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    <title><![CDATA[elDiario.es - Pilar Velasco]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/pilar_velasco/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Pilar Velasco]]></description>
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    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Suiza: el agujero negro de la democracia española]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/economia/suiza-agujero-negro-democracia-espanola_1_4385086.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/2ec34e80-e33d-4e4d-8da3-368924e118ff_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Suiza: el agujero negro de la democracia española"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Todos los grandes casos de corrupción, sin excepciones, han elegido el salvoconducto suizo para ocultar dinero. Desde las comisiones de Urdangarin al desvío de fondos del caso Palau, pasando por la actividad de Bárcenas y la Gürtel</p></div><div class="list">
                    <ul>
                                    <li><em>Art&iacute;culo publicado en el n&uacute;mero 7 de la revista de eldiario.es,&nbsp;'La caja B de la democracia', monogr&aacute;fico sobre los para&iacute;sos fiscales</em><a href="http://www.eldiario.es/redaccion/revista-cuadernos-quioscos-paraisos_fiscales_6_311528861.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">'La caja B de la democracia',</a></li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        En la pol&iacute;tica espa&ntilde;ola existen dos clases de puertas giratorias. Las de clase A y las de clase A-Oro. Las que llevan al consejo de administraci&oacute;n y las que dan a Suiza. Las puertas engrasadas a base de privilegios que los ciudadanos ven girar pasmados y las que no se ven: aquellas que esconden cierta estructura financiera criminal y dan a parar a un Estado paralelo. Todos los grandes casos de corrupci&oacute;n, sin excepciones, la utilizan. Cada causa top ten tiene altos cargos imputados que han elegido el salvoconducto suizo para ocultar dinero. All&iacute; acaban los beneficios del Ibex-35, los narcotraficantes, la financiaci&oacute;n del terrorismo y el dinero de la corrupci&oacute;n, entre otros. Y tras ellas, cualquiera: un traficante de coca&iacute;na, el concejal que acaba de adjudicar una rotonda, un aforado reci&eacute;n elegido en las elecciones. Suiza no es el &uacute;nico territorio off shore abonado de entidades propicias al cobijo del fraude y la evasi&oacute;n. Pero es, con diferencia, el para&iacute;so fiscal m&aacute;s utilizado por los pol&iacute;ticos espa&ntilde;oles envueltos en estos casos.
    </p><p class="article-text">
        Por el cauce helv&eacute;tico ha desfilado la financiaci&oacute;n irregular de los principales partidos espa&ntilde;oles. Las pruebas fundamentales de G&uuml;rtel est&aacute;n all&iacute;. La presunta contabilidad B del PP, tambi&eacute;n. All&iacute; han encontrado refugio las actividades de Luis B&aacute;rcenas y la familia Pujol. Y de la documentaci&oacute;n enviada a los juzgados por las autoridades helv&eacute;ticas salen los nombres de quienes habr&iacute;an cobrado sobornos millonarios esquilmando presupuestos p&uacute;blicos. Por Suiza pasan las comisiones de I&ntilde;aki Urdangarin, el desv&iacute;o de fondos p&uacute;blicos del caso Palau, las supuestas mordidas de alcaldes y concejales, las herencias de los Pujol, Artur Mas, la Casa Real y los ahorros (tambi&eacute;n presuntos) de un exsecretario general regional del PP ahora encarcelado, Francisco Granados.
    </p><p class="article-text">
        Sin el espejo suizo la dimensi&oacute;n de la corrupci&oacute;n ser&iacute;a otra, y sin la colaboraci&oacute;n judicial &ndash;todav&iacute;a deficiente&ndash; no habr&iacute;a c&oacute;mo apuntalar muchos de los delitos cometidos en Espa&ntilde;a. Las causas quedar&iacute;an en nada, o casi nada.&nbsp;Y s&oacute;lo al trasluz de las comisiones rogatorias emerge el verdadero retrato de la corrupci&oacute;n nacional.
