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    <title><![CDATA[elDiario.es - Moneyba González Medina]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/moneyba_gonzalez_medina/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Moneyba González Medina]]></description>
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    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[La ciudad emancipada]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/pista-urbana/ciudad-emancipada_132_4371754.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/ab8a1851-4d9a-415e-8251-17f286e8c924_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La ciudad emancipada"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La plena integración del desarrollo urbano en el marco estratégico de la nueva Política de cohesión 2014-2020 parece haber activado la cuestión de la política urbana en nuestro país. Así, España se ha comprometido con Bruselas a elaborar su propia Agenda urbana. Sin embargo, la falta de visibilidad de este proceso, sumada a su lento avance, reclaman una mayor implicación por parte de las ciudades. La Agenda urbana podría resultar una oportunidad insólita para dar muestras, por una vez, de su naturaleza emancipada.</p></div><p class="article-text">
        El contexto global ha favorecido un mayor protagonismo de las ciudades o, cuando menos, de los fen&oacute;menos urbanos. Los procesos de globalizaci&oacute;n e integraci&oacute;n europea, y m&aacute;s recientemente la crisis econ&oacute;mica, han golpeado en la l&iacute;nea de flotaci&oacute;n del Estado-naci&oacute;n reduciendo (si no eliminando) su capacidad de dar respuesta a los problemas de las sociedades contempor&aacute;neas. Es en las ciudades donde se &ldquo;localizan&rdquo; y &ldquo;organizan&rdquo; la mayor parte de estas respuestas, que navegan sin ambages en el <em>continuum</em> derecha-izquierda o solidaridad-oportunidad de negocio.
    </p><p class="article-text">
        En este escenario, emergen nuevas formas de acci&oacute;n colectiva orientadas a (re)componer las condiciones de vida de la ciudadan&iacute;a las cuales dan lugar a un repertorio de iniciativas que recalan en el concepto de la &ldquo;innovaci&oacute;n social&rdquo;. Al mismo tiempo, las ciudades dan cobertura a nuevas oportunidades econ&oacute;micas y pol&iacute;ticas de la mano de fen&oacute;menos como el &ldquo;city-marketing&rdquo;, la &ldquo;smart-city&rdquo; o la &ldquo;city-diplomacy&rdquo;. De este modo, mientras otros niveles territoriales presentan dificultades para asumir (o incluso comprender) las caracter&iacute;sticas que definen el contexto global -diversidad y &ldquo;vida l&iacute;quida&rdquo; (Bauman[i], 2005)-, las ciudades parecen adaptarse a ellas sin problemas, quiz&aacute;s porque siempre han formado parte de su naturaleza. Las ciudades se desarrollan logrando &ldquo;atrapar&rdquo; en su red la complejidad contempor&aacute;nea, integr&aacute;ndola en sus territorios, gobern&aacute;ndola, gestion&aacute;ndola.
    </p><p class="article-text">
        Estos fen&oacute;menos no solo ponen de manifiesto la <em>vis </em>atractiva de lo urbano, sino tambi&eacute;n una cierta &ldquo;emancipaci&oacute;n de la ciudad&rdquo;. El proceso requiere un doble reconocimiento: por una parte, el del propio sujeto que toma conciencia de su capacidad para decidir y obrar aut&oacute;nomamente; por otra, el de la instituci&oacute;n que reconoce dicha capacidad. En el caso de las ciudades, el reconocimiento pasa por el paulatino abandono de una visi&oacute;n de s&iacute; mismas como meros espacios de intervenci&oacute;n para tomar conciencia de su condici&oacute;n de &ldquo;actores colectivos&rdquo; (Le Gal&egrave;s[ii], 2006). El reconocimiento institucional proviene de la Uni&oacute;n Europea, para la que el desarrollo urbano se ha convertido en una pol&iacute;tica expl&iacute;cita, tal y como evidencia el reciente cambio de nombre de la DG Regio por el de <em>Directorate-General for Regional and Urban Policy</em>. En este marem&aacute;gnum, la deriva urbana resulta de inter&eacute;s: por un lado, porque las ciudades se sit&uacute;an al margen de unas agendas pol&iacute;ticas nacionales que est&aacute;n m&aacute;s preocupadas por las tensiones regionales; por otro, porque aqu&eacute;llas empiezan a relacionarse cada vez m&aacute;s con Bruselas y con ciudades de otros Estados miembros, con las que comparten visi&oacute;n e intercambian experiencias sobre c&oacute;mo gobernar y gestionar sus territorios en aras de un mayor desarrollo. El resultado resulta ins&oacute;lito: cada vez hay m&aacute;s diferencias entre ciudades de un mismo Estado-naci&oacute;n y m&aacute;s similitudes con ciudades de otros pa&iacute;ses.
