<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<rss xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/" xmlns:dcterms="http://purl.org/dc/terms/" xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"  xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/" version="2.0">
  <channel>
    <title><![CDATA[elDiario.es - Javier Caro]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/javier_caro/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Javier Caro]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
    <ttl>10</ttl>
    <atom:link href="https://www.eldiario.es/rss/category/author/512412" rel="self" type="application/rss+xml"/>
    <item>
      <title><![CDATA[El karma no tiene la culpa]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/culturamakma/karma-culpa_132_3727744.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/f8705e80-3c22-4e7f-9034-aeacd0b0fcb9_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El karma no tiene la culpa"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La comedia de María Ripoll 'No culpes al karma de lo que te pasa por gilipollas' presentada en los cines ABC El Saler</p></div><p class="article-text">
        Volvimos a 'Viva el Ci&ntilde;e', un evento de promoci&oacute;n del cine patrio con preestrenos en la ciudad, m&aacute;s concretamente en los Cines ABC El Saler de Valencia. Para esta ocasi&oacute;n tra&iacute;an una pel&iacute;cula condenada a convertirse en importante este a&ntilde;o, en uno de los films m&aacute;s taquilleros de nuestro pa&iacute;s. 'No culpes al Karma de lo que te pasa por Gilipollas' es una pel&iacute;cula de Mar&iacute;a Ripoll, directora que ya nos dej&oacute; con buen sabor de boca con 'Ahora o Nunca' (2015). 
    </p><p class="article-text">
        Aqu&iacute; nos encontramos con una novela, escrita por Laura Norton, llevada al cine, que no he tenido el gusto de leer, pero que funciona como pel&iacute;cula sin la necesidad de haber le&iacute;do el libro. En ella vemos a una Ver&oacute;nica Echegui que da vida a la tradicional y t&iacute;mida protagonista, Sara, quien se enfrenta a la marcha por trabajo a Francia de su novio, a gestionar una tienda de plumas que no funciona y al regreso de un antiguo amor, ahora novio de su hermana, de un modo muy divertido. 
    </p><p class="article-text">
        El film retrata la situaci&oacute;n actual de manera certera, el &eacute;xodo de los j&oacute;venes en busca de futuro a otros pa&iacute;ses, las crisis de matrimonios tradicionales y las redes sociales. Todos los personajes est&aacute;n en un estado de gracia continua, aunque nos podemos quedar con el fant&aacute;stico secundario que es Jordi S&aacute;nchez, que retrata a un hombre apocado y en proceso de divorcio que intenta reestructurar su vida a marchas forzadas al irse a vivir con sus hijas. 
    </p><p class="article-text">
        Elvira M&iacute;nguez es otra de las secundarias que realizan un trabajo colosal, su papel de madre de la protagonista, y de mujer que ha decidido cortar la relaci&oacute;n con su marido para vivir una segunda juventud con un nuevo amor, es espl&eacute;ndida. Su directora, Mar&iacute;a Ripoll, nos dec&iacute;a en rueda de prensa sobre la actriz: &ldquo;Elvira M&iacute;nguez nunca hab&iacute;a hecho humor y cuando la vimos actuar nos re&iacute;amos mucho, est&aacute; genial&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Una frase de la pel&iacute;cula que revela la idiosincrasia del personaje de M&iacute;nguez es la que espeta su hija menor: &ldquo;Mam&aacute; tiene co&ntilde;o y lo usa&rdquo;. Como nos comentaba su directora en el encuentro con medios, &ldquo;no quer&iacute;amos ese clich&eacute; de comedia rom&aacute;ntica para no ahuyentar a nadie&rdquo;. Y lleva toda la raz&oacute;n, pues la historia es mucho m&aacute;s que eso. Es una l&aacute;stima que la Academia siga empe&ntilde;ada en no nominar a los actores que trabajan el g&eacute;nero de la comedia, porque en ella a veces vemos destellos de luz muy intensos, y &eacute;ste es el caso de Ver&oacute;nica Echegui. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Javier Caro]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/culturamakma/karma-culpa_132_3727744.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 15 Nov 2016 10:48:57 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/f8705e80-3c22-4e7f-9034-aeacd0b0fcb9_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="211977" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/f8705e80-3c22-4e7f-9034-aeacd0b0fcb9_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="211977" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[El karma no tiene la culpa]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/f8705e80-3c22-4e7f-9034-aeacd0b0fcb9_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Una mente maravillosa pero sin recuerdos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/mente-maravillosa-recuerdos_132_3203238.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        Hace unos pocos d&iacute;as mi t&iacute;a segunda se ha venido a vivir con nosotros, hasta ah&iacute;, nada extra&ntilde;o: una mujer mayor que se va a vivir con sus familiares. El drama llega cuando esa mujer, que hab&iacute;a sido muy fuerte en otra &eacute;poca, ahora comienza a padecer demencia. Y la tienes ah&iacute;, como un fantasma de lo que fue, como la sombra asustada de su anterior yo. No sabe bien d&oacute;nde se halla, se asusta y todo le parece nuevo. La primera noche me pregunt&oacute; un mont&oacute;n de veces mi nombre, me debi&oacute; notar cansado de responderle lo mismo, y desisti&oacute; en sus insistentes preguntas, pero sus ojos delataban que no sab&iacute;a muy bien qui&eacute;n era ese chico de camiseta negra y perilla que estaba delante suya. Yo tambi&eacute;n la miraba, me intrigaba qu&eacute; era lo que estaba pensando esa mujer, c&oacute;mo su cerebro hab&iacute;a destruido sus recuerdos y en qu&eacute; se hab&iacute;a quedado. Me intrigaba saber que quedaba de ella ah&iacute; dentro. Ah&iacute; seguimos con las preguntas y al d&iacute;a siguiente, sab&iacute;a quien era y como me llamaba. Desde que lleg&oacute; hablamos mucho con ella, una veces sabe lo que dice y otras se mantiene en estado de alerta, camina por el pasillo como alguien despistado, pregunta siempre d&oacute;nde est&aacute; el ba&ntilde;o, y se marea si le dices la segunda puerta a la derecha, a veces, llega hasta la tercera. Ya no es mi t&iacute;a, es otra persona, una persona temerosa de todo, pero tambi&eacute;n cari&ntilde;osa. Se alegra cuando nos ve y se entristece cuando nos machamos. Sus compa&ntilde;&iacute;as m&aacute;s fieles son el perro, al que acaricia con alegr&iacute;a, y la televisi&oacute;n. Ya no controla sus esf&iacute;nteres, ni en muchas ocasiones su lengua, se distrae con una mosca, pero parece feliz, esa felicidad del que ya no tiene preocupaciones. Para muchos podr&iacute;a parecer una carga, pero a mi me gusta su presencia, esa presencia con barniz de ausencia emocional. Estar sin estar. Hablar por hablar. La demencia la ha transformado, ha destruido su personalidad reduci&eacute;ndola a un cuerpo con una mente sin recuerdos. La demencia la ha abandonado a su suerte. Un amigo me preguntaba el otro d&iacute;a, con mucho suspense y expectaci&oacute;n, d&oacute;nde cre&iacute;a yo, como estudiante de psicolog&iacute;a, que estaba el alma, todo esto despu&eacute;s de una conversaci&oacute;n teol&oacute;gica apasionante. Yo le dije que el alma estaba en el cerebro, si el cerebro no funciona, la consciencia no existe. &Eacute;l no pensaba lo mismo, su visi&oacute;n era m&aacute;s religiosa. Lo dije pensando en mi t&iacute;a, en su realidad trastocada y confusa. En esa realidad que solo ve ella, sesgada, demasiado sesgada para ser &uacute;til, adaptativa. Busca con obsesi&oacute;n un cigarro, se muestra ofendida cuando le negamos algo que la perjudica, pero es altiva cuando lo pide con urgencia. Me gusta charlar con ella, recuerda cosas del pasado, cosas que yo no s&eacute;, de la familia, del franquismo, de la vida. A veces dudo de la veracidad de su narraci&oacute;n, pero otras entiendo la complejidad del cerebro, quiz&aacute;s sea una invenci&oacute;n, o tal vez retales de historias mil veces contadas que ha unido en un formidable ejercicio de enga&ntilde;o. Parece que sepa lo que dice, y a veces lo sabr&aacute;, pero otras su mente recoge las piezas del puzzle y les da otro sentido. Es agotador luchar para recordarle cosas, para que entienda lo m&aacute;s b&aacute;sico, parece como si se hubiera metido en un disparatada m&aacute;quina del tiempo y hubiera vuelto a la ni&ntilde;ez con los pa&ntilde;ales y la dependencia de otros. Un d&iacute;a dejar&aacute; de saber qui&eacute;n es, y quiz&aacute;s dejar&aacute; de saber qu&eacute; es &eacute;ste mundo y se muera del miedo. Porque todo le parecer&aacute; alien&iacute;gena, de otro mundo alejado del nuestro, o mejor dicho, del suyo. Quiz&aacute;s ma&ntilde;ana vuelva a preguntarme el nombre, ahora no lo hace, solo me habla y me sonr&iacute;e,  le sonar&eacute; de algo en su mente, y con eso le basta. Por las noches ronca tan fuerte que nos despierta a todos, me pregunto qu&eacute; so&ntilde;ar&aacute;, qu&eacute; recuerdos le quedar&aacute;n en el inconsciente. Pienso que tal vez est&eacute; igual en el mundo de la vigilia que en brazos de Hipnos. &iexcl;Qu&eacute; m&aacute;s da!, si todo para ella es nuevo. Es muy probable que todo no sea nuevo cada d&iacute;a, pero su deterioro es r&aacute;pido y doloroso. Un d&iacute;a sabe qui&eacute;n era Franco y al d&iacute;a siguiente lo ha olvidado, para regresar a su mente otro d&iacute;a, pero diciendo que Franco era el comunista. Recoloca las fichas, las mueve sin querer, pero desea no perderlas. R&iacute;e viendo los goles del R. Madrid, le gusta ese club, es el equipo de su vida, el que la hac&iacute;a so&ntilde;ar. No recuerda a los jugadores, tampoco los recuerdo ni yo, pero aplaude las jugadas, los goles y las paradas. El Madrid est&aacute; muy dentro de su recuerdos, anclados en alg&uacute;n lugar, quiz&aacute;s por el componente emocional, por los triunfos y noches de gloria o tal vez porque mi t&iacute;o, su fallecido marido, era forofo. Nunca le he preguntado si recuerda a Rafael, el hombre con el que comparti&oacute; m&aacute;s de media vida, me da miedo que diga que no, que no sabe de qui&eacute;n le hablo. &iquest;C&oacute;mo puede uno olvidar eso?. La demencia le ha arrebatado su vida, sus recuerdos y su libertad. Muchas veces hay destellos de lucidez, luces que te llevan a poder charlar con ella, sus ojos se empa&ntilde;aron a la muerte de &Aacute;ngel Nieto, me dijo varias veces que era el 12+1, me sorprendi&oacute;, porque no recordaba nada m&aacute;s, solo que era el 12+1. Un concepto grabado en su memoria. Los d&iacute;as pasan tranquilos, no hay sobresaltos, ella olvida ponerse el pa&ntilde;al, a veces se queda mirando la pared, abstra&iacute;a y sin reaccionar, otras veces simplemente me pregunta c&oacute;mo me llamo o d&oacute;nde est&aacute; mi madre. Ella est&aacute; ah&iacute; sentada, pero su mente est&aacute; volando a lugares extra&ntilde;os para completar el rompecabezas, para hacer m&aacute;s entendible la realidad. Una realidad, que por otro lado, ya le da igual, ya no le importa en absoluto. Pero, &iquest;c&oacute;mo le va a importar si no la comprende? Comemos juntos, miramos la tele y no nos decimos nada, no tenemos nada que decirnos.  
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Javier Caro]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/mente-maravillosa-recuerdos_132_3203238.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 06 Sep 2017 18:12:25 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Una mente maravillosa pero sin recuerdos]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[Alzheimer]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El pueblo es parte de mi vida]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/pueblo-parte-vida_132_3218730.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        Tumbados en la cama, con su sonrisa en la cara mientras me cuenta historias de su pueblo, de la banda de m&uacute;sica, de las fiestas, de la pe&ntilde;a, pasamos una noche de charla. Una noche calurosa de verano. Historias que explica con los ojos encendidos, como si viera las escenas proyectadas en la retina, mirando al oscuro techo, como si estuviera dentro de ellas. Las revive y las disfruta. Quiere ver a la gente, a su gente, a la que la conoce desde hace a&ntilde;os. Nos contamos la vida, y en esa vida, en ese rollo de celuloide mental que es el recuerdo, aparece Tobarra, el pueblo que me vio crecer, el de mi infancia y juventud. Ese lugar donde los primeros destellos de libertad se mezclaban con alcohol, rock en garitos y tambores de Semana Santa. Record&eacute; mi vida y la de otros que me han acompa&ntilde;ado en ella, tambi&eacute;n record&eacute; con sorpresa que hac&iacute;a a&ntilde;os, demasiados, que no iba, que no sent&iacute;a en el paladar el olor a las fiestas, a las noches pegajosas paseando por sus calles y sus cuestas. Los churros con el est&oacute;mago vac&iacute;o o las carpas donde siempre protest&aacute;bamos por su p&eacute;sima calidad musical (nosotros siempre esper&aacute;bamos rock).La gente que ves una vez al a&ntilde;o, y de la que te alegras mucho de ver, y con la que hablas del pueblo, de lo que pas&oacute; en las fiestas pasadas o de an&eacute;cdotas, como si nada m&aacute;s importara. El pueblo estaba igual, o quiz&aacute;s era yo el que no hab&iacute;a cambiado, el que por desgracia se hab&iacute;a quedado en alg&uacute;n lugar sin avanzar. All&iacute; estaba la Mary, con su sonrisa y sus perras;Rosi, con sus oposiciones o Uge con su hijo Enzo, que est&aacute; a punto de cumplir un a&ntilde;o. Y estaba yo, que no hab&iacute;a pisado el pueblo en a&ntilde;os. Era como si hubiera salido un momento de la sala de cine al ba&ntilde;o, me hubiera encontrado con alguien y al entrar de nuevo, todo lo que acontece en la pantalla fuera nuevo. Los mismos personajes pero evolucionados en sus vidas. Aunque en el fondo, el cari&ntilde;o segu&iacute;a intacto y todo se reestablece en cuesti&oacute;n de segundos. En el pueblo, yo que provengo de la ciudad y mis padres no ten&iacute;an un lugar de asueto estival, era todo otro mundo. La primera vez que entraba en una discoteca, no s&eacute;, tendr&iacute;a catorce o quince a&ntilde;os, y all&iacute; est&aacute;bamos, como si estuvi&eacute;ramos haciendo algo malo. La primera verbena, la primera borrachera (de la que conservo fotos tremendas), las primeras chicas, esas que ve&iacute;as en el paseo o en las carpas, esas que iban con amigas y que desconoc&iacute;as por completo si eran del pueblo o forasteras. El kiosco donde siempre compr&aacute;bamos guarradas, y de paso nos re&iacute;amos cambi&aacute;ndole el canal de televisi&oacute;n al porno a la pobre mujer, o los &ldquo;garutos&rdquo;, donde intent&aacute;bamos entrar y conseguir algo de cerveza o &ldquo;paloma&rdquo;. El primer beso, con Estopa de fondo, en una discoteca ya desaparecida, y cierta sensaci&oacute;n de triunfo in&uacute;til. Pero por encima de todo la libertad, esa libertad que nos embriagaba, que nos hac&iacute;a sentirnos felices esos d&iacute;as que nos march&aacute;bamos de la ciudad. Ten&iacute;amos un lugar d&oacute;nde ir, un sitio donde nos esperaban y donde todo, o casi todo, era diferente. All&iacute; &eacute;ramos otras personas, ten&iacute;amos otros amigos y habl&aacute;bamos de otras cosas. Un d&iacute;a a la Canal, all&iacute; a sentarnos y poner los pies al remojo, otro a coger albaricoques, con las lega&ntilde;as en los ojos y el fr&iacute;o en las manos. Bebernos unos Latinos en el Pipper&acute;s con Extremoduro de fondo, comernos una pizzas enormes en El T&iacute;o de la Pipa, unos Gofres en El Argentino o aporrear el tambor en la calle del Fuego. Esa tranquilidad y sencillez era la que te atrapaba, la que te hac&iacute;a marcharte de all&iacute; con l&aacute;grimas en los ojos, como la primera vez que fui, que recuerdo llegar a la ciudad con los ojos enrojecidos. Yo quer&iacute;a quedarme all&iacute;. Era mi Arcadia particular. Tener un lugar donde ir, donde llegar, donde te esperan, eso es algo valioso, una sensaci&oacute;n indescriptibles, de las que te llenan el alma. Como cuando vuelves a casa y te espera tu chica, la ves y el mundo parece tener sentido. Regresaba al pueblo con m&uacute;ltiples sentimientos encontrados: este a&ntilde;o volv&iacute;a porque no quer&iacute;a dejar solos a gente que quiero mucho en el primer a&ntilde;o de fiestas sin la matriarca familiar. Este a&ntilde;o hab&iacute;a muerto la madre de mi amigo. Una mujer que nos hab&iacute;a aguantado a&ntilde;os, que nos hab&iacute;a tratado como parte de la familia (de hecho, para mi son mi familia), que siempre nos hab&iacute;a esperado con los brazos abiertos. Este a&ntilde;o no la hemos visto pasear con su marido y amigos por los bares del centro, Los Arcos o el Totoni, &eacute;ste a&ntilde;o no hemos comido con ella, ni nos ha preguntado si la noche anterior hab&iacute;amos triunfado. Este a&ntilde;o mientras ve&iacute;amos los fuegos artificiales que despiden las fiestas, y mi amigo me pregunt&oacute; si me hab&iacute;a dado cuenta que era e primer a&ntilde;o sin su madre. Claro que me hab&iacute;a dado cuenta, porque tanto ella como todo lo que envuelve al pueblo son parte de mi vida, y ahora se ha quedado un poco m&aacute;s vac&iacute;a. Aquella noche mientras habl&aacute;bamos del pueblo sent&iacute; muchas ganas de volver a aquellos a&ntilde;os, ella me lo contaba con devoci&oacute;n, yo la escuchaba y sent&iacute;a cada palabra como m&iacute;as. Gracias por esas condencias.