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    <title><![CDATA[elDiario.es - Segundo González]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/segundo_gonzalez/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Segundo González]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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    <item>
      <title><![CDATA[Consecuencias económicas de la repetición electoral que no verás en los relatos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/consecuencias-economicas-repeticion-electoral-relatos_129_1351859.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/48b1cd35-5fd9-4685-90d7-3eadce7211f4_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="Pedro Sánchez y Pablo Iglesias. EFE"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Mientras el presidente en funciones dejaba pasar el tiempo convencido de que lo que más le interesaba era una repetición electoral, las señales de la desaceleración económica se intensificaban y aparecían en escena</p><p class="subtitle">Tan evidente es la gravedad de la crisis que nos acecha que hasta el discurso de instituciones habitualmente ortodoxas como el Banco de España ha cambiado radicalmente</p><p class="subtitle">El riesgo más importante de esta repetición electoral es que la desmovilización progresista provocada por el hartazgo haga que las derechas puedan gobernar</p></div><p class="article-text">
        Era febrero de 2019, aunque parezca que hace casi un siglo, y el Congreso se dispon&iacute;a a tramitar los presupuestos m&aacute;s sociales de las &uacute;ltimas d&eacute;cadas. Unos presupuestos que tras una relativamente larga negociaci&oacute;n entre PSOE y Unidos Podemos pretend&iacute;an dejar atr&aacute;s la pol&iacute;tica econ&oacute;mica de Montoro y sus a&ntilde;os de austeridad.
    </p><p class="article-text">
        Aquellas cuentas inclu&iacute;an medidas sociales como el incremento en un 60% de la financiaci&oacute;n de atenci&oacute;n a la dependencia o la prestaci&oacute;n para desempleados para mayores de 52 a&ntilde;os; medidas destinadas a luchar contra la burbuja del alquiler, como el impulso de la vivienda p&uacute;blica en alquiler social; medidas feministas que impulsaban la igualdad real entre hombres y mujeres, como la ampliaci&oacute;n de los permisos de maternidad y paternidad; partidas para modernizar el modelo productivo, como el incremento de la inversi&oacute;n en I+D+i; o medidas de justicia fiscal como el establecimiento de tipo m&iacute;nimo en el impuesto de sociedades para grandes empresas o la reducci&oacute;n del IVA de algunos productos de primera necesidad.
    </p><p class="article-text">
        Esas medidas y otras muchas contenidas en aquellos presupuestos, aunque modestas en su alcance, iban en la senda de lo que este pa&iacute;s necesita en materia econ&oacute;mica: impulsar la demanda interna mediante una pol&iacute;tica fiscal -t&iacute;midamente- expansiva cuando los nubarrones de la desaceleraci&oacute;n ya eran m&aacute;s que evidentes, incidiendo sobre la reducci&oacute;n de las desigualdades generadas por la anterior crisis y apostando por la paulatina transformaci&oacute;n del modelo productivo. La financiaci&oacute;n de esta expansi&oacute;n fiscal se produc&iacute;a en estos presupuestos de incrementos de ingresos aprovechando el margen fiscal que da la brecha de 8 puntos en recaudaci&oacute;n sobre el PIB que nos separa de la media de nuestros socios europeos.
    </p><p class="article-text">
        Aquellos presupuestos quedaron en papel mojado en la v&iacute;spera del inicio del juicio del &ldquo;proc&eacute;s&rdquo; por la pinza de los independentistas - -incluido el ahora estadista Rufi&aacute;n- con la derecha de Col&oacute;n, pero tambi&eacute;n por la falta de iniciativa pol&iacute;tica para desbloquear la situaci&oacute;n por parte de un PSOE que vio en aquella ocasi&oacute;n la excusa perfecta para adelantar las elecciones y anteponer, entonces tambi&eacute;n, su inter&eacute;s partidista a las necesidades del pa&iacute;s.
    </p><p class="article-text">
        Desde entonces, la principal pol&iacute;tica que se ha hecho en este pa&iacute;s ha consistido en construir relato para justificar la falta de capacidad a la hora de traducir el mandato de las urnas en una estructura de gobierno representativo, y lo m&aacute;s grave es que con esta nueva convocatoria de elecciones la par&aacute;lisis se extender&aacute;, como m&iacute;nimo, hasta enero de 2020. Mientras tanto, llevamos un a&ntilde;o de ausencia de pol&iacute;ticas p&uacute;blicas y un pa&iacute;s paralizado por unas cuentas prorrogadas que fueron dise&ntilde;adas casi exclusivamente para contener el d&eacute;ficit p&uacute;blico; mantenemos cifras de desempleo, desigualdad y exclusi&oacute;n social impropias de la cuarta econom&iacute;a de la Eurozona; las comunidades aut&oacute;nomas y los ayuntamientos de este pa&iacute;s sufren severos problemas para la financiaci&oacute;n de los servicios p&uacute;blicos y nuestro modelo productivo sigue tan endeble como en 2008, esperanzado a la recuperaci&oacute;n de la construcci&oacute;n y ajeno a los cambios que exigen los retos de la digitalizaci&oacute;n y la transici&oacute;n ecol&oacute;gica.
