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    <title><![CDATA[elDiario.es - Joan Herrera]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/joan_herrera/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Joan Herrera]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Una soga de poder nuclear]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/soga-nuclear_129_12740159.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/0dc5ef81-ac26-41f1-a193-6383949f9cd7_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Una soga de poder nuclear"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La extensión propuesta de su vida útil tiene un recorrido corto y grandes riesgos: tres años más para el reactor de Almaraz I y dos para Almaraz II. Y se piden solo 2 y 3 años, porque así se consigue para 2030 la tormenta perfecta</p></div><p class="article-text">
        En las &uacute;ltimas semanas, se ha vuelto a hablar mucho de energ&iacute;a nuclear. Pero bajo el prisma con el que se est&aacute; abordando el debate, parece haberse olvidado que no estamos s&oacute;lo ante una cuesti&oacute;n puramente tecnol&oacute;gica y econ&oacute;mica, sino tambi&eacute;n ante un asunto de propiedad, de poder y de control del mercado el&eacute;ctrico. En Espa&ntilde;a, esa m&uacute;sica nos suena ya que pocos actores han dictado durante d&eacute;cadas la pol&iacute;tica energ&eacute;tica del pa&iacute;s.
    </p><p class="article-text">
        El debate se presenta como si solo se tratara de decidir entre unas tecnolog&iacute;as u otras, pero lo que est&aacute; en juego es qui&eacute;n posee los activos y c&oacute;mo su concentraci&oacute;n en pocas manos condiciona la pol&iacute;tica energ&eacute;tica de todo un pa&iacute;s. Y, sobre todo, c&oacute;mo esa concentraci&oacute;n puede hipotecar el desarrollo de las energ&iacute;as renovables y del almacenamiento, pilares indispensables de la transici&oacute;n energ&eacute;tica.
    </p><p class="article-text">
        Si prolongamos la vida de las centrales nucleares existentes y estas contin&uacute;an generando electricidad, las inversiones proyectadas en renovables y almacenamiento se frenar&aacute;n, al ser la nuclear existente una tecnolog&iacute;a incapaz de aportar la flexibilidad que necesita un mix el&eacute;ctrico con fuerte presencia de renovable. Dejar&iacute;a de tener sentido invertir cuando la demanda est&aacute; estancada y el sistema decide alargar la vida de unas centrales cuyo cierre escalonado se pact&oacute; en 2019. Conviene recordar que cada reactor nuclear representa alrededor del 3% de la generaci&oacute;n el&eacute;ctrica peninsular: mantenerlos activos altera los equilibrios del sistema. Y se abrir&aacute; un marco conocido en Espa&ntilde;a en la d&eacute;cada anterior para los inversores en renovables: el de la inseguridad del inversor que invirti&oacute; en renovables atendiendo a un calendario pactado y trasladado normativamente. La inseguridad jur&iacute;dica y regulatoria que genera esta decisi&oacute;n no es menor ya que muchos inversores podr&iacute;an congelar sus proyectos, dise&ntilde;ados con un calendario claro y unas expectativas definidas.
    </p><p class="article-text">
        Prorrogamos vida a una tecnolog&iacute;a que no da respuesta ante posibles apagones, y que a la vez, con su car&aacute;cter inflexible (no podemos encender y apagar en funci&oacute;n del momento de generaci&oacute;n renovable) nos limita avanzar hacia un modelo con m&aacute;s almacenamiento y renovable. La se&ntilde;al de hoy se traduce en&nbsp;menos inversiones en renovables y almacenamiento.
    </p><p class="article-text">
        Pero lo m&aacute;s relevante es que la extensi&oacute;n de la vida &uacute;til de Almaraz, a cambio de pretendidamente nada es inteligente por parte de los propietarios de las plantas (sin pedir nada a cambio, pero tampoco exigi&eacute;ndoles nada cuando se trata de centrales ya amortizadas). La extensi&oacute;n propuesta de su vida &uacute;til tiene un recorrido corto y grandes riesgos: tres a&ntilde;os m&aacute;s para el reactor de Almaraz I y dos para Almaraz II. Y se piden solo 2 y 3 a&ntilde;os, porque as&iacute; se consigue para 2030 la tormenta perfecta. No podr&aacute;n 4 reactores &ndash; Almaraz I y II, Asc&oacute; y Cofrentes-. Y es ah&iacute; donde se pretender&aacute;n poner las condiciones para el alargue de la vida de los reactores, y con el cuarto rescate nuclear. As&iacute;, la pol&iacute;tica energ&eacute;tica podr&iacute;a volver a decidirse &ldquo;en un taxi&rdquo;, como tantas veces en el pasado.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute; las cosas, en 2030 estar&iacute;amos ante la imposibilidad de cerrar y un escenario propicio para conseguir el que podr&iacute;amos denominar el cuarto rescate nuclear: ah&iacute; si se dar&iacute;an las condiciones para una pr&oacute;rroga con las condiciones a favor de los propietarios de las centrales.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El debate p&uacute;blico actual esquiva las preguntas verdaderamente importantes. Cuando en 2030 se desconecten 4 GW nucleares en apenas un a&ntilde;o, &iquest;aguantar&aacute; el sistema el&eacute;ctrico esa desconexi&oacute;n del 12% de la generaci&oacute;n? Y es ah&iacute; donde se produce la trampa mortal. Un escenario donde solo puedes optar &iquest;qu&eacute; precio pagar&iacute;amos por esa desconexi&oacute;n simult&aacute;nea? O si no lo hacemos, &iquest;qu&eacute; condiciones impondr&aacute;n las compa&ntilde;&iacute;as para prolongar la vida de los reactores? &iquest;Se negociar&aacute;n de forma independiente cada reactor o se exigir&aacute; su prolongaci&oacute;n conjunta? Y, llegado el momento, cuando la seguridad de suministro se use como argumento, &iquest;qu&eacute; contrapartidas pedir&aacute;n? &iquest;Qu&eacute; garant&iacute;as de seguridad se nos ofrecer&aacute;n?&iquest;C&oacute;mo se trasladar&aacute; a los costes del sistema y pagados por los consumidores?
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Est&aacute; dispuesto el Gobierno a poner una soga de poder al cuello de la pol&iacute;tica energ&eacute;tica espa&ntilde;ola, para que en 2029 la sart&eacute;n vuelva, m&aacute;s que nunca, a estar en las mismas manos de siempre?
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Joan Herrera, David Ribó Pérez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/soga-nuclear_129_12740159.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 06 Nov 2025 05:02:40 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Una soga de poder nuclear]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La nueva tarifa eléctrica. Transición energética y ahorro]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/nueva-tarifa-electrica-transicion-energetica-ahorro_129_7993506.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/19d4b18a-4c53-4a34-bd47-5f6616ed7b79_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La nueva tarifa eléctrica. Transición energética y ahorro"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En el recibo va a venir el maxímetro, midiendo la potencia que estamos pidiendo realmente cada mes, y ese va a ser un mensaje claro para que la contratación de potencia se ajuste realmente a la potencia consumida de forma simultánea</p></div><p class="article-text">
        &iquest;Es compatible querer menos dependencia energ&eacute;tica, m&aacute;s renovables y negar un modelo de tarifas que d&eacute; se&ntilde;ales de precios para desplazar consumos a los momentos con m&aacute;s renovables y menos consumo? No lo es. Menos dependencia energ&eacute;tica, m&aacute;s renovables es una econom&iacute;a m&aacute;s saneada, energ&iacute;a m&aacute;s barata, pero tambi&eacute;n gesti&oacute;n de la demanda. Pero parece que esta es una se&ntilde;al f&aacute;cilmente rechazable e incluso caricaturizable.
    </p><p class="article-text">
        El modelo el&eacute;ctrico hacia el que avanzamos es substancialmente diferente al modelo existente hasta el momento. Hasta ahora adapt&aacute;bamos la generaci&oacute;n el&eacute;ctrica a las previsiones de demanda. De esta manera, ante dichas previsiones los generadores de electricidad, gestionables y normalmente contaminantes, adaptaban su generaci&oacute;n. El modelo hacia el que estamos avanzando, con cada vez m&aacute;s renovables, va a permitir mucha generaci&oacute;n renovable, mayoritariamente e&oacute;lica y fotovoltaica. Este elemento, claramente positivo, supone un cambio de paradigma. La mayor parte de renovables &ndash;exceptuando la hidr&aacute;ulica no fluyente- es una energ&iacute;a barata y no gestionable. Es por tanto l&oacute;gico dar se&ntilde;ales para que la demanda se adapte a las curvas de generaci&oacute;n, desplazando dichos consumos a los momentos de generaci&oacute;n renovable, aprovechando al m&aacute;ximo dicha generaci&oacute;n, y evitando o atenuando los momentos en que en el mix el&eacute;ctrico tenemos m&aacute;s renovable que la energ&iacute;a que podemos consumir o almacenar.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Es en este cambio de paradigma donde se ubica el nuevo modelo de tarifas. El nuevo modelo va a tener 3 periodos de facturaci&oacute;n en el consumo y podremos contratar dos potencias. Los tres periodos, podemos llamarlos de precio alto, precio medio y precio bajo. El periodo de precio m&aacute;s alto, entre semana de 10h a 14h y de 18h a 22h, estamos hablando de un precio que oscilar&aacute; entre 0,16 y 0,24 euros, precio que depende de nuestro consumo y la tarifa contratada. Pero est&aacute; claro que si bajamos la demanda en esas horas el precio bajar&aacute; en el mercado mayorista, afectando positivamente al precio en esas horas. A menor consumo menor va a ser el precio, y si no entran las tecnolog&iacute;as mas caras del sistema, (b&aacute;sicamente ciclos combinados de gas), ayudamos a pagar menos y a tener menos emisiones de contaminaci&oacute;n y en especial de CO2. Por lo tanto buena medida.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        As&iacute;, la se&ntilde;al de precios har&aacute; que, en las horas m&aacute;s caras, de lunes a viernes, se desplacen consumos de aquellos aparatos m&aacute;s consumidores y gestionables hacia otras horas m&aacute;s econ&oacute;micas. Los imprescindibles los seguiremos utilizando (vitro, TV, frigo, microondas, etc...) pero se podr&aacute; introducir estrategias que permitan desplazar consumos m&aacute;s intensivos en horario m&aacute;s econ&oacute;mico.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Las horas de precio medio son entre semana de 8h a 10h , de 14h a 18h y de 22h a 24h; el precio oscilar&aacute; entre los 0,10 y los 0,14 euros. Son horas que podemos aprovechar para poner aparatos necesarios entre semana pero no imprescindibles a las horas de precio alto. Y luego tenemos las horas de precio m&aacute;s bajo. Oscilar&aacute;n entre 0,05 y 0,08 euros y son 4 noches entre semana de las 0h a las 8h y todo el fin de semana, empieza el viernes a las 24h y hasta el lunes a las 8h. Representan el 54% de las horas anuales.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Las horas de precio alto y precio medio son el 23% (cada una) de las horas anuales, y si lo miramos con detenimiento, veremos que no son tantas horas y que el precio medio es muy parecido, incluso menor que la mayor&iacute;a de tarifas actuales.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El otro elemento novedoso es la posibilidad de tener dos potencias. Si miramos nuestra factura, lo que pag&aacute;bamos antes del cambio, por el t&eacute;rmino de potencia se pagaba entre 38&euro;/KW los indexados, 41&euro;/KW los del mercado regulado y entre 44&euro; y 50&euro;/KW los del mercado libre (en tarifas 2.0 y 2.0DHA). Con la nueva tarifa se podr&aacute; llegar a pagar s&oacute;lo 32&euro;/KW, un 30% menos de media.
    </p><p class="article-text">
        Es, en este contexto, que la reducci&oacute;n del t&eacute;rmino potencia va en la l&iacute;nea que camina toda Europa - el precio de la potencia con una bajada del 30%- haciendo que se pague m&aacute;s por la energ&iacute;a consumida que por la potencia contratada, haciendo as&iacute; que el ahorro y la eficiencia sea un ponderable de mayor peso a la hora de pagar nuestra factura.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Algo que no se est&aacute; difundiendo es que en el recibo el&eacute;ctrico va a venir el max&iacute;metro, midiendo la potencia que estamos pidiendo realmente cada mes, y ese va a ser un mensaje claro para que la contrataci&oacute;n de potencia se ajuste realmente a la potencia consumida de forma simult&aacute;nea, evitando algo muy frecuente a d&iacute;a de hoy. Si gestionamos bien la simultaneidad, podremos bajar la potencia, y ello repercutir&aacute; en pagar menos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        A su vez, si bien la mayor&iacute;a continuar&aacute; con una &uacute;nica potencia contratada, la misma potencia actual en los dos tramos, permitir&aacute; adaptar dichas potencias a actividades muy intensivas en determinadas franjas horarias. Los horarios de los dos tramos de potencia son: P1 de 8h a 24 horas entre semana, y el P2 de lunes a jueves de 0h a 8h y el viernes de las 24h a lunes hasta las 8h. As&iacute; suelos radiantes, radiadores cer&aacute;micos o veh&iacute;culos el&eacute;ctricos podr&aacute;n desplazar sus consumos a horas y potencia m&aacute;s barata. Es decir, se podr&aacute; bajar la potencia durante el d&iacute;a y subir durante la noche o fin de semana. Subir la potencia en esos horarios no representar&aacute; casi ning&uacute;n coste.
    </p><p class="article-text">
        Por otro lado, la factura va a llevar un c&oacute;digo QR, el cual, llevar&aacute; al comparador de la CNMC donde podremos comparar nuestra tarifa actual con las tarifas del mercado, y como novedad ya se podr&aacute;n comparar las tarifas del PVPC reguladas e indexadas 100% renovables.