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Javier Caro]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/pueblo-parte-vida_132_3218730.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 28 Aug 2017 15:24:10 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[El pueblo es parte de mi vida]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Tranvía a los sueños (adiós Balneario)]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/tranvia-suenos-adios-balneario_132_3240065.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        Paseaba por la noche con una amiga por la playa cuando pasamos por el Hotel Las Arenas, ese mastodonte que se alza enfrente de la playa. Lo mir&eacute; un rato y comenc&eacute; un relato, mi amiga no hab&iacute;a vivido su infancia en la ciudad, sobre c&oacute;mo era todo esto cuando yo no era m&aacute;s que un infante. Todo est&aacute; muy cambiado, de hecho ser&iacute;a irreconocible para cualquiera que no haya vivido el cambio o que alguien se lo cuente. Parec&iacute;a un abuelo cebolleta contando una historieta de no hace mucho tiempo. De peque&ntilde;o la playa me encantaba, el Sol no quemaba tanto y constru&iacute;a castillos de arena en la orilla. Me encantaba la playa, era un lugar de libertad, pod&iacute;as estar en el agua todo el rato que desearas, t&uacute; solo contra las olas, sumergi&eacute;ndote en ellas o dej&aacute;ndote flotar. Para aquello no precisaba de amigos ni compa&ntilde;eros de juegos, pod&iacute;a estar solo y pasarlo bien. Cuando &iacute;bamos a Las Arenas lo hac&iacute;amos porque &iacute;bamos en familia, mis t&iacute;os y primos ven&iacute;an de la otra parte de Espa&ntilde;a y se alojaban en mi casa, en aquellas fechas est&aacute;bamos m&aacute;s cerca de ser una comuna hippie con ba&ntilde;adores y toallas tendidas que una casa normal. &Iacute;bamos en autob&uacute;s, no por no contaminar, &iquest;qu&eacute; demonios era eso de contaminar?. Viaj&aacute;bamos de ese modo porque era barato y &uacute;til, pod&iacute;amos ir todos con el mismo bonob&uacute;s, sagrado invento, y dejarnos en la puerta. All&iacute; pagabas la entrada y ya era ba&ntilde;ista VIP, ten&iacute;as a tu alcance duchas, que en aquella &eacute;poca no hab&iacute;a en la playa (y de haberlas no las recuerdo) y algunas recreativas arcade que eran para volverse loco por 25 pesetas, &iexcl;c&oacute;mo me gustaba ese Street fighter y ese Tetris!. La tortilla en un tupper, llamado fiambrera, unas sillas de playa y varias neveras horribles y azules, quiz&aacute;s para emular el fr&iacute;o interior. Cruz&aacute;bamos la playa y ah&iacute; estaba ese techo enorme, ese techo de paja que cubr&iacute;a gran parte de la playa. Un techo donde nos resguard&aacute;bamos del Sol y pod&iacute;amos disfrutar de un d&iacute;a de arena fr&iacute;a. Hoy ser&iacute;a bastante antiglamour, bastante de pobres de barrio proletario o de ga&ntilde;anes, pero en su momento era algo normal, habitual para un domingo o un d&iacute;a especial. En la playa eras feliz, aquello no era caro, era para todo el mundo, cualquiera pod&iacute;a entrar, no hab&iacute;a camareros que te trajeras daikiris a la orilla ni m&uacute;sica chillo out, como mucho alguna de Manolo Escobar o el Titi. Todo parec&iacute;a menos elitista y m&aacute;s accesible, para los que aqu&iacute;, para las familias, los amigos. La brisa del mar llegaba trufada de olor a fritanga o a colonia barata, los ba&ntilde;adores eran feos y nunca de marca, tus familiares hablaban de T&oacute;mbola y unos se&ntilde;ores con gorro de paja vend&iacute;an pipas y gusanitos tost&aacute;ndose al Sol. Los vendedores ambulantes eran la t&oacute;nica habitual, pululaban entre las familias y las toallas esquivando no levantar la tan asquerosa arena. Vend&iacute;an pulseras, carteras y relojes casio, de esos feos y negros de medio pl&aacute;stico, que la modernidad le han conferido est&aacute;ndar de <em>vintage</em>. El Balnerario era un leviat&aacute;n que no parec&iacute;a tener mucho uso, las duchas, que anta&ntilde;o hab&iacute;an sido para los prebostes, ahora las us&aacute;bamos nosotros, pobres obreros. All&iacute; nos congreg&aacute;bamos todo tipo de personas, desde trabajadores hasta gente con m&aacute;s posibles, yo no los distingu&iacute;a, sin camiseta y con gorro de tela y puro, todos parecemos iguales. Recuerdo una noche en la cual fuimos al cine de verano, se hac&iacute;a all&iacute; y no creo que fuera muy caro, la pel&iacute;cula en cuesti&oacute;n fue &ldquo;Flubber&rdquo; (Les Mayfield, 1997). No se proyectaba en una pantalla acondicionada para tal uso, ni tampoco el sonido era para aplaudir y mostrar reverencia, aquello sonaba mal y la pared, con sus desconchones, era la que hac&iacute;a la funci&oacute;n de pantalla. Un d&iacute;a, no s&eacute; cu&aacute;l, simplemente dejamos de ir, nuestros viajes a la playa eran a la Malvarrosa, que era gratis. Tambi&eacute;n comenzamos a salir de Val&egrave;ncia y Cullera y Gandia se transformaron en nuestros destinos playeros. Cuando construyeron el complejo actual, sent&iacute; que una parte de la ciudad hab&iacute;a desaparecido para siempre, que la fotograf&iacute;a de un recuerdo para generaciones enteras iba a volatilizarse. Supe que el modelo hab&iacute;a cambiado, que ya no iba ser igual y que los d&iacute;as de playa para centenares de familias cambiar&iacute;an. El hotel volvi&oacute; a las manos de los que tienen m&aacute;s y lo pueden pagar. Recuerdo su puerta, esa verja, recuerdo el suelo y el olor. Siempre me ha costado mucho visionar la fant&aacute;stica pel&iacute;cula &ldquo;Tranv&iacute;a a la Malvarrosa&rdquo; (Jose Lu&iacute;s Garc&iacute;a S&aacute;nchez, 1977), no porque salga el Balneario, que tambi&eacute;n, sino porque me recuerda a aquellos veranos, aquellas tardes bajo la sombra protegido por mi familia, por mi madre. Me recuerda a un pasado que es solo eso, pasado y nada m&aacute;s. No he vuelto a ir a la playa con aquella sensaci&oacute;n gregaria de unidad, de familia. Cont&aacute;ndolo me sent&iacute; mayor y nost&aacute;lgico, pero qui&eacute;n no lo es cuando habla de su infancia.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Javier Caro]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/tranvia-suenos-adios-balneario_132_3240065.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 10 Aug 2017 17:34:15 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Tranvía a los sueños (adiós Balneario)]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Las despedidas]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/despedidas_132_3266951.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        Lo reconozco, no me gustan las despedidas. Supongo que habr&aacute; gente a la que le guste, personas que no supuran nostalgia en esos &uacute;ltimos abrazos o besos, en la visi&oacute;n de ese lugar por, aparentemente, &uacute;ltima vez. Pero yo, pobre de mi, no me hallo en ese grupo, quiz&aacute;s la vida ser&iacute;a m&aacute;s sencilla de ese modo: no pensar en lo que se deja atr&aacute;s y mirar lo que est&aacute; por venir. Una mirada triste a lo que ya no volver&aacute; y abandonas con melancol&iacute;a. Hace poco tuve que dejar atr&aacute;s muchas cosas, entre ellas el curso. Sonar&aacute; est&uacute;pido y rid&iacute;culo, pero un curso es m&aacute;s de lo que parece.
    </p><p class="article-text">
        Es un estado &uacute;nico, un microcosmos que no se volver&aacute; a repetir, no estar&aacute;s los mismo profesores ni los mismo alumnos. Tus rituales, saludar a &eacute;ste, hablar con aquel, desaparecer&aacute;n. Cada uno avanzar&aacute; en la direcci&oacute;n que le marquen sus ideas o la proverbial suerte. El curso termina y cada vez compruebas m&aacute;s que la vida se vive en solitario, como en esa relaci&oacute;n en la cual un d&iacute;a todo termina y vuelves a tu estado anterior, no  a la solter&iacute;a, sino a la soledad. El enfrentamiento a la vida solo, sin nadie a quien cogerte.
    </p><p class="article-text">
        La soledad de ser uno y no dos. &iquest;Qu&eacute; es la soledad?. Para mi, en cierta forma, ha representado esos ex&aacute;menes de recuperaci&oacute;n donde est&aacute;s sin nadie, donde los pasillos de la Universidad se torna en oscuros lugares vac&iacute;os de vida, donde la biblioteca pierde su efervescencia de j&oacute;venes nerviosos y preguntas de &uacute;ltima hora. Cuando te encierras para poder trabajar los ex&aacute;menes como si no hubiera un ma&ntilde;ana lo coges con ciertas ganas, sabes que la nota depender&aacute; de tus capacidades: el papel contra ti, nada m&aacute;s. Hasta que llega ese &uacute;ltimo d&iacute;a, ese &uacute;ltimo examen, donde tu cognici&oacute;n est&aacute; en horas muy bajas y tu cuerpo pide descanso y algo de alcohol y charla absurda. Sales y el mundo cambia, ya no hay obligaciones autoimpuesta, ya no precisas de tu compa&ntilde;ero para un apunte o una duda, ya eres libre. Libre para no hacer nada, para no tener nada que hacer y entonces me atenaza una sensaci&oacute;n de vac&iacute;o, de &iquest;tanto esfuerzo para esto?.
    </p><p class="article-text">
        Lo bonito de la meta es el camino, y no negar&eacute;, y espero que tampoco lo hag&aacute;is vosotros, que aprender es tan fascinante como aprobar, que es un autodescubrimiento, pero ese momento en el pasillo, con el examen todav&iacute;a fresco en tu depauperada mente, con todo tu mundo destruido, es una mierda. &iquest;Qu&eacute; hago esta tarde?, podr&iacute;a hacer esto, lo otro... tu rutina a muerto, se ha desvanecido como los caf&eacute;s que te manten&iacute;an vivo cuando el tedio amenazaba y los p&aacute;rpados se transformaban en losas de acero. Miras a la cara de esas personas que te han acompa&ntilde;ado y ayudado en el curso, qui&eacute;n sabe si repetir&aacute;s con ellos, y ah&iacute; estamos, tanto sufrir, protestar, cabrearnos, indignarnos y estudiar para estar ah&iacute;, con esas ojeras y la cara de satisfacci&oacute;n por haber subido al Everest y haber salido victorioso. Lo siento, pero sent&iacute; pena cuando me hube despedido, cuando supe que aquello se hab&iacute;a terminado.
    </p><p class="article-text">
        El a&ntilde;o que viene otra cosa, otro inicio diferente, igual de fascinante, pero sin ellos, o tal s&iacute;. Todo hab&iacute;a pasado. Las notas caer&iacute;an como hojas en oto&ntilde;o y nos dibujar&iacute;an sonrisas y rabia, tal vez ira. Los grupos de wasap arder&iacute;an en cr&iacute;ticas feroces y alegr&iacute;as incontestables, as&iacute; es la vida, no todos pueden estar igual de contentos. Odio las despedidas. Cuando se fue mi abuela a Sevilla para no volver, sab&iacute;a que ser&iacute;a el &uacute;ltimo d&iacute;a, y quise retener aquel momento en mi retina, en mi coraz&oacute;n. Hay despedidas, como las de la facultad, que se ven venir, que sabes que estar&aacute;n ah&iacute; porque as&iacute; lo marca el inmisericorde calendario. Hay otras que llegan de pronto, sin esperarlas, sin que tu olfato las sienta.
    </p><p class="article-text">
        A veces no te puedes despedir, y sientes que no dijiste aquello que ten&iacute;as que decir o que hacer. Otras te despides de golpe, con el aliento fr&iacute;o y la mente pr&aacute;cticamente en blanco. La despedidas son curiosas, a veces piensas que ser&aacute;n de una forma pero luego son de otras, quiz&aacute;s piensas que a la otra persona le doler&aacute; que os dej&eacute;is de ver y descubras que no, que sigue igual, que lo asimila bien, como un adulto y no como un p&uacute;ber. Es triste comprobar que lo que sientes es solo tuyo, y quiz&aacute;s las cosas no sean para tanto. Acelero las despedidas, digo que nos volveremos a ver, comento por lo bajo que seguro que alg&uacute;n d&iacute;a coincidimos, aunque sepa que es improbable.
    </p><p class="article-text">
        Quiz&aacute;s lo m&aacute;s penoso es cuando te despides de ti mismo, de esa persona que tanto te gustaba ser, de ese chico de melena rizada que se re&iacute;a de todo y cantaba rock hasta el amanecer. Cuando te das cuenta que ese chico es otro, otra persona que tiene alg&uacute;n puntos en com&uacute;n pero no todos, te introduces en la nostalgia con un pasaporte de primera clase. Ese chico no volver&aacute; jam&aacute;s, y apenas te pudiste despedir de &eacute;l. Todo ha cambiado, desde las amistades hasta el contexto. Esa etapa termin&oacute;, como el curso o la amistad que un d&iacute;a ya no est&aacute;. No te despides, no sabes que ese ser&aacute; el &uacute;ltimo d&iacute;a. Aunque sea triste prefiero esas despedidas que no se marcan en el calendario, esas que suceden porque s&iacute;, porque la vida fluye y es maravillosa y te env&iacute;a a otro lugar, a otra persona, a otra cama.
    </p><p class="article-text">
        Esas despedidas que no lo son, que simplemente se integran en tu d&iacute;a a d&iacute;a. Ese beso final, que no sabes que lo ser&aacute; y se da con cari&ntilde;o. Esa frase que indica algo pero jam&aacute;s se sabr&aacute; qu&eacute; pretend&iacute;a decir. La despedida es el principio de algo, de primera es el final de una etapa, con lo cual ha de comenzar otra sin esa persona. La despedida te obliga a regresar al origen, a olvidar por un tiempo lo vivido y centrarte en los retos que se presentan. Un nuevo curso, con nuevos profesores y los mismos retos, las mismas despedidas y los mismo sue&ntilde;os.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Javier Caro]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/despedidas_132_3266951.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 22 Jul 2017 06:44:10 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Las despedidas]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El PSOE nos ha vendido]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/psoe-vendido_132_3752907.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        &iexcl;Menudo circo!. Esa es la frase que se le vino a la mente a m&aacute;s de uno cuando quedaron en Ferraz  los socialistas, para consumar la pena m&aacute;xima que ya llevaba tiempo urdi&eacute;ndose en la c&uacute;pula. Cuchillos volando, v&aacute;lvulas de ox&iacute;geno para el PP, un m&aacute;rtir por la causa, decenas de curiosos y periodistas que no daban cr&eacute;dito, y despu&eacute;s, el silencio de las sirenas llev&aacute;ndose a Pedro S&aacute;nchez a la morgue.
    </p><p class="article-text">
        El PSOE se ha pegado un tiro en la pierna luego de ver at&oacute;nitos como el poder, el ansiado y omnipresente poder, pod&iacute;a escurr&iacute;rseles de las manos y acabar en &ldquo;los bolivarianos&rdquo; de PODEMOS. Ahora hay peleas por la disciplina de voto, comit&eacute;s federales que parecen m&aacute;s feudales que otra cosa, barones enfrentados, Ibarra queriendo expulsar a los catalanes y en el medio un abismo, una brecha. La herida que el fragor de la batalla nadie aprecia, nadie es capaz de divisar. La herida que se abre y se desangra en la izquierda, esa izquierda que abandon&oacute; por el camino la O de obrero y la S de socialista. Jurar&iacute;a haber visto a Pablo Iglesias saltar de alegr&iacute;a al ver c&oacute;mo explotaba el SOE, y les dejaba as&iacute; una autopista por la izquierda para adelantar, Rajoy se rascaba la cabeza, incr&eacute;dulo todav&iacute;a, viendo como sin hacer nada sus adversarios se mord&iacute;an inmisericordes, como la G&uuml;rtel o las tarjetas Black a nadie le importaban en absoluto.
    </p><p class="article-text">
        Es curioso, pero con Gonz&aacute;lez las cosas siempre cambian: se alejan del Partidos Comunista, se acercan a la OTAN o dejan que la derecha con m&aacute;s casos de corrupci&oacute;n de la historia, gobierne. Es curioso, Gonz&aacute;lez fue el que apret&oacute; el bot&oacute;n que desintegr&oacute; a S&aacute;nchez, y lo hizo con una entrevista, con el poder de la palabra. La desaparici&oacute;n del PSOE parece ser un hecho, pero no nos llevemos a enga&ntilde;o, la estrategia es sencilla: cuatro a&ntilde;os del PP y de recortes, cuatro a&ntilde;os para que Susana se haga con el poder y el cari&ntilde;o de los votantes de la rosa, cuatro a&ntilde;os para que la gente olvide a S&aacute;nchez, cuatro a&ntilde;os para que la eclosi&oacute;n y auge de PODEMOS baje, para que el efecto que suscita en la juventud un Pablo Iglesias joven y valiente se diluya, se pixele en la memoria y en la hemeroteca.
    </p><p class="article-text">
        El PSOE piensa en las siguientes elecciones, no en estas, no en la reversi&oacute;n de la situaci&oacute;n actual. Son largoplacistas, es mejor esperar, atemperar los caldeados &aacute;nimos, pero, &iquest;qu&eacute; pasar&aacute; si PODEMOS no es flor de un d&iacute;a?, &iquest;y si tras Pablo Iglesias hay miles de personas dispuestas a coger el tim&oacute;n?. Puede ser que los ayuntamientos del cambi&oacute; perduren, crezcan y contenten a m&aacute;s ciudadanos. No solo por la larga historia del PSOE, por sus siglas o por sus aportaciones al estado de bienestar la gente va a seguir vot&aacute;ndoles.
    </p><p class="article-text">
        Los tiempos cambian, aunque los socialistas creas que tienen m&aacute;s que ganar dejando el r&iacute;o correr, sabiendo que en sus revueltas aguas es imposible pescar. Los socialistas hace largo tiempo que dejaron de estar al d&iacute;a. &iquest;Y los catalanes, qu&eacute;?. Sus malos resultados en Catalunya son por culpa de la alargada e implacable sombra del SOE nacional, su propuesta ya parece no servir, se ha quedado obsoleta, caduca, fr&iacute;a frente a nuevos retos, tal vez el cisma puede ser la catarsis, la liberaci&oacute;n de esa r&eacute;mora que es ser s&oacute;lo una parte del conjunto de un partido estatal, por muy federal que nos lo vendan. Los socialistas del sur quieren controlar a los del norte, pese a que en cada federaci&oacute;n las cosas se hacen de una forma.