    </p><p class="article-text">
        La ausencia de Gobierno no solo impide afrontar algunos de los retos pendientes de la econom&iacute;a espa&ntilde;ola, sino que cuestiones b&aacute;sicas que ya estaban comprometidas para ser ejecutadas antes de final de a&ntilde;o como la revalorizaci&oacute;n de las pensiones con el IPC, las entregas a cuenta de las comunidades aut&oacute;nomas o la subida del Salario M&iacute;nimo Interprofesional a 1000 euros en enero o la mejoras laborales de los empleados p&uacute;blicos quedan ahora en el aire ante la repetici&oacute;n electoral. Tambi&eacute;n tendr&aacute;n que seguir esperando numerosas inversiones en infraestructuras que son necesarias desde hace a&ntilde;os y que no disponen de partida presupuestaria en las cuentas de Montoro de 2018.
    </p><p class="article-text">
        Pero el juicio sobre la situaci&oacute;n de par&aacute;lisis pol&iacute;tica y sus consecuencias es a&uacute;n m&aacute;s grave: mientras el presidente en funciones dejaba pasar el tiempo convencido de que lo que m&aacute;s le interesaba era una repetici&oacute;n electoral, las se&ntilde;ales de la desaceleraci&oacute;n econ&oacute;mica se intensificaban y aparec&iacute;an en escena. A las tensiones derivadas de la guerra comercial entre China y EEUU y el creciente riesgo de un Brexit sin acuerdo, se suma el riesgo inminente de recesi&oacute;n de la econom&iacute;a alemana y la escalada de la subida del barril de petr&oacute;leo hasta los 70 d&oacute;lares como consecuencia de las tensiones en Oriente Medio. Las consecuencias se han notado de forma inmediata sobre la econom&iacute;a espa&ntilde;ola con la aguda desaceleraci&oacute;n en la creaci&oacute;n de empleo y la ca&iacute;da tanto del consumo p&uacute;blico, relacionada directamente con la pr&oacute;rroga presupuestaria, como en el consumo de los hogares, provocada por la incertidumbre que nos envuelve, lo que ha llevado al INE a rebajar sus expectativas de crecimiento.
    </p><p class="article-text">
        Tan evidente es la gravedad de la crisis que nos acecha que hasta el discurso de instituciones habitualmente ortodoxas como el Banco de Espa&ntilde;a ha cambiado radicalmente y ahora se manifiesta a favor del uso de la pol&iacute;tica fiscal para revitalizar el crecimiento ante el agotamiento de una pol&iacute;tica monetaria que ya no da m&aacute;s de s&iacute;.
    </p><p class="article-text">
        Ahora bien, sin quitar ni un &aacute;pice de gravedad a todo lo anteriormente expuesto, el riesgo m&aacute;s importante de esta repetici&oacute;n electoral es que la desmovilizaci&oacute;n progresista provocada por el hartazgo haga que las derechas puedan gobernar y dar continuidad a las pol&iacute;ticas de Montoro, reproduciendo a nivel estatal el modelo andaluz y madrile&ntilde;o. Un modelo basado en la erosi&oacute;n de los ingresos fiscales que acent&uacute;a las desigualdades, en el desmantelamiento de los servicios p&uacute;blicos y, lo que peor, en el uso de las instituciones para alimentar un capitalismo rentista y corrupto que sin duda est&aacute; en los or&iacute;genes de la debilidad econ&oacute;mica de nuestro pa&iacute;s.
    </p><p class="article-text">
        Es incomprensible y dram&aacute;tico que cuando los ciudadanos votaron en el 28 de abril para que se pudiera formar el gobierno m&aacute;s progresista de toda la OCDE podamos acabar con uno de los m&aacute;s reaccionarios o con la llegada del socioliberalismo macronista que supondr&iacute;a un acuerdo PSOE-C&rsquo;s. Y en ese caso, ojal&aacute; no ocurra, la responsabilidad no ser&aacute; de los votantes que puedan decidir expresar su hast&iacute;o en forma de abstenci&oacute;n, sino de aquellos que cegados por el ajedrez olvidaron que la pol&iacute;tica no es un juego.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Segundo González, Alberto Montero Soler]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/consecuencias-economicas-repeticion-electoral-relatos_129_1351859.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 26 Sep 2019 20:39:04 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Consecuencias económicas de la repetición electoral que no verás en los relatos]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Resultados electorales,Elecciones Generales 2019,Pedro Sánchez]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Alcoa, entre Mazzucato y Solchaga]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/alcoa-mazzucato-solchaga_129_1762310.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/c7448d99-a5af-419c-9948-2e3cbaf23e60_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Alcoa, entre Mazzucato y Solchaga"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Quedan pocos días para el desenlace del conflicto que mantiene en vilo a 700 trabajadores directos, a más de 2.000 entre indirectos e inducidos y a las comunidades de Asturias y Galicia</p><p class="subtitle">La empresa tiene órdenes de su central en Pittsburgh de desmantelar las fábricas para deslocalizar la producción hacia sus plantas de Arabia Saudí</p></div><p class="article-text">
        Quedan pocos d&iacute;as para el desenlace del conflicto de Alcoa que mantiene en vilo a 700 trabajadores directos, a m&aacute;s de 2.000 entre indirectos e inducidos y a las comunidades de Asturias y Galicia. Si el Gobierno central no adopta medidas antes del 15 de enero, finalizar&aacute; el periodo de consultas del ERE y la empresa estar&aacute; en condiciones de iniciar los despidos de las plantillas de Avil&eacute;s y A Coru&ntilde;a.
