<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<rss xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/" xmlns:dcterms="http://purl.org/dc/terms/" xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"  xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/" version="2.0">
  <channel>
    <title><![CDATA[elDiario.es - Enric Bataller]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/enric_bataller/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Enric Bataller]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
    <ttl>10</ttl>
    <atom:link href="https://www.eldiario.es/rss/category/author/512542" rel="self" type="application/rss+xml"/>
    <item>
      <title><![CDATA[Currículum en B]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/curriculum_129_2175482.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/4e853614-01c6-4b04-8bd9-64f0798e42ab_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Currículum en B"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">¿Un político debe estar en posesión de títulos universitarios?</p><p class="subtitle">Los segmentos sociológicos que han apoyado al Partido Popular han seguido encantados con la visión tecnocrática del mundo, según la cual los cargos públicos vienen reservados a quienes por su formación elevada deben ser considerados como “mejores” que el resto</p></div><p class="article-text">
        El &ldquo;caso Cifuentes&rdquo; apunta hacia el peligro que representan para la &eacute;tica p&uacute;blica las universidades cuando aceptan convertirse en simples estancos expendedores de t&iacute;tulos, algo que pervierte la esencia misma de la Academia y que deber&iacute;a movernos a adoptar medidas para su reversi&oacute;n. Apuntado esto, indico tambi&eacute;n que no entrar&eacute; ahora a analizar la conducta de do&ntilde;a Cristina Cifuentes ni har&eacute; conjeturas sobre su mayor o menor grado de implicaci&oacute;n directa en las extra&ntilde;as actuaciones administrativas que la llevaron a estar en posesi&oacute;n de un m&aacute;ster otorgado por la Universidad Rey Juan Carlos sin haber realizado aparentemente grandes esfuerzos intelectuales para merecerlo; tampoco quiero valorar el comportamiento de aquellos profesores y funcionarios que al parecer la ayudaron en su sorprendente logro. Lo que me preocupa especialmente es analizar el resabio antidemocr&aacute;tico que desprenden los hechos que hemos ido conociendo gracias a las indagaciones period&iacute;sticas.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Un pol&iacute;tico debe estar en posesi&oacute;n de t&iacute;tulos universitarios? Entiendo que no es imprescindible, porque el representante (que no due&ntilde;o) de la ciudadan&iacute;a debe ante todo cumplir unas condiciones elementales: conocer lo que pasa en su circunscripci&oacute;n y estar bien enraizado en ella, no robar el dinero p&uacute;blico, ser accesible, y gozar de una buena dosis de sentido com&uacute;n que, como dec&iacute;a Descartes, es el sentido mejor repartido entre la humanidad. Nuestro problema es que, como r&eacute;mora del franquismo y de su rechazo frontal a las ideas de democracia e igualdad, los segmentos sociol&oacute;gicos que han apoyado al Partido Popular han seguido encantados con la visi&oacute;n tecnocr&aacute;tica del mundo, seg&uacute;n la cual los cargos p&uacute;blicos vienen reservados a quienes por su formaci&oacute;n elevada deben ser considerados como &ldquo;mejores&rdquo; que el resto, entendiendo equivocadamente que acceder a la presidencia de una Comunidad Aut&oacute;noma o a un esca&ntilde;o en el Congreso es tarea equivalente a la de aprobar una oposici&oacute;n con el n&uacute;mero uno de la promoci&oacute;n. En el universo reaccionario del franquismo se fomentaba el entendimiento de la pol&iacute;tica como equivalente a &ldquo;politiquer&iacute;a&rdquo;, actividad despreciable que solamente pod&iacute;a dignificarse si quien llegaba a ella ven&iacute;a avalado no por el voto de la masa amorfa sino por la fuerza de su curr&iacute;culum que encandilaba al dictador.
    </p><p class="article-text">
        Esta visi&oacute;n era compartida por el fundador de Alianza Popular, Manuel Fraga, quien form&oacute; un partido de notables trufado con caciques y tecn&oacute;cratas. Pero aquel proyecto no pod&iacute;a ganar unas elecciones con su tufo netamente clasista, y por ello Jos&eacute; Mar&iacute;a Aznar lo reconvirti&oacute; en Partido Popular y lo estructur&oacute; como una organizaci&oacute;n compacta, jer&aacute;rquica y disciplinada, con una cadena de mando y unas posibilidades de ascenso que estaban en proporci&oacute;n directa a la obediencia mostrada. Esta opci&oacute;n abri&oacute; la puerta a mujeres y hombres ambiciosos que pod&iacute;an hacer una carrera profesional larga en la pol&iacute;tica, si se mostraban fieles a los tics sociol&oacute;gicos heredados, entre los que se encuentra la exhibici&oacute;n de m&eacute;ritos que agraden a los votantes de la derecha tradicional, encantados de poner la gesti&oacute;n de los asuntos p&uacute;blicos en las manos de quien se supone que tiene un derecho adquirido a estar en pol&iacute;tica como premio a su supuesta val&iacute;a acad&eacute;mica y/o profesional previas.
    </p><p class="article-text">
         Evidentemente, hecha la ley, hecha la trampa. No s&oacute;lo resulta que numerosos cargos del PP han falseado sus curr&iacute;culum; es que adem&aacute;s parece que exist&iacute;a una aut&eacute;ntica trama montada con catedr&aacute;ticos amigos que serv&iacute;a para dotar de t&iacute;tulos a todos quienes apuntaban buenas maneras en la organizaci&oacute;n. Contabilidad en B, estudios en B; la hipocres&iacute;a, el af&aacute;n de aprovecharse de toda oportunidad que pasa por delante, aparentar lo que no se es. Cifuentes nos confirma que existe en el PP una doble moral, no s&oacute;lo para el manejo del dinero sino para la construcci&oacute;n de una imagen p&uacute;blica de solvencia profesional que no se corresponde con la realidad. El PP no aglutina a los mejores, a los m&aacute;s ricos, a los m&aacute;s listos. El PP simplemente ha funcionado como una gigantesca Empresa de Trabajo Indefinido en la que la apariencia lo era todo. &iquest;Cu&aacute;ntos no recuerdo, no figura, no aparece vamos a conocer en el pr&oacute;ximo futuro?
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Enric Bataller]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/curriculum_129_2175482.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 12 Apr 2018 19:38:16 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/4e853614-01c6-4b04-8bd9-64f0798e42ab_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="33426" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/4e853614-01c6-4b04-8bd9-64f0798e42ab_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="33426" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Currículum en B]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/4e853614-01c6-4b04-8bd9-64f0798e42ab_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Cristina Cifuentes,PP - Partido Popular,Francisco Franco,Manuel Fraga,Master,El Máster de Cifuentes]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Moción de censura: ganó la Constitución]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/mocion-censura-gano-constitucion_129_5868499.html]]></link>
      <description><![CDATA[<div class="subtitles"><p class="subtitle">La destitución de Mariano Rajoy ha reforzado la separación de poderes en nuestro país y ha servido para recuperar el papel central del poder legislativo previsto en el diseño constitucional</p></div><p class="article-text">
        El desenlace de la moci&oacute;n de censura, pese a ser susceptible de diversas lecturas, evidencia que la destituci&oacute;n de Mariano Rajoy ha reforzado la separaci&oacute;n de poderes en nuestro pa&iacute;s y ha servido para recuperar el papel central del poder legislativo previsto en el dise&ntilde;o constitucional. 
    </p><p class="article-text">
        Ante la exigencia de elecciones planteadas por algunos pol&iacute;ticos y sectores de comunicaci&oacute;n, conviene recordar que nuestra m&aacute;xima norma sigue el llamado modelo jacobino, seg&uacute;n el cual el poder legislativo goza de una preeminencia legitimada por su car&aacute;cter de representante directo de la soberan&iacute;a nacional, raz&oacute;n por la que interviene en la designaci&oacute;n de los integrantes del &oacute;rgano superior de gobierno judicial y elige al jefe del poder ejecutivo. La investidura de un presidente del Gobierno requiere del pl&aacute;cet del Congreso, y su permanencia en el cargo acaba abruptamente cuando esta c&aacute;mara le niega la confianza o aprueba una moci&oacute;n de censura. 
    </p><p class="article-text">
        Este esquema lleva mucho tiempo retorcido por pr&aacute;cticas abusivas y contramensajes medi&aacute;ticos que nos llevan a actuar como si el marco constitucional fuera otro. El indudable carisma de Adolfo Su&aacute;rez y las inmensas expectativas de cambio suscitadas en su d&iacute;a por Felipe Gonz&aacute;lez abrieron el camino a una perversi&oacute;n de la l&oacute;gica pol&iacute;tica, consistente en actuar como si el pueblo espa&ntilde;ol eligiese directamente a sus presidentes del gobierno y les confiriese unas prerrogativas aut&oacute;nomas equiparables a las que ostentan los presidentes de las rep&uacute;blicas de Francia o Estados Unidos. La consolidaci&oacute;n del bipartidismo a partir de la d&eacute;cada de 1980, por efecto de una ley electoral tramposa, nos llevaron a pensar que el juego pol&iacute;tico era un simple combate entre dos p&uacute;giles que se deb&iacute;an alternar peri&oacute;dicamente en el ejercicio del poder, con el consiguiente empobrecimiento del ideal de la democracia. Lo peor vino cuando la crisis de la socialdemocracia dej&oacute; un vac&iacute;o moment&aacute;neo en el cuadril&aacute;tero que fue aprovechado por el se&ntilde;or Rajoy para retrotraernos a los tiempos de la autocracia, aquellos en que el mando lo ostentaba un poder ejecutivo que intentaba utilizar la judicatura como un simple Tribunal de Orden P&uacute;blico y convertir el Congreso en una reuni&oacute;n de obedientes pr&oacute;ceres con funciones protocolarias. 
    </p><p class="article-text">
        Ante este panorama se conoci&oacute; la sentencia del caso <em>G&uuml;rtel</em>, y se hizo evidente para todo el mundo que Rajoy no pod&iacute;a seguir al frente del gobierno: contra toda l&oacute;gica, don Mariano se enroc&oacute; en su negativa a asumir responsabilidades, al tiempo que Ciudadanos intentaba sacar partido del buen viento demosc&oacute;pico planteando el adelanto electoral como &uacute;nica salida a una legislatura que proclamaron &ldquo;difunta&middot;. Llegaba as&iacute; la gota que colmaba el vaso de la paciencia parlamentaria, porque es inaceptable que las faltas del jefe del ejecutivo deba pagarlas el poder legislativo que le ha colocado donde est&aacute; y tiene la capacidad para deponerlo cuando no cumple. Es M. Rajoy, y no el Congreso, quien deb&iacute;a explicarse ante la sociedad, y por ello 180 diputadas y diputados de un amplio arco ideol&oacute;gico hemos apoyado una moci&oacute;n de censura para poner punto final a la tolerancia ante la corrupci&oacute;n institucionalizada. Sin unas exigencias program&aacute;ticas previas, sin un acuerdo de reparto de cuotas preliminar. 
    </p><p class="article-text">
        Ahora Pedro S&aacute;nchez est&aacute; al frente de un gobierno que podr&aacute; agotar lo que resta de legislatura, siempre que busque el consenso. Se ha frustrado la doble aspiraci&oacute;n ileg&iacute;tima de la derecha, que era proporcionar una salida airosa a Rajoy al tiempo que liquidaba una c&aacute;mara dominada por una mayor&iacute;a contraria al autoritarismo presidencialista y favorable a mantener el marco plural del ejercicio parlamentario. Finalmente, el poder legislativo ha sido capaz de salvarse a s&iacute; mismo ante la amenaza de la involuci&oacute;n. Ahora nos corresponde seguir trabajando para mantener la conexi&oacute;n del Congreso con las aut&eacute;nticas demandas de la calle, aquellas que nos piden mejorar la vida de las personas y huir de las proclamas que invocan continuamente la Constituci&oacute;n mientras que pervierten su esencia.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Enric Bataller]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/mocion-censura-gano-constitucion_129_5868499.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 04 Jun 2018 18:40:08 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Moción de censura: ganó la Constitución]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Pensar un futur per al poble sahrauí]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/val/pensar-futur-per-poble-sahraui_1_2223367.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/5b7ed909-6889-4152-8411-c4706eccc301_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="Xiquets i xiquetes juguen als campaments"></p><p class="article-text">
        La RASD &uacute;nicament t&eacute; un 4% de poblaci&oacute; analfabeta, xifra excepcional si es compara amb la majoria de pa&iuml;sos de l'entorn, i m&eacute;s notable encara si pensem que la formaci&oacute; religiosa s'imparteix fora de l'escola, a centres religiosos no infectats pel sectarisme wahabista, i on els imanes es limiten a la funci&oacute; espiritual per&ograve; sense tindre seguidors pol&iacute;tics.
    </p><p class="article-text">
        Aix&ograve; &eacute;s obra d'una voluntat col&middot;lectiva que veu en la formaci&oacute; la millor arma contra la desesperaci&oacute;. Malauradament, 42.000 xiquets i xiquetes reben l'ajut dels programes de la Mitja Lluna Roja Sahrau&iacute;, en un context de disminuci&oacute; de les aportacions de la comunitat internacional: l'any 1998 la UE don&agrave; 17 milions d'euros anuals, per&ograve; a hores d'ara sols aporta 9 milions. Paral&middot;lelament, el govern central espanyol encara donava 10 milions d'euros el 2010, per 4,5 milions en l'actualitat.
    </p><p class="article-text">
        Totes aquestes xifres importen, perqu&egrave; es tradueixen en una alimentaci&oacute; deficit&agrave;ria de la qual deriven problemes cronificats com l'an&egrave;mia, qu&egrave; afecta m&eacute;s del 61% de les dones embarassades i lactants. El Programa Mundial d'Aliments calcula en 23 milions d'euros les necessitats que conformen la &ldquo;cistella b&agrave;sica aliment&agrave;ria&rdquo; per al Poble Sahrau&iacute;, per&ograve; si tot va b&eacute; rebran 12 al 2018. &Eacute;s una situaci&oacute; dif&iacute;cil, a la qual cal unir la manca d'aigua: el m&iacute;nim seria de 18 litres per persona i dia, per&ograve; els sahrau&iacute;s nom&eacute;s disposen de 10.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/81cdd497-ef55-4324-bbce-d796fb675d2a_16-9-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/81cdd497-ef55-4324-bbce-d796fb675d2a_16-9-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/81cdd497-ef55-4324-bbce-d796fb675d2a_16-9-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/81cdd497-ef55-4324-bbce-d796fb675d2a_16-9-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/81cdd497-ef55-4324-bbce-d796fb675d2a_16-9-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/81cdd497-ef55-4324-bbce-d796fb675d2a_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/81cdd497-ef55-4324-bbce-d796fb675d2a_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt=""
                >

