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    <title><![CDATA[elDiario.es - Aquiles García Brito]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/aquiles_garcia_brito/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Aquiles García Brito]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Cambio Aurora y Salvación]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/lapalmaahora/lapalmaopina/cambio-aurora-y-salvacion_132_4337132.html]]></link>
      <description><![CDATA[<div class="subtitles"><p class="subtitle">Antonio Arroyo Silva recurre otra vez en el presente a aquella poetisa inventada quien ha permanecido, durante muchos años, «arropada viva en una tumba» que creyó su casa, en palabras de María Zambrano.</p></div><p class="article-text">
        <em>Rese&ntilde;a sobre &lsquo;Po&eacute;tica de Esther Hughes. Primera Aurora&rsquo;, de Antonio Arroyo Silva</em> 
    </p><p class="article-text">
        Hablar sobre un poemario es tarea dif&iacute;cil siempre, pues en este ejercicio de intermediaci&oacute;n entre la obra y el posible lector, recae la responsabilidad de despertar el inter&eacute;s en el int&eacute;rprete en que este se convertir&aacute;, en su ejecuci&oacute;n final de la pieza. Alej&aacute;ndose de toda tentaci&oacute;n de lucimiento propio, obliga a mostrar las intenciones y l&iacute;neas maestras &mdash;en todos los significados de la palabra&mdash; del trabajo creador, lo cual exige un conocimiento s&oacute;lido del autor. Pero, &iquest;qui&eacute;n es realmente el de este libro, &lsquo;Po&eacute;tica de Esther Hugues. Primera Aurora&rsquo;? &iquest;Antonio Arroyo Silva, cuyo nombre figura en la cubierta y en la portada? &iquest;La Esther Hugues, que le da t&iacute;tulo e interviene con sus notas en cada una de sus partes? &iquest;Juan Carlos Romano, el poeta ido pero que antes de marcharse dict&oacute; esta po&eacute;tica junto con Antonio, otra distinta a la que tenemos en nuestras manos hoy, sin embargo? &iquest;o ninguno de los tres lo son aunque antes lo fueron?
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        Desde luego no se trata de una obra heter&oacute;nima, en su acepci&oacute;n de seud&oacute;nimo, pues lo firma quien lo redact&oacute; y public&oacute;. Parece m&aacute;s acertado afirmar que es una ap&oacute;crifa, la de un escritor fabuloso, mezcla de verdad y de aquella otra verdad que es la ficci&oacute;n po&eacute;tica
    </p><p class="article-text">
        ... Pero, qu&eacute; sue&ntilde;o es este...si no estoy dormida ni siquiera he nacido... qu&eacute; aparatoso sue&ntilde;o me trajo esta conciencia cuando t&uacute; ya te fuiste y el otro se qued&oacute; so&ntilde;ando las palabras que dijeron por mi...
    </p><p class="article-text">
        se pregunta Esther, como nosotros, en su primera intervenci&oacute;n. Se trata de un personaje supuesto o fingido este poeta, utilizado en el pasado para plasmar la profunda amistad y comuni&oacute;n creativa de otros dos, en un poemario con menci&oacute;n en un premio literario y perdido con posterioridad para siempre, uno vivo, otro fallecido repentinamente a&ntilde;os despu&eacute;s de su &oacute;bito,
    </p><p class="article-text">
        ... un d&iacute;a descubr&iacute; el caos...,
    </p><p class="article-text">
        pero ambos supervivientes, gracias al ejercicio de esta publicaci&oacute;n
    </p><p class="article-text">
        ...se fue se fue ya lo dices al principio y entonces t&uacute; quisiste rescatarme del olvido por si ten&iacute;a noticias de &eacute;l...,
    </p><p class="article-text">
        supervivientes, s&iacute;, y no un mero recuerdo
    </p><p class="article-text">
        ... No se pretende llenar de l&aacute;grimas todos los pa&ntilde;uelos del universo ni todos los papeles del Parnaso con un llanto eterno por la p&eacute;rdida del amigo. Tampoco se trata de recuperar la memoria...
    </p><p class="article-text">
        confirma Antonio Arroyo, y a&ntilde;ade
    </p><p class="article-text">
        ... sino simplemente
    </p><p class="article-text">
        &mdash;ni m&aacute;s ni menos&mdash;
    </p><p class="article-text">
        traerlo aqu&iacute;... y m&aacute;s adelante... Es el momento, Esther. Es el momento de que nazcas... Es preciso que el amigo regrese.