    </p><p class="article-text">
        Desde que el 17 de octubre anunci&oacute; su intenci&oacute;n de cerrar las plantas, la multinacional ha dado sobradas se&ntilde;ales de que la amenaza va en serio. La empresa tiene &oacute;rdenes de su central en Pittsburgh de desmantelar las f&aacute;bricas para deslocalizar la producci&oacute;n hacia sus plantas de Arabia Saud&iacute;. Alcoa no est&aacute; dispuesta a poner nada de su parte para mantener la actividad ni para facilitar que otros la mantengan, a sabiendas de que una vez que cese la producci&oacute;n retomarla resulta muy costoso debido a las caracter&iacute;sticas espec&iacute;ficas de la generaci&oacute;n de aluminio primario. Por ello, desde ese d&iacute;a en que qued&oacute; clara la voluntad de la empresa, qued&oacute; tambi&eacute;n claro que la pelota rebotaba en el tejado del Gobierno de Pedro S&aacute;nchez.
    </p><p class="article-text">
        Las plantillas y algunos grupos pol&iacute;ticos llevamos semanas insistiendo en que la &uacute;nica salida posible pasa por la intervenci&oacute;n p&uacute;blica en la empresa a trav&eacute;s de la SEPI para evitar el cierre mientras se realizan las reformas necesarias en el marco energ&eacute;tico de las industrias electrointensivas para asegurar un suministro competitivo y predecible, rectificando el ineficaz modelo de pagos no condicionados al mantenimiento de la actividad. Sin embargo, este planteamiento tuvo dos reacciones oficiales. Por un lado, la ministra de Empleo, Magdalena Valerio, cuya respuesta ante la pregunta de si barajaba el Gobierno la participaci&oacute;n p&uacute;blica en Alcoa fue que &ldquo;no estamos en un pa&iacute;s comunista&rdquo;. Por otro, el secretario general de Industria, Ra&uacute;l Blanco, que con otras palabras vino a decir lo mismo. Su &uacute;nica reacci&oacute;n fue un decreto de medidas para la industria que la ministra de Industria reconoci&oacute; que no sirve para solucionar el problema de Alcoa, aunque tampoco la perjudica.
    </p><p class="article-text">
        Es posible que Magdalena Valerio haya jurado la Constituci&oacute;n sin haberla le&iacute;do, porque en ella se reconoce que el Estado puede &ldquo;acordar la intervenci&oacute;n de empresas cuando as&iacute; lo exigiere el inter&eacute;s general&rdquo;. Menos posible es que en el Gobierno se ignore que en pa&iacute;ses como Italia y Francia se han aplicado soluciones parecidas para evitar cierres de industrias similares, sin que la Uni&oacute;n Europea haya puesto cortapisas.
    </p><p class="article-text">
        M&aacute;s all&aacute; de argumentos legales, hay un debate de fondo que el Gobierno reh&uacute;ye, en torno al papel del Estado en la econom&iacute;a y en la pol&iacute;tica industrial. La italoamericana Mariana Mazzucato, una de las economistas m&aacute;s alabadas en los discursos y programas electorales de los partidos socialistas europeos, incluido el PSOE hasta que lleg&oacute; al Gobierno, plantea en su obra 'El Estado emprendedor' la relevancia de la intervenci&oacute;n p&uacute;blica en el impulso de 2 sectores innovadores y competitivos. Esta economista parte de ejemplos como el de Silicon Valley, que no se habr&iacute;a desarrollado sin la decidida apuesta e inversi&oacute;n p&uacute;blica y la colaboraci&oacute;n p&uacute;blico-privada, para se&ntilde;alar la vigencia del rol dinamizador de un sector p&uacute;blico bien orientado.
    </p><p class="article-text">
        Cierto es que el aluminio no pertenece al sector de las 'startups' tecnol&oacute;gicas, pero no es menos cierto que el del aluminio es un sector competitivo y con futuro, y que las plantas de Alcoa en Espa&ntilde;a proporcionaron beneficios hasta que la multinacional decidi&oacute; desinvertir dentro de su estrategia de deslocalizaci&oacute;n. Esta intervenci&oacute;n temporal de la empresa para mantener la actividad no se tratar&iacute;a siquiera de una &lsquo;nacionalizaci&oacute;n&rsquo;, sino m&aacute;s bien de una 'desprivatizaci&oacute;n', ya que las plantas de Alcoa operan sobre las de Inespal, empresa p&uacute;blica que el Gobierno de Aznar malvendi&oacute; por unos 200 millones de euros dentro de la ola de privatizaciones de los a&ntilde;os 90 que hipotec&oacute; las herramientas del Estado para desarrollar una pol&iacute;tica industrial activa y cuyas consecuencias hoy pagamos.
