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    <title><![CDATA[elDiario.es - Orlan Cazorla]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/orlan_cazorla/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Orlan Cazorla]]></description>
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    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Los daños por los que la petrolera estadounidense Chevron no ha indemnizado a sus víctimas en Ecuador]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/petrolera-estadounidense-chevron-imprega-ecuador_1_2636685.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/ea1930f6-03f1-4570-b81f-6dfa48847b67_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="Ermel Chávez muestra el crudo de una piscina abierta en el pozo Aguarico 4 (Ecuador). / Miriam Gartor. "></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Campesinos e indígenas luchan desde hace 20 años para que la multinacional Chevron-Texaco reconozca el perjuicio causado en la Amazonia ecuatoriana</p><p class="subtitle">Toda la familia de los familiares de Julia murieron de cáncer: "Queremos que esto termine, pero que reconozcan la contaminación y el daño hecho"</p><p class="subtitle">En noviembre de 2013 un tribunal ecuatoriano condenó a la multinacional a pagar 9.500 millones de dólares, un pago que se resiste a abonar</p></div><p class="article-text">
        Cuando Servio Curipoma construy&oacute; su casa en una peque&ntilde;a finca de la Amazon&iacute;a ecuatoriana, desconoc&iacute;a que bajo el suelo se escond&iacute;a una piscina de petr&oacute;leo. Era una de las cerca de mil piscinas que la compa&ntilde;&iacute;a Texaco abri&oacute; para arrojar los desechos de su actividad petrolera, y que despu&eacute;s ocult&oacute; cubri&eacute;ndola de tierra. Veinte a&ntilde;os transcurrieron hasta que, en el a&ntilde;o 2008, Servio y su familia fueron reubicados en una nueva casa, a unos 20 metros de distancia. Para entonces sus padres ya hab&iacute;an fallecido de c&aacute;ncer.
    </p><p class="article-text">
        La parroquia rural de San Carlos, ubicada en la provincia amaz&oacute;nica de Orellana, se encuentra dentro del campo Sacha, uno de los m&aacute;s grandes campos petroleros de Ecuador descubierto en 1969 por la trasnacional estadounidense Texaco, adquirida en 2001 por Chevron. En el pozo Sacha 56 todav&iacute;a se observa la infraestructura del pozo y los cimientos de la casa que la familia Curipoma dej&oacute; abandonada. Ermel Ch&aacute;vez, dirigente del Frente de Defensa de la Amazon&iacute;a, remueve la tierra donde Servio cultivaba sus pl&aacute;tanos. &ldquo;Aqu&iacute;, por ejemplo, metes un palo y sale agua y petr&oacute;leo. Es petr&oacute;leo y est&aacute; tapado. Realmente no se sabe qu&eacute; di&aacute;metro tendr&aacute; pero siempre hac&iacute;an piscinas grandes, de hasta tres metros de profundidad y 30 metros de di&aacute;metro&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Texaco oper&oacute; entre 1964 y 1990 en la Amazon&iacute;a noroccidental ecuatoriana. Cada vez que perforaba un pozo, lo hac&iacute;a siguiendo la misma t&eacute;cnica. Alrededor de la plataforma abr&iacute;a grandes fosas &ndash;piscinas&ndash; directamente en el suelo donde arrojaba el petr&oacute;leo de prueba, los lodos de perforaci&oacute;n y las aguas de formaci&oacute;n. Sin ning&uacute;n tipo de impermeabilizaci&oacute;n ni consideraci&oacute;n ambiental. En aquella &eacute;poca estas pr&aacute;cticas eran ya consideradas obsoletas e incluso estaban prohibidas en algunos pa&iacute;ses como EEUU. Muchas de estas fosas fueron posteriormente cubiertas con tierra y ocultadas por la propia empresa, que nunca determin&oacute; el n&uacute;mero exacto de piscinas construidas. Durante el juicio que los 30.000 afectados interpusieron contra Chevron-Texaco, los demandantes descubrieron 996. Cuatro d&eacute;cadas despu&eacute;s, estas piscinas contin&uacute;an filtrando sustancias t&oacute;xicas en el subsuelo y contaminando las aguas subterr&aacute;neas.
