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    <title><![CDATA[elDiario.es - José Luis Gallego]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/jose_luis_gallego/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - José Luis Gallego]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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    <item>
      <title><![CDATA[Es hora de hacer las paces con la naturaleza]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/hora-paces-naturaleza_129_6515494.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/d1c00ac2-87f9-4e85-9fd5-0a25f2916ff0_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Es hora de hacer las paces con la naturaleza"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Hemos entrado en los ecosistemas como elefante en cacharrería. Era tanta nuestra altanería, nuestra arrogancia evolutiva, que nos considerábamos inmunes a la destrucción que estábamos causando. Bien, ahora sabemos que no era así</p></div><p class="article-text">
        Har&iacute;amos mal si no extraj&eacute;ramos una ense&ntilde;anza de lo que nos ha pasado, a toda la humanidad, en este 2020 que est&aacute; a punto de acabar.&nbsp;Ser&iacute;a un error entender la vacuna contra el coronavirus como una victoria, como un nuevo triunfo del ser humano frente a las amenazas de la naturaleza. Quien as&iacute; lo considere es que en realidad no ha entendido nada.
    </p><p class="article-text">
        Porque no es hora de exhibir poder&iacute;o sino de admitir nuestra vulnerabilidad frente a ella y tomar buena nota de la derrota. 75 millones de infectados. 1,6 millones de muertos. El mundo entero escondido en su casa y asustado.
    </p><p class="article-text">
        Hemos entrado en los ecosistemas como elefante en cacharrer&iacute;a. Pisando, talando, quemando y desecando impunemente, sin clemencia para nada ni para nadie. Era tanta nuestra altaner&iacute;a, nuestra arrogancia evolutiva, que nos consider&aacute;bamos inmunes a la destrucci&oacute;n que est&aacute;bamos causando.&nbsp;Bien, ahora sabemos que no era as&iacute;. Ahora hemos aprendido que ese equilibrio que hemos roto era el equilibrio que nos proteg&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Los cient&iacute;ficos llevan a&ntilde;os alertando del estrecho v&iacute;nculo entre el aumento del riesgo de pandemias como la provocada por la COVID-19 y los da&ntilde;os que estamos causando a la naturaleza con la destrucci&oacute;n de los h&aacute;bitats silvestres, la p&eacute;rdida de biodiversidad o la alteraci&oacute;n del equilibrio de los ecosistemas, procesos que se van a ver acentuados a medida que la crisis clim&aacute;tica avance, como lo est&aacute; haciendo, hacia los peores escenarios.
    </p><p class="article-text">
        Este a&ntilde;o hemos aprendido que nuestra intrusi&oacute;n exterminadora en la naturaleza nos expone a agentes pat&oacute;genos que permanec&iacute;an encapsulados en ella sin representar ning&uacute;n riesgo para nosotros pero que, rotos los equilibrios y vulneradas las defensas naturales, pueden dar lugar a grandes epidemias a las que ning&uacute;n sistema sanitario es capaz de reaccionar.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Una amenaza real que, como hemos comprobado y seguimos sufriendo con la COVID-19, puede extenderse por todo el planeta como una explosi&oacute;n nuclear, provocando millones de v&iacute;ctimas y arruinando nuestro actual modelo socioecon&oacute;mico basado en la globalizaci&oacute;n del mercado de bienes y servicios.
    </p><p class="article-text">
        Es hora de atender a lo que nos ha sucedido en 2020 con conciencia cr&iacute;tica de especie para llegar a una conclusi&oacute;n clara: que agredir a la naturaleza no ha sido tan solo una temeridad sino un mal negocio. Por eso es necesario reconstruir el futuro en base a esta experiencia y dejar de basar nuestro desarrollo en esa estrategia suicida.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El pasado mes de septiembre en la conferencia de apertura de la Cumbre internacional Sobre Biodiversidad, el Secretario General de la ONU, Ant&oacute;nio Guterres, hizo un llamamiento al mundo: &ldquo;el ser humano debe hacer las paces con la naturaleza: &eacute;sa debe ser ahora la m&aacute;xima prioridad para todos, en todas partes&rdquo;. Esa es la idea que ha inspirado las reflexiones que he compartido aqu&iacute; a lo largo de todos estos a&ntilde;os. Hacer las paces con la naturaleza, que viene a ser lo mismo que hacerlas con nosotros mismos.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[José Luis Gallego]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/hora-paces-naturaleza_129_6515494.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 19 Dec 2020 20:46:18 +0000]]></pubDate>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Un ecologismo en el que todos nos sintamos cómodos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/ecologismo-sintamos-comodos_129_6499343.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/a8e944f8-379a-4a9b-8749-7bb5f83e1fc8_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Un ecologismo en el que todos nos sintamos cómodos"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Ser ecologista es entender y aceptar que planeta y hogar son sinónimos, interesándose por igual sobre el estado de conservación de uno y otro, porque el ecologismo no solo se ejerce desde el activismo social o la militancia</p></div><p class="article-text">
        Vivimos uno de los momentos m&aacute;s trascendentales para el futuro de nuestra especie. O por lo menos para nuestro futuro como habitantes de este maravilloso, &uacute;nico y extraordinario planeta.
    </p><p class="article-text">
        Por eso es necesario apelar a nuestra condici&oacute;n de seres humanos antes que de ciudadanos para desde ah&iacute;, desde esa base existencial que nos une al resto de la biodiversidad, anteponer a cualquier otro el alto privilegio de habitar la Tierra.
    </p><p class="article-text">
        Porque a pesar de que quien ha sido considerado como uno de los mejores cient&iacute;ficos de todos los tiempos, Stephen Hawking, la abandon&oacute; proclamando que nuestra etapa como terr&iacute;colas estaba llegando a su fin (600 a&ntilde;os como m&aacute;ximo se atrevi&oacute; a decir), somos muchos los que nos negamos a aceptar que nuestro futuro, el futuro de la humanidad, pase por emigrar al planeta Alpha Centauri. Y por eso somos, en el sentido m&aacute;s amplio de la palabra, ecologistas.
    </p><p class="article-text">
        Pero, &iquest;qu&eacute; significa ser ecologista? La cuesti&oacute;n puede parecer muy simple pero no lo es.&nbsp;A mi juicio el diccionario yerra al definir esta palabra con el significado de &ldquo;el que defiende activamente o es partidario del ecologismo&rdquo;. Porque ese &ldquo;activamente&rdquo; es lo que genera prevenci&oacute;n y recelo en muchos.
    </p><p class="article-text">
        Porque ser ecologista no tiene nada que ver con defender activamente una idea o ser partidario de un determinado pensamiento o tendencia. De la misma manera que ser ecologista no es militar, una determinada formaci&oacute;n pol&iacute;tica tampoco se demuestra exhibiendo el carnet de pertenencia a una determinada ONG o abanderando una causa que defendemos y reclamamos como propia cuando en realidad est&aacute; siendo defendida tambi&eacute;n por muchos otros (entendiendo por otro ese Otro del que nos habla Kapu&#347;ci&#324;ski).
    </p><p class="article-text">
        Ser ecologista es algo m&aacute;s inmanente a nuestra condici&oacute;n de ser humano, m&aacute;s &iacute;ntimo y m&aacute;s genuino que todo eso.
    </p><p class="article-text">
        Ser ecologista es entender y aceptar que planeta y hogar son sin&oacute;nimos interes&aacute;ndose por igual sobre el estado de conservaci&oacute;n de uno y otro. Y donde pongo hogar pongo negocio, pa&iacute;s o instituci&oacute;n. Porque el ecologismo no solo se ejerce desde el activismo social o la militancia, sino tambi&eacute;n desde la ciudadan&iacute;a de base, desde la empresa o la gobernanza.
    </p><p class="article-text">
        Por eso es tan importante ampliar la matriz del ecologismo para que quepamos todos: cada uno desde el ejercicio de su actividad, en la medida que pueda contribuir con sus decisiones. Hay que ensanchar el espacio en el ecologismo para que vaya entrando el resto y todos nos sintamos c&oacute;modos. De lo contrario, corremos el riesgo de que no trascienda en el gran movimiento social que necesitamos.&nbsp;&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        A menudo a&ntilde;oro la &eacute;tica ambiental del ecologismo &iacute;ntimo. Ese sentimiento puro, ante todo fraternal y sincero que muchos sienten pero no exhiben y que, en palabras de Paloma Nuche y Fernando Valladares, reivindica &ldquo;un mundo en el que todas las personas tengan acceso a un aire y agua limpios y a unos sistemas de producci&oacute;n de alimentos que no agoten los recursos naturales, que funcione con energ&iacute;a limpia y renovable. Un mundo, en definitiva, en el que la vida est&eacute; en el centro, en el que su cuidado y promoci&oacute;n sean el verdadero objetivo de todas nuestras actividades&rdquo;. Una definici&oacute;n que,&nbsp;<a href="https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/ecologia-ecologismo_129_1650020.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">compartida en este mismo diario</a>&nbsp;, se acerca mucho a la que quiz&aacute; podr&iacute;amos compartir todos.
    </p><p class="article-text">
        Por eso creo que ha llegado el momento de recuperar las esencias humanistas del ecologismo, esos principios de concordia con el planeta y de amor consciente a la naturaleza, para que se conviertan en los principios universales que rijan en todas las actividades y todos los &aacute;mbitos de nuestra sociedad.&nbsp;&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Si queremos avanzar hacia un desarrollo sostenible (no hay alternativa) basado en una relaci&oacute;n m&aacute;s fraternal con el planeta, es urgente repensar lo que estamos proponiendo en nombre del ecologismo a fin de que sea aceptado por todos y, reconociendo la dificultad de la tarea, llamar al orden a los que lo empu&ntilde;an desde el elitismo social y reh&uacute;yen de cualquier avenencia con los otros.&nbsp;&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        S&oacute;lo recuperando el humanismo y la filantrop&iacute;a que preconizaron los pioneros del ecologismo filos&oacute;fico conseguiremos sumar voluntades en torno a la necesidad de cambiar de modelo de desarrollo, y solo sumando voluntades y diferencias alcanzaremos una concepci&oacute;n del ecologismo en la que todos nos sintamos c&oacute;modos y desde la que avanzar juntos.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[José Luis Gallego]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/ecologismo-sintamos-comodos_129_6499343.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 12 Dec 2020 20:50:22 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Un ecologismo en el que todos nos sintamos cómodos]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Ecología,Cambio climático,Crisis climática]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¡Es la sostenibilidad, estúpido!]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/sostenibilidad-estupido_129_6483588.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/4fef6372-3795-4da8-a438-2ef4cfbe3d01_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="¡Es la sostenibilidad, estúpido!"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Todavía son demasiados los empresarios que creen que esto no va con ellos, que opinan que la sostenibilidad es una moda que pasará como otras lo han hecho, que ignoran que estamos, no ya ante un cambio de tendencia, sino ante una revolución industrial en toda regla</p></div><p class="article-text">
        En enero de este a&ntilde;o advert&iacute;a desde este mismo rinc&oacute;n que el dinero se estaba volviendo ecologista. Fue a ra&iacute;z de la famosa carta de Larry Fink, en la que el fundador y presidente de BlackRock, la mayor gestora de fondos de inversi&oacute;n del mundo, exig&iacute;a a sus empresas participadas (entre ellas las principales corporaciones del IBEX) una mejora en los indicadores de sostenibilidad.
    </p><p class="article-text">
        Ahora llega diciembre y, tras recibir y revisar los informes sobre la evoluci&oacute;n de dichos indicadores, la gestora informa que ha decidido devolv&eacute;rselos a cerca de 250 compa&ntilde;&iacute;as por su falta de compromiso, alertando a sus dirigentes del riesgo al que se enfrentan si persisten en ignorar sus requerimientos.
    </p><p class="article-text">
        Porque la misiva de Fink no era tan solo una declaraci&oacute;n de intenciones, sino un aviso a navegantes: &ldquo;El a&ntilde;o pasado BlackRock vet&oacute; a 4.800 directivos de 2.700 compa&ntilde;&iacute;as al entender que no estaban generando buenos reportes sobre sostenibilidad, y cada vez vamos a estar m&aacute;s decididos a votar en contra de los consejos y las juntas directivas que no implementen las acciones correctas al respecto&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Por lo que parece ,este a&ntilde;o los directivos que van a perder sus puestos por desatender sus deberes en materia de sostenibilidad van a ser muchos m&aacute;s.
    </p><p class="article-text">
        Y es que todav&iacute;a son demasiados los dirigentes empresariales que creen que esto no va con ellos. Los que opinan que la sostenibilidad es una moda que pasar&aacute; como otras lo han hecho.
    </p><p class="article-text">
        Los que ignoran que estamos, no ya ante un cambio de tendencia, sino ante una revoluci&oacute;n industrial en toda regla. Una nueva regla de funcionamiento que los va a dejar fuera de juego, por importantes que hoy sean, si persisten en desatenderla, mofarse de ella y hacer adem&aacute;s alarde de ello.
    </p><p class="article-text">
        Si Bill Clinton gan&oacute; contra pron&oacute;stico las presidenciales de 1992 con su famoso lema de campa&ntilde;a <em>&ldquo;</em>es la econom&iacute;a, est&uacute;pido&rdquo; ante un George Bush que se cre&iacute;a invencible y que se daba por reelegido, hoy son varias las grandes compa&ntilde;&iacute;as que pueden perder los apoyos de los inversores y su prevalencia de mercado por no entender que &ldquo;es la sostenibilidad, est&uacute;pido&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En nuestro pa&iacute;s hace ahora dos a&ntilde;os entraba en vigor la Ley 11/2018 de Informaci&oacute;n No Financiera y Diversidad. Una normativa que, entre otros requerimientos, obliga a que a partir del 2021 todas las empresas con m&aacute;s de 250 trabajadores elaboren un informe de sostenibilidad en el que deber&aacute;n detallar las acciones que est&aacute;n llevando a cabo para disminuir su huella de carbono, reducir los residuos o hacer un uso m&aacute;s eficiente de la energ&iacute;a, entre otros indicadores ambientales. Unos compromisos que buena parte de las grandes empresas ya est&aacute;n aceptando. Pero no las medianas y peque&ntilde;as.
    </p><p class="article-text">
        Esta semana publicaba <a href="http://eldiario.es/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">elDiario.es</a>&nbsp;una interesante entrevista a Cristina S&aacute;nchez, Directora de la Red Espa&ntilde;ola del Pacto Mundial, organizaci&oacute;n dedicada a fomentar la sostenibilidad empresarial, en la que se alud&iacute;a a esa brecha medioambiental.
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;&ldquo;La sostenibilidad est&aacute; ya en todas las &aacute;reas de negocio de las grandes compa&ntilde;&iacute;as -declaraba- Poco a poco se est&aacute; consiguiendo y cada vez hay m&aacute;s madurez en ese sentido. Pero la brecha con las peque&ntilde;as empresas se va agrandando y la pandemia la ha empeorado.&rdquo;
    </p><p class="article-text">
        Para la responsable del Pacto Mundial en Espa&ntilde;a &ldquo;muchas pymes se est&aacute;n metiendo en esto porque alg&uacute;n gran cliente se lo pide, o porque quieren optar a un contrato p&uacute;blico y los pliegos valoran estos criterios; o simplemente porque al due&ntilde;o les llama la atenci&oacute;n el tema.&nbsp;Pero no tienen los recursos internos necesarios, alguien que pueda dedicarse a hacer un mapeo de riesgos e identificar acciones concretas de mejora.&rdquo;
    </p><p class="article-text">
        Y esa brecha es una de las mayores amenazas para nuestra econom&iacute;a. Porque si no logramos escalar la sostenibilidad a todo nuestro sistema productivo, a todo nuestro tejido empresarial, no lograremos que esta se convierta en la gran palanca de cambio que en realidad es.
