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    <title><![CDATA[elDiario.es - Lohitzune Zuloaga Lojo]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/lohitzune_zuloaga_lojo/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Lohitzune Zuloaga Lojo]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[La inmigración deshumanizada]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/contrapoder/frontex-inmigracion-derechos-personas-migrantes_132_4304685.html]]></link>
      <description><![CDATA[<div class="subtitles"><p class="subtitle">El debate sobre Frontex se centra en si constituye una agencia de rescate y salvamento o si, por el contrario, su objetivo se limita al control de fronteras.</p><p class="subtitle">El enfoque securitario con el que se ha abordado la inmigración produce que veamos invasores y delincuentes antes que personas.</p></div><p class="article-text">
        Frontex &ldquo;es una agencia que tiene por misi&oacute;n asegurar las fronteras y no se puede convertir en una agencia de salvamento y rescate&rdquo;. Son palabras pronunciadas hace unos d&iacute;as por el ministro del Interior, Jorge Fern&aacute;ndez D&iacute;az, sobre la Agencia de Control de Fronteras de la Uni&oacute;n Europea. Este organismo ve peri&oacute;dicamente resurgir la pol&eacute;mica sobre su misi&oacute;n en aguas fronterizas, donde contin&uacute;an produci&eacute;ndose tragedias con consecuencias mortales para millares de personas que intentan alcanzar las costas de Lampedusa o cruzar el estrecho de Gibraltar. <strong>El debate est&aacute; en si Frontex constituye una agencia de rescate y salvamento o si, por el contrario, su objetivo se limita al control de fronteras</strong>. Dicho de otra manera, si debe reforzar sus objetivos en t&eacute;rminos de seguridad o privilegiar sus recursos hacia la asistencia humanitaria. Tanto el ministro espa&ntilde;ol como el <a href="http://www.eldiario.es/desalambre/preguntas-nueva-tragedia-Lampedusa_0_356265046.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">director adjunto</a>&nbsp;de la propia agencia parecen tenerlo claro: ni la Uni&oacute;n Europea ni Frontex tienen el mandato para hacer salvamento mar&iacute;timo aunque, seg&uacute;n matizan, apoyan los rescates por humanidad. Ciertamente, el reglamento de Frontex establece que su prioridad es controlar y vigilar las fronteras exteriores, pero &eacute;ste se adhiere al Convenio Europeo para la Protecci&oacute;n de los Derechos Humanos y de las Libertades Fundamentales, que protege el derecho a la vida de toda persona.
    </p><p class="article-text">
        El pronunciamiento de Fern&aacute;ndez D&iacute;az no debe resultar sorprendente en vista de la actitud mostrada por su Ministerio en Ceuta y Melilla. Los efectivos policiales imputados por la muerte de quince personas al lanzarles pelotas de goma cuando trataban de alcanzar a nado la orilla de Ceuta son un buen ejemplo de lo que significa primar la &ldquo;seguridad&rdquo; por encima de la humanidad. Tambi&eacute;n lo son los ocho guardias civiles imputados por delito de trato degradante a un ciudadano camerun&eacute;s en la valla de Melilla. &Eacute;stos son solo algunos de los casos que podemos encontrar en los &uacute;ltimos meses, en los que se identifica de forma clara la inmigraci&oacute;n como amenaza a la seguridad nacional, como elemento peligroso a combatir, casi como enemigo de guerra.
    </p><p class="article-text">
        El enfoque con el que se afronta un problema no surge de forma natural, sino que son diversas las miradas que se pueden adoptar para observar, gestionar e intentar resolver la cuesti&oacute;n que preocupa. El &aacute;ngulo elegido -tanto por parte de partidos pol&iacute;ticos como de medios de comunicaci&oacute;n- para mirar y presentar un tema influye en la forma en que la opini&oacute;n p&uacute;blica observar&aacute; el fen&oacute;meno. Cuando a partir del a&ntilde;o 2000 los flujos inmigratorios comenzaron a producirse con mayor intensidad respecto de a&ntilde;os anteriores, la inmigraci&oacute;n se posicion&oacute; como una cuesti&oacute;n central en las agendas pol&iacute;tica y medi&aacute;tica. Se identific&oacute; un problema y la opini&oacute;n p&uacute;blica lo asumi&oacute; como tal. Pero lo fundamental es c&oacute;mo se present&oacute; el problema en cuesti&oacute;n y cu&aacute;les son los &aacute;ngulos que se ofrecieron para interpretarlo. Y entre los encuadres posibles, se opt&oacute; por aqu&eacute;l que vincula la inmigraci&oacute;n con la seguridad.