    </p><p class="article-text">
        La &uacute;nica explicaci&oacute;n posible al rechazo frontal del actual Gobierno a una propuesta como la que aqu&iacute; se plantea es que podr&iacute;a suponer una enmienda a la totalidad de la pol&iacute;tica de anteriores ejecutivos socialistas, caracterizada por la m&aacute;xima de Javier Solchaga de que &ldquo;la mejor pol&iacute;tica industrial es la que no existe&rdquo;. Hoy el Gobierno de S&aacute;nchez tiene que elegir entre Mazzucato o Solchaga, entre las nuevas propuestas socialdem&oacute;cratas o el viejo y fracasado programa socioliberal.
    </p><p class="article-text">
        El caso de Alcoa no es una cuesti&oacute;n solo de dos f&aacute;bricas en A Coru&ntilde;a y Avil&eacute;s, sino la prueba de fuego para determinar si este Gobierno apuesta por la industria o no, ya que estas plantas son un s&iacute;mbolo del empleo industrial de calidad en zonas castigadas por las sucesivas reconversiones industriales y la despoblaci&oacute;n, adem&aacute;s de un activo que Asturias y Galicia se niegan a perder. La peor consecuencia posible de un final traum&aacute;tico es que si un Gobierno supuestamente progresista no se de muestra capaz de evitar la deslocalizaci&oacute;n de una industria, la salida para algunos trabajadores quiz&aacute;s sea echarse en brazos del populismo reaccionario, y eso es algo que no nos podemos permitir. En sus manos est&aacute;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Segundo González]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/alcoa-mazzucato-solchaga_129_1762310.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 07 Jan 2019 10:15:04 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Alcoa, entre Mazzucato y Solchaga]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Alcoa,Industria]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Enterramos el neoliberalismo pero aparecieron los monstruos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/enterramos-neoliberalismo-aparecieron-monstruos_129_3626435.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/50ad336c-4714-490b-853f-4f22b1897650_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Enterramos el neoliberalismo pero aparecieron los monstruos"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">2016 contrasta la hipótesis de que si las propuestas de progreso no son capaces de aprovechar la decadencia de la ideología y las políticas neoliberales, son los populismos reaccionarios los que lo hacen.</p></div><p class="article-text">
        The Economist titulaba el editorial de su especial de Navidad publicado hace unas semanas &ldquo;El a&ntilde;o que vivimos peligrosamente&rdquo;. En &eacute;l la biblia liberal lamenta que el liberalismo hab&iacute;a perdido los debates m&aacute;s importantes a nivel global durante el a&ntilde;o que acaba de terminar ejemplific&aacute;ndolo en el Brexit, en la victoria de Trump o en el refer&eacute;ndum italiano. Este fen&oacute;meno viene de m&aacute;s lejos pero el a&ntilde;o que acaba de pasar cristaliza una tendencia. Hoy ya podemos afirmar que esta d&eacute;cada pasar&aacute; a la historia econ&oacute;mica como el momento en el que la hegemon&iacute;a del neoliberalismo se tambale&oacute; a nivel global.
    </p><p class="article-text">
        Lejos queda ya la incuestionabilidad de los axiomas liberales del Consenso de Washington que nos ense&ntilde;aban en las facultades de econom&iacute;a como el catecismo de la pol&iacute;tica econ&oacute;mica. La contenci&oacute;n en la pol&iacute;tica fiscal, los tipos impositivos moderados, la liberalizaci&oacute;n total de comercio y capitales y &nbsp;las privatizaciones. Estas pol&iacute;ticas, que desde los a&ntilde;os 80 son defendidas defendidas a ultranza tanto por las fuerzas conservadores como por social liberales, recibieron el golpe de gracia el a&ntilde;o pasado.
    </p><p class="article-text">
        Buena noticia, la ideolog&iacute;a neoliberal, que est&aacute; detr&aacute;s del mayor auge de la desigualdad a nivel global desde la primera Revoluci&oacute;n Industrial muere. Sin embargo, el nuevo mundo tarda en aparecer, y el legado pol&iacute;tico de 2016 es la prueba hist&oacute;rica de que en ese claroscuro aparecen los monstruos.