    </p><p class="article-text">
        Una palanca que en pa&iacute;ses como Alemania, fuertemente industrializados y con notables obst&aacute;culos de adaptaci&oacute;n, hace tiempo que se est&aacute; utilizando para avanzar en no solo en t&eacute;rminos de responsabilidad ambiental, sino de competitividad.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[José Luis Gallego]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/sostenibilidad-estupido_129_6483588.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 05 Dec 2020 21:47:23 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[¡Es la sostenibilidad, estúpido!]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Ecologismo,Empresas,Desarrollo sostenible]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Agua regenerada, ejemplo de economía verde]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/agua-regenerada-ejemplo-economia-verde_129_6465763.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/4c44a8af-3acf-4b66-b269-2fd2fbb79444_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Agua regenerada, ejemplo de economía verde"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">¿Se imaginan que toda el agua consumida en la industria proviniera de las depuradoras? Eso significaría que en los próximos años ahorraríamos un 20% del agua que consumimos en España</p></div><p class="article-text">
        Hay requerimientos para avanzar hacia el modelo de econom&iacute;a circular que nos exige la UE que conllevan grandes cambios. Cambios que exigen tiempo y apoyos de todo tipo. Por eso es necesario que la necesaria transici&oacute;n ecol&oacute;gica de nuestro sistema productivo hacia ese nuevo modelo sea justa y adaptable.
    </p><p class="article-text">
        La prevenci&oacute;n de los impactos ambientales asociados a la actividad industrial es uno de los principales retos que deben asumir las empresas para avanzar en t&eacute;rminos de sostenibilidad. Y es cierto que ello va a obligar a las empresas a repensar procesos y redise&ntilde;ar estrategias, pero es que no hay otra opci&oacute;n: la sostenibilidad es la &uacute;nica hoja de ruta a seguir.
    </p><p class="article-text">
        Uno de los aspectos que requieren m&aacute;s atenci&oacute;n para iniciar ese nuevo camino es el del ahorro del consumo de agua en la industria. Un consumo que supone cerca del 20% del total a nivel mundial: el doble del porcentaje que se destina al abastecimiento urbano.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Conscientes de ello, hoy en d&iacute;a son cada vez m&aacute;s las compa&ntilde;&iacute;as industriales que se est&aacute;n aplicando a la identificaci&oacute;n, valoraci&oacute;n y evaluaci&oacute;n de las oportunidades de ahorro de agua a lo largo de toda su cadena de producci&oacute;n. Sin embargo &iquest;y si fu&eacute;ramos a la oportunidad base? &iquest;y si el ahorro se produjera en el origen y no en el proceso? Por ejemplo, atendiendo esa demanda con agua regenerada.
    </p><p class="article-text">
        En Catalunya el uso de agua regenerada creci&oacute; un 14% en el &uacute;ltimo a&ntilde;o. Durante el 2019 se emplearon casi 40 hect&oacute;metros c&uacute;bicos (hm3) de este recurso procedente de las depuradoras.
    </p><p class="article-text">
        El agua regenerada es la que se obtiene tras someter las aguas residuales a un tratamiento terciario para que alcance los niveles requeridos por la normativa vigente, siendo destinada entonces a su uso industrial, agr&iacute;cola o de mantenimiento municipal (baldeo de calles, riego de zonas verdes, fuentes y zonas l&uacute;dicas, etc). Nunca al consumo humano.
    </p><p class="article-text">
        Uno de los usos que est&aacute; experimentando mayor crecimiento en Catalunya es precisamente el del abastecimiento a la industria. As&iacute;, y seg&uacute;n la Ag&egrave;ncia Catalana de l&rsquo;Aigua (ACA) el a&ntilde;o pasado se emplearon 5,6 hm3 de agua regenerada para proveer a las industrias, lo que contribuy&oacute; a evitar en &eacute;sa misma cantidad el consumo industrial de agua potable.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Se imaginan que toda el agua consumida en la industria proviniera de las depuradoras? Eso significar&iacute;a que en los pr&oacute;ximos a&ntilde;os ahorrar&iacute;amos un 20% del agua que consumimos en Espa&ntilde;a, lo que equivale a muchos embalses.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En el caso de Catalunya desde la ACA anunciaban esta misma semana su intenci&oacute;n de intensificar los esfuerzos para triplicar la oferta de agua regenerada en los pr&oacute;ximos cinco a&ntilde;os, marc&aacute;ndose un objetivo de producci&oacute;n de 100 hm3 anuales. De ese modo las depuradoras de aguas residuales se convertir&iacute;an en un gigantesco aljibe desde el que atender todo tipo de demandas, excepto el ya rese&ntilde;ado abastecimiento urbano.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El ahorro de agua es una de las medidas m&aacute;s urgentes de adaptaci&oacute;n a la crisis clim&aacute;tica, y su uso circular una de las mejores estrategias para avanzar hacia una producci&oacute;n m&aacute;s limpia. Existen pocas formas m&aacute;s eficaces de impulsar la econom&iacute;a circular y la acci&oacute;n clim&aacute;tica. La tecnolog&iacute;a est&aacute; madura. Entonces &iquest;a qu&eacute; esperamos para escalarla y conectar la salida de los terciarios a las redes de abastecimiento de agua para las industrias? La respuesta sigue siendo la misma que en otras ocasiones: a la voluntad pol&iacute;tica.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[José Luis Gallego]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/agua-regenerada-ejemplo-economia-verde_129_6465763.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 28 Nov 2020 20:49:15 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Agua regenerada, ejemplo de economía verde]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[No, contra las eléctricas no se vivía mejor]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/no-electricas-no-vivia-mejor_129_6449114.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/bb09ebae-4104-4059-9625-78c141d44bd8_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="No, contra las eléctricas no se vivía mejor"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El ecologismo ha propiciado un cambio de actitud de la sociedad ante las agresiones al medio ambiente y es el que ha favorecido a su vez la reacción de las empresas e instituciones para iniciar la transición ecológica</p></div><p class="article-text">
        El movimiento ecologista ha sido el gran art&iacute;fice de los avances que se est&aacute;n produciendo en materia de sostenibilidad en todos los sectores de la econom&iacute;a. Sin su ardua labor en defensa del planeta y sin sus planteamientos a favor de un modelo de desarrollo m&aacute;s limpio y sostenible seguir&iacute;amos avanzando a toda velocidad hacia el precipicio.
    </p><p class="article-text">
        El ecologismo ha propiciado un cambio de actitud de la sociedad ante las agresiones al medio ambiente y ese cambio de actitud es el que ha favorecido a su vez la reacci&oacute;n de las empresas e instituciones para iniciar la transici&oacute;n ecol&oacute;gica: una transici&oacute;n que s&oacute;lo nos desviar&aacute; del precipicio si la emprendemos todos a la vez.
    </p><p class="article-text">
        Hace dos a&ntilde;os por estas mismas fechas se&ntilde;alaba aqu&iacute; que para anteponer los intereses del planeta a los del mundo ser&iacute;a bueno que el movimiento ecologista, en este caso encarnado en la figura de Greenpeace, <a href="https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/greenpeace-deberia-pais_129_1847022.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">tuviera derecho a veto en las decisiones de la ONU vinculadas con el medio ambiente</a>.
    </p><p class="article-text">
        Y es desde ese mismo punto de partida, desde ese reconocimiento a la inmensa labor realizada por el movimiento ecologista, desde donde quiero se&ntilde;alar que todav&iacute;a hay demasiada gente que defiende el cuanto peor mejor. Gente que lleva tanto tiempo en la bronca que es incapaz de abandonar el frente y sentarse a la mesa de di&aacute;logo.
    </p><p class="article-text">
        Gente que padece una forma de&nbsp;<em>ententefobia</em>&nbsp;que les impide reconocer los cambios en el otro: ese otro del que nos hablaba Kapuscinski y al que tan a menudo acudo. Aunque dichos cambios obedezcan exactamente a sus requerimientos.
    </p><p class="article-text">
        Pero la bronca no puede ser una conducta: un posicionamiento, una se&ntilde;a de identidad. Y mucho menos una forma de vida. No se trata de que pases por mi aro porque de lo contrario te monto un pollo, que es lo que me caracteriza y de lo que vivo. &iquest;No era esa precisamente la actitud que denunci&aacute;bamos y contra la que luch&aacute;bamos?
    </p><p class="article-text">
        La bronca puede convertirte en protagonista puntual de la actualidad. Pero es un protagonismo espurio y ef&iacute;mero. Quien grita solo es atendido por quienes viven del grito. Pero desde el grito no se cambian actitudes ni se corrigen posturas. La bronca no inspira alianzas ni genera acuerdos. Y eso es lo que necesitamos ahora m&aacute;s que nunca.
    </p><p class="article-text">
        Nunca ha sido tan urgente y necesario unir voluntades para afrontar el reto de la crisis clim&aacute;tica porque nunca hemos sido tan conscientes del grado de amenaza al que nos enfrentamos todos. Por eso ha llegado el momento de abandonar la bronca y promover el encuentro. Es el momento de aceptar los cambios que propician avances en la mitigaci&oacute;n del calentamiento global &iquest;o no era precisamente eso lo que ven&iacute;amos exigiendo? &iquest;Qu&eacute; pasa si al que venimos pidi&eacute;ndole que cambie acaba atendiendo nuestras exigencias y va y cambia? &iquest;No es acaso una buena noticia? Al parecer si vives de y en la bronca no.
    </p><p class="article-text">
        Pongamos un ejemplo concreto: Iberdrola. Llevamos toda la vida se&ntilde;alando a esta gran el&eacute;ctrica, y con raz&oacute;n, como la principal responsable del&nbsp;<em>statu quo</em>&nbsp;de nuestro modelo energ&eacute;tico. En su radical e inquebrantable apuesta por el carb&oacute;n y la nuclear, Iberdrola (o Unesa, que ven&iacute;a a ser lo mismo) era el muro contra el que chocaban todas las propuestas para avanzar hacia un modelo energ&eacute;tico m&aacute;s limpio basado en el aprovechamiento de las energ&iacute;as renovables.
    </p><p class="article-text">
        El movimiento ecologista llevaba a&ntilde;os denunciando ese inmovilismo y anunciando que un modelo energ&eacute;tico 100% renovable era posible: demostr&aacute;ndolo con rigurosos informes, con demostraciones pr&aacute;cticas, se&ntilde;alando el caso de otros pa&iacute;ses que con menos recursos renovables que nosotros avanzaban hacia ese horizonte. Iberdrola no quer&iacute;a o&iacute;r hablar de ello. Pero Iberdrola ha cambiado.
    </p><p class="article-text">
        No voy a aportarles informaci&oacute;n al respecto. Simplemente les invito a que hagan un ejercicio b&aacute;sico de investigaci&oacute;n para comprobarlo. Pongan en su buscador las palabras Iberdrola y renovables: click. &iquest;Qu&eacute;? &iquest;Incre&iacute;ble, no? Bien, pues se trata de la misma compa&ntilde;&iacute;a. &iquest;Qu&eacute; hacemos? &iquest;Seguimos con el mismo discurso hacia ella? Porque si es as&iacute; ser&aacute; falaz. Mantendremos la bronca, pero a costa de la verdad.
    </p><p class="article-text">
        Iberdrola ha tomado la firme e irrevocable decisi&oacute;n de quemar las naves del carb&oacute;n y la nuclear y est&aacute; apostando por la transici&oacute;n energ&eacute;tica hacia las renovables, actuando como agente tractor de un sector en el que todav&iacute;a hay quien sigue sin decidirse a saltar de las f&oacute;siles. Sin su contribuci&oacute;n ser&iacute;a imposible avanzar hacia una descarbonizaci&oacute;n total de nuestra econom&iacute;a en 2050. Sin embargo desde algunos sectores del movimiento ecologista se la acusa de advenediza, oportunista e interesada. Y yo me pregunto: &iquest;en qu&eacute; quedamos? &iquest;No est&aacute;bamos pidiendo, exigiendo ese cambio? &iquest;O es que el problema es que su cambio nos deja fuera de juego?
    </p><p class="article-text">
        Miren, he sufrido la fustigaci&oacute;n de Unesa durante a&ntilde;os. Peticiones de apartarme de programas de radio, llamadas a la propiedad (no al director) del diario en el que colaboraba para echarme. Incluso en una ocasi&oacute;n me amenazaron con llevarme directamente a los tribunales. En todo ese tiempo siempre recib&iacute; el apoyo y la solidaridad del movimiento ecologista: el primero, el entonces director de Greenpeace.
    </p><p class="article-text">
        Pero es precisamente desde ese reconocimiento y esa lealtad personal al movimiento ecologista, un movimiento al que siempre he intentado ayudar y al que pertenezco desde hace 40 a&ntilde;os como socio, desde donde afirmo que ha llegado el momento de empezar a reconocer los cambios. Un tiempo nuevo que exige una nueva actitud alejada de la bronca. Una actitud abierta y generosa que, desde la consideraci&oacute;n mutua y sin renunciar a ninguna de las exigencias que los han propiciado, siga promoviendo los cambios para avanzar juntos hacia un futuro mejor para los que han de habitar nuestro planeta.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[José Luis Gallego]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/no-electricas-no-vivia-mejor_129_6449114.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 21 Nov 2020 21:54:07 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[No, contra las eléctricas no se vivía mejor]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿Y si tu móvil se auto-reparase solo?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/si-movil-auto-reparase_129_6427669.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/273963fc-6452-4f61-8687-cc0bf0a631be_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="¿Y si tu móvil se auto-reparase solo?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La auto-reparación es un proceso conocido que restaura una estructura dañada mediante la acción de compuestos que ya están presentes en ella misma</p></div><p class="article-text">
        O el coche, o la nevera o el suelo del balc&oacute;n. Imaginemos que todos los materiales que nos rodean fueran concebidos y fabricados de manera que se pudieran reparar a s&iacute; mismos y nunca hubiera que sustituirlos. Eso nos permitir&iacute;a eliminar la palabra residuo del diccionario y dar una zancada de gigante hacia la econom&iacute;a circular. Bien, pues eso ya es posible gracias a un descubrimiento sorprendente.
    </p><p class="article-text">
        En 2014 la compa&ntilde;&iacute;a IBM descubri&oacute; por casualidad un nuevo tipo de pol&iacute;mero termoestable, ligero, resistente, 100% reciclable y con capacidad de auto-repararse. Lo llamaron polihexahidrotriazina o PHT. El descubrimiento fue protagonizado por la investigadora Jeannette Garc&iacute;a, integrante del equipo de qu&iacute;mica computacional que trabajaba en el desarrollo de nuevos materiales.
    </p><p class="article-text">
        En uno de los procesos observ&oacute; que la soluci&oacute;n de su frasco se hab&iacute;a endurecido de forma repentina al olvidarse de a&ntilde;adir un reactivo a la mezcla. Al darse cuenta del error, Garc&iacute;a trat&oacute; de moler de nuevo el compuesto solidificado en un mortero. Lo intent&oacute; cortar en cachitos, lo golpe&oacute; con un martillo, pero no hab&iacute;a manera de deshacerlo. Ante su at&oacute;nita mirada, cada vez que el material se quebraba volv&iacute;a a recomponerse casi instant&aacute;neamente.