    </p><p class="article-text">
        En cualquier caso, lo mejor de las medidas es que permitir&aacute; introducir estrategias de ahorro, eficiencia y gesti&oacute;n de la demanda. Hasta el d&iacute;a de hoy, con las tarifas 2.0A SIN discriminaci&oacute;n horaria, tener consumos en diferentes horas implicaba no plantearse casi ninguna medida de ahorro en el consumo pues no hab&iacute;a ning&uacute;n incentivo, ni perjuicio seg&uacute;n la hora del d&iacute;a. S&oacute;lo se aprovechaban y ahorraban los consumidores con tarifas reales con Discriminaci&oacute;n Horaria, la 2.0DHA, pero tambi&eacute;n con limitado mensaje de precio seg&uacute;n el mercado real. Hoy, con el nuevo modelo de tarifas, tenemos la primera se&ntilde;al para empezar a adaptar la demanda a los diferentes momentos de generaci&oacute;n renovable.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        No hay que olvidar que tenemos varias disfunciones en el sector el&eacute;ctrico que encarecen mucho la factura, como por ejemplo, el hecho de que tenemos contratados unos 185 GW de potencia entre los 27,5M de contratos existentes (por los cuales pagamos cada a&ntilde;o unos 12.500 M&euro;) y, que si miramos el peor d&iacute;a de este a&ntilde;o (el d&iacute;a 8 de enero en plena Filomena), la potencia m&aacute;xima en la que se oper&oacute; fue de s&oacute;lo 42 GW, por lo que podemos pensar que el sector de la distribuci&oacute;n est&aacute; cobrando m&aacute;s de 3 veces la potencia real necesaria, estimando beneficios por encima de los 9.000 M&euro;/a&ntilde;o sin necesidad!! Hay que recordar que esta &ldquo;sobrerretribuci&oacute;n&rdquo; (parte fija del recibo), viene de un cambio regulatorio, -agosto del 2013-, con el famoso ministro Soria del PP, que dobl&oacute; el precio de la potencia contratada para todos los consumidores dom&eacute;sticos, y fue la subida de precio en la parte fija, m&aacute;s descarada desde la liberaci&oacute;n del sector, desincentivando el ahorro y la solar FV en r&eacute;gimen de autoconsumo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        A su vez, la nueva propuesta, favorece una mayor implementaci&oacute;n de estrategias de autoconsumo, haciendo que los momentos en que la electricidad es m&aacute;s cara, coincidan con los momentos de m&aacute;xima generaci&oacute;n solar.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;Por &uacute;ltimo, cabe se&ntilde;alar que es clave implementar nuevas medidas. As&iacute;, un nuevo anteproyecto va a regular, por primera vez, los conocidos &ldquo;beneficios ca&iacute;dos del cielo&rdquo;, el cual, va a limitar que las plantas de generaci&oacute;n sin emisiones cobren los derechos de emisi&oacute;n como el resto de las plantas que s&iacute; generan emisiones.
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;Entrar en ello era imprescindible, m&aacute;s all&aacute; que se tiene que discutir a nivel europeo el contrasentido de un modelo de fijaci&oacute;n de precios que est&aacute; &ldquo;sobrerretribuyendo&rdquo; a aquellos generadores de plantas ya amortizadas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        A su vez, hay que apuntar que con dichas medidas no basta. El conocido como Paquete de Invierno y las directivas europeas en materia energ&eacute;tica establecen nuevas medidas e instrumentos para agrupar y gestionar la demanda y articular a la ciudadan&iacute;a en torno a la energ&iacute;a. Dichas directivas son ambiciosas y algunas de ellas ya deber&iacute;an estar traspuestas. Figuras como la agregaci&oacute;n (de consumos energ&eacute;ticos), los mecanismos de flexibilidad, el desarrollo normativo para que las Comunidades Ciudadanas de Energ&iacute;a pueden operar &ndash;de acuerdo con la directiva- en generaci&oacute;n, suministro, agregaci&oacute;n e incluso en distribuci&oacute;n, y donde la ciudadan&iacute;a tiene un gran protagonismo; son s&oacute;lo ejemplos del apasionante momento que estamos viviendo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Querer una transici&oacute;n energ&eacute;tica verde, reducir nuestra fuerte dependencia energ&eacute;tica, introducir renovables de forma masiva, no va s&oacute;lo de generaci&oacute;n renovable, o de reducir consumos. Supone un cambio de h&aacute;bitos, y sin lugar a dudas de se&ntilde;ales de precio que permita desplazar consumos hacia aquellos momentos en que tengamos m&aacute;s energ&iacute;a renovable y m&aacute;s barata. La propuesta del cambio de tarifas va en la buena direcci&oacute;n, sin olvidar la creciente pobreza energ&eacute;tica. Pero habr&aacute; que sumar un marco normativo que permita lo que dicen las directivas: que la ciudadan&iacute;a est&eacute; en el centro de la transici&oacute;n energ&eacute;tica.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Manel Rivero, Joan Herrera]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/nueva-tarifa-electrica-transicion-energetica-ahorro_129_7993506.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 02 Jun 2021 04:00:44 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La nueva tarifa eléctrica. Transición energética y ahorro]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Sobre monstruos y oportunidades]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/monstruos-oportunidades_129_2267696.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/fb04cbf0-397f-474b-9544-1f5badcc2d0e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Sobre monstruos y oportunidades"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Hoy estamos en condiciones para librar la batalla de hacer de lo público la manera de encarar el futuro. Si algo nos enseña esta crisis es que el "ande yo caliente" no vale para los nuevos tiempos</p></div><p class="article-text">
        El d&iacute;a siguiente ser&aacute; diferente porque nosotros seremos diferentes. Pero el tema es en qu&eacute; l&iacute;neas cambiar&aacute;. Confieso haber le&iacute;do visiones m&aacute;s optimistas, otras con una visi&oacute;n m&aacute;s inquietante. Desde la perspectiva de la defensa de lo p&uacute;blico y com&uacute;n hasta la visi&oacute;n de honda preocupaci&oacute;n ante las tentaciones efectivas y autoritarias ante una crisis como esta. La cuesti&oacute;n ya no es por qu&eacute; visi&oacute;n decantarse, sino qu&eacute; hacer.
    </p><p class="article-text">
        Dicen que cuando lo viejo no acaba de morir y lo nuevo no acaba de nacer es cuando aparecen los monstruos. El escenario post coronavirus es ciertamente estremecedor, con porcentajes de paro disparados y con un riesgo de exclusi&oacute;n que se multiplica.
    </p><p class="article-text">
        No se trata de ser ingenuos. Es posible un escenario en que la crisis se resuelva con la vuelta al consumo desenfrenado, la vuelta al <em>business as usual</em> combinado con ciertas dosis de autoritarismo o restricci&oacute;n de libertades, ya que estas dicen ser m&aacute;s efectivas ante un marco de guerra &ndash;obviando que las respuestas comunitarias pueden ser tan o m&aacute;s efectivas sin debilitar nuestros derechos y libertades-. La crisis de 2008 pas&oacute; del eslogan de Sarkozy de refundar el capitalismo al desmantelamiento de la red de servicios p&uacute;blicos (sanidad, educaci&oacute;n, dependencia) y la fragilizaci&oacute;n del trabajo. Es posible que ante un agravamiento de la situaci&oacute;n social se vuelva a una ley de la selva m&aacute;s salvaje. Ciertamente, la agenda ambiental podr&iacute;a verse sepultada por la necesidad de una pronta recuperaci&oacute;n. El g&eacute;nero humano podr&iacute;a verse orillado ante tensiones identitarias o nacionales. La crisis que viene puede dar pie a los &ldquo;monstruos&rdquo; que describe Gramsci cuando lo nuevo no acaba de nacer.
    </p><p class="article-text">
        Pero a pesar de todos los miedos &ndash;y miedo hay mucho- creo que podemos afirmar que las lecciones de lo vivido nos dan algunas pistas sobre las respuestas a la crisis, desde el plano p&uacute;blico, ambiental e internacional.
    </p><p class="article-text">
        Llevamos d&eacute;cadas en que se nos habla de la mayor eficiencia del mercado a la hora de repartir los recursos; se han mercantilizado derechos como la salud, la competitividad se ha impuesto a la cooperaci&oacute;n. Pero la presente crisis nos aporta im&aacute;genes tan preciosas como la de Boris Johnson salvado por dos inmigrantes que trabajan en el depauperado sistema p&uacute;blico de salud brit&aacute;nico. Hoy estamos en condiciones para librar la batalla para hacer de lo p&uacute;blico y lo com&uacute;n la manera de encarar el futuro. Si algo nos ense&ntilde;a esta crisis es que la m&aacute;xima del &ldquo;ande yo caliente&rdquo; no vale para los nuevos tiempos. Se impone lo p&uacute;blico, la desmercantilizaci&oacute;n de nuestros derechos, la cooperaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Estamos en condiciones de proponer que la mejor manera de encarar la crisis est&aacute; en la defensa de lo p&uacute;blico, en revalorizar la econom&iacute;a de los cuidados. Es en este contexto donde debe tener un reconocimiento social y tambi&eacute;n econ&oacute;mico distinto. &iquest;De qu&eacute; sirve aplaudir a cajeras y personal sanitario cada tarde sin un reconocimiento econ&oacute;mico de su labor? A su vez, la manera de encarar el futuro s&oacute;lo puede salir de una lucha contra la desigualdad mucho m&aacute;s decidida y, por tanto, con una fiscalidad en la que las rentas de capital aporten mucho m&aacute;s.
    </p><p class="article-text">
        El segundo ingrediente que quisiera destacar es la apertura de un nuevo tiempo. La crisis de la COVID-19 inaugura una nueva era: la era en que el colapso es posible. Y ello deber&iacute;a significar una manera distinta de encarar el futuro. La previsi&oacute;n deber&iacute;a ser una variable de peso a la hora de tomar decisiones presentes. Esta caracter&iacute;stica deber&iacute;a significar un enfoque distinto y, por tanto, responsable ante el principal desaf&iacute;o que tiene la humanidad: el cambio clim&aacute;tico. &iquest;Alguien puede imaginar el planeta con tres grados m&aacute;s, m&aacute;s infecciones, m&aacute;s incertidumbre? Hoy, estamos en condiciones de afirmar, no como una prospecci&oacute;n de futuro, sino como un hecho que condiciona nuestro presente, que la p&eacute;rdida de la biodiversidad ha eliminado barreras entre especies animales portadoras y nosotros. La biodiversidad aparece con fuerza como un elemento clave en la supervivencia del g&eacute;nero humano.
    </p><p class="article-text">
        La propuesta debe ser una (renovada y efectiva) agenda ambiental. Dicha propuesta ser&aacute; dibujada y caricaturizada por negacionistas o insensatos como un freno a la &ldquo;necesaria recuperaci&oacute;n econ&oacute;mica&rdquo;. Pero dicha tentaci&oacute;n hay que contraponerla con hechos: la humanidad no debe ni puede vivir a espaldas del planeta, y los vagos compromisos en la agenda clim&aacute;tica no pueden continuar acept&aacute;ndose. Hoy la biodiversidad no es un capricho de ecologistas, sino que se demuestra una barrera de protecci&oacute;n para el ser humano. Un trato m&aacute;s equilibrado a nuestro animales no es s&oacute;lo una cuesti&oacute;n de mayor sensibilidad, sino que evita que granjas en condiciones de extrema insalubridad aumenten los riesgos de causar enfermedades. Hoy, mucho m&aacute;s importante que ampliar determinadas infraestructuras, es conseguir espacios en nuestras tramas urbanas que sean reservas de la biodiversidad o de producci&oacute;n agr&iacute;cola de proximidad.
    </p><p class="article-text">
        A esta agenda ambiental se le suma un elemento a&ntilde;adido de cambio del modelo productivo. Nuestra econom&iacute;a es una econom&iacute;a volcada a los servicios que necesitar&aacute; de una fuerte reorientaci&oacute;n. Debemos encarar la necesidad de cadenas de valor, producci&oacute;n y distribuci&oacute;n m&aacute;s locales, que a la vez nos haga m&aacute;s resilientes &ndash;&iquest;o no afecta a la seguridad que determinadas cadenas de productos b&aacute;sicos est&eacute;n a kil&oacute;metros de distancia?-. Otro elemento que caracteriza nuestra econom&iacute;a es una fuerte dependencia energ&eacute;tica -tres de cada cuatro unidades energ&eacute;ticas consumidas vienen de fuera- pero a diferencia de hace 10 a&ntilde;os la alternativa renovable no es solo posible sino m&aacute;s barata. Se trata por tanto no s&oacute;lo de hacer un New Deal, sino un Green New Deal, asumiendo no una pol&iacute;tica de crecimiento sino una propuesta que asuma los l&iacute;mites de nuestro crecimiento y que cambie las bases del modelo productivo y de consumo.
    </p><p class="article-text">
        La solidaridad y cooperaci&oacute;n internacional. &Eacute;ste deber&iacute;a ser el tercer ingrediente en nuestra respuesta. Y es sin lugar a dudas donde est&aacute;n las dudas. Hoy, a pesar que el desaf&iacute;o es para el g&eacute;nero humano, la cooperaci&oacute;n internacional es inexistente, manteni&eacute;ndose la competici&oacute;n versus la cooperaci&oacute;n para conseguir algo tan b&aacute;sico como una vacuna. La ausencia de liderazgo norteamericano, la falta de proyecto europeo, es contrarrestada por una propuesta en la que la salida autoritaria se vislumbra como la &uacute;nica posible. Y precisamente por ello deber&iacute;amos exigir una respuesta europea distinta, basada en la fraternidad y la solidaridad. Hoy existen posturas parecidas a las de 2008, con esa visi&oacute;n calvinista y austera centroeuropea. Pero a la vez, las lecciones de la anterior crisis, sumado al marco planetario deben obligar a un cambio de pol&iacute;ticas europeas. O Europa cambia o no habr&aacute; proyecto europeo. En cualquier caso, no vale esperar. Es necesaria una postura y una pol&iacute;tica desde el sur de Europa. Y para que esta tenga fuerza se necesita compartirla con nuestros vecinos y, en segundo lugar, intentar alcanzar el mayor grado de consenso en torno a las mismas.
    </p><p class="article-text">
        Por &uacute;ltimo est&aacute; el c&oacute;mo hacerlo. Necesitamos que lo que hoy es denominador com&uacute;n, que es defensa de lo p&uacute;blico, reducci&oacute;n de la desigualdad, poner en valor la econom&iacute;a de los cuidados, garantizar una salida equilibrada con el medio y que encare la transici&oacute;n energ&eacute;tica formen parte de una agenda compartida m&aacute;s all&aacute; de los partidos de Gobierno. Y a pesar de que habr&aacute; resistencias partidarias, deber&iacute;a haber tambi&eacute;n presi&oacute;n por parte de aquellos sectores econ&oacute;micos m&aacute;s sensatos y equilibrados para evitar que el escenario de desastre y cataclismo social d&eacute; pie a que aparezcan los peores monstruos. La agenda es a mi entender una agenda ecosocialista. Tiene mucho de New Green Deal. Pero hoy puede ser una propuesta compartida por amplios sectores de la sociedad que antes de esta crisis entienden que pueden compartir estos denominadores comunes.
