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    <title><![CDATA[elDiario.es - Save the Children]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/save_the_children/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Save the Children]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
    <ttl>10</ttl>
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    <item>
      <title><![CDATA[FOTOS | Estos son los rescates de refugiados que Libia y la UE quieren impedir en el Mediterráneo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/fotos-refugiados-libia-europa-mediterraneo_3_3237449.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/8c902386-610d-425d-aab2-c2e3c9075076_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="FOTOS | Estos son los rescates de refugiados que Libia y la UE quieren impedir en el Mediterráneo"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La ONG teme que la ampliación de las aguas bajo control libio provoque que "las embarcaciones de los migrantes sean obligadas a regresar a la costa y muchos niños y adolescentes mueran antes de abandonar la nueva zona de rescate"</p><p class="subtitle">El Vos Hestia, buque de la organización, ha rescatado a casi 5.000 personas desde septiembre de 2016</p></div><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>Las restricciones de Libia a la ayuda humanitaria y la inseguridad en la zona han llevado a Save The Children a <a href="http://www.eldiario.es/desalambre/ONG-suspenden-Mediterraneo-inseguridad-Libia_0_675432687.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">cancelar de forma temporal sus operaciones de salvamento</a> en el Mediterr&aacute;neo central junto a M&eacute;dicos Sin Fronteras y Sea Eye</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        Las restricciones de Libia a la ayuda humanitaria y la inseguridad en la zona han llevado a Save The Children a <a href="http://www.eldiario.es/desalambre/ONG-suspenden-Mediterraneo-inseguridad-Libia_0_675432687.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">cancelar de forma temporal sus operaciones de salvamento</a> en el Mediterr&aacute;neo central junto a M&eacute;dicos Sin Fronteras y Sea Eye
    </p><p class="article-text">
        La ONG teme que la ampliaci&oacute;n de las aguas bajo control libio provoque que &ldquo;las embarcaciones de los migrantes sean obligadas a regresar a la costa y muchos ni&ntilde;os y adolescentes mueran antes de abandonar la nueva zona de rescate&rdquo;
    </p><p class="article-text">
        El Vos Hestia, buque de la organizaci&oacute;n, ha rescatado a casi 5.000 personas desde septiembre de 2016
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Save the Children]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/fotos-refugiados-libia-europa-mediterraneo_3_3237449.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 15 Aug 2017 17:45:52 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[FOTOS | Estos son los rescates de refugiados que Libia y la UE quieren impedir en el Mediterráneo]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Mediterráneo,Muertes fronterizas,Inmigración,Save The Children,Italia,Libia]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Al menos 4 datos y 5 propuestas para reducir la pobreza infantil en los hogares encabezados por mujeres solas]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/savethechildren/pobreza-infantil-familias-monoparentales_132_2589663.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/6da261cf-829f-4a43-b2b3-6b946c845a2f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Al menos 4 datos y 5 propuestas para reducir la pobreza infantil en los hogares encabezados por mujeres solas"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">“Lo único que quiero es estar bien, no tener problemas, porque mis hijos dependen de mi”.</p><p class="subtitle">Juana, 52 años, madre de 3 hijos.</p></div><p class="article-text">
        <em>Art&iacute;culo escrito por Violeta Assiego&nbsp;y Thomas Ubrich, autores del informe &ldquo;M&aacute;s solas que nunca&rdquo;</em><a href="https://twitter.com/Vissibles" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Violeta Assiego</a><a href="https://twitter.com/thomasubrich" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Thomas Ubrich</a><a href="http://www.savethechildren.es/solas?utm_source=eldiarioes&amp;utm_medium=Blog&amp;utm_content=Post0207&amp;utm_campaign=Monomarentales" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">M&aacute;s solas que nunca</a>
    </p><p class="article-text">
        M&aacute;s de uno de cada tres ni&ntilde;os en Espa&ntilde;a est&aacute; en riesgo de pobreza o exclusi&oacute;n social (<a href="http://www.ine.es/prensa/np908.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">35,8%</a>). Un dato, sin duda, peor al del a&ntilde;o anterior. Entre los hogares m&aacute;s afectados por esta situaci&oacute;n destacan los monoparentales. M&aacute;s de la mitad de estos (53,3%) est&aacute; en riesgo de pobreza o exclusi&oacute;n, algo que vulnera gravemente los derechos de las ni&ntilde;as y los ni&ntilde;os que viven en ellos. <strong>Cuando hablamos de estas familias el g&eacute;nero importa, y mucho. Del casi mill&oacute;n ochocientos mil hogares monoparentales que hay en Espa&ntilde;a, el 82% tiene rostro de mujer. </strong>
    </p><p class="article-text">
        En este contexto de crisis, son estas familias -las formadas por una madre sola con hijos- las que est&aacute;n m&aacute;s solas que nunca. Tienen las tasas m&aacute;s altas de pobreza infantil en elementos tan relevantes como el empleo, la vivienda, la salud y la red de apoyo. Estos hogares son mucho m&aacute;s vulnerables que el resto de hogares.
    </p><p class="article-text">
        El informe que acaba de publicar Save the Children sobre la <a href="http://www.savethechildren.es/solas?utm_source=eldiarioes&amp;utm_medium=Blog&amp;utm_content=Post0207&amp;utm_campaign=Monomarentales" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">pobreza infantil</a>&nbsp;en este tipo de hogares analiza datos de la <a href="http://www.foessa2014.es/informe/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Encuesta de la Fundaci&oacute;n Foessa</a>. Datos que nos permiten dar a conocer en qu&eacute; aspectos son m&aacute;s vulnerables estas familias respecto al resto de hogares. La imagen que se ofrece es desoladora no solo por los datos, sino sobretodo por las historias.
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        1.- <strong>M&aacute;s de la mitad de los ni&ntilde;os est&aacute; en situaci&oacute;n de pobreza aunque su madre trabaje. </strong>&nbsp;Las situaciones de precariedad e inestabilidad laboral predominan entre los hogares monomarentales que tiene ya de por s&iacute;, menos oportunidades de empleo y mayores problemas de conciliaci&oacute;n laboral que el resto.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        2.- <strong>Cuatro de cada diez no disponen de dinero suficiente para los gastos corrientes de la casa y el 37,8% no puede mantener el hogar a temperatura adecuada.</strong> La exclusi&oacute;n residencial de estas familias es compleja y hace referencia a diversos problemas que inciden negativamente en su plena integraci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        3.- <strong>Las familias monomarentales necesitan reducir gastos en aspectos vitales como los gastos relacionados con la alimentaci&oacute;n (68%) o comprar medicinas o seguir tratamientos (tres de cada cuatro han dejado de hacerlo por problemas econ&oacute;micos).</strong> Muchas de estas circunstancias pueden ocasionar en los ni&ntilde;os desde problemas de malnutrici&oacute;n a problemas psicol&oacute;gicos que, entre otras consecuencias, pueden incidir en su rendimiento escolar.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        4.-<strong> El 36% de las madres solas con hijos afirma no poder contar con nadie cuando le surge un problema.</strong> Estas familias salen adelante con verdaderos obst&aacute;culos log&iacute;sticos y econ&oacute;micos, especialmente si no cuentan con una red de apoyo familiar y social. Es fundamental la existencia de una &ldquo;malla de seguridad&rdquo;, una &ldquo;&uacute;ltima red&rdquo; de protecci&oacute;n social para proteger y prevenir las situaciones conflictivas, los acontecimientos vitales estresantes, la enfermedad u otros condicionantes de vulnerabilidad social que conlleva la crianza de un hijo por parte de una madre sola.
