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    <title><![CDATA[elDiario.es - Itxaso Domínguez de Olazábal]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/itxaso_dominguez_de_olazabal/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Itxaso Domínguez de Olazábal]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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    <item>
      <title><![CDATA[FIFA, Israel y Palestina: tarjeta amarilla y expulsión]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/fifa-israel-palestina-amarilla-expulsion_1_3516309.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/4b9b39ed-aea1-471f-b4c9-e9772e6cf26d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="FIFA, Israel y Palestina: tarjeta amarilla y expulsión"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Seis clubes israelíes están establecidos en asentamientos ilegales en Cisjordania, algo prohibido por los estatutos de la FIFA, que aún no se ha pronunciado al respecto</p><p class="subtitle">Una victoria palestina en 'la batalla de la FIFA' evidenciaría que la comunidad internacional no está dispuesta a seguir legitimando la postura de Israel en la construcción de colonias</p></div><p class="article-text">
        Derechos humanos y f&uacute;tbol, el debate contin&uacute;a. Israel y Espa&ntilde;a disputar&aacute;n este viernes 24 de marzo el partido correspondiente a la fase de clasificaci&oacute;n para el Mundial de Rusia en 2018 en la ciudad de Gij&oacute;n. Un enfrentamiento no exento de debate y pol&eacute;mica fuera del c&eacute;sped: la decisi&oacute;n de designar como sede del partido una ciudad cuyo Ayuntamiento aprob&oacute; en enero de 2016 una declaraci&oacute;n a favor del boicot a Israel indign&oacute; a muchos en el pa&iacute;s.
    </p><p class="article-text">
        De cara a la galer&iacute;a, representantes y amigos de&nbsp;Israel usan y abusan del argumento de que pol&iacute;tica y f&uacute;tbol no hacen buenas migas. Resulta, sin embargo, parad&oacute;jico que hayan sido las autoridades de este pa&iacute;s las que se hayan mostrado de lo m&aacute;s activas, entre bambalinas, a la hora de luchar contra cualquier pretensi&oacute;n ajena a sus intereses en el mundo del deporte.
    </p><p class="article-text">
        El Gobierno israel&iacute; lleva meses ejerciendo una<a href="http://www.haaretz.com/israel-news/.premium-1.744698" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> enorme presi&oacute;n diplom&aacute;tica </a>para asegurarse de que la FIFA, instituci&oacute;n de referencia en el mundo del f&uacute;tbol, no adopte una decisi&oacute;n fundamentada no solo en sus normas, sino en el derecho internacional, que suspenda temporalmente como miembro a su asociaci&oacute;n nacional de f&uacute;tbol.
    </p><p class="article-text">
        Seis clubes israel&iacute;es juegan, entrenan y est&aacute;n establecidos en asentamientos localizados en Cisjordania. Participan en la liga de f&uacute;tbol organizada por la Asociaci&oacute;n Israel&iacute; de F&uacute;tbol (IFA). No obstante, los estatutos de la FIFA establecen que una asociaci&oacute;n nacional de f&uacute;tbol no puede jugar en el territorio de otra sin el consentimiento de esta y/o de la FIFA.
    </p><p class="article-text">
        Bas&aacute;ndose en que nunca medi&oacute; tal consentimiento y, por tanto, en que tales clubes participan en la liga israel&iacute; violando descaradamente los reglamentos de la organizaci&oacute;n, la Asociaci&oacute;n Palestina de F&uacute;tbol (PFA) solicit&oacute; el 19 de marzo de 2015 la suspensi&oacute;n de la IFA, a menos que esta proh&iacute;ba que estos clubes participen en competiciones organizadas por ellos.
    </p><p class="article-text">
        Mientras lobbistas y activistas de uno y otro bando corr&iacute;an y corren de despacho en despacho, la FIFA evit&oacute; pronunciarse y deleg&oacute; la decisi&oacute;n en un Comit&eacute; de Observaci&oacute;n creado <em>ad hoc</em>, que a su vez lleva meses posponiendo un informe que algunos consideran cr&iacute;tico para la propia legitimidad de la organizaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        El comit&eacute; entreg&oacute; su informe final este mi&eacute;rcoles 23 y ser&aacute; disuelto autom&aacute;ticamente cuando la FIFA celebre su pr&oacute;ximo congreso en Bahr&eacute;in en mayo de este a&ntilde;o. El Comit&eacute; Ejecutivo de la FIFA podr&iacute;a entonces decretar la expulsi&oacute;n de Israel si su federaci&oacute;n se niega a 'desfederar' a esos equipos.
