<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<rss xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/" xmlns:dcterms="http://purl.org/dc/terms/" xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"  xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/" version="2.0">
  <channel>
    <title><![CDATA[elDiario.es - Joaquín Caretti]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/joaquin_caretti/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Joaquín Caretti]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
    <ttl>10</ttl>
    <atom:link href="https://www.eldiario.es/rss/category/author/512524/" rel="self" type="application/rss+xml"/>
    <item>
      <title><![CDATA[Lawfare y sociedad postdemocrática]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/contrapoder/lawfare-sociedad-postdemocratica_132_10813311.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/e7e91668-909c-4245-8b96-773ed9623480_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Lawfare y sociedad postdemocrática"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Lawfare y debilitamiento de la democracia se hermanan en la implacable lucha de las élites por el beneficio económico</p></div><p class="article-text">
        Hay una gran preocupaci&oacute;n en el mundo judicial y pol&iacute;tico en toda Am&eacute;rica y en Europa, especialmente en Espa&ntilde;a, por la presencia de un fen&oacute;meno de alg&uacute;n modo nuevo que se ha dado en llamar <em>lawfare</em>. Palabra que es la contracci&oacute;n de dos palabras inglesas: <em>law </em>que es ley y <em>warfare</em> que es guerra, mostrando as&iacute; sus or&iacute;genes militares. Efectivamente, esta palabra naci&oacute; en el medio militar norteamericano. En el 2001 se public&oacute; un art&iacute;culo del general de las fuerzas a&eacute;reas norteamericanas y juez a su vez, Charles Dunlap, que populariz&oacute; el t&eacute;rmino en el contexto del inicio de la guerra jur&iacute;dica antiterrorista, avalada por la Patriot Act de George Bush y con motivo del atentado a las Torres Gemelas. Guerra judicial es como se &nbsp;traduce lawfare y se emplea para definir las acciones judiciales emprendidas -a trav&eacute;s del uso ileg&iacute;timo del derecho interno de cada pa&iacute;s o del derecho internacional- contra un pa&iacute;s, un grupo o una persona con el fin de impedirle llevar a cabo las pol&iacute;ticas que ha prometido y que son contrarias a los intereses de los que detentan el poder real del pa&iacute;s. Este plan pol&iacute;tico judicial puede ser llevado a cabo gracias a la clara voluntad antidemocr&aacute;tica de parte de la judicatura que subvierte la divisi&oacute;n de poderes y pone en riesgo a la propia democracia. En este contexto se enmarca tambi&eacute;n el llamado &ldquo;Derecho penal del enemigo&rdquo; de G&uuml;nther Jakobs, penalista alem&aacute;n, que impulsa que los derechos y las garant&iacute;as solo se respeten cuando se trata de nuestros conciudadanos. Si no se los considera as&iacute;, sino no-personas, el derecho se puede usar como arma de guerra. Se vale, entonces, de distintas formas de coacci&oacute;n legal como las detenciones arbitrarias, la prolongaci&oacute;n de la prisi&oacute;n preventiva, el inicio de causas judiciales sin una fundamentaci&oacute;n s&oacute;lida, la aplicaci&oacute;n forzada de tipos delictivos que no acaban de encajar en los hechos, reformas legislativas para endurecer las penas y la redacci&oacute;n de sentencias ejemplarizantes que defiendan a la sociedad. &ldquo;El enemigo tiene menos derechos&rdquo; concluye G&uuml;nther Jakobs, a quien se le opone Ra&uacute;l Zaffaroni, jurista argentino, cuando afirma que &ldquo;l<span class="highlight" style="--color:#f9f9f9;">a admisi&oacute;n jur&iacute;dica del concepto de enemigo en el derecho (que no sea estrictamente de guerra) siempre ha sido, l&oacute;gica e hist&oacute;ricamente, el germen o primer s&iacute;ntoma de la destrucci&oacute;n autoritaria del estado de derecho&rdquo;.</span>
    </p><p class="article-text">
        La preocupaci&oacute;n ha aumentado desde que se constat&oacute; que este <em>lawfare </em>contra el enemigo exterior ha comenzado a usarse de forma m&aacute;s extendida contra el antagonista/enemigo pol&iacute;tico interior con el objetivo de obtener por la v&iacute;a judicial lo que no se obtuvo por las urnas.&nbsp;El aumento de reclamaciones judiciales y sus resoluciones terminan incidiendo de manera desestabilizadora en el normal funcionamiento de los tres poderes del Estado democr&aacute;tico, llegando a producir derrocamientos de gobiernos leg&iacute;timamente elegidos -en el llamado &ldquo;golpe blando&rdquo; porque no hace uso de las fuerzas armadas-, impedimentos para la pr&aacute;ctica pol&iacute;tica, intentos de ilegalizaci&oacute;n de partidos, c&aacute;rcel o exilios. As&iacute; sucedi&oacute;&nbsp;en el caso de Dilma Rousseff y Lula da Silva en Brasil, de Lugo en el Paraguay, &nbsp;de Evo Morales en Bolivia, de Correa en Ecuador y de Cristina Kirchner en Argentina, donde se impulsaron causas judiciales claramente injustificables, pero que luego han sido asumidas generosamente por jueces y diputados que las han llevado hasta los l&iacute;mites del absurdo. No es dif&iacute;cil comprobar c&oacute;mo se retuerce el derecho por parte de fiscales y jueces con el fin de servir a una determinada causa pol&iacute;tica. &nbsp;Luego de a&ntilde;os de juicio la mayor&iacute;a de estas causas caen y los acusados son sobrese&iacute;dos, como ha pasado con muchos dirigentes latinoamericanos. Sin embargo, el da&ntilde;o ya est&aacute; hecho, la reputaci&oacute;n de los acusados destruida y la credibilidad desmantelada, siendo muy dif&iacute;cil para dichos pol&iacute;ticos el retorno a la &nbsp;actividad pol&iacute;tica en buenas condiciones.
    </p><p class="article-text">
        Esta nueva modalidad de intervenci&oacute;n en la pol&iacute;tica por parte de los jueces no prosperar&iacute;a tanto si no tuviera el enorme apoyo de las corporaciones medi&aacute;ticas que infatigablemente se hacen eco de todas estas acusaciones hasta conseguir lo que hoy se denomina la &ldquo;cancelaci&oacute;n&rdquo; del adversario.
    </p><p class="article-text">
        Si tomamos el caso de Espa&ntilde;a tenemos como ejemplo de lawfare la campa&ntilde;a en contra de Podemos desde pr&aacute;cticamente el momento de su nacimiento. De las innumerables causas que tuvieron el partido y sus l&iacute;deres, ninguna de ellas termin&oacute; en condena y, sin embargo, la sensaci&oacute;n p&uacute;blica que circul&oacute; y circula es la de un partido corrupto sostenido por los reg&iacute;menes de Venezuela e Ir&aacute;n. No es el &uacute;nico caso en Espa&ntilde;a. El ex magistrado del Tribunal Supremo Jos&eacute; Antonio Mart&iacute;n Pall&iacute;n ha escrito un libro titulado &ldquo;La guerra de los Jueces, el proceso judicial como arma pol&iacute;tica&rdquo; donde analiza el lawfare en Espa&ntilde;a, describiendo otros muchos casos tal como el de la no renovaci&oacute;n del Consejo del Poder Judicial. Casos que si bien no terminan con derrocamientos, s&iacute; que interfieren y dificultan el accionar de gobiernos, instituciones, partidos y pol&iacute;ticos, todos de izquierda.
    </p><p class="article-text">
        La soluci&oacute;n para Mart&iacute;n Pall&iacute;n es clara: los jueces tiene la responsabilidad de rechazar las pretensiones que exceden el campo de sus competencias e invade espacios exclusivamente reservados a la confrontaci&oacute;n y el debate propio de la vida pol&iacute;tica. Los jueces tienen que rechazar la politizaci&oacute;n de la justicia que le hurta a la pol&iacute;tica el &aacute;mbito de su quehacer que es el del debate, el consenso, la votaci&oacute;n o la decisi&oacute;n y que pone en alto riesgo la democracia. Desde el psicoan&aacute;lisis nos preocupa la normalizaci&oacute;n social de esta nueva arma que busca destruir la democracia desde dentro, mostrando la fragilidad de esta y la f&aacute;cil deriva de la subjetividad hacia el odio al que piensa y quiere cosas diferentes dentro del juego democr&aacute;tico. Todo vale para destruir al otro si este quiere un mundo diferente. Nos acercamos peligrosamente al autoritarismo postdemocr&aacute;tico, tal como lo afirma Colin Crouch: &ldquo;Una sociedad postdemocr&aacute;tica es aquella que sigue teniendo y utilizando todas las instituciones de la democracia, pero en la que se convierten cada vez m&aacute;s en una c&aacute;scara formal. La energ&iacute;a y el impulso innovador pasan de la arena democr&aacute;tica a los peque&ntilde;os c&iacute;rculos de una &eacute;lite econ&oacute;mica&rdquo;
    </p><p class="article-text">
        No es dif&iacute;cil asimilar esta figura a muchas democracias actuales, pero destaca lo que est&aacute; sucediendo con el nuevo gobierno de Argentina donde el democr&aacute;ticamente elegido presidente pretende -entre las m&aacute;s de 600 modificaciones de leyes que impulsa- decretar el estado de excepci&oacute;n durante dos a&ntilde;os, prorrogables a dos m&aacute;s, para as&iacute; poder legislar sin el control de las dos c&aacute;maras.
    </p><p class="article-text">
        Lawfare y debilitamiento de la democracia se hermanan en la implacable lucha de las &eacute;lites por el beneficio econ&oacute;mico.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Joaquín Caretti]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/contrapoder/lawfare-sociedad-postdemocratica_132_10813311.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 05 Jan 2024 20:53:37 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/e7e91668-909c-4245-8b96-773ed9623480_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="404683" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/e7e91668-909c-4245-8b96-773ed9623480_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="404683" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Lawfare y sociedad postdemocrática]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/e7e91668-909c-4245-8b96-773ed9623480_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[CGPJ - Consejo General del Poder Judicial,Lawfare,Justicia]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Agarrarse a un clavo ardiendo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/contrapoder/agarrarse-clavo-ardiendo_132_10458717.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/14042ee3-f186-44ec-b3a2-bfa292ddd12e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Agarrarse a un clavo ardiendo"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El odio, la desesperación y la rabia, como un meteorito, se han apoderado del corazón de millones de argentinos, tal como lo vienen haciendo en gran parte del mundo, allí donde la democracia consigue sostenerse a duras penas</p><p class="subtitle">Javier Milei, el candidato ultra argentino a favor de la venta de órganos y en contra de la “aberración” de la justicia social</p></div><p class="article-text">
        La ola de ultraderechizaci&oacute;n mundial, finalmente, ha llegado a la Argentina. Si Milei consigue la presidencia de la Rep&uacute;blica, no tardar&aacute; en sumergirla en el horror. En muy poco tiempo, se ha concretado una propuesta que ha conseguido el 30% de los votos en las elecciones primarias a presidente (PASO) celebradas el 13 de agosto de 2023. El odio, la desesperaci&oacute;n y la rabia, como un meteorito, se han apoderado del coraz&oacute;n de millones de argentinos, tal como lo vienen haciendo en gran parte del mundo, all&iacute; donde la democracia consigue sostenerse a duras penas. Es el meteorito que puede destruirla desde dentro.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, esto no empez&oacute; en estas <a href="https://www.eldiario.es/internacional/victoria-milei-primarias-argentina-empuja-pais-abismo-agenda-ultra-reconfigura-carrera-presidencial_1_10444735.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">PASO</a>. La posibilidad de destrucci&oacute;n de la democracia viene de lejos y se manifiesta, por ejemplo, en la imposibilidad de gobernar que resulta del continuo uso de los medios de comunicaci&oacute;n y de la justicia (lawfare) para desacreditar y deslegitimar a los gobernantes, dificultando al extremo el ejercicio de la pol&iacute;tica.&nbsp;&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Es evidente que el proyecto neoliberal empobrece a los ciudadanos, tanto que en diciembre de 2022 hab&iacute;a un 39,2% de pobres y un 8,1%de indigentes, cifras que han aumentado cada a&ntilde;o, sea el gobierno que sea. Nadie parece poder frenar este tsunami de pobreza -con la tortura que esta implica-, de endeudamiento progresivo y de culpabilizaci&oacute;n. Unos porque est&aacute;n de acuerdo con esta pol&iacute;tica y otros, porque se muestran incapaces de llevar a cabo una pol&iacute;tica diferente. El resultado es la desesperaci&oacute;n de los que ven que se les pasa la vida y todo empeora.
    </p><p class="article-text">
        En esta conjunci&oacute;n de descr&eacute;dito de la pol&iacute;tica y de explotaci&oacute;n neoliberal surge una figura nueva que promete arramblar con todo lo anterior y resolver los problemas que afligen a los argentinos. No importa si su semblante y su texto es delirante, si su consejero es un perro muerto, si la vicepresidenta que propone reivindica la dictadura genocida, si no respeta la lucha de las mujeres, si acepta la venta de &oacute;rganos, si quiere volver a dolarizar la econom&iacute;a, si busca minimizar el Estado, si quiere permitir la portaci&oacute;n de armas o si sus propuestas, en definitiva, llevan a lo peor. Lo que importa es que ha sabido representar y asociar los significantes &ldquo;cambio y libertad&rdquo; y, de este modo, cautivar a multitud de personas. No ha gobernado nunca, es casi un desconocido y por ello se convierte en una &ldquo;esperanza&rdquo; con la cual se identifica gran parte del electorado. El odio encuentra su cauce.
    </p><p class="article-text">
        Lacan propon&iacute;a para la pol&iacute;tica un nuevo estilo de significante amo, es decir, un amo m&aacute;s l&uacute;cido y, de alg&uacute;n modo, aligerado de las identificaciones. Sin ninguna duda, no se refiere a un tipo de personaje como este, que encarna hoy el retorno de un padre rid&iacute;culo y, a su vez, feroz.
    </p><p class="article-text">
        El dicho &ldquo;agarrarse a un clavo ardiendo&rdquo; ilustra con precisi&oacute;n lo que ha sucedido. Las manos que lo han votado terminar&aacute;n quemadas sin remedio. Es necesario frenar este desastre. Es esencial que la Argentina no sea gobernada por la ultraderecha.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Joaquín Caretti]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/contrapoder/agarrarse-clavo-ardiendo_132_10458717.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 22 Aug 2023 20:34:10 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/14042ee3-f186-44ec-b3a2-bfa292ddd12e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="2534554" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/14042ee3-f186-44ec-b3a2-bfa292ddd12e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="2534554" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Agarrarse a un clavo ardiendo]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/14042ee3-f186-44ec-b3a2-bfa292ddd12e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Argentina,Elecciones Argentina,Javier Milei,Ultraderecha,Ultraderecha en América Latina,Neoliberalismo,Ultras]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Frenar el cambio climático]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/contrapoder/frenar-cambio-climatico_132_9115839.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/fc41f48e-301f-4ecb-9c04-506a37db6da5_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Frenar el cambio climático"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Vemos que el propio sistema de producción capitalista es el mayor obstáculo para conseguir frenar el cambio climático. Por lo tanto, cuando hablamos de frenarlo en realidad estamos diciendo frenar la ideología del crecimiento perpetuo, modificarla, reorientarla</p></div><p class="article-text">
        La humanidad est&aacute; ante un real cambio -en tanto situaci&oacute;n nueva, peligrosa y angustiante- del cual no quiere saber: la Tierra est&aacute; en peligro y, por consiguiente, todos sus habitantes. 
    </p><p class="article-text">
        Desde hace bastantes a&ntilde;os est&aacute; claro que hay un cambio muy preocupante del clima y que es el hombre el responsable de dicho cambio, lo que se denomina cambio clim&aacute;tico antropog&eacute;nico. Tambi&eacute;n se conoce que este cambio se seguir&aacute; produciendo de una forma cada vez m&aacute;s r&aacute;pida e irreversible y que, por lo tanto, es preciso frenarlo. Es necesario intervenir -si queremos que la Tierra siga siendo un lugar habitable- sobre lo que origina la crisis climatol&oacute;gica existente, que no es otra cosa que el modo de vida de la propia humanidad. Dif&iacute;cil problema, entonces, este al que nos enfrentamos. 
    </p><p class="article-text">
        Las Naciones Unidas comenzaron a hacerse cargo de la emergencia que se avizoraba y convocaron, en 1988, a lo que se llam&oacute; Panel Intergubernamental de Expertos del Cambio Clim&aacute;tico (IPCC), constituido por m&aacute;s de 2000 expertos de m&uacute;ltiples disciplinas y pertenecientes a 195 pa&iacute;ses. Su objetivo es realizar evaluaciones integrales del estado de los conocimientos cient&iacute;ficos, t&eacute;cnicos y socioecon&oacute;micos sobre el cambio clim&aacute;tico, sus causas, sus posibles repercusiones y las estrategias de respuesta. En el primer informe de 1990 se atribuyeron las causas del cambio y del aumento de temperatura de la Tierra a la variabilidad natural del clima. Mucho ha llovido desde entonces y el IPCC va por su sexto informe (2022) donde la causalidad es atribuida, sin ambages, al progreso econ&oacute;mico de nuestras sociedades.
    </p><p class="article-text">
        Es de destacar que el IPCC y el ex vicepresidente de los Estados Unidos de Am&eacute;rica, Al Gore, recibieron el premio Nobel de la Paz en 2007 por su labor en materia de cambio clim&aacute;tico. 
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, las recomendaciones que se hacen en esos informes no son atendidas por los gobiernos de los diferentes pa&iacute;ses y, a su vez, ellos son modificados y suavizados por dichos gobiernos antes de enviarlos a los pol&iacute;ticos responsables de tomar decisiones. Esto ha empujado a que los propios cient&iacute;ficos filtren los borradores antes de que se concluya el edulcorado informe final. As&iacute; se ha hecho con el sexto informe, del cual se conocen sus borradores desde el a&ntilde;o pasado. Algunos cient&iacute;ficos se han organizado en un grupo llamado Rebeli&oacute;n Cient&iacute;fica -rama de Extinction Rebellion- donde afirman que: &ldquo;Como cient&iacute;ficos, hemos intentado escribir informes y dar presentaciones sobre la crisis clim&aacute;tica y ecol&oacute;gica a quienes est&aacute;n en el poder. Ahora debemos tener la humildad de aceptar que estos intentos no han funcionado. Ahora es el momento de que tomemos medidas para que mostremos cu&aacute;n en serio tomamos nuestras advertencias.&rdquo; 
    </p><p class="article-text">
        En el borrador -filtrado el a&ntilde;o pasado- se expresa por primera vez y con claridad que la causa del cambio clim&aacute;tico tiene que ver con el sistema capitalista de producci&oacute;n del cual se vale el hombre desde hace varios siglos, principalmente desde hace dos. Por supuesto, y en la misma t&oacute;nica, esta afirmaci&oacute;n fue borrada del informe final. 
    </p><p class="article-text">
        Dice el borrador: &ldquo;Algunos cient&iacute;ficos subrayan que el cambio clim&aacute;tico est&aacute; causado por el desarrollo industrial y, m&aacute;s concretamente, por el car&aacute;cter del desarrollo social y econ&oacute;mico producido por la naturaleza de la sociedad capitalista, que, por tanto, consideran insostenible en &uacute;ltima instancia&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Si tomamos como par&aacute;metro el consumo de energ&iacute;a en el mundo, vemos que en el &uacute;ltimo siglo este ha crecido de forma incesante, lo cual hace que est&eacute; llegando a su punto l&iacute;mite, si es que no lo ha alcanzado ya. La Revoluci&oacute;n Industrial y la perforaci&oacute;n del primer pozo petrol&iacute;fero en 1859 en Pennsylvania favorecieron el desarrollo de las distintas industrias, de los medios de transporte, el incremento de la producci&oacute;n de mercanc&iacute;as junto con la explosi&oacute;n demogr&aacute;fica. La poblaci&oacute;n se ha multiplicado 12 veces desde 1700, calcul&aacute;ndose que a fines de 2100 se llegar&aacute; a 11.200 millones de seres humanos habitando nuestro planeta. Podemos inferir que fue a finales del siglo XVIII donde comenz&oacute; a gestarse el futuro cambio clim&aacute;tico. 
    </p><p class="article-text">
        Los expertos se&ntilde;alan que es necesario para no superar un aumento de 2&ordm;C de la temperatura de la Tierra, tal y como se estableci&oacute; en los Acuerdos de Par&iacute;s en el 2015, descarbonizar la energ&iacute;a lo antes posible. Para ello, seg&uacute;n proponen, hay que realizar una transici&oacute;n energ&eacute;tica en la que se pase de una econom&iacute;a basada en los combustibles f&oacute;siles (carb&oacute;n y petr&oacute;leo), a otra econom&iacute;a basada en las energ&iacute;as renovables o econom&iacute;a verde. Sin embargo, esto no parece ser suficiente pues dichas energ&iacute;as renovables no podr&iacute;an reemplazar punto por punto a la energ&iacute;a f&oacute;sil, lo cual obligar&iacute;a a continuar usando la energ&iacute;a f&oacute;sil si se quiere mantener el mismo grado de desarrollo. 
    </p><p class="article-text">
        Ante esto, hace a&ntilde;os que se habla de desarrollo sostenible, un desarrollo que no ataque la Tierra y que no tenga una huella de carbono peligrosa como para contribuir al efecto invernadero. Las Naciones Unidas en septiembre de 2015 han propuesto diecisiete medidas para el desarrollo sostenible (ODS), medidas para ser cumplidas antes de 2030, la conocida Agenda 2030. Todos estos nobles proyectos impulsados por las Naciones Unidas no son puestos en pr&aacute;ctica de modo contundente y as&iacute; lo se&ntilde;alan los cient&iacute;ficos. 
    </p><p class="article-text">
        Es interesante lo que destaca la ONU en su p&aacute;gina web sobre Desarrollo Sostenible, pues nos va a permitir entrar en el meollo del problema: &ldquo;La aparici&oacute;n de la COVID-19 ha enfatizado la relaci&oacute;n entre las personas y la naturaleza, y ha revelado los principios fundamentales de la disyuntiva a la que nos enfrentamos continuamente: los seres humanos tienen necesidades ilimitadas, pero el planeta posee una capacidad limitada para satisfacerlas. Tenemos que intentar comprender y valorar los l&iacute;mites hasta los que podemos presionar a la naturaleza antes de que su impacto sea negativo. Dichos l&iacute;mites se deben reflejar en nuestros patrones de consumo y producci&oacute;n.&rdquo; (https://www.un.org/sustainabledevelopment/es/sustainable-consumption-production/) 
    </p><p class="article-text">
        Dice la ONU que hay una disyuntiva entre lo ilimitado de las necesidades humanas y lo limitado del planeta. Pienso que a esta frase se le deber&iacute;a cambiar la primera parte: no es lo ilimitado de las necesidades humanas lo que pone en riesgo al planeta sino la ideolog&iacute;a de lo ilimitado de la satisfacci&oacute;n que impone el discurso capitalista a la humanidad. La segunda parte s&iacute; es verdadera: el planeta es limitado, pero el capitalismo prefiere no enterarse del todo. 
    </p><p class="article-text">
        Efectivamente, el capitalismo desconoce los l&iacute;mites de la humanidad y de la Tierra y apuesta por un desarrollo tendente al infinito donde, de lo que se trata, es de producir m&aacute;s para vender cada vez m&aacute;s y de este modo poder acumular m&aacute;s y m&aacute;s dinero. Como es el caso de las grandes corporaciones que disponen de una enorme masa de dinero l&iacute;quido con el cual se han salido del sistema financiero internacional. Su dinero es pr&aacute;cticamente sin l&iacute;mites. Es el dinero -su acumulaci&oacute;n y el poder que otorga- el <em>primun movens</em> del capitalismo. 
    </p><p class="article-text">
        Este sistema -que desde sus inicios esquilma la plusval&iacute;a a los trabajadores- se orienta por dos significantes directrices como son las palabras crecimiento y competitividad. El famoso crecimiento es un &iacute;ndice esencial para cualquier empresa donde no crecer es vivido como un fracaso. Del mismo modo es para los pa&iacute;ses, donde el crecimiento se mide por las variaciones del PIB -&iacute;ndice creado en los a&ntilde;os 30- que los inversores utilizan como gu&iacute;a para realizar sus inversiones. &Iacute;ndice que solo mide la cantidad y no la calidad y mucho menos las crecientes desigualdades. Mide el crecimiento de un pa&iacute;s, pero no la distribuci&oacute;n de la riqueza producida.
    </p><p class="article-text">
        No crecer -crecimiento cero- no es haber dejado de ganar dinero sino simplemente es haber ganado lo mismo que el a&ntilde;o pasado. Cuesti&oacute;n inadmisible para una empresa porque no se ha ganado m&aacute;s y por lo tanto no se puede acumular m&aacute;s. Y como se est&aacute; en competencia con otras empresas, si estas s&iacute; ganaron m&aacute;s y crecieron, se convierten en peligrosas para la propia subsistencia. Por otra parte, una empresa que no crece no consigue cr&eacute;ditos y por lo tanto se estanca y puede ir a la quiebra. O se gira en la misma rueda que todos o se est&aacute; fuera del sistema. Esto trasl&aacute;denlo al nivel individual y ver&aacute;n c&oacute;mo en lo social se promueve lo mismo: un sujeto al que se le hace creer que &eacute;l mismo es una empresa -en la cual es el &uacute;nico trabajador- que est&aacute; en competencia con los dem&aacute;s. Se le exige crecer siempre y ser mejor que los competidores. El infierno en la tierra. 
    </p><p class="article-text">
        Esta ideolog&iacute;a del crecimiento incesante, que cada vez necesita consumir m&aacute;s energ&iacute;a, ha hecho carne en la sociedad. V&eacute;ase el libro de David Palling titulado &ldquo;El delirio del crecimiento&rdquo;, en cuyo pr&oacute;logo dice: &ldquo;Un problema del crecimiento es que requiere una producci&oacute;n incesante y, su primo carnal, un consumo incesante. A menos que queramos m&aacute;s y m&aacute;s cosas (&hellip;) el crecimiento acabar&aacute; deteni&eacute;ndose. Para que nuestras econom&iacute;as sigan avanzando debemos ser insaciables. La base en la que se sustenta la econom&iacute;a moderna es nuestro deseo ilimitado de cosas, Pero en lo m&aacute;s profundo de nuestro coraz&oacute;n sabemos que ese camino conduce a la locura.&rdquo; 
    </p><p class="article-text">
        Son los propios ciudadanos quienes sostienen este discurso y se preocupan si su pa&iacute;s no crece o ellos mismos no son lo suficientemente productivos. Esta ideolog&iacute;a es lo m&aacute;s parecido al crecimiento imparable de un tumor para el cual no se tiene tratamiento. Todos sabemos c&oacute;mo termina.
    </p><p class="article-text">
        Vemos entonces, que el propio sistema de producci&oacute;n capitalista es el mayor obst&aacute;culo para conseguir frenar el cambio clim&aacute;tico. Por lo tanto, cuando hablamos de frenar el cambio clim&aacute;tico en realidad estamos diciendo frenar la ideolog&iacute;a del crecimiento perpetuo, modificarla, reorientarla.
    </p><p class="article-text">
        Lacan describi&oacute; al capitalismo como un discurso, es decir, como un modo de lazo social que se caracteriza por no conocer el l&iacute;mite y entronar a los sujetos como gestores de su propia vida. Hace creer que toda satisfacci&oacute;n es posible por la v&iacute;a de los objetos y, a&uacute;n m&aacute;s, les exige que se satisfagan y triunfen. Este modo de lazo hace dif&iacute;cil el amor. Podemos ver c&oacute;mo capitalismo y supery&oacute; se dan la mano -son la misma cosa- en un viaje infinito hacia un goce que acaba con la alegr&iacute;a, provocando finalmente una gran insatisfacci&oacute;n. Esta insatisfacci&oacute;n relanza el consumo en un movimiento circular sin detenci&oacute;n. Es la glotoner&iacute;a capitalista que en vez de satisfacer necesidades produce otras nuevas.