    </p><p class="article-text">
        Esta es una crisis que nos marca el distanciamiento f&iacute;sico, pero que nos exige la proximidad social &ndash; a diferencia de lo que marca la consigna oficial-; cuando todo se desploma, lo individual pesa poco. Vale lo compartido, lo com&uacute;n, lo p&uacute;blico. Dicen que las crisis son escenarios que cambian la manera de pensar y de actuar. Se nos abre un crisis, y disculpen el t&oacute;pico, se nos brinda una oportunidad. En un momento de crisis, las mentes tambi&eacute;n pueden cambiar con rapidez. Lo m&aacute;s relevante de esta crisis es que recupera de nuestra desmemoria el concepto de g&eacute;nero humano y la noci&oacute;n de bien com&uacute;n y de servicio p&uacute;blico. Tal vez los elementos &eacute;ticos m&aacute;s valiosos con los que comenzar a construir otra manera de vivir.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Joan Herrera]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/monstruos-oportunidades_129_2267696.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 15 Apr 2020 20:40:46 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Sobre monstruos y oportunidades]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Coronavirus,Medio ambiente]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[COP25, sobre el "cuándo se jodieron las cumbres del clima" y la imprescindible respuesta europea y local]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/cop-jodieron-cumbres-imprescindible-respuesta_129_1186201.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/f4ee211d-844f-45fe-9135-18107e905b2d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="COP25, sobre el &quot;cuándo se jodieron las cumbres del clima&quot; y la imprescindible respuesta europea y local"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En la habitación ya ha entrado el fuego, los informes climáticos apuntan que 2019 será un año récord de temperaturas, y los resultado "magros" evidencian la desconexión que existe entre la mayoría de los Gobiernos del mundo y la ciencia</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;Too small, too late&rdquo;. Demasiado peque&ntilde;o, demasiado tarde. Despu&eacute;s de cada una de las Cumbres del Clima, el resultado ha acabado siendo siempre el mismo. Pero esta vez seguramente es distinto. La ONU ha advertido de que se deben multiplicar por cinco los esfuerzos globales previstos si se quiere que el incremento de la temperatura se quede por debajo de 1,5 grados respecto a los niveles preindustriales. Y por tres si se aspira a que ese incremento est&eacute; por debajo de los 2 grados. En la habitaci&oacute;n ya ha entrado el fuego, los informes clim&aacute;ticos apuntan que 2019 ser&aacute; un a&ntilde;o r&eacute;cord de temperaturas, y los resultado &ldquo;magros&rdquo; evidencian la desconexi&oacute;n que existe entre la mayor&iacute;a de los Gobiernos del mundo y la ciencia. Es cierto, la COP25 no estaba dise&ntilde;ada como una cumbre decisiva. Pero el tiempo se agota y ello exig&iacute;a unos compromisos que no se han alcanzado.
    </p><p class="article-text">
        La mejor noticia de la COP25 es, m&aacute;s all&aacute; de la capacidad de organizar en un mes y medio una Cumbre por parte de las instituciones espa&ntilde;olas &ndash;no es poco- es sin lugar a dudas el impacto que ha tenido en la asunci&oacute;n de conciencia clim&aacute;tica por parte de la opini&oacute;n p&uacute;blica espa&ntilde;ola. El papel protagonista de Teresa Ribera ha sido una de las claves para que se aprobase lo poco comprometido. Se ha conseguido en la declaraci&oacute;n final que otros actores puedan sumarse a la lucha contra el cambio clim&aacute;tico. Y es esa percha la que permite, ante la falta de liderazgo gubernamental de muchos pa&iacute;ses y la falta de compromiso de los grandes emisores, que otros actores como las Administraciones locales, regionales y grandes empresas puedan definir estrategias y compromisos en la lucha contra el calentamiento.
    </p><p class="article-text">
        Lo peor; los l&iacute;mites de los marcos multilaterales para abordar probablemente el mayor desaf&iacute;o que ha vivido nunca la humanidad. El reto pol&iacute;tico para que los pa&iacute;ses firmantes del Acuerdo de Par&iacute;s presentasen planes m&aacute;s duros de recorte de las emisiones de gases de efecto invernadero porque los que hay ahora no son suficientes, s&oacute;lo se ha traducido en que 84 pa&iacute;ses se han comprometido a presentar planes m&aacute;s duros en 2020. No se ha conseguido el desarrollo del art&iacute;culo 6 del acuerdo de Par&iacute;s, el que habla sobre la regulaci&oacute;n de los mercados de carbono, y se pospone hasta la cumbre de noviembre de 2020, muy lejos de lo planteado por aquellos que defend&iacute;an los principios de San Jos&eacute; (en referencia a la capital costarricense, donde se establecieron) donde se recogieron once condiciones que van desde asegurar la integridad ambiental hasta evitar la doble contabilidad, vetar el traspaso de cr&eacute;ditos anteriores a 2020 al nuevo sistema o bloquear tecnolog&iacute;as incompatibles con la reducci&oacute;n de emisiones.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute; las cosas, creo que es obligado reflexionar porque nos encontramos ante este escenario, y c&oacute;mo operar a partir de aqu&iacute;. En el por qu&eacute; es obligado pensar sobre el motivo profundo por el que no avanzan las cumbres. Y la explicaci&oacute;n creo que es finalmente m&aacute;s sencilla de lo que podamos pensar. Los grandes emisores (China, India, Jap&oacute;n, Brasil.....) se niegan a prometer una actualizaci&oacute;n al alza el a&ntilde;o pr&oacute;ximo. Y dicha actitud es una deriva del planteamiento &ldquo;negacionista&rdquo; de la administraci&oacute;n norteamericana.
    </p><p class="article-text">
        El principio de Conversaci&oacute;n en La Catedral de Vargas Llosa se abre con una pregunta del protagonista: &ldquo;&iquest;en qu&eacute; momento se jodi&oacute; el Per&uacute;?&rdquo; Hoy, si Jared Diamond tuviera que hacer una reedici&oacute;n de &ldquo;Colapso&rdquo;, con un cap&iacute;tulo dedicado a las Cumbres del Clima, podr&iacute;a empezar dicho cap&iacute;tulo con la misma pregunta: &iquest;en qu&eacute; momento se jodieron las cumbres del clima? Y la respuesta nos llevar&iacute;a a la noche del 10 de noviembre de 2016 (6.40 de la ma&ntilde;ana del 11 de noviembre de 2016, hora espa&ntilde;ola), cuando Donald Trump se proclamaba vencedor de las elecciones norteamericanas. En uno de los momentos m&aacute;s decisivos de la humanidad, ya habiendo entrado en tiempo de descuento para evitar un cambio clim&aacute;tico traum&aacute;tico, un negacionista se encaramaba al frente de la administraci&oacute;n m&aacute;s poderosa del planeta. Y con ello, arrastraba, en el mejor de los casos, a multitud de actores a una actitud diletante.
    </p><p class="article-text">
        Hoy, la lucha contra el cambio clim&aacute;tico, aparece como un reto moral, el mayor desaf&iacute;o que nunca hemos tenido. Pero es por todos asumido que sin un compromiso por parte de todos los actores, aquello que hagamos aqu&iacute; puede no ser suficiente si a miles de kil&oacute;metros de distancia no se comprometen de la misma manera. As&iacute;, aquellos pa&iacute;ses que disponen de carburantes abundantes, y en algunos casos a&uacute;n asequibles, por la falta de una fiscalidad verde global capaz de internalizar los costes, acaban por sucumbir al &ldquo;no hay nada que hacer&rdquo;, no definiendo una agenda efectiva en la reducci&oacute;n de consumo de petr&oacute;leo, gas y carb&oacute;n. La falta de un marco multilateral condiciona la falta de ambici&oacute;n. Y de esta manera pa&iacute;ses emisores con carburantes a mano se resisten a asumir mayores compromisos, o hacen lo imposible para que el mercado sobre derechos de emisiones no juegue papel alguno en la internalizaci&oacute;n de los costes ambientales.
    </p><p class="article-text">
        En este contexto la clave est&aacute; en el qu&eacute; hacer. La COP25 no es el primer escenario de frustraci&oacute;n, y es posible que no sea el &uacute;ltimo. Y creo que la respuesta no debe ser otra que redoblar la ambici&oacute;n en una agenda de cambio de modelo productivo y de reducci&oacute;n de emisiones. Para ello, aquellos pa&iacute;ses y regiones con una fuerte dependencia energ&eacute;tica tienen en la agenda en la lucha contra el cambio clim&aacute;tico un escenario de oportunidad econ&oacute;mica. Este el caso del escenario europeo, y particularmente del caso espa&ntilde;ol. Con una dependencia energ&eacute;tica del 54% (UE) y del 74% (Espa&ntilde;a) sin contar con las necesidades de uranio importado, la transici&oacute;n energ&eacute;tica acelerada, r&aacute;pida y con un firme compromiso en la reducci&oacute;n de emisiones, mejora de la eficiencia energ&eacute;tica y generaci&oacute;n de renovables, aparece como una oportunidad en t&eacute;rminos econ&oacute;micos, mejora de la balanza comercial y generaci&oacute;n de ocupaci&oacute;n. Hoy, la energ&iacute;a renovable es la m&aacute;s barata, la m&aacute;s asequible, la m&aacute;s eficiente. El abaratamiento de costes es extraordinario (la fotovoltaica ha reducido sus costes en un 80% en los &uacute;ltimos 5 a&ntilde;os). Y es ah&iacute; donde se ubican compromisos de objetivos m&aacute;s ambiciosos por parte de la mayor&iacute;a de pa&iacute;ses europeos. Los compromisos ambiciosos se traducen no s&oacute;lo respecto a la generaci&oacute;n renovable, sino a la mejora de la eficiencia, la electrificaci&oacute;n de los consumos t&eacute;rmicos, el cambio en la movilidad no s&oacute;lo electrific&aacute;ndola, sino protagoniz&aacute;ndola el cambio modal, el desarrollo de una fiscalidad verde que permita una agenda m&aacute;s ambiciosa y a la vez una agenda de transici&oacute;n justa para acompa&ntilde;ar a los sectores damnificados por la transici&oacute;n, una ley de retorno de envases que reduzca el consumo de pl&aacute;sticos de un solo uso. Estos son s&oacute;lo algunos de los ejemplos de una agenda necesaria para el planeta, pero que adem&aacute;s en un pa&iacute;s con fuerte dependencia energ&eacute;tica no s&oacute;lo le permite ser referente moral en la lucha contra el cambio clim&aacute;tico, sin poder abordar el futuro en mejores condiciones.
    </p><p class="article-text">
        Y estos compromisos, que deben ser asumidos a nivel europeo estatal, pueden tener un desarrollo entre nuestro mundo econ&oacute;mico, nuestras empresas, pero tambi&eacute;n entre un actor que a mi entender pasa a ser clave; los gobiernos locales y auton&oacute;micos. Hoy, una agenda firme y comprometida en la lucha contra el cambio clim&aacute;tico se traduce en m&aacute;s oportunidades econ&oacute;micas, generaci&oacute;n de ocupaci&oacute;n, y un &ldquo;mejor vivir&rdquo; para la gente que habita en nuestros pueblos y ciudades.
    </p><p class="article-text">
        Volviendo al marco europeo, quiz&aacute;s esta sea la manera de aportar desde uno de los continentes que m&aacute;s ha contribuido a la depredaci&oacute;n de recursos naturales en el planeta. Necesitamos, ante Cumbres y compromisos multilaterales demasiado diletantes, el papel de regiones-continente capaces de de definir agendas con una fuerte ambici&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        En las pr&oacute;ximas semanas, la UE entra en una nueva dimensi&oacute;n con la realidad del Brexit. Quiz&aacute;s, el escenario de bloqueo sufrido tras esta Cumbre Clim&aacute;tica ofrezca a Europa no s&oacute;lo la conveniencia de presentar objetivos m&aacute;s ambiciosos en la lucha contra el cambio clim&aacute;tico, sino de demostrar un marco multilateral en el que haya ambici&oacute;n clim&aacute;tica y la posibilidad de materializar una agenda de transformaci&oacute;n del modelo productivo en consonancia con el momento hist&oacute;rico en el que vivimos. Ante, el bloqueo de los grandes pa&iacute;ses emisores y la decepci&oacute;n sobre los resultados de la cumbre, la reacci&oacute;n no puede ser abandonar o dejarse ir. La respuesta por tanto es una agenda a nivel europeo y espa&ntilde;ol mucho m&aacute;s ambiciosa.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Joan Herrera]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/cop-jodieron-cumbres-imprescindible-respuesta_129_1186201.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 16 Dec 2019 19:16:35 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[COP25, sobre el "cuándo se jodieron las cumbres del clima" y la imprescindible respuesta europea y local]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Cop25]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Cambio climático: el mayor reto moral y una gran oportunidad]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/alternativaseconomicas/cambio-climatico-mayor-moral-oportunidad_132_1228851.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/ebb17c85-2056-4417-8686-d8a0e29d89b8_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Cambio climático: el mayor reto moral y una gran oportunidad"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El desafío no es producir más y más verde; es necesario cambiar las pautas de consumo</p><p class="subtitle">La transición energética puede permitir no sólo disminuir nuestra dependencia, sino ser una fuente de creación de riqueza y de reparto de la misma</p><p class="subtitle">Se trata de decidir si hacemos de la energía un vector de cambio y empoderamiento de la ciudadanía</p><p class="subtitle">El Plan Nacional Integrado de Energía y Clima está considerado por la Comisión Europea como el más ambicioso de todos los países miembros</p></div><p class="article-text">
        En este inicio de siglo, el principal reto moral que tenemos como habitantes del planeta es el del cambio clim&aacute;tico. Nada va a afectar m&aacute;s a la humanidad. Un cambio que como generaci&oacute;n vamos a ser los primeros en sufrir y los &uacute;ltimos en poder evitar sus da&ntilde;os m&aacute;s catastr&oacute;ficos.
    </p><p class="article-text">
        Pero al reto moral se le suma un escenario de oportunidad en la transici&oacute;n energ&eacute;tica. Espa&ntilde;a, un pa&iacute;s del sur de Europa con una fuerte dependencia energ&eacute;tica del exterior (m&aacute;s del 74%, sin contar con el uranio que importamos para hacer funcionar nuestras centrales nucleares, 20 puntos m&aacute;s que la mediana europea). Dicha dependencia se divide a tercios entre el consumo en transporte, en residencia y en nuestra industria.
    </p><p class="article-text">
        Mientras tanto, el escenario energ&eacute;tico ha dado un vuelco extraordinario. Hoy, la generaci&oacute;n el&eacute;ctrica m&aacute;s barata es la renovable. As&iacute;, la reducci&oacute;n de costes, particularmente en fotovoltaica, es entre el 60 y el 70% en los dos &uacute;ltimos a&ntilde;os. Y por primera vez en la historia, la generaci&oacute;n energ&eacute;tica deja de ser extractiva para pasar a ser renovable; puede dejar de ser un modelo de gran generaci&oacute;n centralizada a un modelo de generaci&oacute;n descentralizada y en que muchas y muchos puedan producir.
    </p><p class="article-text">
        Pero el reto no es producir m&aacute;s y m&aacute;s verde; es necesario cambiar pautas de consumo. En primer lugar, disminuyendo los comportamientos y actividades m&aacute;s &ldquo;energ&iacute;voras&rdquo;, mediante se&ntilde;ales de precios y avanzando en fiscalidad ambiental, haciendo lo que las directivas en materia energ&eacute;tica marcan: &ldquo;primero eficiencia&rdquo;, o lo que es lo mismo el mejor kWh es aquel no consumido.
