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    <title><![CDATA[elDiario.es - Luis Alegre]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/luis_alegre/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Luis Alegre]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[El domingo, votemos con el alma que nos gustaría tener]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/domingo-votemos-alma-gustaria_129_10229908.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/90724fab-824e-4ba0-9bee-c8b2da333cb7_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El domingo, votemos con el alma que nos gustaría tener"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Claro que es posible detener este deterioro de la vida ciudadana y recuperar el respeto por nosotrxs mismxs, por cada unx de lxs demás y por el conjunto que componemos entre todxs</p></div><p class="article-text">
        El objetivo no disimulado del Partido Popular es degradar nuestras instituciones hasta que no quede m&aacute;s que un mercado libre para comisionistas y fondos buitre. Pero desmantelar la sanidad y la educaci&oacute;n, estrangular a las universidades p&uacute;blicas, dejar morir ancianos en las residencias, transferir renta hacia los m&aacute;s ricos, reducir los ingresos p&uacute;blicos y privatizar bienes comunes no es algo que pueda hacerse si no se logra, al mismo tiempo, envilecer poco a poco el alma de cada unx. Para que asistamos impasibles al juego de la pi&ntilde;ata que han organizado con nuestras instituciones y nuestras vidas (y asistimos impasibles aunque no nos haya tocado el papel de jugadores sino el de pi&ntilde;ata) hace falta no habernos dejado viva m&aacute;s que la capacidad de comprar y vender (de venderse unx mismx y comprar a cambio lo que se pueda). Una vez logrado, ya no es solo que no les penalice la groser&iacute;a, la corrupci&oacute;n y el descaro, es que les sirve como parte integral de su estrategia electoral. Parafraseando a Ferrajoli a prop&oacute;sito de Berlusconi, podemos decir que en cada una de sus intervenciones late de fondo un mensaje: &ldquo;soy tan c&iacute;nicx y granuja como vosotrxs. Soy unx de vosotrxs. Soy vosotrxs&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        No hay otro modo de entender nuestra par&aacute;lisis ante el sufrimiento. Nadie defender&aacute; como la mejor versi&oacute;n de s&iacute; mismx la indiferencia ante la angustia de quien est&aacute; en una lista de espera con el tiempo corriendo en contra de su salud, o la falta de empat&iacute;a ante generaciones a las que hemos dejado los despojos de un planeta, un mercado laboral destruido y un acceso a la vivienda imposible. Tampoco me imagino a nadie orgullosx de mirar hacia otro lado ante la emergencia de la Ca&ntilde;ada Real. Ocurre as&iacute; con el alma que tenemos, pero no con la que a ningunx nos gustar&iacute;a tener.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Se nota mejor a&uacute;n en el modo como reaccionamos no ya ante el sufrimiento ajeno sino ante el propio. Apenas se nos ocurre siquiera la posibilidad de buscar en com&uacute;n soluciones a problemas que son compartidos. Esa opci&oacute;n parece haber desaparecido del horizonte. Podemos saber que compartimos con la mayor&iacute;a la dificultad de acceder a una vivienda. Podemos saber tambi&eacute;n que hay grandes inversores especulando y elevando artificialmente los precios como quien juega con bitcoins. Podemos saber de hecho que hay miles de viviendas vac&iacute;as que no son siquiera grabadas con impuestos especiales. Podemos incluso saber que todxs lo sabemos y lo condenamos. Sin embargo, eso no nos hace sentir menos solxs cuando navegamos entre ofertas que no podemos pagar. Simplemente nos desesperamos y deprimimos. Podemos tambi&eacute;n saber que las condiciones laborales se han deteriorado como si hubiese habido una gran cat&aacute;strofe, y que en realidad no ha sido m&aacute;s que una transformaci&oacute;n radical en la distribuci&oacute;n de una riqueza que no ha parado de aumentar. Podemos desde luego saber que no estamos solxs en la precariedad y la incertidumbre. Pero nos sentimos igualmente tan aislados que no somos capaces m&aacute;s que de reproch&aacute;rnoslo a nosotrxs mismxs y transformar toda nuestra energ&iacute;a vital en frustraci&oacute;n, angustia y ansiedad.
    </p><p class="article-text">
        Podemos incluso saber que nos har&iacute;a m&aacute;s felices transformar esa energ&iacute;a en rebeld&iacute;a y tratar de conseguir al menos que la ansiedad cambiase de bando. Pero nos sentimos incapaces siquiera de imaginarlo. No se trata en todo caso de una fatalidad. Los ciclos de movilizaci&oacute;n se interrumpen, pero vuelven. Y vuelven, como siempre, con la capacidad de hacernos mejores. Quien tenga edad para haber vivido el 15M recordar&aacute; c&oacute;mo volvimos a estar vivos, a vernos, a sentir la alegr&iacute;a ajena como un beneficio propio, a recuperar la dignidad de la vida ciudadana: se cuestion&oacute; la ley electoral y el sentido de cada instituci&oacute;n, su necesidad, sus l&iacute;mites, la integraci&oacute;n de cada una con todas las dem&aacute;s y con cada unx de nosotrxs. Se produjo, en definitiva, una regeneraci&oacute;n de la vida p&uacute;blica que representaba por s&iacute; misma una amenaza. Pero no solo se recuper&oacute; la dignidad ciudadana en un sentido pol&iacute;tico. 