    </p><p class="article-text">
        Despu&eacute;s de ganar las elecciones generales del a&ntilde;o 2000, el gobierno de Jos&eacute; Mar&iacute;a Aznar cre&oacute; la Delegaci&oacute;n del Gobierno para la Extranjer&iacute;a y la Inmigraci&oacute;n y la integr&oacute; en el Ministerio del Interior, eliminando as&iacute; las competencias sobre la pol&iacute;tica de extranjer&iacute;a al hasta entonces responsable Ministerio de Trabajo y Asuntos Sociales. <strong>La inmigraci&oacute;n pas&oacute; as&iacute; de considerarse una cuesti&oacute;n sociolaboral a constituir un asunto de seguridad</strong>. A pesar de que a partir del gobierno de Jos&eacute; Luis Rodr&iacute;guez Zapatero la cartera de extranjer&iacute;a volver&iacute;a a vincularse con ministerios relacionados con trabajo y asuntos sociales, el enfoque securitario para gestionar la inmigraci&oacute;n ya estaba instaurado. Esta formar de mirar la inmigraci&oacute;n se abord&oacute; y se sigue abordando desde la seguridad en su sentido m&aacute;s amplio: miedo a que se vulnere la seguridad nacional por una invasi&oacute;n de migrantes pobres o terroristas; miedo a que las personas en situaci&oacute;n (administrativa) irregular se aprovechen de nuestros (cada vez m&aacute;s limitados) recursos y servicios p&uacute;blicos; miedo a que generen un problema de salud p&uacute;blica (aunque el virus del &eacute;bola entr&oacute; en la pen&iacute;nsula v&iacute;a a&eacute;rea y en el cuerpo de un nacional); o miedo a que aumenten la delincuencia y la inseguridad ciudadana.
    </p><p class="article-text">
        La situaci&oacute;n de irregularidad de inmigrantes ha constituido el elemento central sobre el que ha girado el debate en torno a este fen&oacute;meno. El peso discursivo, tanto en medios de comunicaci&oacute;n como en el debate pol&iacute;tico, ha reca&iacute;do sobre la figura del &ldquo;ilegal&rdquo; como el problema emergente al que se enfrentaba la sociedad (recordemos que <a href="http://picum.org/en/our-work/terminology/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">organismos internacionales</a>&nbsp;rechazan este t&eacute;rmino por negar la dignidad y los derechos humanos innatos de las personas). Cabe subrayar que la infracci&oacute;n cometida por una persona en situaci&oacute;n irregular es de tipo administrativa y no deber&iacute;a ser comparada con un delito penal, como las situaciones en las que las personas piensan cuando se habla de seguridad ciudadana (terrorismo, venta de droga en la calle, atracos o asaltos con armas, agresiones sexuales, etc.). Dicho de otro modo, la infracci&oacute;n cometida por su condici&oacute;n administrativa no atenta ni contra la propiedad ni contra la integridad de las personas. Es m&aacute;s, <strong>la victimizaci&oacute;n recae sobre la propia persona migrante</strong>, consecuencia en muchas ocasiones de no (poder) realizar ninguna acci&oacute;n para evitar su situaci&oacute;n de irregularidad. Sin embargo, la gravedad de la sanci&oacute;n -la expulsi&oacute;n del pa&iacute;s- con que se castiga esta infracci&oacute;n y el tratamiento pol&iacute;tico y medi&aacute;tico que esta cuesti&oacute;n ha recibido, han propiciado que se la vincule con la comisi&oacute;n de un delito, con toda la carga peyorativa que dicha asociaci&oacute;n produce. Es m&aacute;s, son las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado las encargadas de las labores de vigilancia, detenci&oacute;n y expulsi&oacute;n de personas en situaci&oacute;n irregular (menci&oacute;n aparte merecen los Centros de Internamiento de Extranjeros), y es el Cuerpo Nacional de Polic&iacute;a la instituci&oacute;n responsable de recibir y tramitar las solicitudes de regularizaci&oacute;n (administrativa) presentadas por &eacute;stas.