    </p><p class="article-text">
        A unos metros de distancia vive Carmen Morocho junto a su familia. Su casa fue construida sobre un derrame de petr&oacute;leo que se produjo hace 40 a&ntilde;os. &ldquo;Estamos viviendo sobre el derrame. Todo est&aacute; y estamos contaminados. Hasta en la casa hay una plancha de crudo seco. Lo hemos tapado pero&hellip;&rdquo;. Se detiene pensativa, como queriendo encontrar un final a la frase. &ldquo;As&iacute; le damos a la vida&rdquo;, suspira. Casi con la misma resignaci&oacute;n nos cuenta que la tierra no se puede cultivar porque no produce nada. &ldquo;No hemos salido de aqu&iacute; porque es duro para nosotros construir una casita&rdquo;.
    </p><h3 class="article-text">M&aacute;s de 20 a&ntilde;os de lucha</h3><p class="article-text">
        Abandonamos Sacha para dirigirnos al campo Shushufindi, en la vecina provincia de Sucumb&iacute;os. Durante el camino, el trasiego de camiones de carga pesada vinculados a la actividad petrolera y los innumerables carteles con la advertencia de &ldquo;peligro&rdquo;, rompen con la aparente tranquilidad del paisaje. La continua presencia del Sistema de Oleoductos Transecuatoriano (SOTE), un entramado de oxidadas tuber&iacute;as que recorre los 503 km que separan la selva amaz&oacute;nica de la costa en el Pac&iacute;fico, nos recuerda que estamos en la zona petrolera por excelencia de Ecuador. Un gran letrero del Gobierno ecuatoriano lo confirma: &ldquo;&iexcl;El petr&oacute;leo impulsa el Buen Vivir de tu comunidad!&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Durante el trayecto, Ermel nos relata el proceso de resistencia de las comunidades. El 3 de noviembre de 1993 un grupo de ind&iacute;genas y colonos campesinos afectados por los impactos de Texaco interpusieron ante una corte en Nueva York una demanda colectiva en representaci&oacute;n de las 30.000 personas afectadas. Unos meses despu&eacute;s, el 15 de mayo de 1994, se constituy&oacute; el Frente de Defensa de la Amazon&iacute;a para dar seguimiento a la demanda, y ofrecer acompa&ntilde;amiento y asesoramiento a las comunidades que segu&iacute;an en conflicto petrolero. Posteriormente, la organizaci&oacute;n se ampli&oacute; con la creaci&oacute;n de la Asamblea de Afectados por Texaco. Comenzaba as&iacute; un largo proceso de lucha que dura ya m&aacute;s de veinte a&ntilde;os, y que ha logrado unir a cinco nacionalidades ind&iacute;genas y a colonos campesinos frente a una causa com&uacute;n: exigir justicia y reparaci&oacute;n socioambiental.
    </p><p class="article-text">
        El 14 de febrero de 2011, tras el traslado del juicio a Ecuador a petici&oacute;n de Chevron, la justicia ecuatoriana conden&oacute; a la empresa a pagar 9.500 millones de d&oacute;lares y a expresar disculpas p&uacute;blicas por los da&ntilde;os causados. En caso de no hacerlo, la indemnizaci&oacute;n aumentar&iacute;a a 19.000 millones. El fallo fue ratificado en dos ocasiones: en enero de 2012 y en noviembre de 2013. Finalmente, la sentencia condenatoria fue fijada en 9.500 millones de d&oacute;lares dirigida a realizar la remediaci&oacute;n social y ambiental, a pesar de que la empresa nunca pidi&oacute; disculpas. Se trata de la indemnizaci&oacute;n m&aacute;s grande de la historia dictaminada por un conflicto ambiental, que Chevron se niega a aceptar. &ldquo;El juicio est&aacute; ganado. Chevron ha sido condenado. Ahora el problema es cobrar&rdquo;, subraya Ermel.
    </p><p class="article-text">
        Dado que la empresa no posee activos en Ecuador, la &uacute;nica posibilidad es tramitar el cobro de la sentencia a trav&eacute;s de la incautaci&oacute;n de bienes en otros pa&iacute;ses. En noviembre de 2012 Argentina decret&oacute; el embargo de todos los bienes de Chevron en el pa&iacute;s, en lo que parec&iacute;a ser el comienzo de la ejecuci&oacute;n de la sentencia. Sin embargo, el millonario acuerdo firmado entre la renacionalizada YPF y la petrolera estadounidense para iniciar la explotaci&oacute;n de hidrocarburos no convencionales en la Patagonia argentina, ha truncado esa posibilidad. Actualmente las expectativas est&aacute;n puestas en Brasil y Canad&aacute;.
