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    <title><![CDATA[elDiario.es - Carmen Concepción]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/carmen_concepcion/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Carmen Concepción]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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    <item>
      <title><![CDATA[La Palma, en vigilia por Airam: la fuerza de un pueblo que busca con corazón]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/lapalmaahora/lapalmaopina/palma-vigilia-airam-fuerza-pueblo-busca-corazon_129_13011703.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/17a30590-2980-408c-8866-5d9f2c26b878_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La Palma en vigilia por Airam: la fuerza de un pueblo que busca con corazón"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">OPINIÓN - “Incluso en los tiempos más oscuros tenemos derecho a esperar alguna iluminación”, asegura Hannah Arendt, filósofa alemana
</p></div><p class="article-text">
        La Palma vive d&iacute;as de vigilia.&nbsp;Airam,&nbsp;lleva&nbsp;seis d&iacute;as&nbsp;sin regresar a su hogar.
    </p><p class="article-text">
        El lunes de carnaval, el d&iacute;a en que la isla celebra&nbsp;casi sesenta a&ntilde;os&nbsp;el retorno de aquellos palmeros que emigraron en busca de prosperidad, una noticia nos llega como si&nbsp;en esa coincidencia hubiera algo&nbsp;simb&oacute;lico que,&nbsp;a su vez&nbsp;ilumina: mientras unos vuelven, Airam parece haber emprendido su propio viaje hacia un lugar de su isla donde poder sentirse a salvo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Como si buscara,&nbsp;casi&nbsp;involuntariamente, en&nbsp;medio del ruido artificial de ferias, t&oacute;mbolas y m&uacute;sica estridente, un refugio donde respirar y ordenar su mundo interior, que&nbsp;en alg&uacute;n momento&nbsp;se sinti&oacute; amenazado por el exterior.
    </p><p class="article-text">
        Este suceso&nbsp;pide delicadeza y&nbsp;comprensi&oacute;n, para&nbsp;que su vuelta al hogar&nbsp;sea lo&nbsp;m&aacute;s&nbsp;natural&nbsp;posible.
    </p><p class="article-text">
        La isla entera, nuestra isla bonita con forma de coraz&oacute;n, se ha puesto en pie con una mezcla de esperanza, respeto y energ&iacute;a&nbsp;bonita&nbsp;que se respira en cada rinc&oacute;n.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Cuadrillas de&nbsp;caminantes, amigos&nbsp;y desconocidos, voluntariado, agentes de medio ambiente,&nbsp;polic&iacute;a, Guardia&nbsp;Civil&nbsp;e&nbsp;instituciones.&nbsp;Incluso el&nbsp;mismo&nbsp;silencio.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Porque una comunidad que se organiza desde&nbsp;el&nbsp;amor&nbsp;es una&nbsp;comunidad&nbsp;que avanza&nbsp;con coraz&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Y precisamente por ese coraz&oacute;n, intentemos no romper&nbsp;la&nbsp;cadena. Han&nbsp;circulado falsosvindicios que, aunque pudieran ser bienintencionados, no&nbsp;ayudan: desorientan, desgastan y crean inseguridad. La&nbsp;esperanza no se alimenta de&nbsp;inseguridades, la esperanza se sostiene con algo mucho m&aacute;s serio:&nbsp;seguridad y verdad.
    </p><p class="article-text">
        Como comunidad, compartimos&nbsp;gotitas de ADN que de pronto,&nbsp;nos&nbsp;llevan a repetir&nbsp;en silencio&nbsp;su nombre,&nbsp;Airam,&nbsp;en&nbsp;cada paso que damos,&nbsp;mientras&nbsp;se escucha&nbsp;el latido sincero&nbsp;de una isla en forma de coraz&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Concentr&eacute;monos en&nbsp;enviar mucha fuerza a&nbsp;Airam para que llegue pronto a su&nbsp;hogar.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Si&nbsp;creemos&nbsp;tener alg&uacute;n dato&nbsp;constatado y&nbsp;serio, solo&nbsp;se nos pide que lo comuniquemos&nbsp;por los canales oficiales y con precisi&oacute;n. Y si&nbsp;no los&nbsp;tenemos, sostengamos&nbsp;lo que s&iacute; ayuda:&nbsp;silencio responsable, difusi&oacute;n respetuosa y apoyo a la familia.