    </p><p class="article-text">
        El enfoque securitario con el que se ha abordado la inmigraci&oacute;n, en especial la irregular, ha criminalizado a un importante sector de la poblaci&oacute;n. Pero tambi&eacute;n ha favorecido que declaraciones como las del ministro del Interior sean recibidas por la opini&oacute;n p&uacute;blica con cierta naturalidad. La perspectiva adoptada puede indignar a ciertos sectores, de hecho ha recibido grandes cr&iacute;ticas, pero su visi&oacute;n como estrategia pol&iacute;tica es asumida en t&eacute;rminos generales como v&aacute;lida, como &ldquo;normal&rdquo;. Limitar recursos para el salvamento mar&iacute;timo de estas personas no va a frenar el &ldquo;efecto llamada&rdquo; que tanto obsesiona al ministro Jorge Fern&aacute;ndez; dicho lisa y llanamente, va a producir m&aacute;s muertes en el mar. No simplifiquemos el asunto ni tratemos de calmar las conciencias: el tipo de intervenci&oacute;n que Europa desarrolle en las fronteras no va producir efectos en la realidad del continente africano, sabemos que el problema encarna una mayor complejidad. Lo que produce este enfoque securitario sobre la inmigraci&oacute;n es que veamos invasores y delincuentes antes que personas, que defendamos la ciudadan&iacute;a por encima de los derechos humanos o, lo que es lo mismo, que tener los papeles en regla valga m&aacute;s que el hecho mismo de haber nacido. La tan habitual pr&aacute;ctica de referirnos a inmigrantes en vez de a personas deshumaniza al ser humano del que se est&aacute; hablando, lo convierte en una categor&iacute;a alejada de nuestras emociones (mueren inmigrantes, no personas), de nuestra responsabilidad como pa&iacute;ses privilegiados. Tan interiorizado lo tenemos que ni siquiera el pensarlo impacta.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Lohitzune Zuloaga Lojo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/contrapoder/frontex-inmigracion-derechos-personas-migrantes_132_4304685.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 31 Mar 2015 17:46:53 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[La inmigración deshumanizada]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[Frontex,Inmigración]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Demasiadas vueltas para un Código penal]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/contrapoder/reforma-codigo-penal-punitivismo_132_4448324.html]]></link>
      <description><![CDATA[<div class="subtitles"><p class="subtitle">Mientras la tendencia en instituciones como Naciones Unidas es la de pensar en cómo sacar a las personas de la cárcel, el Gobierno de Mariano Rajoy sigue empeñado en fórmulas orientadas a cómo meterlas</p><p class="subtitle">Cada reforma para endurecer las penas y las condiciones para cumplirla se basa en las mismas justificaciones que las precedentes, aprobadas no tan lejos en el tiempo tanto por PP como por PSOE</p></div><p class="article-text">
        El pasado mes de septiembre el Consejo de Derechos Humanos de Naciones Unidas acogi&oacute; un <a href="http://webtv.un.org/meetings-events/human-rights-council/regular-sessions/27th-session/watch/panel-discussion-on-the-protection-of-the-human-rights-7th-meeting-27th-regular-session-of-human-rights-council/3777382072001#full-text" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">panel</a>&nbsp;dedicado a la protecci&oacute;n de los derechos de las personas privadas de libertad. La preocupaci&oacute;n entre panelistas era clara: c&oacute;mo resolver el hacinamiento que sufren las c&aacute;rceles de todo el mundo, un problema con el que coincidieron decenas de pa&iacute;ses de los cinco continentes participantes en el debate, para el que demandaron consejo y en el que se compartieron buenas pr&aacute;cticas. Se critic&oacute; de forma particular el excesivo uso de la prisi&oacute;n preventiva y la generalizaci&oacute;n de penas de prisi&oacute;n desproporcionadas, cuya imposici&oacute;n y condiciones de cumplimiento afecta adem&aacute;s de forma discriminada por raz&oacute;n de origen &eacute;tnico, situaci&oacute;n socioecon&oacute;mica y g&eacute;nero de las personas detenidas.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute;, mientras que la tendencia en instituciones de primera referencia es la de pensar en c&oacute;mo sacar a las personas de la c&aacute;rcel, el Gobierno de Mariano Rajoy sigue empe&ntilde;ado en f&oacute;rmulas orientadas a c&oacute;mo meterlas (y que salgan cada vez con mayores dificultades). Es lo que pretende la nueva reforma del C&oacute;digo penal, pendiente de ser aprobada desde hace m&aacute;s de un a&ntilde;o y que supuestamente ver&aacute; la luz a principios del 2015, seg&uacute;n recientes declaraciones del ministro de Justicia Rafael Catal&aacute;. Desde la disciplina criminol&oacute;gica se viene insistiendo en que el progresivo endurecimiento que el C&oacute;digo penal espa&ntilde;ol ha sufrido en los &uacute;ltimos a&ntilde;os ha provocado un aumento absolutamente injustificado de la poblaci&oacute;n encarcelada, m&aacute;s aun considerando los bajos niveles de delincuencia que se desprenden de las estad&iacute;sticas de criminalidad. &iquest;C&oacute;mo se justifica entonces una reforma penal m&aacute;s?