    </p><p class="article-text">
        Los movimientos y partidos progresistas tienen la responsabilidad de partir ese nuevo modelo que determine el nuevo ciclo pol&iacute;tico desplazando el tablero. Los l&iacute;deres del nuevo ciclo ser&aacute;n aquellos que sean capaces de dar respuestas innovadoras y cre&iacute;bles a los retos del futuro que son ya del presente: 1) La garant&iacute;a y ampliaci&oacute;n de derechos en un contexto crisis de un estado del bienestar construidos sobre los cimientos de un modelo laboral que est&aacute; polarizado y en decadencia. 2) El desarrollo de pol&iacute;ticas industriales que regulen adecuadamente los sectores emergentes y que impulsen la inversi&oacute;n para desarrollar sectores innovadores y competitivos evitando la deslocalizaci&oacute;n de las empresas innovadoras. 3) La distribuci&oacute;n de la riqueza generada y de las ganancias de la productividad y la automatizaci&oacute;n en econom&iacute;as en las que la tecnolog&iacute;a desplaza al empleo. 4) El desarrollo de un modelo de relaciones y cooperaci&oacute;n internacional democr&aacute;tico sustentado sobre las bases del respeto a la soberan&iacute;a, el desarrollo igualitario y la sostenibilidad ambiental. 5) Y todo esto superando necesariamente el actual marco de austeridad fiscal que ha demostrado sobradamente su ineficacia para la reactivaci&oacute;n econ&oacute;mica y la espiral devaluadora que conlleva su aplicaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Estos retos s&oacute;lo se pueden abordar si el Estado recupera el papel central como redistribuidor, regulador, innovador y garante los derechos y la soberan&iacute;a de sus ciudadanos. La ciudadan&iacute;a es consciente de esto y apuesta cada vez m&aacute;s por opciones que plantean certezas y un refuerzo del estado como paliativo de la incertidumbre generada por la globalizaci&oacute;n capitalista. Mientras la ideolog&iacute;a y las pol&iacute;ticas neoliberales decaen, a&uacute;n est&aacute; en pugna cu&aacute;l ser&aacute; el modelo hegem&oacute;nico en las pr&oacute;ximas d&eacute;cadas. 2016 contrasta la hip&oacute;tesis de que si las propuestas de progreso no son capaces de aprovechar esa situaci&oacute;n, son los populismos reaccionarios los que lo hacen. Es decir, Sanders o Trump. Profundizaci&oacute;n democr&aacute;ctica o autoritarismo.
    </p><p class="article-text">
        Pero para que las opciones progresistas salgan victoriosas de este proceso no son suficientes las viejas recetas ni las viejas ret&oacute;ricas. Replicar las gram&aacute;ticas y las pol&iacute;ticas de la izquierda del siglo XX no es suficiente para aprovechar la oportunidad que se nos presenta. La decadencia de las fuerzas de izquierda, con la honrosa excepci&oacute;n de Syriza y Portugal, demuestran que ni la socialdemocracia ni los restos de los partidos comunistas se perciben como soluci&oacute;n &uacute;til para los nuevos tiempos. El eje viejo-nuevo est&aacute; m&aacute;s vigente que nunca, y no se trata solo de una cuesti&oacute;n cosm&eacute;tica, para representar el anhelo de cambio que sobrevuela las democracias occidentales hace falta ser valientes y romper con la comodidad de los viejos discursos conformistas. Solo si conseguimos surfear los cambios de nuestra &eacute;poca en favor de la justicia social y la inclusi&oacute;n podremos definir el marco de pol&iacute;ticas econ&oacute;micas que va a transformar el mundo en las pr&oacute;ximas d&eacute;cadas.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Segundo González]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/enterramos-neoliberalismo-aparecieron-monstruos_129_3626435.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 21 Jan 2017 18:51:19 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Enterramos el neoliberalismo pero aparecieron los monstruos]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Podemos,Neoliberalismo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Nadie es profeta en su tierra]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/nadie-profeta-tierra_129_4195422.html]]></link>
      <description><![CDATA[<div class="subtitles"><p class="subtitle">"Parece que niegan a aceptar que un partido político se pueda financiar sin depender de los bancos y que la transparencia deje de ser una palabra bonita para materializarse en hechos concretos", argumenta González</p></div><p class="article-text">
        El pasado jueves particip&eacute; como ponentes en Par&iacute;s, en la Asamblea Parlamentaria de la OCDE, en la que se present&oacute; el informe 'Financing Democracy' sobre la financiaci&oacute;n de partidos pol&iacute;ticos y los riesgos de condicionamiento de sus pol&iacute;ticas. Este informe arroja datos especialmente preocupantes para Espa&ntilde;a: 9 de cada 10 personas desconf&iacute;an del Gobierno y el 95% de la poblaci&oacute;n desconf&iacute;a de los partidos pol&iacute;ticos. Son datos que no nos pueden pillar por sorpresa, pues esa desconfianza es la que nos llev&oacute; a juntarnos primero para protestar en las plazas y despu&eacute;s a construir una herramienta pol&iacute;tica como Podemos.
    </p><p class="article-text">
        En la intervenci&oacute;n en la OCDE contamos nuestra experiencia como ejemplo de otra forma de gestionar la financiaci&oacute;n y la transparencia. Para conseguir que la ciudadan&iacute;a recupere su confianza en las instituciones hay que predicar con el ejemplo y hacer las cosas de forma diferente. En Podemos lo entendimos desde el primer momento, por eso nuestros sistemas de financiaci&oacute;n se basan en los principios de &nbsp;independencia, participaci&oacute;n y transparencia. El desarrollo de estos mecanismos en herramientas concretas constituye la mejor vacuna contra la corrupci&oacute;n y el fraude.