    </p><p class="article-text">
        Suiza no tiene color pol&iacute;tico y en materia de corrupci&oacute;n la cantidad no lo es todo. Sin embargo, el Partido Popular, bien porque gobern&oacute; en los a&ntilde;os del boom, liberaliz&oacute; suelo y empresas p&uacute;blicas, bien por su buena relaci&oacute;n con grandes constructoras, posee un buen palmar&eacute;s en n&uacute;mero y relevancia de los cargos, implicaci&oacute;n de miembros del Gobierno, continuidad en el tiempo y presuntos millones de euros defraudados. A la par est&aacute; Converg&egrave;ncia i Uni&oacute;, con la sede embargada por la Justicia. Las operaciones de las tramas G&uuml;rtel y Pretoria, destapadas por el juez Baltasar Garz&oacute;n en 2009, hunden sus ra&iacute;ces en la presunta financiaci&oacute;n ilegal de ambos partidos con sus idas y venidas <em>off shore.</em>
    </p><p class="article-text">
        Para comprender esta econom&iacute;a B montada en torno a la red G&uuml;rtel &ndash;para vislumbrar, en definitiva, c&oacute;mo emigra la corrupci&oacute;n a Suiza&ndash;, hay que remontarse 35 a&ntilde;os atr&aacute;s, cuando los responsables de la tesorer&iacute;a popular abren sus primeras cuentas. Era el conocido como grupo de Badajoz, que ser&iacute;a a las finanzas del PP lo que el clan de Valladolid a la pol&iacute;tica. En 1980 &Aacute;ngel Sanchis daba trabajo a un Luis B&aacute;rcenas de 23 a&ntilde;os en una empresa montada en Extremadura. A los dos a&ntilde;os, Manuel Fraga le encarg&oacute; las cuentas del partido con carta blanca para llevarse a cinco personas. Entre los elegidos, Luis B&aacute;rcenas y Francisco Y&aacute;&ntilde;ez, empresario que permanecer&iacute;a en G&eacute;nova hasta su fallecimiento. Eran unos chavales, y para entonces (y hasta la fecha) los&nbsp;conseguidores&nbsp;del partido y extesoreros (Rosendo Naseiro, Luis B&aacute;rcenas, el propio &Aacute;ngel Sanchis o el exsenador sobrino del fundador, Luis Fraga) ya compart&iacute;an dep&oacute;sitos, empresas tapadera y agentes fiduciarios.
    </p><p class="article-text">
        Un primer andamiaje de cuentas opacas montado despu&eacute;s de la Transici&oacute;n que crece en volumen y protagonistas al fragor de la burbuja inmobiliaria y el desmantelamiento de los controles administrativos. Y no es casualidad, ni siquiera para la Justicia, que la fecha de los primeros ingresos en la caja B del PP coincida con la apertura de estas cuentas; 20 a&ntilde;os de contabilidad en negro destapados por Luis B&aacute;rcenas tras la aparici&oacute;n de su primera cuenta en el Dresdner Bank en 2013 con 22 millones de euros acumulados.
    </p><p class="article-text">
        Aunque a los bancos del pa&iacute;s helv&eacute;tico llega la&nbsp;high class&nbsp;de la corrupci&oacute;n, el presunto soborno pol&iacute;tico comparte las rutas del crimen organizado. El m&aacute;s apabullante es el tejido financiero de Luis B&aacute;rcenas para esconder en tres continentes una fortuna de 48,2 millones de euros. Seg&uacute;n la investigaci&oacute;n, su modo de operar es el m&aacute;s complejo, el que delata un engranaje delictivo de ocultaci&oacute;n al m&aacute;ximo nivel, un m&aacute;ster en operaciones de fraude y presunto blanqueo s&oacute;lo comparable a los movimientos en para&iacute;sos fiscales de Francisco Correa, el caso Malaya y veremos si le hacen sombra los Pujol.