    </p><p class="article-text">
        No ser&aacute; sencillo. En marzo de 2014, un juez de Nueva York dictamin&oacute; que la sentencia condenatoria contra la petrolera Chevron fue dictada de manera &ldquo;fraudulenta&rdquo;. La resoluci&oacute;n no anula el fallo de la justicia ecuatoriana pero favorece que los tribunales de otros pa&iacute;ses no lleven a efecto su sanci&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        El pasado 24 de octubre los afectados interpusieron una demanda ante la Corte Penal Internacional de La Haya contra el gerente general de Chevron, John Watson, y otros altos directivos de la petrolera estadounidense para que sean juzgados por delitos de lesa humanidad.
    </p><h3 class="article-text">Reconocer el da&ntilde;o causado</h3><p class="article-text">
        Julia Gonz&aacute;lez es vecina de Shushufindi desde los a&ntilde;os en que Texaco operaba en la zona. Recuerda con tristeza que frente a la casa familiar perforaron un pozo y nunca fueron informados sobre los peligros que conllevaba. Sin ning&uacute;n cuidado, la empresa derramaba los desechos a las fuentes h&iacute;dricas contaminando las vertientes de donde Julia y su familia recog&iacute;an el agua para su consumo diario. &ldquo;El agua era amarillenta y de ah&iacute; lav&aacute;bamos, nos ba&ntilde;&aacute;bamos y tom&aacute;bamos. Nunca nos dijeron que ese agua no se pod&iacute;a utilizar&rdquo;. Un estudio publicado por el Instituto Hegoa-UPV/EHU concluy&oacute; que la ausencia de informaci&oacute;n sobre los efectos nocivos de la actividad petrolera fue una pr&aacute;ctica generalizada. Adem&aacute;s, revel&oacute; que en numerosas ocasiones el personal de Texaco indicaba a las poblaciones que &ldquo;tanto el petr&oacute;leo como las aguas de formaci&oacute;n ten&iacute;an efectos positivos para los cultivos o incluso para la piel o la salud&rdquo;.
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        &ldquo;Con el tiempo nos afect&oacute; a m&iacute; y a mi familia&rdquo;, contin&uacute;a Julia. Con el transcurso de los a&ntilde;os comenzaron a padecer infecciones y enfermedades. Todos los familiares de Julia fallecieron de c&aacute;ncer. En las zonas expuestas a la contaminaci&oacute;n petrolera como Sucumb&iacute;os y Orellana el c&aacute;ncer es la principal causa de muerte, cuya incidencia es tres veces superior a la media nacional.
    </p><p class="article-text">
        Los problemas de salud para las poblaciones afectadas todav&iacute;a persisten. &ldquo;Cada uno de nosotros todav&iacute;a lo palpamos en nuestro cuerpo, en nuestro vivir diario, con nuestros problemas de salud&rdquo;. Consciente de que la remediaci&oacute;n socioambiental se antoja complicada, Julia reclama que la empresa admita los da&ntilde;os causados. &ldquo;Todos queremos que esto termine, pero que reconozcan la contaminaci&oacute;n y el da&ntilde;o hecho a la poblaci&oacute;n. Reconocer para que esto termine ya. Ese es mi pedido&rdquo;.
    </p><h3 class="article-text">Una soluci&oacute;n urgente</h3><p class="article-text">
        El pozo Shushufindi 61 todav&iacute;a contin&uacute;a en funcionamiento desde que en la d&eacute;cada de los setenta Texaco lo perforara por primera vez. En la actualidad es la empresa p&uacute;blica Petroamazonas la que realiza los trabajos de extracci&oacute;n. Ermel nos conduce a trav&eacute;s de una vereda hacia una piscina que en esta ocasi&oacute;n no est&aacute; cubierta de tierra. Un lago negro de petr&oacute;leo se atisba entre la vegetaci&oacute;n. Con la ayuda de una larga rama intenta averiguar su profundidad. Son tres metros aproximadamente. &ldquo;El problema es que el petr&oacute;leo migra por el subsuelo hacia las fuentes h&iacute;dricas. Esta piscina tendr&aacute; cerca de 40 a&ntilde;os y el petr&oacute;leo contin&uacute;a migrando a trav&eacute;s del tiempo&rdquo;, asegura.
