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    <title><![CDATA[elDiario.es - Enrique de Castro]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/enrique_de_castro/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Enrique de Castro]]></description>
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    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[De la tortura… ¿ni hablar?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/torturani-hablar_129_4490827.html]]></link>
      <description><![CDATA[<div class="subtitles"><p class="subtitle">Aunque no sean generalizados, los malos tratos son sistemáticos. Y no es posible ignorar ya esta realidad mirando para otro lado</p></div><p class="article-text">
        Hace pocos d&iacute;as, la ONU ha vuelto a pedir explicaciones al Gobierno sobre las violaciones de derechos humanos en Espa&ntilde;a. Y es que, aunque nos incomode hablar de la tortura, hay que recordar que alrededor de mil funcionarios de los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado (CFSE), o de centros de reclusi&oacute;n, han sido condenados en la &uacute;ltima d&eacute;cada por abusos de todo tipo. Un estudio de la Universidad de Barcelona, que no tiene car&aacute;cter exhaustivo, ha documentado 752 sentencias condenatorias, entre los a&ntilde;os 2001 al 2012. De ellas, 379 son condenas por delitos (homicidios, torturas...) y 373, por faltas (en su mayor&iacute;a, lesiones). Y la situaci&oacute;n tiene visos de empeorar...
    </p><p class="article-text">
        As&iacute; lo afirmaba el pasado 14 de julio Carlos Jim&eacute;nez Villarejo, cuando denunci&oacute; ante el Parlamento Europeo la intensificaci&oacute;n &ldquo;en los &uacute;ltimos meses y a&ntilde;os&rdquo; de las pr&aacute;cticas de tortura en Espa&ntilde;a, que se han hecho m&aacute;s evidentes a partir de dos conocidas sentencias: la de la Audiencia Provincial de Baleares, del pasado 16 de junio, por la que cuatro agentes fueron condenados por infligir &ldquo;torturas graves&rdquo; a dos ciudadanos brit&aacute;nicos; y la sentencia 26/2014 dictada por la Audiencia Nacional, el pasado 14 de mayo, que absolvi&oacute; a 36 j&oacute;venes, acusados de pertenecer a la organizaci&oacute;n Segi, por la &ldquo;invalidez de las pruebas obtenidas bajo tortura&rdquo;. La sentencia, que cita en 64 ocasiones la palabra tortura, afirma que &ldquo;los detenidos fueron encapuchados y obligados a permanecer de rodillas sin dormir&rdquo;, y describe con lujo de detalles los golpes, vejaciones y abusos a que fueron sometidos los arrestados.
    </p><p class="article-text">
        Por su parte, el Tribunal Europeo de Derechos Humanos de Estrasburgo ha condenado en cuatro ocasiones a Espa&ntilde;a, desde el a&ntilde;o 2010, por no investigar denuncias de torturas y malos tratos. En sus dos &uacute;ltimas sentencias, del pasado 7 de octubre, condena al Estado espa&ntilde;ol por no haber investigado las denuncias de dos ciudadanos sobre malos tratos. Una de esas personas afirm&oacute; haber sufrido &ldquo;abusos sexuales&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Tanto la comisaria europea de Interior como el comisario de Derechos Humanos, han lanzado duras cr&iacute;ticas al Ministerio del Interior espa&ntilde;ol, por el v&iacute;deo en el que se ve a guardias civiles golpeando a un inmigrante que cae al suelo inconsciente y, sin recibir asistencia m&eacute;dica ni legal, es devuelto a Marruecos. Y el Comit&eacute; para la Prevenci&oacute;n de la Tortura del Consejo de Europa recordaba, en su informe de 2013, que lleva dos d&eacute;cadas &ldquo;llamando la atenci&oacute;n a las autoridades espa&ntilde;olas sobre el problema de los malos tratos a las personas detenidas&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La propia Fiscal&iacute;a General del Estado dedica un amplio cap&iacute;tulo, en su &uacute;ltima Memoria, a los casos de tortura. Y cita, entre otras, la sentencia del Tribunal Constitucional 131/2012, que anul&oacute; las resoluciones del Juzgado de Instrucci&oacute;n n&ordm; 9 de Bilbao y de la Audiencia Provincial de Vizcaya, por existir &ldquo;sospechas razonables de torturas al detenido&rdquo; que debieron haber sido investigadas por el Juzgado.
    </p><p class="article-text">
        Asimismo los informes anuales del Defensor del Pueblo recogen centenares de quejas ciudadanas en materia de malos tratos policiales que han dado lugar a la formulaci&oacute;n de las correspondientes recomendaciones a funcionarios de los CFSE, sobre la necesidad de evitar &ldquo;cualquier pr&aacute;ctica abusiva que entra&ntilde;e violencia f&iacute;sica o moral&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Amnist&iacute;a Internacional ha detallado en sus informes numerosas pr&aacute;cticas policiales irregulares. Y la Coordinadora Nacional para la Prevenci&oacute;n de la Tortura acredit&oacute; en su &uacute;ltima Memoria que, al menos, 527 personas fueron v&iacute;ctimas, el pasado a&ntilde;o, de torturas o malos tratos. Y, desde 2004, ha documentado un total de 6.621 casos.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, en las &uacute;ltimas semanas hemos podido conocer que seis agentes de la Polic&iacute;a Nacional han sido detenidos por su presunta vinculaci&oacute;n con la muerte de un hombre, diagnosticado de esquizofrenia, en la ciudad de Cartagena. Las conversaciones grabadas a los detenidos, que han sido reproducidas en algunos medios de comunicaci&oacute;n, resultan de una inhumanidad espeluznante (&ldquo;vamos a tirarle sartenazos donde pillemos&rdquo;&hellip;. &ldquo;en las rodillas&rdquo;&hellip; &ldquo;t&iacute;o, ah&iacute;, con eso vamos a disfrutar, con el gordo ese vamos a disfrutar&rdquo;&hellip;). Y en la memoria reciente est&aacute; el caso de los Mossos d&rsquo;Esquadra que provocaron la muerte de un empresario en Barcelona, o el de la mujer que perdi&oacute; un ojo por un pelotazo de goma&hellip;
    </p><p class="article-text">
        Sin duda podr&iacute;amos enumerar muchos m&aacute;s ejemplos de irregularidades y excesos policiales: decenas de v&iacute;deos que circulan por internet reflejan la brutalidad con la que tantas veces repelen los antidisturbios las manifestaciones golpeando incluso a ancianos, mujeres o periodistas. Pero los datos hasta aqu&iacute; expuestos son m&aacute;s que suficientes para afirmar que no se trata de &ldquo;unas cuantas manzanas podridas que hay que sacar del cesto&rdquo;. Aunque no sean generalizados, los malos tratos son sistem&aacute;ticos. Y no es posible ignorar ya esta realidad mirando para otro lado.
    </p><p class="article-text">
        Una verdadera democracia exige que la polic&iacute;a act&uacute;e siempre conforme a un c&oacute;digo &eacute;tico, fundado en el respeto a los derechos humanos e inspirado en los principios del servicio a la ley y a los ciudadanos.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Enrique de Castro]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/torturani-hablar_129_4490827.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 29 Nov 2014 20:16:03 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[De la tortura… ¿ni hablar?]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[Torturas]]></media:keywords>
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