    </p><p class="article-text">
        Est&aacute; claro que Iceta sacar&aacute; algo de todo &eacute;ste l&iacute;o, de su alianza con el NO, de su respuesta gran&iacute;tica a ese absurdo de abstenci&oacute;n t&eacute;cnico o en bloque. Y el &uacute;ltimo v&oacute;rtice, sin duda el m&aacute;s importante pero m&aacute;s olvidado: las bases. La gente que paga religiosamente su militancia, que votan, pero tambi&eacute;n trabajan para que su partido, el que les niega consulta, gane las elecciones.
    </p><p class="article-text">
        Mucha gente que pega carteles, van a m&iacute;tines, charla de pol&iacute;tica con los amigos intentando arrancar alg&uacute;n voto, esos y esas militantes, son los grandes olvidados. Aunque no est&aacute;n olvidados por puro azar, est&aacute;n olvidados porque su respuesta en las urnas est&aacute; muy clara, es sencilla, pero al comit&eacute; federal, esa especie de Dios al que no se le puede llevar la contraria por peligro de anatema, no le conviene dejar que los militantes se expresen. &iquest;Alg&uacute;n militante del SOE que haya padecido los recortes, los despidos, las subidas de todos los impuestos o el ninguneo del gobierno, va a votar s&iacute; a la abstenci&oacute;n?.
    </p><p class="article-text">
        Los militantes, como todos los dem&aacute;s, sufrimos los recortes y los impuestos, vivimos en la realidad del d&iacute;a a d&iacute;a. Vemos como se salvan bancos y no personas, conocemos a alguien que va a la Iglesia a pedir comida, a que le ayuden, seguro que sabemos de alguien que ha abandonado los estudios por no poder pag&aacute;rselos. Quiz&aacute;s la c&uacute;pula actual de los socialistas vivan en otro mundo, en ese mundo donde se piensa que &ldquo;m&aacute;s ser perdi&oacute; en Cuba&rdquo;, esos que ven un gobierno del PP como una nueva oportunidad de ganar votos en cuatro a&ntilde;os, pero no ven el temor en los estudiantes, que saben que sus tasas subir&aacute;n sin remedio o que no podr&aacute;n estudiar en la Universidad por in&uacute;tiles revalidas, esos aut&oacute;nomos que ven el IVA y se asustan o esos jubilados que saben que el dinero que nos pide Bruselas saldr&aacute; de sus bolsillos en Enero, no antes para dejar que compremos en Navidad y que nos creamos esa falsa milonga del crecimientos.
    </p><p class="article-text">
        Los socialistas nos han vendido por seguir vivos, aunque seguramente caer&aacute;n por su propio peso. Tendremos a Rajoy una legislatura m&aacute;s, y lo &uacute;nico que podremos hacer es no votar en las siguiente elecciones a la derecha socialista.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Javier Caro]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/psoe-vendido_132_3752907.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 01 Nov 2016 06:28:53 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[El PSOE nos ha vendido]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Los perros nos entienden (hasta siempre Kenia)]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/perros-entienden-siempre-kenia_132_3813982.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/88f742b0-57ec-486e-8b96-0e682bf511dc_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Los perros nos entienden (hasta siempre Kenia)"></p><p class="article-text">
        Cuando cogimos a Kenia era una perra con pocas posibilidades de estar viva mucho tiempo, era mayor, ten&iacute;a el cuello mal y en la protectora, aunque la quer&iacute;an mucho, no pod&iacute;an prestarle ni la atenci&oacute;n ni el cari&ntilde;o que necesitaba. El primer d&iacute;a que la vi en casa estaba algo asustada, nos la dejaron de acogida hasta que alguna familia la quisiera, pero, &iquest;qui&eacute;n iba a querer a una perra grandota y algo mayor?.
    </p><p class="article-text">
        Era muy buena pero era evidente que lo iba a tener dif&iacute;cil, pero claro, a los pocos d&iacute;as ese animal tan bueno y bonito no se pod&iacute;a marchar de casa. Nos la quedamos. Kenia era una perra muy buena, todo cari&ntilde;o, se notaba que hab&iacute;a sufrido porque ten&iacute;a las tetas un poco grandes, como si la hubieran utilizado para la cr&iacute;a y ten&iacute;a mucha ansiedad por la comida, como si hubiera pasado mucha hambre. Hace poco falleci&oacute;, y la verdad es que vivi&oacute; con nosotros cinco a&ntilde;os muy buenos. A&ntilde;os en nuestra vida que han sido marcados por su presencia. Para los que tenemos perro o hemos tenido, es algo normal pensar, o mejor dicho intuir, que nuestros amigos de cuatro patas nos entienden. Siempre lo hemos sabido o al menos as&iacute; quer&iacute;amos creelo. Al perro y al gato le hablas, le cuentas cosas, le preguntas, le ordenas o lo tratas con palabras bonitas, piensas pues, que te entiende cuando arruga el hocico o ladea la cabeza. Somos tan inteligente que podemos hablarle a un mu&ntilde;eco o a un animal y contestarnos a nosotros mismo, incluso creernos que nos entiende. Nos gusta antropomorfizarlo todo, el perro, el gato, el caballo... Todo el mundo le habla a su perro y ellos parec&iacute;an que comprend&iacute;an, pero s&oacute;lo lo parec&iacute;a, ahora sabemos que entienden m&aacute;s de lo que pod&iacute;amos so&ntilde;ar. Los perros procesan algunas partes del habla humana de forma parecida a como lo hace una persona, y esa aseveraci&oacute;n con tintes de esquizofrenia no la dice un amante empedernido de los animales, sino la revista Current Biology. Cada hemisferio del perro procesa una parte del lenguaje, palabras y gestos. Los perros pueden diferenciar el tono y la palabra, cruzando esa informaci&oacute;n pueden dar la respuesta adecuada. &iquest;Cu&aacute;ntas veces le hemos dicho guapa a nuestra perra con cari&ntilde;o y se ha comenzado a revolcar por el suelo y a mover el rabo?. En el estudio participaron trece perros que estuvieron en un aparato de resonancia magn&eacute;tica funcional para escanear sus cerebros, para luego as&iacute; medir su actividad cerebral cuando escuchaban las voces de sus due&ntilde;os. Quiz&aacute;s porque el perro ha convivido con el humano tantos miles de a&ntilde;os o porque nos ha ayudado, adiestr&aacute;ndolo, a rescatar personas, guiar ciegos, reunir reba&ntilde;os o detectar droga, su cerebro nos entiende, sabe lo que decimos seg&uacute;n el estado de &aacute;nimo en el que lo pronunciamos.
    </p><p class="article-text">
        Por eso muchas veces el perro est&aacute; triste cuando t&uacute; lo est&aacute;s, no quiere comer y se pone a tu lado esperando que se te pase, porque no sabe lo que sucede, pero sabe que algo te pasa. Recuerdo, y creo que todos lo haremos, el anuncio que se lanz&oacute; en 1988 con un perro solo en una carretera y el r&oacute;tulo, impactante y contundente (muy cierto) de &ldquo;&Eacute;l nunca lo har&iacute;a&rdquo;. Aquello dej&oacute; a la sociedad conmocionada, un perro indefenso que es parte de una familia y que acaba abandonado en ninguna parte para morir, porque. &iquest;realmente cuantas opciones tiene un perro casero de sobrevivir en medio de una carretera en verano?. Su destino era la muerte, sino algo peor. Seg&uacute;n el estudio &ldquo;Abandono y Adopci&oacute;n&rdquo; de la Fundaci&oacute;n Affinity, estamos en un nivel de abandono alarmante y triste.
    </p><p class="article-text">
        En Espa&ntilde;a fueron recogidos en 2015 104.501 perros y 33.330 gatos, de esos animales el 44% son adoptados tras su abandono, el 20% devueltos a sus due&ntilde;os gracias a los microchips (muy &uacute;tiles para lo que quieren a sus mascotas) y un 10% sacrificados por el pecado de no haber sido queridos. Y ahora resulta que adem&aacute;s los perros se enteran de todo eso. Entienden que alguien no les quiera. El perro, ese animal que salva vida en terremotos o incendios, que acompa&ntilde;a y trabaja con ciegos en sus vidas, que abrazas cuando est&aacute;s triste o que te siguen all&aacute; donde vayas. El perro, ese animal al que abandonamos, vendemos, compramos y maltratamos con embarazos continuos, a ese al que podemos pegar porque siempre vuelve. Ese mismo perro nos entiende, sabe lo que queremos decir cuando lleva tiempo con nosotros, pero a&uacute;n as&iacute;, aun siendo tan tontos e inmorales, nos contin&uacute;a queriendo y defendiendo.
    </p><p class="article-text">
        Un d&iacute;a unos perros de presa muy grandes quisieron morder a mi chica, pero Kenia, que era mucho m&aacute;s mayor que ellos, les ladr&oacute;, arrug&oacute; su hocico y se le puso el pelo de punta, las posibilidades de ganar eran muy pocas, pero de no haber hecho eso la perra, quiz&aacute;s esos canes hubieran atacado a mi chica, a su due&ntilde;a, y Kenia no pod&iacute;a consentir que sucediera. Los perros acabaron por irse y cuando se fueron la perra volvi&oacute; a ser la de siempre, la que no ve&iacute;a bien d&oacute;nde ca&iacute;a la piedra que le lanzabas o no entend&iacute;a muy bien el gesto que le hac&iacute;as.
    </p><p class="article-text">
        Los perros nos aportan mucho y cuando se marchan nos quedamos m&aacute;s vac&iacute;os. Si alguien necesita ser entendido, tal vez ha llegado el momento de adoptar un perro y quererlo, tal vez &eacute;l lo entienda.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Javier Caro]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/perros-entienden-siempre-kenia_132_3813982.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 26 Sep 2016 10:02:01 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/88f742b0-57ec-486e-8b96-0e682bf511dc_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="2539225" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/88f742b0-57ec-486e-8b96-0e682bf511dc_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="2539225" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Los perros nos entienden (hasta siempre Kenia)]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/88f742b0-57ec-486e-8b96-0e682bf511dc_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Unas fotos tiradas al suelo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/fotos-tiradas-suelo_132_3856724.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/418d0e2c-3b34-4edd-a51c-58f3bd41eab3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Unas fotos tiradas al suelo"></p><p class="article-text">
        Paseando por la calle me fij&eacute; en un contenedor de basura, en el suelo parec&iacute;a haber una especie de cromos tirados, me acerqu&eacute; a mirar de qu&eacute; pod&iacute;an ser, pero no eran cromos, eran foto antiguas. Fotograf&iacute;as de alguien, de alguien que quiz&aacute;s no sab&iacute;a que parte de su historia vital estaba desparramada por el suelo al lado de un sucio contenedor.
    </p><p class="article-text">
        Hab&iacute;a fotos de comuniones tradicionales, de familias en playas nada ex&oacute;ticas y de una anciana con un pa&ntilde;uelo en la cabeza. Fotograf&iacute;as como las que puede tener cualquier persona. Quiz&aacute;s alguien hab&iacute;a heredado una casa y ya no quer&iacute;a esas cosas, tambi&eacute;n podr&iacute;a ser que la casa hubiera sido vendida, y las fotos que albergaba alg&uacute;n caj&oacute;n olvidado fueran ahora basura y no recuerdos. Cuando era peque&ntilde;o todav&iacute;a exist&iacute;a el carrete y cada foto era una foto acertada o perdida, si la hac&iacute;as mal no hab&iacute;a vuelta de hoja, se ten&iacute;a que revelar con el resto, te la cobraban y te re&iacute;as al verla.
    </p><p class="article-text">
        No lo recuerdo con nostalgia, pero reconozco que era muy rom&aacute;ntico hacer una foto, llevarla a revelar y esperar un d&iacute;a o unas horas, para ver c&oacute;mo habr&iacute;an quedado, casi siempre con resultados muy por debajo de lo esperado. Las fotos f&iacute;sicas ten&iacute;an muchos alicientes, pod&iacute;as guardarlas ordenadamente en un &aacute;lbum, con fechas y todo eso, o dejarlas amontonadas en el sobre donde te las entregaban.
    </p><p class="article-text">
        Ambas formas de almacenamiento eran muy comunes, y con suerte acababas perdiendo pocas. Cuando alguien deseaba una copia, simplemente le dejabas los negativo y se la hac&iacute;a, era m&aacute;s rudimentario y menos eficiente, pero como ya he dicho, era lo que hab&iacute;a y te apa&ntilde;abas. Hab&iacute;a una tienda de fotograf&iacute;as donde adem&aacute;s vend&iacute;an discos, era una tienda de barrio, especializada en pop-rock valenciano, ten&iacute;an un p&oacute;ster de Presuntos Implicados y miles de ced&eacute;s y cassettes.
    </p><p class="article-text">
        Esas tiendas de barrio han desaparecido, todos conoc&iacute;amos al propietario, no como ahora. Quiz&aacute;s es de lo que recuerde con m&aacute;s cari&ntilde;o de aquellos a&ntilde;os. No puedo olvidar mi primera c&aacute;mara digital, algo incre&iacute;ble, un prodigio de la tecnolog&iacute;a, con una tarjeta de medio giga, que hoy ser&iacute;a rid&iacute;cula, como en el futuro lo ser&aacute;n las de 64, pero era una pasada. Las fotos se ve&iacute;an en pantallas peque&ntilde;as, hoy miro la de aquella &eacute;poca y la veo diminuta, si una foto te desagradaba o pensabas que no era lo suficientemente buena, la borrabas y hac&iacute;as otra. Pod&iacute;as hacer miles.
    </p><p class="article-text">
        Entonces mucha gente las segu&iacute;a revelando en m&aacute;quinas expendedoras, donde met&iacute;as la tarjeta y eleg&iacute;as las que gustases. Todav&iacute;a queda alguna de estas m&aacute;quinas en alguna tienda de fotos, pero su aspecto es el mismo del de hace diez a&ntilde;os. Y aquel avance en la fotograf&iacute;a digital nos ayud&oacute; a tener m&aacute;s recuerdo, pero en el fondo, para lo que sirve una instant&aacute;nea, sigue siendo lo mismo. Es un recuerdo personal, grupal, de pareja, algo que se mira con cari&ntilde;o, evocando otros momentos, recordando acontecimientos &uacute;nicos. &iquest;Qu&eacute; pasa cuando morimos, ad&oacute;nde van esos recuerdos?. Quiz&aacute;s a tus hijos les puedan importar las fotos de sus padres, quiz&aacute;s, y con mucha suerte a los nietos tambi&eacute;n, pero despu&eacute;s desaparecen, y ahora en la era digital tambi&eacute;n sucede. Los indios dec&iacute;an que las fotos te roban el alma, si fuera as&iacute;, las millones de fotos de personas que circulan por el mundo ser&iacute;an pedazos de vidas finiquitadas.
    </p><p class="article-text">
        Una foto de tu perro, de tu amigo, de tus padres o de alguien conocido se transforma en un agujero de gusano que te lleva al pasado, a ese segundo donde sonre&iacute;ste junto a &eacute;l, donde se os ve&iacute;a felices, a ese instante irrepetible. Pero cuando no hay nadie que mire esas fotos, que las disfrute y las entienda, esas fotos dejan de tener importancia, de ser valiosas, de ser historias vitales.
    </p><p class="article-text">
        Y s&oacute;lo se transforman en papel o en megabytes innecesarios, basura para otras personas. Es indiscutible que el mundo ahora m&aacute;s que nunca se vive de forma visual y que la primera revoluci&oacute;n fue la fotograf&iacute;a digital, nuestra vida gira en torno a galer&iacute;as de fotos en redes sociales, a wasaps llenos de fotos inmediatas, de im&aacute;genes en webs de cualquier tipo, siendo una parte integrada de nuestro devenir. Podemos sacar una foto de alg&uacute;n delito al verlo, podemos concienciar con fotomontajes por las redes, denunciamos constantemente injusticias por la supuesta verdad de una imagen irrefutable.
    </p><p class="article-text">
        Nos ha hecho la vida m&aacute;s f&aacute;cil, estamos en contacto con m&aacute;s gente, vemos sus caras o sus situaciones, podemos relacionarnos de un modo m&aacute;s &aacute;gil y sencillo, vemos la foto y ya. La inmediatez tambi&eacute;n nos hace no apreciar las cosas, no calibrarlas , no macerar nuestras opiniones o dejarnos llevar. Hay miles de fotos, y, &iquest;c&oacute;mo podemos atenderlas a todas y con criterio cr&iacute;tico?, sencillamente es imposible. Es como los discos, antes escuchabas uno y le prestabas m&aacute;s atenci&oacute;n a todas las canciones, a casa detalle, era tuyo, y le quer&iacute;as sacar el mayor jugo, con las fotograf&iacute;as sucede algo igual. &iquest;qui&eacute;n no ha pasado horas muertas mirando fotos y guard&aacute;ndolas bien?. No es que lo anal&oacute;gico tuviera algo especial e irrepetible, es m&aacute;s la escasez, el disponer de poco, de pocas fotos que mirar o pocos discos que escuchar.
    </p><p class="article-text">
        Hoy apenas la ojeas un poco y pasas a la siguiente, y si no haces otra. No echo en falta ninguna &eacute;poca pasada, porque jam&aacute;s volver&aacute;, miro al futuro con muchas ganas de saber qu&eacute; suceder&aacute;, cu&aacute;les ser&aacute;n los nuevos dispositivos o&nbsp; en qu&eacute; consistir&aacute;n las nuevas fotos. Un pensamiento que en tiempos pret&eacute;ritos no se pod&iacute;a tener. Una de las fotos que hab&iacute;a en el suelo me llam&oacute; la atenci&oacute;n y me agach&eacute; a cogerla, era una pareja de espaldas a la catedral de Mallorca.
    </p><p class="article-text">
        Imagin&eacute; que estaban casados, que se quer&iacute;an y que hab&iacute;an tenido hijo, pod&iacute;as imaginar cualquier cosa, las fotos parec&iacute;an nuevas, o no muy antiguas, &iquest;qui&eacute;n podr&iacute;a tirar algo que no debe tener m&aacute;s de 15 a&ntilde;os a la basura?. La dej&eacute; en el suelo, quiz&aacute;s a nadie le importaba que estuvieran all&iacute;, pero a mi me hizo sentir peque&ntilde;o.