    </p><p class="article-text">
        Sigamos&nbsp;sin ruido y con cordura, y que la esperanza, serena y firme, siga desbrozando el camino.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Airam volver&aacute;. Y entonces no ser&aacute; un&nbsp;retorno: ser&aacute; un abrazo.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Con mucho respeto y desde el coraz&oacute;n<strong>,</strong>&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Carmen Concepci&oacute;n
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Carmen Concepción]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/lapalmaahora/lapalmaopina/palma-vigilia-airam-fuerza-pueblo-busca-corazon_129_13011703.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 22 Feb 2026 20:26:37 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La Palma, en vigilia por Airam: la fuerza de un pueblo que busca con corazón]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La cultura en las manos y en la memoria]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/lapalmaahora/lapalmaopina/cultura-manos-memoria_129_12815983.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/a7d63a04-7cbf-48c1-a1e0-6c21e9931e36_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La cultura en las manos y en la memoria"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">OPINIÓN - La Palma se ha forjado entre oficios, mar y memoria, mucho antes de que habláramos de “industrias culturales o creativas”</p></div><p class="article-text">
        <em>Un astillero abierto al mar, un pescador remendando redes, una vecina que borda tras una ventana, un agricultor que mira al cielo y predice, un pastor que cuida su reba&ntilde;o para obtener la mejor leche y lana&hellip;&nbsp;Ah&iacute; est&aacute;, para m&iacute;, el coraz&oacute;n y la esencia de lo que somos.</em>
    </p><p class="article-text">
        La cultura palmera no empieza en un gran escenario ni en una gran agenda cultural. Empieza en las manos y en la memoria de la gente.
    </p><p class="article-text">
        Paso muchas horas del d&iacute;a observando, escuchando y pensando. Tal vez sea deformaci&oacute;n profesional, o el recuerdo de aquellas clases de l&oacute;gica matem&aacute;tica en la facultad de Filosof&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        La premisa es clara: vivimos en una isla rodeada de mar.
    </p><p class="article-text">
         La consecuencia l&oacute;gica tambi&eacute;n deber&iacute;a serlo: por tanto, hemos de conocer y habitar su cultura mar&iacute;tima con naturalidad, con soltura y con orgullo.
    </p><p class="article-text">
         Pero la realidad no cuadra con el silogismo. 
    </p><p class="article-text">
        Y la pregunta se impone: &iquest;por qu&eacute; nos cuesta tanto reconocernos en esa identidad marinera que nos sostiene desde hace siglos?
    </p><p class="article-text">
        <strong>Una isla que se hizo puerto</strong>
    </p><p class="article-text">
        Hubo un tiempo en que Santa Cruz de La Palma fue mucho m&aacute;s que &ldquo;capital&rdquo;: fue un puerto importante en las rutas hacia Am&eacute;rica, un lugar donde entraban y sal&iacute;an barcos, grandes y peque&ntilde;os cargados de mercanc&iacute;as e historias. Y eso dej&oacute; huella.
    </p><p class="article-text">
        Hubo un tiempo en el que mar era sin&oacute;nimo de trabajo, adem&aacute;s de una bella estampa en el que las playas eran talleres de carpinter&iacute;a de ribera, astilleros se llamaban, llenos de vida, de familias (constructores, armadores, pescadores, calafates y marinos) dedicadas generaci&oacute;n tras generaci&oacute;n a construir barcos que cruzaban el Atl&aacute;ntico.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n nos cuentan, alrededor del puerto y de casi todo el litoral palmero giraba un mundo de oficios: carpinteros de ribera construyendo cuadernas, calafates sellando tablas, pescadores cociendo redes, comerciantes, emigrantes y marineros que iban y ven&iacute;an; en definitiva, toda una historia marinera que atraviesa la cultura en una isla peque&ntilde;a convertida en punto de encuentro gracias al esfuerzo de su gente. No olvidemos que no hab&iacute;a m&aacute;s que l&aacute;piz, escuadra y cartab&oacute;n &iquest;dise&ntilde;o por ordenador?, mucha sabidur&iacute;a sobre maderas, proporciones, c&aacute;lculos y t&eacute;cnicas. &iquest;inteligencia artificial. Cada embarcaci&oacute;n llevaba detr&aacute;s muchas horas de trabajo an&oacute;nimo y, al mismo tiempo, mucha responsabilidad: de esos c&aacute;lculos, trazos y maderas depend&iacute;an vidas y sustento.
