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    <title><![CDATA[elDiario.es - Alejandro Pérez]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/alejandro_perez/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Alejandro Pérez]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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    <item>
      <title><![CDATA[Catalunya: populismo y espacio de ruptura]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/catalunya-populismo-espacio-ruptura_129_2980289.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/f95d555c-8052-49c5-aa43-5798c59dd64c_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt=""></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El eje izquierda-derecha hace tiempo que saltó por los aires. Pero en Catalunya esa implosión de ha producido en una magnitud mucho más importante</p><p class="subtitle">El eje izquierda-derecha ha sido enterrado para muchos años. Volver a reivindicar la izquierda contra la derecha no funcionará en Catalunya</p></div><p class="article-text">
        Catalunya se despert&oacute; el 22 de diciembre con una sensaci&oacute;n extra&ntilde;a. Por primera vez, CDC no ganaba unas elecciones auton&oacute;micas. Si bien es cierto que el PSC hab&iacute;a logrado en una ocasi&oacute;n superar en n&uacute;mero de votos a CDC, jam&aacute;s lo hab&iacute;a hecho en n&uacute;mero de esca&ntilde;os. Ciudadanos ha sido el primer partido que ha logrado ganar en esca&ntilde;os y votos a CDC y sus distintas marcas (Junts pel S&iacute; y Junts per Catalunya).
    </p><p class="article-text">
        Que el espacio de Convergencia no logre una victoria electoral es sumamente importante para el an&aacute;lisis de la hegemon&iacute;a en Catalunya: CDC ya no puede representar al universal, por mucho que contin&uacute;e siendo la fuerza dirigente.
    </p><p class="article-text">
        Las elecciones catalanas arrojan un repunte del populismo. La tesis de la estabilizaci&oacute;n no ha funcionado en Catalunya: el partido que m&aacute;s claramente apost&oacute; por el orden, por la reconciliaci&oacute;n y por pasar p&aacute;gina del proc&eacute;s retornando a un punto anterior fue el PSC. Un PSC que ya cay&oacute; a su m&iacute;nimo hist&oacute;rico en 2015 no logr&oacute; repuntar ni aglutinar un supuesto &ldquo;miedo&rdquo; de las clases populares, ni tampoco logr&oacute; seducir al votante catalanista moderado. 
    </p><p class="article-text">
        La operaci&oacute;n Iceta se ha estrellado, con Espadaler y lo que queda de Uni&oacute; incluidos: no hab&iacute;a espacio para volver al punto anterior al movimiento soberanista y al movimiento del 15M. La sociedad ha cambiado y mira a otro futuro. La gente no quer&iacute;a R&eacute;gimen, quer&iacute;a ruptura.
    </p><p class="article-text">
        Por otro lado, el intento de ERC de convertirse en el nuevo partido hegem&oacute;nico dentro del catalanismo y del independentismo tambi&eacute;n ha fracasado. ERC llegaba a estas elecciones renunciando tambi&eacute;n a las pulsiones constituyentes del movimiento soberanista, renegando del papel de Puigdemont para apostar por una vuelta al orden dentro del independentismo. 
    </p><p class="article-text">
        Un &ldquo;orden&rdquo; articulado en torno a ejes convencionales y tradicionales: sin DUI, sin &eacute;pica, sin garant&iacute;a de ruptura. Un orden que esperaba que llegase de forma natural, por derecho propio tras cinco a&ntilde;os de <em>processisme</em>. 
    </p><p class="article-text">
        El electorado independentista ha considerado que lo que tocaba era aguantarle el pulso al Estado, como propon&iacute;a Puigdemont, antes de plantear rebajar planteamientos, zanjando as&iacute;  de paso la larga  disputa por la hegemon&iacute;a en el bloque independentista.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Qu&eacute; ha pasado entonces en Catalunya?
    </p><p class="article-text">
        Estas elecciones se han producido en un contexto de enorme excepcionalidad. Y los actores pol&iacute;ticos han enfocado la contienda electoral invirtiendo los roles tradicionales, el independentismo hizo una campa&ntilde;a en clave estatal (contra Rajoy y el Estado Espa&ntilde;ol) mientras que Ciudadanos y el PSC han hecho una campa&ntilde;a en clave estrictamente catalana. 