    </p><p class="article-text">
        La ecuaci&oacute;n de menor dependencia energ&eacute;tica, m&aacute;s eficiencia y m&aacute;s renovables es lo que marca el Plan Nacional Integrado de Energ&iacute;a y Clima. Dicha propuesta ha sido considerada por la Comisi&oacute;n Europea como la m&aacute;s ambiciosa de las presentadas por parte de los Estados Miembros, con objetivos para 2030 del 42% de energ&iacute;a renovable en el consumo energ&eacute;tico final, el 74% de generaci&oacute;n renovable en el mix el&eacute;ctrico y una reducci&oacute;n de las emisiones de Gases de Efecto Invernadero del 20% respecto al a&ntilde;o 1990.
    </p><p class="article-text">
        En este contexto, el primero de los retos es la eficiencia. Y para ello hay que encarar uno de los campos en los que se tiene que protagonizar un mayor cambio cultural: el de la movilidad. As&iacute;, no se trata solo ni principalmente de introducir el veh&iacute;culo el&eacute;ctrico &ndash;que tambi&eacute;n&ndash;, sino de protagonizar un cambio modal, particularmente en nuestras ciudades, donde la batalla se entrelaza con la salud y la calidad del aire. Para ello hay que limitar el acceso del veh&iacute;culo m&aacute;s contaminantes a los centros, pero a la vez, definir nuevas estrategias de financiaci&oacute;n del transporte p&uacute;blico, colectivo y compartido. Seguidamente, es hora de entrar a fondo en la ciudad, en sus usos residenciales, terciarios e industriales, consiguiendo mejores aislamientos, nuevos autoconsumos, y un desplazamiento de consumos t&eacute;rmicos por consumos el&eacute;ctricos o por renovables t&eacute;rmicas.
    </p><p class="article-text">
        El segundo de los retos es el de la generaci&oacute;n renovable, en la que, sobre todo, hay que garantizar que las renovables y su penetraci&oacute;n vayan asociadas a la reducci&oacute;n de los precios. Para ello hay, en primer lugar, que hacer que en acceso y conexi&oacute;n haya normas y criterios objetivos, y no se produzca un proceso especulativo. En segundo lugar, hay que prever un calendario de subastas que permita desarrollar las renovables con precios de generaci&oacute;n bajos (como han hecho otros pa&iacute;ses).
    </p><p class="article-text">
        A m&aacute;s renovables, es necesaria una mayor electrificaci&oacute;n de los consumos. Y eso, despu&eacute;s de la eficiencia, debe suponer un paulatino cambio en la se&ntilde;al de precios que acompa&ntilde;e esa mayor electrificaci&oacute;n de nuestros consumos.
    </p><p class="article-text">
        La mayor penetraci&oacute;n de energ&iacute;a de origen renovable debe ir vinculada a un modelo en que haya m&aacute;s generaci&oacute;n distribuida; en el que haya mayor participaci&oacute;n de la ciudadan&iacute;a en los proyectos; en que dicha generaci&oacute;n sea una palanca para el desarrollo de la Espa&ntilde;a vaciada. A su vez, la generaci&oacute;n renovable, debe suponer no s&oacute;lo m&aacute;s renovables, sino desarrollo industrial, haciendo que reverdecer la econom&iacute;a tambi&eacute;n suponga reindustrializar la econom&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, dicha entrada de renovables debe ir asociada a una reflexi&oacute;n y una propuesta necesaria, y que a la vez es compleja de articular, en torno a si el modelo marginalista es el m&aacute;s apropiado para la gesti&oacute;n del sistema, en un momento en que dicha gestionabilidad es clave (la tecnolog&iacute;a que cerr&oacute; el 54% el mercado fue la hidr&aacute;ulica, cuando dicha tecnolog&iacute;a pasa por ser la renovable gestionable por excelencia y sus costes marginales est&aacute;n muy por debajo de los precios de venta de dicha electricidad). A su vez, la gestionabilidad debe suponer que la respuesta ante escenarios de menor producci&oacute;n de origen renovable no debe responderse solo con generaci&oacute;n no renovable, sino con la gesti&oacute;n de la demanda. En este &uacute;ltimo aspecto es determinante una modificaci&oacute;n de la tarifa donde cada vez pesen menos los t&eacute;rminos fijos y pese m&aacute;s el momento de consumo y cu&aacute;nto se consume. A ello habr&aacute; que sumar la necesaria agregaci&oacute;n de consumos, que permitan responder a los momentos de puntas de producci&oacute;n as&iacute; como a los momentos de menor generaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Por &uacute;ltimo, si realmente queremos empoderar a la ciudadan&iacute;a y situarla en el centro del modelo energ&eacute;tico, tal y como rezan las nuevas directivas europeas en materia energ&eacute;tica, debemos entender que el autoconsumo, el autoconsumo compartido, la comunidad local de energ&iacute;a o la comunidad ciudadana de energ&iacute;a, pasan a ser las piezas a partir de las cuales no s&oacute;lo se crea conciencia energ&eacute;tica ciudadana, sino que tambi&eacute;n se cambia y articula la econom&iacute;a del pa&iacute;s. Para ello necesitamos que la electrificaci&oacute;n vaya de la mano de una mayor digitalizaci&oacute;n, y a la vez, de garant&iacute;as de competencia en el sector energ&eacute;tico. Es clave un acceso a los datos de consumo el&eacute;ctrico y energ&eacute;tico, que permita al usuario el acceso a todo el detalle, la cesi&oacute;n a terceros, y la entrada de la gesti&oacute;n de la demanda como nuevo actor. Mientras, las bater&iacute;as, y particularmente las bater&iacute;as de los veh&iacute;culos el&eacute;ctricos, no solo permiten el acceso a una movilidad electrificada, sino que agregadas, pueden suponer un instrumento poderoso para almacenar energ&iacute;a cuando esta sea barata y excedentaria, y a la vez, para aportar la energ&iacute;a previamente almacenada cuando no haya energ&iacute;a de origen renovable.
    </p><p class="article-text">
        Se habla frecuentemente del papel de la econom&iacute;a espa&ntilde;ola en el contexto global, en un escenario de desmaterializaci&oacute;n de la econom&iacute;a. En un contexto global, se reserva a la econom&iacute;a espa&ntilde;ola un rol de terciarizaci&oacute;n de su actividad econ&oacute;mica. Pero la energ&iacute;a, la transici&oacute;n energ&eacute;tica, es aquello que en funci&oacute;n de c&oacute;mo se encare, puede permitir no solo conseguir disminuir nuestra fuerte dependencia energ&eacute;tica, sino una fuente de creaci&oacute;n de riqueza y de reparto de la misma. Se trata de decidir si hacemos de la energ&iacute;a un vector de control o un vector de cambio y empoderamiento del conjunto de la ciudadan&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Joan Herrera</strong> es abogado, ex director del Instituto para la Diversificaci&oacute;n y el Ahorro Energ&eacute;tico (IDAE) y ex coordinador de Iniciativa per Catalunya Verds.
    </p><p class="article-text">
        [Este art&iacute;culo forma parte del <a href="https://alternativaseconomicas.coop/articulo/nuevo-extra-con-medidas-contra-el-cambio-climatico" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">n&uacute;mero extra</a> de la revista <a href="http://alternativaseconomicas.coop/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Alternativas Econ&oacute;micas</a> dedicado a la Transici&oacute;n Energ&eacute;tica, que contiene 46 propuestas de pol&iacute;ticas p&uacute;blicas, iniciativas ciudadanas y actuaciones empresariales destinadas a garantizar la sostenibilidad del sistema energ&eacute;tico y afrontar la crisis clim&aacute;tica. A la venta en quioscos, librer&iacute;as especializadas, contacto@alternativaseconomicas.coop o el tel&eacute;fono 93 611 63 05. Ay&uacute;danos a sostener nuestro proyecto de periodismo independiente con<a href="http://alternativaseconomicas.coop/suscripciones" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> una suscripci&oacute;n</a>]
    </p><p class="article-text">
        <a href="http://alternativaseconomicas.coop/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> </a>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Joan Herrera]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/alternativaseconomicas/cambio-climatico-mayor-moral-oportunidad_132_1228851.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 01 Dec 2019 20:18:54 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Cambio climático: el mayor reto moral y una gran oportunidad]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Calentamiento global,Energías renovables]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Acceso a los datos de consumo, clave para gestionar la demanda de energía]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/acceso-consumo-gestionar-demanda-energia_129_1703016.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/8869295a-af9c-4f32-b80e-3c0259a0a8ed_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Acceso a los datos de consumo, clave para gestionar la demanda de energía"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">No sólo podemos, sino que debemos protagonizar una introducción masiva de energías de origen renovable</p><p class="subtitle">Dicha introducción, para ser exitosa necesita como mínimo de dos ingredientes: la participación ciudadana y la inversión múltiple</p><p class="subtitle">En segundo lugar necesitamos gestionabilidad de la demanda: consumir más cuando hay más generación renovable, y ahorrar e incluso aportar lo acumulado cuando no haya energía renovable</p></div><p class="article-text">
        Espa&ntilde;a, una de las econom&iacute;as con mayor dependencia energ&eacute;tica del exterior (72%). Importaciones diarias de 128 millones de euros en el 2018. Especializaci&oacute;n en econom&iacute;a de servicios. Especializaci&oacute;n: turismo.
    </p><p class="article-text">
        A su vez somos un pa&iacute;s rico en horas de sol, en viento, en biomasa, en ingenier&iacute;as, en conocimiento y experiencia en energ&iacute;as de origen renovables.
    </p><p class="article-text">
        Las dos variables, la negativa y la positiva nos se&ntilde;alan que la transici&oacute;n energ&eacute;tica no es s&oacute;lo un eslogan, es la palanca que nos puede permitir reverdecer la econom&iacute;a y a la vez reindustrializarla, prepar&aacute;ndonos ante un escenario en el que Espa&ntilde;a sufrir&aacute; particularmente el cambio clim&aacute;tico como pa&iacute;s del sur de Europa y un escenario europeo y global que demandar&aacute; servicios y tecnolog&iacute;as ligados a la transici&oacute;n energ&eacute;tica. Pasamos de un modelo de importar combustibles f&oacute;siles a uno capaz de crear nuevos modelos econ&oacute;micos y puestos de trabajo de calidad&nbsp; localizados en el territorio.
    </p><p class="article-text">
        No s&oacute;lo podemos, sino que debemos protagonizar una introducci&oacute;n masiva de energ&iacute;as de origen renovable.
    </p><p class="article-text">
        Dicha introducci&oacute;n, para ser exitosa necesita como m&iacute;nimo de dos ingredientes para que sea viable. El primer ingrediente es la necesidad de la participaci&oacute;n ciudadana y la inversi&oacute;n m&uacute;ltiple y no s&oacute;lo concentrada en muy pocas manos. Es evidente que podemos reproducir el &ldquo;business as usual&rdquo; y que pocos inversores protagonicen el cambio. Pero para que haya implicaci&oacute;n y no resistencias es imprescindible un modelo que garantice la participaci&oacute;n de vecinas y vecinos, con un uso del territorio intensivo y que a su vez garantice dicha implicaci&oacute;n. Esto multiplica el ritmo al que pueden desplegarse las renovables, ayud&aacute;ndonos a cumplir con los objetivos internacionales, permite que el consiguiente desarrollo econ&oacute;mico sea tambi&eacute;n mucho m&aacute;s repartido/compartido, en un pa&iacute;s al que la dependencia energ&eacute;tica se le suma una profunda desigualdad de rentas.
    </p><p class="article-text">
        En segundo lugar necesitamos gestionabilidad. Y ya no de la producci&oacute;n sino de la demanda. Si hasta ahora el modelo lo que hac&iacute;a era b&aacute;sicamente casar la producci&oacute;n con la demanda prevista, lo que necesitamos en un contexto de fuerte producci&oacute;n renovable es ajustar las curvas de demanda a los momentos de producci&oacute;n de origen renovable. Consumir m&aacute;s cuando hay m&aacute;s generaci&oacute;n renovable, y ahorrar e incluso aportar lo acumulado cuando no haya energ&iacute;a renovable.
    </p><p class="article-text">
        Para ello es fundamental adaptar el marco normativo en la l&iacute;nea de lo que marca el paquete de invierno de la Comisi&oacute;n Europea: el usuario deja de ser un actor perceptor a ser un actor activo. El Paquete &ldquo;Energ&iacute;a limpia para todos&rdquo; tiene como objetivo empoderar a los consumidores para que sean actores m&aacute;s activos y fundamentales en los mercados energ&eacute;ticos del futuro (consumir, producir, almacenar, y vender) pero tambi&eacute;n reaccionar a las indicaciones de precios.
    </p><p class="article-text">
        Dicha gesti&oacute;n tiene un valor para el sistema (ya que permite tener menos centrales el&eacute;ctricas de respaldo, pendientes de si sube la demanda o baja la generaci&oacute;n renovable) y por tanto puede suponer un ahorro para el precio de la electricidad. Pero para que eso sea as&iacute; debemos darle un valor econ&oacute;mico para el usuario. De acuerdo con la propuesta de la Comisi&oacute;n Europea, cualquier consumidor con recursos energ&eacute;ticos distribuidos &ndash;como placas solares, bater&iacute;as o incluso un veh&iacute;culo el&eacute;ctrico&ndash;&nbsp;debe tener libertad para ofrecer su flexibilidad a cualquier sujeto que elija. Y ello debe permitirnos que la flexibilidad del lado no s&oacute;lo de la oferta sino de la demanda. Esa flexibilidad se traduce en servicios concretos al sistema el&eacute;ctrico, que suponen una fuente de ingresos al titular de los recursos energ&eacute;ticos, sin que eso tenga que suponer una p&eacute;rdida de calidad de servicio para el cliente.
    </p><p class="article-text">
        Es en este escenario en el que nuevas figuras, pueden y deben cambiar el modelo. Por ejemplo, la figura del agregador, capaz de agregar consumos, as&iacute; como titulares de Recursos Energ&eacute;ticos Distribuidos (que incluyen las bater&iacute;as de casas o veh&iacute;culos) capaces de agregar consumos para que la gesti&oacute;n de los mismos den mayor sostenibilidad al sistema. Si bien un &uacute;nico usuario dom&eacute;stico no tiene la capacidad t&eacute;cnica ni el volumen suficiente para ofrecer gestionabilidad al sistema, la agregaci&oacute;n, o suma, de muchos consumidores individuales por parte de agentes especializados es la puerta de entrada a que el consumidor pueda participar en los servicios al sistema el&eacute;ctrico.