    </p><p class="article-text">
        No es una historia rom&aacute;ntica que se cuenta para entretener. Es la historia de un esfuerzo t&eacute;cnico, social y muy humano que explica por qu&eacute; La Palma ha tenido siempre esa mirada puesta en el horizonte. 
    </p><p class="article-text">
        Reconozco que puedo resultar muy insistente cuando hablo con mis allegados y algunos pol&iacute;ticos de recuperar el oficio de carpinter&iacute;a de ribera y por tanto de la construcci&oacute;n naval tradicional, pero mi &uacute;nico prop&oacute;sito es abrir un libro que esta isla escribi&oacute; hace mucho tiempo con esfuerzo, ingenio, sabidur&iacute;a, altruismo y por supuesto con madera, estopa y salitre.
    </p><p class="article-text">
        Este libro est&aacute; hecho de barcos de madera, y de manos que a&uacute;n recuerdan c&oacute;mo trazar una cuaderna o c&oacute;mo calafatear las juntas de las tablas de un &nbsp;casco, No es un libro para guardar en las estanter&iacute;as de las bibliotecas, es un libro para contar,&nbsp;ense&ntilde;aren vivo y conservar en la memoria de las nuevas generaciones, porque ser&aacute;n ellos quienes puedan volver a las faenas de la mar con conocimiento y cruzar de una orilla a otra sin &ldquo;trabucar&rdquo;. Cada embarcaci&oacute;n tradicional que se pierde es una p&aacute;gina que se arranca de esa historia que, aunque no seamos conscientes, tambi&eacute;n nos explica qui&eacute;nes somos.
    </p><p class="article-text">
        El tiempo pasa. Y si no escuchamos ahora, habr&aacute; cosas que ya no podremos recuperar. No se trata de vivir anclados en el pasado, sino de dejar que ese pasado nos hable para no repetir los mismos errores y para no renunciar a lo mejor de lo que hemos sido.
    </p><p class="article-text">
        A la vez, necesitamos que la juventud encuentre su sitio aqu&iacute;, que pueda formarse, emprender, equivocarse y volver a intentarlo con proyectos ligados a la cultura, al mar, a los oficios, al patrimonio. Si no hay relevo, no hay continuidad.
    </p><p class="article-text">
        Y, por supuesto, hace falta que las empresas palmeras que est&aacute;n apostando por la cultura, el turismo respetuoso, los productos locales y las experiencias con sentido no se sientan solas ni anecd&oacute;ticas. No se puede sostener una &ldquo;isla cultural&rdquo; solo a base de voluntarismo.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Cultura M&aacute;gica: por qu&eacute; existe</strong>
    </p><p class="article-text">
        Para quien no la conozca, Cultura M&aacute;gica existe precisamente por esto.
    </p><p class="article-text">
        Existe para intentar hacer, con humildad, pero tambi&eacute;n con decisi&oacute;n, <strong>un viaje al pasado insular</strong> y aprender de &eacute;l. No como ejercicio de nostalgia, sino para que nuestro presente y nuestro futuro no se desvanezcan entre lo artificial y lo ef&iacute;mero.
    </p><p class="article-text">
        Intentamos escuchar a quienes estuvieron antes, mirar la isla con ojos de ahora y proponer formas de vivir la cultura que respeten la memoria, los oficios, el mar y a las personas que hacen posible que La Palma siga siendo La Palma.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Por qu&eacute; escribo esto?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Porque me duele ver c&oacute;mo, a veces, todo ese tejido cultural se da por hecho. Porque sigo creyendo que la cultura palmera no es solo programaci&oacute;n y marketing: es tambi&eacute;n memoria.
