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    <title><![CDATA[elDiario.es - Alfredo Almendro]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/alfredo_almendro/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Alfredo Almendro]]></description>
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    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[La dignidad no se compra]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/dignidad-compra_129_4490842.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/955c590b-bd43-4094-919f-a8f6628f0e6c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La dignidad no se compra"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La importancia de recuperar el pulso en las calles pasa necesariamente por trabajar, impulsar y participar en fechas como este 29 de noviembre</p></div><p class="article-text">
        No paramos de leer en distintos medios de comunicaci&oacute;n, en discursos e incluso a lo largo y ancho de las redes sociales algo que todo el mundo acepta ya como un lugar com&uacute;n: y es que tenemos un acervo de movilizaciones sociales a las que hay que dar expresi&oacute;n pol&iacute;tica. Que venimos viviendo un ciclo de movilizaci&oacute;n social, sindical y pol&iacute;tica que hemos de lograr convertir en poder institucional. Articular los mecanismos para llevar a las instituciones lo que antes hemos exigido en las calles se concibe como una de las tareas prioritarias de la izquierda organizada, y sin embargo, lo que hoy est&aacute; en juego tiene que ver m&aacute;s bien con el ser capaces de disolver ese &ldquo;antes&rdquo;. No puede ser que los debates actuales se cifren en torno al agotamiento de la movilizaci&oacute;n social. Ahora es el momento de decir alto y claro que llevaremos a las instituciones lo que seguimos reclamando en las calles, porque las pol&iacute;ticas que planteamos se oponen al poder y el sendero que nos lleva de la movilizaci&oacute;n a la instituci&oacute;n, nunca se hab&iacute;a mostrado con tanta claridad como ahora. Gobernar hoy, no significa lo mismo que gobernar ayer. Hoy se trata de tomar el poder.
    </p><p class="article-text">
        Del mismo modo que ya no cabe prometerle a la gente que cuando vaya a votar, deposite la papeleta y regrese a casa esperando que cierta clase pol&iacute;tica les represente, hoy afirmamos que las consignas contra este r&eacute;gimen forman parte ya del sentido com&uacute;n. Igual que eso ha cambiado, tambi&eacute;n la forma de entender la gobernanza desde las instituciones ha variado. Y en este sentido, es esencial el debate en torno al programa, es decir qu&eacute; queremos llevar a la instituciones. Qu&eacute; cosas son las que nos colocan m&aacute;s all&aacute; de la identidad que nos demos a nosotros mismos.
    </p><p class="article-text">
        En el eje que se perfila hoy con claridad, en el eje ruptura o transici&oacute;n, tenemos claro que somos ruptura. Somos un proceso constituyente frente a un poder constitutido y en esa medida somos conscientes de que el poder constituido se va a defender, y s&oacute;lo contar con militancia organizada en espacios de unidad popular nos va a posibilitar materializar nuestras pol&iacute;ticas. De nada vale decir que ma&ntilde;ana nacionalizaremos un espacio si no vamos a poder movilizar a la ciudadan&iacute;a, a las mayor&iacute;as sociales que van a situarse en la puerta, frente a ese lugar. Las Marchas de la Dignidad junto con las Mareas Ciudadanas y plataformas de movilizaci&oacute;n social como la PAH, son sin lugar a dudas, los primeros y m&aacute;s fundamentales espacios de construcci&oacute;n de la convergencia social y pol&iacute;tica. Pero hay tres caracter&iacute;sticas que diferencias a las Marchas de anteriores espacios de movilizaci&oacute;n:
    </p><p class="article-text">
        En primer lugar, &eacute;stas sit&uacute;an el trabajo como elemento central, dirigi&eacute;ndose a un sector poblacional que se sinti&oacute; menos apelado por el movimiento 15M, construido en torno al eje de lo ciudadano.