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>Los poderes p&uacute;blicos no est&aacute;n siendo capaces de frenar la pobreza infantil y se est&aacute; poniendo en riesgo el presente y el futuro de estos ni&ntilde;os</strong>. Terminar con esta situaci&oacute;n debe ser una prioridad pol&iacute;tica. Es necesario aumentar la inversi&oacute;n social en pol&iacute;ticas de protecci&oacute;n a la infancia y desarrollar una estrategia integral de lucha contra la pobreza infantil que est&eacute; basada en el acceso a recursos adecuados y a servicios asequibles y de calidad. A ello contribuir&iacute;a, entre otras cosas:
    </p><p class="article-text">
        <strong>&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>1&ordf;. Dar un reconocimiento legal y administrativo expl&iacute;cito a las familias monoparentales</strong>. Esto les garantizar&iacute;a un m&iacute;nimo de protecci&oacute;n&nbsp; frente a las situaciones que les hace estar m&aacute;s expuestas al riesgo de pobreza y exclusi&oacute;n social.
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>2&ordf;. Incluir la categor&iacute;a de &ldquo;familia monoparental&rdquo; como grupo especial en el acceso a ayudas y prestaciones dentro el &aacute;mbito escolar.</strong> Las hijas e hijos de estas familias podr&aacute;n adquirir conocimientos, habilidades y competencias independientemente de sus caracter&iacute;sticas socioecon&oacute;micas que prevendr&iacute;an la pobreza educativa. &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>3&ordf;.- Ampliar y establecer deducciones fiscales como </strong><strong>la de por maternidad a las familias monoparentales en riesgo de exclusi&oacute;n social con hijos</strong> menores de dieciocho. De esta forma estas familias podr&aacute;n destinar mayores cantidades de dinero a cubrir necesidades b&aacute;sicas de sus hijos y suyas como la alimentaci&oacute;n, medicinas, calefacci&oacute;n, etc.
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>4&ordf; Frente a las deudas por vivienda, favorecer que las familias monoparentales puedan reestructurar su deuda</strong> hipotecaria prioritariamente; considerar como circunstancia familiar de especial vulnerabilidad a la unidad familiar monoparental a partir de un hijo y considerarlo como uno de los colectivos prioritarios para ayudas al alquiler y acceso a viviendas protegidas.
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>5&ordm;</strong>&nbsp;Promover<strong>, a trav&eacute;s de incentivos a la contrataci&oacute;n, empleos de calidad a los sustentadores de los hogares monoparentales</strong>, y dotarles de ayudas a domicilio y de apoyo cuando lo necesiten por no contar con una suficiente red de apoyo.
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <em>&ldquo;La maternidad es una cuesti&oacute;n de amor y de log&iacute;stica&rdquo;</em> dice Pepa Horno. Entre las familias que hemos entrevistado para el informe, el amor de &eacute;stas a sus hijos es incuestionable. Sin embargo, es precisamente la log&iacute;stica, la que m&aacute;s complicaciones puede presentar cuando la red de apoyo con la que cuentan es nula o escasa, y apenas existen pol&iacute;ticas que las protejan. <strong>Necesitamos tener legitimidad para pedir a las administraciones que no las dejen solas</strong>, <a href="https://www.savethechildren.es/actua/invertir-en-infancia-monomarental?utm_source=eldiarioes&amp;utm_medium=Blog&amp;utm_content=Post0207&amp;utm_campaign=Monomarentales" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">necesitamos tu firma</a>.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Save the Children]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/savethechildren/pobreza-infantil-familias-monoparentales_132_2589663.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 02 Jul 2015 18:22:19 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Al menos 4 datos y 5 propuestas para reducir la pobreza infantil en los hogares encabezados por mujeres solas]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Pobreza infantil]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Terremoto en Nepal: el reto logístico de la emergencia]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/savethechildren/ayuda-nepal-donar-nepal_132_2697556.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/0e13ec75-1bb7-4c1f-a06a-440863ba4982_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Terremoto en Nepal: el reto logístico de la emergencia"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Todos los terremotos, tsunamis o inundaciones a los que ¿he viajado? tienen una cosa en común –</p><p class="subtitle">el equipo de primera respuesta a la emergencia es siempre local</p><p class="subtitle">. Los voluntarios de la comunidad instintivamente se unen para sacar a los heridos de debajo de pilas de escombros, compartir los escasos alimentos que tienen o cuidar de los niños que se han visto separados de sus padres. Taxistas, abogados, vendedores de fruta, madres a tiempo completo y adolescentes,</p><p class="subtitle">todos se convierten en trabajadores de rescate.</p></div><p class="article-text">
        <em>Post escrito por Cat Carter, miembro del equipo de respuesta a las emergencias de&nbsp;Save the Children, actualmente en Nepal.</em><a href="https://www.savethechildren.es/dona/nepal?utm_source=eldiarioes&amp;utm_medium=Blog&amp;utm_content=PostNepalCatCarter&amp;utm_campaign=Nepal" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Save the Children, actualmente en Nepal.</a>
    </p><p class="article-text">
        Todos los terremotos, tsunamis o inundaciones a los &iquest;he viajado? tienen una cosa en com&uacute;n &ndash; <strong>el equipo de primera respuesta a la emergencia es siempre local</strong>. Los voluntarios de la comunidad instintivamente se unen para sacar a los heridos de debajo de pilas de escombros, compartir los escasos alimentos que tienen o cuidar de los ni&ntilde;os que se han visto separados de sus padres. Taxistas, abogados, vendedores de fruta, madres a tiempo completo y adolescentes, <strong>todos se convierten en trabajadores de rescate.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Nepal no es diferente. En los momentos posteriores al terremoto todo el mundo se apresur&oacute; a ayudar a la persona que estaba m&aacute;s cerca de ellos. Ahora, cuatro d&iacute;as despu&eacute;s, las familias se agrupan bajo fr&aacute;giles lonas de pl&aacute;stico, apoy&aacute;ndose y reconfort&aacute;ndose unos a otros, incluso mientras sus propios alimentos y agua potable se hacen cada vez m&aacute;s escasos. Es una imagen triste y muy frustrante.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        Como muchas ONGs, Save the Children ten&iacute;a una presencia significativa en Nepal antes del terremoto. Hemos trabajado en programas de desarrollo desde 1976, por lo que ya ten&iacute;amos preparado un stock de suministros de emergencia. Pero con la escala de este terremoto ese stock se ha acabado r&aacute;pido. Entonces se lanz&oacute; un llamamiento al equipo global de Save the Children:<strong> Nepal necesita suministros y expertos en emergencia de inmediato</strong>.
    </p><p class="article-text">
        Yo, junto con otros, recib&iacute; una llamada el s&aacute;bado por la tarde y, en cuesti&oacute;n de minutos nuestro equipo de logistas estaba intentando buscarnos un vuelo. Nuestros planes se vieron continuamente frustrados. Primero el aeropuerto no estaba abierto, luego s&iacute; estaba abierto. Primero los aviones no volaban, luego s&iacute; volaban, pero pod&iacute;an ser desviados en el &uacute;ltimo momento a India o a China. En teor&iacute;a desde all&iacute; el equipo pod&iacute;a intentar llegar por tierra &ndash; pero eso requerir&iacute;a uno o dos d&iacute;as adicionales de viaje. Vuelos cargados con ayuda de emergencia estaban siendo igualmente desviados. Nos est&aacute;bamos tirando de los pelos para intentar llegar a Katmand&uacute;.