    </p><p class="article-text">
        Ojal&aacute;, poco a poco, seamos m&aacute;s las personas que miramos La Palma desde ah&iacute;:
    </p><p class="article-text">
         desde los oficios, desde el mar y desde una memoria compartida que merece ser contada muchas veces&hellip; y desde todos los pueblos.
    </p><p class="article-text">
        Y si salimos del muelle y subimos al monte, la cultura palmera sigue oliendo a trabajo manual.
    </p><p class="article-text">
        Pienso en el bordado, la cester&iacute;a, la seda, la cer&aacute;mica, el cultivo de la ca&ntilde;a de az&uacute;car, la gente que elabora ron, queso, miel, puros, tejidos&hellip; Oficios que han sostenido familias enteras, que han mantenido barrios vivos o como se dice en la actualidad, han dinamizado municipios, y que forman parte de nuestra identidad mucho antes de que habl&aacute;ramos de &ldquo;econom&iacute;a circular&rdquo; o de &ldquo;experiencias tur&iacute;sticas&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Sin duda alguna, cada pueblo tiene m&aacute;s de una historia que contar, y sin duda alguna, es de esa memoria cotidiana, que tambi&eacute;n es CULTURA, de la que podr&iacute;amos aprender algo.
    </p><p class="article-text">
        Seguramente, seguir&eacute; insistiendo.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Carmen M. Concepci&oacute;n Fern&aacute;ndez es fil&oacute;sofa&hellip;naval y CEO cofundadora de Cultura M&aacute;gica</strong>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Carmen Concepción]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/lapalmaahora/lapalmaopina/cultura-manos-memoria_129_12815983.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 02 Dec 2025 20:34:28 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La cultura en las manos y en la memoria]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Preservar una tradición centenaria: el cultivo del tabaco más allá del cigarro puro]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/lapalmaahora/lapalmaopina/preservar-tradicion-centenaria-cultivo-tabaco-cigarro-puro_129_10942374.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/ff4464ad-515a-43ca-a749-6ccad3379ae3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Preservar una tradición centenaria: el cultivo del tabaco más allá del cigarro puro"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">OPINIÓN - ¿Por qué no apoyar y recuperar el cultivo de tabaco para poder mantener una labor artesanal, la del puro palmero, que ha sido y es la identidad de un municipio: Breña Alta, de una isla: la de La Palma, y de una región: Canarias?</p></div><p class="article-text">
        Fueron dos marinos espa&ntilde;oles, cumpliendo &oacute;rdenes de Col&oacute;n de explorar la isla de Cuba, cuando al llegar a la orilla de una de las playas de San Salvador, descubrieron la hoja del tabaco. All&iacute;, los nativos los recibieron con frutas, jabalinas de madera y ciertas &ldquo;hojas secas que desprend&iacute;an una peculiar fragancia&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Uno de ellos, Rodrigo de Jerez, a su vuelta a Espa&ntilde;a, no dud&oacute; en introducir la costumbre de fumar tabaco, acci&oacute;n por lo que tuvo que pagar un alto precio: la Inquisici&oacute;n lo encarcel&oacute; por practicar algo pecaminoso e infernal.
    </p><p class="article-text">
        A pesar de ello, el h&aacute;bito se puso de moda, y en el siglo XVI el fumar hab&iacute;a sido adquirido por todo tipo de clases sociales. Al principio, fueron los frailes en las huertas cerradas de sus conventos los m&aacute;s entusiastas plantadores de tabaco, quienes lo utilizaban con fines ornamentales y medicinales.
    </p><p class="article-text">
        El cultivo del tabaco y los beneficios de la planta se extendieron por Europa, llegando incluso a la realeza. Existe una curiosa an&eacute;cdota en la que se cuenta, que el embajador franc&eacute;s Jean Nicot, su protagonista, puso de moda el uso de la hoja del tabaco como resultado de una buena acci&oacute;n: la Reina Catalina de M&eacute;dicis, quien sufr&iacute;a fuertes jaquecas, hizo caso al ilustre cuando le recomend&oacute; que lo tomara aspir&aacute;ndolo por la nariz. Los dolores desaparecieron y el rumor hizo que el tabaco, como remedio curativo, se extendiera por toda Francia y el resto de Europa.