    </p><p class="article-text">
        Desde el siglo XIX grandes sectores de la humanidad han luchado sin &eacute;xito contra este modo de producci&oacute;n. Se ha dado la paradoja de que los reg&iacute;menes que propon&iacute;an otro modo de lazo social -el socialismo- han terminado por sucumbir al empuje del siempre m&aacute;s. Pareciera que no hay modo de inventar otro modo de estar en el mundo.
    </p><p class="article-text">
        Si de lo que se trata es de frenar el crecimiento, es decir, de frenar el capitalismo, se le va a pedir a la humanidad que acepte numerosas renuncias a un goce que la tiene embelesada. El decrecimiento, que es lo mismo que frenar el crecimiento, va en contra de la satisfacci&oacute;n pulsional que tan bien interpreta el capitalismo. &iquest;C&oacute;mo pensamos que va a responder una humanidad que goza de eso o aspira a hacerlo? &iquest;C&oacute;mo van a aceptar las grandes corporaciones un l&iacute;mite a sus ganancias? 
    </p><p class="article-text">
        Hace 50 a&ntilde;os Jacques Lacan en una conferencia que dict&oacute; en Mil&aacute;n asever&oacute; algo que siempre qued&oacute; en un lugar enigm&aacute;tico, una especie de profec&iacute;a a la cual no se le ve&iacute;a la posibilidad de ser cumplida. Dijo que el discurso capitalista siendo locamente astuto era, a su vez, insostenible (la misma palabra que el borrador del sexto informe del IPCC) y que estaba destinado a estallar. Que marchaba demasiado r&aacute;pido y tendr&iacute;a como efecto que el hombre, alienado en el consumo que impon&iacute;a el capitalismo, provocar&iacute;a que &eacute;l mismo se consumiera. Hoy se avizora este estallido, pero no por la v&iacute;a de las luchas populares ni como efecto de gobiernos o revoluciones, tal como pens&aacute;bamos que pod&iacute;a realizarse esta profec&iacute;a, sino que es la propia Tierra la que va a poner fin a un sistema que fuerza su existencia hasta l&iacute;mites insospechados. 
    </p><p class="article-text">
        Podemos inferir que lo que vendr&aacute; despu&eacute;s, si no se orienta, puede terminar en lo peor. Por eso es imprescindible tratar de incidir desde ahora en que el estallido de la ideolog&iacute;a del crecimiento constante se haga de un modo controlado y orientado por la democracia y la libertad de expresi&oacute;n. Para que no paguen los de siempre. Cuesti&oacute;n nada segura. 
    </p><p class="article-text">
        Es nuestra responsabilidad como psicoanalistas ayudar a quitar el velo al embeleso, es decir, ir en contra de lo mort&iacute;fero de las exigencias superyoicas.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Joaquín Caretti]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/contrapoder/frenar-cambio-climatico_132_9115839.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 27 Jun 2022 04:00:41 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/fc41f48e-301f-4ecb-9c04-506a37db6da5_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="712713" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/fc41f48e-301f-4ecb-9c04-506a37db6da5_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="712713" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Frenar el cambio climático]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/fc41f48e-301f-4ecb-9c04-506a37db6da5_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El goce de la guerra]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/contrapoder/goce-guerra_132_9034348.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/e8f4ab8d-062d-4413-9122-fef6a712e0b1_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1041y71.jpg" width="1200" height="675" alt="El goce de la guerra"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La guerra y la civilización no funcionan como opuestos sino más bien están articulados en un fin común que es la satisfacción de las pulsiones, pero difieren en los modos que utilizan para conseguirlo</p></div><p class="article-text">
        La invasi&oacute;n de Rusia a Ucrania ha desencadenado una guerra en Europa que no sabemos a&uacute;n c&oacute;mo se dirimir&aacute; ni si solo va a quedar circunscrita al territorio ucraniano. La ferocidad empleada en la invasi&oacute;n y la no menos tenaz resistencia me lleva a reflexionar sobre el fen&oacute;meno de la guerra y sobre si se puede hacer algo para evitarla.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Cada guerra actualiza la pregunta freudiana &ldquo;&iquest;por qu&eacute; la guerra?&rdquo;. Freud respondi&oacute; a esto con su interpretaci&oacute;n de que la civilizaci&oacute;n exig&iacute;a excesivos esfuerzos a los hombres y los hac&iacute;a vivir por encima de sus posibilidades. Civilizar es lo que podr&iacute;a frenar las guerras, pero el freno en demas&iacute;a de las pulsiones favorecer&iacute;a el desencadenamiento de la guerra. Entonces &iquest;cu&aacute;l es la medida justa de esta paradoja donde lo que frena es lo que provoca?
    </p><p class="article-text">
        En 1957 Jaques Lacan hablando del lugar del caballo en la historia de la guerra, dice algo sorprendente: &ldquo;[&hellip;]el caballo fue algo absolutamente esencial en ese comercio interhumano<strong> </strong>llamado la guerra&rdquo;. La guerra definida como comercio, la guerra como negocio de los grandes fabricantes de armas, la guerra como generadora de riqueza.
    </p><p class="article-text">
        A su vez, en un interesant&iacute;simo libro titulado &ldquo;El psicoan&aacute;lisis a la hora de la guerra&rdquo;, se afirma que la guerra es parte constitutiva del lazo social, es decir, es parte constitutiva del discurso. Esta afirmaci&oacute;n &ndash;junto con la de Lacan&ndash; no va de suyo, ya que la guerra es habitualmente vivida como algo que no pertenece al lazo social, algo que est&aacute; por fuera, algo que destruye los lazos y que instala la muerte, algo que hay que evitar o extirpar del mundo. Sin embargo, la guerra es parte del discurso ya que sin este no habr&iacute;a guerra. La guerra nos rodea, se infiltra en nuestras vidas como parte del aire que respiramos, somos hijos de la guerra, de las conquistas, de las invasiones, del sometimiento del otro. No ha habido &eacute;poca de la humanidad donde la guerra no se hiciera presente. Se intenta resistir a su normalizaci&oacute;n luchando en contra de ella, pero la guerra siempre triunfa. No hay civilizaci&oacute;n sin guerras. La paz, en apariencia tan ansiada por la humanidad, es solo el espacio entre dos guerras. Pensar en una paz perpetua, tal como lo hizo Kant que propuso un programa de paz para ser aplicado por los gobiernos de la &eacute;poca, es desconocer, en alguna medida, la subjetividad humana y la violencia que se manifiesta en los lazos sociales. Es como tener la esperanza de acabar con los cr&iacute;menes. Lo verdaderamente perpetuo es la violencia.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Algo se destruye y algo se crea. Nuestra &eacute;poca no es diferente. Ni la terrible experiencia de las dos guerras mundiales, ni la Shoah, ni el sistema de la Naciones Unidas nos pueden hacer pensar que es posible terminar con la guerra. La extensi&oacute;n de la democracia y el Estado de derecho &ndash;basados en la disputa y la confrontaci&oacute;n que se resuelven mediante el di&aacute;logo y el voto&ndash; podr&iacute;an hacernos pensar que las democracias no har&iacute;an la guerra. Nada m&aacute;s lejano a la realidad. Recordemos, por ejemplo, Vietnam, Irak, Afganist&aacute;n, Libia, los Balcanes&hellip;
    </p><p class="article-text">
        Freud en &lsquo;El malestar en la cultura&rsquo; afirma que la inclinaci&oacute;n agresiva, como expresi&oacute;n de la pulsi&oacute;n de muerte, es una disposici&oacute;n pulsional aut&oacute;noma y originaria del ser humano donde la cultura encuentra su obst&aacute;culo m&aacute;s poderoso. La guerra es la expresi&oacute;n en lo social de la &iacute;ntima subjetividad humana haciendo verdadero el aserto de que la psicolog&iacute;a individual se plasma en la psicolog&iacute;a social. No se puede pensar una sin la otra. Lo que hagamos en lo social estar&aacute; te&ntilde;ido, ordenado, desde nuestra propia posici&oacute;n fantasm&aacute;tica inconsciente. La guerra no escapa a esto. La guerra se sostiene en un discurso, el discurso la desencadena, la fundamenta, la justifica, la organiza. Esto, entonces, nos hace ver algo bastante impensable o dif&iacute;cil de aceptar: que la guerra est&aacute; incluida en el lazo social, que es parte del v&iacute;nculo entre los seres humanos. Destruye el lazo social con el enemigo, pero construye lazos con los amigos y compa&ntilde;eros y crea, inventa, tal como lo se&ntilde;ala Lacan en su texto &lsquo;La psiquiatr&iacute;a inglesa y la guerra&rsquo;: &ldquo;(&hellip;) la guerra ha transformado la psiquiatr&iacute;a en Inglaterra. En este como en otros campos, la guerra se vio dando luz al progreso en la dial&eacute;ctica esencialmente conflictiva que parece caracterizar bien a nuestra civilizaci&oacute;n&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La guerra busca exterminar al enemigo, pero provoca lazos fraternos y de identificaci&oacute;n con los que est&aacute;n en el mismo bando. Es el ejemplo extremo de la fraternidad como causa de la violencia segregadora, dirigida al otro y del odio al diferente. La guerra busca la desaparici&oacute;n del otro que se le enfrenta, busca someterlo, dominarlo, poseer sus bienes, sean materiales o humanos. La guerra es la exaltaci&oacute;n de la muerte. El goce que esto genera en los combatientes es lo que explica en parte el que los hombres vayan a la guerra sin chistar sabiendo que pueden morir. Aqu&iacute; es donde interviene el discurso para conseguir las identificaciones necesarias para la guerra. El supery&oacute; hace su presencia. Sea por la v&iacute;a freudiana de la culpa por no cumplir con las obligaciones que demanda la patria, el rey o la ideolog&iacute;a o sea por la v&iacute;a lacaniana de una exigencia de goce con la muerte, con el matar o morir donde ya no hay m&aacute;s l&iacute;mites morales. El hombre liberado de los l&iacute;mites de la cultura donde, como se&ntilde;ala Lacan, &ldquo;los oscuros poderes del supery&oacute; se coaligan con los m&aacute;s cobardes abandonos de la conciencia para llevar a los hombres a una muerte aceptada por las causas menos humanas, y que todo lo que se presenta como sacrificio no por ello es heroico.&rdquo;
    </p><p class="article-text">
        La guerra es un acto bien humano: los animales no organizan guerras. Uno podr&iacute;a decir que nada m&aacute;s humano que la guerra. Desde siempre se han organizado ej&eacute;rcitos y se hecho de la guerra un arte y a&uacute;n una ciencia. La guerra tiene leyes por las cuales se rige y convenciones como las cuatro de Ginebra (1949) que se deben respetar y que fueron acordadas para limitar la crueldad con los soldados heridos y capturados y proteger a la poblaci&oacute;n civil.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        De la guerra se ha escrito mucho, much&iacute;simo: historia, ensayo, novelas, obras de teatro, poemas, cr&oacute;nicas, art&iacute;culos period&iacute;sticos. Entre los ensayos principales recordemos &lsquo;El arte de la guerra&rsquo; de Sun Tzu del siglo VI antes de Cristo o el texto de Maquiavelo &lsquo;Del arte de la guerra&rsquo; de 1520 o el famoso libro de Carl von Clausewitz &lsquo;De la guerra&rsquo; del siglo XIX donde se afirma que &laquo;La guerra es la continuaci&oacute;n de la pol&iacute;tica por otros medios&raquo; considerando a la guerra como un acto pol&iacute;tico. Tambi&eacute;n cuatro poemas en las ant&iacute;podas del tiempo: &lsquo;La Il&iacute;ada&rsquo; y &lsquo;La Odisea&rsquo; de Homero en el siglo VIII antes de Cristo o &lsquo;Espa&ntilde;a en el coraz&oacute;n&rsquo; de Pablo Neruda o &lsquo;Tristes guerras&rsquo; de Miguel Hern&aacute;ndez. Se han hecho infinidad de pel&iacute;culas sobre las principales batallas o episodios de la guerra y se han escrito incalculables libros de historia que toman como objeto las diferentes guerras. La guerra produce un efecto de fascinaci&oacute;n donde la mirada queda cautivada.
    </p><p class="article-text">
        La guerra y la civilizaci&oacute;n no funcionan como opuestos sino m&aacute;s bien est&aacute;n articulados en un fin com&uacute;n que es la satisfacci&oacute;n de las pulsiones, pero difieren en los modos que utilizan para conseguirlo<strong>.</strong> Las pulsiones jugando su batalla eterna que ning&uacute;n sistema ha logrado apaciguar definitivamente. Hay una interdependencia insoluble entre el lazo social y la violencia de la guerra. No son la una sin la otra.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Por otro lado, si no hay cuerpo no hay guerra. A&uacute;n en estos tiempos donde la guerra se desarrolla cada vez m&aacute;s por medios dirigidos a distancia, llegado el momento de ocupar el territorio el cuerpo debe exponerse. As&iacute; lo constatamos en la invasi&oacute;n de Ucrania donde la guerra se desarrolla casa por casa. Y donde hay cuerpo hay goce.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;C&oacute;mo es que los sujetos aceptan la posibilidad del sacrificio de sus vidas? No solo ante una emergencia que los impulsa a defender la tierra de una invasi&oacute;n, sino que hay seres humanos que dedican toda su existencia a sostener las maquinarias militares de las que se dotan todos los pa&iacute;ses del mundo, salvo 15 que no cuentan con un ej&eacute;rcito. Es el mejor ejemplo de la articulaci&oacute;n entre guerra y civilizaci&oacute;n. Hacen efectiva la sentencia &ldquo;si quieres la paz prep&aacute;rate para la guerra&rdquo;, del escritor romano Vegecio del siglo IV en su tratado militar &lsquo;Epitoma rei militaris&rsquo;. Pero qu&eacute; lleva a los hombres a convertirse en soldados, a hacer la carrera militar, sino la identificaci&oacute;n con un ideal y con un l&iacute;der con el cual conforman una masa duradera y altamente organizada gracias a la obediencia ciega que se exige, obediencia m&aacute;xima en tiempos de guerra. Es el ideal y el conductor los que van a cohesionar esta masa estable que es el ej&eacute;rcito. Son los grandes ideales por los que est&aacute;n dispuestos a dar la vida.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Por la v&iacute;a de la operaci&oacute;n de identificaci&oacute;n con un significante amo, &ldquo;patria&rdquo;, por ejemplo, &ndash;v&eacute;ase el lema de la Guardia Civil &ldquo;Todo por la Patria&rdquo;&ndash; el sujeto es entregado a los ideales que le dan el halo de gloria necesario para ignorar la infelicidad de la conciencia y el malestar existencial y los conmina a vivir por encima de sus posibilidades mentales y a la falta de libertad.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Se agrega &ndash;como motivo de la aceptaci&oacute;n de la l&oacute;gica del grupo y de la guerra&ndash; la angustia a ser rechazado del mundo de los hombres. Esto funciona como causa de la docilidad a un orden simb&oacute;lico que les es necesario para vivir y tener un lugar en el mundo. Cuesti&oacute;n que les impide tomar una decisi&oacute;n propia, como en el caso de los soldados rusos que se prestan a invadir otro pa&iacute;s sabiendo que muchos de ellos van a morir por &ldquo;liberar&rdquo; a sus hermanos del nazismo. &iquest;D&oacute;nde qued&oacute; el pensamiento cr&iacute;tico? &iquest;Por qu&eacute; no se rebelan? &iquest;Por qu&eacute; no salen corriendo?
    </p><p class="article-text">
        El soldado consagra su vida a lo que es sagrado para el otro con el fin de seducirlo y conseguir su reconocimiento y su amor. Detr&aacute;s de todo sacrificio hay una demanda de amor. El sujeto se sacrifica con la condici&oacute;n de ser amado por el otro, por el jefe o por la patria. En la guerra podemos ver c&oacute;mo este sacrificio se hace real y el soldado mata o muere en aras del ideal y en busca de ese reconocimiento. Cuesti&oacute;n que saben muy bien los ej&eacute;rcitos que llenan de medallas a sus mejores representantes. Pienso que detr&aacute;s de la demanda de amor inserta en el sacrificio &ndash;que nos muestra un goce anudado al prestigio f&aacute;lico, aunque este se logre despu&eacute;s de la muerte&ndash; hay otro nivel de goce m&aacute;s velado que es el goce de la guerra. Finalmente, sin velos, sin demandas, sin sentido, lo que el sujeto encuentra en la guerra es otro goce muy distinto al goce del prestigio: el goce de la pulsi&oacute;n de muerte. A este goce lo empuja el supery&oacute;: &ldquo;&iexcl;mata!, &iexcl;muere!, &iexcl;destruye!, s&eacute; destruido!, &iexcl;odia!, &iexcl;som&eacute;tete!, pero &iexcl;goza hasta el &uacute;ltimo &aacute;tomo de tu cuerpo! &iexcl;Entrega tu cuerpo, sin reparos y sin pensar! &iexcl;Goza m&aacute;s all&aacute; del sentido!&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Este goce es la verdadera recompensa mort&iacute;fera que encuentra el soldado en la guerra. M&aacute;s all&aacute; de medallas, m&aacute;s all&aacute; de ascensos, m&aacute;s all&aacute; de victorias, m&aacute;s all&aacute; del amor del Otro. La conmovedora escena del apu&ntilde;alamiento y muerte del soldado Mellish del film &lsquo;Salvar al soldado Ryan&rsquo; es el m&aacute;s claro ejemplo del goce que vengo de se&ntilde;alar: el goce de matar y el goce de morir. Lo real de este goce se impone a cualquier operaci&oacute;n simb&oacute;lica de sentido. Simone Weil lo se&ntilde;ala en su carta a George Bernanos: &ldquo;Cuando se sabe que es posible matar sin arriesgarse a un castigo o reprobaci&oacute;n, se mata. [&hellip;] Hay ah&iacute; (en la guerra) una incitaci&oacute;n, una ebriedad a la que es imposible resistirse sin una fuerza de &aacute;nimo que me parece excepcional, puesto que no la he encontrado en ninguna parte&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Todo esto nos hace recordar la posici&oacute;n de sumisi&oacute;n voluntaria mostrada por &Eacute;tienne de La Bo&eacute;tie en su famoso Tratado y se&ntilde;alado por Freud cuando afirma que los individuos quieren ser iguales entre s&iacute;, pero gobernados por uno superior a todos ellos mostrando que el ser humano &ldquo;es m&aacute;s bien un animal de horda, el miembro de una horda dirigida por un jefe&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Este goce malo que emerge durante la guerra se sostiene en el odio al otro, en el rechazo de su goce, en un racismo en acto. El soldado piensa con toda raz&oacute;n que el otro quiere su mal, su muerte y que gozar&aacute; con ella. Se impone la certeza de que su odio y deseo de muerte se dirigen sin duda en contra de &eacute;l. La guerra es el terreno donde el odio se generaliza y la muerte o la derrota del otro es la &uacute;nica salida.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Qu&eacute; hacer con este empuje mort&iacute;fero? &iquest;Qu&eacute; puede hacer el discurso anal&iacute;tico para frenar la guerra, las guerras, como hoy en Ucrania? Evidentemente, no mucho. La humanidad no est&aacute; preparada para no tener guerras y es probable que no lo est&eacute; nunca.&nbsp; Sin embargo, hay que apostar a llevar al discurso este goce que sostiene las guerras corriendo el velo que lo oculta tras el altruismo (les llevamos la democracia) o tras el propio bien (me defiendo de una futura invasi&oacute;n). Develar el af&aacute;n de dominio, destrucci&oacute;n y apoderamiento que sostiene toda guerra saliendo del oscurantismo que puede hacer creer a la humanidad que hay invasiones buenas llamadas invasiones &ldquo;defensivas&rdquo;, como la de Rusia en Ucrania, o invasiones &ldquo;preventivas&rdquo;, como las de Estados Unidos en Irak. El psicoan&aacute;lisis tiene que ir decididamente en contra del discurso guerrero que avala la pulsi&oacute;n de muerte y defender el Estado de derecho y la libertad de expresi&oacute;n y apoyar la leg&iacute;tima defensa.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Joaquín Caretti]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/contrapoder/goce-guerra_132_9034348.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 01 Jun 2022 20:38:39 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/e8f4ab8d-062d-4413-9122-fef6a712e0b1_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1041y71.jpg" length="1912677" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/e8f4ab8d-062d-4413-9122-fef6a712e0b1_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1041y71.jpg" type="image/jpeg" fileSize="1912677" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[El goce de la guerra]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/e8f4ab8d-062d-4413-9122-fef6a712e0b1_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1041y71.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Ucrania,Rusia,Guerras]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La nueva pandemia: misantropía y ultraderecha]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/contrapoder/nueva-pandemia-misantropia-ultraderecha_132_6205508.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/75515155-6cc9-4b43-b165-50a6b16ce473_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La nueva pandemia: misantropía y ultraderecha"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Podemos ver cómo la ultraderecha es la que hoy –pandemia mediante que abona el terreno– encarna, política y discursivamente, la pulsión de muerte en la sociedad. Hace de dicha pulsión el eje de su accionar político no importándole incluso el contagio de sus propios dirigentes</p></div><p class="article-text">
        <em><strong>Las dos v&iacute;as</strong></em>
    </p><p class="article-text">
        El modo en c&oacute;mo se han situado ante la pandemia los diferentes gobiernos, los partidos pol&iacute;ticos y ciertos grupos sociales nos orienta sobre la ideolog&iacute;a en la que se sustentan. Sabido es que, ante la ausencia de un tratamiento eficaz y pendientes de la producci&oacute;n de una vacuna, las medidas a tomar no admit&iacute;an muchas variantes. Hubo que tener en cuenta que la velocidad de contagio y la gravedad del cuadro cl&iacute;nico, en numerosos casos, hac&iacute;a avizorar el colapso del sistema de salud con la consecuente cat&aacute;strofe humanitaria. Si la forma consensuada de frenar el virus pasaba por alcanzar la inmunizaci&oacute;n de al menos el 60% de la poblaci&oacute;n &ndash;lo que ha se llamado, sin pudor, &ldquo;inmunidad de reba&ntilde;o&rdquo;&ndash; y dado que no hab&iacute;a ninguna vacuna, se abr&iacute;an solo dos v&iacute;as hasta la llegada de esta que se situaba en unos 18 meses.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Una v&iacute;a, la de la supresi&oacute;n de la pandemia, consist&iacute;a en aplicar medidas restrictivas de las libertades muy impactantes como la cuarentena pr&aacute;cticamente total de la poblaci&oacute;n, la distancia m&iacute;nima de dos metros entre los cuerpos, el aislamiento de los enfermos, las mascarillas obligatorias, el hidrogel y el lavado de manos. Es una pol&iacute;tica que se orienta por ciclos de cierre m&aacute;s o menos severo y ciclos de apertura donde dichas medidas se van aflojando seg&uacute;n la mejor&iacute;a de los datos: esto se grafica con el movimiento de un acorde&oacute;n. Lo que se busca es preservar en primera instancia la vida de los ciudadanos y subsidiariamente no da&ntilde;ar brutalmente a la econom&iacute;a. Esta pol&iacute;tica salvaguard&oacute; la vida de much&iacute;simos ciudadanos, claro que a costa de una restricci&oacute;n de las libertades y de la instalaci&oacute;n de lo que se ha dado en llamar una &ldquo;nueva normalidad&rdquo; que modifica radicalmente los lazos sociales.
    </p><p class="article-text">
        La otra v&iacute;a, la de la mitigaci&oacute;n de la pandemia, consist&iacute;a en dejar que se contagiara la poblaci&oacute;n tomando medidas mucho menos dr&aacute;sticas y sin ning&uacute;n tipo de cuarentena. Es el mejor ejemplo de una selecci&oacute;n natural del m&aacute;s fuerte a costa de sacrificar a un enorme n&uacute;mero de ciudadanos. En Espa&ntilde;a se puede estimar que esta pol&iacute;tica hubiera necesitado que se infectaran 28 millones de personas con unas cifras de muertos totalmente insoportables. Esta v&iacute;a prioriza salvaguardar la econom&iacute;a por sobre la salud de los ciudadanos. Es un buen ejemplo de la ideolog&iacute;a neoliberal que apuesta por la gesti&oacute;n individual de la pandemia sin pol&iacute;ticas claras de solidaridad. Una gesti&oacute;n biopol&iacute;tica de las poblaciones que muestra su sesgo tan&aacute;tico, tal como lo se&ntilde;al&oacute; Foucault mediante su f&oacute;rmula &ldquo;Hacer vivir, dejar morir&rdquo;. Hacer vivir a los que pueden sostener el aparato productivo y dejar morir a los que se han convertido en una carga para el sistema, como los ancianos, y conseguir de ese modo la inmunidad de reba&ntilde;o. Esto se ha visto bien con la mortandad que se gener&oacute; en los centros de la tercera edad en Espa&ntilde;a y especialmente en la Comunidad de Madrid.
    </p><p class="article-text">
        No es una casualidad que sean los gobiernos m&aacute;s reaccionarios y de ultraderecha los que defendieron la v&iacute;a tan&aacute;tica como Trump, Bolsonaro y Jonhson, minimizando los efectos de la pandemia e incluso burl&aacute;ndose de aquellos que defend&iacute;an medidas m&aacute;s activas. Los dos primeros se exhibieron sin mascarilla (a&uacute;n contagiado el brasile&ntilde;o) proponiendo terap&eacute;uticas no comprobadas cient&iacute;ficamente como la hidrocloroquina preventiva que Trump presum&iacute;a de tomar. Las consecuencias para sus pa&iacute;ses fueron catastr&oacute;ficas lo que los oblig&oacute; a rectificar en parte. A su vez, Trump hizo que EEUU se retirara de la OMS junto con su fundamental aporte econ&oacute;mico en un momento donde actuar de consuno era esencial. Sin embargo, hay estados como el de Nueva York que, desmarc&aacute;ndose de la pol&iacute;tica del gobierno federal, han seguido una v&iacute;a de contenci&oacute;n de la pandemia m&aacute;s agresiva lo que ha salvado muchas vidas, <a href="https://www.efe.com/efe/america/sociedad/nueva-york-de-foco-la-pandemia-a-mantener-el-virus-raya/20000013-4326472" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">tal como lo se&ntilde;ala el director del Centro Nacional para la Preparaci&oacute;n ante los Desastres de la Universidad de Columbia, Jeffrey Schlegelmilch.</a>
    </p><p class="article-text">
        <em><strong>La amalgama y el odio</strong></em>
    </p><p class="article-text">
        Al hilo de la pandemia ha surgido una amalgama integrada por grupos negacionistas, asociaciones antivacuna, adeptos a la teor&iacute;a de la conspiraci&oacute;n y la ultraderecha (que sostiene decididamente esta uni&oacute;n) que cobra cada vez m&aacute;s fuerza en el mundo organizando manifestaciones a cara descubierta y sin ning&uacute;n respeto por la distancia entre los cuerpos. Dicha amalgama afirma que todo es un invento de los gobiernos democr&aacute;ticos para coartar las libertades y someter a los ciudadanos a una dictadura mundial donde la maniobra final es la introducci&oacute;n, mediante la vacunaci&oacute;n masiva, de un chip con el cual dominar&iacute;an a los sujetos. Sus consignas, como en la importante manifestaci&oacute;n de Berl&iacute;n &ldquo;Festival de la libertad y la paz&rdquo; de agosto de 2020, apuntan a la dimisi&oacute;n del gobierno y a la finalizaci&oacute;n de las medidas contra la pandemia (que llaman &ldquo;plandemia&rdquo;) y convocan a resistir dado que &ldquo;son el pueblo&rdquo; en marcha hacia una revoluci&oacute;n que viene a iluminar a los &ldquo;covidiotas&rdquo;. Este discurso, que tiene visos de ser un delirio, no deja de ser funcional a todos aquellos que defienden la v&iacute;a del darwinismo social dado que es un accionar que se sostiene en el odio y que busca generarlo. Un odio a los gobernantes que los privan de la libertad y los quieren convertir en esclavos del sistema gracias a una enfermedad que es un invento, un odio al personal sanitario por su complicidad y tambi&eacute;n a los periodistas que denuncian su delirio. Es un odio que no permite el debate, es una certeza que no les permite m&aacute;s que luchar. Este odio es estimulado y utilizado por los partidos de la ultraderecha para conseguir m&aacute;s votos y de ese modo aumentar su presencia pol&iacute;tica.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Pero lo que es necesario destacar, ya que de alg&uacute;n modo queda velado, es que el darwinismo social propuesto por la segunda v&iacute;a muestra con claridad el odio que los gobiernos y partidos de ultraderecha sienten por el pueblo al que dicen defender y amar y es el mejor exponente de lo tan&aacute;tico de la ideolog&iacute;a neoliberal. Lo que quieren en realidad es un conjunto de seres sometidos voluntariamente a una ideolog&iacute;a y a un l&iacute;der para detentar el poder. No les importa la vida de los ciudadanos dado que su apuesta, como dijimos, es la supervivencia de los m&aacute;s fuertes jerarquizando la econom&iacute;a. Es as&iacute; como la teor&iacute;a de Darwin cuando se aplica a las sociedades adquiere tintes racistas de odio al diferente pues intenta llevar adelante una pol&iacute;tica eugen&eacute;sica. Se revela, de este modo, la carga misantr&oacute;pica de estas nuevas formas de fascismo.
