDATA[De dónde viene y a dónde nos lleva el AVE]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/viene-lleva-ave_129_8551974.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/26a356db-cce6-485b-8d81-c2031a04fdb7_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt=""></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El AVE no responde a una necesidad económica, sino que es, por contra, un plan con un fundamento neta y llanamente político-ideológico: la concentración de recursos en Madrid</p></div><p class="article-text">
        Esta semana hemos asistido a un ritual casi olvidado: la inauguraci&oacute;n de un nuevo tramo de AVE. Con pompa y fanfarria N&uacute;&ntilde;ez Feij&oacute;o y la ministra de Transportes, Movilidad y Agenda Urbana, Raquel S&aacute;nchez, han dado por concluida la m&aacute;s de una d&eacute;cada de obras del tren de alta velocidad al noroeste. 
    </p><p class="article-text">
        Concluye as&iacute; el plan radial de las comunicaciones ferroviarias espa&ntilde;olas. Es un plan que, al contrario de lo que pudiera pensarse, no hunde sus ra&iacute;ces en las necesidades econ&oacute;micas o en las demandas naturales de vertebraci&oacute;n de zonas de Espa&ntilde;a ligadas por lazos culturales e hist&oacute;ricos. Efectivamente, de haber sido as&iacute; Galicia estar&iacute;a siendo conectada en alta velocidad con Oporto o Oviedo, lugares con los que los lazos comerciales y humanos son muy superiores a los que unen a los gallegos con Madrid. Sin embargo, mientras se inaugura el AVE Madrid-Galicia el trayecto entre Ferrol y Oviedo sigue siendo el m&aacute;s lento de Espa&ntilde;a, recorre los 263 km que separan estas dos urbes a una velocidad media de 37 kil&oacute;metros por hora. As&iacute; que no, el AVE no responde a una necesidad econ&oacute;mica, sino que es, por contra, un plan con un fundamento neta y llanamente pol&iacute;tico-ideol&oacute;gico: la concentraci&oacute;n de recursos en Madrid.
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;Este plan tiene casi 250 a&ntilde;os y fue dise&ntilde;ado por la monarqu&iacute;a centralista borb&oacute;nica, entonces en manos de Carlos III. Reci&eacute;n llegada a Espa&ntilde;a esta dinast&iacute;a se aboc&oacute; a una &uacute;nica tarea: convertir Espa&ntilde;a en Francia, moldearla a su imagen y semejanza y en particular lograr una concentraci&oacute;n de poder &mdash;en sus manos&mdash; como la que sus primos hac&iacute;an residir en la capital borb&oacute;nica, Par&iacute;s. Felipe V por su parte, el primer borb&oacute;n y padre de Carlos III, hab&iacute;a emprendido la tarea m&aacute;s dif&iacute;cil: acabar con la Espa&ntilde;a confederal. As&iacute;, sus decretos de Nueva Planta arrasaron la autonom&iacute;a de la antigua Corona de Arag&oacute;n dando lugar a un modelo territorial contranatura y a un conflicto territorial que a&uacute;n hoy divide a catalanes y espa&ntilde;oles.
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;Su hijo, Carlos III, sab&iacute;a que el poder s&oacute;lo es poder si se ejerce y para ejercerlo ten&iacute;a que poder hacerlo llegar a cada rinc&oacute;n del pa&iacute;s. Costara lo que costase. As&iacute; fue como la primera red de carreteras radial con epicentro en la Corte, en Madrid, el preludio de la red radial ferroviaria, se dise&ntilde;&oacute; y comenz&oacute; a implantarse.
    </p><p class="article-text">
        Y aunque ahora se recuerda a Carlos III como el &ldquo;alcalde de Madrid&rdquo;, contando la historia del vencedor, lo cierto es que el borb&oacute;n gobern&oacute; contra los espa&ntilde;oles de entonces que se levantaron contra &eacute;l en sucesivas ocasiones. El d&eacute;spota ilustrado llegar&iacute;a a decir que los espa&ntilde;oles eran &ldquo;un pueblo anclado en infantiles torpezas&rdquo; y que &ldquo;mis vasallos son como los ni&ntilde;os: lloran cuando se les lava...&rdquo;
    </p><p class="article-text">
        Pero volvamos al AVE. Ya en el siglo XX y XXI, como entonces hiciera Carlos III, las &eacute;lites centralistas quisieron completar su proyecto pol&iacute;tico de acumulaci&oacute;n de poder y as&iacute;, en lugar de desarrollar una red ferroviaria econ&oacute;micamente racional conectando los principales puertos del pa&iacute;s &mdash;a trav&eacute;s del corredor mediterr&aacute;neo y el corredor atl&aacute;ntico&mdash; se dispusieron a ejecutar la red radial que conecta cada capital de provincia con Madrid. En los albores de 2022 esta red est&aacute; pr&aacute;cticamente terminada mientras los ejes transversales est&aacute;n lejos de ser ejecutados.
    </p><p class="article-text">
        El eje sur &mdash;Sevilla&mdash; en 1992, el eje este &mdash;Valencia&mdash; en 2003, el noreste &mdash;Barcelona&mdash; en 2008. En 2021 termin&oacute; la ejecuci&oacute;n del ramal noroeste &mdash;Galicia&mdash; y en 2022 terminar&aacute; el ramal oeste &mdash;Extremadura&mdash;. En lo que toca al ramal norte, el &uacute;ltimo de la red radial, los gobernantes vascos sin embargo han priorizado terminar la llamada Y vasca, la comunicaci&oacute;n entre las capitales vascas, antes que la conexi&oacute;n con Madrid, &iquest;por qu&eacute; ser&aacute;?
    </p><p class="article-text">
        Quiz&aacute; porque la llegada del AVE, a pesar de lo que airean y proclaman los pol&iacute;ticos que se fotograf&iacute;an en las inauguraciones, no trae riqueza, sino todo lo contrario.
    </p><p class="article-text">
        Estamos ante un fen&oacute;meno estudiado. De un&nbsp;lado el efecto aspirador. Cuando se conectan dos polos demogr&aacute;ficos y econ&oacute;micos con una grave asimetr&iacute;a, como la que Madrid tiene respecto al resto de las capitales peninsulares, se produce una tendencia natural a relocalizar sedes empresariales en el nodo m&aacute;s fuerte. Adem&aacute;s la oferta de servicios local se ve inmediatamente amenazada por la competencia de agentes econ&oacute;micos de una dimensi&oacute;n y fortaleza muy superior, agentes que hasta entonces ten&iacute;an una barrera &mdash;la distancia&mdash; de acceso. 
    </p><p class="article-text">
        En Sevilla, la primera capital conectada con Madrid con el AVE, lo sabemos muy bien. Con la llegada del tren de alta velocidad migraron de Sevilla a Madrid las sedes locales de las principales empresas y medios de comunicaci&oacute;n nacionales. Estos ya no necesitaban tener delegaciones en Andaluc&iacute;a, bastaba con montar a un trabajador en el AVE desde Madrid. 
    </p><p class="article-text">
        En C&oacute;rdoba vivieron un efecto similar. Ahora reciben m&aacute;s visitas desde Madrid pero estas ya no pernoctan tanto en la ciudad, que est&aacute; a medio camino entre dos polos de atracci&oacute;n mayores, Madrid y Sevilla.
    </p><p class="article-text">
        Finalmente el efecto t&uacute;nel. Las ciudades y municipios entre los dos polos demogr&aacute;ficos principales conectados pasan a quedar parad&oacute;jicamente aislados. Primero porque el AVE tiene muchas menos paradas que el tren convencional y en segundo lugar porque con tiempos de comunicaci&oacute;n m&aacute;s cortos las paradas se hacen menos necesarias. Municipios intermedios, cruces de caminos, pasan a ser ciudades fantasma.
    </p><p class="article-text">
        Los n&uacute;meros avalan esta lectura sobre el efecto econ&oacute;mico negativo del AVE. En Valencia por ejemplo, el a&ntilde;o 2004, un a&ntilde;o despu&eacute;s de la llegada del AVE, la Comunidad Aut&oacute;noma creci&oacute; un 0,4% m&aacute;s que la ciudad del Turia. Lo mismo le sucedi&oacute; a Barcelona en 2009, un a&ntilde;o despu&eacute;s de la llegada del AVE. Catalu&ntilde;a creci&oacute; un 0,2% m&aacute;s que su conectada capital. Cuando lleg&oacute; la recesi&oacute;n en 2010 Barcelona tambi&eacute;n retrocedi&oacute; un 0,3% m&aacute;s que el resto de la Comunidad.
    </p><p class="article-text">
        El caso de ciudades de dimensi&oacute;n intermedia en la que la asimetr&iacute;a con Madrid es a&uacute;n mayor el efecto es a&uacute;n m&aacute;s severo. El AVE, por poner un ejemplo, lleg&oacute; a Zamora en 2015. En 2016 el PIB per c&aacute;pita de Zamora creci&oacute; solo un 1,4% mientras el de Castilla y Le&oacute;n crec&iacute;a un 2,9%. Al a&ntilde;o siguiente, 2017, la econom&iacute;a zamorana se hundi&oacute; un 6% &iquest;Sin explicaci&oacute;n? mientras su Comunidad segu&iacute;a creciendo al 2,3%.
    </p><p class="article-text">
        Algo parecido le hab&iacute;a sucedido a Segovia. El a&ntilde;o siguiente a la llegada del AVE a la ciudad (2008) su econom&iacute;a, de nuevo &iquest;Sin explicaci&oacute;n? ca&iacute;a un 1,1% mientras el resto de la Comunidad crec&iacute;a al 2,1%, 3 puntos de diferencia. En 2009, ya en plena recesi&oacute;n Segovia &mdash;la ciudad conectada por el AVE y a la que se auguraba prosperidad&mdash; ve&iacute;a su econom&iacute;a caer un 4,8% mientras el resto de la Comunidad resist&iacute;a mejor, cayendo 1,5% menos.
    </p><p class="article-text">
        Ojal&aacute; me equivoque y las delegaciones empresariales gallegas no migren ahora que las empresas pueden mandar un delegado a pasar el d&iacute;a desde Madrid. Ojal&aacute; los visitantes no hagan el viaje de ida y vuelta a Santiago de Compostela ahora que pueden &ldquo;ahorrarse&rdquo; una noche all&aacute;. Ojal&aacute; las todopoderosas consultoras e ingenier&iacute;as madrile&ntilde;as no aplasten con su competencia desleal a las gallegas. Ojal&aacute;. Las cifras no obstante sugieren que m&aacute;s les valdr&iacute;a ir poniendo las barbas a remojar.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Sergio Pascual]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/viene-lleva-ave_129_8551974.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 07 Dec 2021 05:01:06 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/26a356db-cce6-485b-8d81-c2031a04fdb7_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" length="170795" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/26a356db-cce6-485b-8d81-c2031a04fdb7_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="170795" width="880" height="495"/>
      <media:title><![CDATA[De dónde viene y a dónde nos lleva el AVE]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/26a356db-cce6-485b-8d81-c2031a04fdb7_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495"/>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La izquierda ante el dilema de Andalucía]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/en-abierto/izquierda-dilema-andalucia_132_7919065.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/2d39227d-2c19-4493-a914-d4f7696febfb_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La izquierda ante el dilema de Andalucía"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Quizá, solo quizá, un gran acuerdo entre los tres actores a la izquierda del PSOE, un acuerdo netamente andaluz y fraguado en Andalucía podría proyectar un clima diferente para quienes desde la izquierda andalucista esperamos poder volver a votar con ilusión. Sería un acuerdo que trasladaría que los andaluces no somos menos que los de Galicia, Euskadi, Catalunya, Valencia, Canarias o Teruel</p></div><p class="article-text">
        Esta semana pareciera que las ondas del terremoto pol&iacute;tico originado en la lejana falla tect&oacute;nica murciana llegan a Andaluc&iacute;a. Lo har&aacute;n replicando tres fen&oacute;menos que ya ven&iacute;an expres&aacute;ndose en la pol&iacute;tica espa&ntilde;ola, pero que solo se han constatado con total nitidez en este 4M madrile&ntilde;o.
    </p><h3 class="article-text"><strong>1. Los movimientos tect&oacute;nicos de la pol&iacute;tica espa&ntilde;ola</strong></h3><p class="article-text">
        En primer lugar <strong>la desaparici&oacute;n de Ciudadanos.</strong> La implosi&oacute;n de este espacio pol&iacute;tico no es un fen&oacute;meno madrile&ntilde;o, data de diciembre de 2019, cuando la derechizaci&oacute;n de Rivera -aquella foto de Col&oacute;n- anul&oacute; su propia raz&oacute;n fundacional y existencial, ser un partido de centro liberal, bisagra para el PP y el PSOE. Entonces qued&oacute; reducido a su m&iacute;nima expresi&oacute;n en el Congreso, pero su completa desaparici&oacute;n no hab&iacute;a tenido a&uacute;n oportunidad de reflejarse en los &aacute;mbitos auton&oacute;micos (en Galicia y Euskadi Ciudadanos nunca existi&oacute; y en su Catalunya natal se le presum&iacute;a cierta resistencia).&nbsp;Ha culminado en Madrid, el resto ser&aacute; mero ep&iacute;logo.
    </p><p class="article-text">
        En segundo lugar <strong>la fortaleza de las izquierdas apegadas al territorio</strong>, izquierdas locales y con formas y est&eacute;tica moderna, que adem&aacute;s conectan con los anhelos de las generaciones postfordistas, las m&aacute;s precarizadas de la historia, generaciones preocupadas por el cambio clim&aacute;tico, nativas digitales y crecidas y educadas en democracia, generaciones tambi&eacute;n reacias a las viejas formas autoritarias de los partidos y que huyen de la confrontaci&oacute;n entre bandos irreconciliables que caracteriz&oacute; la transici&oacute;n y a sus partidos -incluyendo a IU, ahora en Unidas Podemos-. Es la generaci&oacute;n que vivi&oacute; el 15M de 2011. Es una izquierda urbana, profundamente arraigada en su territorio, que conecta con la idiosincrasia local y entiende al <em>pueblo</em> al que quiere representar, un pueblo que en Espa&ntilde;a no es igual en Murcia que en A Coru&ntilde;a, en Euskadi que en C&aacute;diz. Esta izquierda moderna y que se siente mejor representada por las formas femeninas de hacer pol&iacute;tica ya ha triunfado en el pasado. Lo ha hecho en la Barcelona de Colau, en la Valencia de Oltra o la Galicia de Ana Pont&oacute;n, adem&aacute;s de en la C&aacute;diz de Kichi y el Santiago de Compostela de Marti&ntilde;o, con dos dirigentes con fuerte raigambre local. Tambi&eacute;n lo hab&iacute;a hecho ya en Madrid. Recordemos que gracias a ese arraigo al territorio M&aacute;s Madrid ya hab&iacute;a obtenido un 15% de los votos en 2019 en la Comunidad de Madrid mientras se estrellaba en las generales con apenas un 2,3%. Es un hecho tambi&eacute;n que tras las &uacute;ltimas elecciones generales en las que Galicia, Euskadi, Catalunya, Valencia, Canarias, Navarra, Cantabria y Teruel consiguieron representaci&oacute;n, en Espa&ntilde;a se ha instalado una l&oacute;gica federalizante de fondo, en la que cada Comunidad envidia tener representaci&oacute;n propia y sin tutelajes a la luz de un Congreso en el que cada cual mira por lo suyo. El trabajo apegado a la comunidad, en el d&iacute;a a d&iacute;a, jornada a jornada,&nbsp;en la Asamblea madrile&ntilde;a, plaza a plaza y pueblo a pueblo, hicieron el resto para que M&oacute;nica Garc&iacute;a pudiera sostener el impulso pasado de Carmena y mejorar sus resultados llegando al 17%.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Finalmente Unidas Podemos. </strong>Hasta el pasado domingo Unidas Podemos ven&iacute;a transitando un paulatino ajuste a un espacio pol&iacute;tico fuertemente ideologizado de izquierdas. Efectivamente, seg&uacute;n el &uacute;ltimo bar&oacute;metro del CIS, si nos fijamos en la escala izquierda/derecha que ordena a quienes votan por motivos ideol&oacute;gicos, en el extremo izquierdo -el 1 y el 2- se sit&uacute;a un 12% de los votantes. En las pasadas elecciones generales Unidas Podemos se ajust&oacute; casi exactamente a ese espacio, con un 12,97% de los apoyos. En este 4M madrile&ntilde;o sin embargo cay&oacute; al 7,2%. El desgaste por su ejercicio de gobierno y una erosi&oacute;n en su campo -la izquierda- cuando compite con fuerzas de izquierda moderna y arraigo local explican esta cifra. Esta erosi&oacute;n tampoco es nueva. Ya hemos visto c&oacute;mo Unidas Podemos sufre desgastes incluso superiores cuando compite con Comprom&iacute;s en Valencia, Bildu en Euskadi o el BNG en Galicia. 
    </p><p class="article-text">
        El paso atr&aacute;s de Pablo Iglesias y el nuevo liderazgo de Yolanda D&iacute;az son sin duda fruto de esta reflexi&oacute;n. Yolanda D&iacute;az encarna hoy no s&oacute;lo lo mejor del gobierno de coalici&oacute;n sino tambi&eacute;n los valores y las formas de hacer pol&iacute;tica que han llevado a Colau, Oltra o Garc&iacute;a a poder representar a la izquierda moderna y apegada al territorio y los problemas de la gente, esos valores y formas que lograron llevar al Podemos de 2015 al 21% de los votos antes de que nuestros propios errores -los de Podemos- y la in&eacute;dita y brutal campa&ntilde;a de desgaste sin l&iacute;mites contra Iglesias, se desplegara con toda intensidad. D&iacute;az adem&aacute;s no es militante de IU o de Podemos por lo que podr&iacute;a tener menos dificultades para buscar alianzas con estos espacios fuertemente arraigados al territorio, extendiendo la alianza con Colau de Unidas Podemos al Comprom&iacute;s de Oltra y &iquest;por qu&eacute; no? al M&aacute;s Madrid de M&oacute;nica Garc&iacute;a.
    </p><h3 class="article-text">2. Andaluc&iacute;a, el mu&ntilde;eco roto de la izquierda</h3><p class="article-text">
        Una verdadera confederaci&oacute;n de fuerzas pol&iacute;ticas con arraigo amalgamadas de igual a igual con Unidas Podemos. Solo hay un problema: en la principal federaci&oacute;n del pa&iacute;s, Andaluc&iacute;a, a pesar de que la crisis del PSOE-A abre un espacio enorme para crecer, la izquierda hoy no es m&aacute;s que un mu&ntilde;eco roto.
    </p><p class="article-text">
        Efectivamente, el PSOE-A se encuentra en un proceso cainita en el que unas dur&iacute;simas primarias aparato contra aparato van a licuar las ilusiones de su militancia. Adem&aacute;s, gane quien gane solo podr&aacute;n ofrecer a los andaluces a un exconsejero -Juan Espadas- o una exconsejera -Susana D&iacute;az- del Gobierno de Ch&aacute;vez-Gri&ntilde;&aacute;n. M&aacute;s que una renovaci&oacute;n parece un lavado de cara.
    </p><p class="article-text">
        Con un PSOE-A incapaz de renovarse y despertar ilusiones, atrapado por su pasado, jam&aacute;s la izquierda alternativa hab&iacute;a tenido tanto espacio disponible para crecer. A este espacio en el eje izquierdo se le a&ntilde;ade otro campo electoral en paulatino pero sostenido crecimiento: el andalucismo. 
    </p><p class="article-text">
        En Andaluc&iacute;a el andalucismo nunca se ha expresado como soberanismo. Nuestro andalucismo es un andalucismo que se rebela contra los privilegios, contra los abusos, las inequidades y la injusticia. Y<strong> jam&aacute;s el centralismo hab&iacute;a representado mejor los privilegios, los abusos y la desigualdad.</strong> Jam&aacute;s el centralismo madrile&ntilde;o hab&iacute;a sido m&aacute;s repudiado en Andaluc&iacute;a, nunca Madrid hab&iacute;a sido tan simb&oacute;lico del despotismo chabacano ni los andaluces hab&iacute;amos estado m&aacute;s hartos de escuchar los problemas de los madrile&ntilde;os hasta en la sopa mientras los nuestros se olvidan. Y por si fuera poco nunca hab&iacute;a sido tan evidente nuestro triste destino como la &ldquo;playa&rdquo; de otros, de otros que llegan desde lugares con mayores tasas de contagio y con poco o ning&uacute;n h&aacute;bito de respeto a las normas de prevenci&oacute;n ante la COVID-19. 
    </p><p class="article-text">
        En este contexto, la izquierda a la izquierda del PSOE parte de un suelo s&oacute;lido. Seg&uacute;n el CIS de 2015 y de 2018, realizado despu&eacute;s de las elecciones andaluzas, un 6,4% de los andaluces se situar&iacute;an en ese espacio de izquierda, entre el 1 y 2 de la escala izquierda/derecha. Esta cifra permanece estable en Andaluc&iacute;a desde hace m&aacute;s de una d&eacute;cada.&nbsp;Diego Valderas sac&oacute; un 7% en 2004 y 2008, el mismo 7% que logr&oacute; Antonio Ma&iacute;llo en las andaluzas de 2015 contra un Podemos en apogeo y una Teresa Rodr&iacute;guez exultante). &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Pero ese suelo puede crecer. En las elecciones de 2015 Podemos obtuvo un 15% (mientras IU manten&iacute;a su 7%). Sin duda uno de los factores a tener en cuenta como herramienta para la transversalizaci&oacute;n del voto andaluz de izquierdas fue precisamente el andalucismo, esa forma particular de conexi&oacute;n con el territorio que como dec&iacute;amos tan bien le funcion&oacute; a M&oacute;nica Garc&iacute;a, Oltra, Carmena o Colau y que en aquellas elecciones encarnaba en Andaluc&iacute;a una a&uacute;n desconocida Teresa Rodr&iacute;guez. Una encuesta reciente del Centro de Estudios Andaluces indicaba que el el 11,8% de los andaluces se siente m&aacute;s andaluz que espa&ntilde;ol. El doble que los que se sienten de extrema izquierda y una cifra cercana a ese 15% que obtuvo Rodr&iacute;guez. Es un hecho tambi&eacute;n que tras las &uacute;ltimas elecciones generales Andaluc&iacute;a entera envidi&oacute; tener la representaci&oacute;n propia y sin tutelajes en el Congreso que ten&iacute;an incluso territorios como Teruel. 
    </p><p class="article-text">
        Y en este escenario de nuevo aparentemente propicio, ante esta nueva ventana de oportunidad, &iquest;qu&eacute; hace la izquierda andaluza a la izquierda del PSOE?. Autodestruirse. Dividirse hasta el absurdo, atomizarse y arriesgarse a desaparecer del Parlamento Andaluz d&aacute;ndole la oportunidad a la derecha de Bonilla y VOX de arrasar en las urnas.