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n se recuper&oacute; en un sentido urbano: hicimos un uso p&uacute;blico del espacio, descubrimos a nuestrxs vecinxs, vivimos con pasi&oacute;n la tarea de convencer a desconocidxs y tambi&eacute;n saboreamos la humildad de dejarnos convencer por ellxs, celebramos juntxs la m&uacute;sica hecha por y para nosotrxs, y comprendimos as&iacute; que una ciudad no es una colmena, ni un cuartel muy grande, ni una macrogranja de humanxs. Entramos en contacto con cosas estramb&oacute;ticas y, lo que es m&aacute;s importante, comprendimos lo estr&aacute;mboticxs que podemos llegar a ser nosortrxs mismxs miradxs desde otro sitio. Y descubrimos que hay casi tantas maneras de mirar como vecinxs. Compartimos comida con preocupaciones muy distantes, pero que podr&iacute;an haber sido propias y que, en todo caso, estaban cerca. Nos sorprendi&oacute; saber que nuestrxs vecinxs son algo m&aacute;s que sombras con las que chocamos en el metro o compartimos un atasco. Supimos, en fin, que una ciudad es un organismo vivo al que le cambia el pulso con cada grupo de m&uacute;sica que ensaya, cada &aacute;rbol o cada banco que se pone o que se quita, cada espacio de discusi&oacute;n que se abre o que se cierra, cada actividad deportiva, cada asociaci&oacute;n que nace o muere.&nbsp; El cuerpo mismo nota a la perfecci&oacute;n la diferencia entre una plaza y la tapa de un parking. Vivir en un atasco permanente vuelve irrespirable la atm&oacute;sfera de una ciudad no s&oacute;lo por la contaminaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Al impulso del alma surgida de all&iacute;, gan&oacute; Manuela el gobierno que hoy recordamos como un oasis en la historia reciente de Madrid. Pero, con lo que nos queda de alma a d&iacute;a de hoy, puede que el cuerpo nos pida votar a alguien tan fr&iacute;volx, insensible e incompetente como Ayuso o Almeida. Puede incluso que lo que nos pida el cuerpo sea no votar en absoluto, retirarnos de toda implicaci&oacute;n en los asuntos comunes, incluso de ese reducto m&iacute;nimo que representa la participaci&oacute;n electoral. No es este en todo caso de un art&iacute;culo pesimista. En absoluto. Claro que es posible detener este deterioro de la vida ciudadana y recuperar el respeto por nosotrxs mismxs, por cada unx de lxs dem&aacute;s y por el conjunto que componemos entre todxs. Un conjunto del que, adem&aacute;s de ser actores, somos resultado. Pero, para conseguirlo, es mejor que no cedamos sin m&aacute;s el voto al alma que tenemos y que animemos mejor a votar a la que nos gustar&iacute;a tener. Puede incluso que, a cambio, la Ciudad nos devuelva el favor y nos ayude a tenerla de verdad. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Luis Alegre]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/domingo-votemos-alma-gustaria_129_10229908.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 23 May 2023 20:38:34 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El domingo, votemos con el alma que nos gustaría tener]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[10N: Si nada cambia, todo seguirá igual]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/cambia-seguira-igual_129_1355352.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/48b1cd35-5fd9-4685-90d7-3eadce7211f4_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="10N: Si nada cambia, todo seguirá igual"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">No es aceptable que se juegue así con el futuro de España por un puñado de diputados extras. Ni por evitar la cohabitación en un gobierno con sus prometidos "socios preferentes" por muy molesta que les resulte</p><p class="subtitle">Es necesario redoblar los esfuerzos para hacer entender a los dirigentes de PSOE y UP que sus desconfianzas, sus intereses de partido y sus expectativas particulares en la negociación no pueden poner en riesgo la formación de un gobierno progresista</p></div><p class="article-text">
        Desde las elecciones del 28 de abril han pasado muchas cosas.
    </p><p class="article-text">
        En las pasadas elecciones los votantes progresistas fuimos llamados a una emergencia democr&aacute;tica que era real, pero que s&oacute;lo nos tomamos en serio los ciudadanos, evidentemente no los dirigentes del PSOE y tampoco los de Unidas Podemos.
    </p><p class="article-text">
        Repasando lo que hemos vivido desde aquel 28 de abril y ante la aparente inexorabilidad de unas nuevas elecciones, nos sentimos en la necesidad de llamar a que, si no se reconduce la investidura a &uacute;ltima hora, se presente alg&uacute;n importante cambio que nos permita pensar que nuestro voto esta vez s&iacute; sea &uacute;til para la construcci&oacute;n de un gobierno progresista.
    </p><p class="article-text">
        En estos meses ha salido a la luz la peor cara de las direcciones del PSOE y de Unidas Podemos.
    </p><p class="article-text">
        El primer episodio ocurri&oacute; en la jornada de reflexi&oacute;n de las elecciones municipales, cuando los dirigentes oficiales y oficiosos de Podemos se dedicaron a difundir ataques contra la candidatura de Manuela Carmena. Recordemos que esos mismos dirigentes hab&iacute;an querido apoyar esa candidatura con la &uacute;nica condici&oacute;n de colocar a unos cuantos afines designados en la lista. Si los m&iacute;os van en la lista eres la mejor alcaldesa del mundo; si los m&iacute;os no van en la lista eres un instrumento del IBEX y del BBVA contra la ciudadan&iacute;a madrile&ntilde;a.
    </p><p class="article-text">
        La direcci&oacute;n de Podemos era perfectamente consciente de que los votos que perdiera la lista de Manuela Carmena ayudar&iacute;an a PP-Cs-Vox a recuperar Madrid porque no hab&iacute;a absolutamente ninguna posibilidad real de que otra candidatura progresista entrara en el Ayuntamiento. Aunque aquella campa&ntilde;a no hubiera sido determinante en la p&eacute;rdida del Ayuntamiento, no le restar&iacute;a un &aacute;pice de mezquindad, s&oacute;lo ser&iacute;a reflejo de la radical p&eacute;rdida de influencia social del aparato de Pablo Iglesias.
    </p><p class="article-text">
        Recordamos aquella operaci&oacute;n (que parece lejan&iacute;sima aunque haya pasado tan poco tiempo) por dos razones: la primera, porque seguro que fuimos unos pocos quienes aquel d&iacute;a decidimos que no volver&iacute;amos a votar a unos dirigentes a quienes hab&iacute;amos votado apenas un mes antes y, la m&aacute;s importante, que esa es la misma &eacute;tica pol&iacute;tica que, si nada cambia, nos va a llevar a elecciones en noviembre. Hasta ahora han primado los intereses privados sobre los colectivos.
