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    <title><![CDATA[elDiario.es - Gabriel Doménech González]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/gabriel_domenech_gonzalez/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Gabriel Doménech González]]></description>
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    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Gianni Amelio: "Odio la palabra 'tolerancia', porque es la más hipócrita que existe"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/gianni-amelio-muchas-veces-dolor_1_4486973.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/3309fffe-df05-49ad-9835-937f484d48b4_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt=""></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Esta semana se celebra la séptima edición del Festival de Cine Italiano de Madrid, que homenajea al director Gianni Amelio por su trayectoria de más de cuatro décadas</p><p class="subtitle">"La televisión es un medio positivo y fuerte si se utiliza bien. Sin embargo, casi siempre se utiliza de modo asesino"</p></div><p class="article-text">
        Hay quien piensa que la cinematograf&iacute;a italiana se reduce a <em>La dolce vita</em> y a ejemplos m&aacute;s recientes como <em>Gomorra</em> o <em>La grande bellezza. </em>Gianni Amelio es la demostraci&oacute;n de que otro cine en el pa&iacute;s de la bota es posible. Autor veterano, activo desde los a&ntilde;os 70, cuando empez&oacute; dirigiendo notorios telefilmes para la RAI, su consagraci&oacute;n vino de la mano de pel&iacute;culas como <em>Ni&ntilde;os robados</em> (1992), <a href="https://www.youtube.com/watch?v=3Fd6ZlgOFqs" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Lamerica</a> (1994) o <em>As&iacute; re&iacute;an</em> (1998).
    </p><p class="article-text">
        Reflexivo, poseedor de una po&eacute;tica propia en la que confluyen el cine de preocupaci&oacute;n social y los retratos intimistas, Amelio no s&oacute;lo se ha labrado un prestigioso lugar detr&aacute;s de las c&aacute;maras, sino que cultiva una importante faceta de divulgador y pedagogo con la direcci&oacute;n del longevo Festival de Cine de Tur&iacute;n y la ense&ntilde;anza en el hist&oacute;rico Centro Sperimentale di Cinematografia de Roma.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Adem&aacute;s de recibir un homenaje a toda su carrera, en este festival presenta Felice chi &egrave; diverso, un documental sobre la homosexualidad en Italia durante el siglo pasado. &iquest;Qu&eacute; es la homosexualidad para Gianni Amelio?</strong><em>Felice chi &egrave; diverso</em>
    </p><p class="article-text">
        La pregunta siempre es: &iquest;homosexual, se nace o se hace? Yo digo: homosexual, se es. &iquest;Qu&eacute; significa esto? Significa que no se debe centrar la cuesti&oacute;n en ese otro modo, como la centran los conformistas, los que ven el mundo con prejuicios, sino que se debe mirar directamente a la persona y considerarla como un ser completo, una de cuyas partes es la sexualidad. Por tanto, no deber&iacute;a haber esc&aacute;ndalo porque no deber&iacute;a existir el problema. Por eso, este documental, que podr&iacute;a haberse hecho hace treinta a&ntilde;os, es necesario.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Cu&aacute;l es la consideraci&oacute;n de la sociedad italiana actual respecto a la homosexualidad?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Creo que lo m&aacute;ximo que se dice sobre el problema, porque se considera un problema, es: &ldquo;Oh, yo soy tolerante&rdquo;. Odio la palabra &ldquo;tolerancia&rdquo;, porque es la m&aacute;s hip&oacute;crita que existe. La persona que la pronuncia es la m&aacute;s despreciable porque desprecia a los dem&aacute;s. Quiere parecer superior: &ldquo;Yo no tengo nada que ver con este problema pero lo respeto, soy tolerante.&rdquo; Y no s&oacute;lo sobre la sexualidad, sino sobre tantos otros temas: &ldquo;Yo tolero a los negros, a los comunistas, a los jud&iacute;os, a los que tienen la nariz torcida&hellip;&rdquo;. Cada cosa que marca una diferencia, como mucho, se tolera.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Pasolini, que es una referencia de la contracultura italiana, sosten&iacute;a tesis parecidas.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Precisamente, en mi documental hay todo un tramo dedicado a Pasolini. &Eacute;l fue el blanco preferido, durante al menos 10 a&ntilde;os, de la prensa de derechas y de las actualidades cinematogr&aacute;ficas. Pues bien, he encontrado materiales que ahora provocar&iacute;an horror. Por ejemplo, en una vi&ntilde;eta de un peri&oacute;dico, se ve c&oacute;mo, durante una redada, a Pasolini lo meten dentro de un coche de polic&iacute;a, mientras un proxeneta se niega a subir a ese mismo coche diciendo: &ldquo;Yo soy un proxeneta honesto, ellas son putas honestas, y no queremos ir al lado de este sucio maric&oacute;n&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        <strong>&iquest;Ciertos usos generalizados, considerados positivos, pueden haber afectado a la visi&oacute;n que se tiene sobre la homosexualidad?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Existe una falsa libertad porque tenemos la &ldquo;tolerancia&rdquo;. En el documental, me detengo m&aacute;s o menos en los a&ntilde;os 70, cuando nace la palabra <em>gay</em>. Desde entonces, est&aacute; claro que desde el punto de vista superficial y no tan superficial se ha avanzado mucho, pero de igual manera se han cometido muchos errores, probablemente tambi&eacute;n por parte de los propios homosexuales, que no tuvieron la capacidad ni la fuerza de no homologarse como homosexuales.