    </p><p class="article-text">
        Incluso, el bot&aacute;nico sueco Linneo, cuando public&oacute; su <em>Species Plantorum</em>, no dud&oacute; en elegir el nombre <em>Nicotiana Tabacum</em> en homenaje al embajador.
    </p><p class="article-text">
        Poco a poco, los grandes viajes mar&iacute;timos de los siglos XVI, XVII y XVIII alrededor del mundo contribuyeron a llevar el tabaco y el h&aacute;bito de fumarlo hasta las costas de Asia, &Aacute;frica y Ocean&iacute;a. Su culminaci&oacute;n tuvo por protagonista al siglo XIX, en plena efervescencia del movimiento rom&aacute;ntico. A partir de ah&iacute;, el tabaco no tard&oacute; en convertirse en el m&aacute;s revolucionario de los fen&oacute;menos sociales.
    </p><p class="article-text">
        En Canarias, y m&aacute;s concretamente en La Palma, no se sabe exactamente cu&aacute;ndo se introdujo el tabaco; sin embargo, existen documentos que confirman que desde el siglo XVIII se conoce su cultivo en la isla con fines de intercambio mercantil con Am&eacute;rica.
    </p><p class="article-text">
        Y ya en el siglo XIX, con motivo de la ca&iacute;da de la cochinilla, podemos hablar en La Palma de la siembra y de una elaboraci&oacute;n artesanal del tabaco, fruto del aprendizaje de los palmeros que emigraron a Cuba y compartieron e intercambiaron t&eacute;cnicas y conocimientos. Desde la selecci&oacute;n de las hojas de tabaco hasta el torcido manual, cada paso es realizado con destreza por manos expertas, quienes han ido transmitiendo este conocimiento de generaci&oacute;n en generaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Cuentan los mayores de Bre&ntilde;a Alta (la que aqu&iacute; suscribe realiz&oacute;, junto a Daniela Rodr&iacute;guez Lorenzo, un trabajo de investigaci&oacute;n y recuperaci&oacute;n de la memoria oral: &ldquo;Bre&ntilde;a Alta, Memoria de nuestros mayores&rdquo;)&nbsp;que se usaba la hoja de tabaco en polvo &ldquo;rape&rdquo; como anest&eacute;sico para las parturientas; lo esnifaban por la nariz y paliaban as&iacute; los dolores antes y durante el parto.
    </p><p class="article-text">
        Cuentan tambi&eacute;n nuestros mayores que se utilizaba la planta, en modo de cataplasma, como remedio para las afecciones respiratorias, tambi&eacute;n como remedio para el dolor de muelas y para tratar picaduras de insectos. Sin embargo, de momento, su uso con fines medicinales no est&aacute; respaldado por evidencia cient&iacute;fica y puede ser peligroso si se utiliza indebidamente.
    </p><p class="article-text">
        Algunos agricultores han utilizado extractos de la hoja de tabaco como producto natural para controlar plagas en los cultivos. Y es que los compuestos qu&iacute;micos presentes en la hoja pueden tener propiedades repelentes o t&oacute;xicas para ciertos insectos. Actualmente, se sigue investigando al respecto, aunque su uso es a&uacute;n controvertido debido a los posibles efectos negativos para el medioambiente y la salud humana.
    </p><p class="article-text">
        Esperemos que proyectos como NEWCOTIANA contribuyan a&nbsp;revitalizar el cultivo tradicional de tabaco en La Palma,<strong> </strong>que se encuentra lastrado por sus usos actuales, revitalizando as&iacute; &aacute;reas rurales en declive con productos de alto valor de acuerdo con los principios de la Econom&iacute;a del Conocimiento, proporcionando a la industria, a los responsables pol&iacute;ticos y a los consumidores, pruebas experimentales que faciliten la toma de decisiones sobre su adopci&oacute;n en Europa.
    </p><p class="article-text">
        Ser&aacute; la investigaci&oacute;n cient&iacute;fica la que eval&uacute;e y avale la seguridad de la hoja del tabaco como producto fitosanitario natural, ecol&oacute;gico y alternativo a pesticidas convencionales.