    </p><p class="article-text">
        El odio que muestra la ultraderecha es una oscura pasi&oacute;n, un deleite sostenido en la desgracia ajena, que tiene una fuerza indestructible siempre presto a retornar conectado a lo que Freud denomin&oacute; pulsi&oacute;n de muerte, es decir, a la destrucci&oacute;n del Otro o de s&iacute; mismo; por ello podemos decir que el odio es el afecto de la pulsi&oacute;n de muerte. Lo que se odia es lo que hace al otro m&aacute;s singular y diferente, todo aquello que del otro ser humano no se homogeniza, lo que impide decir que todos somos iguales y que sit&uacute;a al odiador ante un enigma insoportable. Pi&eacute;nsese, por ejemplo, en el odio a lo femenino. Los discursos del odio lo que odian es que el otro se satisface de una manera diferente pues esto los confronta con su propia vida. Es aqu&iacute; donde se verifica que el amar al pr&oacute;jimo como a ti mismo, la m&aacute;xima cristiana, es imposible.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Podemos ver c&oacute;mo la ultraderecha es la que hoy &ndash;pandemia mediante que abona el terreno&ndash; encarna, pol&iacute;tica y discursivamente, la pulsi&oacute;n de muerte en la sociedad. Hace de dicha pulsi&oacute;n el eje de su accionar pol&iacute;tico no import&aacute;ndole incluso el contagio de sus propios dirigentes en aras del triunfo del odio. Es el punto donde se toca con otros fundamentalismos que ofrecen su vida con tal de que el odiado muera. Por eso odian la democracia ya que esta es el invento -siempre imperfecto- de la humanidad para acoger las singularidades de cada uno.
    </p><p class="article-text">
        <em><strong>Discurso capitalista</strong></em>
    </p><p class="article-text">
        No podemos desconocer lo que en nuestra &eacute;poca introduce a la pulsi&oacute;n de muerte: el discurso capitalista. Este implica un modelo econ&oacute;mico que ha producido una forma in&eacute;dita de lazo social, tal que una nueva raz&oacute;n del mundo se ha infiltrado en todos los modos de hacer de nuestra existencia y le exige al sujeto la construcci&oacute;n de una nueva forma de subjetividad. Discurso que desconoce el amor y empuja insistentemente a un gozar que no cumple sus promesas y que segrega a la mayor&iacute;a de la humanidad de las m&iacute;nimas condiciones de dignidad. Es el gran favorecedor contempor&aacute;neo del odio al Otro, donde se rompen todos los puentes entre el sujeto y lo com&uacute;n ya que el otro es vivido decididamente como un enemigo. A su vez, rompe los puentes entre el sujeto y su singularidad pues esta idea de s&iacute; mismo como un yo-capital mata cualquier posibilidad de que surja el deseo como aquello que no se inscribe en el orden de la l&oacute;gica de la ganancia. Lacan habl&oacute; de este discurso -al que igual&oacute; con el supery&oacute;- como un enemigo y plante&oacute; la necesidad de salir de &eacute;l para dar paso al deseo y a un nuevo lazo entre los humanos que no implique ni la soledad del narcisismo ni la ceguera de las masas, sino el trabajar para construir un mundo donde cada uno pueda encontrar su lugar, pero no sin los otros. Solo as&iacute; la amalgama entre el odio, el neoliberalismo y la ultraderecha &ndash;la nueva pandemia&ndash; podr&aacute; ser contrarrestada.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Joaquín Caretti]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/contrapoder/nueva-pandemia-misantropia-ultraderecha_132_6205508.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 09 Sep 2020 07:14:51 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/75515155-6cc9-4b43-b165-50a6b16ce473_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="1479640" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/75515155-6cc9-4b43-b165-50a6b16ce473_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="1479640" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[La nueva pandemia: misantropía y ultraderecha]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/75515155-6cc9-4b43-b165-50a6b16ce473_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El gran fracaso de la operación monárquica franquista]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/contrapoder/gran-fracaso-operacion-monarquica-franquista_132_6157175.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/fbe1e718-9ca9-4018-8420-536d4ba61a8d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El gran fracaso de la operación monárquica franquista"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Podemos preguntarnos cuánto de esta excepcionalidad permanente ante la ley llevó al emérito a creerse absolutamente impune</p></div><h3 class="article-text"><em>Cura geogr&aacute;fica</em></h3><p class="article-text">
        La cura geogr&aacute;fica que est&aacute; intentando llevar adelante la monarqu&iacute;a y los partidos que la apoyan, est&aacute; destinada al fracaso. El abandono del territorio espa&ntilde;ol por parte de Juan Carlos I es la asunci&oacute;n de una culpabilidad no dicha expresamente, pero reconocida de facto. Sobre todo, cuando &eacute;l mismo se&ntilde;ala c&oacute;mo va a ser recordado por las siguientes generaciones. Se va porque lo han descubierto con las manos en la masa y trata de salvar a la monarqu&iacute;a -no para bien de Espa&ntilde;a sino de su propia familia, familia que conoce ya varios exilios- puesto que ya no cabe pedir perd&oacute;n otra vez, tal como lo hizo en el pasado.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Su huida de Espa&ntilde;a, sin una sola palabra dirigida a los ciudadanos, muestra a las claras que se pretende hacer de todo esto s&oacute;lo un problema de familia, entre un padre y un hijo, y no un problema de la instituci&oacute;n mon&aacute;rquica, que es lo que verdaderamente es.
    </p><p class="article-text">
        Es bastante m&aacute;s complejo hoy que los espa&ntilde;oles acepten un nuevo fraude y que sean silenciados en aras de mantener la dichosa &ldquo;institucionalidad&rdquo; y evitar la puesta en peligro de la democracia.
    </p><h3 class="article-text"><em>La legitimidad del rey Juan Carlos</em></h3><p class="article-text">
        Se debate estos d&iacute;as sobre las distintas legitimidades del reinado de Juan Carlos: de origen, de ejercicio y de resultados. <a href="https://blogs.publico.es/juan-carlos-monedero/2020/08/04/la-tercera-restauracion-borbonica-2/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Tomemos la legitimidad de origen</a>.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Espa&ntilde;a sal&iacute;a de una dictadura que hab&iacute;a durado 40 a&ntilde;os, el dictador hab&iacute;a muerto en la cama y hab&iacute;a dispuesto -para acabar con la posibilidad de que se abriera el debate sobre una tercera Rep&uacute;blica- que su sucesor fuera un rey Borb&oacute;n. El elegido por Franco, en detrimento de su padre Don Juan, Conde Barcelona, fue Juan Carlos, quien siempre le ser&iacute;a fiel y el que nunca conden&oacute; a la dictadura en 40 a&ntilde;os de reinado. Basta recordar sus palabras de 1969: &laquo;Para m&iacute; (Franco) es un ejemplo vivo, d&iacute;a a d&iacute;a, por su desempe&ntilde;o patri&oacute;tico al servicio de Espa&ntilde;a, y adem&aacute;s le tengo mucho afecto y admiraci&oacute;n&raquo;.
    </p><p class="article-text">
        Los espa&ntilde;oles fueron as&iacute; empujados a aceptar la restauraci&oacute;n borb&oacute;nica sin posibilidades de oponerse: el planteo no admit&iacute;a variaciones. Eran lentejas y hab&iacute;a mucha hambre de libertad y de democracia, aunque esta fuera por la v&iacute;a de una monarqu&iacute;a parlamentaria. Ya se encargaron bien los responsables de este acuerdo de difundir la idea de que era el &uacute;nico camino posible para acabar con la dictadura, dictadura que no hab&iacute;a sido derrotada, sino que iniciaba su propio aggiornamento democr&aacute;tico europeo. Espa&ntilde;a acept&oacute; este plan como el mal menor y como una salida de compromiso para hacer conciliar lo que se dio en llamar &ldquo;las dos Espa&ntilde;as&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Todo esto muestra que la monarqu&iacute;a basa su legitimidad de origen en el deseo de un dictador y no en la voluntad democr&aacute;ticamente expresada por el pueblo espa&ntilde;ol. Nunca hubo un refer&eacute;ndum espec&iacute;fico sobre Rep&uacute;blica o Monarqu&iacute;a. Claro que hablar de democracia y monarqu&iacute;a es de los ox&iacute;moron m&aacute;s llamativos que hay en el mundo.
    </p><p class="article-text">
        De este modo, la ilegitimidad franquista de la actual monarqu&iacute;a es uno de los grandes problemas que persisten despu&eacute;s de m&aacute;s de 40 a&ntilde;os de democracia y del cual no se quiere saber nada. Es algo que todo el mundo sabe, aunque se insista en no darle valor y en olvidar. Es un hecho que se reprime de la consciencia y que se vela para seguir adelante. Hoy podemos comprobar c&oacute;mo esta ilegitimidad reprimida retorna y se manifiesta bajo el modo de un rey corrupto, que intenta apartarse de los focos sin renunciar a los honores de ser considerado su majestad en tanto rey em&eacute;rito. <a href="https://www.eldiario.es/contracorriente/crisis-legitimidad_132_1001632.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">La monarqu&iacute;a, como parte del proyecto franquista, es uno de los s&iacute;ntomas de Espa&ntilde;a</a>.
    </p><p class="article-text">
        Podemos entender entonces el gran esfuerzo que han hecho durante todos estos a&ntilde;os los partidos pol&iacute;ticos, los media, las corporaciones, los grandes empresarios, la Iglesia, todo el amplio espectro del poder, para hacer ganar a la monarqu&iacute;a una legitimidad de ejercicio que terminara de enterrar la ilegitimidad de origen. Sin embargo, el em&eacute;rito se ha encargado de destruir este plan, saliendo finalmente a la luz todas las complicidades con dicha ilegitimidad.
    </p><h3 class="article-text"><em>La renuncia del hijo</em></h3><p class="article-text">
        Diversas voces defienden al em&eacute;rito afirmando que a&uacute;n no est&aacute; procesado ni condenado y que, por lo tanto, debe aplic&aacute;rsele la presunci&oacute;n de inocencia. Sin embargo, es el hijo -rey por derecho sucesorio-quien ya conden&oacute; al padre al quitarle la asignaci&oacute;n dineraria anual hace unos meses y al obligarlo actualmente a abandonar Espa&ntilde;a. Es m&aacute;s, al renunciar a su herencia dio la puntilla final a cualquier cr&eacute;dito que el em&eacute;rito pudiera tener. Sabido es que el art&iacute;culo 991 del C&oacute;digo Civil dice que no se puede renunciar a una herencia hasta la muerte del que lega, por lo cual, hasta la muerte del padre no sabremos realmente lo que el rey Felipe va a hacer, aunque la potencia del gesto simb&oacute;lico de la renuncia est&aacute; ah&iacute;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, el repudio del padre produce - en una instituci&oacute;n ligada exclusivamente a la herencia - el efecto contrario al esperado: en vez de legitimarla la deslegitima a&uacute;n m&aacute;s. &iquest;C&oacute;mo se puede en una monarqu&iacute;a, donde el ser deviene por herencia, renunciar s&oacute;lo a la parte dineraria sin cuestionar, en el mismo acto, a la corona que se ha recibido por herencia tambi&eacute;n? &iquest;La Corona como instituci&oacute;n, como dice el presidente del gobierno, est&aacute; m&aacute;s all&aacute; de las personas cuando es una instituci&oacute;n profunda y exclusivamente atada a una familia, es decir, a unas &uacute;nicas personas? No parece l&oacute;gico. Corona y herencia est&aacute;n intr&iacute;nsecamente unidas, la legitimidad le viene de la herencia y de nada m&aacute;s. Por lo tanto, al renunciar a la herencia del padre ha renunciado, aunque no lo sepa, tambi&eacute;n a su Corona y all&iacute; reside sin duda la debilidad en la que encuentra.
    </p><p class="article-text">
        Vemos como la historia se repite irremediablemente. El nuevo rey recibe la corona de un rey ileg&iacute;timo en origen y corrupto de ejercicio al cual el hijo termina repudiando. &iquest;<a href="#" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">Entonces, cu&aacute;l puede ser la legitimidad del nuevo rey si su autoridad se basar&iacute;a m&aacute;s en &ldquo;su </a><a href="#" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank"><em>auctoritas</em></a><a href="#" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">, en la dignidad y prestigio de la Corona, que en un aut&eacute;ntico poder pol&iacute;tico</a> -una <em>potestas</em> casi inexistente- otorgado por la Constituci&oacute;n&rdquo;? <a href="#" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">Ante esto, inmediatamente, el coro mon&aacute;rquico sale en defensa de la corona a la que sabe en peligro</a>. La misma operaci&oacute;n que se hizo para sostener el lugar regio del padre, cada vez que su accionar lo hizo necesario.
    </p><h3 class="article-text"><em>La excepcionalidad ante la ley</em></h3><p class="article-text">
        El rey, su persona, es inviolable e irresponsable tal como lo dice el art&iacute;culo 56 de la Constituci&oacute;n. Esto lo sit&uacute;a en una posici&oacute;n de excepci&oacute;n ante la ley. Nos encontramos con que la misma vale para todos los ciudadanos (&ldquo;todos iguales ante la ley&rdquo;) menos para uno, que queda eximido de responder por sus actos, civil y penalmente, pues es &ldquo;inviolable&rdquo; y, a su vez, eximido de responder por las decisiones pol&iacute;ticas que pudiera tomar pues es &ldquo;irresponsable&rdquo; dado que estas necesitan del refrendo del gobierno (el Rey no act&uacute;a solo). El rey podr&iacute;a matar a alguien, violar, robar o corromperse y no ser&iacute;a juzgado ni condenado en tanto los actos fueran cometidos durante su reinado.
    </p><p class="article-text">
        Esta posici&oacute;n de excepci&oacute;n est&aacute; sostenida en la idea de que el rey es el garante de la unidad de Espa&ntilde;a y que es el que va a mediar entre las partes en conflicto pues se supone que no puede actuar mal y que no tiene intereses pol&iacute;ticos. Es el que garantizar&iacute;a que los ciudadanos permanezcan unidos y en paz. Todo esto lo inviste de una funci&oacute;n paterna que lo coloca por fuera del grupo de los hombres.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La Corona como instituci&oacute;n del Estado queda por ley (la Constituci&oacute;n) fuera de la ley y, por ende, queda fuera de la misma todo aquel que ocupe el lugar del soberano. As&iacute;, la Corona est&aacute; y no est&aacute; dentro de la ley. El rey le da consistencia al conjunto de los ciudadanos, pero situ&aacute;ndose por fuera del mismo. La excepcionalidad del soberano, entonces, va &iacute;ntimamente unida a la funci&oacute;n. Se aprecia la paradoja que implica estar gracias a la ley por fuera de la misma.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Por ello, si se quita la excepcionalidad y el rey puede ser juzgado o declarado responsable pasa a ser un ciudadano m&aacute;s, con lo cual perder&iacute;a sentido la existencia de una monarqu&iacute;a ya que dejar&iacute;a de cumplir la funci&oacute;n de argamasa que se le demanda. A esto nos conducir&iacute;a retirar dicha excepcionalidad, tal como se pretende luego de la huida del em&eacute;rito y con el fin de evitar futuros problemas con los sucesivos monarcas. Modificar esta situaci&oacute;n por ser incongruente con la idea de democracia, hacer desaparecer la excepcionalidad permanente de la Corona e incluirla dentro del todos iguales ante la ley es terminar con la monarqu&iacute;a y su funci&oacute;n simb&oacute;lica. Por ello, la batalla que se avecina no va a ser menor.&nbsp;
    </p><h3 class="article-text"><em>La ca&iacute;da de su funci&oacute;n</em></h3><p class="article-text">
        Si el rey en tanto jefe del Estado es el &ldquo;s&iacute;mbolo de su unidad y permanencia&rdquo; no teniendo un poder real - &ldquo;El rey reina, pero no gobierna&rdquo; -, Juan Carlos I con su falta de probidad ha defeccionado de ese lugar simb&oacute;lico y, por lo tanto, ha hecho que la monarqu&iacute;a sea definitivamente puesta en cuesti&oacute;n. Si en vez de usar la excepcionalidad para mediar entre los espa&ntilde;oles la usa en beneficio propio como cualquier otro ciudadano, su funci&oacute;n desaparece y con ella la instituci&oacute;n. Su actos, que no podr&aacute;n ser juzgados, pero que han sido valorados por la ciudadan&iacute;a, han abierto la puerta a que se pueda hablar de este s&iacute;ntoma que, entre otros, es en Espa&ntilde;a la monarqu&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Esta &ldquo;humanizaci&oacute;n&rdquo; del em&eacute;rito, que hace que prevalezca el goce propio sobre la funci&oacute;n simb&oacute;lica encomendada, es coherente con la &eacute;poca en la que vivimos. En esta la potencia de los lugares simb&oacute;licos tiende a la impotencia y lo que prima es la l&oacute;gica del consumo y la acumulaci&oacute;n, m&aacute;s all&aacute; de cualquier solidaridad. En definitiva, Espa&ntilde;a ha tenido un rey que se corresponde con la &eacute;poca, donde el objetivo est&aacute; puesto en un goce particular sin freno.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Podemos preguntarnos cu&aacute;nto de esta excepcionalidad permanente ante la ley llev&oacute; al em&eacute;rito a creerse absolutamente impune. Ser declarado por la Constituci&oacute;n irresponsable de sus actos e inviolable por la justicia -lo mismo que hacen los jueces con los locos- es el mejor modo de anular a un sujeto, de derecho y de hecho, y transformarlo, en este caso, en un icono viviente, mucho m&aacute;s muerto que vivo. Quiz&aacute; de ah&iacute; la vida que ha llevado y que concluye como concluye: huyendo de s&iacute; mismo.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Sabr&aacute; Espa&ntilde;a profundizar su democracia?
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Joaquín Caretti]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/contrapoder/gran-fracaso-operacion-monarquica-franquista_132_6157175.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 11 Aug 2020 20:06:02 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/fbe1e718-9ca9-4018-8420-536d4ba61a8d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="1254369" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/fbe1e718-9ca9-4018-8420-536d4ba61a8d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="1254369" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[El gran fracaso de la operación monárquica franquista]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/fbe1e718-9ca9-4018-8420-536d4ba61a8d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El niño escondido: los probos y el réprobo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/contrapoder/nino-escondido-probos-reprobo_132_5972784.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/a76a302e-ac02-4bda-b3c4-b8eb417a319f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El niño escondido: los probos y el réprobo"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Un sector político quiere incendiar el país, aunque esto implique hacer más terribles los efectos propios de la pandemia. Es el mismo odio del que la foto da testimonio</p></div><p class="article-text">
        Me llega un mensaje de mi amigo Emilio Silva -presidente de la Asociaci&oacute;n para la Recuperaci&oacute;n de la Memoria Hist&oacute;rica (ARMH)- donde se ve una foto titulada &ldquo;Ni&ntilde;o escondido&rdquo;, existente en el Archivo Regional de la Comunidad de Madrid gracias a la donaci&oacute;n de Mar&iacute;a del Carmen Ibeas Laguna.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El impacto es inmediato: la foto conmociona. Tristeza en blanco y negro. La posguerra: a&ntilde;o 1940. Un grupo de escolares con edades variables entre 7 y 12 a&ntilde;os, bien aseados, de espalda, extienden en&eacute;rgicamente su brazo derecho -la palma mirando el suelo- hacia la bandera de Espa&ntilde;a. Uno, en el medio, da vuelta su rostro y mira curioso hacia la c&aacute;mara. Se ve tambi&eacute;n a un adulto, delgado, con gafas, ubicado a un costado, que los acompa&ntilde;a con el mismo gesto.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Est&aacute;n todos de pie delante de un edificio cuya arquitectura -cercana al estilo neomud&eacute;jar t&iacute;pico de Madrid- recuerda a la que a&uacute;n se ve en algunos barrios de lo que entonces era la periferia, como Hortaleza y Canillas. Construcciones populares fruto de la ingente inmigraci&oacute;n de fines del siglo XIX. Una planta &uacute;nica de ladrillo visto, cuatro ventanas amplias y enrejadas, una puerta de buen tama&ntilde;o, techo de tejas y una cierta voluntad del constructor de darle alguna gracia al edificio mediante juegos con el ladrillo que adornaba ventanas y fachada. No tenemos datos del entorno, pero parece situarse en un lugar no muy poblado. La bandera, colocada delante de la puerta, muestra un m&aacute;stil alto y desproporcionado con respecto al tama&ntilde;o de la construcci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Podemos inferir que se trata de alumnos con su profesor, cantando el <em>Cara al Sol</em> antes de entrar a clase, hecho muy habitual en esos a&ntilde;os de la dictadura franquista. Nada nuevo agregar&iacute;a esta foto a las tantas conocidas de saludos fascistas en las escuelas, a no ser por un detalle que inmediatamente reclama nuestra atenci&oacute;n. En el costado derecho de la misma, fuera de la escena principal y apoyado en una pilastra, vemos a un ni&ntilde;o rubio con flequillo y pantalones cortos, m&aacute;s peque&ntilde;o que el resto, quiz&aacute;s de unos 5 a&ntilde;os. Mira a la c&aacute;mara, serio. No se ha sumado al homenaje. Nadie, salvo el fot&oacute;grafo, hace caso de su situaci&oacute;n, sea esta voluntaria u obligada. El contraste es brutal: los adoctrinados en la reverencia y adhesi&oacute;n a una dictadura y el que est&aacute; fuera. Todos a una, menos uno.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Por qu&eacute; fue tomada est&aacute; foto? &iquest;Qu&eacute; pretend&iacute;a capturar? &iquest;Qui&eacute;n la hizo? Parece ser una foto preparada, probablemente por el profesor o el director, quiz&aacute; por el alcalde, para mostrar la adhesi&oacute;n de la escuela al Movimiento Nacional. &iquest;Obligados? &iquest;Convencidos? &iquest;Fue su manera de conservar el puesto? &iquest;Quisieron sumar su granito de arena a la lucha contra el comunismo y mostrar su amor por el Caudillo? No podemos saberlo. El gran tama&ntilde;o de la bandera sorprende, parece ajena y llevada all&iacute; <em>ex profeso</em> para tomar la foto, lo cual confirmar&iacute;a la hip&oacute;tesis de un acto preparado con esmero.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Las investigaciones que ha iniciado la ARMH sit&uacute;an la escuela en el barrio de Canillas de Madrid y se sabe que la llamaban la &ldquo;Escuela de Don Jos&eacute;&rdquo;, construida en 1926. El antiguo pueblo de Canillas fue absorbido por el crecimiento de Madrid y hoy est&aacute; totalmente urbanizado. Sin embargo, parece ser que alguien compr&oacute; el solar donde estaba la escuela y conserv&oacute; sus ruinas, hoy bien encaladas y cuidadas, sin su techo de tejas. A&uacute;n no se sabe qui&eacute;n ha sido y cu&aacute;l fue el motivo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Por qu&eacute; ese ni&ntilde;o peque&ntilde;o est&aacute; apartado de la escena, como escondido, pero no del todo? &iquest;Lo hizo voluntariamente porque no quer&iacute;a cantar? &iquest;Se fue a esconder? Tan peque&ntilde;o no parece probable que pudiera tomar esa decisi&oacute;n. &iquest;O es simplemente un capricho lo que lo apart&oacute; del grupo? Posible. &iquest;O por su edad no cantaba y entonces lo mandaron fuera? Tambi&eacute;n posible. &iquest;O, como infieren algunos, el lugar le fue indicado por el profesor como castigo, por ser hijo de republicano y, por lo tanto, no ser merecedor de cantar tan se&ntilde;alada canci&oacute;n con sus compa&ntilde;eros en un d&iacute;a donde van a ser fotografiados? Es probable. Pero &iquest;por qu&eacute; el fot&oacute;grafo toma toda la escena y no se concentra exclusivamente en el grupo del homenaje? Podemos pensar, sin aseverarlo, que quiso incluirlo en la foto para ejemplarizar o para guardar para la posteridad lo que hac&iacute;a el r&eacute;gimen con los hijos de los desaparecidos/paseados: los probos y el r&eacute;probo. El odio que domin&oacute; la posguerra se ve reflejado en esta sencilla fotograf&iacute;a m&aacute;s all&aacute; de la verdad hist&oacute;rica de la misma.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Hoy asistimos preocupados al auge de la misma ideolog&iacute;a travestida de democracia. En medio de la peor situaci&oacute;n vivida por Espa&ntilde;a en un siglo y cuando los muertos y los enfermos se multiplican, un partido pol&iacute;tico, con la complicidad poco disimulada de otro, convoca a derribar al Gobierno. Manifestaciones, caceroladas, declaraciones rimbombantes y absurdas, pretenden inflamar a la ciudadan&iacute;a que lleva confinada m&aacute;s de dos meses y est&aacute; llegando al l&iacute;mite de la angustia y la desesperaci&oacute;n ante la imposibilidad de ver a su seres queridos, de trabajar y de continuar con sus lazos sociales. Piden la renuncia inmediata del Gobierno y lo hacen responsable de la situaci&oacute;n. Esto no es la pol&iacute;tica, esto no es hacer pol&iacute;tica. Es, m&aacute;s bien, una llamada al odio y a la guerra all&iacute; donde la pol&iacute;tica fenece. Dif&iacute;cil explicar por qu&eacute; -cuando lo que se necesita es un frente com&uacute;n y solidario para combatir una enfermedad que hace estragos y proteger al pueblo- un sector pol&iacute;tico quiere incendiar el pa&iacute;s, aunque esto implique hacer m&aacute;s terribles los efectos propios de la pandemia. Es el mismo odio del cual la foto testimonia.
    </p><p class="article-text">
        El odio es una pasi&oacute;n que ataca el lazo social y busca la destrucci&oacute;n del otro. Se aparta de lo que Chantal Mouffe denomina una &ldquo;democracia agonista&rdquo; entre adversarios que comparten ciertos valores comunes y que se despliega en la arena de la pol&iacute;tica. El odio no respeta, no dialoga, no discute. El odio tiene enemigos. El odio quiere lo que el otro tiene porque considera que eso le pertenece y vale cualquier medio, incluso el m&aacute;s vil, para recuperarlo. El odio es profundamente antidemocr&aacute;tico, es la entronizaci&oacute;n del yo en desmedro del otro. No conoce l&iacute;mites ni acepta moderar su af&aacute;n en aras de la convivencia comunitaria.