    </p><p class="article-text">
        Este es el cuarto encuentro internacional sobre financiaci&oacute;n de partidos y transparencia en el que participamos. En los &uacute;ltimos meses hemos viajado a Suecia, M&eacute;xico, o India de la mano de la ONG IDEA Internacional, para compartir la experiencia de Podemos en esta materia ante partidos y organismos de todo el mundo. Nuestro sistema de financiaci&oacute;n &nbsp;y transparencia es considerado como un ejemplo internacional por las innovaciones que hemos introducido en materia de rendici&oacute;n de cuentas y financiaci&oacute;n participativa.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, estas pr&aacute;cticas innovadoras no han sido tan bien recibidas por el resto de partidos en Espa&ntilde;a, que han activado la m&aacute;quina del fango contra nosotros, insinuado o incluso afirmando que todo el trabajo que hacemos en materia de transparencia es una farsa, y que en realidad nuestra financiaci&oacute;n proviene de dictaduras tropicales o pr&iacute;ncipes persas. Estas infamias han sido alentadas principalmente por los medios de comunicaci&oacute;n afines al Partido Popular, el primer partido en la historia de Espa&ntilde;a que ha sido imputado por corrupci&oacute;n, que tiene a todos sus tesoreros imputados y al que la prensa ya se refiere con t&eacute;rminos m&aacute;s propios de la criminolog&iacute;a que de la pol&iacute;tica, como entramado o macrorredada. &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Parece que niegan a aceptar que un partido pol&iacute;tico se pueda financiar sin depender de los bancos y que la transparencia deje de ser una palabra bonita para materializarse en hechos concretos. Esto rompe su sistema de valores y pervierte lo que ellos entienden por &lsquo;&rsquo;la pol&iacute;tica&rsquo;&rsquo;, una herramienta para el enriquecimiento personal y el expolio de lo p&uacute;blico. Por eso no pueden hacer otra cosa que difamar, porque los tiempos han cambiado, ellos se han quedado atr&aacute;s y sus viejas maquinarias no est&aacute;n preparadas para adaptarse. Galileo fue condenado por defender que la tierra gira alrededor del Sol. Siempre que hay un cambio de paradigma a la vista hay resistencias, las resistencias propias de lo viejo que ya tarda demasiado en desaparecer.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Segundo González]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/nadie-profeta-tierra_129_4195422.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 09 Feb 2016 16:44:06 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Nadie es profeta en su tierra]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[Podemos]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La financiación participativa en partidos como herramienta de cambio político]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/financiacion-participativa-partidos-herramienta-politico_129_2685926.html]]></link>
      <description><![CDATA[<div class="subtitles"><p class="subtitle">"Podemos ha conseguido más de un millón de euros, aportados por un total de unas 4.300 personas. Esos préstamos serán devueltos cuando se ingrese la subvención por gastos electorales, explican los autores</p></div><p class="article-text">
        La irrupci&oacute;n de Podemos ha desencadenado m&uacute;ltiples transformaciones en el panorama pol&iacute;tico a una velocidad inusitada. Una de ellas es la aparici&oacute;n &shy;y casi inmediata normalizaci&oacute;n&shy; de formas innovadoras de financiaci&oacute;n en las formaciones pol&iacute;ticas. Estas innovaciones tienen importantes consecuencias organizativas que afectan a algunos h&aacute;bitos patol&oacute;gicos tradicionales de los partidos espa&ntilde;oles. Es el caso de la financiaci&oacute;n a trav&eacute;s de microcr&eacute;ditos, pr&eacute;stamos directos con los ciudadanos, eje de la campa&ntilde;a de fundraising de Podemos para las pr&oacute;ximas elecciones auton&oacute;micas.
    </p><p class="article-text">
        Uno de esos h&aacute;bitos patol&oacute;gicos es el endeudamiento bancario de las formaciones pol&iacute;ticas. Seg&uacute;n el &uacute;ltimo informe del Tribunal de Cuentas los partidos pol&iacute;ticos espa&ntilde;oles acumulaban casi 238 millones de euros en deuda con los bancos. Tan solo PP y PSOE deb&iacute;an a las instituciones financieras 126 millones de euros. Es imposible sostener honestamente que tal grado de endeudamiento no afecte al funcionamiento de los partidos, que no limita su capacidad de tomar decisiones pol&iacute;ticas que sirvan a los intereses de la mayor&iacute;a social. Los partidos est&aacute;n, en un sentido casi literal, hipotecados con unas instituciones que carecen de legitimidad democr&aacute;tica.
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                </figure><p class="article-text">
        La inasumible deuda que tienen los partidos con los bancos est&aacute; relacionada en gran medida con el modelo espa&ntilde;ol de financiaci&oacute;n de las campa&ntilde;as electorales basadas en el endeudamiento y el despilfarro. Los resultados de la campa&ntilde;a de Podemos en las elecciones europeas de 2014 y en las pasadas elecciones andaluzas demuestran que existen formas de movilizaci&oacute;n pol&iacute;tica efectivas menos dependientes del dinero y m&aacute;s de la gente.
    </p><p class="article-text">
        En la campa&ntilde;a electoral de las elecciones europeas Podemos fue el partido que menos dinero gast&oacute; de entre los que obtuvieron representaci&oacute;n, un total de 82 veces menos que el PSOE y 84 veces menos que el Partido Popular. Podemos ha gastado en la campa&ntilde;a electoral andaluza unos 410.000, el 10% de lo presupuestado por PP o PSOE. Dado que las subvenciones electorales tienen como l&iacute;mite el gasto electoral efectuado independientemente de la asignaci&oacute;n correspondiente a los resultados obtenidos, las campa&ntilde;as electorales de Podemos supusieron un ahorro a las arcas p&uacute;blicas de 1.400.000 &euro; en Andaluc&iacute;a y de m&aacute;s de 5 millones de euros en las elecciones europeas, si consideramos el conjunto las subvenciones contempladas por gastos generales y env&iacute;o de propaganda electoral.