    </p><p class="article-text">
        Finalmente consegu&iacute; un asiento en un avi&oacute;n. <strong>Sobrevolando Katmand&uacute; yo y otros cincuenta trabajadores humanitarios mir&aacute;bamos desesperadamente la ciudad destruida</strong> a la que tanto nos estaba costando llegar. El aeropuerto de Katmand&uacute; es peque&ntilde;o y la pista de aterrizaje estaba totalmente congestionada. Todos tem&iacute;amos que nos desviasen a India como a los aviones que estaban antes que el nuestro.
    </p><p class="article-text">
        Despu&eacute;s de cinco horas sobrevolando la pista de aterrizaje descendimos para encontrarnos con nuestros compa&ntilde;eros en el aeropuerto, devastados por la p&eacute;rdida de sus seres queridos y sus hogares. Como es comprensible, parte del personal no fue a la oficina los primeros d&iacute;as tras la cat&aacute;strofe.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Lo que no sab&iacute;a entonces era la cantidad de retos log&iacute;sticos a los que nos &iacute;bamos a enfrentar.</strong> Ingenuamente asum&iacute; que el mayor problema era conseguir que la ayuda llegase al pa&iacute;s, pero, lentamente, la situaci&oacute;n se hizo patente. Mientras que nuestros equipos intentaban llegar al centro del terremoto fuera de Katmand&uacute; para evaluar el da&ntilde;o, se encontraban con <strong>carreteras destruidas y corrimientos de tierra</strong>. La electricidad, el <strong>tel&eacute;fono e internet no funcionaban</strong>, por lo que no pod&iacute;amos coordinarnos con las comunidades, comprender exactamente cu&aacute;les eran sus necesidades o decirles que est&aacute;bamos intentando llegar hasta ellos. Mientras que nuestros equipos log&iacute;sticos intentaban desesperadamente conseguir que llegase ayuda al pa&iacute;s, a la vez, buscaban almacenes que estuviesen todav&iacute;a en pie, seguros y lo suficientemente grandes para albergar los suministros de emergencia. El siguiente reto era encontrar suficientes camiones y gasolina para llevarlos hasta los almacenes y luego hasta las comunidades.
    </p><p class="article-text">
        Es tremendamente frustrante para todos, especialmente para las familias afectadas, cuando los retos log&iacute;sticos significan que la distribuci&oacute;n no puede comenzar inmediatamente. Pero cuando te apresuras con el trabajo humanitario, se cometen errores. Y, en ocasiones, pueden ser mortales. <strong>Llevar pocos suministros a una distribuci&oacute;n puede provocar frustraci&oacute;n en aquellos que los reciben.</strong> Distribuir un una zona que no has valorado antes puede significar que no llegas a la poblaci&oacute;n m&aacute;s vulnerable porque se refugian en otro lugar, o no salen a la calle en diferentes momentos del d&iacute;a. <strong>Distribuir los tipos equivocados de alimentos de forma gratuita puede hundir los mercados locales</strong>, o hacer que la gente enferme. En resumen, evaluar y planificar, aunque llevan tiempo, son absolutamente necesarios para llevar a cabo una respuesta humanitaria adecuada, para no hacer da&ntilde;o, sino para ayudar.
    </p><p class="article-text">
        Durante los &uacute;ltimos d&iacute;as, <strong>Save the Children ha enviado enormes camiones, cargados con ayuda, en tres direcciones, a las tres zonas m&aacute;s afectadas</strong>. Ayer llevamos a cabo una distribuci&oacute;n en Katmand&uacute;, proporcionando refugio seguro para pasar la noche a cientos de familias, y tenemos 136 toneladas de ayuda de camino.
    </p><p class="article-text">
        Nuestro trabajo para apoyar a estas familias s&oacute;lo acaba de comenzar.<strong> Pasar&aacute; tiempo antes de que los nepal&iacute;s puedan levantarse y continuar con sus vidas.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>Desde Save the Children te pedimos que, si puedes, dones para Nepal.</strong><a href="https://www.savethechildren.es/dona/nepal?utm_source=eldiarioes&amp;utm_medium=Blog&amp;utm_content=PostNepalCatCarter&amp;utm_campaign=Nepal" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">dones para Nepal</a>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Save the Children]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/savethechildren/ayuda-nepal-donar-nepal_132_2697556.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 29 Apr 2015 18:59:43 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Terremoto en Nepal: el reto logístico de la emergencia]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Cómo se vive un terremoto desde terreno]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/savethechildren/donar-terremoto-en-nepal-terremoto-de-nepal-nepal_132_2698747.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/e6df3f94-228d-4310-b01d-fddedf4635f5_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Cómo se vive un terremoto desde terreno"></p><p class="article-text">
        <em>Brad Kerner, es parte de las m&aacute;s de 400 personas de Save the Children en Nepal que est&aacute;n atendiendo a este terrible terremono que azot&oacute; el pa&iacute;s el 25 de abril. </em>
    </p><p class="article-text">
        Ubicado en las majestuosas monta&ntilde;as del Himalaya, Nepal est&aacute; en la cima del mundo y es el hogar del monte Everest. Siempre he admirado los picos nevados y he adorado los dulces ni&ntilde;os nepaleses con los que he trabajado durante a&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        Estaba de excursi&oacute;n con unos amigos por una zona de lagos casi ancestrales. Disfrut&aacute;bamos de nuestro d&iacute;a libre, est&aacute;bamos celebrando el cumplea&ntilde;os de un compa&ntilde;ero. De repente <strong>empezamos a ver c&oacute;mo los edificios se agitaban a lo lejos</strong>. Escuchamos sonidos retumbantes. La gente empez&oacute; a correr fuera de los edificios, pero las sacudidas de la tierra en sus pies hac&iacute;a que se cayeran como piezas en un tablero de ajedrez al perder. Nosotros tambi&eacute;n sentimos que el temblor llegaba a nosotros como si de una onda se tratase. Nos juntamos, de manera instintiva, para mejorar nuestra estabilidad.<strong> Nunca he pasado tanto miedo en mi vida, estaba paralizado y aun as&iacute; me aferr&eacute; a mis amigos temiendo por su vida.</strong> Vimos caer edificios y derrumbarse casas. Los sonidos de la destrucci&oacute;n y los ladridos de los perros llenaron nuestros o&iacute;dos. El sismo dur&oacute; poco m&aacute;s de un minuto, pero se hizo eterno.
    </p><p class="article-text">
        Al principio no sab&iacute;amos la magnitud de los da&ntilde;os. Las comunicaciones se cayeron. Mi esposa vio la noticia al llevar a casa y estaba intentando ponerse en contacto conmigo. Afortunadamente ella consigui&oacute; contactar conmigo a las pocas horas.
    </p><p class="article-text">
        Dormimos en una tienda de campa&ntilde;a para pasar la noche y nos dirigimos de nuevo a Save the Children, a nuestra sede en Katmand&uacute;, donde nuestro personal ya estaba preparando nuestra respuesta al desastre.<strong> Lo que suele ser un viaje de 4 horas nos llev&oacute; m&aacute;s 7,</strong> pero estamos agradecidos porque, dentro de lo malo, los caminos estaban relativamente intactos. Muchas casas est&aacute;n da&ntilde;adas y destruidas. Las r&eacute;plicas hacen que permanecer dentro de ellas no sea seguro. El clima todav&iacute;a es fr&iacute;o en las monta&ntilde;as, anoche llovi&oacute;, pero la gente tiene miedo de regresar a sus hogares y est&aacute;n durmiendo fuera, en tiendas improvisadas.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        Nuestros equipos han estado trabajando todo el d&iacute;a en la respuesta al terremoto.<strong> La primera fase incluye la distribuci&oacute;n de suministros de emergencia</strong> como lonas y otros materiales que los ni&ntilde;os y sus familias necesitan para sobrevivir. La siguiente fase consiste en <strong>proteger a los ni&ntilde;os que se han quedado hu&eacute;rfanos o han sido separados de sus familias en este tr&aacute;gico desastre</strong>.