    </p><p class="article-text">
        Como en tantas ocasiones, se acababa de producir un nuevo avance cient&iacute;fico, un descubrimiento extraordinario, de manera fortuita. Tras ser consciente de la importancia de lo que hab&iacute;a descubierto, la investigadora se centr&oacute; en identificar y comprender el mecanismo que hab&iacute;a causado tan ins&oacute;lita reacci&oacute;n para provocarla de manera inducida. Y lo consigui&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        Una vez desvelado el proceso, el equipo de laboratorio de IBM comprob&oacute; que el nuevo material se pod&iacute;a obtener con relativa facilidad y que mostraba infinidad de aplicaciones para atender todo tipo de demandas: desde la industria aeroespacial a la del transporte; desde los materiales de construcci&oacute;n a las telecomunicaciones.
    </p><p class="article-text">
        De esa sorprendente manera nacieron los pl&aacute;sticos termoestables reciclables, un descubrimiento que el Foro Econ&oacute;mico Mundial calific&oacute; de &ldquo;tecnolog&iacute;a revolucionaria&rdquo;. Pero lo cierto es que de revolucionaria ten&iacute;a poco pues estaba ah&iacute;, ante nuestras narices: en la cola de la lagartija, el brazo de la estrella de mar o la pata del pulpo entre muchos otros ejemplos de la naturaleza.
    </p><p class="article-text">
        La auto-reparaci&oacute;n es un proceso conocido que restaura una estructura da&ntilde;ada mediante la acci&oacute;n de compuestos que ya est&aacute;n presentes en ella misma. La analog&iacute;a con la capacidad autocurativa o de reposici&oacute;n biol&oacute;gica de algunos animales no es gratuita, hasta el punto de que la denominaci&oacute;n en ingl&eacute;s hace referencia a esa similitud:&nbsp;<em>self-healing materials</em>. De lo que se trata es de imitar el patr&oacute;n natural recurriendo a materiales provistos de esa capacidad de memoria y reacci&oacute;n para la reparaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute;, algunos materiales auto-reparables contienen c&aacute;psulas en su interior que al recibir un golpe liberan una sustancia adhesiva para favorecer la contenci&oacute;n y reparaci&oacute;n del da&ntilde;o. Otros poseen una estructura qu&iacute;mica que les permite recuperar su forma original tras verse deformados por un impacto. Existen incluso pol&iacute;meros que despu&eacute;s de una peque&ntilde;a rotura vuelven a unir los fragmentos resultantes en presencia de luz o calor. Los avances en este campo no se detienen y son a cada cual m&aacute;s sorprendente.
    </p><p class="article-text">
        Un ejemplo ser&iacute;an las nuevas pinturas y barnices auto-regenerables que son capaces de hacer frente al desgaste provocado por las inclemencias del ambiente renov&aacute;ndose peri&oacute;dicamente para mantener su aspecto. La Universidad Tecnol&oacute;gica de Delft, en Pa&iacute;ses Bajos, ha desarrollado un tipo de hormig&oacute;n que incorpora unos recept&aacute;culos con bacterias y lactato de calcio que, al romperse, generan una reacci&oacute;n qu&iacute;mica capaz de auto-reparar una grieta.
    </p><p class="article-text">
        Pantallas de tel&eacute;fonos m&oacute;viles que se regeneran tras agrietarse en nuestras propias manos, cables que se vuelven a unir tras romperse, ca&ntilde;er&iacute;as que dejan de gotear al poco de empezar a hacerlo, abolladuras del coche que desaparecen, calzado que se auto-remienda&hellip; las aplicaciones son infinitas.
    </p><p class="article-text">
        La pregunta que se estar&aacute; haciendo el lector es: si eso es as&iacute;, si disponemos de una tecnolog&iacute;a que nos permitir&iacute;a frenar el aumento de residuos y acabar con las malas pr&aacute;cticas empresariales, algunas tan irresponsables y perniciosas para el medio ambiente como la obsolescencia programada, &iquest;por qu&eacute; no se extiende su uso?
    </p><p class="article-text">
        La respuesta es que nuestro actual modelo econ&oacute;mico, un modelo lineal y obsoleto basado en el usar y tirar que transita demasiado lento hacia la econom&iacute;a circular, no est&aacute; preparado para asumirlo. Habr&aacute; que empujarlo.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[José Luis Gallego]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/si-movil-auto-reparase_129_6427669.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 14 Nov 2020 21:02:16 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[¿Y si tu móvil se auto-reparase solo?]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Tecnología,Desarrollo sostenible,Ecologismo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Restaurar el planeta para recuperar nuestro futuro en él]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/restaurar-planeta-recuperar-futuro_129_6393381.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/d04f8cb1-8ca1-4568-bc80-70a5acc727f6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Restaurar el planeta para recuperar nuestro futuro en él"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Más allá de la atención que reclama la actualidad, por inaplazable que resulte la toma de decisiones inmediatas, es necesario poner las largas y atender a las señales de agotamiento que nos da el planeta para evitar su deterioro irreversible</p></div><p class="article-text">
        Parece que lo del crecimiento infinito era una quimera y que, llevado hasta sus l&iacute;mites y pasado de vueltas, el planeta empieza a dar tirones y sacar humo por todas partes. Por eso, antes de que se cale definitivamente, deber&iacute;amos ir pensando en levantar el pie del acelerador, hacer una parada t&eacute;cnica y reponer y reparar lo averiado.
    </p><p class="article-text">
        Restaurar el planeta para recuperar nuestro futuro en &eacute;l. &Eacute;sa es la propuesta conjunta que nos presenta la ONU desde el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA) y la Organizaci&oacute;n para la Alimentaci&oacute;n y la Agricultura (FAO) con el&nbsp;<em>Decenio sobre la Restauraci&oacute;n de los Ecosistemas 2021-2030</em>: una oportunidad -acaso la &uacute;ltima antes de griparlo- para, tal y como se&ntilde;alan los organizadores &ldquo;superar la crisis ambiental antes de que sea demasiado tarde devolviendo la vida al mundo natural que nos sustenta a todos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Como venimos comentando desde hace a&ntilde;os en este rinc&oacute;n de&nbsp;<a href="http://eldiario.es/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">elDiario.es</a>, los investigadores que le toman el pulso al planeta han constatado en los &uacute;ltimos tiempos un empeoramiento general debido en gran parte al acelerado ritmo de deterioro que muestran los ecosistemas naturales y la p&eacute;rdida de biodiversidad asociada.
    </p><p class="article-text">
        Todo ello, junto al demostrado avance de la crisis clim&aacute;tica, que est&aacute; evolucionando hacia los peores escenarios, nos sit&uacute;a en un momento crucial. La inercia de todos estos procesos es muy grande, por lo que para detenerlos y cambiar de rumbo es necesario actuar cuanto antes. De ah&iacute; que el llamamiento de la ONU sea tan oportuno.
    </p><p class="article-text">
        Durante la d&eacute;cada que estamos a punto de comenzar una generaci&oacute;n humana, la nuestra, va a tener que emprender acciones que decidir&aacute;n el futuro del resto. Como se se&ntilde;ala en la presentaci&oacute;n de este nuevo plan de acci&oacute;n, &ldquo;una d&eacute;cada puede parecer mucho tiempo. Pero los cient&iacute;ficos consideran que estos pr&oacute;ximos diez a&ntilde;os ser&aacute;n cruciales en la lucha para eludir los perores pron&oacute;sticos de la crisis clim&aacute;tica y evitar la p&eacute;rdida de millones de especies&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Muchos lectores opinar&aacute;n que &eacute;ste no es el momento m&aacute;s adecuado para prestar atenci&oacute;n a los retos de la pr&oacute;xima d&eacute;cada. Que ahora lo urgente es preocuparnos por nosotros y concentrarnos en atender y resolver los graves problemas que nos plantea el d&iacute;a a d&iacute;a, como la segunda oleada del coronavirus que se extiende por toda Europa y el hundimiento econ&oacute;mico de tantos sectores de nuestra econom&iacute;a. Sin embargo, aun siendo todo ello cierto, tambi&eacute;n lo es que el tiempo de reacci&oacute;n antes de que no quede nada por restaurar se agota.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, restaurar es precisamente la mayor oportunidad econ&oacute;mica que se nos presenta para salir de la crisis. Como se&ntilde;ala la ONU en sus propuestas de acci&oacute;n para el decenio &ldquo;restaurar los ecosistemas puede contribuir a producir cosechas m&aacute;s abundantes, alcanzar una econom&iacute;a basada en modelos de negocio m&aacute;s seguros y estables y lograr un medio ambiente m&aacute;s saludable&rdquo;. Pero es que, incluso si eso no fuera as&iacute;, no nos queda otra opci&oacute;n. Hay que levantar la mirada para ver el camino por el que vamos a transitar en el nuevo decenio.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        M&aacute;s all&aacute; de la atenci&oacute;n que reclama la actualidad, por inaplazable que resulte la toma de decisiones inmediatas, es necesario poner las largas y atender a las se&ntilde;ales de agotamiento que nos da el planeta para evitar su deterioro irreversible.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Eso es lo que propone el Decenio de las Naciones Unidas sobre la Restauraci&oacute;n de los Ecosistemas 2021-2030 &ldquo;un llamamiento al conjunto de la sociedad para detener la p&eacute;rdida de biodiversidad y revertir la acelerada degradaci&oacute;n que est&aacute;n sufriendo miles de millones de hect&aacute;reas de ecosistemas naturales en todo el planeta&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        M&aacute;s informaci&oacute;n en&nbsp;<a href="https://www.decadeonrestoration.org/https://www.decadeonrestoration.org/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">https://www.decadeonrestoration.org/</a>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[José Luis Gallego]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/restaurar-planeta-recuperar-futuro_129_6393381.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 07 Nov 2020 22:05:11 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Restaurar el planeta para recuperar nuestro futuro en él]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Al del veneno en el campo: ¡maldito seas!]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/veneno-campo-maldito-seas_129_6375478.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/3e913db2-96d4-472d-8c2d-517b558bc746_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Al del veneno en el campo: ¡maldito seas!"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Resulta urgente que las administraciones redoblen sus esfuerzos para perseguir el envenenamiento y acabar con una de las mayores amenazas a nuestra biodiversidad. Solo así evitaremos que los canallas nos sigan robando la esperanza</p></div><p class="article-text">
        Fue este verano. Ante tanto dolor, tanta angustia y tanta incertidumbre provocada por la pandemia, la naturaleza se hab&iacute;a convertido en nuestro salvavidas: la mir&aacute;bamos desde la ventana para aspirar a la esperanza y abstraernos del grave trance que sufr&iacute;amos y que por desgracia seguimos sufriendo.
    </p><p class="article-text">
        Y t&uacute; mientras tanto preparaste el veneno, te lo echaste al zurr&oacute;n y, solo o en compa&ntilde;&iacute;a de otros, saliste al campo para sembrarlo de muerte. Resultado: m&aacute;s de 80 rapaces envenenadas, algunas de ellas en peligro de extinci&oacute;n; uno de los peores sucesos en la historia negra del envenenamiento de animales salvajes en Espa&ntilde;a.
    </p><p class="article-text">
        Parece que te est&eacute; escuchando: <em>&ldquo;es que se me comen la caza</em>&rdquo;. &Eacute;se <em>&ldquo;se me</em>&rdquo; es tan insufrible, tan mezquino, tan intolerable. Pero adem&aacute;s: no te mientas, t&uacute; no eres un cazador. Los cazadores reniegan de ti y te buscan como te buscamos el resto. Tu lo que eres es un asesino.
    </p><p class="article-text">
        Esta vez los hechos volvieron a ocurrir en la provincia de Valladolid. Y digo que volvieron porque el informe&nbsp;<em>&ldquo;El veneno en Espa&ntilde;a</em>&rdquo;&nbsp;publicado por WWF Espa&ntilde;a y SEO/Birdlife se&ntilde;ala las tierras pucelanas como uno de los puntos negros del envenenamiento de animales salvajes en nuestro pa&iacute;s.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Los cad&aacute;veres de las rapaces empezaron a aparecer a mediados del verano en el municipio de Wamba. Las primeras noticias se&ntilde;alaban m&aacute;s de 30, por lo que se consider&oacute; como uno de los mayores delitos contra la fauna silvestre de los &uacute;ltimos a&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, y ante la magnitud del suceso, mientras la Junta de Castilla y Le&oacute;n iniciaba los informes periciales y toxicol&oacute;gicos, desde la Asociaci&oacute;n para la Conservaci&oacute;n y el Estudio de la Naturaleza de Valladolid (Acenva) se tem&iacute;an lo peor, por lo que solicitaron ampliar la zona de rastreo en busca de m&aacute;s cebos envenenados y m&aacute;s restos de aves.
    </p><p class="article-text">
        Fue as&iacute; como los Agentes Medioambientales de la Junta de Castilla y Le&oacute;n y los del Servicio de Protecci&oacute;n de la Naturaleza (SEPRONA), junto a miembros de Acenva y otros voluntarios, exploraron una zona de tres kil&oacute;metros a la redonda. Y efectivamente, aparecieron m&aacute;s pruebas del delito cometido (m&aacute;s cebos con veneno) y m&aacute;s cad&aacute;veres de aves intoxicadas. Muchos m&aacute;s.
    </p><p class="article-text">
        La dimensi&oacute;n real de este terrible crimen ecol&oacute;gico aparece rigurosamente detallada en un art&iacute;culo publicado en el n&uacute;mero de este mes de la revista de naturaleza&nbsp;<a href="//www.revistaquercus.com" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em><strong>Quercus</strong></em></a>: la publicaci&oacute;n decana de la prensa ambiental cuya lectura no me cansar&eacute; de recomendarles.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n detallan sus autores, el total de rapaces halladas muertas ha sido finalmente de 82: todas ellas especies protegidas, incluidos varios ejemplares de milano real (<em>Milvus milvus</em>) especie catalogada como <em>&ldquo;en peligro de extinci&oacute;n</em>&rdquo;. Las investigaciones para dar con el delincuente y sus secuaces (si es que los hubo) siguen abiertas y solo cabe esperar que pronto sean puestos frente al juez y acaben donde les corresponde: en la c&aacute;rcel. En nuestro pa&iacute;s ya se han impuesto graves penas de prisi&oacute;n por ello.
    </p><p class="article-text">
        Como viene denunciando desde hace a&ntilde;os la plataforma del Programa Ant&iacute;doto, que agrupa a todas las asociaciones conservacionistas y entidades ecologistas que luchan contra esta pr&aacute;ctica, el uso de cebos envenenados en el campo sigue siendo una de las principales causas de mortandad de animales salvajes en Espa&ntilde;a. Osos, linces, lobos, &aacute;guilas imperiales, buitres negros, quebrantahuesos&hellip; el listado de especies afectadas es tan amplio como variado.
    </p><p class="article-text">
        Se trata de un m&eacute;todo ilegal y perseguido en toda la UE que tradicionalmente ha venido siendo empleado en la fincas de caza para luchar contra los predadores que, como indicaba al principio, son acusados de diezmar las poblaciones de las especies cineg&eacute;ticas.