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Javier Caro]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/fotos-tiradas-suelo_132_3856724.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 28 Aug 2016 06:29:54 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/418d0e2c-3b34-4edd-a51c-58f3bd41eab3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="1331649" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/418d0e2c-3b34-4edd-a51c-58f3bd41eab3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="1331649" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Unas fotos tiradas al suelo]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/418d0e2c-3b34-4edd-a51c-58f3bd41eab3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Doctor Who en Valencia y El Ministerio en la cuerda floja]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/doctor-who-valencia-ministerio-cuerda_132_3877553.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        El 24 de julio salt&oacute; la liebre en Valencia, Doctor Who se estaba grabando en la ciudad. La serie brit&aacute;nica m&aacute;s longeva de la historia, y no solo de las islas sino tambi&eacute;n a nivel mundial (incluso ha entrado en el Guinnes de los R&eacute;cords por &eacute;ste motivo) estaba aqu&iacute;. La serie comenz&oacute; a emitirse desde 1963 hasta ahora, y hace una semana vinieron a rodar a Valencia el segundo cap&iacute;tulo de la d&eacute;cima temporada de la era moderna. Todo un lujo para la Ciutat de les Ci&egrave;ncies, todo un honor para la ciudad y una oportunidad &uacute;nica de poder conocer a Peter Capaldi, &ldquo;el doctor&rdquo;, en persona. Vino gente de fuera de la ciudad, no tuve la suerte de coincidir con Alicantardis, el mejor evento sobre la serie que se hace desde Alicante, pero seguro que fue un momento &uacute;nico para los fans. Yo acud&iacute; el tercer d&iacute;a que estuvieron por aqu&iacute;, Capaldi iba sudado pero se hac&iacute;a fotos con todo el mundo, se notaba buen ambiente, pero en ese momento sent&iacute; un poco de tristeza, con lo bien que se porta la BBC con la serie, sabiendo que son una producci&oacute;n de culto ya en todo el mundo, y lo mal que trata Televisi&oacute;n Espa&ntilde;ola a El Ministerio del Tiempo, nuestra Doctor Who particular. Una serie que ha puesto de moda a personajes hist&oacute;ricos como Vel&aacute;zquez o Col&oacute;n entre sus fans, que ha logrado asentar la transmedia a una producci&oacute;n nacional y que ha generado una ingente legi&oacute;n de fans, apodados &ldquo;minist&eacute;ricos&rdquo;, deseoso de ver los cap&iacute;tulos semana tras semana. Esta segunda temporada ha tenido un 12% de audiencia media, entorno a los 2.314.000 espectadores, aunque parece que a los responsables del ente p&uacute;blico solo les interesa esa cifra, sin hacer una valoraci&oacute;n m&aacute;s amplia, m&aacute;s actual. La 1 no solo puede basarse en datos estad&iacute;sticos de audiencias de televisi&oacute;n, debe medir el impacto generado en las redes, el valor de ser trending topic con hastags de Vel&aacute;zquez o Lope de Vega, que la gente se interese por la historia buscando en Internet a los personajes que aparecen en la ficci&oacute;n. La b&uacute;squeda del personaje de la semana es un hecho, yo mismo lo hice con la Vampira del Raval, y como yo miles de personas. Las b&uacute;squedas se disparan en esos momentos. La transmedia que comentaba es otra de las armas que El Ministerio y Javier Olivares, cocreador de la serie junto a su hermano Pablo, han utilizado para aproximarnos a la historia de sus protagonistas, de sus personajes. Un videoblog, una ficci&oacute;n sonora paralela para RNE llamada &ldquo;Tiempo de Valientes&rdquo; o un making of, adem&aacute;s de los cap&iacute;tulos en la web de La 1, son el medio perfecto para la interactuaci&oacute;n, para hacerte sentir parte de la historia, y no solo de la serie sino la de todo un pa&iacute;s. Un pa&iacute;s que desconoc&iacute;a la figura de algunos personajes que marcaron su historia, de un pa&iacute;s que jam&aacute;s hab&iacute;a vivido un fen&oacute;meno fan adulto, serio, apasionado m&aacute;s all&aacute; del histerismo. Un pa&iacute;s que gracias a la pedagog&iacute;a de la serie de Olivares, puede quitarse la sensaci&oacute;n de inferioridad cultural, solo hace falta ver a Lorca o a Quevedo. El ente p&uacute;blico se lo piensa, mientras da luz verde a la nueva temporada de Cu&eacute;ntame c&oacute;mo pas&oacute;, desoyendo no solo a los aficionados a la serie de viajes en el tiempo, sino pareciendo que no les importa un pimiento nuestra historia. Porque El Ministerio lo tiene todo: aventura, cultura, aprendizaje, ritmo, humor y hasta &eacute;xito, entonces, &iquest;por qu&eacute; no renovarla, por qu&eacute; hacernos sufrir, por qu&eacute; ese desagravio a la ficci&oacute;n hecha con calidad?. Al final la serie tendr&aacute; que emigrar a otro canal o a otras plataformas digitales, ser&aacute; la oportunidad perdida de disponer de una serie que sea el emblema de un canal, una serie que exportar (aunque ya se est&aacute; exportando) algo que trascienda a su propia creador y en la p&uacute;blica, en la supuestamente de todos. Nos encontramos en una &eacute;poca donde las series de ficci&oacute;n han desbancado casi al cine, donde las plataformas digitales tienen un peso importante (el futuro inmediato ser&aacute; suyo), donde el contacto entre el p&uacute;blico y los profesionales debe ser m&aacute;s cercano, se han de entender m&aacute;s, donde todos son parte de un mismo barco, y sobre todo donde hay m&aacute;s competencia de una excelente calidad. Y El Ministerio ha encontrado la f&oacute;rmula, quiz&aacute;s porque era el momento adecuado, tal vez porque la gente est&aacute; receptiva y el espectador es m&aacute;s adulto en su exigencia. A Espa&ntilde;a le faltaba una serie de estas caracter&iacute;sticas y lleg&oacute;. Sea como fuere, lo m&aacute;s dif&iacute;cil est&aacute; hecho, ya tenemos esa conexi&oacute;n, y adem&aacute;s cualquier fallo se entiende mejor, se perdona antes que el de una serie americana, se comprende la producci&oacute;n y las opciones que se tiene con el poco presupuesto con el que cuenta. El c&iacute;rculo est&aacute; cerrado, pero Televisi&oacute;n Espa&ntilde;ola no parece estar por la labor. El Ministerio est&aacute; destinada a abrir una puerta m&aacute;s all&aacute; de la historia que cuenta, sino a la nueva forma de consumir televisi&oacute;n, de crear contenidos, de valorar el g&eacute;nero fant&aacute;stico y otros por encima de lo que hasta ahora, con salvadas excepciones, se hab&iacute;a hecho. No solo porque la serie es buena debe quedarse y continuar, sino tambi&eacute;n por las posibilidades de expansi&oacute;n de La 1, de su posicionamiento internacional en el &aacute;mbito de la ficcion seriada, ya lo logr&oacute; con Los Misterios de Laura (un error enorme cancelarla), aunque a veces pienso que su visi&oacute;n a largo plazo, intentando que el producto televisivo tenga una oportunidad m&aacute;s, un poco de confianza en los profesionales que hay detr&aacute;s de las producciones, es igual o peor que en las privadas. En La 1 no pueden prevalecer los mismo criterios que en las otras, porque partimos de conceptos diferentes. Al final Doctor Who se march&oacute; de la ciudad, estoy seguro que si un d&iacute;a se rodara un cap&iacute;tulo de El Ministerio del Tiempo por esta zona, tambi&eacute;n vendr&iacute;a mucha gente y ser&iacute;a un fen&oacute;meno fan, al menos le debemos esa oportunidad.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Javier Caro]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/doctor-who-valencia-ministerio-cuerda_132_3877553.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 01 Aug 2016 08:46:42 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Doctor Who en Valencia y El Ministerio en la cuerda floja]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[Valencia,El Ministerio del Tiempo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿Los trenes solo pasan una vez?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/trenes-solo-pasan-vez_132_3879393.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        Dicen que las oportunidades o los trenes, solo pasan una vez en la vida. Menuda tristeza estar durmiendo cuando sucede algo as&iacute; o ser un beb&eacute; y no poder hacer nada. La oportunidad cuando se pierde produce mucha rabia, claro, esa opci&oacute;n podr&iacute;a haberte cambiado la vida para siempre o no, pero al menos pensar&aacute;s que elegiste bien, te arriesgaste y perdiendo o ganando, te demostraste que no ten&iacute;as miedo al cambio, a lo diferente, a una nueva vida.
    </p><p class="article-text">
        En las &uacute;ltimas votaciones acompa&ntilde;&eacute; a votar a mi padre, juntos pensamos que seguramente est&aacute;bamos ante unos comicios hist&oacute;ricos, como los de la ciudad de Valencia y el fin del Barberismo. Cuando uno cree que va a vivir alg&uacute;n acontecimiento hist&oacute;rico suele equivocarse. Se notaba entre las personas que frecuento cierta ilusi&oacute;n, ciertas ganas de ver una nueva Espa&ntilde;a, pero claro, mi horizonte de predicciones se centraba en esas personas y en sus votos, aunque era consciente que rodearte de gente af&iacute;n solo te regala una visi&oacute;n sesgada de la realidad. Lleg&oacute; el momento clave del recuento, aunque no se demor&oacute; demasiado, el PP llevaba tanta ventaja que un adelantamiento iba a ser imposible.
    </p><p class="article-text">
        Los &aacute;nimos se templaron, las esperanzas se tornaron en rid&iacute;culas ilusiones sin fundamento, la sonrisa que nos dec&iacute;an llevar a las urnas, se desdibuj&oacute; en una suerte de inexpresivo retrato cubista. No solo hab&iacute;an ganado, sino que nos hab&iacute;an borrado la esperanza, el ensue&ntilde;o de un pa&iacute;s algo diferente. Somos lo que votamos. Esa idea era buena mantenerla en la mente, hacerla nuestra y ser realistas. Ni Pedro ni Pablo consiguieron que el motor del troncom&oacute;vil echara a andar, ninguno de los dos conquist&oacute; el coraz&oacute;n y la cabeza de suficientes personas para desbancar a Mariano. En Valencia gan&oacute; el PP, Comprom&iacute;s atemper&oacute; el &aacute;nimo argumentando que todo se deb&iacute;a leer el clave estatal, pero en el fondo todos sabemos que esto es un aviso. Es incre&iacute;ble como el director de campa&ntilde;a del PP supo esquivar la corrupci&oacute;n, y entender que su caladero de votos era lo &uacute;nico realmente importante, que el resto era una p&eacute;rdida de tiempo, que salir en programas o lugares donde  Mariano provoca urticaria no val&iacute;a para nada, &iquest;para qu&eacute; convencer a personas con las ideas claras?.
    </p><p class="article-text">
        Rajoy ten&iacute;a que parecer campechano, cercano al cu&ntilde;adismo imperante, dejarse caer por la casa de sus amigos. &iquest;Un votante del PP ver&aacute; El Intermedio, Al Rojo Vivo o le interesar&aacute; un debate con &ldquo;el Coleta, el naranjito y el guapo&rdquo; (enti&eacute;ndase la broma)?. Pues claro que no. Mariano quer&iacute;a asistir a entrevistas de campa&ntilde;a, pero de las tranquilas, de esas que se asemejan a una barra de bar con puro y copa. Coment&oacute; la Champions en &ldquo;Tiempo de Juego&rdquo; en la Cope, luego se qued&oacute; en &ldquo;El partido de las 12&rdquo; con Joseba Larra&ntilde;aga, donde ya hab&iacute;an estado Iglesias y Rivera. Estar en la Cope hablando de f&uacute;tbol es algo relajado, que lo acerca a la mayor&iacute;a de oyentes, hablar del R. Madrid entre amigos es algo natural que se hace a diario en los trabajos, en las terrazas o en cualquier lugar ocioso, &iquest;qui&eacute;n le iba a preguntar algo de B&aacute;rcenas all&iacute;?. Sus asesores supieron entonces que existen ciertos programas y espacios en los que el candidato Rajoy se desenvuelve de forma magistral, nada encorsetado, porque a &eacute;l y al PP lo que les molesta es hablar de desahucios o de Ley mordaza, ah&iacute; no se sienten tan sueltos, tan vivarachos. Lo mejor era que hablara de f&uacute;tbol y que jugara al futbol&iacute;n, &iquest;hay algo m&aacute;s espa&ntilde;ol que el futbol&iacute;n?, ya que a sus potenciales votantes no les interesa para nada hablar de G&uuml;rtel o de P&uacute;nica, &iquest;qu&eacute; palabrejas son esas?. Lo importante es echarse unas risas con el futbol&iacute;n y de compadreo con Bert&iacute;n Osborne, que es un hombre bien y muy guapo para las mujeres.
    </p><p class="article-text">
        En el programa &ldquo;En la tuya o en la m&iacute;a&rdquo; se hicieron confesiones, se mostraron amables, condescendientes y hasta humanos. El presidente en funciones se remangaba y ense&ntilde;aba la piel, esa piel que Floriano le dec&iacute;a a Cospedal que no hab&iacute;an sabido tener con los ciudadanos. La c&uacute;pula del PP, de un modo muy h&aacute;bil, supo desquitarse de todos sus asuntos con la justicia, de sus casos de corrupci&oacute;n. Esa estrategia s&iacute; que pasar&aacute; a los anales de la historia y seguramente se deba estudiar en la facultad de Ciencias Pol&iacute;ticas. Omitir por completo la corrupci&oacute;n en sus entrevistas de buen rollo, y si se hace que parezca que el presidente estaba rodeado de un s&eacute;quito de mezquinos ladrones, y que &eacute;l est&aacute; pagando, con su impoluta honradez, los estragos de otros. Hab&iacute;a que recordar que Mariano y su gran labor como salvador de la econom&iacute;a espa&ntilde;ola, era una v&iacute;ctima m&aacute;s, a la que por descontado le avergonzaba la actitud de &ldquo;personas que ya no estaban en el partido&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Frente a las acusaciones no hab&iacute;a una sonrisa, sino Venezuela, el enemigo, pues, era Podemos. Venezuela, el chavismo, los radicales, los que quieren romper Espa&ntilde;a... Y as&iacute; con la campa&ntilde;a del miedo, del yo no s&eacute; nada y soy la v&iacute;ctima, se llevaron el gato al agua. La encuestas preconizaban un vuelco, un subid&oacute;n de factura &eacute;pica, aunque olvid&aacute;ndose de que los m&aacute;s callados a veces hacen saltar la banca. Pablo Iglesias ten&iacute;a p&oacute;lvora, mucha y en un estado magn&iacute;fico. P&oacute;lvora que no quiso hacer estallar, prefiri&oacute; una sonrisa, en vez de una campa&ntilde;a del miedo. Ese miedo al que los espa&ntilde;oles pobres se tendr&aacute;n que enfrentar cuando el Estado del Bienestar desaparezca y todos estemos hasta el cuello de mierda. Ese tren pas&oacute;, puede que venga un tercero, donde seguro que el PP ganar&aacute; por mayor&iacute;a absoluta.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Javier Caro]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/trenes-solo-pasan-vez_132_3879393.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 30 Jul 2016 06:03:07 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[¿Los trenes solo pasan una vez?]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Prisoner in the USA]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/prisoner-in-the-usa_132_4010915.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        Una vez tuve un ataque de p&aacute;nico en un centro comercial, mucha veces hab&iacute;a o&iacute;do a gente hablar de esta sensaci&oacute;n de hipermiedo y pensamiento recurrente sobre la muerte inmediata e inevitable. Me ahogu&eacute;, todo era producto de mi mente, lo sab&iacute;a, pero, &iquest;qu&eacute; es la realidad de un individuo?, &iquest;No es acaso lo que su mente le hace ver, o&iacute;r y sentir, sea lo que sea eso?. El tiempo en el mundo extracorp&oacute;reo iba m&aacute;s despacio, era lento y pesado. Pero yo quer&iacute;a huir, escapar con total rapidez, no me encontraba muy l&uacute;cido en ese momento. No me dur&oacute; mucho, respir&eacute; profundo y sal&iacute; de all&iacute;. Por descontado fueron unos minutos indescriptibles. &iquest;Qu&eacute; me hab&iacute;a pasado?.
    </p><p class="article-text">
        Al o&iacute;r hablar a la gente sobre una experiencia traum&aacute;tica o da&ntilde;ina para ellos, uno intenta ponerse en su situaci&oacute;n, empatizar al m&aacute;ximo, pero sin dejarse llevar. Y esa comprensi&oacute;n, porque lo que t&uacute; tambi&eacute;n hayas vivido, nos hace desear que nadie lo sufra jam&aacute;s. Con las injusticias pasa lo mismo, si la padeces, no la quieres para nadie. A menos que el resentimiento te corroa el tu&eacute;tano. The Guardian ha creado un programa de realidad virtual, donde nos sumergiremos en una <a href="http://www.theguardian.com/world/ng-interactive/2016/apr/27/6x9-a-virtual-experience-of-solitary-confinement" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">celda de aislamiento en EE.UU</a>., para que podamos sentir lo que es vivir durante nueve m&iacute;seros, pero intensos minutos, lo que es estar interno en una celda de 6x9 pies, unos 5m&sup2;, 23 horas al d&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        En ese espacio reducido e inhumano puede acabar cualquier ciudadano americano, no hace falta que haya cometido ning&uacute;n asesinato para estar dentro de una celda de aislamiento total. Delitos tan menores como el consumo de drogas o la desobediencia a la autoridad te pueden llevar a ese agujero, a ese infierno legal y desagradable. Porque recordemos que esto, por mucho que nos cueste asimilarlo, es completamente legal. Durante 23 horas al d&iacute;a los pobres que terminan con sus huesos all&iacute; no salen, ni se comunican con nadie. Salen del zulo una hora para hacer ejercicio, no se vaya a tildar al r&eacute;gimen de aislamiento americano de talib&aacute;n o norcoreano, en esa hora est&aacute;n en una sala cerrada o un patio amurallado.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Por descontado, copletamente solos. Cuando acaba el &ldquo;ejercicio&rdquo;, el reo se ducha y al pozo otra vez. La ducha se realiza con los grilletes puestos, una forma de denigraci&oacute;n y humillaci&oacute;n m&aacute;s que tienen que soportar. Y as&iacute; un d&iacute;a y otro. En 2003 Human Right estimaba que entre un tercio y la mitad de los presos que se encontraban en esta penosa situaci&oacute;n, padec&iacute;an de alg&uacute;n tipo de enfermedad metal. El confinamiento en solitario en un habit&aacute;culo tan reducido e inc&oacute;modo, sin apenas aire, sin contacto con otra persona, sin nada de lo que nos hace humanos, trastornar&iacute;a cualquier mente, por muy fuerte que fuera. Este r&eacute;gimen no parece tener como objetivo la reinserci&oacute;n, porque, &iquest;c&oacute;mo se va a reinsertar alguien que no ve la luz del d&iacute;a o que no puede hablar con otra persona?.