    </p><p class="article-text">
        De un lado Adelante Andaluc&iacute;a, la marca de Unidas Podemos en Andaluc&iacute;a, est&aacute; en plena guerra civil con sus cuitas aireadas y judicializadas. Con esos mimbres y a estas alturas ya claramente arrinconada en el extremo izquierdo del tablero y con enormes dificultades para transversalizarse con el factor andalucista, dos formaciones competir&iacute;an por separado por ese 7%, la de Teresa Rodr&iacute;guez y Kichi de un lado y Unidas Podemos de otro. Las probabilidades de que ambas queden bajo la barrera del 3% que da paso a obtener un parlamentario en cada circunscripci&oacute;n en Andaluc&iacute;a son enormes, si bien en el caso de la coalici&oacute;n Unidas Podemos, una vez Podemos Andaluc&iacute;a ha quedado reducido a su m&iacute;nima expresi&oacute;n tras la salida de los anticapis y errejonistas -que constitu&iacute;an el 90% de la militancia- sus fuerzas reposan casi en exclusiva sobre el socio m&aacute;s experimentado, Izquierda Unida, que probablemente pueda retener a gran parte de sus votantes m&aacute;s fieles (ese 7% de Valderas en 2004 y 2008, el de Antonio Ma&iacute;llo en las andaluzas de 2015 ). De ser as&iacute; Teresa Rodr&iacute;guez y los anticapitalistas se quedar&iacute;an sin espacio. Es m&aacute;s, en el eventual escenario de unas elecciones andaluzas que Moncloa hiciera coincidir con las elecciones generales (algo nada descartable dado que electoralmente esta coincidencia le ha dado inmejorables resultados al PSOE en el pasado), una candidata como Yolanda D&iacute;az, la ministra m&aacute;s transversal de Unidas Podemos, una dirigente que tiene incluso mejor valoraci&oacute;n (un 8) entre los votantes de M&aacute;s Pa&iacute;s que entre sus propios votantes de UP, podr&iacute;a ampliar enormemente el espacio electoral de Unidas Podemos en Andaluc&iacute;a.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">¿La conexión con el territorio de Rodríguez y la transversalidad de Errejón son sumables o una Teresa muy escorada a la izquierda puede anular la transversalidad de Errejón y el centralismo del madrileño puede anular el andalucismo de la gaditana?</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        En lo que respecta a Mas Pa&iacute;s Andaluc&iacute;a probablemente no pueda emular la operaci&oacute;n madrile&ntilde;a o valenciana en Andaluc&iacute;a. Y no podr&iacute;a porque, como hemos dicho, esa operaci&oacute;n tiene un componente fundamental: la conexi&oacute;n con el territorio, con el <em>pueblo </em>y la particular idiosincrasia de la gente a la que en cada lugar se quiere representar. En Andaluc&iacute;a a d&iacute;a de hoy MP no cuenta con el factor M&oacute;nica Garc&iacute;a y su trabajo silente pero constante de oposici&oacute;n en la Asamblea Madrile&ntilde;a, ni con las decenas de concejales que le dieron la base a M&aacute;s Madrid para mirar de t&uacute; a t&uacute; al PSOE, ni con la herencia de Carmena. Con escas&iacute;sima presencia medi&aacute;tica y su car&aacute;cter extraparlamentario es dif&iacute;cil que puedan superar ese escollo en los pr&oacute;ximos meses. De otro lado arrastran un h&aacute;ndicap a&ntilde;adido. Sin caras visibles andaluzas tendr&iacute;an que fiar sus esperanzas a que &Iacute;&ntilde;igo Errej&oacute;n se volcara en la campa&ntilde;a lo que cortocircuitar&iacute;a sus posibilidades de apelar a un incipiente andalucismo no soberanista y despertar&iacute;a los anticuerpos ante un nuevo desembarco de madrile&ntilde;os en Andaluc&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Los incentivos para sumar las marcas son enormes para Teresa Rodr&iacute;guez y Errej&oacute;n -que no quiere llegar a las elecciones generales con una derrota en Andaluc&iacute;a-. Pero, &iquest;1+1 = 2?, &iquest;La conexi&oacute;n con el territorio de Rodr&iacute;guez y la transversalidad de Errej&oacute;n son sumables o por el contrario una Teresa Rodr&iacute;guez muy escorada a la izquierda puede anular la transversalidad de Errej&oacute;n y el centralismo del madrile&ntilde;o puede anular el andalucismo de la gaditana?, &iquest;son compatibles el veto a pactar con el PSOE de los Anticapitalistas con la mano tendida a &eacute;stos de Errej&oacute;n? Lo cierto es que a d&iacute;a de hoy ambos espacios son agua y aceite. El andalucismo de los ex de Adelante Andaluc&iacute;a casa mal con subordinarse de nuevo a un espacio aparentemente dirigido desde Madrid y por otro lado gran parte de la militancia de Mas Pa&iacute;s Andaluc&iacute;a sali&oacute; de Adelante Andaluc&iacute;a-Unidas Podemos precisamente porque Teresa Rodr&iacute;guez era su Secretaria General. Una combinaci&oacute;n explosiva con m&aacute;s inc&oacute;gnitas que certezas.
    </p><h3 class="article-text">3. &iquest;Hay salida?</h3><p class="article-text">
        No quiero terminar este l&uacute;gubre retrato sin esbozar -so&ntilde;ar quiz&aacute;- alguna opci&oacute;n de salida a la crisis. Y es que creo que solo un terremoto de generosidad podr&iacute;a cambiar el &aacute;nimo derrotista y frentista que rodea hoy a la izquierda andaluza. Quiz&aacute;, solo quiz&aacute;, un gran acuerdo entre los tres actores a la izquierda del PSOE, un acuerdo netamente andaluz y fraguado en Andaluc&iacute;a podr&iacute;a proyectar un clima diferente para quienes desde la izquierda andalucista esperamos poder volver a votar con ilusi&oacute;n. Ser&iacute;a un acuerdo que trasladar&iacute;a que los andaluces no somos menos que los de Galicia, Euskadi, Catalunya, Valencia, Canarias o Teruel; nosotros tambi&eacute;n podemos tener representaci&oacute;n propia y sin tutelajes. Ese gran acuerdo demostrar&iacute;a adem&aacute;s que sus actores y actrices tienen la altura de miras suficiente como para poner a los andaluces por delante de sus ef&iacute;meros intereses partidistas. Al mismo tiempo se erradicar&iacute;a la imagen de lucha fratricida y personalista por los sillones del Parlamento. Ser&iacute;a un acuerdo en el que, por qu&eacute; no, podr&iacute;an sentirse de nuevo convocados los movimientos y activistas sociales hu&eacute;rfanos de espacios de participaci&oacute;n pol&iacute;tica. Ese gran acuerdo en definitiva podr&iacute;a interpelar no solo al andalucismo y a la izquierda sino a todo el universo progresista andaluz que anhela <strong>otra forma de hacer pol&iacute;tica que no huela a naftalina y personalismo. </strong>
    </p><p class="article-text">
        Me gustar&iacute;a ser optimista pero me temo que este acuerdo no ser&aacute; posible. Solo un nuevo reset de los andaluces en las urnas permitir&aacute; salir de este empate catastr&oacute;fico poniendo a cada cual en su sitio. Y aunque las tres fuerzas sue&ntilde;an con que en ese &ldquo;solo puede quedar uno&rdquo; electoral ser&aacute;n ellos los agraciados, lo m&aacute;s probable es que tras las pr&oacute;ximas elecciones, a la izquierda andaluza solo nos reste recomponer los restos del naufragio.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Sergio Pascual]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/en-abierto/izquierda-dilema-andalucia_132_7919065.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 10 May 2021 19:44:50 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/2d39227d-2c19-4493-a914-d4f7696febfb_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="3292320" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/2d39227d-2c19-4493-a914-d4f7696febfb_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="3292320" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[La izquierda ante el dilema de Andalucía]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/2d39227d-2c19-4493-a914-d4f7696febfb_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Andalucía,Política]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Andalucía, el federalismo y la izquierda]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/en-abierto/andalucia-federalismo-izquierda_132_6470854.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/b2caf2e6-1f77-4d1e-8084-bebe88c49c62_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Andalucía, el federalismo y la izquierda"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En ausencia de una organización andalucista de izquierdas que canalice las justas reivindicaciones de Andalucía, en ausencia de una fuerza política que equilibre la asimetría que sufre la representación efectiva de los andaluces en el Congreso, la indignación se canalizará por pura y sencilla oposición. El voto se inclinará por aquellos que más fuertemente se opongan a quienes “agravian”</p></div><p class="article-text">
        En estas semanas los andaluces progresistas asistimos at&oacute;nitos a la en&eacute;sima lucha fratricida entre las distintas familias de la izquierda a la izquierda del PSOE.
    </p><p class="article-text">
        Han corrido r&iacute;os de tinta apuntando inocentes y culpables, se&ntilde;alando la secuencia de los hechos y desgranando los golpes en twitter entre los protagonistas del entramado.
    </p><p class="article-text">
        A estas alturas, excepto para los seguidores ac&eacute;rrimos de cada bando y a los historiadores de las miserias partidistas, ya poco importa si el origen del desastre est&aacute; cerca o lejos, en un gesto de unos, o en un desaire de los otros.
    </p><p class="article-text">
        Lo cierto es que salvo milagro los andaluces que quieran votar a la izquierda del PSOE tendr&aacute;n que elegir entre dos papeletas, la del Adelante Andaluc&iacute;a de Teresa Rodr&iacute;guez y la del Unidas Podemos de Pablo Iglesias. El voto se dividir&aacute;, no s&eacute; por d&oacute;nde ni cu&aacute;nto, pero se dividir&aacute;, y la representaci&oacute;n de este espacio, antes unido, a buen seguro ser&aacute; menor.
    </p><p class="article-text">
        Para muchos esta consideraci&oacute;n habr&iacute;a sido suficiente para evitar el espect&aacute;culo desolador al que estamos asistiendo. Sin embargo, parece obvio que entre quienes han dise&ntilde;ado la fase final de este entuerto se han impuesto las consideraciones estrat&eacute;gicas. 
    </p><p class="article-text">
        El planteamiento de fondo apuntar&iacute;a en dos direcciones. La primera, la m&aacute;s obvia, la voluntad del gobierno de coalici&oacute;n de buscar una r&eacute;plica en Andaluc&iacute;a que habr&iacute;a sido muy dif&iacute;cil con Teresa Rodr&iacute;guez a los mandos del campo electoral de Unidas Podemos. Ocurre adem&aacute;s que las elecciones andaluzas se celebran un a&ntilde;o antes que las estatales. La diferencia t&aacute;ctica entre recuperar el Gobierno andaluz para la izquierda reeditando con &eacute;xito la coalici&oacute;n estatal y un a&ntilde;o de disputas entre los &ldquo;socios&rdquo; habr&iacute;a podido ser definitiva para las expectativas de &eacute;xito en las elecciones generales.
    </p><p class="article-text">
        La segunda est&aacute; en el campo de los complejos equilibrios internos del poder en el grupo confederal de Unidas Podemos. De un lado, en la rama andaluza de IU la salida de un federalista convencido, <strong>Antonio Ma&iacute;llo,</strong> dej&oacute; el poder en manos de los hombres y mujeres pr&oacute;ximos al Secretario General del PCE.<strong> Enrique Santiago</strong> es un centralista convencido. Para esta vieja corriente jacobina de la izquierda a la izquierda del PSOE, la pre-Podemos, el Andalucismo en la l&oacute;gica plurinacional es, en sus propios t&eacute;rminos, <em>una forma provinciana</em>.
    </p><p class="article-text">
        De otro lado tenemos el equilibrio interno en Podemos. Basta recordar que de los 35 diputados en el Congreso de Unidas Podemos 7 son catalanes y 2 gallegos, con importantes cuotas de autonom&iacute;a funcional. Si en el Congreso se conformara un subgrupo andaluz de Unidas Podemos a los 9 diputados ya aut&oacute;nomos habr&iacute;a que&nbsp;a&ntilde;adirles 6 diputados andaluces (llegaron a ser 11) y los, a buen seguro, 3 diputados vascos que no tardar&iacute;an en seguirles reclamando autonom&iacute;a. 18 diputados de 35 estar&iacute;an fuera de la &oacute;rbita de decisi&oacute;n de la direcci&oacute;n central del partido, m&aacute;s de la mitad. No es extra&ntilde;o por tanto que una direcci&oacute;n pol&iacute;tica educada en la disputa por el poder interno haya buscado evitar por todos los medios que esta posibilidad se materializara complicando a medio-largo plazo la gobernabilidad del partido.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo el problema estrat&eacute;gico de fondo, y este es el problema no considerado por los estrategas del gobierno de coalici&oacute;n, es que Andaluc&iacute;a no es Castilla. 
    </p><p class="article-text">
        El a&ntilde;o pasado AEDEMO (Asociaci&oacute;n Espa&ntilde;ola de Estudios de Mercados, Marketing y Opini&oacute;n) present&oacute; un estudio sobre identidad nacional y sentimientos de pertenencia. En &eacute;l era f&aacute;cil identificar grandes diferencias en el conglomerado identitario espa&ntilde;ol. Seg&uacute;n el estudio, mientras en Madrid y en ambas Castillas los ciudadanos se sienten predominantemente espa&ntilde;oles, en Andaluc&iacute;a, Galicia y Canarias gana peso cualitativamente la identidad auton&oacute;mica (hasta un 30% se siente m&aacute;s de la CCAA que espa&ntilde;ol) y lo pierde la identidad exclusivamente espa&ntilde;ola. En otro bloque se situar&iacute;an Catalunya y Euskadi donde un 30% de la poblaci&oacute;n se identifica &uacute;nicamente con la CCAA.
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">¿Cómo se canalizará electoralmente ese sentimiento identitario? No es una pregunta baladí. Andalucía reparte 61 escaños, más de un 17% del hemiciclo, un peso electoral que será capital para definir los futuros ejecutivos españoles.</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        La pregunta estrat&eacute;gica a resolver es sencilla: &iquest;C&oacute;mo se canalizar&aacute; electoralmente ese sentimiento identitario? No es una pregunta balad&iacute;. Andaluc&iacute;a reparte 61 esca&ntilde;os, m&aacute;s de un 17% del hemiciclo, un peso electoral que ser&aacute; capital para definir los futuros ejecutivos espa&ntilde;oles.
    </p><p class="article-text">
        Para resolver esta cuesti&oacute;n convendr&iacute;a mirar a la historia reciente del andalucismo, una historia que nos ense&ntilde;a que nuestra identidad se activa fundamentalmente por agravio comparativo. No es posible entender el fen&oacute;meno de fuerza verdiblanca del 4D y el 28F sin recordar que en aquellos d&iacute;as lo que se decid&iacute;a era precisamente si Andaluc&iacute;a estaba en el vag&oacute;n delantero con Catalunya, Euskadi y Galicia, las autonom&iacute;as de &ldquo;la v&iacute;a r&aacute;pida&rdquo;, o por el contrario quedaba relegada a la v&iacute;a &ldquo;com&uacute;n&rdquo;. Al contrario que en el caso vasco o catal&aacute;n, nacionalismos ofensivos, el andaluz tiene un car&aacute;cter defensivo. De ah&iacute; la met&aacute;fora del drag&oacute;n dormido. La vieja UCD de Su&aacute;rez, el todopoderoso partido de la transici&oacute;n espa&ntilde;ola sabe bien que no conviene despertarlo. Fue su postura frente al refer&eacute;ndum de autonom&iacute;a (&ldquo;andaluz este no es tu refer&eacute;ndum&rdquo; dec&iacute;an) lo que llev&oacute; a su desaparici&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        En pocas palabras, en Andaluc&iacute;a existe un fuerte sentimiento de pertenencia identitario que se activa cuando percibe un trato discriminatorio. 
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Qu&eacute; resortes piensan que se activan ya hoy en esa Andaluc&iacute;a cuando en Espa&ntilde;a avanza la discusi&oacute;n federal a sus espaldas, cuando se discute el modelo de financiaci&oacute;n auton&oacute;mica con clara preferencia hacia los interlocutores con representaci&oacute;n propia en el Congreso (Euskadi y Catalunya)?, &iquest;y cuando el gobierno de izquierdas pacta los presupuestos con Euskadi y Catalunya a cambio de evidentes -y leg&iacute;timas- ventajas?
    </p><p class="article-text">
        No hace falta ser <strong>Magnus Carlsen</strong> para averiguarlo. En ausencia de una organizaci&oacute;n andalucista de izquierdas que canalice las justas reivindicaciones de Andaluc&iacute;a, en ausencia de una fuerza pol&iacute;tica que equilibre la asimetr&iacute;a que sufre la representaci&oacute;n efectiva de los andaluces en el Congreso, la indignaci&oacute;n se canalizar&aacute; por pura y sencilla oposici&oacute;n. El voto se inclinar&aacute; por aquellos que m&aacute;s fuertemente se opongan a quienes &ldquo;agravian&rdquo;. Y no lo duden, no faltar&aacute;n los voceros que pongan nombre y apellidos a &ldquo;los culpables&rdquo;: el gobierno y sus socios nacionalistas.
    </p><p class="article-text">
        No se enga&ntilde;en, no es una hip&oacute;tesis, ya est&aacute; pasando, salgan y exploren la epidermis de los votantes de la extrema derecha en los barrios populares de Andaluc&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Ese y no otro es el problema de fondo, el problema estrat&eacute;gico a largo plazo. Al destruir la &uacute;nica opci&oacute;n andalucista de izquierdas Unidas Podemos podr&iacute;a estar entregando definitivamente el granero de votos andaluz a la derecha, podr&iacute;a estar regalando al r&eacute;gimen del 78 su seguro m&aacute;s s&oacute;lido y con ello podr&iacute;a estar poniendo fin a la posibilidad misma de una Espa&ntilde;a federal y republicana. Mientras la izquierda madrile&ntilde;a no entienda que no existe proyecto federal sin Andaluc&iacute;a sus esfuerzos de construcci&oacute;n colectiva est&aacute;n condenados, cual S&iacute;sifo, a rodar monta&ntilde;a abajo.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Sergio Pascual]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/en-abierto/andalucia-federalismo-izquierda_132_6470854.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 30 Nov 2020 21:47:16 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/b2caf2e6-1f77-4d1e-8084-bebe88c49c62_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="61851" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/b2caf2e6-1f77-4d1e-8084-bebe88c49c62_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="61851" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Andalucía, el federalismo y la izquierda]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/b2caf2e6-1f77-4d1e-8084-bebe88c49c62_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Adelante Andalucia]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Salvar España, trocear Madrid]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/salvar-espana-trocear-madrid_129_6199529.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/a44fdfe6-e30a-4bcb-a292-8883228185a2_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Salvar España, trocear Madrid"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Nuestro modelo se ha basado desde hace décadas en una megacentralización de los servicios, finanzas y poder político en la capital, en la construcción y el turismo en el sur-sureste y en una débil industrialización muy concentrada en Euskadi y Catalunya</p></div><p class="article-text">
        Que estamos en una encrucijada en nuestra historia como pa&iacute;s es ya casi un lugar com&uacute;n. No hay quien desconozca que con un PIB que se contrajo un 18% en el segundo trimestre y casi cuatro millones de parados nos enfrentamos a un drama social y econ&oacute;mico de dimensiones desconocidas. 
    </p><p class="article-text">
        Las soluciones de este problema requerir&aacute;n medidas de una dimensi&oacute;n y audacia similar. Y sin embargo la cacofon&iacute;a partidista parece obviar lo evidente y es que esta pandemia no es solo una profunda turbulencia econ&oacute;mica sino que ha revelado una falla estructural de nuestra econom&iacute;a, ha puesto en evidencia la crisis existencial de nuestro modelo productivo. 
    </p><p class="article-text">
        Efectivamente, nuestro modelo se ha basado desde hace d&eacute;cadas en una megacentralizaci&oacute;n de los servicios, finanzas y poder pol&iacute;tico en la capital, en la construcci&oacute;n y el turismo en el sur-sureste y en una d&eacute;bil industrializaci&oacute;n muy concentrada en Euskadi y Catalunya. 
    </p><p class="article-text">
        Las dos crisis de este s.XXI impactaron en la base de dos de los pilares de ese modelo, la construcci&oacute;n y el turismo. La construcci&oacute;n pas&oacute; de aportar un 10,4% del PIB en 2005, a un 5,2% en 2015, la mitad. El peso del turismo sobre el PIB en Espa&ntilde;a alcanza el 12,3% y por dar solo una cifra, solo en el mes de julio hemos visto caer un 75% el n&uacute;mero de visitantes desde el exterior. 
    </p><p class="article-text">
        El impacto de estos dos torpedos en la l&iacute;nea de flotaci&oacute;n ha sido adem&aacute;s brutalmente desigual en nuestro territorio y la realidad social lo refleja. Andaluc&iacute;a, Extremadura, Castilla la Mancha, Murcia y Valencia a duras penas llegaban a los 10.000&euro; anuales de renta anual media por persona, un 14% por debajo de la media nacional. En el extremo opuesto las residencias de los otros dos pilares de nuestra econom&iacute;a: Madrid (capitalidad) y Euskadi y Catalu&ntilde;a (industria) con una renta anual media por encima de los 13.000&euro;, un 14% por encima de la media nacional. Dram&aacute;tica asimetr&iacute;a que a buen seguro se ha profundizado con los efectos econ&oacute;micos de la pandemia. 
    </p><p class="article-text">
        No hay parches para esta situaci&oacute;n, los pilares ca&iacute;dos no recuperar&aacute;n su dimensi&oacute;n en el corto- medio plazo. Son pilares adem&aacute;s de bajo valor a&ntilde;adido y tejido laboral fuertemente precarizado. 
    </p><p class="article-text">
        No hay por tanto otra salida viable para una Espa&ntilde;a que pretenda poner su econom&iacute;a al nivel de los pa&iacute;ses industrializados de nuestro entorno que fortalecer los otros dos pilares de nuestra econom&iacute;a. 
    </p><p class="article-text">
        Y no bastar&aacute; con invertir adecuadamente los 140.000 millones de euros de la Uni&oacute;n Europea en el desarrollo de nuevo tejido industrial de alto valor a&ntilde;adido vinculado a sectores tecnol&oacute;gicos y de la econom&iacute;a verde. Para evitar un muro de pobreza que seccione el pa&iacute;s en dos mitades, sur y norte, se deber&aacute; redistribuir en el territorio el potencial econ&oacute;mico de sus dos pilares productivos. Espa&ntilde;a solo sobrevivir&aacute; como pa&iacute;s si reequilibra su modelo productivo entre el norte y el sur. 
    </p><p class="article-text">
        En lo que respecta al pilar industrial ser&aacute; por tanto necesario invertir prioritariamente los recursos europeos en el sur-sureste de nuestro pa&iacute;s, asumiendo que estas inversiones podr&iacute;an ser m&aacute;s eficaces en el ya f&eacute;rtil tejido industrial del norte, pero que en este caso el sur requiere de esta discriminaci&oacute;n positiva en materia de inversiones. 
    </p><p class="article-text">
        En lo tocante al efecto capitalidad es imprescindible empezar por reconocer su impacto ben&eacute;fico en el crecimiento econ&oacute;mico para asumir la necesidad de redistribuirlo en el territorio. 
    </p><p class="article-text">
        Ser capital y sobre todo acoger la industria del poder asociada a esta, que va desde empresas p&uacute;blicas a ministerios pasando por medios de comunicaci&oacute;n y sedes de empresas con conexiones con el sector p&uacute;blico/legislativo (finanzas, el&eacute;ctricas, constructoras, concesionarias de servicios...es decir, el 90% del IBEX) es una fuente transcendental de riqueza. 
    </p><p class="article-text">
        En Espa&ntilde;a tenemos m&uacute;ltiples ejemplos de esto. 
    </p><p class="article-text">
        Valladolid creci&oacute; en los 15 a&ntilde;os que pasaron entre 1980 y 1995, ya como capital de Castilla y Le&oacute;n, un 5% m&aacute;s que la ciudad de la comunidad aut&oacute;noma que en 1980 ten&iacute;a un PIB similar, Le&oacute;n. En el caso de Toledo, que es capital desde 1983 de Castilla la Mancha entre 1986 y 2012 su poblaci&oacute;n se ha duplicado, el crecimiento mayor de todas las capitales provinciales de la regi&oacute;n. Su PIB en 1996, 12 a&ntilde;os m&aacute;s tarde de confirmarse su capitalidad, hab&iacute;a crecido un 9,5% m&aacute;s que el de su inmediata seguidora, Ciudad Real. 
    </p><p class="article-text">
        El caso de M&eacute;rida, capital de Extremadura desde 1983 es a&uacute;n m&aacute;s llamativo. Su poblaci&oacute;n aument&oacute; exponencialmente, creciendo un 24% entre 1981 y 1986. C&aacute;ceres, entre tanto, ve&iacute;a decrecer un 4% su poblaci&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        Y hablamos de capitales auton&oacute;micas, gobiernos que cuentan con una &iacute;nfima parte del presupuesto y de la capacidad legislativa, pol&iacute;tica y comunicativa de tracci&oacute;n que el gobierno central. 