    </p><p class="article-text">
        Durante el proceso judicial se tomaron 85.000 muestras de agua y de suelo de diferentes campos. Todas reportaron altos niveles de contaminaci&oacute;n. Un estudio de la cadena alimenticia demostr&oacute; que la grasa de los peces de la zona contiene hidrocarburos. &ldquo;Podemos deducir que el pl&aacute;tano, el cacao, el ganado y hasta los alimentos est&aacute;n contaminados. El da&ntilde;o es incalculable&rdquo;, contin&uacute;a Ermel, que considera que hay ciertas cuestiones que no se podr&aacute;n remediar. &ldquo;&iquest;C&oacute;mo se pueden reparar dos pueblos ind&iacute;genas que han desaparecido? &iquest;Y los territorios de los pueblos originarios? &iquest;Y las vidas de las personas fallecidas?&rdquo;. Estos son algunos de los interrogantes a los que trata de encontrar respuestas sin &eacute;xito.
    </p><h3 class="article-text">&ldquo;Chevron es una pr&oacute;fuga de la justicia&rdquo;</h3><p class="article-text">
        El &uacute;ltimo tramo del recorrido nos conduce al pozo Aguarico 4, sin duda el caso m&aacute;s emblem&aacute;tico. Durante el juicio, el abogado de la trasnacional aleg&oacute; que la responsabilidad de la contaminaci&oacute;n podr&iacute;a ser de las empresas que han continuado con las operaciones de los pozos despu&eacute;s de la salida de Texaco. Sin embargo, este fue operado exclusivamente por la petrolera estadounidense.
    </p><p class="article-text">
        Caminando a trav&eacute;s de un bosque primario llegamos a una nueva piscina abierta. Un manto viscoso de petr&oacute;leo cubre toda la superficie. Ermel introduce la mano y el guante blanco que lleva puesto queda completamente cubierto de crudo. Un intenso olor a petr&oacute;leo inunda el ambiente. En uno de los extremos de la piscina todav&iacute;a se encuentra visible una tuber&iacute;a dirigida a un arroyo que corre ladera abajo. Este sistema, llamado cuello de ganso, era utilizado por Texaco para arrojar directamente las aguas de formaci&oacute;n y los lodos contaminados hacia los esteros y los r&iacute;os. Las aguas del arroyo, que en alg&uacute;n tiempo fueron cristalinas, arrastran hoy corriente abajo una densa mancha aceitosa.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                </figure><p class="article-text">
        Ermel nos ha mostrado a lo largo del camino las heridas todav&iacute;a visibles que la petrolera estadounidense dej&oacute; a su paso por Ecuador. Lo que no comprende es que otros pa&iacute;ses establezcan acuerdos con una empresa que no quiere admitir su responsabilidad. &ldquo;Chevron es una pr&oacute;fuga de la justicia. La compa&ntilde;&iacute;a ha sido condenada tres veces por las leyes ecuatorianas y a&uacute;n sigue utilizando sus ma&ntilde;as para evadir la justicia. Cuando vamos a Europa siempre decimos que los pa&iacute;ses no pueden hacer negocios con una compa&ntilde;&iacute;a que es criminal&rdquo;, sentencia. &ldquo;&iquest;Que hasta cu&aacute;ndo vamos a seguir luchando? Hasta que paguen y remedien los da&ntilde;os&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        63.000 millones de litros de aguas t&oacute;xicas arrojadas a los r&iacute;os, 680.000 barriles de crudo derramados, 30.000 personas afectadas, dos pueblos ind&iacute;genas desaparecidos y un mill&oacute;n de hect&aacute;reas de bosque deforestado. Este es el crudo legado que, tras 26 a&ntilde;os de explotaci&oacute;n, ha dejado Chevron-Texaco en Ecuador. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Orlan Cazorla, Miriam Gartor]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/petrolera-estadounidense-chevron-imprega-ecuador_1_2636685.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 06 Jun 2015 17:02:38 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Los daños por los que la petrolera estadounidense Chevron no ha indemnizado a sus víctimas en Ecuador]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Medio ambiente,Ecuador]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Las alternativas al desarrollo se debaten en la Cumbre de los Pueblos frente al Cambio Climático]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/ultima-llamada/cambio-climatico-cop20-politica-energetica_132_4466516.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/85c5e2b0-5bca-49ef-b26a-2842c3e68e00_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Las alternativas al desarrollo se debaten en la Cumbre de los Pueblos frente al Cambio Climático"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En la Cumbre de los Pueblos frente al Cambio Climático que se ha celebrado en Lima, con la participación de aproximadamente tres mil personas, se ha querido fortalecer una agenda común de los movimientos sociales y presentar argumentos alternativos a la vigésima Conferencia de las Partes de la Convención Marco de Naciones Unidas sobre Cambio Climático (COP20).</p><p class="subtitle">En la Cumbre se han tratado de construir alternativas al desarrollo para un clima seguro, poniendo el énfasis en la política energética.</p></div><p class="article-text">
        Durante cuatro d&iacute;as se celebr&oacute; en el Parque de la Exposici&oacute;n de Lima (Per&uacute;) la Cumbre de los Pueblos frente al Cambio Clim&aacute;tico con la participaci&oacute;n de aproximadamente tres mil personas, provenientes en su mayor&iacute;a de Am&eacute;rica Latina. La Cumbre ten&iacute;a como objetivo fortalecer una agenda com&uacute;n de los movimientos sociales y presentar argumentos alternativos a la vig&eacute;sima Conferencia de las Partes de la Convenci&oacute;n Marco de Naciones Unidas sobre Cambio Clim&aacute;tico (COP20). &ldquo;Es un espacio para recoger todas las propuestas y convertirlas en vinculantes. Esta es la exigencia que vamos a hacer a los Estados&rdquo;, explicaba el portavoz de la Cumbre, Antol&iacute;n Huascar.