    </p><p class="article-text">
        Se vuelven hipersensibles a la luz, al tacto, pierden la visi&oacute;n, la luz solar les deja ciegos y sobre todo, y sin pa&ntilde;os calientes: enloquecen. Alucinaciones, delirios, cataton&iacute;a. Son algunos de los trastornos que sacuden a estos presos. Gritos de impotencia y de perplejidad ante ese abuso, un abuso legal, como la pena de muerte en algunos Estados. Gritos que se ahogan en la burocracia. Una legalidad que rompe frontalmente con los derechos humanos, y con la m&aacute;s m&iacute;nima consideraci&oacute;n por nuestra especie. Viven en un agujero fr&iacute;o, solos, con la &uacute;nica posibilidad de contacto con el guardia a trav&eacute;s de una rendija. Nadie escuchar&aacute; sus lamentos, sus miedos o sus anhelos, porque no tienen a nadie a su alrededor. Los primeros segundos de estar all&iacute; metido, sabiendo que s&oacute;lo podr&aacute;s tener un libro para leer como compa&ntilde;&iacute;a, que no podr&aacute;s hablar con nadie, quiz&aacute;s acabes hablando contigo mismo, perdiendo la orientaci&oacute;n, la percepci&oacute;n del tiempo y quiz&aacute;s hasta la memoria, deben ser terribles.
    </p><p class="article-text">
        El p&aacute;nico a saber que el resto de tu vida ser&aacute; un infierno, que ser&aacute;s un trozo de carne sin m&aacute;s, y que el sadismo y la tortura psicol&oacute;gica es lo &uacute;nico que te espera, debe ser demoledor. Y esto no se lo hace un grupo terrorista a sus secuestrados o rehenes, ni tampoco un gobierno bananero, bajo el yugo de la dictadura, esto lo hace el pa&iacute;s de las &ldquo;oportunidades&rdquo;. Sin poder asistir a actividades de la prisi&oacute;n o trabajar el cuerpo se deforma, aparece el colesterol, el sedentarismo acaba por minar la voluntad del preso, se vuelve mucho m&aacute;s &ldquo;d&oacute;ciles&rdquo;. Dejan de gritar y simplemente se callan. Se estima que el coste medio de un a&ntilde;o en este r&eacute;gimen cuesta unos 75.000 d&oacute;lares a los contribuyentes americanos, dinero que se emplea para que los estados est&eacute;n m&aacute;s seguro, dinero que cobran las empresas que gestionan las c&aacute;rceles de todo el pa&iacute;s. La seguridad en EE.UU. es casi delirante, &iquest;confinar a una persona 30 o 40 a&ntilde;os en un zulo sin luz ni contacto humano, hace al pa&iacute;s mucho m&aacute;s seguro?. &iquest;Esos reos saldr&aacute;n de all&iacute; con un buen comportamiento, obedientes y reinsertados o con problemas metales que les provoquen cometer delitos?.
    </p><p class="article-text">
        Las cr&iacute;ticas de la administraci&oacute;n americana hacia otros pa&iacute;ses siempre aluden a su falta de democracia y de libertades. El aislamiento es una forma de tortura repugnante y dilatada en el tiempo, parece que al final se olvidan de los presos, se olvidan que detr&aacute;s de esos n&uacute;meros hay personas que tienen derechos. Los abandonan a su suerte, no miden el impacto que causar&aacute; en ellos una situaci&oacute;n tan horrible, quiz&aacute;s les d&eacute; igual, quiz&aacute;s pienses que se lo merecen, que no tienen que tener derechos como humanos. Si ese es el pensamiento, la idea o el dogma, est&aacute; claro que no se parecen a la democracia que nos venden, sino a las dictaduras que intentan desintegrar. Todav&iacute;a no me he descargado la aplicaci&oacute;n, no me hace falta para detestar esta clase de abusos, pero est&aacute; claro que The Guardian ha logrado poner sobre la mesa un tema complicado cuando no desconocido. Y eso en un mundo cada vez m&aacute;s enfermo e insensible es una haza&ntilde;a.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Javier Caro]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/prisoner-in-the-usa_132_4010915.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 05 May 2016 09:23:15 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Prisoner in the USA]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[Estados Unidos]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La nueva era del reciclaje]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/nueva-reciclaje_132_4032170.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        Mi madre llevaba las botellas vac&iacute;as, lo que llam&aacute;bamos &ldquo;cascos&rdquo; , a Jobac, un supermercado visionario en muchos aspectos que funcionaba en Valencia. Un supermercado que era valenciano y que ofrec&iacute;a unos servicios adelantados a su &eacute;poca. En ese buen servicio se inclu&iacute;a la devoluci&oacute;n de botellas vac&iacute;as por dinero, as&iacute; que mi madre y yo baj&aacute;bamos a la Avenida del Puerto con una bolsa llena de botellas de cristal. No nos forr&aacute;bamos, o al menos eso cuenta ella, yo lo recuerdo con borrosidad, aunque seguramente no ganar&iacute;amos mucho.
    </p><p class="article-text">
        Tampoco sab&iacute;amos qu&eacute; hac&iacute;an con esas botellas, y por descontado por nuestra mente no se pasaba el tema de la ecolog&iacute;a. De hecho, yo no sab&iacute;a lo que era ese concepto. Lo hac&iacute;amos porque todo el mundo lo hac&iacute;a y as&iacute; ganabas algo. En Espa&ntilde;a, esa forma de operativizar el reciclaje del vidrio o del cart&oacute;n se ha hecho intentando concienciar con algo abstracto, poco tangible en primera persona, pero por otro lado muy pedag&oacute;gico, como es mejorar el medioambiente. En otros pa&iacute;ses se da dinero o bonos descuento en el supermercado. Algo m&aacute;s, digamos, pr&aacute;ctico en una sociedad inmersa en un sistema capitalista. Ahora los envases volver&aacute;n a generar dinero para los consumidores.
    </p><p class="article-text">
        La Conseller&iacute;a de Agricultura, Medio Ambiente, Cambio Clim&aacute;tico y Desarrollo Rural, y aqu&iacute; hay que apuntar que por fin un gobierno le otorga la importancia que tiene el cambio clim&aacute;tico dedic&aacute;ndole una Conseller&iacute;a que, en teor&iacute;a, acometer&aacute; algunos cambios para que esto se pueda detener. El caso es que nos van a dar 10 c&eacute;ntimos a los consumidores por cada envase y 2 c&eacute;ntimos a los comercios, as&iacute; creen que se podr&aacute; inyectar una estimaci&oacute;n de 36,5 millones de euros al circuito comercial. &iquest;Ser&aacute; verdad o una forma encubierta de enga&ntilde;o?.
    </p><p class="article-text">
        La verdad es que no lo s&eacute;, pero est&aacute; claro que la situaci&oacute;n de los envases se hab&iacute;a vuelto algo muy preocupante en un pa&iacute;s y una sociedad imbuida hasta el tu&eacute;tano en el capitalismo. En el usar y tirar. En esa necesidad casi imp&uacute;dica de consumir  casi cualquier cosa. En la Comunidad Valenciana se tira al vertedero, cuando no a la playa, L&acute;Albufera o cualquier calle, cinco millones de envases. No lo tira un alien&iacute;gena venido de Saturno, ni un ente, los tiramos nosotros, a los mismos a los que ahora van a recompensar por devolver un envase con dinero. &iquest;Acaso &eacute;se es el concepto pedag&oacute;gico del reciclaje?.
    </p><p class="article-text">
        El 70% de los envases de pl&aacute;stico o cart&oacute;n no van a sus contenedores, las campa&ntilde;as de concienciaci&oacute;n, de discriminaci&oacute;n por colores (m&aacute;s no nos lo pod&iacute;an mascar) y hasta de civismo, no han valido para que dejemos esa costumbre de tirarlo todo junto a la basura, y si est&aacute; muy lleno el contenedor directamente al suelo, aunque la bolsa est&eacute; rota. &iquest;Con esta medida se recaudar&aacute; m&aacute;s, habr&aacute; alg&uacute;n impuesto que se suprima o se baje, o nos los elevar&aacute;n un poco m&aacute;s?. Al final nos hemos tenido que dar cuenta, con gran tristeza supongo, de que la sociedad espa&ntilde;ola es dif&iacute;cil de educar o de concienciar en algo tan sencillo como separar los residuos que producimos nosotros mismos. &iquest;Ha fracasado el Gobierno, todos los Gobiernos, en el tema del reciclado?.
    </p><p class="article-text">
        En 2013 Eurostat public&oacute; que el 60% de la basura municipal espa&ntilde;ola acaba en vertederos sin tratamiento, algo que duplica la media de una Uni&oacute;n, que se situaba ese a&ntilde;o en 31%. En Espa&ntilde;a solo el 30% de los residuos se convierten en compost y la media europea es de 43%. Aunque no nos pongamos tremendistas, por debajo nuestra estaban pa&iacute;ses como Portugal, Estonia o B&eacute;lgica. Seg&uacute;n Ecoembes, en Espa&ntilde;a se reciclaron 1,3 millones de envases ligeros en 2014, con eso se logr&oacute; ahorrar 1,2 millones de toneladas de CO2, aunque en su informe nos devuelven a la realidad, cruel y absurda, al decirnos que esa cifra equivale al 25% de los coches de la ciudad de Madrid. Ni siquiera la mitad. &iquest;Tanto reciclar y al final s&oacute;lo en la capital se contamina m&aacute;s de los que se puede ahorra en toda Espa&ntilde;a?.
    </p><p class="article-text">
        Ahora nos van a ense&ntilde;ar a ir a alg&uacute;n lugar, quiz&aacute;s al supermercado, llevando de vuelta nuestros envases para que nos abonen un cantidad rid&iacute;cula que gastaremos muy probablemente en ese mismo comercio. &iquest;Ser&aacute; un ahorro para las familias?. Eso solo se podr&aacute; podr&aacute; comprobar cuando el tiempo nos d&eacute; datos que arrojen luz a esta inc&oacute;gnita, lo que s&iacute; que est&aacute; claro, ya es que al final lo &uacute;nico que parece mover a las personas a hacer algo, a tener conciencia grupal y casi planetaria, es el dinero, aunque sea poco como en esta ocasi&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Los gobiernos han invertido mucho en que sepamos distinguir con un simple vistazo d&oacute;nde se tiene que tirar el vidrio o el cart&oacute;n, pero ese esfuerzo no se ha puesto en se&ntilde;alarnos las bondades del reciclaje, en lo que puede cambiar nuestro mundo con ese gesto. No sabemos en qu&eacute; nos va a mejorar la vida, o quiz&aacute;s no lo acabamos de ver claro, y eso dificulta que sintamos como deber personal la reutilizaci&oacute;n o el reciclaje. &iquest;Es el dinero m&aacute;s importante que la conciencia del deber, del respeto, de la contribuci&oacute;n a un mundo mejor?, o acaso, &iquest;si los envases son nuestros, pues los hemos pagados, qu&eacute; m&iacute;nimo que darnos algo de dinero con el negocio que hacen ellos de su reciclaje?.
    </p><p class="article-text">
        Al final parece que todo se traduce incuestionablemente en negocio, negocio de los que reutilizan los envases y negocio de los que lo vamos a devolver, siendo nosotros la &uacute;ltima parte del eslab&oacute;n, pero sin duda la m&aacute;s importante, sino fuera as&iacute; no nos dar&iacute;an nada. El negocio del reciclaje es grande, por desgracia es la &uacute;nica opci&oacute;n para conseguir dinero por parte de algunas personas. &iquest;Qui&eacute;n no ha visto a personas con carros llenos de chatarra o de cart&oacute;n por la calle?. Personas que rebuscan en la basura, que se meten en ellas o que esperan a que las tiendas cierres y tires sus desechos.
    </p><p class="article-text">
        Acudiremos con nuestros envases para que nos devuelvan una porci&oacute;n diminuta del negocio, y con con eso quiz&aacute;s las cosas cambien, podamos reciclar m&aacute;s, gastar menos, reutilizar dichos materiales y ser un poco m&aacute;s autosuficientes, pero y &iquest;y si no funciona y seguimos sin reciclar lo que debemos?. Mi madre volver&aacute; al pasado como si se hubiera metido en una m&aacute;quina del tiempo, y volver&aacute; a ir con su bolsa llena de envases para llevarse a casa algunos c&eacute;ntimos.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Javier Caro]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/nueva-reciclaje_132_4032170.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 24 Apr 2016 10:39:46 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[La nueva era del reciclaje]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La Huelga Estudiantil: Una necesidad]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/huelga-estudiantil-necesidad_132_4042514.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        El otro d&iacute;a hubo una huelga donde todos los estudiantes que est&aacute;n preocupados por su futuro deber&iacute;an haber asistido. Unos d&iacute;as antes de esta importante huelga, tambi&eacute;n hubo una manifestaci&oacute;n en Madrid para concienciar a los votantes de Gran Hermano VIP para que se decantaran por uno de los dos finalistas del concurso cat&oacute;dico. Un bando a favor de uno de los concursantes y el otro a favor del otro. Gritaban por sus &iacute;dolos, por los que cre&iacute;an que merec&iacute;an ganar el tan conocido concurso, gritaban sin miedo, la polic&iacute;a no iba a cargar contra ellos, la prensa no iba a utilizar sus imagenes de forma torticera para hablar de violencia, esa manifestaci&oacute;n fue un &eacute;xito.
    </p><p class="article-text">
        Telecinco se hizo cargo de la informaci&oacute;n de ese evento, un acto que demostraba la fuerza de arrastre que posee el programa de telerrealidad, la huelga por su lado tambi&eacute;n tuvo mucho &eacute;xito, aunque quiz&aacute;s mediaticamente no tanto. No podemos olvidar que la lucha por la supervivencia de la educaci&oacute;n p&uacute;blica y de calidad, es tan larga en estos &uacute;ltimos a&ntilde;os que ya comienza a no ser noticia. Ya se sabe, lo poco gusta (es actualidad) lo mucho cansa (ya no es actualidad). Y es que por desgracia, hemos tenido ya muchas manifestaciones para que algo, aunque fuera m&iacute;nimamente, cambiase. Y es ah&iacute; donde el gobierno, el que impulsa el 3+2, reducir el n&uacute;mero de a&ntilde;os de grado, acortando as&iacute; sus contenidos y &laquo;obligar&raquo; a los estudiantes a pasar por el aro de fuego del m&aacute;ster, per&ograve; esta vez de dos a&ntilde;os, se hace grande. 
    </p><p class="article-text">
        Manifi&eacute;state, sal a la calle, pierde dos d&iacute;as de clase, pi&eacute;rdete alg&uacute;n examen, trabajo, exposici&oacute;n o lo que sea, per&ograve; tranquilo, no habr&aacute; cambio. No dar&aacute;n un paso atr&aacute;s, ahora toca hablar exclusivamente de los Papeles de Panam&aacute;, del final de la liga y de mil cosas m&aacute;s, per&ograve; no de derechos. La marea verde sali&oacute; una vez m&aacute;s a las calles, demostrando que no todo est&aacute; perdido, per&ograve;, &iquest;y si realmente lo est&aacute;?. &iquest;Y si ya no hay nada que hacer y el camino trazado es la privatizaci&oacute;n de la Universidad?. Enti&eacute;ndase privatizaci&oacute;n no como algo legal, no por un decreto o una ley, sino de forma subrepticia, sibilina, de una bajeza moral impropia de cualquier gobierno que diga trabajar para todos. Subir tasas, eliminar profesorado, acortar a&ntilde;os de grado y subirl los del m&aacute;ster (normalmente m&aacute;s caros), bajar el n&uacute;mero de becas y dem&aacute;s tropel&iacute;as, dem&aacute;s palos en las ruedas. Y, &iquest;qu&eacute; puede hacer el estudiante y el professor?.
    </p><p class="article-text">
        Hacer huelga, perder con ello d&iacute;as de clase o una bajada de su remuneraci&oacute;n. &iquest;D&oacute;nde est&aacute;n pues los derechos de la huelga? Y lo m&aacute;s preocupante, &iquest;para qu&eacute; nos sirve hacer huelga, manifestaciones o lo que sea ante un gobierno sordo, mudo y ciego?. Los d&iacute;as que se realizaron la huelga la gente segu&iacute;a yendo a clase, es verdad que hubo mucha gente que asisti&oacute;, pese a saber que el acto en s&iacute; solo val&iacute;a para expresar su rechazo, sin la posibilidad de anta&ntilde;o para dialogar con alguien responsable del Ministerio. Esta huelga es el mejor reflejo del cansancio, del aqu&iacute; no pasa nada, del no tenemos gobierno y vivimos igual. La PAH queda descabezada medi&aacute;ticamente con Colau en la alcald&iacute;a de Barcelona, parece que con ello se termin&oacute; la lucha en ese sentido, Pablo Iglesias pierde parte de su gasolina y de sus consignas al parir a Podemos y las mareas siguen trabajando, per&ograve; ya si el &aacute;nimo del possible cambio o la furia que se te agarra al pecho como una garrapata los primeros d&iacute;as de injusticia y que se va soltando a medida que nos vamos acostumbrabo a la sensaci&oacute;n de impotencia, de debilidad ante el poder.