    </p><p class="article-text">
        Inversi&oacute;n de roles que responde a dos movimientos impugnatorios en dos escalas diferentes: el independentismo impugna al r&eacute;gimen del 78, a sus estructuras estatales, a su sistema medi&aacute;tico y a su sistema judicial mientras que Ciudadanos impugna a TV3, Catalunya R&agrave;dio y a las elites catalanas que controlan los principales canales y redes de poder, que no dejan de ser la articulaci&oacute;n concreta del r&eacute;gimen del 78 en Catalunya. 
    </p><p class="article-text">
        Puigdemont ha le&iacute;do perfectamente las coordenadas del populismo, no fue casualidad que copiara la est&eacute;tica de En Com&uacute; Podem para su candidatura. Su performance en Bruselas fue el acto m&aacute;s potente de la campa&ntilde;a y su estilo irreverente contra las principales instituciones del R&eacute;gimen forj&oacute; el atractivo de Junts per Catalunya.
    </p><p class="article-text">
         Puigdemont pidi&oacute; la restituci&oacute;n del govern leg&iacute;tim contra el abuso del poder judicial y del poder ejecutivo del gobierno central. Pese a la pol&iacute;tica del miedo, pese a la fuga de empresas y pese al intento de humillaci&oacute;n, Puigdemont se hizo fuerte desde la &eacute;pica de la dignidad de un pueblo que desobedeci&oacute; masivamente celebrando el refer&eacute;ndum del 1 de Octubre y  no se rinde ante la ofensiva del Estado.
    </p><p class="article-text">
        Por su lado, Ciudadanos ha cabalgado sobre la apelaci&oacute;n a  los olvidados de Catalunya. Los barrios populares y el cintur&oacute;n metropolitano han sido los grandes excluidos del proceso independentista. Los catalanes de segunda, los catalanes que no entraban en los planes de ning&uacute;n gobierno, los catalanes a los que se les quer&iacute;a negar su condici&oacute;n de catal&aacute;n por su condici&oacute;n plebeya. Ciudadanos no promet&iacute;a orden ni imperio de la ley: Ciudadanos promet&iacute;a dignidad y existencia contra las elites catalanas. 
    </p><p class="article-text">
        Dignidad y existencia de aquellos a los que jam&aacute;s se escucha, de aquellos en los que jam&aacute;s se cuenta. La gente que se opuso a la DUI del 48%, la gente que ha sentido y se ha visto apartada del bienestar de la clase media catalana, especialmente tras las pol&iacute;ticas de recortes y privatizaciones que se sucedieron tras la crisis y del fin de toda promesa de prosperidad y ascenso social que estaba en la base de noci&oacute;n inclusiva de catalanidad.
    </p><p class="article-text">
        La gente que ha votado a Ciudadanos no lo ha hecho en una clave Catalunya contra Espa&ntilde;a, lo ha hecho en una clave de reafirmaci&oacute;n nacional catalana: es posible en Catalunya ser catal&aacute;n y ser espa&ntilde;ol sin que eso genere un conflicto interno. 
    </p><p class="article-text">
        Si el PP se ha hundido en estas elecciones es porque no ha entendido este punto: no se votaba por Espa&ntilde;a, los catalanes que han sido excluidos no quieren balcanizar Catalunya, no se sienten &ldquo;&uacute;nicamente espa&ntilde;oles&rdquo; y defienden a Espa&ntilde;a dentro de Catalunya. Los catalanes que han sido excluidos de la construcci&oacute;n nacional de convergencia reivindican su condici&oacute;n de catalanidad frente a los que les quieren expulsar. 
    </p><p class="article-text">
        Ciudadanos y su car&aacute;cter plebeyo ha ganado en el cintur&oacute;n metropolitano por ser la &uacute;nica alternativa que ha habido al proc&eacute;s, al <em>senyoret catal&agrave;</em> y al establishment tradicional. Puigdemont ha ganado y casi atrapa a Ciudadanos por haber propuesto impugnaci&oacute;n y ruptura con el R&eacute;gimen del 78, con el establishment espa&ntilde;ol. Sin un solo amago de pacto o negociaci&oacute;n con el Estado central: pura impugnaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Dos impugnaciones, pues, y ninguna humillaci&oacute;n tras las elecciones del 21D. No es un saldo negativo desde el que plantear el futuro y construir un proyecto pol&iacute;tico de pa&iacute;s, una cuesti&oacute;n que no ha sido central en estas elecciones. 