    </p><p class="article-text">
        La figura del agregador de consumos es una pieza clave para poder ofertar al operador del sistema ahorro simult&aacute;neos, ya sea de un consumo con se&ntilde;ales ya sea por un uso de las bater&iacute;as que tengan los hogares y los veh&iacute;culos. La irrupci&oacute;n de dicha figura puede conseguir, por tanto, el titular de la bater&iacute;a pueda ser aquel que gestiona esta bater&iacute;a, abaratando de forma extraordinaria el acceso al veh&iacute;culo el&eacute;ctrico y permitiendo un uso m&aacute;s eficiente de la misma.
    </p><p class="article-text">
        El agregador puede configurarse ampliando las funciones del actual comercializador o bien ser un agregador independiente, es decir, un agente sin un papel previo en el mercado (como podr&iacute;a ser un fabricante de bater&iacute;as o una empresa de servicios energ&eacute;ticos).
    </p><p class="article-text">
        As&iacute; la comercializadora, as&iacute; como el proveedor de recursos energ&eacute;ticos distribuidos, las Tecnol&oacute;gicas de la Informaci&oacute;n y la Comunicaci&oacute;n, las empresas de servicios energ&eacute;ticos, u otros podr&iacute;an jugar ese rol.
    </p><p class="article-text">
        La regulaci&oacute;n de la agregaci&oacute;n debe estar en las coordenadas que se mueve en Europa (agregaci&oacute;n a partir de 1MW) y es urgente que sea realidad. De no ser as&iacute;, nos podr&iacute;amos encontrar con que los a&ntilde;os pasan, empresas adquieren experiencia en otras latitudes, y un tema que podr&iacute;amos liderar lo acaban abanderando aquellos sectores empresariales que han adquirido el 'know how' en aquellos que abrieron antes el mercado de la agregaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Otro&nbsp; y&nbsp; segundo elemento clave para que la demanda se pueda ajustar a las curvas de generaci&oacute;n renovable es el acceso neutro&nbsp; al dato&nbsp; de los usuarios. Digitalizaci&oacute;n y electricidad se traduce en m&aacute;s competencia. Y eso significa que haya actores que puedan disponer de los datos de los contadores inteligentes para que el usuario sea un activo.
    </p><p class="article-text">
        Es fundamental la creaci&oacute;n de una plataforma neutra, de una &ldquo;data hub&rdquo;, que el usuario pueda acceder a los datos y a las curvas de su propio consumo o generaci&oacute;n de energ&iacute;a, y pueda ceder dicho dato a otras comercializadoras, a empresas de servicios energ&eacute;ticos al agregador. El acceso f&aacute;cil y detallado de los usuarios a su consumo energ&eacute;tico les permite tambi&eacute;n entender mejor sus perfiles de consumo e identificar medidas para ahorrar en la factura. El titular de los datos debe ser el usuario. Y es esa titularidad y la posible cesi&oacute;n a terceros es la que debe introducir competencia. Dicha plataforma, deber&iacute;a permitir, a su vez, preservando la privacidad del usuario, que las diferentes administraciones pudiesen detectar aquellas zonas m&aacute;s ineficientes, multiplicando en esas &aacute;reas sus estrategias de ahorro, eficiencia y autoconsumo. A su vez, el agregador podr&iacute;a operar a&ntilde;adiendo niveles de gesti&oacute;n de la demanda que son muy dif&iacute;cil de ofertar sin el acceso al dato. Contamos con la ventaja en la instalaci&oacute;n de contadores inteligentes en todo el territorio. Y si bien hasta ahora ese dato lo ofertaban las distribuidoras, unas con mejor hacer que otras, es obvio que la neutralidad y el detalle al que se debe entrar en el acceso a ese dato, la demora en que se ofrece el dato al usuario, aconsejan que hagamos lo que hacen o est&aacute;n empezando a hacer los pa&iacute;ses de nuestro entorno: el acceso al dato en una plataforma neutra.
    </p><p class="article-text">
        Las reformas que encarar son muchas. Y no todas se pueden hacer en un tiempo corto y con la actual correlaci&oacute;n de fuerzas &ndash;y no s&oacute;lo hablo de la correlaci&oacute;n pol&iacute;tica&ndash;. Para promover la participaci&oacute;n activa de la demanda necesitar&iacute;amos se&ntilde;ales de precio en que primase m&aacute;s la energ&iacute;a consumida que la potencia contratada (algo ya se ha hecho en este sentido). Pero lo que hoy ya es posible es abrir los mercados de capacidad, energ&iacute;a y de ajuste del sistema a la participaci&oacute;n de los recursos distribuidos (generaci&oacute;n, demanda y almacenamiento) en igualdad de condiciones que el resto de recursos centralizados.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Joan Herrera]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/acceso-consumo-gestionar-demanda-energia_129_1703016.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 12 Feb 2019 20:37:47 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Acceso a los datos de consumo, clave para gestionar la demanda de energía]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Energía: basta ya con el hecho diferencial]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/alternativaseconomicas/energia-basta-hecho-diferencial_132_3250499.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/ffd8cf1a-b76c-4517-9d36-a2f809c71ad0_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Energía: basta ya con el hecho diferencial"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La política de apoyo a las energías renovables avanza en todo el mundo, pero en España el Gobierno empuja en la dirección contraria</p><p class="subtitle">El marco regulatorio está pensado no tanto para la defensa del interés general como para la protección de los intereses de las grandes empresas del sector</p><p class="subtitle">A pesar de ser muy ricos en irradiación solar, estamos siendo tremendamente pobres en voluntad política</p></div><p class="article-text">
        Algo grande est&aacute; pasando en el mundo. Por primera vez se ha invertido m&aacute;s en ahorro, eficiencia y renovables que en extracci&oacute;n de carburantes. En Alemania, la Administraci&oacute;n local se compromete en la distribuci&oacute;n para impulsar el autoconsumo. En Holanda, las compa&ntilde;&iacute;as deben elegir qu&eacute; actividad quieren desempe&ntilde;ar (distribuci&oacute;n, comercializaci&oacute;n o producci&oacute;n) para evitar la posici&oacute;n de dominio. En Bruselas se ha instalado tanta potencia fotovoltaica en un a&ntilde;o... &iexcl;como en toda Espa&ntilde;a! La Comisi&oacute;n Europea habla de autoconsumo, de prosumidor &mdash;productor y consumidor energ&eacute;tico&mdash;, de agregador energ&eacute;tico...
    </p><p class="article-text">
        En cambio, cuando en Espa&ntilde;a nos ponemos a hablar de energ&iacute;a, ello se asocia a un problema en lugar de a una oportunidad. A pesar de ser muy ricos en irradiaci&oacute;n solar, estamos siendo tremendamente pobres en voluntad pol&iacute;tica.
    </p><p class="article-text">
        Las explicaciones de este <em>hecho diferencial</em>&nbsp;pueden ser diversas, pero hay un factor principal: el marco regulatorio, pensado no tanto para la defensa del inter&eacute;s general como para la protecci&oacute;n de los intereses econ&oacute;micos y de poder de las empresas del sector.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;C&oacute;mo explicar si no que los beneficios de las el&eacute;ctricas se multipliquen aunque la demanda caiga? De 2007 a 2015, el consumo se ha reducido el 1,5% anual, mientras que el beneficio creci&oacute; el 2,7% anual, como consecuencia de un extraordinario encarecimiento del precio de la electricidad desde 2008, sobre todo entre los consumidores inferiores a 20 MWh por a&ntilde;o. En este segmento, el precio ha escalado hasta cerca de los 300 euros el MWh, uno de los m&aacute;s caros de nuestro entorno.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Las pr&aacute;cticas del sector permiten que el regulado (el sector el&eacute;ctrico) capte las voluntades del regulador (nuestro legislador y nuestro Gobierno) estableciendo un marco que perjudica claramente al conjunto de la econom&iacute;a y de la sociedad. Hoy, el sector el&eacute;ctrico act&uacute;a como una aut&eacute;ntica &eacute;lite extractiva, que se beneficia de un modelo plagado de desequilibrios e ineficiencias.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>1. La fijaci&oacute;n del precio</strong>. La ley determina que el precio que percibir&aacute;n todas las centrales acopladas a la red en cada hora ser&aacute; el de la electricidad ofertado por la &uacute;ltima central que satisfaga la &uacute;ltima unidad de electricidad demandada. Es decir: centrales amortizadas, b&aacute;sicamente hidroel&eacute;ctricas construidas en tiempos inmemoriales, o nucleares venden la electricidad al precio de la tecnolog&iacute;a m&aacute;s cara. Jorge Fabra habla de beneficios inesperados por un &ldquo;legal y arbitrario sistema de fijaci&oacute;n de precio&rdquo; del orden entre 1.078 y 1.692 millones de euros anuales s&oacute;lo para las nucleares, y de cifras superiores para el caso hidroel&eacute;ctrico, lo que ha generado sobrecostes de decenas de miles de euros, con un efecto similar al del d&eacute;ficit tarifario. Los beneficios ca&iacute;dos del cielo o <em>windfall profits</em> son el principal agujero del modelo.
    </p><p class="article-text">
        <strong>2. Los Costes de Transici&oacute;n a la Competencia (CTC)</strong>. El segundo fraude de la desregulaci&oacute;n en torno a la energ&iacute;a es el derivado de los denominados CTC. &Eacute;stos se fijaron en el momento de la desregulaci&oacute;n como una garant&iacute;a te&oacute;ricamente a favor de las empresas y los consumidores, pero abundan los datos que muestran que se han cobrado miles de millones de m&aacute;s. Pudimos ver como el per&iacute;odo de transici&oacute;n se acort&oacute; en 3,5 a&ntilde;os (tan pronto como las compa&ntilde;&iacute;as deb&iacute;an pasar a pagar y no a cobrar). Pero lo m&aacute;s relevante lo encontramos en la sentencia del Tribunal Supremo 4941/2001, que establece que el Estado no ten&iacute;a obligaci&oacute;n de reconocer a las empresas el&eacute;ctricas el derecho a la compensaci&oacute;n por el mero hecho de adecuarse a las condiciones que fijaba la UE. Es decir: aquellos que durante a&ntilde;os han percibido los CTC lo han hecho de una forma graciable, inflando el d&eacute;ficit de tarifa y apalancando sus balances en la arbitrariedad y generosidad del regulador.
    </p><p class="article-text">
        <strong>3. Los gastos por capacidad</strong>. Esta es la tercera gran anomal&iacute;a, mediante la cual unas1 empresas reciben recursos por tener a disposici&oacute;n del sistema tecnolog&iacute;a que puede apoyar la falta de potencia disponible cuando &eacute;sta es necesaria. El problema es su absoluta discrecionalidad y opacidad en los criterios. La propia Comisi&oacute;n Europea ha puesto la lupa sobre el sistema, calificando estos mecanismos como ayudas de Estado y advirtiendo que el escenario espa&ntilde;ol es una &ldquo;bola de nieve&rdquo;. Espa&ntilde;a se lleva la palma europea en abundancia, generosidad, opacidad e ineficiencia del sistema.
    </p><p class="article-text">
        El sistema espa&ntilde;ol favorece un tipo de generaci&oacute;n (gas y carb&oacute;n) y un modelo de generaci&oacute;n (grandes empresas) en detrimento de las otras opciones. Adem&aacute;s, el sistema y las cantidades globales de pagos por capacidad s&oacute;lo lo conocen el regulador, el Ministerio de Industria y las el&eacute;ctricas que lo han percibido.
    </p><p class="article-text">
        <strong>4. Una potencia contratada excesiva</strong>. Espa&ntilde;a dispone del mayor diferencial entre potencia contratada y ofertada de todo su entorno, una grave ineficiencia. Los consumidores espa&ntilde;oles en su conjunto tienen contratada con las distribuidoras el&eacute;ctricas una potencia de 175.000 MW. La capacidad instalada es de 108.000 MW. Pero la potencia instant&aacute;nea m&aacute;xima peninsular puede llegar en d&iacute;as muy concretos a los 41.000 MW. Por tanto, el diferencial entre la contrataci&oacute;n y lo m&aacute;ximo que han puesto las empresas es un diferencial de 135.000 MW.
    </p><p class="article-text">
        El resultado es que los consumidores pagan por una potencia que jam&aacute;s se podr&aacute; consumir, con el agravante de que la potencia instalada y su precio se revisaron dos veces hasta acumular una subida del 92% para los consumidores dom&eacute;sticos y del 145% para los industriales. &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>5. El d&eacute;ficit de tarifa</strong>. La guinda del pastel es el d&eacute;ficit de tarifa: la diferencia entre los costes reconocidos del suministro el&eacute;ctrico (no confundirlos con los costes en los que realmente incurren las empresas) y los ingresos que esas mismas empresas el&eacute;ctricas recaudan a trav&eacute;s de precios y tarifas. Dicha diferencia comporta que hoy se adeuden a las compa&ntilde;&iacute;as el&eacute;ctricas m&aacute;s de 25.000 millones de euros.
    </p><p class="article-text">
        La causa por la que se acumula el d&eacute;ficit se centra en dos hip&oacute;tesis: o bien los consumidores pagan un precio demasiado bajo para la electricidad que consumen (y, como hemos visto, no es el caso) o bien hay unos costes reconocidos a las empresas que se deber&iacute;an discutir. &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>6. La insostenibilidad pr&aacute;ctica de las renovables (o el pagano de la fiesta)</strong>. El Gobierno encar&oacute; la reforma del sector el&eacute;ctrico con un argumento principal: la sostenibilidad financiera del sistema. El problema es que descuid&oacute; otros principios que emanan del marco europeo, como la defensa del medio ambiente, el ahorro, la eficiencia o el impulso de las energ&iacute;as renovables. Se olvid&oacute; de auditar el modelo, de poner fin a los <em>windfall profits</em>, de reclamar los CTC cobrados de m&aacute;s, de poner l&iacute;mite a la potencia contratada excesiva, de limitar los gastos por capacidad... Y decidi&oacute; que todo lo pagase un cambio del r&eacute;gimen retributivo de las renovables, lo cual abri&oacute; un campo de inseguridad jur&iacute;dica que a su vez limita su capacidad de desarrollo e hipoteca el modelo energ&eacute;tico espa&ntilde;ol.
    </p><p class="article-text">
        Una serie larga de reales decretos cerr&oacute; el paso a las estrategias de microrred, consolid&oacute; el monopolio natural (y su posici&oacute;n de dominio) en la distribuci&oacute;n, y lleg&oacute; a imponer un impuesto al sol para que no hubiese ni competencia ni democratizaci&oacute;n en la generaci&oacute;n de electricidad.