    </p><p class="article-text">
        Para muestra un bot&oacute;n. En t&eacute;rminos netos 150.000 empleos p&uacute;blicos estatales radican en Madrid, el 30% del total del Estado, el doble de lo que le corresponder&iacute;a por poblaci&oacute;n y con un abultado sobrepeso de los puestos directivos. Seg&uacute;n el Bolet&iacute;n del Personal al servicio de las Administraciones P&uacute;blicas, del Ministerio de Pol&iacute;tica Territorial y Funci&oacute;n P&uacute;blica, en la Comunidad de Madrid el 39% del empleo p&uacute;blico depende de la administraci&oacute;n estatal, <strong>m&aacute;s del doble de la media nacional, donde supone &uacute;nicamente el 19% del total del empleo p&uacute;blico. </strong>
    </p><p class="article-text">
        Imaginen lo que suponen los recursos econ&oacute;micos que al calor de la capitalidad de Madrid atraen los negocios y las decenas de miles de salarios de las 19 de las 35 empresas que tienen sede all&iacute; - cerca del poder-, de los trabajadores y trabajadoras de 22 ministerios, las sedes de todos los partidos pol&iacute;ticos estatales, toda la c&uacute;pula del poder judicial (Consejo General del Poder Judicial, Tribunal Supremo, Tribunal Constitucional y Audiencia Nacional), de los m&aacute;s de 1.500 trabajadores del Congreso, los 350 diputados, los 265 senadores....pero tambi&eacute;n de las direcciones operativas y pol&iacute;ticas de Renfe, Adif, Loter&iacute;as y Apuestas del Estado, Agencia EFE, la SEPI (Sociedad Estatal de Participaciones Industriales, que incluye a empresas de la dimensi&oacute;n de Tragsa o Mercasa, que gestiona 23 mercas en las principales ciudades de Espa&ntilde;a), del Grupo Correos, Paradores Nacionales, ICEX, ICO, Consorcio de Compensaci&oacute;n de Seguros, AENA, Enaire, RTVE, Sepes), CSIC, etc., y un largo etc&eacute;tera de empresas p&uacute;blicas con capacidad de gesti&oacute;n y poder para dirigir y traccionar sectores de crucial importancia para la econom&iacute;a espa&ntilde;ola como el propio Banco de Espa&ntilde;a, la CNMV o la CNMC... 
    </p><p class="article-text">
        La capitalidad es un pilar evidente y crucial de la econom&iacute;a y en una econom&iacute;a que ha perdido dos de sus cuatro pilares y con la brutal desigualdad territorial de nuestro pa&iacute;s no cabe pensar en la recuperaci&oacute;n econ&oacute;mica sin una adecuada distribuci&oacute;n de este pilar econ&oacute;mico. Para lograrlo es preciso apostar por la descentralizaci&oacute;n de la hiperconcentraci&oacute;n de recursos p&uacute;blicos (y sus sat&eacute;lites privados) sitas en Madrid. Para hacerlo bastar&iacute;a con seguir el ejemplo de Alemania o EEUU que tienen sus sedes financieras (Frankfurt y Nueva York), sus hubs aeroportuarios (Frankfurt y Atlanta) y sus centros de decisi&oacute;n legislativos desconcentrados (Berlin y Whashington). No es tan complicado, &iquest;por qu&eacute; no puede residir Puertos del Estado en Algeciras?, &iquest;por qu&eacute; el hub aeroportuario espa&ntilde;ol no deber&iacute;a estar en M&aacute;laga?, &iquest;y por qu&eacute; no las oficinas centrales de Navantia en Ferrol?, &iquest;y la sede de los poderes judiciales en Zaragoza? &iquest;y Salvamento Mar&iacute;timo en Almer&iacute;a?, &iquest;la sede del Grupo Correos en Avil&eacute;s?, &iquest;Tragsa en Lugo?, &iquest;el Senado en Barcelona y el Congreso en Santander?, &iquest;el CSIC en Le&oacute;n?.... 
    </p><p class="article-text">
        Se precisa la valent&iacute;a para reconocer el problema, el coraje para abordarlo y la voluntad para acometer medidas de este calado. &iquest;pedimos demasiado?&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Sergio Pascual]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/salvar-espana-trocear-madrid_129_6199529.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 07 Sep 2020 20:52:18 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/a44fdfe6-e30a-4bcb-a292-8883228185a2_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="231472" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/a44fdfe6-e30a-4bcb-a292-8883228185a2_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="231472" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Salvar España, trocear Madrid]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/a44fdfe6-e30a-4bcb-a292-8883228185a2_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La Andalucía del cangrejo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/en-abierto/andalucia-cangrejo_132_6092730.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/46f90933-1583-4d8e-8d19-8bfc3878275a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La Andalucía del cangrejo"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Los andaluces y andaluzas tenemos solo dos opciones: bajar los brazos y dejar que desde Madrid decidan cómo y qué necesitamos para prosperar… o volver a tomar, juntos, las riendas de nuestro propio destino</p></div><p class="article-text">
        En Am&eacute;rica Latina es habitual escuchar, con personajes que van cambiando de un pa&iacute;s a otro, una historia tan chistosa como triste sobre el comportamiento de los cangrejos.
    </p><p class="article-text">
        En el chiste se cuenta c&oacute;mo un turista llega a un mercado local y se encuentra a un vendedor de cangrejos con tres cestas llenas de ellos. La primera tiene una losa de piedra tapando la boca de la cesta. La segunda s&oacute;lo un ligero tabl&oacute;n de madera y la tercera est&aacute; abierta de par en par.
    </p><p class="article-text">
        El turista, curioso, pregunta al vendedor de cangrejos por este extra&ntilde;o comportamiento y el vendedor le cuenta -insisto en que en cada lugar la historia se narra con distintas nacionalidades- que en la primera cesta hay cangrejos alemanes, muy colaborativos, que se juntan para armar torres de cangrejos y saltar de la cesta. Con ellos, un tabl&oacute;n de madera no es suficiente porque lo empujan y escapan. La segunda cesta estar&iacute;a llena de cangrejos norteamericanos, muy independientes y activos. A poco que te descuides uno de ellos trepa y escapa, pero basta con un ligero tabl&oacute;n de madera para evitarlo ya que un solo cangrejo no puede desplazar la tapa.
    </p><p class="article-text">
        En la tercera, c&oacute;mo no, hay cangrejos mexicanos -en M&eacute;xico-, colombianos -en Colombia- o peruanos -en Per&uacute;-. En todos los casos el relato es el mismo: estos cangrejos no escapan nunca, a poco que uno se acerca a la boca del cesto y acaricia la libertad, el resto tira de &eacute;l y lo devuelve al grupo.
    </p><p class="article-text">
        M&aacute;s all&aacute; del componente euroc&eacute;ntrico del chiste y de cierta melancol&iacute;a ir&oacute;nica en la l&oacute;gica autocr&iacute;tica que comporta, lo cierto es que se traslada un mensaje intuitivo sobre la concepci&oacute;n que tenemos todos y todas del progreso de una comunidad.
    </p><p class="article-text">
        <strong>No es demasiado dif&iacute;cil identificar en el modelo liberal de desarrollo del PP y del social-liberalismo de Susana D&iacute;az a los cangrejos del segundo cesto.</strong> En el caso andaluz, adem&aacute;s el tabl&oacute;n de madera no es en absoluto ligero. No en vano demasiados de nuestros m&aacute;s prol&iacute;ficos y destacados cient&iacute;ficos y artistas han tenido que salir de nuestra tierra para progresar.
    </p><p class="article-text">
        Y recon&oacute;zcanmelo, &iquest;no ven a los cangrejos del tercer cesto en la postura permanentemente enojada, sistem&aacute;ticamente atrincherada y fundamentalmente acomplejada de los votantes de Vox frente a la valent&iacute;a -al margen de que uno comparta su proyecto o no- de aquellos vascos y catalanes que buscan f&oacute;rmulas de autogobierno mejores para su tierra
    </p><p class="article-text">
        Record&eacute; este chiste no hace mucho cuando, en un c&eacute;ntrico bar de Sevilla, conversaba con un conocido andalucista y una alto cargo de la entonces socialista consejer&iacute;a de econom&iacute;a de la Junta de Andaluc&iacute;a. Ambos, desde perspectivas diferentes, sosten&iacute;an que Andaluc&iacute;a no deb&iacute;a reclamar una hacienda propia. Seg&uacute;n su particular -pero hegem&oacute;nica- perspectiva, Andaluc&iacute;a depend&iacute;a demasiado de las transferencias de recursos. Supongo que este grupo pertenecer&iacute;a a un cuarto cesto, los que ni siquiera quieren escaparse.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Y sin embargo el pueblo andaluz es un pueblo que exige, pelea y desea liberarse de las ataduras del atraso</strong>. Preg&uacute;ntenle a un trabajador o trabajadora andaluza qu&eacute; le parece que el salario medio en Madrid sea de 27.089&euro; frente a los 21.404&euro; de Andaluc&iacute;a, un 26% menos. Les aseguro que a lo que aspiran tanto unos como otros no es sino a alcanzar -siquiera a medio plazo- los mismos niveles de prosperidad.
    </p><p class="article-text">
        Y ustedes dir&aacute;n...&iquest;y qu&eacute; podemos hacer? La respuesta a este dilema la tenemos en nuestro pasado reciente, encarnados en un 4 de Diciembre de 1977 y un 28 de febrero de 1980. Cuando los andaluces y andaluzas hemos tenido un horizonte compartido y compartido esfuerzos para lograrlo, como los cangrejos del primer cesto, lo hemos conseguido.
    </p><p class="article-text">
        Toca desterrar los complejos de la ultraderecha miope, olvidar demasiados a&ntilde;os de inmovilismo acomodado y sobre todo sacudirse cuatro d&eacute;cadas de liberalismo, en sus formas lev&oacute;gira y dextr&oacute;gira. 
    </p><p class="article-text">
        Toca por el contrario levantar un proyecto com&uacute;n, de todos los andaluces y andaluzas, en torno a nuestras potenciales y las demandas que pueden hacerlas realidad. Tenemos que construir un horizonte compartido.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;No estamos los andaluces y andaluzas de acuerdo en que debemos aprovechar que tenemos el puerto m&aacute;s importante del Mediterr&aacute;neo y somos un nodo intercontinental para convertirnos en la referencia mundial de la log&iacute;stica? &iquest;No coincidimos en que para eso necesitamos que el Gobierno en lugar de cerrar servicios ferroviarios con Algeciras termine de una vez por todas la conexi&oacute;n con este puerto? Los andaluces y andaluzas sabemos que con nuestra horas de sol al a&ntilde;o podemos y debemos ser la referencia mundial en energ&iacute;as limpias, <strong>&iquest;no podr&iacute;amos empezar por pedir que el Instituto para la Diversificaci&oacute;n y ahorro de la Energ&iacute;a</strong>, el IDAE, que canaliza cuantiosos recursos financieros y humanos (solo el Programa de Desarrollo Urbano Sostenible (DUS) representa un total de 987 millones de euros) <strong>pasara de estar en la&nbsp;C/ Madera, 8. de Madrid a alguna calle de alg&uacute;n municipio andaluz</strong>? Los andaluces y andaluzas de izquierdas y derechas coincidimos tambi&eacute;n en que podemos y debemos ser una potencia agroalimentaria a la altura de lo que se corresponde con nuestra capacidad productiva. Quiz&aacute; ayudar&iacute;a que la sede del Ministerio de Agricultura o al menos la de la Empresa P&uacute;blica de Transformaci&oacute;n Agraria (TRAGSA), junto a la capacidad de decisi&oacute;n sobre sus 811 millones de euros de cifra de negocio, se trasladaran de la &nbsp;C/ Maldonado, 58 de Madrid a cualquier rinc&oacute;n de Andaluc&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Los mimbres est&aacute;n sobre la mesa, el movimiento tect&oacute;nico que supone la COVID tambi&eacute;n, con su espectacular crisis econ&oacute;mica pero tambi&eacute;n con la imperiosa necesidad de repensar hacia d&oacute;nde y c&oacute;mo saldremos de ella. Los andaluces y andaluzas tenemos solo dos opciones: bajar los brazos y dejar que desde Madrid decidan c&oacute;mo y qu&eacute; necesitamos para prosperar&hellip; o volver a tomar, juntos, las riendas de nuestro propio destino para que nunca m&aacute;s seamos los m&aacute;s golpeados por una crisis.
    </p><p class="article-text">
        Elijan su cesta.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Sergio Pascual]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/en-abierto/andalucia-cangrejo_132_6092730.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 09 Jul 2020 18:42:33 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/46f90933-1583-4d8e-8d19-8bfc3878275a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="394684" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/46f90933-1583-4d8e-8d19-8bfc3878275a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="394684" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[La Andalucía del cangrejo]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/46f90933-1583-4d8e-8d19-8bfc3878275a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Andalucía postcoronavirus, asomados al abismo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/en-abierto/andalucia-postcoronavirus-asomados-abismo_132_2270157.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/d763babc-0386-4826-b207-8ebea48a478f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Andalucía postcoronavirus, asomados al abismo"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">"Solo nos resta la esperanza del propio pueblo andaluz autoorganizado alzando su voz, ese pueblo que un 4D de 1977 marcó orientación y horizonte a sus dirigentes. Ojalá esta vez el</p><p class="subtitle">levantaos</p><p class="subtitle">de nuestro himno no atraviese nuestra tierra demasiado tarde"</p></div><p class="article-text">
        Cuando comenzamos a atisbar el final de la crisis sanitaria Andaluc&iacute;a, se asoma a la crisis econ&oacute;mica. Las cifras parecen abocarnos a un cataclismo social sin precedentes, a una era en la que el hambre podr&iacute;a volver a ense&ntilde;orearse en Andaluc&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        La realidad salta a la vista. El golpe sobre las bases sociales y econ&oacute;micas de sectores esenciales para la regi&oacute;n como el turismo y la construcci&oacute;n (13% y 6% del PIB respectivamente) tendr&aacute; impactos duraderos. La nuestra no es una industria que pueda reiniciarse pulsando el bot&oacute;n de una factor&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Andaluc&iacute;a ya es hoy la regi&oacute;n de Espa&ntilde;a donde el confinamiento ha hecho subir m&aacute;s el paro en t&eacute;rminos relativos, un 17,3 % por un 9,3 % de alza media nacional. Nuestra <strong>comunidad aut&oacute;noma concentra el 45,8% de la subida del paro en toda Espa&ntilde;a.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Estas cifras anticipan un futuro dram&aacute;tico para una tierra andaluza que ya bat&iacute;a r&eacute;cords de desigualdad y exclusi&oacute;n social. Seg&uacute;n el informe 2018 de la Red Europea contra la Pobreza, el 37,3 % de la poblaci&oacute;n de Andaluc&iacute;a estaba en riesgo de pobreza y/o exclusi&oacute;n social en el a&ntilde;o 2017.
    </p><p class="article-text">
        En esa misma fecha, el &iacute;ndice de pobreza europeo (AROPE) era para Andaluc&iacute;a 10,7 puntos porcentuales superior a la media del conjunto nacional[1]. Este es un dato claramente relacionado con la distribuci&oacute;n de la riqueza en nuestro pa&iacute;s: la riqueza media por andaluz (PIB per c&aacute;pita) se situ&oacute; en 17.790 euros el a&ntilde;o 2016, frente a los 32.815 euros de los madrile&ntilde;os. Un habitante medio de Madrid es casi el doble de rico que uno de Andaluc&iacute;a. (INE 2017).
    </p><p class="article-text">
        Con esas cifras sobre la mesa y ahora que el pa&iacute;s discute sobre un <em>plan Marshall</em> o <em>fondos de reconstrucci&oacute;n</em> en una terminolog&iacute;a postb&eacute;lica, es preciso alzar la voz desde el sur para exigir valent&iacute;a y voluntad pol&iacute;tica para <strong>recordar que ninguna regi&oacute;n requiere como Andaluc&iacute;a de la reorientaci&oacute;n en su favor de los recursos productivos centralizados, de una apuesta por la reforma estructural de su econom&iacute;a y de la decidida redistribuci&oacute;n de sus rentas</strong>.
    </p><p class="article-text">
        Pero &iquest;c&oacute;mo?, &iquest;con qu&eacute; reorientaci&oacute;n?, &iquest;qu&eacute; redistribuci&oacute;n?, &iquest;con qu&eacute; horizonte?, &iquest;qu&eacute; medidas concretas por audaces y complejas que sean podr&iacute;an sacar a Andaluc&iacute;a del <em>shock</em> econ&oacute;mico que se avecina?, &iquest;qu&eacute; apuestas hasta ayer imposibles hoy son imprescindibles?
    </p><p class="article-text">
        Busquemos una pista en las cifras.
    </p><h3 class="article-text">En Andaluc&iacute;a llueve sobre mojado</h3><p class="article-text">
        En 2012, mientras el pa&iacute;s comenzaba a salir de la crisis, en Andaluc&iacute;a el reparto de la riqueza demostraba una distribuci&oacute;n desigual: de un lado el valor de todos los salarios andaluces, las rentas del trabajo, ca&iacute;an por primera vez en d&eacute;cadas por debajo de las rentas del capital[2]. Entre tanto el decil de rentas m&aacute;s altas (el 10% de poblaci&oacute;n con rentas mayores) ve&iacute;a como su renta media crec&iacute;a un 9% mientras que el decil de las rentas m&aacute;s bajas perd&iacute;a un 4% de su ya exiguos ingresos, que cayeron a menos de 653&euro;/mes[3].
    </p><p class="article-text">
        Algunos en Andaluc&iacute;a salieron mejor de la crisis de 2008 que otros.
    </p><p class="article-text">
        La desigualdad andaluza tiene adem&aacute;s una c&uacute;spide particularmente afilada. Seg&uacute;n mostraba la investigaci&oacute;n reciente del periodista Paco S&aacute;nchez M&uacute;gica para CTXT y La Voz del Sur, el 0,0001% de la poblaci&oacute;n, 14 personas, acumulan el 4,5% del PIB de la regi&oacute;n, 400.000 veces lo que corresponde a un andaluz medio (en PIB/per c&aacute;pita)[4]. <strong>Repito, cuatrocientas mil veces</strong>.
    </p><p class="article-text">
        Los or&iacute;genes de buena parte de las fortunas de este escueto listado nos remite casi mec&aacute;nicamente a la base de la desigualdad de la renta andaluza, destilada de la hist&oacute;rica desigualdad en el acceso a la tierra.
    </p><p class="article-text">
        Efectivamente, en el a&ntilde;o 1990, momento en el que finalmente desaparece del horizonte de los gobiernos socialistas la reforma agraria[5], dos millones y medio de hect&aacute;reas, una de cada tres hect&aacute;reas en Andaluc&iacute;a, estaban concentradas en manos de menos de mil propietarios[6], solo un 0,26% del total. Cada una de las fincas de estos terratenientes tiene una superficie media de m&aacute;s de 2100 hect&aacute;reas (casi 2000 campos de f&uacute;tbol), 200 veces el tama&ntilde;o medio de las fincas del resto de propietarios. Estos grandes latifundios son adem&aacute;s improductivos: la mitad de esas hect&aacute;reas permanec&iacute;a ociosa mientras que solo el 21% de la tierra en manos de los peque&ntilde;os propietarios no se cultivaba.
    </p><p class="article-text">
        La obscena ineficiencia econ&oacute;mica de la concentraci&oacute;n de la riqueza en Andaluc&iacute;a refuerza las tesis del reputado economista y director de estudios en la Escuela de Estudios Superiores en Ciencias Sociales francesa, Thomas Piketty, que sostiene la correlaci&oacute;n entre igualdad en la concentraci&oacute;n de la riqueza y crecimiento econ&oacute;mico.
    </p><h3 class="article-text">Un horizonte para la crisis</h3><p class="article-text">
        Conviene no enga&ntilde;arse sobre este punto. Andaluc&iacute;a necesitar&aacute; una inyecci&oacute;n sustancial de recursos p&uacute;blicos adecuadamente orientados para 1) amortiguar el impacto de la crisis y 2) reorientar su tejido productivo para evitar futuros impactos.
    </p><p class="article-text">
        Si bien una parte de los recursos y del dise&ntilde;o del escudo social corresponden a las autoridades europeas y espa&ntilde;olas, Andaluc&iacute;a tiene la oportunidad y la obligaci&oacute;n de elegir en esta encrucijada hist&oacute;rica su propio destino.
    </p><p class="article-text">
        Y el destino andaluz pasa ineludiblemente por la revalorizaci&oacute;n de sus inmensos potenciales. Andaluc&iacute;a tiene que comenzar por abanderar en Espa&ntilde;a la demandada reforma del reparto de la cadena de valor del sector agroalimentario, promoviendo el alza de los precios de producci&oacute;n y penalizando las tierras ociosas.
    </p><p class="article-text">
        Es necesario tambi&eacute;n comprometer recursos nacionales, europeos y andaluces para convertir a Andaluc&iacute;a en <strong>la primera regi&oacute;n solar del continente</strong>, buscando la hegemon&iacute;a europea en la materia. Para ello ser&aacute; preciso hacer grandes apuestas estrat&eacute;gicas en el campo de la inversi&oacute;n en investigaci&oacute;n y la localizaci&oacute;n de centros especializados en la materia, empezando por el Instituto para la Diversificaci&oacute;n y ahorro de la Energ&iacute;a (IDAE) que hoy tiene sede en la C/ Madera, 8 de&hellip;. Madrid.
    </p><p class="article-text">
        Esas inversiones deben destinarse masivamente y en particular al &aacute;mbito productivo, embarcando a la regi&oacute;n en un gran proyecto de rehabilitaci&oacute;n de viviendas orientado a ser pioneros en el cumplimiento de los Objetivos de Desarrollo Sostenible, ampliando la superficie de producci&oacute;n el&eacute;ctrica solar en una regi&oacute;n especialmente id&oacute;nea para ello, reduciendo las brutales ineficiencias energ&eacute;ticas de nuestro parque de viviendas obsoleto y activando el tejido microempresarial asociado al empleo en el sector de la construcci&oacute;n y en el bloque tecnol&oacute;gico vinculado a la producci&oacute;n energ&eacute;tica solar.
    </p><p class="article-text">
        En otro orden de cosas Andaluc&iacute;a debe aprovechar las ventajas geogr&aacute;ficas de nuestra regi&oacute;n, puerta de &Aacute;frica y puente con Asia y Am&eacute;rica Latina a trav&eacute;s del principal puerto de tr&aacute;nsito del mediterr&aacute;neo, el de Algeciras. Andaluc&iacute;a debe acaparar y protagonizar un polo de desarrollo e innovaci&oacute;n en el &aacute;rea de la log&iacute;stica, un sector en expansi&oacute;n creciente en un mundo de cadenas <em>just in time</em> y de producci&oacute;n <em>customizada</em> consumidor a consumidor.
    </p><p class="article-text">
        Finalmente es preciso exigir en Espa&ntilde;a un reequilibrio territorial de los principales activadores productivos del pa&iacute;s. Al menos dos de ellos dependen directamente de la decisi&oacute;n gubernamental: 1) localizaci&oacute;n de los principales centros administrativos y 2) principales nodos de comunicaci&oacute;n. Ya he comentado en otras ocasiones que la residencia del poder p&uacute;blico genera sinergias econ&oacute;micas en su entorno (no en vano el sector p&uacute;blico mueve el 41% del PIB) y que en Espa&ntilde;a esa residencia est&aacute; ultracentralizada. Es posible y deseable que sedes ministeriales, sedes de poderes del Estado y entidades p&uacute;blicas se diseminen por el territorio diversificando su impacto positivo en las econom&iacute;as (del mismo modo que en Alemania Bonn es la capital administrativa, Berl&iacute;n la pol&iacute;tica, Frankfurt la financiera y Hamburgo la comercial, o en EEUU Washington es la capital pol&iacute;tica, Nueva York la financiera, Chicago la industrial y Los &Aacute;ngeles la tecnol&oacute;gica). En lo que se refiere a los nodos de comunicaci&oacute;n, los <em>hubs</em> aeroportuarios (intercambiadores masivos de tr&aacute;nsito) son tambi&eacute;n una fuente principal de ingresos. En Alemania el <em>hub</em> aeroportuario est&aacute; en Frankfurt no en Berl&iacute;n, en EEUU est&aacute; en Atlanta no en Washington. En Espa&ntilde;a est&aacute; en Madrid-Barajas y supone el 10% del PIB de una comunidad que aventaja en recursos p&uacute;blicos al resto de regiones. &iquest;por qu&eacute; no adoptar soluciones imaginativas como &ldquo;deslocalizar&rdquo; sus recursos imputando los ingentes beneficios a una suerte de presupuesto &ldquo;federal&rdquo; a repartir entre todos?, &iquest;por qu&eacute; no favorecer otros nodos aeroportuarios bien conectados por tren con Madrid como M&aacute;laga o Barcelona distribuyendo recursos?, &iquest;por qu&eacute; no situar la sede de la estatal Puertos del Estado en Algeciras?. As&iacute; eludir&iacute;amos el efecto sede que beneficia desigualmente a Madrid.