    </p><p class="article-text">
        Tras 30 a&ntilde;os montando el chiringuito suizo, cazados por la Justicia, toca desmantelarlo. Bajo la m&aacute;xima &ldquo;lo que se hace en familia se resuelve en familia&rdquo;, B&aacute;rcenas comenz&oacute; a borrar su fortuna tres d&iacute;as despu&eacute;s de las primeras detenciones de la trama G&uuml;rtel en una carrera que discurrir&iacute;a paralela a la investigaci&oacute;n de la financiaci&oacute;n irregular de su partido. El procedimiento es siempre el mismo: necesitan al testaferro, un clan de confidentes elegidos en el seno de la familia &ndash;esposas mediante&ndash;, la confidencialidad del partido y los negocios, adem&aacute;s de una buena defensa que goce del amparo del secreto profesional.
    </p><p class="article-text">
        Los extesoreros del PP anteriores a B&aacute;rcenas, junto a abogados bien avenidos al calor del partido del Gobierno, han sido los encargados de hacer desaparecer el dinero. &ldquo;Me eligi&oacute; para actuar en su nombre por la sensaci&oacute;n de persecuci&oacute;n que ten&iacute;a. Necesitaba alguien de confianza&rdquo;. Quien dice estas palabras es Iv&aacute;n Y&aacute;&ntilde;ez en su declaraci&oacute;n ante el juez Pablo Ruz, el hijo del hist&oacute;rico trabajador del PP Francisco Y&aacute;nez, pero tambi&eacute;n socio en una empresa del exconsejero e imputado en el caso Bankia Javier L&oacute;pez Madrid, yerno de Juan Miguel Villar Mir, reconocido empresario donante del partido. G&eacute;nova 13, Bankia, constructoras... Bien conectado con los entresijos del PP, buen conocedor de c&oacute;mo operar en para&iacute;sos fiscales, Y&aacute;&ntilde;ez fue el elegido para esparcir por el mundo la compleja estructura societaria en Suiza y mover con agilidad el patrimonio del extesorero antes de que la polic&iacute;a d&eacute; con todo ello.
    </p><p class="article-text">
        Un trabajo laborioso, pero no tan dif&iacute;cil. La banca privada est&aacute; montada para que el dinero sea m&aacute;s r&aacute;pido que los agentes, la Justicia y el tr&aacute;mite para bloquear cuentas. B&aacute;rcenas acudi&oacute; a los circuitos de Estados Unidos, Suram&eacute;rica y Europa a trav&eacute;s de operaciones de fondos y transferencias sin cortapisas. Del hilo de la primera cuenta aparecieron otras 20. En ese momento, escond&iacute;a 17,2 millones de euros en Suiza. Cuatro a&ntilde;os despu&eacute;s, cuando por fin lleg&oacute; la petici&oacute;n rogatoria de informaci&oacute;n, quedaban 9,6. El resto se hab&iacute;a esfumado en cuentas repartidas por Paraguay, Nueva York, Atlanta, Alemania, Argentina, Gran Breta&ntilde;a, Irlanda, Liechtenstein, Hong Kong y un largo etc&eacute;tera.
    </p><p class="article-text">
        Pas&oacute; lo mismo con la fuga a Nueva York. Las sucursales elegidas fueron el HSBC y la Uni&oacute;n de Bancos Suizos (UBS), sancionadas por EE UU con multas hist&oacute;ricas por ayudar a los clientes a evadir impuestos e incumplir el protocolo antiblanqueo. A instancias del juez, las autoridades neoyorquinas remitieron la documentaci&oacute;n de donde se vaci&oacute; la cuenta del Dresdner Bank. De los 22 millones, 4,5 llegaron a ambos bancos. Investigado por la Justicia, en las cabeceras de la prensa internacional en calidad de extesorero del partido del Gobierno, el HSBC y el USB aceptaron los ingresos del testaferro y &Aacute;ngel Sanchis sin rechistar. En agosto de 2013, Ruz pidi&oacute; bloquear las inversiones y productos incluyendo cajas de seguridad. Quer&iacute;a conocer los titulares, apoderados y beneficiarios en EE UU de las empresas&nbsp;tapadera&nbsp;que recib&iacute;an el goteo de fondos desde Suiza. Cuando la petici&oacute;n lleg&oacute;, el dinero tampoco estaba all&iacute;.
