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    <title><![CDATA[elDiario.es - Javier Mestre]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/javier_mestre/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Javier Mestre]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[¿Cómo de "democrática" puede ser Cuba?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/democratica-cuba_129_8164265.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/65c39dcf-403d-4c2c-a17f-3c1a2b2a92c0_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="¿Cómo de &quot;democrática&quot; puede ser Cuba?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El cruel bloqueo, rechazado por todos los miembros de la ONU salvo el propio EEUU e Israel, encadena a Cuba a un permanente estado de excepción, al amoldamiento a una agresión exterior sin fin</p></div><p class="article-text">
        La cuesti&oacute;n no es si Cuba es &ldquo;dictadura&rdquo;, sino m&aacute;s bien c&oacute;mo de &ldquo;democr&aacute;tica&rdquo; tiene que ser la isla para poder seguir siendo eso, una isla en un oc&eacute;ano de miseria humana y social. &iquest;Podr&iacute;a un gobierno, en el capitalismo, al estilo de lo que los poderes coloniales llaman &ldquo;democracia&rdquo;, garantizar la tasa de mortalidad infantil m&aacute;s baja de Am&eacute;rica en un pa&iacute;s con un PIB per c&aacute;pita nominal siete veces inferior al de EEUU? &iquest;Qu&eacute; clase de &ldquo;democracia&rdquo; es la que puede garantizar, con un PIB per c&aacute;pita nominal cinco veces inferior al de Canad&aacute;, la tranquilidad, la paz social, las tasas de violencia m&aacute;s bajas de toda Latinoam&eacute;rica, la posibilidad de pasear por cualquier lugar a cualquier hora sin miedo? &iquest;C&oacute;mo ha de ser el sistema de gobierno de Cuba para conseguir seguir siendo la &uacute;nica naci&oacute;n de toda Latinoam&eacute;rica en la que no existe la explotaci&oacute;n de mano de obra infantil? &iquest;Qu&eacute; clase de modelo de estado democr&aacute;tico, en la realidad colonial actual, puede garantizar que en Cuba seguir&aacute; sin haber ni&ntilde;os de la calle, analfabetismo, bandas criminales que controlan o disputan barrios, ciudades, regiones enteras, como pasa en la mayor parte de los pa&iacute;ses latinoamericanos que apenas aparecen en las noticias, con sus &ldquo;democracias&rdquo; homologadas por los poderosos del norte?&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Si hay una transici&oacute;n al capitalismo y la &ldquo;democracia&rdquo; en la &oacute;rbita de EEUU, &iquest;podr&aacute; Cuba seguir teniendo un sistema universal de sanidad p&uacute;blica como el que ha conseguido desarrollar, con un PIB per c&aacute;pita nominal que no llega a los dos tercios del de Chile, cinco vacunas contra la COVID-19, dos de ellas en uso, con las que ya se est&aacute; vacunando gratuitamente a toda su poblaci&oacute;n? &iquest;Podr&iacute;a mantener la tasa de mortalidad por COVID m&aacute;s baja de Am&eacute;rica, a pesar de que la epidemia est&aacute; dando fuerte en el lugar con las nuevas variantes? &iquest;O seguir formando anualmente a miles de m&eacute;dicos de toda Am&eacute;rica y enviando a sus cooperantes sanitarios a decenas de pa&iacute;ses del mundo? Un Cuba <em>normal </em>dentro del capitalismo latinoamericano, &iquest;podr&iacute;a haber operado de cataratas, con la Operaci&oacute;n Milagro, a centenares de miles de ciudadanos pobres de medio mundo?&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Qu&eacute; clase de &ldquo;democracia&rdquo; en el patio trasero de EEUU puede garantizar plena escolarizaci&oacute;n totalmente gratuita a media pensi&oacute;n de todos los ni&ntilde;os y ni&ntilde;as de primaria y secundaria, as&iacute; como un porcentaje de licenciados universitarios, de una universidad tan gratuita como intelectualmente solvente, que se acerca al cincuenta por ciento de la poblaci&oacute;n? &iquest;Qu&eacute; clase de &ldquo;democracia&rdquo; homologada (&iquest;estilo Colombia, por ejemplo?) forma un buen n&uacute;mero de deportistas ol&iacute;mpicos que obtienen m&aacute;s medallas que M&eacute;xico o Argentina con una poblaci&oacute;n varias veces inferior en n&uacute;mero, y ofrece actividades extraescolares deportivas a cualquier ni&ntilde;o de cualquier lugar del pa&iacute;s durante el curso escolar?&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En suma&hellip; &iquest;Qu&eacute; ejemplo de &ldquo;democracia&rdquo; latinoamericana del gusto de los medios de comunicaci&oacute;n y los gobiernos del mundo capitalista se permite, en pleno Tercer Mundo, los niveles de protecci&oacute;n social que sostiene Cuba contra viento y marea?