    </p><p class="article-text">
        En ning&uacute;n caso es m&aacute;s importante si entran o no ministros de Podemos en un gobierno que lo que vaya a hacer ese gobierno; y es mucho menos grave esa diferencia que la posibilidad real de que la frustraci&oacute;n ciudadana y el cabreo con el PSOE y con Unidas Podemos lleven a una abstenci&oacute;n (que probablemente ninguna encuesta ha sabido medir) que convierta la supuesta audacia t&aacute;ctica en suicidio estrat&eacute;gico. Ning&uacute;n acuerdo ofrece garant&iacute;as absolutas de cumplimiento, ni con coalici&oacute;n ni sin ella, sino que siempre ser&aacute; una lucha cotidiana con conquistas y con carencias. Pero la peor de esas carencias siempre ser&aacute; menos grave que el riesgo al que someten al pa&iacute;s quienes nos abocan a unas elecciones que, en el mejor de los casos nos traer&aacute;n de nuevo a la necesidad del acuerdo que hoy resulta imposible y en el peor nos condenar&iacute;a a un gobierno de PP-Cs-Vox, que supondr&iacute;a un retroceso de d&eacute;cadas del que ser&iacute;an responsables los caprichos de unos dirigentes pol&iacute;ticos incapaces.
    </p><p class="article-text">
        Los vaivenes del PSOE tampoco pueden ser interpretados m&aacute;s que como fruto del c&aacute;lculo seg&uacute;n el cual si se repiten elecciones sacar&aacute;n un pu&ntilde;ado de diputados m&aacute;s. No es comprensible aquel veto p&uacute;blico de Pedro S&aacute;nchez a Pablo Iglesias. Ni tampoco lo es el retraso de la apertura de mesas de negociaci&oacute;n hasta casi tres meses despu&eacute;s de las elecciones y despu&eacute;s hasta un par de semanas antes de la posible disoluci&oacute;n de las Cortes. De infalibles movimientos t&aacute;cticos est&aacute; empedrado el trastero de los fracasos pol&iacute;ticos.
    </p><p class="article-text">
        No es aceptable que se juegue as&iacute; con el futuro de Espa&ntilde;a por un pu&ntilde;ado de diputados extras. Ni por evitar la cohabitaci&oacute;n en un gobierno con sus prometidos &ldquo;socios preferentes&rdquo; por muy molesta que les resulte. El PSOE llevaba raz&oacute;n en la campa&ntilde;a electoral de abril cuando ped&iacute;a a los ciudadanos que entendi&eacute;ramos que la prioridad era impedir un gobierno de corruptos, fan&aacute;ticos y enemigos de los derechos sociales y de las diversidades de Espa&ntilde;a. Por eso no se puede tolerar la frivolidad con la que ahora parece much&iacute;simo m&aacute;s grave un gobierno de coalici&oacute;n con ministros que no les gustar&iacute;a tener que esa amenaza de Col&oacute;n contra la que se movilizaron y nos movilizamos en abril.
    </p><p class="article-text">
        Ahora que se habla tanto del relato hay que recordar que en pol&iacute;tica el relato (la interpretaci&oacute;n de los hechos hegem&oacute;nica) no se construye por la mera enunciaci&oacute;n de ese relato, sino, mucho m&aacute;s, por la l&oacute;gica que da coherencia a la actuaci&oacute;n que observamos. El relato con el que llegar&iacute;amos a las elecciones el 10 de noviembre es que fue mentira que hubiera una emergencia democr&aacute;tica el 28 de abril, que fuimos unos pringados, que lo verdaderamente importante era quitar o poner ministros del partido de al lado; y que Pedro S&aacute;nchez y Pablo Iglesias dirigen equipos absolutamente incapaces (voluntariamente o no) de llegar a acuerdos, por lo que no tendr&iacute;amos ninguna raz&oacute;n para pensar que el voto al PSOE y a Unidas Podemos el 10 de noviembre puede llevar a un gobierno progresista: el dichoso relato nos dir&aacute; que hasta que no ganen las derechas no habr&aacute; gobierno si nada relevante cambia en el campo progresista.
    </p><p class="article-text">
        Si nada cambia, el mejor resultado posible en noviembre es que, de nuevo, se tengan que entender quienes hoy son incapaces de entenderse; la &uacute;nica raz&oacute;n para pensar que entonces se entender&iacute;an pasa por dar por hecho que ahora nos est&aacute;n tomando el pelo, arriesg&aacute;ndonos a una involuci&oacute;n hist&oacute;rica en materia democr&aacute;tica, &eacute;tica y social. No puede ser: no nos pueden pedir que confiemos de nuevo en quienes han demostrado no merecer confianza. Y sin embargo la amenaza sigue siendo real. La emergencia democr&aacute;tica est&aacute; en vigor, m&aacute;s si cabe tras las elecciones municipales y auton&oacute;micas y tras el fracaso de las generales.