    </p><p class="article-text">
        &Aacute;ngel Sanchis sac&oacute; un mill&oacute;n de d&oacute;lares un d&iacute;a, 270.000 d&oacute;lares al siguiente. El broker Iv&aacute;n Y&aacute;nez hizo lo propio a trav&eacute;s de un correo: &ldquo;Instrucciones para (vaciar) la cuenta conjunta&rdquo;. El &uacute;ltimo documento del HSBC enviado a Espa&ntilde;a dec&iacute;a: &ldquo;El querido cliente ha cerrado la cuenta&rdquo;. Seg&uacute;n la gestora en el 452 de la Quinta Avenida, el dinero iba camino del Deutsche Bank, en Francfort, Alemania, de la mano de Y&aacute;&ntilde;ez. Y hay m&aacute;s. La otra parte de&nbsp;la fortuna B&aacute;rcenas la invert&iacute;a Sanchis&nbsp;en Brasil y Argentina en &ldquo;empresas de c&iacute;tricos&rdquo; y &ldquo;maderas preciosas&rdquo;. Son las llamadas operaciones comerciales de dudosa credibilidad, las m&aacute;s habituales para el blanqueo por la dificultad que tienen los peritos para comprobar si realmente se han producido. Seg&uacute;n la declaraci&oacute;n de B&aacute;rcenas, de estas hizo decenas.
    </p><p class="article-text">
        Ante estos vaivenes, normalmente las pruebas no resultan suficientes y el caso se cierra. Los abogados consiguen anularlos, o llega un punto donde los instructores, exhaustos, se rinden al rastreo del dinero. Es un mecanismo endiablado dif&iacute;cil de rastrear y verificar donde las sucesivas transacciones saltan de un pa&iacute;s a otro, de una cuenta a otra, en una espiral vertiginosa que no hay quien cierre. Una ingenier&iacute;a fiscal que, al margen de las presuntas mordidas, permiti&oacute; a B&aacute;rcenas defraudar 11,5 millones de euros de 2000 a 2011, mill&oacute;n al a&ntilde;o, sin contar las siete declaraciones consecutivas a devolver. Y sin contar con la amnist&iacute;a fiscal, una autopista de repatriaci&oacute;n de dinero negro sin l&iacute;mite de velocidad por donde circul&oacute; la sociedad veh&iacute;culo Tesedul, matr&iacute;cula de Uruguay, con 11 millones en acciones de los que B&aacute;rcenas trajo de vuelta diez. Las alarmas s&oacute;lo saltaron cuando su abogado lo hizo p&uacute;blico.
    </p><p class="article-text">
        Este m&iacute;nimo trazo es una muestra de algunos movimientos. El dinero, hoy, sigue perdido. Casi seis a&ntilde;os despu&eacute;s, los investigadores contin&uacute;an sumergidos en la mara&ntilde;a de la evasi&oacute;n buscando fondos en decenas de cuentas, apoderados, reintegros, sociedades.
    </p><p class="article-text">
        Como B&aacute;rcenas, el pol&iacute;tico que decide abrirse una cuenta en Suiza sabe que, en parte, est&aacute; a salvo.&nbsp;O no ser&aacute; descubierto o saldr&aacute; casi indemne. El sistema de transacciones est&aacute; protegido por el secreto bancario, las cuentas no son f&aacute;ciles de bloquear ni tampoco demostrar el cohecho e ir m&aacute;s all&aacute; del fraude, poco penado cuando no va acompa&ntilde;ado de otros delitos. Lavar dinero, evadir impuestos, ocultar comisiones: por estos motivos un cargo p&uacute;blico paga las alt&iacute;simas comisiones de apertura, no hay m&aacute;s. Uno de los m&aacute;ximos responsables policiales de Anticorrupci&oacute;n resume la gravedad del binomio pol&iacute;tico-Suiza en las investigaciones: &ldquo;Salvo en casos muy puntuales, en Espa&ntilde;a son profesionales de la pol&iacute;tica sin otra ocupaci&oacute;n ni ingresos conocidos. Su n&oacute;mina tributa al 100%. Para nosotros es un indicativo de la