    </p><p class="article-text">
        De ese modo, para evitar que la gardu&ntilde;a se coma las perdices que los cazadores han soltado en el coto, se distribuyen por su zona de campeo unos trozos de pollo rellenos de estricnina: sustancia hoy prohibida y sustituida por carbofurano o aldicarb.
    </p><p class="article-text">
        Pero el must&eacute;lido no es el &uacute;nico que acude al pollo envenenado, tambi&eacute;n lo come el zorro, la gineta, el azor, la perdicera y una larga lista de animales que mueren y de cuyos restos se alimentan las urracas, las cornejas, los buitres, el alimoche y el resto de necr&oacute;fagas que acababan a su vez intoxic&aacute;ndose, por lo que el rastro de la muerte se extiende por toda la cadena tr&oacute;fica. Un aut&eacute;ntico desastre ecol&oacute;gico.
    </p><p class="article-text">
        Por eso resulta tan urgente y necesario que las administraciones redoblen sus esfuerzos para perseguir este grave delito y acabar una de las mayores amenazas a nuestra biodiversidad. Solo as&iacute; evitaremos que los canallas del veneno nos sigan robando la esperanza.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <em>El informe 2020 sobre los da&ntilde;os del veneno en Espa&ntilde;a de SEO/Birdlife y WWF Espa&ntilde;a puede consultarse&nbsp;</em><a href="https://quebrantahuesos.org/wp-content/uploads/2020/07/Veneno-en-Espan%CC%83a-informe-2020.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em><strong>aqu&iacute;</strong></em></a><a href="https://quebrantahuesos.org/wp-content/uploads/2020/07/Veneno-en-Espan%CC%83a-informe-2020.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>&nbsp;</em></a>.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[José Luis Gallego]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/veneno-campo-maldito-seas_129_6375478.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 31 Oct 2020 21:14:28 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Al del veneno en el campo: ¡maldito seas!]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La naturaleza ha dicho basta]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/naturaleza-dicho-basta_129_6317282.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/fb7f0b0b-9562-4730-9499-255bd916e5cf_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La naturaleza ha dicho basta"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La advertencia de la naturaleza debe servirnos para darnos cuenta del error cometido, admitir la culpa y cesar en las hostilidades. Todavía estamos a tiempo de reparar el daño causado y restaurar el equilibrio natural</p></div><p class="article-text">
        Cansada de soportar nuestros ultrajes y padecer nuestras agresiones, la naturaleza ha decidido plantarnos cara. Y eso, siendo una mala noticia para nosotros, es un excelente hecho para el planeta. Acorralada por nuestros constantes ataques, la naturaleza se ha cansado de soportarnos y ha decidido empezar a defenderse. Pero ojo porque el COVID-19 ha sido solo la primera advertencia, apenas un empuj&oacute;n defensivo, un t&iacute;mido &ldquo;ap&aacute;rtate y d&eacute;jame en paz&rdquo;, y solo con eso nos ha enviado a la lona.
    </p><p class="article-text">
        En la reciente Cumbre sobre Biodiversidad de la ONU, su Secretario General, Ant&oacute;nio Guterres, reconoc&iacute;a que <em>&ldquo;</em>la humanidad est&aacute; librando una verdadera guerra contra la naturaleza y la naturaleza est&aacute; contraatacando&rdquo;. Pero eso no es as&iacute;. No es una guerra, sino un ataque unilateral ante un enemigo que hasta ahora se mostraba indefenso. Hasta ahora.
    </p><p class="article-text">
        Porque la respuesta de la naturaleza puede que est&eacute; empezando ahora, y si eso es as&iacute; debemos tener muy claro que ser&aacute; una guerra suicida, pues la vamos a perder sin ninguna duda. Por eso lo m&aacute;s sensato es declarar de manera inmediata un alto el fuego y firmar un acuerdo de paz con la naturaleza antes de que sea tarde.
    </p><p class="article-text">
        Tras mostrar los compromisos del Pacto Verde Europeo para alcanzar una econom&iacute;a neutra en carbono y proteger nuestro h&aacute;bitat natural, la presidenta de la Comisi&oacute;n Europea, &Uacute;rsula von der Leyen, fue mucho m&aacute;s contundente que Guterres y aprovech&oacute; su turno de palabra en la Cumbre para demostrar hasta qu&eacute; punto la naturaleza ha dicho basta.
    </p><p class="article-text">
        <em>&ldquo;</em>Durante a&ntilde;os, fot&oacute;grafos y realizadores de documentales nos han mostrado con todo detalle los da&ntilde;os que est&aacute;bamos causando a la naturaleza&nbsp;- denunci&oacute; desde el estrado-&nbsp;&nbsp;pero eso no ha sido suficiente para reaccionar. &iquest;Qu&eacute; necesit&aacute;bamos entonces? &iquest;Ser afectados directa y masivamente por una enfermedad zoon&oacute;tica que causase una pandemia mundial? &iquest;Una pandemia que nos encerrase a todos en casa, provocase m&aacute;s de un mill&oacute;n de muertos y hundiera nuestras econom&iacute;as? &iquest;Eso necesit&aacute;bamos?&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Sus palabras trasladaban un mensaje directo a la humanidad: &iquest;y ahora qu&eacute;? Un mensaje al que dio respuesta al final de su intervenci&oacute;n cuando realiz&oacute; un &uacute;ltimo llamamiento desesperado: <em>&ldquo;</em>Necesitamos detener este ciclo mortal&rdquo;. Ciclo mortal. Un concepto interesante. Porque eso es exactamente lo que estamos provocando: contra del ciclo de la vida de la naturaleza estamos avanzando hacia un ciclo de extenuaci&oacute;n y autodestrucci&oacute;n que nos aboca a la desaparici&oacute;n. Pero por suerte todav&iacute;a estamos a tiempo de evitarlo.
    </p><p class="article-text">
        La advertencia de la naturaleza debe servirnos para darnos cuenta del error cometido, admitir la culpa y cesar en las hostilidades. Todav&iacute;a estamos a tiempo de reparar el da&ntilde;o causado y restaurar el equilibrio natural. La p&eacute;rdida de biodiversidad que sufre el planeta no tiene precedentes en la historia. Nuestra forma de vida est&aacute; causando un sexto per&iacute;odo masivo de extinci&oacute;n. Hemos puesto a un mill&oacute;n de animales y plantas contra las cuerdas, a punto de desaparecer.
    </p><p class="article-text">
        El cambio clim&aacute;tico est&aacute; provocando un cambio fat&iacute;dico en las condiciones de vida de amplias regiones del planeta: desde el &Aacute;rtico hasta las barreras coralinas. El ritmo de la deforestaci&oacute;n de las selvas y el agotamiento de los mares se ha acelerado como nunca en los &uacute;ltimos a&ntilde;os. Las poblaciones de insectos polinizadores est&aacute;n cayendo en picado, provocando el derrumbe de la cadena tr&oacute;fica en su conjunto. Por eso la naturaleza ha dicho basta.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Debemos reaccionar. Las palabras de clausura de la Cumbre sobre Biodiversidad de Ant&oacute;nio Guterres deben ser atendidas por todos, incluidos por supuesto nosotros mismos a t&iacute;tulo individual: &ldquo;Hago un llamado a todos para que asumamos compromisos reales para proteger la vida en la tierra. Hagamos del pr&oacute;ximo a&ntilde;o 2021 el a&ntilde;o de la naturaleza. El a&ntilde;o en el que cambiamos de rumbo y comenzamos a reconstruir la relaci&oacute;n con nuestro maravilloso planeta&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[José Luis Gallego]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/naturaleza-dicho-basta_129_6317282.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 24 Oct 2020 19:53:31 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La naturaleza ha dicho basta]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Biodiversidad,ONU - Organización de las Naciones Unidas,Cambio climático]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Más ciencia, más conocimiento y menos política]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/ciencia-conocimiento-politica_129_6297591.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/51a44428-cc31-472b-aaf2-06899b655051_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Más ciencia, más conocimiento y menos política"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Si queremos eludir los peores escenarios hacia los que nos conduce el acelerado deterioro del medio ambiente y el agravamiento de la crisis climática, causas principales de la crisis sanitaria que estamos atravesando y de la que no logramos salir, es necesario que el razonamiento científico prevalezca sobre el favor político</p></div><p class="article-text">
        Deso&iacute;r a la ciencia ha sido un disparate, ahora lo comprendemos. Pero todav&iacute;a es m&aacute;s grave perseverar en el error y, con el desd&eacute;n y la arrogancia que exhiben algunos desde el atril, seguir desoy&eacute;ndola.
    </p><p class="article-text">
        Est&aacute; claro que el conocimiento cient&iacute;fico no puede imponerse a la gobernanza. Que es necesario atender a muchos otros condicionantes a la hora de regir los asuntos p&uacute;blicos. Pero lo que est&aacute; ocurriendo aqu&iacute; y ahora es que las evidencias cient&iacute;ficas est&aacute;n siendo desatendidas en beneficio de los intereses pol&iacute;ticos de manera tan irresponsable como peligrosa.
    </p><p class="article-text">
        Desde Arist&oacute;teles a Maquiavelo, desde Bismarck a Churchill, todos han coincidido a lo largo de la historia en presentarnos la pol&iacute;tica como &ldquo;el arte de hacer posible lo necesario&rdquo;. Pero &iquest;qu&eacute; ocurre cuando los pol&iacute;ticos son incapaces de admitir lo que es necesario?
    </p><p class="article-text">
        El nivel de arrogancia de la pol&iacute;tica ante la ciencia es directamente proporcional a la ignorancia del pol&iacute;tico. El pol&iacute;tico ignorante es capaz de despreciar el conocimiento incluso ante las pruebas m&aacute;s abrumadoras y los datos m&aacute;s incontestables cuando dicho conocimiento le resulta inc&oacute;modo.
    </p><p class="article-text">
        El pol&iacute;tico ignorante tan solo recurre a la ciencia ante la cat&aacute;strofe, pero incluso hay casos en que ni aun as&iacute;. La gesti&oacute;n de la crisis de la COVID-19 en nuestro pa&iacute;s est&aacute; ofreci&eacute;ndonos un magn&iacute;fico ejemplo de ello. Por eso algunos analistas est&aacute;n empezando a considerar la pandemia que estamos sufriendo como una crisis civilizatoria, es decir, una crisis de la que puede surgir un cambio de civilizaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        El ingeniero y fil&oacute;sofo franc&eacute;s Jean Pierre Dupuy, profesor de filosof&iacute;a pol&iacute;tica en la Universidad de Stanford (California) sostiene en su pol&eacute;mico libro <em>El catastrofismo ilustrado</em> que hemos llegado a un punto en el que la humanidad solo es capaz de avanzar a golpe de cat&aacute;strofes.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El catastrofismo no debe conducirnos necesariamente a la depresi&oacute;n&nbsp;&ndash;afirma Dupuy&ndash;&nbsp;ni hacia un destino inevitablemente oscuro, sino que por el contrario puede llevarnos a reaccionar como sociedad y empujarnos a un cambio de sistema que puede suponer la verdadera soluci&oacute;n a todo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En estos momentos en los que el destino del ser humano nos invita a ese catastrofismo se hace m&aacute;s necesario que nunca emprender esa reacci&oacute;n y afrontar esta crisis como lo que es: una crisis que empez&oacute; siendo sanitaria y que est&aacute; convirti&eacute;ndose en institucional y de sistema. Solo as&iacute; lograremos alumbrar un nuevo modelo de gobernanza que anteponga los intereses de la gente, los intereses de especie, a los intereses de partido o de estado.
    </p><p class="article-text">
        La crisis sanitaria puede ser civilizatoria en la medida en que vislumbremos hasta qu&eacute; punto necesitamos un nuevo modelo basado en el poder de la raz&oacute;n, de las evidencias, del conocimiento, un modelo que anteponga el conocimiento cient&iacute;fico a los intereses pol&iacute;ticos.
    </p><p class="article-text">
        Nunca como hasta hoy hab&iacute;amos tenido acceso a tanto conocimiento cient&iacute;fico ni nos hab&iacute;amos dotado de tanta tecnolog&iacute;a para dar respuesta a los dilemas que nos plantea dicho conocimiento. Sin embargo de nada sirven todos esos avances si finalmente sometemos la administraci&oacute;n de todo ese conocimiento a la voluntad de quienes desde la gobernanza lo ignoran o lo desde&ntilde;an.
    </p><p class="article-text">
        Si queremos eludir los peores escenarios hacia los que nos conduce el acelerado deterioro del medio ambiente y el agravamiento de la crisis clim&aacute;tica, causas principales de la crisis sanitaria que estamos atravesando y de la que no logramos salir, es necesario que el razonamiento cient&iacute;fico prevalezca sobre el favor pol&iacute;tico.
    </p><p class="article-text">
        Solo as&iacute; evitaremos que los intereses particulares de los partidos o los gobernantes de turno se antepongan al objetivo com&uacute;n y principal de preservar las condiciones que hacen posible nuestra vida en el planeta y que nos han permitido llegar hasta aqu&iacute; como especie.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[José Luis Gallego]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/ciencia-conocimiento-politica_129_6297591.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 17 Oct 2020 18:59:14 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Más ciencia, más conocimiento y menos política]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Si sigues ignorando el medio ambiente, estás acabado]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/si-sigues-ignorando-medio-ambiente-acabado_129_6283802.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/164c1d10-3242-4972-afb8-cb0b05524330_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Si sigues ignorando el medio ambiente, estás acabado"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Cada vez son más las empresas que están decididas a dejar de ser parte del problema y contribuir de manera honesta a la mejora del medio ambiente, el avance de la economía circular y la acción climática</p></div><p class="article-text">
        No importa lo grande que seas, lo l&iacute;der que seas, los beneficios que repartas. Da igual el empleo que generes o los aplausos que te brinde la competencia: tu desidia hacia el medio ambiente te delata. Y te condena. Crees que esto de la sostenibilidad es una entelequia, que tus clientes ni entienden ni valoran lo que significa ser sostenible. Piensas que lo fundamental sigue siendo ofrecer los mejores servicios o productos al mejor precio y que la responsabilidad es cuidar al cliente, no al planeta.
    </p><p class="article-text">
        Seguro que reconocer&aacute;n a muchas empresas en mis palabras. Incluso pensar&aacute;n que estoy hablando de alguna en concreto. Pero no es as&iacute;. Hoy voy a hablarles en positivo, y me dispongo a hacerlo con nombres y apellidos: como hago al se&ntilde;alar desde aqu&iacute; a los irresponsables ambientales.
    </p><p class="article-text">
        Esta semana he tenido la oportunidad de participar, bajo el m&aacute;s estricto protocolo de seguridad sanitaria, en el foro de sostenibilidad que organiza anualmente la revista Forbes y al que asisten grandes compa&ntilde;&iacute;as de diferentes sectores. GSK, Telef&oacute;nica, Sanitas, Bankia, Suez, Santander, Indra, Sap&hellip; Escuchando algunas de las intervenciones de sus representantes ca&iacute; de nuevo en la cuenta de lo que he se&ntilde;alado aqu&iacute; en varias ocasiones: que el compromiso con el cuidado del planeta no es patrimonio exclusivo de nadie.