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Qu&eacute; papel entonces para las fuerzas que apostamos desde un inicio por la hip&oacute;tesis populista?
    </p><p class="article-text">
        El eje izquierda-derecha hace tiempo que salt&oacute; por los aires. Pero en Catalunya esa implosi&oacute;n se ha producido en una magnitud mucho m&aacute;s importante. El eje izquierda-derecha ha sido enterrado para muchos a&ntilde;os. Volver a reivindicar la izquierda contra la derecha no funcionar&aacute; en Catalunya: hay que hacer una apuesta decidida por una reconstrucci&oacute;n nacional-popular que recoja lo mejor de lo que expresa Ciudadanos y lo mejor de lo que ha intentado representar Puigdemont. Frente a los dos populismos de derechas, los populismos que a la postre garantizan la gobernabilidad de la crisis, hay que oponer un populismo de izquierdas. 
    </p><p class="article-text">
        Ante este escenario, el reto pol&iacute;tico que se presenta es el de tener la capacidad de construir un proyecto que parta de las clases populares catalanas que se han sentido y han sido excluidas del proc&eacute;s: un proyecto claro de impugnaci&oacute;n a las elites y los circuitos de poder catalanes. Pero, tambi&eacute;n, un proyecto capaz de recoger en positivo la pulsi&oacute;n democr&aacute;tica y constituyente del movimiento soberanista, superando el callej&oacute;n sin salida en que nos encontramos y la din&aacute;mica de bloques para volver a situar a Catalunya como motor de la pendiente ruptura democr&aacute;tica con el r&eacute;gimen del 78 que concrete un escenario constituyente en clave de apertura democr&aacute;tica.
    </p><p class="article-text">
        El riesgo de no afrontar con valent&iacute;a la nueva etapa que se abre es que los populismos de ambos lados vayan caminando hacia el cierre identitario que termine por compartimentar los espacios- con un eventual proceso de lepenizaci&oacute;n de la clases trabajadoras metropolitanas-, ulsterizando y esterilizando por mucho tiempo la pol&iacute;tica catalana y  el proceso de cambio pol&iacute;tico en Espa&ntilde;a.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Luis Juberías, Alejandro Pérez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/catalunya-populismo-espacio-ruptura_129_2980289.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 27 Dec 2017 19:32:33 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Catalunya: populismo y espacio de ruptura]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Cataluña,Elecciones en Catalunya 2017]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Causas y soluciones a la situación de los salarios en Canarias]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/causas-soluciones-situacion-salarios-canarias_132_4316912.html]]></link>
      <description><![CDATA[<div class="subtitles"><p class="subtitle">El mínimo incremento de los salarios en Canarias no subsana el que los trabajadores perciban de media en su nómina mensual 358,40 euros menos que los del resto del Estado español</p></div><p class="article-text">
        La publicaci&oacute;n del informe del Instituto Nacional de Estad&iacute;stica sobre costes laborales viene a ratificar lo ya sabido: el m&iacute;nimo incremento de los salarios en Canarias no subsana el que los trabajadores perciban de media en su n&oacute;mina mensual 358,40 euros menos que los del resto del Estado espa&ntilde;ol, siendo la comunidad aut&oacute;noma con los salarios m&aacute;s bajos.
    </p><p class="article-text">
        Estos datos tienen su ra&iacute;z en varios motivos:
    </p><p class="article-text">
        1.- Una econom&iacute;a canaria ordenada en raz&oacute;n del mayor y m&aacute;s inmediato beneficio privativo de algunos, encuentra su base preferente en el sector servicios y en una industria que dispersa a los trabajadores en diferentes centros, con escasa comunicaci&oacute;n entre s&iacute;. Ello conlleva la dificultad de implantaci&oacute;n de las organizaciones sindicales en el seno de las empresas y, por ende, una mayor desprotecci&oacute;n de los trabajadores.