    </p><p class="article-text">
        En segundo lugar, las Marchas se han desarrollado en torno a un programa concreto. Son el espacio pol&iacute;tico donde se ha logrado articular los puntos program&aacute;ticos m&aacute;s comunes para la ciudadan&iacute;a: pan, trabajo y techo. Exigencias que expresan los derechos, deberes y necesidades b&aacute;sicas que institucionalmente s&oacute;lo la izquierda organizada y presente en las calles ha sido capaz de llevar las instituciones. (Nota a pie de p&aacute;gina: Basta recordar que Izquierda Unida llev&oacute; tres iniciativas parlamentarias al Congreso de los Diputados bajo el nombre de &ldquo;pan, trabajo y techo&rdquo; para garantizar una renta m&iacute;nima, un plan de empleo y de formaci&oacute;n as&iacute; como la daci&oacute;n en pago y la moratoria de los desahucios).
    </p><p class="article-text">
        En tercer y &uacute;ltimo lugar, en espacios como este se produce la verdadera des-espectacularizaci&oacute;n de la pol&iacute;tica en dos sentidos. Las Marchas de la dignidad se ha configurado como una plataforma al estilo de toda la vida, un espacio de militancia cl&aacute;sico en el que se ha dado una generaci&oacute;n de relaciones, de espacios de encuentro y convivencia a diferentes niveles (no hay estructuras verticales u &oacute;rganos sino comit&eacute;s locales, asambleas estatales, etc&hellip;) construidos en torno a otro de sus elementos diferenciales: la articulaci&oacute;n en torno al territorio. Sus asambleas y comit&eacute;s est&aacute;n presentes en todos los lugares y se constituyen en torno a un programa com&uacute;n, lo que permite la construcci&oacute;n de poder popular en un marco de convergencia. La descentralizaci&oacute;n que parte de la movilizaci&oacute;n dise&ntilde;ada en torno a un programa com&uacute;n, permite diseminar por todo el territorio espacios de construcci&oacute;n de poder popular en torno a los cuales se articulan procesos de convergencia de actores sociales y pol&iacute;ticos.
    </p><p class="article-text">
        Ahora bien, tambi&eacute;n presentan una serie de l&iacute;mites. Uno de ellos es la propia realidad actual de la movilizaci&oacute;n social. El Curriculum Vitae de las Marchas presenta un &uacute;nico y ejemplar hito: el pasado 22 de marzo, en el que cientos de miles de personas de todas las edades, procedencias, y condici&oacute;n social salieron a las calles de la capital a exigir un futuro y un pa&iacute;s digno. La importancia de recuperar ese pulso en las calles pasa necesariamente por trabajar, impulsar y participar en fechas como este 29 de noviembre. Porque sobran los motivos para seguir llenando las calles de lucha. Las Marchas son distintas formas de ver la funci&oacute;n de la convergencia, hay varios actores pol&iacute;ticos y sociales que entienden de distinta forma los procesos de convergencia y los procesos de acumulaci&oacute;n de fuerzas. Podr&iacute;amos ver el vaso medio vac&iacute;o y dudar de la posibilidad de apostar por convocatorias unitarias si dejamos que las disputas marquen el ritmo del reloj. Y sin embargo, necesitamos ver el vaso medio lleno. Entender que los matices ya no son lo fundamental, que las denominaciones son lo de menos, que el neoliberalismo ha logrado que gente diferenciada y diversa se siente a trabajar en torno a unas mismas contradicciones. De nosotras y nosotros depende desbordar el vaso, una de cuyas gotas, que a su vez define los retos ante el futuro, es consolidar los movimientos sociales en general y espacios como las Marchas de la dignidad, en concreto. Espacios que se sit&uacute;en del lado de la movilizaci&oacute;n social en el eje de la ruptura. Porque como reza una de las frases del manifiesto: <em>quien no defiende sus derechos pierde la dignidad, y la dignidad no se compra.</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Lara Hernández, Alfredo Almendro]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/dignidad-compra_129_4490842.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 28 Nov 2014 12:46:37 +0000]]></pubDate>
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