    </p><p class="article-text">
        A nadie escapa hoy que las circunstancias no son propicias para que se lleve a cabo y/o llegue a buen fin cualquier negociaci&oacute;n de paz entre Israel y Palestina. La llamada&nbsp;'soluci&oacute;n de dos Estados' se ve constantemente desafiada y ninguneada desde varios frentes, m&aacute;s a&uacute;n con un Trump que ha envalentonado a los l&iacute;deres m&aacute;s radicales del <em>establishment</em> israel&iacute;.
    </p><p class="article-text">
        No es menos cierto que el liderazgo palestino&nbsp;&ndash;dividido y enclaustrado en una realidad inexistente m&aacute;s all&aacute; del incierto destino de la Autoridad Palestina y los &uacute;ltimos coletazos del llamado r&eacute;gimen de Oslo&ndash;&nbsp;se muestra incapaz no ya de encabezar, sino incluso de secundar, cualquier iniciativa de peso. Los halcones israel&iacute;es han conseguido, a cambio de un precio relativamente bajo, y consentidos por una poblaci&oacute;n desinformada y hastiada, preservar un <em>statu quo</em> que a todas luces les beneficia, al menos en el corto plazo.
    </p><p class="article-text">
        El &uacute;nico camino hacia una paz sostenible y justa pasa por un cese completo de toda actividad colonizadora por parte de las autoridades israel&iacute;es y as&iacute; lo certific&oacute; la&nbsp;<a href="http://www.un.org/es/comun/docs/?symbol=S/RES/2334(2016)" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Resoluci&oacute;n 2334 del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas</a>.
    </p><p class="article-text">
        Es precisamente el territorio el s&iacute;mbolo sobre el cual Israel crea nuevas realidades sobre el terreno y mina las perspectivas de futuro del pueblo palestino.&nbsp;A pesar de que las autoridades israel&iacute;es sigan refiri&eacute;ndose a estas tierras como 'territorios en disputa', el Derecho Internacional es tajante al dictaminar que los asentamientos israel&iacute;es en territorio palestino son ilegales, contrarios a su letra y esp&iacute;ritu.
    </p><p class="article-text">
        La llamada 'comunidad internacional' solo reconoce a Israel dentro de los l&iacute;mites de las fronteras anteriores al 4 de junio de 1967. Todo lo que est&eacute; m&aacute;s all&aacute; de la 'L&iacute;nea Verde' es territorio ocupado, al menos y hasta que se acuerde una nueva frontera entre ambas partes.
    </p><h3 class="article-text">Una victoria palestina ser&iacute;a un precedente clave</h3><p class="article-text">
        La 'batalla de la FIFA' se juega en dos frentes, ya que Israel tambi&eacute;n contraviene la normativa de la organizaci&oacute;n<a href="http://www.eldiario.es/desalambre/Israel-FIFA-Gaza-jugadores-palestinos_0_562044583.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> impidiendo que la Federaci&oacute;n Palestina recurra a jugadores provenientes de Gaza</a>. Representa un partido en el que una victoria para la causa palestina podr&iacute;a&nbsp;ser un precedente clave que deje claro que la comunidad internacional no est&aacute; dispuesta a seguir legitimando la postura de Israel en lo que a la construcci&oacute;n de asentamientos se refiere.
    </p><p class="article-text">
        Esta victoria podr&iacute;a representar,&nbsp;as&iacute;, un ejemplo y modelo de lucha contra la impunidad israel&iacute;, que simple y llanamente exponga que las actividades ilegales pueden tener consecuencias sustanciales. Una soluci&oacute;n para, de una vez por todas, evidenciar el sinsentido ideol&oacute;gico que pretende desautorizar, con una ret&oacute;rica exclusivamente anclada en el victimismo, toda cr&iacute;tica leg&iacute;tima al proyecto colonizador.
    </p><p class="article-text">
        Israel enfrentar&iacute;a el dilema que sus l&iacute;deres llevan a&ntilde;os, e incluso d&eacute;cadas, temiendo: verse obligado a elegir entre su actividad internacional y su pol&iacute;tica de asentamientos. Se har&iacute;a por fin posible distinguir p&uacute;blicamente entre Israel y sus colonias en un &aacute;mbito con el que cualquier ciudadano puede estar familiarizado, como ocurre con la iniciativa de diferenciaci&oacute;n&nbsp;en el etiquetado de productos en el seno de la UE.