cantidad que ese cargo ha tenido que llevarse en comisiones irregulares hasta el punto de tener que abrir una cuenta en Suiza para ocultar el dinero&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Una vez all&iacute;, gozan de impunidad. Los bancos apenas denuncian la presencia de imputados por corrupci&oacute;n y s&oacute;lo informan mediante una petici&oacute;n muy espec&iacute;fica de la Justicia (indicando la cuenta y el titular). El tiempo que necesita un juez para encontrar dicha entidad y la tardanza de los tr&aacute;mites no ayuda. Las respuestas, adem&aacute;s, son imprecisas. Tanto Bankia como el helv&eacute;tico Lombard Odier han obstruido en numerosas ocasiones la instrucci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Gestores y testaferros son parte de los servicios financieros. Agathe Stimoli, agente de B&aacute;rcenas y Luis Fraga en el Dresdner Bank, mov&iacute;a los fondos antes y durante la investigaci&oacute;n sin comprobar el origen de un solo ingreso, sin llamar la atenci&oacute;n a las autoridades, a sabiendas de la dimensi&oacute;n de los hechos y de que deb&iacute;a declarar ante el juez. Frederic Mentha, gestor de B&aacute;rcenas y tambi&eacute;n de Gao Ping en el HSBC, s&oacute;lo fue apartado de su puesto tras el esc&aacute;ndalo de la mafia china, no la pol&iacute;tica. Como explica Herv&egrave; Falciani, el&nbsp;garganta profunda&nbsp;del HSBC: &ldquo;Los gestores son parte de la operativa del blanqueo y del fraude&rdquo;. La polic&iacute;a, que investiga la lista Falciani con m&aacute;s de 100.000 evasores &ndash;repleta de apuntes a mano de gestores&ndash;, asegura que es dif&iacute;cil de probar. El inform&aacute;tico rebate: &ldquo;De eso se trata&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        A d&iacute;a de hoy, Ruz acusa a B&aacute;rcenas de llevarse unos 300.000 euros vinculados a los fondos administrados del PP de los 48,2 millones detectados en Suiza. No ha podido concluir si el resto son negocios personales, prebendas de constructoras o parte de los donativos anotados durante a&ntilde;os de contabilidad B. Llegar&aacute; el juicio y no sabremos si B&aacute;rcenas estaba solo en las cuentas o llevaba consigo a otros beneficiarios. Tal vez los numerosos amigos y m&aacute;ximos dirigentes a los que amenaz&oacute; con tirar de la manta y a quienes ya s&oacute;lo reprocha haberle retirado la palabra. En el inventario colectivo quedan las denuncias del PP a los polic&iacute;as, las peticiones para desimputar a su extesorero, aquel &ldquo;Luis, s&eacute; fuerte&rdquo; y la destrucci&oacute;n de los discos duros a martillazos. Blindaje en Suiza, s&iacute;, pero no s&oacute;lo.
    </p><p class="article-text">
        El tiempo de los maletines ha pasado y las comisiones se mueven sin necesidad de pasar por Espa&ntilde;a. Ya ocurri&oacute; con las operaciones de compraventa de cuadros entre B&aacute;rcenas y Naseiro, donde seg&uacute;n la polic&iacute;a el presunto blanqueo desfilaba de una cuenta a otra directamente en Suiza. Incluso la antigua trama Filesa (PSOE), donde un exsenador y un diputado mandaban las comisiones directamente all&iacute;; o los inspectores de Hacienda del caso Huguet-Aguiar en 1999, cuando el entonces delegado de la Agencia Tributaria de Catalu&ntilde;a, Ernesto Aguiar, y el exjefe regional de Inspecci&oacute;n Josep Mar&iacute;a Huguet recib&iacute;an cantidades millonarias en Suiza por trabajos para empresas de Javier de la Rosa.