    </p><p class="article-text">
        Como profesional de la salud p&uacute;blica estoy preocupado sobre la<strong> propagaci&oacute;n de enfermedades que podr&iacute;a producirse en los pr&oacute;ximos d&iacute;as.</strong> Con poco o ning&uacute;n acceso a agua limpia o sistemas de saneamiento inadecuados, aumentan las probabilidades de que los ni&ntilde;os sufran enfermedades diarreicas como el c&oacute;lera. Estas enfermedades ya son la segunda causa principal de muerte en los ni&ntilde;os peque&ntilde;os en todo el mundo.
    </p><p class="article-text">
        Estamos haciendo todo lo posible para mantener a los ni&ntilde;os a salvo de los da&ntilde;os y ayudar a las familias a recuperarse de las secuelas del terremoto. Contamos con m&aacute;s de 400 miembros del personal altamente cualificado en Nepal, muchos de ellos ya est&aacute;n entrenados para este tipo de respuestas de emergencia. <strong>Estamos muy agradecidos por el apoyo de todos los donantes</strong> que nos est&aacute; haciendo posible dar a los ni&ntilde;os lo que necesitan para sobrevivir en este horrible desastre. En nombre de los ni&ntilde;os y las familias de Nepal, gracias.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Save the Children trabaja en Nepal desde 1976 y cuenta con personal en terreno que ha hecho que nuestra respuesta sea inmediata. Te pedimos que, si puedes, dones para ayudar en el terremoto en Nepal.</strong><a href="https://www.savethechildren.es/dona/nepal?utm_source=eldiarioes&amp;utm_medium=Blog&amp;utm_content=PostNepalBradKerner&amp;utm_campaign=Nepal" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ayudar en el terremoto en Nepal</a>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Save the Children]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/savethechildren/donar-terremoto-en-nepal-terremoto-de-nepal-nepal_132_2698747.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 27 Apr 2015 16:46:05 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Terremotos]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La educación de nuestros hijos empieza en un libro]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/savethechildren/dia-del-libro-soledad-puertolas_132_2708283.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/49e85ad8-dc3f-4bab-a377-dcf0174ab824_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La educación de nuestros hijos empieza en un libro"></p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>El exhaustivo informe sobre la <a href="https://www.savethechildren.es/pobreza-educativa?utm_source=eldiarioes&amp;utm_medium=Blog&amp;utm_content=PostSoledadPuertolas&amp;utm_campaign=Pobreza_Educativa" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">pobreza educativa en Espa&ntilde;a</a> que Save the Children acaba de hacer p&uacute;blico pone ante nuestros ojos una realidad que, aun siendo conocida (m&aacute;s o menos) por todos, no suele ser materia de profunda reflexi&oacute;n.</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        <em>Soledad Pu&eacute;rtolas, escritora, </em><em>ha formado parte del patronato de la Biblioteca Nacional y del Instituto Cervantes</em><em> y ocupa el sill&oacute;n g de la Real Academia de la Lengua Espa&ntilde;ola.</em>
    </p><p class="article-text">
        No soy soci&oacute;loga y no tengo excesiva habilidad para interpretar datos. Es m&aacute;s, como muchas personas, siento hacia ellos un rechazo instintivo.
    </p><p class="article-text">
        A no ser que, como suele decirse, los n&uacute;meros hablen por s&iacute; mismos. En el informe de Save the Children <a href="https://www.savethechildren.es/pobreza-educativa?utm_source=eldiarioes&amp;utm_medium=Blog&amp;utm_content=PostSoledadPuertolas&amp;utm_campaign=Pobreza_Educativa" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&ldquo;Iluminando el Futuro: Invertir en educaci&oacute;n es luchar contra la pobreza infantil&rdquo;</a>&nbsp;se nos dan muchos datos. Es verdad que, por fortuna, el principio de universalidad de la educaci&oacute;n est&aacute; pr&aacute;cticamente garantizado, pero es a partir de ah&iacute; donde una serie de datos llaman nuestra atenci&oacute;n. Entre otros: Las cifras relativas a las repeticiones de curso, las de fracaso escolar y de abandono escolar (que no es lo mismo), la del porcentaje de j&oacute;venes, entre 15 y 29 a&ntilde;os, que ni estudian ni trabajan.
    </p><p class="article-text">
        Ciertamente, estos datos revelan graves problemas en el funcionamiento de nuestro sistema educativo. Uno cada tres escolares, cumplidos los 15 a&ntilde;os, ha repetido curso al menos una vez. Alrededor del 30% de los estudiantes de secundario no obtiene el t&iacute;tulo de graduado escolar (fracaso escolar)&hellip; Despu&eacute;s, se produce un abandono escolar del 23,6%&hellip; El porcentaje de j&oacute;venes entre 15 y 19 que ni estudian ni trabajan es del 15,9%&hellip; Uno de cada 2 j&oacute;venes menor de 25 a&ntilde;os no desarrolla actividad laboral alguna &hellip; Comparamos estos datos con las correspondientes medias europeas: todos se encuentran por encima.
    </p><p class="article-text">
        Es ahora cuando hay que bucear bajo las cifras, siempre tan impersonales. A estas alturas todos sabemos que una sociedad con una educaci&oacute;n deficitaria est&aacute; condenada a la inestabilidad, la fragilidad, la desigualdad, los conflictos. Lo sabemos, pero, al parecer, no somos capaces de encontrar o de buscar las soluciones.
    </p><p class="article-text">
        Sabemos tambi&eacute;n que el principio de universalidad de la educaci&oacute;n no acaba en la mera escolarizaci&oacute;n. Miremos un poco hacia el fondo: la provisi&oacute;n de libros y material escolar e, incluso, la misma alimentaci&oacute;n del alumnado infantil, no est&aacute; garantizada. En el informe est&aacute;n los datos para quien quiera m&aacute;s detalles.
    </p><p class="article-text">
        S&iacute;, sabemos que la falta de <a href="https://www.savethechildren.es/pobreza-educativa?utm_source=eldiarioes&amp;utm_medium=Blog&amp;utm_content=PostSoledadPuertolas&amp;utm_campaign=Pobreza_Educativa" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">equidad educativa</a>&nbsp;incide gravemente en la estrategia de lucha contra la pobreza infantil y que, aqu&iacute;, en Espa&ntilde;a, tenemos este problema. No vale negarlo. No somos, por supuesto, el &uacute;nico pa&iacute;s que lo tiene. Pero es un asunto lo suficientemente importante como que cause, si no alarma, s&iacute; preocupaci&oacute;n social. Hay que hablar de ello. Creo que todos los educadores, la mayor&iacute;a de los cuales son perfectamente conscientes de las limitaciones que condicionan y dificultan su tarea y sufren por ello, agradecer&iacute;an que el asunto se situara en el centro de nuestras discusiones.