            
            </picture>

            
            
            
                </figure><p class="article-text">
        Un panorama de sofriment, m&eacute;s dolor&oacute;s en l'&egrave;poca que el Marroc continua espoliant impunement els recursos del territori. I la manca d'expectatives provoca la fugida del valu&oacute;s capital hum&agrave; sahrau&iacute;, format al sistema sanitari cub&agrave;, cap altres llocs amb m&eacute;s perspectives. El 60% de la poblaci&oacute; dels campaments de refugiats sahrau&iacute;s t&eacute; menys de trenta anys, i aix&ograve; obliga a pensar en els problemes derivats d'una pressi&oacute; demogr&agrave;fica creixent.
    </p><p class="article-text">
        La solidaritat &eacute;s imprescindible per&ograve; no &eacute;s prou, i en aix&ograve; ens insisteixen tots els responsables d'entitats humanit&agrave;ries amb els quals hem parlat. Ara toca pol&iacute;tica i visi&oacute; dels interessos estrat&egrave;gics adaptats al temps actual. El reconeixement de la RASD &eacute;s un deure ineludible del govern d'Espanya, i mostraria que ha ent&eacute;s la necessitat de comptar amb un aliat al Sahel que pot contribuir al progr&eacute;s, al treball de la cooperaci&oacute; a &Agrave;frica i a bloquejar l'avan&ccedil; del fonamentalisme islamista. Sense dubte, s&oacute;n millors els espais vertebrats i amb una poblaci&oacute; empoderada, que no la desarticulaci&oacute; territorial.
    </p><p class="article-text">
        Mentre Espanya es pensa si vol tindre altura de mires en algun moment, la vida continua als campaments, i les xiquetes i xiquetes aprenen a l'escola el castell&agrave;, el franc&eacute;s, l'&agrave;rab i el llenguatge de l'esperan&ccedil;a en el futur.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Enric Bataller]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/val/pensar-futur-per-poble-sahraui_1_2223367.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 12 Mar 2018 21:49:28 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/5b7ed909-6889-4152-8411-c4706eccc301_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" length="1210957" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/5b7ed909-6889-4152-8411-c4706eccc301_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="1210957" width="880" height="495"/>
      <media:title><![CDATA[Pensar un futur per al poble sahrauí]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/5b7ed909-6889-4152-8411-c4706eccc301_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495"/>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Sahrauís, l'esperança renovada]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/val/enric-bataller-quadern-del-sahara_1_2226867.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/c32456e9-8350-4ec1-be1d-71df84e0ce1d_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="Campaments de Rabuni."></p><p class="article-text">
        Bir Lehlu &eacute;s una poblaci&oacute; del desert fundada com a destacament de la Legi&oacute; espanyola. Actualment acull a unes sis mil persones que escampen per la zona els seus ramats de cabres i camells, i s'abasteixen del seu pou d'aigua dol&ccedil;a. Estem a dos-cents vint quil&ograve;metres de Tinduf, a l'extrem nord dels territoris alliberats per la resist&egrave;ncia sahrau&iacute;, uns setanta mil quil&ograve;metres quadrats, prop d'un ter&ccedil; del S&agrave;hara Occidental.
    </p><p class="article-text">
        Hem vingut a con&eacute;ixer al President de la RASD, Brahim Ghali, i a saludar als centenars de delegats presents a la confer&egrave;ncia extraordin&agrave;ria del Front Polisario per reestructurar la Rep&uacute;blica, davant els nous reptes plantejats rere la deslegitimaci&oacute; formal del Marroc feta pel Tribunal de Just&iacute;cia de la Uni&oacute; Europea.
    </p><p class="article-text">
        A una jaima atape&iuml;da de persones que representen a tot el poble en l'exili, podem comprovar que la construcci&oacute; de les infraestructures de l'Estat avancen. Esta pensant-se el trasllat de la capitalitat de la RASD a Bir Lehlu, aprofitant l'aer&ograve;drom que MINURSO, l'ag&egrave;ncia de Nacions Unides desplegada all&agrave;, hi mant&eacute; operatiu. Un trasllat acompanyat del de la Universitat sahrau&iacute;, que ser&agrave; igualment un punt d'atracci&oacute; poblacional:  Bir Lehlu, Tifariti, i altres llocs alliberats fins a arribar al sud, a l'Atl&agrave;ntic, on els sahrau&iacute;s ja poden seure davant la mar a l'estrat&egrave;gic punt del Guerguerat.
    </p><p class="article-text">
        El m&eacute;s important, per&ograve;, &eacute;s recuperar el control sobre els seus recursos naturals: agricultura, pesquera, fosfats, minerals... Uns recursos imprescindibles per bastir un aparell d'Estat del Benestar, qu&egrave; mantinga escoles, hospitals i centres socials.
    </p><p class="article-text">
        Ja comencen a cobrar imposts de duana als nombrosos camions que travessen la RASD en la ruta des del sud d'Alg&egrave;ria a Maurit&agrave;nia, pa&iuml;sos que afortunadament estan mamprenent un tr&agrave;fec comercial cada cop m&eacute;s intens.
    </p><p class="article-text">
        Si l'estat espanyol hi tinguera una pol&iacute;tica exterior intel&middot;ligent, s'adonaria que els seus interessos estrat&egrave;gics impliquen assegurar l'espai del Sahel enfront de l'amena&ccedil;a integrista i la desarticulaci&oacute; pol&iacute;tica i social qu&egrave; espanta l'emigraci&oacute;. I aix&ograve; implica recon&eacute;ixer la tasca de les forces sahrau&iacute;s en el control del contraban de haixix que prov&eacute; del Marroc i qu&egrave; les m&agrave;fies porten a Mali i N&iacute;ger, on suposa una important font de finan&ccedil;ament per Al Qaeda.
    </p><p class="article-text">
        Una RASD estructurada pot contribuir a vertebrar el territori i aportar pau i progr&eacute;s a la regi&oacute;. Malauradament, el govern de Rajoy t&eacute; prou de miopia per a veure m&eacute;s enll&agrave;, i sols es limita a mantenir l'statu quo amb el Marroc, pot ser pensant que els privilegiats de la monarquia ve&iuml;na s&oacute;n els &uacute;nics a qui ens interessa protegir.
    </p><p class="article-text">
        Mentrestant, les xifres de la cooperaci&oacute; estatal espanyola van a la baixa, i al Poble Sahrau&iacute;, en augment poblacional, ha de confiar cada vegada m&eacute;s en la solidaritat de la nostra societat civil, a l'espera de la soluci&oacute; definitiva del conflicte qu&egrave; en algun moment proveir&agrave; la comunitat internacional.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Enric Bataller]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/val/enric-bataller-quadern-del-sahara_1_2226867.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 11 Mar 2018 20:50:07 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/c32456e9-8350-4ec1-be1d-71df84e0ce1d_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" length="158333" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/c32456e9-8350-4ec1-be1d-71df84e0ce1d_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="158333" width="880" height="495"/>
      <media:title><![CDATA[Sahrauís, l'esperança renovada]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/c32456e9-8350-4ec1-be1d-71df84e0ce1d_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495"/>
      <media:keywords><![CDATA[Enric Bataller]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El compte pendent]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/val/enric-bataller-quadern-del-sahara_1_2229462.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/d0845926-66dd-4ea2-8d4b-c409e69a2d05_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="Reclamació de justícia per al Sàhara a l&#039;Ajuntament de València."></p><p class="article-text">
        Diem S&agrave;hara Occidental a una porci&oacute; m&iacute;nima d'eixe immens desert, equivalent en grand&agrave;ria a la meitat d'Espanya, qu&egrave; s'hi troba acarada a l'Oce&agrave; Atl&agrave;ntic tot just davant les Illes Can&agrave;ries. Un territori grapejat; convertit en prov&iacute;ncia pel franquisme, despr&eacute;s entregat al Marroc sense demanar opini&oacute; a la seua poblaci&oacute; i per mig d'una violenta ocupaci&oacute; que va for&ccedil;ar la gent a fugir cap Alg&egrave;ria.
    </p><p class="article-text">
        Actualment dos-cents mil sahrau&iacute;s sobreviuen als campaments instal&middot;lats al voltant de la ciutat algeriana de Tinduf, sense perspectives de retornar a la seua terra rere quaranta-dos anys d'exili.
    </p><p class="article-text">
        Ara, per&ograve;, s'han obert noves perspectives gr&agrave;cies a dues sent&egrave;ncies del Tribunal de Just&iacute;cia de la Uni&oacute; Europea que han deixat ben clar que no pertanyen al Marroc els recursos agr&iacute;coles i pesquers que extrau il&middot;legalment del S&agrave;hara ocupat, com tampoc ho s&oacute;n els fosfats ni la seua arena. L'explotaci&oacute; colonial, per tant, ha d'acabar; els estrangers interessats a fer-hi negocis hauran de tractar amb el Front Polisario com a leg&iacute;tim representant del Poble Sahrau&iacute;; i la gent hauria de poder tornar a les seues cases i governar, per fi, el seu propi dest&iacute;.
    </p><p class="article-text">
        En aquest moment de canvi, diputades i diputats de l'Intergrup del Congr&eacute;s pel S&agrave;hara acabem d'arribar a l'espai de la Rep&uacute;blica &Agrave;rab Sahrau&iacute; Democr&agrave;tica per portar la nostra solidaritat i, alhora, con&eacute;ixer de primera m&agrave; la situaci&oacute; d'una ocupaci&oacute; que hauria d'acabar ja perqu&egrave; atempta contra els Drets Humans i, com diu Nacions Unides, constitueix un cas de descolonitzaci&oacute; pendent.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Enric Bataller</strong> &eacute;s diputat al Congr&eacute;s.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Enric Bataller]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/val/enric-bataller-quadern-del-sahara_1_2229462.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 10 Mar 2018 21:42:58 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/d0845926-66dd-4ea2-8d4b-c409e69a2d05_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" length="231625" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/d0845926-66dd-4ea2-8d4b-c409e69a2d05_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="231625" width="880" height="495"/>
      <media:title><![CDATA[El compte pendent]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/d0845926-66dd-4ea2-8d4b-c409e69a2d05_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495"/>
      <media:keywords><![CDATA[Enric Bataller]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Quadern de Palestina (i VII)]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/palestina-quadern-enric-bataller_132_2834433.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/5c308ed4-4d0c-4c41-a10f-a653168dc6a3_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="Un soldat israelià vigila un control prop de Jerusalem."></p><p class="article-text">
        Escric l'&uacute;ltim article del meu Quadern de Palestina ja a l'avi&oacute; qu&egrave; ens porta a Madrid. Avui hem baixat&nbsp;fins a&nbsp;Jeric&oacute;, a la vora d'un Mar Mort i un riu Jord&agrave; amb nivells molt baixos d'aigua a&nbsp;conseq&uuml;&egrave;ncia&nbsp;de l'explotaci&oacute; agr&iacute;cola intensiva que fan nom&eacute;s deu mil colons repartits per trenta-cinc assentaments&nbsp;il&middot;legals&nbsp;que concentren el gruix de la producci&oacute; de d&agrave;tils que Israel exporta, sovint amagant-se baix l'etiqueta&nbsp;equ&iacute;voca&nbsp;de &ldquo;Producte de Palestina&rdquo;, qu&egrave; tapa la realitat d'una usurpaci&oacute; incessant de les riqueses del poble&nbsp;palest&iacute;.
    </p><p class="article-text">
        En el cam&iacute; a Jeric&oacute; hem travessat paratges des&egrave;rtics on sovint&nbsp;v&egrave;iem&nbsp;bedu&iuml;ns&nbsp;instal&middot;lats&nbsp;amb els seus ramats a campaments formats per tendes i barraquetes de xapa qu&egrave; s&oacute;n&nbsp;cont&iacute;nuament&nbsp;destru&iuml;ts pels ocupants,&nbsp;arrasant&nbsp;tamb&eacute;&nbsp;instal&middot;lacions&nbsp;fotovoltaiques&nbsp;i infraestructures escolars m&iacute;nimes prove&iuml;des per la cooperaci&oacute; internacional.
    </p><p class="article-text">
        Torne a pensar en una idea que m'han repetit totes les persones, palestines i estrangeres, amb qui he parlat aquests dies: el projecte d'Israel&nbsp;passa per&nbsp;apropiar-se del m&agrave;xim de terra i el m&iacute;nim de poblaci&oacute;&nbsp;palestina, en ordre a&nbsp;obtindre&nbsp;els beneficis econ&ograve;mics per&ograve; sense assumir la responsabilitat d'oferir benestar i seguretat a la gent que ha estat ocupada. Avui, Cisjord&agrave;nia &eacute;s un immens formatge de Gruy&egrave;re on els assentaments de colons, els espais militars, els murs i carreteres segregades tenen l'efecte d'arraconar la poblaci&oacute;&nbsp;palestina a les ciutats, com passa a Betlem, on l'eixida dels seus dos-cents mil habitants cap a Jerusalem passa per una porta que pot tancar-se capritxosament.
    </p><p class="article-text">
        La terra &eacute;s la clau del problema: m&eacute;s del 40% de la superf&iacute;cie agr&iacute;cola &uacute;til de Cisjord&agrave;nia &eacute;s posse&iuml;da per Israel, mentre que els&nbsp;palestins&nbsp;estan comprimits en les pitjors terres i han de produir amb uns costs (d'aigua, de transports) molt superiors.
    </p><p class="article-text">
        La discriminaci&oacute; provoca retroc&eacute;s cap a situacions encara m&eacute;s negatives per a les dones: els cooperants espanyols amb qui hem parlat ens indiquen que la polig&agrave;mia, ja residual entre la poblaci&oacute; musulmana de Cisjord&agrave;nia, puja en canvi fins al 40% a les viles&nbsp;adjacents&nbsp;amb les col&ograve;nies israelianes, perqu&egrave; l'home qu&egrave; aconsegueix&nbsp;col&middot;locar&nbsp;una esposa com a treballadora dom&egrave;stica&nbsp;d'una&nbsp;casa de colons pot despr&eacute;s&nbsp;col&middot;locar&nbsp;fins&nbsp;altres tres esposes m&eacute;s, perqu&egrave; ja seran treballadores referenciades. Tamb&eacute; ens recorden els&nbsp;psic&ograve;legs cooperants&nbsp;que la humiliaci&oacute; infligida pels soldats a un pare de fam&iacute;lia en un control militar es trasllada sovint, en tornar a casa, en una agressi&oacute; a la seua esposa, qui per la seua banda es mostrar&agrave; violenta amb els seus&nbsp;fills, i aquests tamb&eacute; ho seran a l'escola amb els companys.
    </p><p class="article-text">
        Pense en qu&egrave; &eacute;s el que podem fer per deturar aquesta espiral destructiva de tota possibilitat de vida digna i gratificant. I he apr&eacute;s que, ara, toca fer dues coses molt simples:&nbsp;recon&eacute;ixer&nbsp;l'estat de Palestina per enviar un missatge de solidaritat moral a la seua gent, i mantenir un nivell important d'ajut humanitari per resoldre les necessitats quotidianes.
    </p><p class="article-text">
        Aix&ograve;, i confiar&nbsp;en qu&egrave;&nbsp;el poble d'Israel se&nbsp;n'adone que&nbsp;no li conv&eacute; continuar dipositant el seu dest&iacute; en mans d'un govern qu&egrave; es llan&ccedil;a de manera su&iuml;cida cap a&nbsp;la idea&nbsp;de l'estat-apartheid.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Enric Bataller &eacute;s diputat de Comprom&iacute;s al Congr&eacute;s</strong>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Enric Bataller]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/palestina-quadern-enric-bataller_132_2834433.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 21 Jan 2018 09:35:14 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/5c308ed4-4d0c-4c41-a10f-a653168dc6a3_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" length="77529" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/5c308ed4-4d0c-4c41-a10f-a653168dc6a3_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="77529" width="880" height="495"/>
      <media:title><![CDATA[Quadern de Palestina (i VII)]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/5c308ed4-4d0c-4c41-a10f-a653168dc6a3_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495"/>
      <media:keywords><![CDATA[Palestina,Enric Bataller]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Quadern de Palestina (VI)]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/quadern-palestina-vi_132_2894312.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/763b8377-4550-4c42-8842-d20f4856d4fc_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="Mur de separació entre Hebron i Betlem"></p><p class="article-text">
        Per controlar la poblaci&oacute; palestina en localitats ocupades conflictives com Jenin, les Forces Especials israelianes tenien sempre el mateix modus operandi: localitzaven una casa ben situada, generalment en un punt alt, demanaven autoritzaci&oacute; al servei secret i, una volta obtinguda, preparaven l'assalt. A mitjanit, un escamot de sis soldats picava a la porta i, quan alg&uacute; obria, pegaven una patada i es colaven r&agrave;pidament a la casa, en fila &iacute;ndia i distribuint-se per totes les habitacions traent del llit els seus habitants i, a la carrera, concentrant-los aterrits en un &uacute;nic espai, fora la cuina, el bany o qualsevol altre, on quedaven custodiats constantment per un soldat que els amena&ccedil;ava amb el seu fusell. Mentrestant, dos tiradors es posicionaven en els millors angles de la casa i, ben instal&middot;lades les seues armes, entrava en acci&oacute; el scout, qui tenia per missi&oacute; mirar l'espai qu&egrave; els envoltava fins a localitzar blancs susceptibles de ser disparats. El escamot podia romandre a la casa fins a dos o tres dies.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/db3eeeec-8b01-482e-8667-17eec3e410c7_16-9-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/db3eeeec-8b01-482e-8667-17eec3e410c7_16-9-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/db3eeeec-8b01-482e-8667-17eec3e410c7_16-9-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/db3eeeec-8b01-482e-8667-17eec3e410c7_16-9-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/db3eeeec-8b01-482e-8667-17eec3e410c7_16-9-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/db3eeeec-8b01-482e-8667-17eec3e410c7_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/db3eeeec-8b01-482e-8667-17eec3e410c7_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt=""
                >