    </p><p class="article-text">
        Por eso pensamos que es necesario redoblar los esfuerzos para hacer entender a los dirigentes de PSOE y UP que sus desconfianzas, sus intereses de partido  y sus expectativas particulares en la negociaci&oacute;n no pueden poner en riesgo la formaci&oacute;n de un gobierno progresista. Una situaci&oacute;n que, de consumarse, nos abocar&iacute;a a una nuevas elecciones, en un ejercicio de irresponsabilidad in&eacute;dito, y nos obligar&iacute;a a explorar v&iacute;as que pudieran evitar un nuevo fracaso. Ello podr&iacute;a implicar, incluso, la aparici&oacute;n de nuevos actores pol&iacute;tico-electorales dispuestos a dar el paso present&aacute;ndose a las elecciones generales del 10 de noviembre para ofrecer en las instituciones, la responsabilidad, el compromiso con la democracia, los derechos sociales, la decencia y el futuro de Espa&ntilde;a que demostramos los espa&ntilde;oles el 28 de abril.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Luis Alegre, Carlos Fernández Liria]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/cambia-seguira-igual_129_1355352.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 12 Sep 2019 20:46:30 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[10N: Si nada cambia, todo seguirá igual]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Pedro Sánchez,Pablo Iglesias,PSOE,Unidas Podemos]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Más Madrid]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/madrid_129_1740784.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/434fcb39-227b-4545-a7a0-26d7d1890030_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Más Madrid"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La fórmula con la que se disputaron los ayuntamientos, y muy especialmente el de Madrid, es la que se ha demostrado como la más exitosa</p></div><p class="article-text">
        Cuando en 2014 surgi&oacute; Podemos, se produjo una intensa discusi&oacute;n sobre la fragmentaci&oacute;n de la izquierda. Aunque la actual direcci&oacute;n de Podemos haya cambiado de bando en esa discusi&oacute;n, los argumentos que se usaron entonces son perfectamente aplicables al d&iacute;a de hoy. Desde Podemos repetimos una y mil veces que era absurdo dejar que nos colocaran en el lugar exacto en el que nos quiere el adversario: ese margen que puede aumentar o disminuir un poco pero que, en definitiva, nos arrincona en una posici&oacute;n marginal desde la que no se puede marcar agenda o determinar el mapa pol&iacute;tico. Los dirigentes m&aacute;s inteligentes de IU no tardaron en ver que mantenerse arrinconados en una esquina del cuadril&aacute;tero era un error que implicaba renunciar a ganar. Algunas estructuras de esa coalici&oacute;n y las inercias de cierta burocracia muy anquilosada se resistieron a reconocer lo que para todos los dem&aacute;s era evidente. Pero, al final, cierta sensatez elemental y el compromiso con las mayor&iacute;as sociales se terminaron imponiendo.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, en los &uacute;ltimos meses se ha producido una importante paradoja. El adversario, con la inestimable colaboraci&oacute;n de los actuales dirigentes de Podemos, hab&iacute;a conseguido volver a colocarnos en ese margen en el que somos inofensivos. De nuevo hab&iacute;an logrado arrinconarnos es esa esquina (como espejo de VOX) desde la que se pueden pegar algunas patadas al bal&oacute;n, pero se pierde toda capacidad para pintar las l&iacute;neas del campo.
    </p><p class="article-text">
        Con el reciente anuncio de Manuela Carmena e &Iacute;&ntilde;igo Errej&oacute;n volvemos a colocarnos en ese sitio desde el que se puede configurar el mapa pol&iacute;tico completo; ese lugar desde el que no s&oacute;lo se pueden hacer y decir cosas, sino tambi&eacute;n determinar qu&eacute; es lo que hacen o dicen los dem&aacute;s. Vemos, por ejemplo, que Ciudadanos ha decidido integrarse plenamente en el bloque nacional ultramontano. Pero es evidente que esa decisi&oacute;n no le pasa la misma factura en un escenario en el que, entre Podemos y VOX, optan por VOX como &ldquo;mal menor&rdquo;, y un escenario en el que, entre Manuela y Vox, optan por VOX como &ldquo;mal menor&rdquo;. El propio ejercicio de sinceridad de Bego&ntilde;a Villac&iacute;s (defendiendo el modelo andaluz para Madrid) tiene hoy un coste m&aacute;s alto para ellos que el mi&eacute;rcoles por la tarde.
    </p><p class="article-text">
        Hay en todo caso una diferencia importante entre la discusi&oacute;n de hoy sobre la fragmentaci&oacute;n de la izquierda y la que tuvo lugar en 2014. Hoy no se puede hacer como si aquella discusi&oacute;n no hubiera tenido lugar y no se hubieran alcanzado conclusiones y, sobre todo, no se puede suponer que Pablo Iglesias no entiende lo que en 2014 le explic&oacute; a toda Espa&ntilde;a. En aquel momento, cab&iacute;a suponer a algunos dirigentes de la izquierda cierta ingenuidad y una preocupaci&oacute;n honesta. Y, por lo tanto, era injusto insultarles llam&aacute;ndoles &ldquo;pitufos gru&ntilde;ones&rdquo; o denunciar que nos les mov&iacute;a m&aacute;s inter&eacute;s que la defensa de unas siglas (y los sillones de los que disfrutaba su menguante burocracia).
    </p><p class="article-text">
        Esa presunci&oacute;n de honestidad y preocupaci&oacute;n sincera no es f&aacute;cil defenderla hoy respecto a los dirigentes que esgrimen los mismos argumentos. Desde 2014 han ocurrido muchas cosas. Entre otras, que la f&oacute;rmula con la que se disputaron los ayuntamientos, y muy especialmente el Ayuntamiento de Madrid, es la que se ha demostrado como la m&aacute;s exitosa de todas las ensayadas. De hecho, se trata de la &uacute;nica f&oacute;rmula con la que es realmente posible ganar. Y el secreto es sencillo: hay una inmensa mayor&iacute;a de madrile&ntilde;as y madrile&ntilde;os que no quieren ser gobernados por VOX. Y unir pol&iacute;ticamente a esa mayor&iacute;a social no pasa por sumar siglas y partidos, cada uno con sus procesos privados de primarias y componiendo el conjunto con acuerdos de despacho. Hace falta sumar a mucha gente, sumar a esa mayor&iacute;a que quiere un Madrid m&aacute;s abierto, m&aacute;s alegre, m&aacute;s moderno y m&aacute;s respirable (en todos los sentidos). Un Madrid que pueda ser ejemplo de la Europa que queremos para el siglo XXI. Sumar a mucha gente venga de donde venga. Venir de un partido concreto (con sus intereses org&aacute;nicos particulares) no puede ser un obst&aacute;culo, pero tampoco puede ser un requisito. Eso dejar&iacute;a fuera a mucha gente independiente (empezando por la propia Manuela) que compone esa amplia mayor&iacute;a de progreso que necesita estar unida para construir juntos y juntas un Madrid del que sentirnos orgullosos.
    </p><p class="article-text">
        La unidad necesaria no se construye desde la c&uacute;pula de los partidos (como qued&oacute; claro tras el bochornoso espect&aacute;culo de la suspensi&oacute;n de militancia de los concejales de Gobierno del Ayuntamiento de Madrid), sino desde un espacio amplio en el que sea bienvenida cualquier persona dispuesta a componer este bloque social de progreso en un proceso de primarias &uacute;nicas y conjuntas.