    </p><p class="article-text">
        2.- Un errado posicionamiento llamando a establecer marcos de negociaci&oacute;n colectiva segregados de &aacute;mbitos territoriales superiores (auton&oacute;mico, estatal). A ello contribuye la reforma laboral (eufemismo de lo que realmente fue una demolici&oacute;n de derechos laborales en toda regla) operada en 2012 por el Partido Popular (y ratificada por la Sentencia del Tribunal Constitucional 119/2014) en la que se fija la prevalencia del convenio colectivo de empresa sobre aqu&eacute;llos de espacio superior. El marco negociador en la empresa permite una posici&oacute;n dominante del patr&oacute;n, mayor capacidad coactiva y de presi&oacute;n hacia la parte social para mantener a la baja las condiciones de trabajo y es ah&iacute; en donde prolifera con mayor facilidad el amarillismo sindical (es decir, que los representantes de los trabajadores sean los de mayor conveniencia para el empleador).
    </p><p class="article-text">
        Por tanto, se hace necesaria una reforma laboral que recupere la centralizaci&oacute;n de la negociaci&oacute;n colectiva por sectores, fijando la preponderancia de los convenios colectivos de &aacute;mbito territorial superior y la obligatoriedad de observancia las condiciones de trabajo marcadas por &eacute;ste, sin que los convenios inferiores o de empresa puedan desviarse de ellos. Asimismo, debe desvincularse del marco negociador de empresa las tablas salariales, en aras de una cohesi&oacute;n al alza de las retribuciones de los trabajadores.
    </p><p class="article-text">
        3.- La vigencia de una legislaci&oacute;n laboral facilitadora del despido, lo cual lleva a la incapacidad del trabajador de poder ejercer los derechos que le asisten. Un trabajador sometido a un despido f&aacute;cil, r&aacute;pido y barato se ver&aacute; totalmente condicionado por &eacute;ste a la hora de reclamar, por ejemplo, el abono de las horas extras, la adecuaci&oacute;n de la cuant&iacute;a de su n&oacute;mina a las tablas del sector, las vacaciones, etc.
    </p><p class="article-text">
        Es esencial, pues, la recuperaci&oacute;n del despido como &uacute;ltima ratio, convirtiendo en nulos aqu&eacute;llos sin causa o con causa manifiestamente falsa; extender a los despidos por causa objetiva los mismos requisitos fijados en la Ley Concursal para la declaraci&oacute;n del concurso de acreedores, incrementar las indemnizaciones por despido improcedente y reconocer en tales supuestos a los trabajadores (en su condici&oacute;n de parte perjudicada) el derecho a optar entre la indemnizaci&oacute;n o la readmisi&oacute;n (facultad que hoy est&aacute; en manos de la parte infractora, es decir, del empleador).
    </p><p class="article-text">
        4.- Como consecuencia de lo anterior, se ha practicado un uso indiscriminado de los Expedientes de Regulaci&oacute;n de Empleo, tanto extintivo, suspensivo como de modificaci&oacute;n de las condiciones de trabajo. La excesiva permisividad a la hora de aprobar y ejecutar los ERE (eliminando requisitos como la autorizaci&oacute;n administrativa previa) incrementa el n&uacute;mero de desempleados que, a su vez, dada la precaria cuant&iacute;a de las prestaciones y subsidios por desempleo, presionan a la baja sobre las condiciones de trabajo existentes. Asimismo, las reducciones colectivas de jornada de trabajo (las cuales, tal y como sucede con los despidos objetivos, no est&aacute;n vinculados a que la empresa tenga p&eacute;rdidas econ&oacute;micas o que &eacute;sta presente un plan de viabilidad por el que dichas medidas puedan ser coadyuvantes a la superaci&oacute;n de dicha situaci&oacute;n econ&oacute;mico-productiva-organizativa desfavorable) influyen en una reducci&oacute;n generalizada de los salarios y de las cotizaciones.
    </p><p class="article-text">
        5.- El exceso de horas extraordinarias y su impago (seg&uacute;n estad&iacute;sticas publicadas por el sindicato UGT, el 56% de las horas extras ni se abona ni se cotiza) y que, en suma, sustituyen a 300.000 nuevos puestos de trabajo.