    </p><p class="article-text">
        Parece justo reclamar que la salida de la crisis econ&oacute;mica por venir asuma esta realidad y redistribuya los esfuerzos descentralizando recursos de un tejido productivo que nunca debi&oacute; centralizarse.
    </p><p class="article-text">
        Y es que s&iacute;, como no podr&iacute;a ser de otra manera en estos tiempos de crisis sanitaria todo el pa&iacute;s ha volcado con convicci&oacute;n su solidaridad en la regi&oacute;n capital. Quiz&aacute; con la crisis econ&oacute;mica llegar&aacute; el tiempo de la reciprocidad. Del mismo modo que en estos d&iacute;as se han trasladado recursos desde otras comunidades (como las 150.000 mascarillas de la f&aacute;brica andaluza) y todos nos hemos recluido al particular ritmo que la capital demandaba (hasta los vecinos de la Graciosa, una isla canaria sin un solo caso de coronavirus), llegar&aacute; el momento de exigir solidaridad con las regiones empobrecidas por el desmantelamiento industrial de las &uacute;ltimas d&eacute;cadas.
    </p><p class="article-text">
        Tanto estas medidas como otras que deber&aacute;n adoptarse requerir&aacute;n al menos la confluencia de dos factores: recursos econ&oacute;micos y voluntad pol&iacute;tica.
    </p><p class="article-text">
        Sobre el primero baste decir que en las d&eacute;cadas que siguieron a la Segunda Guerra Mundial, de 1950 hasta 1980, pr&aacute;cticamente todos los pa&iacute;ses involucrados en la guerra (ganadores y perdedores) aumentaron sus impuestos a las rentas m&aacute;s altas, llegando a aplicar tipos ultra progresivos con hasta un 90% (EEUU) sobre las rentas m&aacute;s altas y un 85% (Jap&oacute;n y Reino Unido) sobre las mayores herencias[7]. Ya hemos visto que ni Espa&ntilde;a ni Andaluc&iacute;a son ajenas a la distribuci&oacute;n desigual de la riqueza. O lo que es lo mismo: hay dinero.
    </p><p class="article-text">
        En lo que se refiere a la voluntad pol&iacute;tica, en Andaluc&iacute;a vivimos en un erial. De un lado resulta dolorosamente evidente que el gobierno andaluz de PP-Cs (apoyado por la extrema derecha) carece de imaginaci&oacute;n suficiente para superar las recetas habituales (bajadas de impuestos y recortes del sector p&uacute;blico), recetas que ni siquiera sus pa&iacute;ses t&oacute;tem (EEUU y Reino Unido) van a aplicar. Enfrente encontramos al PSOE-A de Susana D&iacute;az, a&uacute;n ensimismado y obsesionado por recuperar el poder perdido, un partido anquilosado por d&eacute;cadas de gobierno en las que fue incapaz de transformar el horizonte productivo andaluz. Poco cabe esperar en ese campo.
    </p><p class="article-text">
        Solo nos resta la esperanza del propio pueblo andaluz autoorganizado alzando su voz, ese pueblo que un 4D de 1977 marc&oacute; orientaci&oacute;n y horizonte a sus dirigentes. Ojal&aacute; esta vez el <em>levantaos</em> de nuestro himno no atraviese nuestra tierra demasiado tarde.
    </p><p class="article-text">
        <em>Sergio Pascual es miembro del consejo ejecutivo del Centro Estrat&eacute;gico Latinoamericano de Geopol&iacute;tica y fue diputado en el Congreso en las legislaturas XI y XII</em>
    </p><p class="article-text">
        [1]      https://www.eapn.es/estadodepobreza/ARCHIVO/documentos/Informe_AROPE_2018_ANDALUCIA.pdf
    </p><p class="article-text">
        [2]      Seg&uacute;n datos del IECA
    </p><p class="article-text">
        [3]Datos del INE para el  periodo 2008 &ndash; 2017
    </p><p class="article-text">
        [4] https://www.lavozdelsur.es/la-fortuna-de-los-14-mas-ricos-de-andalucia-suma-6-700-millones-de-euros-el-45-del-pib-andaluz/
    </p><p class="article-text">
        [5]      Un proceso que culminar&iacute;a con la desaparici&oacute;n del Instituto Andaluz para la Reforma Agraria (IARA) en 2010
    </p><p class="article-text">
        [6] 2.485.636 hect&aacute;reas en manos de 952 propietarios para ser exactos
    </p><p class="article-text">
        [7]      Ver <em>Capital e Ideolog&iacute;a</em>, de Thomas Piketty, p&aacute;g. 536 y siguientes
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Sergio Pascual]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/en-abierto/andalucia-postcoronavirus-asomados-abismo_132_2270157.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 15 Apr 2020 19:02:51 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/d763babc-0386-4826-b207-8ebea48a478f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="63505" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/d763babc-0386-4826-b207-8ebea48a478f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="63505" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Andalucía postcoronavirus, asomados al abismo]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/d763babc-0386-4826-b207-8ebea48a478f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Coronavirus,Desigualdad]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Coronavirus: América Latina frente al abismo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/coronavirus-america-latina-frente-abismo_129_1214712.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/8d42c62f-d918-471d-85a2-82288c629fbd_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt=""></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La condonación de la deuda está ya sobre el tapete con iniciativas como la emprendida por el Centro Estratégico Latinoamericano de Geopolítica (CELAG)</p></div><p class="article-text">
        Cuando en agosto de 1982 el secretario de Hacienda de M&eacute;xico, Jes&uacute;s Silva-Herzog Flores hizo p&uacute;blico que el pa&iacute;s ya no ser&iacute;a capaz de pagar su deuda, Am&eacute;rica latina deb&iacute;a 315.000 millones de d&oacute;lares, un 50% del PIB de la &eacute;poca.
    </p><p class="article-text">
        Una d&eacute;cada antes, la Bolsa de Londres hab&iacute;a ca&iacute;do un 73% como consecuencia del dram&aacute;tico incremento de los precios del petr&oacute;leo, la Bolsa de Nueva York perd&iacute;a 97.000 millones de d&oacute;lares de su valor en seis semanas. Un fen&oacute;meno ex&oacute;geno, no esperado &ndash;el embargo petrolero&ndash;, impact&oacute; la econom&iacute;a global llevando a una espiral de cierres de empresas y desempleo. Las escuelas y oficinas en EEUU llegaron a cerrar para ahorrar el combustible de calefacci&oacute;n y las f&aacute;bricas tuvieron que reducir la producci&oacute;n y despedir masivamente trabajadores. En Europa comenzaban a&ntilde;os de desempleo cr&oacute;nico.
    </p><p class="article-text">
        Los estados tuvieron que endeudarse para responder con recursos p&uacute;blicos al hundimiento de la producci&oacute;n y de la econom&iacute;a. Como sin duda suceder&aacute; en el futuro cercano, entonces como hoy, aquellas medidas imprescindibles incrementaron el d&eacute;ficit p&uacute;blico y el de balanza comercial, con las consiguientes devaluaciones de las distintas monedas (por solo poner un ejemplo, en 1977 se produjo la mayor devaluaci&oacute;n de la peseta, un 24,87%) y procesos inflacionarios.
    </p><p class="article-text">
        Finalmente, ya en los 80, el mundo acab&oacute; escogiendo un rumbo con claro sesgo ideol&oacute;gico como particular opci&oacute;n de salida a la crisis: el neoliberalismo. El neoliberalismo lleg&oacute; con sus masivas privatizaciones del sector p&uacute;blico para atraer capitales y con la reducci&oacute;n del Estado del bienestar como respuesta ante el d&eacute;ficit. El resto de la historia es conocida y hoy pagamos gravemente las consecuencias del desmantelamiento de sectores capitales como el sanitario, la externalizaci&oacute;n de &aacute;reas estrat&eacute;gicas como la producci&oacute;n farmac&eacute;utica o las consecuencias sociales de las desigualdades econ&oacute;micas m&aacute;s extremas en el planeta desde la primera guerra mundial.
    </p><p class="article-text">
        En Am&eacute;rica Latina, la historia mostr&oacute; su rostro m&aacute;s crudo. La ca&iacute;da de demanda en los pa&iacute;ses industrializados hundi&oacute; el precio de las materias primas y el alza de las tasas de inter&eacute;s en los pa&iacute;ses centrales aument&oacute; la fuga de capitales del sur al norte provocando una masiva depreciaci&oacute;n de los tipos de cambio, aumentando el tipo de inter&eacute;s real de la deuda e iniciando la que hoy conocemos como la d&eacute;cada perdida de Am&eacute;rica Latina.
    </p><p class="article-text">
        La historia amenaza con repetirse. El pasado 23 de marzo, tras una teleconferencia de los ministros de Hacienda y gobernadores de bancos centrales del G-20, la directora gerente del Fondo Monetario Internacional (FMI) Kristalina Georgieva alertaba que, desde que comenz&oacute; la crisis, 77.400 millones de euros habr&iacute;an salido de los pa&iacute;ses emergentes. Esta fuga de capitales encuentra a Am&eacute;rica Latina con una deuda acumulada igual o superior a la del &uacute;ltimo cataclismo econ&oacute;mico: Brasil 78% del PIB, Argentina en el 81%, Uruguay en 61% o Costa Rica 52% por solo citar algunos.
    </p><p class="article-text">
        Una hecatombe econ&oacute;mica que adem&aacute;s llegar&iacute;a a la regi&oacute;n despu&eacute;s de que la crisis sanitaria le pase por encima.
    </p><p class="article-text">
        Am&eacute;rica Latina invierte la mitad que Europa en salud p&uacute;blica. Brasil, que tal vez tiene el sistema de salud m&aacute;s ambicioso de toda la regi&oacute;n, solo invierte un 3,8% del PIB en comparaci&oacute;n con el 7,9% de Reino Unido, el 8% de Espa&ntilde;a y el casi 10% de Francia y Alemania. Solo Cuba con el mayor gasto neto per c&aacute;pita (2.486 d&oacute;lares per c&aacute;pita) y un 10,6% del PIB compite con las cifras europeas.
    </p><p class="article-text">
        Am&eacute;rica Latina es un continente en el que la privatizaci&oacute;n de la salud est&aacute; a la orden del d&iacute;a y en el que seg&uacute;n la Organizaci&oacute;n Panamericana de la Salud un 30% de la poblaci&oacute;n de la regi&oacute;n no tiene acceso a atenci&oacute;n de salud debido a razones econ&oacute;micas. Esta cifra concuerda con los niveles de informalidad de su econom&iacute;a. La Organizaci&oacute;n Internacional de los Trabajadores (OIT) cifraba en 140 millones los trabajadores informales en Am&eacute;rica Latina y el Caribe en 2018, un 53% de media, una cifra que alcanza cotas insoportables en pa&iacute;ses como Per&uacute;, donde dos de cada tres trabajadores son informales y carecen de ning&uacute;n tipo de seguro
    </p><p class="article-text">
        En ese contexto, con masas enteras de la poblaci&oacute;n viviendo al d&iacute;a, y donde pol&iacute;ticas p&uacute;blicas como los expedientes temporales de regulaci&oacute;n de empleo (ERTE) o subsidios de desempleo est&aacute;n fuera del alcance de la mayor&iacute;a de la poblaci&oacute;n, un confinamiento forzoso se torna materialmente imposible, es en la pr&aacute;ctica una condena a la inanici&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Por si la situaci&oacute;n no fuera ya suficientemente compleja, algunos de los pa&iacute;ses que atravesaron m&aacute;s graves disturbios durante 2019 como Bolivia (levantamiento militar contra Evo Morales), Chile (detonados por la subida del precio del metro) o Ecuador (provocado por un nuevo impuesto a la gasolina) ven hoy como los derechos civiles acaban siendo una v&iacute;ctima m&aacute;s del virus. Sus gobiernos ya han optado por la suspensi&oacute;n de futuros procesos electorales y por la militarizaci&oacute;n de los confinamientos. En Chile se ha aplazado el plebiscito constituyente, Ecuador se plantea aplazar las elecciones &iexcl;de 2021! y Bolivia ya anul&oacute; las presidenciales de mayo. Por otro lado, gobiernos desbordados e ineficaces adoptan medidas arbitrarias como toques de queda parciales y militarizados, toques de queda que solo desplazan los momentos de hacinamiento a otras horas del d&iacute;a y que dificultan la ya muy complicada vida diaria de las clases populares para las que el teletrabajo o la reorganizaci&oacute;n de sus din&aacute;micas de cuidados es sencillamente imposible.
    </p><p class="article-text">
        Entre las distintas estrategias para enfrentar el virus destaca por la fuerte respuesta popular la inacci&oacute;n de Brasil. Su presidente, Jair Bolsonaro, que lleg&oacute; a cuestionar las cifras de muertes en Italia ha venido subestimando una pandemia con ya m&aacute;s de 5.000 casos (probados) en el pa&iacute;s carioca. Los brasile&ntilde;os llevan 15 d&iacute;as caceroleando contra un presidente que etiquet&oacute; al coronavirus de &ldquo;gripecita&rdquo; o &ldquo;fantas&iacute;a&rdquo; y que como medida estrella est&aacute; facilitando los despidos sin costes a las empresas del pa&iacute;s sin soporte alguno a los trabajadores.
    </p><p class="article-text">
        En el extremo contrario destaca la &aacute;gil respuesta de Alberto Fern&aacute;ndez, adoptando medidas de confinamiento cuando apenas se superaba el centenar de contagios en Argentina, o las del peruano Mart&iacute;n Vizcarra que alista el mayor plan econ&oacute;mico de Am&eacute;rica Latina hasta el momento para mitigar el impacto de la crisis del coronavirus, con m&aacute;s de 25.000 millones de d&oacute;lares, el equivalente a un 12% del Producto Interno Bruto (PIB) del pa&iacute;s.
    </p><p class="article-text">
        Como ep&iacute;tome de la tragedia se sit&uacute;a Ecuador, un pa&iacute;s con apenas 17 millones de habitantes con m&aacute;s de 2.300 casos detectados y en el que a pesar de que los datos oficiales estiman en 79 los fallecidos la polic&iacute;a cifra ya en 308 los cad&aacute;veres de enfermos no atendidos que han muerto en sus viviendas. El drama ecuatoriano se agrava por la dolarizaci&oacute;n. A pesar de las crecientes necesidades de endeudamiento p&uacute;blico el recurso a la emisi&oacute;n monetaria de la Fed o el BCE les est&aacute; vedado al carecer de moneda propia. El Presidente Lenin Moreno ha batido esta semana r&eacute;cords mundiales de desafecci&oacute;n: el 96% del pa&iacute;s califica de mala o muy mala su gesti&oacute;n de la crisis.
    </p><p class="article-text">
        En cualquier caso, si algo es evidente es que la estrategia de lucha contra el coronavirus en Am&eacute;rica Latina no puede ser calco y copia de la emprendida en pa&iacute;ses con suficiente base industrial y sistemas de salud robustos como los europeos.
    </p><p class="article-text">
        La regi&oacute;n se ve obligada a utilizar su &uacute;nica y ef&iacute;mera ventaja: el tiempo. Debe as&iacute; atajar en sus momentos iniciales la pandemia, multiplicando los tests y aislando las poblaciones m&aacute;s expuestas con car&aacute;cter inmediato. De otro lado, teniendo en cuenta que el aislamiento social ser&aacute; imperfecto por la imposibilidad de confinar a toda la poblaci&oacute;n, las necesidades de material de protecci&oacute;n individual se multiplicar&aacute;n. La regi&oacute;n, como un todo y de forma coordinada, deber&aacute; por tanto buscar f&oacute;rmulas de reorientaci&oacute;n de su tejido productivo para atender la demanda ingente de material m&eacute;dico y de protecci&oacute;n que la oferta mundial no es capaz de proveer.
    </p><p class="article-text">
        Finalmente el Estado, ese Estado reducido a su m&iacute;nima expresi&oacute;n por d&eacute;cadas de gobiernos neoliberales, deber&aacute; recuperar m&uacute;sculo aceleradamente multiplicando su inversi&oacute;n &ndash;y consiguientemente su deuda&ndash; p&uacute;blica para atender enfermos, poblaci&oacute;n vulnerable y excluidos econ&oacute;micos. De no hacerlo no habr&aacute; maquillaje posible: estar&aacute;n empujando a sus ciudadanos al precipicio de la enfermedad, la exclusi&oacute;n social y la muerte.
    </p><p class="article-text">
        La tarea fundamental es, en definitiva, evitar un desastre humanitario que haga retroceder la regi&oacute;n 50 a&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        Es en este punto que se abre un debate que podr&iacute;a cambiar la geograf&iacute;a pol&iacute;tica de la regi&oacute;n en los pr&oacute;ximos meses. &iquest;Es l&iacute;cito exigir el pago de la deuda a pa&iacute;ses que pugnan por salvar la vida de sus ciudadanos?
    </p><p class="article-text">
        La condonaci&oacute;n de la deuda est&aacute; ya sobre el tapete con iniciativas como la emprendida por el Centro Estrat&eacute;gico Latinoamericano de Geopol&iacute;tica (CELAG) que busca el mill&oacute;n de firmas y que ya han suscrito expresidentes e intelectuales de la talla de Dilma Rousseff (Brasil), Gustavo Petro y Ernesto Samper (Colombia), Rafael Correa (Ecuador), Fernando Lugo (Paraguay), Alvaro Garc&iacute;a Linera (Bolivia), John Ackerman (M&eacute;xico) o Jose Lu&iacute;s Rodr&iacute;guez Zapatero (Espa&ntilde;a), adem&aacute;s de bancadas de diputados de ocho pa&iacute;ses de la regi&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Y es que una de las pocas certezas que ya tenemos es que, a pesar del car&aacute;cter universal de la Covid-19, esta crisis, como todas las crisis, alumbrar&aacute; un nuevo orden geopol&iacute;tico. As&iacute; como la salida de la segunda guerra mundial defini&oacute; la historia europea del siglo XX, en estas fechas los casi 630 millones de latinoamericanos se juegan el ser o no ser de las pr&oacute;ximas d&eacute;cadas. As&iacute; como Espa&ntilde;a e Italia luchan para no quedar enterradas por esta crisis frente al rico y ego&iacute;sta norte europeo, Am&eacute;rica Latina tendr&aacute; que disputar hoy su futuro con u&ntilde;as y dientes. En definitiva as&iacute; como la salida a la crisis de los 70 supuso una d&eacute;cada perdida, Am&eacute;rica Latina se juega hoy todo su siglo XXI.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Sergio Pascual, Alfredo Serrano]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/coronavirus-america-latina-frente-abismo_129_1214712.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 04 Apr 2020 18:38:41 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/8d42c62f-d918-471d-85a2-82288c629fbd_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" length="51665" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/8d42c62f-d918-471d-85a2-82288c629fbd_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="51665" width="880" height="495"/>
      <media:title><![CDATA[Coronavirus: América Latina frente al abismo]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/8d42c62f-d918-471d-85a2-82288c629fbd_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495"/>
      <media:keywords><![CDATA[Coronavirus,Deudas]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿Libertad de elección?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/en-abierto/libertad-eleccion_132_1002042.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/14c98b14-a3c0-46ca-9c9e-104c9d5f9067_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="¿Libertad de elección?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Con el decreto Imbroda y en nombre de la</p><p class="subtitle">libertad</p><p class="subtitle">, la suya, la de los que tienen más recursos, la derecha andaluza pretende sencillamente segregar y discriminar</p></div><p class="article-text">
        Hace unos a&ntilde;os, en un plat&oacute; de televisi&oacute;n, un medi&aacute;tico economista liberal intent&oacute; entregarme en horario de m&aacute;xima audiencia el famoso libro <em>Sobre la libertad,</em> de <strong>John Stuart Mill.</strong> Intentaba con este gesto teatralizado estigmatizar a la izquierda como enemiga de &ldquo;la&nbsp;libertad&rdquo;. Evidentemente declin&eacute; su envenenado ofrecimiento.
    </p><p class="article-text">
        Aquel gesto no ten&iacute;a nada que ver con la literatura o el af&aacute;n divulgador de aquel economista. Ten&iacute;a que ver con el intento de apropiarse del t&eacute;rmino &ldquo;libertad&rdquo;<em>,</em> justo lo que est&aacute; tratando de hacer el Gobierno de Juan Manuel Moreno en Andaluc&iacute;a renombrando el Decreto Imbroda de escolarizaci&oacute;n como decreto de la &ldquo;libertad de elecci&oacute;n&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        No es una pr&aacute;ctica nueva. Son desgraciadamente habituales los liberticidios en nombre de la libertad. Quiz&aacute; el m&aacute;s c&iacute;nico y conocido fue el de la <em>Operaci&oacute;n Libertad Duradera, </em>nombre con el que el gobierno de EEUU de Bush blanqueaba su operaci&oacute;n de guerra en Afganist&aacute;n. Antes se hab&iacute;a denominado <em>Justicia infinita</em> y ambas se enmarcaban en su lucha contra el <em>Eje del Mal&hellip;</em> maestros de la resignificaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        La resignificaci&oacute;n es un ejercicio dial&eacute;ctico. Cuando a una guerra la denominamos <em>Justicia Infinita</em> estamos intentando trasladar que es una guerra <em>justa</em>, pero al mismo tiempo <em>la justicia</em> deja de ser lo que era al identificarse tambi&eacute;n con la guerra. Esta operaci&oacute;n discursiva s&oacute;lo es posible con lo que llamamos significantes vac&iacute;os, aquellos que tienen connotaciones positivas o negativas pero cuyas definiciones son esquivas, imprecisas en cierta medida, objeto de discusi&oacute;n y disputa. Hay muchos t&eacute;rminos similares en disputa en la batalla cultural por apropiarse de las etiquetas clave del imaginario social. El <em>constitucionalismo</em> es un t&eacute;rmino del que la derecha pretende expulsar al PSOE y Podemos; la <em>casta</em> era uno de esos significantes vac&iacute;os que usaba Podemos en sus or&iacute;genes para agrupar al PSOE y PP; la ultraderecha quiere apellidar como &ldquo;intrafamiliar&rdquo; la <em>violencia</em> contra las mujeres; el <em>feminismo</em> tiene una concreci&oacute;n en disputa que se discute incluso entre los distintos sectores del propio Gobierno, a sabiendas de que es una etiqueta ganadora en el campo electoral en disputa entre Podemos y el PSOE; y un sinn&uacute;mero de significantes positivos y negativos m&aacute;s en constante resignificaci&oacute;n como <em>el terrorismo, la paz, el bien, el mal</em>...
    </p><p class="article-text">
        El problema no es s&oacute;lo el cinismo que esta operaci&oacute;n suele encarnar, sino que en demasiadas ocasiones esta batalla cultural est&aacute; hurtando debates de fondo a los ciudadanos.
    </p><h3 class="article-text">Un debate entre p&uacute;blica y concertada</h3><p class="article-text">
        Y es obvio que hay un debate entre educaci&oacute;n p&uacute;blica y concertada, un debate entre quienes apuestan por el s&aacute;lvese quien pueda, el Estado m&iacute;nimo y la privatizaci&oacute;n de los servicios p&uacute;blicos y quienes pensamos que las mejores sociedades son aquellas que apuestan por la igualdad de oportunidades garantizando educaci&oacute;n, salud y vivienda a todos los ciudadanos.
    </p><p class="article-text">
        Deber&iacute;amos poder mirar al debate de frente. Este es un debate que llevado al extremo parad&oacute;jicamente tiene que ver precisamente con la libertad, pero no en el sentido demag&oacute;gico en el que lo utiliza el Gobierno andaluz, sino en el sentido m&aacute;s profundo y complejo del t&eacute;rmino, el que nos planteaba<strong> Isaiah Berlin</strong> cuando diferenciaba entre <em>libertad negativa</em> como ausencia de obst&aacute;culos a la voluntad individual y <em>libertad positiva,</em> la que describe la capacidad de cada individuo para desarrollar y determinar su destino.