    </p><p class="article-text">
        Es m&aacute;s, tal distinci&oacute;n comprometer&aacute; por primera vez de forma tangible los intereses del pa&iacute;s y sus autoridades abandonar&aacute;n esa zona de confort que les hab&iacute;a permitido no encontrar perjuicio alguno en perpetuar la colonizaci&oacute;n de territorio palestino.
    </p><p class="article-text">
        Por si esto fuera poco, la FIFA modific&oacute; recientemente su normativa para contemplar la promoci&oacute;n y respeto de los derechos humanos. La presencia de asentamientos &ndash;y muy particularmente de clubes, tal y como se&ntilde;al&oacute; un <a href="https://www.hrw.org/news/2016/09/25/israel/palestine-fifa-sponsoring-games-seized-land" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">informe de Human Rights Watch&ndash;</a>&nbsp;conlleva violaciones de muchos de los derechos de los palestinos, incluidos el derecho a la propiedad, a la igualdad, a un nivel de vida adecuado y a la libertad de movimiento, por no hablar del derecho a la autodeterminaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Este &uacute;ltimo derecho&nbsp;est&aacute; reconocido expl&iacute;citamente por la Corte Internacional de Justicia, por mucho que los dr&aacute;sticos cambios que Israel ha esbozado sobre el mapa de Cisjordania imposibiliten hoy cualquier iniciativa de establecer un Estado palestino independiente y viable. Un derecho a la autodeterminaci&oacute;n, adem&aacute;s, inextricablemente ligado a la existencia de un territorio ubicado en el antiguo Mandato. No habr&aacute; paz sin que los palestinos sean conscientes de que pueden perseguir sus derechos y libertades sin recurrir a la violencia.
    </p><p class="article-text">
        El f&uacute;tbol es para muchos, tambi&eacute;n en Israel, el 'deporte rey'. Este asunto puede convertirse en punto de inflexi&oacute;n del conflicto israel&iacute;-palestino. La situaci&oacute;n solo podr&aacute; cambiar de manera progresiva, siempre pasando por un c&aacute;lculo coste-beneficio para Tel Aviv,&nbsp;de cuyo tejado el bal&oacute;n lleva a&ntilde;os sin moverse. No basta ya, para ello, con la opini&oacute;n de l&iacute;deres y &eacute;lites comprometidas: esta era de la post-verdad ha dejado bien claro que ning&uacute;n paso ser&aacute; dado sin intervenir en la opini&oacute;n p&uacute;blica, en un sentido u otro.
    </p><h3 class="article-text">No es el primer supuesto de estas caracter&iacute;sticas</h3><p class="article-text">
        Es hora de utilizar esta realidad para que, por una vez, prevalezcan los derechos humanos y la dignidad de millones de individuos.&nbsp;Este no es el primer supuesto de estas caracter&iacute;sticas al que se enfrenta la FIFA:&nbsp;los clubes de f&uacute;tbol de Crimea, Nagorno-Karabaj, Chipre del Norte y otros territorios no reconocidos est&aacute;n excluidos tanto de las federaciones nacionales de f&uacute;tbol como de la propia FIFA. Las asociaciones de f&uacute;tbol de estos territorios son miembros de una federaci&oacute;n internacional de f&uacute;tbol separada, CONIFA, que agrupa a las asociaciones de f&uacute;tbol de varios territorios no reconocidos.
    </p><p class="article-text">
        No se trata, en este supuesto, siquiera de condenar las acciones del Gobierno israel&iacute;, sino de exigir que un organismo internacional, como es el caso de la FIFA &ndash;imperativamente necesitada de una cierta dosis de legitimaci&oacute;n en vista de persistentes cr&iacute;ticas de corruptela&ndash; haga cumplir sus reglas. As&iacute;, pondr&aacute; a la FIFA ante una disyuntiva que, en un futuro, quiz&aacute;s lejano, tambi&eacute;n tenga que plantearse los l&iacute;deres israel&iacute;es: deshacerse de (los campos de ciertos clubes en) los asentamientos o aceptar la condena y posterior suspensi&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Se trata sencillamente de distinguir entre Israel dentro de sus fronteras internacionalmente reconocidas y sus asentamientos en territorios ocupados, sin permitir que prosperen las acusaciones de boicot contra el pa&iacute;s o incluso de antisemitismo.