    </p><p class="article-text">
        La opci&oacute;n de M&aacute;s Madrid tiene adem&aacute;s una ventaja a&ntilde;adida que a nadie se le escapar&aacute;. No s&oacute;lo se ha demostrado como el mayor acierto en t&eacute;rminos electorales. Adem&aacute;s (y como resultado de esto), puede hoy presentar el balance de 4 a&ntilde;os de gesti&oacute;n ejemplar. No se trata de presentar un programa hermoso que nadie sabe si se cumplir&aacute; o no. Aqu&iacute; no hay margen para la duda: lo que se promete se ha demostrado ya que se puede hacer. Es posible reducir dr&aacute;sticamente la deuda y aumentar el gasto social. Es posible construir una ciudad m&aacute;s abierta, m&aacute;s diversa, m&aacute;s libre y m&aacute;s inclusiva. Una ciudad que proteja a los m&aacute;s d&eacute;biles y que impulse (en vez de entorpecer) las fuerzas vivas de sus ciudadanos y ciudadanas. Y no lo decimos nosotros. Lo dicen los hechos.
    </p><p class="article-text">
        Extender el modelo a la Comunidad de Madrid es una exigencia. Es una exigencia sacar del gobierno a un partido que, entre tamayazos y financiaci&oacute;n ilegal, lleva d&eacute;cadas sin ganar limpiamente unas elecciones; parar el latrocinio al que estamos siendo sometidos los madrile&ntilde;os y las madrile&ntilde;as; y, por supuesto, obligar a que paguen la factura correspondiente todos los partidos que no sumen sus votos (sean muchos o pocos) a ese cambio.
    </p><p class="article-text">
        Contra esta opci&oacute;n de M&aacute;s Madrid que nos proponen Manuela Carmena e &Iacute;&ntilde;igo Errej&oacute;n, s&oacute;lo hay dos argumentos que se pueden defender en voz alta: o bien que se trata de algo que no puede funcionar electoralmente (cosa que resulta muy poco veros&iacute;mil) o bien que no representa una verdadera opci&oacute;n de cambio (lo cual es absurdo viendo el ejemplo del Ayuntamiento de Madrid). Hay otros argumentos que pueden tener mucha fuerza en el cen&aacute;culo de un partido, pero no los escucharemos porque, sencillamente, no soportan la luz p&uacute;blica.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Luis Alegre]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/madrid_129_1740784.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 19 Jan 2019 20:21:20 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Más Madrid]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Más Madrid,Luis Alegre,Podemos,Madrid]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿Qué fue la guerra civil? Nuestra historia explicada a los jóvenes]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/guerra-civil-historia-explicada-jovenes_129_3334081.html]]></link>
      <description><![CDATA[<div class="subtitles"><p class="subtitle">Nota sobre el libro de Carlos Fernández Liria y Silvia Casado Arenas</p><p class="subtitle">Un libro corrige a Pérez-Reverte y su versión "neutral" de la guerra civil para jóvenes</p></div><p class="article-text">
        Como mucha gente miente cuando le preguntan por su intenci&oacute;n de voto, los soci&oacute;logos se tienen que buscar las vueltas para averiguar a qu&eacute; partido vota cada encuestado. Uno de los trucos habituales es buscar &ldquo;ideologemas&rdquo; que compartan los votantes de un partido y no los del resto. Y hay uno que no falla nunca: &ldquo;&iquest;Est&aacute; usted de acuerdo con que todos los pol&iacute;ticos son iguales?&rdquo;. Cuando la respuesta es un s&iacute; rotunto, sabemos con certeza que nos encontramos ante un votante del Partido Popular (haya dicho lo que haya dicho sobre su intenci&oacute;n de voto).
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        Algo parecido ocurre con el asunto de la guerra civil. Como es imposible defender en voz alta el golpe de Estado, la brutal represi&oacute;n y la instauraci&oacute;n de un sistema teocr&aacute;tico durante 40 a&ntilde;os, el refugio de los nost&aacute;lgicos (conscientes o inconscientes) es una equidistancia impostada entre todos los bandos.
    </p><p class="article-text">
        Uno de los argumentos favoritos de estos nacional-cat&oacute;licos de inc&oacute;gnito es sostener que los dos bandos cometieron atrocidades, argumento peregrino que consiste en pasar por alto algo muy elemental: cuando las fuerzas armadas y los cuerpos de seguridad se rebelan contra el Gobierno, el Gobierno se queda sin ninguna herramienta con la que garantizar el orden p&uacute;blico y, por lo tanto, es previsible que se cometan atrocidades. Pero no son comparables las atrocidades que cometen los cuerpos armados rebeldes y las que no puede evitar el Gobierno leg&iacute;timo precisamente por carecer de cuerpos armados.
    </p><p class="article-text">
        Otra perla en la misma direcci&oacute;n es la que trata de presentar a todos como &ldquo;igualmente radicales&rdquo;. El programa reformista con el que el Frente Popular gan&oacute; las elecciones en 1936 le parec&iacute;a radical a la oligarqu&iacute;a, a un ej&eacute;rcito del siglo XIX, a los caciques locales y a la Iglesia Cat&oacute;lica (con un voto cautivo organizado en partidos que se reconoc&iacute;an en el fascismo italiano y el nazismo alem&aacute;n).
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, basta mirar ese programa electoral a la luz de la Constituci&oacute;n del 78 (no la de los Soviets) para descubrir que (bendito progreso) todo lo que se defend&iacute;a forma hoy parte del m&aacute;s elemental sentido com&uacute;n: cierta separaci&oacute;n entre la Iglesia y el Estado, una t&iacute;mida mejora de la justicia social, la instauraci&oacute;n de un sistema educativo que no fuera una mera catequesis nacional, un peque&ntilde;o brote de emancipaci&oacute;n de las mujeres y el reconocimiento de un margen de autonom&iacute;a para las nacionalidades hist&oacute;ricas. S&oacute;lo desde posiciones pre-constitucionales puede parecer &ldquo;demasiado radical&rdquo; el programa del Frente Popular.