    </p><p class="article-text">
        Como soluci&oacute;n a ello es importante recuperar la excepcionalidad de la realizaci&oacute;n de horas extraordinarias, un incremento considerable y obligatorio del valor de la hora extraordinaria sobre la ordinaria y la dotaci&oacute;n de mayores recursos humanos y econ&oacute;micos a la Inspecci&oacute;n de Trabajo con el fin de perseguir la sobreexplotaci&oacute;n de los trabajadores y la lucha contra la sangrante econom&iacute;a sumergida.
    </p><p class="article-text">
        Asimismo, debe impedirse la sustituci&oacute;n del trabajo indefinido a jornada completa por falsos contratos de trabajo a tiempo parcial, encaminados exclusivamente a reducir los costes empresariales y combatir las falsas horas complementarias (hoy reconocidas por el Estatuto de los Trabajadores) que vienen a esconder la necesidad de contrataciones a tiempo completo.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Alejandro Pérez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/causas-soluciones-situacion-salarios-canarias_132_4316912.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 19 Mar 2015 11:28:53 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Causas y soluciones a la situación de los salarios en Canarias]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[Salarios,Canarias]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Por qué Pablo Iglesias]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/pablo-iglesias_132_4523758.html]]></link>
      <description><![CDATA[<div class="subtitles"><p class="subtitle">"Se buscan hombres para un viaje peligroso. Sueldo bajo. Frío extremo. Largos meses de completa oscuridad. Peligro constante. No se asegura retorno con vida. Honor y reconocimiento en caso de éxito"</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;Se buscan hombres para un viaje peligroso. Sueldo bajo. Fr&iacute;o extremo. Largos meses de completa oscuridad. Peligro constante. No se asegura retorno con vida. Honor y reconocimiento en caso de &eacute;xito&rdquo;. As&iacute; rezaba el anuncio de reclutamiento de tripulaci&oacute;n para la Expedici&oacute;n Imperial Trasatl&aacute;ntica que habr&iacute;a de cruzar por tierra el continente ant&aacute;rtico, pasando por el Polo Sur. Dicha expedici&oacute;n ser&iacute;a conocida como la <em>Odisea del Endurance</em>, pues el barco acab&oacute; varando en el hielo del Mar de Weddell, quedando la tripulaci&oacute;n completamente abandonada en la cruda superficie austral durante un a&ntilde;o y ocho meses. Finalmente, en una sucesi&oacute;n de heroicas actuaciones, los veintisiete expedicionarios salvaron la vida.
    </p><p class="article-text">
        No nos encontramos ni de lejos ante una situaci&oacute;n parecida, en cuanto a los padecimientos f&iacute;sicos que soportaron los h&eacute;roes del Endurance, pero no es menos cierto que el momento hist&oacute;rico que vivimos es de una dificultad incuestionable y requiere una considerable dosis de arrojo si queremos que los pol&iacute;ticos de la Casta no perseveren en las pol&iacute;ticas de acumulaci&oacute;n de riqueza, regresi&oacute;n en materia de derechos fundamentales de la ciudadan&iacute;a y explotaci&oacute;n de las clases populares que han venido implementando de forma inmisericorde desde el comienzo de la crisis-estafa hasta nuestros d&iacute;as.