            
            </picture>

            
            
            
                </figure><p class="article-text">
        Eixe va ser el servei militar de joves com Nadav Weiman, actualment professor d'institut a Israel, antic scout de les Forces Especials i membre de Breaking the Silence, una ONG pacifista formada per ex-soldats israelians que varen servir a Cisjord&agrave;nia i Gaza i que han decidit contar les seues pr&ograve;pies experi&egrave;ncies sobre la brutalitat desplegada per l'ex&egrave;rcit ocupant.
    </p><p class="article-text">
        Nadav no &eacute;s un tra&iuml;dor. Ell i els seus companys ho tenen clar: &ldquo;Som israelians, amem a Israel, matar&iacute;em i morir&iacute;em per Israel, per&ograve; no estem disposats a fer-ho per l'ocupaci&oacute;&rdquo;. S&oacute;n gent que ha descobert la naturalesa perversa de l'ocupaci&oacute;, que no est&agrave; pensada per a donar seguretat a Israel, sin&oacute; com a instrument per a la vigil&agrave;ncia, subordinaci&oacute; i sotmetiment del poble palest&iacute;.
    </p><p class="article-text">
        Nadav ens conta la seua primera operaci&oacute;, on en la foscor va agafar el cos adormit d'un xiquet de dotze anys, del qui no pot oblidar la mirada espaordida que li va dirigir en obrir els ulls.
    </p><p class="article-text">
        Coneguem la hist&ograve;ria de Nadav en primera persona, asseguts en les cadires d'un modest&iacute;ssim centre social ubicat al cim d'una muntanyeta qu&egrave;, segons ens diuen, &eacute;s el lloc fundacional d'Hebron, una ciutat palestina assetjada i arru&iuml;nada econ&ograve;micament per l'ocupaci&oacute; i els establiments il&middot;legals per&ograve; protegits d'uns quants centenars de colons.
    </p><p class="article-text">
        Nadav ha vingut a contar-nos la seua experi&egrave;ncia i la seua aposta inequ&iacute;voca per la pau i la fi de l'ocupaci&oacute;, un sistema pervers que est&agrave; servint per a fanatitzar tamb&eacute; a la societat israeliana i fer-la renegar del liberalisme d'esquerres que, encara que ara no ho parega, estava en la base del seu projecte nacional original.
    </p><p class="article-text">
        Per a moltes veus d'Israel, acabar amb l'ocupaci&oacute; suposa reconciliar-se amb la dignitat i la humanitat.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Enric Bataller]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/quadern-palestina-vi_132_2894312.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 18 Jan 2018 18:27:54 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/763b8377-4550-4c42-8842-d20f4856d4fc_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" length="334443" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/763b8377-4550-4c42-8842-d20f4856d4fc_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="334443" width="880" height="495"/>
      <media:title><![CDATA[Quadern de Palestina (VI)]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/763b8377-4550-4c42-8842-d20f4856d4fc_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495"/>
      <media:keywords><![CDATA[Enric Bataller,Palestina]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Quadern de Palestina (V)]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/quadern-palestina_132_2900091.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/a5245518-7bce-4c67-a03a-68564f00081f_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="Imagen del muro en la ciudad palestina de Qalqilia"></p><p class="article-text">
        La societat palestina &eacute;s prou patriarcal per&ograve; ara, com abans, sempre ha tingut dones que han fet grans aportacions a la seua comunitat. &Eacute;s el cas de Nabiha Nasir que en 1924 va fundar una escola per a xiquetes que va mantindre molt de temps i que va ser la base sobre la qual, l'any 1972, es va fundar l'actual universitat de Birzeit, la principal universitat palestina.
    </p><p class="article-text">
        En aquest centre estudien 14.000 persones i &eacute;s una universitat que actualment est&agrave; en el 3% de les millor qualificades al m&oacute;n. Els seus estudiants, una vegada han acabat la seua formaci&oacute;, est&eacute;n ja escampats per tot el m&oacute;n en ser un centre de prestigi com Oxford, Cambridge o Harvard. &Eacute;s, a m&eacute;s, una universitat que t&eacute; una gran incid&egrave;ncia ben&egrave;fica sobre la seua comunitat i que es preocupa per mantindre el seu tarann&agrave; liberal i per afavorir l'empoderament de les dones.
    </p><p class="article-text">
        La universitat de Birzeit va estar tancada durant 15 voltes, al temps de l'ocupaci&oacute; militar, el per&iacute;ode m&eacute;s llarg entre 1987 i 1992. En tots eixos moments de tancament, la universitat va beneficiar-se de la solidaritat de la comunitat palestina perqu&egrave; mesquites, esgl&eacute;sies, edificis civils van acollir als seus estudiants perqu&egrave; continuaren amb les classes i no s'interrompera la seua formaci&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        Actualment, un dels grans problemes que t&eacute; Birzeit &eacute;s la dificultat que posa el Govern d'Israel per a l'entrada de professors i estudiants estrangers, ja que no els dona una visa d'entrada per temps superior a 3 mesos; un per&iacute;ode totalment insuficient per completar una bona est&agrave;dia de formaci&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        La universitat de Birzeit est&agrave; treballant per fomentat la identitat palestiniana, est&agrave; treballant per a portar un sentiment de satisfacci&oacute; moral a la seua societat en donar eines per v&egrave;ncer el tancament, per v&egrave;ncer la repressi&oacute;, per empoderar a les persones.
    </p><p class="article-text">
        &Eacute;s molt important tindre en compte que el dia 22 de febrer quan el president Mahmud Abbas comparega en Brussel&middot;les davant els ministres d'Afers Exteriors de la U.E i de la comissionaria europea Federica Mogherini, la persona que estar&agrave; compareguen ser&agrave; un home de 82 anys, que encarna la hist&ograve;ria viva de la trag&egrave;dia contempor&agrave;nia del poble palest&iacute; per&ograve; que al mateix temps no &eacute;s hom&egrave;ricament representatiu de la majoria de la poblaci&oacute; palestina que est&agrave; conformada per un percentatge per gent amb una edat inferior a 30 anys. &Eacute;s important que es fa&ccedil;a una transmissi&oacute; de la voluntat de resistir la identitat, de la voluntat de ser un poble i de viure dignament i aconseguint un respecte als drets humans i que aix&ograve; siga transm&egrave;s a les generacions joves i que tinguen un objectiu en mantindre l'esperan&ccedil;a en un futur millor. La formaci&oacute; superior i l'educaci&oacute; universit&agrave;ria &eacute;s una eina molt important per aconseguir el creixement personal i tindre instruments per eixir de la ignor&agrave;ncia en qu&egrave; potser alguns volgueren tindre a la poblaci&oacute;. L'exemple de Birzeit &eacute;s un exemple de voluntat de superaci&oacute;, de resist&egrave;ncia i de perman&egrave;ncia.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Enric Bataller]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/quadern-palestina_132_2900091.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 17 Jan 2018 22:06:04 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/a5245518-7bce-4c67-a03a-68564f00081f_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" length="293512" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/a5245518-7bce-4c67-a03a-68564f00081f_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="293512" width="880" height="495"/>
      <media:title><![CDATA[Quadern de Palestina (V)]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/a5245518-7bce-4c67-a03a-68564f00081f_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495"/>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Quadern de Palestina (IV)]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/quadern-palestina-iv_132_2915849.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/da3ad6c2-e779-4b6f-a60a-ebdf49a9f8eb_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="Vista del carrer al camps de Jalazone"></p><p class="article-text">
        UNRWA s&oacute;n les sigles de l'ag&egrave;ncia creada el 1949 per Nacions Unides amb l'objectiu d'atendre les persones qu&egrave; hagueren d'abandonar les seues llars a Palestina rere la creaci&oacute; de l'estat d'Israel. Actualment s'ocupa de cinc milions d'&eacute;ssers humans que s'escampen pel Pr&ograve;xim Orient, 850.000 solament a Cisjord&agrave;nia, un territori amb una superf&iacute;cie un poc superior a la de Cant&agrave;bria. A Cisjord&agrave;nia l'ajut de Nacions Unides &eacute;s general i tamb&eacute; sectoritzat: 48.000 xiquetes i xiquets reben educaci&oacute; b&agrave;sica, 200.000 persones tenen assist&egrave;ncia sanit&agrave;ria, 66.000 es beneficien dels seus serveis socials... UNRWA proveeix de serveis propis d'un estat, per&ograve; no ho &eacute;s perqu&egrave; no recapta imposts ni t&eacute; un patrimoni propi per mantenir-se. Com es finan&ccedil;a tot a&ccedil;&ograve;?
    </p><p class="article-text">
        Parle amb Paz Fern&aacute;ndez, directiva de l'Ag&egrave;ncia, a la seu central a Jerusalem Oriental, i coincidim en una doble preocupaci&oacute;: assegurar els fons adients per al treball diari, at&eacute;s que Trump podria congelar l'ajut anual de 470 milions de d&ograve;lars que aporten els EE.UU, i establir un mecanisme per obligar l'estat d'Israel a indemnitzar el valor de les destruccions que causa en repres&agrave;lies sobre b&eacute;ns oferits per les entitats de cooperaci&oacute;, i adquirits amb aportacions fetes per la solidaritat internacional.
    </p><p class="article-text">
        El camp de refugiats de Jalazone es troba als afores de Ramalla, i all&agrave; s'amunteguen 15.000 persones en un quart de kil&ograve;metre quadrat, situaci&oacute; que resulta especialment ofegadora quan es compara amb l'amplitud i comoditat amb qu&egrave; viuen els 6.000 colons israelians ubicats a l'assentament il&middot;legal de Bet El, separat per uns quants centenars de metres.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/7a21b22c-abec-4146-9ce1-fcc2e786e5a9_9-16-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/7a21b22c-abec-4146-9ce1-fcc2e786e5a9_9-16-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/7a21b22c-abec-4146-9ce1-fcc2e786e5a9_9-16-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/7a21b22c-abec-4146-9ce1-fcc2e786e5a9_9-16-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/7a21b22c-abec-4146-9ce1-fcc2e786e5a9_9-16-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/7a21b22c-abec-4146-9ce1-fcc2e786e5a9_9-16-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/7a21b22c-abec-4146-9ce1-fcc2e786e5a9_9-16-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt=""
                >