    </p><p class="article-text">
        A causa de su pretensi&oacute;n de soberan&iacute;a y justicia social, por encima de los intereses privados de unos pocos, Cuba sufre un bloqueo econ&oacute;mico brutal que le ha impuesto EEUU desde los a&ntilde;os sesenta del siglo XX. Lo sabe todo el mundo. Trump lo recrudeci&oacute; con centenares de nuevas medidas que Biden mantiene en vigor. Pero parece que a todo eso no se le da la importancia que tiene. Los norteamericanos se han consagrado a una potente e indignante extraterritorialidad: chantajean a cualquier empresa que tenga tratos con Cuba. Negociar con la isla implica ser sancionado por EEUU si apareces por sus territorios o sus rutas comerciales o militares. As&iacute; que la peque&ntilde;a naci&oacute;n poscolonial -no olvidemos este detalle-, que es muy dependiente del comercio exterior, lo pasa realmente mal para salir adelante con esa condena <em>sine die</em> a las mayores privaciones en materia de suministros esenciales. El embargo incluye tambi&eacute;n severos problemas financieros, condiciones imposibles para el endeudamiento o el aplazamiento de los pagos, trabas totalmente an&oacute;malas que no sufre ning&uacute;n pa&iacute;s del mundo que no est&eacute; <em>sancionado</em>. El cruel bloqueo, rechazado por todos los miembros de la ONU salvo el propio EEUU e Israel, encadena a Cuba a un permanente estado de excepci&oacute;n, al amoldamiento a una agresi&oacute;n exterior sin fin. Es, sin duda, un aut&eacute;ntico <em>casus belli</em> que no se traduce en declaraci&oacute;n de hostilidades dada la gigantesca superioridad militar de Estados Unidos, que act&uacute;a como un aut&eacute;ntico mat&oacute;n geopol&iacute;tico, como abusivo poder imperial.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute; que&hellip; &iquest;C&oacute;mo de democr&aacute;tica puede llegar a ser Cuba sin poner en peligro las condiciones de su dignidad nacional? No es un camino f&aacute;cil, pero es el &uacute;nico que queda por delante. Aferrarse al pasado, en los convulsos tiempos actuales, solo puede llevar a la derrota de la Revoluci&oacute;n, y quiz&aacute;s no sea descartable que pueda haber sectores en el poder vigente que no vean del todo mal una <em>transici&oacute;n</em> <em>al capitalismo</em> en la que pudieran ocupar posiciones de ventaja. El gobierno de la isla, si de verdad est&aacute; comprometido con la Revoluci&oacute;n y el socialismo, tiene la obligaci&oacute;n de explorar en el campo de lo posible. La constituci&oacute;n recientemente aprobada por una abrumadora mayor&iacute;a de los ciudadanos y ciudadanas del pa&iacute;s ofrece muchas posibilidades de progreso democr&aacute;tico a&uacute;n por implementar. La realidad apenas se ha transformado desde su promulgaci&oacute;n, no se han llevado a la pr&aacute;ctica las reformas que el texto promete.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &iquest;C&oacute;mo va a lidiar el socialismo cubano, clave en todas las conquistas sociales, con el revuelo y las compulsiones asociados a la generalizaci&oacute;n de Internet y sus redes sociales, tan invadidas por la ultraderecha en todo el orbe? El recurso al apag&oacute;n es, forzosamente, provisional, y est&aacute; cargado de obvios efectos secundarios muy nocivos. Solo un grado profundo de legitimaci&oacute;n democr&aacute;tica puede convertir los aspavientos virtuales en griter&iacute;o sin eficacia