    </p><p class="article-text">
        En una situaci&oacute;n de tal gravedad se hac&iacute;a necesaria una propuesta, un proyecto de cambio social que, con base en un profundo estudio de las soterradas violencias (materiales y simb&oacute;licas) y opresiones silentes sobre las que se asienta la sociedad actual, pudiera disputarle el poder pol&iacute;tico a la Casta gobernante. Hac&iacute;a falta un halo de esperanza que convirtiera la raz&oacute;n en fuerza al tiempo que transformase la indignaci&oacute;n en un programa de empoderamiento ciudadano. Y este hecho, de enorme trascendencia y muy at&iacute;pico en nuestra historia reciente, se ha dado: Pablo Iglesias y su equipo, con un lenguaje directo y una propuesta pol&iacute;tica audaz en oposici&oacute;n frontal al bipartito PPSOE (esto es, capaz de se&ntilde;alar a las v&iacute;ctimas del<em> austericidio</em>, a sus responsables, y de proponer una bater&iacute;a de medidas plausibles para erradicar o mitigar los sufrimientos de las mayor&iacute;as), han sido capaces de pulsar el sentir popular con una lucidez literalmente asombrosa. Una vez realizado el an&aacute;lisis, tras a&ntilde;os de esmerada elaboraci&oacute;n de un discurso que combinase el rigor intelectual con el &eacute;xito medi&aacute;tico, a comienzos de 2014, en muy pocos meses, los fundadores de Podemos fueron capaces de poner en funcionamiento toda una maquinaria electoral con un presupuesto de ciento cincuenta mil euros (una minucia si se lo compara con los millones que gastan los partidos del r&eacute;gimen en sus ins&iacute;pidas y estupidizantes campa&ntilde;as electorales) obtenido gracias a las donaciones voluntarias de miles de ciudadanos an&oacute;nimos. El resto de la historia lo conocemos: los cinco eurodiputados del 25M, el crecimiento exponencial en las encuestas, la sobresaliente actuaci&oacute;n de nuestros portavoces en las tertulias pol&iacute;ticas de mayor seguimiento en todo el pa&iacute;s...
    </p><p class="article-text">
        No hay que olvidar que todo este proceso se ha realizado sin obturar los canales de deliberaci&oacute;n y toma de decisiones colectivas. Por primarias abiertas a toda la ciudadan&iacute;a se ha decidido, para empezar, la misma existencia de Podemos (cincuenta mil firmas recogidas en veinticuatro horas). Por el mismo procedimiento han sido elegidos los candidatos a las elecciones europeas de 2014; los miembros del equipo t&eacute;cnico responsable de la realizaci&oacute;n de la Asamblea Ciudadana &ldquo;S&iacute; Se Puede&rdquo;; los documentos &eacute;tico, pol&iacute;tico y organizativo que marcar&aacute;n la actuaci&oacute;n de nuestra fuerza pol&iacute;tica en el futuro pr&oacute;ximo; y, por &uacute;ltimo (hasta el momento), durante esta semana -del 10 al 14 de Noviembre- todos los ciudadanos y residentes de nuestro pa&iacute;s podr&aacute;n votar a los candidatos a la secretar&iacute;a general, el consejo ciudadano y el comit&eacute; de garant&iacute;as. En resumen, las primarias abiertas han sido, son y ser&aacute;n la<em> conditio sine qua non</em> de todo proyecto en el que, a t&iacute;tulo individual o en confluencia con otros actores pol&iacute;ticos, vaya a participar Podemos.
    </p><p class="article-text">
        Esto evidentemente no quiere decir que nuestra formaci&oacute;n haya fetichizado el asamblearismo permanente como varita m&aacute;gica capaz de solucionar todos los retos a los que se enfrenta cualquier organizaci&oacute;n pol&iacute;tica con vocaci&oacute;n de gobierno. Somos plenamente conscientes de los peligros que encierra lo que el fil&oacute;sofo Santiago Alba Rico denomina el &ldquo;elitismo democr&aacute;tico&rdquo;. Ced&aacute;mosle la palabra: &ldquo;El elitismo democr&aacute;tico, contra la vieja izquierda pero en la misma din&aacute;mica, acaba queriendo convertir a todos los ciudadanos en activistas permanentes y privilegiando la minoritaria militancia como fuente de decisiones soberanas. 'Democracia' no significa que todos estemos siendo dem&oacute;cratas todo el rato sino armar un proyecto que lo sea sin nosotros y que permita incluir tambi&eacute;n a los que -mayor&iacute;a social- s&oacute;lo pueden serlo a ratos.&rdquo; En la misma l&iacute;nea, otro fil&oacute;sofo, el siempre inc&oacute;modo Zizek, afirma con rotundidad: &ldquo;Voy a ser brutal. Tengo un problema con los partidarios de la llamada democracia directa: piensan que a un nivel local, todos deber&iacute;amos estar movilizados, permanentemente activos en pol&iacute;tica&hellip;. Pues perdone, pero a m&iacute; no me gustar&iacute;a vivir en una sociedad as&iacute;. Mi sociedad ideal es una donde me dejan en paz, y yo me puedo dedicar a mi trabajo, la Filosof&iacute;a o lo que sea.&rdquo;