    </p><p class="article-text">
        Ser&aacute; Cultura M&aacute;gica, la empresa palmera de gesti&oacute;n tur&iacute;stica y cultural, la que se encargue de reflexionar e invitar tambi&eacute;n a hacerlo a los dem&aacute;s, sobre los desaf&iacute;os y oportunidades para la preservaci&oacute;n de la tradici&oacute;n del tabaco en La Palma, en un contexto de cambio de tendencias de consumo y regulaciones.
    </p><p class="article-text">
        La tradici&oacute;n del tabaco en La Palma va mucho m&aacute;s all&aacute; que a la de un cultivo y un puro; es un legado cultural que ha resistido el paso del tiempo y sigue siendo parte importante e integral de su identidad. Desde sus humildes comienzos hasta su diversificaci&oacute;n en usos alternativos, el cultivo de la hoja de tabaco ha tejido su historia en la isla, ha dejado una marca en el mundo, la del puro palmero, y ha forjado una identidad y un patrimonio local, s&iacute;mbolo de la fuerza y resistencia de la comunidad palmera.
    </p><p class="article-text">
        Pocos rincones quedan ya en los que se vea una mata de tabaco brotando.
    </p><p class="article-text">
        Gracias a los seis artesanos fabricantes que a&uacute;n quedan en La Palma (de casi una veintena de f&aacute;bricas que hubo), se mantienen algunos espacios sembrados de esta planta m&aacute;gica, que no solo embellecen nuestro paisaje, sino que tambi&eacute;n mantienen el sello de identidad del puro palmero en una de las &uacute;ltimas reservas tabaqueras de Canarias, donde su recuperaci&oacute;n&nbsp;permitir&aacute; conocer la labor artesanal de un oficio centenario que utiliza materia prima palmera, hoja de tabaco sembrada, recogida y secada en la isla, sobre una tierra fecunda que fue cien por cien tabaquera: Bre&ntilde;a Alta.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Por qu&eacute; no apoyar y recuperar el cultivo de tabaco para poder mantener una labor artesanal, la del puro palmero, que ha sido y es la identidad de un municipio: Bre&ntilde;a Alta, de una isla: la de La Palma, y de una regi&oacute;n: Canarias?
    </p><p class="article-text">
        Agradecemos a nuestros lectores el acompa&ntilde;arnos a trav&eacute;s de este viaje de descubrimiento y reflexi&oacute;n en voz alta, que pretendemos sirva de ventana a la autenticidad, a la riqueza cultural y a la belleza de una isla &uacute;nica en el coraz&oacute;n del Atl&aacute;ntico.
    </p><p class="article-text">
        &iexcl;Hasta la pr&oacute;xima inspiraci&oacute;n m&aacute;gico-palmera!
    </p><p class="article-text">
        <strong>*Carmen Concepci&oacute;n es CEO, cofundadora y directora del &aacute;rea de 'Turismo azul' de Cultura M&aacute;gica</strong>
    </p><p class="article-text">
        <a href="https://www.culturamagica.es/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">www.culturamagica.es</a>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Carmen Concepción]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/lapalmaahora/lapalmaopina/preservar-tradicion-centenaria-cultivo-tabaco-cigarro-puro_129_10942374.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 20 Feb 2024 20:53:32 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Preservar una tradición centenaria: el cultivo del tabaco más allá del cigarro puro]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Sonidos de Verdad]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/lapalmaahora/lapalmaopina/sonidos-verdad_132_5876564.html]]></link>
      <description><![CDATA[<div class="subtitles"><p class="subtitle">Sonará pronto ese repique de campana desde el barco de la Virgen para anunciar el fin de esta larga guardia y dar paso al comienzo de la siguiente que permita cambiar con responsabilidad y en unión el rumbo y el destino hasta ahora equivocado.</p></div><p class="article-text">
        El mar, que posee un sonido propio formado por el movimiento de las olas, de los delfines, ballenas, peces y crust&aacute;ceos, es ahora m&aacute;s que nunca un himno al futuro.