    </p><p class="article-text">
        La primera, la ausencia de normas, la que promociona el gobierno de PP&nbsp; y C's apoyado por Vox con esta ley nos devuelve al salvaje oeste, a la ley del m&aacute;s fuerte, que en su versi&oacute;n s.XXI es la ley del que m&aacute;s tenga. La segunda acepci&oacute;n nos recuerda que s&oacute;lo somos plenamente libres cuando contamos con capacidades y oportunidades para realizarnos.
    </p><p class="article-text">
        El coraz&oacute;n de la funci&oacute;n social de la&nbsp; escuela p&uacute;blica es precisamente ese, dotarnos en igualdad de acceso a la capacidad y oportunidad de realizarnos, o lo que es lo mismo, garantizar las condiciones m&iacute;nimas de todos los andaluces para elegir en libertad ser lo que quieran ser.
    </p><p class="article-text">
        Por usar una met&aacute;fora sencilla. Un carril bus &iquest;coarta mi libertad individual porque no puedo usarlo con mi coche, o m&aacute;s bien garantiza la libertad de acceso y movimiento de todos al facilitar un sistema de transporte universal, accesible y eficaz? <strong>Cuando los recursos son escasos la libertad de unos pocos cercena la libertad de los muchos.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Con el decreto Imbroda y en nombre de la <em>libertad</em>, la suya, la de los que tienen m&aacute;s recursos, la derecha andaluza pretende sencillamente segregar y discriminar. Frente a un Gobierno que apuesta por una <em>libertad</em> que se parece demasiado al <em>capricho,</em> los andaluces y andaluzas no podemos sino salir a las calles a defender las oportunidades de los m&aacute;s vulnerables, los menores, y entre ellos los menores con menos recursos; a defender en fin las ra&iacute;ces mismas de la libertad.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Sergio Pascual]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/en-abierto/libertad-eleccion_132_1002042.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 09 Mar 2020 19:56:16 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/14c98b14-a3c0-46ca-9c9e-104c9d5f9067_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="475146" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/14c98b14-a3c0-46ca-9c9e-104c9d5f9067_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="475146" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[¿Libertad de elección?]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/14c98b14-a3c0-46ca-9c9e-104c9d5f9067_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Educación]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Ante el peligro de una Andalucía huérfana]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/en-abierto/andalucia-congreso-politica-representancion_132_1083011.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/d1387f8c-de8e-4843-ac9f-756a2e2aa6f3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Ante el peligro de una Andalucía huérfana"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Nos enfrentamos al riesgo de que la extrema derecha llene de nacionalismo español rancio la orfandad de representación andaluza que será una realidad en el corto plazo</p></div><p class="article-text">
        Los afectos no se construyen exclusivamente sobre la realidad. Es la percepci&oacute;n de la realidad la que manda. Esa es la raz&oacute;n por la que la pol&iacute;tica trata de construir percepci&oacute;n de realidad por todos los medios posibles. Hay ejemplos extremos, como escoger nombres tales como &ldquo;justicia infinita&rdquo; o &ldquo;libertad duradera&rdquo; para emprender campa&ntilde;as militares. Otros ejemplos son m&aacute;s cotidianos, forman parte de nuestro d&iacute;a a d&iacute;a y son tan sencillos como escoger un atuendo u otro para enfrentar una reuni&oacute;n importante, una cita o una entrevista de trabajo.
    </p><p class="article-text">
        En el ciclo de reformas territoriales que se abre en Espa&ntilde;a, la percepci&oacute;n generalizada de los andaluces y andaluzas es rotunda: nos tocar&aacute; pagar el pato de las cesiones que lleguen para catalanes y vascos.
    </p><h3 class="article-text">Andalufobia</h3><p class="article-text">
        Es una percepci&oacute;n s&oacute;lidamente construida. Se construye con cada emigrante retornado que relata los &eacute;xitos comparativos de ambas comunidades en la versi&oacute;n oral del postureo instagramer; con cada telediario que d&iacute;a tras d&iacute;a llena sus minutos con sucesos sobre Catalu&ntilde;a obviando los problemas de Andaluc&iacute;a; con cada apelativo andal&uacute;fobo de los sectores racistas del independentismo (que no son todos, ni siquiera mayor&iacute;a, pero los hay, como hay andalufobia en el resto de Espa&ntilde;a, como han demostrado <strong>Tejerina, Elorza o Vestrynge</strong> no hace tanto).
    </p><p class="article-text">
        Del mismo modo existe la percepci&oacute;n de que Madrid -y el Gobierno- responden a los intereses de Andaluc&iacute;a. Tampoco es balad&iacute; esta percepci&oacute;n. F&iacute;jense, de un lado pareciera que las infraestructuras, magras y tard&iacute;as pero vistosas (la SE-40 de Sevilla, el puente de C&aacute;diz, <a href="https://www.eldiario.es/andalucia/granada/AVE-Granada-anos-promesas-incumplidas_0_907109475.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el tren -a la postre lleg&oacute;- a Granada</a>), fueran una graciosa concesi&oacute;n&nbsp; y no un derecho. De otro lado, nuestra econom&iacute;a parece depender de las concesiones -&ldquo;ayudas&rdquo; se llaman no sin prop&oacute;sito- de Europa y Madrid, situ&aacute;ndonos en una posici&oacute;n permanente de subordinaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Entre tanto no existe una sola voz en Andaluc&iacute;a que abandere la potencial solvencia de una econom&iacute;a aut&oacute;noma andaluza, que plantee que no necesitamos &ldquo;ayudas&rdquo; y que nos ir&iacute;a mejor si autogestion&aacute;ramos nuestras finanzas y de ese modo estableci&eacute;ramos una relaci&oacute;n justa con las finanzas de otras comunidades y el Estado. Ser permanentemente &ldquo;ayudado&rdquo; acaba por socavar la autoestima, o &iquest;acaso no es verdad que los dirigentes andaluces no creen hoy en sus propias capacidades y las de sus compatriotas para gestionar exactamente lo mismo que Euskadi &ldquo;s&iacute; puede&rdquo; y Catalu&ntilde;a demanda para si misma?
    </p><h3 class="article-text">&ldquo;El siguiente escal&oacute;n&rdquo;</h3><p class="article-text">
        Finalmente Madrid est&aacute; construida en el imaginario andaluz de muchas profesiones como &ldquo;el siguiente escal&oacute;n&rdquo;. Hay razones para esta percepci&oacute;n, hasta hemos tenido un Presidente de Gobierno andaluz. Pero lo cierto es que para catalanes y vascos Madrid es un exilio y no un ascenso. Esta percepci&oacute;n responde a una realidad estructural. En Andaluc&iacute;a muchas empresas y todos los partidos tienen &ldquo;delegaciones&rdquo;, que responden a Madrid. En Catalu&ntilde;a , Euskadi y en menor medida en Galicia, no.
    </p><p class="article-text">
        Pues bien, sobre esas percepciones es que se construye s&oacute;lidamente la catalanofobia andaluza y se esfuman los recelos hacia el ultracentralismo real capitalino. Si las reformas territoriales propias del di&aacute;logo por venir entre el Estado y el Gobierno catal&aacute;n acrecientan la sensaci&oacute;n de agravio de Andaluc&iacute;a, esta catalanofobia no va a dejar de crecer. Y con ella los votos de Vox. <strong>Moreno Bonilla</strong>, que jam&aacute;s ha defendido a Andaluc&iacute;a y que ni siquiera parec&iacute;a muy contento con su destino all&aacute; por el 2014 cuando <strong>Mariano Rajoy</strong> lo design&oacute; de un dedazo, ha corrido ya a tapar la v&iacute;a de agua por la que prevee se pueden escapar los votos hacia la ultraderecha anunciando movilizaciones. Pero ojo, no ser&aacute;n solo los votos del PP los que se escapen por la fuerza centr&iacute;peta de un andalucismo del agravio con el punto de mira puesto en Catalu&ntilde;a.
    </p><h3 class="article-text">&nbsp;Centros de decisi&oacute;n</h3><p class="article-text">
        Ante esta situaci&oacute;n, la izquierda, hoy en el Gobierno de Espa&ntilde;a, s&oacute;lo tiene dos opciones. La m&aacute;s conocida y transitada para el PSOE es la de apaciguar los &aacute;nimos con m&aacute;s &ldquo;ayudas&rdquo; y recursos, paliando en lo inmediato las necesidades acuciantes de la golpeada realidad social andaluza. No es seguro que sea suficiente este tratamiento dirigido a la realidad material concreta de los andaluces frente a la avalancha de significantes, relatos y narrativas desplegados sobre la percepci&oacute;n de realidad. Y si no es seguro en lo inmediato, lo que s&iacute; es seguro es que ser&aacute; totalmente ineficaz en el medio plazo. Una Andaluc&iacute;a dependiente no podr&aacute; cumplir su papel como representante de la realidad econ&oacute;mica, cultural y pol&iacute;tica del sur en el nuevo concierto de una Espa&ntilde;a abocada al federalismo.
    </p><p class="article-text">
        La segunda opci&oacute;n pasa por alterar las condiciones estructurales de la dependencia andaluza. Esta operaci&oacute;n ser&aacute; materialmente imposible si los centros de decisi&oacute;n cruciales para la pol&iacute;tica y la econom&iacute;a andaluza (que en esto persigue de cerca a la pol&iacute;tica) no se mudan al sur y hacen valer su fuerza en los espacios de gobernanza comunes del pa&iacute;s, empezando por el Congreso. Una operaci&oacute;n de esta magnitud, un giro en la concepci&oacute;n de lo que somos como pueblo en relaci&oacute;n con la subordinaci&oacute;n a los espacios de decisi&oacute;n estatales s&oacute;lo podr&aacute; lograrse aunando las voluntades de acad&eacute;micos, artistas, empresarios y pol&iacute;ticos y pol&iacute;ticas andaluzas en una operaci&oacute;n unitaria de impulso de la autoestima andaluza.
    </p><h3 class="article-text">&nbsp;La ira del agravio</h3><p class="article-text">
        De no hacerlo en una coyuntura pol&iacute;tica en la que catalanes, vascos, gallegos, valencianos, canarios, c&aacute;ntabros y hasta turolenses cuentan con representantes reales de sus intereses, el riesgo de que la extrema derecha llene de nacionalismo espa&ntilde;ol rancio la horfandad de representaci&oacute;n andaluza ser&aacute; una realidad en el corto plazo.
    </p><p class="article-text">
        Y s&iacute;, soy consciente de que nadie regala nada y que es a los y las andaluzas a quienes nos corresponde pelear por esos espacios, por una representaci&oacute;n propia, por subgrupos en el Congreso, por organizaciones pol&iacute;ticas aut&oacute;nomas y s&oacute;lidas con vocaci&oacute;n genuinamente federal o confederal en su andalucismo. Pero es al conjunto de todos los espa&ntilde;oles a quienes nos convendr&iacute;a recordar que si al otro lado estas demandas se encuentran con un muro de incomprensi&oacute;n ser&aacute; la ultraderecha la que ocupar&aacute; el espacio vac&iacute;o y tomar&aacute; las riendas del agravio y la ira del gigante dormido.
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Sergio Pascual]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/en-abierto/andalucia-congreso-politica-representancion_132_1083011.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 13 Jan 2020 21:20:22 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/d1387f8c-de8e-4843-ac9f-756a2e2aa6f3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="124262" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/d1387f8c-de8e-4843-ac9f-756a2e2aa6f3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="124262" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Ante el peligro de una Andalucía huérfana]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/d1387f8c-de8e-4843-ac9f-756a2e2aa6f3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Andalucía]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[No son relatos son cuentos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/en-abierto/relatos-cuentos_132_1350942.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/e42850e1-3dbe-41bb-b7e6-dfefea3251b8_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="No son relatos son cuentos"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">"La política se encarna y las decisiones dejan de ser colectivas para depender de un solo hombre (casi nunca es una mujer) rodeado de adeptos, spin-doctors y el número de teléfono de tertulianos de cabecera"</p></div><p class="article-text">
        La mitad del pa&iacute;s cabreada, la otra decepcionada, y como denominador com&uacute;n desconcierto e incomprensi&oacute;n. La pol&iacute;tica siempre ha tenido una parte de teatro y exageraci&oacute;n, de simulaci&oacute;n y puesta en escena, pero hasta ahora conoc&iacute;amos las reglas y los l&iacute;mites de la obra que se nos representaba: las instituciones no se pon&iacute;an en juego; las medias verdades se aceptaban, las mentiras flagrantes no; los cambios de posici&oacute;n requer&iacute;an tiempo y maduraci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Todas esas reglas han saltado por los aires a manos de tertulianos, <em>spin doctors</em> y pol&iacute;ticos que les bailan el agua.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;De donde salen estos personajes que han licuado el sentido com&uacute;n de la vida pol&iacute;tica en Espa&ntilde;a? Medran en el contexto de <em>infoxicaci&oacute;n</em> en el que vivimos. La informaci&oacute;n disponible es tan compleja y abundante que resulta materialmente imposible tamizarla. Ese es el ecosistema predilecto de estos <strong>dos personajes clave en la nueva pol&iacute;tica</strong>. E<strong>l spin-doctor, el constructor de relatos</strong><em>spin-doctor</em>, el que nos traslada explicaciones sencillas y autosostenidas que aunque tengan fecha de caducidad cumplen el objetivo de ordenar la informaci&oacute;n: de un lado los h&eacute;roes del cuento/relato, del otro los villanos. La realidad no importa si el relato encaja, y que encaje o no depende de la solidez de los relatos previos sobre los que se sostiene. A veces la pila de relatos amontonados se derrumba con estr&eacute;pito y deja al rey desnudo.
    </p><p class="article-text">
        De otro lado est&aacute;n <strong>los tertulianos, modernos chamanes que nos interpretan la realidad </strong>y nos explican los <em>castigos divinos</em> de la pol&iacute;tica espa&ntilde;ola, fen&oacute;menos menos explicables que los metereol&oacute;gicos. Nos trasladan asideros en un mundo crecientemente incomprensible.
    </p><p class="article-text">
        Nada de esto ser&iacute;a posible sin la espectacularizaci&oacute;n de la pol&iacute;tica. Los l&iacute;deres de los partidos no son ya militantes curtidos en mil batallas internas y con asentadas posiciones ideol&oacute;gicas. Son aquellos que mejor se adaptan al escenario televisivo, los m&aacute;s h&aacute;biles para la puesta en escena. Los aparatos pierden poder y las estructuras que sostienen ideolog&iacute;as lo hacen con ellos. Han aparecido incluso los partidos-persona. <strong>La pol&iacute;tica se encarna y las decisiones dejan de ser colectivas para depender de un solo hombre (casi nunca es una mujer) rodeado de adeptos, spin-doctors y el n&uacute;mero de tel&eacute;fono de tertulianos de cabecera</strong><em>spin-doctors</em>.
    </p><p class="article-text">
        Pero el problema de los <em>spin-doctors</em> y los tertulianos es que necesitan audiencia y en Espa&ntilde;a con cada giro de gui&oacute;n aumentan los <em>desconectados</em>, aquellos que est&aacute;n hartos, que ya &ldquo;pasan de todo&rdquo; y lo mismo se quedan en casa el 10N. Cinco provincias en las que la izquierda podr&iacute;a perder un diputado por menos de mil votos y siete circunscripciones en las que los votos de Vox que no dieron esca&ntilde;os podr&iacute;an d&aacute;rselo al PP. Un vuelco electoral podr&iacute;a acabar siendo un terrible ba&ntilde;o de realidad cuya &uacute;nica virtud podr&iacute;a ser deshacernos de una vez por todas de los mercenarios amantes de jugar al ajedrez con el futuro de todos.
    </p><p class="article-text">
        <em>Sergio Pascual fue el primer secretario de organizaci&oacute;n de Podemos y diputado en las legislaturas XI y XII</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Sergio Pascual]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/en-abierto/relatos-cuentos_132_1350942.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 20 Sep 2019 19:15:46 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/e42850e1-3dbe-41bb-b7e6-dfefea3251b8_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="44640" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/e42850e1-3dbe-41bb-b7e6-dfefea3251b8_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="44640" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[No son relatos son cuentos]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/e42850e1-3dbe-41bb-b7e6-dfefea3251b8_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Elecciones,Política]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Sospecha cooperativa]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/en-abierto/sospecha-cooperativa_132_1504065.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/12b654fa-56ba-4049-a706-f030be3be7ea_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Sospecha cooperativa"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Harían bien Ábalos y Sánchez en no desdeñar a los 3,7 millones de españoles y españolas que nos instalamos en la sospecha cooperativa, en una actitud colaborativa, pero que no excluye la vigilancia permanente</p></div><p class="article-text">
        Dice &Aacute;balos que la composici&oacute;n del Gobierno depende de la &ldquo;confianza&rdquo; y &ldquo;empat&iacute;a&rdquo; de los ministros con el Presidente de Gobierno. Ese es el criterio fundamental, efectivamente, para la composici&oacute;n de equipos por cooptaci&oacute;n. En realidad, toca reconocerlo, es el criterio y el m&eacute;todo que cimenta las estructuras partidarias en nuestro pa&iacute;s, estructuras conformadas en la inmensa mayor&iacute;a de los casos por &ldquo;confianza y empat&iacute;a&rdquo; con el l&iacute;der. No es de extra&ntilde;ar por tanto que &Aacute;balos exprese y pretenda hacer lo que sabe: cooptar un equipo de Gobierno por &ldquo;confianza y empat&iacute;a&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El problema es que los tiempos han cambiado y pareciera que en nuestro sistema de partidos el cambio de ingredientes ha hecho cambiar los men&uacute;s pero no las recetas. Las l&oacute;gicas estrictamente competitivas de siempre, la confrontaci&oacute;n y <em>el winner catch all</em> no encajan con el escenario que han servido los ciudadanos.
    </p><p class="article-text">
        Y es que nuestros partidos pol&iacute;ticos tienen una caja de herramientas muy estrecha para relacionarse entre s&iacute;. Realimentados por sus propios <em>hooligangs</em> y una din&aacute;mica medi&aacute;tica que a&uacute;pa a los maestros del histrionismo y el espect&aacute;culo, la l&oacute;gica intra e interpartidista sigue siendo la de vencer o morir, la del &ldquo;o gobierna el PSOE o gobierna el PSOE&rdquo;, demostrando una manifiesta incapacidad para desarrollar mecanismos de agregaci&oacute;n de intereses, estructuras de distribuci&oacute;n de competencias y arquitecturas conformadas por contrapesos que eviten la extrema volatilidad de estas organizaciones sociales -eso son los partidos- y su ecosistema de relaciones mutuas.
    </p><p class="article-text">
        &Eacute;stos, los partidos, y por m&iacute;mesis las instituciones que regentan, se acaban comportando a la postre tan rudimentariamente como las &ldquo;jefaturas&rdquo;, un tipo de organizaci&oacute;n sociopol&iacute;tica&nbsp; muy estudiada en antropolog&iacute;a pol&iacute;tica y que se caracteriza por no tener &oacute;rganos compuestos funcionales de decisi&oacute;n, por sus dirigencias carism&aacute;ticas, por basarse en relaciones interparentales (confianza y empat&iacute;a&hellip;) y porque esta fr&aacute;gil unidad pol&iacute;tica puede dividirse por fisi&oacute;n en cualquier momento&hellip;. &iquest;Les suena de algo?
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, en el mundo exterior, en nuestras comunidades, entre empresas, en las parejas, entre amigos y en las familias opera un universo mucho m&aacute;s amplio de m&eacute;todos exitosos para superar problemas del tipo dilema del prisionero, la gallina o amigo/enemigo.
    </p><p class="article-text">
        Probablemente sean <strong>Luhman, Gambetta</strong> y Mutti quienes con m&aacute;s acierto han tipificado ese heterog&eacute;neo archipi&eacute;lago de actitudes que los seres humanos desplegamos en un mundo de creciente complejidad. Desde la confianza densa de las relaciones interpersonales a la sospecha cooperativa.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Es el &uacute;ltimo de estos autores, <strong>Antonio Mutti,</strong> el que dec&iacute;a que la confianza est&aacute; a caballo entre la esperanza (como una fe sin evidencias) y la certeza (como una evidencia que no precisa fe). El 28 de abril 17,5 millones de ciudadanos dijeron que no ten&iacute;an ni esperanzas ni certezas en las pol&iacute;ticas del PSOE.
    </p><p class="article-text">
        Desconozco qu&eacute; formula presenta m&aacute;s virtudes y menos riesgos para desarrollar e implementar un futuro de pol&iacute;ticas a la altura de los retos sociales, econ&oacute;micos y pol&iacute;ticos de nuestro pa&iacute;s, si un gobierno de coalici&oacute;n o un acuerdo de legislatura, pero lo que si s&eacute; es que llegados a este punto har&iacute;an bien &Aacute;balos -y S&aacute;nchez- en no desde&ntilde;ar a los 3,7 millones de espa&ntilde;oles y espa&ntilde;olas que nos instalamos en la sospecha cooperativa, en una actitud colaborativa, pero que no excluye la vigilancia permanente. A fin de cuentas, por qu&eacute; no reconocerlo, toda precauci&oacute;n es poca, pero de lo que no cabe duda es de que es a ellos a los que corresponde la enorme responsabilidad de propiciar acuerdos.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Sergio Pascual]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/en-abierto/sospecha-cooperativa_132_1504065.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 12 Jun 2019 21:13:06 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/12b654fa-56ba-4049-a706-f030be3be7ea_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="4031847" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/12b654fa-56ba-4049-a706-f030be3be7ea_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="4031847" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Sospecha cooperativa]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/12b654fa-56ba-4049-a706-f030be3be7ea_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Gobierno de España]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Andalucía, última oportunidad]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/en-abierto/andalucia-ultima-oportunidad_132_1566399.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/43b72f3a-206a-461e-bf07-23e5f39c9d21_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Andalucía, última oportunidad"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Con la derecha más centralista de los últimos 40 años gobernando en Andalucía y un PSOE pragmático en Madrid que, “bastante” tiene con Catalunya, Andalucía tiene las de perder en el debate territorial</p></div><p class="article-text">
        Andaluc&iacute;a se enfrenta en estos cuatro a&ntilde;os a su &uacute;ltima oportunidad para ser un actor colectivo con identidad y autonom&iacute;a suficiente para marcar su propio destino las pr&oacute;ximas d&eacute;cadas. El contexto pol&iacute;tico que deja el 28A, con 47 diputados y diputadas nacionalistas -32 de ellos independentistas- es el contexto de una Espa&ntilde;a naci&oacute;n de naciones que reclama a gritos la apertura del debate territorial, un debate que recompondr&aacute; la geograf&iacute;a pol&iacute;tica de nuestro pa&iacute;s actualiz&aacute;ndola a lo que realmente es, un pa&iacute;s plurinacional.
    </p><p class="article-text">
        Y hoy, como hace cuarenta a&ntilde;os, y a pesar de carecer de representaci&oacute;n alguna en el Congreso, de no tener voz propia, la cuesti&oacute;n esencial de ese debate no ser&aacute; Catalunya, sino Andaluc&iacute;a. Andaluc&iacute;a volver&aacute; a ser el fiel de la balanza entre el Estado Federal y la profundizaci&oacute;n del Estado Federal asim&eacute;trico que asoma en el horizonte como soluci&oacute;n para el <em>hecho diferencial</em> catal&aacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Vuelta a 1977, Madrid otorga: solo Catalunya, Euskadi y Galicia ser&iacute;an Autonom&iacute;as. El pueblo andaluz responde y se moviliza contra el agravio el 4D de 1977 mientras el Presidente socialista de la Junta de Andaluc&iacute;a Escudero y el Ministro ucedista Clavero Ar&eacute;valo chocan con sus partidos estatales. Andaluc&iacute;a impone su peso y sus derechos y acaba con la oprobiosa asimetr&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        No esperen nada diferente hoy. Como nos ense&ntilde;a Juego de Tronos, la pol&iacute;tica es un balance entre n&uacute;mero de <em>dragones</em> y geograf&iacute;a del poder y ning&uacute;n partido estatal est&aacute; dispuesto a ver c&oacute;mo la comunidad m&aacute;s importante en t&eacute;rminos pol&iacute;ticos y demogr&aacute;ficos, Andaluc&iacute;a, escapa a su control desde Madrid. De ah&iacute; que ninguno, por m&aacute;s federalista o plurinacional que se reclame, haga primarias genuinas con circunscripci&oacute;n auton&oacute;mica en Andaluc&iacute;a para las elecciones generales, un
    </p><p class="article-text">
        privilegio que s&iacute; tienen las federaciones catalanas.