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Tan pernicioso es el concepto de Representaci&oacute;n? No lo creemos. Pensamos que mientras todos los cargos sean elegidos por primarias abiertas, existan los referendos revocatorios y la ciudadan&iacute;a disponga de herramientas &uacute;tiles para fiscalizar constantemente la actuaci&oacute;n de los candidatos que en ese momento hayan asumido puestos de responsabilidad, la representaci&oacute;n es un mecanismo ineludible para toda organizaci&oacute;n pol&iacute;tica que aspire a llegar al poder (que de eso se trata). Perm&iacute;tasenos la insistencia en este punto: nosotros no participamos de la creencia en el mito de un supuesto pecado original en el concepto en s&iacute; de Representaci&oacute;n (no as&iacute; de las perversiones a lo que lo han sometido los partidos del r&eacute;gimen). Dice el fil&oacute;sofo Carlos Fern&aacute;ndez Liria, con palabras que suscribimos plenamente: &ldquo;Yo tengo derecho a votar por confianza. Tengo derecho a fiarme de un equipo que desde hace seis meses no ha hecho m&aacute;s que sorprenderme y asombrarme, hasta el punto de que me ha parecido estar en el circo del m&aacute;s dif&iacute;cil todav&iacute;a. Han obrado un milagro.&rdquo;
    </p><p class="article-text">
        Por eso confiamos en Pablo Iglesias y su equipo. Por lo anteriormente explicado y tambi&eacute;n, para qu&eacute; negarlo, por haberse atrevido a salir a ganar. Muchos de los que ven&iacute;amos de las izquierdas est&aacute;bamos, de una forma u otra, atrapados en la pegajosa telara&ntilde;a de la melancol&iacute;a, la ret&oacute;rica del victimismo y la resignaci&oacute;n. &ldquo;Dec&iacute;a Lacan que la histeria es el deseo de mantener el deseo insatisfecho: no tanto de no atreverse a desear, como de desear la propia imposibilidad de alcanzar y realizar el deseo, rechazar esa satisfacci&oacute;n y vivir c&oacute;modamente en su negaci&oacute;n&rdquo;, nos recuerda Jorge Lago, miembro del equipo de Pablo Iglesias, en un reciente art&iacute;culo. Y contin&uacute;a, con palabras nimbadas del amargo resplandor que conlleva toda revelaci&oacute;n psicoanal&iacute;tica: &ldquo;No exagero quiz&aacute; en calificar a una cierta pol&iacute;tica contestataria, de la que muchos venimos, de hist&eacute;rica: no nos atrev&iacute;amos a (pensar en) ganar, y menos a&uacute;n a pasar al acto e intentarlo. Si algo ha significado, por encima de muchas otras consideraciones, el ciclo de movilizaciones que ha dado lugar a este nuevo tri&aacute;ngulo formado por el fin del bipartidismo, la crisis del R&eacute;gimen del 78 y la irrupci&oacute;n de Podemos es, creo, el de superar la histeria por la que el miedo nos hac&iacute;a desear perder.&rdquo;
    </p><p class="article-text">
        Volvamos al principio: la &ldquo;odisea del Endurance&rdquo;. Tal vez podamos afirmar que las fuerzas pol&iacute;ticas que estamos por el cambio en nuestro pa&iacute;s hemos pasado ya de la &eacute;pica de la resistencia (&ldquo;endurance&rdquo; en ingl&eacute;s quiere decir &ldquo;resistencia&rdquo;, &iexcl;justicia po&eacute;tica donde las haya para los supervivientes del Polo Sur!) al no menos apasionante periodo de la lucha por el poder institucional. La responsabilidad es enorme. La alegr&iacute;a, mayor a&uacute;n. Venceremos. Claro que Podemos.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Alejandro Pérez, Diego Perdomo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/pablo-iglesias_132_4523758.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 12 Nov 2014 10:42:46 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Por qué Pablo Iglesias]]></media:title>
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