            
            </picture>

            
            
            
                </figure><p class="article-text">
        Entre eixos dos mon,  trobem l'escola d'ensenyament primari sostinguda per UNRWA, amb m&eacute;s de mil alumnes i quaranta-dos professors, alguns dels quals ens conten que pretenen seguir uns est&agrave;ndards educatius internacionals i, alhora, mantenir la identitat palestina, on es barregen pac&iacute;ficament cristians i musulmans. Cosa important: el programa acad&egrave;mic inclou ensenyament de Drets Humans i mecanismes de resoluci&oacute; de conflictes. El professorat forma part del contingent de 33.000 empleats d'UNRWA, palestins en la seua immensa majoria.
    </p><p class="article-text">
        A m&eacute;s de l'escola, hi ha centres per discapacitats i persones majors, i espais amb iniciatives per formar les dones i millorar la seua situaci&oacute; en el si d'una societat encara prou patriarcal. I tamb&eacute; trobem el centre de salut, un envellit local ben organitzat on el personal est&agrave; content perqu&egrave;, despr&eacute;s de tindre la farm&agrave;cia prou desabastida durant dos mesos, per fi ha vingut un grapat de caixes de medicaments.
    </p><p class="article-text">
        Per arribar a tots aquests llocs cal travessar carrerons estrets i torts, on les cases presenten un estat general prou dolent, i on abunden els solars plens de brut&iacute;cia, coses totes l&ograve;giques quan l'atur passa del 30%, no existeix un estat protector, i on les successives generacions de cada fam&iacute;lia no tenen m&eacute;s remei que anar construint pisos rudimentaris sobre les simples cases de planta baixa origin&agrave;ries, atesa la impossibilitat f&iacute;sica d'eixamplar en horitzontal el campament. Una situaci&oacute; molt opressiva que, malgrat tot, no evita les rialles infantils que escoltem per tot arreu en un dia de fred intens i vacances escolars.
    </p><p class="article-text">
        <strong>*Enric Bataller i Ruiz, diputat al Congr&eacute;s per Val&egrave;ncia amb Comprom&iacute;s</strong>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Enric Bataller]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/quadern-palestina-iv_132_2915849.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 16 Jan 2018 17:17:41 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/da3ad6c2-e779-4b6f-a60a-ebdf49a9f8eb_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" length="487015" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/da3ad6c2-e779-4b6f-a60a-ebdf49a9f8eb_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="487015" width="880" height="495"/>
      <media:title><![CDATA[Quadern de Palestina (IV)]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/da3ad6c2-e779-4b6f-a60a-ebdf49a9f8eb_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495"/>
      <media:keywords><![CDATA[Enric Bataller,Palestina]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Quadern de Palestina (III)]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/quadern-palestina-iii_132_2922835.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/d777a3a7-7b0d-4e0d-9a64-d964dd594743_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="Enric Bataller (al centre) amb l&#039;oncle (esquerra) i el pare d&#039;Ahed Tamimi (dreta)"></p><p class="article-text">
        Arribem de vesprada a Nabi Saleh, un poblet palest&iacute; d'uns 600 habitants, proper a Ramalla, la capital administrativa. S&oacute;n solament 20 kil&ograve;metres qu&egrave; ens han costat vora mitja hora de trajecte en un taxi qu&egrave; ens ha portat per una carretera plena de corbes i guals fins a enlla&ccedil;ar amb la ruta israeliana, ampla i perfectament mantinguda.
    </p><p class="article-text">
        El poble es troba escampat damunt d'una muntanyeta, conformat per cases molt senzilles i separades unes d'altres. Cel gris, fa vent i cau una pluja molt fina. El taxista va preguntant fins arribar a la casa que busquem, una construcci&oacute; d'una sola planta amb un tros de terreny al davant. A la porta est&agrave; el seu amo, Bassem Tamimi, amb el gest seri&oacute;s. Hem vingut a veure al pare d'Ahed Tamimi, la xiqueta de 16 anys que s'ha convertit en icona mundial de la jove resist&egrave;ncia a l'ocupaci&oacute;, en donar-li una bufetada a un soldat israeli&agrave; que havia entrat en la seua casa despr&eacute;s de ferir molt greument un coss&iacute; seu de 14 anys.
    </p><p class="article-text">
        Ahed no est&agrave; ac&iacute;, sin&oacute; a la pres&oacute; d'Ofer, on ella i la seua mare es troben tancades a l'espera de la sent&egrave;ncia del judici al qual acaben d'estar sotmeses per la jurisdicci&oacute; militar israeliana. Un pa&iacute;s curi&oacute;s, perqu&egrave; els colons israelians que han com&eacute;s el mateix fet que Ahed s&oacute;n jutjats per tribunals civils i solament condemnats a uns pocs dies de privaci&oacute; de llibertat. Per&ograve; Ahed &eacute;s palestina dels territoris ocupats i, tot i ser menor d'edat i estar emparada pels convenis internacionals, s'enfronta a la possibilitat d'una dura condemna amb poques vies d'apel&middot;laci&oacute;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/fee8d54a-3e35-422c-b2ea-e815c267293f_16-9-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/fee8d54a-3e35-422c-b2ea-e815c267293f_16-9-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/fee8d54a-3e35-422c-b2ea-e815c267293f_16-9-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/fee8d54a-3e35-422c-b2ea-e815c267293f_16-9-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/fee8d54a-3e35-422c-b2ea-e815c267293f_16-9-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/fee8d54a-3e35-422c-b2ea-e815c267293f_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/fee8d54a-3e35-422c-b2ea-e815c267293f_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt=""
                >

            
            </picture>

            
            
            
                </figure><p class="article-text">
        No &eacute;s l'&uacute;nica, perqu&egrave; altres 300 menors s'hi troben en situaci&oacute; pareguda. Per&ograve;, ens diu el seu pare, el cas d'Ahed s'ha fet conegut mundialment perqu&egrave; la mentalitat occidental no est&agrave; acostumada a veure com es reprimeix a una xiqueta d'ulls blaus, pell blanca i llarga cabellera rossa. 
    </p><p class="article-text">
          Escolte a Bassem i m'impressiona la seua dignitat i abs&egrave;ncia d'odi, la seua total lucidesa sobre la naturalesa colonial del conflicte que est&agrave; castigant cont&iacute;nuament les seues vides. I llan&ccedil;a reflexions colpidores. Recorda una frase de la seua filla: &ldquo;No vull que plores per mi, perqu&egrave; em fas una v&iacute;ctima. Vull que em veges com una lluitadora per la llibertat&rdquo;. I parlant de la for&ccedil;a de la seua pr&ograve;pia esposa, apunta que per a Palestina &eacute;s fonamental l'empoderament de les dones com a garantia de generacions futures fortes. Bassem desitja una Palestina com era abans, on convivien jueus, musulmans i cristians; i pensa que un judici per tribunal militar &eacute;s simple maquillatge.
    </p><p class="article-text">
        Ara est&agrave; a l'espera de la sent&egrave;ncia, aplomat per&ograve; conscient de la dificultat de la situaci&oacute;, patint el drama que suposa viure sota l'ocupaci&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        <strong>*Enric Bataller i Ruiz, diputat de Comprom&iacute;s al Congr&eacute;s per Val&egrave;ncia</strong>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Enric Bataller]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/quadern-palestina-iii_132_2922835.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 15 Jan 2018 17:44:50 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/d777a3a7-7b0d-4e0d-9a64-d964dd594743_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" length="182485" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/d777a3a7-7b0d-4e0d-9a64-d964dd594743_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="182485" width="880" height="495"/>
      <media:title><![CDATA[Quadern de Palestina (III)]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/d777a3a7-7b0d-4e0d-9a64-d964dd594743_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495"/>
      <media:keywords><![CDATA[Enric Bataller,Palestina]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Quadern de Palestina (II)]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/quadern-palestina-ii_132_2931018.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/a5245518-7bce-4c67-a03a-68564f00081f_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="Imagen del muro en la ciudad palestina de Qalqilia"></p><p class="article-text">
        Cal una hora i mitja en autom&ograve;bil per rec&oacute;rrer els 40 kil&ograve;metres que separen Qalqilia del nostre allotjament. El viatge ha discurrit per una carretera on no pot entrar la policia palestiniana, i on ens hem d&rsquo;aturar en alguns controls instal&middot;lats per l&rsquo;ex&egrave;rcit israeli&agrave;.
    </p><p class="article-text">
        En eixir de Ramalla, tancaments de fil-en-pua i torres de control i, a l&rsquo;esquerra, el gran assentament israeli&agrave; de Beit El, qu&egrave; inclou tamb&eacute; una base militar. Les col&ograve;nies van construint-se a les zones m&eacute;s altes, per vigilar millor a la poblaci&oacute; local. A una vora i altra de la carretera tenim el contrast entre la vida c&ograve;moda dels colons i l&rsquo;exist&egrave;ncia dels palestinians, molt m&eacute;s humil i entrebancada per les dificultats quotidianes que imposa l&rsquo;ocupaci&oacute;, com per exemple la necessitat ineludible d&rsquo;acaparar aigua en bidons per als moments de sequera.
    </p><p class="article-text">
        Continuem viatge travessant terra farcida de bancals qu&egrave; sostenen oliveres, el s&iacute;mbol de Palestina, d&rsquo;una gent que s&rsquo;ha treballat dur la muntanya per traure-li el suc, explotant tamb&eacute; les pedreres que sovintegen pel cam&iacute; i qu&egrave; donen un material blanc i d&rsquo;aparen&ccedil;a arenisca qu&egrave; s&rsquo;exporta als pa&iuml;ssos del Golf P&egrave;rsic i a Xina.
    </p><p class="article-text">
        Passem davant de l&rsquo;assentament israeli&agrave; d&rsquo;Ariel, on es va fer una en&egrave;sima demostraci&oacute; de prepot&egrave;ncia en construir una universitat sobre territori ocupat il&middot;legalment, amb l&rsquo;oposici&oacute; fins i tot del Consell de Presidents d&rsquo;Universitats d&rsquo;Israel. A l&rsquo;entrada vegem cartells escrits en alfabet cir&iacute;lic, segurament de dif&iacute;cil comprensi&oacute; per a la poblaci&oacute; local, per&ograve; no tant per a les onades d&rsquo;emigrants russos que estan arribant a Israel.
    </p><p class="article-text">
        L&rsquo;entrada a Qalqilia recorda un poble de La Marina, plena de tarongers, llimeres i figueres, i molts vivers vegetals. Es nota que &eacute;s una poblaci&oacute; agr&iacute;cola.A l&rsquo;ajuntament, l&rsquo;alcalde ens fa la primera introducci&oacute; a la realitat: el mapa municipal mostra una ciudad de 55.000 habitants envoltada en la seua quasi totalitat per un mur que, en alguns punts, arriba als 8 metres d&rsquo;al&ccedil;ada, combinant el ciment i el fil d&rsquo;aram.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/ead499e2-6199-4e87-a8ba-d7052a18f40e_16-9-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/ead499e2-6199-4e87-a8ba-d7052a18f40e_16-9-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/ead499e2-6199-4e87-a8ba-d7052a18f40e_16-9-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/ead499e2-6199-4e87-a8ba-d7052a18f40e_16-9-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/ead499e2-6199-4e87-a8ba-d7052a18f40e_16-9-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/ead499e2-6199-4e87-a8ba-d7052a18f40e_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/ead499e2-6199-4e87-a8ba-d7052a18f40e_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt=""
                >