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Antonio Arroyo Silva recurre otra vez en el presente a aquella poetisa inventada quien ha permanecido, durante muchos a&ntilde;os, &laquo;arropada viva en una tumba&raquo; que crey&oacute; su casa, en palabras de Mar&iacute;a Zambrano, rescat&aacute;ndola a modo de un frankestein de aquel t&aacute;ndem , en el que se convirti&oacute; inesperadamente, para cicatrizar la herida dolorosa de la p&eacute;rdida, la falta, pero no mediante el consuelo narcotizador, sino volviendo sobre los pasos hasta el momento de la inocencia y la ignorancia
    </p><p class="article-text">
        ...que todo arrecie hacia ti, que todo vuelva y retroceda y vuelva como las mareas...,
    </p><p class="article-text">
        al punto en que Esther es la idea del dolor
    </p><p class="article-text">
        ...antes de que el a&ntilde;ico penetrara la carne del iris
    </p><p class="article-text">
        para, desde ah&iacute;, mediante la metamorfosis de la experiencia sufrida a la experiencia de la poes&iacute;a
    </p><p class="article-text">
        ....dijiste que la poes&iacute;a se llamaba Esther Hughes...
    </p><p class="article-text">
        la gran experiencia po&eacute;tica, nunca m&aacute;s ni t&uacute; ni yo ni &eacute;l, sino un lugar tiempo despu&eacute;s del ...barranco que arrastra cuerpos...insectos y sue&ntilde;os,
    </p><p class="article-text">
        justo cuando esa avalancha es recibida por el mar y
    </p><p class="article-text">
        ...ya no es signo de la muerte sino de la germinaci&oacute;n...
    </p><p class="article-text">
        La transformaci&oacute;n aludida no es un camino de rosas, en ning&uacute;n caso, ... Me he dormido contigo. De tus ojos ver&eacute; / ese sue&ntilde;o que fueron mitades de otros ojos. / m&aacute;s el amor, lo s&eacute;, es una espina incierta / de tus zapatos tristes, ni se ha de deducir, esperar, de la advertencia de que esto no ser&iacute;a un velatorio pla&ntilde;idero una naturaleza desmemoriada, paradis&iacute;aca de ese pa&iacute;s. Se trata de que el sufrimiento cobre sentido pleno en nuestra propia naturaleza, acabando as&iacute; con el dolor de la sinraz&oacute;n de lo azaroso o aleatorio, la desaparici&oacute;n del individuo... todo aquello que trepa o punce /carece de sentido / si te vac&iacute;as t&uacute;, / si acaso te desnudas de su rigor de herida / y buscas tu dolor en el dolor del bosque. Es necesaria esa reinterpretaci&oacute;n de la herida real, ponerla en el sitio correspondiente en la existencia, a la altura de la existencia misma, ...esp&eacute;rame desnudo / entre las azucenas: / escribir&eacute; en tu piel, la desnudez como estado simb&oacute;lico de la liberaci&oacute;n de toda an&eacute;cdota, la escritura, es decir el lenguaje, como v&iacute;a del pensamiento y, por lo tanto, de la acci&oacute;n, el lenguaje po&eacute;tico como su m&aacute;xima expresi&oacute;n, la poes&iacute;a, al fin y al cabo la &uacute;nica herramienta con la que el ser humano cuenta para conocerla, a la vida y al da&ntilde;o.
    </p><p class="article-text">
        En el inusual &laquo;pospr&oacute;logo&raquo; con el que termina &lsquo;Po&eacute;tica de Esther Hugues. Primera aurora&rsquo;, varias poetisas de puntos dispersos de nuestro archipi&eacute;lago y del orbe, muestran sus di&aacute;logos e intercambian correspondencia con la mitol&oacute;gica Esther Hugues, como testimonio casi documental, prueba de su realidad salv&iacute;fica, inexplicable pero cierta.
    </p><p class="article-text">
        Con este juego de personalidades distintas, se intenta alcanzar Abril, el nombre que tendr&aacute; esa tierra donde &laquo;acabaremos de nacer del todo...no hay sacrificio y el amor...no est&aacute; cercado por la muerte, donde hay claridad porque ninguna luz deslumbra ni acuchilla, como aqu&iacute;, como ah&iacute; fuera...&raquo;, desde donde nos llama y a la que nos invita Mar&iacute;a Zambrano, en los inicios de este texto, ese territorio que frecuenta Antonio Arroyo Silva, para cambiar definitivamente su residencia. 
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <em>&lsquo;Po&eacute;tica de Esther Hugues. Primera Aurora&rsquo;</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>Antonio Arroyo Silva</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>Ilustraciones interiores de Leo Lobos</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>Nueva Asociaci&oacute;n Canaria para la Edici&oacute;n, 2015</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>152 p&aacute;ginas, 10 euros</em> 
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Aquiles Garc&iacute;a Brito (La Isleta, Las Palmas de Gran Canaria, 1959). Colabora en varias antolog&iacute;as nacionales e internacionales, como <em>Galaxias </em>(NACE, 2014), en poes&iacute;a, y <em>Voluntad y palabra </em>(Idea, 2009), entre otros. Ha publicado el poemario <em>La voz Mirada (</em>Aguere, 2010), Otro <em>uno, reparto y localizaciones (NACE, 2013). Es presidente de la Nueva Asociaci&oacute;n Canaria para la Edici&oacute;n (NACE).</em>
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Aquiles García Brito]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/lapalmaahora/lapalmaopina/cambio-aurora-y-salvacion_132_4337132.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 08 Mar 2015 10:51:20 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Cambio Aurora y Salvación]]></media:title>
    </item>
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