    </p><p class="article-text">
        Advert&iacute; complacientemente que aquello que venimos exigiendo desde hace tanto tiempo, la asunci&oacute;n de la responsabilidad ambiental por parte de las empresas, est&aacute; empezando a suceder. Que cada vez son m&aacute;s las empresas &ndash;empresas de futuro y comprometidas con el tiempo que nos toca vivir&ndash; que est&aacute;n decididas a dejar de ser parte del problema y contribuir de manera honesta a la mejora del medio ambiente, el avance de la econom&iacute;a circular y la acci&oacute;n clim&aacute;tica.
    </p><p class="article-text">
        Hace unos a&ntilde;os tuve oportunidad de descubrir hasta qu&eacute; punto eso es as&iacute;. Me estaba documentando para escribir <em>Plastic Detox</em> y, al profundizar en la magnitud del problema de la contaminaci&oacute;n por pl&aacute;stico, insist&iacute;a en proponer a los oyentes del programa de radio en el que colaboro medidas para reducir el consumo de pl&aacute;stico, como la de reducir el consumo de agua envasada para eludir el residuo del envase.
    </p><p class="article-text">
        Empec&eacute; a recibir mensajes de seguidores que viv&iacute;an en lugares donde el agua del grifo sabe a rayos, por lo que se ve&iacute;an obligados, muy a su pesar, a consumir agua envasada. Una oyente nos dijo que en su casa consum&iacute;an agua mineral a trav&eacute;s de un dispensador alimentado por unas garrafas que le pasaban a recoger una vez vac&iacute;as, por lo que no generaba envases vac&iacute;os: es decir, no consum&iacute;a pl&aacute;stico.
    </p><p class="article-text">
        Ante aquella observaci&oacute;n, la directora del programa me mand&oacute; que contactase con la empresa y averiguase c&oacute;mo funcionaba aquello. Y lo que descubr&iacute; fue muy interesante desde el punto de vista medioambiental.
    </p><p class="article-text">
        Esta semana una de las principales ponencias en el encuentro de Forbes fue la del m&aacute;ximo responsable de aquella empresa: Aquaservice. Sus palabras nac&iacute;an de la convicci&oacute;n personal (eso se nota) y mostraban el firme empe&ntilde;o de la compa&ntilde;&iacute;a de hacer empresa desde el m&aacute;ximo compromiso con las personas y el medio ambiente y el respeto a la naturaleza.
    </p><p class="article-text">
        Aquaservice, que abastece de agua a m&aacute;s de dos millones de consumidores en toda Espa&ntilde;a y tiene distribuidos por todo el territorio nacional m&aacute;s de 350.000 dispensadores, distribuye agua mineral en garrafas de pl&aacute;stico r&iacute;gido que se entregan en dep&oacute;sito y se recogen a domicilio una vez vac&iacute;as para, tras ser sometidas a un riguroso proceso de limpieza e higienizaci&oacute;n, entrar de nuevo en servicio. No hay residuo. Al final de su vida &uacute;til se reciclan al 100% para hacer nuevas garrafas. Ning&uacute;n envase acaba en el entorno: no generan basuraleza.
    </p><p class="article-text">
        Entregan cantimploras rellenables o vasos compostables para usar el dispensador. Su flota de camiones de reparto est&aacute; formada por veh&iacute;culos h&iacute;bridos y el&eacute;ctricos y el 30% de las rutas se cubren a pie mediante carretilla.
    </p><p class="article-text">
        Se abastecen de energ&iacute;a 100% renovable: o bien generada por ellos mismos en las cubiertas solares de sus edificios o bien contratada a comercializadoras verdes que les garantizan dicho origen. Y por supuesto jam&aacute;s explotan un acu&iacute;fero por encima de su capacidad de recarga. &ldquo;Nuestro principal objetivo&nbsp;&ndash;declar&oacute; Alberto Guti&eacute;rrez, su presidente&ndash;&nbsp;es ser neutros en carbono antes de 2030&rdquo;. El objetivo de la UE es alcanzar dicha neutralidad en 2050. Ser parte de la soluci&oacute;n: esa es la cosa.
    </p><p class="article-text">
        Quienes tienen a bien acudir a este rinc&oacute;n del diario para seguir el pulso de la naturaleza y conocer el estado del medio ambiente saben que nunca he dudado en se&ntilde;alar y nombrar a las empresas que muestran su menosprecio hacia el planeta. Por eso estimo oportuno hablar de vez en cuando en positivo y traerles tambi&eacute;n los ejemplos de aquellas empresas que, lejos del postureo clim&aacute;tico y el greenwashing, est&aacute;n contribuyendo de manera veraz y efectiva a la transici&oacute;n ecol&oacute;gica de nuestra econom&iacute;a. Porque existen, y es bueno que los conozcamos y se lo reconozcamos. Y cada d&iacute;a son m&aacute;s. Como Aquaservice, elegida en el encuentro de Forbes como ejemplo de econom&iacute;a circular.
    </p><p class="article-text">
        Hay muchos m&aacute;s casos reales de empresas que avanzan por ese camino. Algunos de ellos, m&aacute;s de una treintena, los he recogido en el libro <em>Circulando hacia una nueva econom&iacute;a</em> (Profit Editorial), que acaba de llegar a las librer&iacute;as. Tambi&eacute;n son muchas las empresas que podr&iacute;an haber asistido al encuentro de Forbes para mostrar su compromiso real con el nuevo&nbsp;<em>Green Deal</em>&nbsp;europeo y los ODS de Naciones Unidas. Sin ellas ser&iacute;a imposible avanzar.
    </p><p class="article-text">
        El problema es que todav&iacute;a siguen siendo demasiadas &ndash;incluidas algunas de las m&aacute;s grandes&ndash; las que consideran el cuidado del medio ambiente no como un compromiso a asumir, sino como un obst&aacute;culo a esquivar. Son l&iacute;deres con pies de carb&oacute;n, pero est&aacute;n cada vez m&aacute;s solas, y cada d&iacute;a m&aacute;s acabadas.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[José Luis Gallego]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/si-sigues-ignorando-medio-ambiente-acabado_129_6283802.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 10 Oct 2020 20:22:47 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Si sigues ignorando el medio ambiente, estás acabado]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Cambio climático,Forbes,Contaminación,Consumo sostenible]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Los canallas del amianto]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/canallas-amianto_129_6264581.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/9a6a567d-50e0-46eb-a632-5513095161d9_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Los canallas del amianto"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Hay que ser desalmado para, sabiendo la peligrosidad del material no ya para el medio ambiente sino para la salud de las personas, ser capaz de tirar en cualquier parte unas planchas, una bajante o un depósito de fibrocemento</p></div><p class="article-text">
        En las &uacute;ltimas semanas he le&iacute;do con consternaci&oacute;n diversas noticias sobre el aumento de vertidos ilegales de fibrocemento en solares abandonados y descampados de diferentes poblaciones del sur de Madrid.&nbsp;Algo muy preocupante debido al grave riesgo que supone para la salud la manipulaci&oacute;n y el vertido incontrolado de este peligroso material y de lo que venimos alertando desde hace a&ntilde;os en&nbsp;<a href="http://eldiario.es/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">elDiario.es</a>.
    </p><p class="article-text">
        El fibrocemento es un material de construcci&oacute;n elaborado a partir del amianto o asbesto que fue muy utilizado en Espa&ntilde;a a partir de los a&ntilde;os 60 en todo tipo de edificios. Debido a su bajo coste, sus altas propiedades y la facilidad de su instalaci&oacute;n las planchas de este material, conocidas con el nombre de uno de los fabricantes, Uralita, permit&iacute;an levantar en un plis plas cobertizos, granjas, almacenes o naves industriales. Y tambi&eacute;n se us&oacute; para fabricar bajantes, dep&oacute;sitos o jardineras: era el gran comod&iacute;n del sector.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, a partir de los a&ntilde;os 80 empezaron a aparecer estudios epidemiol&oacute;gicos que confirmaban el riesgo para la salud de la inhalaci&oacute;n de las fibras de amianto. Algunos de aquellos estudios,&nbsp;basados en pruebas cl&iacute;nicas, lo relacionaban de manera directa con el aumento de enfermedades muy graves, como el mesotelioma o c&aacute;ncer de pleura.
    </p><p class="article-text">
        Ante tales evidencias, el uso del amianto o asbesto y sus diferentes aplicaciones empez&oacute; a ser restringido en todo el mundo. En Espa&ntilde;a, desde 2002 est&aacute; prohibido producir, comercializar o instalar cualquier tipo de producto que lo contenga, incluidas por supuesto las famosas planchas de fibrocemento. Pero el amianto instalado no se retir&oacute;. De hecho, sigue ah&iacute; y est&aacute; por todas partes.
    </p><p class="article-text">
        Algunos c&aacute;lculos estiman que, hasta su prohibici&oacute;n, se consum&iacute;an m&aacute;s de dos millones y medio de toneladas anuales de amianto para sus diferentes usos. Los informes epidemiol&oacute;gicos determinan que por cada 130 toneladas de amianto en circulaci&oacute;n aparece un mesotelioma, al que s&oacute;lo un 2% de los diagnosticados sobrevive. Si tenemos en cuenta que Espa&ntilde;a es uno de los pa&iacute;ses donde m&aacute;s se populariz&oacute; el uso de este material, queda claro que estamos ante un grave problema no solo medioambiental sino de salud p&uacute;blica.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n las previsiones de los cient&iacute;ficos que asesoran a las organizaciones de afectados la contaminaci&oacute;n provocada por la exposici&oacute;n al amianto provocar&aacute; la muerte de 30.000 ciudadanos espa&ntilde;oles antes del 2030. Unos resultados que coinciden con los elaborados por la OMS, quien lleva muchos a&ntilde;os reclamando medidas de prevenci&oacute;n a Espa&ntilde;a, donde seg&uacute;n sus c&aacute;lculos cada a&ntilde;o mueren alrededor de mil personas por la exposici&oacute;n al amianto, cuyos&nbsp;efectos sobre la salud pueden manifestarse incluso 40 a&ntilde;os despu&eacute;s de haber estado expuestos al material de forma directa o indirecta.
    </p><p class="article-text">
        Siempre que hablo de este grave problema cito el testimonio al que asist&iacute; hace a&ntilde;os en un programa de televisi&oacute;n en el que colaboraba con una peque&ntilde;a secci&oacute;n de medio ambiente. Aquel d&iacute;a invitamos a una espectadora que quer&iacute;a denunciar una injusticia sanitaria y medioambiental. Padec&iacute;a una enfermedad muy grave como consecuencia de haber estado expuesta a la contaminaci&oacute;n por amianto de manera indirecta: su marido trabajaba en la f&aacute;brica de Uralita en Cerdanyola del Vall&eacute;s y ella le lavaba el mono de trabajo cada noche cuando el pobre hombre llegaba a casa enharinado de polvo de amianto.
    </p><p class="article-text">
        Su marido hab&iacute;a muerto de c&aacute;ncer de pleura a&ntilde;os atr&aacute;s y los m&eacute;dicos que lo trataban quisieron hacerle las pruebas a ella tambi&eacute;n. Su diagn&oacute;stico fue fatal: al inhalar las microfibras de amianto que hab&iacute;a en la prenda de trabajo de su marido hab&iacute;a contra&iacute;do su misma enfermedad.
    </p><p class="article-text">
        Enferma y cansada, aquella desamparada mujer vino al programa para exigir una mejor asistencia sanitaria a los afectados y alertar del grave riesgo ambiental de vivir rodeados de viejas estructuras de fibrocemento que contaminan el aire con las letales microfibras de amianto. Pidi&oacute; que se habilitara un protocolo de prevenci&oacute;n de riesgos m&aacute;s ambicioso, protocolo que jam&aacute;s lleg&oacute; a conocer pues falleci&oacute; a los pocos meses, tras agravarse su dolencia.
    </p><p class="article-text">
        El fibrocemento estable, es decir el que forma parte de una construcci&oacute;n, es un problema latente pues su degradaci&oacute;n en el ambiente libera las part&iacute;culas de amianto. Pero lo verdaderamente peligroso es su manipulaci&oacute;n. Por ello est&aacute; rigurosamente prohibido proceder a t&iacute;tulo individual a la manipulaci&oacute;n o desinstalaci&oacute;n de techos, fachadas, cubiertas, dep&oacute;sitos o cualquier tipo de construcci&oacute;n que contenga asbesto.
    </p><p class="article-text">
        Desde 2006 existe una normativa que reserva dicha labor a las empresas especializadas que hayan sido debidamente homologadas para ello, oblig&aacute;ndolas a seguir un estricto protocolo de seguridad para prevenir los riesgos a la poblaci&oacute;n. Actualmente existen numerosas empresas de desamiantaje. Sus servicios no son baratos, es cierto, pero si lo hacemos a nivel particular o lo lleva a cabo una empresa sin autorizaci&oacute;n nos puede caer una sanci&oacute;n de hasta 600.000 euros.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Pero m&aacute;s all&aacute; de la sanci&oacute;n, hay que ser un desalmado, un verdadero canalla para, conociendo la peligrosidad del material no ya para el medio ambiente sino para la salud de las personas, ser capaz de salir de hurtadillas y tirar en cualquier parte unas planchas, una bajante o un dep&oacute;sito de fibrocemento.
    </p><p class="article-text">
        Acciones de este tipo demuestran hasta qu&eacute; punto siguen primando para muchos la irresponsabilidad y el ego&iacute;smo sobre la prevenci&oacute;n de riesgos, y lo poco que estamos aprendiendo de todo lo que nos est&aacute; pasando.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[José Luis Gallego]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/canallas-amianto_129_6264581.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 03 Oct 2020 19:08:29 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Los canallas del amianto]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El medio ambiente es la mascarilla]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/medio-ambiente-mascarilla_129_6247069.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/653168fa-fe5c-42b6-9c84-730cd156aab4_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El medio ambiente es la mascarilla"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Los informes científicos demuestran que la destrucción de la naturaleza, el comercio ilegal de especies y la crisis climática tienen una profunda relación con la COVID-19, esas son las verdaderas causas de la epidemia que estamos sufriendo y de otras como el ébola, el SARS y el resto de las que han surgido y surgirán</p></div><p class="article-text">
        Somos naturaleza. Hay seres vivos ah&iacute; fuera, desde el chimpanc&eacute; a la mosca, desde el gusano al rat&oacute;n, con los que compartimos la pr&aacute;ctica totalidad del material gen&eacute;tico. En sentido biol&oacute;gico somos uno m&aacute;s entre todos los sintientes, por eso debemos comprender que da&ntilde;ar a la naturaleza es una forma de autolesionarnos.
    </p><p class="article-text">
        El pasado 5 de junio, en la celebraci&oacute;n del D&iacute;a Mundial del Medio Ambiente, la ONU se&ntilde;alaba que &eacute;se es el mayor error que hemos cometido como especie: considerarnos ajenos a la trama de la vida en la Tierra.
    </p><p class="article-text">
        &laquo;<em>Los seres humanos existimos dentro de una red de vida</em>&nbsp;&ndash;nos recordaba entonces la ONU&ndash;&nbsp;<em>que act&uacute;a como un sistema de autodefensa. Un sistema complejo e interconectado en el que cada parte juega un papel importante: cuando un componente se cambia o se elimina, todo el sistema se ve afectado y llegan las consecuencias</em>&raquo;. La pandemia de Covid-19 es una de esas consecuencias.