    </p><p class="article-text">
        El objetivo formal era la sostenibilidad financiera endosando la factura a las renovables, pero en realidad se buscaba amortizar y sacar provecho de un modelo el&eacute;ctrico muy concentrado, con el da&ntilde;o colateral del atraso en el desarrollo de las renovables y la consiguiente p&eacute;rdida de puestos de trabajo (m&aacute;s de 80.000).
    </p><p class="article-text">
        Espa&ntilde;a ha dejado de liderar el sector de las renovables, la inseguridad jur&iacute;dica se ha apoderado de los inversores, y, en vez de ser un factor de modernizaci&oacute;n y mejora de la econom&iacute;a, la energ&iacute;a ha pasado a ser un vector de control y transferencia de rentas del conjunto de la sociedad a favor de unos pocos actores econ&oacute;micos. &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>7. La jurisprudencia y el laudo del CIADI</strong>. Todo este escenario ha dado pie a muchos litigios, tanto en los tribunales espa&ntilde;oles como a escala internacional, y Espa&ntilde;a es el pa&iacute;s que mayor n&uacute;mero de demandas &mdash;hasta 27 en el Centro Internacional de Arreglo de Diferencias (CIADI)&mdash; tiene interpuestas ante los tribunales de arbitraje.
    </p><p class="article-text">
        La soluci&oacute;n que se ha dado parece ser distinta por parte de los tribunales de arbitraje y los espa&ntilde;oles. En el CIADI, los tres &aacute;rbitros consideraron que el caso de Eiser contra el Gobierno espa&ntilde;ol da derecho a una indemnizaci&oacute;n por vulneraci&oacute;n del art&iacute;culo 10.1 del Tratado de la Carta de la Energ&iacute;a (trato justo y equitativo). Veremos si finalmente Espa&ntilde;a tiene que pagar.
    </p><p class="article-text">
        Mientras, la realidad para el inversor espa&ntilde;ol es bien distinta. Los recortes de 2013 han sido avalados tanto por el Tribunal Supremo (por 4 a 3) como por el Constitucional en decisiones muy controvertidas.
    </p><p class="article-text">
        Sostiene, pues, el Gobierno y tambi&eacute;n, hasta hoy, la jurisprudencia, que es admisible hacer uso de medidas con car&aacute;cter retroactivo, que vulneran la seguridad jur&iacute;dica y ponen en riesgo inversiones realizadas al amparo y estimuladas por la propia Administraci&oacute;n. Las sentencias cierran puertas, aunque tambi&eacute;n hay quien sostiene que el hecho de que no haya habido cuesti&oacute;n prejudicial puede dar pie a la impugnaci&oacute;n ante los tribunales europeos. Al mismo tiempo, pueden abrir el camino de que un gobierno pueda alterar un marco regulatorio que crea ineficiencias y permite acumular ingentes beneficios a las grandes empresas del sector el&eacute;ctrico, y que castiga a los consumidores y a la peque&ntilde;a y mediana empresa con las tarifas m&aacute;s altas de la Uni&oacute;n Europea.
    </p><p class="article-text">
        <strong>8. Abriendo caminos</strong>. La rentabilidad razonable y el cambio de modelo. La teor&iacute;a del beneficio razonable y del riesgo regulatorio &mdash;t&eacute;rminos incorporados y asumidos por la reciente jurisprudencia&mdash; aplicada a esta coyuntura del sector energ&eacute;tico en Espa&ntilde;a abre la v&iacute;a a que, en caso de que exista voluntad pol&iacute;tica, puedan reorientarse gran parte de los compromisos que el Estado tiene adquiridos con el sector el&eacute;ctrico.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Hoy no tienen sentido muchas de las ayudas al sector de las energ&iacute;as no renovables, y menos a&uacute;n las prebendas existentes en aquellas centrales ya amortizadas que venden la electricidad producida a un precio muy superior a los costes de generaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Para abrir un camino alternativo, en el que la pol&iacute;tica energ&eacute;tica sea un factor de democratizaci&oacute;n de la econom&iacute;a, hoy podemos (y debemos) empezar a discutir el conjunto del modelo. A la luz de las sentencias cabe una revisi&oacute;n de las condiciones del sector de las no renovables sin que sea necesariamente imprescindible indemnizaci&oacute;n alguna, atendiendo al criterio jurisprudencial seg&uacute;n el cual se ha garantizado un beneficio a lo largo de su vida &uacute;til y que cabe conceder al Ejecutivo y al Legislativo la capacidad de modificar el marco regulatorio, aun con efectos retroactivos.
    </p><p class="article-text">
        Para ello es imprescindible una auditor&iacute;a del sistema. Se trata de entender que el sector el&eacute;ctrico no es s&oacute;lo mercado, sino un bien p&uacute;blico. Una propuesta de segregar el mercado por tecnolog&iacute;as (no teniendo que pagar el mismo precio por tecnolog&iacute;as con caracter&iacute;sticas distintas); la reclamaci&oacute;n de todos los CTC por su car&aacute;cter arbitrario (al amparo de la sentencia 4941/2001 del Supremo), la recuperaci&oacute;n de parte de los pagos por capacidad; una estrategia para reducir la potencia contratada, con el desarrollo paralelo de microrredes...
    </p><p class="article-text">
        <strong>Falta voluntad pol&iacute;tica</strong>
    </p><p class="article-text">
        Las propuestas de cierre del sistema pasan por dos v&iacute;as: el desarrollo del prosumidor (el ciudadano produce y consume a la vez) y una estrategia para discutir y disputar aquello que consolida el monopolio, la red de distribuci&oacute;n. Ambas permiten una participaci&oacute;n en la generaci&oacute;n de energ&iacute;a m&aacute;s compartida, mientras que las redes pueden conseguir una extraordinaria implicaci&oacute;n del poder local, haciendo que &eacute;ste ejerza un papel de garant&iacute;a de un bien p&uacute;blico b&aacute;sico, y de actor de desarrollo econ&oacute;mico en pueblos y ciudades.
    </p><p class="article-text">
        Todas ellas son propuestas ambiciosas que han estado fuera de la agenda por falta de voluntad pol&iacute;tica, as&iacute; como por el secuestro medi&aacute;tico del debate energ&eacute;tico que existe. Pero a estos factores se a&ntilde;ade un tercer argumento que serv&iacute;a como factor disuasorio: el alto coste de dichas reformas.
    </p><p class="article-text">
        A mi modesto entender, las sentencias del Supremo y del Constitucional que han avalado el cambio del r&eacute;gimen retributivo a las energ&iacute;as renovables han abierto una puerta para poder discutirlo todo, siempre y cuando se garantice esa rentabilidad razonable. Pues bien, quiz&aacute; empiece a ser hora, mediante un &ldquo;d&eacute;ficit tarifario a la inversa&rdquo;, que el sector el&eacute;ctrico comience a revertir a la sociedad todo lo que le ha quitado. Dichas propuestas permitir&iacute;an restablecer parte del desaguisado en el sector de las renovables y a la vez garantizar la sostenibilidad financiera del modelo, y adem&aacute;s hacer que un pa&iacute;s rico en sol sea un pa&iacute;s m&aacute;s pleno en lo que se refiere a la gesti&oacute;n democr&aacute;tica de la energ&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        [Este art&iacute;culo ha sido publicado en el n&uacute;mero de verano de la revista <a href="http://alternativaseconomicas.coop/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Alternativas Econ&oacute;micas.</a> Ay&uacute;danos a sostener este proyecto de periodismo independiente con<a href="http://alternativaseconomicas.coop/suscripciones" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> una suscripci&oacute;n</a>]
    </p><p class="article-text">
        <a href="http://alternativaseconomicas.coop/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> </a>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Joan Herrera]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/alternativaseconomicas/energia-basta-hecho-diferencial_132_3250499.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 03 Aug 2017 18:18:26 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Energía: basta ya con el hecho diferencial]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Empresas eléctricas,Energías renovables]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Algunas ideas para recuperar la ilusión]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/ideas-recuperar-ilusion_129_3909578.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/e66b65a5-de1c-42ad-a848-df869950d151_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Algunas ideas para recuperar la ilusión"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">"La necesidad de la gente puede tener respuesta en una agenda legislativa que signifique leyes concretas en una orientación muy distinta a la del PP", afirma el autor</p></div><p class="article-text">
        Como ser&aacute; Rajoy, o en su defecto alguien del PP presidente del Gobierno, estamos otra vez en el debate de qui&eacute;n se comer&aacute; el sapo, sin fijar la mirada larga de c&oacute;mo rehacer la ilusi&oacute;n despu&eacute;s de la oportunidad perdida, el 20D y ahora, de construir una alternativa.
    </p><p class="article-text">
        Pero para&nbsp; proyectarnos en clave de futuro creo que como m&iacute;nimo deber&iacute;amos saber qu&eacute; ha pasado, en qu&eacute; se ha fallado. Antes de entrar en materia quiero apuntar que lo conseguido no es menor. Es mucha la gente que, sin votar antes, ha votado por primera vez y de forma distinta. La audacia de algunos ha hecho que emerja un espacio impensable hace tan solo unos pocos a&ntilde;os. Pero todo esto no quita que debamos hacer un an&aacute;lisis m&aacute;s profundo de lo que ha pasado para proyectarlo en el futuro.
    </p><p class="article-text">
        Son muchos los an&aacute;lisis que se han abierto sobre el resultado de las &uacute;ltimas elecciones generales y el no haber cubierto las expectativas. Pero creo que m&aacute;s all&aacute; de an&aacute;lisis sesudos, se impone una explicaci&oacute;n principal. La expectativa frustrada. 
    </p><p class="article-text">
        Si analizamos bloque por bloque los resultados, veremos como en el bloque que se mueve entre el centro y la derecha los votos son aproximadamente los mismos que en diciembre del 2015. El argumento del voto del miedo es el que puede haber llevado a que un votante conservador y urbano que se refugi&oacute; en Ciudadanos haya vuelto al PP. No tanto por el castigo a los de Rivera como por la campa&ntilde;a del miedo que ha hecho que muchos electores hayan recalado en aquellos que garantizaban frenar a Unidos Podemos.
    </p><p class="article-text">
        Pero lo m&aacute;s relevante de lo que ha pasado es el comportamiento electoral del denominado bloque progresista. La suma de votos entre PSOE y Unidos Podemos, si lo comparamos con los electores de diciembre, arroja una cifra de m&aacute;s de un mill&oacute;n doscientas mil personas que dejan de votar. Y si el voto del miedo, el impacto del Brexit, ha podido hacer que la gente entre dos opciones &ndash;PP versus Ciudadanos, PSOE versus UP&ndash; optase por la opci&oacute;n m&aacute;s conservadora, el miedo no explica que tanta gente que se identific&oacute; con opciones progresistas haya dejado de ir a las urnas. El miedo s&oacute;lo hizo que el bloque conservador aumentase en 100.000 votantes. Lo que hizo, a mi entender, que tanta gente se quedase en casa, es la desilusi&oacute;n por la expectativa frustada, por el hecho que el PSOE pactase con Ciudadanos y dijese que esa era la &uacute;nica opci&oacute;n de pacto posible mientras Podemos transmit&iacute;a que no ten&iacute;a ganas de pactar. La noche del 20D, y los d&iacute;as posteriores, muchos de nosotros recib&iacute;amos felicitaciones. Era posible un gobierno progresista. La visita de Pedro S&aacute;nchez a Portugal cogiendo como ejemplo el modelo portugu&eacute;s abri&oacute; expectativas. Pero la gesti&oacute;n posterior. La negativa del PSOE a querer explorar ning&uacute;n escenario con Podemos, as&iacute; como la percepci&oacute;n, instalada entre mucha gente, de que Podemos no quer&iacute;a gobernar, ha hecho que un nuevo gobierno progresista no apareciese ni posible ni deseado por quienes lo ten&iacute;an que construir.
    </p><p class="article-text">
        La campa&ntilde;a ya sabemos c&oacute;mo transcurri&oacute;. Se habl&oacute; m&aacute;s de los pol&iacute;ticos que de las pol&iacute;ticas, en lo que viene siendo una constante de los &uacute;ltimos a&ntilde;os. Pero lo que hab&iacute;amos sufrido especialmente eran las pol&iacute;ticas del PP. Y si se quer&iacute;a hacer cre&iacute;ble el Gobierno era hora &ndash;si no entonces, &iquest;cuando?&ndash;&nbsp; de discutir de las propuestas para hacer cambiar Espa&ntilde;a. Se puso poco acento en las pol&iacute;ticas que deb&iacute;an ser la base para afrontar los principales retos que tiene el pa&iacute;s: la lucha contra la desigualdad; la democracia en el marco de relaciones econ&oacute;micas y el debate territorial y la asunci&oacute;n de la plurinacionalidad; dejando grandes vac&iacute;os en el debate como el de la precariedad y el marco de relaciones laborales o el debate energ&eacute;tico por poner s&oacute;lo algunos ejemplos.
    </p><p class="article-text">
        El PP consigui&oacute; que se juzgase m&aacute;s la expectativa que a su Gobierno. Pero alguien pod&iacute;a pensar que esto no ser&iacute;a as&iacute; cuando se frustr&oacute; el escenario de cambio, y que no se juzgar&iacute;a m&aacute;s a las izquierdas que al mismo PP. Los resultados, los sabemos. El PSOE obtiene un resultado a&uacute;n m&aacute;s bajo: 85 diputados. Y Unidos Podemos no logra movilizar a toda aquella gente que por separado le hab&iacute;a dado apoyo, gente que, entre otros motivos, no fue a votar porque entendi&oacute; que ya les hab&iacute;an dado una oportunidad a los suyos y &eacute;stos no la hab&iacute;an aprovechado.
    </p><p class="article-text">
        Espero que esta reflexi&oacute;n sirva para algo. Y ese algo es el futuro. El PP es una m&aacute;quina muy perfecta en el ejercicio del poder. Y no se debe menospreciar su capacidad de regeneraci&oacute;n y adaptaci&oacute;n. El problema est&aacute; en que de la misma manera que el Thatcher construy&oacute; una hegemon&iacute;a conservadora en el Reino Unido que ha hecho que la pretendida izquierda tenga que operar en esos par&aacute;metros, un PP que perdura no s&oacute;lo cierra la ventana de oportunidad si no que construye una sociedad escorada en valores y en derechos, en hegemon&iacute;a cultural, en el terreno de la derecha. Si esto es as&iacute;, los que hoy se reclaman progresistas tienen una responsabilidad: entenderse.
    </p><p class="article-text">
        Creo que hoy, para un proyecto de redistribuci&oacute;n de la riqueza y recuperaci&oacute;n&nbsp; democr&aacute;tica, la socialdemocracia ha dejado de jugar el papel hist&oacute;rico que jug&oacute; y que el actor para reconstruir un proyecto social, democr&aacute;tico y justo tiene que ser diferente. Entiendo y comparto la leg&iacute;tima aspiraci&oacute;n del bloque que hoy representa Unidos Podemos de liderar la izquierda. Ese es el reto. Pero el reto tendr&aacute; sentido si se da cumplimiento a una obligaci&oacute;n pol&iacute;tica y moral de la pol&iacute;tica: cambiar las condiciones materiales de la vida de la gente en un momento de desposesi&oacute;n material y democr&aacute;tica sin precedentes.