    </p><p class="article-text">
        La ventana de oportunidad pol&iacute;tica para las ciudades se abre en el contexto de gobernanza europea, en el marco de un proceso que ha ido vertebr&aacute;ndose a lo largo de m&aacute;s de dos d&eacute;cadas: la <em>Agenda urbana europea</em>, y que se acelera tras la aprobaci&oacute;n de la Carta de Leipzig (2007) y, posteriormente, la Declaraci&oacute;n de Toledo (2010). A partir de este momento, la cuesti&oacute;n urbana es objeto de un proceso de reflexi&oacute;n denominado &ldquo;Cities of Tomorrow&rdquo; -activado en 2009 por el excomisario de Pol&iacute;tica Regional, Johannes Hahn-, que concluye con el reconocimiento expl&iacute;cito del car&aacute;cter estrat&eacute;gico de las ciudades para el desarrollo de las sociedades europeas: &ldquo;<em>Las zonas urbanas representan el 73% de la poblaci&oacute;n europea, generan en torno al 80% del PIB de la UE y consumen en torno a un 70% de la energ&iacute;a de la Uni&oacute;n&rdquo; [iii]</em><strong>[iii]</strong>. Los datos reflejan que las ciudades son motores econ&oacute;micos y de innovaci&oacute;n, pero tambi&eacute;n lugares donde se concentran los problemas sociales y medioambientales del continente europeo.
    </p><p class="article-text">
        En el marco de este proceso ha ido construy&eacute;ndose un consenso sobre los principios que deben guiar el desarrollo urbano que empieza a calar en las agendas pol&iacute;ticas nacionales. La plena integraci&oacute;n del <em>desarrollo urbano sostenible integrado</em> en la nueva Pol&iacute;tica de cohesi&oacute;n de la UE y su car&aacute;cter obligatorio en el per&iacute;odo de programaci&oacute;n 2014-2020 de los Fondos Estructurales (v&eacute;ase el art&iacute;culo 7 del Reglamento del FEDER) parecen haber reactivado, si bien t&iacute;midamente, la cuesti&oacute;n de la pol&iacute;tica urbana en nuestro pa&iacute;s. En este sentido, la Red de Iniciativas Urbanas -creada durante el per&iacute;odo 2007-2013 y dependiente de los ministerios de Fomento y de Hacienda y Administraciones P&uacute;blicas-, ser&aacute; la encargada de coordinar el proceso de elaboraci&oacute;n de una <em>Agenda urbana para Espa&ntilde;a</em> en virtud del compromiso adquirido con Bruselas en el Acuerdo de Asociaci&oacute;n de Espa&ntilde;a 2014-2020. No obstante, la oportunidad ins&oacute;lita de obrar en Espa&ntilde;a el tr&aacute;nsito desde las &ldquo;pol&iacute;ticas urbanas&rdquo; hacia una &ldquo;Pol&iacute;tica urbana&rdquo; amenaza con ser desaprovechada en plena efervescencia electoral y en un escenario local profundamente &ldquo;tocado&rdquo; por la <em>Ley 27/2013, de racionalizaci&oacute;n y sostenibilidad de la Administraci&oacute;n Local</em>. Ante un gobierno que da pasos muy lentos en esta direcci&oacute;n y las consabidas constricciones del contexto, deber&aacute;n ser las ciudades, como actores colectivos, las encargadas de impulsar, acelerar e implicarse en el proceso, haciendo gala de su naturaleza emancipada. Pero esta vez, en casa.
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        [i] Bauman, Z. (2005): <em>Liquid Life</em>, Paperback
    </p><p class="article-text">
        [ii] Le Gal&egrave;s, P. (2006): <em>Le citt&agrave; europee. Societ&agrave; urbane, globalizzazione, governo locale, </em>Il Mulino
    </p><p class="article-text">
        [iii] Parlamento europeo (2011): <em>Resoluci&oacute;n del Parlamento Europeo, de 23 de junio de 2011, sobre la Agenda urbana europea y su futuro en la pol&iacute;tica de cohesi&oacute;n.</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Moneyba González Medina]]></dc:creator>
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      <pubDate><![CDATA[Mon, 16 Feb 2015 20:51:45 +0000]]></pubDate>
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