pr&aacute;ctica. Por eso, en este momento es imprescindible que el pueblo perciba se&ntilde;ales de cambio, de reforma y transformaci&oacute;n, de progreso democr&aacute;tico en el campo de lo posible, de lo constitucional. Porque, de otro modo, un arrebato moment&aacute;neo, impulsivo, visceral, articulado desde la sociedad virtual, puede dar al traste con la Revoluci&oacute;n&hellip; Y la alternativa vendr&aacute; de fuera y consistir&aacute; en una triste <em>normalizaci&oacute;n</em> que destruir&aacute; todo lo que, a pesar de las dificultades sin n&uacute;mero y los abundantes errores y malversaciones, hace de Cuba la sociedad m&aacute;s pac&iacute;fica, civilizada, justa e ilustrada de toda Latinoam&eacute;rica.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Javier Mestre]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/democratica-cuba_129_8164265.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 19 Aug 2021 04:00:27 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Cuba]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿Por qué los obligamos a leer?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/obligamos-leer_129_1479270.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/0b5ac6e7-ddd2-41fd-941d-d2d02f410e1d_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt=""></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Si no se obliga a leer, la lectura se extingue. Si los adolescentes no se entrenan, la capacidad de plantarse con tiempo ante un libro y leerlo hasta el fondo desaparece</p><p class="subtitle">Si los profesores no imponemos un criterio, decretamos la muerte de la literatura a medio plazo y su sustitución progresiva por productos industriales cuyo modelo más triste es Gerónimo Stilton</p></div><p class="article-text">
        La primera queja lleg&oacute; a mediados de noviembre. Me abord&oacute; por el pasillo un grupito de chicas de segundo de ESO que irradiaban una combinaci&oacute;n &aacute;cida de angustia e indignaci&oacute;n. &iexcl;Es imposible!, &iexcl;No podemos con ese libro!, dec&iacute;an a media voz mientras se me acercaban. Era un grito apagado porque todav&iacute;a impone un poco el pasillo de los departamentos, terreno de los profesores. Todas portaban un list&oacute;fono en el bolsillo trasero del pantal&oacute;n convenientemente silenciado. Por aquel entonces debat&iacute;amos en la Comisi&oacute;n de Coordinaci&oacute;n Pedag&oacute;gica sobre hasta qu&eacute; punto hab&iacute;a que prohibir los m&oacute;viles en el instituto.
    </p><p class="article-text">
        Llegamos a la conclusi&oacute;n de que, si estaban, no deb&iacute;a notarse. La publicaci&oacute;n en ciertos chats de un montaje denigrante con grabaciones hechas en la clase de una profesora veterana hab&iacute;a hecho saltar la voz de alarma. Si sonaba un m&oacute;vil o se pon&iacute;a a la vista en cualquier dependencia del centro, fuera en clase o en los recreos, los profes nos podr&iacute;amos incautar de &eacute;l y llevarlo a la jefatura de estudios. Una vez all&iacute;, el estudiante, delante de sus padres o tutores legales, tendr&iacute;a que demostrar que no hab&iacute;a hecho ninguna grabaci&oacute;n sin permiso antes de recuperar el dispositivo. Est&aacute;bamos en 2013, el a&ntilde;o de los s&iacute;ntomas. El libro por el que protestaban las alumnas de trece a&ntilde;os era <em>La isla del tesoro</em>, de Robert Louis Stevenson.