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        Podemos es el &uacute;nico partido con expectativas de obtener representaci&oacute;n en las pr&oacute;ximas elecciones auton&oacute;micas que no recurre a la banca para financiarse, cumpliendo con la m&aacute;xima de hacer las cosas de forma diferente para evitar reproducir los problemas de los partidos tradicionales. El sistema de microcr&eacute;ditos, como el de crowdfunding,est&aacute; inspirado en la econom&iacute;a colaborativa: en los pr&eacute;stamos p2p y en el crowdlending. Se trata de un modelo de financiaci&oacute;n en el que muchos particulares prestan dinero a una start&shy;up para posibilitar su lanzamiento. En tres semanas Podemos ha conseguido m&aacute;s de un mill&oacute;n de euros, aportados por un total de unas 4.300 personas. Esos pr&eacute;stamos ser&aacute;n devueltos cuando se ingrese la subvenci&oacute;n por gastos electorales.
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        Estas iniciativas han llamado recientemente la atenci&oacute;n de la <a href="https://s3-eu-west-1.amazonaws.com/web-podemos/wordpress/wp-content/uploads/2015/04/30Abr_Fundacion_IDEA.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">fundaci&oacute;n IDEA</a>, organizaci&oacute;n intergubernamental para la promoci&oacute;n de la profundizaci&oacute;n democr&aacute;tica con estatus de observador permanente ante la ONU. IDEA ha elegido a Podemos como ejemplo de innovaci&oacute;n en materia de transparencia y financiaci&oacute;n participativa por su implementaci&oacute;n del crowdfunding y de los microcr&eacute;ditos. Otros proyectos pol&iacute;ticos transformadores, como&nbsp;<a href="https://crowdfunding.barcelonaencomu.cat/es/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Barcelona en Com&uacute;</a> o <a href="https://ahoramadrid.org/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Ahora Madrid</a>, han asumido tambi&eacute;n modelos de financiaci&oacute;n similares. La proliferaci&oacute;n de este tipo de herramientas abre la puerta a la posibilidad real de transformar la forma en que se financian los partidos en nuestro pa&iacute;s, haciendo avanzar el tan criticado modelo actual hacia uno basado en la participaci&oacute;n, la corresponsabilidad, y el establecimiento de v&iacute;nculos fuertes con la sociedad civil. &iquest;Lograr&aacute;n la innovaci&oacute;n y la ejemplaridad pol&iacute;tica lo que no han logrado tres d&eacute;cadas de fallidas reformas legales en materia de financiaci&oacute;n de partidos? M&aacute;s all&aacute; del r&eacute;dito pol&iacute;tico particular que obtengan los partidos que adopten este tipo de herramientas, no cabe duda de que con la financiaci&oacute;n participativa gana la democracia.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Segundo González, Manuel Maroto]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/financiacion-participativa-partidos-herramienta-politico_129_2685926.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 10 May 2015 17:25:24 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[La financiación participativa en partidos como herramienta de cambio político]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[Podemos,Financiación de partidos]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Las finanzas de Podemos, a la vanguardia en transparencia y rendición de cuentas]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/finanzas-podemos-vanguardia-transparencia-rendicion_129_4471569.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/f0e44e60-cf1f-4687-b67a-b296d07a9e7d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Las finanzas de Podemos, a la vanguardia en transparencia y rendición de cuentas"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Conocer cómo se ingresa y se gasta el dinero en los partidos es un elemento fundamental para que la ciudadanía recupere la confianza en la política</p></div><p class="article-text">
        Uno de los debates m&aacute;s frecuentes dentro del tema de moda en sobremesas y caf&eacute;s es si los de Podemos acabar&aacute;n siendo corruptos como los dem&aacute;s. Si acabar&aacute;n repartiendo sobresueldos en sobres, si pagar&aacute;n sus sedes con dinero negro o si aceptar&aacute;n comisiones a cambio de contratos p&uacute;blicos. M&aacute;s all&aacute; de las declaraciones de principios o los estrictos compromisos &eacute;ticos de los cargos electos, Podemos cuenta con mecanismos y controles internos y externos que permiten a la ciudadan&iacute;a exigir ejemplaridad y auditar cotidianamente nuestro funcionamiento.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Qu&eacute; tuvieron que hacer los periodistas para saber el importe de los servicios de&nbsp; asesoramiento que Errej&oacute;n factur&oacute; a Podemos? Simplemente entrar en la web&nbsp;<a href="http://podemos.info/cuentas-claras/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">cuentasclaras.podemos.info</a> y teclear su nombre en el buscador. Desde el lanzamiento de Podemos nos comprometimos a rendir cuentas trimestralmente de nuestros ingresos y nuestros gastos ante la ciudadan&iacute;a, incluyendo el desglose de hasta la &uacute;ltima factura. Al principio de nuestra andadura comenzamos publicando el desglose de la contabilidad de la asociaci&oacute;n con la que empezamos a funcionar y, actualmente, hacemos lo propio con los ingresos y los gastos del partido y de los cargos electos, incluyendo los documentos escaneados. Nuestro objetivo es replicar esta forma de funcionar en la extensi&oacute;n territorial.