            
            </picture>

            
            
            
                </figure><p class="article-text">
        L&rsquo;entrada i eixida lliures es limita a una sola carretera, la qu&egrave; ens ha dut all&agrave;. Hi han algunes portes habilitades per a qu&egrave; els llauradors puguen eixir a treballar els camps, demanant permissos i soportant esperes d&rsquo;hora i mitja, i pr&egrave;via identificaci&oacute; personalitzada. Estem, doncs, en un lloc sotm&eacute;s a un r&egrave;gim opressiu, amb la peculiaritat, a m&eacute;s, de que un percentatge important de la poblaci&oacute; s&oacute;n fam&iacute;lies expulsades de localitats ve&iuml;nes incloses a Israel rere la partici&oacute; territorial de 1948. Sensaci&oacute; de tancament i enyoran&ccedil;a es combinen, doncs.
    </p><p class="article-text">
        Quan l&rsquo;alcalde ens planteja les necessitats perempt&ograve;ries de la poblaci&oacute;, alguns arribem a enrogir per la seua senzillesa: els llauradors volen lliure acc&eacute;s als seus camps, comunicacions m&eacute;s f&agrave;cils per abaratir costs i ser competitius, i que es control&middot;len les destrosses causades en les collites pels porcs senglars en augment, perqu&egrave; ells no tenen mitjans per fer-ho. I la poblaci&oacute; en general vol que l&rsquo;autoritat ocupant desbloquetge la construcci&oacute; de vivendes, que es puga accedir r&agrave;pidament a l&rsquo;hospital de la zona, ubicat a Nablus, i que es normalitze l&rsquo;acc&eacute;s a l&rsquo;aigua. O siga, una vida digna per a unes persones que no deixen de mostrar-se esperan&ccedil;ades en un possible futur millor.
    </p><p class="article-text">
        *Enric Bataller i Ruiz, diputat al Congr&eacute;s per Val&egrave;nciaComprom&iacute;s
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Enric Bataller]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/quadern-palestina-ii_132_2931018.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 14 Jan 2018 18:35:05 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/a5245518-7bce-4c67-a03a-68564f00081f_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" length="293512" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/a5245518-7bce-4c67-a03a-68564f00081f_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="293512" width="880" height="495"/>
      <media:title><![CDATA[Quadern de Palestina (II)]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/a5245518-7bce-4c67-a03a-68564f00081f_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495"/>
      <media:keywords><![CDATA[Enric Bataller,Palestina]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Quadern de Palestina]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/quadern-palestina_132_2933941.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/8e3adee0-42ba-4b3c-ba79-1207978eae90_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="Reunió dels diputats de l&#039;Intergrup amb el governador de Qalqilia"></p><p class="article-text">
        Acabe d'arribar per primera vegada a Palestina, un pa&iacute;s del qual creia que sabia molt per&ograve; que m'est&agrave; fent pensar que realment hi s&oacute;c encara un ignorant. El conflicte entre israelians i palestins est&agrave; a la meua retina, des dels boirosos records infantils de la Guerra del Yom Kippur en telediaris en blanc i negre. Al llarg dels anys, la gent de la meua generaci&oacute; ens hem acostumat a imatges repetides de viol&egrave;ncia, bel&middot;licisme, destrucci&oacute; de vides i b&eacute;ns. Per&ograve; al darrere, hi ha una societat civil qu&egrave; vol viure en pau i llibertat, i que necessita desenvolupar-se amb l'ajut imprescindible de la cooperaci&oacute; i solidaritat internacionals.
    </p><p class="article-text">
        En representaci&oacute; de Comprom&iacute;s, forme part de la dotzena de membres del Congr&eacute;s espanyol que venim a con&eacute;ixer directament la situaci&oacute; actual de Palestina, precisament en un moment en qu&egrave; Donald Trump acaba de fer un altre pas contra els desitjos mundials de conc&ograve;rdia, ara anunciant el trasllat de la seua ambaixada a Jerusalem.
    </p><p class="article-text">
        Els problemes d'Israel i Palestina no s&oacute;n els propis de dos estats ve&iuml;ns enfrontats, sin&oacute; m&eacute;s b&eacute; els derivats d'una situaci&oacute; colonial que recorda l'apartheid de Sud-&agrave;frica, qu&egrave; es basava en la compartimentaci&oacute; i segregaci&oacute; de la poblaci&oacute; aut&ograve;ctona fins a extrems inviables per a una subsist&egrave;ncia digna. Una situaci&oacute; que hem confirmat a la nostra primera parada ahir a la ciutat de Qalqilia, cercada pel mur de la vergonya.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/cdc6ba76-73ff-42a1-a4d0-62ff14237172_16-9-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/cdc6ba76-73ff-42a1-a4d0-62ff14237172_16-9-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/cdc6ba76-73ff-42a1-a4d0-62ff14237172_16-9-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/cdc6ba76-73ff-42a1-a4d0-62ff14237172_16-9-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/cdc6ba76-73ff-42a1-a4d0-62ff14237172_16-9-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/cdc6ba76-73ff-42a1-a4d0-62ff14237172_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/cdc6ba76-73ff-42a1-a4d0-62ff14237172_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt=""
                >

            
            </picture>

            
            