    </p><p class="article-text">
        Hablemos de la educaci&oacute;n de los hijos. De los problemas de los ni&ntilde;os y los adolescentes, de las familias, de los divorcios, de los trabajos a tiempo parcial, de la ense&ntilde;anza de &eacute;tica y ciudadan&iacute;a, de una formaci&oacute;n human&iacute;stica, de la construcci&oacute;n de un criterio personal, del respeto a las opiniones y creencias de los dem&aacute;s, de la ayuda a los desfavorecidos, a los que no tienen dinero para comprarse los libros de texto o para pagar el comedor o para llevar la comida adecuada en la mochila, a los que padecen enfermedades cr&oacute;nicas u otro tipo de limitaciones, del tiempo libre, del ocio, de las aficiones, de la m&uacute;sica, del teatro, de los cuentos, de la imaginaci&oacute;n. Hablemos del amplio mundo al que se enfrentan, d&iacute;a a d&iacute;a, estudiantes y profesores. Seamos conscientes de ello.
    </p><p class="article-text">
        Nos quejamos mucho de los hijos. Est&aacute;n viviendo una etapa crucial, est&aacute;n dando sus primeros pasos en el complicado mundo que los adultos han preparado para ellos. No basta con que se vayan adentrando en &eacute;l (y sin caerse o, al menos, sin hacerse demasiado da&ntilde;o si se caen, &iexcl;que les queden fuerzas y deseos de levantarse!), hay que proveerles de instrumentos para que traten de entenderlo o incluso transformarlo.
    </p><p class="article-text">
        La educaci&oacute;n carece entre nosotros del prestigio social adecuado. Eso es algo que todos deber&iacute;amos de esforzarnos por cambiar. Estamos hablando de aquello que, indiscutiblemente, m&aacute;s nos importa: nuestros hijos. Al hablar de nuestros hijos, hablamos de los hijos de los dem&aacute;s. Hablamos de los problemas del mundo. Esta es la sociedad que tenemos, est&aacute; hecha de gente muy diferente entre s&iacute;, de diferentes religiones y culturas, diferentes niveles de renta, diferentes costumbres y criterios, diferentes prioridades. En la escuela, esta deber&iacute;a ser prioridad: perseguir la equidad educativa y que la equidad se sit&uacute;e cada vez m&aacute;s arriba, m&aacute;s cerca de unos baremos que respondan a una idea de justicia y humanidad.
    </p><p class="article-text">
        Son palabras mayores, por supuesto. Pero son las palabras que no podemos olvidar.
    </p><p class="article-text">
        La educaci&oacute;n en el periodo de la infancia y de la adolescencia es, sin duda, uno de los grandes retos sociales de nuestra &eacute;poca. Y lo olvidamos. Lamentablemente, lo olvidamos.
    </p><p class="article-text">
        Es una tarea de un d&iacute;a y otro y otro, muy lenta, muchas veces ingrata, que evoluciona y crece con nosotros, con nuestros hijos. Recordemos nuestra infancia y nuestra adolescencia, todo aquello que anhel&aacute;bamos conocer y saber y entender, todos los sue&ntilde;os y deseos que alberg&aacute;bamos. Siguen estando ah&iacute;, los deseos, los sue&ntilde;os, la sed de conocimiento. En las ni&ntilde;as y en los ni&ntilde;os que van diariamente a la escuela. Puede que alguien les trate de explicar un d&iacute;a c&oacute;mo es la vida, puede que nunca lleguen a entenderla, puede que no necesiten explicaciones, que busquen otra cosa, sentido o arte o sue&ntilde;os. De eso se encargar&iacute;a la educaci&oacute;n: que elijan ellos, que sepan qu&eacute; eligen y qu&eacute; dejan de lado, qu&eacute; buscan, qu&eacute; persiguen, qu&eacute; ideas les mueven, qu&eacute; palabras mayores les inspiran.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Save the Children]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/savethechildren/dia-del-libro-soledad-puertolas_132_2708283.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 22 Apr 2015 14:44:48 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La educación de nuestros hijos empieza en un libro]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El relato de los niños que llegan a Lampedusa: “Solo quiero ser humano”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/savethechildren/inmigrantes-relato-lampedusa_132_4335890.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/41e32de6-30dd-4797-a9d3-b4899829df71_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El relato de los niños que llegan a Lampedusa: “Solo quiero ser humano”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Algunas de las historias de los menores que llegan a la isla italiana de Lampedusa</p></div><p class="article-text">
        <em>Escrito por Sarah Tyler, Responsable de Comunicaci&oacute;n de programas internacionales de Save the Children</em>
    </p><p class="article-text">
        Se cierra la puerta y el ferry se aleja de Lampedusa hacia Sicilia. A bordo hay m&aacute;s de 80 ni&ntilde;os que hace pocos d&iacute;as sobrevivieron a uno de los mares m&aacute;s traicioneros del mundo, viajando en pateras o lanchas de pl&aacute;stico desde Libia en b&uacute;squeda de asilo en Italia. Vienen aqu&iacute; para tener una vida mejor, un futuro en Europa. Como todos los ni&ntilde;os, est&aacute;n llenos de sue&ntilde;os y esperanzas, pero muchos han crecido en dif&iacute;ciles circunstancias y han perdido la oportunidad de tener una infancia normal.
    </p><p class="article-text">
        Algunos de ellos como Yusuf* <em>(nombre modificado para proteger la identidad del menor)</em>, de 17 a&ntilde;os y de Gaza, han &ldquo;vivido entre tiroteos&rdquo;. &Eacute;l mismo cuenta que no ha tenido infancia, que nunca ha tenido un juguete y que cada segundo en Gaza ha vivido con miedo a morir por un disparo. <strong>Escapar de la muerte, de la persecuci&oacute;n, de la extrema pobreza es lo que lleva a estos ni&ntilde;os a jugarse la vida para venir a Europa</strong>.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        <em>Yussuf*, 18 a&ntilde;os reci&eacute;n llegado a Lampedusa desde Gaza</em>
    </p><p class="article-text">
        <strong>Desde enero, m&aacute;s de 26.000 ni&ntilde;os han emprendido su camino a Italia</strong>, pasando varios d&iacute;as en el mar. Han visto c&oacute;mo lanzaban a gente por la borda por estar enfermos, han visto olas de &ldquo;10 pisos de altura&rdquo; azotar las barcas, y todo el tiempo hacinados con cientos de personas, sin saber si iban a vivir o ahogarse en el mediterr&aacute;neo. Pero sabiendo que ten&iacute;an que huir del &ldquo;infierno&rdquo; que dejaban detr&aacute;s.