    </p><p class="article-text">
        Si estos partidos se sintieran con las fuerzas suficientes levantar&iacute;an a las masas, y a quien fuera necesario, para echar de la Moncloa a un gobierno leg&iacute;timo que, la profundidad de su odio quiere ilegitimar como sea porque los que gobiernan hoy -los &ldquo;social-comunistas&rdquo;- son los perdedores de la Guerra Civil y han vuelto gracias a la democracia. Se sienten despojados de sus tradiciones, alejados de un poder ganado a sangre y fuego en la Guerra Civil y, finalmente, imposibilitados de imponer su modo de entender el mundo, modo que para ellos es el &uacute;nico verdaderamente leg&iacute;timo. De ah&iacute; deviene la permanente irritabilidad y la irresponsabilidad pol&iacute;tica que muestran sus actos. Se trata de los descendientes, los hijos y nietos del odio y la venganza que imper&oacute; a partir del 36, de los que se sienten permanentemente amenazados y sojuzgados por el retorno de la democracia desde hace m&aacute;s de 40 a&ntilde;os y mucho m&aacute;s ahora, cuando se ha roto el bipartidismo. Dif&iacute;cil situaci&oacute;n se le presenta a la democracia cuando la pasi&oacute;n mort&iacute;fera se desata y encuentra tantos adl&aacute;teres que la incluyen como compa&ntilde;era de ruta. Vuelve la idea de probos y r&eacute;probos.
    </p><p class="article-text">
        Sepamos que ser un r&eacute;probo era el &uacute;nico t&iacute;tulo digno al cual se pod&iacute;a aspirar durante la dictadura. Quiz&aacute; ese ni&ntilde;o, ya mayor, lo tuvo claro. Hoy, la democracia defiende otra cosa: un mundo m&aacute;s justo e igualitario donde cada uno pueda vivir en comunidad su singularidad.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Joaquín Caretti]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/contrapoder/nino-escondido-probos-reprobo_132_5972784.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 28 May 2020 20:23:44 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/a76a302e-ac02-4bda-b3c4-b8eb417a319f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="44804" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/a76a302e-ac02-4bda-b3c4-b8eb417a319f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="44804" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[El niño escondido: los probos y el réprobo]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/a76a302e-ac02-4bda-b3c4-b8eb417a319f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Memoria Histórica]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Bolivia: el golpe negado]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/contrapoder/bolivia-golpe-negado_132_1237012.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/159ef18d-a1a7-4950-b897-8ea78a516366_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Bolivia: el golpe negado"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Un sector de los ciudadanos ha contado con la colaboración de la policía y más tarde del ejército, lo cual nos permitiría considerarlo como un golpe cívico-militar</p><p class="subtitle">La subjetividad de la época no tolera del mismo modo que antaño la alteración del orden democrático, por lo que un golpe, producido en el seno de las llamadas democracias occidentales, tiene que ser disimulado, velado, negado para que sea aceptado por la opinión pública</p></div><p class="article-text">
        En la famosa pel&iacute;cula &ldquo;Luz de gas&rdquo; -dirigida por George Cukor en 1944- el protagonista intenta enloquecer a su mujer negando la realidad de su entorno y haci&eacute;ndole creer que lo que ve o escucha son imaginaciones suyas que no existen o no han sucedido. Tanto efecto ha tenido este film en la cultura, que su t&iacute;tulo ha pasado a los usos del lenguaje para se&ntilde;alar aquellas situaciones donde se quiere negar a otro algo de la realidad y as&iacute; convencerlo de lo contrario: hacer &ldquo;luz de gas&rdquo;. <em>Aggiornando</em> este nombre estar&iacute;amos hablando de las fake news de las redes o de la manipulaci&oacute;n informativa que desarrollan los mass media. El golpe de Estado que ha tenido lugar actualmente en Bolivia puede considerarse hoy un claro ejemplo de esto.
    </p><p class="article-text">
        Se habla de golpe de Estado cuando un grupo -ya sea de militares o de civiles apoyados por estos- toma el poder pol&iacute;tico de manera abrupta e impide la normal sucesi&oacute;n de un gobierno de acuerdo con las formas democr&aacute;ticas previstas en su Constituci&oacute;n. En el caso de Bolivia, un sector de los ciudadanos ha contado con la colaboraci&oacute;n de la polic&iacute;a y m&aacute;s tarde del ej&eacute;rcito, lo cual nos permitir&iacute;a considerarlo como un golpe c&iacute;vico-militar.
    </p><p class="article-text">
        En las elecciones generales bolivianas del 20 de octubre de 2019, Evo Morales obtuvo el 47% de los votos y diez puntos de diferencia con respecto al segundo candidato, Carlos Mesa, es decir, la diferencia necesaria para que no hubiera una segunda vuelta. Durante el recuento se produjo un apag&oacute;n informativo durante 23 horas, lo cual dio p&aacute;bulo a denuncias de fraude y a violentas manifestaciones de la ultraderecha que se mantuvieron varios d&iacute;as. Convocada la OEA para analizar la legalidad de las elecciones, <a href="http://www.oas.org/documents/spa/press/Informe-Auditoria-Bolivia-2019.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">esta emiti&oacute; un informe donde se se&ntilde;alaba la existencia de posibles irregularidades y se aconsejaba por lo tanto una repetici&oacute;n de las mismas</a>. Ante esto, Evo Morales llam&oacute; a todos los partidos pol&iacute;ticos y convoc&oacute; nuevas elecciones. La oposici&oacute;n rechaz&oacute; el di&aacute;logo, la polic&iacute;a se amotin&oacute; y finalmente el ej&eacute;rcito pidi&oacute; la renuncia del presidente. Dada la violencia desatada y la intromisi&oacute;n del ej&eacute;rcito, Evo Morales -en aras de evitar enfrentamientos cruentos en el pa&iacute;s- present&oacute; su renuncia, consum&aacute;ndose el golpe. En un parlamento vac&iacute;o, una nueva presidenta fue ungida como tal por los diputados minoritarios de la oposici&oacute;n. Ya desde el balc&oacute;n presidencial y con la Biblia como bandera dijo: &ldquo;Esta biblia es muy significativa para nosotros: nuestra fuerza es Dios, el poder es Dios&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        A partir de ese momento se inicia la represi&oacute;n de los sectores populares afines a Morales, los cuales manifestaban pac&iacute;ficamente su resistencia al cambio que se les hab&iacute;a impuesto por la fuerza. Previamente se hab&iacute;an quemado las casas de algunos ministros, la wiphala -bandera de los pueblos originarios-, saqueada la casa del propio presidente y amenazado a sus familiares. El n&uacute;mero de muertos, heridos y detenidos se increment&oacute; progresivamente y Morales, exiliado en M&eacute;xico, es acusado de sedici&oacute;n y terrorismo. Se promulga una ley, propia de un gobierno dictatorial, para exonerar a las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado de cualquier responsabilidad en las acciones que la represi&oacute;n ocasione con el fin de mantener el orden: &ldquo;ley de muerte&rdquo; la llaman.
    </p><p class="article-text">
        Inmediatamente EEUU, varios pa&iacute;ses de Am&eacute;rica Latina, China, Rusia y la UE reconocen al nuevo gobierno golpista y comienza la batalla por el relato, dirigida a legalizar lo ilegalizable.
    </p><p class="article-text">
        La subjetividad de la &eacute;poca no tolera del mismo modo que anta&ntilde;o la alteraci&oacute;n del orden democr&aacute;tico, por lo que un golpe, producido en el seno de las llamadas democracias occidentales, tiene que ser disimulado, velado, negado para que sea aceptado por la opini&oacute;n p&uacute;blica. Las nuevas formas del golpe necesitan que lo sucedido sea nombrado de otra manera y, por ende, es preciso instalar un relato mendaz pero eficiente. Se requiere hacerle &ldquo;luz de gas&rdquo; al mundo y en esto no se escatiman esfuerzos ni se repara en los medios a utilizar. De forma generalizada se intenta hacer creer que lo que sucedi&oacute; all&iacute; no ha sido un golpe, sino la respuesta indignada y justa de un pueblo en contra del dictador que busca perpetuarse en el poder cometiendo un fraude electoral. Morales pasa as&iacute; de ser v&iacute;ctima de una ruptura flagrante del Estado de derecho a ser el causante de esta. Parad&oacute;jicamente, efecto del movimiento especular, los mismos argumentos que se derivan de las reglas del Estado de derecho y de la l&oacute;gica democr&aacute;tica son tergiversados y utilizados para justificar el golpe de Estado. De acuerdo con el informe de la propia OEA, su secretario general manifiesta que el golpe lo dio Evo Morales al cometer, &eacute;l mismo, fraude en las elecciones, aun cuando dicho informe haya sido refutado por <a href="https://www.anred.org/2019/11/18/bolivia-tres-informes-desmienten-la-version-del-fraude/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">distintos organismos independientes</a>,<a href="https://www.celag.org/sobre-la-oea-y-las-elecciones-en-bolivia/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">quienes afirman que Morales gan&oacute; en primera vuelta con la diferencia suficiente</a> y que<a href="http://www-personal.umich.edu/~wmebane/Bolivia2019.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">inexisten pruebas fehacientes</a><a href="http://cepr.net/images/stories/reports/bolivia-elections-2019-11.pdf?v=2" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">que demuestren dicho fraude</a>.
    </p><p class="article-text">
        Es evidente que no interesa saber si realmente hubo fraude o no. De lo que se trata es de instalar la idea de que lo hubo y de que por lo tanto el golpe dado es en realidad un movimiento por la libertad y la democracia. Tampoco interesa seguir las recomendaciones de dicho informe -la repetici&oacute;n electoral-, puesto que este hab&iacute;a sido rechazado de plano por la oposici&oacute;n antes de ser emitido. Ya estaba instalada la voluntad pol&iacute;tica de consumar un golpe al estado democr&aacute;tico vigente siendo que el mandato de Evo Morales conclu&iacute;a en enero de 2020.
    </p><p class="article-text">
        Asistimos a las nuevas formas que cobran las amenazas a la democracia por lo cual el pensamiento ilustrado no puede dejarse llevar, como est&aacute; sucediendo, por esta &ldquo;luz de gas&rdquo;. Valga como ejemplo la entrevista a Rita Segato, conocida antrop&oacute;loga y feminista argentina y <a href="https://www.infobae.com/america/america-latina/2019/11/20/rita-segato-durisima-con-evo-morales-dijo-que-no-fue-victima-de-un-golpe-y-recordo-su-machismo-y-autoritarismo/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">su llamamiento a la autocr&iacute;tica por parte de Morales y su gobierno</a>, llamamiento inoportuno y funcional -posiblemente sin quererlo- al golpe de Estado que sacude Bolivia.
    </p><p class="article-text">
        Es del m&aacute;ximo inter&eacute;s que la opini&oacute;n ilustrada haga uso de su pensamiento cr&iacute;tico y se comprometa decididamente con la democracia y el Estado de Derecho, rechazando sin miramientos este golpe de Estado y a su gobierno, este s&iacute;, fraudulento. No condenarlo es avalarlo y no valen las cr&iacute;ticas que se vierten sobre Evo Morales para justificar el golpe. No vale aducir -como muestra de un autoritarismo insoportable al que hab&iacute;a que poner fin por cualquier medio- el fallo favorable que obtuvo en la apelaci&oacute;n que hizo al Tribunal Constitucional para sortear el resultado del refer&eacute;ndum de 2016, el cual le imped&iacute;a presentarse a estas elecciones. Una salida democr&aacute;tica a esta situaci&oacute;n era posible y, a pesar de ello, la ultraderecha -apoyada por el ej&eacute;rcito y los conocidos de siempre en Latinoam&eacute;rica- empuj&oacute; en la direcci&oacute;n contraria, no hesitando en reprimir y matar.
    </p><p class="article-text">
        Los mercaderes han vuelto a entrar en el templo y esta vez su objetivo se llama Bolivia, uno de los pa&iacute;ses de Am&eacute;rica del Sur potencialmente m&aacute;s ricos en recursos esenciales que, adem&aacute;s, tiene desde sus or&iacute;genes un conflicto &eacute;tnico y religioso que no est&aacute; resuelto (&ldquo;nunca m&aacute;s volver&aacute; la Pachamama al palacio de gobierno&rdquo;, Camacho dixit), una confrontaci&oacute;n compleja y persistente entre los blancos y los pueblos ind&iacute;genas.
    </p><p class="article-text">
        Finalmente, el gobierno golpista ha conseguido doblegar al MAS (&iquest;qu&eacute; otra salida le quedaba?), partido mayoritario en el Parlamento, al promulgar, con la anuencia del presidente exiliado, una ley que fija las condiciones para una consulta electoral no antes de cinco meses, sin Morales ni Linera. Esperemos que estas se realicen, que el pueblo boliviano deje de ser masacrado y sepa elegir.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Joaquín Caretti]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/contrapoder/bolivia-golpe-negado_132_1237012.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 25 Nov 2019 21:42:48 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/159ef18d-a1a7-4950-b897-8ea78a516366_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="49655" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/159ef18d-a1a7-4950-b897-8ea78a516366_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="49655" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Bolivia: el golpe negado]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/159ef18d-a1a7-4950-b897-8ea78a516366_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿Por qué Podemos no dijo que sí?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/contrapoder/podemos-dijo_132_1409853.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/48b1cd35-5fd9-4685-90d7-3eadce7211f4_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="Pedro Sánchez y Pablo Iglesias. EFE"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La renuncia de Pablo Iglesias a entrar en el Gobierno de coalición sorprendió al PSOE y lo obligó a aceptar negociar un gobierno de coalición que no quería, como lo dejó claro desde el principio</p><p class="subtitle">Dicho gobierno de coalición hubiera sido un hito en la historia de la democracia española que hubiera abierto el camino de la izquierda a futuros pactos y posibilidades, hasta septiembre habrá tiempo de intentarlo</p></div><p class="article-text">
        Una honda desaz&oacute;n recorre el cuerpo de la izquierda espa&ntilde;ola pues se percibe la p&eacute;rdida de una oportunidad hist&oacute;rica de entrar, por primera vez desde la reinstauraci&oacute;n de la democracia, en el gobierno del Estado y no se entiende la negativa de los dirigentes de Podemos a aceptar lo ofertado por el PSOE. Aquellos lo tratan de explicar por la v&iacute;a de la ausencia de competencias reales y de presupuestos acordes como para tomar decisiones, lo que a su entender los transformar&iacute;a en elementos decorativos de un gobierno en el que finalmente no tendr&iacute;an peso.
    </p><p class="article-text">
        Falta tiempo hist&oacute;rico para calibrar las consecuencias de la decisi&oacute;n de rechazar un gobierno de coalici&oacute;n donde se les ofrec&iacute;an una vicepresidencia y tres ministerios, tales como Sanidad, Igualdad y Vivienda. Luego de una ardua lucha esta fue la &uacute;ltima oferta que les realizaron, cierto es que a &uacute;ltimo momento y casi sin tiempo de valorarla en profundidad.&nbsp;La renuncia de Pablo Iglesias sorprendi&oacute; al PSOE y lo oblig&oacute; a aceptar negociar un gobierno de coalici&oacute;n que no quer&iacute;a, como lo dej&oacute; claro desde el principio. No hace falta extenderse en las dos almas que habitan en el PSOE -la socialdem&oacute;crata y la social liberal- que le impiden ser un partido de izquierda, pues serlo implicar&iacute;a un cuestionamiento del neoliberalismo y no ser un avalador activo de dichas pol&iacute;ticas.
    </p><p class="article-text">
        Es verdad que dichos ministerios no eran los que ped&iacute;a Podemos y que no ten&iacute;an importantes competencias. (Una pregunta entre par&eacute;ntesis: &iquest;por qu&eacute; no pidieron el Ministerio de Cultura siendo que es en este terreno donde se juega la ideolog&iacute;a de la competencia capitalista en contra de la de solidaridad entre los ciudadanos?) Cierto es tambi&eacute;n que la oferta no era proporcional a los votos de cada uno y que se hab&iacute;an cobrado la cabeza del l&iacute;der de UP. Sin embargo, esta no es -a m&iacute; entender- la cuesti&oacute;n central. El portavoz de Esquerra Republicana -Gabriel Rufi&aacute;n- les record&oacute; en la c&aacute;mara de diputados el d&iacute;a de la segunda votaci&oacute;n la importancia de participar en el gobierno y las posibilidades que ofrec&iacute;a estar sentado en el Consejo de Ministros defendiendo su orientaci&oacute;n pol&iacute;tica desde dentro. Dicho gobierno de coalici&oacute;n hubiera sido un hito en la historia de la democracia espa&ntilde;ola que hubiera abierto el camino de la izquierda a futuros pactos y posibilidades. Hasta septiembre habr&aacute; tiempo de intentarlo, aunque ya no se dan las mismas condiciones y el PSOE ha reforzado su negativa a proponer lo mismo otra vez.
    </p><p class="article-text">
        Pienso que no se ha tenido en cuenta el aspecto fundamental que un &ldquo;s&iacute;&rdquo; hubiera producido: la marca simb&oacute;lica, la impronta, que implicar&iacute;a la presencia de un partido como Podemos en el gobierno. Hubiera podido hacer o&iacute;r su voz y mostrar otros caminos para mejorar la vida de la gente. En vez de ello prioriz&oacute; las competencias y los presupuestos en detrimento de la importancia de la marca simb&oacute;lica, del impacto que su presencia pod&iacute;a tener sobre el conjunto de la izquierda y minusvalor&oacute; la transferencia de afecto e ilusi&oacute;n que hubiera recibido despu&eacute;s de la ca&iacute;da que evidenciaron la urnas en la elecciones generales, municipales, auton&oacute;micas y europeas.
    </p><p class="article-text">
        Este no es un error pol&iacute;tico menor y pone en evidencia algo destructivo, algo mort&iacute;fero, que ha empujado a Podemos a un acto contrario al propio partido. Su no a la investidura por medio de la abstenci&oacute;n es en definitiva un no al deseo que los orientaba. As&iacute; como el renunciamiento fue la jugada justa -la jugada inesperada-, el rechazo de la coalici&oacute;n propuesta por el PSOE enfrenta a Podemos -por la enorme desilusi&oacute;n que ha producido- con el riesgo de una lenta desaparici&oacute;n. Es preciso analizar las causas que lo han llevado a decir que no, a retroceder, a no dar el paso al frente necesario, aunque su s&iacute; implicara riesgos y pensara que su &uacute;nica garant&iacute;a ser&iacute;a confiar en su buen hacer pol&iacute;tico m&aacute;s que en su socio de gobierno. Pero todo acto verdadero implica un punto de abismo.
    </p><p class="article-text">
        Por ello, de c&oacute;mo se realice este an&aacute;lisis depender&aacute;n las medidas futuras oportunas para rectificar e inventar. Sabemos que el PSOE pretendi&oacute; mal negociar en 48 horas lo que evit&oacute; durante casi tres meses, pero Podemos no calibr&oacute; que hab&iacute;a llegado el momento de decir s&iacute; e iniciar una transformaci&oacute;n en este pa&iacute;s en cuanto a la aceptaci&oacute;n de que un partido a la izquierda del PSOE puede gobernar y hacer constatar que el mundo no se viene abajo sino todo lo contrario (tal como se ha demostrado en los ayuntamientos). Se temi&oacute; la protesta de la ciudadan&iacute;a delante de los ministerios de Podemos por no cumplir en la pr&aacute;ctica con las medidas prometidas sin llegar a darse cuenta de la fuerza que podr&iacute;a haberles dado ocupar cargos en el gobierno y usar esas protestas para presionar desde dentro del gobierno.
    </p><p class="article-text">
        Parece sensato, en contra de lo que manifiestan IU y los Anticapitalistas, continuar las negociaciones en el punto donde se dejaron previo pacto sobre un programa de gobierno. Es necesaria una enunciaci&oacute;n nueva donde los ataques <em>ad hominem</em> sean dejados de lado y lo que prime sea el objeto de debate: qu&eacute; gobierno queremos y para hacer qu&eacute;. Nada justifica abandonar de entrada la idea de un gobierno de coalici&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Podr&aacute; Podemos finalmente comprometerse con su deseo? &iquest;Podr&aacute; la izquierda dejar de perder?
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Joaquín Caretti]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/contrapoder/podemos-dijo_132_1409853.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 01 Aug 2019 18:31:48 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/48b1cd35-5fd9-4685-90d7-3eadce7211f4_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" length="34915" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/48b1cd35-5fd9-4685-90d7-3eadce7211f4_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="34915" width="880" height="495"/>
      <media:title><![CDATA[¿Por qué Podemos no dijo que sí?]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/48b1cd35-5fd9-4685-90d7-3eadce7211f4_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495"/>
      <media:keywords><![CDATA[Podemos,PSOE,Investidura,Pablo Iglesias]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿Por qué un gobierno de coalición para España?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/contrapoder/gobierno-coalicion-espana_132_1482227.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/d0d7767a-3202-4c74-bf53-d85a20c51299_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="Abrazo de Pedro Sánchez y Pablo Iglesias tras la moción de censura contra Mariano Rajoy."></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">¿Por qué el PSOE no pacta con UP y acepta formar gobierno con estos? y ¿por qué UP no acepta pactar un plan de gobierno y un "gobierno de cooperación" o incluso un pacto programático sin cargos intermedios?</p><p class="subtitle">El Sánchez que elogia al neoliberalismo es el mismo que quiere hacer un gobierno de izquierdas junto con UP. Es una contradicción casi insalvable que habita en el PSOE</p></div><p class="article-text">
        Los gobiernos de coalici&oacute;n en Europa son la norma desde hace muchos a&ntilde;os. De los 28 Estados que la componen, 21 tienen actualmente esta forma de gobierno dado que ninguno alcanza la mayor&iacute;a absoluta. Una coalici&oacute;n implica un programa de gobierno consensuado y la participaci&oacute;n en el ejecutivo con vicepresidencias y ministros. Por destacar algunos de los 21: Alemania (3 partidos), Francia (3 partidos), Italia (2 partidos), Hungr&iacute;a (2 partidos), B&eacute;lgica (3 partidos), Dinamarca (3 partidos), Finlandia (5 partidos), Pa&iacute;ses Bajos (4 partidos), Polonia (3 partidos) y Suecia (2 partidos). Estas coaliciones no implican necesariamente que se obtenga la mayor&iacute;a absoluta y, por ello, a veces necesitan de acuerdos puntuales con otras fuerzas pol&iacute;ticas. Tambi&eacute;n se puede gobernar en solitario con apoyo externo, como lo hace Portugal.
    </p><p class="article-text">
        En raz&oacute;n de ello, la demanda de un gobierno de coalici&oacute;n por parte de Unidas Podemos (UP) con su presencia en el ejecutivo, previo pacto de un programa de izquierda, se inscribe en lo razonable y no deber&iacute;a suscitar m&aacute;s rechazo o asombro que el de las fuerzas de la derecha. Sin embargo, el partido socialista (PSOE) se resiste a esta posibilidad ofreciendo un &ldquo;gobierno de cooperaci&oacute;n&rdquo; con cargos de UP en escalones intermedios de la Administraci&oacute;n sin presencia en el ejecutivo. Por otra parte, los posibles apoyos o las abstenciones del Partido Nacionalista Vasco, Partido Regionalista de Cantabria, Bildu y Esquerra Republicana de Catalu&ntilde;a no han manifestado ninguna dificultad ante la presencia de UP en el gobierno lo cual facilita dicha coalici&oacute;n. Entonces, surgen dos preguntas que trataremos de responder: &iquest;Por qu&eacute; el PSOE no pacta con UP y acepta formar gobierno con estos? y &iquest;por qu&eacute; UP no acepta pactar un plan de gobierno y un &ldquo;gobierno de cooperaci&oacute;n&rdquo; o incluso un pacto program&aacute;tico sin cargos intermedios?
    </p><p class="article-text">
        El presidente ha dicho claramente que su socio preferente es UP y que quiere un gobierno de izquierdas. Pero quiere gobernar en solitario con el apoyo de los 42 diputados de UP. Piensa que el pueblo eligi&oacute; al PSOE para dirigir a Espa&ntilde;a solo, ya que obtuvo un gran n&uacute;mero de diputados (123). Argumento ciertamente falaz cuando este n&uacute;mero no le permite gobernar (mayor&iacute;a 176). Pero incluso si seguimos este razonamiento, vemos que el pueblo vot&oacute; a dos partidos progresistas que si se unieran (UP 42) estar&iacute;an cerca de la mayor&iacute;a absoluta (sumados 165) y, seg&uacute;n las encuestas realizadas, esta es la coalici&oacute;n que le gustar&iacute;a a los votantes de ambos partidos.
    </p><p class="article-text">
        S&aacute;nchez, sin embargo, aprieta cada vez m&aacute;s a Iglesias -junto con las portadas de los peri&oacute;dicos que vaticinan una cat&aacute;strofe si no se forma gobierno ya- para que este acepte su propuesta, poniendo muy en riesgo la formaci&oacute;n de un gobierno de progreso. A su vez, amenaza con nuevas elecciones en las cuales piensa que aumentar&iacute;a su ventaja a costa de UP. Otra idea peregrina, pues el tener m&aacute;s diputados no lo acercar&iacute;a al gobierno dada la supuesta ca&iacute;da de UP. Ser&iacute;a la misma situaci&oacute;n -un poco mejor para el PSOE-, pero a&uacute;n m&aacute;s enconada con UP sumado al riesgo que implica lo incierto de los resultados de un nuevo acudir a las urnas.
    </p><p class="article-text">
        Es posible valorar otras razones para su negativa. Es ciertamente m&aacute;s c&oacute;modo gobernar en solitario y no tener un socio que en el ejecutivo te &ldquo;marque la cancha&rdquo; por izquierda se&ntilde;alando supuestamente las debilidades pol&iacute;ticas y las concesiones al orden establecido. Es mejor con vistas al futuro no dejar que entre UP y as&iacute; frenar cualquier crecimiento de este, efecto de un buen hacer en los ministerios que le fueran adjudicados. Asimismo y lo fundamental, es que el PSOE, a pesar del giro a la izquierda que parece haber dado con S&aacute;nchez, tiene sus servidumbres varias y no apuesta claramente por una pol&iacute;tica progresista y socialdem&oacute;crata. Navega a&uacute;n entre esta y el socialiberalismo de Toni Blair heredero de Margaret Thatcher, pol&iacute;tica que avalan con entusiasmo la Confederaci&oacute;n Espa&ntilde;ola de Organizaciones Empresariales (CEOE), el IBEX 35 y los grandes peri&oacute;dicos. Para confirmar esto basta ver el elogio y agradecimiento que S&aacute;nchez le hace a Macri en el G20 reconociendo su &ldquo;liderazgo&rdquo; en la gesti&oacute;n del acuerdo leonino entre el Mercosur y la Uni&oacute;n Europea. Este elogio ser&aacute; profusamente usado por Macri en la pr&oacute;xima campa&ntilde;a electoral en Argentina. El S&aacute;nchez que elogia al neoliberalismo es el mismo que quiere hacer un gobierno de izquierdas junto con UP. Es una contradicci&oacute;n casi insalvable que habita en el PSOE.
    </p><p class="article-text">
        Obviamente, para &eacute;l ser&iacute;a mejor que Ciudadanos cediera y se abstuviera, pagando posteriormente este apoyo con medidas a favor de los ricos, apoyo que le ser&iacute;a otorgado en aras de la &ldquo;gobernabilidad de Espa&ntilde;a&rdquo;. Este plan tranquiliza a los mercados que ya se han manifestado muy claramente por esta opci&oacute;n. Recordemos que en el a&ntilde;o 2016 S&aacute;nchez prefiri&oacute; pactar con Ciudadanos antes que con Podemos y de ese modo termin&oacute; no gobernando, d&aacute;ndole el PSOE con su abstenci&oacute;n la investidura a Rajoy. Cierto es que con la negativa - &ldquo;no es no&rdquo; - y posterior renuncia de S&aacute;nchez a su acta de diputados.