    </p><p class="article-text">
        Soy de los quisiera un gobierno progresista, donde la agenda social estuviese en materia de derechos y libertades pero tambi&eacute;n en la pol&iacute;tica econ&oacute;mica, y que adem&aacute;s liderase una propuesta plurinacional para el Estado. Pero los resultados, m&aacute;s ajustados que el 20D, no dan para esa mayor&iacute;a &ndash;cosa que s&iacute; pasaba en diciembre&ndash;.&nbsp; Los resultados s&iacute; que dan para intentar gobernar desde el Congreso. S&iacute; que dan para el desarrollo de una agenda legislativa que suponga no s&oacute;lo la fijaci&oacute;n de l&iacute;mites para un gobierno del PP, sino la fijaci&oacute;n de un objetivo de gobierno real, de transformaci&oacute;n, y pese a quien le pese, necesariamente compartido entre los dos grandes bloques de la izquierda que se van configurando.
    </p><p class="article-text">
        Es cierto que hoy volvemos a los tiempos lentos tradicionales de la pol&iacute;tica. Lo escrib&iacute;a Enric Juliana, lo explicaba Pablo Iglesias. Pues bien. En esos tiempos m&aacute;s lentos hay que responder a las necesidades de la gente. Y la necesidad de la gente puede tener respuesta en una agenda legislativa que signifique contrapoder, propuesta, y leyes muy concretas en una orientaci&oacute;n muy distinta a la del PP. Quiz&aacute;s sea esta la manera de conseguir que la ilusi&oacute;n de la gente, del pueblo, se recupere. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Joan Herrera]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/ideas-recuperar-ilusion_129_3909578.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 09 Jul 2016 17:37:41 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Algunas ideas para recuperar la ilusión]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Unidas Podemos,PP - Partido Popular,PSOE,Investidura,Elecciones Generales 2016]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Claroscuros sobre la Cumbre del clima]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/claroscuros-cumbre-clima_129_4258351.html]]></link>
      <description><![CDATA[<div class="subtitles"><p class="subtitle">El acuerdo llega tarde ya que la temperatura del planeta ya ha subido 0’8 grados respecto a los niveles preindustriales</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;Too late, too small&rdquo; (demasiado tarde, demasiado perque&ntilde;o). Podr&iacute;amos hacer buena esta m&aacute;xima aplicada a todas las cumbres sobre el clima. Pero esta vez ha sido algo diferente. A&uacute;n recuerdo, a la vuelta de la cumbre de Copenhague , con Juantxo L&oacute;pez de Uralde entre rejas, <a href="https://joanherrera.wordpress.com/2009/12/19/carta-al-meu-fill-tornant-de-copenhague/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">escrib&iacute;a una carta de decepci&oacute;n</a>, despu&eacute;s de participar en aquella cumbre.
    </p><p class="article-text">
        Hoy podemos hablar de acuerdo insuficiente, pero en el acuerdo hay algo distinto de lo que ha existido hasta el momento. Hay una asunci&oacute;n que no se puede superar los 2&ordm;C de incremento de la temperatura respecto a los niveles preindustriales (ya la hemos incrementado en 0,8&ordm;C), y que no deber&iacute;amos superar los 1,5&ordm;C para garantizar un normal desarrollo de la vida humana. Estamos diciendo, a nivel global y por primera vez que los compromisos presentados por mas de 180 paises son insuficientes, y que hay que revisarlos (en el periodo del 2017 al 2025). Todos los paises deber&aacute;n enviar unos objetivos, que seran p&uacute;blicos y evaluables.
    </p><p class="article-text">
        El acuerdo llega tarde ya que la temperatura del planeta ya ha subido 0,8 grados respecto a los niveles preindustriales, y las emisiones que hoy se est&aacute;n produciendo van a acumular los da&ntilde;os del efecto invernadero. Y es peque&ntilde;o, ya que los 100.000 millones (el 10% del PIB Espa&ntilde;ol) de euros comprometidos anualmente, no dejan de ser una cantidad rid&iacute;cula si se compara con el principal reto que tiene hoy la humanidad o con lo que se gastan las empresas en un solo a&ntilde;o en invertir en prospecciones petrol&iacute;feras (692.000 millones). Pero sin lugar a dudas, esa cifra, sumada a la asunci&oacute;n del reto, hace que por primera vez podamos empezar a desarrollar pol&iacute;ticas y a exigirles a nuestros gobiernos.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute;, el reconocimiento, el car&aacute;cter universal, los criterios comunes, la vigilancia mutua, son todos ellos pasos adelante. Tambi&eacute;n el hecho que se pueda voluntariamente implementar, sin tener que esperar a la ratificaci&oacute;n. Pero a la vez, los pasos a seguir no se concretan en los pr&oacute;ximos a&ntilde;os, y el car&aacute;cter no vinculante m&aacute;s los mecanismos de seguimiento, los sistemas de verificaci&oacute;n no concretados, sumados a objetivos gen&eacute;ricos -lejos de la imprescindible concreci&oacute;n- hacen pensar que hay que redoblar los esfuerzos.
    </p><p class="article-text">
        En cualquier caso, la asunci&oacute;n del reto pone a&uacute;n m&aacute;s presi&oacute;n, pudiendo contribuir a hacer estallar mas pronto que tarde <a href="https://joanherrera.wordpress.com/2015/12/09/sobre-la-cumbre-de-paris-y-la-burbuja-del-carbono/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la burbuja del carbono</a>. &iquest;Qu&eacute; sentido tiene hoy continuar la inversi&oacute;n en reservas de carbono &ndash;sean petr&oacute;leo, gas y carb&oacute;n- que a medio y largo plazo no se podr&aacute;n quemar? Pero el principal reto es como conseguimos que un reto moral, como el de la lucha contra el cambio clim&aacute;tico, se convierta en una obligaci&oacute;n pol&iacute;tica ante la que cumplir.  Y la &uacute;nica manera es que se empiece a castigar a aquellos que no cumplen.
    </p><p class="article-text">
        En cualquier caso, el cambio es substancial. Y nosotros, a un pa&iacute;s del sur de Europa, mediterr&aacute;neo, al que le va a afectar poderosamente  el cambio clim&aacute;tico, y con una fuerte dependencia energ&eacute;tica, tenemos la oportunidad de afrontar el reto. A nivel estatal producimos el 28% de la energ&iacute;a que consumimos. 20 puntos menos que la media de la UE. La dependencia de petr&oacute;leo y el gas natural es del 63%. El 75% de nuestras emisiones provienen del consumo de energ&iacute;a. Y mientras la UE ha reducido emisiones en un 15% desde el a&ntilde;o 1990, nosotros las hemos aumentado en un 20%. Estamos en un pa&iacute;s dependiente, poco respetuoso con el medioambiente y econ&oacute;micamente ineficiente.
    </p><p class="article-text">
        A pesar de ello, hemos tenido una moratoria real para no instalar m&aacute;s energ&iacute;as renovables. Se ha perdido la seguridad jur&iacute;dica de los que invirtieron en renovables (somos el pa&iacute;s con mayor n&uacute;mero de demandas de arbitraje de tribunales internacionales). Y hemos hecho inviable el autoconsumo y un modelo de generaci&oacute;n distribuida, siendo el &uacute;nico pa&iacute;s del mundo capaz de poner un impuesto al sol y evitar que la energ&iacute;a sobrante se pueda comercializar.
    </p><p class="article-text">
        Las conclusiones de la Cumbre de Par&iacute;s nos dice que en la lucha contra el cambio clim&aacute;tico tenemos la oportunidad y la obligaci&oacute;n de cambiar las pol&iacute;ticas, liderando un cambio de modelo descarbonizado, con fuertes ahorros y con un impulso real del autoconsumo y de las energ&iacute;as renovables. No va a ser f&aacute;cil. El 'cleanwashing' de muchas empresas conduce a enga&ntilde;os. El secuestro del regulado (las el&eacute;ctricas) al regulador (el Gobierno) ha impedido que se hagan pol&iacute;ticas distintas en esta materia. Pero a la vez, la indiscutible repercusi&oacute;n de una subida de las temperaturas, sumado a la madurez tecnol&oacute;gica de las renovables (El banco de inversi&oacute;n Lazard habla de una reducci&oacute;n de costes de la energ&iacute;a solar y e&oacute;lica del 82% y el 61% respectivamente) va a hacer que este sea el principal motor de cambio de modelo productivo e incluso pol&iacute;tico. Si hasta ahora, quien controlaba las fuentes de energ&iacute;a controlaba el poder (carb&oacute;n, gas, petr&oacute;leo), la fuerza de las renovables da un cambio radical de escenario.
    </p><p class="article-text">
        Hoy, despu&eacute;s de la cumbre de Par&iacute;s, podemos hacer posible que el reto de evitar un cambio clim&aacute;tico dr&aacute;stico no sea demasiado tarde ni demasiado peque&ntilde;o.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Joan Herrera]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/claroscuros-cumbre-clima_129_4258351.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 16 Dec 2015 00:19:07 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Claroscuros sobre la Cumbre del clima]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Hegemonies]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/opinions/hegemonies_132_2543736.html]]></link>
      <description><![CDATA[<div class="subtitles"><p class="subtitle">Si en l’anterior transició l’ERC de Barrera va apuntalar els 23 anys de pujolisme, avui, abans de les eleccions, podem construir un espai per disputar-los-hi el lideratge.</p></div><p class="article-text">
        Moments de transici&oacute;. Quan tot canvia. D&rsquo;un equilibri passem a un altre i es defineixen les hegemonies per una d&egrave;cada, potser per una generaci&oacute;. Per&ograve; alguns ens diuen que no sabem llegir el moment. I la q&uuml;esti&oacute; &eacute;s que el llegim a la perfecci&oacute;. El moment &eacute;s el de la disputa de l&rsquo;hegemonia. Desfeta conservadora al sud d&rsquo;Europa. Runa moral del pujolisme i de tot el que ha representat. I un escenari nacional que no es desencalla amb la independ&egrave;ncia &ndash;en el millor escenari no arriba al 50%&ndash; i s&iacute; que es desempata amb el dret a decidir. L&rsquo;escenari nacional, per tant, tindr&agrave; un recorregut a mig termini. La batalla per l&rsquo;hegemonia &ndash;conservadora o progressista&ndash; s&iacute; que es disputa en el proper cicle electoral.
    </p><p class="article-text">
        Lluita per l&rsquo;hegemonia. Aquesta era la disputa de molts catalanes i catalans quan s&rsquo;atansaven a les urnes l&rsquo;any 80 en les primeres eleccions al Parlament de Catalunya. I aquest &eacute;s el sentiment del cicle electoral que tot just encetem i obrim.
    </p><p class="article-text">
        En aquestes eleccions semblava que ens atans&agrave;vem a uns comicis amb quatre grans blocs electorals, el que liderava Mas amb CDC, el de Catalunya s&iacute; que es pot, el de l&rsquo;espanyolisme conservador tunejat de modernitat de Ciutadans i l&rsquo;independentista progressista d&rsquo;ERC.
    </p><p class="article-text">
        Per&ograve; abans de continuar amb aquest relat, es bo que girem la vista enrere. Fa 35 anys es definia el joc d&rsquo;hegemonies per com a m&iacute;nim una generaci&oacute;. Era l&rsquo;any 1980, en altres termes, tamb&eacute; semblava que ens atans&agrave;vem a un nou temps. La dreta nacionalista s&rsquo;havia articulat a l'entorn de la figura de Jordi Pujol. Per&ograve; a les portes d&rsquo;aquelles eleccions l&rsquo;hegemonia progressista estava clara. S&rsquo;havia guanyat clarament les eleccions municipals, i la disputa era per qui ho liderava. Finalment, el PSC m&eacute;s catalanista, el de Joan Ravent&oacute;s, va guanyar la partida a un PSUC que portava de cap de cartell a l&rsquo;advocat Josep Benet, home profundament catalanista, advocat defensor de sindicalistes i antifranquistes, que anava molt m&eacute;s enll&agrave; de les fronteres del principal partit de l&rsquo;antifranquisme. Va ser aleshores, quan una tercera &agrave;nima de l&rsquo;esquerra, l&rsquo;ERC d&rsquo;Heribert Barrera decid&iacute; donar-li el lideratge a Jordi Pujol. El cap de llista de CiU seria president, mentre ERC ostentaria la Presid&egrave;ncia del Parlament. Dos anys despr&eacute;s Josep Benet va fer el darrer intent, amb la moci&oacute; de censura presentada amb l&rsquo;objectiu de construir una alternativa de progr&eacute;s. Per&ograve; no va ser.
    </p><p class="article-text">
        En el moment de construir el nou pa&iacute;s, es decid&iacute; que el lideratge fos de la dreta, i que Pujol i la seva particular i patrimonial manera d&rsquo;entendre la pol&iacute;tica defin&iacute;s l&rsquo;arquitectura i el <em>modus operandi</em> de la Generalitat restaurada.
    </p><p class="article-text">
        Avui, 35 anys despr&eacute;s, ens tornem a trobar en un d&rsquo;aquells moments on en una setmana passa el que abans passava en una d&egrave;cada. Un temps nou per a un pa&iacute;s nou. I com sempre, en aquest temps el que torna a estar en joc &eacute;s l&rsquo;hegemonia del pa&iacute;s, qui la lidera i a qui es representa &ndash;si a les classes populars o a les classes dominants&ndash; des de les principals institucions del pa&iacute;s, particularment des de la Generalitat.
    </p><p class="article-text">
        En aquesta lluita per l&rsquo;hegemonia, els conservadors parteixen en desavantatge, per dos motius principals. En primer lloc, el lideratge conservador &eacute;s incapa&ccedil; de respondre al principal problema d&rsquo;aquest pa&iacute;s del sud d&rsquo;Europa, la desigualtat. En segon lloc, despr&eacute;s de la desfeta moral de les runes del pujolisme, la CDC de Mas, incapa&ccedil; de censurar i reprovar al pare evasor ho tenia magre per liderar la construcci&oacute; del nou pa&iacute;s. Les alternatives eren una ERC que ho fiava tot a la independ&egrave;ncia i que aix&ograve; li afegia un programa de centre esquerra, i un nou espai, expressat per 'Catalunya s&iacute; que es pot', que ent&eacute;n que el nou pa&iacute;s es fa a partir del rescat social, de la den&uacute;ncia de la corrupci&oacute; i la qualitat democr&agrave;tica i d&rsquo;un proc&eacute;s nacional que nom&eacute;s pot avan&ccedil;ar, si vol trencar l&rsquo;statu quo, a partir de l&rsquo;&agrave;mplia majoria que representa el dret a decidir.