    </p><p class="article-text">
        La isla de Lampedusa es tan peque&ntilde;a que ni sale en el mapa del informativo de la noche, pero <strong>Lampedusa tiene un coraz&oacute;n enorme</strong> y, pese a las &uacute;ltimas noticias que hablan de un creciente odio a los inmigrantes, solo he visto c&aacute;lidas bienvenidas. Los ni&ntilde;os deambulan por la ciudad y los habitantes de la isla les saludan, los restaurantes locales les dan comida. Vi a una ni&ntilde;a somal&iacute; de 9 a&ntilde;os que volv&iacute;a al centro con una bolsa de pl&aacute;stico llena de ropa, libros, juegos y una mu&ntilde;eca nueva que abrazaba con todas sus fuerzas. Estaba radiante.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        <em>Ni&ntilde;a de Somalia, 9 a&ntilde;os</em>
    </p><p class="article-text">
        Yusuf* y su mejor amigo huyeron de Gaza juntos. Se conocen desde que eran muy peque&ntilde;os y juntos viajaron por L&iacute;bano, Sud&aacute;n, Libia y Lampedusa. Nos dijeron que hab&iacute;an sido encarcelados y golpeados. Un v&iacute;deo de esa paliza fue mandado a la familia de Yusuf* pidiendo un rescate por su vida. Mandaron el dinero. Su vida ten&iacute;a un precio: 4.000 d&oacute;lares.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Cuando les preguntamos cu&aacute;l era su sue&ntilde;o ahora que estaban en Italia, Yusuf* se vino abajo y dijo: &ldquo;Quiero un futuro, solo quiero ser humano&rdquo;</strong>.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Todos los ni&ntilde;os inmigrantes que llegan a Italia nos cuentan las mismas historias horribles. Han sido encarcelados, han recibido palizas, abusos (verbales y sexuales). </strong>Nuestro equipo en Lampedusa es peque&ntilde;o, pero tiene una gran responsabilidad. Normalmente trabajan en Sicilia, pero en febrero miles de inmigrantes llegaron a la isla as&iacute; que se fueron a Lampedusa como medida de emergencia. Hay un mediador cultural, Aman, que cuenta con formaci&oacute;n en psicolog&iacute;a infantil, habla cinco idiomas y traduce a los menores. &Eacute;l tambi&eacute;n fue un refugiado. Lleg&oacute; de Eritrea y se cre&oacute; una vida en Italia. Sabe lo que es llegar all&iacute;, sin dinero, sin documentos, conducido solo por la esperanza. Su compa&ntilde;era Lisa, una asesora legal, se ocupa de que los ni&ntilde;os conozcan sus derechos y reciban los servicios b&aacute;sicos que necesitan y de comenzar el proceso de reunificaci&oacute;n con familiares que vivan en Europa.
    </p><p class="article-text">
        Aman y Lisa est&aacute;n operativos 24 horas. Son las primeras caras que ven los ni&ntilde;os cuando desembarcan y las &uacute;ltimas a las que despiden cuando se montan en el ferry a Sicilia.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        <em>Aman, trabajador de Save the Children en Lampedusa</em>
    </p><p class="article-text">
        En el centro de recepci&oacute;n he visto asombrada c&oacute;mo <strong>Lisa explica a cerca de 80 ni&ntilde;os lo que pueden esperar de su nueva vida en Italia. Abre un mapa del mundo y les ense&ntilde;a d&oacute;nde est&aacute; Sicilia, les ayuda a comprender lo que va a pasar despu&eacute;s, que ir&aacute;n en barco hasta Sicilia donde les llevar&aacute;n a otro centro, pero mejor equipado para los ni&ntilde;os. Entonces, cuando sea posible, les llevar&aacute;n a una casa</strong>. Les explica los derechos que tienen en Italia. Por ejemplo, tienen derecho a no ser expulsados, a ir al colegio, a estar seguros y vivir sin que se les persiga. Termina su charla con ellos dici&eacute;ndoles &ldquo;la educaci&oacute;n es la herramienta m&aacute;s poderosa que ten&eacute;is para el futuro. Es vuestro derecho&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Los ni&ntilde;os, que tienen entre 13 y 18 a&ntilde;os, le prestan toda su atenci&oacute;n, es una nueva realidad y les cuesta entenderlo. No han entendido todos los conceptos y a lo mejor ni siquiera saben lo que significa &ldquo;derechos&rdquo;, pero el personal de <a href="#" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">Save the Children</a> se encarga de reunirse con ellos por separado y explic&aacute;rselo hasta que les queda del todo claro.
    </p><p class="article-text">
        Hay un ni&ntilde;o que destaca sobre los dem&aacute;s. Inspira calma y confianza al resto y rebosa madurez para su corta edad. Se llama Ismail y ha conquistado nuestros corazones. Cuando le veo por primera vez, le est&aacute; explicando a otros ni&ntilde;os somal&iacute;es por qu&eacute; tienen que aprender italiano y por qu&eacute; tienen que quedarse en Italia e ir al colegio.
    </p><p class="article-text">
        Cuenta que huy&oacute; de su pa&iacute;s porque all&iacute; no habr&iacute;a sobrevivido, ten&iacute;a miedo de que le hubieran obligado a unirse a alg&uacute;n grupo armado y matar a gente. Pero<strong> nunca pens&oacute; que el viaje a Lampedusa ser&iacute;a tan peligroso. Fue secuestrado, le pegaron, vio c&oacute;mo violaban a mujeres embarazadas, estuvo un mes encerrado en una celda y pas&oacute; de traficante en traficante hasta que llegaron a Tr&iacute;poli. Solo tiene 16 a&ntilde;os.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Mientras paseo por el centro veo un peque&ntilde;o bulto envuelto en una manta sobre una cama. Tiene 4 meses y se llama Alma. Su madre, F&aacute;tima, de 23 a&ntilde;os, dio a luz en una celda en Libia. No tuvo ninguna asistencia sanitaria y cuando le pregunto qui&eacute;n le ayud&oacute; en el parto me se&ntilde;ala a una mujer al otro lado de la habitaci&oacute;n. &ldquo;Mi amiga&rdquo;, me dice.
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        <em>F&aacute;tima, de 23 a&ntilde;os, dio a luz en una celda en Libia</em>
    </p><p class="article-text">
        Estaban muertas de miedo por si el beb&eacute; lloraba y las mataban por eso. Los traficantes no mostraban ninguna piedad hacia ninguna mujer. Pero ella es una superviviente. <strong>F&aacute;tima tiene cuatro ni&ntilde;os esper&aacute;ndola en Somalia, de 6, 4 y 2 a&ntilde;os. Pudo llamarlos la semana pasada despu&eacute;s de 9 meses sin hablar con ellos. &ldquo;&iquest;Por qu&eacute; te fuiste?&rdquo;, &ldquo;&iquest;cu&aacute;ndo vuelves?&rdquo;, le preguntan. &ldquo;Pronto&rdquo;, les dice, &ldquo;pronto&rdquo;.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Hoy he visto c&oacute;mo esos ni&ntilde;os embarcaban en ferry hacia Sicilia donde comenzar&aacute;n su largo proceso de integraci&oacute;n cultural en Italia. Algunos est&aacute;n deseando encontrar un trabajo para traer a sus familias a Europa. Es desolador saber que legalmente es imposible y que ser&aacute; otra decepci&oacute;n a la que enfrentarse.
    </p><p class="article-text">
        Pero ahora mismo est&aacute;n ilusionados, se van al barco riendo, se despiden del personal de Save the Children, les abrazan, les dan las gracias y les invitan a visitarles a Sicilia, a Roma, a Alemania o a Noruega. Es un momento emotivo para el equipo y me siento muy orgullosa del trabajo que Save the Children hace aqu&iacute;. Es nuestro deber ayudar a los m&aacute;s vulnerables y esto es un claro ejemplo de que nuestro trabajo sirve para cambiar sus vidas.
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                </figure><p class="article-text">
        <em>Inmigrantes subiendo al ferry en Lapedusa</em>
    </p><p class="article-text">
        Desafortunadamente, se espera que el n&uacute;mero de inmigrantes que llegan a las playas italianas se duplique durante los meses de verano. La situaci&oacute;n cada vez m&aacute;s deteriorada en &Aacute;frica subsahariana y en Siria est&aacute; agravando el problema. Un problema global que no deber&iacute;a recaer solo sobre Italia.
    </p><p class="article-text">
        Mientras, un helic&oacute;ptero se adentra en el mar para buscar a un barco que se cree que puede estar a punto de llegar y yo s&eacute; que Save the Children estar&aacute; ah&iacute; para recibir a los peque&ntilde;os y darles la oportunidad de ser ni&ntilde;os de nuevo.