    </p><p class="article-text">
        Tengo la sensaci&oacute;n de que la vuelta del canto alegre de los p&aacute;jaros, el sonido de las olas en la playa, una luna rosa, un sol radiante y hasta el sonido de la lluvia que intenta volver es la ant&iacute;tesis a la pandemia, no menos natural, que nos ha confinado a todos sin distinci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Sonidos agradables que nos comunican que es hora de ser humanos, o como dijo Nietzsche, &ldquo;demasiado humanos&rdquo; y escuchar esos sonidos e interpretarlos como el m&aacute;s claro mensaje que nos ofrece la naturaleza. Respetarla es respetarnos.
    </p><p class="article-text">
        Otro sonido, tambi&eacute;n desde el mar, el de la campana de un barco, instrumento de vital importancia que serv&iacute;a para dar la alarma, avisar a otros barcos en tiempos de niebla espesa, celebrar alg&uacute;n acontecimiento y, lo m&aacute;s importante, regular la vida a bordo.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        Adem&aacute;s, era la campana uno de los tesoros m&aacute;s buscados en un barco. Quiz&aacute; por ello, un ciudadano americano, Tom Cox, marino por devoci&oacute;n y abogado por vocaci&oacute;n se fij&oacute; en una muy especial en una visita a uno de esos anticuarios a los que llegan piezas de valor que en alg&uacute;n momento son rescatadas por quienes a su vez tambi&eacute;n las valoran.
    </p><p class="article-text">
        Normalmente llevan las campanas grabado el nombre del barco al que pertenecen y la fecha de su botadura, 1873.
    </p><p class="article-text">
        La campana en la que Tom Cox se fij&oacute; en aquel anticuario de Portland, USA, llevaba grabado un nombre. Fue la fuerza del t&eacute;rmino la VERDAD la que despert&oacute; en &eacute;l una primera atracci&oacute;n, fue la campana y su funci&oacute;n salvadora lo que realmente le impuls&oacute; a adquirirla. Esto lo supo mucho despu&eacute;s.
    </p><p class="article-text">
        Desde esta nueva etapa virtual del Museo Naval de Santa Cruz de La Palma, en el Barco de la Virgen en el que tuve la inmensa fortuna de navegar hasta su &uacute;ltima guardia de esta traves&iacute;a  y haciendo honor  a esa campana encargada ahora de ser ella la que vela por la seguridad del barco, tambi&eacute;n  desde su confinamiento en Portland, en el estado de Maine, Tom Cox, a quien tuve la inmensa fortuna de conocer y con cuya presencia ten&iacute;amos previsto contar en este segundo aniversario de la llegada de la campana  a la isla, y junto con la tripulaci&oacute;n del Barco, &uacute;nica y especial, la gran familia de la Verdad: Sosvilla, Arozena y Yanes  y la empresa que lleva el tim&oacute;n, Gaia Consultores Insulares, enviamos a toda la sociedad palmera en particular y al mundo en general, un mensaje de &aacute;nimo, esperanza y confianza que transmitimos con un primer <em>pique</em> de campana  para despertarnos de esta primera  guardia .
    </p><p class="article-text">
        Ocho piques de campana significan en el argot marinero el fin de un turno de una larga guardia y el comienzo de una nueva. Sonar&aacute; pronto ese repique de campana desde el barco de la Virgen para anunciar el fin de esta larga guardia y dar paso al comienzo de la siguiente que permita cambiar con responsabilidad y en uni&oacute;n el rumbo y el destino hasta ahora equivocado.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Esto es lo que se aprende en medio de las plagas, hay m&aacute;s cosas en los hombres a admirar que a despreciar&rdquo; (Albert Camus, <em>La Peste</em>).
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Carmen Concepción]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/lapalmaahora/lapalmaopina/sonidos-verdad_132_5876564.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 21 Apr 2020 21:03:23 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Sonidos de Verdad]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[A propósito del Bar La Palma]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/lapalmaahora/lapalmaopina/a-proposito-del-bar-la-palma-carmen-concepcion_132_4483902.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        Inici&oacute; su andadura en el a&ntilde;o 1978, por iniciativa de Don Di&oacute;genes Concepci&oacute;n, gran emprendedor y con una destacada trayectoria empresarial, pero ante todo excelente persona como a&uacute;n lo recuerdan con orgullo quienes lo conocieron.