    </p><p class="article-text">
        Esta misma huelga, con sus pancartas, sus gritos, su puesta en escena, hubiera sido mucho m&aacute;s seguida, no solo por la gente participante, sino por los medios de comunicaci&oacute;n que miraban, relamiendo sus bocas, a que algo pasara. A que una revoluci&oacute;n pac&iacute;fica se instaurara y cambiara el statu quo, a que asistieran a un nuevo hito en la historia de Espa&ntilde;a producido por las ciudadan&iacute;a, per&ograve; no. El Estado estuvo impert&eacute;rrito, con la miraba estr&aacute;bica hac&iacute;a otro lugar, ni los casos de corrupci&oacute;n, ni las manifestaciones ni nada. Y la gente no es de piedra, tienen y tenemos sue&ntilde;os y motivaciones. Golpear un muro que te responde con indiferencia genera frustaci&oacute;n. Hay que luchar, s&iacute;, per&ograve; para algo, con la idea, o al menos la ilusi&oacute;n de la probabilidad de cambiar algo, sino todo se cae, se derrumba como un castillo de n&aacute;ipes.
    </p><p class="article-text">
        El poder de estas convocatorias ya lo escenificaron las huelgas generales que no paralizaron nada, que no produjeron nada y que fueron tomadas como un trago que hab&iacute;a que pasar para llegar a los fines del gobierno, sean cuales sean. El empecinamiento de seguir en huelgas, manifestaciones, charlas o asambleas es algo encomiable, porque siempre existir&aacute; la voluntad de reunirse con la esperaza de poder cambiar las cosas. La esperanza puede que no se pierda, per&ograve; tampoco podemos perder la acci&oacute;n de rebeli&oacute;n, de al menos no quedarnos mirando la pantalla de la televisi&oacute;n sin hacer nada, esperando que nos lo solucionen todo alguien o algo. La huelga del 3+2 demostr&oacute; que sigue habiendo conciencia de grupo, y ganas de revolverse ante las heridas que van a llegar en forma de ley inmisericorde. &iquest;No hemos sufrido demasiadas pu&ntilde;aladas en el sistema educativo, demasiado recortes y desplantes ya?. S&eacute; que los &uacute;nicos ganadores de esas dos jornadas de huelga estudiantil fueron la decencia y el sue&ntilde;o por un futuro mejor. Lo que no tengo tan claro es, &iquest;qu&eacute; gan&oacute; en esa manifestaci&oacute;n multitudinaria por Gran Hermano VIP?. La decencia seguro que no.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Javier Caro]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/huelga-estudiantil-necesidad_132_4042514.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 20 Apr 2016 15:39:24 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[La Huelga Estudiantil: Una necesidad]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Pasan los años]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/pasan-anos_132_4051793.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        Un hombre mayor de unos 70 o 75 a&ntilde;os, habla con la dependienta de una tienda de comida casera para llevar. El hombre, que lleva una chaqueta de pana marr&oacute;n y gafas pegadas con cinta, habla sin parar con ella, sin atender a la cola que en pocos minutos se ha formado detr&aacute;s de suya. Le pide una patata, una berenjena y un poco, muy poco, de arroz. No tiene dientes, se lo cuenta con gracia a la chica mientras se abre la boca con un dedo, y le muestra la cavidad vac&iacute;a de piezas dentales. Al entregarle la bolsa con sus escasas viandas, recoge su bast&oacute;n, algo gastado y sucio, y se gira para salir del local. Su paso es lento, su cara denota cansancio y tristeza. La joven le cuenta a una anciana que espera en la cola, que ese hombre vive en una residencia, que est&aacute; muy solo y que all&iacute; se come muy mal y le gusta salir a dar un paseo todos los d&iacute;as, as&iacute; se entretiene.
    </p><p class="article-text">
        Si su Yo del pasado, de la infancia o adolescencia, le viera ahora, quiz&aacute;s se pondr&iacute;a a llorar. Qui&eacute;n te ha visto y qui&eacute;n te ve, le dir&iacute;a o se dir&iacute;a a s&iacute; mismo. Es incre&iacute;ble c&oacute;mo la juventud se escapa entre los dedos como si fuera arena de playa, como de repente est&aacute;s en una discoteca o en una reuni&oacute;n de la facultad comi&eacute;ndote &eacute;ste injusto mundo, y cuando parpadeas apareces en una residencia de ancianos o en alg&uacute;n hospital viejo y ajado. En la vida siempre se espera algo: a que pasen los cuatro a&ntilde;os del PP, a que tengas edad para conducir, a que te saques la carrera, a verle la cara a tu hijo... siempre esperas. Y en esa aburrida pero necesaria espera, es donde reside la felicidad, en esa fantas&iacute;a de lo que se espera, de lo que se sue&ntilde;a, pero mientras nos sumimos en c&oacute;mo ser&aacute; ser abogado o casarte. En c&oacute;mo ser&aacute;n las cosas que esperas y sue&ntilde;as. De pronto, despiertas de ese letargo autoinducido, so&ntilde;ador de un futuro mejor y placentero, y no te has enterado de c&oacute;mo has llegado a esa estaci&oacute;n de tu vida. Te apeas en ella confuso, todo pas&oacute; en un estornudo, en un suspiro.
    </p><p class="article-text">
        La vida es corta, aunque parezca larga. Sentado alrededor de una mesa con unos amigos de la infancia, pensaba en lo r&aacute;pido que se han pasado las noche de diversi&oacute;n con ellos sin las m&aacute;s m&iacute;nimas preocupaciones, de c&oacute;mo algunos tienen hijos peque&ntilde;os y de c&oacute;mo nuestros padres, esos que eran enormes y ten&iacute;an mucha autoridad y mala leche, se han hecho peque&ntilde;os y tienen arrugas. Nos miramos mientras nos contamos que nuestros padres se han jubilado, nuestros abuelos est&aacute;n malos y que no tenemos mucho trato con amigos que eran m&aacute;s que eso en el pasado. Amigos que era todo nuestro mundo, toda nuestra vida. Ya no nos reunimos tanto como entonces, y cuando lo hacemos, alguno tiene noticias emocionantes que contar, ya no sorprenden, como aquella primera vez que alguien lo dijo: &ldquo;voy a ser padre&rdquo;, y todos aplaudimos absortos. Entonces era una locura, ahora parece una imposici&oacute;n vital, una imposici&oacute;n para ser m&aacute;s adulto, para acabar de salir de otra &eacute;poca de nuestra vida. De, en definitiva, la vida que nos hab&iacute;amos inventado.
    </p><p class="article-text">
        No estamos quemado etapas, no somos unos locos desaforados, pero s&iacute; consumi&eacute;ndolas, y la vista, cuando la echas atr&aacute;s, suele ser nost&aacute;lgica. Los conciertos a los que fuimos, las chicas a las que besamos o nos enamoramos, los coches que llev&aacute;bamos, la estupidez e ignorancia que nos corr&iacute;a por dentro. Recuerdos del pasado que cada d&iacute;a es m&aacute;s pasado. Esos son los temas que nuestras conversaciones transcendentales tocan, como si fu&eacute;ramos ancianos contando batallitas. Batallitas de aquella manifestaci&oacute;n entre risas, de aquel bar que ya no existe (y que nunca habr&aacute; ninguno mejor) o de aquel viaje que hicimos solteros y sin complejos, cuando todos estaban delgados y la m&uacute;sica era una parte importante de nuestra vida. Historias mil veces contadas, pero que siempre generan una nostalgia reconfortante. Casi hogare&ntilde;a. Quiz&aacute;s esto nos pase por muchos motivos, quiz&aacute;s la brecha generacional entre los nacidos en la era de Internet y los que no, sea muy grande, a veces hasta insalvable. La verdad es que viendo a la gente uno se da cuenta que no hay nada m&aacute;s maravilloso que cumplir a&ntilde;os, ver que en tu vida has pasado etapas, algunas mejores y otras peores, pero que han ido forjando una biograf&iacute;a extensa y valiosa. Quiz&aacute;s &eacute;se anciano que parsimoniosamente caminaba hacia su residencia est&eacute; pre&ntilde;ado de recuerdos, quiz&aacute;s le cueste entender en qu&eacute; se ha transformado &eacute;ste mundo, como sus calles, lenguaje y forma de entender la vida han cambiado.
    </p><p class="article-text">
        Tal vez por ello necesite hablar de vaguedades con la dependienta, quiz&aacute;s por ello vaya a comprar all&iacute;, porque ella le sonr&iacute;e y le hace sentir en casa. Como si fuera una manta en invierno o una cena familiar con Martes y 13. En la vida todos nos encontramos solos, pero la propia existencia te va proporcionando compa&ntilde;eros de viaje, de ese viaje fant&aacute;stico y m&aacute;gico que es ir conociendo la vida y sus tramos. Las reuniones con viejos amigos nos reafirman en esa idea de sentirnos parte de algo en nuestro paso por aqu&iacute;. Juntos en las risas del instituto o en los llantos de los primeros amores rotos. Atravesar etapas muy diferenciadas, de adolescente a adulto, de no tener hijos a tenerlos o de recibir &oacute;rdenes de tus padres a atenderles en sus casas. Esos momentos los vives con alguien, puede que con tu amigo mientras ves a tus hijos jugar o con tu chica mientras vas a la boda de alg&uacute;n sobrino. Siempre hay vivencia en comunidad, con alguna persona que en el futuro te hace evocar esos momentos para sentirte menos solo. Necesitamos a los dem&aacute;s en cualquier instante de nuestra vida, tal vez por ello no nos percatemos de la cola que estamos formando detr&aacute;s nuestra.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Javier Caro]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/pasan-anos_132_4051793.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 15 Apr 2016 12:05:27 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Pasan los años]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Petardos, Fallas y normativas]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/petardos-fallas-normativas_132_4107011.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/7f7d7f88-2bdb-4cee-bcbe-b619697a6835_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Petardos, Fallas y normativas"></p><p class="article-text">
        Un d&iacute;a al acudir a la casa de unos amigos en el alicantino barrio de San Blas, vi un peque&ntilde;o monolito con algunos dibujos infantiles y ramos de flores en el suelo. Me acerqu&eacute; hasta &eacute;l, all&iacute; pon&iacute;a el nombre de un chico. Hac&iacute;a dos a&ntilde;os que un chiquillo del barrio hab&iacute;a fallecido jugando con sus amigos y los petardos. El chaval de nueve a&ntilde;os, tuvo la desgracia de estar en la trayectoria de una esquirla de metal proveniente de una lata donde hab&iacute;a explotado un petardo.
    </p><p class="article-text">
        El suceso tuvo lugar en Hogueras y conmocion&oacute; a toda Alicante. Hoy paseo por las calle de Valencia y veo los monumentos en el suelo tirados, cubiertos por un pl&aacute;stico, todav&iacute;a sin vida, sin las miradas curiosas de la gente. A&uacute;n quedan unos d&iacute;as para que sean levantados para su admiraci&oacute;n. La ciudad tiene un sonido raro estos d&iacute;as previos a las fallas, el sonido estridente pero caracter&iacute;stico de los petardos parece haber desaparecido.
    </p><p class="article-text">
        Mi memoria me traslada en unos segundos a la infancia, a esos momentos donde los petardos, las tracas y las mechas se vend&iacute;an y compraban desde el d&iacute;a uno de marzo.&iquest;Quiz&aacute;s la crisis ha hecho que se compren menos fuegos artificiales antes de las fallas o tal vez ya no quieren los padres darle tanta manga ancha a los ni&ntilde;os?. Ahora para que los ni&ntilde;os menores de ocho a&ntilde;os puedan comprar material pirot&eacute;cnico tienen que llevar una autorizaci&oacute;n de sus padres o tutores legales encima, y no pueden tirarlos solos.
    </p><p class="article-text">
        La Ley se ha puesto m&aacute;s dura, aunque en Valencia, que es una zona especial por su singularidad cultural, las amarras se han soltado un poco. En el Estado los petardos de categor&iacute;a 1 solo se permiten a los chicos y chicas de doce a&ntilde;os y aqu&iacute; de ocho, y a los de categor&iacute;a 2 de diecis&eacute;is a&ntilde;os a nivel estatal, a diez en la Comunitat. Los menores de ocho a&ntilde;os no pueden tirar petardos, bajo multa de 300 euros.
    </p><p class="article-text">
        Recuerdo el temor que sent&iacute;a cuando llegaban las fiestas a la ciudad y el olor a p&oacute;lvora la inundaba. De peque&ntilde;o conoc&iacute; a un ni&ntilde;o algo m&aacute;s mayor que yo que hab&iacute;a perdido un ojo, no recuerdo d&oacute;nde me top&eacute; con &eacute;l, ni por qu&eacute; sali&oacute; la conversaci&oacute;n, pero me habl&oacute; de los Tro de bac, una clase de petardos que se usaban mucho en las despertaes por su f&aacute;cil explosi&oacute;n. Aquello me dej&oacute; de piedra, &iquest;unos petardos de los que jam&aacute;s hab&iacute;a o&iacute;do hablar pod&iacute;an dejarte tuerto?. Las fallas ten&iacute;an muchas cosas buenas: pod&iacute;as salir hasta tarde, siempre por el barrio, ten&iacute;as dinero para petardos (aunque yo no lo gastaba) y hab&iacute;an verbenas gratis en todos los lugares que quisieras. Hab&iacute;a fiesta hasta las tantas, sin prohibiciones. Como ni&ntilde;o jam&aacute;s reparabas en las molestias que pod&iacute;as ocasionar al vecindario por la m&uacute;sica o por las bebida en la calle.
    </p><p class="article-text">
        Yo no sol&iacute;a tirar petardos, pero ve&iacute;a como otros lo hac&iacute;an. Los padres no sol&iacute;an estar viendo como sus hijos prend&iacute;an las mechas de los petardos, y as&iacute; las posibilidades de un accidente crec&iacute;an. Pon&iacute;an &ldquo;los chinos&rdquo; con sumo cuidado en las mierdas de perros, porque antes los due&ntilde;os no se deten&iacute;an como ahora en agacharse a recoger el excremento perruno. Las bo&ntilde;igas saltaban por el aire, no como en nuestra imaginaci&oacute;n, pero el grupo re&iacute;a. Las latas eran un lugar perfecto para colocar el petardo, lo met&iacute;as dentro y luego corr&iacute;as como un poseso, creyendo que estallar&iacute;a en mil trozos. Nunca me salt&oacute; una esquirla, pero pod&iacute;a haberlo hecho como le sucedi&oacute; al ni&ntilde;o alicantino. La falla de mi barrio la ve&iacute;a desde el balc&oacute;n, ten&iacute;a que sacar mucho la cabeza para poder mirarla, pero lo hac&iacute;a, me daba igual estar en un quinto. Las figuran ten&iacute;an algo hipn&oacute;tico, estimulante, ten&iacute;an la grandeza de saber que eran ef&iacute;meras, de corta duraci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Las fotografiaba con una c&aacute;mara anal&oacute;gica, no pod&iacute;a hacer videos como ahora, ni tampoco selfies con palos extensibles. A veces hac&iacute;as colas enormes para poder comprar alguna caja de petardos, ten&iacute;a la extra&ntilde;a creencia, estoy seguro que adoptada de alg&uacute;n amigo, de que si en Fallas no tiraban alg&uacute;n petardo tendr&iacute;as mala pata el resto del a&ntilde;o. As&iacute; que me compraba una caja, que meses despu&eacute;s terminaba en alg&uacute;n caj&oacute;n, con los petardos de colores esparcidos por todas partes. Un d&iacute;a, no s&eacute; de qu&eacute; fallas, un chico lanz&oacute; unas bolas de colores a trav&eacute;s de un palo, esas bolas las dirigi&oacute; a una amiga y su pelo comenz&oacute; a arder. No fue mucho, quiz&aacute;s m&aacute;s el susto que las propias heridas. Ellos rieron. Ella tambi&eacute;n. Ellos dec&iacute;an, son Fallas, era su &uacute;nico alegato, como si al que no le gustan los petardos tuviera que odiar las fiestas o encogerse de hombros cuando le tiraran una salida encima.
    </p><p class="article-text">
        El olor a p&oacute;lvora lo envolv&iacute;a todo, pero no s&oacute;lo de p&oacute;lvora. Otro a&ntilde;o, del que tampoco recuerdo cu&aacute;l fue, un monumento no acababa de arder, aquel San Jos&eacute; hab&iacute;a sido muy pluvioso, recuerdo mi ropa empapada y el olor a gasolina. Era como si los ninots se resistieran a morir, y los falleros no pararan de echarles su veneno para perecer. El humo era negro, el olor intenso, apenas hab&iacute;a gente alrededor del monumento que intentaba prenderse. Deb&iacute;an ser las tres o las cuatro de la ma&ntilde;ana, antes no todas se pod&iacute;an quemar a las doce, y creo que hoy sigue sin poderse hacer. La rumorolog&iacute;a dec&iacute;a que en un mismo barrio los casales quemaban sus fallas con algo de desfase para que la gente que ve&iacute;a como se consum&iacute;a una, pudiera llegar a la otra y as&iacute; tener todas m&aacute;s p&uacute;blico.
    </p><p class="article-text">
        En una de esas cremaes una pavesa fue a parar a mi rostro, not&eacute; mucho dolor porque estaba incandescente todav&iacute;a. La retir&eacute; con rapidez, pero me hab&iacute;a quemado el rostro, no fue grave, en cambio una amiga se quem&oacute; al caer un trozo de la figura principal y hacer saltar chispas. Una le dio en la cara, desde entonces tiene ese recuerdo en forma de mancha en su piel. Las Fallas han sido y son parte de mi vida, no entender&iacute;a Valencia sin ellas, pero al caminar por las calles con menos petardos, no puedo dejar de preguntarme si nos hemos vuelto m&aacute;s civilizados o m&aacute;s paranoicos.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Javier Caro]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/petardos-fallas-normativas_132_4107011.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 12 Mar 2016 06:48:59 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/7f7d7f88-2bdb-4cee-bcbe-b619697a6835_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="1531929" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/7f7d7f88-2bdb-4cee-bcbe-b619697a6835_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="1531929" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Petardos, Fallas y normativas]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/7f7d7f88-2bdb-4cee-bcbe-b619697a6835_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Ser menos persona por estar parado]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/persona-parado_132_4135114.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/b93925d7-c1a2-45d1-80f1-322821c7567f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Ser menos persona por estar parado"></p><p class="article-text">
        El paro, el desempleo, el no tener oficio ni beneficio, es m&aacute;s que un n&uacute;mero, mucho m&aacute;s que una estad&iacute;stica partidista. El desempleo es un drama, un c&aacute;ncer que desgarra la persona que eres, el hombre o mujer que alg&uacute;n d&iacute;a fuiste, ese o esa que se cre&iacute;a libre por poder pagar sus cosas, por no depender, por no vivir bajo la manuntenci&oacute;n de otro. Muchos no se acuerdan ya cuando el trabajo sobraba, y pod&iacute;as decidir d&oacute;nde desempe&ntilde;ar tu labor, cuando las empresas casi llamaban a tu puerta, cuando la mano de obra, barata o no, era m&aacute;s que necesaria, imprescindible.
