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    <title><![CDATA[elDiario.es - Antonio Cascón Dorado]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/antonio_cascon_dorado/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Antonio Cascón Dorado]]></description>
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    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Jaque a la universidad pública: el ejemplo de la Autónoma de Madrid]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/jaque-universidad-publica-autonoma-madrid_129_4483826.html]]></link>
      <description><![CDATA[<div class="subtitles"><p class="subtitle">El problema esencial es la supervivencia de las universidades públicas, amenazada ya en la Comunidad de Madrid y objetivo del negocio privado a medio plazo en el resto del Estado</p></div><p class="article-text">
        La actualizaci&oacute;n del prestigioso ranking de universidades QS (QS World University Rankings) sit&uacute;a a la Universidad Aut&oacute;noma de Madrid (UAM) en el puesto 178 entre todas las universidades del mundo, con un ascenso de 17 posiciones respecto al publicado en 2013 y un gran avance respecto al puesto 306 que ocupaba en 2007. La Universidad Aut&oacute;noma de Madrid es la tercera universidad espa&ntilde;ola en este r&aacute;nking, por detr&aacute;s de la Universidad de Barcelona (UB, puesto 166) y la Universidad Aut&oacute;noma de Barcelona (UAB, puesto 175). Estas posiciones en el contexto mundial resultan corroboradas por otros r&aacute;nkings igualmente prestigiosos, como el de Sanghai (Academic Ranking of World Universities) o el del peri&oacute;dico <em>The Times</em> (World University Rankings).
    </p><p class="article-text">
        La buena posici&oacute;n de las universidades p&uacute;blicas catalanas se ciment&oacute; en tiempos del anterior gobierno de la Generalitat, cuando el llamado tripartito (PSC, ERC, ICV-EUiA) hizo notables inversiones en educaci&oacute;n. Los recortes realizados por el actual gobierno de la Generalitat han situado a la UB y a la UAB en una situaci&oacute;n dif&iacute;cil, pero mejor en todo caso que la de la UAM, sometida durante a&ntilde;os a un proceso de desinversi&oacute;n que ha culminado en los &uacute;ltimos tiempos en los dr&aacute;sticos recortes del gobierno de Ignacio Gonz&aacute;lez. La UAM ha pasado de un presupuesto de 315 millones de euros en 2009 al previsto de 239 millones para 2015.
    </p><p class="article-text">
        Como se ha demostrado, el Gobierno de la Comunidad de Madrid mantiene una decidida voluntad privatizadora, alimentada por la crisis econ&oacute;mica, que afecta a servicios esenciales como la educaci&oacute;n y la sanidad, y se caracteriza por el apoyo continuado a la iniciativa privada frente a la desatenci&oacute;n, cuando no entorpecimiento, de las diferentes iniciativas de las entidades p&uacute;blicas. En tal sentido, llaman poderosamente la atenci&oacute;n la falta de reconocimiento p&uacute;blico por parte de las autoridades a los sucesivos avances de la UAM en los rankings y el silencio en algunos medios de comunicaci&oacute;n, siempre dispuestos, sin embargo, a denunciar de manera parcial y sesgada cualquier informaci&oacute;n que pueda contribuir al desprestigio de las universidades p&uacute;blicas. En contraste con lo que ocurre en otras Comunidades, los buenos resultados de sus universidades p&uacute;blicas parecen sentar mal al Gobierno de la Comunidad de Madrid y a sus portavoces medi&aacute;ticos, porque constituyen un ejemplo contrario a lo que ellos querr&iacute;an demostrar: ineficiencia de lo p&uacute;blico frente a la productividad de lo privado. Guardan silencio convencidos de que esta situaci&oacute;n no ha de durar mucho tiempo y de que finalmente su estrategia producir&aacute; los resultados apetecidos. &iquest;En qu&eacute; consiste esta estrategia? F&aacute;cil: 1) nula inversi&oacute;n en las universidades p&uacute;blicas, 2) congelaci&oacute;n de la aportaci&oacute;n nominativa, 3) regateo de los pagos a los que la ley obliga con demoras solo resueltas mediante juicios dilatados en el tiempo, y 4) el m&aacute;ximo de desatenci&oacute;n, desde el convencimiento de que el sistema democr&aacute;tico vigente en la universidad p&uacute;blica hace muy dif&iacute;cil la competencia con el funcionamiento empresarial de las universidades privadas.