    </p><p class="article-text">
        En 2003 la Organizaci&oacute;n Mundial de la Salud (OMS) present&oacute; su informe &ldquo;<em>Cambio clim&aacute;tico y salud humana: riesgos y respuestas&rdquo;&nbsp;</em>donde precisaba que la buena salud de la poblaci&oacute;n mundial depende en buena medida de que los sistemas ecol&oacute;gicos de la biosfera se mantengan estables y en correcto funcionamiento, y que dichos sistemas se estaban viendo seriamente alterados por la crisis clim&aacute;tica.
    </p><p class="article-text">
        &laquo;<em>El clima y los sistemas naturales</em>&nbsp;&ndash;declaraba la OMS entonces&ndash;&nbsp;<em>repercuten de manera directa en la salud y el bienestar de los seres humanos. Pero al igual que otros grandes sistemas, el clim&aacute;tico est&aacute; empezando a sufrir la presi&oacute;n de las actividades humanas. El calentamiento global representa un nuevo reto para las iniciativas encaminadas a proteger la salud humana</em>&raquo;.
    </p><p class="article-text">
        En el informe se destaca que &laquo;<em>una de las consecuencias importantes del cambio clim&aacute;tico es la modificaci&oacute;n de los patrones de transmisi&oacute;n de las enfermedades infecciosas que podr&iacute;an dar lugar a grandes pandemias</em>&raquo;. Eso fue hace 17 a&ntilde;os. Antes de las restricciones, antes de los confinamientos, mucho antes de las mascarillas.
    </p><p class="article-text">
        Lo que sab&iacute;amos entonces y estamos comprobando ahora es que el medio ambiente era en verdad la gran mascarilla de la humanidad, una mascarilla sist&eacute;mica que nos protege ante los avatares a los que nos enfrenta nuestra condici&oacute;n de seres vivos. Lo que sabemos ahora es que lo que hemos venido llamando &ldquo;orden natural&rdquo; no era tan solo una figura ret&oacute;rica sino un precepto existencial, y que al romper dicho orden nos condenamos a la incertidumbre.
    </p><p class="article-text">
        Uno de los pensadores m&aacute;s respetados e influyentes de nuestro tiempo, el fil&oacute;sofo italiano Massimo Cacciari, exalcalde de Venecia y catedr&aacute;tico de metaf&iacute;sica de la Universidad San Raffaele de Mil&aacute;n, declaraba al inicio de la pandemia: &laquo;<em>los informes cient&iacute;ficos demuestran que la destrucci&oacute;n de la naturaleza, el comercio ilegal de especies y la crisis clim&aacute;tica tienen una profunda relaci&oacute;n con el Covid-19. Esas son las verdaderas causas de la epidemia que estamos sufriendo y de otras como el &Eacute;bola, el SARS y el resto de las que han surgido&hellip; y surgir&aacute;n</em>&raquo;.
    </p><p class="article-text">
        Tras se&ntilde;alar que este virus no ha llegado de &laquo;<em>Marte ni de Andr&oacute;meda</em>&raquo; sino que surge como consecuencia de una &laquo;<em>globalizaci&oacute;n descontrolada</em>&raquo;, este influyente pensador conclu&iacute;a con una reflexi&oacute;n tremenda: &laquo;<em>ninguna especie ha acelerado jam&aacute;s su propia extinci&oacute;n como lo est&aacute; haciendo el ser humano</em>&raquo;.
    </p><p class="article-text">
        De nada nos van a servir las mascarillas individuales si seguimos destruyendo la mascarilla com&uacute;n de la naturaleza. La incertidumbre que sufre la humanidad solo se disipar&aacute; cuando dejemos de pensar como individuos y lo hagamos como especie: cuando empecemos a colaborar y a sumar esfuerzos a todos los niveles para reconstruir la mascarilla com&uacute;n del medio ambiente.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[José Luis Gallego]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/medio-ambiente-mascarilla_129_6247069.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 25 Sep 2020 15:40:16 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El medio ambiente es la mascarilla]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Mascarillas,Covid-19,Cambio climático,Medio ambiente]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Qué perdemos cuando se pierde una especie]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/perdemos-pierde-especie_129_6231296.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/47cc2f50-c4a2-4535-8a62-f10b0fe77970_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Qué perdemos cuando se pierde una especie"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Cada vez son más los estudios que demuestran el estrecho vínculo entre el aumento del riesgo de pandemias y los daños que estamos causando a la naturaleza con la destrucción de los hábitats silvestres o la alteración del equilibrio de los ecosistemas</p></div><p class="article-text">
        Para todos los que amamos la naturaleza resulta angustioso asistir al acelerado ritmo de extinci&oacute;n de especies que estamos provocando en todo el planeta, y no entendemos c&oacute;mo a una gran mayor&iacute;a de gente ese hecho no les produce ni fr&iacute;o ni calor.
    </p><p class="article-text">
        Porque existen pocas informaciones m&aacute;s amenazantes para el futuro de la humanidad, para el devenir de nuestra propia especie, que las que nos advierten sobre la p&eacute;rdida masiva de biodiversidad.
    </p><p class="article-text">
        El ser humano est&aacute; poniendo a la vida en la Tierra contra las cuerdas. M&aacute;s del 80% de las poblaciones salvajes de peces de agua dulce y cerca del 70% de las de mam&iacute;feros, aves y anfibios y reptiles han desaparecido en el &uacute;ltimo medio siglo.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute; de duras son las cifras que recoge la organizaci&oacute;n conservacionista WWF en su informe &Iacute;ndice Planeta Vivo 2020: el gran bar&oacute;metro sobre el estado de conservaci&oacute;n de la fauna salvaje del planeta que cada a&ntilde;o elabora esta prestigiosa oeneg&eacute;.
    </p><p class="article-text">
        Este pormenorizado estudio ha evaluado la evoluci&oacute;n de 20.000 poblaciones distintas de animales vertebrados, correspondientes a m&aacute;s de 4.000 especies diferentes. Y los resultados demuestran que las poblaciones de animales salvajes de la Tierra han descendido ocho puntos en los dos &uacute;ltimos a&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        Las causas siguen siendo las mismas que vienen siendo rese&ntilde;adas en los &uacute;ltimos informes: deterioro y p&eacute;rdida de los h&aacute;bitats naturales, avance de la desertificaci&oacute;n y la contaminaci&oacute;n, incremento y extensi&oacute;n de las especies invasoras, caza ilegal y tr&aacute;fico de especies, progresi&oacute;n de la crisis clim&aacute;tica&hellip;
    </p><p class="article-text">
        Lo peor de todo es que, como se&ntilde;alaba al inicio del apunte, muchos creen que esto no va con ellos. Que las consecuencias del vertiginoso desplome de la biodiversidad nunca nos alcanzar&aacute;n a nosotros, puesto que al entender de muchos el ser humano no forma parte de ella, sino que somos la especie elegida y que evolucionamos al margen de lo que le ocurra al resto: nada m&aacute;s falso.
    </p><p class="article-text">
        Como se&ntilde;ala WWF en su propio informe&nbsp;&nbsp;&ldquo;estos dram&aacute;ticos resultados obedecen a las mismas causas que est&aacute;n generando un aumento en la aparici&oacute;n de enfermedades de origen animal (zoonosis), como la COVID-19&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Cada vez son m&aacute;s los estudios que demuestran, con pruebas contrastadas, el estrecho v&iacute;nculo entre el aumento del riesgo de pandemias como la provocada por la COVID-19 y los da&ntilde;os que estamos causando a la naturaleza con la destrucci&oacute;n de los h&aacute;bitats silvestres o la alteraci&oacute;n del equilibrio de los ecosistemas.
    </p><p class="article-text">
        La propia ONU alerta de la &iacute;ntima relaci&oacute;n que nos une a las especies con las que compartimos planeta. &ldquo;Los seres humanos existimos dentro de la red de la vida en la Tierra.&nbsp;Una red&nbsp;que act&uacute;a como un sistema de autodefensa, complejo e interconectado, en el que cada parte juega un papel determinante para el buen funcionamiento de todo el sistema. Cuando un componente de esta trama de la vida se elimina, el sistema en su conjunto se ve afectado y llegan las consecuencias&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El Informe Planeta Vivo 2020 de WWF es un nuevo aviso (otro m&aacute;s) de la naturaleza a la humanidad: nada de lo que le ocurre al planeta nos debe ser ajeno pues el planeta es el sistema y nosotros somos una parte de &eacute;l: todo lo importante que queramos, pero una parte al fin. La p&eacute;rdida de biodiversidad esta desequilibrando el sistema del que formamos parte, hasta tal punto que se ha convertido en una de las mayores amenazas para nuestra propia salud.
    </p><p class="article-text">
        Con cada especie que se pierde perdemos amparo ante las amenazas de la propia naturaleza, como la de determinados virus con los que jam&aacute;s habr&iacute;amos entrado en contacto si no hubi&eacute;ramos destruido el orden natural. Por eso soy de los que defiende que de nada sirve esforzarse por llevar una vida sana si no contribuimos entre todos a mantener sanas las vidas del resto. La salud del sistema determina la salud de cada parte, incluido la nuestra.
    </p><p class="article-text">
        El informe de WWF certifica que la destrucci&oacute;n de la naturaleza y el desplome de la vida salvaje en todo el planeta nos est&aacute; exponiendo a agentes pat&oacute;genos que permanec&iacute;an alejados de nuestro entorno y que, rotos los equilibrios y vulneradas las defensas naturales, pueden dar lugar a grandes pandemias. Nuevas enfermedades ante las que somos incapaces de reaccionar de manera eficaz y que, como estamos comprobando con la COVID-19, pueden poner en riesgo a toda la humanidad y arruinar nuestro actual modelo socioecon&oacute;mico.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[José Luis Gallego]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/perdemos-pierde-especie_129_6231296.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 19 Sep 2020 20:03:58 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Qué perdemos cuando se pierde una especie]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Especies protegidas,Pandemia,Naturaleza]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Contra la incultura ambiental]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/incultura-ambiental_129_6215239.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/2e8f6516-d8b0-4caf-9c5d-d6298e239737_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Contra la incultura ambiental"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Solo hay que salir a pasear por el campo o la playa para comprobar hasta qué punto llega el desdén de esa gente (de la mayoría de la gente, dejemos las cosas claras) que en su analfabetismo, su menosprecio o su mala leche medioambiental, arrasa con todo echando mano de todo tipo de excusas</p></div><p class="article-text">
        Para ayudar al medio ambiente, mucho m&aacute;s importante que plantar &aacute;rboles es plantar cultura: cultura ambiental, algo de lo que en este pa&iacute;s adolecemos en masa.
    </p><p class="article-text">
        Porque, aunque a muchos esto les pueda parecer provocativo, lo cierto es que m&aacute;s que los desmanes de las empresas que siempre han entendido (y siguen entendiendo en muchos casos) el medio ambiente como un obst&aacute;culo a salvar y no como el deber a respetar. M&aacute;s que los pol&iacute;ticos que por mezquindad, ineptitud y/o falta de compromiso han despreciado (y siguen despreciando en muchos casos) todo lo relacionado con la ecolog&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        M&aacute;s que las instituciones que a menudo se han puesto de perfil (y siguen poni&eacute;ndose en muchos casos) cuando se trata de proteger y defender la naturaleza. M&aacute;s que todo eso en su conjunto, lo que ha causado y sigue causando m&aacute;s da&ntilde;o al medio ambiente en Espa&ntilde;a es la barbarie ciudadana.
    </p><p class="article-text">
        Solo hay que salir a pasear por el campo o la playa para comprobar hasta qu&eacute; punto llega el desd&eacute;n de esa gente (de la mayor&iacute;a de la gente, dejemos las cosas claras) que en su analfabetismo, su menosprecio o su mala leche medioambiental, arrasa con todo echando mano de todo tipo de excusas.
    </p><p class="article-text">
        A quienes defienden por ejemplo que quien tiene la culpa de que esa lata vac&iacute;a est&eacute; tirada en mitad del bosque es el fabricante de la lata, yo les dir&iacute;a: y lo de las mascarillas que aparecen ahora tiradas por todas partes &iquest;la culpa es tambi&eacute;n del fabricante? Los miles de millones de colillas, bastoncillos y pajitas que hemos visto este verano en la arena de nuestras playas o las compresas, los tampones y las toallitas que flotaban en la orilla &iquest;tambi&eacute;n es culpa de los fabricantes?
    </p><p class="article-text">
        En el caso de las toallitas &iquest;durante cuantos a&ntilde;os vamos a seguir tir&aacute;ndolas por el v&aacute;ter &ldquo;porque lo pone en el paquete&rdquo;? Despu&eacute;s de todas las campa&ntilde;as, todos los reportajes y todas im&aacute;genes que corren por las redes sociales &iquest;a qui&eacute;n no le ha quedado claro que LAS TOALLITAS NO VAN AL V&Aacute;TER NI AUNQUE LO DIGA MERCADONA?&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        No amigos quien tiene la culpa de todo ello, en primera y en &uacute;ltima instancia, es la incultura ambiental que domina este pa&iacute;s. Las decenas de millones de espa&ntilde;oles que no les importa un bledo lo que le pase al planeta, que no tienen la m&iacute;nima idea ni el m&iacute;nimo inter&eacute;s en saber de qu&eacute; va lo de la emergencia clim&aacute;tica ni mucho menos qu&eacute; demonios es eso de la biodiversidad. Y no quieren saberlo porque as&iacute;, parapetados en esa ignorancia, la vida es m&aacute;s c&oacute;moda y pueden seguir actuando contra el medio ambiente sin sentir el m&aacute;s m&iacute;nimo remordimiento.
    </p><p class="article-text">
        Aunque lo peor de todo es que esa incultura ambiental tan arraigada en nuestra sociedad no solo es tolerada sino celebrada por los dirigentes pol&iacute;ticos, los empresarios y los responsables de los medios de comunicaci&oacute;n que no hacen nada para evitarlo. Porque de ese modo, sin una masa social ecol&oacute;gicamente cultivada y comprometida con la acci&oacute;n clim&aacute;tica y el cuidado de la naturaleza, no tienen que rendir cuentas sobre las escasas medidas legislativas, la poca responsabilidad empresarial o la falta de informaci&oacute;n relacionada con la protecci&oacute;n del medio ambiente que nos llega a los ciudadanos.
    </p><p class="article-text">
        Pero a pesar de todo ello muchos seguiremos intent&aacute;ndolo. Porque como dec&iacute;a Saramago &ldquo;<em>llega un punto en el que solo nos queda la esperanza, y entonces descubrimos que lo tenemos todo</em>&rdquo;. Y la esperanza del medio ambiente y la naturaleza en este pa&iacute;s est&aacute; en las nuevas generaciones.
    </p><p class="article-text">
        En esos j&oacute;venes que como los de&nbsp;<em>Juventud por el clima</em>&nbsp;(@JuventudXClima) han decidido rebelarse contra la incultura ambiental y exigir a nuestros gobernantes, a las empresas y las instituciones, y a los medios de comunicaci&oacute;n que demuestren m&aacute;s compromiso con el planeta y m&aacute;s inter&eacute;s por el medio ambiente y contribuyan a sacar a Espa&ntilde;a del atraso ecol&oacute;gico que sufre. Un retraso que mantiene a nuestra sociedad adormecida e indolente frente a amenazas tan graves como la crisis clim&aacute;tica.