    </p><p class="article-text">
        Ning&uacute;n negocio quer&iacute;a estar fuera de la &oacute;rbita de ese boom. La macroeconom&iacute;a no importaba, s&oacute;lo era de nuestra incumbencia trabajar, cobrar y disfrutar, en un para&iacute;so de derroche y en algunos casos de ahorro, pero tambi&eacute;n de dignidad. En los a&ntilde;os del ladrillo tambi&eacute;n funcionaron otros sectores, en general cualquier &aacute;rea de trabajo estaba bien servida y el dinero, aunque nunca sobra, pod&iacute;a gastarse con alegr&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Esa alegr&iacute;a de vivir que se nos ha borrado de la cara con dolorosa realidad. Un caf&eacute; no significaba nada para nuestros amplios y hondos bolsillos, invitar al compa&ntilde;ero o amigo era costumbre. Hoy apenas tenemos para ese caf&eacute;, a veces ni para el autob&uacute;s, y contemplamos bastante absortos c&oacute;mo el dinero, antes de que todo explotara y que descubri&eacute;ramos que los pol&iacute;ticos nos estaban robando y que los bancos no eran precisamente nuestros amigos, nos daba dignidad. El paro prolongado merma nuestra capacidad de sentirnos vivos, &uacute;tiles, personas con derechos, porque en un mundo donde ya no est&aacute;s en la rueda del salario fijo tu voz vale mucho menos. &ldquo;T&uacute; no tienes que trabajar ma&ntilde;ana&rdquo; o &ldquo;eres un vago o vaga&rdquo; son frases frecuentes en el vocabulario adquirido de la gran crisis del siglo XX. Frases hirientes y que en muchas ocasiones son producto de la rabia mal enfocada. &iquest;A qui&eacute;n puede apetecerle no tener un trabajo y ser pobre?. Cuando te cierran diferentes puertas y lo &uacute;nico que te da la bienvenida es el felpudo, que en ocasiones parece re&iacute;rse de ti, la vida se vuelve gris&aacute;cea.
    </p><p class="article-text">
        No puede un parado actual pensar que antes lo ten&iacute;a todo, porque se est&aacute; mintiendo, equivocando como un ni&ntilde;o peque&ntilde;o, pero s&iacute; puede, y es m&aacute;s, debe plantearse que antes pod&iacute;a pagar ese caf&eacute;, llevar dinero a casa y sentirse m&aacute;s libre por tener dinero. El cine no era un lujo, no interfer&iacute;a que tomaras unas copas en un pub con el no poder hacer la compra. Y eso, una vez m&aacute;s, nos generaba dignidad. En esos tiempos de bonanza todos &eacute;ramos personas de primera: trabaj&aacute;bamos, vot&aacute;bamos cada cuatro a&ntilde;os y sal&iacute;amos muy de vez en cuando a la calle a protestar por no disponer todav&iacute;a de las 35 horas semanales. &iquest;Es alguien menos persona por no encontrar o tener un trabajo?. Seguramente la contestaci&oacute;n es que no, pero cuando est&aacute;s inmerso en ese hurac&aacute;n de sentimientos que provoca el desempleo, la falta de dinero y por ende, el nulo, o parcialmente nulo, control sobre tu vida, se puede llegar a la conclusi&oacute;n subjetiva y algo depresiva de que eres menos persona. No ser due&ntilde;o de tu vida o de tu futuro genera inestabilidad emocional e incertidumbre. En un sistema capitalista como en el que estamos, sin dinero tu futuro se difumina, &iquest;y qu&eacute; es una persona sin futuro?.
    </p><p class="article-text">
        Se puede culpabilizar con desaforado sarcasmo al trabajador que no logra un trabajo, se puede tambi&eacute;n victimizarlo y decir en su nombre que &eacute;ste sistema desigual nos ha sumido en la m&aacute;s profunda de las crisis, se le puede incluso perdonar que est&eacute; sin empleo por culpa de la casta y de los funestos bancos, pero en el fondo del asunto, se olvidan de los sentimientos y motivaciones de esa persona que sigue en el paro, ese al que en alg&uacute;n momento le arrancaron su vida, que pod&iacute;a ser tediosa o genial, pero donde &eacute;l o ella eran los due&ntilde;os. El dinero es un mal necesario, es una de las frases que he escuchado mucho, aunque pocas veces provenientes de alguien que carezca de &eacute;l.
    </p><p class="article-text">
        El vil metal nos hace independientes, &uacute;tiles, y digo &uacute;tiles porque ya no podemos ser &uacute;tiles forjando hierro para la aldea o cazando animales en las estepas. Hoy el dinero es lo que nos confiere utilidad. Lo necesitamos para todo, para cualquier m&iacute;nima cosa que podamos pensar, y s&oacute;lo hay un modo legal de obtener dinero, y es a cambio del trabajo, de tu trabajo. La sociedad, que siempre parece avanzada, en realidad est&aacute; llena de prejuicios y modelos sociales que siempre est&aacute;n en sus esquemas. Un hombre sin trabajo con su mujer trabajando ser&aacute; un mantenido, un hombre inferior que debe buscar trabajo y si no lo encuentra es porque indefectiblemente es un vago. El rol de g&eacute;nero sigue siendo un componente importante en nuestra sociedad y sigue contribuyendo a mucho dolor por parte de ella. Estar desempleado no es sin&oacute;nimo de estar parado, de no moverse, de no querer hacer nada, de pr&aacute;cticamente ser una ameba que se desliza por la vida sin ganas. Un desempleado es alguien que no lograr encontrar un trabajo, pero que puede hacer miles de cosas o tener muchas ganas e ilusiones en hacerlas, pero por falta de dinero no realizarlas.
    </p><p class="article-text">
        Esa confusi&oacute;n donde se demuestra que la gente solo valora lo que uno hace en el trabajo remunerado y normativo, deja mucho que desear. &iquest;Levantarse todos los d&iacute;as sin tener un trabajo sabiendo que no vas a cobrar nada es sin&oacute;nimo de felicidad?. &iquest;Es acaso &eacute;se el estado id&oacute;neo para alguien?. Se necesitan alicientes para vivir, motivaciones que nos hagan desear morder el d&iacute;a con ganas, y una de las grandes es volver a sentirse como cuando ese caf&eacute; en el bar solo era calderilla e invitabas a tu amigo.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Javier Caro]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/persona-parado_132_4135114.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 25 Feb 2016 16:40:05 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/b93925d7-c1a2-45d1-80f1-322821c7567f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="84936" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/b93925d7-c1a2-45d1-80f1-322821c7567f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="84936" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Ser menos persona por estar parado]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/b93925d7-c1a2-45d1-80f1-322821c7567f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La homofobia crece]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/homofobia-crece_132_4146098.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        Espa&ntilde;a se est&aacute; haciendo cada d&iacute;a m&aacute;s retr&oacute;grada y racista a la par que moderna y tolerante. Podemos ver expresiones del m&aacute;s rancio fascismo trasnochado en frases escritas en peri&oacute;dicos o en las conversaciones a pie de calle, y al lado, casi roz&aacute;ndose, manifestaciones multitudinarias antitaurinas o a favor de los refugiados sirios. La sociedad se ha polarizado, cada uno expresas sus opiniones intentando imponerselas a los dem&aacute;s sin ninguna censura.
    </p><p class="article-text">
        En esta polarizaci&oacute;n de la poblaci&oacute;n espa&ntilde;ola, los odios han sido los grandes ganadores: odios raciales, de g&eacute;nero u hom&oacute;fobos. Procuramos decir que en Espa&ntilde;a hay ciertas mentalidades que se han superado, que el pensamiento neandertal ha dado paso a una visi&oacute;n m&aacute;s natural de las cosas, y que el humanismo en la vieja Europa ha conquistado a las hostilidades. Pero pese a ello, llamar a una persona maric&oacute;n es una constante en determinados contextos. Se le insulta de esa forma para tildar a alguien de cobarde, de miedoso, de poco hombre.
    </p><p class="article-text">
        Se sigue se&ntilde;alando a los homosexuales y lesbianas con el dedo inquisidor de la supremac&iacute;a sexual. El n&uacute;mero de agresiones f&iacute;sica, porque si cont&aacute;ramos las verbales no habr&iacute;a aqu&iacute; texto suficiente, est&aacute;n creciendo como la espuma en algunos lados de la mal llamada piel de toro.&iquest;Por qu&eacute; se recrudecen las agresiones y crece el n&uacute;mero de denuncias de violencia contra el colectivo LGTB?, quiz&aacute;s la gente definitivamente ha dejado de sentir miedo y han optado por denunciar cualquier tipo de abuso, o tal vez es que no hemos sabido educar al pueblo en la igualdad entre todos, y la no discriminaci&oacute;n. Las agresiones por odio contra el colectivo LGTB espa&ntilde;ol son un hecho, en Madrid la violencia verbal y f&iacute;sica no se hicieron esperar en este 2016. La igualdad real est&aacute; muy lejos de ser conseguida, pese a que durante a&ntilde;os la sociedad vivi&oacute; esa igualdad como algo que ya hab&iacute;amos logrado con el matrimonio entre personas del mismo sexo, una burbuja de la que tambi&eacute;n comenzamos a salir, en la realidad, en la tangible, en esa de no mirar a nadie como un bicho raro por su orientaci&oacute;n sexual, la igualdad era y es una quimera.
    </p><p class="article-text">
        La homofobia est&aacute; presente en la calle, en los medios de comunicaci&oacute;n, en la escuela y en el mundo laboral. Un hombre o mujer bes&aacute;ndose en p&uacute;blico con alguien de su mismo sexo, sigue estando mal visto por un n&uacute;mero importante de personas, los gestos de cari&ntilde;o en presencia de otros s&oacute;lo est&aacute;n bien visto y no son repudiados cuando son personas de sexos opuestos los que lo hacen. &iquest;C&oacute;mo nos podemos extra&ntilde;ar de ese comportamiento marcadamente a&ntilde;ejo en un pa&iacute;s donde mucha gente todav&iacute;a mira mal cuando una madre da el pecho a su hijo sentada en un banco de la calle?. Todav&iacute;a no se ha llegado a la igualdad por varios motivos, y es que necesitamos mejor educaci&oacute;n sexual. Un colegio o instituto donde se impartan talleres para la educaci&oacute;n sexual, para la prevenci&oacute;n de embarazos no deseados y para comprender las diversidad de orientaciones sexuales.
    </p><p class="article-text">
        Una televisi&oacute;n que visibilice el colectivo LGTB sin estereotipos manidos y comerciales, que abogue por un contenido realista, con los problemas de las personas que sufren la marginaci&oacute;n y desprecio de muchas personas, y que no sean expuestos como seres ajenos a la sociedad, como habitantes de marte o endiosados personajes fr&iacute;volos. El odio al homosexual o al transexual no es nuevo, en realidad obedece a un miedo visceral a lo desconocido, a los que quieren romper el statu quo imperante, el miedo es lo que une de forma gregaria a los violentos para agredir a personas con orientaciones sexual diferentes. Ese miedo que tienen les llega por diferentes canales, como la religi&oacute;n o la ideolog&iacute;a apolillada de otros tiempos que siempre renace en momentos de confusi&oacute;n y falta de esperanzas. El miedo se inyecta al ver a los homosexuales como enemigos de la moral, de esa moral blanca, cristiana y patriota que s&oacute;lo pueden poseer los m&aacute;s dignos herederos de la tradici&oacute;n.&iquest;C&oacute;mo combatir ese miedo, ese temor furioso y descorazonador?.&iquest;Por qu&eacute; esa gente de actitud intolerante, hom&oacute;foba y racista aceptan a homosexuales con posibles, personajes ilustres del color&iacute;n o las finanzas?.
    </p><p class="article-text">
        En todo esto hay un componente clasista, un poso cremat&iacute;stico y de imagen, clasistas que escupe a los gays que salen a patadas de una discoteca pero aplauden al que aparece en televisi&oacute;n hablando de sus amor&iacute;os. Un clasismo que demuestra que el chapero importa una mierda a la televisi&oacute;n, a menos que est&eacute; drogado y cuente mil cosas a c&aacute;mara sin cobrar por ello. Que no investiga su vida para ofrecer al respetable un perfil m&aacute;s humano, cargado con su historia personal. La normalizaci&oacute;n de los gays es una asignatura pendiente, podr&aacute;n algunos decir que en otras latitudes el problema es mayor, y no les resto raz&oacute;n, pero no por ello no vamos a trabajar para reducir la agresiones a cero y la desigualdad a menos 0. Un amigo homosexual ten&iacute;a una pareja en su pueblo, pero recuerdo todav&iacute;a como nos contaba que no pod&iacute;a decir nada en el trabajo para que no lo despidieran. Su trabajo era ser profesor en un colegio de curas.
    </p><p class="article-text">
        Siempre me provoc&oacute; l&aacute;stima ver que la normalidad que manifiestan las parejas heterosexuales, con besos por la calle, sonrisas y complicidad, no pudiera ser la misma en una pareja homosexual. Lo duro que ten&iacute;a que ser tener siempre una mirada esquiva sobre ellos, la paranoia del que muchas veces ha sido v&iacute;ctima de las burlas o las risas en su vida y que tiene miedo, un miedo adherido a su subconsciente que le hace imposible vivir como los dem&aacute;s, como el resto de mortales a su alrededor.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Javier Caro]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/homofobia-crece_132_4146098.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 19 Feb 2016 19:23:44 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[La homofobia crece]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿Todavía alguien se cree que los medios digitales somos inferiores?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/todavia-alguien-medios-digitales-inferiores_132_4214892.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        &ldquo;Si no sois un medio de comunicaci&oacute;n empresarial constituido, no os podemos dar pases&rdquo;. As&iacute; de claro nos dejaron las cosas los encargados de acreditar a la prensa del Valencia CF, por descontado no era culpa suya, son normas de la LFP y de la UEFA. Con esa respuesta a uno se le queda cara de tonto cuando, despu&eacute;s de mucho esfuerzo, tiempo y dinero, levanta un proyecto de programa de radio en una emisora comunitaria, y se topa con un muro gran&iacute;tico que le impide desarrollar su afici&oacute;n. Sin duda, todav&iacute;a no se han dado cuenta las grandes empresas o los grandes organismos que los blogs, los videos de youtube y en nuestro caso, la radio on-line, son el futuro imparable.
    </p><p class="article-text">
        Por otro lado, con medidas as&iacute;, tan sumamente restrictivas, impiden que medios peque&ntilde;os, ajenos por completo a los mass medias y al pliegue a los deseos de quien paga, puedan trabajar e informar con verdadera imparcialidad. &iquest;O es que tal vez la imparcialidad y libertad de los medios es lo que les puede causar en &uacute;ltima instancia el temor?. No somos una emisora grande, ni nos planteamos serlo, en realidad somos un lugar donde la gente expresa lo que desea, donde se realizan programas que dif&iacute;cilmente tendr&iacute;an cabida en las emisoras comerciales (aunque sin duda, y viendo las descargas de ciertos programas, se deber&iacute;an plantear introducir en sus programaciones espacios radiof&oacute;nicos diferentes). Internet ha permitido que los temas que tratan los programas no se circunscriban a la estructura y tem&aacute;tica habitual de la radio convencional, han logrado asomarse a espacios casi v&iacute;rgenes como el rol, los videojuegos o la cultura friki (enti&eacute;ndase friki como algo positivo). Pero no s&oacute;lo eso. Carne cruda es uno de los mejores ejemplos.
    </p><p class="article-text">
        El programa, despu&eacute;s de pasar por la Cadena Ser, no iba a tener continuidad en otras emisoras debido a su absoluta libertad. Con todo, Javier Gallego, voz y cerebro del espacio, opt&oacute; por Internet, por las posibilidades que aportaba a la libertad de expresi&oacute;n, y tambi&eacute;n al mecenazgo: si los oyentes te quieren y desean que sigas en antena, te ayudar&aacute;n a mantener el proyecto. Y as&iacute; fue. Seguramente si Javier hubiera necesitado imperiosamente unas acreditaciones para ver un partido de f&uacute;tbol, tampoco se las hubieran dado.
    </p><p class="article-text">
        La prensa normal, la que est&aacute; en peri&oacute;dicos en papel o la que se emite por sus ondas hercianas, muchas veces tiene que ser flexible con su ideario, tener presente que hay ciertos temas o punto que es mejor no tratar, algunos &aacute;ngulos de vista que es mejor no tener y por descontado, que la audiencia manda, pero para poder pedir mejores tarifas a sus anunciantes. Las radios libres no viven de sus oyentes, en todo caso sus oyentes est&aacute;n implicados en el proyecto porque saben que lo que van a encontrar est&aacute; m&aacute;s cerca de la realidad tangible y sin maquillar que en otros lugares. No quiero decir con ello que la prensa escrita o las emisoras est&eacute;n llenas de cesura y exhiban informaciones falsas, sino que cuando no se tiene ninguna presi&oacute;n, las cosas se pueden hacer en un marco de mayor distancia. En un programa realizado para subirlo a la red, aunque est&eacute;s en una emisora, puedes extenderte lo que gustes sobre un tema, no tienes que ce&ntilde;irte a al tiempo que te pone tu director, puedes hablar el tiempo que creas que debes hacerlo para explicarte bien o dar toda la informaci&oacute;n tengas.
    </p><p class="article-text">
        En la radio comercial hay unos tiempos, l&oacute;gicos, que deben cumplirse por publicidad o por otros contenidos. Todav&iacute;a recuerdo, hace bastantes a&ntilde;os, escuchar a un joven con voz c&aacute;lida por Internet que me parec&iacute;a ameno, divertido y con una visi&oacute;n cercana a la tendencia central. Alguien que dec&iacute;a las cosas sin exabruptos, &iquest;qui&eacute;n iba a pensar que algunos de los mejores programa de radio estar&iacute;an en la red?. La Cafetera, con el gran Fernando Berl&iacute;n, revolucionaba, de forma silenciosa para la gran masa social, las formas, los tiempos y el medio d&oacute;nde contar la realidad. El programa pod&iacute;a considerarse al mismo nivel que los de I&ntilde;aki Gabilondo o Lu&iacute;s del Olmo, &iquest;sus diferencias?, unos lo hac&iacute;an llenos de medios a su alcance, con reporteros, con enviados especiales y con unas emisoras fuertes y s&oacute;lidas a sus espaldas. Fernando lo hac&iacute;a, y lo sigue haciendo, con sus medios, pero con mucha destreza, con la misma calidad y capacidad de comunicar que los otros dos titanes.