    </p><p class="article-text">
        Hasta ese momento, en el departamento de Lengua Castellana y Literatura de mi instituto hab&iacute;a sido habitual programar como lectura obligatoria en el segundo curso de ESO el cl&aacute;sico juvenil por excelencia, la madre de todas las novelas de aventuras. Ten&iacute;amos quince ejemplares en la biblioteca del centro. Era una apuesta segura. Jim, John Silver, Ben Gunn se integraban con naturalidad en el imaginario de los j&oacute;venes a trav&eacute;s de la prosa amena y cautivadora de Stevenson. Pero ese oto&ntilde;o de 2013 ya hab&iacute;an cambiado las cosas y no me hab&iacute;a dado ni cuenta. Todos aquellos estudiantes recuerdan todav&iacute;a como una pesadilla las lecturas obligatorias de aquel curso. Yo tambi&eacute;n. Cuando aquellas chicas pon&iacute;an el grito en el cielo porque se sent&iacute;an torturadas, yo me lamentaba de no haber sabido tener en cuenta la funesta estad&iacute;stica que me brindaron el primer d&iacute;a de clase. La que, desde entonces, me arrojan todos los a&ntilde;os. De veintid&oacute;s chicos y chicas, solo una, una, reconoc&iacute;a leer por su cuenta, y estaba entre las que chillaban contra <em>La isla del tesoro</em>. Me sigue pasando hasta con los grupos de alumnos m&aacute;s brillantes. Dos o tres de una veintena es lo m&aacute;ximo. Y no lo era antes. Hace veinte a&ntilde;os, juro por dios o por el diablo que hab&iacute;a siempre m&aacute;s del doble de estudiantes lectores, salvo contadas excepciones, la preguntita de principio de curso arrojaba unos resultados mediocres&hellip; pero no catastr&oacute;ficos.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Qu&eacute; hab&iacute;a pasado? Lo que quiera que fuese, vino para quedarse. Los quince ejemplares de <em>La isla del tesoro</em> cr&iacute;an telara&ntilde;as en el dep&oacute;sito de la biblioteca. Ya no podemos programarlos ni en tercero. Y para cuarto, la edad y el curr&iacute;culo lo imposibilitan. Calla, que este curso estall&oacute; la rebeli&oacute;n en el &uacute;ltimo a&ntilde;o de ESO: esta vez, la pesadilla era nada m&aacute;s y nada menos que <em>Matar un ruise&ntilde;or</em>, ese relato inolvidable que, a decir de mi amigo Santiago Alba, deber&iacute;a ser de lectura obligatoria para todo estudiante de secundaria obligatoria. La prosa dulce, sencilla, tranquila, pausada, divertida a ratos, conmovedora siempre, de Harper Lee, que imposta con eficacia y candor la voz de la hija del abogado Atticus Finch, ya resulta intragable para los &iquest;lectores? de diecis&eacute;is a&ntilde;os que pululan por mi instituto.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Qu&eacute; nos est&aacute; pasando? Creo que voy a dejar de preguntar a principio de curso por qui&eacute;n lee por su cuenta. M&aacute;s que nada, porque casi parece que el que levanta la mano va a ser se&ntilde;alado como una especie de friki abonado a una afici&oacute;n cualquiera, un tanto viejuna. Unos coleccionan piedras, otros son forofos de la pesca, a otros les da por el manga o por la pol&iacute;tica&hellip; y otros leen. Y claro, cuando obligas a leer, es como si obligas a hacer sudokus: uno solo hace eso si le da la gana, en mis aficiones mando yo.
    </p><p class="article-text">
        Con la cuesti&oacute;n de las lecturas y la comprensi&oacute;n lectora se barrunta un proceso de cambio cultural profundo con consecuencias importantes de car&aacute;cter cognitivo. La atenci&oacute;n se educa en otra parte, no en la escuela, con est&iacute;mulos poderosos que han borrado de un plumazo el aburrimiento de la n&oacute;mina de las experiencias que forjan a los estudiantes. Un ocio de placeres inmediatos, f&aacute;ciles e intensos al tiempo, acaba invalidando las condiciones indispensables para la iniciaci&oacute;n a la lectura, que exige tener tiempo y nada mejor que hacer. Leer exige un entrenamiento y es una actividad evidentemente acumulativa: cada lectura se cimenta sobre las anteriores y extraer placer es imposible sin un considerable compromiso previo. Para una mayor&iacute;a muy muy abrumadora de ni&ntilde;os y j&oacute;venes, solo hay un espacio en su vida para la lectura: el del estudio. Por eso, cuando los obligamos a leer, nos responden diciendo que exigimos demasiado tiempo, que ya tienen mucho que estudiar. Si respondes que la lectura es ocio, que ocupen su tiempo libre, que menos m&oacute;vil y menos tele y m&aacute;s lectura, ja, qu&eacute; risa, t&uacute; flipas.