    </p><p class="article-text">
        Cabe recordar someramente que las reformas acontecidas en los &uacute;ltimos quince a&ntilde;os se han caracterizado por la profundizaci&oacute;n en la pena de prisi&oacute;n (reducci&oacute;n de la pena m&iacute;nima de 6 a 3 meses, ampliaci&oacute;n de la duraci&oacute;n m&aacute;xima hasta los 40 a&ntilde;os, modificaciones en el cumplimiento &iacute;ntegro de las penas, restricciones de acceso al tercer grado y a la libertad condicional, etc.). Asimismo, han tenido especial inter&eacute;s en focalizar la atenci&oacute;n en el terrorismo, la delincuencia sexual y la delincuencia com&uacute;n. Una vez m&aacute;s, el proyecto de la nueva reforma penal apunta en la misma direcci&oacute;n con tres grandes propuestas: la introducci&oacute;n de la cadena perpetua revisable, sobre la que ya se debati&oacute; y eludi&oacute; la reforma penal de Rodr&iacute;guez Zapatero de 2010, y que ahora se hace llamar prisi&oacute;n permanente revisable; la ampliaci&oacute;n de las medidas de seguridad (libertad vigilada), que la LO 5/2010 ya introdujo para terroristas y delincuentes sexuales y que ahora se extiende exponencialmente a robos y otros delitos violentos; y el abordaje de la multirreincidencia de peque&ntilde;os delitos, un cl&aacute;sico en el ejercicio de reformar el C&oacute;digo penal. Pero la nueva reforma abarca muchos &aacute;mbitos m&aacute;s: uno de ellos es el que profundiza en la l&iacute;nea de la ya estramb&oacute;tica ley de seguridad ciudadana, criminalizando derechos c&iacute;vicos b&aacute;sicos como los de reuni&oacute;n, huelga o manifestaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Si revisamos las circunstancias que acompa&ntilde;aron la aprobaci&oacute;n de las &uacute;ltimas reformas penales, podemos afirmar que endurecer el C&oacute;digo penal ha constituido una din&aacute;mica c&oacute;moda para los (que hasta ahora eran) dos principales partidos, pues mostrarse contundente y punitivo contra la delincuencia ha reportado tradicionalmente gran rentabilidad pol&iacute;tica. Analicemos brevemente. Las primeras grandes reformas de la &uacute;ltima era se aprobaron en 2003 de la mano de Jos&eacute; Mar&iacute;a Aznar. En un momento de escasa atenci&oacute;n medi&aacute;tica y social sobre el problema de la criminalidad, y con las tasas oficiales de delincuencia bajos m&iacute;nimos compar&aacute;ndolas a nivel europeo, el gobierno del PP dio luz verde a la LO 7/2003 destinada a endurecer las penas y condiciones penitenciarias para delincuentes responsables de delitos graves, la LO 11/2003 dirigida contra reincidentes en general y contra la peque&ntilde;a delincuencia en particular, y la LO 15/2003, la mayor alteraci&oacute;n y endurecimiento del C&oacute;digo desde 1995.