    </p><p class="article-text">
        Al banquete del gobierno no ha sido invitado UP y, a cambio, se le propone que se conforme con las migajas que caen de la mesa y la promesa de que habr&aacute; un programa com&uacute;n. Pero resulta que UP insiste en sentarse a la mesa con varios comensales en funci&oacute;n de la aritm&eacute;tica electoral: si t&uacute; tienes 123 y yo 42 me toca un tercio de lo que en dicho banquete se reparte. Se podr&aacute; negociar y no respetar esta aritm&eacute;tica, pero lo que UP no quiere negociar es su presencia. Y no quiere ceder en esto, a pesar de su baj&oacute;n electoral y la grave crisis interna que arrastra, porque se sabe que sin ellos en el gobierno la deriva hacia pol&iacute;ticas antipopulares del PSOE no tardar&iacute;a mucho tiempo en concretarse. Algunas voces dentro de UP piensan diferente y creen que ser&iacute;a mejor quedarse fuera del gobierno y de ese modo no mancharse con las medidas que se tomen. Otros valoran que sin confianza entre los partidos no es posible un gobierno de coalici&oacute;n. Hay que recordar que s&iacute; hubo confianza hasta hace muy poco ya que UP fue un art&iacute;fice fundamental en el triunfo de la moci&oacute;n de censura y dicho partido no pidi&oacute; nada a cambio, solo que se le tuviera en cuenta para desarrollar un programa progresista. La confianza se gana en el camino y ya hay un breve recorrido de acuerdos despu&eacute;s de la moci&oacute;n de censura.
    </p><p class="article-text">
        Pienso que es un error pol&iacute;tico no aprovechar la posibilidad de gobernar y tratar de implementar pol&iacute;ticas a favor de los que m&aacute;s las necesitan y en contra de la l&oacute;gica de la austeridad del capitalismo dominante. Tiempo habr&aacute; para irse si dicho gobierno no va bien. Hay muchas cosas que se pueden hacer y reformar no solo a nivel econ&oacute;mico, laboral y social sino, y fundamentalmente, a nivel de la cultura y de los lazos sociales (pensemos en lo que se pierde con la salida de Carmena). Har&iacute;a mucho bien un gobierno de izquierda que apostara por incidir en un nuevo modo de lazo social donde se priorizara la solidaridad y no la competencia, el pensamiento cr&iacute;tico y no la sumisi&oacute;n, lo cual devolver&iacute;a la esperanza a millones. Un gobierno que se tomara en serio las advertencias que se vienen haciendo desde el psicoan&aacute;lisis y la filosof&iacute;a pol&iacute;tica sobre los desmanes que causa el neoliberalismo en la subjetividad.
    </p><p class="article-text">
        Reducir la insistencia de UP a un problema de ambici&oacute;n personal de Iglesias, dado que ser&iacute;a la &uacute;nica posibilidad de salvarse, o a la existencia de un ego que no sabe ceder -pudiendo todo esto tener algo de cierto-, es, a mi entender, quedarse en lo imaginario, dejando de comprender lo que representa UP y lo que realmente se est&aacute; jugando: un gobierno de izquierda o uno social liberal. Desde esta &oacute;ptica es como pienso que hay abordar la insistencia de UP y su no ceder.
    </p><p class="article-text">
        Nadie quiere nuevas elecciones, pero si fueran necesarias no habr&iacute;a que tenerles miedo. De cualquier manera, es posible que el PSOE opte por un gobierno de izquierda y haga una propuesta m&aacute;s tangible a UP que satisfaga sus aspiraciones o que este apoye finalmente al PSOE, pero qued&aacute;ndose fuera de toda participaci&oacute;n en el gobierno y dando la batalla en el parlamento. Lo sabremos pronto.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Joaquín Caretti]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/contrapoder/gobierno-coalicion-espana_132_1482227.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 03 Jul 2019 19:19:08 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/d0d7767a-3202-4c74-bf53-d85a20c51299_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" length="947139" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/d0d7767a-3202-4c74-bf53-d85a20c51299_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="947139" width="880" height="495"/>
      <media:title><![CDATA[¿Por qué un gobierno de coalición para España?]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/d0d7767a-3202-4c74-bf53-d85a20c51299_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495"/>
      <media:keywords><![CDATA[Pedro Sánchez,Pablo Iglesias,Margaret Thatcher,Mariano Rajoy]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿Por qué el discurso capitalista concierne al psicoanálisis?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/contrapoder/discurso-capitalista-concierne-psicoanalisis_132_1493389.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/e79452c0-4097-4623-8978-b6f50b4dc4e2_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="La democracia está siempre amenazada y en riesgo de desaparición"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La democracia está siempre amenazada y en riesgo de desaparición y requiere de acciones para mejorarla y sostenerla cada día, mediante la división de poderes</p><p class="subtitle">Realmente no es posible llamar democracia a un sistema donde se le ponen barreras a su ejercicio, en la actualidad podemos hablar de los perjuicios del sistema de acumulación capitalista imperante</p></div><p class="article-text">
        Sabemos que la democracia es un ideal que, como tal, es inalcanzable. Por otra parte, es un sistema contrario a la idiosincrasia de los seres humanos que est&aacute;n empe&ntilde;ados en hacer la guerra, en da&ntilde;ar al otro, en explotarlo y robarle -lejos de cualquier idea de solidaridad. A ra&iacute;z de esto, la democracia est&aacute; siempre amenazada y en riesgo de desaparici&oacute;n y requiere de acciones para mejorarla y sostenerla cada d&iacute;a. Mediante la divisi&oacute;n de poderes que la caracteriza, el hombre ha encontrado una manera, precaria ciertamente, de dirimir las diferencias entre antagonistas sin la necesidad de matarse. Pero, al mismo tiempo, por el hecho de hacer visibles a los invisibles, resulta ser peligrosa para todos aquellos cuyo anhelo es controlar y dominar a los ciudadanos excluy&eacute;ndolos de cualquier participaci&oacute;n y buscan conseguir que se sometan mansamente a cualquier tropel&iacute;a. Confirma esto la respuesta que dio la Comisi&oacute;n Trilateral en 1975 (fundada en 1973 por Rockefeller) ante la corriente democratizadora en EE. UU durante los a&ntilde;os sesenta del siglo pasado. Escribi&oacute; un famoso informe llamado &ldquo;La crisis de la democracia&rdquo; donde dec&iacute;a con total claridad que &ldquo;lo que se necesita es un mayor grado de moderaci&oacute;n democr&aacute;tica&rdquo; ya que hab&iacute;a demasiada democracia.
    </p><p class="article-text">
        Hay hoy en la UE, con justificada raz&oacute;n, una gran preocupaci&oacute;n por el auge de los partidos ultraderechistas y, como consecuencia, se acuerdan cercos sanitarios contra ellos sin abordar las verdaderas causas que lo han originado. La UE no quiere valorarlas porque esto pondr&iacute;a en cuesti&oacute;n todo el sistema econ&oacute;mico que es el que provoca las injusticias y desigualdades flagrantes que padecemos. Todo el mundo sabe lo que sucede -no hay ninguna inocencia-, pero nadie de los que manejan la UE quiere tocar la base en la que se sustenta el modo de lazo en el que vivimos. Dicho m&aacute;s claramente, la democracia llega hasta la elecci&oacute;n de los gobiernos nacionales y de los diputados europeos y se suspende cuando hay que elegir a las m&aacute;ximas autoridades de la UE, las cuales garantizar&aacute;n la no confrontaci&oacute;n con el neoliberalismo. Ah&iacute; se acaba la democracia ya que se da por hecho que cuando hablamos de ella indefectiblemente hablamos de capitalismo, como si estas dos palabras estuvieran unidas de modo indeleble y no fuera posible pensar otro tipo de sistema econ&oacute;mico asociado a la democracia. Cualquiera que sugiera esto o, m&aacute;s modestamente, pretenda una mejor distribuci&oacute;n de la riqueza es tildado de populista, tal como en &eacute;pocas anteriores lo era de comunista. Bajo este significante insulto se iguala a todo tipo de reg&iacute;menes o proyectos. Es lo mismo Vox que Podemos, M&eacute;lenchon que Le Pen, Salvini, Orb&aacute;n o Amanecer Dorado y Evo Morales o Lula que Bolsonaro o Trump. En este sentido, la posici&oacute;n de Ciudadanos es cristalina: ning&uacute;n acuerdo de gobierno del Estado con el PSOE si est&aacute;n Vox o Podemos. Dos partidos que se ubican en las ant&iacute;podas, ya que uno pretende un retorno a la tradici&oacute;n franquista sin tocar la econom&iacute;a neoliberal y el otro pretende una profundizaci&oacute;n de la democracia y ciertas medidas que mejoren de alg&uacute;n modo la distribuci&oacute;n del ingreso. Empero para Ciudadanos, preclaro defensor del neoliberalismo, los dos son enemigos populistas, aunque finalmente uno m&aacute;s que otro ya que termina pactando con la ultraderecha.
    </p><p class="article-text">
        Realmente no es posible llamar democracia a un sistema donde se le ponen barreras a su ejercicio. En la actualidad podemos hablar de los perjuicios del sistema de acumulaci&oacute;n capitalista imperante siempre que lo que ese hablar proponga no tenga ning&uacute;n efecto real sobre la vida de los ciudadanos. Sabemos que existe un consenso mundial alrededor de las bondades del neoliberalismo, el cual es promovido por el FMI, el BM, la OCDE, la UE y por todos los bancos centrales y privados del mundo, las grandes empresas multinacionales, los fondos de inversi&oacute;n y la mayor&iacute;a de los gobiernos de los pa&iacute;ses. La globalizaci&oacute;n marca el triunfo del capitalismo.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Por qu&eacute; conciernen al psicoan&aacute;lisis estas cuestiones? En una conferencia en Mil&aacute;n en 1972 Jacques Lacan, psicoanalista franc&eacute;s, va a mostrar su preocupaci&oacute;n por el auge del capitalismo. Eran los albores del neoliberalismo y Lacan inventa en dicha conferencia un nuevo discurso, el discurso capitalista. Este tiene una caracter&iacute;stica muy especial: no hace lazo social, es un dispositivo de incitaci&oacute;n al goce por la v&iacute;a del consumo y desconoce cualquier tipo de l&iacute;mite a su accionar. Es decir que es un aliado del supery&oacute;, instancia ps&iacute;quica descrita por Freud que empuja al sujeto a ir m&aacute;s all&aacute; de su bienestar. O, m&aacute;s bien, el discurso capitalista es el supery&oacute; mismo cayendo masivamente sobre las poblaciones, las cuales adhieren a este mandato de forma voluntaria desconociendo la sumisi&oacute;n que encarna. Por otra parte, el amor no entra en su l&oacute;gica, por lo cual la dimensi&oacute;n del otro queda fuera de juego y, por ende, la propia experiencia anal&iacute;tica se ve amenazada ya que necesita del amor de transferencia para tener lugar.
    </p><p class="article-text">
        En verdad, el otro, su presencia, entra en este discurso bajo una sola modalidad: la de aquel con el que hay que competir por un lugar en el mundo. Esta palabra competencia es el significante privilegiado que orienta al discurso capitalista. Es el significante que mata cualquier vestigio de solidaridad y que estimula los discursos del odio que hoy campan a sus anchas por Europa.
    </p><p class="article-text">
        Lacan dice en dicha conferencia que el capitalismo es insoportable siendo a su vez muy astuto y que marcha muy bien, tan bien que est&aacute; destinado a reventar. Hoy en d&iacute;a el neoliberalismo, la versi&oacute;n devastadora del capitalismo fordista, es la principal causa del malestar en la cultura ya que ha conseguido transformar todo en mercanc&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Se asiste perplejo a los avances sobre aquellos terrenos que podemos considerar pertenecientes a la totalidad de los ciudadanos. En el siglo XVIII, lo hizo el Estado ingl&eacute;s sobre las tierras comunales que quit&oacute; a los campesinos para d&aacute;rselas a los terratenientes y as&iacute; hacerlas m&aacute;s productivas. Los conocidos <em>enclosures</em> tuvieron como consecuencia la proletarizaci&oacute;n del campesinado. Actualmente y en la misma l&iacute;nea, aquellos bienes comunes como la sanidad, la educaci&oacute;n, las empresas y los servicios p&uacute;blicos, es decir, todo lo que fue construido con el dinero de los ciudadanos, se privatiza sin miramientos. Esto ha sido denominado por David Harvey como una &ldquo;acumulaci&oacute;n por desposesi&oacute;n&rdquo;. Son los nuevos modos de acumulaci&oacute;n, ya que, gracias a la privatizaci&oacute;n, ingentes cantidades de dinero del Estado, del bien com&uacute;n, pasan a las manos de los ricos para hacerlos cada vez m&aacute;s ricos y concentrados.
    </p><p class="article-text">
        Por otra parte, no todo queda reducido a un problema econ&oacute;mico, sino que se ha revelado -en parte gracias al psicoan&aacute;lisis- que el discurso neoliberal produce una profunda mutaci&oacute;n de la cultura y de la subjetividad. Todos estamos tocados por la ideolog&iacute;a de la competencia, del individualismo y de la creencia en que todo goce es posible. Lo m&aacute;s llamativo es que los sujetos adhieran a esto a pesar de que los resultados obtenidos se vuelvan en su contra. Hombres y mujeres que trabajan para su propio mal sin saberlo; hombres y mujeres que dejan su vida, literalmente, por un sistema que termina por trag&aacute;rselos; hombres y mujeres que se toman a ellos mismos como un negocio del cual son sus exclusivos gestores. Entonces, cuando las cosas no van bien, caen en la culpa por no haber cumplido con lo que se hab&iacute;an propuesto y tienen que soportar una deuda que horada toda posibilidad de futuro. Es un sistema ciertamente despiadado del cual no se avizora la manera de frenarlo y reconducirlo dado que, de alg&uacute;n modo, coincide con aspectos centrales de la subjetividad humana como son el af&aacute;n de dominio y de un goce ilimitado llamados por Freud pulsi&oacute;n de muerte. Este af&aacute;n no viene de los planetas, sino que est&aacute; sostenido por los ciudadanos; son ellos los que explotan a otros y se apropian de lo que Marx llam&oacute; la plusval&iacute;a y, a su vez, de lo que es com&uacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Lacan ve&iacute;a en la experiencia de un an&aacute;lisis la posibilidad de una salida del discurso capitalista dado que all&iacute; es posible trabajar dos cuestiones esenciales: la sumisi&oacute;n a un amo y la vertiente pulsional, sin olvidar que si esta salida fuera solo para algunos no significar&iacute;a ning&uacute;n progreso en lo social.
    </p><p class="article-text">
        Estamos frente a las dos dimensiones del capitalismo: un sistema econ&oacute;mico y un discurso que embebiendo a la sociedad en su conjunto hacen que esta lo sostenga como el &uacute;nico sistema posible. &iquest;Existir&aacute; un modo de romper este consenso planetario y encontrar otro sistema econ&oacute;mico y otro modo de lazo social m&aacute;s justo y solidario donde la democracia no fuera m&aacute;s una ilusi&oacute;n?
    </p><p class="article-text">
        Pienso que la oportunidad pasa por inventar otra forma de hacer pol&iacute;tica, una forma donde se aligeren las identificaciones inherentes a la misma, se imponga el esp&iacute;ritu cr&iacute;tico necesario y se logre remodelar el empuje a la acumulaci&oacute;n, ese que solo beneficia a unos pocos. Mientras tanto, cualquier modificaci&oacute;n de la injusticia, por peque&ntilde;a que pueda parecer, ser&aacute; bienvenida.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Joaquín Caretti]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/contrapoder/discurso-capitalista-concierne-psicoanalisis_132_1493389.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 18 Jun 2019 19:00:52 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/e79452c0-4097-4623-8978-b6f50b4dc4e2_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" length="61200" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/e79452c0-4097-4623-8978-b6f50b4dc4e2_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="61200" width="880" height="495"/>
      <media:title><![CDATA[¿Por qué el discurso capitalista concierne al psicoanálisis?]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/e79452c0-4097-4623-8978-b6f50b4dc4e2_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495"/>
      <media:keywords><![CDATA[Democracia,UE - Unión Europea,Neoliberalismo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La democracia europea ampara lo antidemocrático]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/contrapoder/democracia-europea-ampara-antidemocratico_132_1540764.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/06dab41d-9870-4429-9ae6-da548e5df591_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt=""></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La reducción, conscientemente causada, de los espacios para la política aleja a los ciudadanos europeos de la idea de Europa, pues perciben que no tienen ninguna posibilidad de incidir en ella</p><p class="subtitle">Lo que finalmente gobierna son "las cosas", las normas -como sostiene Jean Claude Milner- y lo que hay que hacer es simplemente aplicarlas</p></div><p class="article-text">
        Hay un debate sobre d&oacute;nde se sit&uacute;an las amenazas a la democracia en Europa que termina se&ntilde;alando dos polos.
    </p><p class="article-text">
        Por un lado, el imperio de las normas en la Uni&oacute;n Europea, reflejo de una idea de gobierno donde lo fundamental es la aplicaci&oacute;n de lo acordado por las mismas. As&iacute;, lo esencial no es gobernar sino sostener una correcta gesti&oacute;n y la idea de Europa como una empresa a la que hay que administrar. Este modo de acci&oacute;n deja fuera a la pol&iacute;tica en tanto debate, confrontaci&oacute;n, antagonismo, participaci&oacute;n e invenci&oacute;n. Lo que finalmente gobierna son &ldquo;las cosas&rdquo;, las normas -como sostiene Jean Claude Milner- y lo que hay que hacer es simplemente aplicarlas.
    </p><p class="article-text">
        Por el otro, las ideas totalitarias que reniegan de esta Europa, corrientes profundamente antidemocr&aacute;ticas que se sienten autorizadas a representar el descontento y la desesperanza que causa en la poblaci&oacute;n la falta de accionar pol&iacute;tico de la democracia europea. Esta ideolog&iacute;a &ldquo;aggiornada&rdquo; intenta instaurar gobiernos que llaman democracias iliberales debido a su descreencia en la democracia liberal y su equilibrio entre los tres poderes. El gobierno h&uacute;ngaro nos sirve muy bien como ejemplo para esto ya que su presidente, Viktor Orb&aacute;n, afirm&oacute; en su investidura en mayo de 2018 que &ldquo;la era de la democracia liberal ha terminado&rdquo;. Estas democracias iliberales (t&eacute;rmino acu&ntilde;ado por Fareed Zakaria) donde el poder se concentra fundamentalmente en el Ejecutivo, terminan siendo sistemas autoritarios por consenso, en los cuales la oposici&oacute;n debe callarse la boca como sostiene el nuevo gur&uacute; de la ultraderecha mundial Steve Bannon. Este art&iacute;fice del triunfo de Trump est&aacute; montando, junto con los sectores m&aacute;s conservadores de la Iglesia, una internacional ultraderechista con sede en B&eacute;lgica, &ldquo;The Movement&rdquo;, y usa como puerta de entrada en Europa una escuela para dirigentes de ultraderecha en un monasterio en Italia, la Cartuja de Trisulti.
    </p><p class="article-text">
        Entiendo que estos dos polos, burocracia y crecimiento de la ultraderecha, est&aacute;n bien situados y que tenemos una democracia amenazada por los riesgos del totalitarismo y por el imperio de la norma, es decir, el imperio de los gestores. Sin embargo, quisiera agregar al cuadro descripto algunas reflexiones y una afirmaci&oacute;n: la democracia tiene un serio d&eacute;ficit en Europa, no solo por los ataques de la ultraderecha o por el imperio de la norma, sino por otras dos cuestiones esenciales. &Eacute;stas son la propia conformaci&oacute;n antidemocr&aacute;tica de sus &oacute;rganos de gobierno y la imposibilidad de desarrollar cualquier pol&iacute;tica alternativa a la que ha consensuado el sistema funcionarial que domina dichos &oacute;rganos de gobierno -poder dentro de un Estado sin Estado. Esto lo hace junto con el poder de la riqueza representado por las grandes corporaciones mundiales y el mundo financiero, aliados con un poder medi&aacute;tico puesto a su servicio. Por eso hoy, el campo de debate -de batalla- es tratar de precisar qu&eacute; decimos cuando decimos democracia.
    </p><p class="article-text">
        Veamos c&oacute;mo se elige el gobierno de Europa: es una elecci&oacute;n por cooptaci&oacute;n. Los ciudadanos europeos participan en la elecci&oacute;n de los eurodiputados, pero no tienen voz ni voto en la conformaci&oacute;n de la Comisi&oacute;n Europea que es el verdadero &oacute;rgano ejecutivo de la UE. El candidato a presidente de la Comisi&oacute;n es elegido por el Consejo Europeo, que est&aacute; compuesto por los presidentes de los diferentes pa&iacute;ses y por el presidente saliente de la Comisi&oacute;n. El candidato, elegido dentro de la l&iacute;nea ideol&oacute;gica del grupo pol&iacute;tico m&aacute;s votado, es sometido posteriormente a la aprobaci&oacute;n del Parlamento. El nuevo presidente elige a sus comisarios, que son sus ministros. Por lo tanto, el &oacute;rgano ejecutivo de la UE sale de los pactos entre los presidentes nacionales y los partidos y no de la votaci&oacute;n popular. Demasiadas intermediaciones entre el pueblo y su presidente, demasiada lejan&iacute;a entre el &oacute;rgano ejecutivo y los ciudadanos europeos. &iquest;Por qu&eacute; no hay una elecci&oacute;n directa? &iquest;Es una casualidad este modo de elecci&oacute;n? De ning&uacute;n modo, es la manera que se da la burocracia funcionarial y los partidos pol&iacute;ticos mayoritarios europeos para controlar la que llaman &ldquo;la Europa que queremos&rdquo;, distanciando a los ciudadanos de las decisiones.
    </p><p class="article-text">
        Por otra parte, las autoridades del Banco Central Europeo -que instrumenta la pol&iacute;tica monetaria de la segunda econom&iacute;a del mundo- son elegidas tambi&eacute;n por el Consejo Europeo (los presidentes de los pa&iacute;ses) sin contar con el Parlamento, duran ocho a&ntilde;os y van a desarrollar su pol&iacute;tica de una manera te&oacute;ricamente independiente. &iquest;Por qu&eacute; es tan insistente la idea de que los bancos centrales queden fuera del control pol&iacute;tico del parlamento y del poder ejecutivo, salvo falta grave? Lo que regula la moneda queda excluido del control pol&iacute;tico inmediato. Se busca, de este modo, tener cautivos a los gobiernos de los diferentes pa&iacute;ses para que no se les ocurra tomar medida alguna que ataque la sacrosanta estabilidad presupuestaria y que puedan valerse de la moneda para mejorar la econom&iacute;a. Es por ello por lo que, al no poder jugar con la moneda, la medida que se toma es una devaluaci&oacute;n interna que consiste en el recorte de los salarios y de las pol&iacute;ticas sociales.
    </p><p class="article-text">
        Hoy este sistema antidemocr&aacute;tico no asombra nadie y cualquiera que quiera modificarlo es tildado de populista. La reducci&oacute;n, conscientemente causada, de los espacios para la pol&iacute;tica aleja a los ciudadanos europeos de la idea de Europa, pues perciben que no tienen ninguna posibilidad de incidir en ella. La respuesta ante este agujero democr&aacute;tico es entonces rellenarlo votando a los que descreen de una Europa unida, llev&aacute;ndolos a conseguir grandes resultados electorales que ponen en riesgo a la propia Uni&oacute;n Europea. Entonces saltan las alarmas. Pero &iquest;podemos considerar liberal un sistema cuya democracia no respeta la soberan&iacute;a del pueblo y se encierra en una mara&ntilde;a de normas que impiden la participaci&oacute;n viva de los ciudadanos? &iquest;Una comunidad europea que delega la soberan&iacute;a en un &oacute;rgano de gobierno que pr&aacute;cticamente se autoelige en un movimiento que nos acerca a los estados de excepci&oacute;n? Lo que se denomina pospol&iacute;tica, la pol&iacute;tica posideol&oacute;gica del consenso, se ha impuesto.
    </p><p class="article-text">
        De ah&iacute; que Ranci&egrave;re tilde a nuestras democracias de Estados de derecho olig&aacute;rquicos, en los que el poder est&aacute; en manos de unas pocas personas pertenecientes a una clase social privilegiada y en los que hay una s&oacute;lida colusi&oacute;n entre la oligarqu&iacute;a estatal de los grandes funcionarios, los partidos pol&iacute;ticos y la oligarqu&iacute;a econ&oacute;mica y financiera para acaparar la cosa p&uacute;blica, convirti&eacute;ndolos en verdaderos depredadores. Pi&eacute;nsese, como ejemplo, en el rescate bancario en Espa&ntilde;a que le cost&oacute; al contribuyente 42.000 millones de euros y del cual no se menciona ninguna devoluci&oacute;n sustantiva. &iquest;Por qu&eacute; se permite esta enorme transferencia de ingresos de los ciudadanos comunes a los ricos? &iquest;Por qu&eacute; los pol&iacute;ticos, salvo alguna honrosa excepci&oacute;n, no se ocupan de esta estafa? Las razones son f&aacute;ciles de deducir: por la profunda trama de intereses, favores, cr&eacute;ditos y deudas que sostiene este sistema.
    </p><p class="article-text">
        En 1991, en su seminario <em>De la naturaleza de los semblantes</em>, Jacques-Alain Miller, tomando en cuenta el debate entre normativismo kelseniano y decisionismo schmittiano, critica la l&oacute;gica liberal que construye una Europa exclusivamente administrativa que pretende despolitizar al grupo humano y neutralizar la relaci&oacute;n entre los sujetos. Este proyecto normativo promete el retorno de un Amo de verdad, un Amo totalitario. Con respecto al psicoan&aacute;lisis, esta forma de Europa le resultar&iacute;a profundamente antip&aacute;tica dado el riesgo cierto de que se alcancen acuerdos entre especialistas y de que se construyan diferentes trabas para el ejercicio de este, cuesti&oacute;n que ya ha sucedido durante estos a&ntilde;os en varias oportunidades. Por ello, ser&iacute;a interesante que se produjera un aflojamiento de las normas para dar paso a lo anormal, a lo singular de cada uno encarnado en el s&iacute;ntoma. Frente a una UE, perge&ntilde;ada como una m&aacute;quina burocr&aacute;tica para ahogar el deseo de sus ciudadanos, la apuesta del psicoan&aacute;lisis es oponer a la homogeneizaci&oacute;n imperante, no la salida ultraderechista -como lo pretenden los sectores sociales m&aacute;s agarrados a la tradici&oacute;n-, sino una apuesta por lo m&uacute;ltiple que no forme un todo y que se acerque a lo que Jacques Lacan situ&oacute; como el lado femenino de los seres humanos: lo que no se deja clasificar ni se puede someter a una evaluaci&oacute;n porque all&iacute; solo podemos hablar de una por una, cuesti&oacute;n que solo una democracia verdadera podr&iacute;a favorecer .