    </p><p class="article-text">
        En el d&iacute;a a d&iacute;a de la gesti&oacute;n econ&oacute;mica de Podemos esto supone trabajar desde un escaparate en el que todos nuestros movimientos son observados. M&aacute;s de 100.000 personas han accedido ya a nuestra web de cuentas claras. Esta forma de funcionar nos exige estar dispuestos a dar explicaciones sobre cualquiera de nuestras operaciones en cualquier sitio, de las redes sociales a las tertulias de televisi&oacute;n. Ponemos todos los medios para una vigilancia ex-ante y tambi&eacute;n para exigir responsabilidad ex-post con mecanismos revocatorios con los que poder destituir inmediatamente a cualquier cargo de Podemos sospechoso de conductas inapropiadas.
    </p><p class="article-text">
        Consideramos que el cambio de paradigma desde una ciudadan&iacute;a desafecta con la pol&iacute;tica hacia una ciudadan&iacute;a activa y empoderada requiere un cambio de actitud para acabar con la tolerancia con la corrupci&oacute;n, pero tambi&eacute;n necesita contar con los mecanismos apropiados que permitan ejercer un papel activo de supervisi&oacute;n ciudadana, complementario y simult&aacute;neo al del Tribunal de Cuentas. Abrir nuestra contabilidad a la gente no solo implica una disposici&oacute;n a rendir cuentas de forma permanente, tambi&eacute;n nos lleva a una nueva cultura de gesti&oacute;n m&aacute;s eficiente y transparente.&nbsp; El objetivo es generar un c&iacute;rculo virtuoso combinando una gesti&oacute;n transparente y eficiente a la vez que comprometida con los valores &eacute;ticos de Podemos: Si hay algo que no puedes publicar, no deber&iacute;as hacerlo.
    </p><p class="article-text">
        Hace unas semanas una chica escrib&iacute;a al correo de la comisi&oacute;n de finanzas para informarnos de que hab&iacute;a analizado todas las cuentas publicadas y que hab&iacute;a creado una&nbsp;<a href="http://consejos.ahorro.net/files/2014/11/podemos-cuentas-3.jpg" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">infograf&iacute;a</a> con esos datos. Nos pareci&oacute; que este ejercicio reflejaba perfectamente el concepto de auditor&iacute;a ciudadana de nuestras cuentas que buscamos con su publicaci&oacute;n. El cambio cultural no se podr&aacute; llevar a cabo si no reconocemos y ampliamos los derechos de supervisi&oacute;n y participaci&oacute;n, tal y como hacemos en Podemos recogiendo el derecho de acceso a la informaci&oacute;n, publicando hasta la &uacute;ltima factura, facilitando los refer&eacute;ndums internos y los mecanismos revocatorios, algo que contrasta con la cosm&eacute;tica ley de transparencia que entra hoy en vigor, muy limitada para garantizar el acceso a informaci&oacute;n y en el establecimiento de mecanismos efectivos que permitan exigir responsabilidades a los pol&iacute;ticos en el ejercicio de cargos p&uacute;blicos.
    </p><p class="article-text">
        Nuestro objetivo es ofrecer cada vez m&aacute;s informaci&oacute;n para ir a la vanguardia en la implementaci&oacute;n de las medidas de transparencia y control interno en los partidos pol&iacute;ticos, presionando al resto de partidos con nuestro ejemplo y prefigurando las medidas que aplicaremos si llegamos a gobernar. Actualmente&nbsp; estamos desarrollando un sistema propio de gesti&oacute;n contable para integrar y publicar las cuentas de todos los niveles territoriales de Podemos y sus entidades vinculadas. Dotar de autonom&iacute;a a los grupos locales no debe estar re&ntilde;ido con la transparencia y la rendici&oacute;n de cuentas. Esta es una asignatura pendiente para los partidos pol&iacute;ticos, que en su conjunto acumulan 60 millones de euros de subvenciones locales sin justificar seg&uacute;n el Tribunal de Cuentas.
    </p><p class="article-text">
        En Podemos queremos demostrar al resto de partidos que es posible una financiaci&oacute;n limpia, eficiente y transparente si hay voluntad pol&iacute;tica y si los partidos no tienen nada que ocultar. Quien paga manda, y en Podemos manda la gente que nos financia con peque&ntilde;as aportaciones a cambio de que rindamos cuentas de nuestra actividad p&uacute;blicamente. Creemos que conocer c&oacute;mo se ingresa y se gasta el dinero en los partidos es un elemento fundamental para que la ciudadan&iacute;a recupere la confianza en la pol&iacute;tica, y por eso nuestros bolsillos son de cristal.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Miguel Ongil, Segundo González]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/finanzas-podemos-vanguardia-transparencia-rendicion_129_4471569.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 09 Dec 2014 19:09:03 +0000]]></pubDate>
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