    </p><p class="article-text">
        Del mismo modo los soberanistas catalanes saben que su poder de negociaci&oacute;n con el resto Espa&ntilde;a en una l&oacute;gica asim&eacute;trica se ver&iacute;a opacado por el de la Federaci&oacute;n Andaluza. Esa es la raz&oacute;n por la que inventaron el despectivo &ldquo;caf&eacute; para todos&rdquo;. Su poder reside en su <em>hecho diferencial</em>, en ser la &uacute;nica comunidad con <em>dragones,</em> o al menos tener el m&aacute;s grande.
    </p><p class="article-text">
        Y las fichas del tablero se mueven. Atenci&oacute;n al resultado del 28A: Revilla ha conseguido un diputado de los cinco posibles en el Congreso y ha dicho, porque lo sabe, que &ldquo;es lo m&aacute;s importante para Cantabria desde la Autonom&iacute;a&rdquo;, lo saben los canarios, que han doblado su presencia en el Congreso y pasan del 8% al 13% de apoyo y lo saben vascos y catalanes que ya son mayoritarios en sus territorios. Del 38% al 47% de apoyo en Euskadi, del 32% al 40% en Catalunya. En total 47 diputados representan intereses nacional/soberanistas de distintas comunidades aut&oacute;nomas, son la cuarta fuerza del Congreso.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Por qu&eacute; Andaluc&iacute;a no cuenta entonces con un partido andaluz propio o en su defecto un subgrupo andaluz propio en el Congreso que defienda a los andaluces y andaluzas y desde su fuerza relativa haga valer sus intereses en los debates transcendentales? Quiz&aacute; los partidos que se reclaman andalucistas no acaban de priorizar Andaluc&iacute;a respecto a sus propias identidades ideol&oacute;gicas; tal vez
    </p><p class="article-text">
        Andaluc&iacute;a tiene demasiados reinos taifas; a lo mejor los dirigentes andaluces, por m&aacute;s que se envuelvan en la bandera andaluza, no acaban de preferir San Telmo a una cartera de ministros; quiz&aacute; influya la inexistencia de un ecosistema medi&aacute;tico genuinamente andaluz; o finalmente tal vez sea una combinaci&oacute;n de todo ello.
    </p><p class="article-text">
        Lo cierto y verdad es que en este momento, con la derecha m&aacute;s centralista de los &uacute;ltimos 40 a&ntilde;os gobernando en Andaluc&iacute;a y un PSOE pragm&aacute;tico en Madrid que, &ldquo;bastante&rdquo; tiene con Catalunya, Andaluc&iacute;a tiene las de perder en el debate territorial.
    </p><p class="article-text">
        Nos queda una bala. De aqu&iacute; a cuatro a&ntilde;os los mimbres de la reforma del modelo territorial estar&aacute;n dados y ser&aacute; el momento de contar fuerzas y hacer balances para las decisiones finales. Solo caben dos opciones: o para entonces los y las andaluzas tienen una referencia pol&iacute;tica propia, aut&oacute;noma y n&iacute;tidamente soberana para tomar las decisiones priorizando el inter&eacute;s de Andaluc&iacute;a al de sus partidos estatales, o ser&aacute;n las fuerzas reaccionarias del ultranacionalismo espa&ntilde;ol las que capitalizar&aacute;n el descontento de un agravio que ser&aacute; m&aacute;s real y tangible que nunca, los mismos que
    </p><p class="article-text">
        han capitalizado el &ldquo;a por ellos&rdquo; con un 19% en Almer&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        <em>Sergio Pascual Diputado en el Congreso entre 2016-2019 y primer Secretario de Organizaci&oacute;n de Podemos</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Sergio Pascual]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/en-abierto/andalucia-ultima-oportunidad_132_1566399.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 04 May 2019 19:55:15 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/43b72f3a-206a-461e-bf07-23e5f39c9d21_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="121885" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/43b72f3a-206a-461e-bf07-23e5f39c9d21_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="121885" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Andalucía, última oportunidad]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/43b72f3a-206a-461e-bf07-23e5f39c9d21_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Andalucía,Política]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Movimientos tectónicos en Colombia]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/movimientos-tectonicos-colombia_129_2062581.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/84d9967e-a807-4d56-9bbb-9509d1a67548_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Movimientos tectónicos en Colombia"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Lo cierto es que el resultado abre un tiempo nuevo en Colombia, los colombianos y colombianas claramente han lanzado un mensaje de superación del conflicto, los inmensos apoyos de ambos candidatos requerirán generosidad y humildad en la gestión y las incógnitas para el futuro político del país buscarán ser rápidamente resueltas</p></div><p class="article-text">
        En Colombia el sistema electoral para las elecciones presidenciales es de doble vuelta. El <em>ballotage</em>, somete a la necesidad de elegir entre s&oacute;lo dos opciones a los electores y por primera vez en d&eacute;cadas en este pa&iacute;s caribe&ntilde;o y andino al mismo tiempo, movimientos tect&oacute;nicos de fondo han mostrado una Colombia distinta, que atisba un nuevo ciclo pol&iacute;tico acelerado sin el tel&oacute;n de fondo de la guerra.
    </p><p class="article-text">
        Efectivamente, en esta segunda vuelta los colombianos y colombianas se enfrentaban por primera vez a una disputa que m&aacute;s que nominal, ha sido de modelo. El proceso de paz conducido por el presidente Santos, a pesar de la elevada contestaci&oacute;n social encabezada por el uribismo y a pesar de que no le ha reportado en Colombia r&eacute;ditos de imagen (las &uacute;ltimas encuestas cifraban por encima del 75% los colombianos que valoraban mal o muy mal su gesti&oacute;n), ha cambiado el panorama electoral para siempre.
    </p><p class="article-text">
        Por primera vez en su historia, algunos colombianos se plantearon no elegir un comandante en jefe para combatir a las FARC, sino un presidente para gestionar la salud, la educaci&oacute;n, el futuro productivo y la matriz energ&eacute;tica nacional.
    </p><p class="article-text">
        Es en ese contexto que en la primera vuelta emergieron tres fuerzas con enorme penetraci&oacute;n en el pa&iacute;s. De un lado, con siete millones y medio de votos, el uribismo -la derecha securitaria-, que encarnado por Iv&aacute;n Duque -conocido hace un a&ntilde;o &uacute;nicamente por sentarse a la izquierda del expresidente en el Senado-, hac&iacute;a una propuesta revisionista de los procesos de paz, un discurso neoconservador -la econom&iacute;a naranja- sobre el emprendimiento y aireaba una frontal oposici&oacute;n al candidato de la izquierda, Gustavo Petro, por la v&iacute;a de agitar el fantasma del &ldquo;<em>castrochavismo</em>&rdquo;, un t&eacute;rmino acu&ntilde;ado en Colombia para invocar los peores terrores que evocar&iacute;an los sistemas pol&iacute;ticos de Cuba y Venezuela.
    </p><p class="article-text">
        Este segundo candidato, Gustavo Petro, con cuatro millones ochocientos mil votos en la primera vuelta, habr&iacute;a centrado su discurso en la reforma del sistema sanitario -eliminando la intermediaci&oacute;n financiera privada-, la universalizaci&oacute;n de la educaci&oacute;n superior gratuita y la transformaci&oacute;n energ&eacute;tica e industrial del pa&iacute;s, caminando hacia una suerte de capitalismo verde. Ante las acusaciones de tendencias estatistas, el candidato coste&ntilde;o y ex alcalde de Bogot&aacute;, respond&iacute;a apostando por la democratizaci&oacute;n del acceso a los capitales, especialmente para el sector campesino y peque&ntilde;o emprendedor.
    </p><p class="article-text">
        Sorpresivamente, en una remontada inusitada, un tercer actor, Sergio Fajardo, estuvo a punto de dar la sorpresa y pasar a segunda vuelta con casi cuatro millones seiscientos mil votos el pasado 27 de mayo. El exgobernador de Antioquia -la segunda regi&oacute;n en peso poblacional del pa&iacute;s, una regi&oacute;n con una acendrada identidad propia y una fuerte tradici&oacute;n empresarial- encabezaba una heterog&eacute;nea coalici&oacute;n en la que se incluyeron sectores tradicionalmente en la izquierda, como el Polo Democr&aacute;tico Alternativo, y en particular el MOIR, dirigido por el reconocido senador Jorge Robledo, y por otro lado el Partido Verde, un partido que recoge adhesiones t&iacute;picamente urbanas de centro y centro izquierda.
    </p><p class="article-text">
        En este sector destacaba la candidata a Vicepresidencia -la &ldquo;f&oacute;rmula&rdquo;- Claudia L&oacute;pez, reconocida por haber impulsado y dirigido una campa&ntilde;a ciudadana por un refer&eacute;ndum de impulso de reformas legales anticorrupci&oacute;n, una demanda ampliamente extendida que finalmente dar&aacute; lugar a una consulta el pr&oacute;ximo mes de agosto.
    </p><p class="article-text">
        La propuesta de Sergio Fajardo gener&oacute; una din&aacute;mica de desborde en los &uacute;ltimos momentos de la primera vuelta, encarnando una posibilidad de cambio de &eacute;poca en la figura de un <em>outsider</em> que vendr&iacute;a a superar una polarizaci&oacute;n que los colombinos identificaban con el delf&iacute;n de Uribe -Duque- y el exguerrillero del M19 -Petro-.
    </p><p class="article-text">
        S&oacute;lo con este contexto es posible leer una segunda vuelta en la que la pol&iacute;tica de alianzas y la presi&oacute;n sobre los &ldquo;fajardistas&rdquo; ha ocupado buena parte del debate pol&iacute;tico. En los primeros compases de las dos semanas que separan primera y segunda vuelta, Duque, que part&iacute;a con ventaja en las encuestas, se anot&oacute; un triunfo al lograr que Sergio Fajardo se decantara por una abstenci&oacute;n que claramente le beneficiaba. Petro s&oacute;lo logr&oacute; reaccionar una semana m&aacute;s tarde, logrando que Claudia L&oacute;pez y el hist&oacute;rico dirigente Verde, Antanas Mockus, le apoyaran expl&iacute;citamente.
    </p><p class="article-text">
        Los mensajes a los votantes de la Coalici&oacute;n Colombia de Fajardo se divid&iacute;an y arrancaba una dura campa&ntilde;a por el potencial votante en blanco e indeciso. El resultado final el pasado domingo 17, arroja algunas conclusiones interesantes sobre el movimiento del voto fajardista y la idiosincrasia territorio-electoral colombiana.
    </p><p class="article-text">
        Por un lado, el candidato de la derecha suma casi 2 millones ochocientos mil nuevos votos, de los cuales la mitad provienen del candidato derechista en liza en primera vuelta, el exvicepresidente de Santos Germ&aacute;n Vargas Lleras. Para identificar los casi mill&oacute;n y medio restantes es preciso bucear en la geograf&iacute;a colombiana, una geograf&iacute;a que arroja resultados extremadamente dis&iacute;miles en funci&oacute;n de las regiones. Especialmente llamativo es el caso de Antioquia, donde la distancia entre Duque y Petro es de 50 puntos y un mill&oacute;n trescientos mil votos.
    </p><p class="article-text">
        En esta regi&oacute;n el candidato uribista habr&iacute;a logrado medio mill&oacute;n de nuevos votos, cuatro cientos mil de los cuales (casi el 70%) vendr&iacute;an de exvotantes de Sergio Fajardo que lejos de abstenerse -como ped&iacute;a este- o de inclinarse por Petro -como ped&iacute;a la candidata a vicepresidenta Claudia L&oacute;pez- se habr&iacute;an decantado por la opci&oacute;n m&aacute;s derechista. Es seguro que este fen&oacute;meno, en una regi&oacute;n clave, donde a&uacute;n resuena el mito de Pablo Escobar y donde fue Alcalde y Gobernador, antes que Presidente, Alvaro Uribe, ser&aacute; el foco de estudio para los pr&oacute;ximos a&ntilde;os. Si antes Bogot&aacute; pon&iacute;a los Presidentes, hoy Antioquia es la regi&oacute;n clave para tomar la casa de Nari&ntilde;o.
    </p><p class="article-text">
        De otro lado tenemos a Gustavo Petro, con ocho millones de votos, tres millones doscientos mil nuevos votos m&aacute;s -y por tanto una mejor <em>performance</em> de campa&ntilde;a en segunda vuelta respecto a su contendiente- que habr&iacute;a logrado atraer a la mayor&iacute;a de los votantes de Coalici&oacute;n Colombia en todo el pa&iacute;s, excepto en las regiones fronterizas como Norte de Santander, donde el fantasma &ldquo;castrochavista&rdquo; es m&aacute;s eficaz y el exalcalde de Bogot&aacute; a duras penas alcanza el 18%, 60 puntos por debajo de Duque, as&iacute; como en el eje cafetero, en particular Antioquia, donde tambi&eacute;n est&aacute; 50 puntos abajo tal y como se ha dicho. Especialmente importante es la capacidad de captar el voto de la Coalici&oacute;n Colombia en Bogot&aacute;, donde Petro logra 900.000 nuevos votos, casi el 80% de &eacute;stos.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, el impulso de Bogot&aacute; y la ventaja de Petro en el Caribe no fueron suficiente para compensar el &eacute;xito de Duque en otras regiones muy pobladas como Cundinamarca -el equivalente en Colombia a la espa&ntilde;ola Comunidad de Madrid sin contar la capital- donde Petro arrancaba con mucha desventaja -fue tercero en primera vuelta- con un 20% de los votos frente al 27% de Fajardo y el 40% de Duque- y a pesar de atraer parte del voto fajardista -m&aacute;s dividido aqu&iacute;- acab&oacute; perdiendo por m&aacute;s de 18 puntos en un meritorio 39% de los votos, casi el doble de su resultado en primera vuelta.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Y el voto en blanco? El llamado de Sergio Fajardo claramente no funcion&oacute;, s&oacute;lo un 4,2% de los colombianos, 800.000 votantes, optaron por votar en blanco, una cifra insuficiente para volcar los resultados, un dato que demuestra que, con una alta participaci&oacute;n para Colombia -el 52%- los colombianos no iban a renunciar a pronunciarse sobre su destino.
    </p><p class="article-text">
        Lo cierto es que el resultado abre un tiempo nuevo en Colombia, los colombianos y colombianas claramente han lanzado un mensaje de superaci&oacute;n del conflicto, los inmensos apoyos de ambos candidatos requerir&aacute;n generosidad y humildad en la gesti&oacute;n y las inc&oacute;gnitas para el futuro pol&iacute;tico del pa&iacute;s buscar&aacute;n ser r&aacute;pidamente resueltas. A un escaso a&ntilde;o vista de las elecciones municipales y regionales, &iquest;se reeditar&aacute; la coalici&oacute;n Polo-Verde-Humana de la segunda vuelta? Si fuera as&iacute; el centro izquierda estar&iacute;a en disposici&oacute;n de hacerse con la mayor&iacute;a de las regiones y principales capitales del pa&iacute;s, con la excepci&oacute;n de la frontera venezolana y Antioquia. &iquest;buscar&aacute; el nuevo Presidente sacudirse el espectro de su mentor Uribe y mirar al centro para ampliar apoyos y disminuir la talla -8 millones- de su nuevo y poderoso opositor dividiendo al centro cara a las elecciones territoriales?, &iquest;qu&eacute; papel querr&aacute; jugar el centrista Fajardo?.
    </p><p class="article-text">
        La consulta anticorrupci&oacute;n del 26 de agosto ser&aacute; un buen indicador del grado de compromiso con el cambio del nuevo Presidente, as&iacute; como un buen medidor de las fuerzas de la oposici&oacute;n, ya que sin lugar a dudas esta consulta ubicar&aacute; al uribismo -campe&oacute;n de la corrupci&oacute;n- como adl&aacute;ter y al Presidente Duque en una situaci&oacute;n inc&oacute;moda respecto a su mentor.
    </p><p class="article-text">
        Colombia no es un pa&iacute;s cualquiera en Am&eacute;rica Latina, de los sismos en su cordillera se resiente el continente entero y en estas fechas arranca sin duda una nueva &eacute;poca de movimientos tect&oacute;nicos en su siempre inquieto coraz&oacute;n pol&iacute;tico. Tocar&aacute; estar muy atentos.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Sergio Pascual]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/movimientos-tectonicos-colombia_129_2062581.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 19 Jun 2018 18:17:49 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/84d9967e-a807-4d56-9bbb-9509d1a67548_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="374262" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/84d9967e-a807-4d56-9bbb-9509d1a67548_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="374262" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Movimientos tectónicos en Colombia]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/84d9967e-a807-4d56-9bbb-9509d1a67548_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Colombia,Elecciones,FARC - Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia,Iván Duque,Gustavo Petro]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Las dos Colombias, frente a frente]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/colombias-frente_129_2096710.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/7d3cb002-5838-474b-819b-bd191d9e3cce_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Las dos Colombias, frente a frente"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El éxito de la campaña de Gustavo Petro, como el de Podemos en 2014, está en que no es una campaña para hacer presidente al ex alcalde de Bogotá: es la campaña para que Jorge, con casi 70, pueda al fin jubilarse dignamente</p></div><p class="article-text">
        Aterrizar en Barajas despue&#769;s de asistir a la primera vuelta de la campan&#771;a presidencial de Gustavo Petro en Colombia es como llegar de un viaje en el tiempo y el espacio a la Espan&#771;a de 2014.
    </p><p class="article-text">
        La sede de campan&#771;a en Bogota&#769; se parece demasiado a la humilde sede de Zurita de aquel 2014 como para no hacerte volar las millas y an&#771;os que las separan. Los viajes a los mi&#769;tines de Gustavo Petro en coches -tartanas- de amigos o vecinos me retrotraen a los cien mil kilo&#769;metros por Espan&#771;a compartidos con compan&#771;eros y compan&#771;eras, a las decenas de noches en sofa&#769;s y catres de casas de militantes altruistas visitadas entre brindis y sonrisas en cada nueva e ilusionante vuelta a Espan&#771;a a lomos de mi viejo Polo del 95 -que deje&#769; para el arrastre- y de la furgo del partido comprada con un <em>crowdfunding</em> y a la que no habi&#769;a manera de meterle la segunda.
    </p><p class="article-text">
        La &ldquo;Zurita&rdquo; bogotana bulle con docenas de reuniones paralelas en las que florece la autoorganizacio&#769;n y el desborde. Los jo&#769;venes han tomado sin complejos una sala de reuniones justo al lado de la del equipo central para la campan&#771;a en la capital y se reparten tareas y cometidos. Mientras algunos tratan de cruzar informacio&#769;n con te&#769;cnicas de <em>big-data,</em> otros planifican v&iacute;deos, eslo&#769;ganes, <em>graffittis</em>, conciertos micro y macro, repartos de propaganda... todo trufado de intensos debates poli&#769;ticos presididos por la conviccio&#769;n de que esta es <em>su</em> campan&#771;a. El e&#769;xito de la campan&#771;a de Gustavo Petro, como el de Podemos en 2014, esta&#769; en eso, en que esta campan&#771;a no es una campan&#771;a <em>para</em> hacer&nbsp;presidente al ex alcalde de Bogota&#769;, es mucho ma&#769;s. Esta es la campan&#771;a para que Jorge, con casi 70, pueda al fin jubilarse dignamente, es la campan&#771;a para que Moise&#769;s, con apenas 21 an&#771;os, pueda tener un trabajo a la altura de su esfuerzo en la universidad, es una campan&#771;a para que Mari&#769;a, que quiere hacer poli&#769;tica, tenga oportunidades en un pai&#769;s que camine para erradicar las lo&#769;gicas patriarcales de las esferas institucionales.
    </p><p class="article-text">
        Y luego la calle: afiches, carteles, pintadas, conversaciones en taxis y autobuses, en los colegios electorales y mercados recuerdan a aquel mayo de 2015 en el que Madrid se inundo&#769; de Carmenas esponta&#769;neas en cada pared de la ciudad, al Madrid en el que las urnas se llenaron de jo&#769;venes espan&#771;oles votando por primera vez, sintiendo por primera vez que esa vez su voto s&iacute; podi&#769;a cambiar las cosas, atisbando co&#769;mo a los de siempre se les habi&#769;a colado entre las papeletas una que trai&#769;a alegri&#769;a y esperanza.
    </p><p class="article-text">
        De regreso en el tiempo y el espacio a la Colombia de las Presidenciales de 2018 la reconozco como el pai&#769;s de Macondo, un pai&#769;s donde el realismo ma&#769;gico te espera para sorprenderte a cada vuelta de esquina, ya sea entre los imperturbables tairona que se mezclan con turistas suecos en sus territorios, en las nieves de Santa Marta en el corazo&#769;n del to&#769;rrido Caribe -nieve en el Caribe, s&iacute;...- o en la maravillosa y estridente anomia de soldados semidesnudos que escuchan <em>reggaeton</em> en un paradisi&#769;aco e inaccesible puesto fronterizo con nombre italiano casi ya en suelo panamen&#771;o en el que no falta un cartel de la Colombia Humana.
    </p><p class="article-text">
        Descubro que Colombia es casi au&#769;n ma&#769;s si cabe el pai&#769;s de la cuenteri&#769;a, de la narracio&#769;n oral. Nadie como un colombiano o una colombiana para deslizarte por una buena historia entre personajes que encarnan, como en todos los cuentos, los valores en liza de la humildad, la inteligencia, la generosidad, la empati&#769;a o el esfuerzo, en disputa con la mezquindad, el egoi&#769;smo, la crueldad y la indiferencia ante el dolor de los ma&#769;s de&#769;biles.
    </p><p class="article-text">
        Este domingo como en todos los buenos cuentos, el escenario se aclaro&#769; y las dos Colombias quedaron frente a frente. La de siempre, la de los de siempre, la de esos pocos apellidos que jalonan las paredes del pasillo de 24 presidentes de la casa Narin&#771;o, entre los que esta&#769;n el abuelo del actual Presidente y el padre de uno de los contendientes de la primera vuelta, los de siempre para los que eleccio&#769;n tras eleccio&#769;n todo quedaba en casa, los Santos, Gaviria, Samper, Holgui&#769;n, Vargas Lleras... 
    </p><p class="article-text">
        todos esos por fin frente a los nunca, a los Pe&#769;rez, los Go&#769;mez, las Alva&#769;rez... 
    </p><p class="article-text">
        Y como en todo pai&#769;s de cuentos y realidades ma&#769;gicas, su pueblo esta&#769; pren&#771;ado de magos y magas. El pro&#769;ximo 17 de junio intuyo, preveo, vaticino... que los magos y las magas impondra&#769;n el final feliz de todos los cuentos que se precien de ser tales. El resultado de un Pueblo triunfal recuperando su propio destino, el de un Pueblo que mira a un futuro de Vida, el Pueblo que se reconoce en una Colombia Humana y verde, conectada con el mundo y con acento propio y genuino, una Colombia que se piensa a s&iacute; misma y construye pilares so&#769;lidos para su futuro, en lugar de malvender sus materias primas al mejor postor, una Colombia que nos enamora por sus talentos asombrosos y ya no nos compra ma&#769;s con sus productos a precio de maquila miserable, una Colombia que nos muestra sus maravillas naturales en paz, y nunca ma&#769;s vuelve a mirar a la oscura senda del conflicto, los falsos positivos y el terrorismo de Estado que encarna Uribe y su va&#769;stago.