    </p><p class="article-text">
        Pero &iquest;d&oacute;nde se sostiene todo este entramado que nos est&aacute; conduciendo a lo que algunos autores llaman &ldquo;la salida de la democracia&rdquo;? La pol&iacute;tica mundial no est&aacute; dominada por un partido pol&iacute;tico &uacute;nico que impondr&iacute;a su modo de entender el mundo, ni por una empresa, ni por un medio de comunicaci&oacute;n, ni por dictaduras, ni por grupos humanos que esclavizan a otros, ni por una religi&oacute;n. Todo lo contrario. Vemos la enorme diversidad de partidos y grupos pol&iacute;ticos, la infinidad de empresas y grupos financieros, el enorme tejido de medios de comunicaci&oacute;n, el auge de los distintos grupos religiosos, las numerosas formas de gobierno en los diferentes pa&iacute;ses. Es un mundo fascinantemente m&uacute;ltiple y, sin embargo, absolutamente homog&eacute;neo en su sistema econ&oacute;mico. Este sistema, de alg&uacute;n modo blindado a nivel mundial, tiene en Europa uno de sus m&aacute;ximos exponentes. Este blindaje f&eacute;rreo implica una apariencia democr&aacute;tica para velar la tiran&iacute;a a la que est&aacute; sometido el mundo. Parad&oacute;jicamente, la zona del planeta que m&aacute;s posibilidades tiene de salir de este cepo es Latinoam&eacute;rica. Ah&iacute; hay una lucha muy clara por llevar adelante pol&iacute;ticas que sean diferentes al consenso mundial, pol&iacute;ticas que han inaugurado ciclos de crecimiento con una mejor distribuci&oacute;n de la riqueza, una disminuci&oacute;n franca de las tasas de paro y amplias medidas sociales a favor de los pobres. Por ello, son brutalmente atacadas bajo el diagn&oacute;stico de, una vez m&aacute;s, populismo, que es el santo y se&ntilde;a que hay que dar cuando alg&uacute;n gobierno quiere hacer algo que se diferencie del modelo econ&oacute;mico imperante. No se lo cesa de atacar, de enjuiciar a sus dirigentes o de encarcelarlos. Es decir, que vivimos en un sistema que mantiene el semblante de una democracia mientras que por debajo lo que impera es una tiran&iacute;a, la tiran&iacute;a del discurso capitalista bajo su modalidad neoliberal. Esta es la principal amenaza a la democracia.
    </p><p class="article-text">
        A nosotros como psicoanalistas nos preocupa no solo este modelo econ&oacute;mico injusto, sino lo que Jacques Lacan en los a&ntilde;os setenta llam&oacute; discurso capitalista. Este implica la extensi&oacute;n, la conversi&oacute;n, de este modelo econ&oacute;mico en una forma in&eacute;dita de relaci&oacute;n social, en una nueva raz&oacute;n del mundo -tal como la denominaron Laval y Dardot- que se infiltra en todos los modos de hacer de nuestra existencia y le exige al sujeto la construcci&oacute;n de una nueva forma de subjetividad. El discurso capitalista impulsa al sujeto a ponerse al mando de su forma de gozar, le hace creerse un amo que desconoce sus l&iacute;mites, que reniega de la castraci&oacute;n y consigue que se haga part&iacute;cipe de un modo de vivir donde lo que se privilegia es la competencia y la insolidaridad. Es un discurso que desconoce el amor, es decir el lazo con el otro y empuja insistentemente a un goce que no cumple sus promesas y que segrega a la mayor&iacute;a de la humanidad de las m&iacute;nimas condiciones de dignidad. Es un discurso que promueve al yo, a lo auto, a lo por s&iacute; mismo, es decir, que el sujeto se las arregle solo y se conciba como un capital que hay que aprender a gestionar e invertir en competencia con los dem&aacute;s, generando parad&oacute;jicamente culpa en los sujetos por no ser capaces de alcanzar una vida mejor por s&iacute; mismos. Es un discurso donde se rompen todos los puentes entre el sujeto y lo com&uacute;n ya que el otro es decididamente un enemigo y, a su vez, se rompen los puentes entre el sujeto y su singularidad ya que esta idea de s&iacute; mismo como un &ldquo;yo-capital&rdquo; mata cualquier posibilidad de que surja el deseo, que es lo que no se inscribe en la l&oacute;gica de la ganancia.
    </p><p class="article-text">
        Lacan habl&oacute; de este discurso -al que igual&oacute; con el supery&oacute;- como un enemigo y plante&oacute; la necesidad de salir del mismo para dar paso al deseo y a un nuevo lazo entre los humanos que no implique ni la soledad del narcisismo ni el todos a una como Fuenteovejuna, sino el trabajar para construir un mundo donde cada uno pueda encontrar su lugar, pero no sin los otros. &nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Joaquín Caretti]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/contrapoder/democracia-europea-ampara-antidemocratico_132_1540764.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 18 May 2019 18:31:32 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/06dab41d-9870-4429-9ae6-da548e5df591_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" length="110199" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/06dab41d-9870-4429-9ae6-da548e5df591_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="110199" width="880" height="495"/>
      <media:title><![CDATA[La democracia europea ampara lo antidemocrático]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/06dab41d-9870-4429-9ae6-da548e5df591_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495"/>
      <media:keywords><![CDATA[Democracia,Europa,Elecciones Europeas]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Vox, España y la deriva de Europa]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/contrapoder/vox-espana-deriva-europa_132_1720682.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/b7bd166a-31ed-4ef7-bb4d-5d6994cb9d42_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Vox, España y la deriva de Europa"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Para gran parte de la clase política europea pareciera que esta situación de desamor por Europa no tiene responsables concretos</p><p class="subtitle">Que la crisis económica ha caído del cielo por la fuerza de los dioses y que la situación del auge de los nacionalismos y el crecimiento de la ultraderecha se solucionaría con el llamado a una refundación del proyecto ilustrado europeo</p></div><p class="article-text">
        Espa&ntilde;a se ha hecho europea: la ultraderecha franquista -el partido Vox- ha tenido una entrada fulgurante en la pol&iacute;tica. En diciembre pasado hubo elecciones en la Comunidad de Andaluc&iacute;a, la primera comunidad en n&uacute;mero de habitantes y la segunda en extensi&oacute;n, consiguiendo este partido casi 400.000 votos (11% del total) y 12 diputados. Mientras que, en el 2016, en las mismas elecciones hab&iacute;a obtenido solo 18.000 votos sin conseguir representaci&oacute;n parlamentaria, ahora entrar&aacute; en el gobierno mediante un pacto con dos partidos de la derecha, el Partido Popular (PP) y Ciudadanos (Cs).
    </p><p class="article-text">
        Su crecimiento en votos no solo ha provenido mayoritariamente de los partidos de derecha, sino que tambi&eacute;n ha conseguido calar en los de izquierda. Las razones de su &eacute;xito, seg&uacute;n dicen las encuestas, tiene que ver con el discurso agresivo que sostienen sobre la inmigraci&oacute;n -quieren expulsar a 52,000 inmigrantes mediante la incautaci&oacute;n de los ficheros de los servicios de salud- y con la defensa a ultranza de la unidad de Espa&ntilde;a. Pero su ideario no se limita a estas dos cuestiones, adem&aacute;s quieren derogar la ley de Memoria Hist&oacute;rica sustituy&eacute;ndola por una Ley de Concordia y la ley de Violencia de G&eacute;nero reemplaz&aacute;ndola por una Ley de Violencia Dom&eacute;stica. En esta &uacute;ltima entrar&iacute;an todos los miembros de una familia, lo cual restringir&iacute;a las ayudas a los colectivos que se ocupan de la violencia sobre las mujeres. Ambas medidas conseguir&iacute;an, por un lado, diluir y eternizar la gran deuda que tiene Espa&ntilde;a con los represaliados y asesinados en la Guerra Civil y, por el otro, reinstalar el debate sobre la violencia de g&eacute;nero y la igualdad entre hombres y mujeres en un pa&iacute;s en el que hay un gran consenso sobre este tema.
    </p><p class="article-text">
        Espa&ntilde;a se suma as&iacute; a muchos otros pa&iacute;ses europeos: Francia, Alemania, Austria, B&eacute;lgica, Croacia, Chequia, Dinamarca, Eslovaquia, Eslovenia, Estonia, Finlandia, Francia, Grecia, Holanda, Hungr&iacute;a, Italia, Letonia, Lituania, Polonia, Reino Unido, Rumania y Suecia [i], en los cuales la ultraderecha tiene representaci&oacute;n parlamentaria, gobierna ya o est&aacute; cerca de hacerlo. Quedan fuera de esta situaci&oacute;n Portugal, Irlanda, Malta y Luxemburgo, que resisten todav&iacute;a [ii]. El ascenso de las pol&iacute;ticas de ultraderecha es un fen&oacute;meno global, como lo demuestran los triunfos de Trump en EE UU., de Bolsonaro en Brasil y el auge de una China totalitaria de partido &uacute;nico que pretende -mediante sus grandes inversiones- imponer este r&eacute;gimen al mundo entero.
    </p><p class="article-text">
        Aunque las explicaciones posibles de este ascenso son m&uacute;ltiples, principalmente guarda relaci&oacute;n con la crisis econ&oacute;mica y su secuela de empobrecimiento, paro y precarizaci&oacute;n, con la inmigraci&oacute;n que es presentada como la causa de todos los males, con el terrorismo isl&aacute;mico que golpea sin cesar y con la globalizaci&oacute;n. Todos estos hechos producen inseguridad y miedo, junto con la p&eacute;rdida de una identidad clara y la ausencia de perspectivas de futuro. En Espa&ntilde;a se a&ntilde;ade otro factor: la presencia del nacionalismo catal&aacute;n, el cual, por su voluntad separatista, es vivido como una amenaza a la integridad territorial.
    </p><p class="article-text">
        Para gran parte de la clase pol&iacute;tica europea pareciera que esta situaci&oacute;n de desamor por Europa no tiene responsables concretos, que la crisis econ&oacute;mica ha ca&iacute;do del cielo por la fuerza de los dioses y que la situaci&oacute;n del auge de los nacionalismos y el crecimiento de la ultraderecha se solucionar&iacute;a con el llamado a una refundaci&oacute;n del proyecto ilustrado europeo. Piensan que con este plan se conseguir&iacute;a que los europeos vuelvan a amar a Europa y de este modo poner coto a las fuerzas de la ultraderecha, fuerzas que gozan de odiar la democracia y un mundo mejor y m&aacute;s justo para los pueblos que lo habitan. &iquest;Pero por qu&eacute; dichos pueblos decidir&iacute;an volver a querer a Europa si es esta misma Europa -la de los recortes- la que los ha abandonado y empujado a la desesperaci&oacute;n y a la ira? &iquest;Ser&iacute;an capaces de hacerlo en aras de la Rep&uacute;blica y la Democracia?
    </p><p class="article-text">
        La Rep&uacute;blica -como configuraci&oacute;n del Estado- es el andamiaje principal, la estructura de Derecho donde se sostiene la forma democr&aacute;tica de gobierno y, hoy por hoy, el &uacute;nico modo de lazo social que garantiza el abrigo de la singularidad de los habitantes ya sea dentro de Europa como fuera de ella. Coincidimos en que esto es lo que hay que defender, pero &iquest;con qu&eacute; nuevo proyecto refundar&iacute;amos esa estructura que es un medio para conseguir algo y no un fin en s&iacute; misma? Si bien Rep&uacute;blica y Democracia son el medio, es el fin lo que le da sentido a este andamiaje. As&iacute;, ser&aacute; el contenido y no el continente lo que har&aacute; que los ciudadanos quieran sostener el andamiaje republicano. Hemos de reconocer que Europa ha fallado en esto.
    </p><p class="article-text">
        La victoria de la ultraderecha en el mundo tiene que ver con que la Rep&uacute;blica alberga en su seno un proyecto que es contrario a las clases populares fruto de un ideario muy preciso: el neoliberalismo [iii]. Por ello, la frustraci&oacute;n y la ira que causa el proyecto neoliberal, dada &nbsp;la violencia que encierra, se traslada del contenido al continente -al andamiaje- y el voto se dirige a los partidos de ultraderecha que acusan al andamiaje republicano de ser el causante de las medidas soportadas bajo el manto de la democracia. Dichos partidos saben que enga&ntilde;an porque quieren cambiar el andamiaje republicano y conducir a Europa al totalitarismo, pero no es su intenci&oacute;n modificar el contenido: har&aacute;n la misma pol&iacute;tica econ&oacute;mica que se est&aacute; haciendo a la que, eso s&iacute;, le sumar&aacute;n un ropaje moral reaccionario, odiador de lo femenino, odiador de la diferencia del Otro. Para evitar el triunfo de los totalitarismos no alcanza con defender la Rep&uacute;blica y la Democracia, sino que hay que apuntar a cambiar el sistema ideol&oacute;gico que ha sido el responsable de usar el andamiaje republicano para los intereses de una minor&iacute;a, abriendo las puertas a la decepci&oacute;n y a la ultraderecha.
    </p><p class="article-text">
        El neoliberalismo, por la vida sin esperanzas e insolidaria que retorna de Bruselas, impide el amor a Europa y produce la desafecci&oacute;n, cuando no el odio. Cada vez m&aacute;s la precarizaci&oacute;n y la pobreza, la explotaci&oacute;n de los j&oacute;venes, junto con la desverg&uuml;enza de las clases acomodadas, alejan a los ciudadanos de cualquier idea de Europa y los conducen a confiar en las renovadas huestes de la ultraderecha que promueven la vuelta al nacionalismo.
    </p><p class="article-text">
        En s&iacute;ntesis, qu&eacute; refundaci&oacute;n de Europa es viable si no se toma en cuenta -junto con la defensa de los valores republicanos-, la consecuci&oacute;n de un proyecto pol&iacute;tico alejado de la ideolog&iacute;a neoliberal de los recortes y de la competencia. Esto es necesario para conseguir la inclusi&oacute;n de los ciudadanos en un proyecto com&uacute;n que reparta verdaderamente mejor la riqueza -entendida esta en un amplio sentido. Europa debe emanciparse de la raz&oacute;n neoliberal, que la une de la mala manera, ya que esta enga&ntilde;a sobre las posibilidades de un bienestar general. Solo basta con analizar uno de los efectos de su accionar que muestra c&oacute;mo se ampl&iacute;a incesantemente la brecha entre los ricos y los pobres. Se hace, as&iacute;, imposible toda idea de un nosotros republicano junto con el empuje a la soledad de una identidad temblorosa y alejada de cualquier solidaridad, favoreciendo el resurgir de los movimientos identitarios, xen&oacute;fobos, anti-mujeres y anti-inmigrantes como forma de localizar la causa en el exterior, al tiempo que dichos movimientos rescatan una identidad f&eacute;rrea y pura.
    </p><p class="article-text">
        No podemos hablar de la unidad de Europa viviendo en el seno de un discurso que la destruye al impulsar una &ldquo;lengua com&uacute;n&rdquo;: la lengua que sostiene en cada hombre una idea de s&iacute; mismo como una empresa en competencia con los dem&aacute;s y que, a su vez, apunta a silenciar la <em>lalangue</em> singular. Es necesaria una pol&iacute;tica que promueva un verdadero debate europeo sobre cu&aacute;l es el proyecto pol&iacute;tico, econ&oacute;mico y social que necesita Europa como para que sus ciudadanos vuelvan a enamorarse de ella. Nunca ha sido m&aacute;s necesario el coraje de los intelectuales y los pol&iacute;ticos para impulsar un proyecto europeo donde sea posible una vida mejor para sus habitantes.
    </p><p class="article-text">
        Sabemos que es el contenido el que est&aacute; destruyendo el continente y que la ultraderecha que emerge sin pausa no es m&aacute;s que su consecuencia. Temible consecuencia que va construyendo progresivamente una Europa que naufraga como un barco oscuramente orientado por la pulsi&oacute;n de muerte.
    </p><p class="article-text">
        _____________________
    </p><p class="article-text">
        [i]&nbsp;<a href="https://www.elespanol.com/mundo/europa/20180910/radiografia-poder-ultraderecha-europa/336967273_0.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">https://www.elespanol.com/mundo/europa/20180910/radiografia-poder-ultraderecha-europa/336967273_0.html</a>
    </p><p class="article-text">
        [ii]&nbsp;<a href="https://blueside.es/portugal-la-resistencia-a-la-extrema-derecha-en-europa/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">https://blueside.es/portugal-la-resistencia-a-la-extrema-derecha-en-europa/</a>
    </p><p class="article-text">
        [iii] &ldquo;(&hellip;) el neoliberalismo con algunas de las variantes por las que en la actualidad se le reconoce tiene su origen en la llamada&nbsp;<a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Sociedad_Mont_Pelerin" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Sociedad Mont P&eacute;lerin</a> formada en&nbsp;<a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Suiza" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Suiza</a> a fines de la d&eacute;cada de los 40 por iniciativa de economistas como&nbsp;<a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Friedrich_Hayek" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Friedrich von Hayek</a> o <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Ludwig_von_Mises" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Ludwing Von Mises</a>&rdquo;. (<a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Neoliberalismo" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">https://es.wikipedia.org/wiki/Neoliberalismo</a>)
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Joaquín Caretti]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/contrapoder/vox-espana-deriva-europa_132_1720682.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 30 Jan 2019 21:20:35 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/b7bd166a-31ed-4ef7-bb4d-5d6994cb9d42_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="24598" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/b7bd166a-31ed-4ef7-bb4d-5d6994cb9d42_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="24598" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Vox, España y la deriva de Europa]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/b7bd166a-31ed-4ef7-bb4d-5d6994cb9d42_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Las vergüenzas del fútbol argentino: los dos partidos que no debieron jugarse]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/contrapoder/verguenzas-argentino-partidos-debieron-jugarse_132_1789789.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/a335ec86-f03d-476b-b5e5-699446a680d3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Las vergüenzas del fútbol argentino: los dos partidos que no debieron jugarse"></p><p class="article-text">
        <em>Primera verg&uuml;enza</em>&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El 25 de junio de 1978, Daniel Passarella recib&iacute;a de manos del general Videla -jefe de la Junta Militar genocida que dirig&iacute;a el pa&iacute;s- la copa del mundo de f&uacute;tbol despu&eacute;s de derrotar en la final a Holanda por 3 a 1. A pocos cientos de metros del estadio de River Plate, donde se disput&oacute; la final, estaba la Escuela de Mec&aacute;nica de la Armada (ESMA), conocida por ser uno de los centros clandestinos de detenci&oacute;n m&aacute;s terribles de la dictadura -de all&iacute; salieron los vuelos de la muerte- y que en ese momento se encontraba en plena actividad asesina. Incluso fue el lugar donde se organiz&oacute; un centro de contra informaci&oacute;n para dar respuestas a la campa&ntilde;a internacional que intentaba impedir la realizaci&oacute;n del Campeonato Mundial en la Argentina. El pa&iacute;s m&aacute;s beligerante en esta lucha por la dignidad del f&uacute;tbol y en contra de la dictadura fue Francia, junto con Holanda, Italia, Gran Breta&ntilde;a, Dinamarca, Suecia, Espa&ntilde;a y Suiza. Ante las denuncias por violaci&oacute;n de los derechos humanos la dictadura respondi&oacute; con el slogan &ldquo;Los argentinos somos derechos y humanos&rdquo;, anticip&aacute;ndose en 40 a&ntilde;os al ejercicio actual de la posverdad. Fue notoria la complicidad de la FIFA, bajo la direcci&oacute;n de Joao Havelange, en el necesario triunfo de Argentina para blanquear a la dictadura, as&iacute; como lo fueron las enormes sospechas que gener&oacute; el triunfo sobre Per&uacute;, tan abultado como imprescindible. Hay que destacar que Videla y Henry Kissinger visitaron el vestuario peruano instantes antes de comenzar el partido, donde le leyeron al plantel una carta del dictador de Per&uacute;, el general Fr&aacute;ncico Morales Berm&uacute;dez, condenado a&ntilde;os despu&eacute;s por su participaci&oacute;n en el Plan Condor-, en la cual les hablaba de la hermandad argentino-peruana y que fue interpretada por los jugadores como una amenaza.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;C&oacute;mo es posible que entrenador, jugadores y directivos aceptaran jugar ese Mundial y, sobre todo, recibir la copa de las manos manchadas de sangre de Videla? &iquest;Temieron por sus vidas si no lo jugaban o coincid&iacute;an con la dictadura? &iquest;C&oacute;mo es posible que se siga contando ese Mundial como un gran &eacute;xito del pa&iacute;s mientras este estaba en estado de excepci&oacute;n y era un gran campo de concentraci&oacute;n?
    </p><p class="article-text">
        Una copa que llena de verg&uuml;enza al f&uacute;tbol argentino, que no debiera ocupar ning&uacute;n lugar en las vitrinas ni en el coraz&oacute;n de los argentinos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <em>Segunda verg&uuml;enza</em><em>&nbsp;</em>
    </p><p class="article-text">
        La final de la Copa Libertadores, equivalente a la Champions europea, ha juntado a los dos clubes m&aacute;s importantes de la Argentina, eternos rivales, luego de haber eliminado a sendos clubes brasile&ntilde;os. Por primera vez en la historia Boca Juniors y River Plate han disputado entre ellos el t&iacute;tulo de mejor club de Am&eacute;rica. Era la final so&ntilde;ada y temida por millones de hinchas argentinos que anhelaban obtener la victoria en un encuentro que no se repetir&aacute; seguramente en d&eacute;cadas y, al mismo tiempo, tem&iacute;an caer derrotados y ser motivo de la burla p&uacute;blica durante un tiempo que se asemejar&iacute;a al infinito. El primer partido que se jug&oacute; en el estadio de Boca, la Bombonera, tuvo que ser postergado 24 horas por incidentes y termin&oacute; con un empate, lo cual dejaba todo por decidir en el partido de vuelta que se jugar&iacute;a en el estadio de River, el Monumental.
    </p><p class="article-text">
        El s&aacute;bado 24 de noviembre -d&iacute;a de dicha confrontaci&oacute;n- un grupo de hinchas de River atac&oacute; con piedras el autob&uacute;s que transportaba a los jugadores de Boca y el gas pimienta que us&oacute; la polic&iacute;a se col&oacute; en el interior del veh&iacute;culo, produci&eacute;ndose heridos por las piedras e intoxicaci&oacute;n entre los jugadores. En el estadio ya estaban instaladas 60.000 personas, pero, dadas las circunstancias y existiendo jugadores de Boca heridos, se decidi&oacute; posponer el encuentro para el d&iacute;a siguiente. Finalmente, Boca pidi&oacute; que se le diera por ganado el partido tal como hab&iacute;a sucedido tiempo atr&aacute;s en otro cl&aacute;sico, en el cual los hinchas de Boca rociaron con gas pimienta dentro del estadio a los jugadores de River y perdieron los puntos. River argument&oacute; que el ataque hab&iacute;a sido fuera del estadio, a 700 metros, y que la protecci&oacute;n de los jugadores de Boca durante el trayecto correspond&iacute;a al gobierno. Ten&iacute;a raz&oacute;n. De hecho, el jefe del operativo de seguridad que organiz&oacute; el gobierno renunci&oacute;. River fue castigado a jugar el partido fuera de su estadio, perdiendo la ventaja cualitativa de hacerlo como local.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Y entonces sucede lo ins&oacute;lito: la CONMEBOL (Confederaci&oacute;n sudamericana de f&uacute;tbol) decide que el partido se celebre fuera de Argentina y de Am&eacute;rica: &iexcl;en el estadio del Real Madrid!, el 9 de diciembre. Pese a algunas protestas por parte de ambos clubes la decisi&oacute;n es aceptada por todas las instancias directivas, humillando as&iacute; al pa&iacute;s. Una copa que corresponde que sea disputada en Am&eacute;rica se va a jugar fuera de ella porque el pa&iacute;s organizador no tiene los medios como para garantizar la seguridad de los jugadores y de los espectadores (hacer notar que en esos d&iacute;as se llevaba a cabo la reuni&oacute;n del G20 en Buenos Aires sin ning&uacute;n problema de seguridad). La inventiva popular ya la empieza a llamar Copa Conquistadores de Am&eacute;rica, en vez de Copa Libertadores de Am&eacute;rica.
    </p><p class="article-text">
        Esta decisi&oacute;n ha dejado en el camino la ilusi&oacute;n de la gente que iba a disfrutar de la competici&oacute;n en su estadio y ha puesto por los suelos el prestigio del futbol argentino y la capacidad del gobierno para garantizar la seguridad de un evento deportivo. De alg&uacute;n modo, Argentina se declar&oacute; incapaz y asumi&oacute; calladamente el desplazamiento, inundando de verg&uuml;enza al pa&iacute;s, de una verg&uuml;enza que no sienten sus dirigentes ni el gobierno de la Naci&oacute;n, pues no hicieron nada para evitar el desplazamiento. Claro est&aacute; que lo sucedido no es una casualidad o el producto de una falta de recursos para garantizar la seguridad sino todo lo contrario. Vieron inmediatamente una enorme oportunidad para sus <em>business </em>y para la globalizaci&oacute;n cada vez mayor del f&uacute;tbol, pues ya da igual donde se juegue puesto que los verdaderos espectadores/consumidores son los televidentes y los que van al campo no son m&aacute;s que el decorado necesario para mantener el espect&aacute;culo.
    </p><p class="article-text">
        Bajo la excusa de impedir la violencia en el f&uacute;tbol, castigando a los clubes que la encubren y sostienen, se esconde la pura ideolog&iacute;a neoliberal, donde lo que prima son los ingresos que se puedan obtener sin tomar en cuenta la subjetividad de nadie. No les ha importado el da&ntilde;o a los aficionados, a los clubes, al f&uacute;tbol como deporte o al pa&iacute;s entero. No les ha importado robar este partido a la Argentina y situarla como un pa&iacute;s subalterno, habitado, seg&uacute;n ellos, por un pueblo violento e incontrolable, lo cual justifica muchas otras violencias ejercidas sobre &eacute;l. En realidad, esto es lo que los propios gobernantes piensan de verdad y no es de extra&ntilde;ar, pues son ellos mismos quienes sumen en la desesperaci&oacute;n con su pol&iacute;tica cotidiana al conjunto de la naci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <em>Sin-verg&uuml;enza</em><em>&nbsp;</em>
    </p><p class="article-text">
        Cuarenta a&ntilde;os separan a estos dos partidos. Uno tuvo lugar bajo una dictadura asesina, en el estadio de River, donde &ldquo;gan&oacute;&rdquo; Argentina; el otro se ha disputado en Madrid, en el Santiago Bernab&eacute;u, con la anuencia y la complicidad de un gobierno argentino al l&iacute;mite de lo democr&aacute;tico y profundamente antipopular, cuya pol&iacute;tica econ&oacute;mica ha despreciado y hundido a las clases populares.
    </p><p class="article-text">
        Dos partidos que no debieron jugarse. Dos robos que no debieron haberse tolerado. Dos gobiernos que no debieron producirse.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Joaquín Caretti]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/contrapoder/verguenzas-argentino-partidos-debieron-jugarse_132_1789789.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 11 Dec 2018 21:21:44 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/a335ec86-f03d-476b-b5e5-699446a680d3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="1312644" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/a335ec86-f03d-476b-b5e5-699446a680d3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="1312644" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Las vergüenzas del fútbol argentino: los dos partidos que no debieron jugarse]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/a335ec86-f03d-476b-b5e5-699446a680d3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Vuelos de la muerte: lo que calla el elogioso editorial de El País sobre los juicios en Argentina]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/contrapoder/vuelos-elogioso-editorial-pais-argentina_132_3020413.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/7f222c59-bc45-4caa-ac0c-a4356805c446_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Vuelos de la muerte: lo que calla el elogioso editorial de El País sobre los juicios en Argentina"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Lo silenciado se convierte en un grito que agujerea todo el texto y finalmente termina por desautorizarlo. Hay una ausencia de cualquier referencia, por mínima que fuera esta, a los crímenes cometidos por la dictadura franquista</p></div><p class="article-text">
        Hace pocos d&iacute;as finaliz&oacute; el juicio contra los marinos asesinos de la Escuela de Mec&aacute;nica de la Armada (ESMA) -el mayor de los celebrados hasta ahora por un Estado por cr&iacute;menes de lesa humanidad- conden&aacute;ndose a cadena perpetua a 29 de ellos por arrojar vivos desde aviones al R&iacute;o de la Plata a opositores pol&iacute;ticos previamente secuestrados y torturados. Se ha demostrado que en la ESMA 789 de dichos opositores fueron desaparecidos en vuelos de la muerte y alrededor de 5.000 por otros m&eacute;todos de exterminio. Siendo este el lugar m&aacute;s emblem&aacute;tico de la represi&oacute;n, no fue el &uacute;nico, ya que durante la dictadura militar que gobern&oacute; la Argentina desde 1976 hasta 1983 fueron asesinados y desaparecidos 30.000 opositores, en general muy j&oacute;venes, de todas las clases sociales, de las m&aacute;s diversas profesiones o trabajos y con diferentes grados de compromiso en la lucha contra dicha dictadura. Militantes de las organizaciones pol&iacute;tico militares, Madres de Plaza de Mayo, sindicalistas, obreros, estudiantes, profesionales, amas de casa, jubilados, sacerdotes comprometidos con los pobres, monjas francesas, pol&iacute;ticos de izquierda y abogados defensores de los derechos humanos fueron exterminados sin piedad en campos de concentraci&oacute;n que se extendieron por todo el territorio, apropiados sus hijos y robados sus bienes. V&eacute;ase como mayor ejemplo la expropiaci&oacute;n forzosa a sus leg&iacute;timos due&ntilde;os de la papelera Papel Prensa que fue entregada a medios hoy dominantes.