    </p><p class="article-text">
        Y por supuesto la esperanza reside tambi&eacute;n en la gente buena, la buena gente que, de toda edad y condici&oacute;n social (incluidos pol&iacute;ticos y empresarios) se interesa cada vez m&aacute;s por estos temas y que, como el lector (si ha llegado hasta aqu&iacute; est&aacute; claro que somos de los nuestros), est&aacute; dispuesta a adquirir y compartir conocimiento sobre el deterioro del medio ambiente y que hay que hacer para evitarlo. Despu&eacute;s de todo eso mismo, adquirir y transmitir cultura, es lo que nos hizo humanos, y eso es que lograr&aacute; rescatar a la humanidad de la debacle ecol&oacute;gica hacia la que nos est&aacute; llevando a empujones la incultura ambiental.&nbsp;&nbsp;&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[José Luis Gallego]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/incultura-ambiental_129_6215239.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 12 Sep 2020 20:26:39 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Contra la incultura ambiental]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Medio ambiente]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Barcelona castiga el reciclaje con una nueva tasa de residuos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/barcelona-castiga-reciclaje-nueva-tasa-residuos_129_6201340.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/a15be15d-b36f-455d-a508-8c25b19660af_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Barcelona castiga el reciclaje con una nueva tasa de residuos"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La Tasa Colau es un nuevo ejemplo de cómo no se deben hacer las cosas para promover la participación ciudadana en el cuidado del medio ambiente</p></div><p class="article-text">
        La gesti&oacute;n ambientalmente correcta de los residuos dom&eacute;sticos es uno de los principales &aacute;mbitos de la responsabilidad social con el medio ambiente. Una gesti&oacute;n que en &uacute;ltimo caso corresponde a la decisi&oacute;n individual de cada ciudadano de aportar o no su voluntad a la mejora del entorno.
    </p><p class="article-text">
        A lo largo de m&aacute;s de tres d&eacute;cadas como divulgador ambiental especializado en la participaci&oacute;n ciudadana en la reducci&oacute;n y el reciclaje de los residuos (libros, conferencias, art&iacute;culos en prensa, programas de radio y televisi&oacute;n) he aprendido que sin ese consentimiento de la poblaci&oacute;n, sin esa &iacute;ntima voluntad de cooperaci&oacute;n, no hay modelo que funcione.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <em>&ldquo;Los peque&ntilde;os gestos son poderosos&rdquo;</em> dec&iacute;amos en los noventa para elogiar el trascendental gesto de separar la basura en casa y poner cada residuo en su sitio para echarlo despu&eacute;s a su correspondiente contenedor.
    </p><p class="article-text">
        Sin la masiva respuesta ciudadana no habr&iacute;amos alcanzado los niveles de recogida selectiva actuales: mejorables, por supuesto, pero inimaginables cuando empez&aacute;bamos hace solo 30 a&ntilde;os. Y todo gracias a la suma de gestos individuales de todos los ciudadanos que hoy en d&iacute;a reciclan (casi un 80% seg&uacute;n Eurostat).
    </p><p class="article-text">
        Pero esos gestos solo pueden surgir de la concienciaci&oacute;n ciudadana y la complicidad individual. Por eso es tan importante fomentar la participaci&oacute;n ciudadana desde la colaboraci&oacute;n: poni&eacute;ndoselo f&aacute;cil a la gente, siempre desde la seducci&oacute;n y eludiendo el enfrentamiento y la provocaci&oacute;n. Porque finalmente el que decide si separa o no, si recicla o no, es el ciudadano en su casa y ah&iacute; hay poco que hacer.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Reciprocidad: esa es la clave para avanzar hacia una gesti&oacute;n participativa de los residuos dom&eacute;sticos. Y eso es exactamente lo contrario a lo que acaba de hacer el gobierno de Ada Colau en el Ayuntamiento de Barcelona con la aplicaci&oacute;n de la nueva tasa de recogida de residuos municipales generados en los domicilios particulares que se computa con el recibo del agua
    </p><p class="article-text">
        Una tasa que presentada como &ldquo;<em>un tributo ambiental destinado a la correcta gesti&oacute;n de los residuos dom&eacute;sticos que se generan en la ciudad&rdquo;</em> est&aacute; actuando en realidad como efecto disuasorio ya que, tanto por su elevado coste como por el desacertado momento para aplicarla, ha empezado a desincentivar la participaci&oacute;n voluntaria y a echar por tierra todos los esfuerzos que durante muchos a&ntilde;os se han venido llevando a cabo en la ciudad -incluido desde el propio ayuntamiento- para favorecer y estimular el reciclaje dom&eacute;stico.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La ya denominada <em>Tasa Colau</em> al reciclaje dom&eacute;stico es un aut&eacute;ntico disparate como el cometido con la creaci&oacute;n de la pol&eacute;mica comercializadora municipal de energ&iacute;a supuestamente limpia Barcelona Energ&iacute;a, una pifia de la que&nbsp;<a href="#" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">ya dimos cuenta en este rinc&oacute;n del diario</a>&nbsp;y que sac&oacute; a las calles de la ciudad a muchos ciudadanos manifest&aacute;ndose por el derecho a un aire limpio y a no ser enga&ntilde;ados con falsas iniciativas de ecolog&iacute;a urbana.
    </p><p class="article-text">
        En esta ocasi&oacute;n la Tasa Colau es un nuevo ejemplo de c&oacute;mo no se deben hacer las cosas para promover la participaci&oacute;n ciudadana en el cuidado del medio ambiente. Mientras la mayor&iacute;a de los ciudadanos intentamos hacer frente a la grave crisis econ&oacute;mica provocada por la grave crisis sanitaria del COVID-19, aplicarnos una nueva tasa vinculada con el reciclaje va a propiciar que mucha gente, enojada con el ayuntamiento y sinti&eacute;ndose traicionada, deje de hacerlo al considerarlo como multa m&aacute;s que como impuesto: &ldquo;&iquest;<em>o sea, me aplican una nueva tasa de las basuras -</em>me dice un vecino cabreado<em>- y esperan que siga reciclando? &iexcl;pero que se ha cre&iacute;do esta gente!&rdquo;</em>
    </p><p class="article-text">
        Solo hay que echar un vistazo a las redes sociales y a los comentarios en los digitales para comprobar hasta qu&eacute; punto esta opini&oacute;n se est&aacute; extendiendo cada vez m&aacute;s entre los vecinos, especialmente de la parte baja de la ciudad (los m&aacute;s afectados por esta nueva carga impositiva). Y no es la mejor manera de mantener motivados a los ciudadanos ante el grave reto de la crisis clim&aacute;tica.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[José Luis Gallego]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/barcelona-castiga-reciclaje-nueva-tasa-residuos_129_6201340.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 05 Sep 2020 19:37:20 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Barcelona castiga el reciclaje con una nueva tasa de residuos]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Ni un euro de ayuda a quien no ayude al planeta]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/euro-ayuda-no-ayude-planeta_129_6126738.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/3946f4a6-7306-4055-8a11-7cbac335cf8b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Ni un euro de ayuda a quien no ayude al planeta"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Quien aspire a beneficiarse del fondo de ayudas de la UE debe tener muy claro que esta vez no va a haber ni un euro para quien no demuestre su firme compromiso con la sostenibilidad y el avance de la economía circular en nuestro país, Bruselas dixit</p></div><p class="article-text">
        Escuchado a vuelapluma en un programa econ&oacute;mico de radio: &ldquo;<em>esperemos que las ayudas de Bruselas vayan a parar a las empresas que verdaderamente lo necesitan y no a las afines al gobierno</em>&rdquo;. Y efectivamente: esperemos que, por primera vez en nuestro pa&iacute;s, eso sea as&iacute;.
    </p><p class="article-text">
        Pero antes de se&ntilde;alar al gobierno con el dedo y antes de exhibir el balance de p&eacute;rdidas para reclamar esas ayudas, quien aspire a beneficiarse del fondo de ayudas de la UE para la recuperaci&oacute;n econ&oacute;mica debe tener muy claro que esta vez no va a haber ni un euro para quien no demuestre su firme compromiso con la sostenibilidad y el avance de la econom&iacute;a circular en nuestro pa&iacute;s. Bruselas dixit.
    </p><p class="article-text">
        Europa no va a permitir que ni un c&eacute;ntimo de los 140.000 millones de euros adjudicados a nuestro pa&iacute;s sirva para rescatar o favorecer a quienes han desatendido dicho compromiso durante todos estos a&ntilde;os y han supuesto un lastre para la acci&oacute;n clim&aacute;tica y el desarrollo sostenible de la UE.
    </p><p class="article-text">
        Tanto la presidenta de la Comisi&oacute;n, Ursula von der Leyen, como el presidente del Consejo, Charles Michel, han sido muy expl&iacute;citos al respecto: la asignaci&oacute;n del plan de ayudas est&aacute; sujeta al cumplimiento de lo que establece el Pacto Verde Europeo (European Green Deal) y dejar&aacute; fuera a quienes intenten prosperar al margen.
    </p><p class="article-text">
        Este es el momento. La reconstrucci&oacute;n econ&oacute;mica de Europa debe basarse en una transformaci&oacute;n de los sistemas de producci&oacute;n de cada uno de los estados miembro para homologarlos en torno al est&aacute;ndar m&aacute;s alto de sostenibilidad y alcanzar as&iacute; juntos el objetivo com&uacute;n de ser la primera econom&iacute;a del mundo neutra en carbono en 2050.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Y por supuesto que esa transformaci&oacute;n (que no transici&oacute;n, el tiempo de la transici&oacute;n ya pas&oacute;) debe ser justa a todos los niveles. Nadie con voluntad de cambiar para avanzar hacia ese objetivo com&uacute;n puede ni debe quedarse fuera. Pero el tiempo de espera tambi&eacute;n ha pasado y la llegada de este Plan Marshall Verde debe suponer un punto y aparte.
    </p><p class="article-text">
        El Pacto Verde Europeo es la hoja de ruta que todos los estados miembro van a tener que seguir a partir de ahora para impulsar y fortalecer la econom&iacute;a de la UE ante las sucesivas crisis a las que nos va a ir enfrentando la emergencia clim&aacute;tica. Unas crisis, que como en el caso del COVID-19, van a poner a prueba la capacidad de resistencia de la econom&iacute;a mundial.
    </p><p class="article-text">
        En los pr&oacute;ximos meses Espa&ntilde;a va tener que presentar ante la UE un Plan Nacional de Reformas que, entre muchos otros requerimientos en diferentes campos, va a tener que demostrar con datos y no con voluntades (el tiempo de las promesas tambi&eacute;n pas&oacute;) la transformaci&oacute;n verde de nuestra actividad productiva.
    </p><p class="article-text">
        Eso significa que ante la disyuntiva de apoyar a una gran compa&ntilde;&iacute;a que persista en seguir operando al margen de la sostenibilidad o a una empresa emergente que, pese a su menor tama&ntilde;o, demuestre su total compromiso con la circularidad y la acci&oacute;n clim&aacute;tica, no quede lugar a dudas.
    </p><p class="article-text">
        Por todo ello ser&iacute;a bueno que, antes de reivindicar la equidad en el reparto de las ayudas de la UE, quienes aspiren a merecerlas repasen su actividad y comprueben si se ajusta en verdad o no a lo que dicta y establece el&nbsp;<a href="https://eur-lex.europa.eu/legal-content/ES/TXT/?qid=1588580774040&amp;uri=CELEX%3A52019DC0640" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Pacto Verde Europeo</a> puesto que esa va a ser la norma jur&iacute;dica de la que va a depender dicho reparto.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[José Luis Gallego]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/euro-ayuda-no-ayude-planeta_129_6126738.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 25 Jul 2020 20:22:12 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Ni un euro de ayuda a quien no ayude al planeta]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Deconstruir La Manga, una oportunidad de desarrollo verde]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/deconstruir-manga-oportunidad-desarrollo-verde_129_6110848.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/4632eb64-a3cc-4fe3-8a90-fadfe1bc13bf_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Deconstruir La Manga, una oportunidad de desarrollo verde"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Se vende: ese es el lema que define La Manga en 2020. Tantos años de abuso inmobiliario, tantas toneladas de hierro y hormigón, tanto pelotazo urbanístico y tanta naturaleza destruida PARA QUÉ!!!</p></div><p class="article-text">
        La Manga es una larga barra de arena que, con una anchura m&aacute;xima que va de los cien metros a poco m&aacute;s de un kil&oacute;metro, separa el mar Mediterr&aacute;neo de la laguna de agua salada m&aacute;s grande de Europa: el Mar Menor.
    </p><p class="article-text">
        Acudo a la Regi&oacute;n de Murcia para recorrerla con mis admirados compa&ntilde;eros de la Asociaci&oacute;n de Naturalistas del Sureste (ANSE), organizaci&oacute;n que lleva casi cincuenta a&ntilde;os de lucha en defensa de este valioso espacio natural.
    </p><p class="article-text">
        Junto a su director, Pedro Garc&iacute;a, uno de los defensores de la naturaleza m&aacute;s destacados de la Regi&oacute;n, transito por la Gran V&iacute;a de la Manga en direcci&oacute;n norte: desde Cabo de Palos hacia San Pedro del Pinatar. El descalabro urban&iacute;stico es mucho m&aacute;s lamentable de lo que recordaba.
    </p><p class="article-text">
        Al llegar a la altura del Faro del Estacio el cuerpo, y sobre todo el alma, no me dan para m&aacute;s. Es tanto el dolor que me causa comprobar el desastre ecol&oacute;gico cometido aqu&iacute; (un dolor f&iacute;sico que se traduce en un amago de corte de digesti&oacute;n) que le pido a mi acompa&ntilde;ante dar la vuelta. Es suficiente.
    </p><p class="article-text">
        De regreso compruebo in situ algunas de las actuaciones de recuperaci&oacute;n de los ecosistemas costeros que est&aacute; llevando a cabo ANSE en la zona: recuperaci&oacute;n de dunas, extracci&oacute;n de especies invasoras, reintroducci&oacute;n de la vegetaci&oacute;n aut&oacute;ctona (incluidos varios endemismos), recuperaci&oacute;n de h&aacute;bitats...
    </p><p class="article-text">
        Todas las acciones que est&aacute;n llevando a cabo dan muestra de la alta capacidad de regeneraci&oacute;n que tiene la naturaleza cuando se la ayuda. A pesar del tremendo da&ntilde;o causado por el azote irracional y desmedido de la especulaci&oacute;n urban&iacute;stica, la naturaleza sigue ah&iacute;: esperando a que le retiremos la rodilla del cuello.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Pero la peor sensaci&oacute;n tras recorrer la costra de cemento y asfalto que se extiende de orilla a orilla cubriendo por completo uno de los espacios naturales m&aacute;s bellos del sur de Europa ha sido comprobar el lamentable estado de abandono de la mayor&iacute;a de edificaciones.
    </p><p class="article-text">
        Se vende: ese es el lema que define La Manga en 2020. Tantos a&ntilde;os de abuso inmobiliario, tantas toneladas de hierro y hormig&oacute;n, tanto pelotazo urban&iacute;stico y tanta naturaleza destruida PARA QU&Eacute;!!!