    </p><p class="article-text">
        Aguantamos muchas presiones para que los ni&ntilde;os lean lo que quieran y para que no les obliguemos. &ldquo;As&iacute; conseguir&aacute;s que odien leer&rdquo;&hellip; &iexcl;Pero si ya vienen con el odio de casa! &iquest;No nos damos cuenta de que la lectura ha cambiado de sitio? No es la actividad central, ineludible, del tiempo de ocio. Ya no es imprescindible, ni siquiera importante. Se ha convertido en una afici&oacute;n marginal&hellip; casi marginadora. Dicen que te a&iacute;slas con el m&oacute;vil, &iexcl;imag&iacute;nate leyendo! Obviamente, si no se obliga a leer, la lectura se extingue. Si los adolescentes no se entrenan, la capacidad de plantarse con tiempo ante un libro y leerlo hasta el fondo desaparece. Sin entrenamiento ya no hay posibilidad de afrontar lecturas dif&iacute;ciles, eso es ya cosa de gente muy rara. De verdaderos aficionados. Frikis mentales.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Y obligarles, pero que ellos elijan los textos? Madre m&iacute;a. Ya est&aacute; aqu&iacute;, entonces, metido hasta el coraz&oacute;n del departamento de Lengua, el mercado de la literatura juvenil con sus prisas, sus fren&eacute;ticas descatalogaciones, sus toneladas de filfa. Basta con saber que, para muchos de mis alumnos, el criterio para decantarse por un t&iacute;tulo de los dos que les ofrecemos cada trimestre es una estricta cuesti&oacute;n de peso, de n&uacute;mero de p&aacute;ginas y tama&ntilde;o de la letra. Y que es frecuente el recurso a la picaresca para evitar leer a toda costa: res&uacute;menes de El rinc&oacute;n del vago, versiones orales de los que s&iacute; se leen los libros, chuletas con personajes y trama. Si los profesores no imponemos un criterio, decretamos la muerte de la literatura a medio plazo y su sustituci&oacute;n progresiva por productos industriales cuyo modelo m&aacute;s triste es Ger&oacute;nimo Stilton. Esa es nuestra responsabilidad. Defendemos el &uacute;ltimo basti&oacute;n del paradigma letrado. Y est&aacute; agrietado.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Javier Mestre]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/obligamos-leer_129_1479270.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 03 Sep 2019 19:50:52 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Lectura]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Los que de verdad dan miedo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/verdad-dan-miedo_129_4506019.html]]></link>
      <description><![CDATA[<div class="subtitles"><p class="subtitle">Una nueva victoria de los partidos del tinglado del 78, aunque sea por la mínima, constituirá la segunda tanda de legitimación popular del programa de ajuste de la Troika y Alemania</p></div><p class="article-text">
        Agitan el miedo a la incertidumbre y a m&iacute; lo que me acojona de verdad son las certidumbres. No sabemos que podr&iacute;a pasar si gobernara PODEMOS y nos repiten, con una combinatoria sem&aacute;ntica que huele a rancio, que es el camino seguro al desastre, a la mierda, si tomamos en cuenta el verbo descontrolado de Arcadi Espada. Pero yo siento pavor s&oacute;lo de imaginar hasta d&oacute;nde nos va a llevar la agenda neoliberal de PSOE y PP si cualquiera de los dos, o la gran coalici&oacute;n, gobierna durante los cuatro a&ntilde;os enteritos de la pr&oacute;xima legislatura. Con la prisa que se han dado hasta hoy para recortar, privatizar y devaluar nuestra mano de obra, otra legislatura ser&aacute; una autopista al infierno.