    </p><p class="article-text">
        A la Cumbre de los Pueblos tambi&eacute;n asistieron algunas personas acreditadas como observadores de la COP20 oficial. Es el caso de Chavannes Baptiste, de la Confederaci&oacute;n Nacional Agraria de Hait&iacute;. &ldquo;Ahorita vengo de la COP20 y aquello es un espacio de locos en donde nadie escucha a nadie. Es un lugar de negocios donde las transnacionales est&aacute;n defendiendo sus intereses para utilizar el calentamiento global para hacer m&aacute;s plata&rdquo;. Cr&iacute;tico porque a la sociedad civil le tienen vetada la entrada, Baptiste se mostr&oacute; confiado en la posibilidad de que desde la Cumbre de los Pueblos se lleguen a articular propuestas reales.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Ocho ejes tem&aacute;ticos y m&uacute;ltiples voces</strong>
    </p><p class="article-text">
        La Cumbre de los Pueblos, que surgi&oacute; como respuesta a la crisis civilizatoria ocasionada por un mal llamado modelo de desarrollo que ha mercantilizado la vida humana y la naturaleza, se estructur&oacute; en ocho ejes tem&aacute;ticos. Crisis de civilizaci&oacute;n y modelos alternativos de vida social; calentamiento global y cambio clim&aacute;tico; soberan&iacute;a y transici&oacute;n energ&eacute;tica; agricultura y soberan&iacute;a alimentaria; gesti&oacute;n sustentable del territorio y los ecosistemas; financiamiento y transferencia de tecnolog&iacute;a; mujeres y sostenibilidad de la vida; y las falsas soluciones, fueron las grandes tem&aacute;ticas en torno a las cuales giraron los debates.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La Cumbre es una gran oportunidad para hacer visible todas las demandas, y es un punto donde podemos iniciar un movimiento ambiental s&oacute;lido con un mensaje regional; y si se puede a nivel global, mucho mejor&rdquo;, aseguraba Stefani Acosta, del Comit&eacute; Juvenil de la Cumbre de los Pueblos.
    </p><p class="article-text">
        Para el colectivo ecuatoriano Yasunidos, la Cumbre era una oportunidad para posicionar una demanda muy concreta. &ldquo;Creemos que hasta este momento la &uacute;nica forma conocida y real de luchar contra el cambio clim&aacute;tico es dejar el petr&oacute;leo en el subsuelo. Se ha manifestado que hay que cambiar el sistema y no el clima, pero este sistema no se cambia cambiando los discursos, se cambia modificando las pr&aacute;cticas y las pol&iacute;ticas&rdquo;, afirmaba Pato Ch&aacute;vez.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Cambio clim&aacute;tico y transiciones</strong>
    </p><p class="article-text">
        Entre las m&aacute;s de 150 actividades que se celebraron durante la Cumbre de los Pueblos destac&oacute; la organizada por la Red Peruana por una Globalizaci&oacute;n con Equidad (RedGE) y el Centro Latinoamericano de Ecolog&iacute;a Social (CLAES) denominada &ldquo;Cambio clim&aacute;tico y transiciones&rdquo;. Entre los ponentes, se encontraba el investigador uruguayo de CLAES, Eduardo Gudynas, que present&oacute; una propuesta de transiciones con &eacute;nfasis en las regiones andino-amaz&oacute;nicas, para iniciar una salida al actual modelo de desarrollo. Adem&aacute;s, tambi&eacute;n intervino el ex presidente de la Asamblea Constituyente de Ecuador, Alberto Acosta, que habl&oacute; sobre el concepto del Buen Vivir destacando que no se trata de una alternativa <em>de </em>desarrollo sino de una alternativa <em>al</em> desarrollo, que abre la puerta a nuevos horizontes.