    </p><p class="article-text">
        Muchos miles de argentinos tuvieron que emprender el camino del exilio para poder salvar sus vidas y otros encontraron refugio en distintas zonas del interior del pa&iacute;s donde vivieron escondidos durante muchos a&ntilde;os. El horror y el silencio invadieron la vida de la mayor&iacute;a de los ciudadanos. 
    </p><p class="article-text">
        Si bien la excusa expl&iacute;cita de la dictadura militar fue derrotar a la guerrilla, su raz&oacute;n verdadera fue destruir cualquier oposici&oacute;n pol&iacute;tica al plan de saqueo neoliberal que, desde los centros de poder, se hab&iacute;a dise&ntilde;ado para la Argentina y -a trav&eacute;s del Plan C&oacute;ndor- para toda Latinoam&eacute;rica. 
    </p><p class="article-text">
        Es con este plan que se inicia el endeudamiento sistem&aacute;tico del Estado -la dictadura multiplica por cinco la deuda externa- desembocando este accionar en el default acaecido muchos a&ntilde;os despu&eacute;s. Junto a ello se produjo la estatizaci&oacute;n de las deudas de particulares afectos al r&eacute;gimen, con una trasferencia de ingresos masiva a las clases m&aacute;s poderosas: la firma la puso el tristemente famoso ministro de Econom&iacute;a Mart&iacute;nez de Hoz, quien se muri&oacute; sin pagar su crimen. 
    </p><p class="article-text">
        Este juicio a los responsables de los vuelos de la muerte, que dur&oacute; 5 a&ntilde;os, es parte de la universalmente reconocida pol&iacute;tica de derechos humanos que la Argentina lleva adelante desde el retorno de la democracia en 1983. Comienza con el presidente Alfons&iacute;n y el juicio a las Juntas Militares y se desvirt&uacute;a con las leyes de Punto Final (diciembre de 1986) y de Obediencia Debida (junio de 1987) del final de su mandato, a las que se suman posteriormente los indultos por decreto del presidente Menem entre 1989 y 1990. Finalmente el Presidente N&eacute;stor Kirchner reanuda y consolida durante su gobierno una pol&iacute;tica institucional de Derechos Humanos, la cual se inicia en el 28 aniversario del golpe de Estado de 1976 con la famosa y simb&oacute;lica retirada del cuadro de Videla y Bignone en el Colegio Militar de la mano del Jefe del Ej&eacute;rcito y delante de los propios militares. Tan consolidada est&aacute; actualmente dicha pol&iacute;tica -m&aacute;s de 400 militares est&aacute;n presos y 500 enjuiciados- que el actual gobierno no ha podido m&aacute;s que seguir adelante con los juicios a pesar de estar claramente en su contra, como lo demostr&oacute; el intento frustrado de la Corte Suprema de rebajar la condena a los genocidas presos (el 2x1) y que fue rechazada masivamente por la ciudadan&iacute;a y los organismos de derechos humanos. 
    </p><p class="article-text">
        Es sorprendente el reconocimiento que se hace de esta condena en los medios espa&ntilde;oles y, sobremanera, en <a href="https://elpais.com/elpais/2017/12/01/opinion/1512147234_618021.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el editorial del diario El Pa&iacute;s del d&iacute;a 2 de diciembre pasado</a><a href="https://elpais.com/elpais/2017/12/01/opinion/1512147234_618021.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&nbsp;titulado &ldquo;Lecci&oacute;n de Argentina&rdquo;,</a> donde se elogia claramente la actuaci&oacute;n de la Argentina en materia de derechos humanos. Comienza afirmando que &ldquo;la condena a cadena perpetua de varios responsables de los tristemente c&eacute;lebres vuelos de la muerte constituye un importante acto de justicia y a la vez es demostraci&oacute;n pr&aacute;ctica del porqu&eacute; toda democracia &mdash;en este caso la argentina&mdash; debe perseguir incansablemente los cr&iacute;menes contra la humanidad para evitar que queden impunes&rdquo;. Reconoce, a su vez, la actuaci&oacute;n del Presidente Kirchner que con su empe&ntilde;o logra &ldquo;que el Congreso argentino otorgase rango constitucional a la Convenci&oacute;n de la Naciones Unidas sobre imprescriptibilidad de los Cr&iacute;menes de Guerra y de Lesa Humanidad y derogara las pol&eacute;micas leyes (de Obediencia Debida y Punto final)&rdquo;&nbsp;y finaliza afirmando que esta sentencia es un mensaje al mundo ya que deja claro que no habr&aacute; m&aacute;s impunidad para los violadores de los derechos humanos.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Qu&eacute; sorprende de un editorial tan claro y conforme a cualquier pol&iacute;tica de derechos humanos? No es lo que dice sino lo que calla. Lo silenciado se convierte en un grito que agujerea todo el texto y finalmente termina por desautorizarlo. Hay una ausencia de cualquier referencia, por m&iacute;nima que fuera esta, a los cr&iacute;menes cometidos por la dictadura franquista, a la inexistencia de una pol&iacute;tica de Estado sobre los derechos humanos, a los fusilados sin juicio y que permanecen por cientos de miles en las cunetas, a los miles de ni&ntilde;os apropiados, al no juzgamiento de los responsables, a la tibieza de una ley de Memoria Hist&oacute;rica que no cumple con el reconocimiento de los represaliados y asesinados y al no levantamiento de las condenas a muerte impuestas por tribunales de la dictadura. Los que lo escribieron conocen muy bien todas estas cuestiones y sin embargo se hacen solidarios del intento de los sucesivos gobiernos de Espa&ntilde;a de silenciar y reprimir, en sentido freudiano, la memoria y obstaculizar una pol&iacute;tica de derechos humanos como la que tanto elogian de Argentina. 
    </p><p class="article-text">
        Oportunidades para otra pol&iacute;tica no han faltado y sin embargo hoy es imposible en Espa&ntilde;a, no solo enjuiciar cr&iacute;menes de lesa humanidad ajenos, sino, tambi&eacute;n y sobre todo, los propios. 
    </p><p class="article-text">
        Es hora que esta admiraci&oacute;n por la Argentina se convierta en una v&iacute;a por donde Espa&ntilde;a puede reconocer su pasado y realizar un acto de justicia a&uacute;n pendiente. El no hacerlo y mantenerse en un no querer saber, no querer reconocer, har&aacute; imposible la construcci&oacute;n de un pa&iacute;s donde esta admiraci&oacute;n, hoy puesta m&aacute;s all&aacute; del Atl&aacute;ntico, se vuelque sobre cada uno de los espa&ntilde;oles.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Joaquín Caretti]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/contrapoder/vuelos-elogioso-editorial-pais-argentina_132_3020413.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 06 Dec 2017 19:54:36 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/7f222c59-bc45-4caa-ac0c-a4356805c446_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="1402886" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/7f222c59-bc45-4caa-ac0c-a4356805c446_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="1402886" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Vuelos de la muerte: lo que calla el elogioso editorial de El País sobre los juicios en Argentina]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/7f222c59-bc45-4caa-ac0c-a4356805c446_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Argentina,Derechos Humanos,Franquismo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Los fracasos del independentismo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/contrapoder/fracasos-independentismo_132_3086728.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/e01ae7fd-11ce-4794-a9d9-b301d78775ce_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Los fracasos del independentismo"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Después del quinto fracaso ¿no es hora de terminar con los sacrificios personales y políticos y encontrar otras vías donde las ansias de independencia y república puedan expresarse?</p></div><p class="article-text">
        1641, 1873, 1931, 1934 y 2017. Cinco fechas separadas por 376 a&ntilde;os. Cinco fechas donde Catalunya intent&oacute; separarse de Espa&ntilde;a y donde, en cada una de ellas, fracas&oacute;. Algunas sangrientas y esta &uacute;ltima, a&uacute;n en desarrollo, sin muertos y con encarcelamientos. Los tiempos han cambiado en Europa y ya no se admiten hechos violentos en el coraz&oacute;n de la misma. Ahora, por suerte, se trata de conseguirlo e impedirlo en democracia y con democracia.
    </p><p class="article-text">
        Esto implica un sistema legal instituido en Espa&ntilde;a, el statu quo, compuesto por los diferentes poderes -ejecutivo, legislativo y judicial- que se va a defender de cualquier subversi&oacute;n con todas las armas que el Estado de derecho le permite, incluso retorci&eacute;ndolo un poco y forz&aacute;ndolo, como apreciamos, con encarcelamientos de cuestionable legalidad, dado que las leyes tienen un aspecto interpretativo que queda al arbitrio de los jueces. As&iacute; vemos c&oacute;mo el Tribunal Supremo da tiempo a la defensa all&iacute; donde la Audiencia Nacional encarcela inmediatamente. En el mejor de los casos, existen instancias superiores que est&aacute;n habilitadas para corregir las desviaciones de jueces que puedan dejarse llevar por afanes alejados de la justicia. A su vez, el Gobierno de Espa&ntilde;a en manos del PP, apoyado por dos partidos pol&iacute;ticos PSOE y Ciudadanos, se vale del art&iacute;culo 155 de la Constituci&oacute;n que le permite intervenir la autonom&iacute;a de Catalunya para rechazar la declaraci&oacute;n ilegal de independencia. Situaci&oacute;n in&eacute;dita desde la instauraci&oacute;n de la democracia.
    </p><p class="article-text">
        Por parte del bando independentista constatamos c&oacute;mo han sabido aprovechar los resquicios de dicho Estado de derecho y encontrar la manera de forzarlo, aun cuando las fuerzas no eran las suficientes, ya que si bien contaban con una mayor&iacute;a parlamentaria -algo exigua por otro lado-, no lo era en n&uacute;mero de votos ni pod&iacute;an aducir un consenso social claramente mayoritario, requisitos imprescindibles para una decisi&oacute;n de este calibre. El mejor ejemplo de dicho forzamiento de la legalidad lo vivimos los d&iacute;as 6 y 7 de septiembre en el parlamento de Catalunya con una votaci&oacute;n que no respet&oacute; el propio reglamento de la c&aacute;mara, seguido de la imposici&oacute;n y realizaci&oacute;n de un refer&eacute;ndum declarado ilegal por el Tribunal Constitucional. Y tambi&eacute;n en las posteriores dos declaraciones de independencia, la del 10 de octubre -que s&iacute; que no- y la del 27 de octubre con la declaraci&oacute;n unilateral de la independencia &ndash;previa consideraci&oacute;n por parte del Govern de renunciar a ella y convocar elecciones- y el nacimiento de la nueva Rep&uacute;blica Catalana. Es decir, que se hizo nacer a la Rep&uacute;blica de un modo claramente precario y sin contar con la mayor&iacute;a del pueblo catal&aacute;n. El entusiasmo que provocaba este ideal les hizo confundirse con respecto a la realidad en la que viv&iacute;an. &iquest;Solo una confusi&oacute;n o un error pol&iacute;tico?
    </p><p class="article-text">
        Lo que sucedi&oacute; a continuaci&oacute;n es conocido. La sabida respuesta del Gobierno con el 155, el descabezamiento del Govern y el Parlament, la convocatoria de elecciones auton&oacute;micas, el viaje inmediato a Bruselas de Puigdemont y el silencio del sector independentista. No ha habido silencio inmediato m&aacute;s atronador que esa falta de festejos, de manifestaciones, de algarab&iacute;a, de emoci&oacute;n, de los dos millones de catalanes que, ilusionados desde hace a&ntilde;os con la idea de una Rep&uacute;blica independiente, hab&iacute;an puesto todo su empe&ntilde;o en conseguirla. Cuando la consiguen no lo celebran. El s&aacute;bado 28 de octubre no salieron todos a la calle a decirle al mundo, y entre ellos mismos, la alegr&iacute;a que sent&iacute;an. &iquest;Por qu&eacute; se quedaron en sus casas? &iquest;Por qu&eacute; los dirigentes no los convocaron a celebrar y defender la conquista? Ahora se est&aacute;n organizando manifestaciones. Tardes ya, quiz&aacute;s. Con los dirigentes presos, se perdi&oacute; la oportunidad. Estas manifestaciones ya ser&aacute;n otra cosa, ser&aacute;n defensivas. Incluso aunque fueran muy numerosas &iquest;qu&eacute; conseguir&iacute;an?
    </p><p class="article-text">
         Es necesario explicar esta falta de alegr&iacute;a y de respuesta de los catalanes que se quieren separar de Espa&ntilde;a ante la consecuci&oacute;n de la tan anhelada independencia. Podemos inferir, y es muy probable que as&iacute; sea, que los dirigentes ya supieran que su lucha no iba a tener &eacute;xito por la inminente y radical respuesta del gobierno de Espa&ntilde;a, por la fuga de empresas, por el no de Europa, y no supieron c&oacute;mo frenar a tiempo. Sin embargo, esto no alcanza a explicarlo. Se percibe la adopci&oacute;n de una posici&oacute;n sacrificial en todo este movimiento final. Han preferido perder todo antes que parar a tiempo, reflexionar y acumular nuevas fuerzas. Eligieron desatar al nacionalismo espa&ntilde;ol -y al catalanismo que no quiere la independencia- a cuya fuerza no tienen realmente con qu&eacute; oponerse -salvo la apelaci&oacute;n a la desobediencia civil, de dif&iacute;cil realizaci&oacute;n, a las manifestaciones callejeras y al anhelado apoyo del Otro europeo que nunca llega- entregando Catalunya en una sola pieza, en vez de proteger lo conquistado y buscar caminos quiz&aacute;s m&aacute;s lentos pero m&aacute;s seguros. La l&oacute;gica de &ldquo;cuanto peor, mejor&rdquo; no tiene salida ya que en realidad es &ldquo;cuanto peor, peor.&rdquo; Esta l&oacute;gica mort&iacute;fera es, a mi entender, lo que ha llevado al fracaso actual de la pretensi&oacute;n independentista. Esto es lo que no ha permitido celebrar nada.
    </p><p class="article-text">
        Este intento fallido es de enormes consecuencias para la subjetividad de millones de catalanes que han hecho una apuesta de vida con la idea de conseguir una independencia que los conducir&iacute;a a un pa&iacute;s diferente y tambi&eacute;n para millones de espa&ntilde;oles que no llegan a comprender esta deriva separatista, unidos como est&aacute;n a Catalunya por lazos inmemoriales. Se olvidaron, a su vez, del abismo que se ha tejido entre los propios catalanes, consecuencia de una sociedad dividida entre los que se quieren ir y los que se quieren quedar. Por otra parte, su mal c&aacute;lculo hist&oacute;rico ha conducido a reforzar lo que quer&iacute;an hacer desaparecer.
    </p><p class="article-text">
        Despu&eacute;s del quinto fracaso &iquest;no es hora de terminar con los sacrificios personales y pol&iacute;ticos y encontrar otras v&iacute;as donde las ansias de independencia y rep&uacute;blica puedan expresarse? &iquest;No es necesario interrogar a fondo la palabra independencia y lo que esta vela? &iquest;No es el momento de pensar un modo diferente de relaci&oacute;n con Espa&ntilde;a dentro de Espa&ntilde;a? &iquest;No ha llegado la oportunidad de sumar todas las fuerzas para conseguir una Espa&ntilde;a mejor, una Rep&uacute;blica donde todas las particularidades puedan expresarse, tal como lo quieren muchos movimientos pol&iacute;ticos? &iquest;No ser&aacute; la ocasi&oacute;n de que Catalunya encabece una apuesta m&aacute;s grande y generosa, menos excluyente e insolidaria, donde en vez de construir fronteras dise&ntilde;e puentes?
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Joaquín Caretti]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/contrapoder/fracasos-independentismo_132_3086728.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 05 Nov 2017 18:58:39 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/e01ae7fd-11ce-4794-a9d9-b301d78775ce_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="243584" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/e01ae7fd-11ce-4794-a9d9-b301d78775ce_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="243584" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Los fracasos del independentismo]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/e01ae7fd-11ce-4794-a9d9-b301d78775ce_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[España,Cataluña,Independencia]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El acto de Gerard Piqué]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/contrapoder/acto-gerard-pique_132_3148536.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/3d73bb42-d9b7-4e23-be3a-3cb58c0b4a85_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El acto de Gerard Piqué"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">¿Cómo es posible haber llegado hasta aquí y no haber encontrado vías políticas y democráticas que inventaran una solución?</p></div><p class="article-text">
        El v&eacute;rtigo se ha apoderado de Espa&ntilde;a. Los bandos se conforman sostenidos en dos banderas, dos trozos de tela que atrapan en una identificaci&oacute;n f&eacute;rrea la subejtividad de amplias masas de poblaci&oacute;n que habitan de uno y otro lado de la frontera que se comienza a erigir. Espa&ntilde;a y Catalunya, Catalunya y Espa&ntilde;a, hoy en apariencia, tan alejadas. 
    </p><p class="article-text">
        &iquest;C&oacute;mo es posible haber llegado hasta aqu&iacute; y no haber encontrado v&iacute;as pol&iacute;ticas y democr&aacute;ticas que inventaran una soluci&oacute;n? 
    </p><p class="article-text">
        Es verdad que el refer&eacute;ndum convocado era ilegal pero tambi&eacute;n es cierto que el Gobierno de Espa&ntilde;a ha reprimido de modo innecesario a las masas de votantes que se agolpaban a la puerta de los colegios electorales. Si la ilegalidad del refer&eacute;ndum es evidente, no as&iacute; la legitimidad que tiene un amplio sector de los catalanes para pedirlo e incluso forzarlo de la buena manera. Al Gobierno lo asiste la legalidad, sin ninguna duda, pero pierde toda legitimidad al reprimir a gente desarmada y pac&iacute;fica que ejercen su derecho a la desobediencia civil. &iquest;Por qu&eacute; aporrear, tirar de los pelos, torcer brazos, hacer volar por los aires, golpear a ancianos, pisotear a los ca&iacute;dos, tirar pelotas de goma? Votar era ilegal, s&iacute;, pero era votar, no tomar por las armas la Moncloa.
    </p><p class="article-text">
        Nos acercamos a un punto de no retorno donde las palabras del rey no ayudan a templar los &aacute;nimos. Marc&oacute; una l&iacute;nea infranqueable sostenida en la Constituci&oacute;n pero no abri&oacute; ninguna v&iacute;a de negociaci&oacute;n posible luego del restablecimiento del orden. Confiar en que el articulo 155 va a solucionar el problema es estar ciego ante los efectos insospechados que produce una identificaci&oacute;n f&eacute;rrea en la subjetividad que toca al ser. Ser catal&aacute;n se ha convertido en una bandera de millones de ciudadanos que reniegan de su ser espa&ntilde;ol, sobre el que acumulan agravios centenarios o actuales sin la mas m&iacute;nima objetividad. Y es l&oacute;gico que sea as&iacute; pues no se trata de algo objetivo sino de una pasi&oacute;n que se anuda a una palabra vaciada de sentido. A esta palabra, catal&aacute;n, se le ha anudado otra, independencia. Son dos palabras que producen un cierre sobre s&iacute; mismo de aquellos que las defienden y, a su vez, produce un efecto de segregaci&oacute;n de todos aquellos que no las comparten, sean catalanes o espa&ntilde;oles, vivan en Catalunya o en el resto de Espa&ntilde;a. 
    </p><p class="article-text">
        Se han producido muchas propuestas y pensado caminos posibles, sean de di&aacute;logo o de dura aplicaci&oacute;n de la ley, sea utilizando mociones de censura o enviando a la polic&iacute;a, sea por la v&iacute;a del martirio o por medio de un refer&eacute;ndum. Ojal&aacute; el di&aacute;logo y la concordia resurjan aunque la inminente declaraci&oacute;n de independencia no parece que vaya a favorecer ning&uacute;n arreglo. La propuesta de generar un proyecto com&uacute;n entre Espa&ntilde;a y Catalunya deber&iacute;a ser escuchada.
    </p><p class="article-text">
        Por otra parte, hemos tenido estos d&iacute;as uno de los mejores ejemplos de cu&aacute;l ser&iacute;a la v&iacute;a a seguir: me refiero al acto de Gerard Piqu&eacute;. El buen defensor del Bar&ccedil;a y de la selecci&oacute;n espa&ntilde;ola de f&uacute;tbol llor&oacute; ante las c&aacute;maras cuando era interrogado sobre el refer&eacute;ndum que se acababa de celebrar el domingo uno. No pudo soportar la emoci&oacute;n cuando record&oacute; c&oacute;mo la polic&iacute;a nacional y la guardia civil hab&iacute;an reprimido a la gente que les obstaculizaba la labor encomendada de impedir la votaci&oacute;n. A continuaci&oacute;n habl&oacute; de que seguir&iacute;a jugando en la selecci&oacute;n espa&ntilde;ola porque en Espa&ntilde;a hab&iacute;a muchos dem&oacute;cratas que pensaban como &eacute;l pero que si era un estorbo, no tendr&iacute;a problema en dar un paso al costado y abandonar la selecci&oacute;n. Al d&iacute;a siguiente, lunes dos, se present&oacute; en la convocatoria de la selecci&oacute;n a entrenar normalmente. Como era un entrenamiento abierto, las gradas estaban llenas de furiosos aficionados cargados de banderas espa&ntilde;olas que lo insultaron, le gritaron que su naci&oacute;n era la espa&ntilde;ola y desearon que lo echaran de la selecci&oacute;n. Piqu&eacute; aguant&oacute; los insultos y se qued&oacute;. Al d&iacute;a siguiente, martes 3, ya a puertas cerradas hubo un entrenamiento tranquilo. Es decir que Piqu&eacute; llor&oacute; por Catalunya y entren&oacute; con Espa&ntilde;a al d&iacute;a siguiente. Habr&aacute; quienes quieran ver en esta paradoja un ejercicio de cinismo o de conveniencia econ&oacute;mica o de que no sabe lo que hace o que traiciona sus ideales; sin embargo, a mi me parece que Piqu&eacute; nos se&ntilde;ala la profunda divisi&oacute;n subjetiva que significa ser catal&aacute;n (y espa&ntilde;ol). Por un lado, el amor a la tierra y a la lengua, a la historia, a las tradiciones y a las particularidaes, a los paisajes propios y al mar, a las comidas y a las bromas, a todo aquello que lo constituye como una totalidad. Totalidad del ser catal&aacute;n que est&aacute; agujereado por lo espa&ntilde;ol, irreversiblemente, y que cohabita en la subjetividad del pueblo catal&aacute;n. Es la lengua que todos hablan, los lazos familiares que los llevan a pasearse por Espa&ntilde;a, paisajes que penetraron en sus retinas, amores que vivieron o viven, hijos, calles, aventuras, libros, rivalidades futbol&iacute;sticas que alegran la vida, debates y rencores.
    </p><p class="article-text">
        Ser espa&ntilde;ol hoy es ser asturiano, vasco, andaluz, gallego, navarro, valenciano, riojano, extreme&ntilde;o, madrile&ntilde;o, castellano-manchego, castellano-leon&eacute;s, murciano, canario, balear, c&aacute;ntabro, aragon&eacute;s y, por supuesto, catal&aacute;n. Es la alegr&iacute;a de lo m&uacute;ltiple que constituye a Espa&ntilde;a. Esto es lo que el acto de Piqu&eacute; nos se&ntilde;ala, con precisi&oacute;n, como un camino posible: alegr&iacute;a porque el uno nacional puede habitar en la multiplicidad sin desaparecer. Ah&iacute; anida el entusiasmo por la diversidad, por llevar con m&aacute;s ligereza las identificaciones, por el buen uso del goce de vivir. Es esta alegr&iacute;a lo que defendemos todos los que amamos profundamente a Catalunya y a Espa&ntilde;a. Esto es lo que pretende quitarnos la certeza del Uno nacionalista, creador de fronteras. Lo que no ha descubierto a&uacute;n el nacionalismo es que esta alegr&iacute;a se la quita tambi&eacute;n a s&iacute; mismo.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Joaquín Caretti]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/contrapoder/acto-gerard-pique_132_3148536.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 04 Oct 2017 18:56:17 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/3d73bb42-d9b7-4e23-be3a-3cb58c0b4a85_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="124357" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/3d73bb42-d9b7-4e23-be3a-3cb58c0b4a85_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="124357" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[El acto de Gerard Piqué]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/3d73bb42-d9b7-4e23-be3a-3cb58c0b4a85_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Cataluña,Independencia de Catalunya]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿Dónde está Santiago Maldonado?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/contrapoder/santiago-maldonado_132_3214684.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/413d76c0-943b-47ac-ba48-9c605b5acd5d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="¿Dónde está Santiago Maldonado?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El esclarecimiento de los hechos hace a la profundización de la democracia. Que paguen los responsables</p></div><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>La Gendarmer&iacute;a argentina intervino durante una manifestaci&oacute;n en la que los <a href="http://www.eldiario.es/internacional/conflicto-Argentina-recrudece-desaparicion-manifestante_0_674033132.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">mapuches reclamaban la libertad de su l&iacute;der</a>&nbsp;y la propiedad de unas tierras. Seg&uacute;n algunos testigos Maldonado fue capturado. No se sabe nada de &eacute;l</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        La historia de la desaparici&oacute;n forzada de personas vuelve a suceder en Argentina. En el corte de una ruta de la zona de Esquel en la Patagonia &mdash;durante una manifestaci&oacute;n en la cual los mapuches reclamaban la libertad de su l&iacute;der Jones Huala y la propiedad de unas tierras que originariamente pertenec&iacute;an a este pueblo y que fueron compradas por Benetton a una sociedad inglesa&mdash; se encontraba apoyando la acci&oacute;n un joven artesano de 28 a&ntilde;os, Santiago Maldonado. La Gendarmer&iacute;a Nacional recibi&oacute; la orden de intervenir y reprimi&oacute; a las pocas personas que participaban en la manifestaci&oacute;n. Todos los participantes pudieron escapar cruzando un r&iacute;o, excepto Santiago Maldonado, que seg&uacute;n algunos testigos fue capturado. Desde ese d&iacute;a &mdash;primero de agosto&mdash; no se sabe nada m&aacute;s de &eacute;l, negando el gobierno el haberlo detenido. Todo hace prever la muerte de este militante. Los primeros d&iacute;as el aparato medi&aacute;tico al servicio del gobierno trat&oacute; de desviar la atenci&oacute;n afirmando que alguien lo hab&iacute;a visto a m&aacute;s de 1.500 km de distancia o sugiriendo que hab&iacute;an sido los mismos mapuches los que lo habr&iacute;an secuestrado o que se habr&iacute;a ido fuera del pa&iacute;s. T&aacute;ctica muy conocida en la &eacute;poca de los setenta del siglo pasado donde la dictadura dec&iacute;a que los 30.000 desaparecidos estaban en Europa descansando.
    </p><p class="article-text">
        El operativo represivo estaba conducido por el jefe de gabinete de la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, lo cual demuestra la importancia que se le da a la lucha de los mapuches y a la voluntad decidida de terminar con la misma.