    </p><p class="article-text">
        El libro que acaban de publicar Carlos Fern&aacute;ndez Liria y Silvia Casado Arenas, con ilustraciones de David Ouro (<em>&iquest;Qu&eacute; fue la guerra civil? Nuestra historia explicada a los j&oacute;venes</em>), viene a poner un poco de orden en este asunto. Planteado como una respuesta al libro de P&eacute;rez Reverte, muestra hasta qu&eacute; punto es disparatado pretender que la justicia se halla en el punto medio entre las v&iacute;ctimas y los verdugos.
    </p><p class="article-text">
        Y ni siquiera es necesario contar mentiras para construir un relato radicalmente injusto: basta seleccionar ciertos datos y esconder otros; basta pasar por alto las cuestiones esenciales que Carlos Fern&aacute;ndez Liria y Silvia Casado Arenas ponen de manifiesto en este libro escrito para j&oacute;venes y adolescentes: el papel de la Iglesia, la posici&oacute;n de los y las intelectuales, la intervenci&oacute;n de Hitler y Mussolini frente a la pasividad cobarde de las democracias occidentales, la pol&iacute;tica cultural de ambos bandos, la lucha feminista frente al ideal femenino del franquismo, y, por supuesto, el problema de fondo: esa ley de hierro que ha gobernado todo el siglo XX seg&uacute;n la cual se ha reconocido a las fuerzas de izquierdas el derecho a presentarse a las elecciones, pero no a ganarlas; pues cada vez que una fuerza de izquierdas ha estado en condiciones de amenazar los intereses de los due&ntilde;os del poder real, no ha tardado en producirse un golpe de Estado que ha dado al traste con el orden constitucional completo. El caso de Espa&ntilde;a en 1936 fue paradigm&aacute;tico y conviene que no se nos olvide. Por dignidad y por no perder el hilo hist&oacute;rico de esa Espa&ntilde;a de la que s&iacute; podemos sentirnos orgullosos.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Luis Alegre]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/guerra-civil-historia-explicada-jovenes_129_3334081.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 18 Jun 2017 17:44:47 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[¿Qué fue la guerra civil? Nuestra historia explicada a los jóvenes]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[Guerra Civil Española]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿Qué está pasando en Podemos?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/pasando-podemos_129_3595935.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/85404724-efa4-453a-86c2-70762d0a1bb5_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt=""></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">No querría reprocharme nunca haber estado callado mientras veía cómo un grupo de conspiradores estaba a punto de tomar el control de Podemos. Creo que esto es algo que va a ocurrir casi con seguridad, porque van a lograr parasitar a Pablo hasta destruir al organismo</p></div><p class="article-text">
        Si entra una mosca en casa y alguien aprovecha, saca una pistola, y mata a la suegra, no cabe decir que haya matado moscas a ca&ntilde;onazos. Ha cometido un crimen que nada tiene que ver con la mosca.
    </p><p class="article-text">
        Puede decirse que esto es lo que est&aacute; pasando en Podemos. El actual equipo de Pablo Iglesias (que no conserva ya ni a una sola de las personas que le hemos acompa&ntilde;ado desde el principio) entr&oacute; en Podemos con un objetivo que s&oacute;lo pod&iacute;a conducir a la destrucci&oacute;n del proyecto. Entraron tarde y entraron mal, con la intenci&oacute;n de excluir a todos los que no formaran parte de su pandilla. No son m&aacute;s de 4 &oacute; 5 personas, pero suficientes para dar al traste con todo.
    </p><p class="article-text">
        La estrategia que han seguido es tan simple como eficaz: en primer lugar, acusar de &ldquo;errejonista&rdquo; a cualquiera que no fuera de su estrecho c&iacute;rculo de confianza (que ven&iacute;a ya prefabricado desde fuera); en segundo lugar, defender que todos los errejonistas deben estar fuera de Podemos. La conclusi&oacute;n inevitable de esto es que todo el mundo, menos ellos, debe quedar fuera de Podemos.
    </p><p class="article-text">
        No voy a negar que, desde mucho antes de que entraran en Podemos Rafa Mayoral, Irene Montero o Juanma del Olmo, ha habido comportamientos desleales contra Pablo. Siempre me he enfrentado a esas deslealtades (y nunca las perdonar&eacute;), sin importarme si ven&iacute;an con sello &ldquo;anticapitalista&rdquo; o &ldquo;errejonista&rdquo;. El comportamiento de muchos &ldquo;anticapitalistas&rdquo; en Vistalegre I pon&iacute;a de manifiesto que no lograban entender el tipo de operaci&oacute;n que ten&iacute;amos por delante. Y disparaban de un modo insensato contra el l&iacute;der que necesit&aacute;bamos.
    </p><p class="article-text">
        Un tiempo despu&eacute;s, yo mismo he sido v&iacute;ctima de ataques de &ldquo;errejonistas&rdquo; que tampoco sent&iacute;an ning&uacute;n respeto ni por el secretario general de Podemos (en t&eacute;rminos org&aacute;nicos) ni por Pablo Iglesias (en clave personal). Pero, desde que fundamos Podemos, no me he encontrado con nada tan da&ntilde;ino para Pablo y para el proyecto como la camarilla que, a d&iacute;a de hoy, est&aacute; dispuesta a destruirlo todo con tal de no perder su condici&oacute;n de cortesanos.
    </p><p class="article-text">
        A&uacute;n no consigo entender c&oacute;mo Pablo lo ha permitido. Soy su amigo desde hace m&aacute;s de 20 a&ntilde;os y s&eacute; que Pablo no es as&iacute;. Lo &uacute;nico que se me ocurre pensar es que sigue sin tener ni idea del tipo de cosas que se hacen en su nombre. Pablo es un hombre de honor por encima de todo. Y cuida hasta la muerte a la gente que considera sus amigos. Pero creo que ahora se confunde: llama amigos a quienes no tienen m&aacute;s inter&eacute;s que el de mantener su posici&oacute;n excluyente, incluso si eso implica la destrucci&oacute;n de Pablo (y, por lo tanto, de Podemos).