    </p><p class="article-text">
        Durante su intervenci&oacute;n, Acosta asegur&oacute; que hay que aprovechar la posibilidad de reconstruir en el buen sentido las propuestas ind&iacute;genas y adem&aacute;s construir otras opciones para tener una forma de vida diferente que garantice dignidad a los seres humanos y armon&iacute;a para vivir con la naturaleza. &ldquo;Este es el punto de partida para transitar de lo que no queremos a lo que queremos construir. Y tenemos que ir desechando algunos conceptos tradicionales, para construirlos de otra manera e ir desarrollando nuevos indicadores&rdquo;, afirm&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        Por su parte, Gudynas se mostr&oacute; cr&iacute;tico con la falta de voluntad pol&iacute;tica. &ldquo;En CLAES creemos que las negociaciones en marcha en la COP ya han llegado a un punto de sucesivos estancamientos y no podemos seguir esperando, sino que tenemos que iniciar nosotros las transiciones inmediatamente&rdquo;. Estas transiciones, seg&uacute;n el investigador uruguayo, deber&aacute;n ser transformaciones democr&aacute;ticas, consensuadas, y que sirvan de ejemplo para avanzar hacia esa salida del desarrollo con una orientaci&oacute;n clara hacia el Buen Vivir.
    </p><p class="article-text">
        La propuesta de &ldquo;alternativas al desarrollo para un clima seguro&rdquo; se compone de dos ejes principales. El primero tiene que ver con anular o reducir las emisiones internas y se centrar&iacute;a en las transiciones post-petroleras, transiciones de energ&iacute;a y transiciones en ambiente, bosques y agricultura. El segundo eje consiste en tratar de anular o reducir exportaciones de recursos energ&eacute;ticos o recursos que generan emisiones en otros pa&iacute;ses, avanzando hacia la desvinculaci&oacute;n selectiva de la globalizaci&oacute;n y el regionalismo aut&oacute;nomo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n puso &eacute;nfasis en se&ntilde;alar que, ante la r&eacute;plica de gobiernos y empresarios que cuestionan la falta de alternativas, la respuesta desde la sociedad civil es que existen, son viables y aseguran mejores condiciones para la sociedad y el medio ambiente. &ldquo;Y ante las ret&oacute;ricas presidenciales de compromiso con la naturaleza, nuestra posici&oacute;n es que tomen ese compromiso en serio y defiendan los derechos de la naturaleza y comiencen las transiciones ya, en el d&iacute;a de hoy, porque &eacute;stas son posibles&rdquo;, concluy&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Orlan Cazorla]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/ultima-llamada/cambio-climatico-cop20-politica-energetica_132_4466516.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 12 Dec 2014 19:36:21 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Las alternativas al desarrollo se debaten en la Cumbre de los Pueblos frente al Cambio Climático]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El Tribunal Internacional por los Derechos de la Naturaleza discute el caso del cambio climático]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/ultima-llamada/derechos-de-la-naturaleza-cambio-climatico-cop20-lima-peru_132_4471624.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/42a94d4f-b700-4289-b11f-81bfb73058f7_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El Tribunal Internacional por los Derechos de la Naturaleza discute el caso del cambio climático"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Durante los días 5 y 6 de diciembre el Tribunal Internacional por los Derechos de la Naturaleza se reunió en la ciudad de Lima (Perú) para tratar doce casos paradigmáticos sobre violaciones de los derechos de la naturaleza en el marco de la vigésima Conferencia de las Partes sobre el Cambio Climático (COP20).</p><p class="subtitle">Según Pablo Solón,  director ejecutivo de Focus on the Global South, la solución al cambio climático pasa por dejar bajo tierra las tres cuartas partes de las reservas conocidas de combustibles fósiles a nivel mundial y explotar la cuarta parte solamente hasta el año 2050. Esto exige dejar bajo la tierra 22 trillones de dólares, algo que ni las transnacionales ni los Estados están dispuestos a realizar.</p><p class="subtitle">De hecho, la apuesta no es la de atajar las causas del cambio climático, sino la de usar tecnologías que disminuyan la temperatura, como la de la Captura y Almacenamiento de Carbono (CCS).</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;Este tribunal &eacute;tico permanente es un llamado a la humanidad para encontrarnos con la Naturaleza. Esta instancia surge cuando los Estados no cumplen con su obligaci&oacute;n de preservar la vida de los seres humanos&rdquo;, afirmaba Alberto Acosta, presidente del Tribunal, y ex presidente de la Asamblea Constituyente de Ecuador durante el inicio del periodo de sesiones. Durante los d&iacute;as 5 y 6 de diciembre el Tribunal Internacional por los Derechos de la Naturaleza se reuni&oacute; en la ciudad de Lima (Per&uacute;) para tratar doce casos paradigm&aacute;ticos sobre violaciones de los derechos de la naturaleza en el marco de la vig&eacute;sima Conferencia de las Partes sobre el Cambio Clim&aacute;tico (COP20).