            
                </figure><p class="article-text">
        Precisament &eacute;s contra el ghetto que ha de lluitar la comunitat internacional, per fer possible l'exercici efectiu de la sobirania palestina i l'&egrave;xit dels programes socioecon&ograve;mics, sanitaris i educatius finan&ccedil;ats amb els diners d'ONGs i institucions estrangeres, entre les quals la Generalitat Valenciana tamb&eacute; hi juga el seu paper solidari.
    </p><p class="article-text">
        Toca construir i augmentar, i no haurien de ser temps per a murs, ferros ni repressi&oacute; dels qui solament volen viure tranquils i lliures a la seua terra. Ac&iacute; tothom est&agrave; pendent de l'imminent judici a Ahed Tamimi l'activista de 17 anys que s'exposa a patir tota la cruesa del sistema judicial israeli&agrave;, qu&egrave; mant&eacute; empresonats altres 300 menors d'edat. Ahed s'ha convertit en un s&iacute;mbol de la lluita pels drets humans, i l'evoluci&oacute; del seu cas potser done pistes sobre la voluntat d'Israel per contribuir o no la necess&agrave;ria distensi&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        <strong>*Enric Bataller i Ruiz, diputat de Comprom&iacute;s al Congr&eacute;s per Val&egrave;ncia</strong>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Enric Bataller]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/quadern-palestina_132_2933941.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 13 Jan 2018 21:17:20 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/8e3adee0-42ba-4b3c-ba79-1207978eae90_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" length="140923" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/8e3adee0-42ba-4b3c-ba79-1207978eae90_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="140923" width="880" height="495"/>
      <media:title><![CDATA[Quadern de Palestina]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/8e3adee0-42ba-4b3c-ba79-1207978eae90_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495"/>
      <media:keywords><![CDATA[Diputados,Palestina,Enric Bataller]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[A la valenciana, injustamente sin grupo parlamentario]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/valenciana-injustamente-grupo-parlamentario_132_3872941.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        La evoluci&oacute;n de la democracia representativa ha propiciado la consolidaci&oacute;n, en Espa&ntilde;a y en otros pa&iacute;ses de nuestro entorno jur&iacute;dico-pol&iacute;tico, de la figura del Grupo Parlamentario, aut&eacute;ntico eje de la vida pol&iacute;tica institucional que permite trascender la actuaci&oacute;n individual de los Diputados y dotar de sentido de permanencia a su labor, mediante la puesta a su disposici&oacute;n de tiempos de intervenci&oacute;n, presencia en comisiones, y medios humanos y materiales que facilitan su actuaci&oacute;n coordinada y hacen m&aacute;s eficiente su trabajo.
    </p><p class="article-text">
        La importancia pr&aacute;ctica de los grupos parlamentarios es reconocida actualmente por los Reglamentos vigentes en las Asambleas Legislativa de nuestro pa&iacute;s, los cuales les otorgan un trato de favor como instrumento para el mejor ejercicio del derecho fundamental de participaci&oacute;n pol&iacute;tica en su faceta indirecta, consagrado en el art&iacute;culo 23 de la Constituci&oacute;n Espa&ntilde;ola. Su importancia ha llevado incluso al reconocimiento de la capacidad procesal de los Grupos Parlamentarios, cuesti&oacute;n resuelta favorablemente por las SSTC 64/2002 y 251/2007, as&iacute; como por la STS, Sala 1&ordf;, de 30 de octubre de 2008 y la STSJCV, Sala de lo Contencioso-Administrativo, n&ordm; 718/2006, de 25 de septiembre.
    </p><p class="article-text">
        Al amparo de la vigente Ley Org&aacute;nica de R&eacute;gimen Electoral General, se constituy&oacute; la coalici&oacute;n A La Valenciana al objeto de presentarse exclusivamente en el &aacute;mbito de las tres circunscripciones valencianas, obteniendo en cada una de ellas un porcentaje de votos superior al quince por ciento, a saber, 22&rsquo;03% en Alicante, 24&rsquo;09% en Castell&oacute;n, y 27&rsquo;70% en Valencia, siendo la media de las tres provincias del 25&rsquo;37%. Tal coalici&oacute;n naci&oacute; con la voluntad de configurar un nuevo sujeto pol&iacute;tico que trascendiese a los partidos que la compusieron, algunos de &aacute;mbito estatal y otros de &aacute;mbito exclusivamente auton&oacute;mico. Esta voluntad se plasm&oacute; igualmente en un programa electoral conjunto de mil puntos, diferenciado del de otras formaciones. 
    </p><p class="article-text">
        Consecuencia del car&aacute;cter espec&iacute;fico de A la Valenciana es que el Ministerio del Interior ha venido publicando sus resultados electorales con clara separaci&oacute;n de los correspondientes a las restantes formaciones. Igualmente el Jefe del Estado, por intermedio de la Se&ntilde;ora Presidenta del Congreso, convoc&oacute; a audiencia a nuestro compa&ntilde;ero Joan Baldov&iacute; en su condici&oacute;n expresa de portavoz de la citada coalici&oacute;n, y no de ninguno de los partidos que la componen.
    </p><p class="article-text">
        Sabiendo ya que A la Valenciana es una realidad, cabe preguntarse si debe verse reconocida en un espec&iacute;fico grupo parlamentario, y la respuesta ha de ser necesariamente positiva. El Reglamento del Congreso, guiado por un evidente criterio finalista, no otorga la posibilidad de conformar grupo a cualquier reuni&oacute;n de diputados electos, sino s&oacute;lo a aquellas que ofrezcan un m&iacute;nimo de representatividad que requiera un tratamiento favorecedor de su trabajo conjunto. En una C&aacute;mara formada por trescientos cincuenta diputadas y diputados, el art&iacute;culo 23.1 de su Reglamento ha considerado que quince son suficientemente representativos para formar grupo, y, alternativamente, tambi&eacute;n lo ser&aacute;n cinco cuando hayan sido elegidos en candidaturas que hayan obtenido un m&iacute;nimo del quince por ciento en las circunscripciones en que se hubieren presentado.
    </p><p class="article-text">
        Y ello es as&iacute; porque se ha venido entendiendo, con buen criterio, que la representatividad de las diferentes formaciones pol&iacute;ticas no s&oacute;lo debe medirse con respecto al n&uacute;mero absoluto de diputados de que disponen, sino conjug&aacute;ndola tambi&eacute;n con la representatividad territorial, como corresponde a un Estado tan plural como es el espa&ntilde;ol.
    </p><p class="article-text">
        Por su parte, el art&iacute;culo 23.2 de ese mismo Reglamento establece unas prohibiciones claramente guiadas por el estricto prop&oacute;sito de evitar actuaciones en fraude de ley, pero que no deben aplicarse extensivamente m&aacute;s all&aacute; de tal finalidad. Es as&iacute; por lo que Comprom&iacute;s, Podemos y Esquerra Unida del Pa&iacute;s Valenci&agrave;, que hab&iacute;an decidido no enfrentarse ante el electorado y concurrir conjuntamente en coalici&oacute;n, tienen l&oacute;gicamente prohibido ordenar a sus respectivos diputados electos que formen grupos separados del &uacute;nico que deber&iacute;a acogerles a todos, que no es otro que el de A la Valenciana por el que concurrieron.
    </p><p class="article-text">
         Sin embargo, la Mesa del Congreso se ha negado arbitrariamente a aceptar la formaci&oacute;n del grupo parlamentario que nos corresponde, violando as&iacute; el art&iacute;culo 23 de la Constituci&oacute;n, que determina que &ldquo;los ciudadanos tienen el derecho a participar en los asuntos p&uacute;blicos, directamente o por medio de representantes, libremente elegidos en elecciones peri&oacute;dicas por sufragio universal&rdquo;. A causa del Acuerdo de la Mesa se perjudica la participaci&oacute;n de las diputadas y los diputados de A la Valenciana, que nos vemos obligados a incorporarnos a otros grupos parlamentarios que no son el propio y, de esta manera, tenemos severamente reducidas nuestras capacidades de intervenci&oacute;n legislativa, control pol&iacute;tico y representaci&oacute;n popular que el electorado nos encomend&oacute; democr&aacute;ticamente en las elecciones del 26 de junio.
    </p><p class="article-text">
        En suma, nos hallamos ante una actuaci&oacute;n interesadamente partidista que habr&aacute; de ser reparada por el Tribunal Constitucional mediante el recurso que pronto presentaremos. Es una l&aacute;stima que la vieja pol&iacute;tica quiera seguir cerrando los ojos ante el avance de propuestas que, como A la Valenciana, demuestran que es posible organizar la diversidad pol&iacute;tica y territorial desde otras bases.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Enric Bataller]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/valenciana-injustamente-grupo-parlamentario_132_3872941.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 04 Aug 2016 11:56:30 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[A la valenciana, injustamente sin grupo parlamentario]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[Enric Bataller,Compromís,Congreso de los Diputados]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Desficacis que fan història]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/desficacis-fan-historia_132_4003619.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        No per esperada m&rsquo;ha resultat menys dolorosa la sent&egrave;ncia del Tribunal Constitucional de 28 d&rsquo;abril, per la qu&egrave; se declara inconstitucional i nul.la la llei 10/2007, de R&egrave;gim Econ&ograve;mic Matrimonial Valenci&agrave;, tot basant-se en una manca de compet&egrave;ncia de les nostres Corts qu&egrave; ens porta a la casella d&rsquo;eixida del proc&eacute;s auton&ograve;mic. El centralisme va jugar fort i brut front a les pretensions valencianes de comptar amb un autogovern equiparable al qu&egrave; es va atorgar a altres nacionalitats hist&ograve;riques, i com a &uacute;nic premi de consolaci&oacute; va promulgar al 1982 una Llei Org&agrave;nica de Transfer&egrave;ncies a la Comunitat Valenciana que se suposa serviria per &ldquo;reomplir&rdquo;, per la porta falsa, el d&egrave;ficit competencial amb qu&egrave; s&rsquo;havia redactat el nostre primer Estatut.
    </p><p class="article-text">
        Entre eixes compet&egrave;ncies estava la relativa al Dret civil valenci&agrave;, qu&egrave; va ser exercitada per primera volta per promulgar la Llei 6/1986, d&rsquo;Arrendaments Hist&ograve;rics Valencians. I ac&iacute; va intervindre per primera vegada el Tribunal Constitucional amb la seua sent&egrave;ncia de 28 de setembre del 1992, en la qu&egrave; va &ldquo;salvar&rdquo; la constitucionalitat d&rsquo;eixa norma mitjan&ccedil;ant un argument que, al remat, ha comportat l&rsquo;esterilitat competencial, en senyalar que, rere la derogaci&oacute; dels Furs i davant la mancan&ccedil;a d&rsquo;una llei especial com les que el franquisme va atorgar a d&rsquo;altres sis territoris espanyols, les rescatades Corts Valencianes sols podrien legislar sobre aquells antics pocs costums encara subsistents en l&rsquo;actualitat. La conseq&uuml;&egrave;ncia d&rsquo;aital raonament &eacute;s &ograve;bvia: les valencianes i valencians sols podriem legislar, en el futur, sobre q&uuml;estions residuals, per&ograve; no gaudir&iacute;em de la capacitat per innovar i adaptar el nostre Dret a les exig&egrave;ncies d&rsquo;una societat moderna.
    </p><p class="article-text">
        La sent&egrave;ncia del 1992 va servir per a que molts obriren els ulls i entengueren que, si la Constituci&oacute; podia ser interpretada pel seu Alt Tribunal en un sentit prohibitiu de la compet&egrave;ncia valenciana en Dret civil, aleshores calia reformar la Constituci&oacute; per no patir un greuge comparatiu injustificable. Per&ograve;, davant l&rsquo;evident manca de voluntat dels partits centralistes per escometre eixa tasca, es va rec&ograve;rrer als parxes. Aix&iacute;, la LOTRAVA va ser derogada al 1994 i llur contingut incorporat directament al nostre Estatut reformat, de manera que el nostre sostre competencial s&rsquo;al&ccedil;ava al nivell te&ograve;ric de les autonomies de primera. Ja al 2006, PP i PSOE pactaren una nova reforma estatut&agrave;ria que contemplava l&rsquo;impuls a un Dret civil foral que hauria de construir-se a partir de la recuperaci&oacute; actualitzada d&rsquo;institucions jur&iacute;diques ben arrelades a la nostra hist&ograve;ria. Aquesta reforma va comptar igualment amb el vot favorable de PP i PSOE al seu pas per Congr&eacute;s i Senat per a la seua tramitaci&oacute; com a Llei Org&agrave;nica, i en cap moment s&rsquo;ha q&uuml;estionat la seua constitucionalitat.
    </p><p class="article-text">
        El problema subseg&uuml;ent va arribar al 2007, quan el govern del senyor Zapatero va decidir d&rsquo;impugnar la llei valenciana qu&egrave; ara s&rsquo;acaba de declarar inconstitucional, obrint aix&iacute; la caixa dels trons. Perqu&egrave; els correligionaris valencians de l&rsquo;aleshores president del govern no el v&agrave;ren convencer de que era molt deslleial impugnar una norma emanada d&rsquo;una reforma estatut&agrave;ria que ells havien recolzat a Val&egrave;ncia i a Madrid? Perqu&egrave; posteriorment varen ser impugnades tamb&eacute; les lleis valencianes relatives a la cust&ograve;dia dels menors i a les unions de fet formalitzades, aquesta &uacute;ltima aprovada pel PP valenci&agrave; per&ograve; recorreguda pel govern del senyor Rajoy? Perqu&egrave; ning&uacute; en el PP valenci&agrave; ha estat capa&ccedil; de fer veure al senyor Rajoy la conveni&egrave;ncia pol&iacute;tica de retirar uns recursos d&rsquo;inconstitucionalitat que atenten contra el sentiment d&rsquo;autonomia, majoritari en la societat valenciana front al superat uniformisme de l&rsquo;estat?
    </p><p class="article-text">
        Aquests s&oacute;n els interrogants pol&iacute;tics, o siga, convivencials, que es desprenen de la hist&ograve;ria recent del Dret civil valenci&agrave;, la qual no ha sigut m&eacute;s que una met&aacute;fora del desgavell i la hipocresia que han impregnat fins ara la construcci&oacute; de l&rsquo;espai valenci&agrave; d&rsquo;autogovern. Ens mereixem una altra cosa; per exemple, un consens per a la reforma constitucional en aquesta mat&egrave;ria, en la l&iacute;nia que ha vingut reclamant Comprom&iacute;s des de la seua fundaci&oacute;. Tamb&eacute; caldria un nou govern de l&rsquo;estat que retirara els dos recursos d&rsquo;inconstitucionalitat encara pendents de resoluci&oacute;, i que impulsara al Congr&eacute;s una soluci&oacute;-pont per mantindre la for&ccedil;a de les nostres normes civils mentre arriba l&rsquo;esmentada reforma constitucional. I igualment ens vindria molt be que les formacions pol&iacute;tiques que ens han dut a aquest punt mostraren en el futur un major sentit de la responsabilitat.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Enric Bataller]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/desficacis-fan-historia_132_4003619.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 09 May 2016 09:45:37 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Desficacis que fan història]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[És el moment de no entrebancar la voluntat popular]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/compromis-podem-politica-enric-bataller_132_4238182.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        La pr&agrave;ctica parlament&agrave;ria ha consagrat l&rsquo;exist&egrave;ncia de grups per facilitar el treball de diputades i diputats com a dipositaris de la representaci&oacute; atorgada per la ciutadania en l&rsquo;exercici del seu dret fonamental a participar en els afers p&uacute;blics (article 23 CE), i aquesta pr&agrave;ctica ha rebut el corresponent suport normatiu i jurisprudencial. Com que ara algunes formacions pol&iacute;tiques estan q&uuml;estionant el dret a formar grup al Congr&eacute;s als representants electes de Comprom&iacute;s-Podem: &Eacute;s el Moment, paga la pena de realitzar unes puntualitzacions per tal de col.locar-nos en els termes correctes.