    </p><p class="article-text">
        Jos&eacute; Mar&iacute;a Mollinedo, hoy presidente del sindicato de t&eacute;cnicos de Hacienda, Gestha, recuerda c&oacute;mo, destinado en el equipo de estos inspectores, se sinti&oacute; utilizado: &ldquo;Nos amedrentaban para que sancion&aacute;ramos a la m&iacute;nima y descubrimos luego c&oacute;mo Javier de la Rosa les pagaba favores en Suiza. Nunca imaginamos que los jefes de la recaudaci&oacute;n en Catalu&ntilde;a fueran los jefes del fraude. Magdalena &Aacute;lvarez, entonces m&aacute;xima responsable de la Agencia, lo dej&oacute; en manos de la Justicia sin ir m&aacute;s all&aacute;. Los trapos sucios de Hacienda suelen quedarse dentro, sin lavar&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Con el grifo del cr&eacute;dito abierto, las pr&aacute;cticas de B&aacute;rcenas camparon por los municipios controlados por el PP. Arturo Gonz&aacute;lez Panero, diez a&ntilde;os alcalde en Boadilla del Monte en la dorada &eacute;poca del boom. Sin estudios, pas&oacute; de los boy scout a la concejal&iacute;a de Deportes y de ah&iacute; a la alcald&iacute;a en 1999. El Albondiguilla, alias recogido en las grabaciones, concedi&oacute; m&aacute;s de 100 millones de euros en obras a Teconsa, FCC, Sufi, Hisp&aacute;nica, UFC&hellip;, n&uacute;cleo duro de las empresas donantes del PP, lo equivalente a dos veces el presupuesto anual completo del municipio adjudicados enteros a la trama. A Guillermo Ortega, El Rata para sus amigos, su &uacute;ltimo trabajo conocido antes de ser alcalde fue de estanquero frente al consistorio de Majadahonda. A&ntilde;os despu&eacute;s, ten&iacute;a tres cuentas en Suiza.
    </p><p class="article-text">
        Benjam&iacute;n Mart&iacute;n Vasco, exdiputado de&nbsp;Esperanza Aguirre, que habr&iacute;a cambiado un pelotazo en Arganda por unos ahorros transferidos de Miami a Suiza ocho d&iacute;as despu&eacute;s de ser acusado por Baltasar Garz&oacute;n de cobrar 150.000 euros en comisiones. Y Alberto L&oacute;pez Viejo, favorito de la expresidenta de Madrid, hizo lo propio a trav&eacute;s de las contratas de basura.&nbsp;Pol&iacute;ticos sin oficio que, a cambio de engrasar las arcas municipales del partido, abrieron su v&iacute;a de financiaci&oacute;n particular. El estallido de la burbuja ha sacudido los pilares de las instituciones claves del Estado. Y tras el polvo, de todo. Desde pol&iacute;ticos-empresarios y cargos venidos a m&aacute;s hasta los t&oacute;tems morales de la construcci&oacute;n nacional, defensores de la Patria, art&iacute;fices del statu quo a quienes una corrupci&oacute;n casi nunca les parece para tanto. A Suiza han llegado las herencias del Molt Honorable expresident Jordi Pujol, Artur Mas y su Majestad; adem&aacute;s de la estirpe de hijos y yernos que han campado por el erario protegidos por la familia.
    </p><p class="article-text">
        A la sombra del saqueo valenciano y balear estaban Diego Torres y I&ntilde;aki Urdangarin, acompa&ntilde;ado por la infanta Cristina. Su cap&iacute;tulo helv&eacute;tico es igual de sencillo, igual de presuntamente burdo. La cuenta investigada recib&iacute;a dinero desde otra radicada en el mismo pa&iacute;s y donde una empresa participada por Aguas de Valencia ingres&oacute; 375.000 euros. La asistente del duque, Julita Cuquerella, cual gestora suiza, lleg&oacute; a apuntar a mano: &ldquo;Me pide [I&ntilde;aki] que te copie el siguiente n&uacute;mero de cuenta. Que t&uacute; ya sabes para qu&eacute; es&rdquo;. Era del Credit Suisse, en Lausana. 375.000 euros por mediar ante un magnate afgano por trabajos nunca realizados. Como es habitual, desvincul&oacute; a su esposa. Seg&uacute;n las declaraciones de los implicados, s&oacute;lo era el escudo fiscal, la presencia de la hija del rey en Aizoon cual muro de contenci&oacute;n para evitar inspecciones de Hacienda, como as&iacute; ocurri&oacute;. El impacto social del caso N&oacute;os recay&oacute; en la codicia m&aacute;s que en la cantidad, en ese mirar hacia otro lado del rey y el &iacute;mpetu de Hacienda y la Fiscal&iacute;a por preservar a la infanta. Una defensa a ultranza similar a los a&ntilde;os de Banca Catalana con una diferencia: los escudos del Estado han perdido la inmunidad ante la opini&oacute;n p&uacute;blica.