    </p><p class="article-text">
        2018 en Colombia recuerda a los <em>Yes we Can,</em> a los <em>S&iacute; se puede</em>... y es que con este Pueblo ma&#769;gico y <em>berraco</em> se puede, claro que s&iacute; se puede.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Sergio Pascual]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/colombias-frente_129_2096710.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 28 May 2018 07:39:36 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/7d3cb002-5838-474b-819b-bd191d9e3cce_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="475170" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/7d3cb002-5838-474b-819b-bd191d9e3cce_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="475170" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Las dos Colombias, frente a frente]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/7d3cb002-5838-474b-819b-bd191d9e3cce_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Colombia,Gustavo Petro]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El año en que los trenes andaluces descarrilaron]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/en-abierto/ano-trenes-andaluces-descarrilaron_132_2244892.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/76fb220f-f27d-4f9c-b22b-3c5e93b6284f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El año en que los trenes andaluces descarrilaron"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">"Este año además puede ser crucial para el futuro de nuestra red. Decisiones antiandaluzas han afectado o van a afectar a nuestros trenes"</p></div><p class="article-text">
        Acabamos de celebrar el d&iacute;a de Andaluc&iacute;a, conmemoraci&oacute;n de aquel 28 de febrero de 1980 en el que los vecinos y vecinas de Sanl&uacute;car de Barrameda todav&iacute;a estaban conectados a la red ferroviaria de inter&eacute;s general a trav&eacute;s del Puerto de Santa Mar&iacute;a. En aquel a&ntilde;o los vecinos de Linares tambi&eacute;n contaban con un ramal a Vadollano que lo conectaba con su pol&iacute;gono industrial. Linares y Sanl&uacute;car de Barrameda son hoy los dos municipios de Espa&ntilde;a con m&aacute;s paro seg&uacute;n el INE.
    </p><p class="article-text">
        En la misma &eacute;poca en la que se clausuraron aquellas l&iacute;neas, 1984, Andaluc&iacute;a se desconectaba del Corredor Mediterr&aacute;neo. Cr&eacute;anselo si, el corredor mediterr&aacute;neo, ese proyecto cacareado en nuestros d&iacute;as era entonces una realidad y lo fue hasta que -con la lucidez preclara que caracteriza a nuestros responsables de infraestructuras- se clausur&oacute; la l&iacute;nea Baza-Almendricos que nos conectaba con Murcia y de ah&iacute; al norte por el Mediterr&aacute;neo.
    </p><p class="article-text">
        Id&eacute;ntica suerte corri&oacute; nuestra potencial conexi&oacute;n con Portugal. En un similar alarde de visi&oacute;n de futuro la Junta de Andaluc&iacute;a dej&oacute; de sufragar el mantenimiento de la l&iacute;nea Gibrale&oacute;n-Ayamonte, que previamente Renfe hab&iacute;a clasificado como &ldquo;altamente deficitaria&rdquo;. Hoy d&iacute;a ser&iacute;a una l&iacute;nea ferroviaria transcendental para articular la conexi&oacute;n de una de las costas m&aacute;s din&aacute;micas de nuestra tierra, por no hablar del potencial enlace con nuestro pa&iacute;s vecino.
    </p><p class="article-text">
        Estamos en 2018 y municipios clave de nuestra geograf&iacute;a y demograf&iacute;a siguen sin conexi&oacute;n ferroviaria. Motril, Marbella, El Ejido, Roquetas de Mar, V&eacute;lez M&aacute;laga, Mijas, Alcal&aacute; de Guadaira y Estepona carecen completamente de servicio. Si a&ntilde;adimos la antediluviana conexi&oacute;n de La L&iacute;nea de la Concepci&oacute;n y Algeciras nos encontramos con que entre los municipios con m&aacute;s de 50.000 habitantes, uno de cada tres carece de conexi&oacute;n ferroviaria &uacute;til. La consecuencia es el &eacute;xodo de sus comarcas y aislamiento y desarticulaci&oacute;n de nuestro territorio.
    </p><p class="article-text">
        Este a&ntilde;o adem&aacute;s puede ser crucial para el futuro de nuestra red. Decisiones antiandaluzas han afectado o van a afectar a nuestros trenes.
    </p><p class="article-text">
        Por un lado, en Ja&eacute;n el Ministerio de Fomento, que busca ahorrar costes, se ha aliado con la Junta de Andaluc&iacute;a, que busca rentabilizar el pufo del tranv&iacute;a, y est&aacute;n a punto de hipotecar el futuro del servicio para siempre, desplazando la estaci&oacute;n a Vaciacostales, a las afueras de la ciudad, una decisi&oacute;n a contracorriente de la tendencia de las grandes capitales europeas que apuestan por maximizar la gran ventaja competitiva del tren frente al avi&oacute;n: situarse en el centro de la ciudad para ahorrar saltos intermodales en los desplazamientos, maximizando la usabilidad de este medio de transporte.
    </p><p class="article-text">
        Mientras tanto en Granada, la ciudad a la que la promesa de la llegada del &ldquo;AVE&rdquo; ha desconectado ya por m&aacute;s de tres a&ntilde;os del tren, se encontrar&aacute;n con una herida indeleble en su fisonom&iacute;a. La nueva obra ferroviaria llegar&aacute; -si llega-&nbsp; partiendo la ciudad en dos frente a la voluntad de los vecinos agrupados en la Marea Amarilla. Lo har&aacute; consolidando a medio plazo la condena del ramal de Moreda, que conectaba Granada con la provincia de Ja&eacute;n, Barcelona y el Mediterr&aacute;neo, un ramal&nbsp; que el Ministerio se empe&ntilde;&oacute; en abandonar. De la reivindicaci&oacute;n Baza-Almendricos, que requerir&iacute;a un estudio informativo el pr&oacute;ximo a&ntilde;o para su puesta en servicio, por desgracia poco o nada se espera desde la sede del Paseo de la Castellana.
    </p><h3 class="article-text">Las mercanc&iacute;as, &ldquo;la gran deuda&rdquo;</h3><p class="article-text">
        Por otro lado la apuesta por las mercanc&iacute;as es la gran deuda con Andaluc&iacute;a y no ser&aacute; saldada tampoco en 2018. Desde la inversi&oacute;n de los escu&aacute;lidos 2,8 millones de euros prevista en Almer&iacute;a para 2017 -y de ejecuci&oacute;n incierta-, una inversi&oacute;n que no alcanza ni para medio kil&oacute;metro de la nueva linea a Murcia, hasta el c&iacute;nico lavado de manos del destino de las subestaciones el&eacute;ctricas que requiere la conexi&oacute;n Algeciras-Bobadilla, subestaciones para las que el Ministerio de Fomento se ha tenido la desfachatez de &iexcl;&iexcl;afirmar por escrito en una respuesta parlamentaria!! que es el Ministerio de Energ&iacute;a el encargado, sin aparente conocimiento o mayor inter&eacute;s por la situaci&oacute;n de las mismas.
    </p><p class="article-text">
        En C&oacute;rdoba mientras tanto el Ministerio por un lado y el PP cordob&eacute;s por otro, malbaratan&nbsp; cambiando de nombre al metrotren urbano, la demanda de un imprescindible cercan&iacute;as entre Villa del R&iacute;o y Palma del R&iacute;o, una conexi&oacute;n que cambiar&iacute;a la l&oacute;gica del transporte en la provincia.
    </p><p class="article-text">
        Finalmente pero no menos escandaloso es que gaditanos, gaditanas, sevillanos y sevillanas est&eacute;n teniendo que sufrir desde diciembre de 2016 una importante devaluaci&oacute;n de su servicio de cercan&iacute;as. Efectivamente, RENFE traslad&oacute; entonces material rodante de mayor capacidad a Catalu&ntilde;a. Se pas&oacute; de composiciones de 5 y 4 vagones en Sevilla y C&aacute;diz a 4 y 3 vagones respectivamente. 165 plazas menos por vag&oacute;n, lo que supone 3000 plazas multiplicadas por cada servicio si contamos los 18 vagones perdidos para Andaluc&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Y mientras la Junta de Andaluc&iacute;a, en clara dejaci&oacute;n de funciones, en lugar de tomar el toro por los cuernos y asumir la competencia ferroviaria recogida en el Estatuto y en la&nbsp; Ley 9/2006, de 26 de diciembre, de Servicios Ferroviarios de Andaluc&iacute;a, en lugar de convocar a la Comisi&oacute;n Bilateral para concretar el traspaso de funciones -como si han hecho otras comunidades aut&oacute;nomas-, en lugar de asumir su obligaci&oacute;n de garantizar el derecho a la movilidad de los y las andaluzas, se duerme en los laureles y se instala en la comodidad de la interpelaci&oacute;n a &ldquo;Madrid&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Es hora de rectificar el rumbo err&aacute;tico y disfuncional con el que se dise&ntilde;a y se invierten los presupuestos p&uacute;blicos en infraestructuras en Andaluc&iacute;a, es hora en definitiva de tomar las decisiones que nos reconecten con el potencial econ&oacute;mico y geogr&aacute;fico de nuestra tierra. Solo de este modo el futuro nos encontrar&aacute;, esta vez si, en el and&eacute;n adecuado.
    </p><p class="article-text">
        <em>Sergio Pascual es diputado por Sevilla y presidi&oacute; la Comisi&oacute;n de Fomento del Congreso de los Diputados</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Sergio Pascual]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/en-abierto/ano-trenes-andaluces-descarrilaron_132_2244892.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 01 Mar 2018 19:33:41 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/76fb220f-f27d-4f9c-b22b-3c5e93b6284f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="91442" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/76fb220f-f27d-4f9c-b22b-3c5e93b6284f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="91442" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[El año en que los trenes andaluces descarrilaron]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/76fb220f-f27d-4f9c-b22b-3c5e93b6284f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Andalucía,Trenes,Ferrocarriles]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Con Andalucía, las cuentas claras]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/en-abierto/andalucia-cuentas-claras_132_3101411.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/d484c4f2-4d7f-420d-9837-10e898d34299_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Con Andalucía, las cuentas claras"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Los andaluces y andaluzas no sólo exigiremos estar sí o sí en todas y cada una de las discusiones sobre el nuevo modelo territorial, le pese a quien le pese y se invoquen los intereses particulares o partidistas de quien se invoquen</p></div><p class="article-text">
        A medida que se suceden los recortes en corto, se siente crecer cada d&iacute;a en la calle el hartazgo de la poblaci&oacute;n con la crisis catalana. De un lado <strong>Puigdemont,</strong> que no sabe, en realidad, cu&aacute;ntos catalanes apoyar&iacute;an una DUI -porque sabe que aquel referendum no fue tal-, pero s&iacute; que sabe con son menos de los que apoyar&aacute;n el autogobierno, y por eso en los &uacute;ltimos d&iacute;as ha dado esquinazo al horizonte de la DUI abriendo la puerta a la resignificaci&oacute;n del conflicto. Del otro, <strong>Rajoy</strong>, el judicializado Presidente del Partido Popular, que ya no habla de DUI sino de los plenos del 6 y 7 del Parlament para justificar la vuelta de tuerca que le piden desde Ciudadanos.
    </p><p class="article-text">
        El uno se salta su propio Estatuto en Catalu&ntilde;a y el otro, con nula cintura pol&iacute;tica, se agarra al 155. Ambos actores est&aacute;n lejos de remedar remotamente el esp&iacute;ritu del pacto social del 78,&nbsp; la astucia de aquellos Tarradellas y Su&aacute;rez o el ejemplo de la Andaluc&iacute;a del 4D y el 28F.
    </p><p class="article-text">
        Aquella Andaluc&iacute;a supo mirar de cara la realidad y la abord&oacute; sin tapujos.&nbsp; El pragmatismo de entonces significa hoy asumir que Espa&ntilde;a es un pa&iacute;s de pa&iacute;ses, y que le pese a quien le pese, la fuerza emocional de los s&iacute;mbolos&nbsp; propios de las comunidades aut&oacute;nomas, sus banderas, sus himnos, sus autogobiernos, la l&oacute;gica de sus redes asociativas, empresariales y sociales, etc., nos configuran como un conjunto resultante de la suma virtuosa de sus partes.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Quienes queremos que Catalu&ntilde;a siga siendo Espa&ntilde;a, tambi&eacute;n sabemos que en los tiempos modernos esto no ser&aacute; posible por la fuerza, y que nos queda una tarea herc&uacute;lea para que la ciudadan&iacute;a catalana recupere la confianza en las instituciones.
    </p><h3 class="article-text">Andaluc&iacute;a no sabe ausentarse ni conformarse</h3><p class="article-text">
        Entre las comunidades pol&iacute;ticas que m&aacute;s han avanzado en la construcci&oacute;n de su identidad como pueblo est&aacute;n sin duda las comunidades hist&oacute;ricas, empezando por Andaluc&iacute;a. Los andaluces sabemos que no se puede suspender lo que somos y que en el caso de estas comunidades, los espa&ntilde;oles que ah&iacute; residimos somos tambi&eacute;n e indisolublemente andaluces, vascos, gallegos...
    </p><p class="article-text">
        En Andaluc&iacute;a conocemos bien el potencial y la fuerza inspiradora de los proyectos comunes, como el que vive hoy una parte de Catalu&ntilde;a. Lo conocemos entre otras razones porque tenemos un hito reciente demostrativo de la capacidad transformadora de la comuni&oacute;n de voluntades. Aquel no tan lejano 4 de diciembre de 1977 los andaluces aunaron voluntades y se plantaron ante un contrato social que pretend&iacute;a discriminarlos frente a -entre otros- Catalu&ntilde;a.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Los andaluces entonces no impusieron, convencieron, y para hacerlo no tomaron ning&uacute;n atajo, </strong>lo lograron a golpe de voluntad popular y con una expresi&oacute;n p&uacute;blica e institucional de &aacute;mbito absolutamente transversal -recu&eacute;rdese la Asamblea de Parlamentarios Andaluces ahora hace 40 a&ntilde;os, un 12 de octubre, la huelga de hambre del presidente andaluz del PSOE, <strong>Rafael Escuredo</strong> o la dimisi&oacute;n del ucedista <strong>Manuel Clavero Ar&eacute;valo</strong>-. En Madrid entonces s&iacute; entendieron que intentar &ldquo;vencernos&rdquo; era mucho peor que dejarse &ldquo;convencer&rdquo; por la fuerza de nuestros argumentos. 
    </p><p class="article-text">
        Por eso, aunque algunos estemos convencidos de que la f&oacute;rmula integradora ser&iacute;a un nuevo modelo de Estado Plurinacional, con una C&aacute;mara Alta de corte Federal y con subgrupos territoriales propios en el Congreso, como el que he demandado en varias ocasiones para Andaluc&iacute;a, soy consciente de que la apuesta no puede ser sino dibujar todos los escenarios de futuro posibles -sin descartar ninguno-, echar cuentas, y con ellas en la mano <strong>arriesgarnos a convencer y dejarnos convencer</strong> de cu&aacute;l es el mejor de los contratos sociales y pol&iacute;ticos para las pr&oacute;ximas cuatro d&eacute;cadas.
    </p><h3 class="article-text">Exigiremos estar</h3><p class="article-text">
        Y en este contexto, como andaluz lo tengo claro, no estar&aacute; este pueblo tampoco entre los que obligan a nadie a seguir un camino com&uacute;n compartido en el que no cree. Somos amantes de la libertad, estamos entre los que luchamos porque cada cual pueda elegir su propio destino.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Eso s&iacute;, con Andaluc&iacute;a, las cuentas claras. Los andaluces y andaluzas no s&oacute;lo exigiremos estar s&iacute; o s&iacute; en todas y cada una de las discusiones sobre el nuevo modelo territorial, le pese a quien le pese y se invoquen los intereses particulares o partidistas de quien se invoquen</strong>. Exigiremos tambi&eacute;n un balance fiel de una historia que est&aacute; en&nbsp; deuda [1] con Andaluc&iacute;a. Recordaremos que existe un enorme pasivo en favor del pueblo andaluz y que durante los dos &uacute;ltimos siglos un acuerdo de las &eacute;lites espa&ntilde;olas -incluidas las andaluzas y catalanas-, a espaldas de sus pueblos, decidieron desmantelar nuestra industria y apostar por un retardatario protectorado del latifundismo terrateniente andaluz -en gran parte de propiedad capitalina- a cambio de la concentraci&oacute;n de capital y la industrializaci&oacute;n del norte de Espa&ntilde;a, y en particular de Catalu&ntilde;a.
    </p><p class="article-text">
        Sirva de aviso a navegantes. El pueblo andaluz no dar&aacute; un s&oacute;lo paso atr&aacute;s en la historia.
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;[1]&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;<em>&nbsp; Para quien quiera m&aacute;s datos, nos recuerda Isidoro Moreno que puede acudirse a las informaciones y estad&iacute;sticas contenidas en la enciclop&eacute;dica obra de Pascual Madoz para comprobar que varias provincias andaluzas se encontraban a mediados del XIX dentro de las primeras de Espa&ntilde;a en varias de las m&aacute;s importantes producciones industriales. M&aacute;laga era primera en producci&oacute;n de jab&oacute;n y aguardientes, segunda en productos qu&iacute;micos y tercera en fundiciones y construcci&oacute;n de maquinaria. Sevilla ocupaba el primer lugar en vidrio, loza, yeso, y cal y el cuarto en hierro, acero y maquinaria. Y C&aacute;diz era quinta en el sector qu&iacute;mico y s&eacute;ptima en hierro y acero. Pocos conocen que los primeros altos hornos de Espa&ntilde;a fueron los de Marbella.</em>
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Sergio Pascual]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/en-abierto/andalucia-cuentas-claras_132_3101411.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 25 Oct 2017 19:27:44 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/d484c4f2-4d7f-420d-9837-10e898d34299_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="159951" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/d484c4f2-4d7f-420d-9837-10e898d34299_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="159951" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Con Andalucía, las cuentas claras]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/d484c4f2-4d7f-420d-9837-10e898d34299_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Andalucía,Cataluña]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿Y no será que a Mariano Rajoy esto le viene bien?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/en-abierto/mariano-rajoy-viene-bien_132_3175611.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/49862cd8-a40c-455e-a585-8cc5aa2aec67_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="¿Y no será que a Mariano Rajoy esto le viene bien?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Objetivo 1: las portadas casi han olvidado la podredumbre de la corrupción de su partido. Objetivo 2:  propician un cierre de filas de la sensibilidad más unionista de la sociedad española en torno a su formación. Objetivo 3: desarbolan a un titubeante PSOE</p></div><p class="article-text">
        Estoy convencido de que el presidente de Gobierno sabe que lo que algunos llaman comunidades culturales, los pueblos unidos &ldquo;exclusivamente&rdquo; por su lengua, tradiciones, s&iacute;mbolos, rituales, himnos y banderas -la Catalunya auton&oacute;mica vaya- acaban conformando comunidades nacionales y pol&iacute;ticas -esas para las que es natural contemplar la autodeterminaci&oacute;n- a trav&eacute;s de la comuni&oacute;n de sus ciudadanos en experiencias compartidas.
    </p><p class="article-text">
        Es efectivamente en el magma compartido de las emociones que se generan los espacios para el sacrificio, la valent&iacute;a y la audacia que acaba escribiendo las p&aacute;ginas de la historia y construye relatos de heroicidad y m&aacute;rtires. Por eso los s&iacute;mbolos son clave en la construcci&oacute;n nacional, por eso se toca el himno cuando gana la selecci&oacute;n y nos sentimos parte de un todo emocionado, por eso se honra con banderas a los ca&iacute;dos. Los s&iacute;mbolos y los rituales s&oacute;lo son en tanto parte de una historia com&uacute;n que requiere de la &eacute;pica.
    </p><p class="article-text">
        Y Rajoy sabe tambi&eacute;n que no hay mejor galvanizador para la construcci&oacute;n de un pueblo, para que que se erijan las fronteras simb&oacute;licas que preceden a las f&iacute;sicas, que la construcci&oacute;n de relatos de heroicidad en la resistencia ante un &ldquo;agresor&rdquo; exterior que nos agravia.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Recuerden los amantes de la historia de qu&eacute; lado se pon&iacute;an ustedes al leer las haza&ntilde;as de Bol&iacute;var o San Mart&iacute;n, revisionen los amantes del cine la oscarizada <em>Braveheart</em>, a ver si se sent&iacute;an del lado del orden y la ley o de la &eacute;pica rebeld&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Y es que le pese a quien le pese, quieran o no los espa&ntilde;oles que no residen en Catalunya, as&iacute; se forjan los pueblos. Y que eso Rajoy y el PP lo saben.
    </p><p class="article-text">
        Lo sabe entre otras cosas porque algunos de ellos fueron testigos del 4D en Andaluc&iacute;a, y de la huelga de hambre de su presidente auton&oacute;mico, Escudero, no Puigdemont, y de la represi&oacute;n a manos de la UCD, y del resultado de aquel 28F y el destino de quienes cavaron su fin pol&iacute;tico al menospreciar a los andaluces y andaluzas.
    </p><p class="article-text">
        La cuesti&oacute;n es por tanto, &iquest;si Rajoy lo sabe, por qu&eacute; act&uacute;a de este modo, por qu&eacute; contrabandea gasolina con aquellos a los que califica de pir&oacute;manos?
    </p><p class="article-text">
        Porque&nbsp; es evidente que la creciente fractura en el seno de la sociedad catalana y la grieta entre &eacute;sta y la del resto del Estado arriman el ascua a la sardina del proyecto independentista, que sin duda tras las detenciones y el zarandeo a las instituciones de autogobierno est&aacute;n m&aacute;s cerca de su objetivo. Un objetivo record&eacute;moslo para el que el 1-O s&oacute;lo era una meta volante que gracias al Gobierno de Espa&ntilde;a estar&iacute;an superando con nota, con el vigoroso ensanchamiento de la base social del independentismo y la voladura de puentes para buscar soluciones alternativas.
    </p><p class="article-text">
        Honestamente de la atrevida ignorancia oportunista de Ciudadanos uno pod&iacute;a esperar cualquier cosa, pero a un pol&iacute;tico con d&eacute;cadas de experiencia s&oacute;lo le encaja una explicaci&oacute;n plausible ante tanta aparente torpeza. Y es que los &uacute;ltimos pasos de Rajoy s&oacute;lo se explican si uno asume que embarcar a Espa&ntilde;a por un lustro en una senda de inestabilidad abocada al enquistamiento del debate sobre el encaje territorial <strong>es parte de los objetivos partidistas del presidente de Gobierno.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Pi&eacute;nsenlo. Por un lado, objetivo 1: las portadas casi han olvidado la podredumbre de la corrupci&oacute;n de su partido, por otro, objetivo 2:&nbsp; propician un cierre de filas de la sensibilidad m&aacute;s unionista de la sociedad espa&ntilde;ola en torno a su formaci&oacute;n pol&iacute;tica y finalmente, objetivo 3: desarbolan a un titubeante PSOE que no acierta sino a ponerse detr&aacute;s del presidente para evitar mayores conatos de fractura, y que se fuerza a olvidar una moci&oacute;n de censura que podr&iacute;a tener &eacute;xito y desalojar al PP del Gobierno.
    </p><p class="article-text">
        Lo que sucede es que estos tres objetivos operan contra el futuro de una Espa&ntilde;a viable y demuestran la mezquindad y mediocridad de los dos partidos m&aacute;s corruptos de Europa, uno en Madrid y otro en Catalunya, dispuestos a arruinar cuantos marcos de convivencia, cuantas econom&iacute;as familiares, cuantos proyectos de vida de ciudadanos catalanes y espa&ntilde;oles sean necesarios.
    </p><p class="article-text">
        Quienes queremos una Espa&ntilde;a republicana y plurinacional con Catalunya en su seno, pero tambi&eacute;n quienes la quieren confederal, federal o auton&oacute;mica, mon&aacute;rquica o republicana deben saber que s&oacute;lo ser&aacute; viable si est&aacute; integrada por pueblos libremente imbricados en un proyecto de pa&iacute;s com&uacute;n. Y hoy estamos m&aacute;s lejos de lograrlo. Los intereses miopes y/o electoreros de unos y otros y la <em>testoster&oacute;nica</em> lectura cortoplacista y pendenciera de algunos opin&oacute;logos de opereta nos alejan de cualquier proyecto ilusionante que retorne esperanza a los ciudadanos y ciudadanas que siguen golpeados por la precariedad y la p&eacute;rdida derechos, ya est&eacute;n en Dos Hermanas o en Martorell.