    </p><p class="article-text">
        L&rsquo;article 23 del vigent Reglament del Congr&eacute;s cont&eacute; dos parr&agrave;grafs al respecte, en cadascun dels quals s&rsquo;aborden problem&agrave;tiques diferents. El par&agrave;graf 1 estableix els requeriments per a la conformaci&oacute; d&rsquo;un grup, que s&oacute;n comptar amb un m&iacute;nim de 15 membres o, alternativament, reunir un m&iacute;nim de 5 i haver obtingut el 15% dels vots emesos a les circumscripcions en qu&egrave; hagueren presentat candidatura o el 5% del total estatal, la qual cosa es compleix per la nostra coalici&oacute;. Per la seua banda, el par&agrave;graf 2 estableix les cautel.les escaients per evitar que siga burlada la voluntat popular, la qual ha atorgat a &ldquo;&Eacute;s el Moment&rdquo; un total de 9 diputades i diputats elegits a t&iacute;tol d&rsquo;integrants d&rsquo;una candidatura de coalici&oacute; degudament protocolitzada i acceptada per la Junta Electoral sense que ning&uacute; haja interposat recurs en contra seua; i aix&iacute; ens v&aacute;rem presentar en campanya davant la ciutadania, aix&iacute; ho varen acceptar els nostres 671.071 votants (el 25,09% de les i dels votants de les tres circumscripcions valencianes) i, per tant, ara no venim a representar els nostres diversos partits d&rsquo;origen, sin&ograve; la voluntat expressada en l&rsquo;acte d&rsquo;emetre el vot a favor d&rsquo;una coalici&oacute; m&eacute;s ampla i en la qu&egrave; tamb&eacute; ha resultat electa una persona sense milit&agrave;ncia partidista.
    </p><p class="article-text">
        Malgrat aix&ograve;, hi han veus que ens neguen el dret a representar degudament la voluntat popular mitjan&ccedil;ant el grup parlamentari propi que ens pertoca, tot fent una interpretaci&oacute; esbiaixada de la refer&egrave;ncia que igualment cont&eacute; l&rsquo;article 23.2 del Reglament a la impossibilitat de formar grup parlamentari separat que afectaria a les i els diputats que, al temps de les eleccions, &ldquo;pertanyeren a formacions pol&iacute;tiques que no s&rsquo;hagen enfrontat davant l&rsquo;electorat&rdquo;. Si aquesta expressi&oacute; f&oacute;s clara, ens estalviar&iacute;em disquisicions per&ograve;, com que hi ha gent que ho nega, cal anar als mecanismes interpretatius de la norma jur&iacute;dica que, tal i com ensenyem a l&rsquo;alumnat de primer curs de la carrera de Dret, sempre han de buscar el seu aut&egrave;ntic sentit i finalitat, sense donar peu a conclusions aberrants per al sentit com&uacute;. At&eacute;s que la finalitat d&rsquo;eixe precepte no &eacute;s cap altra, com he apuntat abans, que la d&rsquo;impedir el frau a la voluntat popular que ens ha recolzat, la l&ograve;gica m&eacute;s elemental porta a la conclusi&oacute; de que all&ograve; que se&rsquo;ns est&agrave; dient, als 9 electes per Comprom&iacute;s-Podem: &Eacute;s el Moment, &eacute;s que no hem de traure a colaci&oacute; la pr&egrave;via milit&agrave;ncia partidista de cadascun de nosaltres per intentar formar a posteriori grups representatius d&rsquo;eixes diverses sigles que v&agrave;rem postergar volunt&agrave;riament en crear la nostra coalici&oacute;, sin&ograve; que ara estem obligats a ser conseq&uuml;ents i mantindre-nos coaligats en un mateix grup perqu&egrave; aix&ograve; &eacute;s el que diguerem a l&rsquo;electorat que an&agrave;vem a fer. Pacta sunt servanda o, de forma planera, els compromissos obliguen. Nosaltres pretenem cumplir els nostres compromissos amb l&rsquo;electorat, davant del qual hauran de respondre aquells que intenten impedir-ho amb arguments pseudo-jur&iacute;dics, impropis a m&eacute;s de la lleialtat i el joc net que hauria d&rsquo;imperar en seu parlament&agrave;ria.
    </p><p class="article-text">
        Enric Bataller Ruiz &eacute;s diputat al Congr&eacute;s per Val&egrave;ncia de Comprom&iacute;s-Podem: &Eacute;s el Moment
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Enric Bataller]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/compromis-podem-politica-enric-bataller_132_4238182.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 15 Jan 2016 17:34:27 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[És el moment de no entrebancar la voluntat popular]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[Política,Enric Bataller,Compromís-Podemos]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[És el moment d'estimar la Terra]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/moment-destimar-terra_132_2287785.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        Avan&ccedil;a la campanya electoral i continue sense escoltar de la resta de formacions participants cap proposta estructurada que contemple l&rsquo;emerg&egrave;ncia clim&agrave;tica en la seua vertadera dimensi&oacute;. Sembla com si la Cimera del Clima de Paris f&oacute;ra q&uuml;esti&oacute; per la que passar de puntetes, quanfins i tot Estats Units i Xina, les dues pot&egrave;ncies m&eacute;s contaminants del m&oacute;n, s&rsquo;han vist obligades a assumir compromissos qu&egrave;, tot i la seua insufici&egrave;ncia, esperem que no es queden en simple ret&ograve;rica, pel b&eacute; de la Humanitat.
    </p><p class="article-text">
        El deteriorament derivat de l&rsquo;escalfament global &eacute;s tan greu que ja no es prou amb parlar simplement de mesures ambientalistes d&rsquo;impuls de les energies netes, sin&oacute; que cal reflexionar sobre un canvi de model econ&ograve;mic que aposte per la sostenibilitat i oferisca tamb&eacute; cohesi&oacute; social, tenint en compte que la legislatura presidida pelsenyor Rajoy acaba amb un nivell de desigualtat a Espanya que ens col&middot;loca a la cua de la Uni&oacute; Europea, solament per davant de Let&ograve;nia, segons informes de l&rsquo;OCDE. Com a mostra, una &uacute;nica dada: actualment, l&rsquo;1% de la poblaci&oacute; m&eacute;s rica de l&rsquo;estat acapara el mateix volum de riquesa que el 70% m&eacute;s pobre.
    </p><p class="article-text">
        &Eacute;s urgent buscar alternatives econ&ograve;miques s&ograve;lides, de naturalesa ben diferent a la &ldquo;bambolla immobili&agrave;ria&rdquo; que tants problemes va portar i que tant est&agrave; costant-nos de digerir. En Comprom&iacute;s-Podem: &Eacute;s el moment hem apostat decididament per l&rsquo;economia verda, que &eacute;s la que actualment ofereix unes enormes oportunitats d&rsquo;activitat econ&ograve;mica i de generaci&oacute; d&rsquo;ocupaci&oacute;, molta de la qual ja &eacute;s una realitat. No hi haur&agrave; treball en un planeta mort i per tant la nostra ferma voluntat &eacute;s deturar el canvi clim&agrave;tici i transformar els problemes en oportunitats.
    </p><p class="article-text">
        L&rsquo;Estat espanyol i el Pa&iacute;s Valenci&agrave; contenen un immens potencial que est&agrave; encara per aprofitar degut a la des&iacute;dia del govern del Partido Popular, quan no de la seua obstaculitzaci&oacute; com en el cas de les renovables i de l&rsquo;efici&egrave;ncia energ&egrave;tica. La proposta de Comprom&iacute;s &eacute;s la de treballar per crear m&eacute;s d&rsquo;un mili&oacute; de llocs de treball fins 2020 a l&rsquo;Estat, i de l&rsquo;entorn de 107.000 al territori valenci&agrave;, tot desplegant la totalitat dels mecanismes legislatius i de pol&iacute;tiques p&uacute;bliques que es contenen als plans i programes dels governs i les administracions p&uacute;bliques.
    </p><p class="article-text">
        Quan parlem d&rsquo;ocupaci&oacute; verda volem impulsar l&rsquo;ecoind&uacute;stria, que abasta la biotecnologia i la investigaci&oacute; en nanomaterials, per tal d&rsquo;implementar uns procesos de producci&oacute; respectuosos amb el media mbient. Parlem tamb&eacute; d&rsquo;apostar per l&rsquo;efici&egrave;ncia energ&egrave;tica a tots els nivells, tant com a concepte que s&rsquo;ha d&rsquo;instaurar en el sector del transport com a dimensi&oacute; incorporable a l&rsquo;edificaci&oacute;, incl&oacute;s al parc p&uacute;blic d&rsquo;Habitatge de Protecci&oacute; Oficial. Al&middot;ludim al futur de les energies renovables, sense &ldquo;peatges al sol&rdquo; ni cap altre obstacle fiscal que solament serveix per intentar perpetuar anacr&ograve;nicament els oligopolis actuals, eixos que mouen l&rsquo;Estat a pagar amb celeritat la factura de 1.300 milions d&rsquo;euros que ens ha costat el frac&agrave;s del fracking en el lamentable assumpte de C&aacute;stor. Proposem fomentar l&rsquo;ecoturismecom a element de desestacionalitzaci&oacute; i dignificaci&oacute; de l&rsquo;oferta per alsvisitants del nostreterritori. Parlem, tamb&eacute;, de l&rsquo;agricultura ecol&ograve;gica, que no sols &eacute;s salut sin&oacute; major rendabilitat perqu&egrave; &eacute;s la base del consum de proximitat i permet la participaci&oacute; significativa de treballadores i treballadors del camp en la formaci&oacute; de preus en la cadena aliment&agrave;ria, eliminant intermediaris i comissions i evitant el perill d&rsquo;abandonament de les explotacions. Totes aquestes activitats, i la riquesa derivada de la formaci&oacute; constant de persones preparades per dur-les endavant, conformen la nostra proposta per avan&ccedil;ar cap una nova economia responsable i generadora d&rsquo;ocupaci&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        La fragilitat dels ecosistemes mediterranis, sempre amena&ccedil;ats per desequilibris que ens porten cap a la desertificaci&oacute;, augmenta tamb&eacute; per culpa de la par&agrave;lisi en la formulaci&oacute; d&rsquo;idees alternatives al model especulatiu amb el territori. Nosaltres ho tenim ben clar i actuarem per l&rsquo;evoluci&oacute; ordenada de les activitats econ&ograve;miques actuals cap un treball verd i de qualitat, perqu&egrave; ens preocupen les generacions futures.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Enric Bataller]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/moment-destimar-terra_132_2287785.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 15 Dec 2015 07:53:12 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[És el moment d'estimar la Terra]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[Compromís,Podemos]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Vivint el canvi]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/vivint-canvi_132_2405720.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        Tot i que la Transici&oacute; va oc&ograve;rrer quan jo era un xiquet que sols apuntava a l'adolesc&egrave;ncia, la intensitat del debat pol&iacute;tic d'aleshores m'ha deixat un record n&iacute;tid en la mem&ograve;ria. Es vivia amb la convicci&oacute; generalitzada de que l'Estat heretat del franquisme era tan desastr&oacute;s que, per damunt d'ideologies, resultava natural trobar un punt d'encontre en la necessitat de modernitzar-lo i fer-lo m&eacute;s funcional i horitzontal. Reforma administrativa i judicial, comunitats aut&ograve;nomes, garanties dels drets i llibertats pol&iacute;tiques i civils, eixos eren els temes importants sobre els qu&egrave; consensuar. I aix&ograve; sense renunciar, per&ograve;, a continuar el debat pol&iacute;tic amb aportacions que no sols miraren a les necessitats presents sin&oacute; tamb&eacute; a la projecci&oacute; futura d'un pa&iacute;s que hauria de capgirar el seu sistema productiu per entrar al segle XXI evitant confondre modernitat amb retallades socials, precaritzaci&oacute;, emigraci&oacute; for&ccedil;ada i aprofundiment de les desigualtats personals i territorials. 
    </p><p class="article-text">
        La confusi&oacute; que finalment es va produir entre les simples mesures instrumentals, per comen&ccedil;ar a avan&ccedil;ar, i els objectius estrat&egrave;gics, va resultar fatal per a l'evoluci&oacute; de les forces progressistes. Si m&eacute;s no, perqu&egrave; la ren&uacute;ncia del gran partit oficial de l'esquerra estatal a formular horitzons de canvi integral va fer que s'expandira la idea, perversa, de que governar equival simplement a gestionar la realitat present, sense m&eacute;s pretensions il&middot;lusionadores que el recurs f&agrave;cil a algun element program&agrave;tic puntualment innovador.
    </p><p class="article-text">
        Ara que estem a les portes d'unes eleccions generals que podrien obrir un proc&eacute;s de reforma constitucional, els nous partits estatals que han trencat amb el bipartidisme semblen haver trobat el seu punt de consens en la reivindicaci&oacute; d'una remodelaci&oacute; ampla de les institucions, la lluita contra la corrupci&oacute; i la modificaci&oacute; de la injusta llei electoral vigent. No s&oacute;n objectius irrellevants, per suposat, per&ograve; s&iacute; insuficients per garantir alguna cosa m&eacute;s que una posada al dia del sistema que concite l'adhesi&oacute; d'alguns sectors socials joves que van interessant-se per con&eacute;ixer les claus b&agrave;siques del sistema institucional en qu&egrave; vivuen. Per&ograve; aix&ograve; no &eacute;s prou, perqu&egrave; cal un veritable impuls de canvi que mire m&eacute;s enll&agrave;, que pense en la transformaci&oacute; de l'economia per posar-la al servei de les persones i no de la depredaci&oacute;, que plantege transformar les relacions socials des d'una perspectiva feminitzadora que pose en valor la cohesi&oacute;, l'atenci&oacute; als d&egrave;bils i la integraci&oacute;, que exigisca canviar les pol&iacute;tiques territorials per no caure en desigualtats.
    </p><p class="article-text">