    </p><p class="article-text">
        Podr&iacute;amos seguir. No hay instituci&oacute;n sin su esc&aacute;ndalo suizo. Son casos protegidos por los silencios c&oacute;mplices &ndash;es decir, intereses&ndash; que ahora se desmoronan con el estruendo de la crisis pol&iacute;tica espa&ntilde;ola.
    </p><p class="article-text">
        La saga de los Pujol dejar&aacute; trazos parecidos a la G&uuml;rtel. Pero lo m&aacute;s relevante ser&aacute; ver a los dirigentes de la moralidad frente a la nueva configuraci&oacute;n de Catalu&ntilde;a. Treinta y cinco a&ntilde;os de enga&ntilde;o fiscal, a&uacute;n sin que Pujol haya confesado la cantidad, dan para mucho. Como a los B&aacute;rcenas, las declaraciones de la renta les salen a devolver y las primeras cuentas datan de los ochenta, con Marta Ferrusola de titular e hijos. 227.000 euros en efectivo sacados entre 2011 y 2014 podr&iacute;an ser la escarcha del iceberg. Y Pujol Ferrusola Junior podr&iacute;a estar a la altura del juzgado n&uacute;mero 5 de la Audiencia: 32 millones de euros movi&eacute;ndose por 13 para&iacute;sos en ocho a&ntilde;os a trav&eacute;s de al menos cinco sociedades; pagos de 30 empresas de hasta 12 millones; sobornos, extorsiones, falsas asesor&iacute;as. Veremos d&oacute;nde queda el origen de las herencias, el &ldquo;problema del 3%&rdquo; de los contratos p&uacute;blicos para Converg&egrave;ncia y los supuestos desv&iacute;os a Pujol.
    </p><p class="article-text">
        Esta vez, ser&aacute;n los catalanes quienes arrebaten la senyera a quienes tantos negocios parecen haber tapado con ella. Y, al tiempo, no permitir&aacute;n al Gobierno instrumentalizar la corrupci&oacute;n, es decir, vincular el futuro de los frentes judiciales de la familia del expresident a la presi&oacute;n de Catalu&ntilde;a para llevar a cabo la consulta. Instrucci&oacute;n por un lado, pol&iacute;tica por otro.
    </p><p class="article-text">
        Porque a los millones de euros evadidos en Suiza, a los numerosos cargos e instituciones implicadas, la opini&oacute;n p&uacute;blica sospecha de ciertos acuerdos intangibles que deciden el punto final de algunas tramas, en qu&eacute; momento se hace la vista gorda o cu&aacute;ndo y hasta d&oacute;nde se persiguen y cu&aacute;les. Es el control pol&iacute;tico de la corrupci&oacute;n, un concepto perverso, donde los escudos del Estado mencionados caen o se levantan seg&uacute;n convenga. Suiza no deber&iacute;a ser ajena a los efectos del secreto bancario en la pol&iacute;tica de los pa&iacute;ses que tiene alrededor. Pero, adem&aacute;s, el fin de la opacidad &ndash;no descartable por la OCDE en un futuro pr&oacute;ximo&ndash; s&oacute;lo podr&aacute; evitar la fuga del dinero de la corrupci&oacute;n si la maquinaria que lo persigue no tiene su palanca de cambios en La Moncloa.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Pilar Velasco]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/economia/suiza-agujero-negro-democracia-espanola_1_4385086.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 09 Feb 2015 11:35:07 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Hervé Falciani,Lista Falciani,Suiza,HSBC,Swiss Leaks]]></media:keywords>
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