    </p><p class="article-text">
        Por cierto, que a todo esto reaparece la presidenta de la Junta de Andaluc&iacute;a, <strong>Susana D&iacute;az, de quien se espera que sea representante de todos los andaluces en esta coyuntura, y que sin embargo aprovecha para hacer ganancia en el r&iacute;o revuelto de su partido, a ver si pesca algo</strong>.
    </p><p class="article-text">
        Y lo hace d&aacute;ndole carta blanca al jacobinismo pueril de Ciudadanos y al nacionalismo obsoleto y sordo de Rajoy. Al hacerlo olvida que los y las andaluzas tenemos un papel hist&oacute;rico que jugar en la futura discusi&oacute;n -que llegar&aacute;, no lo duden- sobre el modelo territorial del Estado y el papel de Andaluc&iacute;a en el nuevo encaje.
    </p><p class="article-text">
        Al hacerlo nos hurta el derecho a ser el puente que estamos llamados a ser por historia -ganada a pulso un 4D y un 28F-, por derecho -porque nuestra gente, nuestro pueblo de acogida y exilio se entrevera con los vecinos de Terrassa o Sabadell- y por destino -porque Espa&ntilde;a no se entiende sin Andaluc&iacute;a, pero Andaluc&iacute;a no se entiende sin su autonom&iacute;a, sin su autogobierno y sin su soberan&iacute;a a&uacute;n por venir-.
    </p><p class="article-text">
        Ojal&aacute; la mayor&iacute;a de dem&oacute;cratas, de mujeres y hombres de paz de nuestra patria plurinacional que no conciben una democracia con temas tab&uacute;, puedan imponer al fin la sensatez y la apertura sin atavismos ni complejos del debate sobre qui&eacute;n y qu&eacute; queremos ser en este mundo hiperconectado, en esta Europa en crisis y entre nosotros mismos.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Sergio Pascual]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/en-abierto/mariano-rajoy-viene-bien_132_3175611.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 23 Sep 2017 17:40:17 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/49862cd8-a40c-455e-a585-8cc5aa2aec67_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="1289088" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/49862cd8-a40c-455e-a585-8cc5aa2aec67_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="1289088" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[¿Y no será que a Mariano Rajoy esto le viene bien?]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/49862cd8-a40c-455e-a585-8cc5aa2aec67_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Cataluña,Referéndum 1-O,Independentismo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Puertos de la Serna, SA]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/en-abierto/puertos-serna-sa_132_3500560.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/92980ab0-f3bc-4758-8953-bbe41e480bc7_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Puertos de la Serna, SA"></p><p class="article-text">
        El conflicto en los puertos espa&ntilde;oles est&aacute; lejos de solucionarse. La envergadura del mismo y la derrota del Gobierno hicieron que el asunto diera el salto a las televisiones, con lo que las versiones sesgadas y cruzadas se han multiplicado y la confusi&oacute;n para la ciudadan&iacute;a es ahora a&uacute;n mayor.
    </p><p class="article-text">
        Para saber qu&eacute; est&aacute; sucediendo es preciso conocer a los actores de la obra que se despliega en estos d&iacute;as.
    </p><p class="article-text">
        Las principales empresas estibadoras -entre ellas las primeras del mundo- suelen estar vinculadas a importantes navieras que obtienen su principal beneficio de las explotaci&oacute;n neta en horas de navegaci&oacute;n de sus buques. Para estas empresas de la econom&iacute;a real los y las estibadoras espa&ntilde;olas, capaces de descargar y cargar un barco en tiempo r&eacute;cord, responsables de movilizar el inmenso tetris que supone ese mar de contenedores en el menor lapso posible, son m&aacute;s que rentables ya que optimizan las horas de navegaci&oacute;n de sus buques y no dudan en decantarse por un acuerdo con las fuerzas sindicales.
    </p><p class="article-text">
        Efectivamente, <strong>de la enorme eficacia de nuestra estiba, a&uacute;n en condiciones laborales extremas -trabajo en altura, en exterior bajo condiciones de viento fuerte, en cubiertas con todo tipo de condiciones mar&iacute;timas, etc.- ha venido dependiendo la enorme rentabilidad de los puertos espa&ntilde;oles.</strong> Seg&uacute;n datos del propio ministerio, en 2013, un a&ntilde;o de dura crisis, Algeciras ten&iacute;a una rentabilidad del 5,47%, Barcelona del 3,75% y la media de todos los puertos del pa&iacute;s era del 2,22%. Sin duda la cualificaci&oacute;n de los y las profesionales tiene mucho que ver con &eacute;sto.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Sin embargo, en los puertos espa&ntilde;oles hay otros intereses.</strong> Por un lado, los de la econom&iacute;a especulativa. <strong>Las garras del gigante de las finanzas especulativas JP Morgan</strong> est&aacute;n en los puertos espa&ntilde;oles a trav&eacute;s de Noatum, con terminales en Bilbao, Barcelona, La Palmas, Valencia y M&aacute;laga adem&aacute;s de otras de carga a granel. JP Morgan est&aacute; de paso, como los fondos buitre. En 2010 engros&oacute; las cuentas de Florentino P&eacute;rez con la vista puesta en los procesos des-regulatorios que ver&iacute;an aumentar la valoraci&oacute;n de su inversi&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Y finalmente el gran empresariado espa&ntilde;ol, como Boluda</strong> -presidente de la Asociaci&oacute;n de Empresarios Valencianos-, Berg&eacute; -del c&aacute;ntabro Jaime Gorbe&ntilde;a- o Ership -de la familia gijonesa Alvargonz&aacute;lez, fundada por un t&iacute;o de Rodrigo Rato-, <strong>todas ellas interesadas en que la reforma laboral no se quede a las puertas de los puertos para poder exprimir as&iacute; al m&aacute;ximo las concesiones p&uacute;blicas que poseen, en la m&aacute;s pura l&oacute;gica del capitalismo concesional y rentista</strong> de nuestro pa&iacute;s.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Con ellos el PP y De la Serna mantienen v&iacute;nculos y conexiones.</strong> Un bot&oacute;n de muestra. El c&aacute;ntabro Gorbe&ntilde;a, de Berg&eacute;, una de las principales importadoras de veh&iacute;culos del pa&iacute;s -veh&iacute;culos que entran por los puertos y descargan estibadores-, demostr&oacute; su buena relaci&oacute;n con el entonces alcalde de Santander &ldquo;cediendo&rdquo; 40 veh&iacute;culos SsangYong Rexton, Rodius y Korando para &ldquo;los organizadores&rdquo; del Mundial de Vela de de la ciudad en 2014.
    </p><p class="article-text">
        S&oacute;lo con esta informaci&oacute;n encima de la mesa es posible comprender el por qu&eacute; de la tozudez del Ministro en negarse a aceptar las condiciones de subrogaci&oacute;n que exigen los sindicatos.
    </p><p class="article-text">
        M&aacute;xime despu&eacute;s de que hoy hayamos sabido que la subrogaci&oacute;n es respaldada por la presidenta del Comit&eacute; de Transportes del Europarlamento, Karima Delli y por la mayor&iacute;a del Congreso.
    </p><p class="article-text">
        Efectivamente, es necesario recordar que el pasado jueves el PP recib&iacute;a el mayor varapalo de la legislatura en una semana en la que el ministro perdi&oacute; los restos de credibilidad que le quedaban. Dicen que por la boca muere el pez y as&iacute; fue, la informaci&oacute;n que permiti&oacute; modificar agendas y la mayor&iacute;a del NO lleg&oacute; del propio ministro, que se vanagloriaba de la posibilidad de aprobar el decreto &ldquo;aprovechando&rdquo; la ausencia por desplazamiento en labores de representaci&oacute;n del Congreso de tres diputadas. Todo esto acompa&ntilde;ado del no por previsible menos sorprendente espect&aacute;culo de transformismo incongruente en la posici&oacute;n de voto de C's, que pas&oacute; del &ldquo;que venga consensuado o que no venga&rdquo; que promet&iacute;a Rivera a los estibadores en las semanas previas al SI durante las horas previas en las que los votos &ldquo;le daban&rdquo; a De la Serna, para finalmente optar por una abstenci&oacute;n vergonzante s&oacute;lo cuando supieron que al PP no le daban los n&uacute;meros.
    </p><p class="article-text">
        Me dejo para el cap&iacute;tulo final a los sindicatos. En el sector de la estiba los trabajadores y trabajadoras entendieron pronto que deb&iacute;an estar unidos, que paros parciales en un puerto ser&iacute;an f&aacute;cilmente sorteados por la patronal desde puertos pr&oacute;ximos y que su fuerza est&aacute; en la acci&oacute;n coordinada. &Eacute;ste y no otro es el origen de sus derechos laborales. Los trabajadores y trabajadoras que gracias a su unidad de acci&oacute;n son capaces de parar un sector logran mantener mejores condiciones, a&uacute;n en el contexto de salvaje agresi&oacute;n a las herramientas de autodefensa de los trabajadores que supusieron las reformas laborales del PP y el PSOE.
    </p><p class="article-text">
        Y &eacute;ste y no otro es el asunto que gravita en torno a la estiba hoy. Cuando los estudiantes corearon c&aacute;nticos de apoyo a los y las estibadoras un 9 de marzo y &eacute;stos marcharon por la dignidad con el resto de Andaluc&iacute;a un 28 de febrero, el PP comprendi&oacute; que la victoria simb&oacute;lica de &eacute;stos podr&iacute;a suponer un antes y un despu&eacute;s en el caudal de convicci&oacute;n de muchos ciudadanos que se mirar&iacute;an en el espejo de la estiba.
    </p><p class="article-text">
        No se lo pod&iacute;an permitir, aunque les costara el riesgo de la verg&uuml;enza de ser descubiertos enviando diputadas fuera de Espa&ntilde;a para que les salieran las cuentas en el Congreso.
    </p><p class="article-text">
        <strong>La resistencia de la aldea gala de derechos de los estibadores y estibadoras es la victoria de todos y todas los que combaten la reforma laboral y aspiran y creen que S&iacute; Se Puede recuperar derechos.</strong>
    </p><p class="article-text">
        El PP har&aacute; lo imposible -lo ha demostrado- para intentar hundir la confianza que inspiran los y las estibadoras, aunque hacerlo le cueste millones a la econom&iacute;a espa&ntilde;ola y a los ciudadanos, aunque los sectores productivos que operan en y con los puertos les instaran a ceder. Desenga&ntilde;&eacute;monos, sus patronos son otros, aquellos que requieren un erial vac&iacute;o de derechos laborales para poder vender -como el Pireo- los puertos de Espa&ntilde;a y aquellos que recibieron concesiones p&uacute;blicas y quieren rentabilizarlas en beneficio propio.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Sergio Pascual]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/en-abierto/puertos-serna-sa_132_3500560.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 27 Mar 2017 18:24:55 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/92980ab0-f3bc-4758-8953-bbe41e480bc7_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="72203" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/92980ab0-f3bc-4758-8953-bbe41e480bc7_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="72203" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Puertos de la Serna, SA]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/92980ab0-f3bc-4758-8953-bbe41e480bc7_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Sergio Pascual]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Guía orientativa de Vistalegre II para no iniciados]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/en-abierto/guia-orientativa-vistalegre-ii-iniciados_132_3680923.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/98c7a049-6f9c-4c5a-a040-3aa614780ea9_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Guía orientativa de Vistalegre II para no iniciados"></p><p class="article-text">
        En Podemos estamos de lleno ante el segundo&nbsp;&ldquo;congreso&rdquo;, lo que conocemos como Vistalegre II o Segunda Asamblea Ciudadana. Para un podemita poco constante que se hubiera perdido las portadas del &uacute;ltimo a&ntilde;o y medio resultar&iacute;a dif&iacute;cil seguir la traza a &iquest;por qu&eacute; Pablo y &Iacute;&ntilde;igo no defienden lo mismo?, &iquest;qu&eacute; hacen los &ldquo;anticapi&rdquo; ahora con el oficialismo?, &iquest;qu&eacute; papel juega IU en la interna de Podemos?, &iquest;no eran el pitufo gru&ntilde;&oacute;n?
    </p><p class="article-text">
        Aunque con el trazo grueso de las escasas l&iacute;neas voy a tratar de dar algunas pistas que a mi entender pueden servir para guiarse en el itinerario.
    </p><p class="article-text">
        Lo primero a tener en cuenta es que en Podemos estamos ante un congreso refundacional, o lo que es lo mismo, no nos reunimos para cambiar &ldquo;el conductor&rdquo; como hace el PSOE o el PP en sus congresos. En Podemos estamos de acuerdo en que nos toca cambiar carrocer&iacute;a, mec&aacute;nica y hasta la carretera por la que vamos, y despu&eacute;s, si acaso, ya vemos si mantenemos o cambiamos de conductor o por el contrario nos ha salido un t&aacute;ndem o un triciclo y la cosa no aplica.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Y donde se ubica cada cual en este proceso refundacional?
    </p><p class="article-text">
        Vamos por partes. Tal y como yo lo veo la propuesta oficialista en lo pol&iacute;tico&nbsp; &ndash;&ldquo;la carretera&rdquo;- apunta a que hay que cambiar de ruta. Es decir, que la tesis que apuntaba a huir de la cultura, lenguaje y banderas de la vieja izquierda para recoger la de la mayor&iacute;a social nueva desvelada por las mareas y el 15M, debe dar paso a la l&oacute;gica de las trincheras y de la reconstrucci&oacute;n de una suerte de frente de izquierdas (textualmente &ldquo;superar IU&rdquo; dice Garz&oacute;n) que a Podemos le tocar&iacute;a liderar.
    </p><p class="article-text">
        En lo organizativo por el contrario me temo que no aprecio m&aacute;s que una mano de chapa y pintura, renovaci&oacute;n formal mientras se mantiene de fondo <strong>la l&oacute;gica de la maquinaria de guerra electoral, es decir:&nbsp; la l&oacute;gica plebiscitaria o del &ldquo;estado de excepci&oacute;n&rdquo; organizativo, en el que se sacrifican derechos de los inscritos por mor de un modelo en el que se trata de tomar muchas decisiones en poco tiempo en una organizaci&oacute;n verticalizada.</strong> Un modelo que ha dejado muchas heridas -lo s&eacute; mejor que nadie por mi papel entonces- al tiempo que&nbsp; demostr&oacute; su eficacia para la tarea del momento, levantando de la nada un partido con presencia institucional y org&aacute;nica en casi mil municipios, m&aacute;s de un centenar de parlamentarios auton&oacute;micos y 69 diputados y diputadas en aquel 20D.
    </p><p class="article-text">
        La continuidad de esta l&oacute;gica de maquinaria de guerra se traduce en un Vistalegre II plebiscitario en el que el debate sobre documentos, orientaci&oacute;n pol&iacute;tica, c&oacute;digo &eacute;tico, modelo organizativo, equilibrio y contrapesos en la direcci&oacute;n, etc. se concretar&iacute;a en una simple pregunta: si o no al actual secretario general, una pregunta que convertir&iacute;a en accesorio cualquier debate pol&iacute;tico conexo, m&aacute;xime cuando &eacute;ste no se clarifica con contundencia.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Es verdad que el modelo organizativo plebiscitario es el m&aacute;s apropiado si lo que uno quiere es terminar de ejecutar el giro que conduce a la fusi&oacute;n con aquellos a los que antes se llamaba &ldquo;pitufos gru&ntilde;ones&rdquo;, un proceso que ya en su d&iacute;a encontr&oacute; resistencias -como las del que escribe- y a buen seguro encontrar&iacute;a algunas m&aacute;s. &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Es un modelo organizativo leg&iacute;timo por tanto, pero quiz&aacute; convendr&iacute;a clarificar sus fines pol&iacute;ticos -tambi&eacute;n leg&iacute;timos por supuesto- y eludir maquillaje sobre sus consecuencias en t&eacute;rminos de democracia interna y continuidad de la suspensi&oacute;n de derechos y garant&iacute;as de los inscritos.
    </p><p class="article-text">
        Frente a este planteamiento algunos sostenemos la vigencia del proyecto pol&iacute;tico del Podemos original, que se referenciaba menos en el viejo eje izquierda-derecha y m&aacute;s en los de abajo, menos en los traumas y revanchas de la vieja izquierda y m&aacute;s en los anhelos de nuestra sociedad hoy.&nbsp; Decimos por tanto que ruta y el destino de Podemos est&aacute;n bien elegidos. Ahora bien, somos conscientes de que las renuncias a la democracia interna propias de un instrumento pol&iacute;tico dise&ntilde;ado para acometer seis procesos electorales en dos a&ntilde;os no s&oacute;lo no son deseables con car&aacute;cter general, sino que adem&aacute;s son antit&eacute;ticas con la tarea fundamental del actual ciclo pol&iacute;tico: construir un movimiento impulsado y ahormado sobre la capacidad popular, institucional y pol&iacute;tica acumulada en el periodo de movilizaci&oacute;n y electoral cerrado hoy.
    </p><p class="article-text">
        Siguiendo con la met&aacute;fora, se acabaron los baches y empiezan las curvas, toca cambiar ruedas y caja de cambios, pero no el rumbo. Y la nueva caja de cambios exige desconcentrar el poder plenamente, o lo que es lo mismo, que las decisiones y los recursos no dependan de la subordinaci&oacute;n a Princesa 2, es decir, la confederalidad plena, la independencia de la comisi&oacute;n de garant&iacute;as, la autonom&iacute;a de las &aacute;reas, la dotaci&oacute;n autom&aacute;tica de recursos a los municipios, etc.
    </p><p class="article-text">
        Finalmente est&aacute;n los compa&ntilde;eros y compa&ntilde;eras del sector Anticapitalista -un partido en el que milit&eacute; por a&ntilde;os- que no se han movido de sus tesis de partido, no lo hicieron en Vistalegre I, y hoy defienden el mismo programa pol&iacute;tico: la disoluci&oacute;n del Estado tal y como lo conocemos hoy apelando a un nuevo modelo basado en la auto-organizaci&oacute;n de la clase trabajadora; tambi&eacute;n mantienen grosso modo la propuesta organizativa que defendieron en Vistalegre y que aplican a su organizaci&oacute;n: centralismo democr&aacute;tico corregido confederalmente.
    </p><p class="article-text">
        Estar&iacute;amos en definitiva ante un congreso en el que -a modo de resumen- algunos proponemos levantar el estado de excepci&oacute;n organizativo en el que corr&iacute;amos mientras nos at&aacute;bamos los cordones, para abordar la nueva coyuntura manteniendo los principios pol&iacute;ticos fundacionales; otros, &ldquo;los anticapi&rdquo; siguen inmutables al paso del tiempo, aunque como aquel reloj parado que da la hora correctamente dos veces al d&iacute;a, creo que en lo tocante al modelo organizativo sus tesis &ldquo;dan la hora&rdquo; y desde el cambio de ciclo el mismo 21D muchos hemos apuntado en ese sentido en <a href="http://www.eldiario.es/andalucia/enabierto/Espana-oficial-cambio_6_465513446.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">distintas publicaciones</a>; y &ldquo;el oficialismo&rdquo; abandona los principios pol&iacute;ticos fundacionales acerc&aacute;ndose a las tesis de los anteriores -&ldquo;los anticapi&rdquo;- y de los nuevos -IU- manteniendo un control excepcional sobre la organizaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Todo un puzzle en el que los inscritos tienen la oportunidad de decidir el rumbo de Podemos y con &eacute;l el de Espa&ntilde;a.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Sergio Pascual]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/en-abierto/guia-orientativa-vistalegre-ii-iniciados_132_3680923.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 13 Dec 2016 19:18:28 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/98c7a049-6f9c-4c5a-a040-3aa614780ea9_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="545851" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/98c7a049-6f9c-4c5a-a040-3aa614780ea9_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="545851" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Guía orientativa de Vistalegre II para no iniciados]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/98c7a049-6f9c-4c5a-a040-3aa614780ea9_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Andalucía,Sergio Pascual,Podemos]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Más ganador, más transversal]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/ganador-transversal_129_3932216.html]]></link>
      <description><![CDATA[<div class="subtitles"><p class="subtitle">Durante las últimas semanas se han vertido ríos de tinta sobre el mensaje que traslada Podemos con su última incorporación, IU-UP, para concurrir a las elecciones del 26J</p></div><p class="article-text">
        Podemos concurre a unas elecciones generales que se han convertido en una verdadera segunda vuelta entre el proyecto continuista del PP, que ser&iacute;a apoyado con toda probabilidad por C&acute;s y -seg&uacute;n la propia Susana D&iacute;az- por el PSOE, y el proyecto de cambio, transformador, que representa la uni&oacute;n de voluntades e identidades muy diferentes que convergen en la papeleta de Unidos Podemos. El reclamo ecologista otrora representado en la papeleta de Equo; el anhelo de una democracia de proximidad, evoluci&oacute;n natural del enraizamiento de nuestras culturas en este diverso pa&iacute;s plurinacional, en su declinaci&oacute;n aut&oacute;noma como EnMarea, EnCom&uacute; o EselMoment, o ti&ntilde;&eacute;ndonos de verde y blanco en Andaluc&iacute;a; la defensa del Estado de Derecho y sus instituciones, encarnadas en Juan Pedro Yllanes, Vicky Rosell o Julio Rodr&iacute;guez; o en Ada Colau, en lo que refiere a los derechos sociales; y tambi&eacute;n ahora lo mejor de la tradici&oacute;n pol&iacute;tica en defensa de los derechos de las trabajadoras y los trabajadores.
    </p><p class="article-text">
        La polifon&iacute;a que cada d&iacute;a m&aacute;s compone Podemos es representativa de los de abajo, del pueblo espa&ntilde;ol, de la heterog&eacute;nea amalgama que componemos gentes diversas con acentos corales, con creencias e ideolog&iacute;as diversas, con trayectorias culturales y pol&iacute;ticas dis&iacute;miles, pero con un compartido inmenso consenso social en la necesidad de recuperar nuestro pa&iacute;s para su gente, acabar con los desahucios, recuperar los ahora escu&aacute;lidos servicios p&uacute;blicos y auditar el enorme desfalco de las arcas p&uacute;blicas en sus distintas versiones, la corrupci&oacute;n rampante o la administraci&oacute;n desleal de los recursos de todos para construir aeropuertos sin aviones.
    </p><p class="article-text">
        Ese enorme consenso social que nos une y disuelve los s&iacute;mbolos y las tribus pol&iacute;ticas y sociales que nos separaban palidece ante el m&aacute;s transversalizador de los paradigmas: la victoria.
    </p><p class="article-text">
        La misma posibilidad de victoria que se hizo posible en el imaginario colectivo merced, entre otras razones -como el derrumbe de UCD- a las incorporaciones de Tierno Galv&aacute;n -y su Partido Socialista Popular- durante los procesos de Unidad Socialista del 78 o la de Francisco Fern&aacute;ndez Ord&oacute;&ntilde;ez -y su Partido de Acci&oacute;n Democr&aacute;tica- a las puertas de su victoria en 1982.
    </p><p class="article-text">
        Nada arrincona m&aacute;s las diferencias que la posibilidad cierta de victoria y es esto lo que ahora atisbamos los votantes del cambio. En esta segunda vuelta las condiciones est&aacute;n dadas para ganar.
    </p><p class="article-text">
        Habr&aacute; quien tirando de individualismo metodol&oacute;gico trufado de conductismo trate de trivializar esta suerte de efecto <em>bandwagon</em> que se avecina en esta segunda vuelta, pero lo cierto es que la pol&iacute;tica adem&aacute;s de raz&oacute;n y n&uacute;meros es piel y coraz&oacute;n, porque estas son unas elecciones at&iacute;picas, elegimos m&aacute;s un gobierno que un parlamento -as&iacute; lo ha querido la historia forzando una suerte de Presidenciales para deshacer el empate catastr&oacute;fico del 20D-, y en este tipo de comicios la clave es la confianza, esa que piden los candidatos, confianza una y otra vez traicionada por los gobiernos del bipartidismo en Espa&ntilde;a, y ya se sabe, la confianza no entiende de plasmas.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Sergio Pascual]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/ganador-transversal_129_3932216.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 22 Jun 2016 18:09:42 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Más ganador, más transversal]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[Elecciones Generales 2016,Podemos,Unidas Podemos]]></media:keywords>
    </item>
  </channel>
</rss>