    </p><p class="article-text">
        Efectivamente, la UAM &ndash;sigamos con el ejemplo que mejor conocemos&ndash; necesitar&iacute;a, tanto como la ayuda financiera, un apoyo normativo imprescindible para realizar la modernizaci&oacute;n necesaria de su funcionamiento. Alguien podr&iacute;a reprochar a sus equipos de gobierno falta de coraje para emprender los cambios, pero, si somos justos, tendremos que reconocer la extraordinaria dificultad y lentitud que conlleva la toma de cualquier decisi&oacute;n. Seguir ocupando un puesto destacado en el panorama mundial y continuar avanzando en la estrategia de internacionalizaci&oacute;n requiere modernizar las estructuras actuales y adaptarlas a las nuevas necesidades. Sin embargo, la tramitaci&oacute;n de las reformas imprescindibles tropieza sistem&aacute;ticamente con los intereses encontrados de centros, departamentos, sectores profesionales o representaciones sindicales. La organizaci&oacute;n actual de las universidades p&uacute;blicas dificulta la consecuci&oacute;n del doble reto que tiene planteado, competir con la empresa privada, atendiendo, adem&aacute;s, a los objetivos educativos, culturales y de investigaci&oacute;n para los que fue creada.
    </p><p class="article-text">
        Los cambios necesarios para los nuevos tiempos necesitan un impulso legislativo que nunca llega. Desde luego, el gobierno de la Comunidad de Madrid permanece en la inacci&oacute;n, solo atento a la subida de tasas, convencido de que las universidades p&uacute;blicas &ldquo;se ahorcar&aacute;n finalmente con su propia soga&rdquo;, la autonom&iacute;a universitaria, que ellos aplican o no, seg&uacute;n su conveniencia. En lo que respecta al gobierno del Estado, cada vez que en esta legislatura se ha promulgado alguna norma en relaci&oacute;n con las universidades p&uacute;blicas ha sido para regular al alza los precios p&uacute;blicos, reducir becas o promulgar decretos, que han fomentado la precariedad y la desuni&oacute;n entre instituciones y trabajadores. En el horizonte dos nuevos reales decretos nos amenazan: el primero consiste en permitir la implantaci&oacute;n de grados de tres a&ntilde;os a todas aquellas universidades que deseen hacerlo, una facilidad m&aacute;s para las universidades privadas en la ya desigual competencia; el segundo pretende dejar en manos de las autoridades auton&oacute;micas la decisi&oacute;n de d&oacute;nde y cu&aacute;ndo se crean nuevas universidades, sin que los informes de ANECA o del Consejo de Universidades sean vinculantes. De este modo proliferar&aacute;n las universidades como los centros comerciales. A pesar de la oposici&oacute;n de la conferencia de rectores, el ministro Wert tiene el prop&oacute;sito de seguir adelante con sus propuestas, mientras se anuncia, a modo de cortina de humo, una estrategia de internacionalizaci&oacute;n del sistema universitario espa&ntilde;ol, para la que no se destina presupuesto alguno.
    </p><p class="article-text">
        En esta situaci&oacute;n, resulta urgente exigir a los miembros de la comunidad universitaria una posici&oacute;n m&aacute;s activa y comprometida en defensa de sus instituciones, que atienda a tres objetivos b&aacute;sicos: 1) resistencia frente a los decretos y normas gubernamentales, 2) racionalizaci&oacute;n de recursos que permita un funcionamiento m&aacute;s din&aacute;mico y desahogado, 3) financiaci&oacute;n que sirva para disminuir la dependencia de los criterios ideol&oacute;gicos gubernamentales. Para alcanzar estos objetivos se necesita el concurso de todos.
    </p><p class="article-text">
        Los rectores y otras autoridades de las universidades p&uacute;blicas deben subir el tono de su protesta ante las duras medidas de nuestros gobernantes, planteando a los partidos pol&iacute;ticos un conjunto de reivindicaciones que comprometa a los pr&oacute;ximos gobiernos y ponga de manifiesto el enorme activo que se est&aacute; dilapidando y maltratando. Al resto de la comunidad universitaria hay que pedirle su participaci&oacute;n en las reformas imprescindibles para que la universidad p&uacute;blica siga existiendo, con la generosidad que las dificultades del momento demandan.
    </p><p class="article-text">
        Este es, en &uacute;ltima instancia, el problema esencial: la supervivencia de las universidades p&uacute;blicas, amenazada ya en la Comunidad de Madrid y objetivo del negocio privado a medio plazo en el resto del Estado. En su defensa toda la sociedad civil deber&iacute;a estar comprometida.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Antonio Cascón Dorado]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/jaque-universidad-publica-autonoma-madrid_129_4483826.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 05 Dec 2014 19:57:05 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Jaque a la universidad pública: el ejemplo de la Autónoma de Madrid]]></media:title>
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