    </p><p class="article-text">
        En este punto, hay que se&ntilde;alar toda una disquisici&oacute;n sobre la palabra <em>gay</em>: una persona que habla en el documental la define como &ldquo;una colada de cemento sobre la tierra&rdquo;: la tierra no consigue florecer, germinar, porque el cemento la ha matado, la ha destruido. El nacimiento de la palabra <em>gay</em> ha hecho m&aacute;s da&ntilde;o que los palacios de cemento que se hayan construido. La palabra <em>gay </em>ha eliminado la diversidad dentro de la propia diversidad.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Cu&aacute;l es, entonces, el mensaje de esta pel&iacute;cula?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Creo que es necesario, para explicar lo que quiero decir con este documental, que cuente lo que quiere decir el t&iacute;tulo: viene de un poema, brev&iacute;simo, de cuatro versos. Yo he cogido s&oacute;lo el primero, y si se lee, parece algo descontextualizado, es decir, no es lo que quer&iacute;a decir el poeta, Sandro Penna. El poema dice:
    </p><p class="article-text">
        <em>Felice chi &egrave; diverso / essendo egli diverso / Ma guai a chi &egrave; diverso / essendo egli comune </em>
    </p><p class="article-text">
        <em>[Feliz quien es diferente / Siendo distinto / Pero ay de quien es diferente / Siendo com&uacute;n]</em>
    </p><p class="article-text">
        Si eres homosexual y no eres al mismo tiempo una persona especial, no te ocupas de tu talento, tu inteligencia, tu apertura mental, eres uno de tantos, un infeliz, ser&aacute;s una v&iacute;ctima de aquellos que no te aman.
    </p><p class="article-text">
        <strong>La diversidad es algo que se goza, entonces.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Exacto, la diversidad se cultiva como un bien, como un don.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Por qu&eacute; ha elegido hacer este filme desde la perspectiva documental y no desde la ficci&oacute;n?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Porque ten&iacute;a ganas de o&iacute;r la verdad, y no de reconstruirla.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Qu&eacute; ha aprendido despu&eacute;s de todos estos a&ntilde;os en el oficio de cineasta?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Te contar&eacute; mi primera experiencia en el cine, en la pel&iacute;cula <em>Un uomo a met&agrave; </em>(1965), dirigida por un gran cineasta llamado Vittorio De Seta. &Eacute;l me ense&ntilde;&oacute; a superar el dolor de hacer cine. Muchas veces, hacer cine es un acto de dolor. Todos me dec&iacute;an que el cine no era as&iacute;, pero yo, en ocasiones, ve&iacute;a a Vittorio llorar. Se deten&iacute;a, no sab&iacute;a qu&eacute; escribir, y me ped&iacute;a ayuda, porque yo ten&iacute;a 19 a&ntilde;os y era demasiado joven para juzgarlo. Me ten&iacute;a como un espejo ante el que mirarse y hablar solo. Dec&iacute;a: &iquest;por qu&eacute; me sucede esto?&iquest;En qu&eacute; me estoy equivocando aqu&iacute;? &iquest;C&oacute;mo debo transformar esta escena?
    </p><p class="article-text">
        Otros que trabajaban desde hace tiempo me dec&iacute;an: &ldquo;No, el cine no es esto. Los directores son los que follan, los que hacen de todo, no te preocupes, el cine es divertido&hellip;&rdquo; Era &eacute;l [De Seta] quien ten&iacute;a raz&oacute;n. Yo no lo entend&iacute; enseguida. Se sufre&hellip; como el pintor que busca una tonalidad de color y no otra, y sufre ante su tela. Eso me ense&ntilde;&oacute;: sacar cada imagen del alma con todo el esfuerzo que ello requiere.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
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    </figure><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Considera que sus pel&iacute;culas tambi&eacute;n est&aacute;n influidas por otros modelos de cine hecho en Italia? Por ejemplo, se ha relacionado su cine con un nuevo neorrealismo, valga la redundancia.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Yo creo que mis pel&iacute;culas no tienen nada que ver con el neorrealismo. El neorrealismo fue un movimiento no homologable. Se han definido como neorrealistas filmes que, en realidad, no ten&iacute;an nada en com&uacute;n desde el punto de vista del lenguaje, a no ser por el hecho de que nacieron en un momento hist&oacute;rico muy preciso y ten&iacute;an como elemento unificador la necesidad de hablar de problemas concretos de la sociedad.