        A les eleccions locals i auton&ograve;miques del passat 24 de maig, la societat valenciana va atorgar elevades dosis de confian&ccedil;a a Comprom&iacute;s, per la seua capacitat d'oferir un canvi tranquil, amb seny. Eixa confian&ccedil;a, ja plasmada en acci&oacute; de govern, &eacute;s la qu&egrave; ara ens mou a sumar m&eacute;s veus i projectes per poder portar, al Congr&eacute;s i al Senat, m&eacute;s persones que defensaran un finan&ccedil;ament just que permitisca al nostre Poble atendre les compet&egrave;ncies que t&eacute; assumides, i que, a m&eacute;s, treballaran per a que l'Estat es transforme des de les nostres pr&agrave;ctiques pr&ograve;pies d&rsquo;una democr&agrave;cia mediterr&agrave;nia i igualadora. No serem una veu perif&eacute;rica, sin&oacute;&ograve; m&eacute;s b&eacute; central, perqu&egrave; apostarem per transmetre a la pol&iacute;tica estatal la nostra manera de fer, basada en la radicalitat coherent. Ara, per fi, el poble valenci&agrave; &eacute;s un subjecte pol&iacute;tic amb moltes coses a dir.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Enric Bataller]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/vivint-canvi_132_2405720.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 28 Oct 2015 07:48:18 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Vivint el canvi]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[Compromís,Eleccions]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Mercats i polítics]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/mercats-politics_132_2665548.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        El mercat &eacute;s, per excel&egrave;ncia, un lloc creat i mantingut per la pol&iacute;tica. Des de l&rsquo;Antiguitat, una de las m&eacute;s preades atribucions dels governants era la de configurar espais acotats on es pugueren bescanviar productes amb total seguretat, a resguard d&rsquo;asalts i espolis, i on, de manera molt incipient, se reprimia la compet&egrave;ncia deslleial i s&rsquo;emparava el consumidor contra les pr&agrave;ctiques fraudulentes. Eixa prerrogativa, atribu&iuml;da en l&rsquo;Edat Mitjana a reis, nobles i dignataris eclesi&agrave;stics, va ser despr&eacute;s arreplegada pel poder civil nascut de la Revoluci&oacute; Francesa, i es va mostrar com un sistema &uacute;til per al foment de l&rsquo;intercanvi comercial, molt millor que les vendes privades porta a porta i les transaccions itinerants. D&rsquo;aquesta manera, la paraula mercat denomina actualment tant el lloc f&iacute;sic de transacci&oacute; com ara l&rsquo;ordenaci&oacute; jur&iacute;dica que possibilita la seua operativitat, i el car&agrave;cter cada volta m&eacute;s virtual de les grans operacions comercials no fa m&eacute;s que accentuar eixe tret primigeni dalt esmentat, &ccedil;&ograve; &eacute;s, que tot mercat, tant el d&rsquo;aliments frescs com el d&rsquo;actius financers, &eacute;s fill del poder p&uacute;blic i sense ell no seria cap altra cosa que un espai obert al conflicte, sense ordre ni regles.
    </p><p class="article-text">
        L&rsquo;obvietat que he relatat m&rsquo;aprofita per explicar la paradoxa que al llarg de la hist&ograve;ria s&rsquo;ha vingut donant, consistent en que el poder d&rsquo;atracci&oacute; de gents que t&eacute; la seguretat oferida pel mercat ho ha convertit en escenari d&rsquo;agitacions i revoltes i, simult&agrave;niament, en exponent de l&rsquo;adhesi&oacute; dels mercaders al governant de torn, f&oacute;ra qui f&oacute;ra, simplement per la necessitat humana de besar la m&agrave; a qui, amb la seua detentaci&oacute; del poder, est&agrave; en cada moment en condicions d&rsquo;assegurar, encara siga brutalment, el desenvolupament quotidi&agrave; de les compra-vendes qu&egrave; els donen de menjar. Aix&ograve; explica perqu&egrave; els governants no es resisteixen a donar-se banys de multitud als mercats a risc de rebre algun exabrupte o de passar per situaci&oacute; inc&ograve;moda, perqu&egrave; resulta molt elevador de la moral saber que hi ha un espai on sempre trobaran persones obligades a engolir-se la saliva i saludar efusivament a aquell qui, agrade o no, dirigeix els gu&agrave;rdies de la porra que despr&eacute;s vindran a fer fora els carteristes i atracadors qu&egrave; espanten la clientel.la.
    </p><p class="article-text">
        El pol&iacute;tic de ra&ccedil;a, i prou clarament als pa&iuml;ssos mediterranis, &eacute;s aquell que coneix aquestes paradoxes i les explota en el seu propi benefici. Blasco Ib&aacute;&ntilde;ez se es va guanyar Val&egrave;ncia des del mercat, perqu&egrave; va entendre les seues gents i va saber veure el moment en que fins i tot les venedores estaven disposades a seguir-lo fidelment, tot just quan els desastres colonials les varen  conv&egrave;ncer de que era millor posicionar-se contra el sistema de la Restauraci&oacute;, per evitar el reclutament for&ccedil;&oacute;s dels seus fills per a Cuba o &Agrave;frica, abans que defensar la immediata tranquilitat de les seues col-flors i tomaques. Quan el venedor del mercat s&rsquo;atreveix a mostrar-se hostil amb el governant, all&ograve; vol dir que la situaci&oacute; est&agrave; realment mal.
    </p><p class="article-text">
        Les mostres de desafecci&oacute; que Na Rita Barber&agrave; ha rebut aquests dies als mercats del Cabanyal i Russafa evidencien la seua p&egrave;rduda del favor popular, i les seues infundades acusacions de que alguna formaci&oacute; oponent estiga orquestrant una campanya en la seua contra no s&oacute;n m&eacute;s que intents desesperats per desviar l&rsquo;atenci&oacute; del fet ara certament rellevant, que no &eacute;s cap altre que la negativa de moltes venedores i clients a estr&eacute;nyer la m&agrave; de qui ha convertit les seues majories absolutes en patent desp&ograve;tica per governar des del autoritarisme, la imposici&oacute; a la gent, i una condescend&egrave;ncia tan gran amb la corrupci&oacute; que arriba al punt de portar en la seua llista electoral persones que ja han hagut de dimitir dels seus c&agrave;rrecs presents per l&rsquo;esc&agrave;ndol p&uacute;blic que han generat.  La lli&ccedil;&oacute; que he obtingut gr&agrave;cies als videos que han circulat arrel de les seues &uacute;ltimes i convulses visites &eacute;s que ha perdut el favor un&agrave;nim dels comerciants com a col.lectiu, i all&ograve; significa, ni m&eacute;s ni menys, que ja no &eacute;s &uacute;til per a la ciutat que ha estat representant. Ara ja &eacute;s tard per a una retirada digna.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Enric Bataller]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/mercats-politics_132_2665548.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 19 May 2015 10:54:36 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Mercats i polítics]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[Rita Barberá]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Diàspores, memòria i construcció d´Europa]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/diaspores-memoria-construccio-deuropa_132_4360094.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        Quan em parlaven al col.legi de l&rsquo;expulsi&oacute; de jueus i moriscs, ning&uacute; m&rsquo;explicava qu&egrave; &eacute;s el que realment sentirien les desenes de milers de persones afectades en el moment en que manprengueren for&ccedil;adament un cam&iacute; d&rsquo;eixida sense retorn. Els llibres d&rsquo;hist&ograve;ria donen dades fredes, per&ograve; no parlen del seu sofriment real, de la sensaci&oacute; d&rsquo;impot&egrave;ncia, de l&rsquo;angoixa, de la por sentida en arribar a pa&iuml;ssos desconeguts que anaven a acollir-los. Diuen que molts d&rsquo;ells guardaren per generacions, alguns fins avui, les claus de les cases que hagueren d&rsquo;abandonar, per si alguna vegada podien tornar-hi. Tot il.lusori, al capdavall, perqu&egrave; el ben cert &eacute;s que, als territoris que actualment formen l&rsquo;Estat espanyol, portem segles fent vida apart dels desterrats i desconeguem pr&agrave;cticament tot sobre els seus descendents, possiblement perqu&egrave; fa segles que moriren les &uacute;ltimes persones que tingueren not&iacute;cies m&eacute;s o menys directes de l&rsquo;expulsi&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        N&rsquo;hi ha altra di&agrave;spora, molt m&eacute;s recent, la dels lluitadors republicans que tingueren que passar a Fran&ccedil;a a la fi de la Guerra Civil i que, tot i col.laborar posteriorment de manera destacada en la liberaci&oacute; del pa&iacute;s de les mans del feixisme, es trobaren amb que les democr&agrave;cies occidentals sostenien al dictador Franco fins a la seua mort, per exig&egrave;ncies de l&rsquo;escenari mundial de la Guerra Freda. He conegut a uns pocs supervivents d&rsquo;entre eixos lluitadors, i tamb&eacute; a molts dels seus fills i descendents, i en parlar amb ells sempre he trobat la mateixa malenconia i nost&agrave;lgia d&rsquo;aquell qui intueix que est&agrave; condemnat a ser un eslab&oacute; perdut per a les societats espanyola i valenciana futures. Fran&ccedil;a est&agrave; plagada d&rsquo;associacions c&iacute;viques que agrupen aquestes persones, que treballen per mantenir viva la mem&ograve;ria de l&rsquo;aportaci&oacute; dels republicans espanyols al pa&iacute;s que els va acollir i, alhora, aspiren a que la seua terra d&rsquo;origen no s&rsquo;oblide d&rsquo;ells. El seu esfor&ccedil; xoca amb la desidia oficial, m&eacute;s gran al sud del Pirineus que no pas al nord, per&ograve; ben desesperan&ccedil;adora en qualsevol cas.
    </p><p class="article-text">
        M&rsquo;he en recordat d&rsquo;ells aquest dies, quan acaben de reunir-se a Argel&egrave;s i a Barcar&egrave;s, al Rossell&oacute;, als llocs que ocupaven els camps de concentraci&oacute; on el govern franc&eacute;s va empresonar les restes de l&rsquo;ex&egrave;rcit republic&agrave; que creuaren la frontera al febrer del 1939. Va ser un hivern g&egrave;lid, de barracons plantats a la platja i de forats excavats a l&rsquo;arena on els ven&ccedil;uts s&rsquo;hi ficaven buscant un m&iacute;ser refugi, i on molts moriren de malalties i desesperaci&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        &Eacute;s una historia que varen viure els nostres avis, per&ograve; sembla haver transcorregut una eternitat des d&rsquo;aleshores. Desitjaria que la nostra societat tingu&eacute;s prou sensibilitat per assumir que, m&eacute;s enll&agrave; de les seues fronteres, existeix una comunitat viva de persones que no volen perdre els seus lligams amb nosaltres. No deixem que es transformen en un altre eslab&oacute; perdut i tractem-los com el que s&oacute;n, un punt de connexi&oacute; moral indefugible amb l&rsquo;Europa democr&agrave;tica.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Enric Bataller]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/diaspores-memoria-construccio-deuropa_132_4360094.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 23 Feb 2015 16:41:01 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Diàspores, memòria i construcció d´Europa]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La tolerància i els seus enemics]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/tolerancia-els-seus-enemics_132_4422414.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        Davant massacres com la de <em>Charlie Hebdo</em>, crec que el pitjor que podem fer &eacute;s sentar c&agrave;tedra. No ho dic perqu&egrave; minimitze el car&agrave;cter abominable d&rsquo;eixos crims, ni tampoc perqu&egrave; vullga utilitzar els incontables greuges d&rsquo;Occident envers l&rsquo;Islam com argument relativitzador d&rsquo;uns assassinats simplement repulsius. Ben al contrari, estic conven&ccedil;ut de que el diagn&ograve;stic ha de ser un&iacute;voc: estem davant de l&rsquo;horror, i per tant cal actuar.
    </p><p class="article-text">
        En canvi, tinc dubtes i perplexitats a prop&ograve;sit de la millor ter&agrave;pia aplicable. Per suposat, no accepte que ning&uacute; intente colar-nos el discurs beligerant de l&rsquo;enfrontament de civilitzacions i de l&rsquo;inexorable propensi&oacute; a la barb&agrave;rie que suposadament tindrien la religi&oacute; i la cultura musulmanes. Els fonamentalismes, malauradament, estan presents a tots els espais, tamb&eacute; al de la civilitzaci&oacute; cristiana, i si no, que s&rsquo;ho pregunten a les persones assassinades als diversos atacs a cl&iacute;niques abortistes als Estats Units protagonitzats per auto-anomenats &ldquo;defensors de la vida&rdquo;. Tampoc podem pensar que la matan&ccedil;a de Paris haja estat una resposta directa a la pol&iacute;tica de l&rsquo;Estat franc&eacute;s respecte a pa&iuml;ssos esqueixats per conflictes civils com Siria o l&rsquo;Irak, en l&iacute;nia amb el que s&iacute; va succe&iuml;r el 11-M a Madrid. Ara, per&ograve;, l&rsquo;objectiu ha estat una empresa privada que es dedica a editar una revista sat&iacute;rica considerada intolerable pels atacants, actuaci&oacute; que m&rsquo;ha recordat el mort&iacute;fer atemptat contra <em>El Papus</em> esdevingut a la Barcelona de la transici&oacute; a c&agrave;rrec de la Triple A, organitzaci&oacute; d&rsquo;ultra-dreta integrista d&rsquo;infausta mem&ograve;ria. I, per favor, que no em vinguen els oportunistes pol&iacute;tics de l&rsquo;<em>establishment</em> a retallar els drets i llibertats amb l&rsquo;excusa de la &ldquo;impermeabilitzaci&oacute; de fronteres&rdquo; i l&rsquo;estrangeritzaci&oacute; de l&rsquo;atacant, perqu&egrave; els criminals del <em>Charlie Hebdo</em> han estat ciutadans francesos, a no ser que els neguem eixa condici&oacute; pol&iacute;tica i vullguem obrir la porta a la dem&egrave;ncia de les deportacions i les b&uacute;squedes de pureses &egrave;tniques a l&rsquo;Europa actual.
    </p><p class="article-text">
        La construcci&oacute; abstracta que anomenem Estat no pot perman&eacute;ixer impassible davant l&rsquo;activitat religiosa. Les creences tenen un aspecte clarament positiu quan s&oacute;n el mitj&agrave; per infondre sentiment piet&oacute;s a les persones i dur-les a treballar altruistament pels dem&eacute;s. Per&ograve; les idees religioses s&oacute;n, tamb&eacute;, ferment d&rsquo;odi i excuses del totalitarisme m&eacute;s contrari a les llibertats b&agrave;siques, i en eixe aspecte han de ser rebutjades des d&rsquo;una &egrave;tica civil basada en la toler&agrave;ncia, que no &eacute;s sin&ograve;nim de la c&iacute;nica indifer&egrave;ncia davant els altres que els occidentals polits sabem practicar tan excepcionalment b&eacute;, ni tampoc cal considerar com una assignatura m&eacute;s del curr&iacute;culum escolar. La toler&agrave;ncia de que parle t&eacute; un sentit actiu, d&rsquo;acceptaci&oacute; de l&rsquo;altre combinada amb inter&eacute;s real per la seua forma de ser i de comportar-se davant el M&oacute;n. Parle d&rsquo;una toler&agrave;ncia d&rsquo;arrel popular, curiosa, assentada en una convicci&oacute; entre alegre i amarga, com la vida mateixa, de que tots som en definitiva uns pobres diables condemnats a pagar factures i traure els fills endavant, i de que les nostres lluites han de servir per millorar les condicions reals de vida de la gent, i no per castigar a ning&uacute; amb el foc etern. Eixa toler&agrave;ncia haur&agrave; d&rsquo;ensenyar-se a les escoles, evidentment, per&ograve; tamb&eacute; caldr&agrave; treballar a tots els &agrave;mbits per a que puga reixir naturalment del fons de la consci&egrave;ncia social, alliberada de les capes i capes d&rsquo;hipocresia que li hem dipositat damunt en els dos segles d&rsquo;hegemonia burgesa que ara s&rsquo;eclipsen. Els problemes, o s&rsquo;aborden en la seua totalitat, o no desapareixen mai, i per aix&ograve; no t&eacute; sentit escandalitzar-se de la pres&egrave;ncia creixent als instituts de second&agrave;ria de xiquetes musulmanes amb el cap cobert per <em>hiyabs </em>i, alhora, no q&uuml;estionar-se l&rsquo;augment dels actes de viol&egrave;ncia de g&egrave;nere de que s&oacute;n v&iacute;ctimes les adolescents al nostre pa&iacute;s a mans de les seues parelles sentimentals.
    </p><p class="article-text">
        La toler&agrave;ncia, en suma, suposa oblidar-se de noms i d&rsquo;etiquetes, i centrar-se en les persones. &Eacute;s una actitud que s&rsquo;ha de fomentar des de baix, complicada per&ograve; imprescindible per frenar la barb&agrave;rie, vinga d&rsquo;on vinga. Eixe &eacute;s el gran repte que, a hores d&rsquo;ara, ens ha d&rsquo;unificar com a europees i europeus.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Enric Bataller]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/tolerancia-els-seus-enemics_132_4422414.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 14 Jan 2015 05:47:27 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[La tolerància i els seus enemics]]></media:title>
    </item>
  </channel>
</rss>