    </p><p class="article-text">
        De todas formas, voy a votar a Pablo a la secretar&iacute;a general y lo voy a hacer con entusiasmo, porque necesitamos que siga liderando Podemos. Tambi&eacute;n voy a votar a Pablo al Consejo Ciudadano porque, como cuesti&oacute;n simb&oacute;lica, me parece importante (y de justicia) que saque m&aacute;s votos que Errej&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Pero no me puede pedir que vote a una lista llena de gente que, honestamente, creo que va a acabar con &eacute;l y con Podemos sin miramientos. Tampoco puede exigir que le acompa&ntilde;emos en el &uacute;ltimo giro truculento, tras el que parece m&aacute;s sencillo entenderse en lo pol&iacute;tico con Anticapitalistas que con Errej&oacute;n, con el que traz&oacute; la estrategia con la que naci&oacute; Podemos y en gran parte contra esos mismos anticapitalistas. Entre otras cosas porque la alianza de esas dos familias es imposible y no va a tardar en saltar por los aires. Lo &uacute;nico que los une es su pertenencia com&uacute;n al siglo XX y su rechazo compartido a la hip&oacute;tesis que hizo posible Podemos (hip&oacute;tesis que, insisto, siempre ha sido tan de Pablo como de &Iacute;&ntilde;igo).
    </p><p class="article-text">
        Necesitamos un Podemos dirigido por Pablo, pero tambi&eacute;n por &Iacute;&ntilde;igo, Carolina y Nacho. Un Podemos en el que todxs asuman y respeten de verdad el liderazgo de Pablo (cosa que no siempre ha ocurrido) y en el que Pablo sea de verdad el secretario general de todxs (cosa que tampoco).
    </p><p class="article-text">
        No me he animado a escribir un art&iacute;culo como este hasta que dos personas tan imprescindibles para el proyecto como Carolina Bescansa (Secretaria de An&aacute;lisis Pol&iacute;tico) y Nacho &Aacute;lvarez (Secretario de Econom&iacute;a), el d&iacute;a 1 de febrero, han anunciado su intenci&oacute;n de no participar en el proceso de Vistalegre2.
    </p><p class="article-text">
        Pero, sobre todo, me ha movido ver c&oacute;mo, con una l&oacute;gica de persecuci&oacute;n del enemigo interno que recuerda a las peores tradiciones de la izquierda, se acusaba de traidores a personas como Miguel Vila o Eduardo Fern&aacute;ndez Rubi&ntilde;o. Ambos comenzaron con esto, al igual que yo, mucho antes de Vistalegre I; antes tambi&eacute;n de la maravillosa campa&ntilde;a de las elecciones europeas; incluso mucho antes de que sali&eacute;ramos a la luz aquel enero de 2014. Siempre han estado, al igual que yo, tratando de combatir toda deslealtad, viniera de donde viniera. No s&oacute;lo Eduardo y Miguel, por supuesto, sino una lista interminable: Pedro de Palacio, Clara Serrano, Carlos Fern&aacute;ndez Liria, Dani Corral, Paz Vaello y un largo etc., y que van en equipos que no son el de Pablo o no van en ninguno. En esta situaci&oacute;n, no podr&iacute;a dejar de decir, sin sentir verg&uuml;enza, a qu&eacute; creo que se debe.
    </p><p class="article-text">
        En cualquier caso, digo todo esto ya desde fuera, sin m&aacute;s pretensiones que las de alguien que ya ha abandonado todas las responsabilidades org&aacute;nicas. Mi sitio est&aacute; en la Universidad, con mis libros, con mis clases, con mis alumnos y alumnas. Estos 3 a&ntilde;os han sido a&ntilde;os excepcionales; a&ntilde;os en los que se abr&iacute;a una clara posibilidad de cambio y todxs est&aacute;bamos obligados a darlo todo para entrar por esa rendija; a&ntilde;os excepcionales en los que, pasado el tiempo, uno se habr&iacute;a mirado a s&iacute; mismo con verg&uuml;enza si se hubiera estado dedicando a otra cosa mientras tanto. Nunca he cobrado un solo euro de Podemos ni he querido ocupar ning&uacute;n cargo p&uacute;blico, y estoy orgulloso de que haya sido as&iacute;.
    </p><p class="article-text">
        Ahora, ya hay un partido (en guerra, pero un partido), con sus inercias internas y sus din&aacute;micas institucionales. La excepcionalidad del momento en el que hab&iacute;a que crearlo todo de la nada ha pasado. Y, por lo tanto, los que no nos hemos dedicado nunca a la pol&iacute;tica de modo profesional, podemos volver a nuestras tareas, las que nos dan de comer y las que nos hacen felices (en los casos afortunados, como es el m&iacute;o, en el que las dos cosas coinciden) sin mayor cargo de conciencia. Ese es, pues, todo el inter&eacute;s que tengo: poder volver tranquilo a mi oficio.
    </p><p class="article-text">
        Pero no querr&iacute;a reprocharme nunca haber estado callado mientras ve&iacute;a c&oacute;mo un grupo de conspiradores estaba a punto de tomar el control de Podemos. Creo que esto es algo que va a ocurrir casi con seguridad, porque van a lograr parasitar a Pablo hasta destruir al organismo. Estoy seguro de que Pablo se dar&aacute; cuenta un a&ntilde;o o dos despu&eacute;s de que le hayan matado los suyos, pero ya ser&aacute; tarde. No creo que este art&iacute;culo cambie nada. Pero si las tareas imposibles nos paralizaran, no habr&iacute;a llegado nunca el d&iacute;a de montar Podemos. Y eso no va en el car&aacute;cter de quienes comenzamos esta historia.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Luis Alegre]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/pasando-podemos_129_3595935.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 05 Feb 2017 00:43:13 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[¿Qué está pasando en Podemos?]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Podemos]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Se acaba el tiempo del saqueo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/acaba-tiempo-saqueo_129_4378036.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/2a260b79-5834-4264-a442-4b2498b297a0_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Se acaba el tiempo del saqueo"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">"El tiempo de la Casta, el tiempo de utilizar las instituciones públicas en beneficio de uno mismo llega a su fin. Se acaba el tiempo del saqueo, llega el tiempo de la gente", afirman los autores</p></div><p class="article-text">
        <em>Luis Alegre es secretario de Participaci&oacute;n Interna de Podemos y candidato a la Secretar&iacute;a General de Podemos en la Comunidad de Madrid </em>
    </p><p class="article-text">
        <em>Pablo Padilla es candidato de Claro que Podemos al Consejo Ciudadano de la Comunidad de Madrid</em>
    </p><p class="article-text">
        En la Comunidad de Madrid, al igual que en el resto del pa&iacute;s, llevamos d&eacute;cadas asistiendo a un saqueo organizado por parte de las &eacute;lites pol&iacute;ticas y econ&oacute;micas. Las mismas &eacute;lites que nos daban lecciones de &eacute;tica y moral, las mismas que nos instaban a apretarnos el cintur&oacute;n mientras viv&iacute;an a todo tren.