    </p><p class="article-text">
        Cabe mencionar que probablemente las circunstancias hubieran sido diferentes si el PSOE no hubiera apretado el bot&oacute;n del p&aacute;nico desde principios de la legislatura en el a&ntilde;o 2000, algo que el Gobierno de Aznar supo oportunamente aprovechar en un momento de gran sensibilidad social provocado por la crisis del <em>Prestige</em> y la guerra de Irak. Pero a pesar de las buenas intenciones del PSOE de Rodr&iacute;guez Zapatero tratando de ofrecer una pol&iacute;tica criminal m&aacute;s social con pol&iacute;ticas pensadas desde la transversalidad, sus reformas penales una vez en el Gobierno no han variado en su esencia punitivista y conservadora: m&aacute;s penas y peores condiciones para cumplirlas para determinado tipo de delincuencia. La alarma social derivada de varios casos de robos a chalets en Catalu&ntilde;a y la Comunidad Valenciana en 2006 impuls&oacute; al PSOE a anunciar una reforma penal orientada a luchar contra la criminalidad organizada. El proyecto termin&oacute; siendo m&aacute;s amplio, pero ante el inminente final de la legislatura el gobierno se vio obligado a renunciar a la mayor parte del contenido y salv&oacute; &uacute;nicamente lo referente a la seguridad vial. En 2010 intent&oacute; de nuevo endurecer las penas para la delincuencia y esta vez s&iacute; lo lograr&aacute;. Con la LO 5/2010 el PSOE no hizo m&aacute;s que profundizar en el planteamiento punitivista de las reformas de Aznar. &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Y ahora, despu&eacute;s de m&aacute;s de un a&ntilde;o en el limbo del tr&aacute;mite parlamentario, al nuevo ministro Catal&aacute; le entran las prisas en el &uacute;ltimo momento. Cada reforma para endurecer las penas y las condiciones para cumplirla se basa en los mismos argumentos y justificaciones que las anteriores, como si estas modificaciones previas -aprobadas no tan lejos en el tiempo- jam&aacute;s hubieran existido. Por el contrario, continuamos asistiendo a nuevos cap&iacute;tulos con id&eacute;nticos diagn&oacute;sticos, semejantes f&oacute;rmulas y repetidos discursos, con independencia de si gobierna el PP o el PSOE (&iquest;podr&iacute;amos pensar en una &ldquo;despunitivizaci&oacute;n&rdquo; del C&oacute;digo en el hipot&eacute;tico caso de que Podemos llegara a gobernar?). El C&oacute;digo penal se ha convertido en un comod&iacute;n de la pol&iacute;tica espa&ntilde;ola, resulta de gran utilidad para oxigenar la imagen de los partidos y no suele generar adem&aacute;s una activa oposici&oacute;n de la ciudadan&iacute;a. El ministro Catal&aacute; tiene como retos el rechazo general que la prisi&oacute;n permanente revisable o la ampliaci&oacute;n de las medidas de libertad vigilada generan en la disciplina jur&iacute;dica. La confrontaci&oacute;n directa en la calle la encontrar&aacute; seguramente en el impulso del potente movimiento contrario a la &ldquo;ley mordaza&rdquo;. No es posible adivinar por el momento qu&eacute; forma adoptar&aacute; esta medida si es que finalmente llega a aprobarse, pero queda claro que actualmente est&aacute; orientada a satisfacer las necesidades del gobierno en vez de las de la ciudadan&iacute;a y lejos, muy lejos, de pretender dar respuesta a los problemas de la criminalidad. En vista de las experiencias previas las consecuencias son f&aacute;cilmente esperables: se incrementar&aacute; a&uacute;n m&aacute;s una de las tasas europeas m&aacute;s altas de poblaci&oacute;n encarcelada.
    </p><p class="article-text">
        En el citado panel de Naciones Unidas, el jurista argentino Mario Coriolano lanzaba un mensaje final: &ldquo;En los &uacute;ltimos 10 a&ntilde;os ha habido muchas reformas judiciales, policiales y penitenciarias, pero han adolecido de un enfoque de derechos humanos. Eso es lo es nuevo que tiene que venir, tiene que pensarse en un desarrollo desde los derechos humanos de esas reformas que han buscado eficiencia y nos han dado este cuadro de situaci&oacute;n de hacinamiento, de tortura y de impunidad&rdquo;. Cabe puntualizar que Coriolano hablaba para el mundo y no se refer&iacute;a en concreto al caso espa&ntilde;ol, por si a alguien le parece todav&iacute;a que las recomendaciones de la ONU no est&aacute;n dirigidas a pa&iacute;ses tan &ldquo;desarrollados&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Lohitzune Zuloaga Lojo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/contrapoder/reforma-codigo-penal-punitivismo_132_4448324.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 28 Dec 2014 18:43:45 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Demasiadas vueltas para un Código penal]]></media:title>
    </item>
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