    </p><p class="article-text">
        Una nueva victoria de los partidos del tinglado del 78, aunque sea por la m&iacute;nima, constituir&aacute; la segunda tanda de legitimaci&oacute;n popular del programa de ajuste de la Troika y Alemania. En Grecia ya saben lo que pasa cuando se desaprovechan las oportunidades. Syriza perdi&oacute; por poco en 2011 y el pa&iacute;s ha perdido cuatro a&ntilde;os preciosos, porque para cuando Alexis Tsipras llegue al Gobierno en febrero, la gran coalici&oacute;n de los equivalentes griegos del PSOE y el PP habr&aacute; dejado el horizonte devastado. En Francia, Fran&ccedil;ois Hollande promet&iacute;a en 2012 un cambio de rumbo y el pueblo confi&oacute; en &eacute;l: en mayo, cuando ya hab&iacute;a mostrado sus cartas, en esencia las mismas que las de la derecha neoliberal, gan&oacute; las elecciones europeas un Frente Nacional desatado por la decepci&oacute;n de un pa&iacute;s en crisis profunda.
    </p><p class="article-text">
        Privatizar resulta mucho m&aacute;s f&aacute;cil que desprivatizar. Cuando se emprende ese camino, los capitalistas beneficiarios siempre ganan: con las cl&aacute;usulas contra el desequilibrio econ&oacute;mico que imponen en los contratos o, en caso de retorno del servicio a manos p&uacute;blicas, con las indemnizaciones por los r&eacute;ditos que nunca llegar&aacute;n a obtener. Recortar, deprimir, empobrecer... lo han conseguido en tiempo r&eacute;cord, haciendo un da&ntilde;o que qui&eacute;n sabe cu&aacute;nto costar&aacute; reparar. Hemos vivido meses y meses con viernes de angustia a cuenta de las ruedas de prensa tras cada Consejo de Ministros.
    </p><p class="article-text">
        Es mucho m&aacute;s r&aacute;pido y natural en esta sociedad incrementar las desigualdades que reducirlas. &iexcl;Cuatro a&ntilde;os m&aacute;s de todo esto y conseguir&aacute;n que entendamos cu&aacute;l es nuestro lugar en este mundo! Por lo pronto, yo tengo dos hijos y me puedo echar a temblar. &iquest;De qu&eacute; van a vivir en un pa&iacute;s con un 55% de paro juvenil, en el que los gobernantes no dejan de empujar al alza la edad de jubilaci&oacute;n? &iquest;Vamos a hacer el esfuerzo de que lleguen hasta la universidad, a la vez car&iacute;sima y empobrecida, para que luego s&oacute;lo les queden las famosas tres salidas (por tierra, mar o aire)? &iquest;Qu&eacute; clase de vida les espera cuando ya no estemos sus padres para apoyarlos econ&oacute;micamente?
    </p><p class="article-text">
        Cuando agitan el miedo a PODEMOS, yo pienso en el otro temor, el que pavimenta el d&iacute;a a d&iacute;a de la pol&iacute;tica de mi pa&iacute;s desde los recortes sociales de Zapatero en 2010: el p&aacute;nico a los inversores. Son los mismos que no dudan en beneficiarse a base de, por ejemplo, exprimir a los trabajadores de Bangladesh o Indonesia aplic&aacute;ndoles condiciones laborales decimon&oacute;nicas: explotaci&oacute;n infantil, jornadas de catorce horas y salarios de pan mohoso, por no hablar de sus gastos sociales en salud y educaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Alguien cree que los espa&ntilde;oles les importamos mucho m&aacute;s que la gente que nos hace los zapatos y las camisetas? Los inversores son los que gobiernan entre bastidores, y sus representantes nos dicen todo el rato que vivimos por encima de nuestras posibilidades. Tienen claro nuestro destino y pretenden no dejarnos m&aacute;s alternativa que asumirlo. Nos empujan firmemente y ya va siendo hora de que nos demos media vuelta hacia la incertidumbre de un porvenir distinto, que da mucho miedo lo que se cuece al final del camino que, con certeza, nos han trazado.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Javier Mestre]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/verdad-dan-miedo_129_4506019.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 23 Nov 2014 19:47:19 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Los que de verdad dan miedo]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[Podemos,Transición]]></media:keywords>
    </item>
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