    </p><p class="article-text">
        Fue &eacute;l quien un buen d&iacute;a decide &ldquo;arriesgarse&rdquo;, pensando siempre en el futuro de sus cuatro hijos, y montar un peque&ntilde;o negocio que abrir&iacute;a sus puertas en el a&ntilde;o 1978 en el mismo centro de la capital y que bajo el nombre de &ldquo;Cafeter&iacute;a La Palma&rdquo; ofrecer&iacute;a a los palmeros y for&aacute;neos un lugar de encuentro en el que compartir momentos inolvidables entre caf&eacute;s, cervezas y ricas tapas.
    </p><p class="article-text">
        Y as&iacute; fue hasta que &eacute;l, fugaz e inmerecidamente nos abandona en el a&ntilde;o 1984, quedando el negocio en manos de la que fue siempre su adorada esposa y quien de pronto se encuentra ante una situaci&oacute;n desconocida. Atendiendo a los consejos de un buen amigo de la familia y sin pensarlo dos veces, decide arrendarlo. Afortunadamente, unos a&ntilde;os despu&eacute;s, en 1995, su hijo Jos&eacute; Francisco Concepci&oacute;n, opta por tomar las riendas del conocido Bar La Palma y dar continuidad a un legado que no era quiz&aacute; lo que su padre quer&iacute;a para &eacute;l, ya que los escasos a&ntilde;os que lo regent&oacute; fueron suficientes para darse cuenta de lo sacrificado y complicado que era un negocio de restauraci&oacute;n en todas sus vertientes.
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        Casi 20 a&ntilde;os de gran esfuerzo y trabajo son a los que Jos&eacute; Concepci&oacute;n se ha enfrentado con mucha buena voluntad, honradez e ilusi&oacute;n. Casi 20 a&ntilde;os de lucha y de confianza en el futuro y en quienes quiz&aacute; podr&iacute;an ayudar a mejorarlo.
    </p><p class="article-text">
        Lleg&oacute; el momento del desenlace por diversos motivos, que como tan acertadamente afirm&oacute; el gran fil&oacute;sofo espa&ntilde;ol Jos&eacute; Ortega y Gasset, &ldquo;somos nosotros y nuestras circunstancias&rdquo; y las circunstancias nos llevan muchas veces a tomar decisiones que afectan a la propia persona, pero tambi&eacute;n a quienes le rodean y que de alguna manera forman parte de la esencia de ese otro ser.
    </p><p class="article-text">
        El lunes 1 de diciembre de 2014, primer d&iacute;a de adviento, el Bar La Palma cierra su puerta, una puerta m&aacute;s, una puerta por la que entraron enanos e indianos, actores, pintores, sin techo, brit&aacute;nicos, rusos y japoneses&hellip;, en definitiva, todos personas bien recibidas y que ayudaron a que este peque&ntilde;o negocio familiar se mantuviese casi tres d&eacute;cadas, a la vez que disfrutaron de un bocadillo de tortilla preparado con inmenso cari&ntilde;o desde una peque&ntilde;a cocina que no se ve&iacute;a pero s&iacute; se sent&iacute;a, &ldquo;arriba estaba el verdadero alma&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Es simplemente un momento adverso y el Bar La Palma tiene que despedirse, no sin antes agradecer especialmente a todos los palmeros y palmeras, que somos casi 80.000, el haberse sentado fuera o dentro de este establecimiento donde los dos &ldquo;Concepciones&rdquo;, que en diferentes etapas lo han regentado, lo han hecho con la mejor voluntad y sin m&aacute;s pretensi&oacute;n que la de ofrecer dentro de sus capacidades, un servicio de calidad, aportando a la ciudad un recurso m&aacute;s que permitiera cierta autosuficiencia y sostenibilidad.
    </p><p class="article-text">
        &iexcl;&iexcl;&iexcl;Gracias a todos y hasta que nos orientemos de nuevo!!!
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Carmen Concepción]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/lapalmaahora/lapalmaopina/a-proposito-del-bar-la-palma-carmen-concepcion_132_4483902.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 03 Dec 2014 09:15:00 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[A propósito del Bar La Palma]]></media:title>
    </item>
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</rss>