    </p><p class="article-text">
        El Tribunal, organizado por la Alianza Global por los Derechos de la Naturaleza, tiene como objetivo promover el respeto universal y la garant&iacute;a de los derechos establecidos en la Declaraci&oacute;n Universal de los Derechos de la Madre Tierra, con el fin de promover una coexistencia arm&oacute;nica entre los seres humanos y el resto de seres de la naturaleza. Esta es la segunda ocasi&oacute;n en que el Tribunal se re&uacute;ne despu&eacute;s de que el pasado mes de enero comenzara su andadura en Quito (Ecuador), como reconocimiento al primer pa&iacute;s del mundo en proclamar que la naturaleza es un sujeto de derechos. En aquella ocasi&oacute;n, el Tribunal estaba presidido por la activista ecofeminista y Premio Nobel Alternativo, Vandana Shiva, present&aacute;ndose nueve casos todos ellos admitidos a estudio.
    </p><p class="article-text">
        Durante esta segunda edici&oacute;n, los doce casos que se trataron fueron los del Yasun&iacute;-ITT, Chevron-Texaco y el proyecto minero C&oacute;ndor Mirador en Ecuador; el de Brtitish Petroleum en el Golfo de M&eacute;xico; el del gran arrecife de coral en Australia; la represi&oacute;n a los defensores de la Madre Tierra en Bagua, la mina de Conga-Cajamarca y las Cuencas-PUINAMUDT contaminadas por la explotaci&oacute;n petrolera en Per&uacute;; el de la central hidroel&eacute;ctrica Belo Monte en Brasil; y, finalmente, los casos globales sobre la fractura hidr&aacute;ulica y el mecanismo de Reducci&oacute;n de Emisiones por Deforestaci&oacute;n y Degradaci&oacute;n de Bosques (REDD+). Adem&aacute;s, se puso especial &eacute;nfasis en el caso global sobre el cambio clim&aacute;tico y las falsas soluciones que se proponen para enfrentarlo.
    </p><p class="article-text">
        <strong>El caso del cambio clim&aacute;tico y sus falsas soluciones</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Todos los derechos aprobados por la Declaraci&oacute;n Universal de los Derechos de la Madre Tierra en Cochabamaba en 2010 van a ser afectados por el cambio clim&aacute;tico&rdquo;, afirmaba Pablo Sol&oacute;n, director ejecutivo de Focus on the Global South y responsable del caso ante el Tribunal. Sol&oacute;n solicit&oacute; a la audiencia poner en el banquillo de los acusados a los culpables, y acus&oacute; a las grandes empresas transnacionales de ser las verdaderas responsables de las emisiones de efecto invernadero.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;No se trata solamente de un problema de gobiernos o de pa&iacute;ses, este es un problema esencialmente de grandes empresas que tienen fuertes intereses econ&oacute;micos&rdquo;, sentenci&oacute;. En cuanto a las soluciones, expuso que habr&iacute;a que dejar bajo tierra las tres cuartas partes de las reservas conocidas de combustibles f&oacute;siles a nivel mundial y explotar la cuarta parte solamente hasta el a&ntilde;o 2050. El resto deber&iacute;a permanecer bajo el subsuelo. Esto significar&iacute;a dejar bajo la tierra 22 trillones de d&oacute;lares, algo que ni las transnacionales ni los Estados est&aacute;n dispuestos a realizar.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Tecnolog&iacute;as controvertidas de alto riesgo</strong>
    </p><p class="article-text">