    </p><p class="article-text">
        Ahora que los cimientos del R&eacute;gimen del 78 se tambalean y comienzan a cuestionarse algunos de los consensos sobre los que se sostiene, afloran innumerables casos de corrupci&oacute;n, tr&aacute;fico de influencias y obscenos privilegios. Pese a lo que algunos pretenden hacernos creer, no nos encontramos ante casos aislados, manzanas podridas u ovejas negras. Durante los &uacute;ltimos 40 a&ntilde;os, la corrupci&oacute;n ha sido la forma de gobierno en nuestro pa&iacute;s y no se trata de un partido en exclusiva sino de una coalici&oacute;n de intereses que han usurpado la soberan&iacute;a a la poblaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Hay quien puede pensar que esto es pura ret&oacute;rica de la que nos valemos en Podemos para hacer campa&ntilde;a, ojal&aacute; fuera as&iacute;, pero por desgracia hace demasiado tiempo que unos pocos decidieron poner a funcionar las instituciones al servicio de sus cuentas corrientes y las de sus amigotes.
    </p><p class="article-text">
        Para el Partido Popular (PP), Madrid ha sido un laboratorio donde poner en marcha este tipo de pol&iacute;ticas, que adem&aacute;s de injustas se han demostrado ineficaces, para posteriormente extenderlas al resto de Espa&ntilde;a. Basta con vivir en esta Comunidad para saber que han arrasado con todo: desde la televisi&oacute;n, utiliz&aacute;ndola como herramienta de propaganda partidista, hasta el Canal de Isabel II, consiguiendo que el agua, y su gesti&oacute;n, deje de ser un motivo de orgullo para los madrile&ntilde;os y se convierta en un burdo negocio.
    </p><p class="article-text">
        No se trata &uacute;nicamente del desmantelamiento de servicios p&uacute;blicos b&aacute;sicos para el bienestar de nuestra sociedad, como ha ocurrido con la universidad madrile&ntilde;a a la que Esperanza Aguirre recort&oacute; cerca de un 10% del presupuesto entre 2009 y 2012 o con la Sanidad que han estrangulado recortando fondos y reduciendo el personal sanitario. La l&oacute;gica del saqueo va mucho m&aacute;s all&aacute;: al deterioro premeditado de lo p&uacute;blico, le acompa&ntilde;a la privatizaci&oacute;n, el tr&aacute;fico de sobres, el intercambio de favores, las puertas giratorias y la venta del pa&iacute;s, a precio de saldo, a entidades en las que tienen innegables intereses personales.
    </p><p class="article-text">
        Para saber qui&eacute;nes son los perjudicados y beneficiarios de este saqueo basta con fijarse en la vivienda p&uacute;blica en Madrid. Tanto la EMV (municipal) como el IVIMA (auton&oacute;mico) tienen entre sus funciones la provisi&oacute;n de vivienda social dirigida a los sectores m&aacute;s desfavorecidos. Sin embargo, quienes est&aacute;n al mando han decidido vender gran parte del parque inmobiliario, destinado a esta funci&oacute;n, a fondos buitres. No les preocupa que centenares de familias sin recursos y sin soluci&oacute;n habitacional sean desahuciadas. No les importa porque esos fondos buitres que hacen negocio con nuestros derechos est&aacute;n gestionados por ellos mismos.
    </p><p class="article-text">
        Otro elemento crucial para entender el saqueo que estamos sufriendo es la impunidad con la que han estado operando estos esquilmadores profesionales. Impunidad que se refleja en <a href="http://www.eldiario.es/loscorreosdeblesa/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">los correos que se intercambiaban los portadores de las tarjetas black de Caja Madrid</a> o la rid&iacute;cula multa impuesta al c&aacute;rtel de las basuras (FCC, Ferrovial, ACS, Sacyr) por pactar las licitaciones de residuos y limpieza viaria del Ayuntamiento.
    </p><p class="article-text">
        Algunos quieren hacernos creer que este panorama, mucho m&aacute;s amplio si nos fijamos en <a href="http://www.eldiario.es/economia/Ministerio_de_Fomento-privatizacion-AENA-Enaire-Ferrovial-Jose_Manuel_Vazquez_0_317068967.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">AENA</a>, en el caso Bankia o en el <a href="http://www.nuevatribuna.es/opinion/edmundo-fayanas-escuer/pasa-fondo-reserva-pensiones/20141130203102109861.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">fondo de reserva de pensiones</a>, es irremediable, consustancial a la pol&iacute;tica y la econom&iacute;a espa&ntilde;ola. Pero en Podemos estamos convencidos de que el saqueo no es inevitable, sabemos que la econom&iacute;a y las instituciones pueden ponerse a trabajar al servicio de la gente. S&oacute;lo hace falta gente preparada, ilusi&oacute;n, eficacia, ganas de trabajar y voluntad pol&iacute;tica. Ingredientes presentes en cada uno de los miembros del equipo de Claro que Podemos que <a href="http://madrid.claroquepodemos.info/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">nos presentamos al Consejo Ciudadano de la Comunidad de Madrid.</a> Porque el tiempo de la Casta, el tiempo de utilizar las instituciones p&uacute;blicas en beneficio de uno mismo llega a su fin. Se acaba el tiempo del saqueo, llega el tiempo de la gente.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Luis Alegre, Pablo Padilla]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/acaba-tiempo-saqueo_129_4378036.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 11 Feb 2015 20:17:32 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Se acaba el tiempo del saqueo]]></media:title>
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