    </p><p class="article-text">
        Visconti lo hac&iacute;a de un modo, pero su filme<em> La terra trema</em> (1948) no tiene nada que ver con <em>Ladri di biciclette</em> de De Sica, ni con Rossellini. Entonces, el elemento fundador fue el momento hist&oacute;rico: la posguerra. No es verdad que el denominador com&uacute;n que une estos filmes sea la utilizaci&oacute;n de actores no profesionales, porque Rossellini utiliza en <em>Roma, citt&agrave; aperta</em> (1945) a los dos actores de moda del momento, Fabrizi y Magnani, que entonces hac&iacute;an teatro. Se trata de un momento hist&oacute;rico preciso en el que participaron escritores como Zavattini, Sonego, Sergio Amidei y directores como Rossellini, De Sica o Visconti. El neorrealismo muri&oacute; pronto, en los a&ntilde;os 50, yo creo que con <em>Miracolo a Milano</em> (1951), que incluso se puede considerar postneorrealista.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Y qu&eacute; sucede con el cine italiano actual?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Sucede lo mismo que con la sociedad italiana: el predominio de la televisi&oacute;n. La televisi&oacute;n es un medio positivo y fuerte si se utiliza bien. Sin embargo, casi siempre se utiliza de modo asesino. Lo terrible de la televisi&oacute;n es la falta de elecci&oacute;n. Esto ocurre tambi&eacute;n con Internet. Internet, si lo sabes utilizar, es un medio formidable, pero si te conviertes en su esclavo, si lo absorbes pasivamente, te arruina. La televisi&oacute;n es vista por la mayor parte de la gente en modo pasivo. Casi todos los canales son iguales. Existen, claro est&aacute;, cosas extraordinarias, pero hay que buscarlas en Am&eacute;rica, en las series. Por ejemplo, las series de la HBO. <em>Six feet under</em> es lo que hoy deber&iacute;a ser el cine.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Hay una crisis del cine italiano?</strong><strong> </strong>
    </p><p class="article-text">
        Siempre. Siempre ha habido crisis, en todas partes. El problema no es decir: &ldquo;Estamos en crisis, no podemos hacer lo que queremos&rdquo;. Estoy convencido de que la libertad absoluta no existe. As&iacute; que no hay que decir &ldquo;no soy libre de hacer el cine que quiero&rdquo;. No es eso. La cuesti&oacute;n es combatir aquello que no quieres para el cine. No se trata de abrir la puerta correcta, sino de cerrar las err&oacute;neas. La cuesti&oacute;n es tener la fuerza para no devenir esclavos de lo que se nos impone. Y este es un acto de coraje que se debe tener.
    </p><p class="article-text">
        El cine puede ser una sirena que tienta: &ldquo;Si haces esto, ganar&aacute;s el Oscar; si haces esto, tendr&aacute;s las mujeres m&aacute;s guapas del mundo; tendr&aacute;s un yate, una villa&rdquo;. En cambio, hay que decir: &ldquo;Yo quiero hacer cine por el placer de hacerlo&rdquo;. Porque quien hace cine es un privilegiado. Lo importante es que sea un oficio que no se haga s&oacute;lo por dinero, que se haga por la alegr&iacute;a de trabajar comunic&aacute;ndose con los dem&aacute;s.
    </p><p class="article-text">
        <strong>El cine, en un momento de crisis como el actual, &iquest;puede decir cosas importantes al p&uacute;blico?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Podr&iacute;a&hellip; puede&hellip; si se quiere. Se debe luchar mucho. En los periodos de crisis se lucha m&aacute;s. El mal absoluto es la renuncia. En el cine, esto lo sientes muy directamente. Porque, si escribes un libro en tu ordenador, una vez que el libro est&eacute; escrito, puedes d&aacute;rselo a leer a todos, y lo haces sin gastar un euro. Un filme, si no mueves toda la maquinaria, si no encuentras los medios adecuados&hellip; no existe. Esta es su particularidad. Pero, al mismo tiempo, cada pel&iacute;cula debe dar garant&iacute;as desde el punto de vista econ&oacute;mico.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Entonces, &iquest;c&oacute;mo se arregla esta tensi&oacute;n entre necesidades personales y dinero? </strong>
    </p><p class="article-text">
        Pues intentando no ser muy r&iacute;gido. Hay que aspirar, sobre todo, a entender lo que t&uacute; quieres y a transmit&iacute;rselo a alguien que consideras al menos tan inteligente como t&uacute;. Si piensas que el p&uacute;blico de tu pa&iacute;s es imb&eacute;cil, caes un acto de vanidad que te lleva a quedar fuera de los circuitos. Si quieres complacer al p&uacute;blico porque &ldquo;al fin y al cabo, no entienden una mierda&rdquo;, en ese punto terminas haciendo algo que est&aacute; en tu contra.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Octavio Vellón, Gabriel Doménech González]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/gianni-amelio-muchas-veces-dolor_1_4486973.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 01 Dec 2014 19:42:34 +0000]]></pubDate>
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