        Este caso, que fue presentado y admitido a estudio en la primera sesi&oacute;n del Tribunal, cont&oacute; con la presencia de la experta Silvia Ribeiro, del Grupo de Acci&oacute;n sobre Erosi&oacute;n, Tecnolog&iacute;a y Concentraci&oacute;n (Grupo ETC). Ribeiro se centr&oacute; en las t&eacute;cnicas de geoingenier&iacute;a que pretenden la modificaci&oacute;n del clima en su conjunto. &ldquo;Lo que se pretende es manipular el clima para cambiar los s&iacute;ntomas sin hacer nada con respecto a las causas. En el caso del cambio clim&aacute;tico se pretende bajar la temperatura continuando con el actual modelo de desarrollo&rdquo;, asegur&oacute;. Plantaciones masivas de &aacute;rboles para absorber carbono, plantas transg&eacute;nicas que puedan reflejar la luz del sol o crear nubes artificiales con aerosoles imitando nubes volc&aacute;nicas sobre el &Aacute;rtico, son algunas de las controvertidas t&eacute;cnicas que est&aacute;n en fase de estudio. Pero la tecnolog&iacute;a que ya se est&aacute; considerando en la COP20 como opci&oacute;n para reducir la concentraci&oacute;n de gases de efecto invernadero es&nbsp;la de la Captura y Almacenamiento de Carbono (CCS).
    </p><p class="article-text">
        Ante la improbabilidad de que se produzcan cambios pol&iacute;ticos que modifiquen las causas del cambio clim&aacute;tico, el Panel Intergubernamental de expertos sobre el Cambio Clim&aacute;tico (IPCC) apost&oacute; en su &uacute;ltimo informe por el uso de tecnolog&iacute;as que disminuyan la temperatura. Y la que se propone es la CCS. La idea es captar el di&oacute;xido de carbono que emiten diferentes actividades como las explotaciones petroleras o carbon&iacute;feras, y mezclarlo con agua para inyectarlo bajo el suelo a gran presi&oacute;n y profundidad, lo que podr&iacute;a tener grandes consecuencias si, por ejemplo, se produjeran fugas.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, esta tecnolog&iacute;a de inyectar gases en formaciones geol&oacute;gicas profundas no ha sido concebida para enfrentar el cambio clim&aacute;tico, sino que se trata de una tecnolog&iacute;a que la industria petrolera emplea para extraer las &uacute;ltimas reservas hidrocarbur&iacute;feras que se encuentran a gran profundidad. &ldquo;Estamos ante una paradoja terrible por la cual las Naciones Unidas o incluso el Panel Intergubernamental o los gobiernos podr&iacute;an pagar a las empresas petroleras para usar esa tecnolog&iacute;a como si fuera una tecnolog&iacute;a para el cambio clim&aacute;tico, pero en verdad estar&iacute;an favoreciendo una mayor explotaci&oacute;n de petr&oacute;leo subsidi&aacute;ndola adem&aacute;s con dinero p&uacute;blico&rdquo;, concluy&oacute; Ribeiro.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Admisi&oacute;n del caso</strong>
    </p><p class="article-text">
        En opini&oacute;n del Tribunal se mostraron numerosas evidencias y pruebas sobre la relaci&oacute;n de connivencia que existe entre las empresas, los gobiernos e incluso las Naciones Unidas, que est&aacute;n provocando, con su falta de acci&oacute;n o con sus acciones, el cambio clim&aacute;tico que afecta tan negativamente a la naturaleza y a la vida de los seres humanos. El Tribunal admiti&oacute; el caso y sugiri&oacute; que se resolviera en una pr&oacute;xima audiencia, preferiblemente en Par&iacute;s en 2015, donde tendr&aacute; lugar la COP21. Adem&aacute;s, recomend&oacute; transmitir al Panel Intergubernamental de expertos sobre el Cambio Clim&aacute;tico (IPCC) su preocupaci&oacute;n por la construcci&oacute;n de escenarios que contemplen tecnolog&iacute;as de alto riesgo como la energ&iacute;a nuclear o la CCS.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Orlan Cazorla]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/ultima-llamada/derechos-de-la-naturaleza-cambio-climatico-cop20-lima-peru_132_4471624.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 09 Dec 2014 20:27:13 +0000]]></pubDate>
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