    </p><p class="article-text">
        <em>Durante el &uacute;ltimo a&ntilde;o hemos estado presentes en 103 emergencias, llegando a m&aacute;s de 9,8 millones de personas, de los cuales 4,2 son ni&ntilde;os. Ay&uacute;danos a hacer esto posible.</em><a href="http://www.savethechildren.es/fondo_emergencias.php?utm_source=eldiarioes&amp;utm_medium=Blog&amp;utm_content=PostLampedusa&amp;utm_campaign=Lampedusa" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Ay&uacute;danos a hacer esto posible.</a>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Save the Children]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/savethechildren/inmigrantes-relato-lampedusa_132_4335890.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 09 Mar 2015 16:21:49 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El relato de los niños que llegan a Lampedusa: “Solo quiero ser humano”]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Italia,Libia,Somalia,Siria]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿Qué quiero ser de mayor? No sé si voy a crecer, podría morir antes de hacerme mayor]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/savethechildren/gaza-palestina-save-the-children_132_4351046.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/5b43646f-bf73-4eeb-bfcc-a9c7f2a8bb32_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="¿Qué quiero ser de mayor? No sé si voy a crecer, podría morir antes de hacerme mayor"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El conflicto en Gaza llevó a niveles de destrucción sin precedentes provocando la muerte de más de 2.200 personas, la mayor parte civiles, incluyendo a más de 500 niños, y la destrucción total o parcial de 22.000 hogares</p><p class="subtitle">Seis meses después del anuncio del algo al fuego la situación no ha mejorado</p></div><p class="article-text">
        <em>Este post ha sido escrito por Osama Adamo, Manager de Desarrollo y Calidad, Save the Children en los Territorios Palestinos Ocupados </em>
    </p><p class="article-text">
        Aunque a principios de enero casi 40.000 personas hab&iacute;an recibido permiso para comprar materiales de construcci&oacute;n restringidos por el bloqueo, menos del 40 por ciento los han podido adquirir. La raz&oacute;n principal es el hecho que el statu quo persiste en Gaza con las restricciones israel&iacute;es a la libertad de movimiento todav&iacute;a en pie, <strong>prohibiendo en la mayor&iacute;a de los casos la entrada de materiales de construcci&oacute;n en Gaza y limitando cualquier posibilidad de recuperaci&oacute;n econ&oacute;mica significativa en la Franja</strong>. Las familias autorizadas a recibir material de construcci&oacute;n tampoco pueden permit&iacute;rselo, debido a la pobreza y al desembolso limitado de los fondos prometidos por los pa&iacute;ses participantes en la Conferencia de Donantes para la Reconstrucci&oacute;n de Gaza en Cairo en Octubre del 2014. Mientras tanto, <strong>aproximadamente 100.000 personas permanecen desplazadas en condiciones extremadamente precarias que el invierno ha empeorado</strong>.
    </p><p class="article-text">
        La situaci&oacute;n ya era extremadamente dif&iacute;cil antes de la ofensiva con situaciones de escasez de existencias y cortes de luz y agua, pero ahora la situaci&oacute;n es mucho peor. <strong>Lo que se destruy&oacute; durante la ofensiva del verano pasado permanece destruido</strong>. El otro d&iacute;a escuch&eacute; a una familia decir que para quitar los escombros de su casa destruida necesitaban pagar 2.000 d&oacute;lares. Y eso es solo para quitar los escombros, no para reconstruir su casa.
    </p><p class="article-text">
        Otra familia que conoc&iacute; en <em>Beit Hanoun</em>, al norte de la franja Gaza, est&aacute; viviendo en una casa completamente destruida. Tienen seis hijos, uno de ellos con problemas mentales que s&oacute;lo consigue dormir cuando est&aacute; en su hogar. <strong>La casa no tiene muros, no tiene tejado, nada</strong>. Usan cuerdas en las que cuelgan algunas de sus ropas para que hagan de muros. Es la imagen m&aacute;s fuerte que he visto en los &uacute;ltimos seis meses.
    </p><p class="article-text">
        Llevo trabajando para Save the Children casi siete a&ntilde;os y una gran parte de mi trabajo conlleva hablar con los ni&ntilde;os. Nunca he tenido tantas dificultades para hacerlo como en los &uacute;ltimos seis meses. Muchos de los ni&ntilde;os no son capaces de expresar lo que sienten o lo que piensan. Muchos <strong>han perdido la capacidad de so&ntilde;ar, han perdido la esperanza</strong>.
    </p><p class="article-text">
        No act&uacute;an como sol&iacute;an, no act&uacute;an como ni&ntilde;os. Les sol&iacute;amos preguntar qu&eacute; quer&iacute;an ser cuando fuesen mayores y algunos nos dec&iacute;an que quer&iacute;an ser pilotos, otros m&eacute;dicos, otros profesores. Recientemente, cuando les he preguntado lo mismo muchos no nos han respondido con una profesi&oacute;n sino que me han dicho &ldquo;No s&eacute; si voy a crecer porque podr&iacute;a morir antes de hacerme mayor&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Ning&uacute;n ni&ntilde;o deber&iacute;a pasar por el trauma que estos ni&ntilde;os han experimentado no una sino hasta tres veces. <strong>Cualquier ni&ntilde;o de seis a&ntilde;os ha sido testigo de tres grandes ofensivas</strong>: las ofensiva de 2009, la ofensiva de 2012 y la ofensiva de 2014.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        Actualmente <a href="https://www.savethechildren.es/dona/fondo-emergencias?utm_source=eldiarioes&amp;utm_medium=Blog&amp;utm_content=Post6anos&amp;utm_campaign=Gaza" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Save the Children contin&uacute;a ampliando su trabajo en protecci&oacute;n infantil</a> que, en este momento, constituye la actividad m&aacute;s amplia que realizamos. A trav&eacute;s de nuestros socios locales estamos apoyando a los ni&ntilde;os para que lidien con el trauma a trav&eacute;s de visitas de trabajadores psicosociales, terapia individual y grupal, y otras actividades en nuestros espacios seguros para los ni&ntilde;os. Desde enero <strong>hemos rehabilitado espacios seguros para m&aacute;s de 4.000 ni&ntilde;os</strong> y completado la rehabilitaci&oacute;n de diez guarder&iacute;as que resultaron da&ntilde;adas en la &uacute;ltima ofensiva.