    </p><p class="article-text">
        Sin duda la utilizaci&oacute;n y utilidad de Internet es incuestionable, los peri&oacute;dicos digitales o los blogs alcanzan cifran enormes, todav&iacute;a lejanas de su hipot&eacute;tico techo, pero que mantienen el pulso y siguen creciendo. En un medio digital, o una radio, puedes tener todas las secciones que gusten, puedes hablar de mil cuestiones, comprobar in situ si un tema atrae la atenci&oacute;n de los lectores u oyentes por el feedback que se genera. No creo que el futuro deslice la balanza hacia los medio digitales como &uacute;nico soporte, y realmente espero que no sea as&iacute;, porque a mi me sigue encantando poder escuchar la radio en Fm, con grandes medios y excelentes profesionales, tambi&eacute;n me sigue maravillando tocar un peri&oacute;dico o revista y poder guardarla en casa, pasar las p&aacute;ginas y volver a las que m&aacute;s me interesen en un momento. Lo que s&iacute; espero, y de verdad deseo, es que los dos formatos, el digital y el f&iacute;sico o anal&oacute;gico, coexistan y se les de la importancia que tienen.
    </p><p class="article-text">
        Que se contemple el valor que tiene realizar programas peque&ntilde;os, pero pre&ntilde;ados de ilusi&oacute;n, con el mismo rigor y las mimas ganas de trabajar que el resto. Por cierto, tanto Fernando Berl&iacute;n como Javier Gallego tienen un premio Ondas, tan mal no lo deben hacer entonces. Y hay que recordar que un medio con eldiario.es, que naci&oacute; en la red, es uno de los mejores sitio donde se puede comenzar a dar salida a estos proyectos radiof&oacute;nico, como ya hacen. Al final nos quedamos sin pases, pero a la vez que hac&iacute;amos la petici&oacute;n al Valencia CF tambi&eacute;n lo hac&iacute;amos al Valencia Basket, que nos dijeron que s&iacute; sin poner problemas. Viendo los encuentros del equipo de baloncesto descubrimos que muchas webs, radios on-line y prensa en papel trabaj&aacute;bamos all&iacute;, normalizando lo que debe ser normal.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Javier Caro]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/todavia-alguien-medios-digitales-inferiores_132_4214892.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 28 Jan 2016 17:00:04 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[¿Todavía alguien se cree que los medios digitales somos inferiores?]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Bibliotecas cerradas. Bibliotecas olvidadas]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/bibliotecas-cerradas-olvidadas_132_4234656.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        La biblioteca estaba cerrada y la verdad es no sab&iacute;a d&oacute;nde meterme a estudiar, los ex&aacute;menes, &iexcl;ay malditos ex&aacute;menes!, son inmisericordes y angustiosos, pero algunas bibliotecas de Valencia siguen con un horario de Navidad pese a haber pasado ya m&aacute;s de una semana. Algunas solo abr&iacute;an por las ma&ntilde;anas aunque desconozco el motivo porque que yo sepa la Navidad pas&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        Desde que regres&eacute; a la capital desde la preciosa Elche, me he dado cuenta de las muchas diferencias que existen entre las dos ciudades respecto a los servicios que ofrecen cada una, y la verdad es que me ha hecho sentir que en todos lados no se valora de igual forma a los ciudadanos.
    </p><p class="article-text">
        Cuando pis&eacute; suelo ilicitano por primera vez me qued&eacute; petrificado, &iquest;las biblioteca, todas, abren al mediod&iacute;a y todas lo hacen tambi&eacute;n los s&aacute;bados por la ma&ntilde;ana?. Aqu&iacute; se alternan entre biblioteca para abrir, as&iacute; que no todos los barrios tienen a la vez sus bibliotecas abiertas los s&aacute;bados por la ma&ntilde;ana. Lo de abrir los s&aacute;bados siempre, era algo impensable para mi, pero all&iacute; sus ciudadanos lo ten&iacute;an como algo normal. En Valencia existen 32 bibliotecas municipales, m&aacute;s la biblioteca p&uacute;blica de la ciudad, pero en todas, menos en &eacute;sta &uacute;ltima, los horarios son de todo menos flexibles. Otra de las cosas que me sorprendi&oacute; fue eso de las salas de estudio, bajos que est&aacute;n en todos los barrios y que abren todos los d&iacute;as hasta las doce de la noche, y, &iquest;qui&eacute;n est&aacute; atendi&eacute;ndolos?, nadie y todos. Las salas de estudio son lugares que se abren y se cierran y que son autogestionados por los usuarios, nadie del ayuntamiento est&aacute; all&iacute; controlando, la gente es responsable y sabe para lo que sirven, en Valencia se podr&iacute;a hacer lo mismo, no hace falta que se tenga que ir a estudiar a centros juveniles, sino a lugares habilitados para ese uso todo el a&ntilde;o, &iquest;o es que s&oacute;lo estudiamos en &eacute;poca de ex&aacute;menes?, &iquest;y los opositores o la gente que se est&aacute; preparando por libre alguna cosa?.
    </p><p class="article-text">
        Las salas de estudio all&iacute; las cierra la polic&iacute;a por la noche, a eso de las doce, el resto del d&iacute;a est&aacute;n abiertas con wifi, con sillas, mesas y luz, en realidad no es costoso ni un lujo, es algo sencillo que se mejora la calidad de vida de la gente. &iquest;Se imaginan caminar con una mochila llena de libros pesados, un port&aacute;til, comida, bebida...hasta tres barrios m&aacute;s all&aacute; del tuyo todos los d&iacute;as s&oacute;lo para estudiar, cuando se puede hacer algo al respecto?. Puede que alguien piense que siempre se pueden quedar en casa a hincar codos, pese a que un hogar puede estar lleno de distractores para mucha gente o simplemente porque a alguien le guste o le motive estudiar en una biblioteca. &iquest;Acaso no sirven para estudiar, y si alguien no puede hacerlo en su casa por problemas familiares u otros?. Casi el 70% de las bibliotecas de Valencia cerraron en agosto de 2015, es decir, de las 32 que existen (algunas muy peque&ntilde;as para la poblaci&oacute;n residente en los barrios) 22 estuvieron cerradas. Los ciudadanos que tuvieron el infortunio de vivir en los barrios que no ten&iacute;an sus bibliotecas abiertas se quedaron sin el acceso a sus servicios, pero en cambio los que viv&iacute;an en las zonas donde se abr&iacute;a en ese mes, pudieron disfrutarlo, &iquest;doble rasero, ciudadanos con m&aacute;s privilegios que otro, igualdad?.
    </p><p class="article-text">
        Las bibliotecas de la ciudad tienen acceso a Internet, algo que por ley deber&iacute;amos tener todos pues, &iquest;c&oacute;mo entregar un curr&iacute;culum cuando la empresa te dice que has de enviarlo por correo o cuando tienes que hacer un trabajo para clase por su aula virtual y s&oacute;lo se puede entregar por esa v&iacute;a, entonces qu&eacute;?. La mayor&iacute;a de biblioteca de la capital tienen un ordenador por sala, menos la municipal que tiene algunos m&aacute;s, en Elche, una poblaci&oacute;n con 227.312 habitantes, tienen en sus bibliotecas varios ordenadores por sala. Quiz&aacute;s deber&iacute;a los ayuntamientos ser menos cerriles y mirar m&aacute;s a otro municipios, tal vez as&iacute; lo que funciona y es normal en un lugar pueda servir para otro. &iquest;Por qu&eacute; Elche cuenta con mejores servicios de biblioteca que Valencia?, bastante f&aacute;cil: voluntad.
    </p><p class="article-text">
        En la biblioteca municipal convive la zona infantil con la de adultos, algo que a priori para normal, no deja de ser complicado de gestionar porque una biblioteca infantil tiene que tener m&aacute;s elemento de atracci&oacute;n que los meros libros, es importante la actividad cognitiva, manipulativa, trobadores, cuentacuentos y madres y padres mostr&aacute;ndoles a los ni&ntilde;os los libros.&iquest;No merecen los ni&ntilde;os una biblioteca propia, grande, espaciosa y llena de juegos donde puedan aprender a amar la lectura, en vez de compartirla con la de adultos en un lugar peque&ntilde;o?. No hace falta marcharse tan lejos como a Elche para encontrar otra forma de trabajar, en Burjassot existe una biblioteca infantil donde los peque&ntilde;os disfrutan de la lectura y de los dibujos, donde la diversi&oacute;n se abre paso para estimular sus sentidos y sus deseos de encontrar m&aacute;s historias. Ah&iacute; tienen un espacio para ellos solos, para que interactuen con sus padres o amigos, y por descontado est&aacute; los libros, que sirven de soporte a esa simbiosis. Aparte de esa zona para ni&ntilde;os tienen una bebeteca, donde los todav&iacute;a m&aacute;s peque&ntilde;os tienen su primer contacto con los libros, toda una experiencia que sin duda puede marcar el futuro de esos ni&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        Podr&iacute;a ser que las biblioteca, convertidas en ludotecas instructivas, tuvieran m&aacute;s uso, pero &iquest;y si un padre trabaja y no puede ir entre semana a la biblio?, una buena soluci&oacute;n podr&iacute;a ser abrir m&aacute;s d&iacute;as, como los fines de semana, tener una agenda cultural amplia, pero que no se ci&ntilde;era por completo a los d&iacute;as laborales, y sino hay personal, que se contrate, que tal vez as&iacute; bajar&iacute;a el paro, subir&iacute;a el amor por los libros y se podr&iacute;a consolidar, entre los menores y sus padres un ocio alternativo fuera de los centros comerciales. Este gobierno quiere mejorar los servicios, habla de m&aacute;s talleres, de m&aacute;s cuentacuentos, que la biblioteca vuelva a vertebrar la cultura de un barrio, pero sin m&aacute;s horas abierta, para otros menesteres no tan sociales ni coloridos, pero igual de reconfortantes, no se podr&aacute; avanzar en la consecuci&oacute;n de llevar a las bibliotecas a la gente.
    </p><p class="article-text">
        Cuando vi el cartel que anunciaba que la biblio todav&iacute;a estaba cerrada por Navidad me qued&eacute; perplejo, una chica hizo lo mismo que yo, mirar incr&eacute;dula la hoja pegada a la puerta. &iquest;Todav&iacute;a hay gente en Navidad?, fue la pregunta que seguro se le pas&oacute; por la cabeza.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Javier Caro]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/bibliotecas-cerradas-olvidadas_132_4234656.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 18 Jan 2016 16:48:06 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Bibliotecas cerradas. Bibliotecas olvidadas]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Las valientes magas valencianas]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/valientes-magas-valencianas_132_4250432.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        Siempre de peque&ntilde;o me pregunt&eacute; por qu&eacute; no hab&iacute;a reinas de Oriente que pudieran venir a traer regalos, pero nunca obtuve respuesta por parte de mis padres, o al menos eso me cuentan de mi infancia. Ellos sab&iacute;an muy bien lo que ten&iacute;an que decir, un &ldquo;porque no&rdquo; rotundo. Pero cada d&iacute;a que pasa la sociedad se da m&aacute;s cuenta que las mujeres tienen poca trascendencia y presencia en las fiestas de la Navidad, y como las tradiciones est&aacute;n para hacernos mejores y unir nuestros lazos como sociedad, lo mejor es ir actualiz&aacute;ndolas, adapt&aacute;ndolas a los nuevos tiempos donde la igualdad no es un deber, sino un derecho ganado por las mujeres.
    </p><p class="article-text">
        Las reinas magas de Valencia han despertado todo tipo de comentarios, crueles y mis&oacute;ginos en su mayor&iacute;a, pero quiz&aacute;s muchos de los que han insultado descaradamente a esas mujeres no hayan asistido al evento o no se hayan informado sobre &eacute;l. Algo que suele ser normal en &eacute;ste pa&iacute;s, criticar, calumniar e insultar con impunidad el trabajo de los otros sin haberlo visto.
    </p><p class="article-text">
        Joan Rib&oacute; ha permitido que se resucite La Semana de la Infancia, una semana que se celebr&oacute; en 1937, en la Rep&uacute;blica, para que los ni&ntilde;os de la &eacute;poca pudieran tener unos d&iacute;as de magia y felicidad en tan duros momentos. La cabalgata de &eacute;ste a&ntilde;o, organizada por La Sociedad Coral El Micalet, nos mostraba parte de la cultura de un pueblo, muixerangues, cabezudos, gigantes, bandas de m&uacute;sica interpretando canciones populares, justo todo lo que le falta a la mayor&iacute;a de pasacalles, un poco de tradici&oacute;n mezclada con dinamismo y alegr&iacute;a. Es importante hacer que las tradiciones que nos identifican como pueblo, con ra&iacute;ces propias y a&ntilde;os de cultura, se manifiesten en las calles y se pongan de relieve para los ni&ntilde;os y ni&ntilde;as.
    </p><p class="article-text">
        Al fin y al cabo son ellos los que, si quieren, van a continuar con dichas tradiciones. La fiesta era para ni&ntilde;os, yo que lo presenci&eacute; vi felicidad en sus caras y risas por doquier. Las magas que subieron al balc&oacute;n, luc&iacute;an trajes de fantas&iacute;a, llenos de colores y de magia, porque de eso iba esta cabalgata, de que lo ni&ntilde;os sintieran la magia, antes de la llegada de los Reyes Magos, sin restarles importancia, de hecho la cabalgata se realiz&oacute; por la ma&ntilde;ana y un d&iacute;a antes de las de los reyes. Joan Rib&oacute; las recibi&oacute;, no tanto por ser magas, sino por sus mensajes, los nombres que hab&iacute;an elegido simbolizaban todo lo bueno que necesitamos en la sociedad, todo lo bueno que hay que transmitirle a los ni&ntilde;os que llenaban la plaza del Ayuntamiento, un lugar que unas pocas noches antes fue del pueblo en la fiesta de las campanadas, algo ins&oacute;lito.
    </p><p class="article-text">
        Libertad, Igualdad y Fraternidad eran los nombres de las magas, la libertad que nos hace verdaderamente personas que pueden elegir lo que desean hacer con su vida, los ni&ntilde;os necesitan saber que ellos y ellas son los &uacute;nicos due&ntilde;os de sus vidas. Igualdad, una palabra que debe ser m&aacute;s utilizada en la calle, porque sin leyes de igualdad salarial, por ejemplo, vamos a seguir con mujeres que cobren menos que los hombres. Fraternidad, porque sencillamente &eacute;ste alocado mundo necesita una buena dosis de amor, es cierto que me faltaron m&aacute;s magas como Tolerancia o Dignidad. Pero las magas, aunque tra&iacute;an buenas intenciones, no lograron contentar a todo el mundo, algunas personas las insultaron, utilizando su f&iacute;sico, algo que sucede mucho cuando el objetivo de las cr&iacute;ticas es una mujer, nadie nunca habla despectivamente del sobrepeso de Santa Claus, atacaron a su dignidad y horadaron a&uacute;n m&aacute;s la brecha machista de &eacute;ste pa&iacute;s.
    </p><p class="article-text">
        La reinas magas, m&aacute;s all&aacute; de cuestiones pol&iacute;ticas, ven&iacute;an, y esperemos que se mantengan, para hacer visible la masculinizaci&oacute;n de los actores principales de la Navidad, magos, reyes, santa claus, el ni&ntilde;o Jes&uacute;s... &iquest;y d&oacute;nde quedan las mujeres en todas estas celebraciones?. No existe. Los regalos los traen los reyes o Pap&aacute; Noel, como figuras m&aacute;gicas masculinas, ni una mujer asoma por esas tradiciones. Nadie quiere arrancar las tradiciones de nuestra vida, nadie quiere meter a una reina maga con su camello en ellas, nadie pretende eso, pero quiz&aacute;s poco a poco introducir a alguna mujer como todopoderosa maga encargada de dar regalos y cari&ntilde;o.
    </p><p class="article-text">
        Con una fiesta laica que tambi&eacute;n muestre las virtudes que defiende la Navidad. Las reinas magas intentaban eso, visibilizar a la mujer como algo m&aacute;s que la comparsa de estas fiestas, que tuviera un papel principal, que las ni&ntilde;as y ni&ntilde;os supieran que la igualdad comienza con la magia y termina en la p&eacute;rdida del respeto. Por desgracia algunos no han entendido estas buenas y sanas intenciones y han lanzado dardos en forma de insultos despreciativos, por ejemplo Alfonso Rojo las ha tildado de &ldquo;prostitutas sacadas de una pel&iacute;cula del oeste&rdquo;. La violencia contra las mujeres no s&oacute;lo es f&iacute;sica, sino tambi&eacute;n verbal, llamar a tres actrices prostitutas es lamentable e incita a la violencia, &iquest;son prostitutas por salir en una cabalgata para ni&ntilde;os?, &iquest;es acaso malo ser prostituta?, &iquest;su mensaje de Libertad, Igualdad y Fraternidad es malo, pernicioso tal vez?, y mientras las cr&iacute;ticas y malos gestos continuaban, el a&ntilde;o termin&oacute; con 57 mujeres muertas a manos de sus parejas.
    </p><p class="article-text">
        Las reinas magas ya las imagin&oacute; Gloria Fuertes con su libro &ldquo;Tres reinas magas: Melchora, Gaspara y Baltasara&rdquo;, donde pon&iacute;a a las mujeres al cargo de traer la felicidad a los ni&ntilde;os, reescrib&iacute;a la historia cristiana para educar en igualdad y con imaginaci&oacute;n. Ahora que las mujeres tienen una mayor importancia en la sociedad, aunque siempre lo han tenido, era el momento de darles papeles principales en las celebraciones tradicionales. Si incluso Disney hace tiempo que olvid&oacute; el concepto de princesas dormidas salvadas por pr&iacute;ncipes apuestos.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Javier Caro]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/valientes-magas-valencianas_132_4250432.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 07 Jan 2016 18:10:53 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Las valientes magas valencianas]]></media:title>
    </item>
  </channel>
</rss>