    </p><p class="article-text">
        Aix&iacute; doncs, an&agrave;vem a un escenari obert. Per&ograve; enmig del terratr&egrave;mol pol&iacute;tic, sabent que les plaques tect&ograve;niques s&rsquo;acabaran sedimentant despr&eacute;s del cicle electoral, la gent d&rsquo;ERC, i no nom&eacute;s, han decidit fiar-ho tot a una llista que t&eacute; una &uacute;nica certesa, com tots els actors s&rsquo;han precipitat a destacar, el lideratge de Mas i el paper preponderant de CDC (un equilibri que es defineix en una relaci&oacute; de 6 a 4). El proc&eacute;s nacional ser&agrave; llarg, gens f&agrave;cil i necessitar&agrave; reprendre una proposta m&eacute;s &agrave;mplia, que connecti amb sectors m&eacute;s transversals de la societat. Per&ograve; mentrestant, en Mas i el seu entorn, hauran aconseguit construir una nova hegemonia, de nou, sobre les costelles, la carn i la il&middot;lusi&oacute; de molts progressistes.
    </p><p class="article-text">
        Per&ograve; la pol&iacute;tica, la lluita per l&rsquo;hegemonia, no la podem veure des d&rsquo;una l&ograve;gica determinista. Si en l&rsquo;anterior transici&oacute; l&rsquo;ERC de Barrera va apuntalar els 23 anys de pujolisme, avui, abans de les eleccions, podem construir un espai per disputar-los el lideratge. Aquest &eacute;s el paper de 'Catalunya s&iacute; que es pot'. I aquest cop ho farem com ho va fer el PSUC, amb un encap&ccedil;alament d&rsquo;una home bo, transversal, representant de les lluites ve&iuml;nals: Llu&iacute;s Rabell. Amb un objectiu, que aquest cop, el nou pa&iacute;s el lideri qui representa les classes populars.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Joan Herrera]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/opinions/hegemonies_132_2543736.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 01 Aug 2015 04:00:00 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Hegemonies]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[Catalunya Sí Que Es Pot]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Hegemonías]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/opinions/hegemonias_132_2543732.html]]></link>
      <description><![CDATA[<div class="subtitles"><p class="subtitle">Si en la anterior transición la ERC de Barrera apuntaló los 23 años de pujolismo, hoy, antes de las elecciones, podemos construir un espacio para disputar a ellos el liderazgo.</p></div><p class="article-text">
        Momentos de transici&oacute;n. Cuando todo cambia. De un equilibrio pasamos a otro y se definen las hegemon&iacute;as para una d&eacute;cada, tal vez para una generaci&oacute;n. Pero algunos nos dicen que no sabemos leer el momento. Y la cuesti&oacute;n es que lo leemos a la perfecci&oacute;n. El momento es el de la disputa de la hegemon&iacute;a. Debacle conservadora en el sur de Europa. Escombros morales del <em>pujolismo</em> y de todo lo que ha representado. Y un escenario nacional que no se desatasca con la independencia &ndash;en el mejor escenario no llega al 50%&ndash; y s&iacute; se desempata con el derecho a decidir. El escenario nacional, por tanto, tendr&aacute; un recorrido a medio plazo. La batalla por la hegemon&iacute;a &ndash;conservadora o progresista&ndash; s&iacute; que se disputa en el pr&oacute;ximo ciclo electoral.
    </p><p class="article-text">
        Lucha por la hegemon&iacute;a. Esta era la disputa de muchos catalanas y catalanes cuando se acercaban a las urnas en 1980 en las primeras elecciones al Parlament de Catalunya. Y este es el sentimiento del ciclo electoral que apenas empezamos y abrimos.
    </p><p class="article-text">
        En estas elecciones parec&iacute;a que nos acerc&aacute;bamos a unos comicios con cuatro grandes bloques electorales: el que lideraba Mas con CDC, el de Catalunya s&iacute; que es pot, el del espa&ntilde;olismo conservador tuneado de modernidad de Ciudadanos y el independentista progresista de ERC.
    </p><p class="article-text">
        Pero antes de continuar con este relato, es bueno que volvamos la vista atr&aacute;s. Hace 35 a&ntilde;os se defin&iacute;a el juego de hegemon&iacute;as por lo menos para una generaci&oacute;n. Era el a&ntilde;o 1980, en otros t&eacute;rminos, tambi&eacute;n parec&iacute;a que nos acerc&aacute;bamos a un nuevo tiempo. La derecha nacionalista se hab&iacute;a articulado en torno a la figura de Jordi Pujol. Pero a las puertas de aquellas elecciones la hegemon&iacute;a progresista estaba clara. Se hab&iacute;an ganado claramente las elecciones municipales, y la disputa era por quien lo lideraba. Finalmente, el PSC m&aacute;s catalanista, el de Joan Ravent&oacute;s, gan&oacute; la partida a un PSUC que tra&iacute;a de cabeza de cartel al abogado Josep Benet, hombre profundamente catalanista, abogado defensor de sindicalistas y antifranquistas, que iba mucho m&aacute;s all&aacute; de las fronteras del principal partido del antifranquismo. Fue entonces, cuando una tercera alma de la izquierda, la ERC de Heribert Barrera, decidi&oacute; darle el liderazgo a Jordi Pujol. El cabeza de lista de CiU ser&iacute;a presidente, mientras ERC ostentar&iacute;a la Presidencia del Parlament. Dos a&ntilde;os despu&eacute;s Josep Benet hizo el &uacute;ltimo intento, con la moci&oacute;n de censura presentada con el objetivo de construir una alternativa de progreso. Pero no fue posible.
    </p><p class="article-text">
        En el momento de construir el nuevo pa&iacute;s se decidi&oacute; que el liderazgo fuera de la derecha, y que Pujol y su particular y patrimonial manera de entender la pol&iacute;tica definiese la arquitectura y el <em>modus operandi</em> de la Generalitat restaurada.
    </p><p class="article-text">
        Hoy, 35 a&ntilde;os despu&eacute;s, nos volvemos a encontrar en uno de esos momentos donde en una semana pasa lo que antes pasaba en una d&eacute;cada. Un tiempo nuevo para un pa&iacute;s nuevo. Y como siempre, en este tiempo lo que vuelve a estar en juego es la hegemon&iacute;a del pa&iacute;s, quien la lidera y a qui&eacute;n se representa &ndash;si a las clases populares o a las clases dominantes&ndash; desde las principales instituciones del pa&iacute;s, particularmente desde la Generalitat.
    </p><p class="article-text">
        En esta lucha por la hegemon&iacute;a, los conservadores parten con desventaja, por dos motivos principales. En primer lugar, el liderazgo conservador es incapaz de responder al principal problema de este pa&iacute;s del sur de Europa, la desigualdad. En segundo lugar, despu&eacute;s de la derrota moral de las ruinas del pujolismo, la CDC de Mas, incapaz de censurar y reprobar al padre evasor lo ten&iacute;a crudo para liderar la construcci&oacute;n del nuevo pa&iacute;s. Las alternativas eran una ERC que lo fiaba todo a la independencia y que eso le a&ntilde;ad&iacute;a un programa de centro izquierda, y un nuevo espacio, expresado por 'Catalunya s&iacute; que es pot', que entiende que el nuevo pa&iacute;s se hace a partir del rescate social, de la denuncia de la corrupci&oacute;n y la calidad democr&aacute;tica y de un proceso nacional que s&oacute;lo puede avanzar, si quiere romper el statu quo, a partir de la amplia mayor&iacute;a que representa el derecho a decidir.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute; pues, &iacute;bamos a un escenario abierto. Pero en medio del terremoto pol&iacute;tico, sabiendo que las placas tect&oacute;nicas se acabar&aacute;n sedimentando despu&eacute;s del ciclo electoral, la gente de ERC, y no s&oacute;lo, han decidido fiar todo a una lista que tiene una &uacute;nica certeza, como todos los actores se han precipitado a destacar: el liderazgo de Mas y el papel preponderante de CDC (un equilibrio que se define en una relaci&oacute;n de 6 a 4). El proceso nacional ser&aacute; largo, nada f&aacute;cil y necesitar&aacute; retomar una propuesta m&aacute;s amplia, que conecte con sectores m&aacute;s transversales de la sociedad. Pero mientras tanto, Mas y su entorno habr&aacute;n conseguido construir una nueva hegemon&iacute;a, de nuevo, sobre las costillas, la carne y la ilusi&oacute;n de muchos progresistas.
    </p><p class="article-text">
        Pero la pol&iacute;tica, la lucha por la hegemon&iacute;a, no la podemos ver desde una l&oacute;gica determinista. Si en la anterior transici&oacute;n la ERC de Barrera apuntal&oacute; los 23 a&ntilde;os de pujolismo, hoy, antes de las elecciones, podemos construir un espacio para disputarles el liderazgo. Este es el papel de 'Catalunya s&iacute; que es pot'. Y esta vez lo haremos como lo hizo el PSUC, con un encabezamiento de una hombre bueno, transversal, representante de las luchas vecinales: Llu&iacute;s Rabell. Con un objetivo, que esta vez, el nuevo pa&iacute;s lo lidere quien representa las clases populares.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Joan Herrera]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/opinions/hegemonias_132_2543732.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 31 Jul 2015 15:17:48 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Hegemonías]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Barco de Grecia]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/barco-grecia_129_4410975.html]]></link>
      <description><![CDATA[<div class="subtitles"><p class="subtitle">De la misma manera que Grecia ha sido una tabla de pruebas que luego otros han seguido, hoy puede ser la primera expresión de esperanza para Europa</p></div><p class="article-text">
        Las calles de Atenas o Tesal&oacute;nica parecen calles sin campa&ntilde;a electoral. Lo comentas con los compa&ntilde;eros de Syriza y te explican que esta es una campa&ntilde;a diferente. Una campa&ntilde;a de invierno. Sin tiempo. Y con mucho cansancio.
    </p><p class="article-text">
        Pero el clima en la calle contrasta con las reuniones con activistas de la coalici&oacute;n de izquierdas, con la reflexi&oacute;n serena, profunda y cargada de raz&oacute;n que se vive en la fundaci&oacute;n vinculada a Syriza, el clima en la redacci&oacute;n de HAYTH, diario progresista, o en el mitin que acaba de celebrarse en el pabell&oacute;n del Aris de Tesal&oacute;nica.
    </p><p class="article-text">
        Los argumentos de Tsipras est&aacute;n cargados de raz&oacute;n. Hace poco m&aacute;s de tres a&ntilde;os, cuando perdi&oacute; las elecciones griegas por un estrecho margen, se utiliz&oacute; la campa&ntilde;a del miedo y el chantaje para evitar su victoria. Tres a&ntilde;os despu&eacute;s, el miedo ha pasado por la resignaci&oacute;n, y ahora la esperanza y la ilusi&oacute;n para cambiar una pol&iacute;tica de ajustes y austeridad que solo multiplican el dolor, mientras que la econom&iacute;a griega no deja de empeorar.
    </p><p class="article-text">
        Hace ahora dos a&ntilde;os, cuando Tsipras particip&oacute; en nuestra campa&ntilde;a al Parlamento de 2012, explic&oacute; que Grecia no dejaba de ser la mesa de experimentos por donde luego pasar&iacute;an el resto de pa&iacute;ses europeos, especialmente los del sur de Europa. Hoy, ya sabemos d&oacute;nde nos lleva la devaluaci&oacute;n interna: un escenario que puede suponer un mejor reparto de dividendos para unos pocos pero la multiplicaci&oacute;n del sufrimiento. De la misma manera que Grecia ha sido una tabla de pruebas que luego otros han seguido, hoy puede ser la primera expresi&oacute;n de esperanza para Europa.
    </p><p class="article-text">
        Mientras en el centro y en el norte de Europa el malestar se canaliza con expresiones de derechas, cuando no fascistas, en Grecia es una coalici&oacute;n de izquierdas la que habla de clases sociales, de la lucha entre la izquierda y la derecha, entre igualdad y desigualdad, del conflicto entre democracia y plutocracia, la que protagoniza la ola de cambio y de esperanza. Y Grecia, el pr&oacute;ximo 25 de enero, puede abrir un nuevo tiempo para Europa.
    </p><p class="article-text">
        Hoy, la propuesta de reestructurar la deuda no es solo una propuesta econ&oacute;mica, justa y razonada. No tiene sentido que lo que han hecho otros (Alemania en 1953 u otros pa&iacute;ses latinoamericanos) no lo podamos hacer hoy. La deuda, lo privado y lo que se ha convertido en p&uacute;blico tras salvar a los bancos, se debe tambi&eacute;n a una paridad peseta-euro o dracma-euro pensada para favorecer el endeudamiento del sur, o en los tipos de inter&eacute;s por debajo de los porcentajes de crecimiento en la d&eacute;cada de los 2000. Pero, adem&aacute;s, es una propuesta de recuperaci&oacute;n democr&aacute;tica frente a la imposici&oacute;n de las pol&iacute;ticas de ajuste de la deuda. Sin la reestructuraci&oacute;n de la deuda no hay democracia porque no hay otra opci&oacute;n que la llamada devaluaci&oacute;n interna, o dicho de otro modo, la devaluaci&oacute;n hasta extremos insoportables de nuestras vidas y de la vida de un par de generaciones enteras.
    </p><p class="article-text">
        Hoy, no hay lucha de un pueblo sin conectar la lucha de otro pueblo. No hay salidas que no pasen por un cambio en las reglas del juego econ&oacute;micas que impone la troika. La letra de <em>Barco de Grecia</em>, de Llu&iacute;s Llach, explica que si el barco &ldquo;no lleva red, ni orza ni tim&oacute;n, no pens&eacute;is nunca que lo haya perdido todo, que el pueblo siempre podr&aacute; hinchar las velas, para ganar a olas hechas de miedo y de sangre&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El pueblo griego, que como reza la canci&oacute;n, llora igual que llora el m&iacute;o, puede hinchar las velas frente a unos mercados y sus servidores - se llamen Samaras, Rajoy o Mas - que niegan la democracia cuando se habla de econom&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Las elecciones en Grecia tambi&eacute;n son en Catalunya, en Espa&ntilde;a y en todo el sur de Europa. El domingo ha de ser el inicio del cambio en muchos pa&iacute;ses del sur de Europa, donde la izquierda ya hace tiempo que pide un cambio en las reglas del juego. La democracia ganar&aacute; a los mercados.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Joan Herrera]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/barco-grecia_129_4410975.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 21 Jan 2015 20:08:29 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Barco de Grecia]]></media:title>
    </item>
  </channel>
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