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n estamos distribuyendo kits con mantas y paneles met&aacute;licos para cubrir las casas da&ntilde;adas y ayudar a las familias a lidiar con las duras condiciones del invierno, kits con materiales para cocinar, kits para reci&eacute;n nacidos, adem&aacute;s de agua y alimentos para las familias. Adem&aacute;s estamos trabajando para reparar las tuber&iacute;as de agua y saneamiento y apoyando los servicios de salud y educaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Pero las soluciones temporales no son suficientes. Pedimos soluciones permanentes. Esto solo suceder&aacute; con el fin del bloqueo, cuando los materiales de construcci&oacute;n puedan entrar en Gaza sin restricciones y se pueda hacer una verdadera reconstrucci&oacute;n. <strong>Los ni&ntilde;os necesitan recuperar una sensaci&oacute;n de normalidad, necesitan recuperar sus hogares, necesitan recuperar sus sue&ntilde;os y esperanzas.</strong>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Save the Children]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/savethechildren/gaza-palestina-save-the-children_132_4351046.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 01 Mar 2015 17:30:09 +0000]]></pubDate>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Tenemos miedo del ébola, pero hay que arriesgarse]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/savethechildren/miedo-ebola-arriesgarse_132_4366309.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/9c251d1f-e996-449c-81be-ca7b6a67423d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Tenemos miedo del ébola, pero hay que arriesgarse"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Cuando acepté la tarea de volar a Sierra Leona a luchar contra el Ébola me estaba arriesgando. Ahora, estando aquí presente, siento que el riesgo se cierne sobre mí y existe una pregunta omnipresente: ¿Puedo ser la siguiente en contagiarme por el virus?</p></div><p class="article-text">
        <em>Art&iacute;culo escrito por Ascensi&oacute;n Martinez. Responsable de Operaciones en el Centro de Tratamiento del &Eacute;bola de Save the Children en Sierra Leona</em>
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Veo la crueldad que provoca el &Eacute;bola d&iacute;a a d&iacute;a. <strong>He visto ni&ntilde;os terriblemente enfermos, obligados a un completo aislamiento, sin un solo abrazo o cualquier gesto de cari&ntilde;o humano porque nadie puede tocarlos.</strong> He o&iacute;do los quejidos de dolor de familias cuando sus seres queridos son llevados en bolsas para cad&aacute;veres, sin poder tocarlos, sin poder decirles un &uacute;ltimo adi&oacute;s.
    </p><p class="article-text">
        El temor a que esto pueda pasarme es ineludible. Pero para los que estamos en Sierra Leona, no es un miedo que te debilite - es una fuerza que te impulsa. Ahora m&aacute;s que nunca perseveramos en nuestros esfuerzos de que el equipo mantenga la salud y pueda continuar salvando vidas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Porque tenemos que tomar una decisi&oacute;n: <strong>paralizarnos con el miedo o movernos con determinaci&oacute;n</strong>. Y estamos decididos.
    </p><p class="article-text">
        Cuando Save the Children intensific&oacute; su respuesta contra el &Eacute;bola en &Aacute;frica occidental nos est&aacute;bamos adentrando en lo desconocido. No nos hab&iacute;amos enfrentado a nada como el &Eacute;bola antes. <strong>Sab&iacute;amos que el riesgo era alto, pero la necesidad era - y es - mucho mayor.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Como trabajadora humanitaria, s&eacute; que trabajar en entornos peligrosos significa arriesgarse. Pero imaginaros entonces los riesgos a los que se tienen que enfrentar los ni&ntilde;os en las zonas infectadas por el &Eacute;bola si organizaciones como Save the Children no estuvieran ofreciendo protecci&oacute;n y salvando vidas.
    </p><p class="article-text">
        La lucha contra el &Eacute;bola en Sierra Leona no es una excepci&oacute;n. Incluso con la complejidad y el riesgo que envuelve la crisis, estamos marcando la diferencia. <strong>En mes pasado celebramos el haber salvado al paciente 101 del centro de tratamiento del &Eacute;bola.</strong>
    </p><p class="article-text">
        A nivel personal fue una celebraci&oacute;n muy especial, ya que el centro de tratamiento es mi &uacute;nico objetivo de trabajo. Necesita toda mi atenci&oacute;n, impregna todos mis pensamientos y sentidos. <strong>El olor a cloro permanece en m&iacute;,</strong> ya que es lo que usamos para limpiarlo todo, desde gafas hasta botas. <strong>El zumbido de la incineradora resuena en mis o&iacute;dos,</strong> quemando todo lo que no puede esterilizarse y reutilizarse. Esto puede parecer un peque&ntilde;o procedimiento, pero si algo me ha ense&ntilde;ando el &Eacute;bola, es que la higiene salva vidas.
    </p><p class="article-text">
        Esta lucha va m&aacute;s all&aacute; del centro de tratamiento. Estoy orgullosa de ser parte del proyecto m&aacute;s grande que se lleva a cabo en Sierra Leona, Liberia y Guinea, donde nuestros equipos entrenan al personal sanitario y a las comunidades locales de prevenci&oacute;n del &Eacute;bola, distribuyen material sanitario y hacen que la emergencia se difunda mediante programas de radio.
    </p><p class="article-text">
        Hasta ahora <strong>hemos llegado a m&aacute;s de un mill&oacute;n de personas a trav&eacute;s de estas y otras acciones</strong>, desde ayudar a los ni&ntilde;os continuando con su educaci&oacute;n <a href="http://www.savethechildren.es/det_notyprensa.php?id=667&amp;seccion=Not&amp;utm_source=eldiarioes&amp;utm_medium=Blog&amp;utm_content=PostAscension&amp;utm_campaign=Ebola" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">cuando las escuelas estaban cerradas</a>, asegurar los cuidados <a href="http://blogs.savethechildren.es/emergencias/2015/02/16/joshua-podra-volver-a-la-escuela/?utm_source=eldiarioes&amp;utm_medium=Blog&amp;utm_content=PostAscension&amp;utm_campaign=Ebola" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">a los que han sobrevivido pero han perdido a sus familias.&nbsp;</a>
    </p><p class="article-text">
        La p&eacute;rdida es parte de la tragedia humana del &Eacute;bola. Pero el verdadero impacto no puede medirse &uacute;nicamente a trav&eacute;s de los 21.296 casos reportados y 8.249 muertes.
    </p><p class="article-text">
        Cerca de 11.000 ni&ntilde;os han perdido a uno o a sus dos padres a causa del virus y<strong> se enfrentan al abandono tambi&eacute;n del resto de la familia cuyo miedo abruma cualquier instinto de protecci&oacute;n.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Los cultivos no est&aacute;n siendo sembrados por miedo a que el problema estuviera en el suelo. Escasez de alimentos, desnutrici&oacute;n, quedarse sin ingresos y la explotaci&oacute;n infantil no son m&aacute;s que algunos de los posibles desenlaces a esta crisis.
    </p><p class="article-text">
        <strong>El &Eacute;bola ha matado a 495 trabajadores sanitarios en pa&iacute;ses donde ya eran escasos</strong>. Aunque las cl&iacute;nicas est&aacute;n a pleno rendimiento, el miedo al &Eacute;bola hace que muchas familias no se vayan. Los ni&ntilde;os no est&aacute;n recibiendo tratamiento para enfermedades comunes pero mortales como la diarrea y la malaria, tampoco est&aacute;n siendo vacunados de enfermedades como el sarampi&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Un ni&ntilde;o llorando ya no puede ser cogido o abrazado por sus padres - el tacto humano es muy peligroso. Psicol&oacute;gica y emocionalmente, <strong>esta epidemia ha devastado a los ni&ntilde;os del Este Africano</strong>.
    </p><p class="article-text">
        Por eso tenemos que hacer m&aacute;s aqu&iacute;. Incluso si conseguimos detener la epidemia del &Eacute;bola, sus efectos se seguir&aacute;n notando dentro de muchos a&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        Estoy en primera l&iacute;nea de fuego en la lucha contra el &Eacute;bola, pero<strong> todos&nbsp;los ciudadanos pueden estar apoyando los esfuerzos que las agencias humanitarias est&aacute;n llevando a cabo trabajando d&iacute;a a d&iacute;a</strong> para controlar la propagaci&oacute;n de esta epidemia mortal.&nbsp;<a href="https://www.savethechildren.es/dona/ebola?utm_source=eldiarioes&amp;utm_medium=Blog&amp;utm_content=PostAscension&amp;utm_campaign=Ebola" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Necesitamos hacer m&aacute;s y necesitamos hacerlo ahora.</a>
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Save the Children]]></dc:creator>
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