    </p><p class="article-text">
        Los mapuches son uno de los pueblos originarios que habitaban en la Patagonia mucho antes de la constituci&oacute;n de lo que despu&eacute;s fue la Rep&uacute;blica Argentina. Ocupaban una parte de estas extens&iacute;simas tierras hasta que fueron pr&aacute;cticamente aniquilados y sometidos en el siglo XIX por la operaci&oacute;n que se denomin&oacute; la 'Conquista del Desierto', llevada adelante por el general Julio A. Roca. A los cautivos que sobrevivieron los utilizaron como mano de obra esclava en trabajos del campo, siendo las mujeres separadas de sus hijos y repartidas para servir en las casas de la oligarqu&iacute;a. Constan avisos de este reparto en los diarios de la &eacute;poca que atestiguan de estos hechos. La Campa&ntilde;a del Desierto y sus consecuencias ha sido calificada posteriormente como un genocidio de los pueblos originarios y su objetivo final fue apoderarse de las tierras mapuches, las cuales fueron distribuidas entre los generales y oficiales victoriosos y un peque&ntilde;o n&uacute;mero de hacendados que hoy representan la oligarqu&iacute;a terrateniente argentina. Sus nombres son bien conocidos.
    </p><p class="article-text">
        A fines del XIX, el presidente Uriburu don&oacute; a siete ingleses, como forma de pago por las armas recibidas, 900.000 hect&aacute;reas de esas tierras. Aquellos ingleses constituyeron una sociedad para administrar dichas tierras, las que hoy &mdash;m&aacute;s de un siglo despu&eacute;s&mdash; venden a Benetton. La lucha de los mapuches por sus tierras viene de lejos, pero desde hace unos a&ntilde;os ha cobrado una relevancia mayor dadas las victorias judiciales que van obteniendo as&iacute; como el reconocimiento en la Constituci&oacute;n de sus derechos. Esto comienza a preocupar seriamente a sus due&ntilde;os actuales, los que ven peligrar la propiedad de la tierra y se aprecia nuevamente en esta lucha una alianza del Gobierno con los terratenientes.
    </p><p class="article-text">
        Dos cuestiones merecen ser resaltadas en relaci&oacute;n con la desaparici&oacute;n forzada de Santiago Maldonado. Por un lado, el manejo del hecho que lleva adelante el gobierno, quien podr&iacute;a haberlo resuelto de manera m&aacute;s l&oacute;gica en una democracia, reconociendo las circunstancias en las cuales fue detenido y luego probablemente muri&oacute; Santiago Maldonado y propiciando el castigo que legalmente correspondiese a los responsables. Por duro que fuera, era mejor que optar por negar lo sucedido y transformarlo en un desaparecido. &iquest;Pensaron quiz&aacute;s que deten&iacute;an a un mapuche y no a un blanco criollo y creyeron soberbiamente que podr&iacute;an manejar la situaci&oacute;n, dejar el hecho impune e instalar el terror en la comunidad mapuche? Si as&iacute; fuera, la jugada les sali&oacute; mal y no aprendieron nada de la historia reciente de Argentina en cuanto a la lucha por los Derechos Humanos ni tomaron nota de la formidable movilizaci&oacute;n ciudadana del 10 de mayo cuando intentaron imponer la reducci&oacute;n de la condena a los militares genocidas presos.
    </p><p class="article-text">
        Como efecto, todo el arco parlamentario termin&oacute; votando en contra de la decisi&oacute;n del Tribunal Supremo y los militares siguen cumpliendo el total de la condena. No hay lugar para desplegar nuevamente una pol&iacute;tica de desapariciones por parte de un gobierno democr&aacute;tico, aunque son preocupantes sus muestras de simpat&iacute;a con los militares asesinos. Si no se trata de un resultado no buscado en el uso de la fuerza sino de una pol&iacute;tica de terror y escarmiento, nos encontrar&iacute;amos con el accionar de la dictadura pasada pero ejercido ahora en democracia, lo cual resulta inadmisible.
    </p><p class="article-text">
        Por otra parte, la inmediata movilizaci&oacute;n popular y de los organismos de derechos humanos ha conseguido causar el inter&eacute;s ciudadano sobre la necesidad del esclarecimiento sin ambages de esta desaparici&oacute;n, no siendo tolerable ninguna impunidad. Todos los medios de comunicaci&oacute;n, opositores y oficialistas, se ocupan de este tema y la pregunta &ldquo;&iquest;D&oacute;nde est&aacute; Santiago Maldonado?&rdquo; emerge a cada momento, tanto en la calle como en los estadios de f&uacute;tbol, en las colas de los bancos, en eventos musicales y en las redes sociales, consiguiendo una repercusi&oacute;n internacional suficiente como para hacer intervenir a la ONU. Y es as&iacute; porque est&aacute; instalada en la sociedad argentina, de forma transversal a todas las clases sociales, la certeza de que la desaparici&oacute;n de una persona es una frontera que no se puede volver a traspasar. Esta es una gran victoria cultural del pueblo argentino. No hay motivo ni argumento en un Estado de Derecho que justifique esta barbarie ni es soportable el retorno a la d&eacute;cada donde la dictadura practic&oacute; la desaparici&oacute;n sistem&aacute;tica de personas. Esta frontera es parte de la posici&oacute;n &eacute;tica que hoy constituye mayoritariamente a los argentinos y sin la cual no ser&iacute;a posible construir un pa&iacute;s mejor.
    </p><p class="article-text">
        El esclarecimiento de los hechos hace a la profundizaci&oacute;n de la democracia. Que paguen los responsables.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Joaquín Caretti]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/contrapoder/santiago-maldonado_132_3214684.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 30 Aug 2017 18:32:38 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/413d76c0-943b-47ac-ba48-9c605b5acd5d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="35264" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/413d76c0-943b-47ac-ba48-9c605b5acd5d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="35264" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[¿Dónde está Santiago Maldonado?]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/413d76c0-943b-47ac-ba48-9c605b5acd5d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Argentina]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Democracia y emancipación]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/contrapoder/democracia-emancipacion_132_3241511.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/cd0fef23-eabe-4ac9-a777-18a42a8e3a78_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Democracia y emancipación"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En democracia no hay gobiernos eternos que garanticen las conquistas, ni esta eternidad sería deseable, pues sabemos a dónde conduce: a la burocratización y al apego al sillón con posibilidades ciertas de derivar en un totalitarismo</p></div><p class="article-text">
        Latinoam&eacute;rica vivi&oacute; hasta hace no muchos a&ntilde;os un per&iacute;odo de bonanza democr&aacute;tica y se produjeron conquistas por la acci&oacute;n de movimientos y partidos pol&iacute;ticos que pretend&iacute;an la emancipaci&oacute;n de sus pueblos y derrotar a la pol&iacute;tica neoliberal. Argentina, Venezuela, Brasil, Bolivia, Chile, Ecuador, Honduras, Nicaragua, Paraguay y Uruguay hicieron creer que era posible la conformaci&oacute;n de la so&ntilde;ada Patria Grande de los libertadores del siglo XIX.
    </p><p class="article-text">
        Fracasadas las revoluciones de los a&ntilde;os setenta del siglo XX, en las cuales el accionar pol&iacute;tico inclu&iacute;a la lucha armada de los movimientos guerrilleros y que fueron contestadas con el horror de dictaduras &mdash;que como en Argentina, Chile y Uruguay se cobraron miles de vidas y ocasionaron dolorosos exilios arrasando una generaci&oacute;n&mdash;, dichos movimientos optaron por hacer pol&iacute;tica en el seno del marco democr&aacute;tico liberal y combatir con las armas propias de dicha v&iacute;a: elecciones, parlamento, negociaciones, movilizaciones, transformaci&oacute;n del enemigo en antagonista, aceptaci&oacute;n de la derrota electoral y alternancia. En definitiva, vivir bajo el Estado de Derecho. Apostaron por poner fin a la violencia y por ir obteniendo gradualmente conquistas, sin despreciar los acontecimientos inesperados que pudieran hacer avanzar m&aacute;s r&aacute;pidamente su proyecto pol&iacute;tico.
    </p><p class="article-text">
        Es de Perogrullo que la aceptaci&oacute;n de la democracia liberal tiene como consecuencia la posibilidad cierta de perder el gobierno y que el que venga pueda modificar en la pr&aacute;ctica, si las fuerzas le son favorables, todo lo hecho por el gobierno anterior. Es decir, que lo que es estable es el andamiaje democr&aacute;tico pero no los logros alcanzados. Esto produce una gran frustraci&oacute;n en los movimientos populares, pues siendo tan complejo como es modificar aquello que compromete los intereses de las clases dominantes &mdash;las que acumulan un enorme poder econ&oacute;mico, medi&aacute;tico y cultural&mdash; sin embargo, se evidencia lo incre&iacute;blemente sencillo que resulta el retroceder en los cambios producidos.
    </p><p class="article-text">
        En democracia no hay gobiernos eternos que garanticen las conquistas, ni esta eternidad ser&iacute;a deseable, pues sabemos a d&oacute;nde conduce la permanencia en el poder: a la burocratizaci&oacute;n y al apego al sill&oacute;n con posibilidades ciertas de derivar en un totalitarismo. Se hace evidente entonces una seria dificultad para dichos movimientos pol&iacute;ticos. Abandonaron la v&iacute;a revolucionaria por la derrota sufrida y por la certeza actual de que todo proyecto que se oriente por una teleolog&iacute;a encierra en realidad una idea religiosa de la vida que deja de lado las contingencias de lo humano: antes de partir ya se sabe a d&oacute;nde se quiere llegar. No hay invenci&oacute;n. Pero este cambio de ruta ha mostrado las enormes limitaciones que tiene el modelo democr&aacute;tico liberal para poder consolidar conquistas populares que son de sentido com&uacute;n. Este es el momento en donde surge la pregunta sobre qu&eacute; es lo que hay que hacer para no permitir el retorno a la injusticia y en el que las tentaciones de forzar los l&iacute;mites del Estado de Derecho asoman en el horizonte.
    </p><p class="article-text">
        Analizaremos c&oacute;mo se ha manejado esta cuesti&oacute;n en dos pa&iacute;ses de Am&eacute;rica del Sur.
    </p><h3 class="article-text">Argentina</h3><p class="article-text">
        Durante el per&iacute;odo kirchnerista se realizaron importantes cambios en la generaci&oacute;n de trabajo, en la l&oacute;gica del reparto de la riqueza por medio de los salarios, los impuestos y los subsidios, en la relaci&oacute;n con los grandes centros financieros mundiales como el FMI, en la salvaguarda de las jubilaciones que estaban en manos de fondos de inversi&oacute;n privados, en la visibilizaci&oacute;n de los m&aacute;s desfavorecidos, en derechos laborales, en una revalorizaci&oacute;n de lo p&uacute;blico mediante nacionalizaciones, en la recuperaci&oacute;n de inversiones en sectores estrat&eacute;gicos como el I+D, en desarrollar la industria nacional, en pol&iacute;ticas de Derechos Humanos, de la memoria y castigo a los genocidas, en educaci&oacute;n y cultura y en una recuperaci&oacute;n del Estado que tuviera en cuenta al conjunto del pueblo. Todo ello fue un intento de modificar la posici&oacute;n insolidaria e individualista del capitalismo pero sin proponerse sustituirlo.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, errores pol&iacute;ticos junto con el acoso de los medios y de los sectores privilegiados y la crisis econ&oacute;mica mundial, dieron lugar a un cambio de gobierno donde tom&oacute; las riendas un presidente defensor del neoliberalismo. En poco m&aacute;s de un a&ntilde;o la mayor&iacute;a de las medidas fueron desbaratadas imponi&eacute;ndose una estrategia econ&oacute;mica de signo opuesto a la del gobierno previo, conduciendo al pa&iacute;s a un nuevo endeudamiento, al desempleo y a una masiva transferencia de ingresos a las clases m&aacute;s adineradas. Era sabido, aunque el candidato Macri velara lo que el presidente Macri iba a hacer, que si este triunfaba iba a arrasar con la mayor parte de las pol&iacute;ticas anteriormente citadas y fundamentalmente con todo aquello que oliera a un reparto m&aacute;s justo de la riqueza, tachando de populista a cualquiera que defendiera dicho reparto. A pesar de ello, el gobierno de Cristina Fern&aacute;ndez de Kirchner, como era su obligaci&oacute;n, traspas&oacute; el gobierno e inici&oacute; una nueva batalla para volver a conseguirlo. Todo transcurri&oacute; dentro de l&iacute;mites democr&aacute;ticos, aunque se percibe sin dificultad que, por parte de la derecha, estos l&iacute;mites se fuerzan hasta cotas intolerables cuando de destruir al adversario se trata: la l&oacute;gica de la difamaci&oacute;n, la mentira y el acoso judicial inventando causas que luego revelan su fundamento espurio, no paran de crear un clima irrespirable y amenazante. Menos la agresi&oacute;n f&iacute;sica, todo vale con tal de conseguir echar al adversario. Hoy, los derrotados hace dos a&ntilde;os tienen buenas perspectivas para recuperar el terreno perdido y est&aacute;n generando un nuevo movimiento para ganar en las elecciones legislativas del pr&oacute;ximo octubre.
    </p><h3 class="article-text">Venezuela</h3><p class="article-text">
        En este pa&iacute;s la situaci&oacute;n es diferente desde el principio, pues aqu&iacute; se propuso una v&iacute;a democr&aacute;tica hacia un socialismo del siglo XXI mediante lo que se llam&oacute; la revoluci&oacute;n bolivariana. Es un r&eacute;gimen que se ha legitimado a trav&eacute;s de numeros&iacute;simas elecciones y que ha soportado, al igual que en Argentina, el acoso de una oposici&oacute;n que ha deslegitimado cada una de ellas, excepto las que ha ganado. Oposici&oacute;n que incluso ha perpetrado un golpe de Estado en el a&ntilde;o 2002 donde particip&oacute; el conocido dirigente Capriles, actual gobernador de Miranda. Despu&eacute;s de la muerte de Ch&aacute;vez en 2013 se intensific&oacute; el acoso al nuevo gobierno de Maduro y comenz&oacute; la &uacute;ltima fase de su intento de derribo mediante su desconocimiento y el pedido de un refer&eacute;ndum revocatorio al conseguir la oposici&oacute;n una sonada victoria en las elecciones para la Asamblea Legislativa. Lo que se dio en llamar &ldquo;La Salida&rdquo;. El gobierno rechaza por un supuesto fraude la elecci&oacute;n de algunos diputados amaz&oacute;nicos y desconoce la autoridad de la nueva C&aacute;mara.A partir de aqu&iacute; se llega a una zona de no retorno donde la insurrecci&oacute;n violenta de la oligarqu&iacute;a, junto con amplios sectores de las clases medias, cobra una intensidad inusitada y el gobierno responde a ello con la elecci&oacute;n de una Asamblea Constituyente que busca terminar con el parlamento, forzando en exceso la batalla democr&aacute;tica.
    </p><p class="article-text">
        A pesar de las constantes llamadas al di&aacute;logo y a buscar una salida consensuada, la situaci&oacute;n podr&iacute;a derivar hacia una guerra civil o hacia la consolidaci&oacute;n de un r&eacute;gimen cada vez menos democr&aacute;tico que pone en duda el Estado de Derecho. Se sabe que la oposici&oacute;n representa los intereses de las &eacute;lites neoliberales venezolanas y es funcional a la entrega del petr&oacute;leo a las compa&ntilde;&iacute;as extranjeras, que va a hacer retroceder los logros en sanidad, educaci&oacute;n y trabajo y a su vez va a provocar la desaparici&oacute;n subjetiva de millones de venezolanos pobres. Ya lo hac&iacute;an antes del chavismo y no tendr&aacute;n ning&uacute;n pudor en repetirlo. Entonces, &iquest;qu&eacute; habr&iacute;a que haber hecho para evitar esta situaci&oacute;n? La respuesta no es f&aacute;cil. Probablemente se tendr&iacute;a que haber reconocido la derrota y haber llamado a elecciones presidenciales cuando se perdieron abrumadoramente las elecciones a la Asamblea Legislativa. No se puede gobernar sin una c&aacute;mara legislativa a favor. Pero no se hizo porque se vislumbr&oacute; que se pod&iacute;a perder y se decidi&oacute; reprimir las protestas callejeras y encarcelar a sus l&iacute;deres. Dicha pol&iacute;tica est&aacute; llevando a la Revoluci&oacute;n Bolivariana a lo que parece un callej&oacute;n sin salida dadas las cotas de violencia cotidiana que se viven con responsabilidad de ambas partes. A mi entender, este es el punto donde las aguas deben estar claras para cualquier sujeto pol&iacute;tico que quiera la emancipaci&oacute;n. O se juega a la democracia o no se juega. No se pueden valer de la misma en un momento y dejarla de lado en otro. Si es cierto que ganaron los adversarios, aunque duela y se sepa que se le entrega el poder a lo peor, en democracia hay que aceptar la derrota y prepararse para volver. Si la democracia es solo un recurso que se retuerce para perpetuarse pero sin aceptar la esencia de su esp&iacute;ritu, el juego no vale. Esta es la diferencia con lo sucedido en Argentina.
    </p><h3 class="article-text">Profundizar la democracia</h3><p class="article-text">
        Sabemos que la derecha mundial, subyugada por un neoliberalismo que le reporta mayores ganancias y un dominio sobre las almas de tal calibre que lleva a los pueblos a votar en contra de sus propios intereses, usa a la democracia para sus fines elitistas, la vac&iacute;a de cualquier contenido emancipatorio e impide todo mecanismo institucional que se dirija a consolidar los logros alcanzados por los movimientos populares. Pero, &iexcl;es l&oacute;gico que sea as&iacute;! Esperar otra cosa ser&iacute;a pecar de ingenuos. Por ello, la respuesta de la izquierda tendr&iacute;a que orientarse en el sentido de profundizar cada vez m&aacute;s la democracia en todos los terrenos de la vida pol&iacute;tica, lo cual implicar&iacute;a seguramente modos de la misma a&uacute;n no considerados ni recorridos. A su vez, es preciso generar aquellos mecanismos capaces de blindar determinadas y fundamentales conquistas m&aacute;s all&aacute; de quien gobierne y conseguir as&iacute; que estas duren al menos el tiempo de una vida. Esto dar&iacute;a mayor serenidad frente a cualquier alternancia y muy probablemente una mejor existencia para los m&aacute;s desfavorecidos.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Joaquín Caretti]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/contrapoder/democracia-emancipacion_132_3241511.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 08 Aug 2017 18:14:38 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/cd0fef23-eabe-4ac9-a777-18a42a8e3a78_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="47133" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/cd0fef23-eabe-4ac9-a777-18a42a8e3a78_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="47133" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Democracia y emancipación]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/cd0fef23-eabe-4ac9-a777-18a42a8e3a78_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Venezuela,Argentina,Latinoamérica]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Política y psicoanálisis: la red zadig]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/contrapoder/politica-psicoanalisis-red-zadig_132_3274738.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/7faf1229-88b1-4e82-a97c-5db96144a0b1_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Política y psicoanálisis: la red zadig"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Capturada por el neoliberalismo, la democracia se transforma en un semblante al servicio de las grandes corporaciones financieras, políticas y mediáticas</p></div><p class="article-text">
        Un interesante debate se est&aacute; produciendo en el mundo del psicoan&aacute;lisis lacaniano organizado alrededor de la Asociaci&oacute;n Mundial de Psicoan&aacute;lisis (AMP). Dicha asociaci&oacute;n, en un acto inaugural, ha decidido, bajo la iniciativa de Jacques-Alain Miller, crear una red denominada Grupo Democr&aacute;tico Internacional Cero Abyecci&oacute;n (<a href="http://lacaniannet.weebly.com/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ZADIG</a>&nbsp;por sus siglas en ingl&eacute;s), orientada por el psicoan&aacute;lisis y constituida por personas interesadas en la acci&oacute;n pol&iacute;tica sin pertenencia a partido pol&iacute;tico alguno.
    </p><p class="article-text">
        Si hasta ahora los psicoanalistas hab&iacute;an participado en algunas cuestiones pol&iacute;ticas, estas hab&iacute;an tenido que ver fundamentalmente con la defensa del psicoan&aacute;lisis en el mundo. Como ejemplo, la oposici&oacute;n a una ley que quer&iacute;a impedir el tratamiento psicoanal&iacute;tico de los sujetos autistas, tanto en Francia como en Espa&ntilde;a. Se convers&oacute; con pol&iacute;ticos, se hicieron manifiestos y se organizaron foros, con la participaci&oacute;n de la sociedad civil, que finalmente consiguieron revertir la situaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, hoy lo que se propone es dar un paso m&aacute;s: crear una instancia en el psicoan&aacute;lisis lacaniano que se interese de forma permanente por las cuestiones pol&iacute;ticas y pueda incidir en ellas, sobre todo en aquellos actos o propuestas donde la Democracia y el Estado de Derecho puedan estar amenazados. El origen de esta red fue la campa&ntilde;a organizada por los psicoanalistas en Francia, durante la primavera pasada, contra la posibilidad de que Marine Le Pen pudiera gobernar y se entregara el Estado a un partido declaradamente xen&oacute;fobo y con su fundador condenado por relativizar el Holocausto y provocar el odio racista. Finalmente el partido del odio fue derrotado.
    </p><p class="article-text">
        El fundamento de esta nueva propuesta a&uacute;n en construcci&oacute;n tiene que ver con dos afirmaciones que articulan lo social con lo individual y el inconsciente con la pol&iacute;tica. Sigmund Freud en la primera p&aacute;gina de su &ldquo;Psicolog&iacute;a de las masas y an&aacute;lisis del yo&rdquo; en 1921 afirma que la psicolog&iacute;a social es la psicolog&iacute;a individual: &ldquo;La oposici&oacute;n entre psicolog&iacute;a individual y psicolog&iacute;a social o de las masas, que a primera vista quiz&aacute; nos parezca muy sustancial, pierde buena parte de su nitidez si se la considera m&aacute;s a fondo. (&hellip;) por eso desde el comienzo mismo la psicolog&iacute;a individual es simult&aacute;neamente psicolog&iacute;a social (&hellip;)&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Aqu&iacute; queda dicho que todo aquello que compete a lo social tiene que ver con lo individual, ya que lo social est&aacute; realizado por sujetos singulares. Por otra parte, Jacques Lacan hizo una afirmaci&oacute;n un poco m&aacute;s enigm&aacute;tica: &ldquo;El inconsciente es la pol&iacute;tica&rdquo;. Hay que leer aqu&iacute; que la pol&iacute;tica est&aacute; determinada por la estructura subjetiva, que los hechos de masas se orientan por una l&oacute;gica inconsciente que comparten cada uno de sus miembros. Desde esta orientaci&oacute;n uno se podr&iacute;a preguntar por qu&eacute; tard&oacute; tanto tiempo el psicoan&aacute;lisis en llevar sus reflexiones al campo pol&iacute;tico y salir de los m&aacute;rgenes de las consultas para dirigirse a enfrentar los malestares que se suceden en el campo de la cultura, tan bien descriptos por Freud.
    </p><p class="article-text">
        Es cierto que lo que el psicoan&aacute;lisis le dice a la humanidad no es nada halag&uuml;e&ntilde;o, pues la advierte del movimiento irresistible de la pulsi&oacute;n, la cual hace que un hombre no tenga miramientos en da&ntilde;ar a otro hasta l&iacute;mites inconcebibles. Y, a su vez, le hace saber que muchos de los actos que realiza pueden ser hechos en contra de s&iacute; mismos. Esto es dif&iacute;cil de aceptar para una subjetividad que se cree due&ntilde;a de s&iacute; misma. Pero es justamente por ello que los psicoanalistas est&aacute;n obligados a debatir e incidir en todas aquellas cuestiones que sean transcendentes para el lazo social y sobre todo en las que pongan en peligro a la democracia y por ende atenten radicalmente contra la convivencia.
    </p><p class="article-text">
        En el contexto en el que vivimos el debate sobre qu&eacute; es el Estado de Derecho y qu&eacute; significa realmente la Democracia se ha hecho central, junto al rechazo de cualquier forma de totalitarismo. Y as&iacute; lo entiende este movimiento de psicoanalistas que lo toma como eje fundamental de reflexi&oacute;n. Sin embargo, dicha reflexi&oacute;n se queda peligrosamente corta si no incluimos la nueva modalidad que en nuestros d&iacute;as tiene el ejercicio del capitalismo: su forma neoliberal.
    </p><p class="article-text">
        Mucho se ha escrito sobre el neoliberalismo y sus consecuencias. Las formas de explotaci&oacute;n se han refinado hasta el extremo de hacer muy dif&iacute;cil la vida de los sectores menos favorecidos: precarizaci&oacute;n de los salarios y de las pensiones, ausencia cr&oacute;nica de trabajo, recorte de los derechos sociales, una pol&iacute;tica suicida de austeridad, p&eacute;rdida de derechos laborales, endeudamiento del Estado por generaciones, sometimiento de las naciones a los designios de un poder econ&oacute;mico no elegido democr&aacute;ticamente, etc&eacute;tera. Todo es muy conocido. Pero siendo esto grave, su faz m&aacute;s mort&iacute;fera es la incidencia que sobre la subjetividad ejerce la nueva raz&oacute;n neoliberal.
    </p><p class="article-text">
        Dicha raz&oacute;n apunta al coraz&oacute;n del sujeto para conseguir lo que el genio de &Eacute;tienne de la Bo&eacute;tie describi&oacute; como un sometimiento voluntario al discurso del amo. Quinientos a&ntilde;os m&aacute;s tarde, esta nueva raz&oacute;n del mundo persigue los mismos objetivos: someter voluntariamente al sujeto.
    </p><p class="article-text">
        Se empuja al individuo para que entre en la l&oacute;gica de la competencia empresarial, algo muy atractivo para el narcisismo de cada uno, al asumirse como gestor de uno mismo y concebido como una empresa constituida por un solo empleado/jefe: yo.
    </p><p class="article-text">
        No es muy dif&iacute;cil avizorar los estragos que una posici&oacute;n tal pueden causar al sujeto y que van desde la ineludible ruptura del lazo con los otros hasta la inmersi&oacute;n en la mayor de las culpas cuando el fracaso se presenta: el otro es vivido como un enemigo en esta carrera solitaria hacia el &eacute;xito o, mejor dicho, hacia el exitus subjetivo.
    </p><p class="article-text">
        El neoliberalismo funciona como una m&aacute;quina superyoica imparable disfrazada por cantos de sirenas. Pero la cuesti&oacute;n m&aacute;s seria a tener en cuenta es que todo esto tiene lugar bajo el manto de la democracia, sistema donde se autoriza para imponer su raz&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        De este modo, capturada por esta ideolog&iacute;a, la democracia se transforma en un semblante al servicio de las grandes corporaciones financieras, pol&iacute;ticas y medi&aacute;ticas. La lucha contra Marine Le Pen en Francia ha evitado el mal mayor pero al mismo tiempo ha encaramado al gobierno al representante m&aacute;s claro de la ideolog&iacute;a neoliberal, al &ldquo;hombre del dinero&rdquo;, como ya lo certifica la reforma laboral que piensa imponer en oto&ntilde;o.
    </p><p class="article-text">
        Frente a esto, la acci&oacute;n de los psicoanalistas lacanianos, que tan bien pelearon contra el fascismo lepeniano, debe oponerse ahora a una democracia formal pero vaciada de contenido, como es la que impulsan los partidos neoliberales en todo el mundo, cuyo fin es someter a los sujetos y anular lo m&aacute;s radical de su singularidad. Y, en este sentido, defender &ndash;junto con el no al totalitarismo&ndash; la existencia de un sistema donde la democracia se ponga al servicio de un mundo m&aacute;s habitable, m&aacute;s justo y menos estupidizante. &nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Joaquín Caretti]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/contrapoder/politica-psicoanalisis-red-zadig_132_3274738.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 17 Jul 2017 18:32:39 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/7faf1229-88b1-4e82-a97c-5db96144a0b1_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="1053841" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/7faf1229-88b1-4e82-a97c-5db96144a0b1_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="1053841" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Política y psicoanálisis: la red zadig]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/7faf1229-88b1-4e82-a97c-5db96144a0b1_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
    </item>
  </channel>
</rss>