    </p><p class="article-text">
        Mi padre se pas&oacute; horas explic&aacute;ndome los claroscuros de una figura tan b&aacute;sica como es el fuera de juego: es hora de que las autoridades israel&iacute;es sean conscientes de que sus asentamientos podr&iacute;an ser asimilados a un delantero adelantando antes de lo debido al defensa de turno. Es hora de que el linier de la comunidad internacional despierte ya del sue&ntilde;o en el que le ha sumido el discurso de la culpa y la asimetr&iacute;a de poder.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Itxaso Domínguez de Olazábal]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/fifa-israel-palestina-amarilla-expulsion_1_3516309.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 23 Mar 2017 20:07:09 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[FIFA,Israel,Palestina,Fútbol]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Más Schengen y menos demagogia]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/agendapublica/proyecto_europeo/schengen-demagogia_1_4377814.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/5dfa3fcd-71ff-4159-86ac-bb9d9db7e50d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Más Schengen y menos demagogia"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La dificultad no sólo estriba en hacia dónde inclinar la balanza entre libertad y seguridad, sino también en identificar las políticas más eficaces.</p></div><p class="article-text">
        Europa vive otro punto de inflexi&oacute;n en el eterno debate entre libertad y seguridad tras los dram&aacute;ticos acontecimientos de Par&iacute;s. Lo mismo que despu&eacute;s de los atentados del 11 de septiembre de 2001 en Nueva York, los de Madrid en 2004 o los de Londres en 2005. No hace falta sumergirse en las hemerotecas para encontrar ejemplos de una tendencia casi sistem&aacute;tica a legislar &ldquo;en caliente&rdquo; a ra&iacute;z de sucesos que inundan titulares y conciencias a partes iguales. Antes incluso de que pudi&eacute;ramos digerir y condenar en las calles el golpe, lo que en principio fueron t&iacute;midos murmullos se convirtieron en declaraciones sin tapujos a favor de reintroducir controles fronterizos en el espacio Schengen. No era de extra&ntilde;ar que estas demandas surgieran de los labios de la l&iacute;der del Frente Nacional franc&eacute;s, Marine Le Pen. En este sentido tambi&eacute;n se manifestaba el ministro del Interior espa&ntilde;ol, Jorge Fern&aacute;ndez D&iacute;az.
    </p><p class="article-text">
        Conviene recordar que el Acuerdo de Schengen fue firmado en 1985 por un pu&ntilde;ado de l&iacute;deres que so&ntilde;aban con esbozar un espacio en el que se eliminaran los controles entre sus fronteras interiores. A pesar de que luego pasar&iacute;a a formar parte del acervo comunitario, su car&aacute;cter intergubernamental lo ha convertido en blanco f&aacute;cil y &ldquo;chivo expiatorio&rdquo; cada vez que el continente europeo se ha sentido amenazado. Ya en 2011, y aterrados por lo que la &ldquo;Primavera &Aacute;rabe&rdquo; podr&iacute;a traer consigo, Nicolas Sarkozy y Silvio Berlusconi, propusieron modificar el texto para que fuera posible realizar controles sistem&aacute;ticos en las fronteras interiores, iniciativa que afortunadamente nunca lleg&oacute; a materializarse.
    </p><p class="article-text">
        Schengen cobra todo el sentido del mundo si se tienen en cuenta dos factores. Uno es que la libre circulaci&oacute;n de personas se ha erigido como una de las mayores conquistas logradas en el territorio de la Uni&oacute;n Europea, y atentar contra ella supondr&iacute;a una involuci&oacute;n del propio proceso de construcci&oacute;n europeo. En segundo lugar, la reintroducci&oacute;n de controles en frontera no podr&iacute;a haber evitado unos atentados como los de Par&iacute;s, por la sencilla raz&oacute;n de que sus perpetradores eran ciudadanos franceses. Establecer ahora controles en los Pirineos no habr&iacute;a impedido que personas de nacionalidad francesa como los hermanos Kouachi o Amedy Coulibaly camparan a sus anchas por el territorio galo.
    </p><p class="article-text">
        No es balad&iacute; recordar que el C&oacute;digo de fronteras Schengen prev&eacute; la posibilidad de que los Estados miembros decidan restablecer los controles en sus fronteras de forma temporal y con car&aacute;cter excepcional. Para ello deben cumplirse varios requisitos: debe existir una amenaza grave para la seguridad, los controles deben realizarse de manera proporcionada y por un tiempo determinado -inferior a 30 d&iacute;as en el caso de acontecimientos previsibles y a 10 d&iacute;as en supuestos que requieran una actuaci&oacute;n inmediata, plazos que podr&aacute;n ser prorrogados si la amenaza persistiese-. En todo caso, la adopci&oacute;n de esta medida debe ser comunicada tanto a la Comisi&oacute;n Europea como al resto de Estados que forman parte del espacio Schengen.