    </p><p class="article-text">
        Los apartamentos que regalaba el 1,2,3; los reclamos tur&iacute;sticos de los 70 &ndash;<em>&ldquo;&iquest;Le gusta a usted el mar? nosotros tenemos dos&rdquo;</em>; los anuncios que promet&iacute;an un para&iacute;so junto al mar <em>&ldquo;Puerto Tom&aacute;s Maestre: 1.500 amarres para navegar todo el a&ntilde;o</em>&rdquo;, &ldquo;<em>Hotel Entremares: piscina y aire acondicionado</em>&rdquo;, &ldquo;<em>Conjunto G&eacute;minis: la magia del Mar Menor</em>&rdquo;&ndash; han dado paso a un destino obsoleto y descuidado, repleto de edificios y solares vac&iacute;os. Un deshabitado pol&iacute;gono tur&iacute;stico en estado de abandono.
    </p><p class="article-text">
        La mayor&iacute;a de los comercios est&aacute;n cerrados (lo estaban antes de la crisis de la COVID-19). Los toldos requemados vuelan al viento como banderas rotas y las paredes se descascarillan como lo hacen las fachadas de los edificios.
    </p><p class="article-text">
        Por eso se me ocurre plantear la posibilidad de deconstruir La Manga para devolverle el esplendor devolvi&eacute;ndoselo a la naturaleza. Los peque&ntilde;os rincones que est&aacute; recuperando ANSE dan muestra de lo que podr&iacute;a volver a ser si decidi&eacute;ramos que volviera a su estado anterior. Adem&aacute;s ser&iacute;a una oportunidad de desarrollo local: un ejemplo de desarrollo verde que encaja perfectamente con las intenciones de la UE para impulsar la econom&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        No se trata de demolerlo todo. No hay que tirarlo todo abajo: que nadie vea en esto una soflama ecologista. En absoluto. &iquest;Acaso soy el &uacute;nico que ve la oportunidad de deconstruir La Manga para recuperar su patrimonio natural y convertirla en un destino de naturaleza de primer nivel?&nbsp;&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Por supuesto que no&rdquo;, me dice mi compa&ntilde;ero y amigo Miguel &Aacute;ngel Ruiz: uno de los mejores periodistas ambientales de nuestro pa&iacute;s y que desde su blog&nbsp;<a href="https://www.laverdad.es/lospiesenlatierra" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">https://www.laverdad.es/lospiesenlatierra</a>&nbsp;lleva a&ntilde;os informando del declive de La Manga y el deterioro del Mar Menor.
    </p><p class="article-text">
        El Ministerio para la Transici&oacute;n Ecol&oacute;gica ha elaborado un conjunto de medidas para la recuperaci&oacute;n, protecci&oacute;n, restauraci&oacute;n y correcta gesti&oacute;n de este espacio natural. El&nbsp;<a href="https://www.miteco.gob.es/es/costas/participacion-publica/00-Plan-mar-menor.aspx" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>Plan para la protecci&oacute;n del borde litoral del Mar Menor</strong></a><a href="https://www.miteco.gob.es/es/costas/participacion-publica/00-Plan-mar-menor.aspx" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&nbsp;</a>incluye acciones tan urgentes y necesarias como la de recuperar el dominio p&uacute;blico invadido. Hay m&aacute;s de 200 casos de ocupaci&oacute;n ilegal. Y no hablamos tan solo de chiringuitos o restaurantes, sino de bloques de apartamentos, hoteles y urbanizaciones enteras.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;No se trata tanto de destruir &ndash;me comenta Miguel &Aacute;ngel&ndash; como de reconstruir: permeabilizar el terreno, recuperar el intercambio de aguas entre el Mediterr&aacute;neo y el Mar Menor a trav&eacute;s de las golas y de arenas entre las dos l&iacute;neas de playa&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Algo que deber&iacute;amos empezar a hacer ya porque, si no lo hacemos nosotros de manera justa y ordenada, lo har&aacute; la propia naturaleza a la suya.
    </p><p class="article-text">
        La Manga del Mar Menor era un ecosistema din&aacute;mico que podr&iacute;a hacer frente a la amenaza de la crisis clim&aacute;tica si le permiti&eacute;ramos recuperar sus mecanismos naturales de adaptaci&oacute;n. De lo contrario todo lo construido ser&aacute; arrasado por el aumento del mar en las pr&oacute;ximas d&eacute;cadas.
    </p><p class="article-text">
        Vivificar el Mar Menor, recuperar la actividad salinera y la pesca artesanal, impulsar la creaci&oacute;n de reservas naturales, promover actividades relacionadas con el turismo de naturaleza&hellip; Nadie quiere acabar con la actividad tur&iacute;stica de La Manga: solo proponemos enmendar uno de los mayores errores cometidos por el desarrollismo de los 60 (y que dur&oacute; hasta bien entrados&nbsp;los 2000) y apostar por un turismo m&aacute;s sostenible, actual y perdurable recuperando la armon&iacute;a con la naturaleza.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[José Luis Gallego]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/deconstruir-manga-oportunidad-desarrollo-verde_129_6110848.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 18 Jul 2020 20:33:26 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Deconstruir La Manga, una oportunidad de desarrollo verde]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Medio ambiente]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Deja tu pueblo como te gustaría encontrarlo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/deja-pueblo-gustaria-encontrarlo_129_6096886.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/9ce2aa98-ac62-4222-b304-2576f5cf24e1_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="Deja tu pueblo como te gustaría encontrarlo"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">De lo que se trata es de actuar en el campo como lo hacemos en nuestro propio hogar: entender que todo cuanto nos rodea merece el mismo respeto que cualquiera de nuestras propiedades</p></div><p class="article-text">
        El campo se prepara para llenarse de turistas nacionales: casas rurales, apartamentos y hoteles de monta&ntilde;a, campings, albergues, balnearios; la gente se est&aacute; tirando en plancha, lo cual est&aacute; muy bien, pero existen riesgos.
    </p><p class="article-text">
        Porque &iquest;con qu&eacute; esp&iacute;ritu vamos a acudir al campo en las pr&oacute;ximos semanas? &iquest;Con el mismo que demuestra la acumulaci&oacute;n de guantes y mascarillas por los caminos y los descampados?&nbsp;&nbsp;Porque si es as&iacute;, en el pueblo tienen serios motivos para echarse a temblar.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Vamos a ser capaces de respetar el entorno rural como se merece? &iquest;Protegeremos su salud como estamos protegiendo la nuestra? Estas preguntas, a las que el lector estar&aacute; dando respuesta de manera autom&aacute;tica, son las que debemos hacernos antes de pasar de las avenidas a los senderos.
    </p><p class="article-text">
        De lo que se trata es de actuar en el campo como lo hacemos en nuestro propio hogar: entender que todo cuanto nos rodea merece el mismo respeto que cualquiera de nuestras propiedades.
    </p><p class="article-text">
        Entender que los pueblos y su entorno natural son un patrimonio que debemos proteger con una actitud responsable: con independencia de las actividades a las que nos vayamos a dedicar durante la vacaci&oacute;n. Ejercer como turistas responsables: ser conscientes de que el paisaje que nos acoge es patrimonio de todos y que todos tenemos el derecho a disfrutar de &eacute;l, es cierto, pero tambi&eacute;n el deber de conservarlo.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Para activar esa actitud y promover la conciencia colectiva desde&nbsp;<a href="#" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank"><strong>Proyecto Libera</strong></a>&nbsp;nos invitan a participar en una preciosa campa&ntilde;a virtual para lograr que este verano nuestros pueblos y sus entornos naturales resplandezcan libres de basuraleza.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s de invitarnos a disfrutar del turismo de naturaleza de una manera responsable y comprometida con su cuidado, desde este proyecto de SEO/BirdLife en alianza con Ecoembes, que ha conseguido movilizar ya a m&aacute;s de 30.000 voluntarios en toda Espa&ntilde;a, nos proponen subir a las redes sociales una foto del pueblo o el entorno rural en el que vamos a pasar el verano con el hashtag&nbsp;<em>#MiPuebloSinBasuraleza</em>.&nbsp;&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Ojal&aacute; las redes sociales se llenen de im&aacute;genes de pueblos sin bolsas de pl&aacute;stico, toallitas h&uacute;medas o colillas, que son tres de los residuos que ocupan los puestos de cabeza en la lista negra de la basuraleza.
    </p><p class="article-text">
        Unos puestos de cabeza a los que por desgracia, y a una velocidad de escalada que asusta, se est&aacute;n incorporando los guantes y mascarillas con los que nos protegemos de la COVID-19 y de los que hasta hace apenas unos meses no ten&iacute;amos noticia.
    </p><p class="article-text">
        Esta semana se han conocido los datos sobre la vida media de ambos residuos en el entorno, y son escalofriantes. Los guantes, tanto los de nitrilo como los de vinilo, tardan 30 a&ntilde;os en descomponerse, mientras que las mascarillas m&aacute;s utilizadas, las quir&uacute;rgicas azules y blancas, son de polipropileno y tardan hasta 400 a&ntilde;os en biodegradarse.
    </p><p class="article-text">
        Es decir: dentro de cuatro siglos, las mascarillas que est&aacute;n apareciendo en los caminos o abandonadas en mitad del campo seguir&aacute;n contaminando el suelo y el entorno mientras se descompone. Tirarlos es un acto tremendamente irresponsable e inc&iacute;vico que genera un alto impacto medioambiental. Pero no solo eso.
    </p><p class="article-text">
        Ese acto pone en riesgo la salud de quienes tenemos por costumbre, seamos de Libera o no, salir a pasear por las afueras con una bolsa en la mano para traerla de vuelta al pueblo llena de basuraleza y echarla en el contenedor general, que es donde van. Y es que a pesar de que sabemos que son peligrosos, nos agachamos y los recogemos: no podemos evitarlo; amamos la naturaleza; estimamos nuestros pueblos.
    </p><p class="article-text">
        Este verano, cuando vayas a pasear por el pueblo o salgas por los alrededores, utiliza la mascarilla para protegerte y protegernos a los dem&aacute;s. Y en nombre de todos los que tenemos por buen h&aacute;bito luchar contra los malos h&aacute;bitos, te ruego que&nbsp;cuando quieras deshacerte de ella no la tires al suelo. En ese sencillo gesto esta buena parte de nuestro futuro.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[José Luis Gallego]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/deja-pueblo-gustaria-encontrarlo_129_6096886.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 11 Jul 2020 19:20:46 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Deja tu pueblo como te gustaría encontrarlo]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Los que juegan contra los demás]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/juegan_129_6079282.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/ca0548e1-fb29-48c2-8a78-4b8e641832f8_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Los que juegan contra los demás"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Mi desánimo crece por los comportamientos incívicos e irracionales que me demuestran lo poco que tardan algunos en recuperar los malos hábitos</p></div><p class="article-text">
        Nuestro diccionario, el diccionario de la Real Academia Espa&ntilde;ola, la RAE, es mucho m&aacute;s que un repertorio de palabras explicadas: por eso suelo acudir a &eacute;l a por ayuda m&aacute;s que a por significados. Este apunte es un ejemplo.
    </p><p class="article-text">
        Me dispon&iacute;a a describir lo atribulado que me siento al comprobar que no estamos aprendiendo nada de lo que nos est&aacute; pasando. Pero no encontraba la manera de entrarle al teclado. Hasta que he abierto el diccionario.
    </p><p class="article-text">
        En la octava acepci&oacute;n de la palabra <em>hombre</em> (p&aacute;gina 788 de la vig&eacute;sima primera edici&oacute;n) tras definirla en su primera voz como &ldquo;<em>Ser</em> <em>animado</em> <em>racional</em><em>, </em><em>var&oacute;n</em> <em>o</em> <em>mujer&rdquo; </em>, el mucho m&aacute;s que un diccionario de la RAE indica: &ldquo;<em>En algunos juegos de naipes, persona que dice que entra y juega contra los dem&aacute;s</em>.&rdquo; Fabuloso. Era lo que buscaba.
    </p><p class="article-text">
        Porque la respuesta a mi tribulaci&oacute;n est&aacute; en que hay por ah&iacute; demasiados hombres, varones y mujeres, que siempre entran a jugar contra el resto.
    </p><p class="article-text">
        Gente a la que le da igual que sigamos en mitad de la crisis sanitaria m&aacute;s grave de nuestra historia reciente: con m&aacute;s de un cuarto de mill&oacute;n de infectados y 28.368 fallecidos (a 2 de julio) por la COVID-19 en Espa&ntilde;a.
    </p><p class="article-text">
        Esa acertad&iacute;sima octava definici&oacute;n de la palabra hombre que nos brinda el diccionario de la RAE incluye la actitud de quienes siempre juegan contra los dem&aacute;s. Y contra lo dem&aacute;s, me atrever&iacute;a a a&ntilde;adir yo.
    </p><p class="article-text">
        Mi des&aacute;nimo no crece tan solo al ver como las mascarillas y los guantes se est&aacute;n convirtiendo en los residuos m&aacute;s frecuentes entre la basuraleza. Sino por otros comportamientos inc&iacute;vicos e irracionales que me demuestran lo poco que tardan algunos en recuperar los malos h&aacute;bitos.
    </p><p class="article-text">
        Una tristeza que se transforma en rabia cuando observo el desd&eacute;n que sienten esos hombres de la octava acepci&oacute;n hacia los otros (que somos el resto) y hacia el entorno que les rodea, olvid&aacute;ndose de esta severa advertencia y conden&aacute;ndonos a todos a la siguiente, probablemente m&aacute;s severa.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n la Organizaci&oacute;n Mundial de la Salud (OMS) la epidemia provocada por el COVID-19 constituye la mayor crisis mundial de las &uacute;ltimas d&eacute;cadas. Se han perdido m&aacute;s de medio mill&oacute;n de vidas en todo el mundo y la econom&iacute;a sufre la peor recesi&oacute;n desde los a&ntilde;os treinta.
    </p><p class="article-text">
        Desde este organismo se realizaba el mes pasado un llamamiento para que &ldquo;las sociedades se protejan y tomen nota de lo aprendido para recuperarse lo antes posible&rdquo;. Tomar nota de lo aprendido: esa deber&iacute;a ser la base de la tan cacareada nueva normalidad a la que deber&iacute;amos estar alumbrando. &ldquo;No podemos actuar de nuevo como lo hac&iacute;amos antes&rdquo; insiste la ONU, record&aacute;ndonos que &ldquo;la protecci&oacute;n de la vida, los medios de sustento y el medio ambiente depende del apoyo de todos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Con el retorno a la actividad muchos vuelven a exhibir su desprecio al medio ambiente y la naturaleza. Vuelve el hombre que juega contra los dem&aacute;s y el campo se colma otra vez de basuraleza, el aire empieza de nuevo a enturbiarse, el ruido se generaliza, la contaminaci&oacute;n lum&iacute;nica nos tapa otra vez el cielo, las aguas menguan y pierden la transparencia s&uacute;bitamente recuperada, la biodiversidad se contrae&hellip;
    </p><p class="article-text">
        En su &ldquo;Manifiesto a favor de una recuperaci&oacute;n saludable de la COVID-19&rdquo;, la OMS insiste en situar como primera recomendaci&oacute;n la de proteger y preservar la naturaleza: esa naturaleza que algunos vuelven a asediar y acosar como hac&iacute;an antes de la crisis. Y es que ellos son, como dice la RAE, de los que &ldquo;entran y juegan contra los dem&aacute;s&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[José Luis Gallego]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/juegan_129_6079282.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 04 Jul 2020 21:28:52 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Los que juegan contra los demás]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Coronavirus,Medio ambiente]]></media:keywords>
    </item>
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