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    <title><![CDATA[elDiario.es - Andrés Malamud]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/andres_malamud/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Andrés Malamud]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Brasil, el país del 7 a 1]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/agendapublica/nueva_politica/brasil-pais_1_4558989.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/e95222a2-45a6-4528-aebb-f26035f36e04_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Brasil, el país del 7 a 1"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Dilma se enfrenta al reto de mantener la continuidad de su proyecto en un país políticamente fragmentado y con malas perspectivas económicas.</p></div><p class="article-text">
        Dilma Rousseff ha sido reelegida con el 51% de los votos, pero el n&uacute;mero que mejor expresa a Brasil es el que festej&oacute; Angela Merkel en julio. Una inflaci&oacute;n que roza el 7% anual y un crecimiento an&eacute;mico que ni por asomo llega al 1% anuncian turbulencias. El PT logr&oacute; la victoria porque mantuvo el desempleo bajo, pero ahora viene el ajuste. El voto por la continuidad anticipa un cambio &ndash; y no es para mejor.
    </p><p class="article-text">
        La democracia brasile&ntilde;a est&aacute; consolidada o, visto de otro modo, bloqueada: no cae, pero tampoco evoluciona. En los &uacute;ltimos veinte a&ntilde;os, el sistema pol&iacute;tico desarroll&oacute; tres constantes: multipartidismo en el congreso, bipartidismo en la presidencia y coaliciones en el gabinete.
    </p><p class="article-text">
        Brasil ostenta el parlamento m&aacute;s fragmentado del mundo, con un n&uacute;mero efectivo de partidos superior a trece. Por comparaci&oacute;n, el Congreso espa&ntilde;ol no llega a tres. Como resultado de esa pulverizaci&oacute;n, el partido de la presidenta detenta el 13% de los diputados - &iexcl;y es la primera minor&iacute;a! Su contraparte en el Senado, el PMDB, carece de ideolog&iacute;a, es el heredero de la oposici&oacute;n permitida durante la dictadura y es aliado del PT, que lo premia con la vicepresidencia y ministros. Pero a&uacute;n con esta alianza el qu&oacute;rum queda lejos. La construcci&oacute;n de una mayor&iacute;a legislativa que apruebe los proyectos del ejecutivo requiere la compra de voluntades adicionales. Que la gobernabilidad sea posible no significa que sea gratis. La fragmentaci&oacute;n partidaria se extiende por todo el territorio nacional, donde nueve partidos se reparten el gobierno de los 27 estados. El PT s&oacute;lo controla cinco.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Gr&aacute;fico. N&uacute;mero Efectivo de Partidos (NEP) Presidencial y Legislativo, Brasil (1986-2014)</strong>
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        Parad&oacute;jicamente, en las elecciones presidenciales el pa&iacute;s ha sido bipartidista durante 20 a&ntilde;os. Desde 1994, el PT y el PSDB se alternan en el primer y segundo lugar. El partido m&aacute;s grande, el PMDB, no presenta candidatos pero siempre incluye a uno de sus hombres como vicepresidente de alguno de los otros dos. Cuando su aliado es derrotado, no tiene complejos en correr en auxilio del vencedor.
    </p><p class="article-text">
        La combinaci&oacute;n de fragmentaci&oacute;n parlamentaria con bipartidismo presidencial se ha manifestado en una f&oacute;rmula de gobierno llamada presidencialismo de coalici&oacute;n. Los brasile&ntilde;os adaptaron al presidencialismo una pr&aacute;ctica t&iacute;pica del parlamentarismo y la exportaron a toda la regi&oacute;n. La f&oacute;rmula, sin embargo, tiene contraindicaciones y efectos secundarios. El m&aacute;s visible es un gabinete sobredimensionado que en este momento incluye a 39 ministros de diez partidos. La consecuencia es un pa&iacute;s que se gobierna pero no se reforma, porque el presupuesto alcanza para pagar pol&iacute;ticos pero no pol&iacute;ticas.
    </p><p class="article-text">
        Los polit&oacute;logos <a href="https://ncgg.princeton.edu/IPES/2013/papers/S1115_rm2.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Daniela Campello y C&eacute;sar Zucco identificaron los determinantes del voto en Am&eacute;rica Latina</a> y llegaron a una conclusi&oacute;n: los electores premian o castigan a sus presidentes por causas ajenas a la gesti&oacute;n. El estudio revela que es posible predecir la reelecci&oacute;n del presidente o de su partido sin apelar a factores dom&eacute;sticos: basta considerar el precio de los recursos naturales (l&eacute;ase valor de las exportaciones) y la tasa de inter&eacute;s internacional (l&eacute;ase valor del cr&eacute;dito y la deuda). En jerga acad&eacute;mica, <em>it&rsquo;s the economy, stupid!</em>
    </p><p class="article-text">
        <strong>Gr&aacute;fico. Evoluci&oacute;n del PIB y de la tasa de desempleo</strong>
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        Dilma ha ganado porque la econom&iacute;a brasile&ntilde;a est&aacute; parando pero todav&iacute;a no est&aacute; cayendo. Sin embargo, las perspectivas son negativas. Se acerca un periodo de crecimiento raqu&iacute;tico, inflaci&oacute;n alta y aumento de las demandas sociales. La presidenta deber&aacute; afrontarlo con un Congreso que, adem&aacute;s de fragmentado, ser&aacute; el m&aacute;s conservador de la historia.
    </p><p class="article-text">
        Mientras la econom&iacute;a exige gastar menos, la pol&iacute;tica reclama gastar m&aacute;s. Por eso Brasil es tan previsible, y peri&oacute;dicamente repite sus milagros cortos salpicados por estancamientos largos.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Andrés Malamud]]></dc:creator>
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      <pubDate><![CDATA[Mon, 27 Oct 2014 06:55:08 +0000]]></pubDate>
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