    </p><p class="article-text">
        Como contrapartida a la ausencia de controles interiores (sin perder de vista la excepci&oacute;n arriba mencionada), los controles son llevados a cabo en la frontera exterior del espacio Schengen, que podr&iacute;a ser asimilado a una fortaleza cuyas murallas fueron dise&ntilde;adas para que en el interior vivi&eacute;ramos en paz y seguridad. Los terroristas se quedar&iacute;an a las puertas de la misma. Sin embargo, a todas luces, no ha sido as&iacute;. Luchar de manera efectiva contra el terrorismo es una de las grandes tareas pendientes de la Uni&oacute;n Europea, pero no a cualquier precio. En esta dicotom&iacute;a entre libertad y seguridad, la dificultad no s&oacute;lo estriba en hacia d&oacute;nde inclinar la balanza, sino tambi&eacute;n en identificar las pol&iacute;ticas m&aacute;s eficaces, aun cuando resulten menos atractivas para fines electoralistas. &iquest;Por qu&eacute; en vez de abogar por derribar lo que tanto tiempo y esfuerzo ha costado construir, como es el espacio Schengen, no centramos nuestras energ&iacute;as en reforzar los instrumentos de cooperaci&oacute;n de los que ya disponemos?
    </p><p class="article-text">
        En este punto es fundamental hacer menci&oacute;n de las bases del Sistema de Informaci&oacute;n Schengen II (SIS II), un mecanismo concebido para proteger la frontera exterior europea y promover la cooperaci&oacute;n entre las autoridades policiales, judiciales y aduaneras. El SIS II, implantado en 2013, representa la segunda generaci&oacute;n del Sistema de Informaci&oacute;n de Schengen (SIS), que vio la luz en 1995. La baza principal del SIS II es que los Estados tienen la posibilidad de compartir informaci&oacute;n clave y emitir alertas sobre personas, armas de fuego, veh&iacute;culos o documentos de identidad robados o extraviados, y as&iacute; informar al resto de pa&iacute;ses de la necesidad de rechazar la entrada o permanencia de una persona en el espacio Schengen. Este macrofichero paneuropeo de datos se configura por tanto como la herramienta potencialmente m&aacute;s &uacute;til en la lucha contra el terrorismo a nivel europeo. No obstante, encuentra en la falta de voluntad de los Estados a intercambiar datos sobre terroristas sospechosos un obst&aacute;culo dif&iacute;cilmente superable. Tanto la Comisi&oacute;n Europea como los ministros de interior reunidos en Riga los d&iacute;as 29 y 30 de enero se pronunciaron sobre la conveniencia de explotar en mayor medida el potencial del SIS II, y la necesidad de una mayor cooperaci&oacute;n entre los Estados para luchar contra el terrorismo.
    </p><p class="article-text">
        Por eso, cuando o&iacute;mos voces a favor de la reintroduccci&oacute;n de controles sistem&aacute;ticos cabe preguntarse si no tendr&iacute;a m&aacute;s sentido destinar m&aacute;s medios econ&oacute;micos y log&iacute;sticos al SIS II para hacer seguimiento, cuando sea necesario, de los ciudadanos que atraviesan en un sentido u otro nuestras fronteras exteriores. Los ataques de Par&iacute;s nos obligan irremediablemente a una reflexi&oacute;n interna a nivel europeo sobre qu&eacute; ha fallado y qu&eacute; debe hacerse para luchar juntos contra el terrorismo. No debemos olvidar que, a pesar de la existencia de una Estrategia antiterrorista europea &ndash;la primera fue adoptada en 2005 tras los atentados de Madrid y de Londres, y se espera que se apruebe un nuevo documento a principios de 2015-, gran parte de las pol&iacute;ticas que conforman la lucha antiterrorista no van hoy m&aacute;s all&aacute; del &aacute;mbito nacional. Sustituir las barreras con mayores dosis de colaboraci&oacute;n y solidaridad no es sino apostar por una &ldquo;Mejor Europa&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Elisa Uría Gavilán, Itxaso Domínguez de Olazábal]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/agendapublica/proyecto_europeo/schengen-demagogia_1_4377814.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 11 Feb 2015 20:19:36 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Proyecto Europeo]]></media:keywords>
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